[ 183 ]

 
A los que adoran en la vera cruz,
 
salud e gracia de la vera luz,
 
que enbió syn arte
 
el maestre d'Acre
5
a Iherusalem.
 
Bien querría más convusco plannir,
 
llorar noches e días, gemir e non dormir,
 
que contarvos prosas
 
de nueuas llorosas
10
de Iherusalem.
 
Creo que pecado me sería callar;
 
lloros e sospiros non me dan vagar
 
de escreuir el planto
 
en el Conçilio santo
15
de Iherusalem.
 
De Iherusalem vos querría contar,
 
del Sepulcro Santo que es allende el mar:
 
moros lo çercaron
 
e lo derribaron,
20
a Iherusalem.
 
Estos moros perros a la casa santa
 
siete años e medio la tienen çercada;
 
non dubdan morir
 
por la conquerir
25
a Iherusalem.
 
Fazen ayuntamiento los de Babilonia
 
con los africanos para los de Etiopia,
 
para los [...]
 
tártaros e miros

[ 184 ]

30
por Iherusalem.
 
Grandes afincanças ponen con sus lanças
 
por yr a christianos commo a perdonanças.
 
Llena por ençima
 
vençe morería
35
en Iherusalem.
 
Haunque los christianos non pueden sofrir,
 
han pocas viandas e mucho ferir.
 
Non les viene acorro
 
del su Consistorio
40
en Iherusalem.
 
Ia todos acuerdan con el Patriarcha:
 
Para el Padre Santo escriuen vna carta
 
con letras de sangre,
 
que mueren de fanbre
45
en Iherusalem.
 
Raros muy amargos moros quantos son
 
tiénenlo çerrado al altar de Seyón.
 
Non dubdan morir
 
por la conquerir
50
a Iherusalem.
 
Léese la carta en el Conçilio santo:
 
papa e cardenales fazían grand llanto,
 
ronpen sus vestidos,
 
dan grandes gemidos
55
por Iherusalem.
 
Mandan dar pregones por la christiandad,
 
alçan sus pendones, llaman Trinidad.
 
"¡Valed, los christianos,
 
a vuestros hermanos
60
en Iherusalem!"

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Non les da buen viaje la sagrada mar:
 
los vientos an contrarios, non les dexa andar.
 
Quando están en calma
 
esflaquéçeles el alma,
65
en Iherusalem.
 
Ora es venida, por nuestros pecados,
 
de tan negro día moros esforçados.
 
Llena por encima
 
vençe morería
70
en Iherusalem.
 
Pocos son christianos, menos que ovejas.
 
Muchos son los moros, más que las estrellas.
 
Non dubdan morir
 
por la conquerir
75
a Iherusalem.
 
¡Quánta grand batalla fuera en aquel día!
 
Con los caualleros es la clerezía,
 
por tomar pasión
 
por la defensión
80
de Iherusalem.
 
Reuenden christianos muy bien la su sangre:
 
por muerte de vno cient moros van delante.
 
De todo por ençima
 
vençe morería
85
en Iherusalem.
 
Sacerdotes e frayres en cadenas presos;
 
tienen a los abades en cepos de maderos.
 
Afán e amargura
 
hanlo por folgura
90
en Iherusalem.

[ 186 ]

 
Bienen las donzellas que eran delicadas
 
en cadenas presas e muy atormentadas.
 
Afán e quebranto,
 
fazían grande llanto
95
en Iherusalem.
 
Veen los christianos a sus fijos asar,
 
veen a sus mugeres biuas destetar;
 
vanse por los campos.
 
cortos pies e manos
100
en Iherusalem.
 
De las vestimentas fazían cubiertas;
 
del Sepulcro Santo fazían establo;
 
de las cruzes santas
 
fazían estacas
105
en Iherusalem.
 
Quien este canto non quiere oyr,
 
non tiene mientes de a Dios seruir
 
nin poner vn canto
 
en el Conçilio santo
110
de Iherusalem.