El galapago seyendo en llos lugares del mar fondos, rrogo al aguilla que lo sobiesse al alto, ca deseava ver los campos e llas montanas; e el aguilla otorgo quanto el galapago demandava, e subiolo muy alto e dixole: -¿Vees agora lo que cobdiciaste ver, montes e valles?
E dixo el galapago: -Pagome que lo veo, mas querria estar en mi forado en la arçilla.
E rrespondio el aguilla: -Cunple aver visto lo que cobdiçiaste.
E dexolo caer en manera que fue todo quebrantado. E el galapago se entiende en algunos ombres que son pobres lazadros en este mundo, o por aventura que han asaz segun su estado, mas non se tienen por contentos con ello, e desean sobir en lo alto, e bolan en alto en el ayre, e rruegan al diablo que llos suba en alto en qualquier manera; ansi que por derecho o por tuerto o con grandes falssedades, por
fechizos o por trayçiones, o por otras artes mallas, algunas veçes façellos sobir el diablo e subellos muy alto; e despues quando ellos entienden que su estado es muy peligrosso, cobdiçian estar en el estado de antes donde pidieron. Estonçe el diablo e dexalos caer en la muerte, e despues caen en el infierno do todos son quebrantados si se non arrepienten de antes dela muerte; ansi que suben por escallera de pecados he caen en mal lugar mal de su grado.Al lobo atravesosele hun hueso en la garganta e queriase afogar. E sus ombres fueron ha buscar el phisico e acordaron entre si que non avia phisico que le podiese dar mejor consejo que la çigueña que avia el pescueço luengo que le podria mejor sacar el hueso. E fueronla a buscar e fallaronla, e despues que la ovieron falado, dixeronla: -Amiga, nuestro señor, el lobo, tiene un huesso atravesado en la garganta. Rrogamoste alla llegar.
E prometieronla que la farian mucho bien, e ella fue alla e sacole el hueso al lobo; e desque gelo ovo sacado, dixoles que le diesen lo que le avian prometido.
E dixo el lobo: -Non te daran nada, ca asaz te devrias de tener por contenta del bien que te fiçe quando te tenia la cabeça en la garganta e te la podiera comer si quisiera.
Ansi acaesçe algunas vegadas a llos labradores o a los ombres que sirven a llos señores: quando les piden que les fagan merçet por el serviçio que les han fecho, rresponden luego los señores: -Asaz te fago de bien quando non te fago quanto mal podria façer.
O commo otros señores diçen a sus vassallos: -¿Que te podria? ¡Dexo vevir que bien te podria matar si quisiese!
Otrosi diçen a llos ombres que les sirven quando diçem
que les fagan merçet: -Asaz vos fago quando vos fago el bien que puedo. Si desto non vos pagades, yd buscar otra vida.Non paran mientes en commo han servido diez o veynte años, llevando muchas mallas noches e muchos mallos dias por los servir o puesto muchas vezes el cuerpo a peligro de muerte por ellos; e quando les demandan que les fagan merçet, diçen que llo vayan buscar a otra parte, e an de fincar alli con el; e quando non lles dan lo que han menester, anllo de tomar e anllo de furtar, e quanto pecado ellos façen, todo es por culpa del señor.
Una ave que llaman en España el ave de Sant Martin, e es ansi pequeña commo un rruyseñor; e aquesta ave ha las piernas muy fermosas ha manera de junco. Acaesçio ansi que un dia çerca la fiesta de Sant Martin, quando el sol sta caliente, que esta ave se echo al sol çerca un arbol.
E alço las piernas e dixo: -Si el çiello cayese, sobre mis piernas bien lo podria yo tener.
En ella que ovo dicha esta palabra cayo una foja del arbol cabella. Espantosse mucho ha desora e començo de bolar, diziendo: -San Martin ¿commo non acorres a tu ave?
Tales son muchos en este mundo que cuidan ser muy rreçios, e al tienpo del menester son fallados por falsos commo cuenta de los fijos de Afreardo de los Arcos: en
lla batalla bolvieron las espaldas e fuieron. ¿Puede ombre esto apodar? Algunos caballeros, quando tienen la cabeça bien guarnida e de buen vino, diçen que pellearan con tres franceses o que vençerian los mas fuertes de la tierra; e despues espanto: «Sant Martin, acorre a tu avezilla.» Otrosi algunos que profaçan de otros que son flacos e de flacos coraçones, que si ellos se viesen en tal o quiça que lo seran, e ellos mas. Otrosi eso mesmo acaesçe a otras personas que profaçan de llos pecados agenos o por ventura que han ellos fechos otros talles o peores que aquellos, e aunque non los ayan fechos, non paran mientes que si Dios non lo guardasse, que caerian ellos en otros talles pecados o peores. Mas si ellos parasen mientes la palabra que dice nuestro Señor Jhesu Christo en el Euvangelio, que veen la paja en el ojo ajeno e non la vigar lagar que esta en el suyo; mas non le ponen por obra asi commo lo mando Jhesu Christo quando dixo: «Si quisieredes profaçar de otro, sacad la viga lagar que tenedes en vuestro ojo e despues profaçad de la paja que tiene el otro en el suyo.»Un caçador andava caçando perdiçes e avia malos ojos e lloravanle mucho.
Dixo una perdiz a las otras: -Catad que que santo ombre es este.
Dixo la otra perdiz. -¿Por que diçes que este ombre es santo?
Rrespondio la otra: -¿Non vees commo lora?
E la otra rrespondio: -¿E tu non vees commo nos toma?
Bien ansi es; e ansi nos contesçe a muchos obispos e muchos perlados e a otros señores que paresçe que son buenos e façen grandes oraçiones con lagrimas, matando a los sus subjetos, e tomanles lo que an a sinrreçon. ¡Maldichas sean las lagrimas e las oraçiones de los tales!
Es un ave que laman quebrantahuessos, e llamanlla ansi porque los quebranta; e despues que los ha quebrantados, come la caña que falla dentro; e quando fallan algun hueso mui fuerte que non lo puede quebrantar, subelo mui alto e despues dexalo caer en alguna peña en guisa que se quebranta todo. Bien ansi contesçe que face el diablo quando alguno non puede quebrantar por pecado; estonçe subelo en alguna dignidat alta, e desque se alli vee, façe algunos pecados; entonçe lo dexa el diablo caer en manera que todo se quebranta.
Otrosi algunos grandes señores o algunos otros ombres que estan en gran estado, que quiça si non estuviesen entre grand onrra, non caerian en tantos pecados commo caen nin farian tanto mal commo façen; e despues por sus pecados caen en el infierno do son todos quebrantados. E quanto el estado mayor es, tanto estan ellos en mayor peligro, salvo algunos a quien Dios quiere dar graçia que fagan el bien que pueden e que se guarden de pecado; ca quanto mas alto cae la piedra, tanto se fiere, porque ansi llos malos obispos o los malos señores mas a fondon caen del infierno que non los pobres.
Cuenta que en tierra de Tollossa un ereje, el qual predico en plaça delante todo el pueblo, e dixo que Dios verdadero non fiçiera todo el mundo, nin las bestias, nin las aves, nin los cuerpos que en ellos eran. E la rreçon por que el llo deçia era esta: que non podria ser Dios tan noble e tan verdadero que fiçiese tan laxosa animalia commo la mosca. Estonçe vino una mosca con grand rroydo para lo ferir en el rrostro; e el defendiose con mano della, e ella passose del otro cabo e asentosele en el rrostro. El tirola otra vez; e quando la tirava de un cabo, pasavasele del otro. Tanto porfiava en esta manera que la ovo ella de morder en tal que cayo el en tiera amorteçido. Ansi la mosca provo mui bien que Dios la ficiera.
Acaesçio una vegada que todas las animalias feçieron cabildo entre si que enbiasen una animalia de cada cosa. El bufo enbio a su fijo alla, e su fijo quando se yva, olvido los çapatos nuevos que tenia. El bufo penso en su coraçon que qual animalia podria ser mas lijera que gelos podiese llevar para aquel dia del cabildo, por que su fijo pudiesse andar apostado. E paresçiole que la liebre coria mas que llas otras animalias; e llamola e puso con ella que llevase los çapatos a su fijo e el que gelo pagaria bien.
E dixo ella: -Yo façerlo he de mui buena mente. Amuestrame commo lo pueda conosçer entre tantas animalias commo alli se ayuntaran.
El bufo respondio: -Aquel que tu vieres mas fermoso entre todos los otros, aquel es el mi fijo.
Estonçe le dixo la liebre: -Pues la paloma. ¿O es pavon?
Estonçe le dixo la liebre: -Pues la paloma. ¿O es pavon? Rrespondio estonçe el bufo e dixo: -¡Ay! que nin es el uno nin el otro, ca la paloma ha las carnes blandas e el pavon los pies feos.
Estonçes dixo la liebre: -Pues muestrame en que manera conoscere al tu fijo.
-Aquel que ha tal cabeça commo yo, e tal vientre, e tales piernas, e tales pies, aquel es mi fijo fermoso e aquel da tu los çapatos nuevos.
La liebre fuese luego para el cabildo con llos çapatos e dixo al lleon e a llas otras animalias de commo el bufo mandara saludar aquel entre todas las otras animalias.
E dixo entonçe el leon: -Que sapo ama, luna le paresçe; e si alguno ama la rrana, aquella le paresçe rreyna.
Ansi acaesce a muchos ombres e de buenas perssonas e non se quieren allegar sinon a llos beodos, a llos thaures, e a llos ladrones; e aquellos paresce a ellos que son buenos e los mejores porque han talles condiçiones commo ellos; e paresçe a ellos que son aquellos los mejores, ansi commo paresçio al bufo que su fijo era el mas fermoso de todas las animalias; ca diçe Sant Agustin: «Non quieras ser loado de los malos nin de los buenos, ca si aquellos te loaren, non puede ser que algunas de aquelas conditiones non aya en ti.»
Un mançebo amava una vieja e deçia algunas vezes commo se podria partir de aquella vieja que tanto amava.
E dixole un mezquino: -¿Commo eres loco que amas tanto a esta vieja e muger tan fea?
E el rrespondio: -Mui fermosa me paresçe.
Ansi acaesçe algunas vegadas que algunos ombres tienen fermosas mugeres e paganse de otras que son muy mas feas. Onde diçe Sant Agustin que esto se entiende por el anima del pecador, que es esposa de Jhesu Christo, e se paga algunas veçes mas de furtar e deçir un falso testimonio, o de façer adulterio, o de façer los siete pecados mortales, que non de amor a Dios nin de guardase de pecado. La tal persona commo esta es conparada al bufo que ama a su fijo e le paresçio mas fermoso que ninguna
animalia. E estos tales aman mas al diablo porque les paresce en sus obras mas que non façen a Dios, que los crio, nin a los sus santos. ¡Ay que grand çeguedad e que gran yerro e engaño! E por esto, Señor Dios, alumbra los nuestros ojos que te cognoscamos por mas fermoso, e danos entendimiento por que te amemos sobre toda cosa. Onde diçe Sant Agustin: «Señor, tu feçiste todas las cosas: a quien tu paresces fermoso, todas las cosas le paresçen fermossas; e a quien tu paresçes bueno, todas las cosas le son buenas; a aquellos son bien aventurados que creen que tu crees bien conplido e bien acabado, que ninguna cosa sin ti non les es buena nin les paresçe bien.»En un monesterio avia un gato que avia muerto todos los mures del monesterio salvo uno que era muy grand, el qual non podie tomar. Pensso el gato en su coraçon en que manera lo podria enganar que lo podiese matar; e tanto pensso en ello que acordo entre si que se fiçiese façer la corona, e que se vistiese abito de monje, e que se asentase con los monjes a la messa, estonçe que avria derecho del mur. E fiçolo ansi commo lo avia pensado. El mur, desque vio el gato comer con los monjes, ovo mui gran plaçer, e cuido pues el gato era entrado en rreligion, que dende adelante que le non faria enojo ninguno; en tal manera que se vino don mur ado los monjes estavan comiendo, e començo a saltar aca e alla. Estonçe el gato bolvio los ojos commo aquel [que] non tenia ojo e vanidad nin locura ninguna e para el rrostro muy acuerdo e mui omildoso. E el mur, desque vio aquella, fuese llegando poco a poco. E el gato, desque lo vio cabe si, echo las uñas en el mui fuertemente, e començolo apertar muy fuertemente la garganta.
E dixo el mur: -¿Por que me faces tan grand crueldad que me quieres matar, siendo monje?
Estonçe dixo el gato: -Non prediques agora tanto por[que] yo te dexe; ca, ermano, sepas que quando me pago so monje, e quando me pago soy calonje, e por esto fago asy esto.
Ansi son de muchos clerigos e de muchos ordenados en este mundo, que non pueden aver rriqueças nin dignidades nin aquello que cobdiçian aver; estonçe ay una erreza, ca fiñense de buenos e de santos, e en sus coraçones son muy falsos e muy cobdiçiosos e muy amygos del diablo e façense paresçer al mundo tales commo angeles. E otros que se meten ser monjes por tal que les fagan priores e obispos, e por esto façense corona, e vistense abitos por que puedan tomar alguna dignidad, asi commo tomo el gato al mur; e maguera entiendan despues que lo han avido falsamente, por mucho que los otros prediquen que lo dexen.
En esta manera el araña filla sus tellas, e ordida su tella, consumese toda por tomar una mosca; e despues que lla ha tomada, vien un viento e lleva la tella e la araña e la mosca. Asi es de muchos clerigos escolares que van a lla corte a vezes desnudos e con grandes canlenturas e frios e nieves por muchos montes, por valles, e trabajando mucho, quebrantando sus carnes e sus cuerpos por cobrar algun benefiçio, e despues viene la muerte e lievalo todo.
Devedes saber que son muchas maneras de moscas: ay unas moscas que fieren muy mal e son muy acuçiosas por façer mal; e otras que se ensuçian; e otras que façen grand rroydo. La mosca que muerde se entiende por algunos clerigos que han benefiçios en llas iglesias, e mantienense con ello commo avarientos, e non lo quieren dar a llos pobres; antes allegan dineros e todo su cuidado e todo su entendimiento es puesto en tomar dineros de sus clerigos e en allegar gran thessoro, commoquier que ellos tienen asaz de lo suyo. Aquestos tales son moscas que fieren. Otrosi que son que viven luxuriosamente e tienen barraganas e fijos e espiden quanto han de la iglesia. En aquestos es la mosca que ensuzia. Otrosi ay otras maneras de clerigos que tienen muchas conpañas e muchos escuderos e muchos cavalleros. Aquel es semejante a lla mosca que façe rruydo. E a postremas viene un gran viento que todo lo lieva. El gran viento es la ora de la muerte que to el stado e toda la forma estruy del ombre.
Un mur que vivia en una casa pregunto a otro mur que vivia en los canpos que que era lo que comia.
El rrespondio: -Con duras favas e secos granos de trigo e de ordio.
E dixo el mur de casa: -Amigo ¡muchas son tus viandas duras! ¡Maravilla es commo non eres muerto de fanbre!
E pregunto el de fuera al de casa: -Pues tu ¿que comes?
Rrespondio el de casa: -Digote que como buenas viandas, e buenos bocados e bien gordos, a vegadas pan blanco; por ende rruegote que vengas a mi posada, e comeras muy bien comigo.
El mur de fuera plugule mucho e fuese con el para su casa; e fallaron que stavan los ombres comiendo, e los que comian a la messa echavan migas de pan e otros bocados fuera de la messa.
El mur de casa dixo al estraño: -Sal del forado, e veras quantos bienes caen aquellos ombres de la messa-. Estonçe
salio el mur estraño del forado e tomo un bocado; e el tomando el bocado, fue el gato en pos del mur, que mala bes uyo entrar el mur en el forado.E dixo el mur de la posada: -¿Viste? ¿Viste que buenos bocados? Muchas vegadas los como tales, e rruete que finques aqui comigo algunos dias.
Rrespondio el estraño: -Buenos son bocados, mas dime si as cada dia tal conpaña.
E dixo el mur de la posada: -¿Qual?
E dixo el estraño: -Un gato. Me afogora, onde tan gran fue el miedo que ove que se me cayo el bocado de la boca e ovello a dexar.
Estonçe dixo el de la posada: -Aquel gato que vees, aquel mato a mi padre e a mi mismo muchas vezes he estado a peligro de muerte, que mala ves soy escapado de sus uñas.
E dixo el estraño: -Ciertamente non queria que todo el mundo fuese mio si siempre oviese de bevir en tal peligro. Fincate con tus bocados, ca mas quiero vivir en paz con pan e agua que non aver todas las rriquezas del mundo con tal conpaña commo as.
Ansi es de muchos benefiçiados en este mundo de yglesia, que son usureros o que façen simonia que con tamaño peligros comen los bocados mal ganados, que sobre cada bocado esta el cato, que se entiende por el diablo que asecha las animas; e mas les valdria comer pan de ordio con buena conçiençia, que non aver todas las rriqueças deste mundo
con tal conpaña. Otrosi esto mesmo se entiende a los rreys o a los señores o a los çibdadanos onrrados, cada uno en su estado que quieren tomar por fuerça algo de sus vezinos, o de sus vassalos, o de amigos, o de enemigos en qualquier guisa que lo puedan tomar a los ombres a tuerto o a synrreçon o faz otros pecados mortales. Estos tales sienpre esta el diablo cabellos para los afogar comoquier que algunos sufre Nuestro Señor algunos dias cuydando que se emendaran; mas al cabo, si non se emiendan, viene el diablo e matalos e lievalos al infierno, onde mas se les valdria en este mundo ser pobres e lazrados que non despues sofrir las penas para sienpre.Es una bestia altilobi. Es de tal natura: siempre va trabajar al logar que mas espeso vee los astoles e mas baxos, e tanto anda a una parte e a otra fasta que se le rrebuelven todos los cuernos en las rramas. Estonçes da mui grandes boçes, e quando oyen las bozes los caçadores, van a ella e matanla.
Ansi es de muchos ombres en este mundo que se ponen
a forçar, a rrobar los caminos, o matar ombres o façer otros males muchos e tanto ussan en ello que despues non se pueden de lo partir. Estos paresçen a las bestias que non pueden sacar los cuernos de las rramas. Otrosi ay otros ombres que son semejantes a esta bestia que son thaures e beodos e garganteros que estan enbueltos en otros pecados e non se pueden partir dellos. Estonçe vienen los diablos que son caçadores de las animalias de los malos e lievanlos al infierno.Ay un gujano que laman ydrus. E es de tal natura que se enbuelve en el lodo, enterra en la boca del cocodrildo quando duerme, e liegale fasta el vientre, e muerdele en el coraçon e ansi lo mata; por que devemos entender el fijo de Dios que tomo el lodo de nuestra carne por tal que mas lijeramente se deslavase en la boca del diablo, ansi entro en el e mordiolo en el coraçon e matolo.
Este se entiende que despues que Jhesu Christo tomo muerte e pasion por los pecadores salvar, estonçe mando al diablo que despues que el morio, qualquier ombre se pudiese salvar si quisiere. Otrosi, por pecador que sea e por pecados que aya fechos, si se arrepentiere e se guardare dende adelante de façer mal e pidiere merçet a Nuestro Señor que lo perdone, luego se podria salvar; e atanto que esto faga, luego se tirara el diablo del.
Acaesçio una vegada que la gulpeja entro en una ferrada, e apeso la ferrada, e cayo en el poço. E estava en el poço que non podría salir dende, e vino a ella el lobo e preguntole que que façia.
E ella le respondio: -Conpadre, bien sto aqui que fallo unos pescados muy grandes de comer, e si aqui quijeredes entrar comigo, averedes muy buena parte delos.
Rrespondio el lobo: -Comadre ¿como podre yo desçender alla?
Dixo la gulpeja: -Alla suso esta otra ferra. Ponte dentro en ella e desçindiras luego aca.
En aquel poço avia dos poçales: quando el uno sobia, el otro desçendia. El lobo entro en la ferrada que estava ençima. Commo era pessado, desçendio luego la ferrada a
fondon del poço, e la gulpeja subiose suso; e quando se encontraron en medio del poço, dixo:-¿Do ys, comadre?
Rrespondio ella: -Asaz he comido e subome suso, mas tu descende e veras maravillas.
El malandante del lobo desçendio al poço e non fallo otra cosa sinon agua. E quando vino la mañana, vinieron los del aldea e fallaron el lobo en el poço; e sacaronlo e dieronlo tantos de pallos que lo dexaron por muerto.
La gulpeja significa el diablo que diçe al ombre: «Desciende aca a mi en el pecado. Falaras rriquezas e muchos bienes.» E los locos creenlo e fazen los pecados que le pone el diablo en el coraçon; e desque los han fechos, nin fallan bien en ellos de que se puedan aprovechar. Ansi que vienen los enemigos e sacan al pecador del poço. Atormentanllo.
El leon e el lobo e la gulpeja posieron su postura en uno a caçar, e quanto caçasen que lo traxiesen e que lo comiesen en uno. El leon traxo un buey muy grueso, e el lobo un carnero muy bueno, e la gulpeja un ansar, e vinieron comerlo todo en uno.
E dixo el leon al lobo: -Partidvos esta carne.
E dixo el lobo: -Paresçeme que seria bueno que coma cada uno lo que caço; el su vaca, yo mi carnero, la gulpeja su ansar.
El leon ensañose mucho delo, e alço las manos e las uñas e dio con ello en el rrostro al lobo, desologelo todo.
Dixo la gulpeja al leon: -Señor, vos comed del anser e el carnero que son dos viandas muy saborosas; e otrosi comeredes del buey quando fuere la vuestra merçet, e lo que fincare comeremos nos, ca vuestros ombres somos.
E dixo estonçe el leon: -Ciertamente bien diçes; mas rruegote que me digas quien te amostro tan bien fablar.
Estonçe le rrespondio la gulpeja: -El rrostro de my conpañero que esta todo desolado.
Ansi Nuestro Señor castigo a nuestro padre Adan por el
pecado que fizo quando fue desobediente por fanbre e por set e por mengua de vestir, e despues por muerte; ca sy Adan non pecara, nos non fueramos, nunca morieramos, ca en cuerpo e en anima nos fueramos a parayso, et nunca pecaramos en este mundo nin nunca ovieramos fanbre, nin set, nin frio, nin calentura. E pues aquel castigo que dio Adan nos diviera a nos dar que nunca fiçiesemos cosa que despluguiese a Dios; e algunas vezes quando castiga el Nuestro Señor algunos con pestillencia, algunos locos son a vezes mas cuerdos por ello; e algunas vezes quando ay algun leon bravo, el ombre que lo guarda fiere al gran delante del leonçilo chico, por tal que el leon grand se amanse mas; mas se devria amansar el leonçilo chiquilo si viese ferir al grand. Dios, Nuestro Señor, castigo tres leones por tal que nos, mesquinos leonçilos, ayamos miedo e nos guardemos de pecar; ca El castigo a Satanas que lo echo del çielo al infierno; e El castigo Adan, el primero padre.Otrosi fizo sofrir mucho tormentos a la carne de Jhesu Christo que fue su fijo; onde la palabra que dixo Jhesu Christo a su padre fue tal: «En mi pasequeo las tus yervas.» Esto dixo El porque lo paso a los tormentos de la cruz e delos clavos, e non lo quijo perdonar de la muerte. Esto fizo El, lo uno por nos rredemir, e lo al por que tomemosnos enxienplo que pues El sufriera tantas penas por nos, que era
lo que deviamos de sofrir por El; e nos mesquinos aun por todo esto non avemos miedo, e Nuestro Señor puede deçir: «Mas ayna castigo yo las bestias fieras que non a ty.» Maldichos de tales leonçilos que, siendo feridos e llagados tan grandes leones, non se quieren emendar nin castigar. Aun en otra manera se puede entender a esto del leon, e del lobo, e de la gulpeja, que ay algunos señores que son tan bravos commo leones e façen muchas cosas que non son de façer nin las devian ellos de façer. Si alguno ay que les diga la verdad, desuellalo e castigalo ansi commo castigo e desolo el leon al lobo, ca o lo mata o lo toma lo que ha saña por ello; ansi que los otros que lo veen non osan dezir nada, commo la gulpeja; e diçen muchas lijonjas que han miedo que los castigue, ansi commo castiguo a los otros.Un ombre tenia quesso en el arca, e entro un mur dentro e començo a comer del queso. El ombre penso en commo podria façer que el mur non comiese el queso, e ovo por consejo que posiese dentro en el arca el gato, e fiçole ansi. E desque lo vio el gato dentro, mato el mur e comio el queso. Ansi façen muchos ombres que pornan una iglesia en mano de un capellan que gastara todos los bienes dela; e despues quando se querelan del al obispo, porna y otro peor que gastara la perrocha el capelan que se contiene por el quesso el mur.
Otrosi muchas vezes que ponen los obispos algunos curas que non son letrados e non entienden que cosa son pecados, antes ay en ellos muchas mallas condiçiones. Estos tales nunca amonestan el pueblo. En lugar de aprender de los buenos enxienplos, aprenden los malos, en guisa que los sus subjetos stan en mal stado e ellos en peor; ansi que viene el diablo que se entiende por el gato, e lieva el cura e los perrochanos.
E otrosi se entiende por muchos señores que les dizen que en su pueblo non passan a derecho el en lugar de los façer enmendar e ponerles un alcalde e un merino, non qual elos han menester, mas aquellos que quiere[n] façer merçet o han buena voluntad a aquellos que lievan tan bien delos que façen derecho, commo delos que façen tuerto; e aquelos tales son conpañeros del gato que comio el queso.
Otrosi quando los canes fallan alguna bestia muerta, comen los canes dela; e mientra ellos las comen, los cuervos e las cornejas andan ençima dela bollando por el ayre atendiendo quando se yran los canes; e desque los canes son fartos e non ydos, vienen los cuervos e comen quanto falan en llos huessos.
Bien ansi acaesçe que los cardenales, los arçobispos e los arçidianos gastan los capellanes e los clerigos pobres; e despues vienen sus ombres e sus escuderos, e si falan alguna cosa en los huesos, gastanlo e destruyenlo todo.
Otrosi aviene a los rreys e a llos señores que destruyen a sus vassallos; e tomanles lo que han e non les abonda esto, e consienten a sus ombres que les tomen lo que han; e los tales commo estos son conparados a los canes que comen las carnes de las bestias e vienen los cuervos e comen lo que finca, ca los rreys e llos señores non façen cuenta de sus labradores sinon commo bestias.
Acaesçio una vegada que el mur avia de passar una grand agua, e rrogo a lla rrana que lo passase alende.
E dixo la rrana: -Atate a mi pierna e ansi te podre mejor pasar.
El mur fiçolo ansi. E violos el millano commo yvan atados e llevolos amos y dos.
Bien ansi es de algunas dignidades que son dados, de algunas graçias, algunos priorazgos que son dados, algunos clerigos e algunos monjes que non saben nada de bien e que lo meresçen; e despues pierdenlo malamente. Estonçe viene el diablo, que se entiende por el millano, e lievalos amos a dos, ca lieva el capelan e lo suyo con el.
El lobo una vegada quisso ser monje e rrogo a un convento de monjes que lo quisiesen y rreçebir; e los monjes fiçieronlo ansi e fiçieron al lobo la corona e dieronle cugula e todas las otras cosas que pertenesçen al monje, e pusieronle a leer Pater Noster. El, en lugar de deçir «Pater noster» siempre deçia «cordero o carnero». E deçiale que parase mientes al crucifixo e al cuerpo de Dios. El sienpre catava el cordero o al carnero. Bien ansi acaesçe a muchos monjes que en lugar de aprender la regla de la orden de las casas que pertenesçen a Dios sienpre rresponden e llaman «carnero» que entiende por las buenas viandas, e por el vino, e por otros viçios de este mundo.
Esto mismo se entiende en este enxienplo por algunos viejos que son envejeçidos en mal e en locura, e en malas costunbres; onde por mucho que otro los castigue, nunca quieren dexar sus viejas costunbres; onde el ombre viejo antes lo podras quebrantar que non doblar. Faz all asno buena silla e buen freno quanto bien podieres, e nunca podras del façer buen cavallo en quanto vivas.
Las ovejas querelaronse una vez del lobo al leon e deçian en la plaça publicamente que el avia furtado muchas de sus conpañeras e que las avia comidas. El leon desque vio esta querella, ayunto su corte. Demando consejo a las mas cuerdas animaleas que eran.
E dixeron los puercos javalines: -Señor, el lobo es mui mesurado e de gran alfania e mui franco.
Esto deçian ellos por quanto el lobo les avia conbidados muchas vezes a comer de las ovejas que furtara.
Estonçe dixo el leon: -Non diçen esso las ovejas.
Respondio una oveja e dixo: -Señor leon, el lobo comio a mi padre e a mi madre, e comio a mi fijo. E yo mala ves soy escapada de sus manos.
Esto mismo dixeron todas las otras.
E dixo el leon: -Yo do por mi juyçio que enforquen al lobo e a los puercos que lo encubrieron e comieron del furto.
Ansi que luego fue conplida la justiçia que mando façer el leon.
E llos lobos se entienden por los rricos deste mundo que rroban lo ajeno e destruyen las oviejas de Jhesu Christo que se entienden por los pobres. E dan dellas a llos puercos que se entienden por los rricos por vanagloria deste mundo porque cuidan que les ayudaran contra los señores e contra los merinos por cuidar por ello vevir mas onrrados en este mundo. E verna el Nuestro Señor el dia del juyzçio e querelarse an las ovejas del lobo e por ventura los puercos porque ovieron parte del furto e cometieron delos e querian tener vando de llos lobos, cuidando que stan ellos salvo porque non fueron ellos en façer el furto, mas todo esto non les valdra nada, ca Nuestro Señor fara enforcar los lobos e los puercos en el infierno. E diçe un doctor que ansi dira Nuestro Señor el dia del juyçio: «Visteme desnudo e non me vestiste nin me acorriste. ¡Yd, malditos, al infierno para siempre jamas!» Pues Nuestro Señor dixo esto a los ombres porque non façian bien de lo suyo, quanto mas dira aquellos que tomaron de lo ajeno en testimonio.
Acaesçio ansi que un ombre bueno queriase yr en rromeria e avia doze ovejas; e encomendolas a su conpadre, el lobo, que gelas guardase. El jurolo que gelas guardaria muy bien, ansi que el buen ombre fuese a su rromeria. El lobo guardo las ovejas en tal manera que el un dia comia la una e el otro dia comia la otra. Quando el buen ombre vino, non fallo mas de las tres. El ombre bueno pregunto al lobo que que eran de las otras ovejas. E dixole que eran muertas todas con el fuerte tienpo que fiziera.
E dixo el ombre bueno: -Pues las ovejas son muertas, dame las pellejas.
Quando gelas dio, fallo dientes señallados de los dientes del lobo.
El señor de las ovejas dixo: -Amigo, rrazon es que mueras por lo que feçiste. ¡Cata aquela señal de los tus dientes!
En guisa que por la señal que fallo alli fizolo enforcar.
Bien ansi Nuestro Señor Jhesu Christo acomendo sus ovejas, que se entiende por el su pueblo, a los obispos e a los curas; e muchos delos por sus malos enxienplos e por su negligençia pierden las ovejas de Jhesu Christo. Onde el mal perlado es condenado a tantas muertes e a tantos tormentos quantos enxienplos malos dan a sus subjetos. Estonçe Jhesu
Christo que es señor de las ovejas, para enforcar los lobos en la forca del infierno, demanda los pillejos que son los pecados por el cometidos.Otrosi algunos ombres que andan en casa de algunos señores, que façen amigos de todos, e desque les pueden confonder, confondenlos muy buenamente quando pueden. Otrosi es aun esto semejante algunos ombres que vienen a casa de los señores a vevir, a façense mui servientes e estan penssando en sus coraçones commo los podran matar con yervas o con otra manera. Estos tales son semejantes a lla gulpeja e al gallo.
Acaesçio ansi que una vez unos ombres que trayan unos asnos en rroqueria cargaronlos mucho e fazianlos andar todo el dia, e quando non querian andar, davanles muchos pallos. E un dia pasavan por un camino e fallaron un leon; e los ombres començaron a foyr del e los asnos penssaron entre si mesmos que, pues los ombres avian miedo de los leones, que tomasen ellos pieles de leones, que las vestiesen, e luego avrian miedo los ombres delos. E fiçieronlo ansi.
Despues que los asnos se ovieron vestidas las pieles de los leones de la una parte e de la otra, e los ombres fuyan delos cuydando que eran leones. Ellos estando en esto, los asnos començaron a bramar e los ombres escucharon e dixeron:
-¡Estas bozes de asno son mas que de leones! E lleguemosnos a ellos e veremos que son.
E llegaron tanto fasta que los vieron las colas e los pies.
E dixeron: -¡Ciertamente estos son asnos que no leones!
E llegaron a ellos en manera que los tomaron e dieronles muchos pallos.
Estos ombres son los ombres falsos e perezosos de servir a Dios, e toman la orden de San Benito mas por estar viçiosos e por que les onrren los ombres que non por servir a Dios. E estos tales a vezes echan bramidos de asnos que entienden quando fablan de luxuria e de otros viçios. Estonçe podemos deçir: «La tu palabra te faz manifiesto.» E bien podemos entender que tales commo estos son asnos del diablo mas non monjes.
Un ombre que avia nonbre Galter pusso de yr buscar un logar do sienpre oviesse gozo e nunca pudiese su coraçon entresteçer. E tanto andido fasta que fallo en una tierra una muger muy fermosa; e era linda e avia poco que muriera su marido. E desque la vio Galter, fuese para ella, e ella preguntole que que queria.
El dixola: -Yo ando buscando dos cosas: la una que falle un logar do sienpre goze; que nunca mi coraçon pueda ser triste.
E dixo la muger estonçe: -Si tu quisieras ser mi marido, e folgaras aqui e avras todo quanto ovieres menester; ca darte e yo cosas, tierras, vinas, e otros muchos bienes.
E fuele mostrar su posada e mostrole primeramente el palaçio. E desque vio el palaçio, plugule mucho.
E preguntole a ella: -Deçit, señora ¿a do esta la cama en que avemos de dormir de noche?
Ella fue. Mostrole una cama e en ella un leon. E en aquel
lecho stava de la parte un oso, e de la otra un lobo, e de la otra muchos gujanos, e de la otra muchas serpientes.E estonçe dixo: -¿E las tus rriquezas e los tus bienes anme de durar para siempre?
Estonçe rrespondio ella e dixo: -Digote que non, ca mi marido, que las avia, muerto es. Eso mismo te conviene a ti morir. ¿E vees este lecho?
Dixo el: -Si.
Dixo ella: -Aqueste oso te ha de matar. Non se si sera la primera noche o a cabo de un año, o a cabo de diez, o por ventura viviras mas. El lobo e los gujanos e llas serpientes te han de tragar a ti e a todas tus cosas.
E rrespondio: -Todas estas cosas son buenas, mas este lecho me espanta que por ti nin por todo el mundo non estaria en el.
E despidiose dela e fuese su camino. E fuese a un rreyno que avia poco que era muerto el rrey.
E dixeronle los ombres del rreyno: -¡Galtar, seades bien venido! Rrogamoste que nos digas que es lo que buscas.
El dixo: -Busco lugar do sienpre goze e nunca aya pessar.
E dixeronle los ombres: -Sey nuestro rrey e avras todo lo que ovieres menester. Cata aqui que palaçio e que camaras, que rriquezas.
Entre todas las cosas que le mostraron, mostraronle un lecho que stava guissado de otras tales bestias commo le mostrara la muger.
E dixo Galter: -¿Si yo fuere rrey en esta tierra, avre de yazer en este lecho?
Dixeronle los otros: -Sy.
Estonçe dixo Galter: -Estas bestias que aqui stan ¿façerme an mal?
-El oso te matara. Las otras gastaran todo lo tuyo ansi commo fiçieron a los otros rreys; mas non sabemos quando nin quando no.
Rrespondio Galter: -¡Peligrosso es este lecho! ¡E el rreyno non lo tomaria por cosa del mundo, pues he de yazer en este lecho! E por esto me quiero yr.
E fuese e andido tanto fasta que lego a un palaçio muy fermoso. Todas las paredes e la madera eran de oro e de piedras preçiosas. E los ombres que en el moravan fiçieronlo señor del palaçio e de todas las otras rriquezas. Desi a postremas mostraronle otro tal lecho commo los otros. El espantose mucho del ansi commo las otras vezes. E fuese su camino e acaesçio que falo un viejo asentado al pie de un escallera. E lla escallera estava llegada a un muro e en ella avia tres escalones. El viejo que estava en la escallera pregunto a Galter que que queria.
E el dixo: -Querria lugar en que siempre goze e que nunca aya tristeza.
E dixole el viejo: -Galter, sube por esta de tres escalones e falaras lo que cobdiçias.
E Galter, subio por la escalera e falo lo que cobdiçiava.
Esto se entiende por muchos ombres que cobdiçian estas tres cosas o algunas destas tres cosas; se entienden por muchos ombres que buscan fermossas mugeres por pecado, o rreynos o señorios o dignidades por onrra, o por oro, o por plata, o por vanagloria, o por cobdiçia; mas si bien parasen mientes en que lecho an de dormir, non avrian cuydado de tales cosas. Que qualquier ombre o muger que viva en este pecado yaze en mal lecho; commo aquel osso que stava a la cabeçera del lecho se entiende de la muerte que non perdona a ninguno en este mundo, alto nin baxo nin pequeno nin grand. E de aquel osso cuenta en el Libro de Ose, commo la osa perdiera sus fijos. «Alguno toma
deste, rompalo todo, bien asi destorpare yo las entrañas de sus coraçones.» Que ansi commo la osa que ha perdidos sus fijos non perdona a ninguno, bien ansi la muerte nunca perdona a ninguno, nin rrico nin pobre. Los lobos se entienden por los señores dellos o de los señores que han cuidado de sus almas que se salven: antes las consejan façer cosas que sean a onrra del mundo e a pro de sus cuerpos. E a las vezes les consejan mas a su pro dellos que non de sus señors por cobdiçia de llevar algo dellos; e tanto façen ellos pro con los señors e tanto les dan que se dañen commo que se salven. Los gujanos rreeran el cuerpo e lo tragaran. Las serpientes son los diablos que llevaran las animas dellos dapnados a llas penas del infierno. Sobre todas las otras cosas nos guarde destas tres Nuestro Señor Dios. Onde diçese en el Libro Eclegiastico: «Quando muere el ombre, heredarlo an serpientes e bestias e gujanos.» El dapnado se parte en partes: las serpientes que se entienden por los diablos que lievan el alma; e llos ombres que se entienden por llas bestias que lieven en este mundo, ansi commo bestias e ansi commo lobos cobdiçiosos que llevaran los bienes de los muertos; e los gujanos comeran el cuerpo.Onde un grand señor encontro unos monjes que lleva-
van a enterrar un grand logrero. E pregunto el señor a llos monjes que que trayan.Ellos respondieronle que trayan el cuerpo de aquel ombre e los dineros que los avia mandados.
E dixo el señor: -Non sera ansi, ca este ombre mio fue; e vos e los gujanos al cuerpo, mas yo avre los dineros; el diablo llevara el anima.
Sy vos todos aquellos queredes salvar, façet ansi commo Galter que subio en la escallera dorada de Jacob de los tres escalones: el primero escalon se entiende aver el ombre contriçion de sus pecados, e pessarlle mucho porque los ha fechos, e poner en su coraçon de nunca mas tornar en ellos; el segundo escalon es confessarse el ombre verdaderamente, ca si el ombre va a confession e confiessa veynte pecados e dexa uno, membrandosele, quando partiere de la confesion tiene todos los otros e uno demas porque non confiessa verdaderamente; el terçero escalon es mansar a Dios por penetençia de sus pecados segun que gela diere su confesor. Otrosi enmendar su proximo todos los tuertos que le tiene en qualquier manera que gelos oviere fechos, o por tomar algo de lo suyo, e por levantarle falsso testimonio, o por averle buscado mal con los señores, o por otros tuertos muchos que se pueden acussar o acaesçer entre los ombres e entre las mujeres, o por peleas o por otros males. Ca diçe Jhesu Christo en el Euvangelio: «Si fueres ofreçer al altar e se te menbrare en el camino que tienes tuerto a tu vezino o a tu proximo, dexa la ofrenda e ve e fazle mienda. E desque le ovieres fecho emienda, tornate a ofreçer.»
E todo ombre que fiçiere estas tres cosas que se entiende por tres scalones, e si subiere por ellos, sepa que subira a lla gloria perdurable do non avra tristeza ninguna, a lla qual gloria nos traya Dios, Amen.
Una gulpeja avia mui grand fanbre e vino al galinero do stavan las galinas e rrogo a llas galinas que lo abriesen la puerta.
Elas rrespondieron que: -Non queremos abrir, ca nuestra enemiga eres e sienpre nos feçiste mal.
Ella les dixo: -Por todos los santos que son en paraysso vos juro de non vos façer mal.
E dixeron las galinas: -Non queremos.
E dixo la gulpeja: -Bien me podedes creer; ca tanto esto aquexada de fanbre e de frio que si alla non me acojedes, avre a morir de frio. E si moriere, Dios demandarlo ha a vos he al galo.
E las galinas ovieron piedad della e abrieronle la puerta. E la gulpeja entro dentro e descansso un poco; e despues que fue scalentada e perdido el frio, olvido el prometimiento que fiçiera e tomo una galina e matola e despues echolas a mal.
E la gulpeja se entiende por algunos ombres que son pobres e engañossos e llenos de baratos que por tal que coman bien, mandan que les abran las puertas de algun
monesterio rrico, por tal que puedan vevir con los sinples monjes. E si los non acojen, dicen que non han de morir al mundo e diçen que si alli mueren, que Dios demandara la su anima a llos monjes. E ellos aviendo piedad del, dexanlo entrar e acojenlos. E fuelgan un poco en tiempo de la pena por que non sean conosçidos, e despues que son professos, tornaran e negaran todos los monjes. E demandaran comeres delicados e onrrados paños mas que la orden manda, aviendo enbidia del abbad e deçiendo mal de los otros, acussando de pecados en guisa que ansi los rrebuelve como la gulpeja a las galinas.Era una gulpeja tan cognosçida del ganado que todas llas ovejas se guardavan dela en manera que las ovejas non salian fuera de su termino nin se partian de enderredor de los canes que las guardavan.
La gulpeja, desque vio esto, puso entre si, deçiendo: «Yo se que fare. Vestirme e una piel de oveja e entrare entre las ovejas. E quando viere tiempo podre comer de los corderos e de las ovejas.» E fizolo ansi.
Bien ansi es de muchos que traen vestiduras blancas e paresçe que son ovejas de Jhesu Christo; e son falsos profetas, ca biven vestidos commo ovejas e de parte de dentro son lobos e gulpejas engañosas. Aquestos tales son rreligiosos falsos e falsos pecadores o los falsos clerigos que non quieren otra cosa de los ombres rricos sinon tierras o vinas o possesiones; onde mas querria un moro o judio por vezino que non tal rreligioso. E si yo supiese que las vestiduras blancas me fiziesen santo, tantas me vistiria una sobre otra fasta que non pudiese mas traer.
Era un conde que avia de costunbre que rrovava a quantos pasavan por un camino. Los ombres que entendian esto fazian ansi, que quando lo veyan, foyan muy fuertemente, e si podian armavanse e defendianse muy fuertemente. El conde quando esto vio, tornose muy bien el e todos los suyos e vestieronse ençima cogullas de monjes de Cistel e fueronse en pos una conpaña de mercaderes. E llos mercaderes quando los vieron vestidos de abitos blancos de monjes, dixeron:
-Aqui vienen monjes e ombres buenos e bien podremos yr seguros con ellos.
E los mercaderes yvanse su passo. El conde e los suyos alcançaron los mercaderes; e desque fueron llegados a ellos, desnudaron las cogullas e dieron en ellos en manera que llos mataron e lles tomaron quanto trayan.
Aquesto mismo façen algunos monjes e rreligiosos que vienen a llos rricos e se façen ante ellos mui santos e si pueden, lievan dellos quanto han.
Una oveja blanca, e otra negra, e un asno e un cabron fablavan en rreligion.
E dixo la oveja blanca: -Catad que pellejo trayo yo. Aquesto significa linpieza e honestidad que he de parte de dentro; e por esto valgo mas que ninguno de vos.
Dixo la oveja negra: -Yo so de fuera negra, menospreçiada, mas de dentro so fermosa. E aca en el mundo soy negra, e por esto menospreçio el mundo e lo tengo por suzio.
E dixo el asno: -Yo so mas santo que ninguno, que trayo cruz en los onbros e so semejante al cruçifixo e de mayores bozes que ninguno.
E dixo el cabron: -Yo soy mas santo que ninguno, ca soy vestido de çiliçio que se façe de los cabellos de las cabras e desi muy grand barva que nunca me lla rrape por tal que non parezca fermosso al mundo.
Por estas quatro maneras de bestias se entienden todas las maneras de las ordenes: por las ovejas blancas se entien-
de todos quantos son vestidos ansi commo los de Cistel o canonigos rreglares de la orden de Premostre; por la oveja prieta se entiende todos aquellos que visten abitos prietos ansi commo monjes prietos; e por el asno que trae cruz en llas espaldas se entiende todos aquellos que traen abitos con cruz ansi commo los del Espital e commo los templeros e commo los de San Juan; por el cabron que trae gran barba se entiende los de Monte Faj o a los llegos de Cistel que traen grandes barbas e non consienten que gelas trayan. Estos a las devegadas contienden qual destas ordenes es mejor. Mas las ovejas blancas e las prietas guarden, que si non ay otras santidades en ellos sinon las vestiduras non seran de la cuenta de las ovejas blancas e prietas de que fabla en el psalmo que dize: «Ansi commo ovejas son puestas en el infierno; la muerte las aspereçera.»Otrosi los tenpleros, del Espital, los de San Juan, si otra cruz non han en coraçon, que se entiende por castigar la carne, e si se non guardan de pecado de la carne commo de sobervia o de otros pecados, tales commo estos son asnos del infierno. Otrosi los que traen grandes barbas, qualesquier barba que ellos ayan, nunca entraran en parayso, si non façen obras que plegue a Dios o non façen buena vida entre los ombres; e si por aver gran barba fuese santo, non avrie en todo el mundo tan santo ombre commo el cabron.
Una vegada acaesçio que dos conpañeros que fallaron una gran conpaña de ximios.
Dixo el uno al otro: -Yo apostare que gane yo agora mas por deçir mentira que tu por deçir verdad.
E dixo el otro: -Digote que non faras, ca mas ganare yo por deçir verdad que tu por deçir mentira. E si esto non crees, apostemos.
Dixo el otro: -Placeme.
E desque ovieron fecho su apuesta, fue el mentiroso e llegose a los ximios.
E dixole un ximio que estava y por mayoral de los otros: -Di, amigo. ¿Que te paresçe de nos otros?
E respondio el mentyroso: -Señor, paresçeme que soys un rrey muy poderoso, e estos otros ximios que son las mas fermosas cosas del mundo. E los ombres vos preçian mucho.
En manera que los linsogeo tanto quanto pudo en guisa que por las lisonjas que les dixo dieronle muy bien a comer e onrraronle mucho e dieronle mucha plata e mucho oro e muchas otras rriquezas.
E despues llego el verdadero e preguntaronle los ximios que que les paresçia de aquella conpaña.
E rrespondio el verdadero e dixo que nunca viera tan suçia conpaña nin tan feos e que: -¡Atalles commo vos preçian son locos!
Estonçe fueronse para el e sacaronle los ojos; e desque le ovieron sacados los ojos, fueronse e dexaronlo desanparado. E estonçe Buena Verdad oyo bozes de osos e de lobos e de otras bestias que andavan por el monte. Atento lo mejor que pudo e subiose en un arbol por miedo que le comerian las bestias. E el que estava ençima de aquel arbol, haevos las bestias que se ayuntaron todas a cabildo so el arbol. E preguntavanse las unas a llas otras de que tierra eran, o que condiçiones avian cada una de las bestias, o con que arte sabian cada una escapar de mano de llos ombres.
E dixo la rraposa: -Yo so çerca de aqui do ay un rrey que aquel rrey es el mas nesçio ombre que oy nunca vy; e tiene una fija muda en casa. Poderla ya lijeramente sanar si quigiese sinon que non sabe.
E dixeron los otros: -¿Commo seria eso?
E dixo ella: -Yo vos lo dire. El domingo quando van ofreçer las buenas mugeres e dexan el pan sobre las fuesas, e vo yo e rrebato una torta. Si el primero bocado que yo tomo me lo sacasen de la boca antes que yo lo tragase e gelo diesen a comer, luego fablaria. E otra nesçedad mayor vos dire, que aquel rrey que esta çiego e tiene una lancha de piedra en cabo de su casa. Si aquella fuese alçada, sal-
dria una fuente de alli e quantos ciegos se untasen los ojos con aquel agua luego guaresçerian. E desque fue amanesçido, fueronse las bestias de alli. E ellas que se yvan, pasavan unos harruqueros por alli. E Buena Verdad que estava ençima de aquel arbol, que avia miedo de lo que las bestias dixeron, dio bozes a los harruqueros que yvan.E dixeron los harruqueros: -¡Santa Maria! Vozes de ombres son aquelas que oymos. ¡Vamos alla!
E desque llegaron, fallaron a Buena Verdad do stava ençima del arbol. E preguntaronle quien era.
Dixo: -Buena Verdad.
Ellos dixeronle: -Amigo, ¿qui te paro tal?
E el dixoles: -Un mio conpañero; mas pidovos de merçet que digades do ydes.
Ellos dixeron: -Ymos a tal rreyno con estas mercadurias.
E dixoles: -Rruegovos que me querays llevar alla por amor de Dios e que me pongades a lla puerta del rrey. E llos harruqueros dixeron que les plaçia e fiçieronlo ansi.
E desque se vio y, dixo al portero: -Amigo, rruegote que digas al rrey que esta aqui un ombre que lo guaresçera de la çeguedad que el ha e aun que le mostrara con que su fija fable.
E el portero entro e dixole al rrey: -Señor, alli esta un ombre que dize que vos sanara de los ojos sy vos quisieredes que entre delante vos.
E dixo estonçe el rrey: -Amigo, dille que entre e veremos lo que diçe.
El portero fue e traxolo ante el rrey.
Desque fue ante el rrey, dixo: -Señor, la vuestra merçet que mandeys alçar una lancha que esta en cabo de vuestro palaçio, e saldra una fuente que qualquier çiego que se llavare los ojos en aquella agua lueguo sera guarido. E señor, por que lo creades, lavarme yo primero que non vos.
El rrey desque oyo aquello, mando luego a sus ombres que alçasen la lancha, e ansi commo fue alçada, salio luego la fuente. E vino la Verdad e lavo luego sus ojos e nasçieronle luego los ojos ansi commo de antes los solia aver.
El rrey lavo luego sus ojos e cobro su vista. E despues todos los ombres de lla tierra, que qualquier çiego que venia a se llavar los ojos con ella, luego eran guaridos.
Estonçe dixo Buena Verdad al rrey: -Señor, sea la vuestra merçet que aun otra cosa te quiero mostrar. Que quieras el domingo parar tus ombres arrededor de las fuesas e paren mientes quando veniera la rraposa a tomar del pan que lievan las buenas mugeres a ofreçer, el primer bocado que mitiere en la boca, echenle mano tus ombres a la rrapossa a la garganta e saquengelo e non gelo dexen comer; e denlo a comer a tu fija e luego fablara.
El rrey mandolo façer ansi commo el mandara, e los ombres, desque ovieron tomado el bocado a lla rraposa de la garganta, tanto ovieron priesa de llevar el pan a la infanta con que fablase que non tovieron a lla rraposa e dexaronla yr. E la ora que la infanta comio el pan, luego fablo.
El rrey desque vio esto, mando façer mucha merçet a Buena Verdad, lo uno porque avia guarido a el de los ojos, e lo otro porque avia guarescido a su fija. E de los de la corte le façian mucha onrra e yvan con el fasta la posada e le davan muchos dones por aquel bien que les avia fecho.
E yendo un dia por la calle mui bien vestido e en buen cavallo e muchas conpañas con el, encontro a Malla Verdad e conosçiolo luego e maravillose mucho. Le veya sano de los ojos e tan bien andante.
E fue a su posada e dixole: -Dios te salve, amigo.
E dixole Buena Verdad: -Amigo, bien seas venido.
-Amigo, quererte ya rrogar que me dixeses con que guaresçiste del mal de los ojos, ca tengo un fijo çiego e querialo sanar si podiese. Rruegote que me muestres commo desprendiese.
E todo esto deçia Mala Verdad por cuita de saber commo llegara aquella onrra e aquel estado.
Estonçe Buena Verdad que non sabe de al sinon de verdad dixole: -Viste, amigo, quando tu me sacaste los ojos en el monte, e viste ese arbol grande que y stava. Con cuyta suby en el, e juntaronse y todas las animalias del mundo a façer cabildo.
E contole todo el fecho commo le acaesçiera. E Mala Verdad desque supo aquello, plogole mucho e fuese quanto pudo para alla. E subiose ençima de aquel arbol; e el estando y, hevos las bestias do se juntaron a cabildo so aquel arbol.
E dixo: -¿Estamos aqui todos?
E dixeron todos: -Comadre, si.
E dixo: -Conpadres, quanto aqui dixe en otra noche ansi fue dicho al rrey. ¡E echaronme sus ombres mano a la garganta que a pocas non me afogaron!
E dixo el uno: -Pues yo non dixe.
E dixo el otro: -Yo non lo dixe.
E juraron todos que lo non dixeran.
E dixo la rraposa: -Pues non lo dixistes. ¡Quiera Dios que non nos aseche aqui alguno! - Alço los ojos arriba e vio a Mala Verdad. E dixo: -¡Alla estays vos! Yo vos fare que malla pro vos faga el bocado que me sacastes de la boca. -E dixo al oso: -Conpadre, vos que soys mas lijero, sobid alla.
El oso sobio e derribolo a tierra. Estonçe despedaçaronle las bestias e comieron todo.
Enxienplo. Deven parar mientes aquellos que quieren façer o deçir traeçiones o falsedades que non se fallen mal un año; falarse an a dos, e si non, fallarse an a llos diez.
E si por ventura non lo fazen por consejo o por mandado de alguno, aquellos que lo consejan o gelo mandan, aquellos los tiene despues por partes; e aunque en su vida non se fallen mal, fallarse an despues en la muerte do lles da Dios tan mal galardon por ello commo dieron las animalias a Mala Verdad.Dixo el abispa a la rrana: -Tu nunca buelas mas sienpre stas en los forados. ¡Mas bolaria yo en un dia que non farias tu en diez!
Dixo la rrana: -Yo te apostare un quartal de vino que non diçes verdad.
La abispa dixo: -Bebamos primero el vino so este arbol.
E dixo el araña: -Non quiero, que tengo aguissada una cortina mui blanca e muy fermossa e ay nos sentaremos muy bien.
E el abispa se fue con el araña, cuydando que decia verdad. E el araña metiola en su tella. E luego que el abispa se asento en la tella, rrebolviose la tella a los pies e a lla cabeça, e començose a sacudir mas non pudo salir dende.
Estonçe dixo la abispa: -¡Maldicha sea tal cortina onde el ombre non puede salir!
-Ciertamente, -dixo el araña -nunca de aqui saldras viva.
E allegose a ella e afogola.
El araña se entiende por el diablo que pone este coraçon a los ombres de tomar barraganas e tomar rriquezas e algo ajeno que es malganado. E despues que en ello estan, non se pueden partir dello. Aquestas cosas son dichas cortinas del diablo. E afogalos, mas non saben quando nin quando non, sy un dia, si non a dos, si non a diez, commo dize la fablilla de Galter. Si alguna cosa començares, para mientes que salgas con ella ansi commo el fizo que puso deçir: «catar a do sienpre oviese gozo e sin tristeza.»
Acaesçio una vegada que la mariposa bolava por los almendrales, e por los otros arboles floridos, e por los maçanos; e desque ovo bien bolado, vinose a sentar a un moradral do estava estiercol de bestias e de bues, e fallo aly a su muger. E ella preguntole que de donde venia.
E el rrespondiole: -Çerque la tierra e he bolado por las flores de los almendros e de los lilios, mas nunca fale tan plaçentero lugar commo este.
Ansi es de muchos clerigos e monjes e legos que aun las vidas de los santos oyen e passan por el valle de los lilios e por las rrosas, que se entienden por los confessores e por los martires, e por las violetas que se entienden fessores; mas ninguna vida destas non les paresçe tan placentera commo llas malas mujeres o su conpañia que non son ansy, non estiercol e allegamiento de pecados. E por esto diçe la Santa Scriptura, Eclegiastica: «Toda mala muger ansi commo estiercol sera fallada en el infierno.» Pues
maldicha es tal mariposa e a quien mejor paresçe el estiercol de pecado e los diablos que non Jhesu Christo, o de las golondrinas que çiega los ojos que non faze la vida delos; e por esto diçe Sant Agustin: «En tal manera ha rronpido el palaçio del coraçon e por la fiebre de maldades.»Ell aguila una vegada avia mal de los ojos. Al cuervo que es fisico de las aves demandole consejo que que podria facer para el mal de los ojos.
Dixo el cuervo: -Yo traere una buena yerva que vos sanara luego.
E dixo el aguila: -Si tu esso façes, yo te dare buen galardon.
Estonçe el cuervo tomo el çumo de llas çebolas e fizo enplasto e pusogelo en los ojos; e ansi commo gelo ovo puesto, çego luego el aguilla. E despues que el cuervo lo vio çiego, comio a sus fijos.
E dixo el aguilla: -¡Maldicha sea tu meleçina que non veo nin punto! ¡Encima desto me as comido mis fijos!
El cuervo rrespondio: -Mientra que tu veyas, nunca podia comer de tus fijos, maguer que mucho los deseava comer e hago despues que tu fueste çiega. Es el miedo conplido.
Por el aguila se entiende el perllado; ca el perlado ha los ojos abiertos que esta en buen stado e guardado de pecado, non ha cuydado de otra cosa salvo de servir a Dios e de guardar su pueblo, los fijos del aguila. E el cuervo se entiende por el diablo que esta deseando aqueste pueblo para lo matar e comer. Mientra aquel perlado ha los ojos abiertos, todo su deseo es nada; ¿mas que façe el diablo? Faze un plasto de ligamiento de las cosas tenporales e echalo en el coraçon del perlado, por tal que ponga en ellos todo su cuydado que non puedan en al pensar nin entender en las cosas çelestiales. E ansi lo façe el perlado, ca pone todo su cuydado en sus rrentas e en las otras cosas temporales ansi que los ojos çelestiales son çiegos.
E despues el diablo come los fijos, feriendo el aguila de la una parte e de la otra. Esta postura fiço Nas con Gabet e Galeat, que el con todos los suyos que se saquen los ojos derechos e que los dexaria en paz, ansi commo se cuenta en el Primer Libro de los Rreys. Aqui paresçen a lla serpiente antigua que façe tanto quanto puede por los toler los ojos sprituales por que non puedan conosçer las çelestiales en esto ansi que son a siniestro. Ansi commo muchos otorgan en esto a menos el un ojo.
Un cavallero pregunto a un ombre bueno que era letrado qual seria el gozo que los ombres en parayso avian.
Rrespondio el letrado e dixo: -Tal sera el gozo que nin los ojos lo vieron nin orejas lo oyeron nin coraçon de ombre lo podria penssar aquelo que Dios tiene aparejado aquellos que le aman.
E dixo el cavallero: -Aquelos que desean caçar con aves e con canes, quando fueren en parayso ¿fallaran canes o aves?
E rrespondio el letrado: -¡Non lo mande Dios que los canes entren en tan fermoso lugar e tan plaçentero commo el parayso!
E dixo el cavallero: -¡Ciertamente se oviese en parayso canes o aves, mucho mas desearia yr alla!
E rrespondio el lletrado: -Amigo, una vegada el leon conbido a todas las otras bestias e fizo muy grand ayantar e dioles muchos majares e muy saboros. E despues que ovieron comido, todas se tornaron cada una a su logar. El lobo encontro a la puerca en el camino que stava comiendo somas.
E dixo la puerca: -¿Donde vienes, lobo?
Rrespondio el lobo e dixo: -Vengo del muy buen ayantar que nos dio el leon. E tu ¿por que fuiste y?
E dixo la puerca: -¿Ovistes buenos comeres e bien adobados?
E rrespondio el lobo: -¡Digote que si! Que ovimos capones, e perdiçes, e pavones, e otros muchos manjares bien adobados.
Estonçe dixo la puerca: -¿Ovo y bellotas o ssomas?
Dixo el lobo: -¡Maldicha seas! ¡Que preguntas! ¡Nunca lo mande Dios quen tal ayantar adobasen tan villes viandas!
Esto se entiende que muchos que todas las cosas an en este mundo que podrian facer para yr a parayso non les paresçen bien nin cobdiçian nada nin se pagan de al sinon
de somas que se entiende por pecado commo luxuria o con plazenterias deste mundo. E deste se cuenta en la Santa Scriptura: «Dios amava los fijos de Ysrael e ellos aman a dioses ajenos, aman vinos de muchas maneras que se entiende por pecados.»Un ombre arava una vegada e ato dos escaravatos al arado.
E vino otro ombre e dixole -¿Por que atas atales bestias commo son aquestas a tu arado?
Rrespondio el yuguero: -Porque todas las cosas ayudan al arado quantas le pueden tiras.
Ansi que muchas vegadas menazava el a los escaravatos tan bien commo a los bueys que quando andoviesen. E quando fue ora de viesperas que tanieron las canpañas, fuese el ombre con sus bueys para su casa e los escaravatos fincaron alli que non quisieron obedesçer al yuguero.
Tales son muchos ombres en este mundo a quien Dios amenaza e castiga, mas por todo esto nunca se quieren partir de la suçidad del pecado. De los quales cuenta en la Santa Scriptura que dize Dios: «Enbievos la muerte en el camino de Egipto con mi cuchilo vuestros fijos, e fize sentir el olor de vuestros castillos en vuestras narizes, e non vos tornastes a mi.» Esto se entiende porque Dios a muchos ombres en este mundo dales primero mucho bien: ellos non
llo quieren cognosçer con ello. E desque Dios vee esto, tirales los algos; e [si] por esto non se emiendan, tirales los parientes e los amigos; e si por esto non se emiendan, tirales los fijos; e si non lo quieren cognosçer por todo esto, mueren e despues van a lla pena que es sin fin. E los tales commo estos, si bien parasen mientes quando tienen bien, mas se les valdria cognosçer a Dios estonçe que non padesçer despues.Las avejas una vega conbidaron a los escaravatos a yantar. E despues que la messa fue puesta, asentaronse los escaravatos a comer, e vinieron las abejas e pusieron mucha miel e muchas flores en la messa. E llos escaravatos comieron poca miel e fueronse luego.
E otro dia conbidaron los escaravatos a las abejas. E despues que fue puesta la messa e las abejas asentadas, posieron los escaravatos estiercol de bueys e de bestias. E las abejas non quisieron provar punto della, antes fueron su camino.
E las abejas se entienden por los doctores de la iglesia e por los ombres santos que conbidan a los ombres malos e pecadores e danles miel e flores a comer, que se entienden porque los predican los mandamientos de Nuestro Señor e de la ley que son mas dulçes que miel, e les muestran commo se quiten de pecados, mas los malos poco o nada toman dello.
Si llos mallos conbidan alguna vez a llos buenos, danles de comer de estiercol de bestias que se entiende palabras suçias, e mallas obras, e beodeçes, e garganterias, ansi que los buenos e los justos non toman tales costunbres mas antes
que se van. Otrosi muchos ombres en este mundo se enbeodan algunas vezes o comen mas de su derecho, o faze[n] algunas cosas que non son de facer, por tal que [non] sean tenidos por escasos o por façer lo que fazen otros commo ellos. Onde diçe Sant Agustin: «Por tal que yo non fuesse apartado de los otros, convieneme a ser mas mallo que quisiera.» E diçe Seneca: «Con tales toma conpania que entiendas que te podra façer mejor o que entiendas que tomaras delos buenas costunbres; e atales resçibe en tu casa que puedas façer mejor en tirarte de mala carera.»Un ombre bueno tenia un asno en su casa e fizolo yr a llabrar. E aquel ombre bueno tenia un puerco. E era çerca de la San Martin, e porque venia açerca el tienpo para lo matar, davalo bien a comer: somas, e verças e farina. E desque avia comido, yvase luego a echar a dormir.
El asno desque vio esto, pensso luego entre si: «Este puerco mui bien le va. El come bien e bebe bien, e non trabaja commo yo nin come mal commo yo. Mas bien se yo que fare: fazerme he doliente, e quiza que me faran tanto bien commo al puerco.»
E fizolo ansi. Tendiose en el stablo, e entro su dueno alla, e desque lo fallo tendido, començolo a menazar que se llevantase; mas el non quijo llevantar, antes començo a jemir.
E su señor pessole mucho e dixo a su muger: -El nuestro asno esta doliente.
E dixo la muger: -Pues que ansi es, demosle a comer pan e farina e de buen agua.
E fiçieronlo ansi, e el asno comio mui poco e dende adelante yvase fartando en manera que engroso mucho.
Estonçe dixo el asno entre si: «¡Agora he yo buen sino!»
E desi quando el puerco fue bien gruesso, vino el tienpo
de se matar el puerco. El asno desque vio que matavan el puerco e quel dava el carniçero con el destral, el asno desque vio este, fue mucho maravillado; e oviendo mui grand miedo, cuidando que farian eso mesmo a el lo que ficieron al puerco pues estava gordo.E dixo entre si mesmo: «¡Ciertamente mas quiero trabajar e façer tal vida commo primero que non morir tal muerte commo morio el puerco!»
Estonçe salio de la stablia e fuese saltando delante su señor. Quando el señor vio esto, tornolo al su primero ofiçio, e murio el asno despues buena muerte.
El puerco se entiende por los rricos que se visten bien en este mundo, e comen bien e beven mejor, e non se quieren trabajar en este mundo. Estos son clerigos que non quieren servir a Dios e los usureros que non quieren ganar por su trabajo sinon por su usura. Estos tales son lamados puercos, los quales puercos cuenta en el Euvangelio que entra el diablo en ellos e fazellos afogar en la mar. Estos talles afoga el diablo en este mundo por pecado e despues en la amargura del infierno.
El asno se entiende por algunos ombres justos que estan en sus estudios, o algunos ordenados en sus çeldas, o algunos que viven en lazeria en este mundo o serviendo a Dios; mas les valle a tales commo estos que con lazerio o con trabajo vayan a parayso que non fagan commo los puercos e vayan al infierno que les den con el destral de condenaçion en la cabeça. Aquestos que non quieren trabajar commo deven nin servir a Dios segun deven de façer, estos tales non seran tormentados con los ombres mas con los diablos. Dize Ysayas: «Por esto enbiara Nuestro Señor Dios su ueste en logar do s[on] semejantes a ti.»
La galina muchas vegadas lieva sus polos so las alas, mayormente quando vey el millano. Acaesçio una vez que vino el milano bolando sobre los polos, e lla galina llamolos a todos; ansi que venieron e metieronse todos so la galina; e vino uno e fallo un gujano e començolo de picar por comerlo. E vino el milano e llevose el pollo.
Bien ansi faze Nuestro Señor antes que nos llama, commo quando avemos pecado que corramos e nos pongamos so las allas. Esto faze por que nos arrepintamos e nos guardemos de fazer mal; mas muchos dellos, aun que veyen andar el diablo bolando ençima dellos, non quieren fuyr, mas antes se llegan al bufano del diablo. Pues hermanos, nos otros fuyamos a llas allas del cruçifixo e leguemosnos a el por penssamientos de buenas obras, doliendonos de la su pasion o faziendo los sus mandamientos, e allegandonos ansi a el seremos salvos.
Una vegada conbido el leon a todas las animalias a comer. E conbido al gato que era su amigo e era ombre muy onrrado; e pregunto el leon que de que vianda comia mas de grado.
E el rrespondio: -Rratos e mures.
E pensso el leon que pues el gato se pagava delo, que les daria comer de aquella vianda a todos los otros; ansi que fiço traer muchos manjares de rratos e de mures ansi que el gato comio muy bien dellos mas todos los otros començaron a murmurar e fablar entre si:
-¿Que es esto que nos da a comer?
E por esto fue el ayantar menospreçiado e abiltado.
Ansi es de muchos que façen muchos conbites; e acaesçelos que conbidan algunos gatos, que se entienden por algunos ombres que non se pagan de ningun plaçer sinon de deçir algunas suçiedades por aver la graçia de algunos o por llevar algo que les plega o non fazer aquella gran fiesta, e uso ansi fazer fasta la muerte, e por tal que se pueden en este mundo enbeodar e ynchir los vientres de vianda e en suçiedades e en pecados e dar las animas a los diablos.
Un ansar mui gorda era mui pesada e rrogo al cuervo que la ayudase que podiese bolar mejor e mas alto, estonçe que podria ver las alturas del mundo e de llos montes e de los arvoles. El cuervo ayudola quanto pudo e firmo los pies en tierra por la ayudar a bolar al ansar mejor; mas el ansar peso tanto que el cuervo non pudo facer nada.
E dixo el ansar al cuervo: -¿Por que non me llevantas e non me façes bolar?
Rrespondio el cuervo: -Quanto mas me esfuerço para te sobir, tanto te façes tu pessada.
Otrosi un pecador fuese una vegada a confesar a un ombre santo. E rrogole que pidiese de merçet a Nuestro Señor que El por la su santa piedad llo quissiese partir de aquellos pecados en que andava. El ombre bueno rrogo a Dios por el, e a cabo de un año tornose el ombre pecador al ombre santo e dixole:
-Señor, non siento que las tus oraçiones me fazen pro ninguna, que tanto pecador me siento commo suelo, e el mi coraçon tan enbuelto sta en pecado commo suele.
E dixole el ombre santo: -Amigo, ven comigo.
Ellos fueronse amos y dos e fallaron en el camino un saco lleno de trigo que cayera de una bestia.
E dixo el justo al pecador: -Toma de ay.
E echan amos mano del saco, e el pecador esforçavasse de llevantar el saco. E el justo tiravalo contra tierra quanto podia.
El pecador violo e dixolle: -Señor ¿por que abaxas este saco contra tierra? E ansi faziendo, nunca llevantaremos el costal.
E dixo el justo: -Ansi me conteçe contigo, que pido merçet al mi Senor Jhesu Christo por ti e quierote levantar por mis oraçiones, mas tu siempre tiras contra tierra que sienpre pecas mas. E si tu quisieses esforçarte comigo e partirte de algun pecado, entre nos amos poderte yamos facer yr a parayso.
Mas si llos ombres penssasen en este mundo que cosa es e commo no es otra cosa sino sueño, que un ombre pobre que se duerma e se sueñe muy rrico, quando despierta, mas triste esta que non si se soñase pobre. Otrosi un ombre rrico que se sueñe pobre, quando despierta, esta muy allegre porque se falla rrico. Ansi es en este mundo que los ombres que son pobres e son buenos, espiden su tienpo en serviçio de Dios; e quando van a paraysso, fallasen muy rricos e muy bienandantes.
Otrosi aquellos que son rricos e muy bienandantes en este mundo non quieren fazer al sinon aquello que es serviçio del cuerpo. E despues mueren e van al infierno. Aquellos son mas malandantes que otros ombres.
Otrosi semejantes en este mundo de llos juegos del axedrez, que a llos llaman duques, e a llos otros llaman rreys, e a llos otros cavalleros, e a llos otros peones. E llos ombres juegan con ellos e ansi aquel que vençe, aquel es tenido por mejor; mas despues que han jugado con ellos, tornanlles a lla bolsa muy desonrradamente que a las vezes cae deyuso el rrey e los condes e los peones desuso.
E bien ansi es de los ombres que todos vienen de una parte de una madre, de Adan e de Eva. E despues juegan los unos con los otros. El uno ganava, el otro perdia, e el que puede vençer al otro, aquel es tenido por mejor; mas despues son puestos sin rregla en la bolssa, que se entiende los cuerpos en llos lozilos e las animas en los infiernos donde non han ordenamiento ninguno, mas espanto sin fin.
E aun que vayan a parayso, a vezes van los que son en este mundo menores delante los mayores, e delante los rreys, e delante los señores en aquella corte tan noble, que devian cobdiçiar los ombres ser en ella mas onrrados, alli quieren yr mas deshonrrados commoquier que bien aventurado sera aquel que yra alla, ca el que en paraysso menos bien toviere, terna mas que nunca podria meresçer a Dios.
El millano una vegada mirava sus allas e sus pies e sus uñas, e desque se ovo mirado, dixo entre si: «Yo tan bien armado so commo el falcon, e commo el aguila, e tales allas e tales unas e tales pies he. ¿Por que non tomare las perdiçes ansi commo ellos?»
E fue buscar un lugar do avia muchas perdiçes e tomo delas e puso dos so las allas, dos so los pies, e la quinta en el pico, fasta que las non pudo tener; e ovellas a dexar todas. E por esto diçe en el proverbio: «Quien todo lo quiere, todo lo pierde.»
E por aquelos diçe que nunca quijo trabajar en tomar perdiçes.
La gulpeja una vegada yva por un camino. Encontro al gato e dixole: -Amigo ¿quantas maestrias sabes?
E rrespondio el gato: -Non se sino una.
E dixo la gulpeja: -¿Qual?
Dixo el gato: -Quando los canes me van por alcançar, subome en los arboles altos. -E dixo el gato a la gulpeja: -E tu ¿quantas sabes?
Dixo la gulpeja: -Diez e siete, e aun tengo un saco lleno. E si quisieres, ven comigo e mostrarte he todas mis maestrias que los canes non te puedan tomar.
E al gato plugule mucho e otorgogelo, e fueronse amos en uno. Ellos que se fueron oyeron llos lladridos de llos perros e de los caçadores.
E dixo el gato: -Amigo, oyo los perros e he gran miedo que nos alcançen.
E dixo la gulpeja: -Non quieras aver miedo, ca yo te amostrare muy bien commo puedes escapar dellos.
E ellos fablando, yvansse acercando los canes e llos caçadores.
-¡Ciertamente -dixo el gato- non quiero yr mas contigo! Mas quiero usar de mi arte.
Estonçe el gato salto en un arbol, e los canes que vieron estar el gato en el arbol dexaronle e fueron en pos de la gulpeja, e siguieronla tanto fasta que la alcançaron. E el un perro por las piernas, e el otro por el espinaço, el otro por la cabeça, començaronla de despedaçar.
Estonçe començo dar bozes el gato que estaba en el alto: -Gulpeja abre tu saco de todas tus maestrias, ca non te valdran nada.
Por el gato se entiende los simples e llos buenos que non saben usar sinon de verdad e de servir a Dios e façer obras para sobir al çiello. E por la gulpeja se entiende bozeros e los abogados o por otros ombres de mala verdad que saben façer diez e siete engaños e mas un saco lleno. E despues viene la muerte que lieva a todos, tan bien a justos commo a pecadores. El ombre justo salta en el arbol que se entiende por los çielos. E llos engañosos e los malos son tomados de los diablos e llevados a llos infiernos. Estonçe puede deçir el justo: «Gulpeja, gulpeja, abre el costal. Con todos tus engaños non te podrian guaresçer de los diablos.»
Dize Jhesu Christo en el Euvangelio: «Que se ensalça sera humillado, e quien se humilla sera ensalçado.» Qualquier que en este mundo quesiere ser onrrado con sobervia o con pecado, en aquel otro mundo sera abaxado; e aquellos que en este mundo se quisieren humillar por su amor, seran en el otro mundo ensalçados en la gloria del paraysso.
Una vegada furto el cuervo un fijo a una paloma. E la paloma fuese al nido del cuervo e rrogole que le quisiese dar su fijo.
E dixo el cuervo a la paloma: -¿Sabes cantar?
E rrespondio la paloma: -Si, mas non bien.
E dixo el cuervo: -Pues canta.
La paloma començo a cantar.
E dixo el cuervo a palloma: -Canta mejor. Si no, non te dare tu fijo.
E dixo la paloma: -¡Ve, en verdad non se mejor cantar!
Estonçe el cuervo e la cuerva comieron al fijo de la paloma.
El cuervo se entiende por los ombres onrrados e poderosos e merinos e alcaldes, que toman los bienes o llas ovejas, o a las vegadas, algunos heredamientos de algunos ombres simples e ponenles que han fecho algun mal por dar rrazon a llo que ellos fazen o por que los ombres non gelo tengan a mal. Viene el ombre simple a demandale el buey o lla oveja o lla tierra, e rruegale que lo de, e que le dara por ello veynte maravedis o mas, segun su poder.
Rresponde el sobervio: -Da mas, que si mas non das, non lo llevaras el peño.
E rrespondio el bueno: -En verdad non lo tengo, ca soy pobre e menguado e non vos lo podria dar.
Estonçe el otro, si tiene el peño, o lo faze malandante por despecho que lo demanda. Ansi que estragan los rricos a llos pobres mesquinos.
La abobila que es pintada de muchas colores e muy bien crestada dixo al rruyseñor: -Amigo, toda la noche andas cantando e saltando por los arboles e nunca quedas. Ven comigo e folgaras un poco en mi nio.
El otorgogelo e descendio al nio del abobilla; mas tanto ollia de mal por el estiercol que era y que non lo pudo endurar.
E fuese su camino deziendo: -¡Mas quiero por los arboles duros saltar toda la noche que non morar en tal lugar!
El abubilla que faze el nido en el estiercol significa la mala muger e los ombres luxuriosos que algunas vegadas han lechos e puestos e blandos, e mas vienenles muy mal por el pecado.
El rruyseñor que anda por las rramas se entiende por los ombres e por las mujeres que viven en los asperos mandamientos de rreligion, e orando a Dios en las oras de la noche loando e bendiziendo el su nonbre. Aquestos tales mas cobdiçian estar en tales arboles e cantar que non paresçer en el nido del estiercol del pecado.
Un frayre lego en un monesterio a quien el diablo tentava de muchas tentationes en guisa que una noche dexo el abito en su monesterio, dentro en el dormitorio, e yvase fuera del monesterio por dexar la orden. E acaesçio que ovo de passar por la yglesia; e pasando por y, començo de cantar el cruçifixo, e dixo:
-¿Commo, Señor, yo vine aqui de buen coraçon por servir, e tu agora dexasme llevar a llos diablos que son tus enemigos? Mas çiertamente non sera ansi, que yo te yre abra- çar e de guisa te abraçare e te apretare, que si el diablo a mi quisiera llevar, que lieve a ti comigo.
Estonçe fue abraçar el cruçifixo muy rreciamente, e partieronse todas las tentaçiones del que nunca jamas lo ovo; e finco en la orden e fue despues muy santo ombre.
E si los ombres o las mugeres que son en este mundo que estan en algun pecado fiçiesen quanto podiesen por se partir del, ansi commo fiço el frare, luego los diablos se partiran dellos, asi commo fizieron del frayre. Mas en lugar de façer quanto podieren por arredrar el diablo, ansi fazen quanto pueden por se allegar al pecado en muchas guisas e muchas maneras.
Dize que unos aldeanos que avian de dar dineros a su señor. El plazo venia muy acerca que los avian de pagar, e si non pagasen, cayan en muy gran pena contra su señor.
E dixeron entre si: -¿Que faremos, que el tienpo es muy cerca? Non fallaremos mandadero que pudiese alla legar aquel tienpo.
Dixo uno: -Yo vos dire que faremos. La liebre es muy lijera, e pongamosla los dineros e en una bolsa al pescueço e digamosla que los lieve apriesa a lla corte de nuestro señor.
E fizieronle ansi commo lo avian dicho. E desque ovieron atados los dineros e la bolsa al pescueço de la liebre, fuese la liebre quanto pudo por el monte con su bolsa e con sus dineros, ansi que los ombres nunca sopieron de la liebre que se fiziera.
E llos ombres se entienden por algunos grandes ombres e señores que veen a los sus ombres e a llos sus vasallos muy pobres e muy lazadros, e non les dan sinon muy poco de lo suyo e dan a los estraños muy grandes dones e mucho suyo ansi de los que son los dineros e non saben donde nin donde no. E los tormentan. A los suyos fazen andar pobres. Son semejantes a lla lima que gasta el fierro, e los que crian a llos suyos e les fazen algun bien son semejantes a lla gallina, que crian sus pollos.
Otrosi fueron semejantes aquellos ombres que quando vienen los demandadores de Sant Anton e de Rroças Vales o de otros santos que les predican muchas mentiras e muchas trayçiones e prometenles que sacaran las animas de sus padres de pena o a ellos quando alla fueren, lo qual ellos non pueden fazer. E ellos ombres creenlo, que les diçen verdad, e danles muchos dones e enbian a llos santos de aquelo que ellos an. Tomado aquello les an dado, suben en sus bestias e vanse muy lijeramente ansi que la liebre en manera que los que lo dan non saben que es dello nin dellos. E por ventura que aquela noche lo espienden commo non deven. E por esto diçe Sant Agustin: «Dexanlo de dar alli donde son çiertos e darlo a las yglesias que son vezinas e a los pobres envergonçados que saben que lo a menester, o a rreligiosos, o a monesterios, o si lo quieres, dar en aquel lugar do as devoçion e enbiarlo ala con tu ombre; mas non lo des aquellos que son enemigos de la fe.»
La formiga coje e lieva los granos del trigo desque viva en el invierno; e algunas vezes acaesçe que desque lo allegado, vienen los puercos o comenjelo, estruyengelo todo.
Ansi es de muchos ombres en este mundo que muchas vegadas non catan al sinon allegar rriquezas e algos. E a las vegadas acaesçe que vienen los ladrones, o los merinos, o sus señores, o parientes, o otros algunos que son mas poderosos que non ellos, e gelo comen o destruyen todo, ansi que avra a dexar sus rriquezas a mal su grado.
Acaesçio que murio el lobo. E el leon fizo ayuntar todas las animalias e fizolo enterar muy onrradamente. Lla liebre traya el agua bendita, e los cabrones trayan los çirios, e la cabra tania las canpanas, e los eriços feçieron la fuesa, e el buey canto el Euvangelio, el asno dixo el pistola. E despues que la missa fue cantada e el lobo fue enterrado, e de los bienes que dexo el lobo fizieron buen ayantar las animalias e fartaronse muy bien. E ansi que cobdiçiavan que Dios les diesse otro tal cuerpo commo aquel.
Ansi acaesçe muchas vegadas que quando es muerto algun rrobador, o algun logrero, o algun ombre rrico que ha ganado lo suyo, comegelo el perllado o el abbad do es enterrado, façe llegar el convento de las bestias que se entienden por algunos nesçios que viven commo bestias. E muchas vegadas acaesçe que en un convento de monjes negros, o de blancos, o en una yglesia do avra muchos clerigos que non son sinon bestias, que se entienden que dellos son lleones por gran argullo e llos otros son gulpejas por grand engaño, e los otros son ossos por grand gortonia, e
llos otros son cabrones por gran maldad, e llos otros son asnos por gran pereça que son muy pereçosos por servir a Dios; e otros son eriços por aspereça que son sanudos e maninconiosos; e otros son liebres por miedo de lo que non deve aver, ca a miedo de perder los bienes temporales deque non devian de aver miedo, lo que cada uno deve temer. Otros son bueys por labrar las tierras, ca mas trabajan en llas cosas terreñales que non en llas spirituales. Estan los bueys que conpro Habranhan e non quiso que fuese a lla çena perdurable. Ende diçe San Matheo: «El que bueno es, derecho es commo palma; entre los monjes espina.» Ansi acaesçe muchas vezes que sera grand conpaña de monjes o gran congregaçion de clerigos e malla bes sera fallado entre ellos un justo; e aquel que mejor es entre ellos, espina comio o comio cardo.Acaesçio una vegada que el perro que se aparto a una mata de juncos por mear, e un junco picole detras ansi que el perro salto un gran salto e parose a llexos a lladrar.
E dixo el junco: -Mas quiero que ladres, siendo a llexos de mi que non que me ensuzies, seyendo açerca de mi.
Bien ansi mejor es echarlos a llos mallos e llocos de su conpania commoquier que les den bozes o profaçan o digan algunas falsedades con gran engaño; mejor es que non ser otros ensuziados por su conpania.
Un unicornio yva en pos de un ombre por lo alcançar. El ombre que se yva fuyendo fallo un arbol e so aquel arbol avia un foyo de serpientes e de sapos e de muchos llaços. En lla rrays de aquel arbol avia dos gujanos, el uno blanco e el otro prieto que non façian sinon rroer el arbol. E el ombre que stava ençima del maçano comiendo de las maçanas, tomava muy gran plaçer en llas fojas que le paresçian muy fermossas. El, que stava en esto e que los gujanos derriban el arbol, el ombre cayo en este foyo do eran aquellas serpientes e mataronle todas.
El unicornio se entiende por la muerte de la qual ninguno non puede scapar; el arbol es el mundo; las maçanas son los plaçeres que el ombre ha en este mundo en comer, en beber, en fermossas mugeres; las fojas son las palabras apuestas que los ombres diçen o los fermosos paños que visten; los dos gujanos que rroen el arbol son los dias e las noches que consumen todo el mundo. El ombre mesquino e loco non tomando placer en estas maçanas non para mientes a si mesmo fasta que caya en la foya del infierno do ha muchos lazos e tormentos para tormentar a los ombres mesquinos sin fin.
La gulpeja una vegada queria pasar una grand agua en una nave, e dixo al barquero que la pasase alende e que lo pagaria bien el alquiler de la nave. El marinero pasola allende e desi dixo que pagase lo que avia puesto con el.
Dixo la gulpeja: -Yo te pagare.
E mojo la cola e diole con ella por los rrostros.
E dixo estonçes el barquero: -¡Muy mal galardon me das por que te pase en el barco el agua!
Por esto dice el proverbio: «Quien mal señor sirve, todo su serviçio pierde.» Ansi acaesçe que los que sirven al diablo que por muchos serviçios que le sienpre fagan, siempre les dan galardon malo. E si non gelo da en este mundo, dagelo en el otro, que los lieva al infierno.
El ximio come el meollo de qualquier arbol que sea dulçe, mas quando quier comer la nuez verde e lle amarga la corteça de ençima, dexa el meolo e echa la nuez de si porque la falla la corteça amarga. Non para mientes commo el meolo de dentro es saboroso.
Bien ansi es de muchos legos en este mundo que les es grave cosa de fazer aquellas cosas que son a serviçio de Dios e a los sus mandamientos, e non paran mientes que aquellos fazen en este mundo las cosas que les paresçen que son amargas que despues que les es ascondido el gozo de la vida perdurable; e por aquesta amargura, ca non quiere ayunar nin vellar nin sofrir otra alguna amargura, pierde la dulçura de la vida perdurable. Ende diz San Gregorio: «El loco mas quiere sienpre ser captivo que non sufrir algun trabajo algun poco de tienpo.»
El caracol lieva sienpre su casa ençima de su espinaço e por esto anda poco e pequeñas juarnadas.
Aqueste significa a llos señores o a llos ombres muy rricos o a los perllados que, quando andan camino, van con carretas e con grandes baxillas de plata e van con toda su casa por doquier que andan muy soberviamente e con muy grand argullo e por espantar de parayso e por todos los que ovieres rriquezas non querades poner vuestros coraçones en ellos. E dize el apostol: «Non deve ser desechadas las rriquezas con que paguemos el rreyno de los çiellos.» E dize San Pablo en una epistola: «Los que quieren ser rricos en este mundo caen en muchas tentaçiones e en muchos lazos del diablo.» Non aborreçen el apostol las rriquezas mas el mal e el pecado que dellas viene, que crecen a llos ombres con las sobervias; que quando el rrico vee aconpañado de grandes conpañas e veen que tiene mucha vaxilla de plata e muchos cavallos, cresçenlles con ello sobervia.
Aqueste es gujano de las rriquezas. Commo el gujano rroe el arbol que en el enxienplo antes dicho, lo derriba; bien ansi derriba la sobervia a altos ombres e a llos argullosos en tanto que caen en el pozo del infierno. Muchos son en este mundo que han rriquezas mas non las aman nin las preçian nada nin tienen el coraçon en otra cosa sinon commo las podran partir a los pobres. Mas el caracol sacados los cuernos, quando le tañe alguna paja o alguna espina el cuerno, torna los cuernos a lla cabeça.
Ansi es de los obispos que traen mitras cornudas. E si lles viene alguna tribulaçion, luego tornan los cuernos e fuyen. E a las vegadas ascondense en sus posadas e non difienden a sus posadas nin las quieren defender, e llas possadas defenden a ellos.
Ell araña quando esta en su tela, viene la mosca a su tela e sale ell araña muy ayradamente e mata la mosca; mas quando viene la bispa façiendo rroydo, entrase el araña fuyendo a su forado.
Ansi es de los obispos o de otras perssonas algunas que son en este mundo, que quando algun pobre o algun baxo les façe algun enojo, o por ventura que lo acusan algunos que lo quieren mal, o falsamente tomenle apriessa quanto han e comenselo; mas quando algun poderoso o algun rrico los menazan, estonçe se asconden los obispos o los perlados. Onde stando fablando Efraym, ovieron grand espanto los de Israel, que se entienden: menazando al rrico o el poderoso, a grand miedo el perllado medroso.
La gulpeja quando ha gran fanbre façese commo muerta en tierra e saca la lengua ansi que viene el cuervo e el millano cuydando de fallar de comer. Llegasse a ella por comerlle lla lengua. Ella estonçe abre la boca e comelos.
Bien ansi faze el diablo. Façese muerto, ca nin es oydo nin es visto, e echa su lengua de fuera, que se entiende por algunas cosas deletosas, o por algunas cobdiçias con algunas mugeres fermosas, o comeres delicados, o buen vino, o otras cosas semejantes a estas. E quando el ombre las toma, commo non deve, es preso por el diablo ansi commo el cuervo por la rraposa.
Otrosi toman los rrapossos e los ombres el queso e ponenlo en la rratonera e toma el mur. Ansi faze el diablo estrechar muchas mugeres por que se paguen los ombres delas. E pone a llos ombres en coraçon que se paguen de algunos castillos o vilas o algo de lo ageno; e despues que han conplido su voluntad, toma el diablo a ellos ansi como la rratera toma el mur quando el ombre el quesso.
Un galapago pasava una vegada sobre el bufo. E vino otro e firiole en el espinazo.
Estonçe dixo el bufo: -¡Confonda Dios tantos señores!
Ansi puede decir el capellan que es puesto por cura de las animas; demandale el obispo procuraçion; el ofiçial sus derechos; los escuderos dineros; los troteros demandanle çapatos; los rrapazes camisas; los merinos o alcaldes demandanle serviçio o los labradores e dueñas. Estonçe puede deçir a qualquier que lo demanda: -¡Confonda Dios tantos señores!
Los mures una vegada llegaronse a consejo e acordaron commo se podria guardar del gato.
E dixo el uno que era mas cuerdo que los otros: -Atemos una esquila al pescueço del gato e podernos hemos muy bien guardar del gato, que quando el passare de un cabo a otro, sienpre veremos la esquilla.
E aqueste consejo plugo a todos.
Mas dixo uno: -Verdad es ¿mas quien atara la esquilla al pescueço del gato?
E rrespondio el uno: -¡Yo non!
Respondio el otro: -¡Yo non, que por todo el mundo yo non querria llegar a el!
Ansi acaesçe muchas vegadas que los clerigos o monjes se llevantan contra sus perllados o otros contra sus obispos diziendo: -¡Pluguiese a Dios que oviese tiradolo e que oviessemos otro obispo o otro abbad!
Esto plaçeria a todos, mas al cabo dize: -Quien lo acusase perdera su dignidad o fallarse a mal dende.
E dize el uno: -¡Yo non!
Dizet el otro: -¡Yo non!
Ansi que los menores dexan vevir a los mayores mas por miedo que non por amor.
El mur una vegada cayo en una cuba de vino. El gato pasava por y e oyo el mur do façia grand rroydo en el vino e non podia salir.
E dixo el gato: -¿Por que gritas tanto?
Rrespondio el mur: -Porque non puedo salir.
E dixo el gato: -¿Que me daras si te saco?
Dixo el mur: -Darte he quanto tu me demandares.
E dixo el gato: -Si te yo saco, quiero que des esto: que vengas a mi quantas vegadas te llamare.
E dixo el mur: -Esto vos prometo que fare.
E dixo el gato: -Quiero que me jures.
E el mur prometiogelo. El gato saco el mur del vino e dexolo yr para su forado; e un dia el gato avia grand fanbre e fue al forado del mur e dixole que viniese.
E dixo el mur: -¡Non lo fare si Dios quisiere!
E dixo el gato: -¿Non lo juraste tu a mi que saldrias quando te llamasse?
E respondio el mur: -Ermano, beodo era quando lo dixe.
Ansi conteçe a muchos en este mundo. Quando son dolientes e son en prision e an algun rreçelo de muerte, estonçes ordenan sus façiendas e ponen sus coraçones de emendar los tuertos que tienen a Dios fechos e prometen de ayunar e dar limosnas e de guardase de pecados en otras cosas se-
mejantes a estas. Mas quando Dios los libra de peligros en que estan, non han cuydado de conplir el voto que prometen a Dios.Antes dizen: «En pelligro era e non estava bien en mi sesso.» O: «Tan bien me sacara Dios de aquel peligro aunque non prometiera nada.»
Ansi cuenta de una pulga que tomo un abbad en su pescueço.
Començo deçir: -¡Agora te tengo! Muchas vegadas me mordiste e me despertaste, mas nunca esscaparas de my manu antes te quiero luego matar.
E dixo la pulga: -Padre santo, pues tu voluntad es de matar, ponme en tu palma por que pueda mejor confessar mis pecados, e desque fuere confessada, poderme as matar.
El abbad moviolle piedad. Puso la pulga en la mano. E la pulga, desque se vio en la palma, dio un grand salto e fuese. E el abbad començola de llamar, mas nunca la pulga se quisso tornar. Ansi es de muchos en este mundo que quando son escapados, non pagan nada.
Cuenta mas aqui que un ombre quemosele lla casa que tenia llena de trigo. E quando su señor la vio quemar, ovo muy gran pessar della e començo muy fuerte a suspirar e a llorar.
E llorando dezia: -¡Señor Dios, amata este fuego! Yo te prometo que de este trigo, por tu amor, a llos pobres.
En aquella ora fue muerto el fuego, el trigo librado que non fiço mal ninguno; mas desque su dueño tovo el trigo en su poder, non lo partio a llos pobres ansi commo lo avia prometido, ca los ombres en el tienpo del peligro creen e despues descreen.
E aquelo ansi façe al cabo despues non gana nada, o lle da Dios otra tribullaçion mayor, o llos llieva al infierno, ca Dios da las tribulaçiones; e tiene que aquello que Dios le da, que gelo da por sus tribullaçiones; e llo sufra en paçiençia lo mejor que puede. Tornargelo ha en paz e gozo.
El lobo e lla liebre encontraronse en un camino, e dixo el lobo a lla liebre: -Sobre to animalias que en el mundo son eres tu la mas lijera. -E dixo a lla liebre: -¿Osarias tu pelear con otra animalia alguna?
E dixo la liebre: -Digote que si, aun contigo, maguer que as grand cuerpo e yo pequeño.
El lobo asañose mucho e dixo: -Apostarte yo a ti diez maravedis por uno que vençere.
-Plaçeme mucho -dixo la liebre- solamente que yo sea segura de aquesta postura.
E dieron amos fiadores el uno al otro. E despues que los fiadores fueron dados, el lobo e la liebre entraron en el canpo por pellear. El lobo contra la liebre por la matar, e lla liebre començo a foyr, el lobo tras ella por la alcançar; mas la liebre corria mas ligeramente. El lobo stava ya cansado e echose en el suelo commo aquel que non podia mas correr.
E dixo la liebre: -Hermano, vençido eres e cayo en tierra.
E dixo el lobo: -E tu ¿por que non me quegiste esperar?
E dixo la liebre: -Verdad es que que batalla podria ser entre nos amos, siendo tu trestanto mayor que non yo, e tu teniendo la boca abierta, tan bien cabria yo dentro; ca yo nunca me conbato si non fuyendo con los pies; ca fuyendo ansi muchas vezes venço a llos canes e a llos caçadores que yvan en pos de mi. Pues tu eres vençido, dame lo que deves.
Aquesta demanda fue ante el leon, e el leon dio por su sentençia que la liebre avia de aver los dineros pues que el lobo era vençido.
Bien ansi quien se quiere conbatir con la luxuria e con el ...