Al muy alto e muy noble, poderoso e bienaventurado señor rey don Ferrando de Castilla e de León. Los doze sabios que la vuestra merçed mandó que veniésemos de los vuestros reynos e de los reynos de los reys vuestros amados hermanos para vos dar consejo en lo espiritual e tenporal: en lo espiritual para salud e descargo de la vuestra ánima, e de la vuestra esclareçida e justa conçiençia, en lo tenporal para vos dezir e declarar lo que nos pareçe en todas las cosas que nos dixistes e mandastes que viésemos. E señor, todo esto vos avemos declarado largamente segund que a vuestro serviçio cunple. E señor, a lo que agora mandades que vos demos por escripto todas las cosas que todo prínçipe e regidor de reyno deve aver en sý, e de como deve obrar en aquello que a él mesmo perteneçe. E otrosý de como deve regir, e castigar, e mandar, e conoçer a los del su reyno, para que vos e los nobles señores ynfantes vuestros fijos tengades esta nuestra escriptura para la estudiar e mirar en ella como en espejo. E señor, por conplir vuestro serviçio e mandado fízose esta escriptura breve que vos agora dexamos. E aunque sea en sý breve, grandes juyzios e buenos trae ella consigo para en lo que vos mandastes. E señor, plega a la vuestra alteza de
mandar dar a cada uno de los altos señores ynfantes vuestros fijos el traslado della, porque asý agora a lo presente como en lo de adelante por venir ella es tal escriptura que bien se aprovechará el que la leyere e tomare algo della, a pro de las ánimas e de los cuerpos. E señor, El que es Rey de los Reys, Nuestro Señor Jhesu Christo, que guió a los tres reys magos, guíe e ensalçe la vuestra alteza e de los vuestros reynos, e a todo lo que más amades e bien queredes. E señor, pónese luego primeramente en esta escriptura de la lealtança que deven aver los omnes en sý. E luego después de la lealtança se pone la codiçia que es cosa ynfernal, la qual es enemiga e mucho contraria de la lealtança. E después vienen las virtudes que todo rey o regidor de reyno deve aver en sý, e que tal deve de ser, e que a todo regidor de reyno cunple de él ser de la sangre e señorio real, e que sea fuerte e poderoso e esforçado, e sabio e enbiso, e casto, e tenprado e sañudo, largo e escaso, amigo e enemigo, piadoso e cruel, amador de justiçia e de poca codiçia, e de buena abdiençia a las gentes. E adelante está como se entiende cada una destas condiçiones e por qué manera deve usar de cada una dellas.E començaron sus dichos estos sabios, de los quales eran algunos dellos grandes filósofos e otros dellos de santa vida. E dixo el primero sabio dellos: «Lealtança es muro firme e ensalçamiento de ganançia». El segundo sabio dixo: «Lealtança es morada por sienpre e fermosa nonbradía». El terçero sabio dixo: «Lealtança es ramo fuerte e que las ramas dan en el çielo e las raýzes a los abismos». El quarto sabio dixo: «Lealtança es prado fermoso e verdura syn sequedad». El quinto sabio dixo: «Lealtança es espaçio de coraçón e nobleza de voluntad». El sesto sabio dixo: «Lealtança es vida segura e muerte onrrada». El seteno sabio dixo: «Lealtança es vergel de los sabios e sepoltura de los malos». El otavo sabio dixo: «Lealtança es madre de las virtudes, e fortaleza non corronpida». El nobeno sabio dixo: «Lealtança es fermosa armadura e alegría de coraçón e consolaçión de pobreza». El déçimo sabio dixo: «Lealtança es señora de las conquistas e madre de los secretos e confirmaçión de buenos juyzios». El honzeno sabio dixo: «Lealtança es camino de paraýso
e vía de los nobles, espejo de la fidalguía». El dozeno sabio dixo: «Lealtança es movimiento espiritual, loor mundanal, arca de durable tesoro, apuramiento de nobleza, raýz de bondad, destruymiento de maldad, profeçión de seso, juyzio fermoso, secreto linpio, vergel de muchas flores, libro de todas çiençias, cámara de caballería».Desque ovieron fablado en lo de la lealtança, dixieron de codiçia. E dixo el primero sabio: «Codiçia es cosa ynfernal, morada de abariçia, çimiento de sobervia, árbol de luxuria, movimiento de enbidia». El segundo sabio dixo: «Codiçia es sepoltura de virtudes, pensamiento de vanidad». El terçero sabio dixo: «Codiçia es camino de dolor e semyente de arenal». El quarto sabio dixo: «Codiçia es apartamiento de plazer, e vasca de coraçón». El quinto sabio dixo: «Codiçia es camino de dolor, e es árbol syn fruto, e casa syn çimiento». El sesto sabio dixo: «Codicia es dolençia syn melezina». El seteno sabio dixo: «Codiçia es voluntad non saçiable, pozo de abismo». El otavo sabio dixo: «Codiçia es falleçimiento de seso, juyzio corronpido, rama seca». El nobeno sabio dixo: «Codiçia es fuente syn agua, e río syn vado». El déçimo sabio dixo: «Codiçia es conpañía del diablo, e raýz de todas maldades». El honzeno sabio dixo: «Codiçia es camino de desesperaçión, açercana de la muerte». El dozeno sabio dixo: «Codiçia
es señoría flaca, plazer con pesar, vida con muerte, amor syn esperança, espejo syn lunbre, fuego de pajas, cama de tristeza, rebatamiento de voluntad, deseo prolongado, aborreçimiento de los sabios».Primeramente dixieron estos sabios que fuese de la sangre real, por quanto non sería cosa cunplidera nin razonable que el menor regiese al mayor, nin el siervo al señor. E más razón es que el grado dependa de la persona que la persona del grado. E qualquier que ha de regir reyno, requiere a su señoría que sea de mayor linaje e de más estado que los que han de ser por él regidos, porque a cada uno non sea grave de reçebir pena o galardón por el bien o mal que feziere, e non ayan a menguar los súbditos a su regimiento de ser regidos e castigados por él, nin de yr so su vandera quando cunpliere.
Dixieron que cunplía que fuese fuerte e poderoso e esforçado e enbiso. E razonable es que el que non ha poderío non ha lugar de cunplir justiçia, nin de regir nin fazer ninguna cosa de las que a regimiento de reyno perteneçen, que puesto que sea de sangre real, sy poderío non ha, non podrá regir los poderosos nin los flacos tan solamente. Quel ofiçio la persona lo faze ser grande o men-
guado segund la cantidad o calidad del que lo ofiçia, como ya ayamos visto muchos de sangre real e aun reys e prínçipes. E porque non son poderosos, son en grand caymiento e perdimiento, e en grand pobreza, e abiltados e sojuzgados de otros de menos linage que ellos. E sy han estas dos e non es esforçado e fuerte, non le aprovecharía, que syn esfuerço non puede ser fecha nin acabada cosa buena nin mala, como la cobardía sea la cosa más vil e menos temida que todas las del mundo. E por esfuerço e fortaleza vimos acabados muchos grandes fechos e obras maravillosas. E la fortuna de sý mesma ayuda a los osados. E el que ha de regir reyno sy esfuerço e fortaleza non oviese, non podría venir en perfeçión de su regimiento nin dar fyn a ningund buen fecho. E los que con el reyno oviesen guerra, cobrarían osadía veyéndolo más flaco e de poco esfuerço e fortaleza, e muy de ligero podría el reyno pereçer quando non oviese cabeçera buena, como muchas vezes ayamos visto muchos reynos ser perdidos por aver rey o prínçipe o regidor cobarde e flaco e de poco esfuerço, e por contrario con esfuerço e fortaleza levar lo poco a lo mucho e lo menos a lo más, e ser defendidas muchas tierras por ello. E el fuerte e esforçado témenlo e non se atreven a él los suyos nin los estraños, e más vençe su nonbre que el golpe de su espada. Mas non cunple que sea fuerte nin esforçado a las cosas flacas e de poco valor, que la fortaleza e esfuerço se deve usar en sus tienpos e logares devidos e conbenientes que a grand fazaña o regimiento pertenescan. E que non aya temor de regir asý al fuerte como al flaco. Onde dixo el filósofo: «Fortaleza es de sý mesma quexa de atender la virtud del su nonbre».El primero sabio dellos dixo: «Esfuerço e fortaleza son señores de las batallas». El segundo sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza
son aparçioneros de la fortuna». El terçero sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son camino de buena andança». El quarto sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son durable remenbrança». El quinto sabio dixo: «El esfuerço cometió e la fortaleza sostudo las bienandanças mundanales, e son asý como ganar e defender, e por ende en el noble son singulares virtudes». E dixo el sesto sabio: «Más demandado es el esfuerço e fortaleza en los grandes que non en los pequeños, como todos ayan de guardar al capitán, e capitán syn esfuerço es batalla vençida aunque ayan conpañas fuertes e esforçadas». El seteno sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son honrra de los grandes e sobimiento de los pequeños». El octavo sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son estado de los pobres e refrenamiento de los poderosos». El nobeno sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son gloria de voluntad, e grandeza de coraçón». El dezeno sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son quebrantamiento de sobervia, e desfazimiento de codiçia e vençimiento de locura». El honzeno sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son cámara de caballería e ensalçamiento de señoría, temor a los cayentes, fama onrrosa, mundano ensalçamiento». E por ende en los maníficos son graçias ynconparáviles e muy cunplideras, como fallamos que todavía el esfuerço e fortaleza fueron vençedores e non vençidos, mas cunple que sean tenplados con seso.Dixieron que fuese sabio e enbiso, por quanto muchos son sabidores e non vienen tan avisados a los fechos, quel avisamiento desçerne e yguala en sus tienpos las obras que la sabiduría deter- mina. E son asý en ygualança como voluntad e obra. E la sabiduría ponemos que sea la voluntad e el avisamiento la obra. E puesto que omne tenga voluntad, sy la non obra non es fecho acabado. E por ende el avisamiento es discreçión que yguala e obra en sus tienpos las cosas de sabiduría, e de neçesario son e deven ser aparçioneros sabiduría e avisamiento. Es virtud ynconparable e maravillosa e muy cunplidera en el rey o prínçipe o regidor, porque por ella pueda bien regir el reyno e regimiento que le es encomendado, e dar pena a los malos e galardón a los buenos, e ygualar e tenplar los fechos, e conoçer los fechos e los tienpos, que muchas vezes es neçesario e cunplidero al prínçipe o regidor matar al que lo non mereçe e soltar al que lo mereçe. E puesto que poderío e esfuerço e fortaleza sean tan altas e tan maravillosas cosas como avemos dicho, sy sabiduría e avisamiento non ha el que las tiene, éstas nin otras non le podrían aprovechar, que muchas vezes vimos muchas conpañas poderosas e fuertes e esforçadas ser vençidas e conquistadas de muy pocas gentes por la poca sabiduría e avisamiento suyo e por el saber e avisamiento de los otros. E la sabiduría e avisamiento dan a entender al que las tiene por dónde e cómo deve usar. E el que es sabio e enbiso non puede ser corronpido en sus fechos.
Onde dixo el primero sabio: «Sabiduría es muro non corronpido e claridat syn escureza». El segundo sabio dixo: «Sabiduría es cosa ynfenida e depende del ynfenido Dios». El terçero sabio dixo: «Sabiduría es espejo de los sabios, que mientra más se miran más fallan que mirar». El quarto sabio dixo: «Sabiduría es destruymiento de maldat e perfeçión de bondat». El quinto sabio dixo: «Sabiduría es tristeza a los malos e plazer a los buenos». El sesto sabio dixo: «Sabiduría es ensalçamiento del sol que escallienta e benifica el mundo». El seteno sabio dixo: «Sabiduría es árbol de todas flores e cámara de todas çiençias». El otavo sabio dixo: «Sabiduría es ámor de todos amores, e agua de todas fuentes, e
memoria de todas las gentes». El nobeno sabio dixo: «[Sabiduría es] apartamiento de virtudes e carrera derecha del paraýso». El déçimo sabio dixo: «Sabiduría es alcançar fermosa consolaçión de pobreza, vergel de los sabios». El honzeno sabio dixo: «Sabiduría es señora non conosçida, candela del alma, destruymiento de los diablos». El dozeno sabio dixo: «Sabiduría es cosa visyble e perfeçión ynbesyble, e sepoltura de los malos, deseo de los buenos, juego de pella, biva çentella, amor con esperança, ley de todos reys, cobertura de todas menguas, manjar non negado, señoría ynfynida, piedra preçiosa, arca de maravilloso tesoro, estatuydad firme, vida del mundo, más alta que lo alto, e más fonda que lo fondo, çerco redondo de que todos pueden travar, non es ascondida nin amenguada a los que la buscan, e es amiga de sus amigos e enemiga de sus enemigos». E por ende quien sus fechas obra bien sabiamente e con buena ordenança e avisamiento, de neçesario acabará quanto quisiere, e non le será cosa negada nin fuerte de fazer.Dixieron que fuese casto por quanto castidad en el prínçipe es una maravillosa virtud. E non tan solamente aprovecha a los que la tienen mas a todos sus súbditos, por quanto neçesaria cosa es que los que han de conplazer a alguna persona que syguan su voluntad e ordenança, e fagan manera de obrar aquellas cosas que saben que son çercanas a su voluntad, por tal de aver la su graçia e merçed, espeçialmente de los maníficos príncipes e reys. E como en espejo se catan las gentes en el prínçipe o regidor casto, e ámanselo e lóanlo e codíçianle todo bien, e ruegan a Dios por su vida, e non han duda que les tomará las mugeres nin las fijas
nin les fará por ende desonrra nin mal. E es muy çercano salvamiento del alma, e maravilloso loor al mundo, e es estraña señoría e graçia de Dios en las batallas, como muchas vezes ayamos visto los prínçipes castos ser vençedores e nunca vençidos. E tomemos ensyenplo en el Duque Gudufré e en otros muchos prínçipes quantos e quan grandes fechos e maravillosas cosas fezieron e acabaron por la castidad, lo cual las estorias maravillosamente notifican. E por la luxuria vimos perdidos muchos prínçipes e reys, e deseredados de sus reynos, e muchas muertes e desonrras e perdimientos asý de cuerpos como de almas de que damos ensyenplo en el rey David e el destruymiento que Dios fizo por su pecado, e en el rey Salamón que adoró los ydolos, e en Aristótiles e Virgilios, e en el rey Rodrigo que perdió la tierra de mar a mar, e en otros reys e prínçipes e sabidores que sería luengo de contar de que las estorias dan testimonio.E por ende fablando de castidad dixo el primero sabio: «Castidat es vençimiento de maldat, espejo de alma, e corona del parayso, señora de las batallas, preçio de los reys, espeçial graçia de Dios». El segundo sabio dixo: «Castidat es vida syn muerte e plazer syn pesar». El terçero sabio dixo: «Castidad es vençimiento de voluntad e gloriosa naturaleza». El quarto sabio dixo: «Castidad es nobleza de coraçón e leantança de voluntad». El quinto sabio dixo: «Castidat es durable remenbrança e perfeta bienaventurança». El sesto sabio dixo: «Castidad es amiga de sus amigos e [enemiga] de sus enemigos, çemiento de nobleza,
e tejado de virtudes». El seteno sabio dixo: «Castidat es acatamiento de los nobles e deseo de los ángeles», e dixo «Castidat es manífica eslicçión e muy acabada discreçión». El otavo sabio dixo: «Castidad es memoria en el mundo, e juyzio non corronpido». El nobeno sabio dixo: «Castidat es verdura syn sequedat, e fuente de paraýso». El déçimo sabio dixo: «Castidat es animal amor e obra syn error». El onzeno sabio dixo: «Castidat es apuramiento de nobleza, eslicçión de fe, tenplamiento de voluntad, morada linpia, e fermosa rosa oliente, puro diamante, amor de pueblo, consolaçión de los religiosos, gemido de los luxuriosos». E por ende a todo prínçipe o regidor es neçesario la castidad, e es cosa cunplidera para el pueblo. E sy es en omne mançebo e fermoso non puede ser más maravillosa su virtud.Dixieron que fuese tenprado, por quanto tenprança es maravillosa virtud, e es medianera entre bien e mal, e es medio entre todas las cosas. Que sy el señor o prínçipe o regidor non remediase su saña con tenplamiento, muy de ligero podría fazer cosa en daño grande del pueblo, e de que se arrepentiese e por ventura non pudiese remediar. E tenplando su saña e todos sus fechos, non fará cosa que sea deserviçio de Dios e daño del pueblo, ante sus fechos serán syenpre temidos e loados, e non le pueden ser reputados a mal.
Onde dixo el primero sabio: «Tenprança es camino del bien e adversaria del mal». El segundo sabio dixo: «Tenprança es conoçer ome a Dios e a sý mesmo», e dixo «Tenprança es espejo de virtudes e desfazimiento de maldades». El terçero sabio dixo: «Tenprança es licçión de seso e perfeta sabiduría». El quarto sabio dixo: «Tenprança es escudo azerado de cofondimiento e des-
truymiento de sobervia». El quinto sabio dixo: «Tenprança es caymiento de codiçia e apartamiento de yra». El sesto sabio dixo: «Tenprança es conpañera del bevir e enemiga de la muerte». El seteno sabio dixo: «Tenprança es olvidamiento de luxuria e lazo en que caen los diablos». El otavo sabio dixo: «Tenprança es çiençia divinal e çercano salvamiento del alma». El nobeno sabio dixo: «Tenprança es morada segura e torre firme, loor de los sabios». El déçimo sabio dixo: «Tenprança es natural razón, e perfeçión con memoraçión, destruymiento de los pecados, vía de bien obrar, puerta de parayso». El honzeno sabio dixo: «Tenprança es juyzio verdadero, amigo de Dios e del mundo, familiar de los sesudos, enfrenamiento de los locos, remedio de malaventurança, causa de bienaventurança, secreto de los nobles, reynamiento de los reys, durable estableçimiento, perfeçión de fé, avisamiento de los errados». Por ende a todo prínçipe es neçesaria la tenprança. El que non es tenprado en sus fechos e da lugar a su saña non ha juyzio de omne, e entre los sabios es llamado bestia salvaje.Sañudo deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno contra los malos e contra aquellos que non guardan serviçio de Dios, nin pro común de la tierra, e roban a los que poco pueden, e les toman lo suyo contra su voluntad o cometen o fazen trayçiones o maldades, o yerran contra su persona non lo temiendo, e atreviéndose a él. Que el prínçipe o rey o regidor que non es sañudo a los malos nin muestra los yerros a los que lo mereçen, e non da por el mal pena e por el bien galardón non es digno de regimiento, que regidor de reyno tanto quiere dezir como pastor de las obejas, que ha de dar vía por donde usen e vayan, des- truydor de los malos, enamendador de los malos usos e costunbres, refazedor de los bienes, ygualador de las discordias, vezes con saña, vezes con buena palabra, enseñador de las virtudes, destruydor de los pecados, e pena de la maldat e gloria de la bondad, defendimiento de pueblo, poblador de tierra, pértiga de justiçia. E por ende le es cunplidera la saña contra los malos e crueles e desordenados en sus fechos, que el prínçipe o señor en quien non ay saña o crueldad quando cunple non puede bien regir reyno, que cada uno se atreve a mal obrar en esfuerço de non ser castigado. E más temor pone la saña del rey o del regidor que es conoçido por justiçia que la justiçia que faze o manda fazer, e más la deve mostrar a los grandes que a los pequeños, que ganado lo más, lo menos es cosa vençida. E muy grand castigo es al pueblo ver quebrantada la sobervia de los grandes que ser sometidos a justiçia. Razón clara e muy conoçida es de que las obras pasadas dan testimonio.
Otrosý cosa cunplidera e muy neçesaria es al prínçipe o rey o regidor del reyno aseñorearse del pueblo, e que en sus tienpos e logares convenientes sey tenido por señor, e conoçido por los estraños que antél venieren en las señales de obediençia que vieren que le fazen los sus súbditos, e que sea temida su razón, e temido su nonbre, e ninguno non fable con él a ygualança nin syn reveren- çia e umildança. E más temido deve ser de los grandes que de los pequeños, e con mayor abtoridad se deve aseñorear dellos, e que todos teman su saña e ayan pavor de errar e enojar con sus maldades e yerros, que non cunple que sea ygual a la viga que dio Júpiter a las ranas, que del golpe se asonbraron e después subían ençima della. E que muy fuerte cosa es de mudar la costunbre, e muy más ligera cosa es de ponerla que de emendarla, que sy una vez pierden el miedo al rey o regidor del reyno, atrévense a él e non lo temen después. E lo que en el comienço remediaría con sola palabra, non lo remediaría después matando e faziendo crueldades. E por ende la dotrina priva a las vezes a la mala naturaleza. E todo rey o prínçipe deve ordenar su señoría e regir su tierra en justiçia, e aseñorearse della por manera que aya escusada la emienda e arrepentimiento, pero non se tenga en tanto que dexe de onrrar los buenos e a los que lo mereçen, a cada uno en su grado, vezes con buena palabra, vezes faziendo merçedes, que muchas vezes las buenas obras fazen de los enemigos amigos. Mas non espere amistança del enemigo que es syn cabsa e por desordenada voluntad, nin tarde la vengança do viere creçer el daño, que muchas vezes queda la manzilla e non el logar.
Conpañero deve ser el rey o regidor del reyno con las sus conpañas en les fazer muchas onrras e gasajados e aver plazer con ellos quando cunpliere, e en las guerras e batallas comer e bever
de conpañía, e burlar con los suyos, e entremeter con ellos algunas maneras de solaz, e loarlos e onrrarlos en plaça el bien que fezieren, e fazerles merçed por ello, e darles buena palabra, e reçebirlos bien quando venieren a él, e mostrarles gesto alegre e pagado, que del señor que se aparta fuen dél, e aborréçenlo los suyos e los estraños, que todo señor cunple que se muestre al pueblo, e sea alegre e palançiano. E quando se viere en priesa non deve mostrar temor a su gente, que grand desmano es de gente conoçer miedo en el prínçipe o cabdillo. E non es cosa cunplidera, que muchas vezes vençe buen esfuerço mala ventura. El miedo non es yerro mas naturaleza derecha: publicarlo es grand mengua, encubrirlo es nobleza de coraçón. Antes fablando con las sus conpañas e esforçándolos como conpañero, deve ser el primero que tomare la lança, e dezir dezires de osadía. E como ya abemos dicho, e el esfuerço ovo las glorias mundanales e es hermano de la fortuna. Pero non sea tanto conpañero que se atrevan a él e con palabra grida e sañuda deseche a los que se atrebieren a él fuera de razón, que de todas las cosas el medio e tenprança es la mejor, segund ante diximos en el tratado de tenprança.Largo deve de ser el rey o prínçipe o regidor de reyno a los nobles e fidalgos e de buen linage e a los otros que bien obraren e alguna fazaña e nobleza de caballería fezieren o en otras cosas bien e lealmente lo sirvieren, asý por las noblezas que fezieren quando pudieron los que non pueden, como por las que fazen los que pueden. E de los que en su serviçio morieren, deve ser largo en fazer merçed a sus fijos e a los de su linage porque todos ayan voluntad de bien fazer e de le servir lealmente e con voluntad. Que una de las prinçipales graçias que cunple aver en los señores, espeçialmente en los conquistadores, ser largo de coraçón e de obra, pero que non se deve mover ligeramente a fazer merçed fasta ser çierto del bien que cada uno fizo. E en esto deve ser el rey o prínçipe o regidor pesquiridor, porque muchas vezes acaéçele ser fechas relaçiones ynfyntosas, e fazer bien a quien non lo mereçe e non al que lo mereçe. E por ende ya diximos como avisamiento es virtud cerçana de sabiduría. E non tan solamente deve el prínçipe o regidor pesquerir e saber esto, mas en todo el reyno o regimiento deve saber qué personas buenas ay en cada çibdad o villa o logar, e cómo usan, e quáles son para guerra o quáles son para ofiçios, o quóles codiçiosos desordenados, o quáles tenprados, porque a cada uno dé e ordene lo que entendiere que le cunple, e
asý non fará cosa desordenada nin syn razón, que largueza es muy enobleçida virtud.Onde dixo el primero sabio: «Largueza es manifiçençia de los grandes, e esfuerço de coraçón en los pequeños». El segundo sabio dixo: «Largueza es contentamiento de voluntad e graçioso deseo». El terçero sabio dixo: «Largueza es menospreçiamiento de codiçia e vençimiento de maliçia». El quarto sabio dixo: «Largueza es morada de nobleza, çemiento de fidalguía». El quinto sabio dixo: «Largueza es plazer de coraçon, conoçimiento de razón». El sesto sabio dixo: «Largueza es cámara de los reys, ensalçamiento de su estado». El seteno sabio dixo: «Largueza es esleçión de virtudes, nobleza de voluntad». El otavo sabio dixo: «Largueza es corona de los prínçipes, refrigerio de los mendigantes». El nobeno sabio dixo: «Largueza es señora de las conquistas». El déçimo sabio dixo: «Largueza faze los enemigos amigos e los amigos syervos». El honzeno sabio dixo: «Largueza es refrenamiento de mala fama, encubrimiento de todas las maldades, sylla de todos poderes, allegamiento de voluntades, fe de los vasallos, ensalçamiento de los señores, amor de todas las gentes». El dozeno sabio dixo: «Largueza destrue a los malos e ensalça a los buenos».
Escaso deve ser el rey o prínçipe en aquellas personas e logares de que non se espera alguna virtud nin bien, e a los malos que obran mal, e a los que non preçian, e le buscan daño e desonrra, e a los lisonjeros que a la verdad niegan sus derechos; e a los
truhanes e juglares e alvardanes en sus tienpos e logares conbenientes fazer alguna graçia e merçed, porque devido es al prínçipe de entremeter a sus cordiales pensamientos algund entremitimiento de plazer. Onde dixo Catón: «Ynterpone tuys ynterdum gaudia curis».Amigo deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno de los buenos e leales e verdaderos que andan e siguen carrera derecha, e lo aman de dentro e de fuera, detrás e delante, açerca e alexos, por su pro e por su daño, que el amigo que es por sólo su provecho non usa amistança mas mercadoría, e es cosa aborreçible. E otrosý deve ser amigo de sus buenos servidores e de aquellos que vee que le sirven e aman a todo su poder, e amarlos e preçiarlos e loarlos e fazerles bien por ello, quel amor le dará a conoçer a los que le fablan verdad o arte. E mire bien el gesto o escriptura o obra del obrador o dezidor o escrividor. E de cada uno la obra o dezir o escriptura dará testimonio, e será mal conoçedor el que lo viere. Que muchos fablan al señor a su voluntad por le conplazer e lisonjar, negándole la verdad, lo qual es manifiesto yerro, que a su señor deve omne dezir la verdad claramente, e abiertamente le mostrar los fechos, aunque sean contra sý mesmo, que nunca le traerá grand daño. Que sy el señor fuere discreto e sabio, por ende será más su amigo e creerlo ha dende adelante, e non esperará dél trayçión nin mal. E el que a su señor encubre la verdat non dudará de le ser traydor o malo quando le veniese a caso. E este tal non deve ser dicho amigo mas propio enemigo, que sobre la verdad es asentado Nuestro Señor Dios. E a todo rey o prínçipe deve amar los verdaderos, e ser su amigo e les fazer muchas merçedes.
Enemigo deve ser el rey o prínçipe o regidor de los que quieren el mal e la trayçión e la syguen e usan della, e desaman el bien, e sus obras son syenpre malas. E a estos tales deve ser enemigo
para los estruyr e echar del mundo o de la tierra e los apartar de sý. E otrosý a los que traen e ordenan fuegos o muertes o desordenanças del reyno e de la gente, e usan maneras e sofismas engañosos e malos, e la boz destos atales fallará publicada en los pequeños e synples e en los pueblos, a quien por Dios son rebelados los fechos escondidos destos atales e son dados por pregoneros de sus maldades. E donde mucho se ençendiere la boz del pueblo es la maldat conoçida, e quien quisiere parar mientes asý lo verá claramente.Piadoso deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno a los buenos e omildes a que ocasyón e non voluntad de obra truxo a errar, e a los pobres e lazrados que non han esfuerço nin ayuda, e a los huérfanos e tristes e lazrados e enfermos e biudas e amenesterosos, e a los que cayeron de su estado. Por quanto la piadad es espejo del alma e cosa que plaze muchos a Dios, e por ella veno al mundo a nos salvar, por duelo e piadad que ovo del su pueblo, que non pereçiese. E es muy santa virtud, e llave del salvamiento.
Onde dixo el primero sabio: «Piadad es espíritu de Dios que veno de su propia sylla». El segundo sabio dixo: «Piadad es fuente de paraýso». El terçero sabio dixo: «Piadad es gloria de las
ánimas». El quarto sabio dixo: «Piadad es ordenada contriçión que sale de las entrañas». El quinto sabio dixo: «Piadad es espada de vençimiento de los pecados». El sesto sabio dixo: «Piadad es amor divinal». El seteno sabio dixo: «Piadad es morada gloriosa». El otavo sabio dixo: «Piadad es camino de paraýso». El nobeno sabio dixo: «Piadad es flor syn sequedad e verdura por syenpre». El déçimo sabio dixo: «Piadad es conoçimiento de razón, esclareçimiento de voluntad, obra de santidad, esleçión de fee, apuramiento de saber, loor de pueblo, fuente que syenpre corre, agua de dulçor».Cruel deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno contra los crueles e malos e traydores e tratadores de todo mal, e contra aquéllos que non conoçen a Dios nin al mundo, e sienpre perseveran en malas obras, e contra aquéllos que sabe que le andan en trayçión o mentira o arte, e non temen a él nin a la su persona, nin lo aman, e fazen sus fechos con desordenança, e contra los que enbían cartas o mandaderías a sus enemigos e les escriven de su fazienda. A estos tales deve ser cruel e non esperar dellos tienpo de vengança, salvo quando podiere cunplir su obra.
Mucho deve amar la justiçia el rey o prínçipe o regidor de tierra, como sola ella es la cabeça de su señoría e poderío. Quel prínçipe que non es justiçiero e non obra justiçia non es digno de su ofiçio nin seguro de sý mesmo. E el miedo que los otros han
de aver dél, ha él dellos. E por ende todo prínçipe la deve aver e usar e obrar e guardar e mantener, asý a lo poco como a lo mucho, asý a lo fuerte como a lo flaco, asý a lo mayor como a lo menor. E deve ser en la justiçia peso e medida, e valança derecha que non tuerça más a un cabo que a otro. E el que usa de la justiçia verdaderamente como deve es amado de Dios, e halo por medianero a sus fechos, e ámanlo los pueblos e los buenos e aun los malos, desque van andando, que la poca justiçia faze ser muchos malos que lo non serían sy la oviese. E es cabsa de todo mal e de toda desordenança, e perdimiento de tierra. E a todo regidor cunple de ser más justiçiero e fuerte e cruel, ca al rey témenlo naturalmente e al regidor por la justicia e ser justiçiero e cruel, usando de la justiçia sabiamente.Onde dixo el primero sabio: «Justiçia es medyda derecha e ganançia ygual». E el segundo sabio dixo: «Justiçia es corona de los reys». E el terçero sabio dixo: «Justiçia es fermosa virtud en el prínçipe». El quarto sabio dixo: «Justiçia es castigamiento e pértiga de los malos». El quinto sabio dixo: «Justiçia es gloria de los buenos». El sesto sabio dixo: «Justiçia es poblamiento de tierra». El seteno sabio dixo: «Justiçia es segurança de pueblo». El otavo sabio dixo: «Justiçia es sylla de Dios». El nobeno sabio dixo: «Justiçia es enemiga de los diablos». El déçimo sabio dixo: «Justiçia es señora de las virtudes». El honzeno sabio dixo: «Justiçia es árbol fermoso e acatamiento de los sabios, pedimiento de pueblo, consolaçión de los pobres, aborreçimiento de los locos, refrenamiento de sobervia, vençimiento de saña, apuramiento de razón, vida segura». E por ende a todo prínçipe conbiene de la obrar e mantener e defender sy quiere que sus fechos vayan adelante. Que dixo un sabio a un su amigo, dándole consejo: «Fuy de la tierra donde non vieres rey justiçiero, e río corriente, e físyco sabidor, que ésta aýna pereçerá».
Codiçia deve aver poca el rey o prínçipe o regidor de reyno, e deve fuyr della, como sea la más vil cosa, e en menos tenida de todas las del mundo. E es raýz de todos males, e destruymiento de todas virtudes, e enflaqueçimiento de coraçón, e ensuzamiento de voluntad, corronpimiento de seso, familiar de los pecados, perdimiento del alma, denuesto al mundo, aborreçimiento de Dios e de las gentes de buena voluntad. E tantas desordenanças e yerros acaeçen della que sería luengo de contar. Çerca de sus propiadades los sabios dizen sus dichos ante desto en el tratado de codiçia. Pero non dexe de ser codiçioso de fazer buenos fechos e grandes fazañas e conquistas, e de los bienes e de las virtudes que viere en otros aver, codiçia de las aver, e de fazer otras cosas semejantes. Que ésta es la buena codiçia, e turable, e gloriosa ante Dios e famosa al mundo.
De buena abdiençia deve ser el rey o prínçipe o regidor a todos los que antél venieren, e remediarlos a todos justamente con justiçia ygual. E deve en la semana dos o tres vezes dar abdiençia al su pueblo, e ver las petiçiones por sý mesmo, porque por aý podrá saber quóles son forçadores, e robadores, e obran de malas maneras. E pueda remediar a cada uno con derecho, que quando el
fecho queda en mano de dotores, lazra el que poco puede por la traydora codiçia, que les roba las conçiençias e la voluntad del bien fazer, e les faze judgar el contrario de la verdad. E quando el señor es presente e vee las cosas, el temor les faze sofrir su mala codiçia e usar justamente, quánto más sy es conoçido por justiçiero.Pon en las çibdades e villas e logares de tu reyno tales alcaldes e justiçias e ofiçiales e corregidores que sean buenos e ydonios e sufeçientes e fuertes e esforçados, que amen e teman a Dios e tengan la justiçia ygual, asý al mayor como al menor, e que non aya pavor de castigar e fazer justiçia, asý en el fuerte como en el flaco, asý en el grande como en el pequeño, e que a todos sea valança e peso e medida ygual e derecha. Que devedes saber que todo el temor del rey o prínçipe o regidor de reyno es la justiçia, e ésta es corona de su señoría. E do non ay justiçia non es ninguna sigurança buena, nin ay amor nin temor. E sy vieres que algunas partes non se ygualan las justiçias al que ha de usar de su ofiçio, por ser naturales de la tierra o por otra ocasyón, pon en los tales
logares corregidores estraños a que non duela castigar los malos nin los enbargue amor nin naturaleza. E a estas justiçias, dales su mantenimiento razonable. El que non usare bien de su ofiçio piérdalo con la cabeça, o con presyón perpetua, porque el temor proçeda a todos para bien obrar, que deves creer que la tierra ygualada a justiçia las otras cosas ygualadas las tienes.Señor, cunple que seas graçioso e palançiano, e con buena palabra e gesto alegre reçibas a los que ante ti venieren, e faz gasajados e onrras a los buenos e a los comunales. Que mucho trae la voluntad de las gentes el buen reçibimiento e la buena razón del señor, e a las vezes más que muchos dineros e averes.
Los que vieres que fueron codiçiosos de moços e viejos, e perseveraron en otras malas dotrinas, non los esperes emendar, e fuye dellos e de su conbersaçión, e non tomes su consejo e non fíes dellos por ricos que sean, que más ayna cometerán yerro o trayçión con la desordenança de la codiçia que otros que non tengan nada.
Ama a los leales e tenprados en su codiçia, e que son de buena voluntad, e sobre estos atales arma como quien arma sobre çimiento bueno. E toda la fiança puedes en ellos fazer:
aunque non ayan muchedunbre de tesoro, fallarás en ellos muchedunbre de buenas obras e de virtudes que te ternán más provecho, ca non se puede conprar la virtud del omne bueno e leal. Que el codiçioso desordenado oy te dexará por otro que más le dé, aunque le hayas fecho todos los bienes del mundo, que do ay mucha codiçia non puede aver amor, nin fe, nin lealtança, mas todo movimiento de voluntad e obra.Non desesperes a los buenos que te demandaren merçed aunque non gela puedas fazer de presente, que quando non cuydares te verná a caso que los puedas ayudar. E sy luego les dixieses de non, tanta neçesydad podrían tener que se yrían a perder con desesperança o a tomar otra ley o seta de que pudiese seguir daño, e aunque otro non oviese synon perder sus almas, era asaz mal. Que un omne bueno non puede ser conprado, e por él se puede perder una grand parte de tierra o acabar un grand fecho.
E señor conquistador que quieres ganar otrás tierras e comarcas e las conquistar, e tu deseo es amunchiguar la ley de Dios e le servir, e fazer plazer, e dexar al mundo alguna buena memoria e nonbradía, primeramente conquista e sojuzga e ordena lo tuyo e aseñoréate dello e sojudga los altos e poderosos, e la tu boz enpaboresca el tu pueblo, e sea el tu nonbre temido. E con esto enpaboreçerán los tus enemigos, e la meytad de tu conquista tienes fecha, e tu entençión aýna se acabará. Que sy tú bien non corriges e sojuzgas lo tuyo ¿cómo sojuzgarás aquello en que non as poder? E non te ternía pro lo que conquistases, e muy de ligero pereçería
eso e lo ál. Que fallarás que de los que conquistaron mucho, asý Alexandre como todos los otros, más conquistó su boz e su temor que los colpes de sus espadas.Otrosý tú conquistador que deseas fazer todo bien e traer muchas tierras e provinçias a la fe de Dios, los comienços ligeros los tienes, mas cunple de catar los fines e ordenar bien tus fechos en manera que seas onrrado e tu fecho e señorío vaya adelante e prevalezca, e non te sea neçesaria la neçesydad en tus fechos, nin queden en medio de la carrera como quedan de muchos que bien non ordenan sus faziendas e pereçen por mala ordenança, de que avemos ensyenplo en muchas cosas pasadas. E desý, para tu bien guerrear, cúnplete primeramente ser amado e temido de los tus vasallos, e de los tuyos, e deves pensar que es la conquista que
tomas e las más maneras e provechos que tienes para ello, e las gentes e el tienpo e las cosas que te pueden enbargar.E sy non vieres la tuya, espera tienpo e sazón, e ordénate de guisa que tus fechos vayan adelante, que buena es la tardança que faze la carrera segura. E para el tienpo que conoçieres ser bueno e cunplidero sigue esta ordenança e vertud más ayna a tu perfeçión de tu entençión, que nos bien vemos el tu santo deseo e querríamos que ovieses buena fyn. E por ende primeramente ante de todas las cosas pon tus fechos en Dios e en su gloriosa Madre, e encomiéndate a El, que a El se deve la paz de la tierra, e todos los malos sojuzga, e El es el Señor de las batallas, e syenpre creçerá tu nonbre, e tu estado yrá adelante todos tienpos. Lo segundo, ordena toda la tierra e señoría a toda buena ordenança e justiçia, e faz sujebtos los fuertes e los flacos a la razón, e de cómo todos deven usar segund ante desto te diximos. Lo terçero, tu entençión sea más de creçer en la ley de Dios que non por aver las glorias mundanales, e por aquí averás más ayna perfeçión de todo.
Ante de la guerra busca e ten aparejado bastimiento de pan, e de vino, e de carne, e de las otras cosas que te fazen mester, e fazlo tener presto en los logares çercanos de la tu conquista, e manda conprar el tal bastimento a omnes de buen recabdo e entendimiento e de buena entençión e de poca codiçia, e mándales dar su mantenimiento abondadamente e aun más de lo que ovieren mester, porque para su provisyón non te ayan de fazer arte en las conpras. Que fallará la tu merçed que muchos con mala codiçia e por non se fartar entremeten en las conpras trigo podrido e
çevada podrida por bueno por ganar la meytad. E quando lo han de dar a la gente aun demás de ser podrido, entremeten tierra e otras vilezas en manera que el que lo reçibe non puede comerlo. E sy lo comen por más non poder, adoleçen e mueren o pereçen con ello. E otrosý las bestias con la çevada. E quando el señor piensa que tiene gente para bien fazer, es toda doliente e flaca e perdida por el mal mantenimiento. E la gente doliente e flaca escusado ha de bien fazer. E por ende cunple a la tu merçed que la fiança de los tales fechos que sea de buenos omnes e de poca codiçia. E al primero que errare en lo tal, que la tu merçed lo mande penar de tal guisa porque sea escarmiento para los que lo oyeren e vieren. Que señor, si la tu merçed non remedia en los tales fechos, e non tienes los dineros e bastimento que les es mester prestos e buscados e mercados en sus tienpos devidos, mejor sería non començar la conquista para la aver de dexar por mengua o falleçimiento de lo que oviere mester. E las conpras destas cosas deven ser fechas a los tienpos de las cogechas porque valen menos e son más de barato.Otrosý non cunple levar a la guerra en la tu merçed gentes nin conpañas ricas nin codiçiosas, e que non son para tomar armas nin usar dellas, e que su entençión es más de mercadoría que de alcançar onrra e prez. Que estos atales syenpre te furtarán el sueldo e te contarán por diez veynte, e estorvarte han los buenos fechos e cometimientos, por tal de se non poner en peligro. Que ellos por lo que lo han es por levar tus dineros malamente e por fenchir arcas de tesoros. E por ende cunple a la tu merçed de levar
contigo los que entendieres que son tuyos e deséante bien e ámante, e aman tu onrra. E de los otros mançebos e valientes omnes que desean alcançar onrra e que presumen de sý de la ganar por sus manos, e su codiçia e deseo es fazer fazañas e buenas obras, e destos tales tienes tantos e sábelos buscar, que non dudo que con çinco mill dellos non dieses batalla a todo el mundo en un día. E syn dubda vençerías seyendo pagado de ty, e oviéndolos a tu voluntad. Que Jullio Çésar, e Alexandre, e Ponpeo, e Anibal, e los otros conquistadores con esto fezieron tan grandes fechos por tener gentes que curavan de las onrras e de las fazañas, e aborreçían los tesoros, e vençían con çinco mill fasta veynte mill. E el que tiene su voluntad en la codiçia del grand tesoro que tiene, e vende la onrra por dineros, non esperes dél golpe de lança nin de espada, nin palabra osada, nin ningund buen fecho. E puescomençado as guerra, bien creo que abrás visto algunas destas cosas e serás en conoçimiento dellas. E ya sabedes que Alixandre fizo quemar los tesoros porque vido sus gentes flacas con muchedunbre dellos, e desý ganó muchos más e fezo muy maravillosos fechos, tanto que truxo todo el mundo a su jurediçión, e non te sería maravilla tú veyendo las gentes pagadas, e destos atales que avemos visto conquistar e acabar tanto e más que cada uno dellos. Ca eres mançebo e fuerte e casto e de buena entençión, e cometes fecho, e obra de Dios e a su voluntad. E por ende non te enbargará fortuna, antes será tu amiga, e çercana de ty e toda tuya en todos tus fechos. E seyendo tú fuerte e osado e los tuyos, e faziendo obra de Dios, ¿quál cosa te podrá enbargar, e quál tan poderoso nin esforçado enbargará la tu carrera, e non fuyrá ante ty? Non creas que ninguno. Todas las tierras serán a tu jurediçión, e Dios será contigo, e las gentes con amor loarán tu nonbre, e todos desearán ser tuyos por la tu bondat.Otrosý señor non dudes nin tardes la merçed a los que vieres e sopieres que lo fazen bien e son buenos e leales e de voluntad te sirven, que dize el ensyenplo: «Qui cito dat, bis dat; [nescit dare] qui munera tardat». E grand deseo han los buenos
de bien fazer quando veen que son tenidos sus fechos, e onrrados por ellos, e non ha cosa nin fecho que non cometan, e todavía cobran más coraçón; aunque fazen mucho, piensan que non fazen nada e todavía desean fazer mejor por creçer en su onrra. E syn duda aquél es dicho señor, e temido e vençedor que onrra a los buenos e los ama e los preçia e faze merçedes, e despreçia a los viles e a los covardes.Toda ordenança e regimiento sea en las tus batallas que ovieres con los tus enemigos. E conoçe los tienpos e los logares, e syenpre busca vantaja mientra pudieres, e gana el sol o el ayre, e sey primero cometedor, que gran vantaja es ver omne como fiere, e non le enbargar el sol, nin polvo. E su enemigo estar çiego, e non ver lo que faze es tener vençido la meytad del canpo. E comoquier que Dios sea el vençedor de las batallas, a las vezes todo lo más dexa a la buena yndustria de los omnes.
Quando ovieres de fazer entrada a otro reyno o conquistar alguna tierra e fueres por tu persona, cunple que vayas poderosamente e con tal gente como avemos dicho. E non entres por parte do non oviere agua, que todavía el mantenimiento es neçesario. E entra en tienpo que falles yerba verde o seca o algund mantenimiento para tu gente, e non te pares sobre logar fasta que primeramente tales e destruyas toda la tierra, e trayas e tomes
todos los ganados e panes e viandas que fallares. E después, tu cometimiento sea a lo más rezio e a logar, que ganándolo te sea grand onrra, e non poderlo ganar poca mengua, que lo más vençido lo menos vençido lo tienes. Que en todas las cosas la buena discreçión ensalça a los omnes e les da creçimiento de onrra. Entrando en tienpo e con tienpo tienes dos avantajas, e non puedes escapar synon onrrado. Lo primero porque do fueres, fallarás que comer tú e tus conpañas. Lo segundo porque aunque algo te fallesca, te lo pueden levar de lo tuyo, e puedes estar, e seguir tu demanda quando quisyeres.Non lieves a la tu conquista conpañas conçegiles synon sy fueren escogidos por omnes de quien la tu merçed fíe, e que les sea bien pagado su sueldo, que non deves fazer cuenta de la gente que va syn dineros, e non sabe que es tomar lança para ferir. Que quando pensares que tienes algo, non tienes nada. Que de las gentes que van a pelear, los flacos enbargan a los fuertes, e los cobardes fazen fuyr a los buenos. E por ende syenpre pon en la delantera a los más fuertes e esforçados.
Non consientas, e defiende que en la tu tierra, espeçialmente en el tienpo de la guerra, ningunas personas conpren pan nin vino, nin pescado, nin carne, nin otra cosa de mantenimiento para revender, salvo lo que ovieren mester para su mantenimiento propio. E pon pena asý de los cuerpos como de los algos en las tales personas que lo conpraren. Que deve saber la tu merçed que quanta carestía, e mal, e daño viene a la tierra es por los que conpran para revender, quel labrador forçado ha de vender.
Otrosý, ordena tu fazienda de guisa que el sueldo sea bien pagado a las tus :conpañas, e antes lieva diez bien pagados que veynte mal pagados, que más farás con ellos. E defiende e manda que non sean osados de tomar ninguna cosa en los logares por do pasaren syn grado de sus dueños, dándogela por sus dineros. E qualquier que la tomare, que aya pena corporal e pecunial. E en el primero sea puesto escarmiento tal, porque otros non se atrevan. E con esto la tierra non encareçerá e todo andará llano e bien a serviçio de Dios e tuyo. E de otra guisa todo se robaría e la tierra pereçería, que la buena ordenança trae durabledad en los fechos.
Non despreçies el consejo de los synples, e sobre grand cosa, o a que se requiera juyzio, ayunta a los grandes e a los pequeños, e ternás en que escoger. Que muchas vezes enbía Dios su graçia en personas que non se podría pensar, e los consejos son graçia de Dios, e non leys escriptas. Aunque el fundamiento de cada cosa sea buena razón, tan aýna e más es dotada a los synples como a los letrados, a los chicos como a los grandes poderosos. E reçibe todos los dichos de los que venieren a ty, que mientra más echan en el saco, más ayna se finche.
Faz mucha onrra a los buenos que prime ramente provares. Que muchas vezes suena en el pueblo el contrario de la verdad. E mientra podieres non olvides a los tuyos en los ayudar, e fazer bien, e en les dar de tus ofiçios. E en esto farás dos tesoros: uno de gente, e otro de dineros.
Onrra a los estraños que te venieren a servir, e dáles de tus dineros, e abrás nonbradía por ello. Ca es largueza fermosa, e
acarreamiento de gentes. E fuye a las codiçias, e cura del prez, e en los començamientos de las conquistas e aparta de tu coraçón las ganançias e ayan parte dellas los grandes e los pequeños, porque todos ayan voluntad de bien fazer. Que en los comienços ganan los onbres las nonbradías malas o buenas, e después son malas de perder. O ganan los coraçones de los omnes, o los pierden.Non se mueban tus orejas a las lágrimas e dezires de las synples personas, nin te sea notorio el juyzio de los grandes, fasta que primeramente veas o sepas la verdad de los fechos. Que costunbre es a los lazrados dar lágrimas enfintosas, o a los grandes condenar o asolver por voluntad.
Non creas las blandas palabras de los que te truxieren enemistad con los pueblos, aunque con las cosas más firmes sea provechosa la merçed. Que el pueblo non pereçe ligeramente, e quien lo pierde non le queda ál que perder dél, aunque sea rico e poderoso.
Non mandes fazer justiçia en el tienpo de tu saña, e
más tenprado que arrebatoso sea tu juyzio. Que en las cosas fechas queda arrepentimiento e non logar.Non te arrebates a fazer ningund fecho fasta que primeramente lo pienses, salvo quando vieres tus enemigos delante ty. Que aquí non ay que pensar, salvo ferir reziamente e pasar adelante.
Más por pena que por sangre sea temida la tu boz e el tu nonbre, que la muerte desespera e pone grand miedo en los coraçones, e es cruel enemistad. Comoquier que a las vezes la sangre trae segurança de pueblo e es corregimiento de los malos, que mejor es cortar el mal árbol que dexarlo creçer en ramas. Que dixo el filósofo Çesario: «Del mal árbol nin rama nin foja».
Non entienda el tu pueblo en ty cobardía nin temor. E la tu boz sea fortaleza e esfuerço a los tuyos. E al que vieres bien fazer muchas vezes, non le dexes començar locura nin obra que, por bien que faga, non saque fruto. Como muchas vezes vimos morir muchos buenos por desordenança, e por cometer fechos vanos.
Non dexes de fazer bien mientra podieres, que del mundo non te quedará ál synon el nonbre de las bienaventuranças e de las conquistas, e las buenas obras que te salvarán el alma. E lo ál, como sueño pasará ante ty.
Sy piensas e conoçes quien eres e has a ser, non puedes fazer mal fecho. E conoçerás a Dios e a ty mesmo, e juzgarás sabia-
mente, e non serán reprehendidos tus fechos, e tu alma yrá a manos de Aquél que la fizo, e la crió.Duélase tu coraçón de los tristes que vieres ser ante ty. El bien fecho de los tales es corona del alma, e desfazimiento de los pecados, e gloria e carrera derecha del paraýso.
Da a Dios loor de los fechos e la gloria de los vençimientos e la señoría de las batallas, e plégate de todas las cosas que feziere, aunque sea contra ty. E non te enbargará ninguna fortuna, e serás bienaventurado, e syenpre vençedor.
Non temas la muerte, synon encomiéndate a buenas obras. Quel temor nin la osadía non antepara la tu fyn. E más vimos muertos por temor que vençidos nin muertos por osadía.
Non des logar a los duros de çerviz, acarreadores de maliçia, engañadores de las almas e de los cuerpos. Nin ayan en tu tienpo rentas nin ofiçios, nin benefiçios, nin onrra alguna, nin les oyas sus dichos, nin cabalguen en mulas, nin valgan por testigos, nin
ayan otro benefiçio. E sy dieren a logro a Christiano, que lo pierdan. E sy esto fazes, e abaxas a éstos, e destruyes la seta que as començado, Dios será contigo, e te ayudará e amará verdaderamente, e será por ty dicho: «Este es el bienaventurado, el que escogió la verdad e fue destruydor de la mentira».Teme e ama e obedeçe e sirve a Dios sobre todas las cosas, e junta con El tu voluntad e obra, e abrán buena fin todos tus fechos, e tu regimiento, e acabarás toda tu entençión, e tus conquistas serán todas a tu voluntad, e verás reynas e reys de tu linage, e serás bienaventurado, e será amunchiguada la ley de Dios, si sigues e guardas el consejo de los sabios.
Non creas en fechizeros, nin en agoreros, nin cures de adevinos, nin de estornudos, nin en otras burlas, nin dudes de andar en miércoles, nin en martes, nin en otro día ninguno, nin dexes de fazer lo que quisieres. Que deves creer que Dios non fizo cosa
mala, nin día malo nin ora. E pon toda tu fe en Dios, e tus fechos yrán adelante.Sy ovieres de pedir a la tierra alguna cosa para ayuda a tu conquista, repártelo que te lo paguen por los meses del año eso que ovieren de pagar, e non lo sentirá la gente, que un omne pagará en un año poco a poco dozientos maravedís e non lo sentirá. E sy ayuntados los oviere de pagar, perderá quanto toviere.
El tu sý sea sý, e el tu no sea no, que grand virtud es a prínçipe ser verdadero, e grand segurança de sus vasallos.
Non tardes los fechos sobre que ovieres avido determinaçión, e fueren determinados con consejo, que muchas vezes queda caydo el consejo bueno por falleçimiento del tienpo.
Non creas a los lobos que andan en vestiduras de obejas, quando les vieres seguir la corte como los bolliçios mundanales a que se remueban, e el obrar della non sea salvamiento de sus almas. Que a cada uno es dotado su ofiçio, e al religioso su hermita, e al cavallero las armas. E asý por consequente a todos los otros.
Non esperes fazer amigo del que se faze tu enemigo syn causa e por desordenada voluntad, nin esperes emienda del que te yerra muchas vezes.
Fuy de los neçios e de los omnes syn discreçión, que peor es el neçio que el traydor, e más tardinero ay en él emienda.
Non des logar a los malos, nin consyentas en el tu tienpo ser forçadores los poderosos, e abaxa los sobervios a todo tu poder.
Quando vieres creçer el daño, non esperes el tienpo de la vengança, que muchas vezes queda la manzilla e non el logar.
Non creas de ligero, nin por el primero yerro olvides el serviçio, que a las vezes la vergüença del yerro faze mejor servidor.
Non apoderes en las fortalezas a los poderosos, e sojudgarlos as quando quisyeres, que muchas vezes la causa desordena la voluntad.
Quando te vieres en mayor poderío, estonçe sea en ty mayor omildança, como Dios ensalçe a los omildosos e abaxe los sobervios.
Non seas perezoso mientra tovieres çercana la fortuna. Si non, la remenbrança de lo que podieres fazer, sy la dexaste, te será cruel pena, e lo que asý se pierde tarde o nunca se cobra.
Comoquier que tú demandes a todos consejo, por escoger e tomar lo mejor, lo que tu voluntad determinare en los grandes fechos e peligrosos sea tesoro escondido, que non lo fíes salvo de aquéllos que son tuyos verdaderamente, que muchos ay que juegan al escoger.
Después que fynó este santo e bienaventurado rey don Fernando, que ganó a Sevilla e a Córdova e a toda la frontera de los moros, reynó el ynfante don Alfonso, su fijo primero, heredero en estos reynos de Castilla e de León. E porque a poco tienpo después que este rey don Alfón reynó acaeçió grandes discordias por algunos de los ynfantes sus hermanos e de los sus ricos omnes de Castilla e de León, faziéndose ellos todos contra este rey don Alonso unos, por ende enbió el rey por los doze grandes sabios e filósofos que enbiara el rey don Fernando su padre para aver su consejo con ellos, asý en lo espiritual como en lo tenporal, segund que lo feziera este rey santo su padre. E porquel rey sopo que eran fynados dos sabios destos doze, enbió llamar otros dos grandes sabios, quales él nonbró, para que veniesen en logar destos dos que finaron. E luego que ellos todos doze venieron a este rey don Alfonso, demandóles el rey consejo en todas las cosas espirituales e tenporales segund que lo feziera el rey su padre. E ellos diéronle sus consejos buenos e verdaderos, de que el rey se tovo por muy pagado e bien aconsejado de sus consejos dellos.
E esto asý acabado, dixieron al rey estos grandes sabios: «Señor, a nos otros pareçe que en sepoltura de tan alto e de tan noble rey como fue el rey don Fernando vuestro padre, que tanto serviçio fizo a Dios, e que tanto enobleçió e enrrequiçió los sus reynos en el ganar e conquerir como él ganó e conquirió de los enemigos de la fe, que la su sepoltura deste bienaventurado rey don Fernando vuestro padre deve ser titulada de los dichos de cada uno de nos otros, porque la su santa e buena memoria finque dél en el mundo para syenpre». E el rey don Alfón les gradeçió mucho este su dezir por ellos se mober a tan onrrada obra como ésta era. E rogóles que le diesen por escripto los sus dichos porque los feziese poner después en la su sepoltura de letras
de oro, muy ricamente obradas, segund que a él perteneçía. E estos sabios diérongelo por escripto en esta manera:Dixo el primero sabio dellos: «Mejor es tu fyn que tu comienço». El segundo sabio dixo: «En la muerte falleçen los saberes, e en la deste rey creçió la sabiduría». E el terçero sabio dixo: «Fueste sinple en la vida con mucha bondad e eres sabio en la muerte». El quarto sabio dixo: «Más será tu remenbrança que el tienpo de tu vida». El quinto sabio dixo: «Mayor fecho es el tuyo que de los que conquistaron el mundo». El sesto sabio dixo: «Preçiaste las cosas enfinidas, e fasta la fyn será el tu nonbre». El seteno sabio dixo: «Non te queda ál de la tu señoría synon del mandamiento que dexaste a los sabios e el bien que feziste». El otavo sabio dixo: «Prestaste el saber e syenpre te loarán los sabios». El nobeno sabio dixo: «Feziste fermosa casa con pocos dineros». El dezeno sabio dixo: «En la vida oviste la fermosura del cuerpo, e en la muerte mostraste fermosura del alma». El honzeno sabio dixo: «Más conoçido serás muerto que bivo». El dozeno sabio dixo: «Fasta aquí te loavan los que te conoçían, e agora loarte han los que te non conoçen».