Fasta aqui contamos en la primera parte desta Estoria General las estorias e las leys del Uieio Testamiento, en que se encierran los cinco libros de Moysen a que llaman el Pentatheuco. En esta segunda parte que se comiença aqui, diremos de la estoria del libro de Josue e de las otras estorias de adelant, assi como uienen por orden por sos libros, como oyredes que se departen en este prologo del libro de Josue.
Pedro en su Estoria, Josue le fizo e el lieua ende el nombre; et fue Josue aquel cabdiello que metio al pueblo de Israel en la tierra de promission e gela partio despues. Et duro el su sennorio treynta e siete annos, assi como lo cuentan las Cronicas de Eusebio en el griego e de Jheronimo en el latin. Et ouo este cabdiello estos dos nombres: Josue e Jhesus; et llamaron le otrossi dos sobre nombres con aquellos dos nombres, e fueron estos el uno Jhesus Naue, e este le dieron del nombre de su padre a quien llamaron Naue, et ell otro Josue Bethnum; et en el hebraygo dizen beth por fijo, onde Bethnum tanto es como fijo de Nun; mas deuesse entender aqui Nun por auuelo, o uisauuelo o dend a arriba en el linage,
segund departen las Estorias, ca fue Josue fijo de Naue e non de Nun, mas uino del linage de Nun, e dieron le a Josue por sobre nombre como si ouiesse seydo nombre de so padre, por el linnage que descendie del. Et tan bien Jhesus como Josue, e Jhesus Naue como Josue Bethnun, todos estos nombres quieren dezir e dar a entender a Josue solo. Et sobresto de parte maestre Pedro quel dieron este nonbre Jhesu Naue a departimiento de Jhesu, fijo de Sirac, uisnieto de Jhesu el grand, que fue obispo de los ebreos. Et fue este Jhesu fijo de Sirac, el que conpuso e fizo el libro a que llaman Eclesiastico, de cuyas razones auredes adelant en esta Estoria en su logar. Et sabet que todas las razones que en este libro son, que Josue las conpuso segunt los sus fechos que a el acaescien de fazer, comol mandaua Dios, asi como oyredes en este libro que fizo ell ende en el ebraygo, dond le traslado despues Jheronimo en el latin e nos del latin en este lenguaje de Castiella.Aqui es de saber otrossi un departimiento que faze el ebraygo sobresto en los libros del Uieio Testamiento, et es este que uos contaremos aqui, que se parten los libros del Uieio Testamiento en estas tres ordenes: primera, segunda e terçera. Et a los libros de la primera orden llaman ley, a los de la segunda profeçias, fascas los dichos e los libros de los profetas, a los de la terçera orden dixieron agiographos; e de los nombres destas tres ordenes e de los libros dellas uos departimos asi, segunt que lo departen los santos padres.
Ley, que es el nombre de la primera destas ordenes, quiere dezir tanto como costumbres buenas, e prouechosas, e dadas de Dios, e santas e puestas de sabios e de santos omnes en escripto, por seer guardadas. Et pora esto nos da ensennamiento la ley e los libros que son della, como mantengamos buena uida a Dios e a nos mismos, e uiuamos aqui e adelant en el otro sieglo con Dios.
La segunda destas ordenes, que lieua el nonbre de las profetas, como oyestes, es de saber que nos fabla e nos muestra dadelant los bienes que auemos a auer, si en los mandados de Dios, que son la ley, bien andudieremos e como deuemos, ca el comienço de uenir a Dios, la guarda de la ley e de buenas costunbres aduze a omne a ello; otrossi dixieron las prophetas los males que auien de uenir a los que contra ella fuessen. Onde propheta tanto quier dezir como dezidor de las cosas que an de uenir, et prophetar esso mismo, fascas dezir las cosas que an de seer adelant, e tod esto que uenga por espirito de Dios; ca los otros que de las cosas que auien de uenir fablaron, maguer que fuessen sabios, adeuinos fueron si por espiramiento de Dios non dixieron esso que fablaron. Et aun la razon de Balaam el gentil, maguer que oyestes que bendixo al pueblo de Israel el non queriendo, por Dios uino que lo quiso assi; et fue otrosi Balaam omne bueno e sabio, pero por tod esto non fue profeta de Dios, por que lo que el propheto non fue dicho por aspiramiento del espirito santo de Dios.
Agiographo, que es el nombre de la
terçera orden destas tres, es palaura que tomaron los sabios e los santos padres de dos nombres griegos, et el uno dellos es agios e el otro graphos. Et agios en el griego quiere dezir en el lenguage de Castiella tanto como Dios, en la guisa que uos aqui diremos: El griego dize .a. por lo que nos dezimos sin en el nuestro lenguage castellano, e ge por tierra, onde estos dos nombres .a. e ge ayuntados en uno, fazen este terçero nombre agios, que da a entender substancia que es sin tierra, e sin seer criada e que nunqua a de fallescer. Et esta substancia tal, non es otra sinon nuestro sennor Dios, que nunca fue criado e en quien non ha nin ouo nunqua part de la terrenal faz, et que siempre fue, e es e sera, e crio todas las otras cosas del mundo, e es poderoso dellas e las mantiene. Et ayuntados en uno estos dos nombres agios e graphos, fazen este terçero nombre que dixiemos agiographo; onde agiographo, en el nuestro lenguage de Castilla, tanto quiere dezir como escriptura que fabla sennalada mientre de nuestro sennor Dios. Et tales son e de tales razones fablan los libros que por desta orden son contados.Agora uos diremos el departimiento que los sabios fizieron sobresto en los libros del Uieio Testamiento, por estas tres ordenes.
De departidas maneras fallamos que departen aqui los sabios e los santos padres los ordenamientos en los libros destas tres ordenes; et unos dellos los ordenaron duna guisa e otros dotra. En la ley, que es la primera destas tres ordenes como auedes oydo, cuentan unos de los sabios desta estoria los cinco libros de Moysen que son: el primero el Genesis, el segundo el Exodo, el terçero el Leuitico, el quarto el Numero, el quinto ell Deuteronomyo, que cuenta de cabo en suma toda la ley, e las leyes dantes dadas e otras razones. En la orden de las prophetas contaron estos ocho libros: el libro de Josue, el de los Juyzes, el de Samuel, el de Malachias, el de Ysayas, el de Jeremias, el de Ezechiel et el de los doze prophetas menores. Et en la orden de los agiographos contaron los otros libros que fincan del Uieio Testamiento. Pero es de saber en este logar, segund departe maestre Pedro, que este nonbre agiographos que nombre comunal es de todos los libros de la ley e de los otros que de Dios fablan, donde pone en su Estoria este enxiemplo, que assi a nonbre agiographo todo libro que de Dios fabla, como todo santo puede seer dicho confessor, esto es fazedor de santa uida; onde tan bien los martires como los otros santos pueden seer llamados confessores, por santa uida que mantouieron. Et este nombre ouieron comunal mientre aquellos libros de la terçera destas tres ordenes por que diz que ningun dellos non ouo auantaia de los otros libros quanto es en el dezir de Dios, nin apartancia ninguna en las razones; pero departe maestre Pedro sobresto que en los santos ay unos, que por algunas auantaias que ouieron en los
meresçimientos del amor que trayeron contra nuestro sennor Dios; et esto fue como los martires, que padesçieron e prisieron muert por El e por la su fe. Et llamaron los entre los sanctos appartada mientre a los unos apostolos e a los otros martires, et asi de los otros santos a cada uno por sus merescimientos.Aun pone maestre Pedro en su Estoria e otros de los santos padres que acuerdan con ell, este otro enxienplo de la comunaleza de los nombres de nombrar a muchos por uno; et departen sobrello como la postrymera orden de los angeles, fascas los primeros en subiendo, que son a esta manera lamados todos por este nombre angeles, que es nombre comunal destos e de todos los otros angeles de las nueue ordenes, empero estos de la postrimera orden que mas sennalada mientre son llamados angeles que todos los otros de las otras ocho ordenes. Et otrosi sobre aquel ordenamiento que uos dixiemos de los libros del Uieio Testalmiento destas tres ordenes, que son ley, et prophetas e agiographos, e uos contamos que ponien los sabios e los santos padres en la primera orden los çinco libros de Moysen e non mas, fallamos segunt departen adelante maestre Pedro e otros que los gryegos, e Origenes con ellos, que cuentan en la primera orden, con aquellos çinco libros de Moysen a que dizen Pentatheuco, estos otros dos: el de Josue e el de los Juyzes. Et segunt esto, los griegos e Origenes llaman a aquella orden primera destas tres epthathico, de epta que es en el nuestro lenguage de Castiella tanto como siete et theucos por cuerpo o por libro, onde epthathico tanto quiere dezir como cuerpo o libro que tiene siete libros en si, como da a entender el Penthatheuco de Moysen çinco libros en un cuerpo que uan todos en uno. Mas en cabo desto dize aun maestre Pedro asi, e muestra buena razon, que qual quier que sea el ordenamiento destos libros en estas tres ordenes, que la estoria non se muda, mas toda uia finca una, et a esta manera ordenaron los otros libros adellant en las otras dos ordenes.
El prologo deste libro, con los departimientos de los libros del Uieio Testamiento, se acaba, et comiença se el libro.
Despues de la muerte de Moysen, sieruo de Dios, finco Josue en logar de Moysen por cabdiello de Israel; et segunt cuenta Josepho en el primero capitulo del quinto libro de las sus Estorias, recibieron lo luego todos los ebreos muy de grado, tan bien los prinçipes de los otros linages como los suyos dell e tod el otro pueblo, et obedeçieron le asi como lo mandara Dios a Moysen e lo dize Moysen mismo en el postrimero capitulo del Deuteronomio.
Et acabados los XXX dias del duelo que fizieran por Moysen, segunt cuenta Josepho e maestre Pedro, fablo nuestro Sennor a Josue, fijo de Nun, por que fue fiel siruiente de Moysen en su uida, et
dixol assi: «Josue, muerto es Moysen, mio sieruo, e fincas tu en logar del por cabdiello de toda Israel como Yo mande; leuantate, e guisate poral camino tu e tod el pueblo contigo, e pasaredes todos en uno este Jordan. Et yras tu con el pueblo a la tierra que uos Yo dare.» Et prometio entonçes alli nuestro Sennor a Josue todas las cosas que prometiera a Moysen, e las mas por essas palauras mismas; e essa tierra le nombro que le darie a esos terminos que dixiera a Moysen, et dixol asi. «Esfuerça, e sey de buen coraçon e muy reçio, ca asi sere Yo contigo como fu con Moysen, et nin me partire de ti nin te desmanparare, e façer lo he de guisa que ninguno non te podra contrallar en todos los dias de tu uida. Et partiras al pueblo por suert aquella tierra que Yo yure a tus padres que les darya pora uos; et por ende te digo que esfuerces, e seas bueno e rezio, e mandote que guardes la mi ley e la tengas toda, asi como mio sieruo Moysen te lo mando, de guisa que non desuies della a ninguna part poco nin mucho, por que entiendas todo quanto fizieres. Et siempre fabla de los libros desta ley, e en ellos mesura de dia e de noche, por que te mienbre todo lo que en ellos es escripto; et assi como te mande que esforçases e fueses muy rezio pora entrar la tierra e partir la a los de Israel, et desi fuert e rezio otrosi pora guardar toda la mi ley, assi te mando que esfuerces e seas muy reçio contra aquellas yentes que en aquella tierra son, et non ayas miedo ninguno dellos; ca Yo, sennor Dios, sere contigo en todas aquellas cosas a que fueres.»Josue oyo quanto nuestro Sennor le dixo, e apriso lo, e touo lo muy bien, e fue muy bueno e muy fuert en todo, asi comol castigo nuestro Sennor. Et mando luego pregonar por toda la hueste ques guisasen como pora camino, e otrossi pora armas o meester fuesse. Et dixo a los otros prinçipes que eran mayorales del pueblo: «Andat uos mismos por medio de las allmofallas, e mandat al pueblo e dezit a uuestras conpannas que se guisen todos pora andar, e como mouamos daqui e nos uayamos, e apresten sus uiandas que quisieren auer, fueras ende la manna, ca esta non se podrie guardar fasta terçer dia; et deste terçer dia pasaredes el Jordan e entraredes a la tierra que uos da nuestro sennor Dios.» Desi dixo a los dos linnages e medio, que oyestes que auien de fincar de morada allend del Jordan: «Vos, los de Ruben, e los de Gad e aquellos de Manasses que sodes con ellos, uenga uos enmient de la postura que ouiestes con Moysen quando uos mando que fincassen uuestras mugieres, e uuestros fijos e uuestros ganados aquend el Jordan, pues que esto queredes por heredat en uuestra parte; et uos que fuessedes bien armados e bien guisados delante los otros linnages, lidiando fasta que ouiessen la tierra que les era prometuda, e desi que uos tornariedes uos a la uuestra. Et agora mando uos yo que uayades con ellos, e que los ayudedes a ganar la tierra que an a auer como pusiestes, et lo al nin serie guisado nin derecho de ayudar ellos a uos e heredar uos, e uos non a ellos.» Respusieron le ellos, e dixieron: «Todas quantas cosas nos mandas todas las nos faremos, e yremos o quier que tu nos enuies; et assi cuemo obedesçimos nos en todo a Moysen, assi obedesçremos a ti, sola mientre que tu sennor Dios sea contigo como fue con el; et qui contrallare lo que tu dixieres e non obedesçiere a lo que tu
mandares, muera por ello; et tu esfuerça nos sola mientre, e manda e faz como uaron, e nos compliremos tu mandado como uarones otrossi, fasta o los cuerpos e el poder nos cumplieren.»A cabadas estas razones con aquellos dos linages e medio, e guisando se todos los de la hueste, touo Josue por bien de saber dantes ell ardiment de las yentes de Canaan, e cuemo estauan e si se guisauan contra ellos o como fazien; et tomo de la hueste dos daquellos que uio que serien entendudos, e meiores e mas guisados pora ello, et dixoles. «Bien sera que sepamos el ardiment de las yentes de Canaan, o como estan, o sis guisan contra nos, o como cuedan fazer; et tengo por bien que uayades uos fasta alla, et yd e mesurad la tierra, e las sallidas e las entradas poro auemos a yr, por que sepamos nos como auemos a fazer.» Aquellos dos a quien lo el mandaua, como quier que uiessen que les podrie y nascer periglo de muert, respondieron que lo tenien por bien; et pues que uieron que de tod en todo a yr auien, guisaron se como pora camino, et dessemeiaron se ellos en uestidos e en todo, de guisa que semeiassen omnes agenos, como peregrinos que uiniessen de muy luenga tierra, e que se andauan ueyendo las tierras e guaresciendo, por que los omnes non metiesen mientes en ellos dotra guisa.
Et la posada o estaua estonces la hueste auie nombre Sethim; dalli los enuio Josue et ellos fueron luego su carrera e fizieron como les el mando, e entraron por Canaan catando la tierra, e los logares, e las entradas, e las sallidas e las otras cosas de la tierra, aprendiendolo todo fasta que llegaron a la çibdat de Jherico. Et andidieron toda essa çibdat en derredor, e cataron los muros quales eran, e en que logar fuertes e en que flacos. Pues que esto ouieron uisto a derredor de fuera, entraron en la çibdat, e andudieron la toda otrosi, et cataron la bien que fortalezas auie de parte de dentro, como la cataron de fuera. Et los çibdadanos, pero que los ueyen asi andar catandolo todo, non metien y mientes, ca se cuydauan que eran ombres peregrinos como lo semeiauan, e que andauan catando las estrannezas de la çibdat o nunqua fueran, e que lo fazien por que lo sopiesen contar en sus tierras. Mas pero cuentan las Estorias, que assi como suele contescer siempre o muchos son los omnes, que ay algunos que son mas entendudos de las cosas e las perciben mas ayna que los otros, ouo o y algunos dessos de la çibdat que los auien ya encontrados muchas uezes esse dia, e uistos andar catando las cosas de aquella guisa a grant femençia e metieron y mientes, et dixieron asi entresi: «Non son estos omnes peregrinos que asi andan catando los muros, e la uilla, e las entradas e las salidas tan afincada mientre, ca si lo fuessen, non catarien si non alguna es-
tranneza, sis la fallassen y.» Et apercibieron se desto mayor mientre, segunt cuenta la Estoria, por aquello que oyen dezir del pueblo de los judios que uenien a aquella tierra; et asmaron por esta razon que uarruntes eran aquellos, et mandaron los assechar e parar mientes que farien, et ellos, pues que lo ouieron asmado, tomoles sabor de comer e touieron que era tienpo, ca se yua ya façiendo contra ora de uiesperas; et llegaron contra huna puerta de la çibdat por meter se y en alguna casa, e que lo aurien mas a mano pora salir de la çibdat pues que ouiessen comido, e yr se luego.Et asi acaescio que alli o ellos fueron, que moraua y una mugier del sieglo, e tenie ayuntada la casa con el muro, e ella auie nombre Raab; et ellos, por seer mas en cubierto, non cataron por al si non por entrar alli, ca temiense toda uia que los entendrien los de la çibdat si se non guardasen, e que los prenderien, e fazer les yen dezir tod el ardiment de los ebreos con que ellos andauan, e desi que los matarien; e metieron se alli, et demientre que ellos estauan y cenando, asi como cuentan unas de las Estorias, aquellos que los andudieran assechando e parando mientes que farien, o si eran uerruntes, o segunt dizen otras de las Estorias, si eran algunos de los otros que solien uenir a aquella mugier, quier tueron los unos destos, quier los otros, dizen que uinieron alli aquella ora e fallaron los y, et fueron e dixieron lo al rey en esta guisa: que omnes entraron en la cibdat, e fincauan y de noche, e que los uieran y andar de dia, e semeiaran les uarruntes segunt que ellos andauan mesurando la çibdat e las cosas; e percibieron que eran de la hueste de los ebreos, e que seyen cenando en casa daquella mugier Raab, por estar alli mucho ascondidos.
Et Raab, como quier que ella fuesse de su cuerpo qual quisies, pero era de muy buenos omnes; et el rey enuio luego a preguntar a Raab e a dezirle que echasse aquellos omnes de su casa, ca uarruntes eran que uenien a asmar la tierra; et dize Josepho en este logar que desque los ouiesse ella echados de casa, que mandaua el rey a aquellos que enuiaua alla que los prisiesen, e gelos aduxiessen fazer les ye dezir por que uinieran, e aprenderie dellos tod el fecho de los judios.
Raab, como mugier percebuda, quando uinieron los omnes del rey e firieron a su puerta, cato ella por una finiestra, e uiolos guisados darmas, e mesuro que por aquellos omnes uinien por prender los e fazer les nemiga. Et fue priuado a essos que tenie en casa, e dixo les: «Aquellos omnes que alli fieren, uuestras nueuas saben e por uos uienen por prender uos, e leuar uos al rey, e matar uos han.» Ellos rogaron la estonces que diesse ella conseio a ello. e farien quanto ella
mandase de quanto trayen e de todo lo al que ella quisies, segunt oyredes que fue adelant. Raab non se despago de la promessa de los ebreos, e trabaiosse de lo quel rogaron. Et tomo los priuado e subio los suso al muro de çerca su casa, segunt dizen Josepho e maestre Pedro; et ella tenie alla un grant monton de ariestas de lino a secar, segunt cuenta la Biblia, e fue e fizolos acostarse alli, et echoles de aquellas ariestas de suso, e ascondiolos alli so ellas; et desque los ouo puestos en recabdo daquella guisa, salio a la puerta a los ombres del rey, e preguntoles que que demandauan. Dixieron le ellos que aquellos omnes estrannos que tenie en su casa que los echasse fuera, ca los querien prender e leuar los al rey, que enuiaua por ellos. Respuso les ella: «Verdat es que aqui uinieron oy unos omnes ante que el sol se pusiesse, mas tan estrannos eran que nin los ui nunqua si non aquella uez, nin sope quien eran, nin se aun agora quien son, nin dond uinieron; et desque anochescio, que cerraua yo mi puerta en tiniebra, llegaron ellos e salieron de casa entonces, e non se a qual parte tomaron nin o fueron, et uerdat uos digo que non son aqui, mas si uos asmades e tenedes que ellos por meter miedo a la cibdat o uuscar mal al rey uinieron, aun poquiello ha ques fueron, et yd empos ellos por la carrera del Jordan quanto mas ayna pudieredes, e alcançar los hedes, e podedes los prender, si quisierdes.» Ellos, pues que oyeron dezir aquellas palauras tan seguradas e semeiauan tan uerdat, creyeron la, e cogieron se por la carrera del uado del Jordan quanto mas pudieron, pora yr tras ellos, ca pora alli asmauan que yrien si de la hueste de los ebreos eran. Et luego que se ellos partieron dalli, çerro Raab su puerta muy bien; et dize Josepho que pues que fueron estos cibdadanos de Jherico e non fallaron dellos rastro ninguno, nin pudieron ende auer sabiduria, ques tornaron a la cibdat.Et Raab, pues que uio que quedara el roydo, subio a aquellos omnes que tenie ascondudos; et cuenta la estoria de la Biblia que quando a ellos subio, que ellos non auien aun dormido antel miedo del rey, con sospecha de algun mal que tomarien alli, et pero diz que les tollio ella las ariestas de suso, e descubrio les, et dixoles: «Leuantat uos e yd uos, ca ydos son los omnes del rey e quedado es ya el roydo que dent andaua por la cibdat, e fablare yo con uusco un poco, e desi yr uos edes.» E dixoles ella assi: «Yo se bien, segunt aprendi de omnes buenos de uuestro pueblo, que Dios uos prometio esta tierra, e uos la dara e esta cibdat con ella.»
Et en cabo dixoles que suyo auie de seer todo quanto en aquella uilla era e en toda aquella tierra; et dize Josepho que les conto aun alli que Dios gelo mostrara a ella por sus sennales, que uiera ende que assi serie; desi diz que por encargar los, que les mostro su fazienda, diziendo les desta guisa: «Vos ueedes el periglo e la suerte de muerte a que yo me meti por saluar a uos, ca bien podedes entender que si aquellos omnes del rey me ouiesen entrado la casa e la escodrinnassen, por uentura fallaran uos, et nin yo nin toda mi casa non es-
caparamos que nos non matasse el rey por ello; et uos auredes toda esta tierra. ca el uuestro espanto a entrado en la vent, et todos los pueblos de la tierra son desmayados por el uuestro fecho e el uuestro miedo, et estan guisados mas pora render se uos o foyr, que pora dar uos batalla nin defender se uos, ca bien ovemos como faze Dios mucho por uos. e seco las aguas del mar Uermeio en la uuestra entrada del, quando saliestes de Egipto, et lo que feziestes allend el Jordan a Seon, rey de los amorreos, et a Og, rey de Baasam, e que los matastes, que eran reyes tan fuertes e tan poderosos. Et por end uos digo que pues que nos esto oyemos, que tamanno cogiemos dend el miedo, que todos tenemos los coraçones tan quebrantados e tan enflaquidos. que por poco uos digo que non a fincado espirito en nos pora quando uos uinieredes, ca el uuestro sennor Dios es Dios en cielo, e es otrossi Dios en tierra e en otro logar que sea de yuso, e el so poder es en toda cosa; et tengo yo agora por bien que como fiz yo, que auenture el cuerpo e el alma por uos, que fagades uos otrossi algo por mi, et quiero quem yuredes por Dios, que es Sennor, que de como uos yo fiz merced que assi la fagades uos a mi, e a toda cosa de mio padre. et quem dedes sennal çierta e uerdadera por que non fagades mal ninguno a mio padre, nyn a mi madre, nin a mio hermano, nin a mis hermanas e a todas las cosas que suyas son dellos, quando ganaredes la tierra de los cananeos, e uinieredes a este logar; e que uos uenga emiente de mi estonçes desta guisa que uos digo por esto que uos yo fiz.»Respusieron essora los uerruntes a Raab: «Las nuestras almas metemos y empennos por ti si tu estonces y murieres, si non si nos troxiesses de guisa que seamos enartados en ti, et bien te yuramos que assi fagamos como tu demandas, quando Dios a aquella ora nos aduxiere.» Estonces saco los ella. pues quel yuraron, e conseiolos, e dixo les: «Desque uos agora fueredes, catad que non uayades por la carrera derecha que ua al uado del Jordan, e por la hueste, que uos non encontredes con algunos daquellos que uos fueron uuscar et tornados son, mas por uentura fincaron alla algunos; onde desuiad uos, e salid a las montannas, e ascondet uos y tres dias fasta que sean tornados todos los que fueron tras uos e este roydo todo quedado, et despues uos yredes bien en saluo pora la huest, que non ayades miedo ninguno.» Et pues que los ouo conseiado e ensennado como fiziesen, tomo una soga uermeia tinta de la yerua a que dize el latin de la Biblia coco bistincto, et es el coco bistincto una yerua que faze tintura de color uermeio muy fremoso, e descendiolos por ella por una finiestra que auie en el muro, alli o estaua la su casa ayuntada a ell.
Ellos, desque fueron en tierra, gradecieron le mucho quanto algo les auie fecho estonçes, e quel cumplirien ellos otrossi de fecho lo quel auien yurado por palabra, quando la ora de la comquista uiniesse, pero dixieron le assi: «Cata que si tu quisieres que te cumplamos la yura que te auemos fecha, tenemos por bien que fagas como te agora diremos, por que non erremos nos en ti nin tu en nos: que quando uiniere la nuestra huest a aqueste logar, que cuelges tu desta finiestra ayuso esta cuerda uermeia con que nos descendes desta finiestra poro nos enuias: desi, que fagas coger a tu padre, e a tu madre, e a tos hermanos e a todos los otros que tu quisieres a tu casa, et non dexes a ninguno dellos andar essora fuera embuelta con los otros de la cibdat, ca sabes tu que los non connosçriemos nos, e poder los yemos matar entre los otros como a la otra yent; et nos dezir lo emos al nuestro cabdiello e a toda la nuestra huest, como por ti e por el to saber escapamos de muert, et como guarden todos la casa o aquella sennal do aquella cuerda uieren, ca aquella es la tuya; mas cata e para mientes que si la cuerda alli non colgares, por que non connoscan ellos qual es la tu casa e la non guardaren, o si tu companna saliere fuera con los otros de la cibdat por que mueran y, que nos non seamos tenudos a la yura nin culpados, por que finquemos periurados por ello.» Ella otorgo lo todo quanto ellos le dixieron, et pues que los ouo enuiados, por quel dixieron ellos que ayna serie la su uenida e non sabie ella quando, dexo alli luego en la finiestra aquella cuerda uermeia colgada por sennal, como lo pusiera con ellos. Et al tienpo de la conquista, quando uino la huest de los de Israel metio ella en su casa a so padre, e a su madre, e a sus hermanos e a todos los que ella quiso librar de muert, e castigolos que ninguno non salies fuera a aquella sazon, e cerro les bien la puerta.
Aquellos ebreos uerruntes fueron se su carrera, e desuiaron se a las montannas, e estudieron alli tres dias escondudos, assi como les conseiara Raab; et desque fueron acogidos a la çibdat todos los que los andauan uuscando, e uieron ellos de somo de las montannas las carreras libres de omnes e de tod aquel roydo, descendieron al uado, e pasaron el Jordan, e fueron se pora Josue. Et legaron a ell al terçer dia que salieran de Sethin, dond los enuiara, et contaron le todas aquellas cosas poro auien passado en la cibdat de Jherico, e lo que aprendieron y, e dixieron le assi: «Fallado auemos por cierto que toda tierra de Canaan esta espantada antel nuestro miedo; e en nuestras manos es todo quanto y a, la tierra e lo al, et non tardes de pasar el Jordan e yr lo tomar, ca non as por que lo dexar.» Desi contaron le otrossi todo lo que ouieron con Raab, e la postura e la yura quel fizieron. Josue llamo estonces a Eleazar, que era el mayor sacerdot, e a los otros mayorales del pueblo, que estauan lo mas del tienpo con Josue, que oyessen estas nueuas que contauan de tierra de Canaan
estos mandaderos. Et otorgaron todos aquella yura que les dixieron que auien fecha a Raab, e ouieron la por firme, et prometieron e yuraron quel guardarien su casa e toda su companna, como ellos con ella pusieran.Alegres fueron el cabdiello Josue e el obispo Eleazar, fijo de Aaron, e los principes e los mayorales del pueblo que estauan con Josue e con Eleazar, quando los sos mandaderos les contaron aquellas nueuas tan buenas de tierra de Canaan. Et dize aqui la estoria de la Biblia que se leuanto luego Josue dalli del mont Sethin o estauan, e mando mouer la huest, et uinieron todos e llegaron a somo de la ribera del Jordan, e posaron y. Et mando luego pregonar por toda la huest ques guisassen todos, quanto mas ayna pudiessen, como mouiessen ya de yda pora pasar el Jordan e entrar a la tierra que les Dios prometiera e daua; et estudieron alli tres dias en guisar se. Et en tod esto, assi como Moysen mandara, llamo Josue los principes de los linnages e los mayorales del pueblo, en qui sabie que yazie el mayor recabdo, et partio e ordeno alli con ellos toda la huest por sus compannas como passassen el Jordan, e fuessen despues so camino. Et mando luego a los saçerdotes que auien de leuar el arca del testamiento que fuessen delante todos; et çerca los sacerdotes los otros del linage de Leui que leuauan la tienda, e los uasos e las otras cosas que eran meester pora seruicio del sanctuario pora onrrar a Dios.
Despues desto llamo a los del linage de Ruben, e de Gad e de Manasses, que auien de fincar allend el Jordan como es dicho, et mando les que se armassen e se guisassen muy bien todos como los otros de la huest, et que ellos, que nin leuauan mugieres, nin ninnos, nin otra companna nin al que los embargasse, que fuessen delante toda la huest, assi como lo prometieran a Moysen e aun a el ya, como lo auedes oydo ante desto. Despues desto ordeno los de los otros linages, et mando a los principes que los que eran darmas, que cogiessen entre si las mugieres, e los ninnuelos e los otros que non eran pora armas como los coxos, e los mancos e los embargados dotras guisas, e los leuassen en medio cada unos a los de sus compannas; et estos todos que fuessen enpos los de Ruben, e de Gad e de Manasses, todos empos el arca; et pero que fuessen tan arredrados della que entrella e ellos pudies auer quanto dos mill cobdos de espacio; et segunt diz la estoria de la Biblia esto les mando por que se espaciassen, fascas que ouiessen anchura entressi, por que la pudiessen uer todos de luen meior que non de cerca, estando espessos, et sopiessen otrossi meior por qual carrera auien a yr quando la ouiessen a oio, como por carrera que nunqua auien andado nin sabien. Et mando otrossi ques guardassen toda uia que por ninguna guisa non se allegassen a ella. Et dize aqui maestre Pedro que los armados de los dos linnages e medio eran quarenta uezes
mill, pero cuenta el libro del Paralipomenon, de que auredes adelant, que çinquaenta uezes mill fueron, mas pora esto escusar diz maestre Pedro que los escriuidores lo erraron en aquel libro, en que cuenta otrossi que a otros yerros muchos tales como este.Pues que ouo ordenados e castigados desta manera sus compannas como fuessen, mando lo pregonar por toda la huest, e que otro dia mannana que estudiessen todos prestos eguisados, et parassen mientes que quando uiessen el arca del testamiento e a los sacerdotes mouer que la auien de leuar e yr con ella, ques leuantassen ellos, e dexassen los passar delant, assi cuemo lo ell auie mandado; desi que mouiessen todos, e fuessen empos ellos. Et esto era en el tiempo que cogien los trigos, e podie seer en el mes de agosto, o como en el cabo del agosto. Et diz maestre Pedro que fiziera alli estonces grandes aguas, et aun cuenta e diz que otrossi contescie en acuella tierra toda uia a aquella sazon, cuemo lo suele fazer esto a las uezes en otras tierras contra la otonnada, ques ua ya faziendo ell tiempo cuemo seruendo e descende mas contra la yuernada. Et lo uno por las lluuias, lo al por las nieues grandes que diz que yazien en las sierras de sobrel Jordan que se deslizaron estonces con aquellas aguas, que yua el rio tan grant, que nin era de cometer por pasar le en estrumentos de nauios, nin auie y uado en ningun logar nin puente ninguna poro passassen. Et dize Josepho en este logar que nin asmauan que podrien y fazer estonces puente los de Israel, maguer que quisiessen, pero que eran tan grant companna e tan ayudada de Dios, lo uno por la huest de las yentes que les uernie de la otra part de tierra de Canaan e gela non dexarien fazer, lo al, que era aun mas, que yua estonces el Jordan todo unado por la grant abenida daquellas aguas, lo que dizen las estorias que nunqua contesçiera fasta a aquella sazon; ca segunt cuenta Josepho siempre fuera este rio partido en dos partes fasta aquel dia, et por ende diz que estido alli Josue con su huest aquellos tres dias, atendiendo ques abaxarie el agua e ques partirie en dos partes cuemo solie, e ques farie menos en cada parte. Et quando uino al terçer dia semeiol que yuan ya menguando las aguas, et fablo el al pueblo estonces, e dixo les: «Esforçat e seet firmes e rezios, ca nuestro sennor Dios fara cras entre nos algunas de las sus grandes marauillas que uiestes uos muchas uezes que uos El suele fazer.»
Otro dia mannana empos esto començos a mouer de sobre la hueste contral Jordan la nuue que los guiaua, et dixo Josue a los sacerdotes: «Tomat el arca del testamiento, e yd con ella antel pueblo.» Los sacerdotes fizieron cuemo les el mando, et dixo estonces nuestro Sennor a Josue: «Oy te començare Yo a alçar ante tod el pueblo por que sepan todos que assi como fuy con Moysen, que assi so contigo; et manda tu a los sacerdotes que lieuan el arca del testamiento que pues
que entraren en el rio e ouieren passada del agua quanto una pieza, que esten alli, e ueran lo que uos Yo oy fare.» Josue llamo todo el pueblo, e dixo les: «Legat uos aca, e oyeredes la palabra de nuestro sennor Dios, que es el Dios uiuo que es connusco, e que yra ante nos, et destruyra los cananeos, e los etheos e los otros pueblos que oyestes ya muchas uezes, e los echara dante nos de toda la tierra; et por sennal desto ya ueedes el arca del testamiento como ua delante nos por el Jordan, et dat me luego doze uarones de uos que sean guisados, uno de cada linage pora lo que les yo mandare; et ueredes agora la grant marauilla de nuestro sennor Dios, como faran las aguas desque los sacerdotes entraren de los pies en ellas; et esto sera que las de yuso correran fasta que non aura y dellas nin ueredes dellas sennal, et las de suso estaran en si; et pensad todos de mouer cuemo he mandado a cada unos, e yd passar el rio mucho esforçada mientre.»Estonces començaron todos a mouer e yr se por al Jordan, los sacerdotes delante con su arca e los otros todos empos ellos. Et entraron de luego los sacerdotes, e desque metieron los pies en el agua començaron luego las aguas a partir se, et quando fueron ellos con el arca legando contra medio del rio, mando Josue ques parassen e estudiessen alli. Estonces las aguas, que eran dalli ayuso dont ellos estauan, corrieron contra yuso como solien, e fueron se tanto que dexaron el logar seco, cuemo si non ouiesse estado y agua, et metieron se en el mar Muerto, segund diz maestre Pedro, o auemos ya dicho que cae el Jordan en el mar. Las otras aguas que uinien de parte de suso recessaron, e quedaron, e estudieron en si, e crescieron arriba tanto ques pararon altas cuemo huna grant montanna, de guisa que las ueyen de la cibdat de Edon del huna part, et del otra part lego la uista dellas a un logar que dizien Sartan. Estonces, estando alli los sacerdotes con el arca en seco, e fincando dalli ayuso otrossi seco tod el suelo del rio, que yua antes lieno de muchas aguas, entro toda la huest por el calçe del Jordan, e passaron lo todo por seco al otra part. Et finco alli sus tiendas la huest, e folgaron y, e ordenaron sus compannas pora armas.
Dicho auemos ya de como Josue e los ebreos passaron el Jordan, et pues que tod el pueblo, chicos e grandes, con todas sus cosas fueron passados alend, fablo Josue por mandado de Dios a aquellos doze uarones, que dixiemos en el quinto capitulo ante deste que mandara dar de cada linage el suyo, et dixoles que fuessen alli a medio del Jordan, delant el arca del testamiento, et que tomassen doze piedras, e que las escogiessen muy duras, e sennalada mientre del logar o los sacerdotes touieran los pies quando por alli passaran, e que las traxiessen en los sos ombros, e fuessen doze como eran doze los linages de los fijos de Israel, por que fuesse esto sennal entrellos, como
oyredes que sera departido adelante en este capitulo. Et ellos tomaron las piedras, e sacaron las del calze, e pusieron las fuera de tod el rio. Et mando nuestro Sennor a Josue que las pusiessen en la huest, alli o posassen e fincassen tiendas essa noche, por muestia como passaran por alli los doze linages de Israel, como eran doze aquellas piedras. Et mando otrossi Josue empos esto tomar otras doze piedras daca de seco de fuera del rio, e meter las dentro al logar dond mandara tomar aquellas otras, e fazer las alli monton que estudiessen y por remenbrança desse mismo fecho, e dize la Estoria que y parescen aun oy en dia. Et departe maestre Pedro en este logar sobresta razon que por demostrar esto dixo sant Johan esta palabra: «Poderoso es Dios de leuantar los fijos de Abraham destas piedras.»Los fijos de Israel fizieron como les mando Josue, e leuaron sus doze piedras por los doze linages de Israel a aquel logar o possaran essa noche, e fincaron sus tiendas, e pusieron las y; et es de saber aqui otrossi que en tod esto los sacerdotes siempre estudieron con el arca en medio del Jordan, fasta que toda la huest, con todas las sus cosas, fueron passados al otra parte. Et diz la estoria de la Biblia que aquel dia ensalço nuestro Sennor a Josue delant tod el pueblo, por quel temiessen todos, assi como temieran a Moysen demientre que era uiuo e andaua con ellos; et fecho esto, dixol nuestro Sennor alli: «Manda a los sacerdotes que traen el arca del testamiento que suban ya del Jordan, contra tierra de Canaan.» Et Josue mando jelo essora, e dixo les: «Salid ya del Jordan e sobit contra la tierra.» Despues de tod esto mouieron dalli los sacerdotes con su arca, e atendiolos la huest fasta que passassen otra uez delant ellos con ella, et desi empos ellos los otros del linage de Leui con la tienda e con todo lo al della, et desi los cinquaenta mill omnes de los dos tribus e medio armados, et empos estos todos los otros de la huest, como oyestes que les mandara Josue a todos que fuessen ordenada mientre.
Et pues que los sacerdotes salieron del rio con ell arca, començaron a descender las aguas que estauan de suso represadas, e corrieron bien cuemo solien dantes e corren oy en dia. Et quando el pueblo de Israel passo el Jordan e començo a mouer dalli pora sobir a la tierra de promission, tue en el dezeno dia del primero mes del primer anno que fue despues de los quarenta annos que auie de quando los de Israhel salieron de Egipto, et fue aquel otrossi el comienço del tiempo en que Josue començo a gouernar al pueblo de Israhel.
Pues que Josue mouio del Jordan con su huest, e yua ya entrando por tierra de Canaam fueron el primero dia a un logar que auie nombre las Galgalas, e possaron alli. Et era esto contra part de orient a cinquaenta estadios del Jordan, que son dos leguas e dos estadios de mas, et a diez estadios de la cibdat de Jherico; et dezimos aqui la cuenta por estadios por que lo dize assi Jheronimo en el latin de la Biblia; et de ocho partes que ha en la legua, son diez estadios las cinco partes. Et en su yda tomaron dalli de cabo aquellas doze piedras que mandara nuestro Sennor tomar de medio del Jordan, et leuaron las
consigo, et pusolas Josue alli en aquella possada de las Galgalas, et dixo a los fijos de Israhel: «Parad mientes que quando los uuestros fijos uos preguntaren, cada unos a sos padres, e uos dixieren que quieren seer estas piedras e este monton dellas, que les sepades responder, e ensennar e dezir: «Fijos, nuestro sennor Dios seco antel arca del testamiento todel Jordan, poro passassemos nos quando uiniemos de Egipto e del desierto a esta tierra, como oyestes dezir que nos fiziera otrossi las doze carreras por el mar Uermeio, et mando a los linages dond nos uenimos que tomassen de medio del calze del Jordan, de mientre que estaua seco, estas doze piedras, e adozir las e poner las en este logar por remenbrança daquel fecho, por que aprendan todos los pueblos de las tierras quando lo oyeren quan fuert es la mano e el poder daquel Sennor qui tal cosa faze, et por que temades otrossi uos en todo tiempo a aquel uuestro sennor Dios, qui tal cosa pudo e fize por uos.»Pves que los reyes de los amorreos que morauan aquend el Jordan contra occident et los reyes cuyas tierras e regnados yazen de parte de la mar de Medio de la tierra oyeron cuemo secara Dios el rio Jordan por los fijos de Israel, e estidieron las aguas de suso en si e se fueran pora la mar las de yuso, fasta que fuessen passados todos los de lsrael aquend, a la tierra de promission, quebraron les los coraçones con tan grant fecho cuemo aquel, de guisa que ningun acuerdo del mundo non ouieron pora salir contra ellos en su entrada, nin guerrear los, nin estoruar los de ninguna cosa. Et deuedes saber en este logar desta razon que los judios que uinieran de Egipto que salieron circumcidados dalla; mas destos, los qui darmas eran, todos murieron en la carrera ante que llegassen a passar el Jordan; e uino les esto por que non oyeron a Dios pero que les yurara Ell que les darie tierra complida de todo bien; et los que nascieran despues, ueniendo por ell desierto, non fueran circumcidados nunqua, e fincaran se assi todos, los unos por mandado de Dios, segunt departe maestre Pedro sobreste logar, los otros por los parientes que non tornaron cabesça en ello cuemo eran de camino, los otros que lo dexaran por guarda de si, por que si por auentura luego que fuessen circumcidados se mouiesse la nuue, auer se yen de yr e non podrien, ca tal natura es la daquel fecho que ell circumcidado non se puede mouer de luego, e perdieran se por y; et que por el una razon, que por el otra, andudieron todos por circumcidar, et estos fincaron en logar de los padres, e a estos circumcido Josue, que fueron los que alli nascieran en la carrera del desierto, et esto fue quandol dixo nuestro Sennor: «Faz pora ti dos cuchiellos de piedra, e circumcidaras con
ellos los fijos de Israhel que fallares por circumcidar, et sera este çircumçidamiento que tu faras agora segunt el que fizo Abraham.»Josue complio todo quanto Dios le mando, et circuncido a los que eran de circumçidar en un logar dalli de Galgala a que llamaron dalli adelant, por esta razon, el collado de las cosas de lo que circumcidan e taian en los circumcidamientos. Et pues que los ouo todos circumcidados, alli fincaron fasta que fueron sanos, et alli dixo nuestro sennor Dios a Josue que aquel dia tolliera Ell dellos el denosto de Egipto; et segunt cuenta maestre Pedro por ende llamaron a aquel logar, o fue fecho aquel circumçidamiento, Galgala, que quiere dezir tanto como santiguamiento o franqueza; et por esto diz otrossi maestre Pedro que fue dicha de Dauit esta palaura en el Salterio: «Fecha es Judea santiguamiento dell.» Et dotra manera departe otrossi que se entiende la seruidunbre de Egipto e ell lazerio del desierto, que era denosto que les podrien façerir e gelo retraerien los de Egipto por denosto e desonrra, lo uno por aquello que fueran sieruos alla, lo al de sos cabdiellos en el desierto que los matauan cuemo querien, et dezien que eran uiles e malos e non merescien que les diesse so Sennor la tierra que les prometiera; et por estas razones departe maestre Pedro que dixiera nuestro Sennor a Josue aquella palabra que aquel dia tolliera Ell el denosto de Egipto.
Et estando ellos alli en Galgala, fizieron y luego dessa uez su pasqua en los campos de Jherico al catorzeno dia desse mes a la uiespera, et comieron el otro dia luego de los fructos dessa tierra en su fiesta, panes sancennos et polienta nueua de los ordios nueuos desse anno, que llegauan essora. Et diz maestre Pedro e otros que acuerdan con el sobre la razon desta pasqua de los judios, que fasta aquella sazon nunqua la auien aun fecha mas de dos uezes: la primera en Egipto çerca Ramesse, la noche que començaron a salir dalla, como oyestes en el libro Exodo; la segunda a rayz del mont Sinay, en el segundo anno de la su sallida; et dalli la dexaron de fazer esta fiesta e ell circumcidamiento fastal dia que passaron el Jordan e llegaron a Galgala, en los campos de fherico; et alli se çircumcidaron como oyestes, e fizieron su fiesta; et fasta alli ouieron siempre el mantenimiento de la manna, et del dia que comieron alli del pan e de los fructos daquella tierra en essa fiesta, les fallescio luego la manna que iamas nunqua la ouieron; et dalli adelant pensaron cuemo se mantouiessen e uisquiessen de las cosas daquella tierra, et fallaron y luego esse anno muy grand abondo de todo pan e de todas las cosas que auien mester dond uisquiessen.
Esse dia a la noche salio Josue, e fue contra Jherico por catar la cibdat e mesurar por qual parte la podrie entrar mas de ligero e meior; et estando ell en un canpo çerca la cibdat, uio un uaron que estaua de cara contra ell, e tenie en
la mano una espada sacada, e fue escontra el, e dixol: «¿Eres nuestro o de nuestros enemigos?» Respusol el: «Non de tos enemigos, mas so princep de la huest del Sennor que uengo agora.» Et quando Josue estol oyo dezir, entendio lo mas e meior, e dexos caher en tierra antel, e començol aorar, e dixol assi: «El sennor Dios ¿que dize al so sieruo?» Aqui departe maestre Pedro quel mostro el angel el logar e la manera poro prissiesse la cibdat, e que descomulgasse a quantas cosas en ella ouiesse; et pues quel ouo Josue aorado, dixol el angel que se descalçasse, ca aquel logar o estaua que sancto era e consagrado; et destas dos razones del descalçar e de la santidat del logar, fabla otrossi maestre Pedro e diz assi: que lo dixo el angel a Josue estonces alli por fazer le entender e saber, e que lo entendamos nos otrossi e lo sepamos, que el logar, que por la morada de los gentiles e por las suziedades de las sus costumbres que auien ellos en si e en sos ydolos fuera suzio fasta aquella sazon, que era tornado consagrado e santo, et otrossi todo otro logar por qual quier razon que sea atal, que se torna consagrado e santo por el angel quando uiniesse pora mostrar la uenida del sennor Dios; por la descalçedat quel mando descalçar diz otrossi que se entiende la simplicidat e el alimpiamiento de los pecados que deuen auer los que atal logar se quieren legar. Et diz aun otrossi que esto que lo podamos entender por los nuestros parientes, que fueron puestos primero descalços e desnuyos en Parayso, que es tan santo logar de Dios, et que assis uiene a ellos alli pora entrar la tierra santa que les Dios daua. Josue quando esto al angell oyo yl entendio, uio que non era omne, e fizo comol el mando.En tod esto la cibdat de Jherico estaua cerrada, assi como cuenta heronimo en ell vio capitulo del Josue; et tenien la bien guarnida los de dentro por miedo destos fijos de Israel, et nin osaua entrar uno nin salir otro, e las puertas todas bien cerradas. Et dixo alli nuestro Sennor a Josue: «Euas que meti en tus manos la cibdat de Jherico e el so rey con todo su pueblo, mas tomad uos agora todos los que sodes pora armas e guisados pora lidiar, e andat la cibdat enderredor seys dias una uez en ell dia, et fazer lo edes desta guisa: mandaras tu, Josue, a siete sacerdotes que tomen sennas uozinas daquellas que tannedes en el anno jubileo, et los otros sacerdotes tomaran ell arca del testamiento e leuar la an, e uuestros armados aderredor della muchos dellos que la guarden muy bien; et yran aquellos siete sacerdotes con sus vozinas delante todos, tanniendo las antell arca, et empos ell arca, en la caguera, uayan todos los omnes buenos ancianos con el otro pueblo; et desta manera faredes en el primero dia de la fiesta e en los seys empos ella, fasta que cumplades los siete o dias; et tod esto fazet en callando, fueras
quando fuere el sueno de las uozinas. Al seteno dia la cercaredes siete uezes en esse dia desta guisa, et quando uinieredes a la setena uez, oyredes la uoz de la bozina mas luenga e mas taiada que las otras uezes; estonces faga el pueblo sos clamores, e den todos muy grandes uozes, e derribar se an los muros de la cibdat, e cadran todos en tierra de rayz de los cimientos, et entraran estonces la cibdat cada unos de vos por el logar o estudieren.» Pues que nuestro Sennor ouo ensennado por ell angel a Josue como fiziese pora prender la cibdat de Jherico, llamo el los sacerdotes e a los armados que auien de lidiar, e aun a tod el otro pueblo, et mando les fazer como uos dixiemos que ensennara Dios a el por el angel; et ordeno los el a todos cuemo fuessen e estudiessen cada unos aderredor de la cibdat, et castigo los que non fablasse ninguno poco nin mucho, si non en sos coraçones entresi en aorar a Dios; e esto guardassen en los seys dias primeros quando andudiessen la cibdat aderredor, et al seteno dia, quando lo el mandasse, que diessen todos grandes uozes e fiziesen muy grant clamor.Pues que los ouo ensennados a todos e castigados como lo auien a fazer, leuantos grant mannana, seyendo aun de noche, e los sacerdotes con ell, e tomaron las bozinas, e el arca, e los armados e tod el otro pueblo con ell, e cercaron esse dia la cibdat una uez e non mas, e esto tue en callando; desi tornaron se a su huest et assi fizieron todos los otros cinco dias. Al seteno leuantaron se muy grant mannana otrossi, e cercaron la cibdat siete uezes como dixiemos, et a la setena uez dixo Josue al pueblo: «Dat agora todos altas uozes e fazed muy grandes clamores contra nuestro sennor Dios, ca agora uos da la cibdat, et descomulgo la yo, e sea descomulgada de Dios ella e quantas cosas en ella ha, fueras ende Raab, aquella mugier del sieglo, que finque a uida con quantos en su casa son e sin descomulgamiento, e aguardat la que por ninguna guisa nol fagades mal ninguno a ella nin a ninguna de las cosas que en su casa fueren, ca ella ascondio e amparo de muert a los mandaderos que sabedes que nos aca enuiamos adelant; et otrossi los metales non sean descomulgados, et que quier que fallaredes de oro, e de plata, e de uasos de cobre e de fierro, todo sea consagrado, e llegat lo uos pora Dios, e condesar lo an los sacerdotes en los sos thesoros del santuario por primicias de nuestros fechos, que començamos a fazer en la buena tierra que nuestro Sennor nos prometio e nos da, dond sea bendito el so nombre, mas de todo lo al catad que uos guardedes muy bien que non tomedes dent ninguna cosa, por que no quebrantedes la ley de lo que Dios nos manda e la passedes, e sea toda nuestra huest en peccado por ello e se enturuien todos en sos coraçones e en sos fechos; et matad quantas cosas uiuas y fallaredes, e quebrantad lo al, e destroyd lo todo fueras ende a Raab con los suyos e a los metales como dix.»
A cabo dela setena cerca del seteno dia que mando Josue fazer los grandes clamores e los fizieron con sus bozinas los
que las tannien, cayeron luego todos los muros de la cibdat, et entraron cada unos de los ebreos por el logar o estauan, e prisieron la cibdat et mataron quanto en ella fallaron, uarones e mugieres, grandes e pequennos, e uacas, e oueias e bestias; e todo lo metieron a espada que ninguna cosa non dexaron y uiua saluo end lo de Raab, como dixiemos. Onde dixo aquella ora Josue a los dos uarones que oyestes que enuiara por uerruntes: «Yd, e entrad a casa de aquella mugier que uos amparo de muert yl yurastes que la guardariedes, et tomad la a ella, e a su companna e a todo lo suyo, e sacad la de toda la cibdat en saluo.»Los mancebos entraron, e tomaron la con sus parientes e con quantol fallaron, e sacaron la de toda la cibdat que ningun mal nol fizieron ninguno, et assentaron la en muy buen logar fuera de su huest, e castigaron la como fiziesse, e fizieron le que fincasse y fasta ques librasse el fecho de la cibdat; et defendio Josue que ninguno non se acostasse alla si non pora onrrar la e fazer le mucho lo quel ploguiesse, fasta que el mandasse como fuesse della. Et empos esto, desque sacaron tod el oro, e la plata, e el cobre e el fierro que fallaron alli, lo dieron a los sacerdotes e al sanctuario pora Dios en primicias de sos fechos; et diz maestre Pedro que tomaron todo ell otro mueble de quantas cosas y auie, e fizieron un monton en la cibdat e quemaron lo todo alli, et que tan grant fue ell monton que aun finco y despues la sennal dell, e diz que en quanto el mundo sea, durara y por marauilla, e que assi lo quiso Dios. Dessi encendieron la cibdat de todas partes, e quemaron la toda; et cuenta Josepho sobresto que si el fuego passaua dun logar a otro e alguna cosa dexaua en medio sana, que la derribauan sobre los moradores, de guisa que entre la huest e el fuego non dexaron y pared enfiesta nin cosa uiua en tod ella.
Despues que esto fue fecho cuenta la estoria de la Biblia que se menbro de Raab Josue, e mando la adozir ante si, e desque gela aduxieron fablo con ella et gradesciol, segunt dize Josepho, lo que fiziera a los sos mandaderos que enuiara el a catar la cibdat e la tierra, e que gelo galardonarie ell muy bien, et quel dio el esora grandes heredamientos e otras cosas muchas e muy buenas, e que la onrro mucho; et diz otrossi maestre Pedro que la rescibieron los judios con toda su casa e de so padre pora morar con ellos, pues que uieron que josue, que era so prinçep, tanto la onrraua; et cuenta otrossi como despues desto a tiempo, que la tomo por mugier Salamon, que fue uno de los padres de la linna de sancta Maria, segunt auredes adelant o fablaremos desta estoria en el libro de los Juyzes; et esta es aquella Raab dont uino sancta Maria, madre de nuestro sennor Jhesu Cristo. Et desta manera que auemos contado fue destroyda la cibdat de Jherico, e destroyo la el pueblo de Israhel por la merced e la uertud de Dios, como es dicho.
Del primero, e del segundo et del tercero anno de los ueynte e siete en que Josue fue cabdiello de Israel, non falla-
mos otras razones pora aqui si non esto desta su estoria, que auemos contada como la cuenta la Biblia e las otras Estorias de los sabios que ende fablan, saluo ende que reynauan en estos annos en sos reynos los reyes gentiles que dixiemos en el cabo de la estoria del libro Deuteronomio, et fueron estos Amintes en Assiria, Echireo en Sicionia, Danao en Argos, Erictonio en Athenas, Remesses en Egipto, et otrossi que fue anno jubileo ell primero en que Josue fue cabdiello de Israel.Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, e tornaremos a las razones de los gentiles, e contar uos hemos los fechos que caescieron entrellos en esta sazon e luego de Busiris, rey de Egipto.
Andados quatro annos del cabdellado de Josue, regnaua ell rey Busiris en Egipto en una partida de las tierras de cerca las riberas del Nilo, assi como cuenta Orosio en el dozeno capitulo del primero libro; et diz que Busiris era princep cruel que fazie grandes crueldades. assi como dizen del Eusebio en el griego e Jheronimo en el latin, e Orosio, e Lucas e otras Estorias. Onde nos diremos agora aqui dell destas tres razones: del linage dond uino, e de las cruelezas que fazie e de la muert que ouo. Del so linnage es esta la linna e la razon: contado uos auemos ante desto de como el rey Jupiter ouo a Yo, fija de Inaco, rey de Argos de Grecia, et fizo en ella un fijo a que dixieron Epapho; este Epapho poblo en la segunda Egipto la cibdat que ouo nombre Menphis e reyno y; et diz que en amas las Egiptos muchos regnos solie auer de comienço, et pero el de los pharaones era el mas onrrado e cabeça de todos los otros. Este Epapho caso, e fizo fijos e fijas, et entre las fijas ouo una fija a que llamaron Libye, que era duenna grant e fremosa segunt las mugieres daquella tierra, ca los dalli, por que se ua aquella tierra faziendo uezina de la cinta quemada, son los uarones e aun las mugieres dend mas negros que blancos; et Neptuno, de quien uos auemos contado otrossi que era hermano del rey Juppiter e thio desta duenna Libie, pagosse della, et segunt la costumbre de los gentiles, que non catauan grados de parentescos en los casamientos, caso con ella, e fizo en ella a este rey Busiris. Onde era aquel rey Busiris, entre sos gentiles, de las mas altas sangres que en el mundo auie a aquella sazon; et tanto dezimos aqui del so linage.
De la su crueldat otrossi cuentan desta manera las Estorias: diz que el se tenie por rey que cataua bien por sos dioses e fazieles sos sacrificios muchos, mas dize Paulo Orosio en el dozeno capitulo del primero libro, en las costumbres que el cuedaua que eran santidat de su uida, que traye el grant crueleza, et segunt esta guisa era aquel tiempo la su uida la mas cruel que dotro rey daquella sazon, si quier en echar se tanto a fazer lo quel dizien por onrra de las uanidades de
sos dioses; et cuenta Ouidio en la glosa de la epistola de Deyanira que enuiaua ella a Hercules, que en aquel reyno Menphis, o regnaua Busiris, que non llouie si non por uentura e a muchos annos, como non llueue otrossi en las tierras de Egipto e aun alli menos; et ell auie en so coraçon muy grant pesar e duelo por la lluuia que non podien auer, et trabaiaua se mucho, lo uno por el saber de las estrellas, lo al por ell arte magica, que es la sabiduria de los encantamentos que se façien de los magos en las cosas de la tierra, e dell agua, e dell aer, et lo al otrossi por sacrificios muchos e de muchas maneras que fazie a sos dioses e muchas ofrendas, por ueer si podrie auer conplimiento de agua de lluuia, mas nol touo pro, ca los sos dioses non auien poder de llouer; de mas que la planeta de Mercurio, de quien dizen los sabios de las naturas e de las estrellas que a natura de sacar las aguas e tirar las suso al aer con las nuues, e uienen los uientos e las esparçen por las tierras e llueue, que passa redrada de Egipto e que las non podie auer el rey Busiris por ninguna manera, nin sabie el este estoruo dond uenie; et estaua en grant cuedado, e en quexa e triste por ello, por razon de sos pueblos; et sobresto cuenta la glosa en aquella epistola que Deyanira enuio a Hercules, que un onbre sabidor que andaua por grant adeuino e fechizero en la otra Egipto, e llamauan le Tursio, que sopo daqueste rey Busiris, et cato por sus adeuinancias e por sus encantamientos, e uio que llourie si el rey Busiris fiziesse lo quel el conseiasse; et por ganar algo del, uino a el, et por que sabie otrossi que se echaua mucho este rey a fazer sacrificios a los dioses de las sus nemigas, ca todo era uanidat e nada quanto los ombres les fazien, diol por conseio que matasse en sacrificio a sos dioses quantos omnes estrannos passasen por sos regnos. Busiris quando aquel conseio oyo, queriendo prouar toda cosa quel dixiessen por ueer si aurie lluuia, dixol: «Fare to conseio, mas quiero lo començar en ti mismo.» Et mandol matar, e degollaron le, e fizo del el rey sos sacrificios a sos dioses e a sos ydolos; et dizen que ouo luego lluuia a muy grand abondo, et tomo dalli en uso este rey Busiris, quando luuias le fallescien, de matar los huespedes quel uenien, et assi como cuenta Orosio en el dozeno capitulo del primero libro, tenien gelo todos los omnes del regno a muy grant crueldat e grant mal, e aun diz que aquellos sos dioses lo tenien por cosa descomulgada, segunt el entendimiento de su yent, por assi matar los onbres buenos estrannos e que nunqual uuscaron mal ninguno, nin le yazien en ninguna culpa, et que assi esparçie aquel rey la sangre tan layda mientre e a tan grant tuerto, assi que ombre ninguno que estranno fuesse non osaua entrar a aquel reyno de Menphis.Otrossi cuenta ell obispo Lucas en la cronica del tiempo deste Josue, e la
glosa sobre aquella epistola de Deyanira que enuiaua a Hercules, so marido, et Oracio en el libro de las sus Epistolas et Juuenal en el so libro, que este rey Busiris mucho era mas cruel que los otros reyes nin los otros principes de toda essa tierra, ca dizen que assi era affecho a matar los omnes por que quier, que nunqua quedaua de uuscar maneras de estrumentos estrannos en que los matasse; onde departen que un ombre, que tenien por sabidor en essa Egipto, e dezien le Perillo, que uino a este rey Busiris; e era aquesse Perillo muy buen ferrero, e que labraua muy bien de fierro e de cobre, et por engrasciarse con el rey, dixol: «Sennor, ensennar te ya yo pora penar los omnes muy buen estrumento estranno e nueuo, e que nunqua fue fecho otro tal, e con que reyras.» Preguntol essora el rey: «¿De que a de ser, e que forma aura?» Et dixo Perillo: «De cobre o de fierro, e de fechura de buey o toro, e hueco de dentro; et deue auer en el costado una finiestra poro metan y ell ombre, et desque el omne fuere dentro que se çierre aquella finiestra muy bien con una tabla, que junte otrossi muy bien con el otro cuerpo del toro, et la tabla de aquella finiestra sera de cobre o de fierro, de lo que fuere ell cuerpo del toro; et desque el ombre fuere de dentro mandaras dar fuego al toro yuso so el uientre, et calesçra el toro, e quexar se a el omne con la calentura del cobre o del fierro, e dara grandes uozes, et saldran aquellas uozes por la garganta del toro arriba, e dent adelant por la boca afuera, e faran un roydo que dizras que non es si non toro que reburdia, e de guisa auras sabor dend que reyras.» Dixo el rey: «Pues de ti me dizen que labras bien de cobre e de fierro, e faz me tu este estrumento como dizes, e yo te lo galardonare segund merescieres, e te dare por el mas que el ualiere.»Perillo fizo el estrumento luego muy ayna e muy apuesto, segunt su fechura que dixiera al rey, et pues quel ouo fecho, por que non fallaua cosa en quel traer al rey, ca era de grant peso, ouieron ell e otros sabidores, que se acertaron alli, a asacar maneras de ruedas e ex que les pusiessen, e unos maderos iuntados como por pertegal, e asmaron e fizieron otrossi el arca del pertegal que anda sobrell ex, en que uienen las cosas que en el cargan pora traer; onde en el reyno de Menphis daqui assacaron la manera del carro. Et pusieron aquel toro en aquel estrumento de manera de carro, e leuaron le al rey Busiris, et Perillo con el, teniendo quel auie fecho muy grant seruicio, segunt lo que la uoluntad del rey querie e segunt el entendimiento dell. El rey quando uio el toro, catol todo, e su puerta, e su finiestra, e mesurol, e touol por bien fecho de lo que el era e de la manera que la fechura era, et gradesciolo a Perillo, e quel darie algo por ell; et estando assi
alli todos, dixo el rey en so coraçon: «Yo asaz he de la mi crueldat, segunt que me trauan los ombres en ello, e assaz fallo maneras en que peno a los malos que me lo uuscan; pues este, que ouo agora consigo de yr me uuscar nueua maestria de estrumentos pora penar los mesquinos de los omnes, a mios dioses digo uerdat, segunt mio entendimiento, que yo por guisado e iusticia tengo que este que padesca su parte del mal que uusco a los otros, que por uentura gelo non uuscaron.» Et dixol assi: «Perillo, nueuo es este estrumento que fezist, e bien fecho e apuesto en su manera, e bien paresces tu buen maestro e sabio ca la sabeduria del maestro en la lauor que faze paresce, mas aun nunqua ui omne entrar en este estrumento, et que te uala Dios, entra tu y e uere como an de entrar los otros que yo y mandare meter.»Perillo non oso dezir al rey de non, e entro; et desque fue dentro, mando el rey quel cerrassen la finiestra como lo el ensennara cerrar pora los otros, et desque fue alla bien encerrado dixol el rey. «Perillo, da algunas uozes, e oyremos e ueremos nos, e ueras tu otrossi, como rebudiara el toro.» Dixol estonces Perillo: «Sennor, pido te yo merced que este iuego quel non mandes a mi fazer.» Respondiol el rey. «Pues que non quieres dar sin otra pena las uozes que te yo mando, non las des, ca yo non te lo mandare mas, mas ueras que tu las daras.» Et mando estonces el rey dar fuego al toro, e dierongele, e calescio el toro, et Perillo sentio lo, e començo luego a dar grandes uozes, e el toro a reburdiar como Perillo dixiera al rey; et dixo ell a los ombres buenos que estauan con el: «Uedes, este maestro bien sabie esta natura.» Et algunos de los omnes buenos que y estauan fablauan dello, e dizien: «Toma, ca tu te lo uusqueste.» Et dixieron le la sentencia deste uiesso de latin, que diz Ouidio sobre tal razon como esta.
pena reuersura est in caput ista tuum.
Et quiere este latin dezir en el lenguage de Castiella desta guisa: esta pena en tu cabesça se a de tornar, ca derecho es que tu, que uuscauas endonado mal pora los otros, que rescibas ende luego tu part; pero en cabo, con duelo que auien del los que y estauan, pidieron merced al rey que assaz auie ya daquello, quel mandasse sacar; mas ell rey non quiso, ca dixo que querie ueer en el maestro qual serie al cabo la muert de los otros en aquel estrumento del toro o del buey, e mandol y dexar e darle fuego fasta que fue y muerto.
Et aqui dizen los esponedores desta razon, que fue este fecho en estos annos pora dar enxiemplo e tomar los omnes castigo por y, de non se trabaiar por tales cosas como estas de fazerse conseieros
de los reyes en los malos fechos, nin de los otros principes que tierra an de mantener e iudgar, ca departen que tanto es el pesar e la yra que ellos toman de los tuertos e los males que los malos fazen en sos reynos, que luego uiene a los reyes a los coraçones tal sentido con el poder que an, que se fallan maneras de penar a los malos segunt los males que fazen e darles tal muert.La muert deste rey Busiris fue otrossi esta que uos contaremos aqui, segunt cuenta Ouidio e las sus glosas en el noueno libro de los Mudamientos que el dize de las cosas, et otrossi en la epistola que Deyanira, fija del rey Oeneo de Calidon e de la reyna Althea, enuio a Hercules, so marido, assi como es escripto en el libro de las Epistolas de Ouidio, que a nombre el Libro de las Duennas; la razon de la muert deste rey Busiris fueron las crueldades que fazie en matar assi los ombres estrannos por sus lluuias que querie auer, que era como una uanidat e contra la natura daquella tierra; et dize la glosa sobresto en el noueno libro de Ouidio Mayor que fabla el desta razon, que este rey Busiris que a los estrannos e omnes buenos fazie matar, ca tales omnes uenien ya estonces a las casas de los reyes; de mas que diz que como eran en aquella sazon las tierras muy yermas aun, e las yentes pocas, e las pueblas chicas e ralas que estonces los mas que en tiendas uiuien, los que las auer podien, e que non auie y aun otras casas de prestar nin o los omnes se acogiessen si non las de los reyes, e que los ombres estrannos, que andauan dunas tierras en otras, que alli se acogien buenos e malos, ca alli fallauan las mas uiandas que en otra parte de la tierra. Et mandaua este rey Busiris pensar destos huespedes de guisa que los enbebdassen, et a los que enbebdar non podien que les dauan melezinas con que lo fuessen e se salliessen de sentido; desi tomauan los, e leuauan los a sos templos e a los logares o tenien sos ydolos, e degollaua los alli aquel rey en sacrificio de sos dioses, et esparzie de la sangre por essos tiemplos e por essos logares.
Tanto eran cosa suzia estos sacrificios assi como uos auemos contado, que essos mismos dioses, que parescien como spiritus de demonios, con unos brincos de escarnio que fazien ante sus gentiles en los tiemplos, mostrauan a los ombres en sus muestras que aquellos sacrificios e aquella sangre esparçuda de los peregrinos, por tamanna suziedat lo tenien como los que los degollauan, e fazien lo por mandado del rey e non podien al fazer et sobresto quexauan se ya mucho dello a Dios los omnes buenos de las tierras fronteras e dotras, por sos amigos e parientes que oyen dezir que murien all daquella guisa, et otrossi los omnes buenos de so reyno e los de su casa mismos gelo tenien a muy grant mal, e a muy grant crueleza, e suziedat e locura. Et ouieron las nueuas de sonar a tierra de Grecia e a Creta, et assi acaescio que Hercules, fijo
del rey Juppiter e de la duenna Almena, de quien auemos ya contado ante desto en las razones del libro Exodo como auedes oydo que fuera fecho Ercules e nasciera, era ya estonces mancebo, e començaba en su mancebia en grandes fechos; et contado uos auemos otrossi de cuemo Juno era hermana del rey Jupiter e su mugier linda, segunt su ley de los gentiles, et era por esta razon Almena su comblueza e Hercules so annado; e de muchos annados que ouo la reyna Juno a todos los quiso mal, segunt cuentan los autores de los gentiles, si no a Mercurio solo, et segunt cuenta Ouidio tantol amo a este que ella misma le dio la teta; pero tomo ella a criar a Hercules et desque fue mancebiello e ualent ya, cuedando ella quel matarien alla en algun logar, enuiaual a todas aquellas cosas fuertes que oye dezir que se leuantauan en las tierras; et querie otrossi essa reyna Juno grant mal a todos los que uenien del linage de la deessa Yo, de quien uos auemos dicho que fue fija de Inaco, rey de Grecia, e reyna ella de Egipto del reyno de Telegon, so marido; et fue llamada despues desto Ysis, ca esta Hyo o Ysis, como uos auemos contado, fizo del rey Jupiter a Epapho, dont uino despues grant linage como oyredes adelant; Eppapho a Libie, como es aqui dicho, Libie, del rey Neptuno, a este rey Busiris; et este rey Busiris era grant, assi como cuentan las Estorias, et como salio muy grant de crueldat e de cuerpo, assi dizen que era de muy grant coraçon e muy ualient a manos, assi que non auie rey en aquella tierra que con el se touies nin le osasse cometer, e por end fazie el aquellas locuras. Et la reyna Juno, oyendo dell aquellas brauezas e locuras, enuio alla a Hercules, teniendo que morri alli, e mandol que uiesse al rey Busiris, e que fechuras auie, e que omne era aquel de quien tanto sonaua, e quel matasse por que era dannoso en el mundo. Et esto fazie ella cuedando que por uentura que se matarien amos parientes ell uno al otro, o Busiris a Hercules, et si muriessen y amos, quel morrien dos enemigos que ella querie mal, et si non al menos quel morrie y el uno. Hercules yua a quantas cosas graues donna Juno, su madrasta, le mandaua; et de los fechos deste Hercules auemos ya contado en esta Estoria, e dellos dezimos agora aqui, e dellos uos diremos otrossi adelant, e de cada unos en sus logares e en sos tiempos.Fve Hercules a aquel rey Busiris desque donna Juno gelo mando; et segunt dizen unas de las Estorias fue de luego apoderado et que por tal se mostro a Busiris, et diz que llego al so palacio dell rey, como fazien los otros ombres estrannos, et Busiris, otrossi non
sabiendo quien era Hercules, cuedol fazer como a los otros omnes estrannos: enbebdar le e matar le desquel ouiesse parado tal. Et Hercules era omne sin mala arteria e derechero en que quier que auie a fazer, ca maguer que la reyna Juno le mandaua yr a cometer e mostrar sus fortalezas grandes e sos fechos, si omnes eran aquellos a quien le ella enuiaua, ca a crebantar bestias fue enuiado otrossi della, como auedes oydo ya en esta Estoria, e dello oyredes aun adelant en ella, et si los fechos el non fallaua tan malos e tan desaguisados como a la reyna Juno dezien, atempraua ell el so fecho, et desi tornaua a la reyna Juno e escusaua lo en la meior manera que sabie e podie. Et por prouar los fechos deste rey si eran quales dixieran del a Juno, fue el de luego posar en casa desse rey Busiris, e dexosse ell passar en ell albergue por todas las cosas quel quisieron fazer Busiris e los sos, fasta quel quisieron degollar, et desque uio Hercules e prouo quanto daquel rey dizien que todo era uerdat, e se cuedaua el rey e los sos que estaua el sin sentido, leuantos dalli o lo tenien tendudo pora degollar le, et echo mano de la espada daquel quel querie matar, e crebantol el braço e mato al rey con aquella espada, e los mas de quantos otros y estauan; et assi auie Hercules natura de auer le uerguença quantos le ueyen, e assil temien que cogieron pauor dell los enemigos, que nunqua alli ouo ninguno que acuerdo tomasse pora tornar lo nin pora tornar le mano, si non en foyr si podien, ca non se podien mouer si non a penas por el espauorimiento que de Hercules auien. Et aquellos ombres que troxiera alli Hercules, quando oyeron el roydo salieron, e pararon se con ell armados cuemo con su sennor; et Hercules era ya dante que alli uiuiesse muy nonbrado por todas las tierras, por sos fechos grandes e marauillosos que fazie; et quando oyeron alli dezir que aquel era Hercules, touieron que assi podie seer uerdat, segunt el cometimiento que alli fiziera e el fecho que y acabara, e llegaron se le luego grandes compannas de la cibdat e del reyno, e rendiose le la cibdat e todos los cibdadanos; et con essos gano Hercules daquella uez la otra yent e toda aquella tierra.Agora dexamos aqui las razones del rey Busiris et otrossi deste Hercules el grande, ca adelant diremos aun dell, e tornaremos a nuestra estoria de la Biblia.
Contado uos auemos ante desto segunt oyestes, como castigo Josue a la entrada de Jherico que ninguno non tomasse ninguna cosa de quanto fallasse en essa cibdat, ca el lo descomulgaua e lo maldizie todo, fueras ende lo que auemos dicho; mas non aguardaron su mandado todos los fijos de Israhel, ca assi cuemo diz la estoria de la Biblia, e Josue
e otros con ellos, Achor, fijo de Carmi, fijo de Zaniri, fijo de Zare, de linnage de Judas, fallo un manto del rey que era de Jherico, tinto de la yerua coco, que faz la color uermeia, texudo todo con oro; et cuenta Josepho que auie en el oro que en el seye una maza, et depart maestre Pedro sobresto que maza en aquel lenguage es en el nuestro tanto como peso de dozientos siclos; et aun tomo Achor con este manto al tantos siclos de plata et una foia de oro de cinquaenta siclos; e paresciol todo esto muy fremoso, e semeiol que ualie algo, et touo que era cosa desguisada si el, que sofrie el lazerio e el periglo, fallaua ganançia quel pudiesse tener pro, de dar lo a Dios pora el sanctuario, que non auie mingua dello, e non lo tener ante pora si que lo auie mester; et maguer que era todo descomulgado, como oyestes, tomolo e fues pora su tienda con ello, e fizo y un foyo muy fondo, e metiolo alli todo, asmando que lo escondrie a Dios cuemo a la companna de los caualleros con que lo ganaua. Et fue nuestro sennor Dios yrado por este fecho contra los fijos de Israel, por que assi quebrantauan el so mandado yl passauan. Et estando la huest alli en Jherico, enuio Josue a saber duna cibdat que auie nombre Hay, que yazie cerca Bethauen, contra orient, de parte del castiello de Bethel, et dixo a aquellos que enluiaua alla: «Subit, e catad aquella tierra.» Ellos fueron, e cataron la, e tornaron se e dixieron le: «Vimos la cibdat e la tierra, mas non a por que yr alla toda la huest, nin es mester, ca rafez es de tomar, et tomar la an de dos mill fasta tres mil omnes.» Josue enuio aquellos tres mill omnes darmas, quel dixieron los uerruntes que lo fueron catar que abondarien, pero dize Josepho que treynta uezes mill fueron; e a la cibdat de Hay llama ell Adan. Et sallieron los de Hay a ellos, e mataron treynta e seys de los judios, e segudaron a los otros de la puerta de Hay fasta Sabarin. Quando esto oyeron los de la huest de los ebreos, tamanno miedo ouieron que todos desmayaron, e se les tornaron los coraçones flacos. Et dize Josepho que fueron muy tristes, non por los que y murieron, pero que eran buenos omnes e prouados en armas, mas por que començo tod el pueblo a desesperar por ello, temiendo que lo oyessen los cananeos que eran espantados e crebantados antellos, e que esforçarien, e se leuantarien e uernien antellos e sobrellos, ca bien cuydauan ellos, pues que tan bien les fuera en Jerico, que tomada auien toda la tierra, e que non aurien ya qui les dar batalla en tod ella, ca assi gelo prometiera Dios segunt ellos tenien; mas pues que uieron que assi se fazie e que assi les fincaua aun qui lidiasse con ellos, uistieron se duelo e llorauan todos que non fazien al. Et Josue otrossi ronpios todos sos uestidos quando lo sopo, e fizo grant duelo, et tan bien ell como los otros uieios de Israel echaron se antell arca a oraçion, e alli yoguieron dell ora que lo sopieron fasta uiespera, et empoluorentaron se las cabesças, et dixo Josue contra Dios: «Sennor, ¿por que passeste este pueblo aquend el Jordan, por meter le en mano de los amorreos, e destroyr los? Agora fuessemos allend el Jordan, e morassemos alla cuemo lo començaramos, ca Sennor ¿que dire al, quando ueo a Israhel assi crebantado de sos enemigos? Nos non uenimos nin somos aqui por nuestra garridencia nin por nuestro a abte por que la prisiessemos por armas, mas por que nos lo dixo Moysen, el to sieruo, et por muchas sennales e marauillas que nos mostreste lu sobrello, prometiendo nos que meiores nos faries de quantas otras yentes nos fallassemos, e que todos los uençriemos por armas; et agora non sabemos que es esto que nos assi uino adessora, si non que nos semeia que somos engannados mas que nunqua cuydaramos, si assi fuere, ca desta guisa las tus promessas non nos salen cuemo Moysen nos dixo; et non nos pesa tanto por esta perdida e este crebanto que aqui auemos tomado, pero que nos contescio en la premeria de nuestros fechos e es mal comienço, mas por lo que auemos a auer adelant, ca se leuantaran contra nos los cananeos quando esto oyeren e todas las otras yentes de la tierra, e ayuntar se an, e uernan sobre nos, e destroyr nos han. Et Sennor ¿que faras Tu al to grant nombre? Sobresto, Tu eres sennor de uerdat, e en tu mano son todas las cosas, e poder as de dar conseio a estos males, e fazer a los uençudos uencer a los uencedores; et Sennor, aue nos merced Tu, e sana los nuestros coraçones, e libranos del desesperamiento en que podemos caer.»Pues que Josue acabo esta oracion, respusol nuestro Sennor, e dixol: «Leuanta te dend o yazes en tierra, ca peco el pueblo de Israhel, e passaron la mi postura, por que tomaron ninguna cosa de lo de Jerico, que era descomulgado, con quantas cosas en ella auie, fueras end aquellas que aqui fueron nombradas; et mintieron me, e furtaron lo, e ascondieron lo en sos posadas; et mientre que esto durare non podra Israhel con sus enemigos, mas fuyra antellos, ca en descomulgamiento esta, et bien crey que Yo non sere conuusco.»
Pero que es cosa muy çierta quantos e quales fueron en sos tiempos cabdiellos e juyzes de Israhel, e quales juyzes ouieron ende este nombre e non mas, e lo ueemos por los libros que dend fablan que assi es, departir uos queremos aqui tanta razon sobrello cuemo fue segunt que oyredes agora, et dezimos assi: Moysen fue cabdiello de Israhel, ca el acabdello aquell pueblo los quarenta annos del desierto, e otrossi el fue juyz dellos, ca el
los iudgaua a aquellos o quien lo el mandaua, et fue el el primer cabdiello e el primero juyz que en Israhel ouo; et empos Moysen, como oydes e se muestra por las Estorias que nos lo cuentan, finco en logar de Moysen, por cabdiello e por juyz otrossi, este Jhesus Naue o Josue Bethnum, que fizo este libro, e de quien fabla esta Estoria, cuemo es dicha; et mantouo ell el pueblo, e judgolo cuemo Moysen, e fablo le Dios como a Moysen, pero que nin tantas uezes nin tanto tiempo; et deste departimiento desta razon poco uos dezimos aqui sobresto, non por que sabudo non sea e departido assaz por las sus Estorias, cuemo estos dos principes fueron los primeros dos cabdiellos e los primeros dos juyzes de Israhel, mas fazemos lo por estas palabras que uos diremos aqui luego; que maguer que los sos nombres en las sus dignidades son cabdiello e juyz, e los nombres de los sos sennorios e poderes cabdellado e iudgado, e uienen estos dos de cabdiello e de juyz, pero que fallaredes que llaman las Estorias muy a espesso regnado por cabdellado, onde fallamos que diz maestre Pedro, en el comienço del prologo deste libro: «La estoria del regnado de Josue se comiença», et departimos esto aqui otrossi por que lo dizen desta guisa los sanctos padres por las estorias de todos los otros juyzes que uiuieran en Israhel empos Josue, por cuyos tiempos auremos nos mester este nombre de dezir le assi, e que de los que estas estorias oyeren que non sea tenudo por estranneza en nuestro razonar, o diremos regnado por iudgado en los tiempos de las razones de las sus estorias, ca non lo dezimos nos de nuestro sola mientre, mas de los dichos de los sabios que departen la estoria de la Biblia. Et fueron los juyzes de Israhel, con Moysen e con Josue, xv segunt unos que cuentan y a Calep, e xiiij, segunt departen otros que non cuentan a Caleph por juyz; et Moysen fizo por si los libros de su estoria poro passo en so tiempo e del so cabdellado, como es ya contado en los sos cinco libros; et Josue fizo el suyo otrossi de su estoria; los otros doze juyzes o treze an todos un libro de sos judgados o regnados, de las estorias de sos fechos, et es el que uerna empos este de Josue.Agora torna la Estoria a contar de las razones de los gentiles, quales oyredes en los departimientos que y faremos.
Andados diez annos del regnado de Josue, regno en la prouincia de Creta un rey que ouo nombre Japis; e por que uos non departimos aun fasta aqui ninguna cosa de tierra de Creta, queremos aqui departir aquello que ende fallamos: tierra de Creta es isla, assi cuemo departe el Libro de las Prouincias, et pero diz que es Creta una prouincia por si, e que cae en la partida de Grecia e otras prouincias; et muestra que las prouincias de Grecia son estas: la primera, de parte
de occident, Dalmacia, cerca essa Eppiro, cerca Eppiro Ellados, cerca Ellados Thessalia, cerca Thessalia Macedonia, despues de Macedonia Acaya, et estas otras dos que diz que yazen en la mar: Creta e los Ciclados; et estas dos son yslas e pero prouincias, ca son muy grandes tierras como uos diremos aqui de Creta; et los partidores de la otra tierra que la partieron por terminos e por destaios, contaron las con Grecia, e por de Grecia son oy contadas.Sobresta razon de las yslas faze el maestro en aquel Libro de las Prouincias este departimiento entre los nombres de las tierras, et diz que los nombres comunales de la partida de la tierra son estos: tierra, tierras, regno, prouincia, reon, isla, patria, cibdat, oppido o castiello. Agora departiremos de cada uno destos nombres por si cuemo es; desta palabra tierra dize assi la Estoria: que tierra es nombre del un elemento de los quatro en que se fazen, e se crian e uiuen las otras creaturas que an cuerpos, como es el fuego nombre del otro elemento que esta sobre todos los otros elementos, et aer nombre del otro elemento que es ordenado so el del fuego, et el agua otrossi el nombre de so elemento que esta ordenado de dentro destos otros dos e tienen cercada toda la tierra. Et departe otrossi la Estoria que este nombre tierras que es por muchas, que se dize por las tres partidas del mundo, que son, como auedes oydo, Asia, Europa et Africa, et tierras otrossi por todas aquellas que algunos departimientos an en si unas dotras segunt sus naturas; regno diz que es toda aquella tierra que a sennor e a en algun tiempo sennorio apartado dotros; prouincia muestra otrossi que es aquella tierra que toda en uno a un sennorio, e es uno el fuero della; reon es aquella tierra a que en el latin dizen regio, et depart otrossi aquella Estoria de las Prouincias que reon o region es tanto de tierra e de yent quanto corre a un fuero con sus cibdades; patria diz otrossi que tiene tanto de tierra en quanto mora un grant parentesco o alcauera, que uenga dun padre o dun auolorio; cibdat diz que es quanto tienen de tierra los cibdadanos e los pobladores que son ayuntados a morar en una cibdat, e uienen a ella a fuero, ellos e los otros moradores de las sus pueblas de fuera, como son las aldeas, o las alcarias con sos pueblos; et departen los sabios que fazen fuerça sobre las sinaficanças de las palabras, que esto deste nombre cibdat que cae mayor mientre en los nombres de las villas o los arçobispos e los obispos an las siellas en las yglesias de sos obispados, o uienen e deuen uenir al fuero de la Eglesia a sos obispos, tan bien los legos cuemo la clerezia en los pleytos que de santa Eglesia son; oppido en el latin tanto
quiere dezir en el lenguage de Castiella cuemo castiello o uilla buena e fuert, pero que non sea cibdat.De la ysla de Creta departe desta guisa otrossi aquel Libro de las Prouincias, que esta palabra Creta en el griego tanto quier dezir como part ques ayunta et yaze contra tierra de Pelepone; et ouo esta ysla Creta primera mientre nombre Macaronosen; et dize la Estoria quel dieron los griegos e los naturales desse logar este nombre de la tenprança del cielo por el aer, que dizen que es en aquella tierra muy temprado; et empos esto ouo y un omne noble, que dizen unos que fue uno de los caualleros centauros, de quien auemos ya dicho, e de cuemo ascondieron alli al rey Juppiter quando era ninno e le criaron y; et aquel cauallero auie nombre Cres, e por que era mayor e melior entre los otros, e aun algunos dizen que fue rey dalli, llamaron a aquella ysla Creta del nombre del.
Et yaze esta ysla Creta, assi como cuenta aquel Libro, de manera que ua derecha entre orient e occident tenduda en un trecho muy luengo e muy grant, e quiere esto seer que es muy mas luenga que redonda; et de part de septrentrion diz que fieren en ella las ondas dessa mar de Grecia, et de part de medio dia, que es dond uien el abrego, dan en ella las ondas de Egipto e que la riegan. Et cuenta aquella Estoria de las Prouincias e otrossi la de Troya, que ouo en esta ysla primera mientre cient cibdades, dond diz que era ella noble; et desto que pone que auie en aquella ysla de Creta cient cibdades, dize Ouidio estos uiessos por so latin en la epistola que Adriana, fija del rey Minos dessa Creta e de la reyna Pasiphe, enuio a Theseo, fijo rey Egeo de Athenas:
Non ego te, Crete centum digesta per vrbes Aspiciam, puero cognita terra Joui.
Et quieren dezir assi en el nuestro lenguage de Castiella estos uiessos: Tierra de Creta, que eres departida por cient cibdades, non te uere yo, et eres tierra connosçuda de Juppiter quando era ninno, ca fue criado en ti estonçes. Onde esto, assi cuemo oydes por las prueuas de los autores, uerdat fue que ouo en la ysla de Creta cient cibdades buenas.
Et dixieron le estonces este nombre Antopolis, que quiere dezir en el lenguage de Castiella tanto como ante las otras tierras, fascas adelantada de las otras tierras, por muchas cibdades e buenas que estonces en essa tierra eran; mas sobresso cuenta la Estoria de Troya, aquella que es en el latin e se comiença en estas palabras: «Vt prosit legentibus ad usum et comoditatem legendam autorum», et quiere esto dezir en el lenguage de Castiella que por que tenga pro all huso e al prouecho de los autores que an de seer leydos, que diz que se leuanto la ysla de Creta contral imperio de Roma, et el comun de Roma enuio alla a Ceci-
lio Metello, et ell fue con sus huestes muy grandes a combater la, e duro en aquella guerra tres annos, et en cabo conquirieron la, e tornaron la so el so sennorio; et dize otrossi aquella Estoria de Troya que aquellas cient cibdades que y auie que las torno este consul en ueynt e non mas; onde cuenta aun essa Estoria de Troya que desque se torno este consul Cecilio Metello a Roma con este uencimiento tan grant que fiziera, que le llamaron Metello Cretico, fascas Metello el de Creta, esto es, el que la uencio e la torno so el imperio de Roma.Et esta ysla Creta fue la primera en Grecia que se ennoblescio mas e meior de poderio de naues, e de armas e de fecho de saetas, assi cuemo cuenta la Estoria; et esta la primera tierra en Grecia que establescio derechos e los puso en escripto, et esta la primera que ayunto e mostro conpannas de cauallerias; et el estudio del saber de la musica, que los troyanos dieron a las otras tierras, en esta Creta fue assacado e començado primero que en Troya. Tierra es Creta muy abondada de ganados de cabras, menguada es de cueruos, ca se non crian y; non engendra nin cria lobos, nin raposos nin otras animalias saluages ningunas que estrannas sean; non se faze y serpient nin culebra nin cosa que poder aya de nozir, et si la y fallan, diz la Estoria que luego se muere. Creta es tierra abondada de uides, fascas de uinnas, e de aruoles; el ditamo, que es yerua muy noble e muy prouechosa, otrossi en Creta nasçe e ay della grant abondo, et otrossi la yerua annio, que a natura que qui en ella mordiere o della comiere, por luengo tiempo non aura fambre ninguna. Mas maguer que Creta non cria las otras cosas estrannas, pero que diz la Estoria que se crian y los sphalangos, que son unas animalias muy empoçonadas, et que se faze y otrossi la piedra presciosa que a nombre deutaturo, e que y fallan abondo della. Et esto es lo que uos aqui departimos de la ysla de Creta.
Agora departir uos emos de las razones dotros gentiles que fueron deste tiempo.
Andados doze annos del reynado de Josue fue apubliguado e tenudo por grant sabio aquel a quien dixieron Tat, que fue fijo de Hermes a que llamaron Trimegisto, assi como dizen en sus Cronicas Eusebio e Jheronimo. Sobresta razon de Hermes fallamos que fueron tres los Hermes, et fueron todos muy sabios e de grant fama; et el uno dellos fue al que dixieron Mercurio, sobre cuya razon auemos ya dicho ante desto en esta Es toria, que quiere este nonbre dezir tanto como dios de los mercadores, por que le llamauan los gentiles en sus mercadurias, cuemo llamamos agora los cristianos a los nuestros santos en nuestras priessas, en toda cosa e en todo tiempo, que los
ayudasse, e aorauanlo, e tenienle por dios daquel mester; e fue fijo del rey Juppiter e mas sabio que los otros dos Hermes, ca fue complida mientre maestro de los tres saberes del triuio que son : la gramatica, la dialetica e la rectorica, assi cuemo uos lo auemos departido en esta Estoria ante desto; et dixieron le por ende este nombre Trimegisto, fascas maestro de tres saberes mas complida mientre que todos los otros sabios daquella sazon. Et llamaron le otrossi dios del triuio, e los que en alguna destas tres artes o en todas querien aprender algo, a Mercurio se acomendauan.Agora dezir uos emos dotras cosas que acaesçieron sobre razon del saber deste Hermes Trimegisto.
Ovidio, que fue uno de los sabios de los gentiles, entre muchos libros que conpuso, dize en el comienço del mayor libro que fizo entre todos los otros, o fabla de los Mudamientos de las cosas que entre Athenas e Tebas yaze una cibdat que llamauan Focas en aquel tiempo, et esta departe el regno de Athenas del de Thebas, onde diz alli Ouidio desta razon este uiesso por latin:
Separat Aonios Aotoas Phocas ab aruis.
Et quiere esto dezir assi en el lenguage de Castiella: Phocas departe a Tebas de Athenas; et alli en Focas auie un mont a que dizen Parnaso, e es uno de los altos del mundo; et fallamos en un libro dun sabio que ouo nombre Esculapio que siete son los mayores montes del mundo, et ouo ell a fablar destos montes por esta razon: dize que fallo un libro de Hermes, el grant philosopho que uos auemos dicho, e non entendie en el ninguna cosa nin podie auer quil diesse recabdo del, nin quien le ensennasse que querie dezir aquello que en el seye escripto, fasta que fallo una mugier de Caldea que gelo fizo entender; et queremos uos contar cuemo la fallo, e como ouo estas razones con ella por las palabras mismas que lo el cuenta en so libro, que dizen assi:
Dixo Esculapio el philosopho a la uieia: «Falle un libro de Hermes, en que auie muchas figuras departidas las unas de las otras, de guisa que non se semeiauan.» Et desi contol comol ploguiera mucho con el, e que se marauillo de las cosas que en el fallaua, cal semeiauan que eran cosas de los saberes antigos e muy nueuas de uista, e que se pagaua mucho con la su uista, que mas non por aquella razon que fallamos que dize la palabra del sabio: toda cosa nueua plaze. Et empos esto contol otrossi como fiziera demandar, e aun demandara ell mismo daquellas figuras por muchas tierras, que querien dezir, ca el non las entendie.
Et dexa agora aqui Esculapio de razo-
narse con la muger, e fabla cuemo aquellos a quien cuenta la razon, e diz que non pudo fallar quil dixiesse ningun recabdo del saber daquellas figuras daquel libro, si non una mugier de tierra de Caldea, que dizen que era de la natura de los gigantes, e quel dizien Goghgobon por so nombre proprio, et fuera sobrina de Nenproth el gigant, que fiziera la grant torre de Babel por miedo del diluuio; et deste gigant Nemproth e daquella torre uos auemos ya dicho muchas uezes en la primera part desta General Estoria, segunt que lo fallamos en libros de muchos sabios. Et dize Esculapio adelant en su razon que quando el se fallo con aquella mugier, que fablo con ella muchas uezes e mucho, assi como fabla omne con su compannero, et demandol de muchas poridades e de muchas cosas antiguas, asmando que las sabie como era mugier de luengo tiempo; et como seyen fablando solos en companna e en solaz, contol ella tantas de cosas que fue marauillado Esculapio de lo quel ella dixo. Et diz que quando la fue catando, quanto la mas cato e la mesuro bien, que fue mucho espantado de la su grandez, cal semeio tamanna en todas las fechuras de sos mienbros que lo touo por ademas; et desque fueron entrando en aquellas razones mostrol aquel libro de Hermes que traye, et començol a preguntar que figuras o que letras eran aquellas que ell auie falladas alli, ca el non las entendie nin sabie y dar recabdo a ellas, pero que entendie algo de los saberes; et ella, luego que las uio, respusol e dixol: «Estas figuras letras fueron de los gigantes, mios parientes, de cuyo linage yo uengo; et estas figuras son tales que por una que yo ueo sola en ellas se fazen muchas obras, e ençierran se en ella muchas palabras, et dezimos le nos que es figura de saber, e de poder e de muy grand uertud.»Preguntol essora Esculapio que de quales de todos los linages de las generationes de los gigantes fueran aquellas figuras, ca muchas fueron las generationes de los gigantes; dixol ella. «Sepas que aquellos cuyas estas figuras e estas letras fueron, uinieron del linage daquellos gigantes que tomauan las grandes pennas e las ponien unas sobre otras, e fazien carrera a las aguas e a los rios poro corriessen, e allegauan la tierra e amontonauan la, e fazien dend las grandes sierras e los grandes oteros, et fazien las carreras por los fuertes logares poro agora andan los omnes por el mundo, et abrien toda cosa çerrada e todo logar, e quebrantauan toda cosa fuert, tanto eran ellos de fuertes; et por end dize la palabra del sabio que fuerça non auarga, et quiere esto dezir que non a cosa que al fuert sea fuert nin se le defienda, pero a las uezes uençe el flaco al fuerte, mas esto contesce o por sabeduria o por uentura; et fazien a todas las otras generationes de los omnes aquellos gigantes dond yo uengo que se les omillassen, et andauan cada uno destos grant tierra pora auer el sennorio las fortalezas de los logares, et ganauan lo todo, ca non fallauan quien se les emparasse, tan grant era la su fuerça, et el poder destos non ouo par en so tiempo. Et estas figuras connosco yo muy bien, ca so del so linnage, e se por çierto que los fijos e los nietos destos ouieron uerdadera mientre el saber dellos; et ellos fueron los primeros omnes que mesura-
ron los cursos de las estrellas e los mouimientos de los çielos, e lo sopieron todo, et connoscieron el poder e las naturas de los quatro elementos; e sepas que este fue el linage de los gigantes a quien dio Dios fuerça, e poder e saber de fazer en este mundo grandes cosas e marauillosas, assi como es derecho e pertenesce a aquellos a quien lo Dios da; et esto nos fizo Dios por que nos somos los que uenimos del linage de los dioses; et otrossi ellos fueron los primeros que fizieron grandes palacios, e torres, e castiellos, e assacaron alcaçares, e mesuraron castiellos de penna e los otros edificios muy grandes, e los destroyeron quando quisieron. Et assi cuemo te dix, ellos abrieron las carreras e los logares fuertes por el mundo, que eran cerrados de grandes pennas e sierras poro non podie passar nin andar ninguna cosa, et trastornaron los yermos, que eran muy grandes e mucho escuros por espessedumbre de los montes, e pauorosos por muchas bestias fieras e muy periglosas que auie y; et buscaron los logares que eran buenos pora poblar, et messuraron las arenas e los otros desiertos, e fallaron como non eran pora poblar e non poblaron y, e dexaron los yermos, e assi estan oy; et abrieron todos los caminos pora yr de las unas pueblas a las otras, et ellos fueron los que encerraron a Gog e a Magog de la otra parte allend de los montes Ripheos, et tomaron pora si las tierras de Athlant, que son en occident contra parte de medio dia, et por aquella tierra de Athlas e por aquel logar dizen algunos Parayso terrenal.»«Estos gigantes fueron las yentes de Eque fablan los philosophos e los otros sabios, que eran muy grandes, e ouieron grant saber, e grant entendimiento e uertud muy poderosa; et ninguno non deue dubdar que Enoch, el que fue dicho Hermes e fue padre de todos los philosophos, que non fue del linage de los gigantes de padre e de madre, maguer que non fue de grant cuerpo como ellos; et este Hermes fue aquel que mayor uoluntad ouo, e mayor sabor e mayor poder de uuscar en este mundo todos los saberes de las cosas de suso del çielo e de las cosas de yuso de la tierra, et por end dixieron algunos dell, que morara de suso mas de treynta annos, e que alla aprendio todo el saber del cielo e que dalla le sopo. Et otrossi ouo y otros destos gigantes que fueron muy sotiles e muy entendudos, e assacaron e fallaron de nueuo cada uno so saber. Et sepas que el que primero fallo la natura e la maestria de auer fuego yl encendio por quel ouiessen los omnes, fue uno que dixieron Vulcano, et por end le llamaron los nuestros gentiles dios de los ferreros que an el fuego muy mester, ca ninguna cosa que grant sea nin buena ellos non pueden labrar nin fazer sin fuego en el fierro; et deste gigant Vulcano, dios de los ferreros, ouo nombre Vulcano un mont daquellos que arden siempre; et ell primero que fallo figuras de letras fue Granion, fijo otrossi deste Vulcano; et el primero que fallo la maes-
tria de labrar piedra e que fizo casa della fue Poschoniel, et del tomaron los que uinieron despues la maestria de fazer palacios a bouadas, e puentes con sos arcos, e otras obras muchas; et el primero que uusco manera de nadar en agua e que nado primera mientre fue uno que ouo nombre Bucaphuon; et el primero que assaco la arte de labrar el fierro e lo labro fue Tubalcayn, e el fue el primero ferrero; pero dizen algunos que Vulcano, este que assaco el fuego, fue el primero ferrero. Et otrossi de los gigantes assacaron cada uno su maestria en las otras cosas, assi como en orebzia, e en carpenteria, e en lauores de tierra, cuemo los cantaros e las tinaias e las otras obras ques y fazen, e en tallar e en las otras lauores. Et sepas que todos los linages destos siete gigantes ouo y que fueron mas apoderados en el mundo que todos los otros, et estos uuscaron siete montes, los mayores del mundo e mas altos, et fue cada uno dellos al suyo, e apoderaron se dellos e de grandes tierras a derredor, e alli moraron, et pusieron les sus nombres a aquellos siete montes, por que durasse la su nombradia por siempre en las yentes. Et quiero te dezir como ouieron nombre aquellos gigantes e desi de los montes: al primero gigant dixieron Alpiel, e el so mont es en India, e dizen le las Alpes de India; el segundo fue Araban, e el so mont es en Armenia, e dizen le Arabath; al tercero llamaron Turban, e el mont deste es en Ongria, e a nombre el mont Turdo; el quarto destos gigantes fue Cayoch, e el so monte es en Espanna, e dizen le mont Cayo, que es el menor; al quinto gigant llamaron Athlas, e el so mont es a parte de medio dia de parte de occident, et dizen le el mont Athlant, e por otro nombre los montes Claros; el vio fue Giblem, e el so mont es en Ceçilia, e llaman le el mont Gibel, e este es un mont daquellos que arden siempre; al seteno gigant llamaron Doobio, e al so mont dizen le Doma; et tenemos que a este gigant seteno e aquel so mont que los llamaron por estos otros nombres: a Doobion Deucalion, e al so mont el mont Parnaso; et Parnaso quier dezir tanto como egual nariz, por dos cabesças que ha en el eguales, como son las narizes, e tan altas que alcançan a las nuues del cielo; et el una daquellas cabesças a nombre Çirra, e el otra Nisa; e los que morauan en Çirra aorauan al sol, et los que en Nisa a Baco, que fue fijo del rey Juppiter e de Semele, fija de Cadmo, que fue rey de Tebas, e de Hermione, su mugier, fija de Mars e de Venus, segunt se falla en el Libro de los linnages de los gigantes e de los otros gentiles. Et este mont yaze entrel mont de Atenas e el de Thebas, en tierra de Phocis, assi como lo dixiemos en el comienço desta razon. Et pues que Deucalion ueno alli, semeiol el logar que era muy bueno de todas cosas, e el mont muy alto, et finco y, e començo a conquerir todas las yentes de a derredor.»Desi dixol aun que estos siete montes pusieran los gigantes en aquel so libro
por enxiemplo de los mayores montes de la tierra, maguer que otros muchos montes auie grandes en el mundo, et que assi lo entendiesse que estos montes ouieron estos sennores, e fueron soterrados en ellos et que los cobrieron sos parientes, e echaron les mucha tierra e piedra de suso, assi como parescie aun estonces.Pves que tod esto ouo contado la uieia al sabio, el gradesciogelo mucho; desi rogo la quel dixiesse algo del que fiziera aquellas letras, o cuemo las fallara, o como se deuien poner unas con otras, o que poder auien, o que saber auie en ellas, o que uertud; a estol respuso Goghgobon. «Las nuestras letras fueron sacadas de los mas altos cielos, en que estan las muchas estrellas e de muy estrannas figuras, e en que a grant departimiento de las unas a las otras, et sacaron las desta guisa: catauan las mayores, e mas claras e mas luzias estrellas, e si ueyen que auien estrellas pares cerca de si, ponien puntos pares, et si nompares ponien puntos nompares, et esto fizieron por medida de uara a dos ordenes, la una orden era de tres linnas et la otra de quatro; et los tres puntos de la una orden e los quatro de la otra ayuntados en uno fazien se vii, e muestran los siete cielos o las siete planetas; et ayuntauan los puntos destas linnas por semeiança, et fallauan que las tres linnas eran ocho sennales que semeiauan las siete planetas e la cabesça e la cola del dragon; e las quatro linnas de la otra orden fazien diez e vj sennales, et estos que eran los doze signos e los quatro elemientos; et despues de tod esto, ayuntauan las siete planetas e la cabeça e la cola del dragon, que son las ocho sennales, e los doze signos e los quatro elementos que eran las otras diez y seys sennales, et la suma de tod esto eran xxiiij sennales, que mostrauan las ueynte e quatro oras del dia e de la noche.»
Desi contol que por aquello que es suso en los cielos e da lumbre aca a nos, que pusieron ellos punto por ello, et que conpusieran, daquellas ueynte e quatro sennales, saberes atales por que podie omne entender e saber lo que auie de uenir e lo que fuera, segunt que lo daua la gracia de los cielos, et que tod esto se formaua e se fazie segund la uista de las estrellas pora fazer punto par e nompar, como uos auemos dicho. Desque Goghgobon ouo contadas todas estas cosas a Esculapio, gradescio gelo el mucho, e parstiosse della por muy so pagado.
Et tanto uos contamos aqui de la razon del saber de Hermes que ouo dotra guisa nonbre Thath, et fue fijo del otro Hermes Trimegisto que fue Mercurio. Agora dexamos aqui estas razones e diremos de la yent de los cemiris, que fue en este tienpo.
Esta yent de los cimiris, assi como cuenta la Estoria de los Alaraues,
moraua en tierra de Canaan, quando los fijos de Israhel uinieron e entraron essa tierra que les daua nuestro Sennor, como la prometiera a sos padres Abraam, e Ysaac e Jacob; et assi como lo fallamos por las Estorias, Philistin, e Palestin, e Palestina, e Judea, e tierra de Jherusalem e Canaan todo es dicho por una tierra, e todos estos nombres son dichos por aquella de Canaan. Et quando los ebreos passaron el Jordan, e entraron por essa tierra que nuestro sennor Dios les daua, aquella yent de los cemiris entendien lo que aquello por Dios uenie, e non se trauaiaron de guerrear con los ebreos nin leuantar se contra ellos, como los otros reynados e las otras yentes dessa tierra de Canaan, et pero non se dieron a la su ley, nin se tornaron a la su creentia, mas rescibieron los en la su tierra, de mas que entendien e ueyen que les non ualdrie maguer que al quisiessen fazer. Et los judios non los destroyeron como a las otras yentes que y fallaron e se les quisieron alçar, mas entraron aquellos cemiris con los ebreos en palabras, e uinieron con ellos a razones de departir en la ley de los ebreos e en la creentia que ellos auien, assi como fallamos que lo cuenta aquella Estoria de los Alaraues. Et era esta yent de los cemiris de dos naturas departidas en si, segunt que aquessa Estoria de los Alaraues dize; e departiense de los ebreos en sus costunbres, mas deste departimiento desta yent dize la Estoria que fue dicho que eran de dos naturas departidas, por que eran dos alcaueras o compannas de sennos linages de departidas costumbres e aun creencias, pero que dun auolorio; et llamauan a la una alcauera dellos en su lenguage alcausen, et a la otra alioausen, et los de la una daquellas alcaueras dizen que el mundo era antigo, fascas que fuera siempre; et aun fallamos que esto assi lo razonan muchos de los philosophos, pero que mienten e dizen y mala creencia quantos lo razonan e lo creen; mas dizen los esponedores que sienten bien esta razon, que esto que se deue entender que fue el mundo de siempre en la uoluntad de Dios, mas non criado nin ordenado como es agora, et departen sobrello que en dezir el omne que el mundo que de siempre fue, que se deue entender que uerdat es quanto a seer en la uoluntad de Dios, fascas saber de siempre Dios el mundo dantes que fue griado e complido de las cosas, como lo fue despues quel crio de nada Dios yl cumplio de sus creaturas, como lo es agora, ca nuestro sennor Dios todas las cosas que oy sabe, todas las sopo de quando quier que El fue, e fue El de siempre e tan complida mientre en los unos tiempos como en los otros, et esto es en los tiempos que fueron, e son e en los que an de seer, et que desta guisa se entienda que fue el mundo de siempre como ombre lo dize.Et dixieron aun essos cemiris despues a tienpo, que la Biblia que ellos tenien que essa era uerdadera e la de los judios
que non, ca era camiada de como Moysen e los otros santos padres la fizieran, e que la camiaran omnes sabios que auie entrellos, mas que erraran en el camiarla; et que desabiniendo se con los ebreos sobrestas razones tales, ouieron a tienpo a derraygar se daquella tierra de Philistino o morauan, et esparzieron se a morar por las riberas del Jordan, assi como cuenta aquella Estoria de los Alaraues. Et aun dize y que los mas dellos que fincaron de morada en una cibdat que auie alli a que dizien estonces Tibeliz.Et agora dexa aqui la Estoria de contar del fecho de los gentiles, e torna a contar de la estoria de la Biblia.
Ya oyestes en las razones de la estoria de la Biblia ante desto, como mando nuestro Sennor a Josue que alimpiasse la huest de la nemiga e del pecado que y era fecho en los despoios de la entrada de la villa de Jherico, e que ante que aquello non fuesse e crebantasse el al qui fuesse culpado dello que El non serie con ellos. Et sobresto dixol assi: «Leuantate Josue, e di al pueblo estas razones: manda les ques leguen cras, e echaras suertes sobre los linages, desi sobre las conpannas daquel linage sobre quien cayere, e fazer lo as desta guisa: primera mientre sobre los linages, et despues del linnage en quien cayere sobre las compannas en las casas; de las casas en las presonas de cada uno de los ombres por cabeças; et a aquel a quien cayere, quemat le con todo quanto ouiere, por que passo la mi postura e fizo nemiga en el pueblo de Israhel.» Josue fue, e fizo comol mando nuestro sennor Dios, et cayo la suerte sobrel linnage de Judas, desi sobre la companna de Zare, e despues sobre la de Zabdi, e en cabo de todo sobre la casa de Achan, fijo de Carmi, fijo de Zabdi, fijo de Zare, del linage de Judas como es dicho; et fablo estonces Josue con ell, e dixol: «Mio fijo, da gloria a Dios, e confiessate de lo que feziste, e non lo niegues nin lo ascondas.» Et la persona daquella casa fue Achor, e non lo pudo negar maguer que quisiesse, ca non lo quiso Dios, et dixo a las palabras de Josue. «Uerdadera mientre, yo peque contra nuestro sennor Dios en el pueblo de Israhel, e esto yo lo fiz.» Et confesso gelo todo cuemo lo fiziera e lo tenie a escuso. Josue enuio luego a la su tienda del, e cataron lo alli o el dixiera, e fallaron lo assi, et aduxieron lo, e mostraron lo ante tod ell pueblo.
Tomo estonces Josue a Achor con todo quanto que auie, fijos e fijas, ganados e bestias, e su tienda con todo so mueble, e aduxieron lo el e todo so pueblo a un logar dun uall que era muy fondo, que ouo despues nombre por esta razon el ual de Achor, et dixol alli Josue : «Achor, por que nos enturuiest, enturuiete Dios oy.» Et apedrearon le
alli luego; desi quemaron a sus fijos e a todo lo al que el auie, et ayuntaron de piedras sobre Achor un monton tamanno que fue grant ademas, tanto que segunt las Estorias cuentan y paresce aun oy. Et dize Josepho que tal sepultura e tal luziello meresce qui tal fecho fazie contral defendimiento de Dios, por ques perdiesse tod el pueblo.Cuenta aqui la estoria de la Biblia cuemo nuestro sennor Dios mando a Josue que quemassen a Achor segunt oyestes; et cuenta aqui otrossi essa estoria, non quel quemo mas quel apedreo; onde dizen sobrello los esponedores que semeia que non touieron so mandado e quel desdennaron, esto es que dieron poco por ell, e non ouieron cuydado de guardarle e que se tornaua esto en desprecio de Dios; mas departe maestre Pedro sobresta razon, e diz que en la santa Escriptura que por fuego se entiende la muy fuert pena, assi como es dicho en las razones dell Deuteronomio, que dixo Moysen al pueblo que los sacara Dios de la fornaz del fierro; et aun diz que segund el cuedar de los judios, que nuestro sennor Dios apedrear mando a ell e a todas las cosas que por apredreamiento se pudiessen destroyr, e a las que piedras non sentiessen quemar las. Sant Augustin pone aun otra razon: diz que fizo esto Josue asmando que si Achor se repintiesse del pecado que fiziera, que non era derecho de yr al fuego del imfierno, e que por ende non quiso quemar al que non auie a seer quemado, o que si se non repintio por uentura e derecho era de seer quemado del fuego dell imfierno, que daquello non fue Josue çierto e dexo lo a Dios, e penol por esta otra manera de pena, quel mando apedrear por non penar a uno por un pecado dos uezes, ca non semeia derecho, nin lo serie nin lo faze Dios de penar a ninguno dos uezes por un pecado. Et desta guisa escusan e saluan los esponedores de la estoria la razon del fecho de Josue e de los ebreos en este logar, e que se cumplio alli muy bien el mandado de Dios por esta otra manera de pena.
Fecha esta justiçia finco la huest alimpiada del peccado de Achor, e dixo estonces Dios a Josue: «Cometet agora a los de Hay e non ayades miedo ninguno, et toma tu todos los que son dados pora lidiar e ue sobrella, ca Yo meti en to poder a ella, e a so rey con so pueblo todo e toda aquella tierra, et fazer les as cuemo feziste a Jherico, si non tomaras della todos los ganados e toda la prea pora uos; et echaras de parte de allend celada a la cibdat, e yras tu desta part, e los de la uilla non se guardaran dell otra part e saldran a ti, e fincara la uilla sin omnes; estonces salga la celada que echares, e entrar la an.» Josue tomos con toda la huest de los que eran pora lidiar,
et enuio treynta mill dellos que passasen de noche alend de la cibdat, et fizo lo todo assi comol mando Dios, et castigo a aquellos que enuiaua como fiziessen, e dixo assi: «Vos, esconder uos edes de noche de guisa que uos non uean los de la cibdat, e nos yremos desta part por la carrera poro los otros nuestros que fueron uençudos e maltrechos e dellos muertos; el rey, cuydando quel yra connusco como el otra uez, saldra a nos con todo su pueblo, et nos, dond le uieremos, començaremos a fazer nuestras semeianças cuemo que foymos, fasta que seamos bien alongados de la cibdat; ellos cuydaran que foymos de uerdat e uernan enpos nos; et uos ternedes uuestra atalaya, e desque los uieredes alongados de la cibdat, salid de la celada e uenit quanto mas apriessa pudieredes, pero ordenados acordada mientre, e entrad la uilla, et començat la a destroyr luego, e encendetla e sean los fuegos muy grandes, por que quando lo ellos uieren que les crieben los coraçones; et nos otrossi, desque uieremos los fuegos entendremos como sodes uos ya en la uilla e la tenedes, e tornaremos a ellos; et ellos quando uieren la uilla presa non se nos ternan, e nos del uno cabo e uos del otro ferremos en ellos, e matar los emos de guisa que non finque dellos qui danno nos puedan tener despues.»Et dixoles que el catarie quando serie ora de salir ellos de la celada e uenir a entrar la uilla, e que parassen mientes en ello, ca el alçarie estonces el su escudo con la mano por somo de si quanto mas alto pudiesse. Et pues que los ouo assi ensennados, enuio los, et fueron ellos, e pararonse entre Bethel e Hay a parte de occident, segunt estaua la cibdat; et auie entrellos e essa cibdat de Ay un val, et aquellos que yuan dexaron desi alli los çinco mill en celada, e los otros tornaron se a Josue contra los gallos. Et Josue finco en tod esto con el pueblo essa noche que enuio los de la celada; et leuantos otro dia grant mannana, e conto todos los que eran darmas que auien a yr con ell, et mando e ensenno a cada unos como fiziessen e en que logar fuessen en la batalla, et cogios ell con los ançianos, e tomo la delantera con muchos de los armados que eran escogidos pora lidiar; et desque llegaron a la cibdat passaron de la parte de septemtrion, et toda la otra huest endereçaron sus azes contra aguilon; et yuan esparçudas e luengas las azes, de guisa que los postrimeros de la hueste alcançauan fasta la part de occident de la cibdat, et Josue aquella noche paros en medio daquell ual.
El rey de Hay, quando lo uio en la mannana, cogios a muy grand priesa con quanta caualleria e ombres darmas auie en la cibdat, e salio a ellos non sabiendo nada de la celada; et Josue e toda su huest con ell, como los tenie ell ensennados, començaron a fazer como que fuyen. El rey de Ay con su huest, quando uieron aquesto, fueron mucho alegres, cuydando que les yrie con los de Israhel como el otra uez e touieron se por guaridos, e
començaron a yr empos ellos muy de rezio, dando muchas uozes e faziendo muy grandes alaridos; et desque fueron bien alongados de la cibdat, e entendio Josue que podrie el pueblo de Ay ser ya salido todo de la cibdat e alongados, e que nin uno de los uarones non fincaua en ella, ca uieron los ebreos que uinien con Josue salir ya de los de la cibdat en la postremeria los coxos, e los mancos e los otros flacos, e dixieron lo a Josue, et entendieron alli todos que si de los omnes enderesçados e que fuessen pora armas ouiesse y aun por salir, que essos saldrien, mas que los non auie y ya; e yendo en alcanço de los de Israhel dexaron las puertas abiertas assi como salien.Et dixo alli estonces nuestro Sennor a Josue : «Alça el escudo contra la cibdat, ca agora te la dare.» Josue alço el escudo cuemo pusiera con los sos, e uieronlo los de la çelada, et leuantaron se quanto mas pudieron, e uinieron e fallaron las puertas abiertas, cuemo dixiemos, e entraron la cibdat sin todo periglo e sin todo estoruo. Et dize Josepho sobresta razon, que aun algunos de los de la cibdat ques pararon por los muros pora ueer el fecho, que tanto ouieron grant el miedo de la uenida destos que assi uinieran adessora, que se sallieron de sentido de guisa que nin ouieron acuerdo de cerrar las puertas de la cibdat, nin de fazer ninguna cosa que a los de Israhel touies danno nin les fizies estoruo ninguno.
Pves que los ebreos de la celada fueron dentro en la cibdat, començaron a matar uarones e mugieres, chicos e grandes, quantos fallauan, e derribar las casas, e encender la uilla de todas partes; et desque començo a arder assi se apriso que tan altas yuan las llamas, que lo ouo de ueer el rey de Ay e todos los que yuan con ell tras los ebreos; et quando lo uieron, entendieron que aquello grant mal era, e contescioles cuemo dixo Josue, que nin pudieron yr adelant nin atras. Estonces Josue e su huest, desque entendieron que los suyos eran aquellos que aquello fazien en la cibdat, touieron que presa era la cibdat de Hay, et tornaron muy de rezio, e firieron en los de Ay, e fizieron a ellos e al so rey tornar a foyr; e sallieron los otros de la cibdat contra ellos como uenien fuyendo, e cogieron los en medio, e mataron los todos que non finco ende ninguno, assi cuemo cuenta la estoria de la Biblia; et prisieron al rey, que lo non quisieron matar, e dieron le a Josue. Et muertos aquellos todos a espada que a los de Israhel segudauan contral desierto, uinieron la huest a la uilla, e fizieron le lo que a lherico e aun peor, ca la derribaron e sobresso quemaron la. Et murieron aquel dia de los de Ay, entre uarones e mugieres, segunt cuenta la estoria de la Biblia e otros de los sabios que lo departen, doze uezes mill. Et
dize mas la estoria de la Biblia: que Josue nunqua abaxo la mano con ell escudo fasta que todos non fueron muertos. Et tomaron los ganados, e las bestias e todos los muebles, e partiolo Josue entrellos, cuemo oyestes que gelo mando Dios; et ayuntaron luego los maderos e las otras cosas de la cibdat, e encendieron lo, e quemosse, e finco y un monton tan grant que por marauilla fue, e dizen que y paresçe aun oy. E mando Josue enforcar al rey, e enforcaron le, e estido y colgado fasta las uiesperas ques puso el sol; et descendieron le estonces por mandado de Josue, e echaron le en la entrada de la cibdat. Et allegaron le de suso de piedras e de tierra un monton tamanno, que por cosa estranna fue alli tenudo despues toda uia, ca dizen que y paresce aun agora; et aun dizen mas los sabios que esta estoria esplanan, que alli paresçra toda uia aquel otero del rey e de la cibdat de Ay.Estonces, segunt cuenta Jheronimo en el viii capitulo deste libro en la Biblia, fizo Josue a Dios, entrel mont Hebal e el de Garizin, ell altar de las piedras non doladas nin aun tannidas de fierro, assi como oyestes en la estoria del libro Deuteronomio que lo mandara Moysen a los fijos de Israel; et ofresçio luego alli a Dios sobrel so sacrificio quemado e sacrificios de paz; et escriuio sobre las piedras la ley que seye escripta en esse libro Deuteronomio assi cuemo gelo conto Moysen que lo fiziesse quando se espidio dellos que se auie a yr deste mundo. Et el pueblo, e los sos mayores de dias, e los cabdiellos e los juyzes estauan todos enderredor del arca del testamiento, delant los sacerdotes e los otros que la leuauan; et en esto tan bien eran los auenedizos que morauan con ellos e ueuien alli como los naturales dellos; et la meatad dellos se pararon contral mont Garizin pora sobir en ell, e ell otra meatad cercal mont Hebal pora sobir suso en ell otrossi, que oyestes que assi lo mando Moysen. Et bendixo alli primera mientre Josue al pueblo; desi leo les todas las palabras de las bendiciones e de las maldiciones, e todas las razones que son escriptas en la ley de Moysen, de guisa o que de quanto Moysen mandara a Josue non dexo ell ninguna cosa que lo non tanxiesse e gelo non dixiesse todo; e departio gelo todo que querie dezir, e fizo les entender que era ley, et esto tan bien a las mugieres, e a los ninnuellos, e a los auenedizos cuemo all otro pueblo, que lo podien entender ya mas e meior, segund cuenta la Estoria.
Oyeron todos los reyes que eran aquend el Jordan, los que morauan en las montannas, e los de los llanos, e los de las
marismas e los de la ribera del mar de Medio de la tierra, et las yentes otrossi que morauan cercal mont Libano, que son estos seys linages: los etheos, los amorreos, los cananeos, los ferrezeos, los eueos, los jebuseos; et entre las otras yentes de tierra de Canaan, estos eran los que morauan apartada mientre cercal mont Libano; et oyeron aquello que los de Israhel auien fecho a las çibdades de Jherico e de Ay. Et ayuntaron se, e ouieron su acuerdo de tener todos en uno de tod en todo, e guisar se, e lidiar con Josue e con el pueblo de Israhel. Mas los de Gabaon que morauan cerca Jherusalem, segund diz Josepho, pues que oyeron e sopieron por çierto como destruyeran los de Israhel a aquellas dos çibdades tan cruel mientre e tan de rayz, e cuemo uinie todo por plazer e por mandado de Dios, e que non perdonassen a ninguna yente de quantos morauan en aquella tierra que les era prometuda, nin fiziessen amizdat con ningunos dalli, non quisieron tener con los otros que se leuantauan contra los de Israhel, temiendo que entre todos non podrien con ellos, e que los uençrien e les farien despues cuemo a los de Jherico, et asmaron que serie meior e mas sano conseio de auer alguna pleytesia con ellos, que non en tomar se con quien non podrien e los destroyrien en cabo.Et segund dize Josepho eran estas dos yentes los gersonithas e los çimerithas, sus uezinos destos de Gabaon; et los de Gabaon demandaron les pora ayuda, si contra los de Israhel ouiessen a yr, o pora tomar conseio con ellos pora esto que auien asmado, et ayuntaron se, et desque ouieron todos su acuerdo, e entendieron que uenie por Dios, a qui ninguno non puede contrallar de lo que El quier de tod en todo, touieron por muy meior seso de auer paz con ellos que non guerra, si por alguna pleytesia la pudiessen ganar dellos. Et tomaron aquellos que touieron entre si por mas entendudos e de meior recabdo, e enuiaron los a Josue sil podrien traer por alguna manera a adobo de paz. Et los mandaderos, cuemo eran entendudos, mesuraron que si Josue sopiesse quan de cerca eran, e como yazie aquella su tierra como en medio de la que Dios prometiera a essos de Israhel, que non podrien auer adobo ninguno con ell, et guisaron esta maestria que uos contaremos por enartar le si se les guisasse, vistieron se de pannos uieios de siliçio, e es silicio panno de llana delgado e aspero, et tomaron odres en que troxieron ya uino, e fizieron fazer dend çapatos pora si, todos de pieças que semeiassen bien uieios, guisaron sus uiandas de pan e dotras cosas que entendieron que aurien mester por al camino, e ouieron asnos, ca non quisieron otras bestias, e pusieron en ellos lo que auien a traer, e uinieron se pora Josue a Galgala, e dixieron a ell e a tod el pueblo de Israhel: «Venimos de tierra muy de luenne e cobdiciamos auer paz con uusco, e por esso somos aqui» Res-
pusieron les los de Israhel: «Catad si non sodes daquella tierra que nos auemos a auer por suert, ca si assi es, non podriemos fazer conuusco ninguna pleytesia, ca nos lo defendio Dios.» Dixieron ellos estonces a Josue: «Sennor, tuyos somos.» Preguntoles Josue essora: «Deçid me dond sodes e dont uenides, e yo uere lo que dezides.» Respusieron le ellos cuemo antes: «Sennor, tos sieruos somos e de luenga tierra salimos, e uenimos a ti en nombre del to sennor Dios, ca oyemos dezir del so grant poder, e de las cosas que fizo en Egipto por uos et en el desierto, e en los amorreos e en sos reyes; et sennor, los de nuestra tierra non suelen seer ombres salidizos nin sabemos mesurar las tierras quan grandes son nin quan aluenne yazen las unas de las otras, mas tanto sabemos que quando queriemos uenir aca, dixieron nos omnes buenos e ancianos que moraron en esta uuestra tierra que uos auedes a auer e eran sabidores della, que luenga tierra auie de uos a nos, et que tomassemos uiandas e las otras cosas que mester ouiessemos cuemo pora tan luenga tierra, et que uiniessemos a ti e te dixiessemos como eramos tuyos, e tu que nos auries merced, ca omne eres mesurado e de piedat; et bien puedes ueer en nos e en lo que traemos que de mucho aluen uenimos, et el pan que aduziemos pora uenir a ti caliente era aun quando lo nos sacamos de nuestras posadas, mas tan seco es ya fecho, por los muchos dias que a que saliemos dalla de uenida, que todo es fecho pieças; et odres nueuos que sacamos dalla llenos de uino tanto es luenga la carrera que todos se usaron fasta que se foradaron e nos fallieron; et otrossi los uestidos e lo que calçauamos, todo lo auemos ya fallido assi que daquellos odres ouiemos a fazer estos çapatos que aqui traemos.» Et sacaron de sus uiandas, e tomaron les dellas los de Israhel, et crouieron que assi era cuemo ellos dizien; et Josue e Eleazar, fijo de Aaron, que era obispo empos so padre, e los otros ebreos, creyendo a los mandaderos de Gabaon que uerdat era lo que les ellos dizien sobre aquello que les preguntauan de la tierra, si era aluen si acerca, non demandaron conseio a Dios sobrello. Et prometio les Josue paz, e puso con ellos que los non matarie nin les farie mal ninguno; et fue este pleyto firmado de guisa que gelo yuraron Josue, e Eleazar, e los prinçipes e tod el pueblo, et aun segunt dize Josepho rescibieron los por amigos, e por conpanneros e por moradores consigo alli en la tierra.A cabo de tercer dia pues que este pleyto fue fecho, sopo Josue cuemo los de Gabaon, a quien el segurara, auien acerca dalli la tierra dond ellos eran, e
en logar o la non podrie escusar el pueblo de Israhel, et touo se por enartado dellos, si assi les auien a morar alli en medio de su tierra por este enganno. Et mouio luego su huest dalli, e fue e asentos les en estas quatro cibdades: en Gabaon, e en Caphira, e en Beroth e en Cariathiarin, por destroyr gelas; mas los de Gabaon e todos los otros de la tierra quando oyeron dezir cuemo sabie ya Josue ell arteria quel fizieran, e uenie sannudo sobrellos por los destroyr, cogieron se en uno por los recibir con grant omildat e lo mas onrrada mientre que pudieron e sopieron. Quando esto uio Josue fazer a ellos, castigo ell e los principes al pueblo que non les fiziessen mal ninguno, por que gelo auien yurado los principes por el su Dios de Israhel; et el pueblo, quando uieron que les non fazien ningun mal, començaron a murmuriar contra los principes sobrello, et respusieron les ellos: «Non uos quexedes, nin uos leuantedes contra nos por ello, nin nos culpedes, ca nos enartaron, e nos non sabiemos cuemo era el fecho, et yuramos les por el nombre del nuestro sennor Dios que los aguardariemos e que les non uuscariemos mal ninguno nin pesar, et pero que nos dixieron mentira, pues que nos non paramos mientes a ello e gelo yuramos de llanno, auemos gelo de guardar e non nos conuiene de pasar contra ellos, e a nos deuemos culpar en nuestro enartamiento; mas pues que matar non los podemos que bien nos estudiesse nin echar los de la tierra, auemos fablado de tazer les esto, e fazer gelo emos: queremos que finquen a uida por que se nos non assanne Dios si nos peryuraremos, et fallamos por bien, con Josue nuestro cabdiello mayor, e con Eleazar nuestro obispo e con nuestros antianos, que uiuan connusco, et por el enganno que nos troxieron, que ayan sienpre estos dos menesteres entre nos: que sean lennadores e açacanes, e trayan siempre lenna e agua a la uilla.»Pues que los principes dieron esta respuesta al pueblo, llamo Josue a los de Gabaon e a los de las otras cibdades, e dixoles: «¿Por que nos quisiestes assi enartar e nos dixiestes que erades de tierra luen desta en que sodes? Asseguramos uos que non morredes a nuestras manos por la yura que uos fiziemos, maguer que nos mentistes e nos engannastes; mas por este enganno que nos feziestes, auredes entre nos esta maldiçion: que seades siempre lennadores e açacanes, e nunqua de uuestro linage fallesçra qui traya llenna e agua a casa de mio sennor Dios, alli o Ell escogier lugar pora o sea el so sanctuario.» Respusieron le estonces los de Gabaon e los otros que eran con ellos: «Sennor, tos sieruos somos nos, et sabemos que to sennor Dios prometio a Moysen, so sieruo, que darie a uos esta tierra, e echarie e esparçerie dend todos los
que moradores fueran y dantes; et nos auiemos muy grant miedo de uos, e tomamos entre nos aquel meior conseio que entendiemos por que non muriessemos nos e nuestras compannas; e agora euas nos aqui o uenimos a ti, e en tu mano somos, e faz nos lo que te semeiare que es derecho e bien.» Et pero ques querellaua desto el pueblo e razonaua que tal yura cuemo aquella, e fecha por enganno daquella manera, que non era de tener nin auie peccado en quebrantar la, ouo Josue su acuerdo con los mayorales que fizieran la yura con ell, et lo uno por guardar de non periurar e tener carrera de santidat, lo al por amansar el roydo e el murmurio del pueblo, mando por conceio aquel dia que estos siempre andudiessen por seruientes comunal mientre de tod el pueblo e del altar del santuario, en aquel logar o Dios le escogiesse, et fuessen establesçudos pora acarrear lenna e agua pora todos, cuemo es dicho. Et dize la estoria de la Biblia que esta seruidunbre assi la ouieron alli despues toda uia aquellas yentes de Gabaon e las daquellas otras tres cibdades entre los fijos de Israhel. Et Josue, pues que ouo apaziguado so pueblo e libro aquellas yentes de muert, tornos con su hueste pora Galgala.En la sazon en que esto contescio, regnaua en Jherusalem el rey Adonibezeth, et quando oyo lo que Josue e el pueblo auien fecho en aquella tierra, e como se passaran los de Gabaon a ellos, que diz que era una de las meiores cibdades que y auie e de mas que eran fuertes cuemo en armas, pesol mucho, et enuio a Ochan, rey de Ebron, e a Faran, rey de Erimoth, e a Japhie, rey de Lachis e a Dabir, rey de Eglon, que eran sos uezinos, et dixoles assi en sus letras que les enuio: «Venit uos pora mi, e traet el poder que pudieredes auer, e guerrearemos a los de Gabaon, por ques passaron a Josue e al pueblo de Israhel.» E estos quatro reyes por qui enuio Adonibezeth, rey de Jherusalem, eran reyes de los amorreos; et quando oyeron ellos otrossi estas nueuas, que tan buena uilla e tan fuertes omnes cuemo los de Gabaon assi se dieran a los de Israhel, peso les mucho por tal fecho cuemo aquel e ouieron ende grant miedo, et tomaron se ellos e el rey de Jherusalem con sus huestes, e fueron sobre los de Gabaon; et segunt dize Josepho posaron cerca una fuent, non aluen de la cibdat, por fincar alli sus tiendas e guisar cuemo los cercassen e los guerreassen; en tod esto los de Gabaon enuiaron a Josue, que era essos dias en Galgala, a dezir le como los tenien cer-
cados aquellos reyes, e quel enuiauan pedir merced que los non desamparasse mas que los socorriesse, ca suyos eran, e diesse y conseio ayna por que los librasse dellos. Josue, luego que lo sopo, cogios de Galgala o estaua ell con toda su huest de los que eran escogidos darmas, e començosse de yr pora alla por acorrer los, et dixol alli nuestro Sennor: «Ve a ellos esforçada mientre cuemo uas, e non les ayas miedo ninguno, ca Yo los adux alli pora meter los en tus manos, et ninguno dellos non podra contigo nin aura poder de te contrallar.» Josue fue muy alegre con la palabra de nuestro sennor Dios, e andudo quanto pudo de dia e de noche fasta que llego alla; e grant mannana firio sobrellos, e metio Dios en ellos tan grant espanto ante los de Israhel, e dioles tan grant quebranto, que todos ouieron de foyr; et cogiosse Josue a yr empos ellos, e segudolos por una carrera que yua a un logar que dizien Bethoron, e firio los, e mato en ellos dalli fasta en Azecha e en Maceda, que nunqua quedo; et fuyendo ellos ante los de Israhel, de mientre que yuan por una descenduda que se fazie contra Bethoron, echo nuestro sennor Dios del cielo piedras grandes de granizo, e esto les duro fasta Azecha; e murieron y destas piedras muchos mas que non mataron los de Israhel a espada.Et fueron en esto tanto tiempo que se començaua ya el sol a abaxar, Josue quando esto uio, temiendo que uernie la noche e gelos toldrie, fablo a Dios alli en aquel dia en quel metio los amorreos en la mano, e dixo delant ellos en esfuerço de Dios: «A ti digo, sol, sol, non te mueuas contra Gabaon nin tu, luna, contral ual de Aylon.» Et estudieron el sol e la luna en el logar o estauan quando Josue esto dixo, fasta que se uengassen los de Israhel de sos enemigos.
E este fecho que nuestro sennor Dios fizo por los ebreos fue muy sennalado, de que fablan muy sennalada mientre todos los sabios de la estoria de las sanctas Escripturas; onde cuenta Jheronimo en la Biblia que esto assi lo fallaredes escripto en el Libro de los iustos, o dize esta palabra sobresta razon desta guisa en el latin. Stetit itaque sol in medio celi, et non festinauit occumbere spacio unius diei. Non fuit ante et postea tam longa dies, obediente Domino uoci hominis, et pugnante pro Israhel. Et este latin quiere dezir desta guisa en el nuestro lenguage: Et estido el sol çierta mientre en medio del çielo quanto podrie seer espaçio dun dia, ques non fue poner; et nin ante nin despues non ouo dia tan luengo ninguno, obedesciendo el Sennor a la uoz del omne, e lidiando por Israhel.
En tod esto fuxieron aquellos cinco reyes, e ascondieron se en la cueua que dizien de la cibdat de Maceda, et dixieron lo a Josue como los fallaron alli ascondidos, et mando ell estonces a los suyos, e dixoles: «Yd e tomat cantos muy grandes, e ponet gelos a la boca de la cueua, e cerrat la muy bien que alla yagan fasta que yo y uenga; et dat de uos omnes entendudos e buenos que los guarden, e uos non uos detengades y por ellos, mas yd tras los que fuyen e quantos detras fallaredes todos los matad ant que entren en sus uillas nin en sus fortalezas; et agora lo fazet, e auet manos quando uuestro sennor Dios los mete en uuestro poder.» Ellos fueron e fizieron cuemo les mando Josue, e mataron dent quantos alcançaron, e los otros que foyr pudieron cogieron se en sus cibdades e escaparon alli, que los de Israhel non se trabaiaron mas de fazer al contra ellos aquella uez. Et tornaron se essos de Israhel todos a Josue a Maceda, o estaua estonces toda la otra huest, e uinieron todos sanos e con salut. Et fizieron los de Israhel daquella uez tal fecho sobre aquellas yentes daquellos cinco reyes, que en toda aquella tierra ningunos non osauan fazer nin dezir ninguna cosa contra ellos.
Pues que esto ouieron fecho, dixo les Josue: «Yd agora, e abrit la cueua o encerrastes los cinco reyes, e sacad los, e adozitmelos.» Et ellos fueron, e fizieron cuemo les el mando, e aduxieron gelos, et llamo luego a los prinçipes de la huest que eran con el, e dixoles e mandoles: «Yd e poned los uuestros pies a estos reyes sobre los cuellos.» Los prinçipes fueron, e andudieron a los reyes por los cuellos, et desi dixoles Josue: «Non temades; esforçad e set rezios, ca assi cuemo uedes que fazedes a estos reyes, assi uos guisara Dios que fagades a quantos enemigos contra uos se leuantaren con que uos fueredes lidiar.» Et firiolos Josue fasta que los mato, e desi colgolos de çinco maderos, e alli estudieron colgados fasta en la uiespera; et desque se puso el sol mandolos descender, e echaron los en la cueua en que se ascondieron, et pusieron a la boca della un tan grant monton de cantos muy fieros, que y parescen aun agora, segund cuentan las estorias.
En aquel mismo dia que esto fue, tomo Josue a Maceda, et metio a espada al so rey e a quantos y morauan, e matolos a todos, e destroyo la cibdat, que non dexo en ella omne nin aun al por sennal que destroydo non fuesse, e assi fizo al rey della como al de Jherico. Despues que esta ouo destroyda, destroyo la cibdat de Lepna, e dent passo a la de Lachis e priso la otro dia, e fizo les a sos reyes e a ellas lo que a Jherico e a lo suyo; et
uiniera en ayuda de Lachis Yram, rey de Gazer, e matol Josue a ell e a todo so pueblo. De Lepna uino a Eglon, e cercola e prisola otro dia; e de Eglon fue sobre Ebron, e priso la otrossi, e assi fizo a quantos castiellos auie en ella. Et de Ebron uino a Dabir, e gano la e entrola con todos sus castiellos, e destroyola toda con so rey e con quantas cosas en ella auie, cuemo fiziera a Jherico, e al so rey e a las otras cibdades de que auemos dicho e a los suyos; et quemo las por que las assolasse todas, que non dexo en ellas nin sennal. Et destroyo estonces Josue todas las cibdades de Canaan, e los pueblos de los llanos, e los de la parte de medio dia, e tierra de Assedoch con sus reyes todos, assi cuemo tiene de Cades Barne fasta Gaza; et toda tierra de Gesson fasta a Gabaon, et a todos estos reyes de que dicho es, e a sus tierras todas, con sus fortalezas, duna yda lo priso todo a ora Josue con su huest, e lo destruyo e lo conquiso, ca Dios lidiaua por ell, assi como dize la estoria de la Biblia. Et cuenta Josepho que desque ouo fecho tod esto, que tomo su prea muy grant, cuemo podrie seer de tantos reyes e de tantas yentes e tierras que conquiriera, e tornos con todas sus compannas e con aquella prea a Galgala, o estaua la su huest.El trezeno, el catorzeno, el quinzeno, et el xvio anno del sennorio de Josue en estos fechos passaron, que non fallamos razones de los gentiles que de contar sean, saluo ende lo que oyestes que uos auemos contado de la Biblia de la estoria de Josue, et que regnaron en essos annos en sos reynos los reyes gentiles que dixiemos ante desto.
Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia e de Josue, e tornaremos a las razones de los gentiles, que cuentan las estorias que contescieron a essa sazon.
Contado auemos ya en la primera parte desta General Estoria de cuemo los gentiles llamaron Demogergon al primero omne del mundo, e nos Adam, e del linnage que deste Demogergon uino, segunt los gentiles; onde el rey Agenor, que fue rey de Egipto don son las Thebas, uino deste linnage e de la mas alta sangre que en los gentiles auie, et ouo un fijo a que llamaron Eliçe, e una fija a que dixieron Europa, et otros tres fijos que llamaron al uno Cadmo, all otro Phenix e al terçero Cilis.
Este rey Agenor regnaua en Egipto la de las Thebas, en el reyno de Libia; et sabet que toda la tercera part de la tierra a que dezimos agora Africa ouo primera mientre nombre Libia, et dixieron le este nombre los reys e los omnes buenos an- cianos con sos pueblos de la reyna Libia, madre deste rey Agenor La reyna Europa, fija deste rey Agenor, era muy grand e muy fremosa, e morando en casa del su padre leuaua muy grant prez de la mas fremosa duenna e de meiores costumbres que en toda la tierra auie a essa sazon, et el rey Juppiter regnaua estonces en Creta e en otros sus reynos muchos quel obedescien e dond auie el sennorio, et era otrossi el mas poderoso e el mas sabio rey que en el mundo auie en aquel tiempo entre sos gentiles, et era tal, segunt diz la Estoria de Troya, que nil fincaua encantamiento nin saber que se fiziesse por el arte magica nin por la sabeduria de las estrellas que lo el non sopiesse e lo non fiziesse, e acabaua todas las cosas del mundo que querie por el so saber; et assi cuemo dizen las santas Escripturas de la ley de Moysen e las de nuestro sennor Jhesu Cristo que ouo Salamon muchas mugieres ademas, et otrossi dizen las estorias de los antigos, e el Libro de los linnages de los gentiles e todos los sos auctores que ouo este rey Juppiter muchas mugieres ademas e muchos fijos, e todos los mas dellos de muy grand guisa, cuemo es dicho ya de algunos dellos et diremos aun en esta Estoria adelant de cada unos en sos logares, ca todos fueron reyes e grandes prinçipes. Et quando oyo Juppiter dezir daquella duenna Europa, fija de Agenor, rey de Libia, uinol a coraçon de ganar la, si se le guisasse; e de la guisa de cuemo la ell ouo fablan ende en maneras departidas las Estorias e los auctores de los gentiles; et en todos los gentiles, los sabios que nos fallamos que mas fablaron dessa ley que los gentiles auien, los autores fueron; et entre essos autores Ouidio, que fue uno de los mas presciados tribunos de Roma, et era tribuno, assi como lo auemos departido en otros logares, del que auie treynta caualleros e era cabdiello e sennor dellos: et versifico esse Ouidio meior que otro sabio ninguno de la su sazon, como diremos del en la estoria del so tiempo, que sera en el tiempo de Octouiano Cesar Augusto, ca estonces nascio Ouidio e en tiempo de Tiberio Cesar murio; et dixo toda la su ley e las fiestas della por uiessos de latin; et assi cuemo leemos que fizieron e fazen los nuestros sabios e los nuestros sanctos padres en las razones de la estoria de la Biblia, que por una cosa dan muchas a entender, esponiendo la de muchas guisas, assi fallamos que fizieron los autores de los gentiles, e que dizen unas cosas e dauan otras a entender
Cuenta Eusebio, obispo de Cesarea, en el griego et el obispo Jheronimo en el latin, o fablan de las razones de Europa, que fue el rey Cadmo e sus hermanos echados de tierra de so padre, andados xvij annos del sennorio de Josue; et dizen ellos mismos que se llego el rey Juppiter a la reyna Europa andados ueynte e seys annos desse sennorio de Josue; et en dezir que ellos fueron desterrados por razon que ella fue robada antes que a ella robassen, es contrario; onde por que es la razon de los mas altos omnes que en el mundo auie a aquella sazon, e fablan dello mucho las Estorias, queremos contar enderesçada mientre la razon de la estoria cuemo deue yr, et
dezir primero como fue robada la reyna Europa, e despues los infantes, sos hermanos, echados de la tierra.Dize el Libro de las Prouincias que el rey Juppiter leuo robada de Affrica a Europa, fija daquel Agenor, rey de Libia, et que puso della nombre a la tercera parte del mundo; e la Estoria de las Prouinçias non dize mas desta razon. Ell obispo Lucas lo cuenta assi: diz que en el tiempo del reynado de Josue, quando Cadmo e Ffenix salieron de Thebas de Egipto, que estonces se ayunto Juppiter a Europa e que fue fija de Fenix, e non dize ende al. Eusebio e Jheronimo dizen que Europa fue fija de Phenix, e que la ouo Juppiter, e que caso con ella el rey Asterio, et non cuentan ende mas. La Estoria de Troya cuenta otrossi esta razon de Juppiter e de Europa, mas desta otra guisa, cuemo Juno fue hermana de Juppiter e su mugier, et fizo Juppiter en ella a Epapho; et los auctores de los gentiles e las otras Estorias que ende fablan dizen quel fizo en Ysis, reyna de Egipto, e Epapho que caso con la reyna Casiotha e fizo en ella a Libia, et caso essa regna Libia con el rey Neptuno e ouo del a Agenor, rey de Affrica; Agenor fizo a Cadmo, rey de Egipto, e poblo y la çibdat a que dizen Menphis; este rey Cadmo, segunt esta Estoria de Troya, fizo a Europa, mas todos los otros que ende fablan dizen que fue su hermana, e fija del rey Agenor, cuemo ell; et en esta contralla pudo esto seer que el rey Agenor ouo estos dos nombres: Agenor e Cadmo, e fue este su fijo otrossi llamado Cadmo cuemo ell; et que robo de Affrica el rey Juppiter a Europa, e aduxo la a la ysla de Creta, que dizen que es la tercera parte de Greçia.
Agora contar uos emos de cuemo cuenta Ouidio esta estoria e estas razones della.
Cuenta Ouidio que el rey Juppiter, auiendo muy grant amor daquella inffante Europa, llamo a Mercurio, so fijo, et nol mostrando la razon de so amor nin lo que querie fazer con el ayuda dell, dixo assi: «Fijo, tu eres mio fiel seruient, e cumples me fiel mientre todos los mandados que te yo mando; pues non te tardes agora, ca te he mester, et descende quanto mas apriessa pudieres, e ue a tierra de Sidonia, que yaze a siniestro de la parte de la tierra de tu madre Maia, e ueras y un busto de uacas que andan pasciendo, e son de Agenor, rey desta tierra; e tornar las as a la ribera de la mar, alli o estan aquellos sus palaçios.» Apenas ouo el rey dicho e mandado aquello que querie, quando Mercurio fizo luego so mandado, et fueron las uacas aduchas antel palaçio del rey Agenor. Et estaua Europa trebeiando con sus duennas e sus donçellas en un campo muy fremoso que auie alli en la ribera
del mar delant el palaçio; et Juppiter non dubdo de fazer que quier poro pudiesse llegar a Europa e coger la en so poder; et Europa uio aquellas vacas, e fizo las luego adozir ante si, por quel semeiauan cosa estranna e ella nunqua las auie uistas daquella guisa a sabor de si, e querie las deer.Et Juppiter ueyendo aquello, uio en ello lo que el querie e quel plaçie mucho, e non le semeio de fazer otra cosa que tan guisado fuesse, cuemo semeiar ell alli a alguna daquellas cosas de que la inffant se pagaua mas, et entendio que se pagarie ella mucho de los toros que y ueye grandes et muy loçanos, et fizosse primero por sos encantamientos magicos quel non pudiesse ueer ninguno; et segund cuenta el autor trasfigurosse alli por so saber, e esto es que encanto los oios de quantos lo uiessen que les semeiasse que era aquello que el querie, et mostrosse en figura de toro, e uoluiosse a las uacas; et la forma de la fechura de toro en que se mostro fue qual la escriuio el autor, segunt uos aqui diremos: dize que assi cuemo se mostro alli Juppiter en figura de toro, que luego all ora se uoluio a las uacas e que començo a burdiar como toro, e andar por el campo e por ell arenal passo, e de grand contenent, e muy mesurado e aun muy apuesta mient, bien cuemo lo farie en la su guisa seyendo omne, et mostrosse muy fremoso, ca dize Ouidio que se mudo en la color tan blanca cuemo la nief quando cae e non la fuella ninguno, e de muy apuesta figura, segunt que podrie seer de toro, et mostrosse a la inffante de manera quel ouo ella a ueer et a parar mientes en ell; e nol ouo miedo, tan manso parescie ell; mas quandol uio, marauillosse mucho del cuemo era tan fermoso e tan manso, lo que non ueye en los otros toros dalli, e tomol sabor de llegar se a ell e poner las manos por el, mas pero tomo primero de las flores de las yeruas daquel campo e fue gelas llegando a la boca, et Juppiter, quando aquello uio, fue muy alegre, e llegosse contra ella muy manso, e començol a besar las manos, tan de cerca se le paro, et apenas se pudo sofrir de se non mostrar ombre cuemo lo era, e tomar la e yr se con ella; mas pero non lo quiso fazer, et sofriosse, et començo a trebeiar antella e fazer le como a unas maneras de falagos, et echosse en el campo, e estrillauasse antella en las yeruas e a las uezes en ell arena, que era amariella cuemo oro, e semeiol a ella que paresçie fremoso en ella.
Et fue la inffant perdiendo el miedo del ya quanto, et Juppiter pues que esto uio, dexosse le tanner a toda su guisa e tentar; a las uezes dexaua se el poner guirlandas de yeruas et de flores quel ponie ella en la cabesça, et gelas colgaua de los cuernos; et tantol uio Europa manso e affecho a ella e que iogaua con ella a quantas maneras ella querie, que perdio tod el miedo dell, et llegossele mas, e tanto que con la garridençia que traen las mugieres quando son moças que subio sobrel, de guisa quel caualgo; et Juppiter ueyendo todo lo que ell auie sabor, leuantos con ella muy passo, por
que non ouiesse ella miedo nin se espantasse, et començo a andar con ella por la ribera muy manso, de guisa que ninguna cosa non andarie mas mansa mientre con otra que el con ella; et desque uio que se yua ya assegurando ella en el, fuesse llegando a la ribera de la mar, et fue entrando por ell agua adentro, primero poco a poco, e despues toda uia mas; et desque uio que era tan adentro en ell agua que la donçella nin se osarie dexar del pora caer en ell agua, nin la podrien acorrer de la ribera las duennas e las donçellas, dio consigo por medio del mar adentro, et passo nadando con ella a la isla de Creta, que era el so reyno de Juppiter et que el mas amauaPues que arribo el rey Juppiter con Europa a Creta, dexo luego la semeiança del toro, e mostrosse en semeiança de omne e rey, como lo era, et ouo alli con ella lo que ell querie; et touosse Europa por muy quebrantada en aquel enganno que auie tomado en ell, e parosse por ende muy triste; et Juppiter, por fazer le emienda de la fuerça e de la arteria quel auie fecha, diol muchas tierras e muchos reynos por heredat, e rescibio la por su mugier; et aun por onralla mas, por que fuesse ella mas alegre, puso a la tercera parte del mundo nombre Europa cuemo a ella, et mando que assi la llamassen todos dalli adelant.
Sobresta razon deste mudamiento de Juppiter en toro e fazer contra Europa las otras cosas que auedes oydo, pone Ouidio en este logar por sos uiessos en so latin una muy buena façanna de ensennamiento pora los reyes e pora los otros omnes que son puestos en grandes dignidades e onras, et dize assi en el latin:
Non bene conueniunt nec in una sede morantur magestas et amor
Et quiere assi dezir este latin en el nuestro lenguage de Castiella: non conuienen bien, nin moran en una siella la magestad e ell amor; et es de saber que llama aqui Ouidio magestad a la onrra, e al contenent e a tod el debdo que el rey, o otro princep o prelado de santa Eglesia deuen catar et mantener en las dignidades en que son, et amor dize por todo lo contrallo desto, ca muestra que seyendo Juppiter tan noble quel tenien sos gentiles por rey de los otros reyes e el mayor dios de sos dioses, e que non cato ell esto nin guardo la onrra de la su dignidat, mas que seyndo el por padre e mantenedor de los dioses, e que tan sabio e tan poderoso era sobre todos los otros reyes dessa ssazon que todo ell mundo se mandaua por el so mandado, que non cato por tod este debdo la su onrra, mas por amor duna mugier non dubdo de abaxar se e fazer se en semeiança de toro, que era muy aluen del poder, e de la onrra e de la nobleza de la dignidat en que ell era.
Agora contar uos emos del grand saber que Mercurio, so fijo, ouo en el triuio, tanto quel llamaron los gentiles dios del.
En el triuio son estos tres saberes: la gramatica que a ell offiçio de fazer las letras et componer ende las partes et ayuntar los latines; la dialetica que departe e iudga entre la uerdat e la falsedat, e parte ell una dell otra; la rectorica que a la natura de fazer all omne saber razonar se apuesta mientre. Onde sobre razon destos tres saberes, fallamos que dize una Summa de la Rectorica que el triuio es el razonamiento e el quadruuio el saber de las cosas. Et en tod el triuio fue tan sabio este Mercurio, que fallamos que a aquellas tres sciencias que uos dezimos del triuio que las llamaron los sabios ministras mercuriales, que quieren seer tanto cuemo seruientes de Mercurio; onde pone el autor alli en aquella Summa de la Rectorica unas palabras muy buenas dell ensennamiento destos tres saberes del triuio, por so latin muy fermoso e muy apuesta mientre ordenado, et por que parescen muy bien aquellas palabras en el latin e dan muy buen ensennamiento del officio destos tres saberes, queremos uos los aqui dezir primero por aquel latin que see en el libro, et desi partir las por el lenguage de Castiella; et dizen assi: cum ex coniugio sermonis et sapientie opus insolubile prodeatur, et utrumque altero comprobetur maxime indigere huic operi, gramatica prima omnium mercurialium ministrarum accomodat fundamentum, dialetica pariete erigit, rectorica totum edificium pingit et tectum siderium super ponit; prima est uia, secunda dux uie, tercia comes iocundus in uia, prima lingua balbucientem purgat, secunda rubiginem falsitatis elimat, tercia inde opus uariis celaturis informat; prima dat intelectum, secunda fidem, tercia persuasionem, prima docet nos recte loqui, secunda subtiliter et acute, tercia persuasibiliter et hornate.
Et estos latines quieren assi dezir en el nuestro lenguage de Castiella: que se ayuntaron la razon e la sapiençia en uno, et es la razon el triuio et la sapiençia el quadriuio, et deste ayuntamiento diz que salio obra que se non puede desfazer nin perder nunqua et que a siempre mester la razon a la sapiençia e la sapiencia a la razon, fascas el triuio al quadruuio e el quadruuio al triuio; et paresce que muy mester es que el sabio, pora parescer e ser sabio, que sea muy bien razonado, e el bien razonado mester a otrossi de seer sabio, e que paresca que pone su
razon con sapiencia et en aquello que el triuio a de fazer en la razon: la primera de todas las mercuriales ministras, que es la gramatica, faze el çimiento de toda razon, et esto es cuemo qui faze casa, como oyredes adelante por las razones destas otras sus hermanas; la dialetica alça las paredes en la razon, la rectorica pinta e affremosa toda la obra e ponel de suso muy fremoso techo pintado a estrellas; la primera destas tres sciençias es la carrera, la segunda cabdiella e guia la carrera, la tercera es compannera alegre e que da alegria a las otras dos hermanas otrossi en essa carrera; la primera destas sçiençias alimpia la lengua tartamuda, por que fable enderesçada mientre, la segunda lima della la orin de la falsedat e tuelle la ende, la tercera enforma la obra necia, e entalla la e compone la de entalladuras e de fermosuras de muchas guisas; la primera da all omne ell entendimiento, la segunda le aduze la creencia de las cosas dichas, la tercera amonesta e trae la otra part a acabar el fecho que ella quiere; la primera nos ensenna fablar enderesçada mientre, la segunda seer sotiles e agudos, la tercera dezir amonestando e apuesta mientre. Et llama aqui, como oyestes en este latin, a estos tres saberes ministros mercuriales, fascas siruientes de Mercurio, ca todos tres le siruen, e esto es que los sabie el todos muy bien e meior que otro sabio que a la su sazon fuesse, et por esso les dieron los sabios nombre de Mercurio mercuriales, e non dotro sabio.Assi cuemo era Mercurio muy sabio, assi era muy bien razonado; onde dize el esponedor del Ouidio que aquello que el Ouidio dize que enuio Juppiter a Mercurio por las uacas, que se entiende que ouo Juppiter sabio e bien razonado mandadero que enuio a Europa, et el mandadero tanto fue sabio e bien razonado ante la infante, que la mouio que salliesse e fuesse al puerto a ueer muchas noblezas que tenie el y en su naue, e estaua Juppiter en essa naue e un toro pintado en el blanque della, et la inffante quando uino alli e uio aquel toro pintado muy fermoso, como nunqua uiera aun tales marauillas assi fechas, ouo sabor de llegar se mas a la naue por ueer lo bien; et estando ella mirando aquel toro, salio el rey con su companna, et tanto la rogo que entrasse en su naue e que tomarie y mucho lo quel ploguiesse que la uençio, et tomola estonces con su companna e metio la dentro en la naue; et departe el auctor que esto quiere seer que se tornara Juppiter en toro, por aquella figura del toro que estaua en la naue por quien Europa se mouio a uenir a la ribera de la mar, e aquella naue dont uiniera la razon por que la leuo robada Juppiter. Maestre Johan lo espone assi: que aquello que cuenta el Ouidio que se mudo Juppiter en toro, que non fue al si non que uino Juppiter de Creta a tierra de Libia por mar por amor de Europa, por leuar la ende, o forçada, o robada o a qual quier manera que pudiesse; et que la naue en que el uenie
que auie destas dos cosas, ell una o amas: la una que estaua en ella un toro pintado o que auie la naue este mismo nombre Toro, como ueemos agora muchas naues que an sos nombres que les ponen, et que trobaron ende los autores de los gentiles por esta razon.Qvando sopo el rey Agenor de Libia que su fija le auien robada e non sabien quien fuera, llamo a Cadmo, e a Ffenix e a Cilix, sus fijos, hermanos de Europa, et dixo les assi: «A uuestra hermana uos leuaron robada e non sabemos quien, ca si non assannar uos yedes uos e uuestras yentes, e yr la yedes demandar e uengar tal fecho por armas, si mester fuesse, ca fija de rey non deurie assi seer leuada nin escarnida; et muchos males se fazen en el mundo por tales robos cuemo este e muchos se faran aun, et assi lo ueran los que an de uenir, ca non somos ya en el tiempo de que nos cuentan nuestros ançianos, que se andauan uarones e mugieres a sueltas e sin recabdo por los montes e por los otros logares de la tierra poro querien cada unos, e tomaua el uaron qual mugier querie, e la mugier otrossi qual uaron querie, cada unos de como se pagauan unos dotros, uiuiendo cuemo les semeiaua, e non lo acalonnauan unos a otros; et agora non es ya assi, ca los tiempos otros son, e los omnes otras costumbres traemos, e casamos por ley; mas Cadmo, a ti digo, que tu eres el mio fijo mayor que tengo, que es bien e guisado que uayas uuscar tu hermana, e que la demandes por todas las tierras o quier que fueres, fasta que sepas della e la adugas; et por que seas mas acucioso en uuscar la, ca es ya muy grand la nuestra desonrra, maguer que contescio esto cuemo contescen otras cosas muchas tales por las guarridencia de las duennas, mandote, so pena del mio amor, que si la non troxieres, o la non fallares o nueuas çiertas della e de como la podamos auer, que non tornes aca e dalla te destierra.»
Cadmo fue muy mandado a los dichos de so padre, e salio luego, e fue buscar su hermana. Et Phenix e Cilix, sos hermanos, amauan le mucho; et quando uieron los otros hermanos que Cadmo yua de la tierra daquella guisa, e al padre nol podrien tirar daquella sanna que al fiziesse si non como auemos dicho, cogieron se e fueron se con so hermano Cadmo; et andidieron todas las tierras de aderredor e non pudieron auer ende sabeduria ninguna, si non que aprisieran ende tanto por oydas, mas non que ellos mucho creyessen por ello, que la leuara Juppiter, rey de Creta; et pero por alli entendieron que los furtos de Juppiter non se podien tan de ligero nin aun tan sin periglo fallar. Onde dize sobresto Ouidio que ¿quien serie aquel que los furtos del
rey Juppiter pudiesse fallar nin prouar?; e esto es fascas ninguno. Et llegaron se ellos estonces a la mar de Medio de la tierra, e entraron en nauios, e passaron e arribaron a tierra de las cibdades de Tiro e de Sidon; e tan buenos sallieron por sus costumbres e sos fechos estos inffantes, e tanto se pagaron dellos las yentes, que todas aquellas tierras ganaron e conquirieron, de guisa que regnaron en aquellas dos cibdades de Thiro e de Sidon; et desque esto ouieron ganado todos tres, Cadmo non quiso alli fincar, et por fazer lealtad, e bien e merçed a los hermanos, e heredar los ante que a ssi mismo, dexo y a so hermano Phenis por rey; et ouo aquella tierra nombre de Phenis dalli adelant, e dixieron le Pheniçia. Et pues que de su hermana mandado ninguno non fallauan, leuo Cadmo a Cilix, so hermano, consigo; et fueron se amos con sus compannas por Asia adelant, e ganaron alli una grant tierra del regno que solie seer de Babilonna e de Caldea, et fizo Cadmo della rey a su hermano Cilix, cuemo dixiemos que fiziera a Phenix rey de Tiro e de Sidon, e reyno y este inffant Cilix, et pusieron de Cilix nombre a la tierra, e llamaron la Cilicia.Cadmo non quiso aun alli fincar e yuasse dalli; et yendosse, pues que a so padre non auie de tornar, començo a dubdar que farie o contra qual tierra tirarie, et estando en esta dubda asmo que serie bien de requerir el conseio de sos dioses, et fue a un tiemplo que era alli de cerca, e el tiemplo auie nombre Castalio e estaua en una cueua, et era llamado a Phebo, a quien llamauan los gentiles su dios del Sol; et entro alli Cadmo, e touo y su uigilia, e fizo y su sacrificio e sus orationes; et otro dia demando al ydolo del Sol por sus suertes que farie o a qual tierra yrie a poblar, et ouo esta respuesta e este conseio del: que assi como salliesse del tiemplo que uerie una uaca, e quel yrie so passo delant por unos campos grandes e yermos que auie alli, et que esta uaca que era braua, que nunqua fuera tomada nin domada, et mando que poro ella fuesse yl guiasse, que andudiesse el toda uia yendo empos ella; et desque ouiessen andado que se echarie la uaca en la yerua en unos campos muy grandes e muy buenos, et alli o sse ella echasse que poblasse ell y una cibdat, e quel pusies nombre Boecia del nombre desta palabra bos que dize en el latin por buey o por uaca en el lenguage de Castiella.
Et Cadmo, pues que esta respuesta ouo dell ydolo del Sol, sallio del tiemplo, e començos a yr, et a penas era salido daquella cueua Castalio daquel tiemplo del Sol, quando uio la uaca yr ante si muy de so uagar, e sin guarda, e sin toda sennal de premia que nunqua ouies auido nin en la cabesça nin en otra parte ninguna del cuerpo; et Cadmo quando la
uio plogol mucho et fue empos ella por aquellos logares mismos poro ella yua, faziendo el toda uia en su uoluntad sus orationes a Phebo, e aorandol quel guiasse bien; et andudo la uaca e el empos ella fasta que passaron un rio a que dizen Cephoso e una tierra a que llamauan Penopes; e entraron en unos campos muy grandes, et estido alli la uaca, e era ella muy grant e muy fermosa; et luego que se paro en la plaça daquellos campos, alço el rostro al çielo, e burdio, e dio grandes bramidos, e desi torno el rostro atras e cato aquella companna que vua empos ella, e echosse alli en la yerua. Cadmo, quando uio que assi le uenien las sennales e las cosas todas cuemo el ydolo del Sol le dixiera en el tiemplo Castalio, fue muy alegre, e gradeciolo mucho a Dios, e finco los ynoios, e faziendo su oracion beso la tierra, e començo a saludar los montes, e las aguas e la tierra toda, et asmo de fazer luego sus sacrificios a Juppiter, que era el so dios mayor, maguer que auie ell ya oydo que el robara su hermana.Et enuio a essas montannas sus escuderos que traye consigo, e ensennolos e mandoles que fuessen por un arroyo arriba muy fermoso que descendie dalla, et o fallassen la fuent del, que serie perenal, e muy buena e de uertud pora sacrificio, que cogiessen del agua della en sos cantaros que aduxiessen pora ello, dond fiziessen aquellos sacrificios a Juppiter. Los escuderos fueron cuemo so sennor les mando et auie en aquellos montes una grant selua antigua en que omne del mundo nunqua taiara nada nin aun llegara a ella, tan yerma era estonces la tierra, e las yentes tan pocas e en tan ralos logares; et en aquella selua auie una cueua en medio, cercada toda de uergas, e de sabzes, e de cannaueras e de matorrales; e la entrada era fecha a arco cuemo la fiziera la natura; et alli en aquella cueua nascie la fuent daquell arroyo poro ellos uinieran, que era grant et muy buena. Et yazie y dentro una serpient muy grant ademas, e amariella de color cuemo oro, e tenie crestas en la cabesça, e centellauan le los oios como fuego, e tod el cuerpo llenno de poçon e auie tres lenguas e los dientes a tres ordenes.
Los escuderos de Cadmo quando uinieron alli, entraron por la cueua adelant e fueron fasta que llegaron a la fuent; et non se guardando de tal cosa nin de periglo ninguno nin asmando dello, metieron los cantaros en la fuent dont tomassen ell agua mas pura que seer pudiesse, qual salie por el oio del manadero della, et boluiendo a las unas e a las otras partes ell agua con los cantaros, fizieron un roydo, et esperto la sierpe que yazie durmiendo, e alço la cabesça con el cuello mas alta que un ombre, e uio los escuderos; e semeiaron le, segund cuenta ell autor, como cosa estranna e
que nunqua uiera, et fue muy sannuda, e començo a dar grandes siluos dont aurie miedo tod omne. Los escuderos otrossi quando aquello uieron, fueron en miedo de muert; de mas que non tenien y armas quales eran mester, nin las traxieran, cuemo qui non metiera mientes a tal cosa, pora deffender se della, et tan grant fue el miedo que ellos ouieron, que se les cayeron de las manos los cantaros con ell agua et fueron todos salidos de sentido con el grant espanto de la serpient e con el grant desmemoriamiento que les tomo, assi que nin ouieron acuerdo de foyr nin de tornar; et estando ellos daquella guisa salidos de sentido, començo la serpient a torçer se, e fazer roscas de si e desi estender se, et tanto se alço que tod el mont de aderredor ueye so si, e uino a ellos e matolos todos, que ninguno non finco uiuo.Et en tod esto, ueyendo Cadmo que tardauan los escuderos, que nin uenien ellos nin mandado por ellos, marauillosse daquella tardança que podrie seer, ca nin era el mont nin el logar dond las aguas auien de adozir tan aluen por que tan tarde ouiessen a uenir, et sospecho ende lo peor, cuemo ello era. Et Cadmo andaua ya estonces uestido de piel de leones que matara el, et tomo una azcona montera duna cuchiella muy bien fecha, e muy fermosa e muy taiant, e un dardo con ella, et guisado desta manera cogiosse por ell agua a arriba, poro ensennara a sos escuderos que fuessen a la fuent, e uino al logar o ellos yazien muertos; et quando llego e los uio assi yazer, e la serpient sobrellos lamiendo les la sangre que les salie por las llagas que les ella fiziera, dixo esta palabra: «¡O fieles cuerpos! O uos yo uengare esta uez de la muert que auedes tomada, o aqui fincare yo conuusco, e yazere como yazedes uos por mi, uuestro compannero.» Et este inffante Cadmo, assi como era grand mancebo e muy bien fecho e muy ualient, assi era de muy grant coraçon, et luego dichas estas palabras tomo en la mano un grant canto que tamanno era que aurie en ell una muela, e echol con grand esfuerço contra la serpient, e firiola, et maguer que tan grant era la piedra, e tan grant fue el colpe que departe ell autor que torre con sus menas mourie e derribarie, pero a la serpient diz que nol fizo llaga ninguna, et cuenta que la deffendien las escamas e la durez del so pelleio, que auie fuert cuemo si fuesse loriga, et assi diz que desechaua los colpes que muy aluenne recudien della.
Quando esto uio Cadmo alanço el dardo, mas diz ell autor que nol desecho como a la piedra, ca gelo echo Cadmo tan endereçada mientre, e con tan grant ualentia e de grant coraçon quel acerto con ell en medio del huesso del
espinazo, et tan rezio fue el colpe quel passo todell huesso, de guisa quel entro dentro al cuerpo. La serpient sintio este colpe tanto que se quexo mucho con el, et torcio la cabesça contrall espinazo, e catosse la llaga quell auie fecha el dardo, et echo la boca en ell astil del dardo, e començo a mascarle e roer en el e a quebrantarle; et trayendol muchas uezes a la una part e a la otra, con la grant fuerca que auie, saco del cuerpo ell asta pero que adur, mas dexo alla el fierro en el huesso, et finco muy sannuda, e començo a mouer se muy yrada mientre del grand dolor que auie daquel colpe; et diz ell autor que pues que fue tan sannuda como quando mas solie en alguna sazon, uino le la poçon a las uenas de la garganta, e començaron le a ynchar essas uenas con ella e salir le la poçon por la boca, e una espuma cardena quel tiraua contra blanco, e cayel en tierra a pieças; et andaua rastrando la serpient en tod esto, e sonauan le por la tierra las escamas, et ell ensaneldo quel salie de la boca tanto era enpoçonado e malo que quemaua las yeruas en que caye; et ella a las uezes se alçaua e fazie con ell espinaço un grant arco, a las uezes se paraua mas derecha que una traue que estudiesse endereçada, e derecha e luenga, a las uezes cometie e mostraua unos arremetimientos tan yrados, que mas yrada yua que aguaducho de lluuias, e quebrantaua los aruoles de las seluas con los pechos, a las uezes uenie contra Cadmo, et Cadmo tirauasse un poco contra fuera e rescibie los colpes de la serpient en la piel del leon que uestie, et tendiendol el azcona contral rostro, alongauala de si. La serpient en esta rebuelta cogio el fierro en la boca, e començol a morder e apretarle en lo agudo con los dientes, et Cadmo leuaua toda uia el azcona adelant por meter gela por el paladar e passar gela al cuerpo all otra part, si se le guisas que pudiesse, e entendie ya que podrie; et tanto contendio Cadmo en ello quel llego el fierro adentro, yl entro por el paladar e llago la, mas poco, ca se tiraua la serpient a fuera, et tirando se la serpient a atras e Cadmo siguiendo la, andidieron tanto assi fasta que la acerto Cadmo por la garganta en derecho dun tronco de un robre que se acaescio de tras la serpient, et primio aquella ora Cadmo el benablo muy de rezio, e passo la cuchiella de guisa que cosio la garganta de la serpient con el robre; la serpient sentiosse ya muy mal ferida, e sufriosse en si misma con la sanna alli o estaua cosuda con ell aruol; et alço la cola a arriba tanto que dio con ella en somo del robre, e abraço las cimas del con las roscas e con los retorçijos que fazie de si, e quebrantolas; et Cadmo teniendo la alli toda uia, tanto la touo assi fasta que la mato, ca la animalia muda con la llaga e con el dolor della, assi como diz Ouidio, non a sentido de parar mientes a la su muert nin a la manera della, et con la sanna e con la mingua del sentido non queda de fazer toda cosa que su uoluntad le de, e matosse ella misma; et si acaesce que animalia aya y que dotra guisa faga, saluo ende ell ombre, por auenimiento acaesce. Et assi se mato esta serpient, pero que da al a entender segunt oyredes adelant.Cadmo, pues que uio la serpient caer muerta, cuemo quier que fuesse muy triste e ouies muy grand pesar por los escuderos quel auie muertos, pero fue de la otra part muy alegre, por que auie muerto tan bien e tan sin periglo de si aquella animalia tan grant e tan mala quel assi matara sus escuderos, e finco el como sennero; et desque ouo muerta la serpient, e la mouio a unas partes e a otras, e uio que se non mouie ella nin bollie poco nin mucho, parosse sobrella a catar la e a mirar las sus fechuras de quan grant cuerpo era; et estando el sobrella parado daquella guisa, non cato al si non quando oyo adessora una uoz, et el non pudo connoscer dont uiniera, mas uino la boz, e dixo: «Cadmo, fijo del rey Agenor, ¿que fazes y estar catando essa serpient muerta? Ca tienpo uerna aun que tu mismo seras uisto serpient.» Daquella uoz fue Cadmo muy espauorido, e perdio el color e la su uoz, e enerizaron se le los cabellos, e estido assi grant pieça; et estando el daquella guisa e pensando en el dicho daquella uoz que podrie seer, vinol por ell aer Pallas, a quien los gentiles llamauan la su deessa de las batallas, et por conortar le, e esforçar le e ayudar le, dixol: «¿Por que estas assi, uaron? Non ayas miedo nin des nada por ello, ca por uentura, si lo entendiesses, non te dixo aquella uoz tan mal cuemo a ti semeia, et esfuerça.»
Et en este logar pone Ouidio un mudamiento estranno, daquellos mudamientos que el trexo en costumbre de poner en las otras razones ante destas e en las de despues en el so Libro Mayor; et por que es como fablilla non lo queremos aqui dezir todo de cuemo lo el dize, saluo ende tanto que por que se non pierda la razon de tod en todo, que diremos ende aquellas razones que el diz en aquellas menos palabras que nos pudieremos. Et cuenta el ende assi: que mando alli Pallas a Cadmo que se llegasse a essa serpient, e tomassel de la boca todos los dientes, e fuesse a aquel campo dond uiniera, e dexara y la uaca yaziendo, yl mandara esse ydolo del Sol fazer y cibdat de morada pora si, e que la llamasse Boeçia deste nombre bos que dizen los latines por buey o por uaca, por razon daquella uaca que guiara a el; et que arasse aquel campo, e que sembrasse y aquellos dientes de la serpient, e que los cobriesse como farie a alguna otra simient, e que dessos dientes le nascrie pueblo quel ayudarie a fazer la puebla que el Sol le mando. Cadmo oyo el mandado de Pallas, e complio lo quel ella dixo todo assi como es dicho que gelo ella mandara; et segunt cuenta alli Ouidio, uinieron le a Cadmo otrossi las cosas assi como Pallas gelas prophe- tara. Et dize que dalli ouo Cadmo ayuda con que poblasse la cibdat de Boeçia quel mandara fazer ell ydolo del Sol, e la poblo ell alli luego yl puso nombre Boecia, comol era mandado.
Este Cadmo, fijo de Agenor, rey de Libia, hermano de la reyna Europa e del rey Phinix, de Tiro e de Sidon, e de Cilix, otrossi rey de Cilicia, desque ouo conseiados estos sos hermanos e los dexo alli en sos regnos cuemo es ya contado, uino ell a aquella tierra o dixiemos que se echara la uaca quel guiara, e poblo y aquella cibdad Boetia, que fue despues dicha Thebas. Desque esto ouo fecho alli e poblada su cibdat con aquellos quel ayudaron, e uio su pueblo e la yent en ella crescer e darse a bien, fue muy alegre, et dalli adelant, pensando en las cosas del mundo e que el saber era la riqueza e el tesoro que se nunqua pierde en toda la uida al que bien le a, trabaiosse en razones de saberes e fue a ueer Athenas. Et como quier que en aquella cibdat se trabaiassen mucho otrossi de los saberes, cuemo auemos ya ende contado e departido ante desto, pero non auien aun letras complidas nin formadas poro lo escriuiessen todo complida mientre, et acabo ell alli en Thebas todas las letras del a. b. c. de los griegos, e dio su figura e so nombre a cada letra. E a este Cadmo, pues que alla poblo, llamaron le griego e assil llaman agora los nuestros de los latines; et fue este rey Cadmo el primero de los griegos qui las letras griegas uusco, e assumo, e les dio endereçadas e acabadas figuras e acabado entendimiento e saber.
Et contar uos hemos aqui un enxiemplo dun sabio que fablo desta razon de Cadmo e de sus letras, aquel sabio penso en las razones de Ouidio e de los otros autores de los gentiles, e uio como grandeauan a sos dioses e ponien los en grant poder e en grant onrra, pero que eran uanidat, et penso otrossi en las estorias de la nuestra ley, e quiso las eguar, en tanto que establescio dos personas que contendiessen en uno, donde dixiesse la una daquellas personas una razon de la de los gentiles, e respondiesse escontra la otra persona con otra razon de las de la nuestra ley que ouiesse en alguna cosa alguna semeiança con aquella de los gentiles; et del sabio que esta contienda assaco e fizo ende libro dizen algunos que ouo nombre Guerrico, et al libro que ende compuso llaman en el latin Theodolo et en el lenguage de Castiella Theodoreth; et este nombre Theodoreth es compuesto destos dos nombres: el uno theos, que dize el griego por aquello que los latinos dezimos Dios, ell otro nombre es dolus, que dizen otrossi en el latin por aquello a que en el lenguage de Castiella llaman enganno; onde esta palabra Teodolus dizen todos los esponedores de las razones deste libro que tanto quiere dezir como libro de Dios e de enganno, de Dios porque fabla y de las estorias de la nuestra ley que son de nuestro sennor Dios, de enganno por que dize y de las razones de los dioses de los gentiles e de
sos ydolos, que son cosa que engannan a las yentes. Et aquellas dos personas en que aquel sabio puso las razones desta contienda ouieron nombre el una Pseustis, e esto en razon de uaron, et a la otra persona llama ell autor Alicia; et departen los esponedores que Pseustis quiere dezir tanto como engannador, et Alicia como la yglesia de Cristo, que dize uerdat e desenganna. Et Pseustis razona lo de los gentiles, et Alicia las estorias de la nuestra ley, et dizen sus razones ell uno contrall otro por quatro uiessos de latin, a la manera que lo ueredes agora aqui en razon deste rey Cadmo, por quien razona Pseustis, e de Moysen, cuya razon pone Alicia contra Pseustis.Diz Seustis a la mançeba Alicia sobresto por el rey Cadmo, en razon de sus gentiles e de su ley, en el libro Theodolo estos quatro uiessos:
Grecorum primus uestigat gramatica Cadmus, Postquam seuit humi dentes septemplicis ydri; Quos nedum fato mersit fortuna sinistro; Ne patiatur idem, se sibilat esse draconem.
Et a estos quatro uiessos respondio Alicia a Seustis, otrossi por estos otros quatro suyos en latin:
Raptus aquis Moyses magicas euerterat artes; Omnis eum regio timuit circumflua Nilo; Et duxit çiues, submersit fluctibus hostes; Menphios exitium testatur adhuc mare Rubrum.
Et lo que estos quatro uiessos de Seustis quieren dezir es esto, segunt el lenguaie de Castiella: Cadmo fue el primero de los griegos que escodrino las letras, pues que sembro en la tierra los dientes de la serpient siete doble, los dientes de la serpient que la uentura siniestra auiessa non destruxo de tod en todo con mal fado, et por que non uenga Cadmo a padescer aquello mismo, fascas morir, assi siblo en sinificança que ell serie aun dragon. Et estos sus uiessos de Alicia dizen desta guisa en el lenguage de Castiella. Moysen, robado de las aguas, auie trastornado e destroydo las artes de la magica, et temiel toda la tierra que yazie cercal Nilo; saco de seruidumbre ell a sus cibdadanos, e mato sos enemigos en las ondas; el mar Uermeio muestra aun el destruymiento de Menphis, esto es de Egipto.
Et segunt esplanan los esponedores destas razones, entiende Alicia a razonar se aqui contra aquel pastor Seustis en la guisa que agora diremos, et quiere assi
dezir Alicia: «Seustis, tu aduzes aqui tus razones de tos gentiles, que tengo yo que non muestran ninguna pro quanto es pora salut dell alma, et dizes que el rey Cadmo fue el primero que escodrino las letras de los griegos, e quieres dezir que las fizo ell, e que fue echado de su padre de tierra de Egipto, e arribo a tierra de Asia, e gano y tierras e regnos, dond heredo a sus hermanos e los fizo reyes; et dessa que passo ell a Grecia, e poblo y la cibdat de Thebas, e fizo y ell a. b. c. de la leyenda de los griegos, et que sembro los dientes de la serpient que el matara alli, et por que los non destruxo todos ell auentura con so fado contrallo, que començo Cadmo a siblar que ell era dragon, por que non cayesse en la pena que los caualleros que nascieran daquellos dientes de la serpient que el sembrara. Mas contra esto si non que lo non quisieron dezir los sabios de los tos gentiles por uentura, o que lo non sopieron, yo respondre e te dire la cierta estoria, e que dize las uerdaderas razones, e que muestra las obras de la salut del alma; et ascucha e oy aquello que tu dizes de la salida de Cadmo de Egipto: entiende tu e teyn que esto Moysen pudo seer, que fue echado de so padre e puesto en ell Nilo antel miedo de Pharaon, como se desterro dessa tierra Cadmo antel miedo de su padre, el rey Agenor; et aquello al que la tu razon dize que firio Cadmo la serpient quel matara sos escuderos e que la matara el por ello, a Pharaon entiende tu por esta serpient, ca en sos fechos crueles como muy grant serpient fue Pharaon, a quien mato Dios en el mar Uermeio por quel matara ell en Egipto los ninnos de los ebreos a tuerto, e tenie a los padres en seruidumbre; et assi cuemo los mato en ell agua, assi mato Dios a ell en ell agua otrossi; et aquello al que as dicho que saco de su tierra Cadmo consigo a sus hermanos, e les gano tierras en que los heredo e dont los fizo reyes, entienda se por ellos otrossi los ebreos de Egipto que saco ende Moysen e los troxo al desierto, poro heredaron ellos tierra de Canaan e uinieron despues a auer reyes por si e de si, e desta guisa entiende tu esto; et por los tos caualleros, que dizes tu como por fabliella o fazanna que nascieron de la serpient e se mataron ellos unos a otros, saluo ende çinco que fincaron a uida, entendamos lo meior por los caualleros de Pharaon que uuscaron ellos mismos poro muriessen, e los mato Dios en el mar Uermeio, et por los otros otrossi que mataron despues Moysen e Josue en las tierras poro fueron e o moraron; et, Seustis, desta guisa respondo yo, Alicia, a las tus razones que dichas as, et crey que lo que yo e razonado es la uerdadera estoria e que aduze salut dell alma, segunt aquello que por ella se entiende; et si Cadmo fizo las letras de los griegos e poblo la cibdat de Thebas, assi fizo Moysen las letras del ebraygo e compuso la ley cuemo gelo Dios dixo; et quando tu quisieres salud de las almas, la nuestra estoria sigue e lo que ella quiere dezir, e dexa essas razones de tus gentiles, en que non a pro, si non solaz a lo mucho.» Et por estas palabras e razones que dichas son se prueua que Cadmo, rey de Thebas la de Grecia, fue el primero de los griegos que las letras de la leyenda de Grecia fizo.Agora dexamos aqui estas razones de
Seustis e de Alicia, e tornaremos a las otras razones que fincan y de Cadmo.Dize assi el esponedor, que tres eran los fijos del rey Agenor que ell enuio a uuscar la reyna Europa, su hermana dellos; et departe sobre aquello que dixo ell autor que Cadmo non quiso yr contral conseio de Phebo, o de Apollo o del Sol, e diz que por qual quier destos tres nombres que se da a entender sapiencia, e que todos tres aquellos nombres del Sol que son dichos por una cosa; et por aqui que se entiende el so saber e la su sciencia de Cadmo, ca, maguer que era en el comienço de su mançebia, auie muy grant seso e era muy apercebido en todos auenimientos e en todas cosas quel acaesciessen, como deuie seer endereçado fijo de rey e heredero; et que con el so buen sentido fizo la cibdat Boecia o Thebas, ca estos dos nombres ouo, en aquellos campos o fallo yaziendo la uaca de que dixiemos. Et aquello que enuio Cadmo sus escuderos por aguas, a que llama ell autor de fuent perenal, dize que quiere dar a entender que fizo el rey Cadmo a sos cibdadanos daquella su cibdat aperçebudos de buen entendimiento, e sabios e de uiuo engenno, e que los enuio a uuscar otros companneros a quien troxiessen por so saber a seer disçiplos con ellos, e aprender e saber, mas todos en uno, ca diz que meior aprenden los muchos escolares que los pocos, e meior en las escuelas grandes e grant estudio que en el pequenno; et ellos fueron a logar o fallaron mas sabios que si; et uiniendo ellos a la fuent del saber pora aprender y sapiencia, e departir y sobre lo que ellos sabien, que se entiende por la serpient que fallaron mayor maestro e mayor saber que ellos non auien, et contendieron con el sobrel saber, e uencioles el contendiendo los de muchas guisas; et esto departe ell esponedor que quiere dezir aquello que dixo Ouidio que mato la serpient de la fuent a los escuderos de Cadmo pues que fue espierta, et tanto es esto como que fallaron mas sotiles e mas sabios que si, que los reprendieron de la nesciedat e los uençieron en el saber.
Departe maestre Johan otrossi, que aquello que diz que Cadmo uistie piel de leon, que se entiende que era fuert en todo e de buen sentido; et por las sus dos armas, ell azcona e el dardo. que se entienden el saber del triuio e el del quadruuio, dond fue este Cadmo sabio rey; et aquello que fue ell a la fuent a uuscar sos escuderos e los fallo muertos, fascas uençudos, e lidio el con la serpient, e que echo el la piedra que uos dixiemos contra ella, con que la firio primero, dize que fueron unas razones de las artes que sabie el non tan fuertes, con que cometio el al mas sabio daquella fuent del saber o esto era; et pues que por alli non pudo con el, quel firio con el dardo, fascas con ell apuesto razonar
del triuio, ca assi como es el dardo arma echadiza pora ferir, assi se echan de la boca las palabras e las razones del triuio apuesta mient. Et aquello que diz que llago despues la serpient e la mato con la lança que metio por ella, esto muestra que son las razones del triuio e del quadruuio mas altas e mas sotiles, con que entro al coraçon a esse sabio yl mato, fascas quel uencio disputando. Daquello otrossi que dixiemos que dize Ouidio adelant que tomo Cadmo los dientes de la serpient, e los sembro, e nascieron ende omnes armados, e que se matoron ellos todos fueras ende çinco, cuemo es dicho, et esto quiere seer que los dientes quieren dar a entender las letras de los griegos; et aquello otrossi que diz que los saco de la boca de la serpient, es que por la su sapiençia fue ell el primero sabio e el primero fallador de las figuras de las letras del griego; e por aquello que les llamo Ouidio dientes de serpient a las letras del griego, dizen que lo son dichas estas mas que letras dotra leyenda, por que los sabios della, que son los griegos, fueron mas argudos, e mas sabios e mas afincados en los saberes que sabios dotras letras; et por los caualleros otrossi que cuenta Ouidio que se fizieron de los dientes e nascieron armados, diz ell esponedor que se entienden por aquellas armas los maestros de la rectorica e aun de tod el triuio, que son fuertes e muy rezios contra sos aduersarios en las razones. Et aquella palabra que dize otrossi Ouidio adelant en esta razon que aquellos caualleros quando acabaron de seer todos sobre tierra, que se firieron ellos unos a otros a reuezes e se mataron todos fueras ende çinco, muestra que essos cinco que fincaron alli uiuos que dan a entender en el nuestro a. b. c. de los latinos las cinco letras uocales et son estas: a. e. y. o. v; et quiere dezir uocales tanto cuemo llamadores, por que cada una dellas faze uoz por si; et diz otrossi esse esponedor que se entienden por los caualleros muertos, las otras letras del nuestro a. b. c. que son mudas, e cuemo muestra ell esponedor que son cuemo muertas, segunt las uocales, pues finca por cierto por las prueuas e por las razones que dichas son ende, que fallo el rey Cadmo ell a. b. c. de los griegos, como Abraham el de los caldeos e el de Siria, e la reyna Hyo el de Egipto, et Moysen el dell ebraygo, et la reyna Nicostrata, madre del rey Euandro, el de los latinos et ell obispo Sulpicio el de los godos.Agora dexamos aqui las razones de las letras, e las del rey Cadmo e todas las otras de los gentiles, et tornaremos a la estoria de la Biblia.
Dicho uos auemos ante desto de como Josue e sus ebreos conquirieron la cibdat Maçeda, e otras conquistas muchas e grandes que fizieron daquella uez que aquella cibdat tomaron; et empos esso quando oyo Jabin, rey de Asor, segunt cuenta Jheronimo en el onzeno capitulo
deste libro de Josue, enuio a Jodab, rey de Madan, e al rey de Semeron, e al de Acsaph, e a los reyes de la parte de la tierra de aguilon, e a los que morauan en las montannas, e a los de las otras tierras que yazien en llano contra medio dia de tierra de Cenereth, e de tierras de Dor, que yazien cercal mar, et a los cananeos de parte de orient, et a los etheos, et a los ferezeos et a los jebuseos, e estos todos eran los que morauan en las montannas, et a los eueos que yazien a rayz del mont Hermon en tierra de Maspha; et sallieron estos todos con sus compannas, e fizieron se pueblo muy grant e muchos ademas, assi como es ell arena de la mar; et los cauallos e los carros que trayen otrossi non auien cuenta, segunt diz la estoria de la Biblia; et llamaron a los de tierra de Palestina consigo.Sobresto diz Josepho, e maestre Pedro e otros departidores desta estoria que acuerdan con ellos, que aquellos que se assonaron daquella uez pora uenir sobrel pueblo de Israhel, que fueron ueynt e quatro reyes, e los ombres darmas que ellos trayen, que eran trezientas uezes mill e diez mil carros, e aun muchos mas; et diz maestre Pedro que se ayuntaron todos a las aguas de Meron pora auer alli la fazienda con los de Israhel; et sobresto cuenta Josepho que Josue e los de Israhel, quando sopieron que tamanna era la muchedumbre destas yentes e del guisamiento que trayen, que dubdaron de yr a ellos e aun de esperar los, temiendo que non podrien con ellos; mas Dios, que auie cuydado dellos e los guiaua, fablo estonces a Josue, e conortol e dixol: «Esfuerça e non ayas miedo ninguno dellos, ca tu ueras que cras a esta ora los porne Yo todos ante ti, de manera que los fieras de mala guisa tu e los tos, e que los uenzcas, e tu desiarreta les los cauallos e quema les los carros.» Josue quandol esto prometio Dios, esforços e perdio tod el miedo, et uino a ellos alli a las aguas de Meron, o yazie la huest dellos; et esto fue al quinto dia despues quel esto prometiera Dios, segunt dize Josepho; et firieron en ellos adesora, e lidiaron todos de amas las partes unos contra otros, et fue la batalla muy fuert e muy ferida, e la mortandat daquellas yentes tan grande, que dize Josepho que apenas lo podrie omne creer. En cabo uencieron se los de las yentes, et todos los que dent escaparon començaron a foyr, e Josue con los de Israhel empos ellos et segudaron los fasta Sidon la grant, e fasta las aguas de Masphat e al campo de Masphat, que yazie contra orient, segunt que ellos estauan, et mataron los todos, que non finco ninguno dellos si non aquellos que se huuiaron coger a sus cibdades e se deffendieron y en las grandes fortalezas que tenien, ca diz maestre Pedro que desque oyeron que estos de Israhel sallieran de Egipto e uenien sobrellos, que nunqua fizieron al si non affortalescer sus çibdades e sus castiellos, e bastecer los muy bien, de guisa que cuenta que los de Israhel non gelas pudieron entrar nin ganar las dellos daquella uez, nin aun despues menos de luengo tiempo e con grant
trabaio; et yendo toda la huest empos ellos, non fincaua quien desiarretasse e matasse los cauallos, nin quien quemasse los carros, como gelo mandara Dios fazer a Josue, mas pero fizo lo despues Josue, e en cabo complio lo todo comol mando Dios; et desi tornos luego dalli, e priso otrossi luego en el torno la cibdat de Asor, et mato al rey della a espada; et era Asor de antigo la mayor cibdat e la meior que auie entre todos aquellos reynos; et mato y otrossi uarones e mugieres quantos que ell y fallo, tan bien los pequennos como los grandes que non dexo ninguno. Et desque ouo presa essa cibdat e todas las otras de aderredor, quemolas et priso al rey dellas, e destruxo lo todo, assi comol auie mandado Moysen, fueras ende las cibdades que seyen en los collados e en los oteros quel mando dexar quandol castigaua desto; et tomaron los de Israhel toda la prea destas cibdades con todos sos ganados e sus bestias, pero desque los omnes fueron muertos, partieron lo entre si, ca assi lo mandara Moysen a Josue, e el fizo lo todo daquella guisa misma e assi lo conplio. Aun cuenta sobresto la estoria de la Biblia que nin una palabra sola de quantas Dios mandara a Moysen, que non dexo Josue que lo non fiziesse e lo non cunpliesse todo, assi como fue mandado de Dios.Fueron todos los de Israhel desta prea muy ricos ademas, segunt cuenta maestre Pedro; et pues que Josue ouo uençudos estos reyes e destroydos, e fecho a la cibdat de Asor, que era cabesça de toda tierra de Canaan, e a las otras cibdades de so regno e al su rey como auemos dicho, non fallo quien se atreuiesse a leuantar se contra el nin le contrallasse, lo uno por que non osauan, lo al por que non auie ya quien: tan fiera mientre eran todos quebrantados e destroydos. Et conquirio estonces Josue todas las montannas de Canaan, e tierra de Gosen, e todos los llanos de la parte de occident, et el mont que dixieron despues de Israhel, et una part del mont que subie a Seyr fasta Baalgal, assi como yua por el llano del mont Libano so el mont Hermon; et a todos quantos reyes en estas tierras ouo, a todos los priso e los mato, mas pero duro ya quantos annos en fazer lo; et entre todas las cibdades desta tierra non ouo y cibdat ninguna que se non diesse al pueblo de Israhel, fueras ende los de los eueos que morauan en Gabaon, que escaparon por la pleytesia que es dicha; e a todas las priso Josue lidiando, pero desta guisa segunt cuentan las Estorias: que ellos nin se osauan assomar nin salir a el de las cibdades a fuera, mas que alli se encerrauan e dalli lidiauan los de dentro con los de fuera quanto ellos mas lo podien fazer, los unos por defender se e los
otros por entrar los; mas Josue assi los cercaua que pues que los tenie cercados nunqua se partie dalli nin se leuantaua dent, fasta que non auie presa la cibdat, e mataua a ellos, e destroye la cibdat e a quanto y fallaua. Et diz la estoria de la Biblia que Dios auie puesto de endurescer a aquellas yentes los coraçones, como es dicho que lo fiziera a Pharaon e aquella manera misma, que maguer que uiessen que non podrien con Israhel, pero ques trabaiassen de lidiar con ellos por que non meresciessen despues de auer les merced ninguna los de Israhel, e los matassen todos cuemo mandara Dios a Moysen.Estonces uino Josue luego empos esto, e mato al linage de Enachim que morauan en las montannas de Ebron, e de Dabir e de Anab, e en todos los montes que dixieron despues de Juda e de Israhel, e destruxo les las cibdades, de guisa que en tierra de los de Israhel non dexo ninguna cosa de los de Enachim nin de sus cosas que lo non destruxo todo, fueras ende estas tres cibdades: Gaza, Geth et Gotho, et los destas cibdades solas fincaron, ca los dexo Josue. Pues que Josue ouo tomada toda esta tierra, assi como dixiera Dios a Moysen, dio la al pueblo de Israhel por heredat, e partio gela por suertes como eran los linages; et dalli adelant folgo la tierra de batallas, que non lidiaron.
Et cuenta la estoria de la Biblia e otros de los sabios e santos padres que fablaron sobrestas razones, los reyes e las yentes que los judios uencieron desta uez, et los terminos de las tierras que ouieron cada unos por suert de los linages de Israhel, et dize assi la estoria.
Estos son los reyes a que destruyeron los fijos de Israhel, entrel Jordan e el desierto del ryo Arnon fastal mont Hermon a parte de orient, et dessa part todo quanto cata contral desierto; et destos terminos ouo Seon, rey de los amorreos que moraua en Esebon. de la çibdat de Aroer que dixiemos que yazie en la ribera del ryo Arnon, et de la meatad del ual, e otrossi de la meatad de Galaad fasta la torrienta del rio de Jaboch, que era el termino de los fijos de Amon, et del desierto fastal mar de Ceneroth contra orient e fastal mar del desierto, que es el mar muy salado contra la tierra de orient, assi como yua la carrera que uenie a Bethsomoth; et de la part de medio dia de Asedoch fasta Fasga. Et estos que auemos dicho eran los terminos de la tierra de Seon, rey de los amorreos. Los terminos de Og, rey de Basan, tenien de las postremerias de las yentes de Rafaym, que morauan en Astaroth e en Edray, fasta los terminos de Jessura e de Machu; et era otrossi del mont Armon e de Sala-
ca, et de la otra media part de Galaad, o dixiemos que se acabaua el termino del mont Seon; et estos destruyeron los fijos de Israhel e Moysen, e estos terminos ouieron por heredat los de Ruben, e de Gad e la meatad de Manases. Los otros reyes que destruyeron Josue e los de Israhel aquend el Jordan fueron estos luego contra la tierra de occident, de Baalgad que es en ell campo del mont Libano fasta esse mont, e subie una parte dell en Seyr; et esta tierra gano Josue e dio gela el Sennor Dios por heredamiento pora los fijos de Israhel, e sus partes pora cada unos, tan bien en las montannas, como en los llanos cuemo en los campos. En Aseroth, e en el desierto e en medio dia morauan e eran sennores los eueos, los amorreos, et los cananeos, et los fferezeos, e los eueos e los jebuseos, et cada unos destos ouieron sus reyes, et empos estos fueron los otros reyes:El rey de Jherico, El rey de Ay, que yazie a part del costado de Bethel, El rey de Jherusalem, El rey de Ebron, El rey de Hermot, El rey de Lachis, El rey de Eglon, El rey de Gazer, El rey de Dabir, El rey de Gader, El rey de Herma, El rey de Hedreth, El rey de Lempna, El rey de Adollam, El rey de Machda, El rey de Bethel, El rey de Caphua, El rey de Affer, El rey de Affech, El rey de Saron, El rey de Madon, El rey de Asor, El rey de Semeron, El rey de Acsaph, El rey de Tenach, El rey de Magedo, El rey de Scertes, El rey de Jachanaen Carmeli, El rey Dor de la prouinçia de Dor, El rey de Galgadimo de las yentes, El rey de Tersa.
Et estos reyes que uençio Josue fueron por todos treynta e uno.
Et en tod esto yuasse ya faziendo de dias Josue e uieio, e dixol Dios: «Enuegeçiste e de luenga edat eres; grant tierra e mucho ancha yazie desamparada, que nin es bien recabdada, nin bien parada nin partida aun por suert; et esto es toda Galilea, e tierra de Philistin e toda Jessuri del rio turuio que riega a Egipto, fasta los terminos de Acaron como tiene contra aguilon, tierra de Canaan se parte en çinco reyes pequennos de Philistin, e son estos los gazeos, los
azecios, los ascalonitas, los getheos et los de Ascalon. A medio dia son otrossi los eueos, e toda tierra de Canaan et de Mara de los de Sidonia fasta Affeca, et dent a los terminos de los amorreos e a sus fronteras, et otrossi la tierra del Libano contra orient de Baagal, so el mont Hermon fasta que ua como entra a Emath; et todos los que moran en el mont, del Libano fasta las aguas de Masereth, et todos los de Sidon. Et Yo so el que los destruyre todos ante los fijos de Israhel.»Sobresto dixo nuestro sennor Dios a Josue: «Mandote que entre esto en la parte de la heredat de los fijos de Israhel, assi cuemo te lo he mandado, et parte tu esta tierra a los nueue linages, e medio de Manasses, ca los otros dos e medio alent el Jordan tomaron las suertes de sus heredamientos que les dio Moysen, como lo sabes tu que lo gano el con el pueblo de Israel e los destruxo, fueras ende a los de Gessuri e a los de Machiri, que non quisieron destruyr los fijos de Israhel, e dexaron los morar entre si, e y moran aun fasta oy; e el linage de Leui, a qui non dio suert de heredamiento ninguno, mando que se mantouiessen de lo que les uiniesse de los sacrificios, e de las ofrendas e de los derechos del santuario. Los terminos de la suert que los de Ruben ouieron fueron estos que les dio Moysen: de Arçer de la ribera de Arnon e de medio dia del ual desse Arnon, e tod el llano assi cuemo ua a Medaba, e a Esebon e todas las aldeas dellas, que son en las campinnas de Edibon et de Bameth Baal, et el castiello de Baalmeon, et Gesa, et Cirimoth, et Mephe, e Cariathiarin, et Sabama, et Sarathaphar en el mont del ual de Betheroeth, et Assedoch, et Fasca, et Bethaysimoth, e todas las çibdades de los campos, e todos los reynos de Seon, rey de los amorreos, que regno en Esebon, a quien mato Moysen e a los principes de Madian que tenien con Seon, et fueron estos: Eueo, Reçen, Sur, Vr et Rebee, cabdiellos de Seon e moradores en essa tierra, et a Balaam el adeuino, fijo de Beor, que mataron los fijos de Israhel con los otros que metieron a espada, e tod esto fue fastal rio Jordan, et fue termino el rio Jordan dessa suert de los de Ruben; et partieron la todos entre si por sus compannas cuemo eran los parentescos; a los de Gad otrossi con todos sus parientes dio Moysen que partiessen entre si los terminos de Jazer, e todas las çibdades de Galaad e la meatad de la tierra de los fijos de Amon, assi cuemo tiene fasta Raba et de Esebon fasta Adramoth, et Masphe, et Bathaym et Manaym, fasta los terminos de Dabir
et en el uall otrossi Betharam, et Bennauar, et Socoth et Saphan, et ell otra part que fincaua del reyno del rey Seon; otrossi fue el Jordan termino desta suert de los de Gad contra la oriella del mar de Sceneroth tras el Jordan contra la parte de orient; et esto todo, con sus cibdades e con sus uillas. Et a la meetad de los de Manasses, dio otrossi su part Moysen. Et fue el comienço deste heredamiento en Ammaym, e touo toda Basan e todos los reynos desse Og, rey de Basan, con todas las pueblas de Jayr que son en Baasan, çinquaenta uillas e castiellos. Et la meetad de Galaad, et Astaroth, et Eraym et todas las cibdades otrossi desse regno de Og en Baasan, esto fue dado a la media parte de los fijos de Machir, segund los linnages que fueron la meetad de los de Manasses; et estas suertes e estos heredamientos partio Moysen en las campinnas de Moab allent el Jordan contra Jherico, que yazie segunt ellos estauan faza tierra de orient; et otrossi non dio nada a los de Leui, ca Dios era la suert destos, e de los bienes del santuario les mando que uisquiessen, pero o quier que de la partida de los ebreos fablaremos, maguer que acaesca en algun logar que lo non digamos, que entendades toda uia que ouieron, pora su morada e pora criança de sus ganados, las quarenta cibdades que dixiemos en el libro Deuteronomio que mando Dios a Moysen que les diesse en las suertes de los otros linages, en logares nombrados et conosçudos.Esto que aqui auemos contado tomaron e heredaron los fijos de Israhel en tierra de Canaan, la que les dieron Eleazar el saçerdot e Josue, fijo de Nun, que eran prinçipes de las conpannas; e partieron gelo todo por suertes conosçudas a los nueue linages e medio, segunt auredes adelant, ca ya dixiemos en los libros primeros desta Estoria que assi lo mandara Dios a Moysen; et sabet que en lugar del linage de Joseph e en logar del de Leui que heredaron los dos fijos de Joseph, Effraym e Manasses, assi cuemo dize Jheronimo en este libro de Josue en la Biblia, et todo el de Effrayn finco en tierra de promision, e de Manasses la meetad allent el Jordan con el de Ruben e el de Gad, et ell otra meetad aquend el fordan con los otros nueue linages, e fueron los de Manasses el medio.
Et estando aun la huest en Galgala, uinieron los de Judas a Josue, et dixol Caleph Çenezeo, fijo de Jephone: «Tu sabes bien lo que dixo Dios de mi e de ti en Cades de Barne a Moysen, que era ombre de Dios cuemo tu sabes; et era yo de quarenta annos quando Moysen, seruiente de Dios, me enuio desse lugar de
Cades de Barne por uerrunte a esta tierra, que la catas et la mesuras; et yo fiz quanto me el mando: escodrine bien toda la tierra, que lo non dexe por miedo de periglo que me y pudiesse acaescer, et torneme a ell e contel quanto ui e pud entender que era uerdat, et dix cosas por que esforçasse el pueblo e fuesse tomar la tierra que Dios le daua que era tan buena, et mios companneros de los otros onçe linages que fueron comigo dixieron dessa tierra cosas por que desmayo tod el pueblo, e se les tollio de los coraçones pora yr alla. Et por tod esso yo non dexe nunqua de seguir mio sennor Dios. Et yuro Moysen aquel dia, quando me uio tan esforçado e que tan bien yua yo empos lo que Dios mandaua e ell, et dixo estas palabras. «La tierra que el tu pie andare e pisare sera tu heredamiento e de tos fijos por siempre, por que fazes el mandado de to sennor Dios.» Et sobresto, auiendo ellos de morir en el desierto todos quantos de los de Israhel salieron de Egipto por fechos que dixieron e fizieron contra Dios, assi cuemo sabes tu que contescio, prometio me Ell a mi que uiuria yo fasta en este dia; e son oy quarenta e çinco annos de quando nuestro Sennor dixo esta palabra a Moysen, andando el pueblo de Israhel por el desierto, e cumplo yo oy que nasci ochaenta e .v. annos, et siento me por tan ualient e tan arreziado cuemo en el tiempo en que me enuiaron que escodrinasse esta tierra; et fasta oy en dia, tan bien pora lidiar como pora andar, he la fuerça que auia en aquel tiempo; et bien sabes tu, ca lo oyest, que me prometio nuestro Sennor a mi este mont e esta tierra o moran los del linage de Enachim, et dame le tu; e maguer que ay grandes cibdades cercadas de muros muy fuertes, uere si sera Dios comigo e si me ayudara contra ellos e las podre yo destruyr cuemo me lo El prometio.»Josue bendixo estonces a Caleph, e diol tierra de Ebron por heredat; et daquel tiempo fasta la sazon que los judios ouieron so poder en tierra de promission, fue siempre Ebron de Caleph mientre el uisco; et desi de so linnage, por que fizo Caleph lo quel mando Dios; e ante desto ouo Ebron nombre Cariatarbe, et alli en tierra de Enachim fue Adam. Et pues que Ebron fue de Caleph, quedaron y las batallas.
Esta que auemos dicha fue la suert del linnage de Judas que partieron ellos despues por sus parentescos; et fueron los terminos de los de Edom fastal desierto de Sin, que yazie contra medio dia, e fasta la postremera partida de la çinta de medio dia; et comiençasse de somo del mar muy salado, e del lugar a que dizen la lengua dell, cuemo cata a medio dia; e ua contra la sobida dell Escorpion, e passa a Siria, e sube dent a Cades de Barne, e uiene a Effron e dend a Aram, e çerca a Cariacarea, e passa dalli a Se-
mona, e uiene a la torriente de Egipto; et acaban se estos terminos del otra part en el grant mar, et este es el termino de la cinta de medio dia. Mas de parte de orient fue el comienço della el mar muy salado, e touo fasta la postremeria del Jordan, e fasta los logares que catan a aguilon, et dessa lengua del mar fasta esse mismo rio del Jordan; et subie este termino a Bethagla; et passaua de parte de aguilon a Betharaba, e yua a la piedra de Boen, fijo de Ruben, et llegaua fasta los terminos de Debera e del ual de Achor contra aguilon, assi cuemo cataua a Galgala, que yazie de trauiesso de la subida de Adomin, que era de la torriente de parte dell abrego, e passo las aguas que llamauan la fuent del Sol; et fueron los cabos desta suert de los de Judas a la fuent Rogel, e subio essa suert por el ual del sijo de Hermon de cuesta de los jebuseos a parte de medio dia, e esta es Jherusalem; et alçando se dalli fue a la cabesça del mont que era contra Gethuno a parte de occident, en somo del ual Raphaym contra aguilon; et passo de la cabesça daquel mont fasta la fuent dell agua Nepthoa, et uino a las aldeas del mont de Effrom, e baxosse en Baala, que era Cariathiarin, cibdat de las seluas; et tenie en çerco de Baala contra occident fastal mont Seyr, et passaua de alli a cuesta del mont Jarin a aguilon e llegaua a Celhon, et dalli descendie a Bethsamis, et passaua de Bethsamis a Tanna, et uinie de cuesta contra parte de aguilon a Acaron, e abaxauasse alli, et aquel lugar baxo auie nombre Sechrona, et passaua el mont Baala, e uinie a Jebneel, e ençerrauasse contra occident de la ribera del grant mar; et estos eran los terminos de la suerte de los de Judas a derredor daquello que partieron todos assi como era el parentesco daquel linaie. Et a este Calef, fijo de Jephone, dio su part Josue en medio de los otros de Judas, assi cuemo lo mandara Dios; e fue la su part Cariatharbe, que fuera del padre de Enach, e esta era Ebron; et aqui eran los tres fijos del linaie de Enach de los que dixiemos que auien tan grandes cuerpos que eran ademas, segunt los otros omnes; et ouieron estos nombres: ell uno Sisay, ell otro Achimon, el terçero Tolmay. Et pues quel dieron esta tierra a Caleph lidio con ellos e ayudol Dios, e uencio los e destruxo los; desi subio por su tierra adelant, e uino a los que morauan en Dabir; et Dabir ouiera nombre primera mient Cariathsepher, que es tanto como cibdat de letras, segunt dizen Josue e Jheronimo por el traslado de la Biblia.Et quando llego Caleph a aquel lugar con sus compannas dixo por pueblo: «Qui conbatiere a Cariathsepher e la
prisiere, darle e yo a Axa, mi fija, por mugier.» Et priso la Othoniel, fijo de Geneth, hermano menor de Caleph; et diol Caleph a Axa, su fija, por mugier, como auie prometido e puesto, e con ella Cariathsepher.Pues que fueron casados Othoniel e Axa, e estauan ya en uno como marido e mugier, un dia que yuan amos en uno en so camino fablo el con ella, e dixol e ensenno la cuemo pidiesse a so padre una tierra; et un dia otrossi yendo por so camino, yua Caleph cerca essa su fija, e ella en una bestia menor, e començo a sospirar, e demandol Caleph: «¿Que as?» Respusol ella: «Padre sennor, dame la tu bendiçion; tu me heredest e diste tierra a parte del abrego, que es tierra seca e sin aguas, mas pido te por merçed quem des con ella tierra ques pueda regar.» Et Caleph oyo el ruego de su fija, et sobre aquello quel auie dado, diol dos tierras que eran amas regantias, et segunt diz la estoria de la Biblia ell una era desuso e ell otra deyuso.
Estas fueron las cibdades que ouo en cabo de los terminos de la suerte destos fijos de Judas: cerca los terminos de Edom, de parte de medio dia Capsael, Edel, Jagur, Heccina, Demona, Addada, Cades, Asor, Gethna, Ypheth, Telem, Balaoth, otra Asor, Nabia, Carioth, Effron, Acraman, Sanie, Molida, Asergadda, Asemoth, Bethpheleth, Asersual, Bersabee, Baychya, Baala, Hymesen, Berolath, Selimeten, Remmoth; et fueron todas estas cibdades de los terminos desta suerte treynta e nueue, e todas con sus aldeas; et en las campinnas e en los llanos dessa suert eran estas cibdades e pueblas: Saraa, Aseno, Azanoe, Enganne, Caphua, Enaym, Echemoth, Adulam, Seco, Azecha, Sarin, Aditay, Geda, Giderothaym; et estas que son ueynt e quatro cibdades, eran con sus pueblas all un cabo. Sanan, Aseba, Magdalgad, Delen, Melcha, Petel, Lachis, Bascat, Esglon, Esbon, Leemas, Gethedis, Gideroth, Bethdagon, Nemia, Maçeda; et estas otras cibdades que son diez e seys con sus uillas. Otrossi all otra
part Jambane, Ether, Asam, Jeptha, Lesna, Nesip, Ceyla, Aczip, Maresa; estas otras nueue cibdades e sus uillas. E Acharon con sus aldeas e sus uilletas. Et de Acharon fastal mar todas quantas se catan con Azoth e sus aldeas; et Azoth con las suyas e sus villetas, e Gaza con las suyas fasta la torriente de Egipto eran all otra part, e acabauasse essa suert dessa part en el grant mar. Et en el mont: Sami, Jorther, Saco, Edenna, Cariathsenna, et esta es Dabir, Adab, Istemo, Ami, Gosen, Olom, Gilo, et estas onze cibdades e sus uillas yazen dell otro cabo a su part. Arab, Roman, Esaam, Amum, Bethphasua, Afecha, Aminacha, Cariatharbe, et esta es Ebron, et Sior; estas nueue cibdades e sus uillas otrossi eran a su parte. Maon, Herman, Ziph, Jotae, Zerael, Zachadanin, Zanoe, Chami, Gabaa, Canna, otrossi estas diez cibdades e sus uillas en su cabo. Abal, Bethsur, Gedor, Mareth, Bethanoth, Bethheçen, et estas seys cibdades e sus uillas otrossi que yazen a su part. Cariathbaal, et esta era Cariathiarin la mayor cibdat de las seluas, e Redba; et estas dos otrossi e sus uillas a su part. En el desierto de Betharaba: Medin, Siriacha, Nenpsa, et las cibdades de la sal et Engadi, que eran seys cibdades e sus uillas que yazen a su part. Et fueron en estas çibdades en uno por todas çient e onze. En tod esto los jebuseos morauan en Jherusalem, et a estos non los pudieron destruyr nin echar dent los de Judas, et y moraron todos en uno fasta que los judios fueron dalli sennores en cabo.Cayeron las sus suertes a los fijos de Joseph del Jordan contra herico e contra las sus aguas cuemo yua de part de orient, por el desierto que subie de Jherico al mont Bethel e salie de Bethel a Luza, e passaua el termino de Archithareth, e descendie a occident cercal termino de Jefleth, fasta los terminos de Bethoron de yuso, e a Gazer; et acaban se las tierras destas suertes de los fijos de Joseph que fueron Manasses e Effraym, en la grant mar; et fueron los terminos de la suerte de los de Effraym, el fijo mayor de Joseph, con todos sus parentescos de parte de orient: Astaroth-Addar fasta Bethoron de suso; et fueron estos terminos fasta la mar et de part de aguilon: Machinatad assi como uiene aderredor dessos terminos contra orient fasta en Tanatselo, et passaua de orient a Janoe,
e descendie de Janoe a Astaroth e a Noa, et uinie dent a Jherico, e salie al Jordan; de Taphua passaua contral mar al ual del cannaueral, e acabauasse en el mar de la mayor e mas meior de la sal; et estos terminos que se encierran entre estos lugares que dixiemos fueron la suerte de los de Effraym. Et diz la estoria de la Biblia en el quinzeno capitulo del libro de Josue que estos de Effraym ouieron cibdades apartadas con sus uillas en medio de los heredamientos de los de Manasses; et moraua otrossi un pueblo de los cananeos en Gazer, que cayo en la suerte de los de Effraym, et dize otrossi essa estoria que los de Effraym non los mataron nin los destruyeron, et estos cananeos moraron con los de Effraym todos en uno, fasta que los judios ouieron alli al cabo llenero poder, et pero en tod esto los cananeos fincaron por pecheros de los judios.Agora dezir uos emos de la partida de los de Manasses.
Manasses fue el primero fijo de Joseph, et Machir el primero de Manasses, et Galaad de Machir, et este fue omne guerrero e batallador, et ouo con sus compannas por heredat a Galaad e a Basan. Otrossi dieron todas sus partes a los otros de Manasses segunt sus compannas: a los fijos de Abgezer, et a los de Beleth, et a los de Esriel, et a los de Sichen, et a los de Epher et a los de Semida, et estos fueron todos uarones fijos del linage de Manasses, fijo de Joseph, ca a Salphaath, fijo de Efer, fijo de Galaad, fijo de Machir, fijo de Manasses nol fincaron fijos uarones, si non fijas solas, et ouieron estos nombres segunt es dicho en el libro Deuteronomio: Maala, Noa, Egla, Melcha et Thersa; et estas uinieron a Eleazar, el sacerdot, e a Josue e a los otros principes de los linages, e dixieron les: «Sabedes uos que mando nuestro sennor Dios a Moysen que ouiessemos nos nuestra partida del heredamiento entre nuestros hermanos, quando lo partiessedes.» Josue menbros dello, e dioles su part entre sus hermanos; et cayeron diez medidas a los de Manasses, sin tierra de Galaad e de Basam, por esto que heredaron las fijas de Manasses; et Galaad cayo en suert a los otros fijos de Manasses que non fueron contados en estos. Et fue el termino de la suerte de los de Manasses de Aser a Machinathath que cataua contra Sichen, et salie a diestro cerca los moradores dela fuente Tafua; et fuent Taphua era dessa part cerca los terminos de los de Manasses; e aun, segunt que diz la Biblia, que cayo la tierra dessa fuent en da suert dessos de Manasses e de los de Effraym, et descendie el termino dessa suert por el ual del can-
naueral contra medio dia por la torriente de las cibdades de los de Effraym que dixiemos que eran entre las cibdades de los de Manasses; otrossi era el termino de los de Manasses de parte de aguilon de la torriente e de la salida della assi cuemo yua al mar; et de la parte de abrego e de aguilon essos terminos ouo la suert de los de Manasses que la de los de Effraym, et amas las encierra la mar de la una part, e ayuntan se en uno en la suert de los de Aser de parte de los de aguilon et otrossi en la de los de Ysacar de parte de orient. Et ouieron heredat los de Manasses entre los de Ysacar e los de Aser a Bethsan con sus aldeas, et a Geblaan con las suyas, et a los moradores de Dor con sus castiellos et a los de Emor con los suyos e sus aldeas; otrossi ouieron a los de Thanath con las suyas, et a los moradores de Maçeda con sus aldeas, et suya fue otrossi la tercera parte de la cibdat de Nepheth. Et a estas cibdades non las pudieron destruyr los de Manasses, et començaron a morar los cananeos en esta tierra como seguros entre los de Manasses, pero pues que los de Israel fueron cresciendo e podiendo mas, conquirieron a los cananeos e fizieron los sos pecheros, mas non los mataron.A los del linage de Joseph fazien se les poco las suertes de los heredamientos que auien, et mostraron lo alli a Josue, e dixieron le assi: «¿Por que nos diste por heredat tierra duna suerte e duna medida, seyendo nos tamanna muchedunbre cuemo somos, e nos bendixo nuestro Sennor e nos acrescio assi, bendito sea Ell?» Respuso les Josue: «Sy mucho pueblo sodes, salid a la selua, et taiad, e façet espacios e anchuras en tierra de los fferezeos e de Raphaym, e todo pora uos, pues que angosta se uos faze la suert que uos dieron.» Dixieron le ellos: «Non podremos nos sobir en las montannas, ca traen carros ferrados los cananeos que moran en los llanos o son assentados Bethsan con sus aldeas e Jezrael, que tiene cuya es la meatad del ual o moramos nos e auremos a morar.» A esto les dixo otrossi Josue de cabo: «Linnage de Effraym e de Manasses, mucho pueblo sodes e mucho podedes, e bien lo asmo que non auredes una suert; mas passat el mont, e taiaredes y, e alimpiaredes de los aruoles e de la selua los lugares que uos semeiaren buenos, e faredes espaçios e anchuras o pobledes, e despues podredes yr adelant desque destruyeredes los cananeos, ca desta guisa destruyredes a aquellos que dezides que an carros de fierro e que son yent muy fuert.»
Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, e tornaremos a las razones de los gentiles, et contar uos emos entrellas de tierra de Phenicia e de Thebas.
De tierra de Phenicia departen Paulo Orosio, e el Libro de las Prouincias.
e Lucas, obispo de Thuy, e otras muchas estorias que aquellas dos cibdades e reynos a que dixieron Tiro e Sidon son tierra de Phenicia; et por mostrar esta tierra o yazie, dize assi Paulo Orosio, en razon de Siria, que del rio Eufrates, assi cuemo tiene de parte de orient e ua a la nuestra mar, que es de part de occident, e dalli a septentrion, e de septemtrion a la cibdat que dixieron de Cusa, o yaze el lugar daquella cibdat en la frontera de Capadocia e de Armenia, non aluenne del logar o nasçe el rio Eufrates, et dalli fasta Egipto e al postrimero seno de Arauia, cuemo ua contra la partida de medio dia con un sulco luengo, et del mar Uermeio cuemo tiene la grant mar que cerca toda la tierra e se estiende contra occident; et diz que todas quantas tierras yazen entre estos terminos nombrados, que todas general mientre an nombre Siria, et cuenta que en esta tierra de Siria que a muy grandes prouinçias, cuemo son Agena e Phenicia, cuyas son aqui las razones, et tierra de Palestina; e esto sin las tierras que touieron aquellos fijos de Abraham e de Cetura, de quien dixiemos en la primera parte desta Estoria que fueron llamados sarrazinos del nombre de Sarra, su madrastra, mugier linda que fue de Abraham, et aun sin tierra de Nabathea, que yaze en la partida de orient, la que poblo Nabayoth, fijo de Ysmael, fijo de Abraham; et assi como departe Paulo Orosio, en estas tierras a doze yentes, mas non nombra quales.El Libro de las Prouincias cuenta de tierra de Phenicia desta guisa: diz que Phenix, hermano de Cadmo, salio de Thebas de Egipto, e ueno a Siria, e gano y a Sidon, et regno y, e mudo el nombre a la tierra et del suyo, que era Phenix, llamola Phenicia. Mas de la conquista daquella tierra de Sidon e de cuemo reyno y aquel rey Phenix, assi fue cuemo lo nos auemos contado en esta Estoria ante desto. Et alli, segunt cuenta el Libro de las Prouincias otrossi, en aquella tierra de Phenicia es la cibdat a que llaman Tiro, e dieron le este nombre de Tiron que dizen en essa tierra por angostura, por que en tal logar fue poblada essa çibdat de Tiro contra la que propheto Ysayas; et es el reyno de Sidon tierra muy abondada de pescados, et por ende le dixieron otrossi este nombre Sidon, ca en el lenguage daquella tierra dizen sidon por pez e por abondo de muchos pescados.
De tierra de Cilicia departe el Libro de las Prouincias desta guisa: que aquel reyno de Ciliçia ouo este nombre dun omne que era dent, et despues a tiempo reyno y el fijo del rey Agenor que auie nombre Cilix; et aun dize esse Libro de las Prouinçias que de su nascimiento quel dixieron Phenix, mas segunt nos fallamos por los dichos de Ouidio, e de Paulo Orosio, e de Lucas, obispo de Thuy, e de muchas otras estorias de los nuestros sabios latinos, e lo auemos nos contado ya otrossi ante desto, destos tres inffantes Cadmo, e Phenix e Cilix, que enuio el rey Agenor su padre a uuscar a Europa su fija e hermana dellos, Cadmo fue el mayor dellos, Phenix el mediano,
et Cilix el menor; et por que touo Cadmo por bien que reynasse Phenix de luego, dieron le Thiro e Sidon, e fizieron le ende rey, et ganaron despues aquella tierra de Cilicia que dieron a este Cilix, e fizieron le otrossi rey dend los hermanos; et por que andaua y por mayor Phenix que Cilix quisieran algunos llamar el nombre de Phenix a Cilix e aun la su tierra mas cierta mientre Cilix fue el rey daquel reynado e del nombre del llamaron a essa tierra Cilicia; et dize esse Libro de las Prouincias e otras estorias que fue Cilix dante que el rey Juppiter, mas pero los qui mas çierta mientre fablaron desta estoria dizen que a una sazon fueron estos tres hermanos e Juppiter et cuenta otrossi adelant essa Estoria de las Prouincias que toda la mayor parte desse regno de Cilicia que es tierra llana e campinnas. Et diz que de parte de occident tiene Ciliçia a tierra de Liçia por frontera, et de parte de medio dia fiere en ella la mar de Persia; de espaldas le yazen los collados del mont Toro; por medio della corre el rio Cigno. Esta tierra a por cibdat mayor de las otras e cabesça del reyno a Tarso, et el mayor e meior castiello della uno a que dizen Crorios, dond diz esta Estoria de las Prouincias que uiene mucho açafran e muy bueno, e de meior olor que otro, e mas amariello que oro e lo que mas tinne. Et çerca Cilicia yaze Licia, otra tierra que diz que es como una partida della, e tiene la de parte de orient, et a Licia çerca la mar de part de occident e medio dia, et de parte de septemtrion tiene a tierra de Caria, o es el mont Cimeroa, que echa de si fuego de noche en tiempo de las calenturas, assi como el mont Ethna en Sezilla de Europa, et otrossi el mont Veseuo en Canpanna; et en este mont Veseuo murio Plinio afogado del bafo de las calenturas de la fuerça del fuego dalli, assi como lo cuenta el mismo en el prologo del so libro que el fizo de la Natural Estoria, dond uos diremos mas adelant en su lugar e en so tiempo. Et esta tierra de Cilicia yaze en Asia contra parte de medio dia entre Panfila e esta Liçia de quien aqui dixiemos. Et otrossi esta es aquella Cilicia, donde dize la santa Escriptura de la Yglesia de Cristo que se ayuntaron los sabios a contender con sant Esteuan sobre la ley e la fe, e los uencio ell, pero apedrearon le y ellos.Agora dezir uos emos de la tierra et del reyno de Thebas.
De la razon de Thebas la de Cadmo dezimos assi que es en Europa; et departe della otrossi aquel Libro de las Prouincias, e dize assi: que Thebas una ysla es del mar Occeano, que es el mar mayor que çerca toda la tierra aderredor et que yaze entre septemtrion e la partida de occident çerca Bretanna, et ua de la otra parte el so reyno çerca de Athenas e dell mont Elicon; et cuenta alli sobresto aquella Estoria de las Prouincias que lieua Thebas este nombre del Sol, por que dize que en derecho della que faze el Sol su estada e su parada en el tiempo del uerano, alli fasta o el mas alto sube en tod el anno; et aun mas cuenta desto aquel Libro de las Pro-
uincias que daquella ysla de Thebas adelant, como ua contra la parte de septemtrion e dend adelant, que non esclaresçe bien el dia, tanto que diz aun que fascas non ay dia, ca non luze dalli a alla el, e mayor mientre en el yuierno quando ua mas baxo contra la parte de medio dia; onde departe otrossi que el so mar assi esta cuemo cosa perezosa, e esto es que se non mueue, e aun diz que esta quaiado del frio que es alli grant ademas, et maguer que esta ysla de Thebas yaze en la mar cuemo es dicho, pero diz que a por fronteras de la parte de aquent las islas Orcadas que son treynta e tres. En esta cibdat de Thebas reyno este rey Cadmo, e fizo muchos fechos de grand entendimiento en letras e en estudios de los saberes, et regnando y caso, e fizo fijas mas non fijos, e ouo dellas nietos e grandes generaciones e de muy alta guisa, como uos contaremos adelant en so tiempo.Agora dexamos aqui la razon de Cadmo e de la cibdat de Thebas, ca adelant uos contaremos ende mucho mas, fasta que uerna la razon a Ethiocles e a Polliniçes, que fueron hermanos, e fijos de so hermano e herederos daquel reyno de Thebas, sobre que ouieron a lidiar amos en uno, e fueron destruydos ellos e la tierra, e perdudo el sennorio del reyno, dont fizo despues Estaçio en latin por uiessos un grant libro desta estoria, cuemo uos lo contaremos otrossi adelant en so logar, et dezir uos emos aqui luego de la cibdat de Troya, por que uaya la su razon segunt aquel tiempo en que los sabios cuentan en sus estorias de la puebla e de los fechos della.
El fecho de la cibdat de Troya fue muy grant cosa, e fablaron ende muchos autores de los gentiles e otros sabios, mas pero semeia a algunos que desacuerdan entre ellos los unos de los otros sobre la razon del tiempo en que la poblaron, ca dizen Eusebio e Jeronimo en la cronica de las razones del tiempo en que Moysen era cabdiello de los ebreos, que fue poblada Troya andados treynta e quatro annos de quand el fue cabdiello, et dos de Amitens, rey de Assiria, et treynta et dos de Echireo, rey de Sicionia, et ocho de Stenelo, rey de Argos de Grecia, et diez de Anphiteon, rey de Athenas, et seys de Ramesses, rey de Egipto. Maestre Godofre otrossi cuenta en la dozena parte del Pantheon en el quarto capitulo, que Troya fue començada a seer cercada de muros con menas en tiempo de Josue, cabdiello de Israel; onde dize el ende seys uiessos, mas pero non nombra ell anno sennalado en que fue, et los uiessos son estos, e dizen assi en latin:
Temporibus Josue surgunt noua menia Troie, Dardanus et Trous Jouis ambo semine pollent, Hi duo troiana menia prima parant, Ffratribus hiis binis noua Troia creatur ab imis,
Vndique sublimis fit turribus insita primis, Milicia populis plena superba nimis.Et estos uiessos quieren dezir desta guisa en el lenguage de Castiella: en los tiempos de Josue se leuantaron menas nueuas en Troya, e esto es que fueron fechas e nueua mientre labradas; et esto quiere dezir que nunqua aquella cibdat fuera daquella guisa cercada dantes, et que Dardano e Troo fueron hermanos, et fijos del rey Juppiter, e nobles por si, et estos dos hermanos fizieron primera mientre muros a Troya, e esto es que estos la çercaron primero, et semeia que muestra adelant por aquel uiesso que pone alli: Ffratribus hiis binis creatur ab imis, que diz assi en el nuestro lenguage de Castiella, que destos dos hermanos fue poblada Troya primera mientre e de comienço; et del fecho desta puebla dize otrossi el postrimero destos seys uiessos que fue çibdat llena de caualleria, e de pueblas e yent muy loçana e soberuia. Cuenta otrossi aquel que escriuio la estoria del fecho desta çibdat, que la puebla della que fue fecha en el tiempo de Josue; onde del tiempo del comienço de la puebla desta çibdat los unos dizen duna guisa e los otros dotra, assi cuemo departido es aqui, ca los unos cuentan del so comienço della andados treynta e quatro annos dell sennorio de Moysen, los otros dizen que en el tiempo de Josue; mas pero en tod esto tenemos que se non deue y fazer fuerça, por que Josue alcanço el tiempo del sennorio de Moysen, ca seyendo cabdiello Moysen, lidiaua ya Josue por mandado de Moysen, et los tiempos de los cabdellados destos dos principes muy ayuntados fueron, et aun el de Josue en el de Moysen se començo, quando lidiaron con los de Amalec; dont dezimos que en estos departimientos del tiempo de la puebla desta çibdat que non ay desacuerdo que ningun danno tenga, et maguer que semeie a los que lo non catan bien que se contrallan los sabios sobre los tiempos que dixieron del fecho desta çibdat, si lo bien cataren ueran que non son contrallos, ca si dizen Eusebio e Jheronimo que fue poblada Troya andados tantos annos del sennorio de Moysen e que la poblo Dardano, et maestre Godofre diz que fue çercada de muros con menas primera mientre en tiempo de Josue, non erro ninguno, ca si fue Troya poblada en aquel tiempo de Moysen, ya era Josue e acabdillaua ya en la yent por mandado de Moysen, et si fue otrossi çercada nueua mientre de muros e de menas en el tiempo del sennorio de Josue, fue otrossi bien e non contrallan las razones, ca pudo seer poblada en aquel tiempo e cercada en este otro, por que a las çibdades primero las començaron a poblar e despues a cercar.
Et desta cibdat auemos fablado en el libro Numero en razon de la su puebla, e aqui uos dezimos della en razon de la su çerca e de los sos muros, et adelant contar uos emos del fecho della, e de los sus reyes, e de los sus çibdadanos e de las cosas que y acaescieron fastal so destruymiento; et aun el su destroymiento contar uos lo emos en so tiempo, assi cuemo lo cuentan essas Estorias de Tro-
ya e escriptos dotros sabios poro lo fallamos, e estas razones uerhan por sos tiempos, ca non fue todo a un tiempo nin a una sazon.Assi como las Estorias cuentan, del linnage del rey Juppiter uinieron los que esta çibdat poblaron, onde sobre las raçones desta puebla cuenta la Estoria desta çibdat de Troya en su comienço las costumbres e los fechos del rey Juppiter, e diz que fue este rey omne muy peccador, e que uisco en tantos peccados que en tod el mundo nol fallauan par nin quil semeiasse, onde las Estorias por departir cuemo, dizen que fue mago; e es mago el qui sabe ell arte magica, et la sçiençia magica es aquel saber con que los quel saben obran por los mouimientos de los cuerpos celestiales sobre las cosas terrennales, e sobre todas aquellas que son de dentro del cerco de la luna, et encantan con este saber a los otros omnes en las uistas, e fazen les cuedar e creer de las cosas que ueen, que seyendo unas que son otras, mudando les ell encantador las figuras dellas en los oios con sus encantamientos, e confeciones, e poluos, e sofumerios e aun otras cosas que ay puestas, assi cuemo cuentan Hermes, e Balenuz e Ledan en el Libro que dizen de la Suma, en el capitulo del Dragon. Et tal mago e sabio cuemo cuenta aquella Estoria de Troya fue el rey Juppiter, en cuyas obras se fazien muchos peccados a las uezes; ca segunt los omnes creen, mudauasse el rey Juppiter por su saber e por so encantamiento en semeiança de todas aquellas cosas que querie, mas que otro omne nin otro sabio que en toda aquella sazon fuessen; et aun mas ennaden las Estorias sobresto en esta razon, que todos aquellos reyes, e los otros omnes, e las reynas e las otras mugieres a quien los gentiles llamaron dioses, ca de uarones e mugieres ouo muy grandes sabios a aquella sazon en los gentiles, que todos ouieron este saber magico, pero segunt mas e segunt menos; et por los encantamientos e trasechos, e por estos fechos tales que los otros omnes les ueyen fazer desta guisa, cuedando que ellos por su uertud de santidat de dios lo fazien e non tanto por aquellos encantamientos, tenien que eran santos e llamauan los dioses por ende. Et otrossi por que non obrauan todos egual mientre en todo, mas los unos sobre unas cosas mas que sobre otras, e los otros sobre otras mas que sobre aquellas, dixieron a cada uno dellos dios daquella cosa sobre que mas sabie e obraua; et fue el rey Juppiter omne muy de mugieres, tan bien de uirgenes cuemo de orden e dotras, e aun de las casadas, onde le llama en el latin aquella Estoria de Troya adulter, e dize esta palabra adulter en el latin, segunt departen los esponedores, tanto cuemo ad alterius, esto es a la dell otro, fascas a mugier agena e casada, et es dicho en el lenguage de Castiella adulterador aquel qui esto faze, e dan este fecho por peccado mortal en toda ley, ca en toda ley es tenudo por bueno el casamiento e mandado guardar le; et tanto fue grant el
talant e el poder que el rey Juppiter ouo en querer mugieres, e auer las por el so saber e por el so poder, que nol finco parienta nin otra ninguna que el quisiesse que la non ouies, saluo ende la deessa Thetis, mugier de Peleo e madre de Achilles, de quien sopo Juppiter, segunt dizen las Estorias, que si la ouiesse que farie en ella fijo que serie meior que si, e non la quiso por esta razon: por non fazer el fijo quel uençiesse en ninguna mayoria; et caso con su hermana Juno, e ouo que ueer con Diana, e con Minerua e con Venus, sus fijas, et otrossi con algunas de sus nietas, como con la reyna Europa e otras que serien muchas de dezir; et ouo mugieres a la manera que leemos en esta estoria del Uieio Testamento que las ouo el rey Salamon. Et los gentiles daquel tiempo, enartados en este rey por tantos fechos cuemo auemos dichos quel ueyen fazer por sos encantamientos e sos trasechos que fazie en toda cosa, et los demonios otrosssi, que diz la Estoria que aquexauan a los omnes a cuedar que assi era e creer lo, establescieron le por so dios sobre todos los otros, tan bien los dioses como los otros principes de la tierra, sabios e poderosos.Pero con tod estas sus costumbres quiere dezir en latin este so nombre Juppiter tanto como juuans, pater et juuans pater en el lenguage de Castiella tanto como padre ayudant, et aun dotra guisa, segunt espone la Estoria de Troya en el primero capitulo, Juppiter tanto quiere dezir cuemo adelantado de todos sos dioses gentiles e de otros por so saber, et tanto era de sus yentes exaltado e puesto en grant ondra, que establescieron las yentes entre si que del linnage del tomassen pora todas las tierras reyes que reynassen sobrellos, e aun llamauan yent de dioses a todos los del so linnaie, et aun, assi como uos lo auemos ya contado ante desto, Juppiter, segunt los Esponimentos de Ramiro en la Biblia, tanto quiere mostrar en el nuestro lenguage de Castiella cuemo enemigo appartant o sennor apartador.
En este lugar queremos uos departir mas deste saber e de los obradores, por ell; et cuemo quier que la Estoria de Troya diga deste rey Juppiter como auedes oydo que era omne peccador, e uiuie en muchos pecados e esto mayor mientre quanto es en razon de mugieres, pero muy sabio rey fue, e muy poderoso e fazedor de muchos nobles fechos, assi que los sabios estrelleros este nombre pusieron a la segunda planeta, et es la planeta Juppiter; e assi como dizen Ptholomeo en el Almagest e los otros sabios que fablan de las estrellas e de las planetas, una de las mas benignas e mas bien querias planetas que a en todas las siete es Jupiter, et quando uienen en la ordenança de sus çercos de guisa que pueda seer, estorua la planeta de Jupiter los males e las asperezas de la planeta de Saturno, que es malquerio, e atiempra
las de Mars, que es otrossi brauo e malo, entre quien esta Juppiter en la ordenança de sus çercos.Deste rey Juppiter fallamos por los auctores de los gentiles que entre fijos e fijas ouo mas de treynta, que fueron todos los que menos reyes e reynas, e sobresso llamados dioses e deessas de sos gentiles cada uno en sus cosas, como Mercurio, que es otrossi una de las siete planetas, quel llamaron dios de los tres saberes del triuio, e de fisica e de las mercaduras, et a Pallas, fija del rey Juppiter, deessa de los quatro saberes del quadruuio, e de batalla, e de las oliuas, e de toda la natura de filanderia, e de texer e de labrar de aguia, et assi de los otros e de las otras fijas de Juppiter. Et entre los otros fijos ouo el rey Juppiter estos dos, a Jasio e a Dardano, mas de Jasio non fallamos de que madre lo ouo. A Dardano, segunt cuenta el Libro de las generationes de los gentiles, fizol en Electra, fija de Athlant, rey de los occidentes de Europa e de Affrica, et uino la generation del rey Athlant desta guisa, assi cuemo cuenta el Libro de las generationes de los gentiles: Demogergon, a quien los gentiles touieron por el primer omne e otrossi el primero de sos dioses, fizo a Titano el gigant, Titano a Japeto, Japeto al rey Athlant, el rey Athlant, en Pleyone fija de Occeano, a Electra; otrossi aquel Demogergon fizo a Orion, Orion al rey Celio, el rey Celio al rey Saturno, el rey Saturno al rey Juppiter, el rey Juppiter, en aquella Electra fija del rey Athlant cuemo es dicho, fizo a Dardano, et este Dardano fue el primero que poblo a Troya.
Agora contar uos emos de la puebla de Troya.
Dardano e Jasio, amos hermanos, salieron de Grecia en uno, e uino Jasio a tierra de Traçia e Dardano a Affrica; e reyno alli este Dardano primero que otro omne, et por fazer puebla que fuesse cabesça del so reyno, la que non auien aun estonces, cato por toda aquella tierra el mas apoderado lugar de fortaleza pora deffender se de enemigos, e otrossi meior de heredades, e de rios, e de montes e de las otras cosas poro la puebla fuesse fuert, e noble e abondada; et uino a un lugar que dizien Frigia por so nombre sennalado, maguer que a toda aquella tierra dizien assi. Et assi como cuenta la Estoria de Troya, este nombre Ffrigia fue tomado duna fija de la reyna Europa a quien dixieron otrossi Ffrigia; et departe la Estoria de los logares daquella tierra desta guisa, et diz que toda aquella tierra auie nombre Troya, e Ffrigia que era una prouincia della, e que fueron dos las Ffrigias, et all una llamaron Ffrigia la mayor, e all otra Ffrigia la menor; et cuenta que en Frigia la mayor fue la cibdat a que dixieron Smirna, en que era la una de las mayores siete yglesias de cristianismo de que fabla sant Johan euangelista en el libro Apocalipsi.
En Ffrigia la menor fue ell otro castiello e cibdat a que llamaron Ylio, et era
el mas fuerte logar de toda aquella tierra, e meior de eredades e mas abondado de las cosas; et alli poblo Dardano la cibdat que querie pora cabesça de so reyno, e del so nombre llamola Dardania, et este fue el primero nombre que la cibdat de Troya ouo, assi cuemo cuentan las Estorias. Et desta cibdat e de los sos fechos uos auremos a fablar mucho en esta Estoria, por que el so fecho fue muy grand e marauilloso, que saluo ende las siete marauillas que contescieron en los comienços de las seys edades, como uos auemos departido en el comienço desta Estoria, mayor fecho que el de Troya nol ouo nin a aun oy en el mundo, ca maguer que fue ella destroyda pero en el destruymiento tantas yentes se ayuntaron e tan nobles, e tantas otrossi las mortandades que se fizieron y, que non fueron mayores nin mas marauillosas en otra partida del mundo; de mas que de la su yent fue poblada la çibdat de Roma, como uos lo contaremos todo adelant en sos logares.Pues fue poblada de su comienço la cibdat de Troya en el tiempo en que era Moysen cabdiello de Israhel, andados de Adam, segunt la Cronica de Eusebio e Jeronimo por la cuenta de los ebreos, tres mill e ochocientos e treynta annos, et segunt los Setaenta trasladadores quatro mill e dozientos e quarenta e seys, et segunt el tienpo en que Josue fue cabdiello de Israhel, ennadidos çinco annos mas en cada una destas cuentas; et reynauan estonces estos reyes en estos reynos: Amitens en Assiria, Echireo en Sithionia, Danao en Argos, Anphiteon en Athenas, Ramesses en Egipto.
Agora dexamos aqui la razon de Troya, ca adelant tornaremos a ella et contar uos hemos del tiemplo de la ysla Delphos, que era uno de los mayores siete tiemplos que los gentiles fizieron en el mundo a sus planetas, e comol encendio Fflegeto yl quemo; et por la razon deste tiemplo de Delphos, auer uos emos a contar otrossi del tiemplo de la ysla Delos, por que son unas las razones e en tierras que se tienen unas con otras.
Andados ueynte dos annos del tiempo en que Josue fue cabdiello de Israhel, segunt cuenta Eusebio e Jheronimo en sus Cronicas en las razones dese tiempo de Josue, fue un omne poderoso de la tierra de la partida de septemtrion a quien dixieron Phegete, et segunt sos fechos paresçe que era omne brauo e malfechor, e dizen que uino a la ysla Delphos al tiemplo del Sol que auie y muy noble e muy onrado de sos gentiles, o daua el so ydolo sus respuestas çiertas a los pueblos segunt que ellos tenien; et por que demandol ell alli de su fazienda, e el ydolo nol respuso ninguna cosa, puso
el fuego al tiemplo e quemol. Et aun segunt cuentan los autores de los gentiles en estas razones, dizen que salto en este Phegeto una pieça daquel fuego del tiemplo, e quel quemo y otrossi; et fueron daquella uengança e uertud muy pagados todos sus gentiles.Agora por que los tiemplos del Sol eran muchos e en muchos logares, e este tiemplo de la ysla Delphos fue despues desta quema mudado a la ysla Delos, departir uos emos agora aqui de la razon por que fizieron tiemplos e ydolos a onra del Sol, e de los lugares o fueron, e desta ysla Delos e dotras que eran aderredor della. Cuentan los sabios que el Sol es una de las siete planetas e en su ordenaçion uiene en medio dellas, ca andan sobrell estas tres: Saturno, Juppiter et Mars; et so el estas otras tres: Venus, Mercurio et la Luna; et ua el Sol por medio entre la tierra e el firmamiento, de guisa que non a mas nin menos dell a la tierra que dell a aquel çielo, por que ouiessen todas las otras cosas comunal la su calentura e la su luz, que es mayor que la de todas las otras planetas nin estrellas; et por que de la humor e de la calor nascen en los elementos todas las cosas que cuerpos an e uiuen, assi cuemo departen los naturales, trabaiaron se mucho los sabios de los gentiles que eran a essa sazon de saber las naturas del Sol segunt ell obra en las cosas de yuso; et entre todos los daquel tiempo fue el mas anciano uno a quien llamaron Phebo, de quien uos auemos ya departido algo en las razones de Pheton, so fijo; et empos Phebo Esculapio, que fue otrossi so fijo de Phebo e muy grant philosopho, e que fue de los primeros de quien uos contaremos adelant mas cosas; et las yentes, cuemo non eran aun tan sabidores, por que ueyen a Phebo muy sabio e obrador de muchas cosas nueuas por esta sciencia, aorauan le cuemo a dios e fazien le sacrificios, e llamaronle dios del Sol, e fizieron le tiemplos pora sus sacrificios e orationes en sus cibdades.
Et por que por conyurationes nin orationes que los sabidores fiziessen por otra planeta, nin estrella nin elemento, non obedescien los espiritos nin uenien a las respuestas de las demandas tan bien como por las conyuraciones de la planeta del Sol, trabaiaron se las yentes daquellas tierras o estas yslas son comol fiziessen en lugares connosçudos tiemplos mayores, e mas apuestos e mas onrados que los otros de las otras tierras; et fizieron le uno en la ysla Delphos, et otro en la ysla Claros, et otro en la de Tenedos, et otro en la de Patarea; et estos tiemplos todos fueron en la partida de Europa. Et tanto fue cresciendo el so fecho de Phebo, e yendo dunas tierras en otras, quel fizieron otro tiemplo en Affrica en tierra de Libia; et este fue otrossi muy grant tiemplo e de grant nombre, e uenien a el todas las yentes de Affrica e aun de mas aluen en romeria, e a fazer y sos sacrificios, e oraciones e onras, e a auer respuestas de sus preguntas que fazien y. E aun le fizieron otro despues en Asia, e este fue ya mayor que todos; e cuenta la Estoria del grant Alexandre que a esto uino Alexandre quando andaua conquiriendo Asia, e aqui eran los aruoles a que dizien del Sol o fablauan los spiritos uisible mientre, e fablaron alli al rey Alexandre yl dixieron toda su fazienda cuemo auie a seer dell fastal cabo de su uida, assi
como lo contaremos conplida mientre en la estoria de Alexandre en so logar e en so tiempo. Et alli moraua otrossi ell aue a que dizen Ffenix que uiue los quinientos annos, cuemo diz aquella Estoria; e algunos de los philosophos fablan de la natura della, e cuemo estaua en aruol sin foias e tan grand que nol podien deuisar el somo, e la uio estar alli el rey Alexandre. Et assi como auie Phebo muchos tiemplos por muchos lugares como es dicho, assi le dizien las yentes muchos nombres; et los de la ysla Delphos llamauan le delphico, los de la de Claros clario, los de Tenedos tenedio, los de Patare patareyo, et los de Affrica el suyo, et otrossi los de Assia el suyo, et dizien le todos comunal mientre Phebo; et los griegos, que ponien nombres a las cosas mas que otra yent, dieron le este nombre de phos que dizen ellos en so griego por aquello que nos dezimos luz en el nuestro lenguaie de Castiella, dont auemos otrossi este otro nombre fuego de phos que es por luz, por que assi como luze la luz e el fuego sobre las escuredades, assi luzie Phebo sobre los otros maestros en las naturas de las crianças que se fazien por la fuerça del Sol, e era otrossi maestro en fisica, e en musica e en otros saberes, tanto que aun sobre todos estos nombres quel llamaron Sol, que es el nombre de la planeta misma e de la su claridat, et por que assi como el Sol a mayor lumbre e luze mas que todas las otras luzes, assi sabie e luzie Phebo sobre los otros sabios de la su sazon en las obras que por las naturas del Sol se fazien.Agora contar uos hemos de los esponimientos daquellas yslas Delphos e Delos.
Dize Plinio en el trezeno capitulo del quarto libro de la Natural Estoria, o fabla de las yslas entre las otras tierras, que en cabo de Europa a parte de Grecia, e que es esto a salliente duna tierra a que dizien Camin, que a muchas yslas que yazen todas unas cerca dotras, cuemo diremos adelant. Et cuenta el Libro de las Prouinçias que es esto en Elesponto entre el mar a que dizien Egeo, e el mar a que llamauan Maleo e ell otro mar a que dizen Mirteo; et daquellas yslas nombra Plinio estas dos, que diz que son meiores entre todas las otras, ell una Clauomesia e ell otra Aegila; et diz que yaze dell otra part una montanna e una muy grant sierra que a nonbre Geresto, et que aquend daquella sierra de Geresto son estas yslas de que dezimos aqui e otras, e todas en çerco aderredor, puestas como por orden; et cuenta sant Esidro e el Libro de las Prouinçias que son estas yslas cinquaenta e tres; et dize Plinio que la primera de todas en que se comiençan las otras que a nombre Andro, e que a en ella un castiello muy fuert, et que desta ysla fasta aquella sierra de Geresto que a de espaçio diez mil passos, e a la montanna que deximos diez e nueue vezes mill passos; et en esta mon-
tanna diz que yaze soterrado Ceo el gigant, que fue padre de Latona, madre deste Phebo de quien auemos dicho. Et diz que aquella ysla Andro que fue de antigo muy onrado lugar por muchos sabios e ombres buenos que ouo y, et cuenta della Plinio quel llamaron muchos nombres: Marsilo la llamo Cauro, Callimaco Antandro, otros le dixieron Lassia, otros Nonagria, et Ydrusia et Eppagrin; et diz que tiene en cerco nueue cientos e tres uezes mill passos; et alli yaze la ysla Delos, et alli otrossi la ysla Delphos; et a mill passos de la ysla Andro e a quinçe mill de la ysla Delos yaze otrossi otra a que llamaron Tenos con un castiello muy bueno que a en ella, e tiene esta en luengo quinze mill passos, e es la mas abondada de buenas aguas que entre todas aquellas yslas a; onde cuenta Plinio que llama por ello Aristotil Ydrusca aquella ysla de ydro que diz el griego por aquello que nos en el nuestro lenguage de Castiella dezimos agua; aun diz que la llamaron a aquella ysla este otro nombre Ophiusa, et empos esta diz que yaze Mitono, con un mont muy grant a que llamaron Dimastico, et cerca essa Porepesimo, et adelant estas otras yslas: Anthea, e Meropia, et Athis, et Prepessinto et Athano, et desi todas las otras yslas son aderredor en cerco. Et departe Plinio que en medio de todas, assi como por medida fecha por campos, yaze la ysla Delos et cerca de si a Delphos, de quien fablamos aqui; et por la razon que yazen todas las yslas, que son cinquaenta e dos, aderredor de Delos e ella en medio, e dizen en griego ciclon por redondeza, llamaron a aquellas yslas todas en uno Ciclades, segunt cuenta sant Esidro en el libro de las Ethimologias en el capitulo de las yslas; onde este nombre Ciclades tanto quiere dezir en el nuestro lenguage de Castiella cuemo cosas assentadas e puestas aderredor en redondeza fecha como por çerco; et llamaron le este nombre los griegos sennalada mientre a estas yslas por que son assi assentadas todas.Agora dexamos aqui estas razones de los gentiles, ca despues fablaremos dellas en sus lugares, e tornaremos a la estoria de la Biblia.
Dicho auemos ante desto cuemo los del linage de Joseph, que fueron Effraym e Manasses, se querellaron a Josue de las chicas suertes de los heredamientos que les diera, e de la respuesta otrossi que les el dio. Pues que los cinco linages, el de Ruben, e el de Judas, e el de Gad, et el de Effraym et de Manasses, ouieron las suertes de los heredamientos que auemos contadas, cuenta Josepho que paro mientes Josue como se fazie ya de muchos dias e era uieio, segunt que dixiemos que gelo dixiera Dios, e querie librar en su uida las parti-
das de las suertes de los heredamientos de cada unos de los otros linages, comol castigara Moysen por el mandado de Dios que lo fiziesse. Et diz que uio otrossi Josue como las tierras de los cananeos que fincauan por conquerir cuemo non eran ligeras de prender, lo uno por la fortaleza de los logares en que seyen assentadas las sus cibdades e las sus moradas, lo al por los muros muy fuertes que diz que auien las çibdades que les fizieran los reyes e sus çibdadanos, et affortalezieron las mas pues que oyeron deste pueblo de los ebreos como uenien, asmando que pues que llegassen e uiessen los muros e las cibdades tan fuertes, que las dexarien e yr se yen dent, cuydando que las non podrien prender, maguer que lo non dexassen por miedo que ouiessen de la muert que los matarien essos cibdadanos, e que por uentura non los querrien conquerir.Et maguer que non eran aun conquis tas, quiso gelas partir Josue ante que muries, et llamo al pueblo en la cibdat de Silo, et ellos ayuntaron se y todos luego e muy de grado; et diz que desque los uio todos alli ayuntados, començo les a dezir muchas buenas razones, et contar les todos los fechos que auien passados Moysen, e ell e ellos, et cuemo fueran y buenos dond eran derecheros de los bienes que le daua el Sennor, e que parassen mientes en los algos que les diera Dios por Moysen, et catassen que por que los guardaran bien de cuemo auien uençudo por ello treynta e un rey ques leuantaran contra ellos, et otrossi cuemo ellos destruyeran las yentes e todo lo al, e auien les conquistas las tierras, et como eran presas las unas de sus çibdades e las otras por prender, en que durarien aun luengo tiempo en tomar las, et auien a seer de las suertes de los linaies que non auien aun sus partidas; et demando alli Josue appartada mientre por los de Ruben, e de Gad e de Manasses que auien sus suertes allend el Jordan, et mando les que ayudassen a estos otros fasta que ouiessen otrossi las suyas, et castigo toda uia a estos que les gradeciessen mucho el trabaio que por ellos y tomassen, e que les fiziessen por ende muchos plazeres, ca pero que non auien aun ganado toda la tierra que les Dios prometiera, conortaua los, e esforçaua los e dizieles que luego que la ouiessen mester e la pudiessen poblar la ganarien, e gela darie Dios, ca assi lo prometiera otrossi nuestro sennor Dios a Moysen que poco a poco gela yrie dando, non por que gela non pudiesse nin quisiesse El dar toda luego, mas por que si echasse dent todas las yentes cuemo lo podrie fazer que fincarie la tierra yerma et ellos non la podrien poblar luego, et enlenar se ye de bestiglos e de bestias fieras, de que es ella muy natural de criar las, e que matarien muchos dellos e les farien muy grant danno; et que por esta razon que aquello que por ganar era por ganado lo tenie ell, et querie por end ante que muriesse partir en su uida toda la tierra de la promission a cada uno de los linages por suertes, assi cuemo gelo mandara Dios por Moysen e lo dixiera a el mismo. por que despues non ouiessen ellos otras contiendas entressi sobrello. Et dize empos esto la estoria de la Biblia en el XVIIIo capitulo del libro de Josue, que fincaron alli estonçes los judios la tienda
del testamiento e que se les començo luego a dar toda aquella tierra.Los ebreos fueron muy alegres por aquellas razones de Josue, et gradecieron mucho a Dios e a el lo que les dizie, mas pero non cometien uiua mientre a ganar la tierra e entrar la; et dixo alli estonces Josue a los linnages que fincauan aun sin suertes e a todos los otros. «¿Ffasta quando emperezaredes que non entredes tomar la tierra que uos da Dios, assi como lo prometio a uuestros padres? Vedes que yo so uieio e uos non uos apressurades pora tomar la; mas cuemo quier que uos fagades, yo quiero uos la partir en mios dias ante que muera, et tengo por bien que dedes tres tres omnes buenos de cada linage que caten derecho e uerdat, et yo enuiar los e que caten toda la tierra, e la escodrinen e la mesuren, e escriuan la suert de cada linnage por sos terminos, segunt que sodes las compannas en cada unos de los linages que las deuedes auer aun; et ellos segunt que lo fallaren e escriuieren, que me lo adugan escripto et partan en siete partes la tierra que finca de partir, e el linage de Judas finque en sos terminos a parte de medio dia, et el de Josep en los suyos a aguilon, assi como son ya departidos e puestos, et la tierra que finca en medio entre estas dos suertes, essa partiredes en siete partes, ca assi como auedes oydo, los de Leui non an heredat si non los bienes del santuario; et Ruben e Gad otrossi e la meatad de Manasses ya an las sus suertes allend el Jordan.»
Pues que ouieron dados todos aquellos que auien a enuiar que partiessen la tierra, mando les Josue e dixo les assi: «Yd, e andat la tierra, e partid la, e tornat uos a mi a este lugar con lo que fizieredes, por que aqui en Silo eche yo las suertes ante nuestro sennor Dios, dont sea la cosa estable, e non uos tolgades ende despues nin ayades otras contiendas malas sobrello.» Ellos fueron e andidieron la tierra como les mando Josue, e partieron la en siete partes, e pusieron lo todo escripto en un libro, e tornaron se con ello a Josue a Silo, o estaua la huest. Josue, pues que los partidores llegaron a ell, fizo leer ante si, e ante los mayorales e aun antell otro pueblo lo que fizieron e troxieron escripto, e desque acordaron todos en ello, echo estonces Josue alli en Silo las suertes ante Dios, e partio la tierra a aquellos fijos de Israhel en siete partes, e dio a cada uno de los linages la suya assi cuemo uenie en aquel libro e padron daquellos que la fueran catar e partir; et assi como oyestes que conto Jeronimo aqui en la Biblia las suertes de los otros linages que son ya heredados, assi cuenta e departe ell otrossi las suertes destos otros linaies en este libro de Josue en el diez y ocheno capitulo del; et primera mientre la de Beniamin, ca este fue dado primero entre las otras de los siete linages que fincauan aun por heredar, et nos queremos uos las departir otrossi como diz la Biblia, e Josepho, e
maestre Pedro e otros sanctos e sabios que departen sobrello, et dezimos asi:Cayo a los de Beniamin su suert entre los de Judas e los de Joseph, assi cuemo cuenta la Biblia en el diziocheno capitulo del libro de Josue; et començo el so termino contra aguilon de la parte del Jordan, assi como yua a cuesta de Jherico, et esto era de la parte de septemtrion, et dalli fue contra occident e subio a las montannas, et de las montannas uino al desierto de Bethauen, e passo çerca Luza, que era Bethel, e yazie a medio dia, et desçendio dalli a Astaroth de Adar al mont, que es a medio dia de parte de Bethauen de yuso; et abaxos alli aquella tierra daquella suert, e uino en çerco contra la mar a medio dia a la part del mont que cataua a Bethoron contra o nasce el uiento affrico, et acabosse en Cariathbaal, a la que dizen Cariathiarin, que era la cibdat de los de Judas; et esta es la grant plaga e diz aqui plaga por tierra, e yaze contral mar e a la parte de occident. De la partida de medio dia salie el so termino de parte de Cariathiarin contral mar como uiene fasta la fuent de las aguas de Neptoa, et descendie a la part del mont que cataua al ual de los fijos de Ennan, et es esto contra la parte de septemtrion en la postrimera oriella del ual de Raphaym, et dalli descendio otrossi a Gehennon, que era la baxeza del ual de Ennon a cuesta de los jebuseos contral termino de la parte del abrego; et uino a la fuent Rogel e dalli passo a aguilon de cabo; et sallient dalli fue a Ensemes, que es la fuent del Sol, et passo fasta los oteros que son a la oriella de la sobida de Adomin, et descendio dalli a Taben Boen, e Thaben Boen quiere dezir tanto como la piedra de Boen, que fue fijo de Ruben, donde dizen las estorias que ouo nombre aquel logar; et llego de cuesta a aguilon a las campinnas, et dalli descendio a los llanos e fue contra aguilon a Bethagala, et acabos dessa part contra la lengua de la mar muy salada, e de parte de aguilon en cabo del Jordan contra medio dia, que era el termino della a part de occident. Et esta fue la partida de los heredamientos de las compannas de Beniamin por sus cercos aderredor, et fueron otrossi estas las cibdades que en ella auie: Jherico, Bethagla, Val de Casis, Betaracha, Samaraym, Bethel, Anim, Esfrata, Offira, Villa Hesmona, Offin, Gabea; et son estas doze cibdades e sus uillas menores otrossi con ellas. Empos esto Gabaon, Beroth, Mesphe, Caphera, Amuiosa, Recem, Jarephel, Tharela, Sella, Eleph, Jebus que es Jerusalem, Gabaath, Cariath; et estas
treze e sus aldeas o pueblas fueron en la otra part desta suert.Et dize Josepho que esta suerte de los de Beniamin mucho angosta uino segund las otras, et esto diz que fue por la tierra que era muy buena, ca en esta suert fue ron Jherico e Jerusalem, que eran las meiores dos cosas que auie en todas las partidas de las doze suertes.
La segunda destas siete suertes, que fue despues de la de Beniamin, cayo en las compannas de los de Simeon; et ell heredamiento destos fue en medio de los de Judas, e esto uos contamos por terminos desta suert. Et en esta suert de Simeon fueron estas çibdades: Bersabee, Melada, Aserual, Bala, Asem, Bebtolaat, Bethularma, Siçelech, Bethmarhaboth, Asersua, Bethlebaoth, Saroem, et estas treze e sus pueblas fueron a una part; An, Remon, Achar, Asan, et estas quatro et sus uillas estauan all otra part; e esto con todas sus aldeas e sus pueblas otras de cada una destas cibdades aderredor fasta Balath Berrameth, como yua contra la part de medio dia; et este fue el heredamiento que los de Simeon ouieron en la partida de los de Judas. Et esto se fizo assi por que eran las compannas de Simeon mayores que las de Judas, segunt diz la estoria de la Biblia en el dizenoueno capitulo del libro de Josue. Et cuenta otrossi Josepho que en esta suert de Simeon fue tierra de Idumea, que yaze cerca Egipto e cercal mont de Arauia. Despues destas uino la suert de los de Zabulon, otrossi pora todas sus compannas e sus partidas.
Fve el termino de la suert de los de Zabulon fasta Sareth, et subio del mar e de Medala, e uino a Debaseth fasta la torriente que era contra Jezena, et torno de Sarith contra orient a los terminos o tierras de Seheleth Thabor, et dalli como yuan a Debereth, e subio contra Jasie, et dalli passo a la part de orient a Gecheser e a Thacasin, et salio dalli otrossi e uino a Remon, e Amphar e a Noea; et desta guisa fue el cerco a aguilon en Anathon, et fueron los cabos desta suert ual de Jepthael, e Cathel, e Neamay, e Semeron, e Jedeban e Bethleem, en que auie doze cibdades, e sus uillas con sus aldeas e sus pueblas otras.
Empos estas suertes dichas, uino la suert de los de Ysacar, quarta segunt la estoria de Josue, ca fallamos que maestre Pedro dotra guisa cuenta ell ordenamiento destas suertes como uinieron una empos otra, mas nos ordenamos las e contamos las segunt la Biblia. Et en el heredamiento de los linnaies de Ysacar fueron estas cibdades: Jezrael, Casaloth, Simen, Affraym, Seon, Annaarath, Cabith, Cesion, Abes, Rameth, Enganin, Enadda, Bethpheses; e uino el so termino fasta Thabor, e Seesima e Bethsemes, et en los cabos desta suert de parte del Jordan eran diziseys cibdades e sus uillas con sus pueblas otras. Et dize Josepho que en esta suerte era el mont Carmelo, et lo que tenie en luengo esta suert que lo auie en la ribera del rio por que era meior, et de ancho auie quanto yua ell mont Thaburio.
La quinta suert fue la de los de Aser; esta suert ouo estos terminos en su partida: Alcath, Adi, Beten, Mesap, Elmelech, Amaath, Messal, et uino fasta el mont Carmelo de la mar, e a Sior e a Labanath; et torno dalli contra orient a Bethdagan, et passo fasta Zabulon e al ual de Gepthael contra aguilon, a Bethemeth e a Neiel; et dalli salio a la siniestra part a Cabul, e a Acran, e a Roob, e a Amon e a Cane fasta Sidon la grand; et dalli otrossi torno a Horma fasta que llego a la muy fuerte cibdat de Thiro, e dent a Ossa; et eran los cabos desta suert de parte de la mar por su partida Aczima e Amina. Et estos que auemos contados eran los terminos en esta suert de los de Aser, et ouieron en ella ueynte dos cibdades e sus uillas con sus aldeas e sus pueblas otras. Et dize Josepho que en esta suerte yazie, de mas destas, la cibdat de Arce, a que llamauan otrossi estonces este otro nombre que dixieron Artipos.
La sexta suerte cayo a los de Neptalim e fue esta con todas sus conpannas; los terminos desta suert se començaron
de Beloch, e Elon en Sannayn e Adami, que era Neçeb, e Jebnael assi como yua fasta Leco, et las salidas o los cabos desta suert fueron de la una part fastal Jordan, e desi torno el su termino contra occident a Argoth Thabor, et salio dalli e uino a Hucota, e passo a Zabulon contra medio dia, e a Aser contra occident, et en tierra de Juda esquantral Jordan contra o nasce el sol. Ouo estas cibdades suyas que eran muy fuertes, segunt cuenta la estoria de la Biblia en el dizenoueno capitulo del libro de Josue: Assedim, Ser, Amraath, Rechath, Cenereth, Dema, Arama, Asor, Cades, Edray, Nasor, Jeron, Magdael, Hore, Bethanat, Bethsemes; et fueron estas dizenueue cibdades todas suyas con sus uillas e otras que auie y, e sus uarrios e sus pueblas; et sobresto diz Josepho en el quinto libro que estos de Neptalim ouieron en la su suert fasta la cibdat de Damasco, e a Galilea la de suso, e fastal mont Libano a las dos fuentes del Jordan de que dixieron all una Jor e all otra Dan, alli do manan de los montes, e se cogen en uno e se fazen un rio, yl dizen despues Jordan de amos los nombres daquellas dos fuentes que se ayuntan, amas eguales en aquella tierra.La setena e postrimera suerte destas fu la de los de Dan, et fueron por sos terminos della estas cibdades e tierras: Saraa, Astahol, Dasemes, a que dizen la çibdat del Sol, Selebin, Haylon, Jethela, Helam, Temma, Acron, Heltheçem, Jebcon, Baalath, Luth, Bene, Barach, Jethremon, Jerhicon, Arecon; et con esto de mas el termino que cataua a Jeppen, et alli se encerro esta suert; et fueron luego que ouieron esta suert los fijos de Dan e conbatieron a Lesem, e prisieron la, e metieron la a espada, e libraron la de la yent que la tenie, e moraron ellos en ella, et tollieron le este nombre Lesem e llamaron la Dan del nombre de Dan, dont uinien todos. Et estas cibdades e estas tierras que auemos contadas, con sus aldeas e con sus pueblas otras, fueron la suert de los de Dan. Et sobresto cuenta Josepho en el quinto libro que en esta suerte cayo Azoto e Doris, a que diz que llamauan estonçes all una Jamiuan e all otra Jeth, e tenien fastal mont aquel logar o el linnaie de Judas heredaua e uiuie; et diz que desta guisa que oyestes partio Josue la tierra aquend el Jordan como cae contra septemtrion a los nueue linages e medio; et cuenta que cerca Sidon e cerca unas yentes a que dizen
los aracheos, e los mathateos e los aritheos, auie unos logares yermos que nunqua fueran poblados fasta aquel tiempo, nin moraua y ninguno estonçes.Pves que estas suertes fueron fechas, e la tierra acabada de partir, e las suertes echadas e dada la su suert a cada unos de los doze fijos e nietos de Israhel por sos linnages e sus compannas, diz la Estoria que dieron ellos por todo so pueblo heredamiento a Josue en medio de lo suyo, ca assi gelo mandara el sennor Dios. Et otorgaron le por suya la cibdat Thannath que demando ell en Sara, que era el mont de Effraym, et refizo la despues esta cibdat Josue e moro en ella.
Estos que son dichos fueron los heredamientos de los fijos de Israel por sus terminos, sobre que uos dezimos que ell obispo Eleazar e Josue, fijo de Nun, cabdiello de todas las huestes de los ebreos, e los principes de las compannas dessos linnaies de Israhel echaron suertes en Silo ante Dios, e la respuesta segunt que ouieron del sennor Dios sobrello, ca fue esto ante la puerta de la tienda del testamiento quando partieron la tierra de promission, e alli la fizieron suertes por sos nombres sennalados de cada uno de los linnaies e cada linnage dada la su suert con su nombre.
Et acabada la particion de la tierra, uio Josue como non podrie ya conplir las cosas que cuydaua aun fazer en el pueblo e en la tierra; et asmo, segunt cuenta Josepho, que por uentura aquellos que el sennorio aurien empos ell, ques non trabaiarien del comun del pueblo como deuien, et començo a castigar a cada unos de los linnages que por ninguna guisa non dexassen en la tierra que auien o sorteada ninguno del linnage de los cananeos que todos non los destruysen e los non echassen dend, et desta guisa guardarien las fiestas, e las leyes de sos padres que les diera Dios por Moysen, et que Moysen assi gelo dexara castigado dantes que se fuesse de entrellos, e gelo mandara fazer quando a aquella tierra uiniessen. Empos esto touo Josue por bien de entregar a los de Leui de las cibdades por sus moradas que les mandara Dios dar otrossi por Moysen, como auemos dicho en el Penthateuco que lo mando otrossi a Josue, yl castigo sobresso que dixiesse al pueblo assi: «Appartad las cibdades que an de seer pora aquellos que fuxieren.» Onde dize assi adelant la Biblia e Jheronimo en el dizenoueno capitulo del libro de Josue:
Estando ellos en esto, cuenta la estoria de la Biblia en el ueynteno capitulo del libro de Josue que fablo Dios a josue, et mandol que dixiesse a los fijos de Israhel estas razones por El desta guisa: «Appartad las cibdades que deuen
seer pora aquellos que ouieren de foyr por que mataron a otro non lo queriendo fazer, por que quando fuxieren a una destas cibdades que puedan escapar de las manos de los parientes del muerto, quel querran matar, e uengar al so parient e a si.» Et aun dixo les assi de mas: «Esta ley aguardaredes toda uia por los que fuxieren por esta razon a la manera que la dix Yo a Moysen e la conto ell a uos, et faredes desta guisa: daredes toda uia en aquellas cibdades por ueedores desto de los mas ancianos e meiores omnes, e mas catadores de derecho e de sus almas que y fallaredes; et quando alguno destos tales alli uiniere, pares a la puerta de la cibdat, e lleguen alli aquellos omnes buenos desse lugar, et el diga les toda la razon; et si uieren, por las razones que les dixiere, que non a culpa por aquell omezillo, estonces le resciban en aquella cibdat e den le o more; et quando uiniere el pariente uengador del muerto yl demandare, non gele den por aquello que dixo est, que non sabiendo nin queriendo le matara, e aun nin le apremien en que entre en uoz con ell ante de dos o de tres dias desque y llegare, et alli este fasta que passe por las cosas que dixo Moysen, e se salue o por juyzio, o por uentura que sea perdonado por la muerte del mayor sacerdot, que sera el so obispo, por que quando el su obispo mayor muriere, todos estos tales que en tal ocasion cayeren an de ser perdonados.»Et ellos sennalaron estonces seys daquellas cibdades, e dieron las tres pora ello aquend el Jordan, e nombraron las: a Cades en Galilea en el so mont, e esta fue en la suert de los de Neptalin, et a Sichen en el monte de Effraym, et a Cariatharbe, que fue Ebron, en el monte de Judas; allend el Jordan dieron otrossi las otras tres: a Basor, que yaze en la campinna del desierto en la suert de Ruben, et a Ramot en Galaath en la suerte de Gad, et a Gaulon en Basan en la suert de los de Manasses; et estas seys cibdades fueron dadas tan bien pora los auenedizos como pora los fijos de Israhel o se amparassen quando en tal yerro cayessen, tan bien los unos como los otros fasta que compliessen fuero que los non matassen a tuerto los parientes del muerto, non catando derecho nin ley con la sanna e con el pesar que touiessen dent, que es cosa que estorua justicia e se pierde el derecho muchas uezes, e mueren los omnes a tuerto, que es pecado muy grand.
Pves que tod esto fue librado, llegaron se los mayorales, principes e cabdiellos de las compannas del linage de Leui, que querien auer las cibdades que les mandara Dios dar pora sus moradas, et uinieron a Eleazar e a josue sobrello e a los otros cabdiellos de los otros linnages alli en tierra de Canaan, en la cibdat de Silo o estaua la huest toda, e partieron y la tierra, et dixieron les: «Bien sabedes uos como uos mando nuestro sennor Dios por Moysen que ouiessemos nos cibdades e aldeas pora morar nos, e otrossi terminos aderredor dellos pora
criar nuestros ganados, sin que non podriemos ueuir bien; et agora quando partides la tierra e dades a todos sus suertes como mando Dios, otrossi bien serie si uos ploguiesse de auer nos aquellos lugares que nos son prometidos e mandados, ca si uos dent menbrades, sabedes e uistes que assi lo mando nuestro sennor Dios cuemo esto al fazedes.» Todos touieron que dizien los de Leui razon e derecho, et dieron les cada unos de sos heredamientos segunt que mando Dios, et echaron suertes que les darien otrossi cada unos; et cayeron a los de Judas, e de Simeon e de Beniamin que les diessen treze cibdades en las sus suertes, et los de Effraym, et de Dan e de la meatad de Manasses les dieron diez, los de Ysacar, e de Aser, e de Neptalin e ell otra meetad de Manasses que moraua en Basan treze, los de Ruben, e de Gad e de Zabulon doze; et dieron gelas con entradas, e con salidas, e con aldeas, e con sus terminos e con sus derechos, assi como lo mandara Dios a Moysen.Los de Leui, pues que sopieron quantas cibdades e quales auien a auer e las recabaron, partieron se las ellos entre si por sus compannas, et echaron sus suertes quales dellos tomarien cada unos de las sus partidas, e desi quales primero; et los fijos de Leui fueron estos tres: Jerson, Chaath e Merari. Los que uinien de Caath, que fue ell uno e el mediano destos tres fijos de Leui, partieron se en dos partes, et entre todos cayo a estos la primera suert, e fue esto que la primera partida fuesse la suya, e que ellos tomassen suert primero que todos los otros de Leui; et all una parte dellos, cuya suert salio primera, cayeron las treze cibdades que les dieran los de Judas, e de Simeon e de Beniamin; all otra parte de los de Caath, otrossi las diez de Effraym, e de Dan e de la meatad de Manasses.
La tercera suerte que salio despues era E de los de Jerson, que fue ell otro fijo de Leui, e era este el mayor hermano; et a estos cayeron las otras doze cibdades que dieran los de Ysacar, e de Aser, e de Neptalim e ell otra meetad de Manasses, en Basan.
Los de Merari, que fue el tercero fijo de Leui, ouieron otrossi por suerte las doze cibdades que dieran Ruben, e Gad e Zabulon; et pero todas estas cibdades les partio despues Josue a essos de Leui, diziendo gelas por sos nombres cuemo contaremos.
Dio a los de Caath, a quien cayo la primera suert cuemo es dicho, dont uiniera Aaron, la cibdat de Cariatarbe, que llamaron Ebron, que fue el padre de Enach, et yaze esta cibdat en el mont de Juda; et dioles sobresso otrossi Josue con esta cibdat las aldeas de aderredor con sus entradas e sus sallidas; pero la Biblia dize suburbia, que dizen en el latin por arrauales, mas otrossi que puede aun seer dicho por aldeas, ca los campos de las heredades e las uillas desta cibdat dado lo auie a Caleph, fijo de Jephone; et esta cibdat de Ebron que dio Josue a los fijos de Aaron era ell una daquellas que fue dada, como oyestes, pora deffender se los qui cayessen en omeziello non queriendo, et las otras cibdades que les dio otrossi con ella fueron estas: Lebnan, Jhether, Yschimon, Elon, Dabir, Am, Letan, Bethsames con sus aldeas; et estas nueue cibdades fueron de las que dieron los linnages de Judas e de Simeon, como es dicho; de los del linnage de Beniamin les dio a Gabaon, et a Gabae, et a Anatoth et a Almon con sos terminos.
Et all otra companna dessos de Chaath dell linage de Leui dio de la suerte de Effraym a Sichen con sos terminos, que era ell otra cibdat pora los que fuxiessen por el omezillo fecho sin su grado; et yazie esta cibdat en el mont de Effraym, et con esta les dio estas otras tres daquel heredamiento de Effraym: Gazer, Cobsan et Betoren con todas sus aldeas; del linnage de Dan les dio e les partio otrossi Helcere, Jebethon, Hayalon et Gethemon, otrossi estas quatro con sus aldeas e sus terminos todos; de los de Manasses les dio otrossi Thanath et Getremon, otrossi estas amas con sus aldeas; et estas diez cibdades con sus o derechos dio Josue a los leuitas del linnage de Chaath, a aquellos que eran de menor grado en so menester en el santuario.
A los de Gerson dio dell otra meetad de Manasses amas las cibdades del amparamiento de los del omezillo, et estas fueron Gaulon, et Bosra con sos
terminos; et de Ysacar a Ceson, et a Dabitrath, et a Gerimoth et a Engadi, con sus terminos todas quatro; de Aser a Masal, et a Audon, e a Eleacath et a Roob, todas quatro otrossi con sus aldeas e sus derechos; de Neptalin a Cades, que era en aquel linnaie la cibdat de la esperança de los omiziados, et esta yaze en Galilea, et desi a Adamar et a Charthan, que eran tres cibdades con sus aldeas; et estas treze cibdades todas con todos sus derechos fueron de los de Gerson.Los de Merari, aquellos que fueron de menor grado, ouieron del linnage de Zabulon a Getheran, et a Cartha, e a Demna et a Nalon, et estas quatro cibdades con sus aldeas; del linnage de Gad les dio Josue otrossi a Ramoth en Galaath, que era ell otra cibdat de los del omezillo, et a Manaym, et a Esebon et a Jazer, e todas estas quatro con sus aldeas; del linnage de Ruben les dio allend el Jordan contra Jericho a Bosor, ell otra cibdat de la esperança de los dell omeziello que era en el desierto, et a Misor, et a Jazer, et a Jescon et a Maspha, todas estas quatro otrossi con sus aldeas. Et estas doze cibdades que contamos postremeras ouieron los de Merari con sus compannas. Et desta guisa que auedes oydo fueron en medio de los heredamientos de los otros linnaies todas las quarenta e ocho cibdades de los del linnage de Leui con sus terminos, que partieron essos de Leui todos otrossi.
Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, et tornaremos a contar las razones de los gentiles que en estos tiempos acaescieron.
En tiempo de Jacob, cuemo lo auemos ya contado ante desto en las razones daquella sazon, e lo dizen Eusebio e Jheronimo en sus Cronicas, regnaua en Grecia el rey Ogiges Matica, del que dixiemos que poblara en Greçia la cibdat Eleusina o auie de antigo una poblizuella pequenna, e llamauan la estonçes Atica, que fue despues la muy noble cibdat de Athenas; et en tiempo deste rey Ogiges, cuemo es ya dicho, fizo se en aquella tierra aquel diluuio de que fabla Paulo Orosio en el seteno capitulo del so libro, et entre las aguas de la mar, que crescieron mucho ademas por la marauilla de Dios, e las de las lluuias muy grandes que uinieron otrossi estonçes, fizosse tan grant el diluuio e puio tanto, maguer que non fue general de tod el mundo como el de Noe, que pero que crubio muchas trerras, e todas las mas alli o son
aquellas yslas Ciclades, e deste diluuio uiene la su razon dellas. Et maguer que las aguas daquel diluuio descrescieron despues por las otras tierras que crubieran, e las dexaron descubiertas cuemo fueran dantes, assi como contescio en el diluuio de Noe por todas las tierras, non descrescieron tanto las aguas estonçes en aquel diluuio del tiempo de Ogiges en la tierra daquellas yslas Ciclades por que las dexassen descubiertas, mas touo las la mar cubiertas luengo tiempo. Et en los escriptos de los sabios que fablaron en las naturas de la tierra e de la mar de cuemo fazen entre si estos dos elementos, que son la tierra e la mar, fallaredes dichos de los sabios, e da lo assi la natura en estos dos elementos, que segunt los cossos de las planetas e, los demudamientos de las sazones, que descrube la mar a tiempos unas tierras en unos logares e crube otras en otros, e mayor mientre en esse derecho de la tierra de la otra parte, et semeia que contesçe a la semeiança deste enxiemplo que dan y algunos, que es esto como que pusiesse omne en un pielago o en un agua una escudiella o otro estrumento que fuesse de natura que non pudiesse entrar so ell agua por si, si por otra fuerça non fuesse, et si se encostasse que entrarie de la parte encostada so ell agua, et quanto daquella parte entrasse so ell agua que tanto se descrubirie de la otra parte en esse derecho por fuerça de la natura, que lo da assi en los cuerpos que desta guisa son, sinon si uiniesse y alguna otra fuerça; et departen que el cuerpo de la tierra redondo es, e mayor mientre aquello que esta della cubierto de las aguas de la mar Occeano, et dent a otro tiempo descrube aquellas tierras e crube otras, et dizen que del comienço del mundo a aca fue esto, e assi sera en quanto el mundo durare, ca dizen que las aguas de la mar nunqua minguan nin estan quedas, e cuemo quier que el mar cresca e descresca toda uia cutiana mientre, pero las sus aguas nunqua son nin mas nin menos en un hora que en otra.Et los ombres, desque uieron que el mar assi fincaua alli en aquellas tierras de las yslas Ciclades, entraron y con sos nauios como por otros lugares de la mar; et quando uinien otrossi los marineros dotras tierras, como era alli el mar nueuo e non sabien aun los lugares ciertos poro salir a la ribera e a los puertos, non guiauan bien nin derechos sus nauios; et lo uno por esto e lo al por la tempestad de la mar que dizen que se leuantaua alli muchas uezes e muy cutiana mientre, yuan los marineros con sos nauios cuemo errados, e dauan por los somos de los montes, e de las sierras e de las pennas que fincaran daquel diluuio cubiertas so el agua, ca dizen que assi estauan de yuso cuemo estudieran quando eran yslas descubiertas, et crebauan y muchos nauios, e perdien se y las cosas que leua uan e muchos de los omnes, et contescien y estos periglos muy a menudo; et maguer que la mar tenie aquellas yslas
cubiertas cuemo es dicho, cuenta la Estoria que aquel nombre mismo les finco que auien dantes et assi les dixieron Ciclades como primero, et llamauan aquel lugar el mar de las Ciclades; et por que acaescien alli a los marineros los periglos muy cutianos dunas guisas e dotras, et quando se yuan dalli e arribauan a otros puertos o tierras, e se fallauan con mercadores o marineros que querien yr a aquellas tierras de las Ciclades, que son muy buenas de muchas mercaduras, dizien les estos que uinien dalla: «Guardat uos de las Ciclades, que mucho son periglosas.» Et daqui fue despues tomado ell uso de dezir ciclades por periglos de la mar o quier que se fagan, e pero mayor mientre a aquellos lugares; et assi finco despues siempre este nombre Ciclades por aquellas cinquaenta e dos yslas assentadas alli en cerco, et ciclades otrossi por periglos de la mar fechos en aquellos lugares o en qual quier otra parte de la mar que contescan.Por esta razon fablan de las maneras de los periglos de la mar muchos sabios, et departen assi sobresto que ciclades dicho es por periglo de qual quer mar, mas non por qual quier periglo de la mar, si non sennalada mientre por aquellos que se fazen quando uienen en la mar los uientos aderredor, e traen las aguas e las grandes ondas en cerco cuemo estan aquellas yslas; et dizen los sabidores de la mar que se faze estonçes alli muy grant tormenta, tanto que se pierden y muchas naues e muchos otros. nauios; et los sabios que fablaron de las andanças de la mar nombraron otros periglos que se fazen y, e dixieron las razones de cada unos; et maguer que los periglos de la mar son muchos e de muchas maneras, troxieron los a seys nombres generales so que los encerraron a todos, assi como lo dizen en el Libro de las generationes de los gentiles, e en los Ouidios e en otros escriptos; et aquellos seys nombres son estos en el latin: Ciclades, Sirtes, Caribdis, Scilla, Acloceraunia, Caphareo; et estos nombres mismos les podemos dezir en el nuestro lenguage, et pero cada uno destos periglos a su razon de la su natura por quel dieron este nombre.
Cventa el Libro de las generationes de los gentiles que los gigantes fueron muchos, et dizen que aquell a que llamaron Ceo que fue fijo de Thitano el igant, fijo del rey Celio, e que ouo dos fijas: all una dixieron Latona e a la otra Asterie. Et por que eran estas duennas de grant sangre e fermosas, enamorosse dellas el rey Juppiter, e gano a Latona e ouo la por su amiga; et empos esto a tiempo, por que uio a Asterie, su hermana de Latona, duenna muy grant, e muy fremosa, e de muy buenas costumbres e beuir muy casta, pagosse della et quisiera la auer cuemo a su hermana, ca assi cuemo lo fallamos por los escriptos de sos autores, los gentiles non auien
estonces en sus casamientos nin en sus amiztades de mugieres ley que les uedasse nin les estoruasse tales ayuntamientos, nin los apremiasse dello, et mayor mientre en los reyes e en los que uinien dellos, que fazien lo que les semeiaua e lo que querien. Et pues que uio que non podie uencer a Astarie pora fazer lo que ell querie, trabaiosse de forçar la; et ella, quando esto entendio, començo a foyr del, e Juppiter a yr empos ella, e tanto ouo miedo del que se dexo caer en la mar. Sobresto dizen los autores que crescio tierra en aquel lugar do ella cayera, tanto que se fizo cuemo ysla muy grant fasta que puio sobrell agua e parescio; et pues que parescio aquel lugar sobre las aguas, dixieron le la ysla Asterie, et esta fue la razon por que a esta ysla llamaron Asterie por nombre. Onde departen los autores sobresto, et los unos dizen que non ouo Juppiter a Asterie, et los otros dizen otrossi que la ouo ante que se ella echasse en el mar, et que despues con el grant pesar que tomo de la fuerça quel fiziera Juppiter, e con el grant crebanto que ouo en su coraçon, que dio consigo en la mar, et contescio daquella ysla despues aquello que aqui auemos dicho.Iuppiter, pues que murio Asterie, torno a Latona e ouo fijos en ella; onde cuenta Ouidio e el Libro de las generationes de los dioses de los gentiles e de los otros sus principes, de la grant guisa que fizo Juppiter en Latona, hermana de Asterie e fija de Ceo el gigant, a Apollo, padre de Esculapio que fue philosopho, de quien cuentan las estorias de los sabios que fue el primero fisico bueno e el mas sabio omne de la su sazon; et con este fijo ouo Juppiter en Latona una fija a que llamaron Phebe, e aun sobreste nombre le dixieron Diana; ca otrossi llamaron a Apollo, sin este nombre este otro que dizimos, Phebo; onde dixieron a ell Apollo e Phebo, e a la hermana Diana e Phebe; et fue esta Diana duenna muy sabia e de muy santa uida, assi que esta es la que los sos gentiles llamaron so deessa de castidat.
Agora dexa aqui la Estoria de fablar de los gentiles, e torna a contar de las razones de la Biblia.
Dicho auemos ante desto de cuemo Josue enueiecie ya mucho, et, pues que ueye que se llegaua ya el tiempo de yr se deste mundo, cuemo se apresuro a partir la tierra ante ques muriesse, e llamo los fijos de Israhel ante si, e gela partio, e les fizo echar suertes sobre las partidas, e fueron ellos pagados e fincaron abenidos. Et pues que ouo partidos los heredamientos, e dados sos derechos a cada unos de los fijos de Israhel, tan bien a los del linnaie de Leui como a los otros, e los dexo abenidos sobre las partidas, cuenta la estoria de la Biblia que les dio Dios toda la tierra que prometiera a sos padres e les yurara que gela darie, et ellos ouieron la, maguer que non toda libre e quita, e moraron en ella; et diz otrossi que les dio sobresto tal paz con todas las nationes e todas las yentes de sos aderredores, que ninguno
de quantos enemigos auien non se les osaua enfestar nin contrallar les de lo que querien, mas todos los obedescieron, e se tornaron suyos e sos pecheros; et de guisa fue fecho todo que nin una palaura de lo que nuestro sennor Dios les prometio que les darie, ninguna non fallescio que assi non fuesse e se non conpliesse de fecho.Pues que Josue uio esto puesto e acabado todo tan bien, fue mucho alegre por ello ell e tod el pueblo de Israhel con el; et cuenta Josepho sobresto que les partio ell otrossi a todos alli luego lo que tenie condesado de las preas muy grandes que auien fechas, e lo guardaran en uno cuemo thesoro, ca diz que es aquella tierra muy ancha e auie y muy grandes riquezas, e que todos los dalli eran comunal mientre muy ricos doro, e de plata, e de muchas otras cosas fechas a obras marauillosas, e de muchos pannos de precio e de otras cosas muchas, tantas que non auien cuenta, et fueron todos muy pagados de Josue e touieron se por muy bien guiados, e muy bien mantenudos del e bien andantes todos en Dios.
Andados ueynte e quatro annos pues que Josue passo el Jordan con el pueblo de Israhel, ouieron ganada esta tierra como oyestes, e partida por suertes segunt cuenta maestre Pedro, et touo alli Josue que era guisado e razon de tornar se ya los dos linnages e medio asos logares e a sus compannas en sos dias del, ca lo auien bien fecho; et mando a tod el pueblo e a toda la huest que llegassen todos a conçeio, et fablo ante tod el pueblo a los de Ruben, e de Gad e de Manasses, que auien sus heredamientos e sus compannas allent el Jordan e se auien a tornar alla, et eran cinquaenta uezes mill omnes buenos darmas, assi cuemo cuenta Josepho en el quinto libro, e dixo les assi: «Vos fezistes muy bien todo lo que uos mando Moysen, siruiente de nuestro sennor Dios, et obedeciestes a mi otrossi en todo, et aguardando el mandado del nuestro sennor Dios et el de uuestro cabdiello que uos el dio, non quisistes dexar uuestros hermanos de tan luengo tiempo a aca, e esto fue fastal dia de oy; onde agora, pues que nuestro sennor Dios les dio conuusco la tierra e folgança e paz cuemo gela prometio, tengo yo por bien, e tenemos lo todos los que aca auemos a fincar, que uos tornedes ya, e que uos uayades pora uuestras compannas, que dexastes en uuestras tiendas en la tierra que uos escogiestes por uuestras suertes de los heredamientos que auiedes a auer con uuestros hermanos; et mandamos uos ya yr toda uia de guisa que alla do ydes que paredes mientes cuemo aguardedes entenduda mientre el mandado e la ley que uos mando Moysen, e que amedes a uuestro sennor Dios, e lo cumplades de fecho andando en las sus carreras e en las sus obras; et pero que uos arca nin tienda de testamiento non auedes allend el Jordan, por tod esso sieruos somos
dun Dios todos, uos e nos, et menbrar uos deuedes como todos uenimos de Abraham e todos somos ebreos, tan bien los daquent como los dallent del rio; et assi como nos non puede partir el rio que todos non uengamos dun linaie, catad que assi non nos parta de seer todos de un Dios, e seguir los sus mandados, e la santa uida de nuestros mayores e toda la ley como nos la dio Dios escripta por Moysen; et nin uos acostedes a las costumbres de los cananeos nin daquellas yentes a que nos fallamos aqui morando e los echamos dent, por que uos guardedes de aorar sos dios e los sos ydolos, que non son otra cosa si non uanidat, e suziedat, e pesar de Dios e muerte durable de los que los siguen; et assi uos lo fazemos saber que a los que lo fiziessen, nos lo sabiendo, que non a rio nin tierra que nos touiesse que nos non passasemos, e gelo non demandassemos e los castigassemos dent como nuestra ley manda, ca bien sabedes uos que a estos que aqui morauan ante que nos aqui llegassemos, que por esta razon de los ydolos e de las sus suziedades, e la suzia uida en que uiuien e se non menbrauan de Dios cuemo deuien, les tollio Ell esta tierra tan buena, e los echo della, e la da a nos; pues a mester que uos guardedes, ca assi la puede toller a nos e darla a otre, si uuscaremos por que.»Pues que les este castigo ouo dado, bendixo los e dixo: «Yd agora benditos e con salut e con mucho bien, ca uos tornaredes a uuestros lugares, loado a Dios, con mucho oro, e mucha plata, e mucho cobre, e mucho fierro e muchos pannos de pretio; et pora fazer uos iusticia e derecho e seer buenos ante Dios, castigo uos e mando que lo partades todo con uuestros hermanos, a quien dexastes en guarda de uuestras conpannas e uuestros ganados.» Acabadas estas razones, espidios dellos, tan bien de los menores como de los mayores, et dize Josepho que lloro Josue al partir se dellos.
Los de Ruben, e de Gad e los que quisieron de los de Manasses espidieron se del e toda la huest, e tornaron se con los que se yuan, et llegaron a los otros del Jordan; e pues que passaron el rio, segunt cuenta Josepho, fizieron en la ribera un altar tan grant que fue marauilla por sennal del so linage que auien a uenir empos ellos, que sopiessen como ellos e los dallend el Jordan un linage eran e un Dios auien; et segunt dize otrossi maestre Pedro, pusieron nombre a este altar «nuestro testigo», por razon que sopiessen todos siempre que nuestro Sennor El mismo es un solo Dios de todas las cosas; et segund cuenta Josepho otrossi, estas palabras deste nombre «nuestro testigo» escriuieron las en esse altar.
Oyeron esto Josue e los fiios de Israhel que aquend el Jordan eran, segunt cuenta Jheronimo en el XXIo capitulo del libro de Josue, et los que gelo
dixieron contaron gelo de mala guisa, faziendo les creer que contra ellos le fizieran pora orar alli e fazer y sos sacrificios, lo que non deuie seer si non sobrell altar que establesciera Dios ante la tienda del testamento; et non sabiendo la su uoluntad dellos por que lo fizieran, e creyendo lo peor muchos dellos, departien sobrello unos duna guisa, otros dotra; et los que acogien a creer lo peor dizien que lo fazien estos dallent el Jordan en su noueza de la tierra pora aorar alli dioses agenos, e fazerles y sacrificios por desfazer las fiestas de sus padres que les mandara Dios, et asonaron se e tomaron armas con grant sanna por yr e lidiar con ellos e matar a todos aquellos a quien fallasssen por fazedores e por culpados daquel fecho. Mas Josue e Eleazar mesuraron como era esto grant discordia e grand danno pora entre hermanos, e touieron que se fazie con sanna e se podrie meior fazer; et llamaron a los mayores e los mas ancianos del pueblo, et fablaron sobrello, e acordaron que lo enuiassen saber antes cuemo era; et tomaron a Phinees, fijo de Eleazar, e otros diez con el de los mayores, e mas onrados et mas entendudos que auie en el pueblo, huno de cada linnaie, ca diez eran alli los linnages pero con el medio de Manasses que entra aqui en cuenta dun linnage, et castigaron los como fuessen e cuemo les dixiessen, et enuiaron los.Ellos fueron, e passaron el Jordan, e uinieron a Galaad, e ayuntaron los alli, et dixo Phinees alli ante todos estas razones comol mandaron: «Enuia uos dezir todel pueblo dallent que este traspassamiento de la ley que auedes fecho ¿que cosa fue la que lo fizo, o que razon uos mouio a ello, o por que dexastes a Dios, sennor de Israhel, e fezistes altar descomulgado, partiendo uos de la su onra de uuestro Dios? ¿Et por poco tenedes el pecado que fezistes en Beelphegor, o murieron muchos del pueblo por ello e finca la manziella desta nemiga en uos fastal dia de oy, segunt este fecho, et que fagades uos oy ell yerro e el pecado, e que uenga luego cras sobre toda Israhel la sanna de Dios por la uuestra culpa? Mas si uos tenedes que esta tierra del uuestro heredamiento non es limpia, passat alli o es la tienda del Sennor, e morad alli connusco por que non uos partades de Dios nin de nuestra companna, nin alcedes nin abaxedes otro altar, si non el que es fecho de nuestro sennor Dios, et non fagades los unos cosa que tenga danno a todos. ¿O non uos menbrades de Achar, fijo de Zare, cuemo passo el mandado del Sennor e uino la su sanna sobre tod el pueblo de Israhel? E pues era aquel un omne sennero, et aun quisies Dios que se ouiesse perdido el solo en so maldat, mas non fue assi, ca muchos se perdieron y por culpa del solo; et algunos de nos an sospecha que uos feziestes esto por mala manera e por razon de dioses agenos, pero non lo quisieron creer los nuestros mayores e los qui mayor sentido an, menos de lo non saber de uos antes, et como quier que el pueblo quisiera de luego fazer al contra uos, non quisieron ellos, e por ent enuiaron a nos que sopiessemos de uos que fuera esto. Onde uos rogamos de parte de
Josue, e de nuestros principes e de tod ell otro nuestro pueblo, e uos conyuramos por las mugieres e por los fijos que auedes que uos digades uerdat como hermanos a hermanos por que razon uos mouiestes pora fazer este altar, et si cosa fuere por que yagades en culpa e se pueda emendar por palauras e por castigos, yremos conuusco por aquella carrera, e nos metremos y los cuerpos e las almas contra uos; et si uos de otra guisa fizieredes, sabremos nos la uerdat que se nos non encubrira nada, et por ninguna guisa non podriemos estar que tal nemiga como esta, si se fiziesse, que la non castigassemos como la ley manda.»Respusieron los mayorales de allent el Jordan por si e por todo so pueblo, e començaron les a prometer emienda qual quisiessen de quantas querellas dellos ouiessen, si alguna querella auien dellos quan pequenna o quan grand quier que fuesse; et sin esto dixieron les assi sobre aquello que le dixo Phinees de la razon dell altar: «Nuestro Sennor, qui es el muy fuerte Dios de Israhel, lo sabe e Israhel lo entendra con quales uoluntades nos alçamos aquell altar, et si nos lo fezimos por quebrantar la ley nin passar la, nin por fazer con el ninguna cosa que contra el nuestro Sennor, nin contra la su ley, nin la su creencia nin contra la su onrra sea, non nos uala Dios, et oy en este dia faga El sobre nos cosa que sea por fazanna por todas las yentes. Et segunt nos semeia, entendemos que uos peso con este altar, e que fuestes ya que sannudos por ello; mas Dios lo iudgue en nos et a Ell, a quien se non esconde ninguna cosa e sabe Ell ende lo que es, e a uos dezimos la uerdat que uos non encrobiremos y ninguna cosa, que la nuestra razon por que nos este altar fezimos que esta es: quel alçamos alli non pora fazer sacrificios ningunos en el nin fiesta ninguna, mas uerdadera mientre quel paramos y por que non pudiessen dezir los uuestros hjos a los nuestros luego cras, por contienda que se les leuantasse por uentura sobre la ley:¿Que auedes uos con el Dios de Israhel? El puso entre nos e uos el rio Jordan por termino, por que uos non auedes nada con El. Et por esta ocasion podrie seer que desuiarien los uuestros fijos a los nuestros del temor de Dio e del su seruicio; et por end asmamos sobre tal dicho, si en algun tiempo acaesciesse, lo que touiemos que serie meior e testimonio de non poder auer los uuestros tal razon contra los nuestros, e que uos e nos siempre fuessemos unos e un solo el nuestro Dios de todos; et dixiemos assi: Fagamos un altar aqui pora nos e non pora fazer sacrificios en el, mas por que sea por testigo entre nos e nuestro linnage, e los de allent el Jordan e el so linnaie otrossi, por mostrar por este altar que auemos nos derecho de offresçer e de fazer sacrificios con ellos e alli o ellos. por que non digan los sos fijos a los nuestros, quando se quisieren. ¿Que auedes uos con Dios? Non auedes parte en El. Et si gelo quisieren dezir, que les puedan responder: Si auemos, ca por testigo
desto pora siempre fizieron aqui este altar del Sennor nuestros padres e hermanos. Assi uos lo dezimos de llano, que nunqua lo quiera Dios que nos dEl nos partamos nin de la su carrera, nin fagamos altar de nueuo pora fazer nos y nin otre otros sacrificios, si non ell altar que El mando fazer e esta fecho ante la su tienda del su testamiento. Onde uos rogamos quanto uos rogar podemos que uos non cuededes al de nos, ca uerdadera mientre uuestros hermanos somos en linnage e en nuestro sennor Dios, que es uno solo sennero comunal sennor de todos estos, de nos e de uos.»Quando Phinees, el sacerdot, e los otros principes de la mensageria de Israhel que eran con el oyeron estas razones, plogo les mucho con ellas, et respuso les Phinees assi: «Agora sabemos que es Dios conuusco e que non fezistes uos esto por quebrantar la ley, e fezistes lo muy bien, que librastes a todos los que allend son fijos de Israhel de la sanna de Dios que uiniera sobre todos, si assi fuesse como a nos dixieron e lo auiemos miedo.»
Estas razones auidas entre si, fizieron se muchos plazeres los unos a los otros, e partieron se por hermanos et por amigos como deuien; et tornaron Phinees e los otros principes con ell a Canaan a Josue e a la huest, et conto Phinees ante los principes que fueran con el, otorgando lo ellos todos, todo quanto auien fallado e la razon porque fizieran ell altar los dallent el Jordan; et plogo mucho dello a Josue e a toda la huest, lo uno por que se non partieron los dallend de Dios, lo al por que aurien ellos a entrar en contienda de sacar huest e lidiar con ellos por destruyr los, seyendo sus hermanos; et agradecieron lo a Dios, e exaltaron le e fizieron le muchos loores por ello, et fincaron los dallent el Jordan con so altar, e llamaron le cuemo dixiemos por este nombre en latin: testimonium nostrum quod dominus ipse sit Deus, et quiere esto assi dezir en el nuestro lenguage: nuestro testigo o testimonio es este altar que el nuestro Sennor esse mismo es el Dios uerdadero.
Ueynte seys annos se acabauan de quando Josue passara el Jordan con la huest quando se acabaron todos estos fechos, como los auemos contados en esta su estoria de Josue, et pues que todas las yentes de aderredor auie conquistas el pueblo de Israhel e estauan todos en paz. yua se ya Josue faziendo muy uieio. Et fizo un dia ayuntar tod el pueblo de Israhel, et llamo a los mayores de dias, e a los principes, e a los cabdiellos e a los maestros, et dixo les assi, segunt cuenta Iheronimo en el xxii capitulo del libro de Josue: «Yo so ya muy uieio, e uos ueedes muy bien todas las cosas que nuestro sennor Dios uos fizo sobre todas las yentes de uuestros aderredores, e cuemo lidio por uos El mismo; et agora, pero que uos partio por suert toda la tierra de parte de orient del Jordan fasta la gran mar de Medio de la tierra, fincan uos aun muchas yentes de conquirir;
mas sabet que El uos las esparzera e uos las toldra delant, e auredes uos la tierra como lo El prometio, pero con tanto que uos esforçedes uos e ayades a coraçon de guardar todos los sos mandados que son escriptos en el libro de Moysen, e que non desuiedes ende ninguna cosa, et sobre todo que nunqua uos lleguedes a los dioses agenos de los gentiles, nin aun la yura, que es poco, non la fagades por ellos, ca la cosa que Dios en este mundo mas aborrido a aquella es e a los que la siguen; nin uos partades nunqua de nuestro sennor Dios, assi cuemo lo fezistes fastal dia de oy; et si esto fizieredes, fazer uos ha Dios que huno de uos segudara mill de uuestros enemigos, ca lidiara El por uos como lo prometio e lo a ya fecho muchas uezes, nin uos fallesçra El nunqua, si por uos non fincare yl amaredes. Mas si esto que uos yo castigo non quisieredes fazer cuemo seye en la ley de Moysen, e amigaredes con estas yentes, e casaredes con ellas e uos llegaredes a los sus yerros, sabet que nuestro sennor Dios non les fara mal ninguno por uos, mas creed que ellos seran por uos foya e lazo, e corroto de uuestro estado, e estacos de uuestros oios fasta que uos tuelga Dios esta tierra que uos a dada, e uos esparza. Et yo me muero ya e entro en la carrera poro a de yr toda carne, et uos connoscredes que todas quantas palabras Dios dixo que farie que una non saldra en uano que todas se non cumplan; et bien creet e seet ciertos dello, que assi como complio de fecho lo que uos prometio de palaura e nos uinieron muy bien todas las cosas, assi si uos al fizieredes contra El si non como uos castigo Moysen e yo agora, que quier de mal que uos amenazo todo lo adura sobre uos, et non quedara fasta que seades echados desta muy buena tierra que uos dio e uos esparza, por el paramiento que ouiestes con El si gele quebrantaredes; et esto sera fecho mucho ayna si gelo merescieredes, e uos non aura piedat ninguna, ca assi como uos El non fallesçe en ninguna cosa de las que conuusco puso, assi non quiere que fallescades uos a El otrossi en ninguna cosa.»Andados ueynte e quatro annos del sennorio de Josue et doze del de Amitens, rey de Assiria, regno en Creta el rey Asterio; andados ueynte e siete annos del sennorio de Josue, caso el rey Asterio de Creta con la reyna Europa de la que uos auemos contado cuemo la leuo robada el rey Juppiter; et segunt los dichos destos sabios fizo en ella estos tres fijos: a Minos, que fue despues rey desse reyno de Creta, et a Radamaton et a Sarpidion; pero las mas de las otras estorias, e Ouidio e los otros autores cuentan que estos todos tres que fijos fueron del rey Juppiter. De todos estos tres hermanos cuentan mucho los autores de los gentiles, e mucho otrossi las estorias de los otros sabios; et deste Radamaton dizen essos autores de los gentiles, por que fue muy cruel omne, e eran soberuiados dell e muy despagados todos aquellos que con el auien de fazer uida o a o ueer alguna cosa, que pusieron quel fizie-
ra Juppiter juyz de los infiernos. De Sarpidion fallamos otrossi que cuentan las estorias que fue rey de Liçia, e fue otrossi muy cruel omne cuemo este otro Radamaton; et dizen destos tres hermanos que todos tres fueron muy fuertes principes e muy brauos, como oyredes del rey Minos adelant en los fechos que del uos contaremos; et tan bien de Minos, este rey de Creta, que fizo sos fechos grandes e assaz dellos; como destos otros dos sos hermanos, uos contaremos en sos lugares las razones dellos e lo que fizieron; mas agora dexamos aqui estas razones e todas las otras, e tornaremos a la estoria de Troya.Despues del rey Dardano regno en Troya Eritonio, su fijo, et fue este rey Eritonio nieto del rey Juppiter, assi cuemo ua la linna e la cuenta dello en la Estoria de Troya; et fue aquel rey Eritonio princep muy agudo, e muy entendudo e sabio, onde dize ende assi essa Estoria que el primero que en Troya assaco e fizo carro e aun carreta, que este rey Erictonio fue; et este rey Eritonio assaco de nueuo otras muchas cosas prouechosas pora en la tierra, ca fue buen rey e de buen entendimiento; et cuenta otrossi essa Estoria de Troya que la puebla del regnado della e todos los fechos quantos y contescieron fasta este rey Eritonio, que todo fue en tiempo de Josue, pero dell anno en que Josue ouo la batalla con los de Amalec, e era aun esto en este tiempo del sennorio de Moysen.
Et agora dezir uos emos de los reyes e de los otros principes desse tiempo.
Cuenta maestre Godofre en el quarto capitulo de la dezena parte del Pantheon que en aquel tiempo mismo que esto que auemos dicho se fazie en Troya, et en aquel tiempo otrossi que Josue andaua por mayoral de Israhel so el mandado de Moysen en el mantenimento der pueblo, que començo a reynar en los griegos aquel rey que dixieron Danao, et regnaua otrossi estonçes Amitens, xvijo rey en Assiria, et Echireo, quinzeno rey en Sicionia, et empos este rey Echireo de Sicionia, regno Choras xvjo rey dalli, et regno en el regnado de Athenas Amphiteon, et en Egipto, otrossi a essa misma sazon, el rey Ramesses; et este rey Ramasses auie dantes dotra guisa nombre Egipto, e al su reynado llamaron primera mientre e fastal su tiempo Erial, assi cuemo cuenta Eusebio e Jheronimo, et dizen que del nombre deste rey despues que el y reyno, que llamaron aquella tierra que el tenie Egipto cuemo llamauan a toda la tierra de todos los otros reynos della, ca este regno estos otros nombres que oydes ouo fasta aquella sazon.
En esta sazon misma, segunt cuenta maestre Godofre, reynaua en Ytalia el rey a que llamaron Phauno, que reyno despues del rey Pico de quien auemos ya dicho; et otrossi cuenta maestre Godofre en esse quarto capitulo de la dezena parte del Pantheon que estonces se leuanto de nueuo el fecho de las duennas amazonas.
Agora dexamos aqui las otras razones de los gentiles et tornaremos a contar uos la estoria por que uinieron aquellas mugieres a seer tales e auer este nombre.
Cventa Paulo Orosio en el trezeno capitulo del primero libro de la su Estoria que en aquella sazon del cabdellado de Josue, e fue esto quatro çientos e ochaenta annos ante que Roma fuesse fecha, que regnaua en Egipto un rey a que llamauan Vozeses, et maestre Godofre le dize Vesor; mas en esto del demudamiento de los nombres non ay fuerça segunt lenguas departidas, ca pueden los omnes auer assi los nombres segund sennas tierras. Et aquella Egipto o aquel rey Vozeses reynaua cuenta Paulo Orosio que yaze en la partida de medio dia, e es la quarta parte del mundo; et cuenta otrossi que maguer que tierra de medio dia e tierra de septemtrion son tierras et lugares tan departidos ell uno dell otro, que uino a talent e muy a coraçon a este rey Vozeses de ayuntar estas dos tierras, medio dia e septemtrion, e fazer las un reyno, et esto o por batalla o por otra abenencia qual quier que seer pudiesse entrell e entre los de septemtrion; et en esto metio aquel rey Vozeses muy grant femencia, e punno y quanto pudo, et diz que el fue el primero que nunqua de batalla cometiesse a las yentes de septemtrion. E departe aqui Paulo Orosio que cuemo quier que muchas yentes a en aquella partida del mundo, e ayan cada unas sus nombres connosçudos, bien como es en Espanna que dizen a todos comunal mientre espannones, que otrossi a alli muchas yentes e que los llaman a todos comunal mientre este nombre scitas. Et segunt fallamos por los libros de las estorias e por las cronicas, estos scitas fueron los godos, e morauan en septemtrion en la ysla de Escança, assi cuemo cuentan las Estorias. Pues este Vozeses, rey de Egipto, queriendo conquerir a los de septemtrion, conpuso sus leyes e sus fueros, e fizo ende sus cartas poro gelo mostrasse, et escogio en su cort de los omnes buenos a aquellos que fallo que serien meiores pora ello e sabien mas de las lenguas de las tierras, et eran mas sabidores de las costumbres daquellas yentes de septemtrion, et dioles aquellos escriptos e enuiolos a ellas en su pleytesia, que sil quisiessen obedesçer e seer suyos en paz, que los manternie en aquellos fueros e en aquellas leyes que les enuiaua por escripto; et si non, que metiessen mientes en si, ca el por guerra e por batalla, e con mal dia o con bueno que suyos los tornarie, et aun maguer que ellos non quisiessen.
Los sçitas ayuntaron se entonces, e ouieron sobrello su fabla e su acuerdo; et ell acuerdo que ouieron entre si fue este, e dixieron: «Los de septemtrion somos yentes pobres, ca la tierra con la
friura que ay tanta ademas non nos cria tantas cosas nin tan a abondo como las otras tierras tempradas; pues si nos aquel rey uiniere guerrear e nos uenciere, por uentura echar nos ha daqui, et nin deuemos ende auer cuedado nin nos pesar, ca nin dexaremos y riquezas de que nos dolamos, ca las non auemos nin las da el logar, nin yremos a otra tierra daqui adelant que mas e meior temprada non sea que esta; et si por uentura nos uencieremos a ell, segudar los emos e yndo en el so alcanço ganaremos tierras meiores que estas, o uiuamos meior que aqui.» Este acuerdo tomado entre si, respondieron a los mandaderos del rey Vozeses, e dixieron les assi: «El uuestro rey, por que es muy rico e nos muy pobres, enuia nos por sos escriptos cometer de batalla, et con loçania de riquezas e de poder comete a nos pobres e minguados, de lo que se el deue temer, cuemo es sesudo, e rico, e abondado e muy poderoso, et guardar se, ca los auenimientos de las batallas non son ciertos quales uençran al cabo, por que se deuie catar, ca muchas uezes el que cueda uençer es uençudo; et ell, e uos e las sus compannas uernedes ricos, e abondados e llenos de todo complimiento, et fallaredes a nos pobres e uazios; e deuer nos ydes uençer, mas ¿non nos podredes mandar ante las riquezas e los complimientos que traeredes?; et a nos nin nos estoruara pobreza nin mingua ninguna que ligeros non seamos, ca ya passamos por ello con algunos que quisieran de nos lo que uos, e prouado lo auemos; et quando enemigos nos uienen e contienda nos acaesçe con essas armas pocas que poder auemos, ymos a ellos e cometemos los lo mas de rezio que nos podemos; et si nos contesçe como andamos desembargados e afforrechos, e somos por ende mas ligeros, foymos les que nos non pueden alcançar; et si los uençemos et los metemos en foyda, alcançamos los que non nos pueden foyr, e matamos en ellos fasta que queremos que somos uengados a nuestro talant; et al uuestro rey ningun pro nol yaze en nos, e los dannos le paresçen y manifiestos; et mas uos dezimos por cierto que nos non le esperaremos fasta que nos el uenga a nuestra tierra a lo que nos ell enuia dezir, mas saldremos muy de grado a rescebir le e a ganar del la prea. Et esto non se nos tardara por mingua en que nos uiuamos, et como quier que enemigos non deuen conseiar a sus enemigos contra si e a so danno conseiamos nos a uos por que si nos creyeredes, ganaremos y amas las partes, ca escaparemos en paz e uiuremos en lo nuestro cada unos, et esto bien es e pro de uos e de nos.»Agora contar uos emos otrossi como fizieron los scitas empos esto.
Los scitas non oluidaron las razones de la respuesta que a los mandaderos del rey Vozeses dieron; et luego que los ouieron enuiados, fizieron de todos los omnes buenos de sus tierras muy gran-
des ayuntamientos cuemo corte, et pusieron que catassen cada unos por sus lugares e sus pueblas quantos omnes auie y darmas; et pues que sopieron la cuenta, ordenaron quantos e quales fincassen en la tierra pora guardar la, e quales fuessen en aquella huest contral rey Vozeses; et puesta esta ordenança entre si, guisaron se lo meior que ellos pudieron daquello que ellos auien, et luego que sopieron por cierto que uenie el rey Vozeses sobrellos, sallieron a ell a la frontera de su tierra e dieron le lid campal. Et los del rey Vozeses, cuemo uenien de luenga tierra e diliciosos, e llegaron cansados e quebrantados del camino, non lidiaron como les fuera mester e fueron uençudos. Et maltroxieron los alli de mala guisa los escitas al rey Vozeses e a los sos, et aquexaron lo de guisa quel fizieron foyr e tornar contra su tierra, et de guisa cometieron a la su huest del, que la quebrantaron, e la destruyeron e leuaron dellos quanto guisamiento alli traxieron pora la batalla; et segudaron los e siguieron los yendo en so alcanço fasta que dieron con ellos en Egipto, que nunqua antes se partieron dellos, et aun entraron empos ellos e prisieron les mucho de la tierra; et assi como cuenta Paulo Orosio destruyeran e hermaran toda Egipto, si non por los tremedales de la fuent Nigris del Nilo que los estoruaron, e dalli adelant non pudieron passar. Pero dize maestre Godofre que toda Egipto corrieron e quebrantaron daquella uez, mas dexaron se la assi, ca se non pagaron de la tierra cuemo la non connoscien, de mas que non aurien de la su part con que la poblar. Et tornaron por Asia, e ganaron la mayor part della; et dize Orosio que fizieron muchas batallas y, e que la domaron e que la tornaron su pechera, e moraron y quinze annos sin paz mas siempre en guerra e con lides, e aun diz que moraron y mas o por uentura por toda uia; mas que les enuiaron sus mugieres dezir muy sannuda mientre que se tornassen pora ellas, e a sus compannas e a sus fijuelos que dexaran pequenuelos, e eran ya tamannos que los non connoscrien ya, et otrossi pora auer sus solazes en uno, ca assaz era tiempo; et si se non tornassen, que catarien ellas por otros de sus fronteros con quien fiziessen sus fijos, e mantouiessen a ellas e a ellos, ca la tierra era tan mala e tan pobre que la mugier por ninguna guisa non se podie mantener sin ell ayuda del uaron, onde se ouieron estonçes con esta quexa a tornar a ellas.Agora dexamos aqui las razones de los gentiles e tornaremos a la estoria de la Biblia.
Cuenta la estoria de la Biblia que quando se ouo a finar Josue, que todos los del pueblo ayunto en Sichen, et llamo a los mayorales de dias, e a los principes, e a los juyzes e a los maestros, e uinieron alli a ell a la tienda ante Dios. Et dixo estas razones a ellos e al pueblo en uez de Dios, et que touiessen que ge-
las dizie Dios mismo por la su lengua de Josue. «Hermanos, estas palabras uos dize uuestro sennor Dios de Israhel: menbrad uos de cuemo alend el Jordan moraron de comienço uuestros padres, Tare padre de Abraham et de Nacor, et seruieron alli a los dioses agenos, et tome Yo a uuestro padre Abraham de cabo de tierra de Mesopotamia, e adux le a tierra de Canaan, e amuchigue el so linnage e dil a Ysaac, so fijo, e a Ysaac a Jacob e a Esau; et di a Esau el mont Seir o morasse con sus compannas, et Jacob e sus fijos descendieron a Egipto con todas sus compannas; et enuie a Moysen e a Aron a sacar los dalla, e eche sobre Egipto muchas pestilencias, e fiz y muchas marauillas, e saque a uos e a uuestros padres dalla e uiniestes a la mar; e uinieron empos uuestros padres los de Egipto segudando los con carros e cauallos fastal mar Uermeio, et uieron se alli en cueta los fijos de Ysrael, e llamaron al Sennor. Et Yo, que era el so sennor, oy los, e meti tiniebras entre uos e los de Egipto, e adux sobrellos la mar e crubiolos. Et si bien fuesse esto ¿por que uos lo auia Yo a contar? Ca uieron los uuestros oios todas quantas cosas yo fiz en Egipto por uos; et morastes en el desierto luengo tiempo, e adux uos e meti uos en tierra de los amorreos que morauan allend el Jordan; et por ques leuantaron contra uos pora lidiar conuusco, meti uos los en poder, e uos matastes los e heredastes la su tierra; et leuantos otrossi Balac, fijo de Sephor, rey de Moab, pora lidiar conuusco, et enuio por Balaam, fijo de Beor, que era propheta entrellos, por que uos maldixiesse; et el quisiera lo fazer, mas Yo nol quis oyr, et fiz que el que uos querie maldizir que el mismo uos bendixiesse, maguer que non quisiesse nin pudo al fablar, e libre uos Yo de su mano. Otrossi sabedes uos muy bien los otros bienes que uos fiz por el desierto; desi llegastes uos al Jordan, e passastes le con lo que Yo fiz, cuemo sabedes, e uiniestes a Jerico, et leuantaron se pora lidiar conuusco el rey e los daquella cibdat e otras yentes muchas que les uinieron en ayuda, e fueron estos los amorreos, los fferezeos, los cananeos, los etheos, los gergeseos, los eueos et los jebuseos, et meti uos los Yo todos en poder; et enuie delant uos moscas ueras, et eche de sos logares a amos los reyes de los amorreos; et fiz Yo esto con ellos, non con la uuestra espada nin con el uuestro arco, por que non lazrassedes uos y; et di uos tierra complida de todo bien por que non cruziassedes, nin lazrassedes, et cibdades fechas en que morassedes, que uos non fezistes, et uinnedos e oliuares que non pusiestes de que uos seruiessedes.»Torno Josue por si en este lugar a la razon, e dixo les assi: «Onde uos digo agora yo, Josue, temet a uuestro sennor Dios, e seruid le de todo coraçon e uerdadera mientre, sin toda arteria, et tolled de uos e uuestra tierra los dioses a quien seruieron los uuestros padres en Mesopotamia e en Egipto, e seruit a El; et aun si uos esto semeia mal de al uuestro sennor seruir, en uuestro aluedrio es; et yo
oy entro en la carrera de toda carne, e se que uos prestos estades pora asannar a Dios, et escoged oy a quien tenedes que deuedes seruir mayor mientre, e de tod en todo, entre a aquel Dios a quien seruieron uuestros padres en Mesopotamia, o a los dioses destos amorreos en cuya tierra estades, ca yo e mi casa a Dios seruiremos.»Respusol el pueblo, et dixol: «Non plega a Dios que nos dexemos a nuestro sennor Dios e siruamos a los dioses agenos, que nin pueden nada nin lo ualen, et que, si non el nombre solo, al non an, mas seguiremos a nuestro sennor Dios que saco a nos e a nuestros padres de tierra de Egipto de la casa de seruidumbre, e fizo marauillas muy grandes como las uimos nos, e nos guardo en toda la carrera poro uenimos e en todos los pueblos poro passamos, et echo de la tierra poro entramos todas las yentes ante nos; et seruiremos de tod en todo al Dios sennor, que non aura y al, ca El solo es nuestro sennor Dios.»
Dixo les Josue de cabo por ensayar los e traer los mas a ques firmassen de tod en todo en lo que dizien: «Temo me que non podredes seruir al Sennor, ca Dios santo e fuert amador e çeloso es, e non perdonara las uuestras nemigas nin los uuestros pecados, tales los faredes uos quando non ouieredes rezio e cruo mantenedor que uos castigue e por quien lo dexedes; et sil dexaredes uos por los dioses agenos, dexar uos ha El e tornar se a a otra part, et penar uos a, e destruyr uos a pues que uos diere estos bienes que ueedes.» El pueblo quandol oyo dezir estas palabras tales de cabo, affirmaron se todos los mas en lo que auien dicho, e otorgaron le e dixieron le: «Si Dios quisiere, non sera assi como tu dizes, mas seruiremos nos todos al nuestro sennor Dios, e al qui lo non fiziere matar le emos los otros.» Plogo a Josue mucho quando los uio tan affirmados en ello, e dixo les: «Sodes me uos testigos e firmas que oy escogedes uos mismos a uuestro sennor Dios que a El seruades.» Respusieron ellos: «Testigos te somos nos dello e firmas que si, de tod en todo.» Dixo les el: «Pues agora tollet de medio de uos los dioses agenos, e omillat los uuestros coraçones a uuestro sennor Dios de Israhel.» Dixieron le ellos de cabo por affirmar le la razon de tod en todo: «Al nuestro sennor Dios seruiremos, e a los sos mandados obedeçremos e los ternemos en quanto uiuamos e non a otro dios si non a El.»
Et fizo ende Josue aquel dia esta postura con ellos, e affirmaron la ellos con el en uez de Dios. Et cuenta maestre Pedro en este lugar que en sennal e en testimonio desta postura que tomo Josue agua en uaso e esparçiola por tierra, et esto fizo alli Josue segunt los gentiles que diz que auien por costumbre quando alguna postura de algun grant fecho fazien entre si, que esparzien de su sangre misma por tierra; et cuenta aun maestre Pedro sobresto que dauan a entender por ello que el qui la quebrasse, que assi fuesse o serie esparzuda por tierra la su sangre cuemo aquello que ellos alli esparzien. Et diz que por aquello que
fincaua de la sangre apegado en el uaso que se entendie que lazrarie por ello el qui el pleyto crebantasse, e pero non otro de so linnage por el; mas diz que Josue e los hebreos en aquel so pleyto que non quisieron seguir tanto la costumbre de los gentiles, e que agua esparzieron e non sangre, nin olio nin otra humor, por que non ay otra cosa ninguna de que tan poco finque en el uaso dont lo uierten cuemo dell agua. Et diz otrossi maestre Pedro que dieron alli a entender los hebreos por mayor firmedumbre del paramiento que fazien ante Dios, e que fuesse mas guardado e tenudo, e non tan sola mientre se perdieren por ello los quel quebrantassen, mas ellos e aun todos aquellos que dellos uiniessen, que nin sennal non fincarie dellos cuemo non fincaua dell agua en el uaso ques non uertie toda e se non beuie en la tierra.Desque esto fue fecho, dixo les Josue los mandados de los juyzios de Dios que auien a tener, et escriuio en el libro de la ley de Dios todas estas cosas et estas razones que ouo con ellos; et este en que esto leedes es el libro en que lo ell escriuio, e esto mismo es que aqui oydes. Et diz maestre Pedro que solien los antigos poner aruoles, o grant canto o alguna cosa que durasse mucho por sennal de las posturas que fazien, por que fuessen por remenbrança pora los que uiniessen despues dellos. Et segunt aquella costumbre daquel tiempo, pues que todo esto ouo fecho Josue con los fijos de Israhel, tomo una piedra muy grant, e fizo la leuar e poner al pie dun robre que estaua delant el sanctuario, et dixo alli a tod el pueblo: «Parad mientes e non lo oluidedes, que esta piedra pongo yo aqui que sea por testimonio que oyestes uos todos los mandados e todas las palabras que el Sennor dixo, que despues non lo querades negar por uentura e mentir le.»
Pues que ouo Josue firmada esta postura e acabadas todas estas razones con los principes e con el pueblo, dixo les cuemo se auie a finar luego. Et peso mucho a todos por muy buen cabdiello que perdien, si non que non podien ellos al fazer, pues que uoluntad era de Dios. Et llorauan todos, et conortolos Josue quanto pudo diziendo les que non llorassen, ca todos auien a passar por aquello, mas que fuessen buenos e guisassen que muriessen bien, ca bien auenturado serie el que bien muriesse, e que non murie mas ques mudaua de uida periglosa e demudadiza en saluamiento estable, que siempre auie a durar. Despues desto enuio los a cada unos a sus tierras e a sus cibdades.
Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, e tornaremos a las razones de los gentiles.
Muchas uezes contesçe en los reynos e en las otras tierras que sennores appartados an, que maguer que non ayan reyes, que an otros principes que las mantienen; et de los poderosos ay algunos que non catando debdo nin bien estança contra sus reyes e sos mayores,
nin el pro de su tierra de los pueblos, nin de la su onrra nin la de ningunos dellos, que se leuantan contral mandamiento de la tierra et contral de los reynos, et son contrallos contra lo que los mantenedores quieren; et assi contescio alli estonçes a los scitas, ca dizen que auie entrellos dos mancebos que uenien del linaie de los reyes, et assi cuemo cuenta maestre Godofre auie nombre ell uno Plinio e ell otro Scolapeyo, et dize Orosio que por fecho que fizieron contra los mayores e meiores del pueblo, que fueron estos dos mançebos echados de la tierra. Et aun sobresto fallamos, segunt dichos dotras Estorias, que contescio esto por que non fueron mandados a sos mayores en la huest que oyestes del rey Vozeses, e non quisieron yr alla, e fincaron se en la tierra faziendo lo que querien por ella; et desque se torno la huest, dieron los mayores por juyzio que salliessen de la tierra e ellos fueron se della.A qui dizen agora las Estorias de Orosio et de maestre Godofre que se assannaron estos dos mancebos Plinio e Scolapeyo, ca maguer que non fueron mandados a sos mayores, eran dotra guisa segunt el so derecho loçanos, e briosos e buenos; et quando se ouieron a yr de la tierra, ayuntaron se les muy grant yent de mancebos en su salida, e tomaron se con ellos, e todos los unos e los otros con sus mugieres, e fueron se daquella tierra; et assi cuemo llegaron e sin sospecha, entraron tierra de Ponto e tierra de Capadocia por fuerça de armas, e assentaron se alli en la ribera del rio Termodoont, et conquirieron dalli las compannas de Timiçeria, que era grand tierra, e appoderaron se della; et corrieron, e robaron e destruyeron todas las otras vezindades de aderredor. En tod esto los fronteros de mas aluenne, pues que oyeron estas nueuas de sos uezinos, ueyendo que passarien a ellos pues que lo de medio auien destruydo, acordaron e ayuntaron se muy grandes pueblos, et uinieron, e echaron les celadas, e mataron muchos dellos, et pero non se queriendo castigar, non dexaron de yr a ellos cutiana mientre cuedando cobrar toda uia.
Et sus mugieres, ueyendo se las unas bibdas e las otras sin fijos, las otras sin parientes, castigaron los quanto pudieron, e trauaron dellos que non fuessen a correr nin guerrear a aquellas partes, mas que folgassen algunos dias en sus casas, e passarie aquel tiempo, e demudar se ye e uernie otro de meior uentura, et desi cometrien e farien como uiessen que les yua con ellos. Mas ellos, estreuiendo se en esfuerço de sus coraçones, non las quisieron creer, e ayuntaron se todos los mas, de guisa que pocos fincaron en la tierra, et fizieron su huest, e fueron guerrear e correr aquellos sus enemigos; los otros otrossi sopieron lo, e assonaron se e troxieron consigo de sos uezinos muy grandes yentes contra ellos, et ayuntaron se, e lidiaron; e fueron uençudos los scitas, e murieron y todos los mas de guisa que non fincaron ende si non muy pocos que fuxieron. Las mugieres de los scitas
quando esto uieron, entendieron cuemo fincauan bibdas todas las mas, e que aurien a uuscar casamientos de tierras agenas, e les entrarien los enemigos esse reyno que ellas tenien, e non serien ellas ende sennoras, auenturaron se a deffender le ellas por si; et por que non se ouiessen que dezir las unas a las otras, mataron todos quantos uarones entrellas auie, chicos e grandes, que non dexaron y nin el menor. Et cogieron se a armas, e ayuntaron se todas las que eran pora ello, e armaron se e fueron contra aquellos que mataran a sos maridos por uengar los; et assi lo sopieron guisar e leuar su fazienda con ellos por su sabeduria e la uentura del tiempo en que lo çomençaron, que las ayudo, que los fueron quebrantando, e uenciendo e matando dellos tantos fasta que ellos les demandaron treguas e pazes. Et ellas, pues que auien uertudo en ellos mucha sangre e fecha grant mortandat, e uengados a sos maridos, touieron por bien de auer treguas con ellos e pazes, pues que entregadas eran.Et pues que ouieron firmadas sus abenencias e sus pazes, pusieron como se ayudassen contra los otros sos enemigos, si algunos se les leuantassen, et tornaron se aquellas mugieres scitas a sus tierras alegres e en paz.
Estas duennas scitas, pues que ouieron ganado de sus uezinos paz por sus armas, metieron mientes de cuemo fiziessen fijos que heredassen el reyno yl mantouiessen despues dellas, et non quisieron coger maridos en su tierra, mas pusieron entre si que ouiessen maridos de fuera de su tierra; et que pues que tan mal fuera a sos uarones en armas, que todos murieran en batallas e eran ya finados, que non ouiesse ningun uaron en toda su tierra, suyo nin ageno, et touieron por meior de auer sos casamientos con los de las otras tierras que eran sos fronteros. Et enuiaron les sos mensages con sus abenencias e sus pleytesias que saldrien ellas a ellos a las ffronteras de los reynos, e alli ouiessen sus solazes, e dalli se partiessen e se tornassen ellas a so reyno, e se fincassen ellos en sus tierras; et pusieron y luego los de qual villa con los de qual, e quantas uezes en el anno las que prennadas non fuessen, ca las que lo eran, ninguna uez fasta que ouiessen parido; et la que pariesse uaron quel enuiasse luego a so padre, et la que pariesse fija que la criasse en su tierra pora tener la consigo, pero Estorias fallamos que dizen que los uarones que los matauan luego. Los mensageros recabdaron muy bien so mensage con los fronteros de Capadocia e de Ponto, e tornaron se a sus duennas, et plogo a ellos mucho con la pleytesia e fue firmada, e usaron della despues toda uia daquella guisa.
Et maguer que ellas auien paz con los unos fronteros, e esto era con aquellos con qui auien so amor de fazer sos fijos, non lo auien con los otros, ca siempre uisquieron en guerras e en batallas, e sienpre leuaron algo de sos fronteros e ganaron dellos tierra, et crescieron mucho en so reyno, e ensancharon en so sennorio. Et usauan todas las demas tirar dar-
co, e eran alançadoras de dardo e de toda arma que se alançasse; et por que las tetas, que auien grandes, las estoruauan mucho all alançar de las armas, uuscaron esta maestria de quemarse las tetas diestras quando eran ninnas por que les doldrien menos, e les nunqua crescerien mas nin las estoruarien all usar de las armas, nin de arcos nin de otras; et las siniestras que las guardassen pora criar las fijas. Et por que dizen el griego .a. por lo que en el nuestro lenguage de Castiella sin, e mazon por lo que en el castellano teta, los griegos, que pusieron nombres a las cosas mas natural mientre que otros sabios dotra tierra, ayuntaron estas dos palabras .a. e mazon e compusieron ende este nombre amaçon, e llamaron le aquellas duennas por esta razon, et en el nuestro lenguage de Castiella tanto quiere dezir amazonas como mugieres sin teta.Aquellas duennas amazonas, pues que ouieron librados sos casamientos e quedaron de las guerras pero que muy poco tiempo, en aquello poquiello que estudieron en paz ordenaron sus compannas, et fizieron reynas a Marpesia, mugier de Phinos, e a Lampeto, mugier de Scolapeyo, et estas dos duennas, pues que fueron reynas, metieron se de cabo a armas, e asmaron cuemo podrien ganar algo de sus uezinos et mantener sos reynos, et partieron todas sus compannas en dos partes: la una parte pora enuiar en la huest, la otra pora fincar en la tierra e guardar el reyno; et fizieron se uezeras aquellas dos duennas, que eran reynas, et yua la una una uez con su huest, e quando uenie aquella, fincaua con sus duennas en la tierra pora folgar la su uez, e vua la otra con las suyas en la huest la su uegada. Et desta guisa trayen el mantenimiento de so reyno e pensauan de sus compannas, et yua les muy bien en armas e en las guerras, ca assi cuemo dize Orosio en el quatorzeno capitulo, ganaron estas duennas muy grant partida de Europa et prisieron huna pieça de cibdades en Assia; et duna huest que fizieron poblaron la cibdat Epheso e otras cibdades, assi como cuenta Orosio, et corrieron dessa uez tantas tierras et ganaron tanto de auer que apenas lo podien traer a su tierra; et troxieron daquella uez las unas la prea, las otras fincaron en la huest con la reyna Marpesia. Et sopieron aquellos fronteros sobre quien yazien cuemo eran ya mas pocas por aquello que enuiaran ell una partida de si con ell auer a la tierra, e assonaron se ellos, e ouieron ayudas de sos uezinos e fizieron se muy grandes yentes, et uinieron sobrellas, e lidiaron e mataron en la batalla a la reyna Marpesia e a muchas de sus duennas; et otrossi mataron ellas muchos de sos enemigos, e partiosse desta guisa daquella uez la batalla que non fincaron uençudos ningunos. Et en logar de Marpesia alçaron luego por reyna a Sinope, fija daquella Marpesia; et esta reyna Sinope fue tan casta de so cuerpo, que dize Orosio que entre todas las amazonas, nin reyna nin otra duenna, que non
ouo y ninguna que tamanno prez de castidat ouiesse como esta, e que uirgen acabo.Agora dexamos aqui las razones de las amazonas, ca adelant uos diremos aun dellas en la estoria del libro de los Juyzes de Israhel, que uiene luego empos esta estoria que fue de Josue, e dent a adelant, assi cuemo dixieron dellas las Estorias por sos tiempos, ca muchos annos duraron, assi como oyredes.
Cuenta maestre Godofre en la onzena partida del Pantheon que en tiempo de Josue fueron falladas las primeras letras de los griegos, e que las assaco Cadmo, de quien uos auemos contado ya e contaremos aun mas en otras razones dotros fechos que le acaescieron; et diz que seys letras fueron de las griegas las que Cadmo fallo. Et diz otrossi que Apollo el philosopho, de quien uos contamos ante desto, que fallo la manera de la citola, e que el fizo la primera, e que el citolo primero e canto con ella; et que despues del diluuio de Noe que el començo del arte de la musica, que el la fallo primero; et que fallo otrossi primero el saber del arte de la melezina e de la phisica, e que el fue el primero que omnes melezino por phisica. Otrossi diz que en aquel tiempo se començaron primera mientre los theologos de los gentiles, que dixieron falsas teologias et uanidades de sos dioses, et fizieron libros dello cuemo Orpheo, de quien uos diremos adelant, et Musio et Lino e otros.
Agora dexamos aqui todas las otras razones, e dezir uos hemos la cuenta de los annos del tiempo et del acabamiento de Josue.
Pues que ouo Josue castigados a los cabdiellos de los linnages, a los mayorales e a todas las compannas de los hebreos que alli fueron llegados, e ensennado a todos cuemo uisquiessen e aguardassen a Dios, e se espidio de todos e ellos dell, e los ouo enuiados a sos logares, cuemo auedes oydo, muriosse.
Et el anno que murio auie que nasciera çient e diez annos; et departen lo Josepho e maestre Pedro desta guisa: dizen que auie quarenta e quatro annos quando se llego a Moysen pora aguardar le e aprender del, e aguardandol e aprendiendo del duro otros quarenta annos, et fueron estos aquellos en que Moysen fue cabdiello de Israhel, et fizieron se estos annos ochaenta e quatro; et quando murio Moysen, finco el por cabdiello de pueblo e mantouol ueynt e seys annos; et es la suma destos annos por todos çiento e diez annos, e tantos uisco Josue. Et este Josue fue muy sabio omne, segunt cuenta Josepho, et aprendio mucho e muy bien pora fazer sabia mientre todo lo que fiziesse, et fue muy esforçado e de grant coraçon en las batallas e en todas las cosas que començo, e acabolas todas muy bien e con Dios, et auino muy bien en o todo, e fue omne de uertud.
Et soterraron le en el heredamiento quel dieron en la suert de los de Effraym en la cibdat de Thamnath Sare, que era suya, que yazie en el mont de Effraym, de la parte de septemtrion del mont Gaas. Et esto fue andados de Adam tres mill e quinientos e un anno, segunt la cuenta de los hebreos, et dos mil e nueuecientos e ueynt e nueue, segund la de los setaenta trasladadores; et de Noe mil e ochocientos e quarenta e cinco, segund los ebreos, et mil e seys cientos e ochaenta e seys, segund los setaenta trasladadores; del departimiento de las lenguas mil e siete cientos e quarenta e quatro, de Nino, rey de Assiria, seyscientos e treze, de Abraham quinientos e setaenta, del nascimiento de Moysen dozientos e treynta, de la salida de los fijos de Israhel de Egipto e del cabdellado de Moysen sesaenta e seys, de quando Josue fue cabdiello ueynt e siete. Et estos ueynt e siete annos fueron aquellos en que el mantouo e iudgo el pueblo de Israhel despues de la muerte de Moysen; et destos cinco reynos, el de Assiria, el de Sicionia, el de Argos, el de Athenas, el de Egipto, en todos estos dias que Josue fue cabdiello ninguno non murio fueras ende Choras, rey de Siçionia, cuemo es dicho; et reynauan estonces en estos reynos estos reyes: Amitens en Assiria, Choras en Sicionia, Danao en Argos, Amphiteon en Athenas, Ramesses en Egipto.
Otrossi soterraron estonçes en Sichen los huessos de Joseph que traxieran de Egipto, et fue la su sepultura destos huessos de Joseph en la parte del campo que comprara Jacob de los fijos de Emor, padre de Sichen, por las cient corderas, cuemo oyestes en las razones del libro Genesis; et fue este campo dado por heredat a los fijos de Joseph.
Otrossi murio estonçes ell obispo Eleazar, fijo del obispo Aaron, et soterraron le en la cibdat Gabaad que fue despues de Phinees, so fijo de Eleazar; et era esta cibdat en los montes de los de Effraym, que era en la suert de los daquel linage de Effraym.
Et aqui se acaba la estoria del libro de Josue con las otras razones de los fechos de los gentiles que nos fallamos que en tiempo del so sennorio acaescieron, et comiençasse luego el libro de los Juyzes con las razones de los gentiles de los sos tiempos.
El libro de los Juyzes de Israhel fallamos que a dos nombres, sobre que dize maestre Pedro en su Estoria quel llamaron en el ebraygo sophin, et departe que sophin quiere dezir en el lenguage de Castiella tanto cuemo libro en que son escriptas las estorias de los juyzes; et ell otro nombre deste libro es este quel dizen en el latin liber Iudicum, et liber Iudicum dize en el lenguaje de Castiella tanto cuemo libro de los Juyzes. Et aqui departe otrossi maestre Pedro que fueron tomados estos dos nombres cuemo de la materia de que fabla el libro, que son los juyzes e las razones de los sos sennorios e de los tiempos dellos; pero dizen unos que es tomado este nombre deste libro de las personas de los quel fizieron, et fueron estas personas aquellos juyzes de Israhel, de quien escriuio cada uno dellos so tiempo quanto fue juyz e por lo que passo en el, e lo puso en escripto, et es como cronica deste libro; et por esta razon dizen que daqui es nombrado el libro. Et departe maestre Pedro en este logar: pues que ellos fueron doze e cada uno fizo so libro de los fechos quel acaescieron ¿quien los torno todos en un libro? Et sobresto dizen unos que Samuel, e otros que Esdras; mas dize maestre Pedro que semeia mas de uerdat que Ezechias propheta, que ayunto en uno los prouerbios de Salamon a los libros de los Reyes. Otrossi sobre la razon de los juyzes faze maestre Pedro en este logar una demanda, e departe la el luego, et dize assi en essa demanda, que si fuere demandado que Moysen e Josue por que non son contados entre los juyzes de Israel, que es esta la respuesta e la razon que deuemos responder a ello: que uerdat es que Moysen e Josue iudgaron antes el pueblo de Israhel, comol iudgaron despues estos otros juyzes que uinieron empos ellos; mas que Moysen e Josue ouieron de mas que los juyzes esto que aqui oyredes, por que non fueron llamados juyzes cuemo los otros, que estos dos non iudgaron el pueblo de Israhel sola mientre, mas quel iudgaron e de mas quel gouernaron yl mantouieron como cabdiellos e reyes gouiernan e mantienen a sos pueblos; ca dize que estos otros juyzes, que empos ellos fueron en Israhel, que non ouieron ningun poder nin ningun derecho sobrel pueblo, nin fizieron y al si non por que eran ellos mas ancianos, et alcançaron mas e passaron por mas cosas que eran mas sabidores, et por ende que ell otro pueblo que
se aconseiauan con ellos, et que en sos pleytos e en sos fechos que les acaescien que usauan del conseio e de la sabeduria de aquellos juyzes mas que de la suya misma; pero auien los juyzes esto por dignidat e poderio, e eran tenudos los de Israhel de guiar se por ellos, et en los pleytos e en juyzios auien de estar por lo que ellos iudgauan como por sos alcaldes.Et començosse la dignidat de los juyzes de Israhel quando regnaua el rey Amitens en Assiria, andados treynta e seys annos del so reynado, el rey Coras en Sicionia, et el rey Danao en Argos, el rey Eritonio en Athenas et el rey Ramesses en Egipto, andados quarenta annos del so reynado, et de Moysen sesaenta e siete, de Abraham ochocientos e doze, de Nino rey de Assiria ochocientos e cinquaenta e seys, del departimiento de las lenguas mil e ciento e setaenta e cinco, del diluuio de Noe mil e dozientos e ochaenta e cinco, de Adam quatro mil e çinquaenta e seys.
Andado el primero anno del alcaldia de Calef e de Othoniel, despues de la muerte de Josue, fincaron los fijos de Israhel sin cabdiello, et finco Phinees, fijo dell obispo Eleazar, en logar de so padre en el obispado. Et segunt cuenta Josepho en el quinto libro tod ell estudio e la femencia de los fijos de Israhel era estonçes de trabaiar se de saber e connosçer que serie lo que ellos fiziessen que ploguiesse a Dios. Et demando Phinees conseio a nuestro sennor Dios por si e por el pueblo que yrie ante ellos, e serie so cabdiello e los guiarie en la batalla contra los cananeos, que les fincaua aun de echar de la tierra e conquerir la; et respusol nuestro Sennor que del linage de Judas fuesse el cabdiello que fiziesse pora si, cal dixo assi: que El metiera la tierra en so poder de los de Judas. Phinees, pues que ouo esta respuesta de nuestro sennor Dios, profeto, assi cuemo cuenta Josepho en el so quinto libro, et dixo lo al pueblo, segunt el pudo entender meior la uoluntat de Dios, et amonesto los e conseio les ques guissassen como fuessen sobrel pueblo de los cananeos a destroyrlos, ca assi lo querie Dios e lo mandaua, et que del linage de Judas fuesse de la su part el cabdiello de la batalla.
Pues que les esto dixo Phinees, tomaron ellos a Calef, que era el mas guisado pora ello e meior uaron e mas anciano en el linnage de Judas, e fizieron le cabdiello de la su huest. Et assi cuemo oyestes en la razon ante desta, que es la entrada deste libro e es otrossi el prologo que departe la estoria del de que fabla, los judios primera mente ouieron cabdiellos, despues juyzes; et Caleph fue entre los juyzes e los cabdiellos, pero nin fue Calef contado en la estoria por cabdiello nin por juyz. Et diz maestre Pedro sobrello que esto fue por que duro poco tiempo, ca non cuenta la Estoria ninguna cosa del so finamiento de Calef. Et como entro Caleph en aquella onrra, quedo e sin otro roydo, assi salio della; et ouo ocho annos de Josue fastal alcaldia de Othoniel, en que se entiende que estos
ocho annos fueron aquellos en que Calef iudgo e dio conseio a Israhel.Los del linage de Judas, pues que sopieron que dellos mandaua Dios que fiziessen cabdiello, e ouieron puesta su fazienda e ordenada su huest e cuemo fiziessen en la yda que querien fazer contra los cananeos, touieron que serie meior en seer mas companna que ellos non eran, et dixieron a los del linage de Simeon: «Tred connusco contra los cananeos, que nos yazen en la nuestra suert que nos cayo de nuestro heredamiento, e lidiaremos con ellos, e destroyr los emos e echar los emos dent, e libraremos la nuestra part de nuestros enemigos; et desque esto ouieremos fecho, yremos nos conuusco a los que estan en la uuestra part, et faremos esso mismo por uos.» Et los de Simeon fizieron lo, pero segunt cuenta maestre Pedro e los otros que departen en ello dizen que los de Simeon non ouieron suert que suya fuesse appartada, nin los de Leui fizieron otrossi, segund auedes oydo, que non tomaron si non aquellas cibdades que les mando dar nuestro Sennor que yoguieran esparzudas por las suertes de los otros, et que los de Simeon se ayuntaron a los de Judas desta uez, de guisa que con ellos se fincaron despues en essa suert de los de Judas; et dize maestre Pedro que esto contescio assi por ques cumpliesse la palabra que Jacob, so padre, le profetara como propheto a sos fijos en so finamiento, en que es contado que dixo Jheronimo en el latin dela Biblia por Simeon e Leui: Diuidam eos in Jacob et disperdam in Israhel. Et quiere esto dezir en el nuestro lenguage de Castiella: partir los e en Jacob e esparzir los e en Israhel, ca fueron partidos de sus hermanos de non auer suertes con ellos, et lo que ellos ouieron fue esparzudo por las suertes de los otros.
Et en tod esto, segunt cuenta Josepho, de mientre ques guisauan los de Israhel, guisaron se otrossi los cananeos quando oyeron dezir que sobrellos yuan los de Israhel; et diz que eran los cananeos muy poderosos en aquella sazon e ombres fuertes; e sacaron grant huest, et ayuntaronse en un logar a que llamauan Bezechin, e alli los esperaron los cananeos a los judios. Et ouieron por cabdiello et princep de toda la huest essos cananeos a Adonibezeth, rey dessa cibdat de los bezechinos; et departe Josepho sobreste nombre Adonibezeth e diz que los hebreos dizen en el so lenguage adonay por sennor, e fue este nombre adonay puesto con Bezechin, que era nombre daquella cibdat, e llamaron dent aquel rey daquella cibdat Adonibezet, et segunt esto paresce assaz que Adonibezeth tanto quiere dezir como sennor de los de Bezechin; et cuenta que esperauan uençer a los de Israhel, pues que oyeron dezir que muerto era Josue, el so buen cabdiello, cuedando que non aurien despues recabdo entre si.
Los de Judas e de Simeon, pues que ordenaron como ouiessen por cab-
diello a Caleph, guisaron se cuemo auien puesto, e fueron esforçada mientre e lidiaron con los cananeos; e la lid fue muy grant, et metio Dios aquella uez los cananeos e los ferezeos a los de Israhel en poder, et mataron los de Israhel de los cananeos diez mil en aquella fazienda cerca Bezech; e los otros fuxieron, et los de Israhel fueron en alcanço dellos, e al rey Adonibezeth, que fuxiera de Bezech, alcançaron le e cercaron le alli ol fallaron, e lidiaron con el, e prisieron le, et taiaron le los somos de las manos e de los pies, segunt dize el traslado de Jheronimo en la Biblia en este logar; et estos somos eran los dedos, o eran los dedos todos o los primeros arteios dellos; pero segund departe maestre Pedro quiere dezir el hebraygo que los polgares le taiaron, por que dizen que desque ell omne estos a taiados, que non es guisado pora armas nin pora tomar arma de fazer grand colpe de mano.Adonibezeth, desque se uio preso e estemado, dixo: «El mal fecho non se puede a Dios asconder, nin lo sufre El luengo tiempo muchas uezes. A setaenta reyes taie yo los somos de los pies e de las manos, como uos fazedes agora a mi, que non les oue uerguença, e andauan cogiendo los rellieues e las migaias de los maniares so la mi mesa e aderredor della; et por ende cayo yo agora en otro tal juyzio e pena, e con grant derecho, que qual fiz, que en tal me a echado Dios e me faze padeszer.» Et leuaron se le los de Israhel a Adonibezet consigo, e fueron sobre la cibdat de Jherusalem; et cuentan Josepho e maestre Pedro que en yendo alla que destruyeron en la carrera otras cibdades e prisieron muchas dellas. Et desque llegaron a Jherusalem, lidiaron e combatieron la muy fuert, e prisieron della e metieron y muchos a espada, et encendieron toda la cibdat; pero cuenta maestre Pedro que la non tomaron daquella uez de guisa que della se appoderassen, maguer que tamanno destruymiento y fizieron; et diz que esto fue por que era cercada de muy fuertes muros, de mas por que seye assentada en tal logar que ella era muy fuerte de suyo por el so assentamiento. Et departe maestre Pedro que nunqua fueron desapoderados della los jebuseos que la tenien, e fueron dent sennores fastal rey Dauid; et este los echo dent, e la priso e se assento en ella, e fue dent sennor, e la dexo a los que heredaron el reyno empos el, et passo la al linnage de Beniamin en la suert de los reyes. Et murios les alli a estos de Judas e de Simeon el rey Adonibezeth, e enterraron le y. Et pues que esto ouieron fecho en Jherusalem, fueron lidiar con los cananeos que morauan en las montannas e con los de las campinnas de contra medio dia.
Mas sobrestas razones que contamos del libro de los Juyzes en este lugar departieron unos de los sabios duna guisa e otros dotra; et a nos, que queremos contar la estoria toda como contescio e non dexar della ninguna cosa de lo que de dezir fuesse e cuemo la ordenaron e la dixieron los que la escriuieron, conuiene nos a dezir lo que ellos entendieron, pues que lo ffallamos en los escriptos que ende dexaron. Departen unos que se-
meja que esto que lo cuenta aqui la Estoria de cabo, e dizen otrossi que fecha era ya esta conquista e que en la uida de Josue se fiziera, quando Judas ouo otorgado pora si a Jherusalem por suert sabida, e que fue esto ante que la tierra fuesse partida por suertes; et que todas estas razones quantas leyederes fasta la meatad deste otro capitulo que uiene empos este o fallaredes esta razon, que todas las dobla aqui la Estoria; et dize empos esto que se leuantaron otros que non connoscieran a Dios e que entendieron dotra guisa la Estoria, e dixieron assi que aquella manera es dicho a la que fue fecho et que fue dicho en el libro de Josue, mas que despues fue fecho cuemo es aqui contado, et que este doblamiento de razon ques comiença en el postrimero capitulo del libro de Josue, alli o cuenta cuemo se espidio del pueblo Josue quando se querie morir e los enuio a cada unos a sos logares; mas entre todos los departimientos lo que la Biblia dize es de creer e tener.Empos esto sallieron dalli los judios, e fueron e lidiaron con los cananeos que morauan en las montannas e con los de las campinnas que yazien a parte de medio dia. Desi fueron sobre los otros cananeos que eran en Ebron, a que llamaron de antigo Cariatharbe, et dalli fueron a Sisay, e a Achiman e a Tholmay, que eran los tres gigantes fijos de Enach. Empos esso fueron sobre Dabir, que ouo nombre de antigo otrossi Cariathsefer, que diz tanto como cibdat de letras, por el estudio que auie dellas alli de quando la leyenda daquella tierra començara de seer.
Et dixo Caleph a sus compannas: «Quien ferire a Cariathsefer e la destruyre, darle e a Axa, mi fija, por mugier.» Et combatio la Othoniel, so hermano menor de Caleph, fijo de Ceneth, e priso la; et Calef diol a Axa, su fija, por mugier cuemo lo prometiera. Et pues que fueron casados, e marido e mugier, Othoniel e Axa, su sobrina, quando yuan en la carrera, castigo Othoniel a Axa que pidiesse a su padre otra tierra meior que aquella quel daua en so casamiento; et ella, yendo en so asno e so padre de cerca, començo ella de sospirar et dixol el: «¿Que as?» Respusol ella: «Dame la tu bendicion, ca me dieste tierra seca, mas dame tierra que se riegue.» Et diol Caleph dos logares de heredat que eran ell uno sobrell otro, e que se regauan amos. Et esta razon dicha es ya en el libro de Josue, mas non podemos nos estar de la non dezir aqui otra uez, pues que la Biblia la cuenta de cabo, por non demudar lo que la Estoria quiere dar a entender.
Et otrossi los fijos de Ceneo, cormanos de Moysen, uinieron de la cibdat de Palmas con los de Judas al desierto de la su suert, ques al medio dia de Arath, e moraron y con ellos; et fueron los de Judas con los de Simeon sobre los cananeos que morauan en Saphath, et lidiaron con ellos, e uencieron los e mataron los. Et llamaron a la cibdat Orma o Here-
ma, et dieron le este nombre de herem que dizen los hebreos por descomulgamiento, por que como a descomulgado fizieron ellos a aquella cibdat. Et prisieron dessa uez a Gaza, e a Ascalon e a Acaron con sos terminos, e a las montannas otrossi, mas non pudieron prender el ual por muchos carros coruos que auien fechos que tenien los moradores con que se deffendieron. Et dieron los de Israhel Hebron a Caleph, assi cuemo dixera Moysen e mandara, et el destruxo la e echo della los tres fijos de Enach.Los de Beniamin non destruyeron a los jebuseos de guisa que los echassen de Jherusalem. Otrossi los de Josep subieron a Betel, e ayudolos Dios, ca desque touieron cercada la cibdat uieron un omne salir della, e dixieronle: «Muestra nos la entrada de la cibdat, e guardar temos a ti e a tus compannas que non tomes mal ninguno.» Et mostro gela, e ellos entraron e destruyeron la, e metieron a espada quantos y fallaron, mas guardaron aquel que les mostrara la entrada e a todos sos parientes; et pues quel dexaron, fues pora la tierra de Ethan, et fizo y una cibdat, e llamo la Luza e assil dixieron despues. Otrossi Manasses non destruxo a Bethsan e a Thamahel con sus terminos, nin a los de Endor, nin de Geblaam nin de Magedon con sus terminos otrossi, et començaron los cananeos a morar con ellos; et pues que se affortalescieron los de Israhel e pudieron con ellos, fizieron los pecheros e non los quisieron destruyr. Otrossi los de Effraym non mataron a los cananeos que morauan en la su suert en Gazer, mas morauan en uno. Los de Zabulon otrossi non destruyeron a los de Cetron e de Naalon, mas moraron todos en uno e pechauan a los de Israhel. Otrossi los de Aser non destruyeron a los de Acho, e de Sidon, e de Alap, e de Azazibez, e de Alba, e de Affech e de Roob; et moraron los de Aser entre los cananeos daquella tierra e non los mataron. Otrossi Neptalin non destruxo a los de Betsames, et moraron todos en uno e pecharon aquellos a los de Israhel. Los amorreos encogieron a los de Dan en el mont, et non les dieron logar poro descendiessen a los llanos; e moraron essos de Dan en el mont de Hares, e en Haylon e en Salabin, et fue apremiada e agrauiada la companna de la casa de Josep, pero pecho los el pueblo de los amorreos; et fue el termino destos amorreos de la parte de la sobida dell Escorpion en un logar a que dizien la Piedra e los otros logares que yazen de parte de suso.
En tod esto parescio un angel del Sennor en Galgala, et assi como cuenta maestre Pedro corrieron a el grant muchedumbre de las compannas de Israhel,
et el fuesse dalli e ellos empos el, fasta que uino a un logar a que llamauan el logar de los llorantes o de los qui llorauan; e dixo assi contra los fijos de Israhel: «Saque uos de Egipto e metiuos en la tierra, por que yure a uuestros padres et prometi que uos ternia por siempre el paramiento que conuusco auia puesto, et toda uia a tal pleyto que non ouiessedes uos amiztat con los omnes desta tierra, et que les destruyessedes los altares, e oratorios e sos monteziellos, e non quesistes oyr a mi; et por que fezistes e fazedes desta guisa, por esso non quis yo destruyr estas yentes ante uos, e que ayades uos enemigos toda uia e que los sos dioses sean destruymiento pora uos.» Diziendo ell angel estas palabras començaron todos a dar grandes uozes e llorar, et pusieron por end el nombre que dixiemos a aquel logar: este es el logar de los llorantes o de las lagrimas. Et fizieron alli sus sacrificios a Dios, et solto estonces alli Calep el pueblo, e fueron se cada unos pora sos heredamientos a entrar los de morada e seruirse dellos; et seruio tod el pueblo al Sennor en todos los dias de los ancianos que uisquieron luengo tiempo despues de Josue, et connoscieron alli todos a nuestro Sennor los grandes fechos que fiziera con Israhel, e lloraron por ello mucho el so muy bueno e muy alto nombre, et lleuantaron se estonçes otros en el pueblo que non connoscieron a Dios nin los grandes fechos que fiziera a Israhel por ell grant poder en que eran puestos e las grandes riquezas que auien ya. Et fizieron dalli adelant los fijos de Israhel mal ante Dios, e seruieron a Baal e a Astaroth, e dexaron a Dios que los sacara de Eigipto; et por la uezindat de los pueblos que oyestes que non echaran de la tierra cuemo deuieran, e aprendien dellos las sus malas costumbres, fueron a los dioses agenos de los pueblos que morauan aderredor dellos, e aoraron los, et metieron a Dios en sanna por quel dexauan e seruien a aquellos ydolos, Baal e Astaroth; et metio los por ello en manos de qui los robassen, e prissieron los como catiuos sos enemigos que morauan aderredor dellos, et non pudieron ellos estonces con sos enemigos; mas o quier que yuan, siempre la mano de Dios andaua sobrellos por los apremiar, assi como gelo dixiera e gelo yurara, errando ellos contra El cuemo errauan, et fueron atormentados muy fiera mientre en aquellos dias, e yua mal so fecho e era muy mal dellos, et tornaron estonces a nuestro sennor Dios, e conuertieron se a El, e querellaron se le mucho e lloraron antel; e Ell oyo los, e ouo merced dellos et leuanto estonces los juyzes entrellos qui los librassen de manos de sos enemigos; mas nin aun a essos que ouieron por juyzes non los quisieron oyr essos de Israhel que non fuessen a los dioses agenos e los non aorassen, et desampararon de cabo la carrera buena poro fueran sos padres, et non oyeron los mandados de Dios, e fizieron siempre el contrallo. Et pero desque les dio Dios los juyzes, en los dias dellos auie les merced et oye las sus lazerias e los sus gemidos, et amparaua los de los que los destruyen e los matauan. Et pues que les murie ell un juez, tornauan se ellos del bien e fazien muy mayores nemigas que non fizieran sos padres, yendo de cabo a los dioses agenos a seruir los e aorar los; et non dexa- ron sus maneras de nemigas de ydolos que se ellos fallaran nin la mala carrera e muy dura poro costumbrauan de yr, et assannos les por ende Dios, e dixo: «Pues que esta yent non touo el pleyto que Yo auia puesto con sos padres e desdenno oyr me, Yo otrossi non destruyre estas yentes que dexo Josue por destruyr.» Desi dixo nuestro Sennor adelante que pues era muerto Josue, prouarie Ell en ellos si guardarien la su carrera e si yrien por ella, como la guardaran sos padres o non. Et diz la Estoria sobresto que nuestro Sennor, por la maldat dessos de Israhel, que dexo de destruyr aquellas yentes, et por esta razon non las quiso destruyr tan ayna cuemo los destruyera, nin los metio a Josue en poder en su uida pora prouar a ellos despues e castigar los con ellos.Agora cuenta la Estoria adelant quales son aquellas tierras e aquellas yentes que fincaron a Josue de conquerir, quel non quiso nuestro Sennor dar luego por prouar en ellas a los judios e como guardarien la su ley despues de dias deste Josue.
Estas son las yentes que nuestro Sennor dexo por conquerir pora ensayar e ensennar en ellos a los linnages de Israhel e a todos los que non fueran en las batallas de los cananeos nin las alcançaran, por que en estas aprisiessen sos fijos cuemo lidiassen con sos enemigos e fuessen duechos de la batalla: cinco reyes de los philisteos que les dizien los satrapas, et toda la yent de los cananeos, et la de Sidon et la de los eueos que morauan en el mont Libano, assi cuemo tenie el mont de Baal Hermon fasta la entrada de Emath; et esta era grant tierra e auie muchas yentes en ella, et en estos querie Dios prouar a Israhel cuemo guardarien los sos mandados, por que sabie que errarien e non farien como deuien e les castigarie El con estas yentes; ca fallamos que todas las Estorias que dellos fablan dizen que pues que ouieron conqueridas muchas tierras e llegadas grandes preas, e se uieron en grandes riquezas, que quisieron folgar e dexaron se de lidiar e de guerrear a las yentes que les mandara Dios conquerir e destroyr, e que les tomassen las tierras por heredat pora si cada linage lo quel cayesse en la su part. Et sobresto fizieron aun peor, que se affizieron a ellos e amigaron todos, e moraron en uno de buelta con los cananeos, e con los etheos, e con los amorreos, e con los ferezeos, e con los eueos e los jebuseos; et los judios con cobdicia de auer, fizieron los pecheros e oluidaron el mandado de Dios. Et tanto fue ell affazimiento e ell amiztad entre los de Israhel e aquellos pueblos que casauan ya en uno, et tomauan se las fijas por mugieres los unos a los otros; et empos esto atrayeron los las mugieres, e ouieron a yr empos las sus costumbres dellas e de sus gentiles, et aoraron por esta occasion los de Israhel los ydolos Baalin e Astaroth que aorauan los daquella tierra; et fazien mucho mal ante Dios, de que auie El muy grand pesar e fue muy sannudo contra ellos; et la bien andança,
e la franquia e las muy grandes riquezas que auien ganadas, perdieron lo todo por muy malas costumbres que tomauan de los comeres de los gentiles de que usauan.Segunt cuenta Josepho e maestre Pedro oyo Chusamrathaym, rey de Mesopotamia e de Assiria, como se eran dados los judios a malas costumbres e dessusados de lidiar todos, cuyo nombre e prez de armas e de conquerir yentes e reynos auie començado de yr muy grant por las muchas tierras. E uino sobrellos este rey con muy grant huest, e lidio con ellos, e diol Dios poder sobrellos, e metio gelos en las manos, de guisa que mato muchos dellos, et a los otros apremio tanto que se dieron a prision, et segunt que dize Josepho algunos y ouo que por el miedo solo se les rendieron de su uoluntad, sin otra premia, a aquel rey Chusamrathaym, e fizo los pecheros; et los pechos que les puso fueron tamannos que non auien de que los pagar nin lo podien sofrir; de mas fazien les ell et su yent otros tuertos muchos e de muchas maneras; et esto les duro ocho annos, e fue el tiempo en que Caleph andido por gouernador del pueblo de Israhel, mas pero non fallamos cierta mientre quantos dellos uisco ell, si non que en cabo destos annos yua ya muy mal al pueblo de Israhel.
Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, e departir uos emos de Caleph e de Othoniel e los gentiles que acaescieron.
Dizen los esponedores de las estorias de la Biblia que fue ocho annos Calef tenudo por juyz de Israhel, pero que estos non fueron contados a el; ca dizen que nin fue juyz nin es contado por juyz, nin lo diz la Biblia nin aun las otras Estorias, si non que segund departen que se acogien a el los judios en sus priessas yl catauan por so mayor pora conseiar se con el; ca tenien que pues eran en la tierra que les Dios diera, que non auien por que auer otro sennor nin mayor, si non catar por Dios e seruir le; et por end non auien cuedado de auer otro cabdiello dalli adelant. Et acaescio esto de Caleph quel tenien cuemo por so mayor por dos razones: la una por que de toda aquella muchedumbre de los fijos de Israhel, que oyestes que saliera de Egipto que sin omnes contrechos e flacos, e mugieres e ninnos chicos fueron de omnes endereçados de edat e de ualentia pora armas seys cientas uezes mil omnes a pie, assi como fallaredes que lo dize Moysen en el quarenteno capitulo del libro Exodo, et todos estos murieron en el desierto que ninguno dellos non entro en tierra de promission, saluo ende Josue, so cabdiello e este Calef, que y fueron soterrados, fueras ende algunos de sos mayores, si los de so linnage los quisieron leuar despues consigo por sus posadas poro andauan, como leuauan los huessos de Josef e los leuaron fasta que los soterraron en tierra de promission con Abra-
ham, en el campo que oyestes que comprara Abraham por las cient corderas; et todos los que en tierra de promission entraron con aquel Caleph e con Josue, andando la su huest en el desierto, fueron fechos en aquellos quarenta annos que y andidieron; et pues que Josue fue muerto, fincaua alli Calef por mas anciano que todos los otros e catauan le todos cuemo a padre. La otra razon es que fue siempre Caleph ombre esforçado e de buen seso e derechero en sos fechos, et que se sopo toda uia guardar de fazer las cosas que a Dios pesarien, e acogiesse siempre a las quel plazrien, e por esto le dio Dios tanta uida e quiso que entrasse en tierra de promission; e sobresto era del linnage de Judas a quien touieron los otros hebreos de la passada del mar Uermeio a adelant por mas esforçados pora cabdiellos sobre todos los de los otros linnaies, de mas que lo mandaua Dios que destos tomassen cabdiello. Mas pero sabet que non fue Calef juyz de Israhel como los que despues del uinieron, nil cuenta la Biblia por tal juyz nin las otras Estorias. Et aquel tiempo en que los judios ouieron so acuerdo con el e se mantouieron assi duro ocho annos, et en aquellos ocho annos fueron maltrechos los judios como es dicho; ca segund cuentan en sus Cronicas Eusebio e Jheronimo, e maestre Pedro, e maestre Godofre e otros, touieron los agenos a los judios so el su sennorio apremiados e por sos uasallos e sos pecheros.Los judios, ueyendosse apremiados e muy maltrechos de los agenos, e estando en muy grant quexa, querellaron se ende mucho a nuestro sennor Dios e lloraron le delant; e Ell oyolos, e doliosse dellos, e ouo les merçed e dioles carrera como ouiessen ordenada mientre juyzes con quien se mantouiessen. Los hebreos, auiendo todos so acuerdo en uno con so obispo Phinees, fallaron entre si por buen uaron e esforçado a Otoniel, hermano de Caleph, que era del linage de Judas, et alçaron le por juyz entre si pora conseiar se con el en sos fechos granados que les acaesciessen contra sos enemigos, e auer le por guiador e cabdiello de sus batallas, et iudgar se por ell en los pleytos que les nasciessen. Et fue Othoniel otorgado de toda Israel por tal juyz e con tal onra qual a juyz pertenescie, andados de la salida de Egipto sesaenta e siete annos. Et segunt que es ya contado, por que Calef non fue assi alçado por juyz en el pueblo de Israhel como Othoniel, so hermano, fallamos que aquellos ocho annos en que el pueblo de Israhel se conseio con Calef que al tiempo de Othoniel los cuentan las Estorias; et nos, por que auemos ya contada la estoria de Othoniel e la de Caleph assi como las cuentan la Biblia e los otros santos padres que la esplanan, queremos uos contar daqui adelant de los fechos e de las razones de los gentiles que acaescieron en aquellos quarenta annos que Othoniel fue juyz de Israhel et andados de la salida de Egipto sesaenta e siete annos.
La estoria de Caleph e de Othoniel se acaba, et comiença se la de los gentiles del so tiempo.
Andados ocho annos de quando Othoniel juyz ouiera de ueer el manteni- miento del pueblo de Israhel, era ya muerto ell obispo Eleazar, so fijo dell obispo Aaron; et dixiemos ya ante desto en la estoria deste libro como fincara Phinees en ell obispado en logar de so padre Eleazar. Et cuenta aqui la estoria, segunt dizen Eusebio e Jheronimo, que en este ocheno anno del poderio de Othoniel alçaron a Phinees los de Leui con los otros sos judios por obispo, en logar de so padre, et en este ocheno anno de Othoniel fue Phinees otorgado por obispo mayor, e confirmado, e consagrado e ministro dalli adelant en so obispado, como so padre e so auuelo Aaron, que fue el primero sacerdot del uieio testamiento.
Andados ocho annos de Othoniel, juyz de Israhel, et quarenta e tres de Amitens, rey de Assiria, et ueynte e ocho de Choras, rey de Sicionia, et treynta e ocho de Danao, rey de Argos, et quarenta e siete de Ramesses, rey de Egipto, murio Amphiteon, rey de Athenas, et reyno empos ell Pandion, quinto rey dalli, quarenta annos. Este Pandion fue fijo del rey Erictonio e buen rey e manso contra sos fronteros, e mesurado a sos uassallos, et mantouo so regno en paz e en justicia; pero leuantaron sele guerras cercal cabo de sos dias, onde acabo su tiempo en grant pesar, como uos contaremos adelant.
Andados nueue annos del sennorio de Othoniel, assi acaescio que entrell ocheno anno en que Pandion, rey de Athenas, començo a reynar et el noueno anno desse sennorio de Othoniel que fizo aquel rey Pandion dos fijas, e dixieron a la primera Progne e a la segunda Philomena, et fueron estas dos infantes amas grandes duennas, e muy fermosas e muy buenas por si en todas costumbres; et del fecho daquella cosa daquel rey Pandion e daquellas sus fijas adelant en el tienpo del juyz Aoth uos contaremos toda su estoria, e cuemo acabaron este rey e aquellas sus fijas, ca en aquel tiempo lo cuentan Eusebio, e Jheronimo e los otros sabios en sus Estorias. Et regnauan estonces en sos reynos estos reyes: Amitens en Assiria, et Choras en Sicionia, Danao en Argos, Amphiteon en Athenas et Ramesses en Egipto, dichos en el capitulo ante deste.
Andados diez annos del sennorio de Othoniel, juyz de Israhel, andauan los fechos de la infant Ypermestra, fija del rey Danao de Argos de Grescia; onde es dicho ante desto, en las razones del libro Numero, que fue en tiempo de Moysen en el cabo de quando el fue cabdiello del pueblo de Israhel, como Danao, rey de Argos de Grescia, ouiera
cinquaenta fijas et Egisto, so hermano, cinquaenta fijos otrossi. E cuemo casaran estos todos en uno, e mataran las duennas todas a sos maridos en una noche por mandado de so padre, saluo ende Ypermestra sola que non mato al suyo, et cuemo la prisiera el padre por que non fiziera cuemo las otras lo quel el mandara, e la echara en fuertes prisiones; et yaziendo ella alli en la prision conpuso su carta e su epistola que enuio a su marido Lino, a que ella non quiso matar, en quel dixo assi: «Lino, mio marido e mio cormano, fago te saber cuemo me tiene el rey, mio padre, cerrada en una casa, e muy apremiada e en muy fuertes e grieues prisiones; et sepas que ell achaque desta prision e de las penas que yo lieuo que es por que fuy yo piadosa contra ti, et por que fuy otrossi medrosa e dubde de meter mano a fierro e degollar a ti, et por que lo non fiz me uiene esto. Et seria yo tenuda e alabada por buena si nemiga o traycion ouiesse cometuda contra ti, mas mucho mas quiero yo seer tal culpada que non alabada de tan grant mal fecho; et mas prescio esto que fiz, e lo quiero e querre siempre que non aquello, ca esto es lo meior; et mucho mas uale esto que non auer fecho tal plazer a mio padre, nin me pesa nin me repintre ende nunqua, por penas nin aun por muert que ende tome, de auer las mis manos libres e quitas de tal muert de mio marido e mio sennor; et maguer que mio padre me queme en el fuego, que yo non meresci nin uusque por que, e me lieue a la cara encendidas las fachas que troxieron en las nuestras bodas e por quemar las mis fazes, o las que el troxo en los sos malos sacrificios que fizo por al muert de los tos hermanos, sos sobrinos, e lo faga por el mio facerio e por quemar a mi las fazes, e me sennalar o matar con ellas, et aun que me deguelle el con aquel cuchiello o espada que me el dio con que matasse a ti, et que muera yo, la tu mugier, la muert que tu, mio marido, non morist, por que tela yo non quis dar, aun por tod esto nin por quantas penas mas e mayores pudiere assacar e me las fazer, non me fara nin me podra apremiar por que me faga dezir, nin aun estando en la muert, que yo diga: yo so aquella a quien pesa por que fuy piadosa a mio marido yl non mate, cuemo mis hermanas a los sos; mas ellas se repientan de la traycion e de tan mal fecho como les salio de las manos, mandando lo el rey Danao, mio padre, e las mis crueles hermanas faziendo lo. Et agora non fuessen ellas mis hermanas nin el rey Danao mio padre; et empos los malos fechos cuemo son estos suyos, de mio padre e de mias hermanas, tal auenimiento cuemo este suyo suele uenir et esto es malo. Espauoresce se me el coraçon quando me mienbra de la sangre e de la mortandat de la muert de tos hermanos; et el tremor que me uiene adesora a la diestra mano me embarga et aquella mi diestra, de qui cuedas tu que pudiera dar a ti la muert, e non lo dubdes ca pudiera si lo yo quisiesse por aquello solo que pense yo en ello e estud en cometer lo e pudiera fazer, si yo por bien lo fallas, me trieme aun agora que non puedo escriuir con ella por enuiar te dezir daquella muert cuemo fuera, et aun agora la mi diestra mano a miedo de la muert que, loado a Dios, non fizo. Mas pero yr se ma assessegando e ensayare de escreuir toda la manera a que murieron tos hermanos e a la que tu ouieras a seer muerto como ellos, e fue assi como te yo dire: Viniemos todas las del linnage de Ynaco a casa de to padre Egisto et armadas, mas las armas encubiertas; et esto fue un dia grant mannana en la ora que nin era ya noche nin dia, aun mas, quando querie crebar ell alua. Et rescibionos nuestro suegro muy bien, e el toda uia non sabiendo nada deste fecho; et rellumbrauan todos los palacios de lamparas doradas encendudas todas, et olien muchos safumerios de muy buenos olores, et estauan las brasas e los fuegos cubiertos de enciensos, et fazien se alli essa ora los cantares, e las alegrias e las onrras tan grandes cuemo si aquel fuesse el primero dia de las nuestras bodas, llamando tod el pueblo a don Ymeneo, nuestro dios de las bodas, e el fuyendo dalli cuemo dios que sabie el mal que uinie; et deessa Juno, otrossi deessa de los casamientos, que deuie alli seer, fuxo estonces daquella su cibdat de Argos ante aquel mal, cal sabie cuemo era deessa. En tod esto uos, todos los hermanos, pues que comiestes e beuiestes a grant abondo e a grant solaz de uos, e uiniedes muy acompannados, et grandes danças e cantares e roydos de solazes ante uos daquellos que uos aguardauan, et todos uos los cabellos mirrados e guirlandas de flores en uuestras cabesças, et entrastes uos en uuestros talamos, esto es en uuestras camaras muy apuestas e paradas muy fermosas como de fijos e fijas de reyes e de reynas, e echastes uos en uuestras camas uiuos, e sanos e con salud, o auiedes ayna a yazer muertos. Et yazie ya la yent abondada de comer e pesada del mucho beuer de todo el dia, e presa del suenno, et yazien ya todos a dormir por la cibdat de Argos e seguros de tal auenimiento, et semeiaua me estonces que oya yo cerca mi gemidos cuemo de omnes que se muriessen; et maguer que digo yo que me parescia en semeiança de oyr lo, digo que lo oy; et de lo que me yo temia que eran los muertos de tos hermanos a qui matauan, esso oya e esso era. Et desque mis hermanas ouieron muertos sos maridos, cada una al suyo, estaua yo y, e ui la sangre yrse dellos, e pare me toda descolorada e salida de sentido, e uin fria cuemo ell yelo e meti me contigo en el lecho; et lo uno por el mal que auia uisto, e lo al por el que yua cometer en matar a ti, mio marido, començe a tremer como las ariestas delgadas en somo de las espigas quando las mueue el uiento, et como las foias en ell aruol quando tremen con el orage frio; e uerdat te digo, sennor, e te me manifiesto que assi tremia çuemo se fazen estas cosas cuyas semeianças te aqui he nombradas agora o aun mas, tan grant oue el miedo. Et tu yazies quedado, durmiendo con los beueres de que te yo diera assaz por que durmiesses bien e pudiesse yo contigo, cuemo mis hermanas con los suyos, lo que yo pudiera muy bien fazer si quisies; mas pues que a ti ui yazer aquedado, eche me yo e yazia me otrossi queda. Et pues que pense en el fecho e me uino en miente lo que mis hermanas fizieran en sos maridos e los auien ya muertos, e me menbre otrossi de lo que nuestro padre nos mandaua e menazara, que deseredarie e matarie a las que so mandado non compliessen alli aquella noche, perdi el miedo et leuante me e tome el espada, tremiendo me la mano. Et non te quiero mentir en nada, mas toda la uerdat te manifiesto cuemo me contescio: tres uezes alçe la espada taiant como nauaia, que nos diera nuestro padre sennas a cada una de nos, e tres uezes se me cayo a tierra la mano con ella tremiendo; mas aun alla me ouieron a uenir en mient los amonestamientos, e falagos e mandados del padre, e las sus menazas e la su grand crueleza, e llegue la espada e pustela a la garganta; mas el grant miedo que auia en fazer tan mal fecho e la piadat del muy grant amor que auia contigo, contrallo a los mios crueles atreuimientos et la mi diestra buena e gran sennal de castidat refusolo, e retouose de tan mal fecho e non quiso complir el mandado nin la crueleza de mio padre; et dexe aquel fecho tan malo e tan fazannoso, e leuante me luego et uestime; e eche las mis manos en mis uestidos, que lo non dubde, maguer que eran de porpola e pannos de peso, et ronpilos todos de los pechos fasta en el seno, e fiz los pieças; e messe me muy de rezio los cabellos que todas las manos sacaua llennas dellos, et esto todo muy quediello, et mi uoz muy baxa, dix estas palabras contra mi misma, cuemo razonando me con otra persona: Ypermestra, brauo padre as e cruel omne es ademas to padre; cumple los mandados de to padre, e este to marido uaya por compannero de sos hermanos. Mas desi torne et razone me por mi misma otrossi, e dix assi: fembra so e doncella aun e cuemo uirgen, e segunt esto mansa por natura e por edat, et las manos daquella que es aun cuemo uirgen e ninna mansas e blandas, non pertenesçen pora crueles fechos.»Diz Ypermestra a Lino: «Agora te quiero descubrir todo el fecho, et digo te que estos nuestros casamientos non se fizieran sinon por razon desta uuestra muert, que por ninguna carrera non fallo nuestro padre cuemo pudiesse con el uuestro e conuusco, sinon matando nos a uos. Et nos, por ninguna otra manera, guisar non lo pudieramos si non por esta que fuemos nos casadas conuusco; et por ende dix yo ante desto que era yo aun cuemo uirgen, por que aquella fuera la primera noche e la primera hora que yo nunqua a uaron llegara; et tu eres aquel uaron que me ouo primero, e bien lo sabes tu; et assi lo ordeno nuestro padre, e lo puso e lo firmo connusco que en la primera noche de las nuestras bodas uos matassemos. Desi torne a mi misma, e razonando me cuemo quis razona con otra persona, dix assi: Ypermestra, fe que deues, que non fagas assi; mas mientre yaze este inffant, semeia tu a tus hermanas fuertes, et sey tu fuert cuemo ellas, e faz que cosa de creer sea quando sonare que todas uos auedes muertos uuestros maridos, e non digan:
saluo ende una. Nin paresce bien de apartar se una de tantas, que son quarenta e nueue, qual quier que sea el fecho. Et a esto respondi yo misma otrossi et dix: si en el mundo mano ouiesse, qual quier que fuesse, que tal muert como esta pudies cometer, essa mano misma deurie matar assu sennora, e fincar ensangrentada de la muert e de la sangre la mano della. Et esta muerte misma merescien las qui tiniendo los reynos de sos cormanos con ellos, assi los yuan matar, reynos que segunt esto deuieran seer dados a yernos estrannos e non a los sos, faziendo ellas a estos lo que les fizieron. Pongamos aun que merescieron nuestros maridos de morir ¿que fiziemos nos, las mugieres, o qual es el pecado que estorua a mi nin a ninguna de las otras de seer piadosas e buenas contra nuestros maridos? Mas yo, que so ninna donzella, e todas mis hermanas otrossi ¿que auemos que ueer con fierro? Nin las armas que pora batalla son ¿que an otrossi que ueer con las donzellas? Los nuestros dedos et las nuestras manos mas guisada cosa son pora llana e ruecas, que non pora armas.»«Mientre yo, Ypermestra, me querellaua desta guisa, corrien me las llagrimas de los oios e luego las palabras empos ellas, e cayen de los mios oios por los tos pechos e por la tu cara; e en tod esto tu aun non lo senties que te comboluiesses, pero cayendo te muchas de las mis llagrimas por la tu cara desque fueste ya quanto entrando en acuerdo, e te torneste a mi, e me començeste a abraçar e tendies por mi los braços, pero cuemo adormidos; aun llegueste te la mano en la espada que mio padre me diera con que te matasse, que tenia yo aun a nuestra cabesça fuera de la uayna. Et llegaua ya la mannana, e yo non fazia el mandado de mio padre; et en tod esto auia grant miedo del e de sos seruientes que uernien ya, e que me non fallarien fecho nada. Et estando yo en esto, tiraron te del suenno estas mis palabras que yo dix, pero que las dizia muy quediello, et dizia las por que si uenies mio padre e los sos seruientes e te non fallarien muerto a las mis manos, que te non fallasen durmiendo e te matassen ellos, en que oue alçar la uoz e dix assi:
«Lino de linnage de Belo ell antigo, tu que fincas agora uno solo de tantos hermanos cuemo erades antes, fe que deues, sal desse suenno tan pesado, e espierta e leuantate; et si apriessa non lo fazes, esta noche del suenno en que yazes por siempre te durara, e leuantate ayna.» Tu espertest a estas palabras, e leuanteste te espauorido, e fuxo de ti toda la esperança e la pereza del suenno, e cateste aderredor e uist en la mi mano flaca e medrosa fuertes armas cuemo de muert. Et ueyendo esto començeste me a preguntar la razon por que era, et estauamos en casa del rey mio padre, e dix te yo: «Apriessa Lino, de noche es e mientre la noche dura, fuye; et en quanto el tiempo oscuro te encubre, que te non
ueran, foyras tu meior e yo tardare a los que te matarien, que te mataran si te aqui alcançaren, si quier por que te ueran ya sennero.» Et pues que fue mannana e fuste tu ydo por las uozes e por la priessa que te yo di que te fuesses, llego luego mio padre, e andido por todas las camaras de mis hermanas catando a tos hermanos cuemo yazien muertos, e fallo los y todos, que non finco ende ninguno fueras ende tu solo. Et quando te non fallo y muerto nin aun uiuo entre todos tos hermanos, pesol mucho, e parosse triste e yrado, e començosse a querellar ende e dezir a sus fijas que non auie y fecho nada en aquella muert por ti solo, que non eras y e fincaras a uida. E fue empos esto muy yrado pora mi, e echo me las manos en los cabellos, e rastrando me por ellos el mismo et dando a coçes en mi, dixo assi: «Estos son los galardones de tal piadat qual tu ouist contra to esposo, et estos galardones en la carçel se gualardonan, e la carcel los tiene e los dara.» E mando dar comigo en ella. Et conuiene a saber, e paremos le mientes yo e tu, si non serie esto que la sanna de la deessa Juno que dura contra los deste linnage de quando la infant de mugier fue fecha uaca e de uaca deessa; et esta fue Yo, fija del rey Ynaco, que fue rey deste reyno de Argos dont nos uenimos todos e heredamos; et aquella deessa dont nos uenimos fue comblueça de la deessa Juno, dont nos uenimos otrossi, por cuya razon es este mal e esta sanna tan luenga e tan crua contra nos.»Et razonasse aqui Ypermestra con los echados, e diz: «Et somos nos los otros echados e maltrechos, e estamos cuemo en cabo del mundo fuyendo antel; et aquel cruel mio padre tiene solo la siella del regno e el sennorio, et nos, los otros que somos companna minguada, andamos uagos con el uieio minguado; et del pueblo de uos, los hermanos, finca muy pequenna part, ca non ay mas de ti solo, Lino. Et lloro yo e fago duelo por los muertos, e tan bien otrossi por las que los mataron cuemo por ellos, ca se perdieron ellas por ello; et en este duelo tengo que fago derecho, por quantos hermanos murieron y a ti, tantas hermanas y perdi yo. Onde amas estas compannas resciban estas mis lagrimas et aun euas a mi que esto condesada pora justiciar me mio padre por ti, que finqueste a uida por mi e uiues ¿pues que sera del culpado si yo, que fiz derecho e lo meior, esto presa pora ser justiciada? Et yo Ypermestra, la centesma part de mis hermanas e de mios cormanos quando ellos eran uiuos, morre mesquinna fincando me uiuo ell un hermano. Mas tu, Lino, si algun cuedo as de mi, la tu piadosa hermana, et si tu con derecho as los dones de uida que te yo guise e di, o me acorre e me libra daqui, o, si al non pudieres fazer, uen a furto e matame; et si mas non, morre meior que a la porfazada e publigada justicia del mio cruel padre; e furta el mio cuerpo, e quemal a escuso, e condessa las mis cenizas e los mios huessos, e cadran las tus fieles llagrimas por los mios huessos; et aya el mio luziello si quier un
pequenno pitafio, e sea este: «Aqui yaze Ypermestra desterrada que rescibio torticiero galardon de su piedat, et padescio ella la muert que tollio a su hermano.» Lino, mio marido e mio hermano, mas te quisiera enuiar dezir por mio escripto, mas lo uno cansaua me la mano con el peso de la cadena en que la tengo presa, lo al tuelle me la fuerça e enflaquesce me el temor en que esto de seer dannada un dia destos. Et acabo te aqui mi razon: que si uees que lo meresco e te dueles de mi, que me ayas merced e te trabaies cuemo me saques daqui.»Et acaba aqui Ypermestra su epistola; mas si la saco dent Lino o si non, non lo dize Ouidio que cuenta esto al, pero dizen las otras Estorias que la saco dent so padre, el rey Danao, e despues de sos dias que fue ella reyna e so marido rey daquel reyno de Argos, assi como lo contaremos adelant en so logar o conuiene. Agora dexamos aqui estas razones, e contar uos hemos cuemo fue empos esto a aquella infante Ypermestra con el rey Danao, so padre.
El rey Danao, a cabo de tiempo, auie perdudo ya quanto la sanna, e doliosse daquel fecho tan brauo que fazie contra Ypermestra, su fija, et ouo della duelo, e fizo y la su mesura, e mando la adozir ante si, e preguntol que si era ya enoiada de yazer en tal folgura en qual ella auie yazido por su marido. Et respusol ella e dixo: «Rey sennor, qui ouiesse prouado tanto tiempo o aun menos tal uida qual yo e alli fecha, sabrie dezir si deuo ya seer enoiada della o non.» Diz el: «Pues tu ¿por que non fazies mandado de to padre, que ouieras fecho en tan poco de tiempo cuemo fizieron tus hermanas?» Respusol ella : «Padre sennor, por que toue por traycion de matar la mugier a so marido en ninguna guisa, et pus la traycion por muy mas que doblada nol faziendo el por que ningum mal, ca mio marido Lino ¿en que erro el contra mi nin aun contra uos, sennor, en non uos ser so padre qual quisierades o qual el deuiera? De mas, que Lino non era con so padre en ningun mal contra uos; et aun, padre e sennor, segunt yo aprendo, quando uos este reyno ganastes, non uos fue malo uuestro hermano en ello, antes dizen que uos ayudo y muy bien e que uos fue y muy bueno.» El rey uio cuemo se razonaua bien Ypermestra e yua a la razon bien e con derecho, et uinieral alli a coraçon de enuiar le por el marido, tanto se dolio della por qual salie estonces de la carçel, e coger le en el reyno consigo. Mas diz la Estoria que lo dexo temiendo que gelo ternien los omnes a flaqueza, de mas que aurien ende afruenta e uerguença de las otras fijas por lo que les fiziera fazer contra sos maridos, e que les daua el, el rey, a so enemigo, cal mataran sos hermanos. Et por la una e la otra destas razones dexo lo, mas pero perdio a aquella ora toda la mayor partida de la sanna e
del mal talant contra el por las buenas razones de la su buena mugier Ypermestra.Et tornosse el rey con ella a sus razones, et dixol assi: «Tu non puedes auer a to marido, ca ydo se es de la tierra con so padre; de mas, non esta assi agora la cosa entre nos e ellos, pues ¿quieres casar en otro logar?» Respusol ella: «Nunqua, en quanto mio marido uiua, et aun nin despues con duelo del.» Et alli la touo ya el rey por muy meior e por mas leal, e dixol: «Pues ¿quieres ueuir en tu casa como tus hermanas, o quieres orden tu, que casar non quieres?» Respusol estonçes ella e dixol: «Padre e sennor, ya uos sali aquella uez de mandado, e es cosa de que me plaze mas que al seyendo en la guisa en que es, mas pero non uos querria yo otra uez salir de lo que mandassedes.» Et seyen y delant todas las otras sus hermanas, e callauan a estas razones. Dixol el rey: «En esto non quiero yo que me seas tu mandada, ca ligera cosa es; de mas en lo que tu pro es, non es graueza en dezir que es lo que tu quieres, ca lo complire yo, ca lo al que te yo mandaua era grieue cosa; e yo te suelto e te mando que tu digas lo que quisieres, ca yo te complire de lo que demandares.» Dixol ella estonces: «Pues sennor, en la uuestra carçel e en la uuestra prision e yo aprendido tanto de ueuir en estrechura, que me semeia que por ninguna guisa non me podria affazer a otra uida ninguna que tan bien se me fizies cuemo en orden; de mas, maguer que mio marido non he aqui, pero casada so, et la casada ¿que uida fazer puede al sieglo, e entre seglares uarones e otras compannas, que sin dichos malos sea? Et el mio marido, quando la tu merced fuere, esperol yo auer, e entre tanto dame orden.»
Et seyen en tod esto las hermanas cuemo enuergonçadas ya de lo que fizieran, e de la uida que esta demandaua e de la que ellas fazien; ca non casara despues ninguna dellas, lo huno por que las non querie ninguno que en so derecho fuesse, lo al que non querien ellas con miedo de auer mala uida con los maridos que ouiessen, por que les faceririen lo que fizieran en los otros que ouieran.
El rey, quando estas razones oyo dezir a Ypermestra, plogol en su coraçon e gradescio gelo por sus palabras, si non por non se descrobir por que aurien ende uerguença las otras sus fijas por lo que auien fecho, e dixol que el le guisarie qual logar a ella pertenescie. Et cato luego por todo so regno, e en quantos logares y fallo buenos e apuestos fizo y monesterios, e enrriquescio los et poblo los luego de muchas buenas fijas dalgo e dotras buenas mugieres; mas aun non se pago de ningunos de aquellos monesterios pora Ypermestra, et asmo de poblar huno pora ella en la cibdat de Argos, que era la mayor e meior cibdat e cabesça de todo ell reyno de Argos. Et fizo y
luego pora ella el mas noble monesterio que en toda Grescia ouo, nin dantes nin despues, que en tiempo de los gentiles fuesse, et diol muchas heredades, uillas, e castiellos e otros logares, e muy grandes riquezas de uassallos e de rendas, et aduxo esta su fija muy onrada mientre a aquel monesterio, e metio y con ella muchas monias fijas dalgo, donzellas e otras buenas ruanas, por que ouiesse Ypermestra de quien fuesse muy aguardada e muy seruida, ella e sus duennas, e fiziesse su uida muy buena cuemo ella querie. Et dalli adelant quiso la mas aun que a las otras sus fijas que fizieran su mandado e mataran sus maridos por el. Et diz esta Estoria en este logar que faga omne bien, ca en un tiempo o en otro non lo perdera, que al menos Dios gelo galardonara; et aun mas ennade aqui la Estoria que esto a tod omne cae bien. Et dio alli estonces el rey Danao a Ypermestra, su fija, que ella fuesse uisitadora e sennora de todos quantos monesterios de duennas ell auie fechos en todo so regno, et fiziera los por razon della e otrossi por remeymiento del peccado que el fiziera en la muert de sus sobrinos.E por esta razon della fallaredes en las Cronicas de Eusebio en el griego e de Jheronimo en el latin que dizen assi: Ypermestra, fija del rey Danao, uso de sacerdotado en Argos; et fue esto andando el quinzeno anno de Othoniel, juyz de Israel. Et es esto que Ypermestra fue fecha abbadessa de tod ell reyno de Argos; et por aquello que dixieron sacerdotado entendet que sacerdotado dizen, segunt ell latin, por mandamiento o usamiento fecho sobre santa cosa e sagrada, et a las mugieres que abbadessas fazen de las ordenes de las monias consagran las como a los abbades otrossi de las mongias; onde la mugier consagrada assi, es dicha en la gramatiga del latin sacerdos cuemo ell abbad o ell obispo en la su guisa; pues, segunt estas razones, sacerdotado tanto quiere dar a entender como dignidat o poderio deste consagramiento de orden, e mandar e uedar en ell; et ell abbadessa assi manda e uieda sobre sus monias cuemo ell abad sobre sos monges, e assi les deue guardar las almas, dond es dicha la mugier auer sacerdotado e usar del. Et desta guisa lo ouo Yper mestra e touo el sacerdotado sobre las otras abbadessas de Argos, e uso del sobrel mantenimiento dellas; et assi dexo alli el rey so padre a la infant Ypermestra, e finco ella e mantouo y buena uida, et desi uino so marido, cuemo uos contaremos adelant.
Andados onze annos del tiempo de Othoniel, murio Amitens, rey de Assiria, et uino empos el en el sennorio, xviijo rey dalli, Belaco et reyno ueynt e cinco annos, assi cuemo cuentan Eusebio e Jheronimo. E assi acaescio a este rey Belaco de Assiria, que en cabo del so reynado que era uieio e flaco, e mas flaco aun que non uieio; et auie una duenna quel llamaron estos dos nombres Yossa e Semiramis, et era duenna de muy buen sentido; et quando uio a so padre tan flaco que minguaua por ello en el man- tenimiento del reyno, començo ella a pensar en ello, et metiosse a mandar e uedar en los fechos de la tierra, et fallauan se sus yentes muy bien de quanto ella y fazie. Et assi cuemo cuentan Eusebio e Jheronimo e otros, regno daquella guisa Yossa o Semiramis, con el rey so padre, doze annos. Et daqui fue entrando en uso de reynar las fijas empos los padres, maguer que otro fijo heredero ouiesse y, si la fija mayor era; mas assi cuemo cuentan los sabios, fueron despues ueniendo los omnes mas fuertes, e soberuios e sabidores de todo mal e fazedores dello, et ouieron los pueblos mester sennores de mayor fortaleza que non eran las mugieres, e ordenaron lo los reyes de la guisa que es oy: que reynasse el mayor fijo uaron, si estoruo non a en el por que finque, maguer que aya hermana mayor que el.
Andados doze annos del tiempo de Othoniel, fueron alçados por reyes e començaron a reynar en tierra de Lincinia aquellos dos hermanos que dixiemos Radamaton e Sarpidon.
Contado uos auemos ante desto en las razones del libro de Josue de cuemo Juppiter, rey de Creta, robo a Europa, fija de Agenor, rey de Thebas la de Egipto, e como la enuio uuscar el padre a sos hermanos della, e como passaron ellos a Thiro e a Sidon, e regnaron y, et poblo Cadmo en Grecia la cibdat, e por respuesta del ydolo del Sol llamo la Boecia, de la uaca quel guio; et por amor e con desseo de la su Thebas de Egipto mudol aquel nonbre despues e llamo la Thebas, como a aquella otra.
Pues andados quinze annos del sennorio de Othoniel, este rey Cadmo, pues que ouo poblada su cibdat de Thebas e guarnida de muchos pobladores e buenos, e de escuelas de los saberes e de quantas noblezas ell y pudo adozir, e moraua ya assessegado, ouo sabor de casar; et cato por todas sus uezindades e fronteras, e non fallo y mugier quel semeiasse pora si. Et Venus, a la que sos gentiles dizien su deessa de fermosura, fija del rey Saturno e hermana del rey Juppiter e su amiga del so cuerpo, segunt cuentan los autores de los gentiles e sus Estorias, auie de Mars una fija muy fermosa; et unos dizen que la auie de Vulcano, so marido, a quien llamauan ellos su dios de los ferreros, otros que de Mars so dios de las batallas, hermano daquel Vulcano; mas Ouidio cuenta que fija era de Mars e de Venus; et a la donzella dizien Hermione. Et de muchas moradas que Venus auie una de las mayores e meiores era en la sierra del mont Citheron, que era logar muy plantio, e lleno de muchas buenas cosas e muy uicioso. Et sopo Cadmo de aquella donzella Hermione, e ueyendo como era de la meior sangre del mundo como ell otrossi, touo que serie assaz bien o casado con ella. Et hunas de las Estorias cuentan que la pidio e que gela dieron; las Cronicas de Eusebio e de Jheronimo que la leuo el robada, cuemo el rey Juppiter a su hermana Europa, e que lo fizo cuemo en uengança del fecho de su hermana, ca era Ermione fija de Venus e de Juppiter o de Mars, so sobrino e fijo de la reyna Juno.
Et Cadmo, pues que la touo en so poder, caso con ella; et fueron las bodas muy grandes e muy onradas, ca fueron y
el rey Phenis de Thiro, e de Sidon e de Phenicia, et el rey Cilix de Ciliçia, hermanos deste rey Cadmo, con cauallerias e sus yentes muy grandes, e todos guisados muy apuesta mientre; et fueron y otrossi las cauallerias e las compannas de la reyna Venus, que non quiso acalonnar el robo de Cadmo, pues que uio que su fija era enterga del casamiento en so derecho, pero que non llamauan aun los sos rey a Cadmo; ca fallamos por los autores que lo cuentan, como Ouidio, e Eusebio et Jheronimo en esta razon misma, que al qui rey auien a llamar que gelo llamauan por estas tres cosas: o desquel ueyen casado, o desque fuesse uaron assentado de edat, o por que fuesse sennor natural, fijo daquel rey que reynara en esse reyno ante del, maguer que el fijo fincasse ninno; et assi contescio alli a Cadmo, que por que non era natural dalli, quel non llamaron rey fasta quel uieron casado.Et ouo el rey Cadmo en esta reyna Hermione, fija de Venus e de Mars, segunt diz Ouidio, estas quatro fijas: Antonoe, Yno, Agaue et Semele; et si algun fijo uaron ouo en ella nin mas fijas, non lo fallamos. Et tenie se este rey Cadmo por guarido e por bien andant con aquel casamiento e con sus fijas, et que auie acabado muy bien su foyda que fiziera ante so padre, el rey Agenor. Mas contra esta razon de Cadmo e de sus bien andanças diz Ouidio en el tercero del so Libro Mayor que cuemo quier que el rey Cadmo fuesse rey sabio, e tenie aquello que era assi de su bien andança, que dotra guisa lo deuen los omnes tener, ca diz assi sobrello que ninguno non se deue tener por bien andant fasta que se non prueue en el postrimero dia de toda su uida en que sale deste mundo. Onde pone alli Ouidio por sus uiessos desta razon por latin; e por que son buenos, queremos los nos dezir aqui por esse latin, e desi diremos la sentencia de lo que quieren dezir:
Jam stabant Thebe, poteras iam, Cadme, uideri Exilio felix: soceri tibi Marsque Uenusque Contigerant, huc adde genus de coniuge tanta, Tot natos natasque et, pignora cara, nepotes, Hos quoque iam juuenes; sed scilicet ultima semper Expectanda dies homini est, dicique beatus Ante obitum nemo supremaque funera debet.
E quieren estos uiessos dezir desta guisa en el lenguage de Castiella: ya estauan las Thebas, e entendet en esta palabra estauan que estar por si siempre se toma en buena sinification e en buena manera, et assi se toma aqui segunt ell estado en que las Thebas estauan estonces; et diz adelant: et tu, rey Cadmo. pudieras ya seer uisto bien auenturado por to desterramiento cuemo seer tos suegros Mars e Uenus, et auer tu generacion de tan grant mugier tantas fijas e fijos e nietos, que son cosa muy amada de los auuelos, et estos mancebos ya. Mas conuiene a saber que el postrimero dia es de catar siempre all omne desta
guisa que ninguno non deue seer dicho bien auenturado ante de su muert.Agora, sobre razon que el rey Cadmo e la reyna Hermione non acabaron su uida como bien auenturados, contar uos emos de sus fijos, e de sus generaciones e de los auenimientos que les acaescieron en sos fijos e en sos nietos, e lo que acaescio despues otrossi a ellos mismos. E diremos primero de los casamientos de las fijas e de los fijos que ouieron.
Anthonoe, que fue la mayor fija del rey Cadmo e de la reyna Hermione, caso con el rey Aristheo e fue muy bien casada e fizieron fijos e fijas; mas pero de todos sos fijos e sus fijas non fallamos en la Estoria nombre dotro ninguno si non del infante Actheon.
Agaue, que fue la segunda fija, caso la el rey Cadmo, so padre, con Echion, de quien dixiemos que fuera ell uno daquellos cinco caualleros que nascieron de los dientes de la serpient que mato Cadmo que fincaron uiuos, e murieron y todos los otros; et fizo del Agaue fijas e fijos, mas pero non fallamos nombre de ninguno sinon del uno dellos, et a aquel dixieron Pentheo; e deste dizen los esponedores dessa razon que salio fuert de coraçon, e que non creye por todo ydolo nin a todas las sus uanidades.
A Ino, que fue la tercera fija de Cadmo e de Hermione, otrossi casaron la con Athamas, que fue uno de los mayores linnaies de todos los gentiles del so tiempo, et ouieron fijos e fijas; pero de los fijos que estos dos, Yno e Athamas, ouieron fallamos les nombres destos dues: Learco e Melicerta.
Semele, que fue la quarta hermana destas, salio donzella muy buena, et fizosse duenna muy grant et muy fermosa, e pagosse mucho della el rey Juppiter e ouo la. Et fizo en ella a Baco, el que dixieron Libero padre, que fue el mas poderoso princep de orient, e de India et de toda Assia en el so tiempo e aun en muchos tiempos dantes e despues del.
El xvijo, et el diezocheno et el dizenoueno anno del sennorio de Othoniel so los fechos passaron de las razones que dichas auemos. Agora contar uos emos del auenimiento del infante Actheon.
Acteon fue entre todos los del su linage el primero que occasiono, dont uino el primero quebranto al rey Cadmo e a la reyna Hermione. Onde dize Ouidio en el tercero Libro Mayor assi: la primera achaque de lloro e de duelo, que entre tantas bien andanças uino al rey Cadmo fue la ocasion e la muert de su nieto Acteon, en quel acaescio de caer como
oyredes, et los sos canes mismos que comieron las sus carnes e beuieron la su sangre; et deste auenimiento de Acteon diz Ouidio que si alguno bien lo quisiere catar, que fallara que fue auenimiento de su desauentura por que se ell assi perdio, e non pecado que el quisiesse fazer sabiendo lo. Et pero desse auenimiento de Acteon fizieron essos auctores gentiles sus trobas por latines que dexaron en escripto; mas otrossi sabet que maguer que aquellos sos autores e sabios, con sabor del dezir en que se treuien, leuaron las razones estas e otras muchas que uos diremos aqui fasta que las troxieron a razon dunos mudamientos dunas cosas en otras, que pero que lo fizieron toda uia por encrobir por y los fechos que en las razones querien dezir, et quisieron dar por y mas afincados emxiemplos e castigos de las cosas desguissadas e dannosas. Et son estas razones todas de reyes e de fijos e nietos de reyes, et fablan de costumbres e de emendar las malas e las dannosas e tornar las en buenas, et por ende nos, por non dexar en la estoria las otras muchas e buenas razones que uienen y e son estorias, e non las perder por los mudamientos que los autores aduzen y, que semeian cuemo fabliellas pero que lo non sean, contar uos emos las razones todas cuemo las contaron los gentiles e las dexaron en sos libros e segund que las retraen los nuestros sabios que contescieron, e desi, departir uos hemos daquellos mudamientos en que guisa fueron e que quieren dar a entender, e los pros e los ensennamientos que y uienen, assi como lo departen los nuestros sabios otrossi. Pues contar uos emos por orden todas las razones daquel auenimiento e mudamiento deste Actheon, de quien fablamos aqui, et despues departir lo hemos.Entre las caças que Acteon mas amaua era correr mont por las bestias fieras e los otros uenados grandes que fallaua y muchos e eran fuertes, dont se pa gaua el mas e las mataua ell et los ueye matar ante si a los suyos, dont el auie grant sabor. Et entre todos los otros dias que andudiera alla, fue uno en que leuo caualleros, e escuderos, e monteros e otros omnes a pie grandes compannas mas que los otros dias, et todos buenos mancebos pora a aquel fecho, et muchos canes de quantas naturas serien meiores pora fallar caça e que se les non fuesse nada de quantas cosas leuantassen, et otrossi de todas las otras cosas que aurien mester de camas, e de comer e beuer sus azemilas cargadas. Et entraron por unas montannas a dentro muy grandes e llennas de todas naturas de caça, e de muchas buenas fuentes e arroyos de truchas; et ouieron ell ora e el tempo pora ello et muy bueno, et fallaron de puercos, e ossos, e cieruos e de quantas animalias otras en montes crian mucha caça ademas, ca nunqua alli caçara aun ninguno si non la reyna Diana, a quien ellos llamauan su deessa de caça e de castidat.
Et era ya medio dia e en la sazon que
yua ya el sol muy alto por egual medida entre orient e occident, e se fazien las sombras de las cosas menores que en tod el dia, ca esto contesce por natura quando el sol ua mas alto en tod ell anno en los mayores dias. Et tenie Acteon por bien de dexar ya aquel estudio e acoger se dalli, et començo el mismo a llamar muy alegre mientre a sos caualleros, e sos escuderos e sus compannas que andauan esparzudas todos por el mont cada unos tras sus caças, quien de uenado, quien de aue, e dixo les assi: «Companneros, las redes e las armas todo lo traemos moiado de las sangres de la mucha caça, et oy muy bien nos a ydo e assaz auemos tomado de aues, e de uenados e de las otras cosas saluaies; et tred nos agora, e otro dia uernemos aqui a esto mismo, ca el sol ua ya muy alto e la calentura es muy grant; et dexat agora esta obra, e coget las redes e las otras armadijas e uayamos nos.» Et touieron lo todos por muy bien e fizieron como el mando.Agora contar uos emos por qual auenimiento contescio a aquel infante Acteon quel mataron los sos canes.
En aquellas montannas o Acteon andaua a caça e a correr mont auie un ual muy espesso de pinos e de cipreses, assi cuemo cuenta ell autor; et el ual auie nombre Gargasie e era logar muy a abte; et en aquel mont e por esse ual andaua, e fascas todo lo mas dell anno, aquella donna Diana, su deessa de caça, et tanto querie ella bien aquella montanna e aquel ual quel tenie cuemo appartado por suyo e como consagrado, e esto querie seer defesado por al su cuerpo, que omne del mundo nunqua entraua alli nin a caça, nin a mont correr, nin a cortar y ninguna cosa nin a fazer y al si non si trauessasse por y alguno por auenimiento, cuemo oyredes aqui agora que fizo este infant. Et en cabo daquel ual auie huna cueua de que cuenta ell autor que era en un appartado muy fermoso, e cercada toda de arrahanes e dotros muchos aruoles e yeruas de muy buenas olores; et diz que aquella cueua nunqua fuera labrada por mano nin por ninguna maestria de omne, si non la natura que pusiera y la su art e obrara y de la su sotileza; e auie un archo natural de la piedra a que dizen pozer, e de touas lleues, e mas fuert e mas fremoso que mano nin saber de ombre le non sabrie nin podrie fazer; et en la diestra part de la cueua nascie una fuent grant de mucha agua, e muy clara e dulce muy sabrida; et aderredor de la fuent fazie se una plaça dun campo llano e muy fermoso, cubierto todo de muy buena yerua e sin todo enoyo. Et quando Diana andaua a caça o a correr so mont e la siesta la alla tomaua, diz que alli se acogie siempre con sus duennas uirgines que traye, ca otra mugier ninguna con ella non andaua nunqua si non uirgen o muy casta e de tanto tiempo
que una uirgen ualiesse de prez; et aqui se bannauan ella e sus duennas, e pensauan de si, e perdien la cansedez, e comien e passauan la grant calentura; desi la siesta cayda, yuan se.Et aquel dia que uos dixiemos que Actheon caçara e corriera mont, alli andudiera otrossi Diana por aquellas montannas a aquello mismo que el, e cuemo uos contamos que se quexaua Actheon con la calentura daquel dia, ca la fazie muy grant; et Diana, con la grant calentura que fazie, uinosse aquel dia a aquella fuent a bannar se e tener la siesta cuemo solie; et assi como llego a la fuent, llegaron se le luego aderredor las duennas e donzellas pora seruir la cuemo a sennora a quien temien, e amauan e eran muy bien mandadas; et all una dio ella luego el dardo que traye, all otra ell arco, pero soltol ella la cuerda antes, all otra el carcax, ell otra le tomo el manto de uerano que tray; et desi guisaron le en que souiesse, e desque la assentaron, fueron dos a descalçar la, et una, a que llama el auctor Crocale, de tierra de Hismeno, e que diz que era mas ensennada que las otras, uino luego con su peyne e peynola, e afeytola, e troxo su cofia e puso gela, e en tod esso cogiol los cabellos e atogelos bien con su cinta. Pues que la ouieron desta manera guisada las unas, fueron quatro otras de las menores, et cuenta el autor que auien estos nombres Nimphe, Hiale, Ramis, Phetas et Phiale, et tomaron con sus cantaros dell agua de la fuent, e bannauan la todas muy bien. Et mientre Diana se alli bannaua, tal fue la uentura de Actheon que, pues que dexo la caça e andaua ya por aquel mont a unas e a otras partes, cuemo qui anda erradio por mont que non andudiera nunqua, nil connoscie, nin fallaua carrera nin la auie y, acerto a uenir a aquel lugar daquella cueua e daquella fuent, et aqui diz ell autor que assil trayen las fadas e su natura.
Pues que llego Acteon al arroyo que descendie daquella fuent, pagos mucho de las sombras de los aruoles et mucho dell agua que ueye muy clara, e la fallaua muy fria; et fue yndo por ell arroyo arriba por llegar a la fuent dont nascie e ueer la con sabor que auie ende; et subio tanto que uino a aquel campo o la fuent nascie, e uio las duennas como se bannauan. Et maguer que ueye quel uerien ellas, nin se quiso encrobir que nol uiessen, nin dexo de yr e legar fasta dont le uerien. Las duennas assi comol uieron, e estauan todas desnuyas bannando a su sennora, e seruiendo la e bannando se ellas otrossi unas a otras, firieron se de las manos en los pechos grandes feridas, luego quel uieron, e dieron tan grandes gritos que tod el mont enllenaron dellos; et llegaron se todas aderredor de Diana,
e cercaron la e crobieron la con los sus cuerpos que la non uiesse Actheon en cuerpo desnuya, et crobieron la de si misma fasta en los ombros, ca dalli arriba era ella mas alta que todas e de tanto las uencie de grandez de tod el cuello a arriba.Agora pone aqui la estoria de Ouidio en el tercero del su Libro Mayor una semeiança de qual muestra se paro Diana a aquella ora, e diz assi: que de qual color se paran las nuues quando les esta el sol de contra, e las fiere e las torna muy amariellas, o qual se para el alua en la mannana a las uezes uermeia como sangre, tal se paro aquella ora Diana: el color de la cara amariella e uermeia por que uaron la auie uista desnuya sin todo uestido; ca maguer que todas sus duennas la cercaron, diz la Estoria quel uio Acteon el siniestro costado qual estaua ella desnuya; et torno ella la cara atras e aderredor de si, como qui cata por armas, e assi cuemo quisiera auer prestas las saetas, e ell arco o el dardo, e se baxara por las armas pora ferir a Actheon con ellas si las y touiesse, assi tomo las aguas con que la bannauan, e esparçio a Actheon dellas por la cara e por la cabesça, en uengança de lo que el era rafaziado en assi se parar sin toda uerguença a aquella uista. Et desquel ouo ferido e moiado con aquella agua, dixol assi: «Ve agora e cuenta por tus pueblos e tus compannas que uist a Diana desnuya, si dezir lo pudieres, e gaba te dello, e yo te do dent la soltura que lo digas si pudieres. Et quiero que aprendas daqui que a la mugier que buena quier seer e auer ende el prez, que nol cumple sola mientre de guardar se del fecho del uaron, nin otrossi del dicho, mas aun que se guarde de la uista misma, ca de la uista sola dell oio uino muchas uezes entrel uaron e la mugier el fecho a lo peor e mas desguisado por la bondat de la mugier, por que non quiero que tu con poder uayas daqui de gabar te de mi, lo que nunqua ombre ouo nin aura mientre yo pudiere; mas yo fare en ti agora fecho que suene mientre el mundo fuere cuemo oy es, et tod aquel que ueer non me pudier, que se recele dent e non sea refaziado nin porfioso en ello como tu; et tod aquel que lo oyere que finque ende castigado por ti.» Et nol menazo mas nil dixo otra cosa ninguna. Et estas razones de fasta aqui estoria son.
Agora uienen las otras razones que dizen assi: que hobro dalli adelant Diana del so saber de la magica, et segunt cuenta alli Ouidio, diz ende assi la Estoria que pues que Diana las sus armas auer non pudo a mano con quel firiesse, menos de non salir por ellas sus duennas o ella del agua en que estauan, ca les paresçrien todos los cuerpos, lo que ella refusaua, tornos a las aguas cuemo se tornarie a las armas, e encanto las et tomo dellas con sus manos, e firio a Acteon e encanto y luego a el mismo: et fizo que quantas cosas le uiessen que todos coydassen que era cieruo, et a el turuio otrossi el
sentido de guisa que el mismo lo cuydaua que era cieruo e se marauillaua de si en ello; et en aquella semeiança lo uieron los sos canes, yl prisieron yl fizieron todo pieças.Agora diremos lo que departen sobrello los nuestros sabios.
Todas las Estorias que de Acteon fablan acuerdan que assi fue del como es contado. Agora dezir uos emos lo que dan por ello a entender los nuestros sabios. Diz ell esponedor desta razon sobresto que por cierto aquel infant Actheon que fue caçador, et que tamanno sabor fallo en ello e tan cutiana mientre lo siguio que por los canes muchos que traye, e las grandes compannas de los omnes que se acogien a ell, por que era el muy bueno e partie con ellos quant auie, e se desfizo por y su fazienda e paro muy mal por y aquel derecho que ouiera en el reyno, trobaron del los autores de los gentiles que fuera mudado en cieruo; et por que espendio con canes e con omnes quant auie, dixieron del quel comieran los sos canes. Aun dan los autores sobresto e los esponedores dello otro departimiento, en que dizen assi: que cierta mientre aquel infant Actheon que fue muy caçador, cuemo es dicho, mas aquello que dize Ouidio que uio Actheon a Diana desnuya a medio dia que quiere dar a entender Diana la caça, a quien llamauan deessa della, e que alli uio e entendio Actheon descubierta mientre, cuemo uio a Diana descubierta e desnuya, el danno que el fazie en seguir tanto la caça e posponer los otros fechos poro auie mas a ualer; por aquello al que dize Ouidio que uio Actheon a Diana a medio dia, quando era el sol mas alto e el so feruor mayor, que por aquel medio dia que se entiende que era estonces Actheon en medio de la su edat, quando se deuie trauaiar de ualer e poder mas; et por aquello al que oyestes que dixo Ouidio que llamara Actheon sus compannas que cogiessen las redes e los otros estrumentos de la caça, e prisiessen sos canes e se fuessen, ca assaz auien fecho aquel dia, que se da a entender que estonces se partio el del grand estudio de la caça, onde Diana su deessa llamol medroso por ello; et por esto quel ella llamo medroso trobaron dell Ouidio e los otros autores de los gentiles quel mudo en cieruo, por quel llamo medroso; et aun fizieron y mays: que por que era esto sobre razon de caça que cataron los uenados e escodrinaron las naturas dellos, e non fallaron y ninguno de natura tan medrosa como el cieruo, et por ende dixieron quel mudara Diana a Actheon en el mas que en otro uenado, et sobrel miedo, que ell auie natural mientre, quel ennadio ella en el tornandol espantadizo por sos encantamientos; onde dize Ouidio en so Libro en esta razon en el latin este uiesso:
Additus et pauor est, fugit Anthonoeius heres
Et quiere este latin dezir en el lenguaie de Castiella desta guisa: et es le ennadido el pauor, fuye el princep Antonoeyo, fascas el infant Actheon, fijo de la reyna Anthone; et dieron le este nombre Anthoeyo del nombre de su madre a qui llamauan Antonoe. Et aquello al que dixo Ouidio quel despeçaron los sos canes, dizen los esponedores que quier seer que dexo Actheon ell uso de la caça, mas non dexo de tener la muchedumbre de los canes que tenie antes, et tantos eran ellos e tanto gasto fazie ell y de lo que auie quel aduxieron a auer menos e ualer menos; et aun dizen algunos de los esplanadores desta razon que Actheon fue medroso princep, e que non deffendie bien lo so. Et aquello que royeron los sus canes a Acteon, que fueron los enemigos quel yuan a lo que auie, e gelo robauan e gelo destruyen; et por encrobir su couardia que se daua a estudio de caça e dotras cosas, por que non uinies a armas, e que semeiasse a los omnes que ell algo fazie e de algo se trauaiaua.
Et esto es lo que fallamos escripto en las Estorias del fecho de Actheon, nieto del rey Cadmo; e aqui se acaba toda la su estoria.
Sono por las tierras entre los gentiles aquel fecho que Diana fiziera contra Actheon, et partieron se las yentes en partes a razonar sobrello; et los unos dizien que Diana fuera cruel e desmesurada en aquel fecho, et los otros la alabauan, e la tenien por buena, e llamauan la derechera, en razon de guarda de su uirginidat e que guardaua la dignidat de su castidat con derecho; et fallauan la una e la otra part razones. Mas diz aqui Ouidio que Juno, hermana del rey Juppiter e su mugier, que nin razonaua tanto si culpaua a Diana en ello nin si la alabaua, quantol plazie con la pestilencia e el mal que uenie a la casa que descendie del rey Agenor; et aquesto entendet que era por razon de la malquerencia de la reyna Europa, fija del rey Agenor de Thebas la de Egipto, de que dixiemos cuemo fuera su comblueza de Juno, mugier del rey Juppiter; onde dize aqui ell autor sobresto: et passo Juno en los del linage la malquerencia que tomara contra la comblueça de Thiro, fascas contra Europa, cuyos hermanos reynaron en Thiro e en Sidon.
Et nascio alli otra achaque mala contra la casa de Cadmo, que se seguio empos la primera, et fue esta achaque Semele, la fermosa fija del rey Cadmo e de la reyna Hermione, e prima cormana deste Actheon; et esto fue que el rey Juppiter que se pagara della tan bien cuemo de su tia, la reyna Europa, por que era Semele de grant sangre e muy fermosa; et en tod esto ouo la et enprennola, e desto fue muy triste e muy pesant la reyna Juno, et solto estonces la lengua a dezir e a baraiar, assi cuemo cuenta ell autor, e dixo assi: «Varones, ¿que fue lo que
yo fiz o que pro me touo en baraiar yo tantas uezes, e en que moui tantas baraias contra tales fechos cuemo este de mio marido?» Et sobresto con sanna del fecho, e non queriendo nonbrar a Semele con el desden e con la sanna, e esta manera aun oy contesce en los grandes omnes, dixo assi : «Ella es tal e assi lo meresce que yo deuo yr a ella; et si, segunt nuestra costumbre, yo so llamada la grant Juno, yo la destruyre; e otrossi si a mi conuiene tener en la mi diestra los ceptros del sennorio del reyno llenos de piedras preciosas, et si yo so reyna, e hermana e mugier del grant rey Juppiter e al menos so yo hermana e esto es por cierto, cumplire lo que digo; et esta me fizo furto con mio marido, e ouol a so solaz como se pago e quanto ella quiso; et aun esto touiessemos que era cuemo chico tuerto del nuestro talamo e nuestro casamiento e del nuestro lecho, e passasse si a mas non fuesse ella; mas nol cumplio esto solo, e emprennosse del e anda prennada escubierta mientre que se non encrube dello, apubliguando la su mal estança, e el peccado, e el nuestro desden e la nuestra desonra. Et tan grande es en ella la fiuzia e ell atreuimiento de la su fermosura, que madre quiere seer fecha e auer fijo de Juppiter, lo que a penas contescio a mi sola una uez; mas yol fare que lo que ella cueda que esso la enganne, et la mate la su fermosura; et non so yo Juno Saturnia, la fija del rey a Saturno, si lo yo non fago yl non guiso que el so Juppiter la mate e que a esta guisa dalli uaya ella al infierno.»La reyna Juno con muy grant corazon de guisar cuemo muriesse Semele, pues que ouo dichas las razones e las querellas que aqui dixiemos, leuantosse de su siella real en que seye, et començo luego a obrar sobre si del saber dell arte magica, esto es de sus encantamientos que sabie. Et Semele, aquella amiga del rey Juppiter, auie su ama que la criara e dizien le Beroe, et era natural de la cibdat Epidauro, e muy uieia ya, e uoz flaca cuemo de uieia, e ell andar e todas las otras cosas uegiles; et Juno por sos encantamientos e sos esperimentos demudosse e fizo lo de guisa que creyessen todos quantos la uiessen que uerdaderamientre que ella era Beroe, ell ama de Semele, teniendo que por aqui la enartarie mas de ligero que dotra guisa. Et en esto obrando, fizo luego uenir una nuue amariella encantada, e cato ora en que aquella ama Beroe non fuesse en casa de Semele, su criada, e subio en aquella nuue, e fuesse para casa de Semele. Et cuenta aqui ell autor que non partio Juno de si la nuue ante que non renouasse de cabo en si todas las uegezes que fiziera en si quando alli començo a uenir; et fizo se canos los aladares, et los cueros de la cara e las manos todas rugas en su semeiança, e ella corua, cuemo uegizuela, e
la uoz otrossi, como dixiemos, uegil, de guisa que todo omne que a ella uiesse e a Beroe uiera que dizrie que non era si non ella misma. Et estonces enuio la nuue e finco ella a las puertas de Semele, e fallo las abiertas, e nol dixo ninguno que non entrasse, ca ¿qual serie el qui lo dixiesse all ama de Semele a quien ella semeiaua toda? Et entro e assentos luego cerca Semele, como lo fazie Beroe, su ama, e souo, e començaron a fablar de uno e de al; et Juno, aduziendo toda uia razones nueuas, pasando las dunas en otras fasta que uiniessen a la razon de Juppiter, que era lo que ella querie, non quedo fasta que lo non ouo fecho.Pues que Juno e Semele uinieron al nombre de Juppiter, començo Juno a sospirar a la guisa que lo farie Beroe, fascas como en manera que sospechaua ella alguna mentira en el fecho del rey Jupiter, que andaua y art, et non era bien, contra essa Semele, e que la querie ella guardar cuemo a su criada que amaua mas que a si misma, e a quien querie desuiar toda desonra, e dixo assi Juno a Semele, tremiendo le la uoz cuemo tremirie a Beroe. «Ffija, desseo yo, e dessearia deste uuestro entendedor de quien fablamos, que fuesse Jupiter como el dize, e non andudiesse y otro enganno; et yo he ya passado por muchas cosas, e e prouado muchas e oydo de muchos engannos en tales fechos; et por te dezir uerdat, temo me de toda cosa, et se que muchos, diziendo que eran fijos dalgo uerdaderos e dioses, que enartaron con esta maestria e barata a muchas buenas duennas que fazien buena uida, et mentienles, ca non eran tales; e creyendo los ellas e faziendo lo que ellos querien, tornaron las de castas en non castas, et esto es de buena uida en mala, e fincaron ellas ende escarnidas en el cabo. Onde, mi fija, yo uos crie a las mis tetas e amo uos mas que a mi misma, et creet me, e digo uos e castigo que maguer que uos preguntedes a este uuestro entendedor quien es, e uos diga el que es el dios Juppiter, que non tengades uos que uos cumple nin que diz uerdat cumplida mientre, mas pedid le que uos muestre ende sennal dont creades uos que es Juppiter, si el es uerdadera mientre; et esta sennal quel pidredes que uos el de, que sea esta. quel roguedes e quel afinquedes que si el es ell uerdadero Juppiter, que quan grant e qual ua all alta Juno yl rescibe ella, que tan grant e tal uenga a uos e uos abrace, et tome ante de tod esto todas las sus noblezas e las sus cosas estrannas con que viene a Juno, su muger, e las noblezas e las estrannezas que sean tales; e desta guisa sea creydo de uos, e non dotra manera; et si Jupiter es uerdadera mientre, por mostrar ell el so poder e que uos non miente, otorgar uos lo ha, e cumplir lo a luego.»
Desta guisa que auemos dicho conseio Juno a Semele, en que puede aprender qui quisiere de cuemo se deue guar- dar de conseio de enemigo a enemigo, en como Juno, maguer que era de tan alta sangre e reyna, que non cato lealtat en dar conseio con grant uoluntad de matar su enemiga. Et crouo Semele a Juno. cuemo era Semele ninna et de poca edat, e non sabie aun de los males del mundo, ca por seer guisado e bien las infantes, fijas de los reyes e de las reynas, cuemo era Semele, menos deuen saber de las rebueltas e de los males del mundo que las otras duennas nin las otras mugieres, e mas simples deuen seer, et mas sin enganno deuen otrossi seer los ombres contra ellas que non contra otras mugieres, assi cuemo cuenta Ouidio en la epistola que Phillis, sennora de Rodope, enuio a Demophoon, fijo de Theseo rey de Athenas, que non es nobleza nin grant sotilez enartar el uaron a la donzella que lo cree. Onde crouo Semele a Juno; e de mas, enartada por la semeiança de Beroe, su ama que la criara, e la conseiara siempre e se fallara ella siempre bien de sus conseios, e non sabie el arte e el enganno quel traye. Et Juno, pues que esto ouo recabdado, e ensenno a Semele lo que ella querie, e la metio bien en ello, penso de yr se como ques yua a andar assi como solie fazer Beroe quandol acaescie; et ninguno non paro mientes en ella, e fuesse su carrera, que la non entendieron en ninguna cosa del mundo nin a uenida nin a yda, nin cuedando nin sospechando nunqua otrossi Semele que aquella mugier otra serie, si non Beroe su ama.
Empos esto uino el rey Juppiter a Semele a auer con ella sos solazes cuemo solie; et desque començaron a entrar en razones e a auer sus palabras de alegrias, yl uio ella alegre e que tenie tiempo, dixol: «Rey Juppiter, sennor, si tu uerdadera mientre eres aquel Juppiter que tu dizes, pido te yo que me des don e sennal por que lo yo crea que tu eres aquel dios Juppiter que dizes.» Et demandol ella don sin nombre. Juppiter, con el grand amor della, que la amaua mucho, e sabiendo cuemo la non enartaua nin se le toldrie de lo quel prometiesse, dixol: «Escoge qual don quisieres, e pid le e auer le as, que non saldras ende denodada. Et de mas, por que lo creas cierta mientre, juro telo par Lete, la laguna del imfierno, que es el temor e el dios de los nuestros dioses, et ante quien todos los otros que aca somos, pues que por ella yurassemos, non osariemos fazer al.» Semele quando aquella promessa oyo de Jupiter, fue muy alegre, e touosse por desenartada, e que aquel era el rey Juppiter cierta mientre, e que era ella fecha muy poderosa e muy exaltada por la promessa tan firme que su amador le auie fecha; et non sabiendo ella nada de la natura de las cosas celestiales, nin de las del aer nin de los fechos de Juppiter, nin de los sus saberes nin del su poder, respondiol desta guisa: «Rey Jupiter, pues que tanta gracia me prometes e me fazes, pido te merced que qual Juno, tu hermana, te suele abraçar quando uenides en uuestros solazes cuemo marido e mugier, que tal uengas tu a mi, e te me des e assi me abraçes.» Jupiter, quando este don le oyo pedir, corrio con la mano por cerrar le la boca e estoruar la que lo non aca-
basse de dezir; mas fablo ella mas ayna, e dixo lo mas apriessa que el non corrio con la mano. Et pues que de estoruar gelo non se le guiso e lo ella ouo dicho, nin pudo el desfazer de non auer yurado nin ella non auer pedido, doliosse el ende mucho, e començo a gemer por que la non pudo desuiar de lo non auer ella dicho e el yurado.Deste fecho fue el rey Jupiter muy triste; et pues que lo non pudo escusar nin passar por ninguna manera la yura que auie fecha, obro de su arte magica como solie e subio por el aer a arriba. Et diz en el Plinio en el ueynteno capitulo del segundo libro de la Natural Estoria que los rayos, que son cosa propia del elemento del aer, que a Juppiter son dados e non a otra planeta. Et Juppiter, por uenir a Semele con las noblezas e estrannezas que a Juno auie a tomar por so saber en finta de las cosas que son propias dell elemento dell aer, et obro luego de su magica, e troxo nublos escuros de que cerco la cara e aun el cuerpo todo, e con los nublos uientos, e relampagos e lluuias, e semeianças otrossi de truenos e rayos, e son todas estas cosas propiedades dell aer; pero trauaiosse de dexar de la fuerça de todas estas cosas quanto el pudo, e leuar las mas flacas que seer pudiessen.
Et estas cosas tomo Juppiter e destas se armo e fue guarnido por su saber e sos encantamientos, ca tal yua a Juno e muy mas fuert, e entro tal a Semele, por que pone agora aqui el autor una semeiança, e diz que se paro estonces a Semele la cara, con aquellas estrannezas quando las uio, qual se para a las uezes el aer con los nublos, e los uientos, e las lluuias, e los truenos, e los relampagos e los rayos. Aqui diz otrossi el autor que de como Semele era mugier e mortal como las otras mugieres, lo que non fazie Juno, ca era deessa, de mas era ende ducha et affecha a ello, que sabie daquella arte su part e como se obraua; et sobresto muestra que el cuerpo mortal, cuemo lo era Semele, que non pudo sofrir aquellos dones celestiales con que Jupiter uenie a ella, como solie uenir a Juno, et murio Semele por los dones de la mugier uelada que pidio pora si, non podiendo ella sofrir el poder que era como celestial e ella mortal, e cosa corronpible que era ella.
Et el ninno que tenie Semele en el cuerpo non auie aun acabado el tiempo pora nascer, pero era ya en sazon que sacandol uiuo que uiurie, si criança ouiesse. Et en muriendo Semele abrieron le el uientre e sacaron le ende el fijo; e dieron le a criar, e criaron le, e uisco, e llamaron le Baco e otros muchos nombres, como diremos adelant; et tomol luego Yno, su tia, assi como cuenta ell autor, e criol esta en la primeria; despues desto ouieron le las duennas de Nisa, e pensaron del e criaron le adelant, e todas a furto de la reyna Juno antel su miedo. Et este fue otro quebranto poral rey Cadmo e pora la reyna Hermione, de perder assi a Semele que ellos mucho amauan.
Et empos esto departir uos emos lo que los sabios departen sobresta razon de Semele.
Aqui diz otrossi el frayre que por Juppiter que se entiende el aer calient e el fuego, dond uiene ardor e feruor de beuer; et por Semele la soltura dello, et que a los solteros pora esto que mayor ardor de beuer les uiene que non a los otros omnes, et que aquello que Jupiter uino a Semele e la emprenno de Baco, so fijo, que es tanto como que la enbebdo. Et aquello que la fizo bebda et que uino Juno a engannar la por que muriesse, que es Juno la flaqueza de las mugieres, que es mayor que la de los uarones, assi como Juno menor que so marido otrossi. Et aquello que amonesto Juno a Semele que pidiesse a Juppiter por que muriesse ella, que da otrossi a entender que de la flaqueza del linnage de la mugier es de darse al yerro del beuer, tanto que se salga de sentido e que se muera por ello en aquella guisa ante que non morrie en otra. Dize otrossi que aquello que Juno tornandosse en semeiança de uieia enarto a la infante Semele, que da a entender que las uieias e aun los uieios que mas se dan a beuer, e mas ayna se desapoderan por ello, que non las mançebas nin los mancebos.
Mientre este fecho de la infant Semele sonaua por las tierras, e dizien que nasciera Baco daquella guisa, e que uiniera esto por ley de fado, e eran ya seguras e em paz las criancias del, cuenta que un dia que se seyen Juppiter e Juno ante su companna en sos solazes, et Jupiter seye de buen solaz e non cuedaua estonces en ninguna cosa que cuedado fuesse de grant fecho, et diz que seyendo se de so uagar que mouiera sos joegos con donna Juno, su mugier, e dixo assi: «Mas plaze a las mugieres el fecho que acaesce entre uos e los uarones que non a ellos, e mayor sabor auedes uos ende que non ellos.» Dixo Juno. «Non contesce assi, nin lo fazemos.» Et abenieron se desta guisa sobresta contienda: que touieron por bien que ouiessen alcalde qui gelo departiesse.
Et auie alli estonces un sabio, e dizien le Thiresias, e este sabie ell una e ell otra natura, la del uaron e la de la mugier. Et cuenta ell autor quel contescio desta guisa: assil acaescio que un dia andando por una selua desierta, que fallo y dos serpientes de muy grandes cuerpos, e uio las que auien que ueer en uno como uaron e mugier, et tenie el un grant palo en la mano, e arremetios a ellas e dioles un grant colpe con el; et tal fue la su uentura dell, e la natura e el donario de las serpientes, que Teresias, assi como las ouo feridas, luego man a mano fue tornado de uaron en mugier; e andido tal siete annos, et fazie en todas cosas, e aun con los uarones, assi cuemo mugier; et diz el autor que esto fue grant marauilla, et lo que esto quiere seer otrossi departir uos lo emos adelant. Et cuenta enpos esto que assi fue su uentura e su
andança daquel Tiresias que al viijo anno empos aquello, que andaua otra uez por aquel mont, e acaesciol de atrauessar por aquel logar mismo o fallara ell, ell otra uez, el ocheno anno dantes, las serpientes que dixiemos, e fallo las y otrossi esta otra uez, e uio las en aquella misma manera que antes; e quando las cato, e estauan assi ayuntadas en uno, dixo lamandolas desta guisa: «¡O serpientes! Si el poder de la uuestra ferida tan grant es que por uos ferir el omne e seyendo uaron que se torna mugier, ferir uos he yo agora otra uez por uer si el feridor se tornara de mugier en uaron.» Et arremetiosse luego cuemo ell otra uez, maguer que era mugier e mas flaca, e firio las. Et quando cato, de mugier que era tornosse uaron, e uinol toda su natura como quando uaron fuera dantes. Et por este Thiresias enuiaron el rey Juppiter e la reyna Juno que les fuesse alcalde de su contienda iogosa en que eran, ca sabie toda la tierra el fecho de Thiresias; ca diz el autor que muchos uarones de los que eran estonces, quando el auie la natura trasformada, le ouieran cuemo marido a mugier.Et pues que llego Thiresias ante Juppiter e ante Juno, dixieron le la razon toda, e iudgo el que lo que Jupiter dixiera que era uerdat. Alli fue muy sannuda la reyna Juno; e maguer que era solaz e era la contienda dello jogosa, dolio se ella daquel juyzio mas de su derecho; et antel rey Jupiter non pudo al fazer, mas tollio la lumbre al su alcalde e cegol. Et doliosse ende Thiresias mucho ademas, cuemo qui pierde uno de los sentidos e de las meiores cosas que ha, e quexos dent quanto podie. Mas Juppiter, que era poderoso de todas las cosas, segunt las uanidades e la uana creencia de sos gentiles, por que non conuenie nin se fazie entre sos gentiles que ningun dios desfiziesse los fechos que ell otro fazie, dio por ello a saber las cosas que auien de uenir, e onrol con saber quel dio por la perdida de la lumbre et por la pena de la ceguedat en que le echara Juno. Et assi como diz el autor, si perdio Thiresias la lumbre del cuerpo, alumbrol Juppiter con la lunbre del saber, que es otra lunbre muy buena; et esto fue en tierra de Aroadra.
Por aquello que Ouidio dize de Thiresias que era uaron, e firio a las dos serpientes que estauan faziendo su fecho en uno, e fue el por ende tornado en mugier, e las firio otra uez en otra sazon, ueyendo les fazer el otra uegada, e fue tornado en su natura de uaron como fuera antes, departe maestre Johan ell ingles que se entienden por y dos naturas de tiempo: ell una natura es la que engendra las cosas, e este es el tienpo del uerano; ell otra natura es que non engendra, mas que las coge, e este es ell otonno. Et el frayre diz assi otrossi sobresto, que por Thiresias que se entiende el tiempo, et por Juppiter el fuego, et por Juno ell aer, que son dos elementos;
et por aquello que Jupiter e Juno llamaron a Thiresias por su alcalde que se entiende otrossi que el tiempo es alcalde destos dos elementos e de los dos tiempos en que estos dos elementos assennorean, et el aer a el so poder en el tienpo del uerano, et el fuego en el estiuo; et diz otrossi el frayre que contaron los sabios ell estiuo en natura de fembra et el uerano otrossi en natura de uaron; et por aquello que tenie Juno que Theresias non iudgara derecho yl cegara por ello, yl dio otrossi Jupiter por ende sabencia de adeuinar, departe el frayre que se entiende por y que la otonnada que es como en natura de maslo, e que costrinne las cosas todas a manera de maslo, et que assi era Thiresias, fascas el tiempo, como maslo estonces, et durando en esta natura e passando por el yuierno, que ueno el tiempo del uerano, quando se abre la tierra, e los aruoles paren los fructos e la tierra las yeruas; et aquello que Thiresias se torno en natura de mugier por la primera ferida de las serpientes, que se entiende que es el tiempo del uerano como fembra, et saliendo daquel passa por el estiuo, et el tiempo del estiuo madura las cosas e aduze las a seer de coger, e coge las el tiempo del otonno, que es en uez de maslo; et por esto se da a entender aquello que es dicho que firio Thiresias otra uez las serpientes e fue tornado en maslo, cuemo era dantes; et por las serpientes que andan rastrando entiende se la tierra; et por aquello que cego Juno a Thiresias, esto es que uiene el tiempo en el yuierno a seer mas escuro, como contesce de fecho por los nublos que andan mas en aquel tienpo que en otro del anno, et que dura otrossi el sol estonces menos sobre la tierra que en otro tiempo; et por aquello que dize el autor que dio Jupiter a Thiresias saber adeuinar las cosas que auien de uenir, que se entiende el tienpo del otonno en que saben los omnes la quantia de los frutos que esse anno an, e aun la del tienpo passado. Onde dize en este lugar el frayre que los sabios al tiempo del otonno que con dos caras le mandan pintar: ell una por dar a entender que cata las cosas del tiempo passado e las sabe, et ell otra las cosas del tiempo que uiene, que deue catar e saber otrossi.Thiresias començo estonces a adeuinar e a dezir por toda tierra de Arcadia las cosas que auien de uenir, e daua a los pueblos que a el yuan ciertas respuestas de todo lo quel demandauan. Et auie y estonces una duenna a que dizien Liriope e otrossi un poderoso princep dessa tierra a que llamauan Cepheso, e ouo aquella duenna, et aun cuenta ell autor que mas por fuerça que non de grado della, et fizo en ella un fijo, e pusieron le nombre Narciso, e crescio tanto que uino a ser mancebiello, e salio muy fermoso; e era ya esto en tienpo de amar e querer mugier. Et el primero omne que a aquel Thiresias uino a preguntar por saber lo que auie de uenir fue aquella duenna Liriope, et demandol por aquel
so fijo si uiurie tanto e durarie fasta que fuesse uieio; et respusol aquel Thiresias: «Fasta quando tu demandas e dizes, uiura, si se non connosciere.» Et segund departen aqui los esponedores por aquello que diz que si se non connosciesse, que se entiende que si non salliesse orgulloso e desdennoso. E fue cuemo prophecia muy cierta esta palabra de Thiresias; et duro un tiempo que non parescio, tanto que aquella duenna Liriope e las otras de la tierra que lo oyeran, tenien que Thiresias non dixiera uerdat en su respuesta, e touieron por uanidat aquella su palabra; mas al cabo uerdadera fue, ca se prouo por el fecho segunt la manera que diremos que Narciso murio, e la noueza de la locura en que cayo, como oyredes agora aqui.Este Narciso, fijo daquel Cepheso e de la duenna Liriope, llego a ueynt e un anno de quando nasciera, et segund cuenta ell autor esto era en la edat en que el omne puede semeiar ninno aun, e pero que se ua legando a querer semeiar mancebo ya; et cobdiciauan muchos mancebos, e muchas mancebas e doncellas auer su companna, mas tan grant fue e tan estranna la su soberuia en la fermosura daquella su edat e su mancebia, que nin pudieron llegar a el ningunos mancebos, nin mancebas, nin ningunas donzellas. Pero con tod esta loçania era Narciso dotra guisa buen uaron, e salie omne de caça; et un dia que fue a caça correr mont, mando parar las redes por sus paradas, et desque las redes fueron paradas, andaua el tanniendo su uozina, e dando uozes, e argudando a sos caualleros e a sos escuderos que andauan y con ell, e a los monteros e a la otra mancebia que corriessen tod el mont con los canes e segudassen los cieruos et los otros uenados que y fuessen; et era aquel mont meior de cieruos que de otros uenados; e mando que los fiziessen uenir todos a las paradas e a las redes. Et andando ell e dando grandes uozes, oras a los unos, oras a los otros, que enrrizcassen los canes a sacar los uenados del mont, oyol una manceba que andaua en esse mont, e anda oy, segunt uos contaremos aqui, e andara siempre en quanto el mundo sea en todos los montes, e en las pennas e cueuas, e en todos lugares que fueren huecos.
Agora departir uos emos en este lugar, segunt que lo fallamos departido por los dichos de los sabios, quien fue esta manceba de que fablan muchos sabios, et llamauan la Eco, e assi la llaman aun agora.
Desta Eco diz Ouidio en el tercero del su Libro Mayor que fue tiempo que era manceba cuemo otra, e es agora manceba de uoz. Et entiende se esto que es ella agora la uoz misma, e que a natura que nin puede ella fablar a quien la non fabla, nin puede otrossi estar de non recodir al qui la fabla; et diz que agora que non es al si non recodimiento de la uoz
e del sueno que faga qual quier cosa; et diz otrossi Ouidio aun sobresto que en tiempo deste Narciso que Eco manceba era e cuerpo auie aun, mas que se andaua ascondida por los montes, e aun estonces que non uoz sola, como lo agora es, e como es agora parlera, que assi lo era estonces quando manceba, e dessa manera de palaura, e que non auie otro uso de boca pora fablar si non el que agora a. Et esto es, segunt alli depart Ouidio, que de muchas palauras quel digan que puede ella recodir e tornar las, e si mas non, las postrimeras dellas; et del recodimiento que aquella manceba Eco faze a los sones, segunt lo que cuenta Ouidio, fabla otrossi Plinio en el quarenta e seyseno capitulo del segundo libro de la Natural Estoria, e diz que natura es de los montes, et otrossi de los senos de los collados e de los ualles fondos, que por natura tiran el aer egual, et que por ende recude alli el aer a son de qual quier cosa quel faga, e que torna otra tal uoz a otro tal sueno qual le y fazien los que lo mueuen, e que este recudimiento daquel sueno a nombre eco, como es dicho. Et dize sobresto Plinio otrossi en aquel capitulo que esta misma razon e natura faze, a las uezes, tornar se en si mismas en muchos otros lugares, cuemo en muchos palacios, e en los bannos e en las lauores de las bouadas; et maguer que el aer yaze en las angosturas que aqui auemos dicho, pero, de entender es, segunt lo cuenta Ouidio e los otros esponedores desta razon, que estos recodimientos de uozes, o quier que se fagan, que nunqua se fazen menos que otra cosa qual quier, que sea omne o al, non faga dantes alli la uoz o el sueno con que ell aer recude al fazedor. Et sobresto cuenta Ouidio que esto fizo la reyna Juno a aquella manceba Eco.Agora departir uos hemos como con tescio.
Assi cuemo lo fallamos por escriptos de muchos sabios que lo departen e lo cuenta el Libro de las generaciones de los gentiles, e lo auemos nos ya otrossi contado ante desto, el rey Juppiter e la reyna Juno hermanos fueron de padre e de madre; e fue so padre el rey Saturno, e su madre la reyna Ope. Onde dize Ouidio de la razon de Juno e de sus hermanas en el libro de los Fastos estos dos uiessos por latin.
Ex Ope Junonem memorant Cereremque creatas Semine Saturni, tercia Vesta fuit.
Et quieren estos uiessos dezir desta guisa en el lenguage de Castiella: dizen los autores e otros sabios que de la semient del rey Saturno e de la reyna Ope fueron criadas, esto es engendradas, la deessa Juno, e la deessa Ceres, e tercera la deessa Vesta; et quiere esto seer que Juno, e Ceres e Vesta que fueron hermanas e fijas del rey Saturno e de la reyna Ope. E aquello que dixiemos departimos aqui: fastos son los dias de la sedmana, e del mes e del anno en que, segunt de-
parte Ouidio, era otorgado e mandado a los gentiles, segunt su ley, de labrar cada unos sus menesteres e fazer y de su pro; et los otros dias, que eran fiestas, e a essos llama Ouidio en aquel libro nefastos; et diz que en essos dias nefastos que non era dado de labrar ninguna cosa; onde este otro nombre fastos en el latin tanto quiere dezir en el lenguage de Castiella como conuenibles o otorgados, por que eran dados e otorgados por conuenibles de labrar los ombres sos mesteres, e oyr sos pleytos e librar los.Et deste ordenamiento que Ouidio fablo en aquel Libro de los dias fastos e nefastos, fallamos que tomaron los nuestros santos padres de la ley de Cristo, e los otros nuestros sabios con ellos, ell ordenamiento del libro a que en la nuestra yglesia de Cristo llamamos Martiroio, o sien otrossi, a la semeiança daquel libro, quales son cada unos dias en el mes, e como an nombre, e quales son santos e de curar e quales non. Onde es aqui de saber que las maneras dell ordenamiento del libro del Martiroio, con sus dias de fiestas e de los otros dias, et las kalendas marças, e las kalendas mayas e las otras kalendas de los otros meses del anno, e las nonas, e los ydos, e aun muchas de las otras cosas de alegrias, como los arcos, e los caualiellos, et los otros estrumentos de las alegrias de la fiesta de sant Johan e de sant Pedro, que dizen de los arcos e la pala, todo lo auemos del saber e de las costunbres de los gentiles, dont nos uenimos, e non de los ebreos, si non quanto son las uestimentas e los otros ornamientos de la Eglesia, mas non de los sacrificios.
Agora tornaremos a la razon del rey Juppiter, e de Juno e de Eco.
El rey Jupiter e la reyna Juno, seyendo hermanos como es dicho, por que non fallauan de tan alta sangre cuemo ellos con qui casassen, casaron ellos amos hermanos en uno; de mas que gelo no uedaua estonces la su ley que los gentiles auien en los casamientos, ca aun estonces los gentiles, e aun los ebreos a las uezes, a la manera casauan que los primeros hermanos de la primera de las seys edades del mundo; et aun al, que casauan los gentiles con las hebreas e los hebreos con las gentiles. Et este rey Juppiter, lo uno con el grant saber que ouo, lo al con el grant poder que auie, e sienpre grant talant de solaz de mugieres, nin era duenna nin otra mugier que el uiesse nin de que oyesse dezir, qual quier que ella fuesse, de que a el a talant uiniesse que la non ouiesse, o por so saber o por darles mucho, e esto era quanto ellas pidien e querien; et por que las mugieres serranas, las que morauan en las sierras, eran mas blancas et mas coloradas, pagauas el mas dellas; et quando esto querie, andauasse toda uia por las montannas uuscandolas; e ellas sabien del e de como lo el guisaua, e amauan ellas a el bien tanto aun mas que el a ellas. Et Juno, su hermana e su mugier, sabiel esta costunbre, et con muy grandes celos que auie del cuemo de marido, andaua otrossi toda uia assechandol por
los montes; et quando entraua por algunos logares quales auemos contados que dize Plinio que recude la uoz, e fazie y Juno algun roydo, o llamaua o dizie alguna uez: «¿Quien esta aca?», respondiel luego sienpre aquella manceba Eco que dixiemos que se andaua ascondiendo por los montes, de quien uos departimos que non auie poder de estar de non responder a las uozes e a los suenos, e fazie aquellos mismos que Juno e diziel aquellas mismas palabras, assi que si Juno preguntaua: «¿Quien esta aca?» o si dizie: «¿O estas?», luego respondie ella: «¿O estas?» e si «Uen aca», ella «Uen aca», e assi de todos los otros suenos e uozes que Juno daua; et en tod esto, detiniendo Eco a Juno desta guisa, oye Juppiter las uozes de Juno, e connoscie su mugier e sabie muy bien por que uenie, et fuyen las mancebas que estauan con Juppiter mientre detenie Eco a Juno con aquellas sus respuestas e sus rendijos, ca aquellas respuestas de Eco non son al sino rendijos, nin semeia alli la respuesta a otra cosa ninguna sinon a la su pregunta misma; e dalli uiene ella e nasce de la su pregunta quel fazien dantes, e la su pregunta es su madre e ella fija, e assi es que semeian madre e fija; et tal es la su natura e el talle del aer en aquellos lugares como dixiemos o se esta madre e esta fija fazen.Et Juno, por que la detenie la sabidora Eco con sos sermones luengos, e fuyen las mancebas e las duennas, que las non podie ella fallar nin tomar alli con Juppiter, entendio lo e fue tomando ende grant despecho et assannando se mucho; et pues que sentio de tod en todo como era la uerdat del fecho, e ella enartada, dixo desta guisa contra Eco: «Este poder desta tu lengua garrida poro so yo enartada, pequenno te sera dado daqui adelant e muy corto uso de uoz.» Et dixo lo Juno por palabra e cumplio lo de fecho por el saber de la magica, de que obro contra ella, que cuemo quier que Eco fablasse estonces o ouiesse algun poco otra natura de fablar fasta alli, assi fue dalli adelant demudada e trasformada que nol finco otro poder de razonar si non el que oy ha, et esto es que en cabo de tod el fablar que a los suenos que oe que responde e torna las postrimeras palabras de todas al qui las dize.
Agora dezir uos hemos de la razon de Narciso.
Aquel mancebiello Narciso, fijo de Cepheso e de Liriope, de quien dizien que desdennaua a los mancebos, e a las mancebas e a las donzellas con loçania de su fermosura, e prophetara Thiresias del que se perderie por la soberuia de so buen paresçer, andaua un dia a caça, e uiol esta manceba Eco, e paresciol muy bien e enamoros del; et fue empos el a furto, ascondiendo se toda uia entre los aruoles e las matas por que la non uies el, fasta que fuesse ella de cerca; et quanto mas se le llegaua, tanto mas se enamoraua dell. De la semeiança deste amor pone ell autor en este lugar este enxiemplo e diz assi: que se non encendie Eco en el amor de Narciso dotra guisa si non quando llegan al fuego las teas untadas de la piedra sufre, e to man ellas ende la ora el fuego e la llama
como qui la roba; e assi se encendio adessora Eco por Narciso. Et diz otrossi el autor adelant sobresta razon: ¡O quantas uezes se quisiera ella legar a ell, e dezir le sus palabras de falagos, e rogar le, et omillar sele e pedir le que quisesse el lo que ella querie! si non que lo non podie fazer ante la natura, que la contrallaua e nol dexaua que ella començas primero a fablar, nin dezir nin fazer sueno ninguno, cuemo lo auemos departido ya ante desto, mas pero estaua ella guisada e bien presta a lo que la natura la dexaua, et esto era esperar del uozes o suenos a que respusiesse. En tod esto, un dia que andaua a caça Narçiso apartosse de su companna quel aguardaua, e entro por un ualleio espesso de aruoles e de matas, et dent fue en aquel lugar cuedando que por uentura que andarien por alli algunos de su companna, dixo a uozes: «¿Quien esta aca?» Eco touo tienpo, e respondio e dixo otrossi: «¿Quien esta aca?» A Narciso semeiol estranna de los suyos aquella uoz; et como oye uoz e non ueye ninguno, espauorescio, e començo a catar a todas partes cuemo espauorido, e llamo a grandes uozes, e dixo: «Uen aca.» Et ella dixo otrossi e respondiol: «Uen aca.» Et cato ell otra uez e aun mas acuciosa mientre a todas partes cuemo antes; et pues que non uio a ninguno uenir, dixo assi: «¿Quien eres, o o estas, o que te fazes, o por que fuyes de mi?» E quantas palabras dixo el, tantas le respondio Eco en aquel lugar. Et Narciso, cuemo era mancebiello e non sabie aun tanto de las naturas de las cosas, nin entendie esto que era, porfio en aquella razon, enartado de la semeiança de las uozes que el mismo daua; et comol semeiauan essas mismas yl recudien esso mismo que el dizie, dixo: «Ayuntemos nos aca»; et aquella manceba Eco, quando esta palabra oyo, tantol plogo que nunqua a otra tan de grado respondio, e dixo otrossi: «Ayuntemos nos.» E otorgo ella lo que dixo, e por complir lo salio de entre aquella selua, e yua por echar los brazos al cuello del ninno que ella mucho amaua; et el, quando la uio, començo a fuyr della, e salios le de entre los braços e de las manos, e dixo: «Ante morre que tu de mi ayas lo que quieres.» E ella callosse e non dixo nada si non: «Tu ayas de mi lo que quieres.» Et finco ella alli sola, quell non pudo tener, e touo se por despresciada del; et con aquel porfazo quel acaesciera ascondios en las seluas, e de uerguença crubiosse la cara con las foias de la selua. Et cuemo quier que la su uoz suene en otros lugares, ella dalli adelant siempre uisco en las cueuas solas; mas pero que despreciada de Narciso, apegosse le ell amor del e cresciol mas con el dolor de lo que fue repoyada; et tanto ouo dent grant el cuedado que non podie dormir nin folgar, e enmagresciol el cuerpo fasta que non finco en ella carne, et encogiosse le el cuero e parosse le arrugado, e quanto çumo en el so cuerpo ouo todol salio e esparciosse por el aer, e tornos en aer. Et de guisa se desfizo que non finco en ella al si non la uoz e los huessos; et de los huessos dizen los autores de los gentiles que endurescieron tanto que fueron tornados en figura de piedra. Et ascondiosse desta guisa Eco en las seluas, e non uiue ya en ningun mont, e oen la en todos, e non es al si non el sueno que uiue en ella; onde dize Ouidio en so uiesso por el latin:Sonus est, qui uiuit in illa.
Et quiere esto dezir lo que auemos dicho, fascas el sueno es que uiue en ella.
Seyendo Narciso tan orgulloso por su fermosura cuemo auemos dicho, auie desdennado e despreciado a aquella manceba Eco e a otras muchas mancebas, e donzellas, e duennas e aun deessas, e dellas naturales de las aguas, dellas de los montes, assi cuemo cuenta Ouidio. Et en tod esto alguna de las desdennadas del, assi como cuenta la Estoria, alço las manos al cielo, e fizo su oracion e faziendo la dixo: «Assi plega a Dios que assi ame este a alguna, o si mas non, a alguna cosa, como las otras amamos a el, e assi lo dessee e lo nunqua aya, cuemo nos desseamos a el yl non podemos auer nin legar a auer palabra del sola mientre.» Et fecha esta oracion, cuenta el autor que la oyo la Uentura; aun llama ell autor a la Uentura en el latin en aquel logar Ramnusia; et dize el esponedor que llamo el autor este nombre Ramnusia a la Uentura del nombre dun castiello a que dizien Ramnusio, o auie el mayor tiemplo essa Auentura e ell mas onrado que sus gentiles le fizieran en todas aquellas tierras; e llamaron la sos gentiles deessa de los Auenimientos. Et dize aun sobresto el autor que touo aquella su deessa Auentura por derechos los ruegos quel fiziera aquel desdennado de Narciso, e oyo los ella, e guiso como se compliesse la su oracion.
Onde diremos agora en quamanna locura cayo este mesquino Narciso, e que uentura tan mala le acaescio e tan estranna. Et cuenta aqui el autor que en una montanna, en un logar llano, que nascie una fuent; e alaba mucho la Estoria a aquella fuent e a aquel lugar, e diz que non auie en ella nin tierra nin otro limo ninguno, e el suelo que era todo de arena blanca, e linpia e muy clara, et que las ondas que bullien en los manaderos que parescien nidias en los agallones que fazien, e el agua, blanca como el arena, tal como una plata muy blanca; et cuenta otrossi la Estoria que nin uinieran alli pastores que beuiesen en ella, nin dexassen y ninguna cosa que desapostura fiziesse, nin que estoruasse linpiedumbre a la fuent, nin llegaran y cabras nunca nin otro ganado que omnes troxiessen que a la fuent llegassen, e que nin la enturuiara nunqua aue ninguna nin bestia saluaie nin otra, nin ramo, nin foia que de aruol cayesse, ca non estaua sobrella ninguno, nin traye aun dotra part alli foia, nin poluo nin otra cosa uiento que uiniesse; et era toda la fuent cercada de fermoso prado de muchas hieruas e muy buenas que criaua y el humor daquel agua tan clara e tan fermosa, nin entraua alli nunqua calentura destemprada, ca la cercauan toda aruoles aderredor del prado, que maguer que sobrella non estauan,
que non dexauan la fuerça del sol entrar alla.Narciso, andando un dia a mont, cansado ya por el estudio de la caça e de la calentura que fazie grant el sol, llego a esta fuent; et dont la uio, tantol parescio fermoso e a abte el logar de aderredor della que se assento en el prado cerca daquella agua, e tomo della con las manos, e lauos las e troxo las por la cara, e beuio dell agua; et mientre amataua la sed que cogiera de la calentura del sol, creciol otra sed quan loca oyredes: quando se paro sobre la fuent, beuiendo e treueiando con las manos por ell agua, paresciol yuso la su ymagen alli o el agua estaua queda; e como era el muy fermoso, paresciol la ymagen otrossi muy fermosa, e enamorosse della cuemo se enamorarie dotra agena, lo que fuera guisado.
Aqui razona mucho sobreste fecho el autor e dize assi: Ama Narciso esperança sin cuerpo, cuedando que es cuerpo de omne lo que es agua. ¡O, que marauilla! El se para esbaharido de si mismo, et de guisa se apego en la uista daquella cara cuemo si uiesse ymagen fecha de marmol de Pharo, que es el de la mas blanca natura, e mas fermoso e meior de quantos marmoles otros son, assi como cuenta Plinio en el treynta e seyseno libro de la Natural Estoria; pero cuenta otrossi Plinio esta misma bondat del marmol de la ysla Naxon e del de Armenia, e deste de tierra de Faro, que es en Egipto, e todos estos marmoles son duna natura e fermosos a una manera. Et tendios Narciso todo en tierra, teniendo siempre los oios fincados en aquella ymagen de so ell agua, et catando los oios de la ymagen semeiauan le como dos estrellas, e uinie se aquel buen parescer de la su fermosura misma del.
Alçaua Narciso las sus manos sobrel agua, et paraua las tendudas todas e cataua los dedos de la ymagen que fazien ellas alla, et tenie aquellos dedos que alli ueye por mas fermosos que los de Baco, que fue Libero padre, como uos contaremos adelant en estas razones de los gentiles de la casa del rey Cadmo; et otrossi los cabellos mas fermosos que los rayos del sol, et las mexiellas sin baruas aun, et el cuello tan blanco cuemo el marmol, et la fermosura de la boca, e la color uermeia mezclada con blanco; et estaua se marauillando Narciso de la fermosura de todos estos mienbros en que el mismo era marauilloso e muy de marauillar a los omnes, tan fermoso mancebiello era; et amaua el mismo a si mismo como omne, sin saber. Et diz la Estoria: Aquel mismo que alaba la fermosura daquella ymagen que uee, es el alabado en ello e el se alaba a si mismo; et demientre que se trauaia en pedir la, pide a si mismo, e enamora a si e es enamorado de si. Et diz assi el autor: ¡Quantas uezes beso el la fuent cuedando besar a la ymagen! ¡Quantas uezes metio el los braços por medias las aguas cobdiciando et cuedando abraçar e tomar el muy fermoso cuelle que ueye! E non tomaua a si, ca el se era, nin se podie tomar en ellas nin sa-
bie ques ueye, ca lo que el en aquella ymagen cuedaua ueer, en el era, et aquel yerro que enartaua a los sos oios, aquel le mouie yl encendia a aquel amor uano e falso.Agora dezir uos emos de la razon en que se mouio Ouidio contra Narciso en sus palabras por tal uanidat como esta.
Ninno creedor de lo que non es ¿por que cobdicias e desseas en uano las ymagenes e semeianças que te fuyen? Lo que tu pides non es en ningun lugar, nin lo que amas; tornate a otra part, e perder lo as. Esta que tu uees sombra es de la ymagen que recude reherida de la tuya; non a esta nada de suyo, contigo ueno, e contigo esta e contigo se yra, si te tu pudieres yr.
Agora cuenta aun la Estoria de como non se pudo yr nin partir dalli Narciso, e diz que nin sabor de comer, nin talant de folgar nol podien dalli tirar nin desapegar le dent, mas tendies en el prado a la sombra, e en tod esto catando sienpre a la forma mintrosa, non partiendo della los oios, nin se fartando de la uista della e perdiendosse por los sos oios mismos. Et cuenta aqui aun la Estoria cuemo se razonaua en este logar Narciso contra su uentura mala, e su locura e uanidat, e dize assi: et alços un poco Narciso, cuemo qui se acuesta a rescobdo, et tendiendo los braços contra las seluas que estauan aderredor, razonos contra ellas e dixo: «¡O, uos, seluas!, ¿quien fue aquel que mas cruel mientre amo que yo? Ca sabedes lo uos, e fuestes encrubencia conuinient a muchos e a muchas que fizieron so uos lo que quisieron; et seyendo los sieglos de la uuestra uida tantos como ellos son ¿de quien uos menbrades en toda la uuestra luenga edat que assi aya podrecido e padesçido como yo? E plaze me de la mi uista, e ueo ya lo que quiero; e lo que me plaze, ¿que sera de mi, ca non lo fallo? Tan grant yerro tiene preso ell amador. ¿Et por que me deuo yo ende doler mas? Nin nos parte grant mar, nin grant camino, nin montes, nin sierras, nin muros con puertas cerradas, nin nos lo uieda al, nin nos parte si non pequenna agua. Et aquella a qui yo ueo cobdicia que la touiesse, ca de quantas uezes yo me abaxo contral agua por besar la, tantas uezes se alça e llega otrossi de yuso fasta somo del agua aquel que yo ueo so ella por besar me otrossi, de guisa que quier que lo uiesse cuedarie que nos tanniemos, e mucho es pequenna cosa lo que nos contralla e nos estorua.»
Empos esto dixo aun Narciso, en su locura, contra aquella ymagen: «¡O tu, quien quier que eres, sal aca! Et tu, ninna aun sola, ¿por que me engannas? E demando te yo o uas. Et por fablar te cierto, nin es la mi forma nin la mi edat tal por que la deuas foyr, ca me amaron duennas, e donzellas e las mancebas. Et prometes me tu esperança con cara de amiga, mas esperança non se qual, ca assi es que quando yo tiendo los mios braços
contra ti, que tiendes tu los tuyos contra mi de grado; et quando te rio, ries me; et si lloro e me caen las llagrimas, semeia que ueo a ti llorar et caer las tuyas; et quando yo fago algunas sennales, como es daquello a que dizen guinnar, fazes me tu otras tales sennales. Et de quanto yo puedo ueer e percebir en el mouimiento de los labros de la tu fermosa boca, palabras tornas tu a las que yo digo, mas non uienen a las mis oreias que las yo oya. Et ya siento yo que yo so este que ueo, e que me enganna la mi ymagen; e so yo enamorado de mi mismo, e estos amores yo los mueuo et los trayo, e en mi se son. ¿Que fare? ¿Con esto sere pagado o rogare? Et si rogare, ¿a quien fare mio ruego? Ca lo que yo cobdicio e desseo, comigo lo tengo. El muy grant abondo de la fermosura que en mi ha, me fizo minguado della. ¡O, quanto querria yo agora poder me partir del mio cuerpo mismo! Nueuo desseo es en amador este que yo trayo, et querria yo que lo que yo amo, que non ouiesse seydo; e ya me tuelle el dolor deste amor la fuerça del coraçon e del cuerpo, e desmaya me muy de rezio e de mala guisa; et segunt yo siento non me finca luengo tienpo de uida et muero en la primera edat.» Et a esta edat dixo Narciso primera, seyendo el de ueynt et un anno, por que segunt departen los esponedores desta razon, esta es la meior de todas las otras edades dell ombre. Et dixo adelant Narciso : «Pero non tengo yo esta muert por graue, por que perdere estos grandes dolores con ella pues que muriere; et querria yo muy de grado que este que es amado, yl yo amo, que fuesse de mas luenga uida, et non sera assi, mas agora morremos en un alma dos acordados en uno.»Pues que dixo Narciso las razones que oyestes con la locura de la su loçania, e suberuia e malandança, dexo de razonarse contra las seluas e como loco, ca lo entendie ya, tornos de cabo a aquella ymaien que ueye en el agua, et dezir uos emos como fizo.
Narciso, pues que ouo dicho contra los aruoles de la selua, e razono contra la ymagen otrossi las razones que auedes oydas, e se torno empos esso a la fuent, e se paro sobrella, uio y de cabo la su ymagen, e començo a llorar con el loco amor della; e las lagrimas que cayen mouien ell agua e tornauan ya quanto escura la ymagen, et assi cuemo se mouien las aguas e se ondeaua la uista de la ymaien a una part e a otra cuemo ellas yuan, et ueyendo la Narciso yr assi a una e a otra part, dixo contra ella, como si se razonasse con otra cosa que fuesse uiua e fablasse: «¿Pora o fuyes? Esta y, e non seas cruel que desampares a mi, to amador, por que aya yo este don, que si mas non, que lo que non he poder de tanner, que lo pueda ueer, e catar e gouernar en ti la mi mesquinna locura, si mas non, ueyendo te.»
Et mientre fazie este duelo, ca assi como duelo era tal locura cuemo esta, echo las manos en el cabeçon, e rompio el uestido, e descrubio todos los pechos muy blancos, e començos a ferir en ellos de las manos, otrossi muy blancas; et de las grandes feridas començaron los pechos a enbermeiesçer dun color uermeio delgado. Aqui pone la Estoria una
semeiança a que los pechos de Narciso tomaron aquel color, et diz que fue esto non dotra guisa si non como unas mançanas que ay, que se paran uermeias de la una part e de la otra fincan blancas, o como las uuas en el razimo quando entreueran, que toman un color uermeio de la huna part e de la otra fincan aun uerdes e non son todas maduras, e que assi contescie estonces en sos pechos de Narciso. Despues que aquellos colores e aquellos demudamientos uio Narciso en la ymagen, e esto todo uenie del, e se esparzie la ymagen por ell agua como se esparzie la onda, non lo sufrio ya dalli adelant; mas segund cuenta la Estoria, començos a regalar e a desfazer se cuemo las ceras con el fuego temprado, o las eladas en la mannana con el sol; et cuenta que a esta guisa se desfizo Narciso por aquel loco amor de si mismo; et el fuego del amor grant e uano desfaziel todo de dentro poco a poco e de guisa que nin era ya y el color que ueye mezclado con la blancura, nin el esfuerço, nin las fuerças nin las otras cosas que el uiera en aquella ymagen quel plazien, nin finco y el cuerpo que Eco e las otras mançebas amaran dantes.Narciso era omne de poderosas e altas compannas; e quando se murio, andaua Eco estonces por alli aderredor, et pero que fincara desdennada del, quando esto uio, maguer que era yrada e se menbraua del desden que del tomara, doliosse dell; et quantas uezes se el dolie en so finamiento, e dizie: «¡Mesquino yo! ¡Vay de mi!», tantas uezes recudie ella, e dizie otrossi: «¡Vay de mi!» Et cada que se el ferie en los braços con las manos sonaua, et respondie Eco e fazie esse mismo son e essa misma manera de feridas que el. Et huna de las postrimeras palabras que Narciso dixo, catando en el agua como solie, fue esta: «¡Vay ninno, amador en balde!», et dixo el logar, e Eco con el, al tantas palauras, e fueron essas mismas e la postrimera dellas: «¡Amador en balde!» Et en cabo de todo, e en acabando ya, fablo Narciso contra la ymagen, saliendo se le ell alma, et espidiendo se ya el de todas sus razones e de la uida de tod en todo: «Finca con salut», et respuso Eco e dixo: «Finca con salud.» Estas palabras del finamiento dichas e yda del cuerpo ell alma a Narciso, acostosse el a tierra, muerto ya, e cayo le la cabesça en la yerua; e cayendo el, cerro le la muert los oios quel mataron marauillando la fermosura de so sennor.
Narciso pues que murio assi, segund que cuenta la Estoria, fuesse pora los infiernos, et assi como se alli marauillaron los oios de Narciso de la forma de su sennor, e se recataua el en ella e se marauillaua della, assi diz el autor que se cataua despues alla en el infierno en ell agua del arroyo a que los escriptos de los gentiles llaman Stix. Pues que murio Narciso e lo sopieron por su tierra, uinieron al duelo a ell, alli o cayo muerto, las duennas naiades, que eran muchas e parientas todas, et llamauan las sos gentiles deessas de las aguas, et las duennas driades de los montes, que eran otrossi
grandes compannas de nobles duennas, e llamauan las otrossi las deessas de los arboles; et fizieron grandes duelos por el todas, e assi como llamauan ellas e dauan uozes en sos lantos, assi recudie alli Eco a todas, e dizie e acabaua cuemo ellas. Pues que ouieron fechos sus duelos, guisauan su fuego pora quemar le, segund la costumbre de los nobles desse tiempo, e sus fachas pora fazer le sus onrras de lumbres, cuemo es aun agora costunbre de fazer lo en este tienpo los parientes e otros a sos finados, cada unos segunt son e pueden; et guisauan le otrossi luziello en que metiessen e leuassen condesada la ceniza que se farie del cuerpo, mas quando fueron o yoguiera el cuerpo yl uuscaron pora tomar le et quemar le, nol sallaron en ningun lugar; et quando escodrinaron por alli o yoguiera muerto, uieron, en logar del cuerpo, una flor ialde como açafran con foias blancas por medio que la cercauan; e dixieron todas que el cuerpo de Narciso se tornara en aquella flor e que aquella flor del cuerpo de Narciso nasciera, ca nin auie alli otra tal ninguna nin la uieran nunqua tal en otro logar. Et fue este el fecho e el cabo de Narçiso que auemos dicho.Agora departir uos emos que da a entender este fecho de Narciso, e so mudamiento e su flor
Narciso mancebiello fue finnoso ademas e de altos omnes, et tanta fue la su fermosura que se pagaron del muchos e muchas, assi como es ya contado; et pagosse Eco mucho del, e por que la desdenno el a ella, con grant dolor ascondios en los montes, e tornos a ueuir en las cueuas e en las pennas. Narciso otrossi, ueyendo la su sombra misma, enamoros della, tanto que fue ademas, et de grant dolor por que la non pudo auer, murios, e nascio una flor alli o el murio. Sobresto, por semeiança, los autores de los gentiles dixieron ques tornara Eco en piedra e Narciso en flor. Agora contar uos emos lo que sobresto departen los nuestros sabios.
Departe maestre Johan ell ingles que por Narciso que se entiende el cobdiçioso; et por aquello que dize ell autor ninno e desi mancebiello, que se paga el cobdicioso de la gloria de las cosas deste mundo que enartan a omne, assi cuemo se pagan los ninnos de quantas cosas ueen mas ayna que los omnes de las otras edades; et aquello que a Narciso querien todos e ninguno non le podie auer, es que el cobdicioso querie todas las cosas pora si e non dar dellas a ninguno; et por aquello que dixieron los auctores que fuera Narciso mudado en flor, que se deue entender que las cosas, e la gloria deste mundo e ell exaltamiento tras que el cobdicioso anda, que son cuemo las flores de las yeruas, que parescen e a poco de tiempo se secan e fallescen que non son nada. Dont es esto castigo pora los omnes, que ninguno non quiera semeiar a Narciso, fascas seguir mucho ademas las uanidades deste mundo.
El frayre departe y otrossi lo suyo, e diz que por Narciso entendamos orgullia e auantaia, de que se pagan muchos; por Eco diz otrossi que deuemos entender la buena fama, et que la buena fama ama al orgulloso pora sacar le del mal talle
de la orgullia e de la auantaia que quiere de los otros por la uana gloria deste mundo, diziendo ella bien del e queriendol exaltar por carrera de bondat; mas despresciando el orgulloso la buena fama adelantandosse a todos en su uana gloria, assi como desprecio Narciso a Eco, que se torna a reueer se en si et tanto se prescia el, quel desprecian los otros e torna se so fecho en nada, e fallesce como la flor, pues que de todos es despreciado. Et aquello que Eco, por quien se entiende la buena fama, como es dicho, dixieron los autores que se fuera a las pennas e a las cueuas de morada, que da a entender que pues que la buena fama se parte del grant omne uaniglorioso, que se ua a morar en los omnes buenos e fuertes en la bondat, cuemo son fuertes las pennas; et en los que se encruben en bondat e se non echan a las uanas glorias del mundo, que se entiendan por las cueuas, que son cosas encerradas e encubiertas; et por las pennas que se entiendan los buenos principes del mundo, et por las cueuas los buenos prelados de santa Eglesia e los buenos religiosos.Agora contar uos emos de Pentheo, otro nieto daquel rey Cadmo que oyestes de Thebas e de la reyna Hermione, su mugier; et pero la razon daquel fecho de Pentheo en la prophecia de Thiresias contra Narciso se comiença desta guisa.
Este auenimiento de la locura e de la muerte de Narciso, e del so acabamiento e del mudamiento del so cuerpo en aquella flor fue cosa muy sonada por todas las cibdades de Acaya, ca en tierra de Acaya fue esto; et Acaya es una de las siete prouincias que a en Grecia, como lo auemos nos departido ya en esta Estoria ante desto. Et salio por esto por de muy grant fama en sus adeuinancias, e era muy uerdadero en ellas aquel Tiresias que dixiemos, adeuino del rey Juppiter; et tenien le todos los pueblos por tal, e onrrauan le mucho, e yuan mucho a el con sus preguntas de las cosas que auien a uenir, e fazien le muchos presentes, e plazeres e seruicios; et sinon aquel Pentheo, nieto del rey Cadmo, entre todos los daquella prouincia de Acaya, e de Thebas e de toda Grecia, non auie y qui los dichos daquel adeuino non touies por marauillosos e uerdaderos, ca tales los fallauan quantos le preguntauan; e quanta onrra le fazien e quanta creencia en los sos dichos ponien sos gentiles, tenien que todo lo el merescie segunt cuenta la Estoria, por que ueyen que non daua respuesta a demanda quel fiziessen que uerdadera non saliesse; et como es dicho, entre todos los otros daquella tierra el qui mas le desprecio e menos dio por los dichos fue aquel Pentheo, fijo de la reyna Agaue e nieto del rey Cadmo; et este Pentheo era dotra guisa buen mancebo, fuert de cuerpo e estable de uoluntad, e non daua nada por las adeuinancias de sus adeuinos nin de sus dioses de sos gentiles, pero en cabo fallosse ende mal, ca murio muerte mala que pudiera escusar si a Thiresias ouiesse creydo.
Et del linage del uos departiremos assi: contado uos auemos como de los caualleros de la serpient del rey Cadmo fincaron çinco a uida, dont fue el uno
Echion; et dicho auemos otrossi cuemo el rey Cadmo ouo quatro fijas en la reyna Hermione, su mugier, et fue dellas el una Semele, de quien auemos contado que fizo el rey Juppiter en ella a Libero padre, que fue sennor de toda orient e de tierra de India, cuemo lo contaremos adelant en so logar, ca en las razones de la casa del rey Cadmo entran los fechos deste Libero padre, e aqui los diremos pues que los aqui ayuntamos todos. Et ell otra fija fue Agaue, e a esta caso el rey Cadmo, so padre, con aquel princep Echion, de quien auedes oydo que nascio del dient de la serpient con los otros sos hermanos que nascieron con el de los otros dientes; et Echion e Agaue fizieron a este Pentheo.Et Penteo uino un dia a uer a este Tiresias; et como era desdennador de sos dioses, començol a despreciar sos dichos, e maltraer le, e dixo assi: «Vieio loco, uas te en uano e non sabes que te dizes.» Et començol a facerir cuemo era ciego, e comol uiniera esto por que touiera la reyna Juno que iudgara tuerto el en el juyzio que diera entre ella e el rey Juppiter sobre so pleyto iogoso, que oyestes que ouieran amos en uno seyendo se en sos solazes; et retrayel esto en razon de escarnio, e diziel otros denostos assaz dellos: como fuera uaron e mugier, et como quando era mugier, que passara con los uarones lo que passauan con ellos las otras mugieres, que nascen natural mientre fembras e lo an de auer por natura derecha; et maltrayel en muchas guisas, reyendo se del por escarnio de sus adeuinancias
Este Pentheo era de muy alta sangre e de muy alta guisa cuemo oydes aqui, e mancebo loçano e ques treuie entre todos sos uezinos; e era de buenas costumbres, pero que tenien los locos e de mal sentido que non cataua las cosas como las catarie uieio que ouiesse passado por muchas, e fuesse ya quanto pesado de seso; et Thiresias, sabiendo esto, non se trouo a responderle como el merescie, nin se oso tener con el a palabra, pero mouiendo su cabesça, que auie toda cana ya, atrouosse a tanto contra el, e dixol assi: «¡O, que bien auenturado tu series si fuesses otrossi ciego desta lumbre que lo yo so, e non uiesses con essos tos oios carnales los sacrificios de Baco, to cormano! Ca te digo que dia uerna, e adeuino telo yo e esto que non sera aluenne, que uerna daquel fijo de Semele nueuo linnaie en la tierra; et si tu, que eres poderoso, le non rescibieres muy bien, yl non onrares con onrra de tiemplos quel fagas e en quel onres, fecho seras pieças e esparçudo por mil logares; et de la tu sangre seran untadas las seluas, e untada tu madre e otrossi tus thias, sus hermanas; et uerna el, e tu nol querras onrrar, e contescer te a tod esto que te yo agora adeuino, et diras tu estonces, e aun si ouieres uagar, que yo mucho ui con esta ceguedad.» Mientre Thiresias esta razon dizie, estaual iogando, e escarniendol e estoruandol esse Pentheo, fijo de Echion. Pero con todos estos escarnios que Penteo fazie de Thiresias,
cuenta la Estoria que uerdaderos salieron los dichos de la palabra de Thiresias que contra el dixo, ca todos fueron conplidos cuemo fueron prophethados.Agora contar uos emos, segunt departe la Estoria, de como contescio adelant en este fecho de Penteo.
A ssi acaescio que este Libero padre o Baco, fijo del rey Juppiter e de Semele, fija del rey Cadmo, que salio omne de muy grandes fechos e de muy grant guisa; et tomo el comienço de su bien andança en orient, e tan bien le fue que gano toda aquella tierra, e desi toda India, que era muy fuerte tierra, e empos esso toda Asia, et desi ouo sabor de passar a Europa por uenir a Thebas e a Grecia, que eran sus tierras naturales de parte de su madre, como paresce en las razones que dichas son de su madre e de so auuelo Cadmo.
Et assi como llego a Acaya, fueron y muy grandes los suenos e las nueuas que del començaron a correr por toda aquella tierra, et dizien todos que uinie dios, e guisaron se las compannas de la tierra: los ricos omnes sennores de caualleros, e los labradores e el otro pueblo menudo, uarones et mugieres, et yuan todos mezclados, que alli non auie otra auantaia que un a otro se diessen; e salien a rescebir le poro uenie parandol tiendas e altares por las carreras, e por los campos e por otros logares, faziendol ellos sos sacrificios. Pentheo, ueyendo aquellas uanidades, fue muy sannudo, e salio a ellos alli o yuan por las carreras a aquella noueza de Baco que uenie, e parosse les delant, e fizo les estar, e dixo a todos: «Fijos de serpient e linnage batalloso, ¿que enloquimiento es este que las uuestras uoluntades alçan atal antoiança loca como esta? ¿O tenedes que las armas, e las uozinas del arambre e los otros estrumentos de las batallas uençudas dotras armas nin dotros omnes, e echadas de so lugar, nin la uozina uençuda de cuerno, nin las artes magicas que trae Baco que ualen tanto como aquellos a los que esto non contesce nin contescio? Pues tales son aquellos que alli uienen: encantadores e fechizeros, e compannas echadas e repoyadas de las tierras dont uienen. ¿Et es agora esto bien que uos, a quien non uencio espada de batalla, nin uozina, nin timpano, nin otro roydo de batalla, nin compannas en armas non uencieron nin espantaron, que uos uenzcan agora uozes mugieriles que uienen alli, e sandez mouuda con uino, e suzias compannas e atamores de uanidat?» Desi fabloles, depar tiendo los por edades, e dixoles assi:
«Et a uos, los uieios, digo assi: que de uos he yo de que me marauillar mucho, que passastes por los luengos mares, e fuestes aduchos de Thiro aqui, e andando fuera de uuestra tierra poblastes en este logar e pusiestes en este reyno uuestros palacios e unestras casas san-
tas de reliquias que troxiestes conuusco, que uos assi agora dexades conquerir e prender sin batalla. Et otrossi a uos, los mancebos, que sodes edat mas agra, e mas fuert e mas de cerca a la mi edat, e a quien conuiene tener en las manos armas, non ramos con foias cuemo los traen aquellos que alli uienen, e crobir las cabesças de yelmos e non de guirlandas de foias con flores, ruego uos que uos menbredes de qual linaie uenides e sodes criados, e tomat los coraçones daquella serpient dont uos nasciestes, que seyendo una mato a muchos et murio aquella serpient sobre foias, e lago e fuent por deffender lo de los quel uinien a ello mas uos uenced por uuestra fama e uuestro prez, et ella mato a fuertes, et uos echad de lo uuestro a compannas uiles e flacas, como mugieres, e retenet los coraçones e la onrra de uuestros padres dont uenides.» Et aun razono Penteo contra ellos enpos esto, e dixoles assi: «Si los fados lo uedaron, e por la ordenança dellos uiene que las Tebas, estas que nuestro padre el rey Cadmo cimento e poblo aqui, que non durassen nin duren luengo tienpo, muy mas de grado quisiera yo e querria que algarradas e poderio de uarones con otras fortalezas ouiessen desbaratada la nuestra cibdat e derribadas las nuestras amenas e los nuestros muros, e sonassen en el so destroymiento armas de fierro e fuegos, que non esta flaqueza e uileza que ueo alli uenir e a uos obedezer les; et estonces seriemos mesquinos sin pecado, e derecheros de auer de nos duelo los que nos assi uiessen e fazer nos mercet, ca serie la nuestra uentura de querellar la e non de encrobir la por uerguença de tal fecho que non fuesse de fazer pora uarones; et de las llagrimas que nos cayessen llorando non auriemos ende affruenta de uerguença nin desonra ninguna. Mas agora, que sean las nuestras Thebas tomadas, e seran presas de ninno e desarmado, e a quien nin ayudan batallas, nin armas nin uso de cauallos, si non cabellos untados con mirra, e muelles coronas, e porpola e oro texido por los sos uestidos pintados. Mas a este estad uos aluen, que uos non paredes con ell nin uos departades, e dexat le a mi, ca yo uos le prendre luego e le aquexare de guisa que el diga el padre que tomo e a que se llama, e manifestar aquellos sos sacrificios ascondudos que el e los suyos se assacaron.»Sobresto oyredes agora de como fizo Pentheo pues que esto ouo razonado.
Este Baco o Libero padre, ca estos dos nombres ouo e aun otros muchos nombres le diz la Estoria, como contaremos adelant, uiniera ante desto por tierra del rey Acrisio, et esse rey Acrisio nol quiso rescebir en su tierra; et dixo alli estonces sobresta razon Pentheo: «¡Como si non sera Acrisio solo que aya coraçon de despresciar la uana deydat, e cerrar le las puertas de Grecia quando uenie e nol dexar entrar alla! ¿E este coraçon tan fuerte que nol aya otre, et el, auenedizo, que espante a Pentheo e a todas las Thebas?» Desi dixo a sus omnes: «Yd uos agora apriessa, e llegat aquellas compannas que uienen alli nueuas, et uuscat en-
tre todas ellas el so cabdiello, e prendet le, e traet me le preso e atado de pies e de manos; et esto sea fecho luego e muy apriessa.» Quando los sos de Penteo le oyeron esta braueza dezir, començaron a trauar con el por castigar le daquella locura, si pudiessen, ca pero Libero padre natural era dalli e muy pariente de todos los mayores; et en este castigo fueron contra Penteo so auuelo, e Athamas, su cunnado, marido de su thia Yno, hermana de su madre Agaue, e la otra conpanna de los sos; et castigauan le quanto podien e sabien por sacar le daquella braueza, que tenien por locura, e tornar a la cordura que ellos cuedauan fazer, e non les touo pro, ca non pudieron; mas aun al les contescie con el: que quanto mas le estoruauan ende, tanto mas brauo se paraua el, e tanto mas se auiuaua la su braueza en el, et cresciele la rauia de lo que ellos tenien que era locura, assi que quanto mas le retenien, tanto mas se encendie el a ello, e fazien y mayor danno, segunt cuenta la Estoria. En este logar pone ell autor una semeiança e enxienplo a que manera fazie Penteo en aquel trauar que fazien con el e en aquello quel retenien; et diz esse autor que assi como corre ell arroyo de la torrient manso por alli poro nol estorua ninguna cosa nil contralla, e pues le echan trauas, e piedras e cantos grandes, yl fazen presa, yl represan yl retienen, e que quando dalli huuia salir, que sale mas feruient, e bollicioso, e espumoso e mas cruel, que tal contescie alli a Pentheo, que en quanto mas le retenien e estaua ell a ello por fuerça, que tanto mas brauo fincaua ell ende despues.En tod esto, estando los suyos castigandol desta guisa, los que enuiara a prender a Baco tornaron se ensangrentados; e pregunto les Pentheo sil trayen, et desque uio el quel non aduzien, demando les que o era. Respusieron ellos que a Baco que nol uieron, mas que prisieran a un su compannero e seruiente de los sos sacrificios; et que segunt ellos aprisieran, aquel seguie en la yent de los tirrenos los sacrificios daquel dios que uenie e dieron gele las manos atadas atras, e auie el nombre Açestes.
Agora contar uos emos lo que fizo Pentheo con el.
Pentheo, luego quel pararon delant aquel seruient de Baco, catol de muy sannudos oios, quales la yra ielos auie parados, como por princip que tenie el por ageno yl uenie entrar la tierra, e dixol assi: «¡O mesquino tu, que en muy poquiello esto agora quet non mato con las mis manos! E luego lo faria si non por aprender mas nueuas de ti deste fecho, e muy poco te tardaras tu aqui fasta que tomes la muert, et sera la tu muert ensennamiento a los otros desta locura; onde dime agora el to nombre, e los nombres de tos parientes e el de tu tierra, et por que sigues aquellos sacrificios que son sacrificios de nueua costumbre e mala.» El seruient de Baco non ouo miedo ninguno, e respondio como
esforçado, et dixo: «Yo e nombre Acestes, Meonia es mi tierra, los mios parientes son del pueblo menudo dell algo; de los mios parientes te quiero fablar otrossi: nin me dexaron mio padre nin mi madre heredades que labrasse con buyes, nin greys de oueias, nin bustos de uacas, nin manadas de yeguas, ca ellos mismos pobres fueron; et fue mi padre pescador, e pescaua con piertega e a las uezes con redes, et la su art era la riqueza que el auie, e dexo el a mi esta su arte; et quando me la daua, dixo : «Acestes, tu que entras en pos mi en el mio estudio e que eres mio heredero, toma las riquezas que yo he». Et muriendo se, non me dexo en su muerte cosa del mundo si non las aguas en que pescas como uno e otro, et a estas solas puedo yo llamar mio patrimonio. Et quiero que sepas otrossi que yo, por que non estidiesse siempre apegado a las pennas pescando con piertega cuemo omne de mesquino fado, meti me a la mar, e aprendi gouernar nauios, et aprendi otrossi la natura de lluuiosa estrella a que dizen la Cabriella Olenia, et la estrella Thaygeta, et las estrellas Yadas, e connosci las todas muy bien ueyendo las en las noches con los mios oios, et otrossi fiz a la estrella Artos; et sobresto connosci los uientos, e los puertos guisados e a abte pora naues. E uerdat te dire, assi me acaescio que, por uentura, yendo yo gouernando mio nauio pora la ysla Delos, assis me guiso que fuy e arribe a las riberas de tierra de Chia, et estas riberas o yo arribe eran a la diestra parte; e assi cuemo entendi que eramos en la ribera, moui me e di unos saltos ligeros como mancebo, e salte en el agua e falle arena, e andid ensayando e prouando el puerto con los pies, e somurguiando me, e fallel bueno; e era aun estonces grant noche, et mande echar las ancoras adentro de la mar fasta que passas la noche e uiniesse la mannana; et luego que començo a parescer ell alua, leuante me yo apriessa, e llame los seruientes de la naue, e mande les que salliessen e catassen fuentes buenas que auie y de cerca, e aduxiessen aguas de las frescas que metiessen en la naue, et aun mostreles la carrera poro fuessen a las fuentes, ca las sabia yo dantes; e yo fuy apriessa, e subi en un otero alto, e cate que temporal auriemos, e llame a algunos de nuestros companneros e mostre gelo; e desent tornamos nos luego a la naue. Et desque entre, yo demande de cabo por aquellos que fueran comigo e llamelos; et el mayor dellos, que auie nonbre Opheltes, dixo: «Aqui somos.» Et este Opheltes, alla o salliemos a andar, fallo un ninno muy fermoso e andaua solo por essos yermos o nos saliemos; et de como el a mi dixo, touo quandol uio que era ganançia que se fallara el en aquel campo e en aquel yermo.»Agora dezir uos emos de como cuenta la Estoria que dixo daquel ninno Açestes a Pentheo.
«Non auie Libero padre otra forma nin ymagen si non todo de cosa uirgen, e tal le aduxo Opheltes por la ribera a la naue; et uenie Baco como pesado de uino e de suenno, e como que quisiesse entrepeçar e que apenas podie uenir enpos aquellos quel aduzien; et yo quandol ui, cate so uestir e parel mientes a la cara e al contenent del andar, e non ui en el ninguna cosa que me semeias mortal, et aun segunt el mio sentido entendilo yo e dix assi a la otra conpanna: «Yo dubdo que deydat a en este cuerpo.» Et desi dix assi contra el: «Quien quier que tu eres, sey connusco, e ayuda nos e conortanos en nuestros trauaios e sobre lieua sus culpas a estos que son aqui.» Et auie uno en essos dessa companna a quien dizien Ditis, et dixo estonces contra mi: «Ruega por ti e dexa de rogar por nos.» Et este Ditis era de los ligeros mancebos que auie en toda la naue pora sobir por las cuerdas assomo del aruol e tornarse otrossi por ellas. Et esto mismo dixieron de los otros de la conpanna: Libis, e Flauos e Melampo, que era sobre las guardas de los otros en la naue. Alcimedon e Epopeo, por cuyo mandado andaua el gouernamiento de la naue, touieron por bien lo que aquellos dixieron; et non te quiero detener en esta razon, ca assi fizieron todos los otros; tan ciega era la cobdicia de la prea daquel ninno, e tan poco la ellos entendien, et querien le echar de la naue de mala guisa; e yo entendiendo la falsedat quel querien fazer, dix les estonces: «Pero que uos por tales uos mostrades en este fecho, yo non soffrire desonrrar esta naue con este peso sagrado que metiestes en ella.» E dizia lo yo por aquel ninno, et dix: «Ca muy grant part e yo en esta naue.» E pare me en la entrad pora estoruar les la desonrra e el escarnio quel querien fazer; et fue estonces muy sannudo entre toda la conpanna uno que dizien Licabas, et este era brauo omne, e matara a otro en Toscana, e por pena echaron le de la tierra. Et mientre yo estaua en la entrada de la naue e les non dexaua fazer lo que querien, llegos a mi aquel Licabas, e era mancebo rezio, e dio me una tal punnada en la garganta que todo el cuero me ronpio; et assi me saco de sentido que dado ouiera comigo en la mar, si yo non me ouiesse tomado a una cuerda de las de la naue, maguer que estaua desmentado. Et touieron por bien toda la otra conpanna lo que aqueste fiziera. Et Baco desperto del suenno con el grant roydo e dixo les: «¡Auet seso! ¿Que fazedes o que roydo es este? Et dezit marinos ¿por esto uin yo aqui? ¿A que logar me leuades?» Dixol estonces Epopeo: «Non ayas miedo ninguno; di a qual puerto quieres arribar e a qual tierra quieres yr, e en essa te pornemos.» Dixol estonces Libero padre «A tierra de Naxo quiero yr, et tornad e endereçat los rimos, ca aquella tierra es mi casa e sera muy buen ospedado pora uos.» Ellos querien le enartar, e yuraron le por la mar e por todos sos dioses que alla le leuarien; et mandaron a mi que endereças las uelas; e era Naxo de diestro e yo endereçaua contra alla, et dixo estonces a mi aquel Opheltes, que fallara a Baco yl aduxiera a la naue: «¿Loco eres?
¿Que fazes o que locura es esta que te trae? Et uaron, cada uno de nos teme por si.» E mostrauan me muchos dellos por sus sennales que endereçasse contra siniestro, e dellos que me dizien all oreia la part a que querien que fues; et yo pare me estonces espauorido, e non sabiendo que fazer ante sus uoluntades que ui desacordadas, dix les: «Non sea assi, mas tome qual quier de uos estos gouernages de la naue, e gouierne la e lieue uos o quisieredes.» Et parti me yo estonces alli del enganno que ellos fazien e de gouernar la naue, et maltroxieron me estonces todos, e començaron a murmuriar dello, et dixo estonces uno que auie nombre Etalion: «Toda la nuestra salud es en ti sennero.» Et ueno al mio logar que yo tenia en la naue, e tomo el mio oficio, e començo a gouernar la naue cuemo la yo gouernaua, et dexo de yr a Naxo e fues al otra part.»«Libero padre sentio estonces assi como enel cabo ya el arteria et el enganno que aquellos de la naue le fazien, et leuantos dont yazie, e uino, e arrimos a la naue, e començo de catar contra la mar e fazer como que quisier llorar, e dixo: «Marineros, non me prometistes uos a mi este puerto nin las riberas desta tierra, nin uos rogue yo que me aduxiessedes a ella; et ¿que uos fiz yo por que mereciesse esta pena, que prez ganades en esto que me fazedes, en que uos, mancebos, engannades a mi, ninno, e uos muchos a mi uno?» Et quando yo esto ui, peso me dent e comence a llorar, e auia llorado pieça auie ya, et començo toda la companna a reyr e murmuriar del mio lloro. E pusieron todos las manos en los rimos e començaron estonces a rimar lo mas apoderada mientre que podien. Et Pentheo, yuro te yo, Acestes, por aquel dios Libero padre, cuyo seruient yo so, e yuro te por el, ca non a agora otro dios mas cerca de nos que el, que te dire cosas, que tan uerdaderas son aquellas cosas que te yo dire, que a penas las podras creer, e que tan grandes son en si e en so fecho, quan grieues son pora seer creydas. Et luego que este dios de quien aqui fablamos entendio publigua mientre ell enganno que aquellos mios companneros le trayen, e se non encrubien ya dello, començo a obrar de so saber, e obro; e assi se paro luego la naue en medio de la mar sin toda ancora e sin todo otro estrumento que la touies, et aun auiendo so uiento bueno como antes, como estarie queda si estudiesse en el puerto en seco. Essos que eran en la naue metieron manos a los rimos, et començaron a fazer todo so poder en semeiança de rimar, et tendieron todas las uelas que estauan collechas una pieça, e trauaiauan se de ayudar se destas dos guisas: por uela con el uiento e sos rimos; mas oyras marauilla, que non cataron al si non quando uieron nascer yedras por los rimos assi como ellos cuedauan e creyen e enbargar los, que non podieron rimar con ellos; et fueron essas yedras re- coruando se e subiendo daquella guisa por las uelas, e por las cuerdas e por el aruol de la naue a arriba, e tornar se las uelas en yedras, e departir se en ramos con sus foias, e los ramos cargados luego con sus razimos de yedra.» Et llama aqui Ouidio en el latin corimbos a los razimos de la yedra. «Et luego empos esto non catamos al, si non quando parescio aquel dios Baco o Libero padre coronado duna corona de sarmientos de uid, cargados de razimos de huuas, et en la mano una lança, e el pendon della de sarmientos con sos panpanos, et thigres, e ymaenes e semeianças de lobos ceruales pintados derredor dell otrossi, con su semeiança de crueleza. Salieron estonces toda aquella conpanna que era en la naue, e non se yo si gelo fizo fazer locura, si miedo. Et començo luego Medon entre todos los otros a ennegrecer en el cuerpo e fazer se pando encoruado en el espinazo; et otro, a que dizien Licabas, uio esto, e dixo: «Medon ¿que marauillas son estas en que te tu tornas?» Et diziendo ell esto all otro, tenie ya el los cabos de la boca tornados muy anchos, la nariz cresçuda e pandada e el cuero del cuerpo endurido e escamas quel nascien por el. Et Libis, otro so conpannero, tornaua los rimos escontra otra part por correr alla a ueer aquello, et echando las manos en los rimos uio cuemo se le tornauan muy pequennas, e demas non seer ya manos e que les podrie ya omne llamar pinnas, que dizen en el latin por alas de pez; et otro de la companna, yendo otrossi por echar los braços a las cuerdas de la naue, non uio al si non quando non ouo braços; et el e los otros, pandados los cuerpos, todos saltaron de la naue en la mar, e en saltando ellos ayuntaron se les las piernas e los pies, e fizieron se cada uno un cuerpo, e fueron cola del cuerpo pandado e fenduda en somo; et sobre la manera segunt que fue este coruamiento de la cola pone aqui ell autor esta semeiança, e diz que parescien como los cuernos de la luna ante que sea mediada. Et començaron a dar saltos por la mar aderredor de la naue, e echauan por las narizes un grant ruzio de agua, e subien e parescien de cabo sobre las ondas, e desi tornauan se e metien se so el agua de cabo; et començaron a treueiar en semeiança de quirola aderredor de la naue, e alançar los cuerpos cuemo con loçania, e cogien el agua e echauan la por las narizes.» Et estos pesces en que los mancebos daquella companna fueron alli tornados, diz que son aquellos a que llaman delphines.
Agora contaruos emos la natura de los delphines assi cuemo fallamos que lo cuenta Plinio, por si e por los otros sabios que de las naturas fablaron, de qui el dize que tomo esto.
Cuenta Plinio en el trezeno capitulo del noueno libro de la Natural Estoria que setaenta e quatro son todas las maneras de los pesces de la mar, e treynta
de los mariscos; et que entre todas las animalias de la mar, e aun de la tierra e dell aer, que el delphin es la mas ligera animalia, ca diz que tanto es ligero que ningun pez de la mar nol puede alcançar, nin otro niguno foyr nin escapar le quel non alcançasse el e quel non prisiesse, si non por quel puso la natura la boca muy fonda, e fascas cuemo a cerca de medio del uientre; et por esta razon diz que non puede el delphin prender pez ninguno si non a grandes penas, e echando se primera mientre sobino. Et departe Plinio que esto fizo la natura por que los otros pesces pudiessen ueuir en la mar ante los delphines. Et diz aun que quando los delphines an fambre, que uan corriendo fasta fondon de la mar tras aquellos pesces a quien ellos pueden caçar; et departe alli que son los delfines de los pesces que enseneldan, e que yendo so ell agua tras la caça que retienen ell enseneldo luengo tiempo; e quando quieren ensalendar, diz que salen a ello a somo dell agua tan irados como saeta, e assi uan yrados que a las uezes alçan se tanto como qui uuela, e que passan todas las uelas de la naue del un cabo al otro. Et ayuntan se como otras animalias ya, e enprennan se, e paren en el tienpo del uerano a diez meses de quando se enprennan; e crian sos fijos a sus tetas como las ballenas, ca las ballenas enseneldan otrossi como los delphines, assi como lo cuenta Plinio en el seteno capitulo desse libro de la Natural Estoria; et quando son chiquiellos, traen los consigo entre los braços, et aman los mucho, e aun diz que desque son grandes, los traen cerca si luengo tienpo e los aconpannan asi. Cresce el delphin fasta diez annos, e uiue fasta treynta; et diz que esto fue prouado en algunos a quien taiaron las colas. Asconden se los delphines treynta dias que non parescen dante que entren los dias canicolares, e por ende diz que es grant marauilla si so ell agua non enseneldan. Salen a tierra a las uezes, e mayor mientre quando oen canto de algun estrumento; et maguer que a tierra salen, non mueren luego como los otros pescados. El delphin mueue la lengua, e esto es contra natura de las otras animalias de las aguas, e a la lengua corta e ancha e tal como puerco. En logar de uoz dan un gemido que semeia al dell omne. El espinazo an coruo e simo; et este simo dize Plinio en el latin por aquello que en el lenguaie de Castiella dezimos romo, et diz otrossi que por end connosce mucho a marauilla el delphin quandol llaman yl dizen Simon; et cuenta Plinio que como quier que los omnes llamen al delfin otro nombre cuemo fijo, o Sancho, o pez o algunos otros nombres quel pueden llamar los omnes, que sobre todo se gozan los delphines quando los llaman Simones mas que non por otro nombre ninguno de quantos les llamaren. Pero que diz que el delphin que non es amigo dell ombre, el delphin a natura de deleytar se en todo canto, e mayormientre en son de estrumento. Non se espanta dell omne maguen que non es so amigo. Vienen a las naues, e alegran se alli e trebeian cerca ellas; saltan los delphines sobre todas las uelas de la naue las mas altas que seer pueden.Afaze se el delphin all omne, si ell omne le falaga yl faze plazer; onde pone Plinio en aquel capitulo un enxienplo desto e dize assi: fallamos que Julio Cesar que fizo traer de la mar un delphin uiuo a un grant llago de Ytalia, e el lago auie nombre Lucrino; et diz que un monaziello dalli, que despues que dexaua de leer a medio dia, que tomaua del pan e uenies a aquel llago, e sabie esta manera de llamar al delphin, e llamaual: «¡Simon, Simon!» E el delphin uenie a el luego quel oye, et el monaziello echaual pieças del pan e el delphin comie; e esto fazie el monaziello cada dia, e el delphin enamorosse del tanto por esto que se llegaua a ell bien al oriella de la ribera, e el monaziello entraua a el al lago e llegaua se le fasta que ponie las manos por el. Et el delfin non se espantaua del moço poco nin mucho, e sofrie de grado lo quel fazie e dexaua sele traer las manos por todo el cuerpo a tanto quel caualgo el moço, e el sufrio lo; et aun diz mas Plinio: quel fazie el moço con pies et con manos como a otra animalia de caualgar por que andudiesse, et ell andaua con el et trayel por todo el llago trebeiando con el, e guardandol toda uia que non cayesse dell, assi cuemo si ouiesse entendimiento de omne; e desque auien treueiado assaz, trayel derecho a la ribera a aquel lugar o caualgara en el, en la oriella del llago. Desend, a cabo de tiempo, assi acaescio que se murio aquel ninno, e el delphin uenie a aquel logar como solie quandol llamaua aquel ninno; et pues que ouo y uenido algunos dias e non parescie el ninno, maguer que uio otros omnes estar a la ribera que auien uisto el so treueio e el del ninno e ueyen quanto el delphin fazie despues, uieron estonces como se paro triste, e assi cuemo qui llora e que se dexo morir con grant desseo dell.
Otro tal enxienplo como este cuenta Plinio otrossi que contescio de otro delphin en este tienpo en la ribera de Affrica, et diz quel dauan los omnes que comies, e el dexauasse les tomar e tresnar todo como ellos querien; et quando nadauan ellos, nadaua el con ellos e treueiauales delant e entrellos, et ellos caualgauan le, e el leuaua los e trayelos de grado; et dixieron esto al princep Flauio, a quien fizieran los romanos uizcuende de Affrica, et mando el tomar estonces un unguento que fazien estonces que adormescie al qui untauan con el, et fue a la ribera, e mando untar ante si con aquel unguento al delphin, et el delphin adormios luego; et despues que desperto daquel suenno, sintio el iuego quel auien fecho, et como que se touies por escarnido dello e assi como enuergonçado de tal fecho, fuxo dalli por algunos meses, e otrossi, segunt diz Plinio, como por tuerto quel ouiessen fecho; pero despues daquello tornos aquel logar e fizo con los omnes sos juegos assi como fazie dantes. Et los principes daquel logar fazien a los de tierra de Hapona matar a los delphines affechos daquella guisa a los omnes;
et Plinio non pone esta razon, mas tenemos nos que pudo seer por algunos malfechores que se les yuan en ellos e los non podien auer a justiçia.Avn cuenta Plinio en aquell ochauo capitulo del so noueno libro de la Natural Estoria, e diz que otro tal enxiemplo cuemo los que auedes oydos contescio con otro delphin con un moço de una çibdat de Ytalia e la cibdat auie nombre Massia; et cuenta que un dia treueiaua aquel ninno con aquel delphin, e tantol auie auezado a si que una uez que ouo el ninno treueiado assaz con ell en aquel seno de la mar daquella cibdat Massia de Ytalia, partiosse dell delphin, e salios ya del agua, e uio lo el delphin e grant ouo el desseo del ninno que se yua, que tan yrado fue empos el pora alcançar le, que se alanço e dio un grant salto fuera en el arena e murios alli. Diz Plinio en aquel logar que este ninno a quien contescio fue aquel a quien el grant Alexandre fizo, por mandado de Dios, adelantado de todos los sacerdotes que sacrificauan en aquella tierra a Neptuno, so dios de los mares.
Otro sabio a qui llamauan Egesidemo dize otrossi que en essa misma cibdat Massia, otro ninno que auie nonbre Herman auie afazimiento con otro delphin por esta misma manera, et un dia caualgol, e treueiando en el por la mar sobre uino les tempesta, e mato y al ninno; et tomol alli estonces el delphin que nunqua se partio del, maguer que la tempestad era grand e fuerte, e nol dexando leuar a las ondas a otra part sacol a la ribera trayendol ante si; et desquel ouo echado en la mayor uaga, que uino lo mas aluenne dell agua que el pudo yl dexo en seco, tornos ell a la mar, e metiosse en el otra uaga que uio uenir mayor e mas yrada, e saldrie mas fuera a la tierra, et fue con ella tan yrado alli o dexara el ninno que aun allende del cuerpo del salto en seco, et dexos alli morir con aquel ninno.
Otrossi otro sabio de naturas que dixieron Theofrasto cuenta que otro tal fecho como este contescio con otro delphin en la cibdat de Neupaucti; et diz Plinio que muchos son los exiemplos de los delphines que se fallan tales cuemo estos. Et cuenta ell aun dellos, e diz ende assi: los de Amphiloco e los de Tharenton cuentan otrossi muchos otros tales exiemplos de ninnos et de delphines.
Aun fallamos otros exiemplos, segunt que alli cuenta Plinio, que unos marineros que yuan sobre mar que leuauan un joglar consigo, e por uentura por que el joglar non salie de tan buen sentido en la naue nin de fazer tan buena jogleria como era mester, despagaron se mucho del los marineros, et non podiendo ellos con el nin se queriendo el castigar de trauesuras que fazie, diz quel ouieron a prender e judgaron le que era de echar en la mar. Otros cuentan que les acaesciera tempestad, e que echaran suertes a qual de todos echassen en la mar, e que cayo la suerte sobrel joglar; et tomandol o ellos pora echar le ya, uinieron una con-
panna de delphines, e llegaron a la naue, e començaron a trebeiar a derredor della, como uos auemos dicho que lo fazien; et el joglar auie dante aprendido en casa de omnes buenos e sabios la natura de los delphines, et quando los uio alli cerca la naue, yl tenien por echar en la mar, rogo mucho a los marineros quel dexassen antes cantar con la su farpa que traye, et ellos, por que fazie el muy bien aquello, dexaron gelo fazer e canto. Los delphines quando oyeron aquel canto tan dulce, dexaron de andar a derredor de la naue, ca los delphines, assi cuemo uos dixiemos que son mas ligeros en el agua que otras animalias que y aya, tanto uan por la mar como la naue quando mas ua, e a tanto aun mas que si quieren que se adelantan della; e ayuntaron se estonces todos alli de la una part de la naue al cantar del joglar acerca dalli o el canta ua, et al son que el fazie, pagando se ellos mucho del, andauan todos alli dançando e faziendo quirola. El joglar, quando los uio assi alli ayuntados e enamorados del so canto, dixo a los marineros, tanniendo su farpa: «Marineros, agora me echat.» Et ellos echaron le luego, e cayo en medio de la quirola de los delphines, et los delphines non se espantaron del; et uno dellos, que era mas pagado, diz que se abaxo en el agua, e metiosse so el joglar pora alçar le arriba que non muries; et el joglar, por la natura que sabie de los delphines, estido ende perçebido, et caualgo en el luego, e començo a traer las manos por el delphin, e falagar le e enderesçarle mansa mientre contra la ribera mas de cerca; et el delphin, quando sentio all omne apoderado de si e entendio a que parte querie yr, fuesse quanto pudo con el e pusol en la ribera; et escapo de muert el joglar desta guisa que non murio alli.Cuenta Plinio aun en aquel ocheno capitulo del noueno libro de la Natural Estoria que en tierra de Prouincia, cerca Limen, a un grant llago a que llamauan Laterna; et dize Plinio que alli pescan los omnes con el ayuda de los delphines, e cuenta desta guisa: en aquel llago a muchos mugles, e segund tenemos nos, son mugles aquellos pesces a que en el Andaluzia llaman aluures, e el latin les llama mugles; e los mugles an por natura de legar se en uno, e andar a grandes conpannas quando uan a pascer, et mayor mientre en las sazones en que andan por dexar las aguas dulces e coier se a la mar; et los omnes daquel lugar de Limen, que pescan en aquel lago de Laterna, connoscen los logares del llago; et los aluures an por natura de uenir a tienpos en las aguas dulces e a tiempos de tornar se a la mar e ueuir en el agua salada; e aquellos de Limen sabien muy bien ciertos tiempos quando los mugles se yuan daquel lago e se cogien a la mar; et aquel logar poro entran alli a la mar e salen al lago es estrecho, et en aquellos tiempos en que se ellos cogen a la mar, los pescadores dalli paranles sus redes en aquella estrechura, e toman y muchos dellos a de mas; mas maguer tanta es alli la muchedumbre dellos por el logar que sallan y muy bueno en que uiuen e se ceuan, que ma-
guer que los pescadores toman muchos dellos a demas, por esso muchos dellos se desuian de las redes luego que las ueen, e por so ellas e por cuesta dellas meten se, e passan e uan se; et an otrossi por natura los mugles, bien como las gruas, que uno las guia et les ua sempre delant a todos, al menos de la cabesça a arriba, et poro aquel enderesça la yda e passa, por alli se meten todos los otros enpos el, e passan e uan se; et estas estuertas que los mugles uuscan e aun los otros pescados que non caen en las redes, luego que legan, non se meten por ellas si non es quando uienen so passo, que los non aquexa ninguna cosa nin los esmedrea por yr apriessa, et estonces andan ellos uuscando forados e lugares poro passen en saluo; et contra esto, los pescadores sabidores, que saben la natura de los delphines, fallaron esta maestria, et diz que los pescadores e otros omnes muchos que uienen a uer aquella pesca e la marauilla della, e estauan parados por las riberas, e ueyen los mugles assi salir de las redes e yr se, que non cayen en ellas, llamauan a grandes uozes a priessa: «¡Simon, Simon!» Los delphines, luego que aquellas uozes oyen, corrien todos quanto podien et llegauan se; et los mugles quando los ueyen assi uenir, espantauan se dellos, e auien les grant miedo, e estauan que non osauan yr adelant, mas tornauan se con miedo dellos; los delphines fazien se estonces azes e uenien contra los mugles, e ueyendo los todos los omnes, ca non era alli el agua muy alta, segudauan los e fazien los por fuerça tornar contra el lago dont salieran. Los pescadores tenien las redes enderesçadas e bien paradas en aquella misma angostura que antes, et los mugles, cuemo uenien muy apriessa fuyendo e non auien uagar de andar uuscando lugar poro passassen, firien en las redes e cayen en ellas, tan bien quando uinien de la parte de la mar como quando uinien del lago; los delphines legauan bien fasta cerca de las redes segudando los, et dize Plinio que de la grant alegria que auien del iuego que fazien en ellos, que non querien comer nin prender ninguno; et desque ueyen que los mugles yazien en las redes e eran y presos, allegauan se a ellos, e fazien sus danças e treueiauan ante los ombres. Los pescadores, como sabien la natura de los delphines, tenien alli pan remoiado en uino, assi como cuenta Plinio, de que les echauan, et los delphines comien lo muy de grado; et desta guisa tenien otrossi los pescadores a los delphines auezados a aquella caça; et los delphines, desque auien comido daquel pan que les echauan moiado en el uino, tornauan se e yuan se muy alegres contra dentro a la mar.Cuenta otrossi Plinio que esta misma manera de pescar con los delphines traen en Italia, en una tierra a que dizen Lacio, e nos tenemos que Lacio es Lombardia, si non que en essa caça dessos de Lacio que non lamauan a los delphines a ella, ca ellos se uenien alli luego que a los pescadores ueyen andar y a pescar; et los pescadores partiense a compannas, et los delphines otrossi, como animalias entendudas, quando ueyen a los pescadores partidos, assi se partien ellos otrossi luego, e yua la una conpanna dellos a los unos pescadores e la otra a los otros, et ayudauan los a pescar, segudando les los pesçes contra las redes e faziendo les caer en ellas.
Cuenta otrossi Plinio que un rey de Caria que un dia, por prouar el entendimiento de los delphines, de quien le dizien tantas cosas, que mando tomar uno dellos uiuo c sano, e tal gele aduxieron por la mar al puerto; et el rey uino alli a ueerle e mandol atar en el agua, et teniendol alli assi atado diz que se legaron luego grant companna de delphines uinieron a aquel lugar o aquel delphin estaua preso; et desquel tallaron assi, diz que se pararon muy tristes, ca segunt que el delphin es animalia alegre, e dançan e treueian los delphines, que daquello que non fazien y nada estonces, assi que entendien muy bien los omnes que aquello grant tristeza era dellos; et estando assi alli aquellos delphines desta guisa que oydes, començaron a fazer grant duelo sobre aquel preso, e catauan esquantral rey, e fazien como semeiança quel pedien merçed que gelo mandasse soltar. El rey quando esto uio, yl fizieron los omnes sabidores entender que por aquella razon le fazien los delphines aquella omildat, mando quel soltassen. Los delfines pues quel touieron suelto entre si, fizieron alli luego antel rey luenga pieça sus danças e quirolas, e saltauan a reuezes, e a las uezes se alçauan sus en ell aer assi que mostrauan todos los cuerpos sobrell agua de medio adelant de parte de la cola, a las uezes de medio adelante otrossi de parte de la cabesça, et parauan se derechos e estauan assi una pieça; et desque ouieron muchas alegrias fechas antel rey, e catando los toda uia el rey e marauillando se mucho del entendimiento dellos, al cabo pararon se todos on az, e faziendo muchas uezes de las cabeças contral rey como que se le omillauan e se le espedien, e fueron se tornando muy passo como ensennada mientre, et cogieron se dalli adelant pora la mar treueiando e muy alegres con su delphin.
Cuenta otrossi Plinio que an por natura los delphines pequennos que sienpre anda uno de los grandes por guardar los; et quando algun dellos muere, diz que se le lieuan los otros fasta en la ribera guardandol que nol coma en la mar ninguna bestia marina, et allil guardan ellos en la ribera fasta que uenga el cabo de la crecient, quando mas a fuera sal en la ribera, et estonces guisan quanto ellos pueden como finque en seco aquel cuerpo del delphin muerto.
Agora, por que uos deximos ante desto en las razones que uos contamos de las naturas e costunbres del delphin, e uos departimos y que los delphines parien e ensaneldauan, queremos por esta razon dezir en este lugar quales pesces de la mar, entre todos los de las setaenta e quatro naturas que diz Plinio que ay, enseneldan, e duermen e paren, et desi tornaremos a contar uos daquellos auenimientos que tenemos començados a de zir uos de la casa de Cadmo.
Assi cuemo cuenta Plinio en el seteno capitulo del noueno libro de la Natural Estoria, todos los sabios acuerdan que las ballenas ensaneldan e otras animalias de la mar, mas estas que son muy pocas; et diz que son aquellas que non ensaneldan las que non an pulmon, ca assi como creen los omnes, los que esto tienen que es assi, ninguna animalia que pulmon non a non puede respirar, nin aun los pesçes que an granças nin los que las non an. Et sobresta razon, assi cuemo dize Plinio, Aristotil es en esta asmança que esto assi es, e que se trauaio Aristotil sobresto de mostrallo por muchas prueuas que assi era; mas razona Plinio sobrello que dubda el mucho en esta natura de los pesces que non an pulmon, ca diz que sil non an, que pueden auer alguna otra cosa en logar de pulmon, assi como las animalias que non an sangre que pero que an alguna otra cosa en logar de sangre; et desto pone Plinio alli so enxienplo et departe assi sobresta razon de la natura del ensaneldar, en razon de mostrar el que ensaneldan los pesces so el agua, e diz que los topos uiuen dentro so la tierra en las entrannas della, et que maguer que mas espesso es ell elemento de la tierra que el dell agua, que pero entra ell aer por la tierra, et ensaneldan los topos dentro alla en ella, et que en otra manera non podrien ueuir alla ellos nin otras muchas animalias que uiuen so la tierra; onde diz que non es marauilla si el aer entra por el agua, que es mas delgado elemento, pues que entra por la tierra, que es el mas espesso, et que los pesces ensaneldan alla e toman dent respiramiento de uida. Et sobresto dize assi Plinio por si e por aquellos que otorgan con el: «Creo yo que todas las animalias que uiuen en las aguas ensaneldan, pero es de entender que cada una de su manera e segunt su natura.» De mas dize aun Plinio sobre prueua desta razon: «Como ueemos que en el tiempo de las calenturas abren los pesces mas las bocas e mas a menudo que en otro tienpo, et que en aquel tienpo mueuen menos los mienbros poro ensaneldan e las bocas, et fazen lo a manera de bocezar.»
Dize Plinio otrossi en el seteno capitulo desse noueno libro de la Natural Estoria: «Ffallo yo por los escriptos daquellos sabios que dixieron que los pesces non ensaneldan, que essos mismos dizen que los pesces, duermen, et dizen contra su razon.» E reprende los Plinio razonando sobresto contra ellos, e diz assi: que si dizen que duermen los pesces, ¿como pueden dezir que pueda seer que non ensaneldan? Ca ninguna cosa que non ensanelda non duerme; onde los pesces si non ensaneldan, non duermen; et si quieren dezir que duermen, por fuerça digan que ensaneldan, e dotra guisa non puede seer que duerman. Et razona otrossi Plinio aun que si el aer non entrasse en ell agua e la non passasse, que los mariscos non crescerien en la luna crescient como crescen; onde segunt diz Plinio los pesces oen e ensenel- dan por la natura dell aer; ca dize Plinio aun sobre prueua desto que el olor non es al si non el aer enbeuido dalguna cosa que huela: et aqui contiempra Plinio la razon del so entendimiento et diz que sobrel ensaneldar e el dormir que aquello es el su asmamiento de seer ende lo que auemos dicho; et por razon de Aristotil que muestra dent dotra guisa, dize Plinio que cada unos daquellos que dotra guisa quisieren entender si non como el diz, que entiendan ende como les pluguiere, mas que a los pesces qui les diere el dormir que les de el ensaneldar, et qui les tollier el ensaneldar que les tuelga el dormir.
Cventa otrossi Plinio en esse seteno capitulo del noueno libro de la Natural Estoria que las ballenas e los delphines que non han granças, mas pero que ensaneldan e fazen lo por unas uenas que a en ellos a que las naturales llaman fistulas; et fistula, segunt esta razon, tanto es como cannudo o cannudiello, et an las ballenas e los delphines estos cannudos en lugar de pulmon, las ballenas en las fruentes et los delphines en los espinazos; los bueyes pesces, a que dizen phocas en el latin, ensaneldan e duermen en tierra, et otrossi los galapagos marinos.
Agora dexamos aqui todas las razones de las animalias de la mar de quien uos fablamos fasta aqui, e acaescio nos de lo fazer por razon de los marineros tirrenos que fueron por el poder de Libero padre tornados de omnes en delphines, segunt diz ell autor, et departiremos que dan los sabios a entender por este mudamiento. Agora diremos dellos quantos fueron segunt lo cuenta Ouidio.
Dixo Acestes a Penteo: «De treynta que eramos, ca tantos traye aquella naue, todos fueron tornados en aquellos pesçes que dichos son si non yo solo, que uio aquel nuestro dios que non era yo en aquel enganno nin lo merescia; et quando aquello ui yo en los otros, finque espauorido e el cuerpo todo frio de miedo, et aquel dios, quando me uio assi, dixo me: «Non temas nin ayas miedo ninguno en to coraçon, e guia nos a mi e a ti pora tierra de Cia.» Et Penteo, uerdat te digo yo, Acestes, seruient de Baco o Libero padre, que pues que yo assi escapaua daquella pestilencia, que vi buen dia, e fiz como me el dixo, e endereçe contra aquella tierra que me el mandaua et pues que legamos a aquella ysla de Cia, entre dantes e daquel dia, e despues fasta esta hora en que estamos, tantas ui las uertudes e las marauillas en los fechos daquel dios, que assi me atrexo el spirito que me llegue a los sus sacrificios, e fago los en este tienpo en que somos, e ando empos ellos e cuedo lo assi fazer daqui adelant. Et tu faz agora y la tu mercet e lo que tu por bien touieres.»
Dell auenimiento daquellos marineros poco departen los esponedores; onde dize ende el frayre esto poco: que la uerdat deste auenimiento esta es: que aquellos marineros de Tirrena que eran cobdiciosos de acrescer sos aueres e mantener bien sos cuerpos, et que aquello que cuenta la razon que fallaron aquel Libero padre yl metieron en la su naue, e prometiendo quel leuarien o el querie, yl enartauan e le leuauan a otra part, e que los encanto el e los trastorno los sentidos de guisa que los fizo saltar en la mar, e fueron ellos tornados en delphines, que non fue esto al si non que aquellos marineros que fallaron en la ribera muy buen uino escollecho, et que tomaron dello buena pieça, e que lo metieron en su naue por beuer ellos ende quanto quisiessen e de lo al uender bien caro a los otros de la naue, dont ouiessen sus despensas; et que ellos tanto beuieron ende fasta que salieron de so sentido, e corriendo por la naue a unas et a otras partes que saltaron en la mar, et dançando cerca la naue, a manera de delphines, desque cansaron de nadar, murieron y; et diz que por aquello que treueiauan a manera de delphines que trouo dellos Ouidio e los otros autores de los gentiles que ende fablaron, que Baco, por quel tenien por ninno yl querien engannar, que los encanto e los trastorno los sesos fasta que los fizo cuedar que eran delphines. Onde castigo es esto e enxienplo pora todo omne bueno que se deue guardar de la sobeiania del uino.
Et en estos mudamientos de Ouidio, qui los bien catare, buenos son e prouechosos, segunt aquello que dan a entender, ca muestran y buenos castigos e buenos enxiemplos, e que contescieronen principes, e en reynas e en otros altos omnes.
Las razones de lo que da a entender el fecho de los marineros tirrennos con Baco se acaban.
Pves que se ouo razonado como es dicho Acestes, seruiente del dios Libero padre, respondiol Pentheo non menos yrado que de comieço, e dixo contra sus compannas que estauan a derredor: «Paramos nos a oyr uanidades, et este, ¿que faze al si non que nos detiene en sus uanidades luengas, por que deteniendo me pueda desfazer la mi sanna e toller me la? Mas non presta esta arteria, ca bien la entiendo. Et los mios omnes, tomat le apriessa e dat me le muchos torçeiones, e fuertes açotes e mucha cruel pena, e tal me le enuiat all infierno a la laguna a que llaman Estix.» Los seruientes de Penteo, a penas lo ouo mandado so sennor, quando ellos preso tenien ya a Acestes, e metieron le en fuertes prisiones, e encerraron le en una casa fuert e escura, e echaron le fuertes cadenas a los pies, e a las manos e a la garganta; et teniendol ellos assi recabdado mientrel guisauan cosas con quel matassen cruel mientre, como so sennor mandaua, e apareiauan fierros e fuegos pora ello, non cataron al si non quando le dixieron sos omnes quel guardauan como se abrieron
por si todas las puertas de la casa ol tenien preso, e se le cayeron todas las cadenas en que yazie atado, non ge las soltando ninguno nil sacando dellas. Et maguer que esto sono a Penteo, non se atempro el por ende, mas de la sanna en que era, mas porfio en ella, de guisa que si crescio, ca non minguo; assi que non mandaua ya a sos seruientes yr alla, mas el mismo se fue contra Libero padre alli poro uenie, fasta que llego a la sierra dun mont a que dizen Citheron, o era muy grant el estudio de los thebanos en los sacrificios daquel so dios Baco, et eran y muy grandes los cantares, e las uozes e las alegrias que los omnes e las nobles duennas de Thebas andauan pora alli faziendo en los sacrificios que fazien en aquel mont a Libero padre; e aquellos roydos que oye guiaron a Pentheo a aquel logar; et qual se paro Penteo quando lo oyo, pone en este logar ell autor una semeiança dello en que diz assi: que assi cuemo se auiua el fuerte cauallo con loçania, e bondat e nobleza de coraçon, e treueia con el freno quando las tronpas oe sonar ante si en la entrada de la batalla que dan sennal de lidiar, e esta todo bulliendo e iomençando por yr alla, a esta guisa diz que mouio e encendio a Pentheo ell aer con sos alaridos daquellas compannas, yl escalento a la sanna el clamor e el roydo que oyo en aquel mont.En medio daquel mont Citheron, assi como cuenta la Estoria, auie un campo llano e non estaua en ell aruol ninguno, et assi estaua limpio de los aruoles e de toda mata que de toda part se ueye muy bien; et alli tenien los thebanos el mayor estudio de sos sacrificios e el mayor bollicio dellos, et alli estaua Agaue, madre deste infante Pentheo; e assi como entro por el mont adentro, nunqua quedo de andar, yendo al grant roydo que oye, fasta que uino a aquel campo; et assi como lego, entro por medio del campo a adelant fasta que se paro cerca o los sacrificios fazien, et estido alli, e començo a catar essos sacrificios con oios turuiados e muy sannudos; et estando Pentheo daquella guisa catando a los sacrificios e a los que los sacrificauan, e pensando que cometrie e farie alli a aquel escarnio e riso que ueye, uiol su madre Agaue, et entre todas las de los sacrificios su madre Agaue fue la primera quil uio estar daquella guisa e quel touo oio, e ella fue la primera que tomo un ramo dun aruol, e mouuda con la locura de los sacrificios en que estauan, comiendo e beuiendo bien, ella fue otrossi la primera quel firio con aquel ramo; et eran y con ella sus hermanas: Antonoe, madre de Acteon, el que oyestes que murio cieruo, e Ino, madre de Learco e de Melicerta, de quien uos diremos adelant en estas razones; ca ell otra quarta hermana Semele, madre deste dios Libero padre mismo, muerta era ya como auemos contado. Et llamo estonces Agaue a Autonoe e a Ino, sus hermanas, e dixo les assi: «Hermanas, uenit aqui, ca aquel puerco montes muy grant que anda en estos nuestros campos yol he de ferir.» Pues que esto dixo Aga-
ue, encendiosse a locura toda la otra companna quando aquello oyeron, e corrieron todas las duennas alla, e començaron a yr enpos ell; et quando las uio assi todas uenir enpos si, entendio quel alcançarien yl matarien, e con miedo de la muerte començo a espauorescer, et tremer, e fablar les e dezir les palabras menos crueles que antes e quel non matassen, ca farie lo que ellas mandassen; et daua se ya por culpado, et que auie fecho yerro e que se emendarie dell, mas nil ualie quanto dizie nil ualio que non muries alli. E llegaron ellas, e fazie las ligeras la locura, e alançaron le e firieron todas en el; et el desque se uio ya mal ferido e quel matauan, e que non auie y mesura nin piedat ninguna, dixo contra Anthonoe, su thia: «Thia, uenga uos en miente de uuestro fijo Actheon como murio assi, e doliendo uos del, dolet uos de mi e acorret me non muera assi.» Aqui diz la Estoria que Anthonoe non sabie quis fuera Actheon, nin estaua estonces en estado de menbrar se ende, et con ell arma que traye, ca, assi como oyredes adelant en la estoria del rey Thereo e de la reyna Progne, armadas yuan estonces las duennas a los sacrificios, taiol el diestro braço, estando la el rogando quel deffendiesse. Et lego ell otra thia Ino e taiol el siniestro, e finco el desta guisa fecho tronco mesquino. Et empos esto, llegando su madre, e en logar de tender ell contra ella los braços que non auie ya, mostrol los lugares dellos e las llagas, e dixol: «Madre, toma lo que comecest.» Agaue quando aquello uio, dio muy grandes uozes, e gritos e alaridos, e alanço la su arma que traye ella otrossi, e diol en el cuello e descabeçol, e fizol uolar la cabesça por ell aer, et desi tomo essa cabesça del fijo en sus manos sangrientas ende, et llamo a las otras, e dixo: «Companneras, esta hobra nuestra uictoria es, ca esto nos lo uençimos.»De como fue alli fecho pieças Pentheo pone aqui la Estoria una semeiança, e diz assi: el uiento non derriba mas apriessa del alto aruol las foias que estan ya maduras e tannudas del frio de la otonnada e mouudas por caer se ya ellas por si, que los mienbros e el cuerpo de Pentheo fueron alli fechos puestas e pieças menudas con las muy malas manos daquella conpanna. Las duennas de tierra de Ysmenos, castigadas por tales enxiemplos, metieron se a usar mas de aquellos sacrificios, e traer enciensos e encensar e onrrar los altares de Baco o Libero padre, e aorar a el. Et desta guisa murio Pentheo, nieto del rey Cadmo e de la reyna Hermione, e fijo de Agaue e de Echion, aquel cauallero de los dientes que dixiemos de la serpient.
Por aquello ques dicho que desprescio Pentheo a Baco e priso en so logar a Acestes, que era so siruient, e pero por tod esso nol pudo tener preso, ca se solto el de las prisiones como es contado, departe maestre Johan el ingles que fizo Baco por sos encantamientos a Pentheo parescer que era puerco montes, et en-
canto los oios a Agaue, su madre, que ella misma le touies de tod en todo por puerco montes, e guiso por mayor uengança desi comol matassen sos parientes, yl mato su madre Agaue e sus hermanas, como es ya contado.Sobresto departe el frayre que por Pentheo se entiende omne religioso e que se guarda de la sobeiania del uino, et aun por bondat de si, con los que el puede, faze ques guarden della; et departe que este so nonbre Pentheo lo muestra, ca departe el e diz que pan en el griego tanto diz en el lenguage de Castiella como todo, et theos como dios, onde Pentheo, diz el frayre que tanto quier dezir como todo en dios. Et otrossi por aquello que es dicho que aduxieron a Pentheo sos omnes a Acestes preso, e se solto el despues e se fue, que se entiende que touo Pentheo, esto es el omne de buenas costumbres, preso e atado al sabor e al deleyt del uino. Et por su madre Agaue, que ensandescio e mato a aquel Pentheo, so fijo, como es contado, que se entiende los omnes de malas costumbres, que por sobeiania del uino que an tomada que matan a los otros; dont es esto enxiemplo de deuer se ende guardar todo omne, sobre que pone el frayre enxienplo que en Ingla tierra muchos mueren por bebdos.
Las razones e los enxienplos del fecho de Pentheo se acaban. Agora contar uos emos enpos esto de los fechos deste Libero Padre e de las sus maruillas que se fizieron por el segunt la creencia de sos gentiles.
Por todas aquellas tierras sono el fecho de Pentheo, et dieron se toda la yente daquellos lugares a onrrar a Baco e fazer le sos sacrificios cada lugar; et assi como uos contamos en el capitulo ante deste, onrrauanle et onrraron le dalli adelant las duennas de Ismeno, mas asi cuemo cuenta la Estoria, nol quesieron onrrar unas duennas dalli fijas de Mineo, e eran poderosas en so lugar; et a aquella sazon costumbre era que texien todas las mas duennas con oro, e plata e aliofar, e labrauan de aguia, et assi fazien estas fijas de Mineo, segunt la costunbre del tienpo; et la mayor dellas e la mas onrrada auie nombre Alcithoe, et iudgo esta entre sus hermanas e sus compannas que estauan con ellas que los sacrificios daquel dios que non eran de recebir, e que nin Baco non era fijo del rey Juppiter; et la Estoria llama la por ende atreuuda con locura, e touieron sus hermanas con ella.
Et cuenta otrossi la Estoria alli que assi acaesçio estonces que el so obispo de los gentiles dessa tierra mando por tod el reyno que curassen la fiesta daquel Baco, e que la onrassen todos muy bien, et nin labrassen en ella sennoras nin sieruas, e que uistiessen aquel dia todas cada una lo meior que pudiessen, e que andudiessen otrossi todas en cabellos, e troxiessen guirlandas en logar de tocas, e ramos con folias en las manos; et predigo les sobresto aquel dios nueuo que uenie que les serie muy sannudo a todos los que la su fiesta crebantassen e la non
onrassen, et mando otrossi que todos los de la tierra obedesciesen a so obispo, tan bien las mugieres como los uarones, et ellos fizieron lo; et tan bien las madres, que eran las mayores duennas, como las nueras, e las otras mugieres mancebas e las que en cabellos andauan, todas dexaron sus lauores aquel dia e compraron sos enciensos e sus candelas pora onra daquel dios, et fizieron le grant fiesta e llamaron le Baco, e sin este nombre otros muchos por cada cibdat dessa tierra el suyo. Et era este dios Baco al que sos gentiles llamauan el su dios de los uinos, segunt que ellos assacauan so dios a cada cosa, et por que las naturas del uino son muchas e los sos poderes departidos otrossi, diz Ouidio en este logar desta razon quel lamauan las yentes, e llaman aun agora, muchos nombres; et alaba en este logar mucho a este dios, e diz que la su mancebia nunqua fallesce, e que es el ninno perdurable e ninno que siempre dura, e que es uisto muy fermoso en el cielo, et quando sin cuernos esta, que semeia la su cabesça como de uirgen o uirginal, et que este dios Baco o Libero padre uencio e conquirio toda orient e a India fasta o ell rio Ganges la cerca en la postremeria; et que este dios tan onrado mato al infante Pentheo, e al rey Ligurgo e a los descomulgados que a el e a la su fiesta desonrraron; et que este echo con el so saber e el so poder a los marineros tirrenos en la mar, como auemos dicho, et este dios andaua en carros e que gelos trayen lobos ceruales enfrenados, et diz que los satiros, segunt cuentan los autores de los gentiles, que son dioses de los montes e andan sienpre saltando; e otros muchos dioses e deessas que aguardauan a este dios Baco, et quel aguardaua otrossi ell onrrado Sileno, maguer que era tan uicio que a penas se podie tener en la bestia, e quando el yua a pie, que andaua con un blago e nos mourie dotra guisa, pero seguie e aguardaua a este dios por la santidat que en el sentie. Et poro quier que Baco andaua, yuan le delant dançando mancebos, e cantando las mancebas, e taniendo atanbores, e faziendo sones con estrumentos de aranbre e de fust en muchas maneras, et rogauan le las duennas ismenas en sus orationes que les uinies manso e pagado a sos sacrificios quel fazien; et desta guisa le onrauan todas las duennas de la tierra saluo ende aquellas fijas de Mineo de quien dixiemos.Agora dexamos aqui las otras razones, e contar uos emos destas duennas mineydas e de la porfia que en este fecho fizieron, assi como aqui lo cuenta Ouidio, e desi como se perdieron por ello.
Estas fijas de Mineo cuenta Ouidio en el quarto libro del so Libro Mayor que seyen en sus palacios con su conpanna grande de mancebas e de sieruas; et auien ellas su deessa a quien onrauan, e esta era Pallas, sennora del texer, e del margomar e de toda otra natura o manera de filanderia; et por que era essa Pallas tan sabia duenna en esto, e otrossi en todos los saberes liberales, e en sabeduria de batalla e en seer ella mas auenturada que otra a
aquella sazon, llamaron la sus gentiles su deessa en todas estas cosas. Et las unas de las sennoras daquella conpanna enderesçauan las lanas, e de las otras las unas carmenauan, las otras filauan, las otras seyen a sus telas, e fazien a sus seruientas fazer esso mismo e laurar a grant femencia. Et ell una de las hermanas, seyendo a so filar, dixo assi contra las otras: «A Pallas tenemos nos por nuestra deessa e sennora, e a esta auemos por meior deessa que non es aquel dios; et pues que assi es, digamos a reuezes entre nos algunas buenas razones de auenimientos e de fazannas, o de que quier al que sea, por que ayamos mas ligero de fazer algun buen lauor de nuestras manos e mas sin enoyo, e nin sintamos tanto el trauaio, nin se nos aluengue la noche e el tiempo». Las hermanas e la otra conpanna touieron esta razon por buena, e alabaron gela, e mandaron le que dixies ella primero aquella que esta razon mouio. Començo a pensar de muchas cosas qual dizrie, ca muchas sabie, et assi como cuenta Ouidio, dubdo si dizrie de Dirce, la de Babilonna, que ouo mudada la figura e cubierta de escamas, e que moro en los estancos de tierra de Palestina; o si dizrie antes de como la fija de Dirce fuera mudada en aue, e ouo por morada las torres altas, e acabo y; o si contarie de cuemo la duenna e deessa Nays torno por su encantamiento los cuerpos de los mancebos en pesces callantios fasta que fue ella tornada en esso mismo; et dubdo otrossi si dirie de cuemo el aruol que leuara la fructa blanca, por que la leuo negra despues, e uinol esto por contannimiento de sangre. Et esta razon postrimera del aruol e del su fruto, primero blanco e despues negro, plogo a las otras hermanas e a su conpanna, ca esta razon dixieron que non era aun publiguada nin la sabien aun el pueblo. Onde filando esta hermana Alcithoe, que era la mayor e mouiera este solaz entre sus hermanas e la otra su conpanna, e dado dellas que dixiesse ella primero que todas las otras, començo e dixo assi, filando su rueca:Cuenta la Estoria que auie en este tienpo en orient un mancebiello,e dizien le Piramo, e una mancebiella, e llamauan la Thisbe, et Piramo aquel de quien esto es dicho cuenta otrossi que fue uno de los mas fremosos mancebos de toda orient, et Thisbe otrossi la mas fermosa doncella de todas quantas donzellas auie en aquella partida del mundo, et que estos dos mancebiellos seyendo tales, que ouieron las casas uezinos pared a paret; et fue esto en la cibdat de Babilonna, la que la reyna Semiramis cerco de muros. Et aduxo entrellos la connosciencia e las primeras entradas dell amor la uezindat que auien muy de cerca, et crescio ell amor entrellos a tienpo, e casaran se en uno, si non que gelo uedauan los padres, lo que les non pudieron uedar en el cabo; et amauan se egual mientre mucho ell uno all otro, et quando ninguno non los ueye, fablauan se por gestos e por sennales, et quanto mas andaua ell amor encubierto entrellos, tanto mas se encendie, e se auiuaua
e ardie. Sobresto, assi como cuenta ell autor, assi acaescio que quando la pared de entre las sus casas de amos fuera fecha en comienço, que finco un rescrieço en ella luego de comienço, et fues abriendo toda uia, e fizos en essa pared una auertura non grant que se podrien fablar los omnes por y; et esta maldat de la paret non lo sabie ninguno de las conpannas de amas las casas, ca nunqua pararan y mientes nin les acaesciera pora que; mas diz Ouidio en este logar que ¿qual es la cosa nin la sotileza que los amadores non sienten e non fallan pora lo que dessean? Onde estos dos donzelles, Piramo e Thisbe, uieron primero que otre aquella abertura de la pared, et asmaron, tan bien ell uno cuemo ell otro, como se podrien fablar por alli assaz, e fizieron se sus sennales que uiniessen alli, ca por non seer apercebudos sospechados de los de sus casas non se osauan legar uno a otro; et uinieron alli amos e lablaron se por y, e pero muy quediello por que non sonasse nin se descrubiessen ellos por y. Uinien alli Piramo del un cabo e Thisbe del otro, e fablauan de muchas cosas en so amor, et fablando se, por que se alcançauan los sos respiramientos ell uno all otro, e non se podien ellos mas legar, començaron se a quexar de la paret como ninnos, assi como cuenta Ouidio segunt dixiemos, e dixieron contra ella: «Paret enuidiosa ¿por que contrallas a los amadores? Et quan poco era que te abriesses por quanto nos pudiessemos llegar, e aun si esto mucho es, que mas non que nos pudiessemos llegar de las caras, et maguer que nos esto non fazes, en que nos faries grant gracia por esso, mucho te gradescemos por que nos dexas fablar por ti.» Pues que estas palabras ouieron dichas en so amor, e eran de solaz e non dotro pro que les ende uiniesse, llego la noche e besaron amos la paret cada uno de la su part cuemo se besarien ellos, si legar se pudiessen, e espidieron se alli aquell hora e fueron se. Otro dia mannana, pero el sol calient ya, tornaron se amos a aquel lugar mismo, e assi lo pusieran ante noche, e fablando se amos e diziendo se de muchas cosas por sus uozes baxas, e querellando se ell uno all otro de los apremiamientos de sus padres e sus madres, pusieron que pues que uenies la noche e fues toda la yent aquedada, que enartassen ellos a los porteros de sus casas, e saliessen amos solos, e fuessen cada uno por si fuera de la cibdat; et por que non errassen del logar o se ayuntarien, pusieron e firmaron entre si que se ayuntassen all alcoba e al luziello del rey Nino, e que se ascondiessen so la sonbra dun arbol que estaua y. Aqui fabla la Estoria del asentamiento daquel logar del luziello del rey Nino, e diz que nascie y una fuent muy grant e muy fria quanto era mester, e que tal logar uuscaron los sos pora tan alto e tan noble rey como fue aquel rey Nino; et cerca la fuent estaua un aruol muy grant e muy alto, e cargado de fructo blanco. Et plogo mucho a amos deste paramiento, e desque se partieron dalli, esperando el tienpo que pusieran, tanto non auien feuza de ueer el ora que pusieran en que saliessen que se les fazie el dia muy luengo, e que se ponie el sol muy tarde en las aguas de occident, o se el pone sienpre, e que salie otrossi muy tarde dessas mismas aguas la noche, ca assi cuenta Ouidio que en las aguas se acaba el dia e de las aguas se leuanta la noche. Et pues que llego ya, e fazie grant tiniebra, ca salie la luna tarde, abrio con grant arteria Thisbe las puertas de los palacios de so padre, de guisa que non sonassen, e enarto muy bien sus guardas, e salio cubierta dun manto de uerano la cabesça e la cara; e por que el alcoba e el luziello del rey Nino eran muy noble cosa, e fecha muy noble mientre e assentado en muy a abte logar, et yuan alla muchas uezes en el anno los omnes onrrados de la cibdat de Babilonna, et otrossi las muy nobles duennas, e auien en costunbre las madres e las otras parientas de leuar alla sus fijas donzellas, e sus sobrinas e criadas que tenien guardadas, et Thisbe auie ydo alla con su madre muchas uezes, sabie muy bien la carrera e el logar; et salio ella de casa ante que Piramo, e fuesse quanto mas pudo, catando se toda uia aderredor si uerie uenir a Piramo; et assi como llego al luziello, assentosse so aquel aruol, cuemo auie puesto con Piramo, so entendedor, et era este grant cometimiento pora donzella, mas dize aqui ell autor que la fuerça dell amor la fazie atreuuda e osada.Agora dezir uos emos de como les contescio alli a amos.
Cerca aquella alcoba e el luziello del rey Nino, o nascie aquella fuent e estaua aquel moral grant, e alto, e muy bien fecho, e cargado estonces de sos frutos blancos, auie una grant selua otrossi muy noble e llena de caça, e de todos uenados e de bestias saluages, et andauan y muchos ganados; et aquella noche de Piramo e de Tisbe saliera una leona en aquella selua a unas uacas que andauan alli, e mato dellas e comio quanto pudo; et lo uno por la contienda que las uacas le dieran quando las ella querie matar, lo al por que auie comido mucho, tomol grant sed, et sabie ella aquella fuente del alcoba del rey Nino, e uenie a beuer en ella, e muchas otras uezes ueniera ya y dantes; et esto assi conteçe que los uenados, e las bestias e las otras animalias saluaies que aprenden las fuentes que a en las montannas o ellas usan de andar, e quando mester lo an, uienen alli a beuer. Et tanto tardaua Piramo e non uiniera aun que era salida la luna, e yua clara, e estaua escampado ell aer e fazie lumbre, et la leona uenie ensaneldando fiera mientre e faziendo grant estruendo, et Thisbe oyo el roydo, e cato contra ella et uiola a los rayos de la luna, e entendio como era bestia braua; et auie y de cerca una cueua e sabie la Tisbe, ca fuera y con otras donzellas quando uenien alli en romeria a treueiar y, e leuantos e fuxo pora esconder se en ella; et con el grant pauor que ouo de la leona cayosel de las espaldas el manto y luego dont se leuanto, que sola mientre non ouo acuerdo de tomar le. La leona, pues que ouo beuido quanto quiso, tornauas por la selua, e en tornando se uio el manto yazer y cerca, et como uenie sannuda del fecho de las uacas,
echo las manos e la boca en el, e desmelenol e fizol todo pieças, e en ronpiendol ensangrentol con la sangre de las uacas en que se untara, e traye el rostro sangriento, e unto el manto e desi tornos a su montanna.Piramo cuemo salio mas tarde desto, quando llego a aquel logar del luziello de Nino, e daquella fuente e del aruol, e non uio a Thisbe, cato por alli a derredor si la uerie; et auie en el logar arena e polbo que se fazie y del grant huso de los omnes que uenien y muchos sienpre; et quando cato el por alli en el poluo, uio las pisadas de la leona, et andando por alli fallo el manto, e catol a la luna, e entendio que era el de Thisbe; et quandol uio roto yl sintio ensangrentado, touo que Thisbe era ya alli uenida primero que el, e que salieran algunos leones daquella montanna, e que uinieran a aquel lugar como pusieran amos, e que la fallaran, e que la comieran, e dexaran alli el manto parado tal e daquella guisa roto e ensangrentado de la sangre della, e començos a matar todo. Et cuenta aqui la Estoria el duelo que Piramo fizo alli por Thisbe, como querellando se de la su tardança del, e su culpa e su desauentura en que era caydo, e dixo assi: «Como una noche matara a dos amadores, de quien la entendedor fuera muy derechera de ueuir luenga uida, la nuestra alma es culpada e nuzient aqui. Duenna de quien tod omne se deurie doler e auer merçet, yo te mate, que te mande uenir de noche a estos logares lenos de miedo, e non uin yo primero.» Desi dixo assi por las pestilencias que tenie quel deuien a el uenir por tal fecho: «¡O leones, quales quier que en estas montannas e so estas pennas morades, salit e uenit agora, e echat las bocas en mi, e despesçat me las entrannas cruelmientre, e desmelenat me tod el cuerpo que non finque en mi pieça con pieça!» Desi, tantol aquexo ell amor de Thisbe que se razono contra si mismo, como culpado de couardia, e dixo assi: «¿Mas por que esto yo en esto? Del medroso es e al medroso pertenesce dessear muert.» Dichas estas palauras, tomo el manto de Thisbe en so braço e troxol apretado a los pechos e al coraçon, e uino al moral pora o fizieran su postura el e ella; et pues que se assento so la sonbra del aruol, çomenço a besar esse manto de Thisbe e lorar sobrel; desi dixo assi: «Manto, tu tienes la sangre de mi sennora Thisbe, e agora recib la mia.» Et diziendo esto saco el cuchiello que traye cinto, e dios con el grant colpe por medio del corazon, e pero tirol luego; et el cayo theso al pie dell aruol, la cara contra a arriba, e començo a salir la sangre alta por la llaga; et da aqui Ouidio esta semeiança a quel salie la sangre, e diz que assi yua alto dell el reguero della por el aer como el agua por el forado del canno del plomo quando se ronpe en algun logar, e echa ell agua alta, e ua sonando en la salida; e cayo la sangre por el tronco del aruol, e entro por las rayzes a yuso, e tinxo las; et desi, assi como cuenta ell autor, salio de la rayz el çumo que cria e mantiene las foias e los frutos en los aruoles, e tinxo el fruto daquel aruol, e tornol en negro; et las moras, que eran dantes blancas, tornaron se alli en negras.
Agora diremos de Thisbe.
Tisbe, pero que se temie aun mucho de caer por desauentura en las manos de la leona, por tod esso non dexo de atreuer se e uenir al logar del plazo, por que non fuesse enartado el su entendedor; et salio de la cueua catando de oios e de coraçon a toda part por Piramo, e guardando se toda uia si non estarie por alli por uentura la leona; et pues que non ueye ninguna cosa, fuesse llegando al aruol, cobdiciando fallar a Piramo e contar le el periglo de que auie escapado. Pues que llego a la fuent e connoscio el logar, e en ell aruol la forma que uiera dantes blanca e la ueye mudada en otro color, por las moras que eran dantes blancas e las ueye prietas, dubdo si era aquel el logar o si non; et mientre estaua dubdando, uio a Piramo yazer tendudo e firiendo de pies e de manos en tierra, et tirosse ella un poco atras, non sabiendo por cierto que era aquello; et tornosse con el miedo mas amariella que el açafran, e espeluzrosse toda con el pauor que ouo; et cuenta aqui la Estoria, dando su semeiança, ques paro como la mar quando raye, e se allana e le anda un poquiello de orage a de suso que la estrinne. Mas pero tanto era grant ell amor et la cobdicia que auie de ueer ya a Piramo que non fuxo dalli adelant, mas torno contra alla; pues que connoscio los sos amores en las sennales de las querellas e de los gemidos que Piramo fazie, començos a ferir luego muy desmesurada mientre por los pechos e por la cara, e dar se grandes feridas, e messar se e ronper se los uestidos; et llego ya alla, que ningun miedo non gelo estoruo, e uio de tod en todo que era Piramo aquel, e abraçol como a la cosa del mundo que mas amaua, et catol todo por ueer que era aquello, e fallo le la llaga e la sangre, e el so cuchiello sangriento con que se firiera e fuera de la uayna, et entendio cuemo el se firiera, cuedando que fuera della lo que el cuedara, fascas que la matara alli alguna bestia saluage, e la leuara e la comiera; et sobrel otro duelo que ella fazie, començo a rascar se toda e llorar muy fiera mient, e cayen las sus lagrimas en la sangre que salie del e en la laga, e yua todo mezclado; et esfriauasse ya a el la cara con la muert quel llegaua, ca se firiera en las uenas del coraçon, e por tod esso ella non dexaua de besar le muchas uezes.
Agora cuenta aqui la Estoria la manera a que ella fazie duelo, e las palauras que dizie en el, e diz assi: lamo Thisbe: «¡O Piramo! ¿Que desauentura te me tollio? Piramo, responde me; Thisbe, la tu mucho amada, te nombra, e oylo e torna aca la cara que tienes tornada a tierra.» Piramo tenie ya los oios apremudos con la muerte, et quando oyo el nonbre de Thisbe, alço los et desque la uio, baxo los luego, ca yazie ya despoderado de la uida; et ella cato aderredor de si e del, e conoscio alli el so manto della que ronpiera la leona, e dixo assi: «¡Ay, el mio Piramo, la mi lumbre e la mi uida! Bien entiendo que la tu mano e el mio amor te an muerto, onde tengo a ti por muy desauenturado e a mi por mas. Mas
en cabo ¿por que esto yo en esto? Ca pora matar yo a mi tan fuert mano e yo como tu pora ti, e ell amor tan grant de ti commo tu de mi lo auies, et el mio coraçon e esto tan bien daran a mi fuerça pora ferir me, e llagar me e matar me a fierro por ti, cuemo lo dieron essas mismas cosas a ti por mi; et seguire yo muerta a ti muerto, e si mas non, pues que yo, mesquinna e muy mal auenturada, fuere dicha achaque de la tu muert, sere dicha conpannera otrossi de la muert; et tu, que te pudieras partir de mi con la muert sola muriendo dotra guisa, non te podras agora desapegar de mi con ella.» Et pues que esto ouo dicho, Thisbe fizo su oration a sos dioses e a sos parientes como uos oyredes.Thisbe pues que firmo en so coraçon de se matar por Piramo, como se mato el por ella, fizo, ante que se firiesse, su oration a sus dioses en razon de remenbrançia daquel fecho, e a sos parientes en razon de so soterramiento, e dixo assi : «¡O uos, muy desauenturados parientes, padres e madres mios e deste Piramo! Como quier que nos assi muramos por tal desauentura seyendo mancebiellos e en el comienço de la meior edat que los omnes an, et seyendo otrossi de todas partes de las mayores sangres de toda la cibdat de Babilonna, desto que uos ruego yo e uos pido por merced que seades uos rogados, que a nos amos, a quien tan certero amor e la postremera ora de la uida assi ayunto, que uos non tengades por mal de meter nos a amos, a mi e a Piramo, en un luziello.» Desi dixo esquantral moral: «Et otrossi tu, aruol que crubes agora con los tos ramos el desauenturado cuerpo de Piramo solo, et crobiras agora luego los de amos, el mio e el suyo, ruego te que retengas las sennales desta muert, e lieua sienpre tu e tu generacion fruto negro, et pues que madurare, que se torne tal que conuenga a lagrimas e a duelos, e que sea sienpre en remenbrancia de la sangre desta doblada muert, mia e de Piramo.»
Pues que Tisbe ouo fechos estos ruegos a sos dioses e a sus parientes, tomo el cuchiello de Piramo, que estaua aun tibio de la ferida dell, e paros le en derecho del costado siniestro, o tenie el coraçon, e echosse sobrel e matos; pero los desseos de las sus oraciones que ella fizo mouieron a los sus dioses, et mouieron otrossi a sus parientes, ca aquel color que ella demando, aquel mismo finco en el fruto del moral pues que madura de seer siempre negro, que es color que da sienpre signo de mal, e esto cumplieron por ruego della los sus dioses. Et otrossi fizieron del soterramiento los parientes, que luego que en sus casas los non fallaron otro dia, e sopieron que fuera dellos, fueron e tomaron los muy onrrada mientre con grandes llantos e grandes duelos, et cuemo era la costumbre de los nobles en aquel tienpo, quemaron los luego, et touieron los parientes de amas las partes por muy guisado que aquellos a qui assi ayuntara ell amor en cabo de su uida, que ninguno non los parties en la muert, et tomaron las cenizas damos e metieron los en un luziello fecho muy apuesto e muy pintado con su estoria sobrel. Et
este fue ell amor e el acabamiento de Piramo e de Thisbe.Departe maestre Johan que por aquello que el moral cria primera mientre las moras blancas e despues, quando las trae a maduras, que se tornan prietas, que esto que aun oy lo faze aquel frutero en so fruto, mas que se entiende por y por la blancura la uida, por el color negro la muert, et por Piramo et por Tisbe la mancebia e ell amor de los entendedores; et por que los entendedores de tal amor se fallan muchas uezes mal de so entender, ca uinieron ya ende grandes males al mundo e muchos, pusieron los griegos, e Ouidio e los otros autores gentiles romanos que ouieron dellos esta razon enxienplo deste fecho en Piramo e en Thisbe, en razon de castigo pora los otros que lo oyessen. Et por aquello que dize Ouidio que las moras primero blancas que se tornaron despues negras, departe maestre Johan ell ingles que se entiende por la blancura la mancebia e los mancebos, e aun qual quier otro de qual quier edat que sea en tal amor entiende, et que se entiende otrossi por y el sabor que dent an los entendedores; et el mal en que se ende fallan despues, que se entienda por la negrura que uiene postrimera en las moras. Aun diz maestre Johan que por las moras primero blancas e despues negras, que se entiende que muerte yaze e se asconde en el dulçe amor.
Esta razon de fasta aqui dixo Alcithoe, la mayor fija de Mineo, et plogo mucho la razon a las otras donzellas, sus hermanas que seyen y, e a la otra su conpanna, ca la touieron por estranna e marauillosa razon que non auien oyda nin la sopiera el pueblo fasta alli; desi dixieron todas que dixiesse otrossi su razon otra dessas fijas de Mineo, e dauan gelo por auantaia como a mas onrradas e sennoras de la conpanna; et la mediana dellas auie nonbre Leucothoe, e demandaron le Alcithoe, su hermana mayor, e las otras, que dixiesse ella la su uez su razon de solaz con que las assolazasse, e les passasse su parte del tienpo e se les non fiziesse luenga la noche. Respuso les Leucothoe: «Fazer lo e de muy de buena mient.» Et fablo les de amor que ouieran en uno Mars e Venus, nombres de las dos de las siete planetas, dont nonbramos nos aun agora otrossi los dos dias de los siete de la sedmana; de Mars el dia del martes, e de Venus el dia de viernes.
Agora contar uos emos cuemo dixo.
Callaron las hermanas e la otra conpanna, e dixo assi Leucothoe: Este otrossi que atienpra todas las cosas del mundo con la su luz, e es el Sol, fue enamorado. Agora, diz ella, contar uos he de los amores del Sol; e pero començare en la razon de Venus e de Mars dont uino el achaque destos amores. Venus, la deessa de fermosura, era mugier de Vulcano, fijo de la reyna Juno; e era esse Vulcano dios de los ferreros entre sos gentiles; et Mars otrossi segunt sos gentiles dios de batalla, et era fijo de la reyna Juno, e hermanos el e aqueste Vulcano segunt esto. Et Venus era la mas fermosa duenna que en tod el mundo sabien; et lo uno por esto, lo al por que fazie muy apuestas criadas e sabie la natura meior que otra duenna nin otra mugier, et sobre todo por que era muy sabia en los saberes como las otras deessas, e fablaua dent mas natural mientre, dieron le por esto sus gentiles que la llamassen deesa de fermosura e de las aposturas de los enamorados. Et assi acaescio que aquel Mars, dios de la batalla e hermano de Vulcano, que se enamoro desta deessa Venus et ouo tanta gracia della que fizo lo que el quiso, et tan bien se encrubien que gelo non ueye omne del mundo nin gelo sabie ninguno; mas el Sol, de quien se ellos non guardauan, que entra en los palacios e en las camaras de las poridades por las finiestras e por los forados, maguer que la casa este dotra guisa cerrada, uio un dia como Mars e Venus facien tuerto a Vulcano, marido de Venus; et al Sol pesol mucho con aquel fecho, e maguer que el era pariente dellos todos tres, de Venus, e de Mars e de Vulcano, doliosse del tuerto de so hermano, e cato mas aquello que el parentesco, et fue a Vulcano ol fallo labrando en su fragua, e descrubiol el fecho e conto gelo todo como era, et contando le los furtos e el quebrantamiento quel fazien de su casamiento, mostrol el logar o uenien a ello. Et segunt cuenta en este lugar Ouidio en el quarto libro del so Libro Mayor, luego que Vulcano oyo este fecho, tan grant ouo ende el pesar que se paro cuemo desmemoriado, e se le cayo de las manos el martiello e la lauor que tenie labrando; et dexo luego de labrar, e fue ueer aquel logar quel mostro el Sol o Venus su mugier e Mars su hermano le fazien el tuerto, et mesuro el lugar, e compassol bien; et por que era Mars so hermano, non tenie el por guisado de trabaiar se de matar le, et como quier que el le fazie tamanno tuerto cuemo aquel e tan desguisado, touo por meior de callar se e prender los en el fecho, e afrontar los dello a ell e a Venus con los otros dioses e sus parientes, que non fazer y otra cosa mas grieue. Et uino se callando pora su ferreria, e fizo luego man a mano unas cadeniellas de arambre, e unas redeziellas e lazos en ellas, todo tan delgado e tan sotil que a penas lo podien ueer los oios, si non qui lo catasse e lo mesurasse ante bien; assi que cuenta la Estoria, que nin era estanbre de ningun filado quan delgado quier que fuesse, nin la tela del aranna que esta colgada del cabrio que non podrien legar a la delgadez daquellas cadeniellas, e redeziellas e lazos que Vulcano obro alli; et fizo las de conpasso tan luengas e tan anchas como auie
el conpassado el logar ol fazien el tuerto, e aquellas redeziellas eran tan ligeras e tan mouedizas que por qual quier cosa que las tanxiesse nin las mouies poco nin mucho que luego cayessen; et tomo Vulcano estas sus maestrias tan sotiles que auie fecho pora alcançar derecho del su hermano e de su mugier, e fue a aquel logar o rescibie el el tuerto, segunt cuenta la Estoria, e cerco muy bien daquellas redezillas el lecho, de guisa que estauan muy bien paradas e muy a abtes pora lo que ell querie. Guisado esto daquella manera, fues el ende, e uinieron Mars e Venus pora aquel lugar como solien, e entraron en sus trebeios, e mouieron aquellas cadenillas, e redeziellas e lazos que Vulcano fiziera pora aquella razon et las parara alli; et assi cuemo yazien amos, assi les cayeron aquellas armadijas de suso e los touieron alli presos que se non pudieron mandar nin tirar se a ninguna part de como estauan.Uulcano, cuemo era cierto del tuerto que so hermano e su mugier le fazien, andando los toda uia assechando quando los podrie fallar en el fecho, et pues que les ouo paradas aquellas maestrias, cato muy acuciosa mientre e assecho quando uernien alli, e uio los cuemo entrauan al palacio e cerraron las puertas; et ellos non uieron a ell nin sopieron ninguna cosa del fecho en que el andaua, et el, pues que entendio que las sus maestrias auien ya fecho lo que el querie, como tenie el dantes prestos los otros dioses diziendo les que los querie pora cosas que auie mester, leuo los luego pora aquel so palacio; et el palacio auie las puertas de marfil, assi como cuenta la Estoria, e abrio las el adesora e metio luego consigo los dioses por la puerta adentro, et yoguieron don Mars e donna Venus presos torpe mientre, segunt diz el autor; et cuenta que assi como entraron los dioses, e ouieron a oio el tuerto que Mars fazie a Vulcano, e le uieron daquella guisa, que se rieron ende; et cuenta otrossi el autor que algunos dessos dioses de los que non eran tristes mas alegres, e que querien el solaz del mundo e el alegria, desseo de yazer assi torpe cuemo yazie Mars; pero tan bien los otros dioses, que lo non desseauan como aquellos que lo querien, quando lo uieron, rieron se dello todos; et diz aqui el autor que esta razon fue trayda e cosa muy nonbrada entre sos dioses e sus gentiles, e que iogaron della los grandes e que la ouieron por solaz luengo tiempo.
Agora, porque desta mezcla que auemos contado que el Sol fizo a Venus e a Mars contra Vulcano uino el achaque por que Venus, deessa e poderosa de los amores dar e toller - ca fallaredes que todas estas grandes duennas de los gentiles, de quien uos aqui fablamos, fueron ueneficas e magas, e dizen en el latin veneficas por fechizeras, e magas por sabidoras de encantamentos e encantadores - peno de amor Venus al Sol por esta razon, como duenna sabia, fechizera e encantadora. Et queremos sobresto contar lo que Leucothoe, fija de Mineo, diz ende, segunt que lo cuenta Ouidio.
Non se oluido Venus la mezcla que el Sol le fizo contra so marido por que ella cayo en tan grant porfazo ante tantos buenos uarones e de tan alta guisa. Mas ante que mas uos digamos en esta razon, queremos uos departir aqui esto, assi como uos auemos ya departido ante desto en la estoria de Josue: que los gentiles, como non auien creencia, eran estonces creedores de que quier, et al que ueyen mas sabio de algun saber o mas poderoso de alguna cosa que a los otros, que se acogien todos a llamar le dios daquel saber o daquella otra cosa dont fuesse poderoso e auenturado en ello; et aun esto leuantauan mayor mientre el pueblo menor que los mayores, que sabien mas; et por ende a Phebo, aquel philosopho de quien dixiemos que sabie todas las naturas del Sol, quel dixieron sos pueblos gentiles que el mismo era el Sol, e sobresta razon llamaron le el dios del Sol; et es de saber que aquel Phebo es aquel a quien llaman las razones desta Estoria el Sol, e uino por estas razones que aqui son dichas et por que sabie el por su sciencia todas las cosas como philosopho e acabado en todas las cosas, e sopo muy bien otrossi por el saber quanto Venus e Mars fazien. E era Phebo derechero como el Sol, ca si cataredes el Sol de cuemo faze, ueredes que sienpre es derecho por que poro quier que el entra siempre entra derecho, quier por puerta, quier por finiestra, quier por forado o poro quer que entre, segunt que el so oio esta en el so cerco so el firmamento; et por ende Phebo, en razon del Sol, seyendo derecho e catando derecho, sopo e descrubio la aquella poridat; et pero que era Febo omne, cuemo es dicho, llamale la Estoria Sol, e assil lamaremos nos aqui en todas estas razones, et sabed que por esta razon; et Venus, por que la echo en afruenta de los sus amores que ella traye tan encubiertos que los non sabie ninguno, trabaiosse de penar ella a ell otrossi por otro tal amor cuemo era el suyo de Mars, e fazer le penar en lo que peccara contra ella.
Et auie en aquella sazon en la ysla de Lempnos una duenna muy preciada a que llamauan Leucothoe, como a aquesta fija de Mineo que esta razon dizie, et Venus obro estonces del so saber en el amor de Phebo contra Leucothoe, e tantol enamoro della quel fizo desuiar del sentido en que antes andaua; e por quel llamauan Sol, lamal aqui Sol esta Leucotoe, et diz assi en razon daquella Leucothoe, e mayor mientre de Venus contral Sol: «¡O tu, Sol, fijo de Hyperion! ¿Que pro te tiene agora la tu fermosura, e el to color fermoso e los rayos de las tus lumbres?» Et Hyperion diz aqui ell autor por aquel qui es sobre todo, e paresce por las palabras dont es este nombre conpuesto, ca el griego dize hyper por lo que el castellano sobre, e dize aun el griego on por lo que el castellano otrossi todo; onde este nonbre Hyperion conpuesto destas dos palabras griegas hyper e on en el griego, tanto quier dezir en el castellano cuemo sobre todo; et por
que el Sol, segunt el sentido de los gentiles daquella sazon, fue fijo por generacion daquel que crio e fizo todas las cosas, e fijo muy propinco, llamol aqui ell autor como es dicho: ¡O tu, Sol, fijo de Hyperion!, fascas fijo daquel que es sobre todo.Desi dixol Venus adelant desta guisa en razon de afrontar le e porfaçar le de lo que la escrubiera, e que si otra tal sufriesse por ello, que se non marauillasse nin lo touies por sin guisa: «Sol, que quemas todas las tierras con tos fuegos, eres agora quemado tu por nueuo fuego; et tu que deues catar todas las cosas, catas a Leucothoe sola, e fincas en una uirgen los oios que deues catar al mundo; et a las uezes nasces en orient mas ayna que non deuries, e a las uezes ascondes te en ocident mas ayna que non era tienpo, et por razon de catar e ueer lo que amas, detienes te mas en la partida de septemtrion; a las uezes falleces e pierdes el color, e passa la maldat e el to mal uicio de la tu mient en los rayos de la tu lumbre; et quando te paras escuro, espantas los sentidos de los omnes, e non enamarillesces tu por que te contralle la ymagen de la Luna, que anda so el to cerco e mucho mas cerca la tierra que tu, mas este color el amor te lo faze. Tu amas a Leucotoe sola, tanto que nin Climene, en quien ouist a Pheton, rey de India, nin la noble Rodos, nin la muy fermosa madre de Circe, nin Clicie que murie por ti en aquel tiempo, ninguna dellas nunqua te pudo auer e Leucothoe sola te las fizo a todas oluidar.» Et esta Leucothoe, segunt cuenta la Estoria, fue fija de Eurimone de Arauia, que fuera muy fermosa; mas pues que crescio esta su fija, assi como Eurimone uencie de fermosura a todas las otras mugieres, assi esta su fija uencio a ella; et el padre desta fue el rey Horcamo que regno en Achimenia, et fue este rey Horcamo seteno del rey Belo el antigo, e sexto de Nino que fue rey de Babilonna la grant e de Assiria, fijo daquel rey Belo. Aun por mayor afruenta del Sol e de los uicios desapuestos en quel podrien trauar los otros dioses, dixol assi Leucothoe en persona de Venus que fazie las tardanças que non deuie por tal razon cuemo por amor de mugier, e dixo assi: So ell ex de Espanna son los pastos de los cauallos del Sol, e el so pasto es la yerua que dizen ambrosia, et esta los apasce e los recria los mienbros cansados del un dia, e gelos reconbra poral trabaio del otro; e de mientre que los cauallos tomauan alli los celestiales pastos, e ceuauan e passauan la noche, uenie aquel dios onrrado e entraua a los palacios de la su entendedora que el mucho amaua, pero mudando se el antes en la semelança de Eurimone, su madre della. Et assi como entro el una uez en el palacio, entre doze duennas de Leucothoe que seyen con ella, non puso los sos rayos en otra si non en ella sola que uio el a la lunbre dellos do seye filando; et quando el entro, cuedando Leucothoe que era su madre Eurimone, leuantos a el e rescibiol como a madre, e abraçaron se e besaron se como madre e fija. Et enpos esto luego dixo assi a la otra conpanna: «Duennas, yo e Leucothoe, mi fija, auemos cosas de fablar en uno e dexat nos el palacio.» Las duennas fizieron lo, e pues que el Sol se uio en appar-
tado con ella, dixo assi: «Yo so aquel que mesuro el luengo anno, e que ueo todas las cosas, e por quien ueen todas las cosas de la tierra, e yo so oio del mundo, e crey me que yo so muy pagado de ti.» Leucothoe quandol aquello dixo el Sol, espauorescio toda, e con grant miedo desapoderaron se le los dedos, e cayos le el fuso e la rueca; et pero que espauorescio e se demudo, tal fue el color que se paro ella por ello muy mas fermosa. Et el Sol, pues que esta poridat le ouo dicha, tornos en su semeiança qual el solie seer dantes quando estaua en claridat derecha, et esto era Phebo el philosopho; et a la uirgen, que maguer que fue espantada por la uista del Sol que uio qual nunqua uiera aun, uencio la el Sol con so resplandor, e ouol ella a consentir quanto el quiso, e fizo lo a fuerça, de guisa que se non pudo ende querellar nin dar uozes, ca non uuio.Clicie, como es dicho, era entendedora del Sol, et por que amaua el Sol a Leucothoe e oluidara a ella e a las otras todas por aquella, como es dicho en el capitulo ante desto, e nunqua fuera mesurado contra ella en su amor como contra Leucothoe, pesol tanto que mas non pudo, et fue muy quexada con la sanna que tomo contra la quil tolliera ell amor de su sennor e su amigo, que ella amaua mas que assi misma; et enfamo a Leucothoe de adulterio, e mostro lo al rey Horcamo, su padre de Leucothoe. El rey fue muy sannudo por ello, e priso a su fija Leucothoe, e mando fazer su fuessa pora meter la y uiua; et ella, estando presa e sabiendo aquello, començo a rogar a so padre, e tender las manos a los rayos del Sol, como en razon de yurar por el, e a dezir a so padre: «Sennor padre, rey Horcamo, forçada fuy e el me forço, e amidos de mi fue esto, e aue me merced.» Mas todas estas razones e quantas otras Leucothoe pudo dezir, nol touieron ningun pro que su padre la non fizo soterrar uiua, en que llama el autor a el cruel e sin toda piedat. E sobre la fuessa mando el rey ayuntar un grant monton de arena, et el quando uio este fecho, fue muy triste por ello; et cuenta el autor sus palabras sobre lo que el fizo cuemo en razon de afruenta del aun, e diz assi: El fijo de Hyperion, que es el Sol, gasto con sos rayos aquel otero dell arena que el rey Horcamo mando poner sobre su fija Leucothoe, firiendo en aquel otero con sos rayos tanto que passo la su calentura dellos por el arena, de guisa que dio carrera por ella a ti, Leucothoe, por que pudiesses desembargar e dessoterrar la cabesça, e alçar la sobre la tierra, mas tu non la podies alçar, ca eras ya muerta, e yazie ya el to cuerpo sin sangre. E dize aqui el autor que el Sol, que es gouernador de los cauallos mas ligeros que so la ochaua espera o so el ocheno cerco son, que despues de la muerte de Pheton, su fijo, que non uio el ninguna cosa de que tantol pesasse nin de que tanto se dolies como de la muert desta Leucothoe; su amiga. Empos esto, quando entendio quel non podie alli obrar daquella guisa lo que el querie, ayunto en quanto pudo alli o ella yazie toda la fuerça de los sus rayos,
por ueer si podrie tornar con ellos a Leucothoe a calentura de uida; mas diz que por que el fado contrallaua aquel so esfuerço que el cometie de tornar por la su calentura a uida el cuerpo muerto, ca non obraua y la magica cuemo era mester, dexo aquello e tomo de todas las meiores oluras que ell en orient e en todas las otras tierras criaua, e aduxo las, e fizo dent unguento, e unto dello el cuerpo de Leucothoe, e esparçio dello por el logar del luziello; et luego enpos esto quel cuerpo fue untado daquellos unguentos, que eran como celestiales, ablandeciosse con ellos, e retiosse e humorescio la tierra con el su olor; e fue alli cresciendo poco a poco una perteguiella de encienso, e metiendo sus rayzes, e ronpio alli en somo del alteza del luziello, e crescio, e alçosse sobre la tierra.E este fue ell auenimiento e la pena en que Venus echo al Sol, o a Phebo, por que fue de mala poridat, e descrubio el so fecho della, que pudiera el muy bien callar e encrobir.
Dize alli sobresta razon que aquello que Mars amo a Venus e fueron ende amos aporfazados, e laman sus gentiles a Mars dios de batalla, e por la batalla se entiende fortaleza e fuert uaron, et Venus soltamiento de ueluntad a los deleytos deste mundo; et quiere esto dar a entender que muchas uezes que el fuerte e estable uaron se suelta a fazer su ueluntat en los deleytos e delicios deste mundo. Et otrossi daquello que cuenta el autor que descrubio el Sol a Mars e a Venus, que por el Sol se entiende la uerdat, et que pues que la garçonia del omne bueno es appubliguada, que finca ende afrontado el fazedor della, e assi fincaron alli afrontados Mars e Venus. Et diz sobresto el esponedor que maguer que por el Sol se entiende la uerdat, que es tan buena cosa e tan santa, que se entiende e que es castigo que ninguno, por bueno e derechero que sea, que non mezcle al pecador nil descruba, si non pena le uyene y al alma; ca diz que el bueno ¿en que es bueno complida mientre si mal uusca a otro que lo non uusca a ell, cuemo el Sol lo uusco aqui a Mars e a Venus quel non fazien por que, et otrossi que uusco a Vulcano pesar por ello?
Maestre Johan el ingles departe otrossi sobreste fecho destos altos omnes, e diz desta otra guisa: que por Venus se da a entender el tienpo del verano, et por Vulcano, a quien sos gentiles llamauan dios de los ferreros, se entiende otrossi el tiempo del estiuio, quando son grandes las calenturas del Sol, como lo son las del fuego e del fierro rosio en la ferreria, et que estonces cuemo descrubio el Sol a Mars e a Venus, e los mostro a Vulcano, que assi muestra el Sol con su criança al tienpo del estiuio los fructos de las cosas que crio en el uerano. Por Mars que fazie el adulterio e el drudo, departe maestre Johan otrossi que se entiende el tienpo de la otonnada que da a las manos de los labradores los frutos que crio el uerano, e los cura estiuo, e los
madura e los da tales a los usos del mundo. Et estos dos esponimientos muestran esta razon : el del frayre, de castigos de bondat, et el de maestre Johan muestra connoscer las naturas, e los tienpos e las cosas criadas en ellos, dont uienen riquezas poro pueden ganar a Dios quis quisier, e los abondos pora los mantenimientos de los cuerpos.Sobre aquello que el mudamiento daquella Leucothoe quier dar a entender departe el frayre, e diz desta guisa: que Apollo tanto quier dezir en el lenguage de Castiella como sapiencia, et por Leucothoe que se entiende tod aquel que es amador de sapiencia; et diz que daquellos que aman la sapiencia que a los unos ama otrossi la sapiencia e a los otros non; et departe assi sobresto que daquellos que aman la sapiencia, que los unos son de muy duros coraçones, tanto que aun con muy luengo e muy afincado estudio que apenas pueden uenir a auer la sapiencia, et que ay muchos que aun con aquel estudio que nunqua la alcançan; et que estos aman la sapiencia, mas que en quanto la non pueden aprender por la dureza de los coraçones, que semeia que non ama ella a ellos, cuemo ay unos que aman al mundo e el mundo non a ellos, e mueren por auer y algo, e non seles adoua nin les faze; los otros otrossi que son amadores de sapiencia, e an los coraçones agudos e sotiles pora aprender que quier que uean o oyan, e aman a la sapiencia e la aprenden, que estos son los que aman a la sapiencia e que ama ella a ellos. Aun pone y el sabio otro departimiento con estos: que ay otros que son otrossi de muy agudos e muy ligeros coraçones, mas que non aman el saber por ninguna carrera, e que sil amassen auerle yen, et a estos que los ama la sapiencia maguer que non aman ellos a ella.
Agora sobresto diz assi que se entiende por Clicie tod aquel que es de buen coraçon e ama la sapiencia et ella a el, como contescio entre estos dos que amo Appollo a Leucothoe e Leucothoe a Appollo; et por aquello que diz el autor que fue Leucotoe mudada en uerga de aruol daquellos que lieuan el encienso, que es cosa que da buen olor, que se entiende por y que tod aquel que ama el saber, yl sigue yl a, que da de si muy buena fama e muestra en ello muchos buenos enxiemplos a los otros.
Agora contar uos emos de Clicie, la otra amiga del Sol, cuemo fue della por que descrubio otrossi al rey Horcamo la poridat del Sol e de Leucothoe, su fija, cuemo el Sol la de Venus e de Mars a Vulcano.
Maguer que el grant amor que Clicie auie del Sol la pudiera escusar antel de los celos e de la descrubencia daquella poridat, e del dolor que el Sol ende ouo, et pudiera otrossi el dolor dei Sol escusar por esta razon el descrubimiento de la poridat e amar a Clicie, pues que Leucotoe era muerta, pero non lo fizo nin lo quiso despues nunqua iamas, nin fue a ella; et alli acabo tod el amor que con ella ouiera por el grant dolor que ouo de la muerte que ella ordiera a Leucotoe; mas pero por tod esto Clicie nunqua menguo poco nin mucho del amor que auie con ell, et maguer
que se uio desdennada del, tanto selo puso a coraçon, e se dio aun por tod esso a amar le mas que antes, que toda se desfizo, cuemo oyredes aqui; et aun esto, segunt cuenta la Estoria, muchas uezes contesçe: que quando el entendedor o la entendedora desdenna all otro, que tanto mas cresce ell amor en el desdennado e ama al desdennador, e esto es liuiandat e flaqueza del desdennado, e aun mal sentido; et assi contescio alli a Clicie ques torno como loca con el dolor del desden e del repoyo, por el grant amor que crescio en ella; et maguer que uenien las otras buenas duennas a ella a conortar la e dezir le que non diesse nada por ello, nin catas por quien non cataua por ella, non las querie oyr nin las dexaua a si legar. Et tollios las tocas, como mugier sin sentido, e fuesse assentar fuera de techado descrubierta all aer, e en tierra sin todo estrado, e los cabellos bueltos; et assi souo alli nueue dias, que non comio, nin beuio nin tomo al en que se sostouies aquellos nueue dias, si non del cielo e las lagrimas quel cayen de los sus oios, e aquello ouo por uianda en so ayuno aquellos dias; et pues que alli se assento, nunqua daquel lugar se mouio, nin fazie nunqua al si non catar al Sol quando nascie, et desque era salido, nunqua quedaua de andar otrossi tras el con la cara, como yua el sienpre por su curso fasta que descendie a occident e se ponie, et desi tenie los oios premidos a tierra, pero leuando los toda uia de ocident sobre la tierra contra orient, a la manera que ella asmaua poro el Sol podrie yr so tierra de orient a nascer. Aqui diz el autor que se apegaron los mienbros a la tierra, e que se desfizieron e fizieron se alli cuemo rayzes, e que se mudo ella, e que nascio alli una yerua, e nascieron luego flores en essa yerua; et que assi como seye ella en so acabamiento descolorada ya, que assi salio la flor cardena de la una part e pero de la otra part uermeia. Et es tal aquella flor daquella yerua que alli nascio que semeia mucho a violeta, e diz que tal nasce aun agora e sera sienpre, ca tal es la su natura; et salio de tal natura aquella yerua que maguer que esta de las rayzes en tierra como las otras yeruas, senpre se torna al Sol poro el ua, e dizen que esto es fascas quel iudga ella por so; et tiene la cara contra el e ual siguiendo con la cabesça, et maguer que es en ella mudada la natura de Clicie, aguarda toda uia so amor del Sol, su sennor.Agora de los nonbres que esta yerua a por estas razones, poro connoscredes que yerua es, son estas: en el latin fallamos que laman a esta yerua que nascio alli o se desfizo Clicie eliotropium e solsequium; et destos nombres son de cada uno estas las razones: del primero, que es eliotropium, dize Huguicio que el griego lama helios por lo que el castellano Sol, e tropos por conuertimiento, fascas tornamiento; onde este nombre tornado desta guisa a la manera latina, tanto quiere dezir cuemo cosa tornada a que se torna el Sol, como oydes que es la natura de la verua. Solsequium, que es otrossi nombre desta yerua, es palaura que se lega ya mas al latin, ca es conpuesta destas dos de sole de sequor, que dizen
los gramatigos latinos por lo que los castellanos dizen seguir en el su castellano. Et toda esta razon de los nonbres desta yerua entendet que se tornan a mostrar que esta yerua se torna siempre al Sol poro quier que el ua; et desta guisa contescio a Clicie, que descrubio la poridat que pudiera encrobir, cuemo fizo el Sol la de Venus.Et desta guisa que auedes oydo, dixo Leucothoe, fija de Mineo, su razon de solaz a sus hermanas e a la otra companna, et las otras pararon bien mientes a aquella razon, e touieron todos aquellos fechos que dichos son de Venus, e de Mars, e de Vulcano, e del Sol o Phebo, e de Leucothoe e de Clicie por muy marauillosos; mas las unas dixieron, pues que pensaron en ello, que por ninguna carrera que non se podrien fazer aquellas cosas; las otras razonauan e firmauan que los uerdaderos dioses todas las cosas del mundo podien fazer. Et con tod estas uertudes e marauillosos fechos de sos dioses, ningunas dellas non otorgauan nin dizien que Baco fues en los uerdaderos dioses.
Del mudamiento de Clicie departe assi el frayre, e dize que por aquella Clicie que amaua al Sol tan affincada mientre, e la desdenno el, que se entiende tod aquel que en so comienço ama la sapiençia e la desama despues, e se dexa della et en cabo quier tornar al saber, e non es ya en tienpo que puede ya aprender, semeia quel desprecia Apollo, fascas el saber; et con el grant pesar deste desden dexa se assi morir.
Et por aquello que dize el autor adelant que fue Clicie mudada en flor, dasse a entender que aquel que assi muere desdennado del saber, que se torna el su fecho e el su prez como en flor, que es cosa fallediza e nada, ca oy paresce e cras fallesce, e non es cosa que dure. Daquello al que dize otrossi el autor que aquella yerua e aquella flor de Clicie, que anda siempre de la cabesça contral Sol como el ua en so cerco, dize el esponedor que esto assi es que una yerua ay que sienpre trae la cabesça tornada contral Sol poro quier que el uaya; et dizen le en el latin eliotropium e solsequium, et es este nombre eliotropium conpuesto de dos nombres: de elios que dize el griego por aquello que el castellano dize Sol, e tropos por tornamiento; onde eliotropium tanto es como tornamiento al Sol, fascas aquella yerua que se torna de la cabesça al Sol poro el anda; et este otro nombre solsequium dize esso mismo, et es palabra conpuesta destas dos partes latinas: sol e sequi, que quier seer tanto como seguimiento del Sol.
Sobre lo que aquel mudamiento de Dirce da a entender, departe el frayre e diz que aquella Dirce reyna fue de Babilonna muy loçana e muy soberuiosa, cuemo fueron otras reynas dalli; et que se entiende por ella la soberuia que fue sienpre en Babilonna, que quier dezir tanto como confondimiento deste mundo; et por aquello que dixo el autor adelant que fuera aquella reyna Dirce mudada en
pez, departe el frayre otrossi que se entiende por ello que homilla Dios e abaxa la soberuia e al qui la trae, et que la somurguia fasta en los auismos de los elementos, cuemo fue aquella reyna somurguiada en los auismos de las aguas; et del quebranto de la soberuia dize sant Agustin en el libro a que dizen Prosper, estas palabras en latin por uiesso:Ffrangit Deus omne superbum
Et este latin quier dezir en el lenguage de Castiella desta guisa: crebanta Dios toda soberuia e toda cosa soberuiosa.
Aaquella fija de la reyna Dirce, Ouidio, que cuenta las otras razones, non dize y ell nombre que ouo, nin los esponedores de la razon otrossi; mas departe ell esponedor que por aquello que el autor dize que fue aquella infante mudada en paloma, que se entiende que ella fue de buen entendimiento, e que mesuro en la soueruia de su madre e de los otros sos antecessores, e uio como los quebrantaua Dios por ello, e que se castigo ella ende, et asmo que homillandosse que se alçarie a las cosas celestiales, assi como su madre por la soberuia que troxo que fue quebrantada e baxada so las cosas terrenales; onde dize el esponedor que lo uno por que fue esta simple duenna cuemo paloma, lo al por que la paloma mora sienpre en alto, dixieron desta infante que la mudaran los dioses en paloma, e que morara en las torres altas; et de la soberuia e de la homildat dize el Euangelio esta razon en so latin: Qui se exaltat, humiliabitur, et qui se humiliat, exaltabitur. Et quiere esto dezir en el lenguage de Castiella assi: El qui se exalta, omillado sera; el qui se homilla, exaltado sera. Et estos enxiemplos que aqui auemos dichos, tan bien de la madre como de la fija, castigos son pora tod omne de non soberuiar, mas homillar se a Dios, e exaltara El a qui lo fizier.
Dize el frayre e departe assi sobresta razon que aquella Nays que fue mugier fechizera e encantadora, e mala de so cuerpo, pero que era assaz de alta sangre; et con sos fechizos, e sus encantamentos. e sus falaganças blandas e enpoçonadas enartaua los mancebos, trastornando les los sentidos; et departe que aquello que diz el autor que los mudaua en peçes por so encantamento, que da a entender que los tornaua a nada, et esto es que les fazie gastar lo que auien, e fincauan pobres e mendigos, que non les fincaua nada, et que esta semeiança pertenesce al pez mas que a otra animalia, por que el pez non a otra cosa que en el mundo sea si non so cuerpo solo, nin cata por al saluo ende que uusca dont uiua; ca las animalias de la tierra si mas non, catan por couiles o alberguen e crien sos fijos, et las aues por
nios. Et por esta Nays se entiende toda mala mugier, et por los mancebos maltrechos della que aprendan los otros e se guarden de tal; pero cuentan el autor e el esponedor que fueron los mancebos entendiendo las nemigas daquella mugier e el mal que les fazie, e guisaron algunos dellos como echassen a ella en otro tal, et fizieron lo, segunt cuenta Ouidio, que de algo que ella auie guisaron por que non ouies nada. Pero pues que dixo Leucothoe sus razones cuemo son contadas, pagaron se mucho las hermanas e la otra conpanna de como razonara et dixiera. Et por que auie dicho assaz Leucothoe, rogaron de cabo todas a donna Alcitoe, la hermana mayor, e demandaron le que dixiesse ella algo otra uez, et ella oyo las e otorgo lo.Agora contar uos emos de como dixo Alcitoe.
Alcithoe dexara el filar en que començara so lauor de la noche, e faziendo aquello dixiera las razones de Piramo e de Thisbe, cuemo dixiemos, e seye ya a texer, e yendo empos el ruego de las hermanas e de la companna començo a tanner de muchas razones, cuemo oyestes que fizo la primera uez en la entrada de las razones desse Piramo e de Thisbe, lo huno por mostrar que aprendiera ella de muchos auenimientos buenos e los sabie retraer, cuemo fija de grant omne, lo al por que uiessen buenas duennas que seyen alli con ella e con sus hermanas que sabie ella contar de lo mas estranno e meior; et dixo assi: «Contar uos ya agora de los amores de Damnis, el pastor de Yda, la selua de Troya, a quien torno en piedra una duenna deessa con so encantamiento del arte magica que sabie, e que lo fizo con grant yra que ouo dell, por que auiendo a ella tomo otra gela dio por conblueza.» Et dize aqui el autor: tan grant es ell amor como oydes, que quema a los amadores. «Mas dexo esto, nin uos dire otrossi de cuemo, renouado el derecho de la natura, fue en otro tienpo Sithon dubdoso, e este dubdoso es que a las uezes fuera aquel Siton uaron e a las uezes mugier; et otrossi dexo de dezir aqui de Celmo, que fue en su tienpo muy fiel a Juppiter quando era pequenno, nin dire otrossi del pueblo de los curetas, que nascieron de fongos que se crian de largas lluuias que ouieran en su tierra, nin uos contare otrossi agora aqui de Croco, nin de una Salmacis que fue estonces como fueron amos, Croco e Salmacis, tornados en flores chicas; mas dezir uos e razon muy dulce, que con muy grant sabor que auredes della, dexaredes de fablar e de laurar las lauores que fizieredes por oyr la; et esto sera que por que razon fue que la fuent de Salmacis es de mal nombre, que enflaquesce los neruios de los omnes con las sus aguas muy fuertes, fascas de mala natura, et torna muelles como mugiriles a los que se en ella bannan; et aprendet lo, ca el achaque por que esto es non la saben ningunos aun, e la fuerça de la fuent es publica e muy connosçuda, onde el achaque yo uos lo departire agora aqui e oyd me la.»
Mercurio, dios del triuio que son los tres saberes que ensennan all omne fablar e seer bien razonado, fizo un fijo en Venus que era la deessa de fermosura, segunt sos gentiles, assi como lo auedes oydo ya muchas uezes, et criaron gele en las cueuas de Yda, la selua de Troya, las duennas naiadas que son las deessas de las aguas entre sos gentiles. Et salio aquel ninno de tal cara e tan apuesto que qui quier quel uies yl connosciesse, podrie en el muy bien connoscer a so padre e su madre; et otrossi del nombre dellos amos ouo el nombre, como uos departiremos adelant. Este ninno, luego que ouo quinze annos, dexo de andar por los montes de so padre e por la montanna Yda o fuera criado, e auie grant sabor de uer las otras tierras e los rios que nunqua uiera; et el grant sabor que el auie de uer noblezas le fazie oluidar el trauaio que y leuaua. En tod esto fue ueer tierra de Licia e de las Carras, que eran unas yentes sus uezinas, et fallo alli en tierra de las Carras un estanco dun agua que tan clara era, que fasta fondon parescie e ueye departida mientre el arena menuda en el suelo so el agua, et nin se fazie alli cannauera nin espadanna, que quieren por natura lodo en que se crien, nin ouas nin yuncos; et por estas limpidunbres que se fazien en aquel estanco era ell agua tan clara que en lo mas alto de todo el parescie quanto y auie fasta en fondon, como si non estudies en medio al si non ell aer puro; pero todas las riberas daquel estanco estauan cercadas de cespedes e de yeruas uerdes, et alli moraua una duenna muy fermosa e dauan le todos grant prez de fermosura, e era ella tal que diz que nin se trauaiaua de caça, nin de usar de arco, nin de uençer a ninguno por correr; et entre todas las deessas de las aguas esta sola era que non connoscie a Diana, la deessa de castidat. Et cuenta aqui della ell autor que fama era quel dixieran muchas uezes sus hermanas: «Salmacis, toma dardo o arco con sus saetas, e sal, e ue a caça e usa dellas.» Ca fallaredes por todos los libros de los gentiles que en aquella sazon tan bien se trauaiauan de caça e correr mont las duennas como los uarones. Mas nin quiso Salmacis tomar arco, nin saetas, nin otra arma tal, nin andar a mont nin usar dello, mas a las uezes se bannaua e lauaua los sos fermosos mienbros en la luent daquel estanco, a las uezes se peynaua; et en o logar dotro espeio, cataua se en las aguas dalli, e a las uezes, uestida de nobles uestidos, echauasse o en las blandas foias de los aruoles que estauan a derredor e caven alli, o en las blandas veruas del prado dalli, a las uezes se andaua a coier de las flores de ques pagaua, de que fazie guirlandas que se ponie en la cabesça. Et uiniendo ella un dia a aquel lugar, uio y estar un mancebiello much apuesto; et assi comol cato, fue luego enamorada del e desseol auer pora si, e quisiera luego yr a el, mas non lo fizo ante ques non conpusiesse; et affeytos luego apriessa de cabesça e de cara, peynando se muy bien sus cabellos con so peyne de marfil, e affeytando otrossi la faz, et cubrios muy apuesta mientre, de guisa que merescie seer uista e tenuda por muy fermosa a qui quier que la uiesse; et catos toda en su espeio, et desque uio que era pora
parescer e pora yr o quier sin todo reguardo de desapostura, fuesse pora el, e començos a razonar contra el, et dixol assi, segund cuenta aqui Ouidio:«¡O donzel! Tanto me paresces fermoso que tengo que eres muy derechero de seer creydo que eres dios, et si dios eres, digo que eres Cupido, el dios de los amores; et si por uentura eres onbre, bien andantes los que te fizieron, e bien auenturada tu hermana de todo en todo, si la as, e bien andante tu madre, mas mucho mas e sobre todos los otros de luenga mientre mas bien auenturada alguna tu esposa, si la as, o aquella con qui tu dennasses casar; et si la as, que fiziesses furto comigo, o si non as ninguna, que sea yo tuya e casemos nos amos en uno.» La deessa Salmacis, pues que ouo esto dicho, callosse, et el moço ouo grant uerguença de la duenna e daquellas palauras quel dixiera, et enuermegescio, ca non sabie aun que cosa era amor, et diz que aquella uermeiura quel salio por la cara quel paro mas fermoso. Aqui pone el autor una semeiança de la manera a que aquel moço se paro demudado de cuemo solie seer dantes, quando estaua dotra guisa por si, et diz que qual color toman las maçanas quando estan colgadas del aruol, o qual es el color del marfil tinto, o como quando uiene alguna uermeiura sobre alguna blancura cuemo contesçe a la luna quando esta blanca e se ua tornando uermeia. En tod esto estaua enuergonçado e callaua, que ninguna cosa non respondie a aquella duenna, mas ella non quedaua de dezir le sus palauras buenas de muchos falagos pora adozir le a quel otorgasse que casase con ella; et en cabo quando uio ella que se le el non acogie a nada e callaua, quel non respondie ninguna cosa, dixol assi: «Pues que nada non me respondes, aya yo tanta gracia de ti, si mas non, que lieue yo de ti algunos besos, cuemo los leuarie de ti una tu hermana.» Et diziendo esto fue por llegar se le, e poner las manos en el e abraçarle quel dies aquel don; aquel ora le fablo el moço e dixol assi: «Dexa me, si non fuyo daqui e desamparare a ti e, por ti, all lugar.» Salmacis ouo miedo que se assannarie el moço e que se yrie dalli por end, lo que ella non querie, e dixol assi: «Amigo, euas te la fuent e tot este lugar, e dexo te lo yo libre e quito, maguer que era mi morada fasta aqui.» Et ella fizo ques yua, e luego que algunas matas pudo meter entre si e el, tras que se paras ella que la el non uiesse, tornos contra el fasta lo mas acerca o se ella encrobir pudo de la uista del, et fue e metios en una mata, e catos aderredor, e uio cuemo la non podie ell ueer dalli, e finco los ynoios, e apremios e ascondios bien, e ueye ella muy bien a ell e todo lo que fazie, e el non ueye a ella; et ella estido alli toda uia ascondida assechando e catando de cuemo farie ell.
El moço, pues que fue yda la duenna, e se uio sennero e sin todo reguardo, e que tenie que non auie de quien se guardar, tendios por la yerua del prado de cerca de la fuent a unas partes e a otras, treueiando por y; e en tod esto tendio el pie e metiol en el agua, e el tienpo era en
la sazon de las calenturas, e ell pagos del agua de la fuent, e tomol sabor de bannar se, e despoios todo fasta que se paro en pannos menores; et Salmacis, assechandol toda uia, e pues quel uio desnuo, e muy blanco en el cuerpo, e muy bien taiado e bien fecho de todos sus mienbros, sil antes amaua, aquel ora assi fue presa por la fermosura que en el uio, que diz que toda se encendio en el amor del; et assi se le encendieron la cara e el uiso, yl centellaron los oios como el fuego quando echa las centellas, o cuemo centeglea el uiso del espeio quando ell sol fiere en el de contra; et non se podie tener ella nin estar de non yr a ell, e trauar del, e abraçar le e fazer le uenir a lo que ella querie. El moço, pues que fue despoiado, troxo las manos por los ombros, e por los braços e por su cuerpo e desi salto luego en el agua, e metios so el fasta la cabesça, et començo a nadar, e traer las manos por si e bannar se, e ueye lo tod esto Salmacis. Et diz Ouidio por su semeiança que pone dent, que parescien las carnes del moço de so el agua, e que trasluzien cuemo las ymagenes del marfil blanco o los blancos lilios, quando les pusiessen claro uedrio de suso.La duenna quando aquello uio, tanto fue quexada del so amor que se non pudo ya detener de non yr a ell, et desnuyos toda, e crubios de so manto de uerano, e uino lo mas encubiertamientre que ella pudo e lo mas apriessa; et llegando a la oriella del lago, non la ueyendo el aun, ca a otra part estaua tornado, echo luego el manto a luenne, e dio salto en el llago, et fue lo mas ayna que ella pudo, e lego al moço, e echo las manos en el, e abraçol, e fue e beso lo por fuerça, refuyendo la el, et troxo le las manos por los pechos e por los costados, e a las uezes se le apegaua al un costado, a las uezes all otro, e toda uia refuyendo la el; et de guisa le tenie abraçado e las manos echauijadas aderredor del, quel non podie el salir dellas, e el trauaiando se toda uia por foyr le; et segunt dize aqui el autor por su semeiança que pone dent, que assil tenie cercado todo e preso como la culueura los pies del aguila quando el aguila la toma e la lieua alta e uiua, o cuemo la yedra a las cosas a que se apega, o cuemo quando el pulpo puede echar so el agua los sus ramos en el pescador quel quiere pescar, et el pulpo, pues quel prende un poco de guisa, echa aquellos ramos por tod el, yl cerca, yl prende todo yl tiene desapoderado que se non puede yr nin mouer a ninguna part; et a esta semeiança diz que tenie aquella duenna Salmacis aquel mancebiello, fijo daquellos dioses Mercurio e Venus.
Agora dezir uos emos de como contescio empos esto entre aquella duenna Salmacis e aquel mancebiello.
Tenie la duenna Salmacis conpreso a aquel mancebiello Athlantiades, como es dicho, et el contrallaua la quanto sabie e podie. Et sabet aqui que llama la Estoria Athlantiades a aquel mancebiello por razon del linnage dont descendie, e uet cuemo uiene ende desta guisa: este mancebiello fue, cuemo oyestes, fijo de Mercurio e de Venus, e Mercurio, fijo del rey Juppiter e de Maia, fija de Athlant,
rey de las Espannas e de los algarbes de Europa e de Affrica en occident; et por que tiran las mas uezes los fijos los buenos nonbres de los padres e de los auuelos, llamaron a este mancebiello Athlantiades del nonbre daquel so auuelo rey Athlant; onde Atlantiades tanto quiere dezir como fijo, o nieto o uisnieto de Athlant, et dent adelant otrossi los otros, cuemo uinieron otrossi despues por las generaciones. E estando Salmacis apegada a este mancebiello Athlanthiades, a las semeianças de las cosas que auemos dicho, e ella cobdiciosa de tener le ques le non fues, et el esforçando se quanto podie de foyr se le, dixol ella: «Porfioso maguer que te trauaias ende, non me podras foyr.» Et dixo assi contra sos dioses, segund que diz el autor: «¡O uos, dioses poderosos de todas las cosas! Pido uos yo merced que mandedes uos que nunqua aquel dia uenga nin aquella hora que a mi parta deste ninno nin a el de mi.» Oyeron los dioses a Salmacis en su oration, ca fueron luego alli ayuntados amos los cuerpos, el de Salmacis e el de aquel ninno; et segunt cuenta la Estoria, de guisa fueron mezclados los sus cuerpos que de dos fazes que auien fizo se les huna, e cuenta aun la Estoria sobresto que fue fecho aquel ayuntamiento a la manera que se ayuntan dos aruoles en las enxiriduras, que prende el grumo en el tronco, e crece la corteza del tronco e del grumo, e ayuntan se en uno, e fazen se una e cruben los fustes, de guisa que en muchas enxiriduras non paresce si non que un aruol fue. Et assi cuenta la Estoria que contescio a estos dos mancebos en so ayuntamiento, et diz que pues que fueron ayuntados los sos mienbros, que non eran ellos ya dos, mas la su forma que era doblada, de guisa que nil podrie omne dezir que era mugier por si, nin ninno otrossi por si, et que nin semeiaua lo uno nin lo al e era lo todo. Et a este ninno pues que fue ayuntado con aquella mancebiella, mesuraron los sabios que ende fablaron la natura quel auino e quel nin podrien iudgar por uaron por si, nin mugier por si, e pero que lo era todo, fascas uaron e mugier, e comol darien nonbre dotras palabras, e tomaron los nombres de su padre e de su madre: el de Mercurio, Hermes, et el de Venus, que era Frodos, e este nombre fue el primero que esta deessa ouo, et quiere dezir Frodos tanto como espuma, por que Venus de espuma nascio, assi cuemo es ya departido en esta Estoria ante desto; et fizieron destos dos nonbres, Hermes e Frodos, un nonbre, e dixieron a aquel ninno dalli adelant Hermafrodito, et assi dizen en el latin hermafrodito a tod aquel omne que tal como aquel nasce et es uaron e mugier et esso quiere este nombre dezir, fascas tanto cuemo uaron e mugier; pero fallamos que naturales ay maestros de las naturas que al que uaron e mugier nasce, quel llaman androgeno, de palauras griegas que son andros por uaron e gena por mugier; et assi fallaredes quel pone Augustin en la glosa del libro Genesis, o fabla de la fechura de Adam, e de Eua e del omne; onde androgeno esso quiere dezir: uaron e mugier ayuntados en un cuerpo e en un alma; et departen sobreste Augustin e los otros sabios que esto yerro es de la natura, quando assi contesce, e non de Dios, ca Dios non erro en ninguna cosa que El fizies, et que por errar despues las creaturas que El fizo que non yerra, e assi es aqui e en todas otras cosas tales como esta o en qual quier otra que sea; et el nombre de la duenna finco a aquel llago e a aquella fuent, e llamaron dalli adelant la fuent Salmacis et finco aquella agua de mala natura e de mal nombre por esta razon.Agora dezir uos emos sobresto como contescio adelant.
Pves que aquel ninno fue assi mudado alli, paro bien mientes como Salmacis rogara a sos dioses que la ayuntassen con el por siempre, e ellos que la oyeran e fizieron lo que ella demandara, e el otrossi con mal coraçon e con grant pesar que auie demandoles un don muy malo, et dixo assi: «Pues que esta duenna que es ayuntada e mezclada comigo rogo a los dioses e la oyeron, quiero les yo rogar otrossi mi uez e ueer si me oyran.» Et fizo su oration desta guisa: «Mercurio mio padre et Venus mi madre, dat este don a mi, uuestro fijo, que e el nombre de uos amos: que tod aquel que uaron uiniere a estas fuentes e se aqui bannare que salga dent qual yo, esto es: uaron e mugier; e luego que las ondas destas aguas tanxiere, que salga luego dent amolescido cuemo mugier, assi cuemo yo ruego, e sea hermafrodito o androgeno como yo.» Mercurio e Venus oyeron esta oracion de so fijo, e mouieron se a conplirla, e traxieron luego alli tal melezina que echaron en la fuent que tod aquel que alli uino despues desto e uaron entro en ella e en aquel llago, que assi salio ende luego hermatrodito o androgeno, esto es uaron e mugier. Et finco desta guisa e por este auenimiento por de muy mal nombre aquella fuent Salmacis, e torna desta manera los uarones mugeriles.
Et acabo desta guisa Alcithoe su rayon a sus hermanas e a su companna que les començara a contar daquella fuent Salmacis por que era de mal nombre e de mala fama, segunt que ella aprendiera de los ancianos.
Agora contar uos emos de lo que dan estas cosas a entender, segunt lo esponen unos.
Del pastor Damnis dize el frayre, que lo espone, que fue un pastor de Yda que era una selua e montanna de los mas onrados e mas nombrados montes que en el regno de Troya eran; et dizen que alli auie aquel pastor Damnis su morada e sus ganados muchos dellos, e el fidalgo e muy rico, e que caso con una duenna, e desi que la dexo e tomo otra, et despues a tienpo que dexo la segunda mugier e torno a la primera, segunt cuenta el frayre; et aquella mugier que ell ouo segunda era de mayor guisa que la primera e muy sabia mugier, et con el grant pesar e la grant yra que ouo dent, fizo sus encantamientos e sos fechizos a aquel pastor, et de guisa le trastorno el sentido quel fizo que dio el consigo en un pozo,
et que ella, cuemo sabie que auie de seer assi, fue quanto mas pudo, e tomo muchas piedras, e echo gelas de suso fasta que enleno dellas el pozo yl cego. Et los omnes sopieron lo, e dixieron daquella duenna que tornara a Damnis, su marido, en piedra. Et dizen sobresto los esponedores que por aquello que aquella duenna fizo a aquel so marido, que se entienda e sea castigo pora los omnes de non casar muchas uezes, auiendo con derecho su mugier; et si alguno lo fiziere, que se guarde dellas, ca mas ayna se assannan que otra cosa, e mas sotil mientre fazen nemiga; et al qui lo oyere, que se castigue por el enxienplo deste pastor Damnis, que fue dannado por razon de mugier como es dicho.De Siton departe el frayre e diz assi: que fue omne de natura mezclada, esto es de uaron e de mugier, et usaua arreuezes de amos los fechos, et fue omne de grant sangre. Et de lieue de quantas personas oyredes, quier sean uarones quier mugieres, de que ell Ouidio fable, fallaredes que todos fueron de muy alta guisa, saluo ende muy pocos, cuemo los uillanos que fueron tornados en ranas, de cuyo mudamiento uos contaremos adelant en so lugar. Et por que sono el fecho daquel Siton por la yent, e fue esto en tierra de Babilonna, o contescieron estas otras cosas que uos contamos aqui, por razon de los fechos de la casa de Cadmo, e lo oyeron los omnes buenos e sabios, e lo touieron por mal, trouaron dell e dixieron por ende los sus autores de los gentiles: Siton a las uezes se torna de varon en mugier, a las uezes de mugier en uaron. Et lo que ende contaron dexaron lo escripto, onde es esto por enxienplo: que los buenos e los que entendimiento bueno ouieren que se castiguen por esto de caer en enxienplo semeiant, de guisa que aun aquel que por los sos pecados en la ordenança de amas las naturas nasciesse, que assi se guardasse e lo guisasse, que nunqua en prez cayes del fecho dell una destas naturas.
Deste Celmo departe el frayre que fue un moço muy fermoso, e era natural de Creta; et quando el rey Juppiter era ninno, e quiere dezir que quando siguie las costumbres de ninno, e era aquel Celmo de alta sangre, que le dieron a Celmo por so donzel, et segunt el frayre dize, pero non en buena costumbre; et departe que pues que sue cresciendo aquel Celmo, que de cuemo era ternezuello quando ninno, que assi endurescio en su mancebia, e recudio a fuert e bueno en sus fechos. Et por que la piedra adamant es mas dura que otra piedra preciosa que y aya, dixieron daquel Celmo que fuera mudado en aquella piedra, por su fortaleza que tomo en si e en sus costunbres. Aqui puede agora seer departido esto sobre aquel mudamiento de Celmo en piedra adamant en dos maneras desta guisa: la una manera es que si se entendiere de Celmo que cuemo era de costunbres quales querie quando ninno, e non eran buenas e endurescio en ellas mismas pues que fue mancebo - e dixieron de los auctores e los poetas que enduresciera y cuemo es dura la piedra adamant, assi
como dixieron de Pharaon, el de los fijos de Israel: endurido es el coraçon de Pharaon, et esto es en maldat como la el fazie estonces contra essos fijos de Israhel-, et daqui deue nascer castigo a los que buenos quieren ser de castigar en su mancebia las costunbres de la ninnez. La otra manera de entender este mudamiento es que si aquel Celmo fue de malas costunbres quando era ninno, et desque uino a la mancebia se castigo, e se emendo yl endurescio el coraçon de se non acostar a aquellas costumbres por ninguna guisa, fizo bien e dio de si buen enxienplo pora seguir le los otros.Departe el frayre sobreste mudamiento que en tierra daquellos pueblos de los curetas a natura de louer, como en las otras tierras o llueue, mas pero que uienen y las lluuias mas cutiana mientre que en otros logares; et diz que por las lluuias, que son alli cutianas e muchas, que cada que llueue que a natura aquella tierra de crobir se toda de fongos, et que los dalli que son tan buenos por natura que los comen mucho los omnes, que la mas cutiana uianda que ellos auien aquellos fongos eran; et que los poetas e los autores de los gentiles trobaron daquellos pueblos por esta razon, cuemo de las otras cosas que oydes, por enuergonçar los, e castigar los e tirar los daquella uianda, e dixieron dellos ques tornaran en fongos; et daqui nasce enxienplo que tod aquel que por omne de pro se quisier mostrar, que nunqua use cutiana mientre de uiles comeres, ca de uiles comeres uil sangre uiene, e uil talant et uil esfuerço pora lo meior.
Destos dos, esto es de Croco e de Salmacis, departe otrossi el frayre, a diz que quando eran ninnos, que fueron muy fermosos; et cuemo contesce a muchos dellos, que quando los faze Dios fermosos, e les dizen los omnes que fermosos son, e oen ellos ende el prez que les dan, e se fazen por ello loçanos e orgullosos, contescio assi a estos dos moços, el maguer que eran de alta sangre e de grant guisa, fincaron en aquello e en ello acabaron au uida, et por que otro prez de bien nin leuaron deste mundo, nil dexaron aqui de si, fablaron dellos los sus autores de los gentiles que fueron mudados en flores; et esto fue por que entre todas las otras semeianças que nos fallamos de las cosas, la que todos los sabios e los autores mas dieron a la fermosura la de la flor es, ca dize assi Omero que la fermosura flaco bien es e falledizo; et pues que la fermosura e la flor a una manera parescen e fallesçen, dixieron dent los autores que se tornaran estos en flor; et daqui se deue tomar enxienplo que la fermosura fallediza cosa es e poco dura, cuemo la flor, dont ninguno non se deue enloçanescer por ella de guisa que passasse mesura.
Por aquel mancebiello de quien Salmacis fue enamorada, cuentan Ouidio e los otros autores que descendie de linnage de Athlant, rey de los algarbes
de occident, por esta linna: el rey Athlant fizo a Maia, Maia, del rey Jupiter, a Mercurio, Mercurio, de Venus, a este mancebiello, de quien es dicho quel pusieron nonbre Hermafrodito del nombre de Mercurio, que dixieron Hermes, e del de Venus, a que llamauan otrossi Frodissa. Aquella deessa Salmacis de alta sangre fue otrossi, ca descendie de Nereo, a quien llamauan los gentiles dios de la mar, que uino de comienço de los mas altos omnes del mundo. Sobreste amor de Salmacis contra Hermafrodito, e sobre aquel mudamiento que Hermafrodito pedio pora aquella fuent de Salmacis, departe el frayre que por aquella fuent de Salmacis, en quien uino aquella uertud de tornar los uarones en flaqueza de mugier, que se entiende por aquella fuent una camareta que a en la madre de la mugier, entre siete que son en ella, que se engendra de la simient que en ella cae omne, que a amas las naturas, e esto es de uaron e de mugier, et que por ninguna carrera destas dues naturas non pueden estorcer de las non auer amas la creatura que alli se engendra, et a este tal llaman hermafrodito, e es uaron e mugier.Acabara Alcithoe sus razones, mas non acabauan aun ella, nin sus hermanas nin su conpanna las lauores que fazien, e despreciauan a Baco e descomulgauan le su fiesta. Et ellas estando desta guisa en esta porfia contra ell, non cataron al si non quando oyeron adesora sonar atamores dunos sones roncos e que non parescien, e uozinas e otros estrumentos de cobre; et sonauan todas estas cosas e fazien grant roydo, mas de tod ello non ueyen ellas nada. Et entro les con esto por el palacio un muy buen olor de mirra e de açafran, et empos esto non cataron al, si non quando començaron a fazer se les uerdes las telas que tenien entre las manos e en que laurauan, e a fogescer el panno que tenien colgado, ca lo que ellas laurauan porpolas eran et pannos preciados; et las foias que por ellos les semeiaua que nascien, eran en semeianças de foias de yedra, e el aruol que por ellos yua cresciendo otrossi a yedra, et lo que estaua aun en filos por texer que se les mudo en sarmientos e en uastagos de uides, e la estambre se les torno en panpanos, et que la porpola daua resplandor a las huuas que les semeiaua que crescien en los sarmientos. Et passara la noche dantes e el dia ya, fascas todo que era daquella fiesta de Baco, e ellas alli seyen a porfia, et yua se ya faziendo tall ora como quando nin puede omne dezir aun noche nin es aun dia, et començaron las casas a sonar todas adesora, e a arder lampadas por tod ellas, e relunbrar todos los palacios dunas llamas con centellas. Empos esto començaron les a parescer antoianças en semeianças de bestias saluaies que aullauan e fazien grandes roydos, et las duennas fueron alli mudadas en las aues que oyredes adelant, e esparçieron se luego, e començaron a uolar esparzudas por las casas que estauan todas llennas de fumo, e foyr del fuego e de las lumbres; et en fuyendo de la luz a la tiniebra, crescio les por los cuerpos e cerco gelos una pelleiuela del-
gada, et llaman la en el latin menbrana, e menbrana dizen en el latin por el harfala del hueuo, e crubieron les los braços unas pennoliellas delgadas que son cuemo fluxel; et diz aqui el autor que las tiniebras a que fuxieron que les non dexaron saber la razon por que perdieron la antigua figura; et diz que las non aliuio pennola nin las alço pora uolar, mas pero que se sostouieron en el aer, e se sostienen oy en aquellas alas trasluçientes que les dio la natura, et con estas uuelan e sienpre andan en aquel tienpo en que fueron mudadas, e en tiempo que es otro tal en la mannana; et en su priessa e en su quexa trauaiaron se de fablar, ca assi lo fazien las otras, et estas echan un murmurio muy pequenno, segunt que an los cuerpos, et diz el autor que en aquel roydo pequenno que fazen, que cumplen en ello unas querellas ligeras; et moran en las casas e non en las seluas, e aborrescieron la luz e uuelan de noche; et dieron les los sabios nonbre del tienpo en que fueron mudadas, que es aquel en que salen, e uuelan e se gouiernan pora ueuir, et aquel tiempo dont los sabios dieron nonbre a estas aues dizen en el latin uesper o uespera, e daqui las llamaron uespertiliones, que quiere dezir aues de la uiespera, e estos son los morciegalos; desi tornan se estas aueziellas a sos rescrieços e forados o uiuen.Agora uos diremos deste mudamiento como se departe e que da a entender, segunt unos lo esponen.
Sobrel fecho de las fijas de Mineo departe assi el frayre: diz que Baco, fijo de Semele e de Juppiter, e nieto del rey Cadmo e de la reyna Hermione, era muy poderoso, e sin esto ouo muchos nonbres, et dixieron le Dionis, assi como cuentan Eusebio e Jheronimo, et llamaron le otrossi Libero padre, assi como diz Gayo Plinio segunt diz en el su libro que fizo de la Natural Estoria; et de los sus nonbres otros uos diremos aun en la su estoria deste Libero padre que uerna adelant. Ca assi cuemo cuentan dell Plinio e otros muchos sabios en sos libros en que fablaron del, dizen que a la su sazon deste Baco princep tan poderoso non auie en orient, nin aun en toda Asia e en grant parte de Europa, que assi como era muy poderoso, que assi fue muy sabio en muchos saberes; et departen que por meiorar las tierras e las yentes sobre que el assennoreaua, que mando que poro quier que la tierra natura ouiesse dello, que plantassen todos uinnas, ca el uino tomado atemprada mientre que era cosa sana e muy buena, e que enpos el pan, el uino era el segundo mantenimiento de los omnes. Et seyendo Baco, o Dionis o Libero padre tan poderoso e tan sabio, e aun natural de la tierra, aquellas duennas fijas de Mineo, por razon de tener con la deessa Pallas, fascas que non dauan ellas nada por el uino, nin quisieron naturaleza de Baco, nin otorgar le tanto poder e saber cuemo en el auie, mas desconnoscer gelo todo, e dizien que les non podrie nozir por saber que el sopies; et sopo esto Baco, e dalli dint estaua co-
menço a obrar del so saber de la magica, de que obrauan estonces a sueltas todos los dioses et aun todos aquellos otros que saber la podien, et fizo a ellas parescer que las sus telas, que tenien delant e en que labrauan, que se les eran tornadas en uides de uinnas e en semeiança de yedras; mas sobresto departe el frayre que se da a entender que todas aquellas mugieres que se mucho dan cutiana mientre a texer, e a margomar e a lauores de filanderias, que a la luenga non puede seer, maguer que luego se guarden del uino, que non ayan despues de tornar a quererlo, e que tal contescio a aquellas duennas, que de luego non lo amauan nin lo querien, e despues que uendien e enpennauan sus telas e sus lauores que fazien por ello. Et por aquello al que dize otrossi el autor que fueron essas duennas mudadas en aues, dize el frayre que se deue entender por y que muchas uezes algunas daquellas que este mester siguen, e del uino se non guardan, que uienen a tanta pobreza que an por y a dexar su tierra e yr a las agenas; et aquel uolar de las aues, que aquel yr se de la tierra da a entender. Et por aquello al que dize otrossi el autor que aquellas duennas que fueron mudadas en morciegos, que se entiende que a los daquel mester que mas se les entiende la natura del beuer por el lauor que fazen de noche que non por el dia, como quier que el beuer de dia e de noche se faga.Sobre todo esto departe maestre Johan que por aquellas duennas que fueron culpadas por la porfia que tomaron contra Baco por el lauor de la noche, que se entienden aquellos que se trabaian de fazer sus nemigas de noche. Sobresto departe que aquello que los autores de los gentiles trauaron en esto a aquellas duennas e trouaron dellas, que se entienda e que sea por enxiemplo, non sola mientre a los que se trauaian del mester de la filaduria, mas aun pora todos los otros omnes que en el mundo son, uarones e mugieres, que se non trauaien de desdennar nin despreciar a sos santos, nin a sus reyes e sos mayores, nin a los mas sabios e mas poderosos que ellos; lo al otrossi que non usen del fecho del uino a desmesura, si non pueden ualer menos por ello, et esto en la su guisa tan bien cae en los grandes como en los medianos e aun dent ayuso.
Destos dos, Yno e Athamant, maguer que fueron de muy alta guisa, dize Ouidio que fueron tornados sandios; et departe el frayre sobrello que non ay marauilla, ca estos diz que despreciauan a sos dioses, et sobresso que se desanparauan mucho al poder del uino, e Yno muy mas, e por end ensandescio muy mas e mas ayna que el marido; onde dize el frayre que ¿qual sandez es mayor que la que se mueue por el mucho uino? Et daquello que dize el autor que Yno ensandeçuda que tomo ella all otro fijo que dizien Melicerta, et que se derribo con el en la mar, e non consentieran los sos dioses que moriessen, e los tornaron a ellos en dioses, e les mudaron los nombres, e llamaron a ella Leucothoe e al fijo Palemon, que se entiende esto que Yno forçada del uino, que derribo assi e a so fijo en la mar, et que maguer que las ondas los echaron a la ribera e los tomaron los de la cibdat, que pero que y murieron;
mas otrossi, por que eran Athamant rey e Yno reyna, e sos sennores e muy poderosos, dizen que por onrra dellos que los llamaron dioses.Daquellas duennas dize Ouidio, cuemo es ya dicho ante desto en la razon del mudamiento dellas, que las unas fueron mudadas en piedras e las otras en aues. Sobresto departe el frayre daquellas que fueron mudadas en piedras, que tanto ouieron por marauilla ademas aquel ensandimiento e la muerte de su sennora, que assi salieron de memoria e se pararon desmentadas, e enduridas e frias cuemo piedras, onde dixo dellas ell autor que se tornaran en piedras. Sobresto dizen que la desmesurada marauilla de la cosa que con grant miedo e grant pesar uiene, que arrinca la uida del cuerpo del omne, e mayor mientre en las mugieres, a quien prende mas ayna la marauilla e restrinne el pesar, por que son de flaca substança, e finca el cuerpo sin alma, et assi contescio alli a muchas daquellas duennas. De las otras, que dize el autor que fueron mudadas en aues, e que uolaron e se fueron, departe el frayre que se entiende por aquel uolar e por aquel yr que tanto fueron espantadas e esmedreadas daquel fecho, que aburrieron aquella tierra e nunqua en ella fincaron dalli adelant, de guisa que en un lugar fincasse ninguna dellas de morada; las otras se fueron de la tierra de tod en todo; et que aquel uolar que el autor dize, que esto yr se de la tierra fue.
En grant nonbre e en grant onrra era ya puesta por todas las Thebas la santidat de Baco, et contaua del toda iubre su thia Yno grandes poderes e grandes uertudes. Et entre todas las fijas del rey Cadmo non auie y ninguna que grant pesar non auie tomado, si non esta Yno sola: Anthonoe le tomo de Actheon, su fijo, a quien despeçaron los sos canes, como es dicho; el otra hermana Agaue, de Pentheo, so fijo, a quien mato ella misma e sus hermanas, cuemo es otrossi contado; et Semele, la tercera hermana, le tomo de si misma, que la affogaron las noblezas del rey Juppiter cuemo dixiemos ya. Mas esta Yno, que era la quarta hermana de las fijas de Cadmo, otro dolor ninguno non auie uisto aun de su companna, si non estos que uiera de las conpannas de sus hermanas; onde la reyna Juno, que querie muy grant mal a toda la casa de Cadmo, por razon de la reyna Europa e de la infante Semele, sus comblueças, quando uio a Yno muy loçana por Atamant, uaron de grant guisa que era su marido, et loçana otrossi e orgullosa por sos fijos muy buenos que auie, et por la grant onra de la santidat e e grant poder que por toda la tierra ueye de Libero padre, so sobrino, a quien ella criara, non lo sufrio Juno; et por que en todas las conpannas de Cadmo non fincasse ninguno que so quebranto grant non tomasse, metios ella luego a obrar de su arte magica, e fazer sus encantamentos e fechizos contra Yno, por quebrantar la e confonder la. Et dixo assi ante desto,
con muy grand sanna e despecho que auie ende: «¿Et cuemo pudo el fijo de la comblueza mudar en agenas semeianças e figuras por la su sabiduria del arte magica, e sos encantamentos e fechizos a los marineros de Meonia, e trastornar les los sentidos con tan grant locura que ellos mismos se derribaron de la naue en la mar, et fizo otrossi por essa misma sabeduria e arteria a la madre matar a so fijo Pentheo e fazer le pieças, et pudo tornar en agenas e nueuas figuras a las tres duennas fijas de Mineo, et Iuno non podra fazer al sinon llorar muchos dolores e muchos escarnios que son fechos destas compannas, et a esta guisa esto assaz es pora mi, e esto solo es el mio poder? Mas non quiero yo que assi sea, et aquel fijo de la comblueza e mal nasçudo, el qui estas cosas faze contra los sus enemigos e sus contrallos, e estas uenganças toma dellos, el me ensenna que faga yo otrossi contra los mios mal querientes, et razon lo da por cosa conueniente de tomar ombre ensennamiento de so enemigo e aprender del cuemo faga; et en la muert de Pentheo e en los otros sus fechos que el fizo, muestra a mi, maguer que es mio enemigo, quanto puede la sanna loca. Onde a esta Yno, su thia, que tan loçana et tan soberuia anda con el atreuimiento e esfuerço que del toma ¿por que non tare yo otrossi que enloquesca ella e uaya por los enxienplos de sus hermanas, que an tomado ya sennos quebrantos, quales son dichos?» Pues que Iuno ouo dichas estas querellas, e sannas e menazas, dezir uos emos como fizo sobresto.Pves que Iuno ouo dichas estas querellas e estas menazas, cuenta el autor en este lugar cuemo descendio a los infiernos, sobre la sanna que auie de Yno. Et departe qual era la carrera que la leuo alla, et diz que la carrera del infierno que es en pruno, e que se abaxa toda uia e descende ayuso, et quanto mas adentro ua, tanto mas en pruno es; et esta sienpre nublosa e escura de niebla espessa, e cubierta dun aruol mortal a que llaman taxo en latin; otros dizen que es una yerua grant que se alça de tierra quanto un estado e a este nombre mismo taxo, et que assi esta muda aquella carrera que cosa del mundo non suena y, nin faze alli roydo ninguno, e tal es esta carrera que dize que aduze a las siellas del infierno; et las nieblas dalli, cuenta ell autor que nascen del rio a que dizen Stix, que corre por el infierno; otros dizen que Stix es una llaguna o llago muy feo, e espantoso e muy nuzible que esta en el infierno. Et alli cuenta el autor que descenden las sombras de las almas, assi cuemo se parten rezientes de los cuerpos, e otrossi las semeianças que se leuantan de las sepulturas; et diz que son los lugares dalli lienos de espinas, e de amarelledumbre et de yuierno; et que las almas quando de nueuo yuan alla, que non saben poro es la carrera que ua al palatio del infierno, que es cerca daquella laguna Stix, nin saben otrossi o es el cruel palacio del princep de los infiernos. Cuenta otrossi el autor
que aquella cibdat de los infiernos que a mill entradas e las puertas sienpre abiertas de toda part, et que assi como la mar rescibe todos los rios e las aguas de toda la tierra, assi aquel logar rescibe todas las almas; et tan ancho es aquel lugar que a quantos uienen, todos los rescibe, e aun que non sienten ende ninguna muchedumbre nin ninguna angostura, nin se le fazen nada. Et diz que andan por alli las sombras de las almas descoloradas, sin cuerpo e sin huessos. Et aun cuenta aqui la Estoria una fazanna cuemo estranna: que uio alli la reyna Juno en su entrada alla, que una partida de las almas que alla estauan que seyen en pleytos de fuero, los otros cuemo en mercado, los otros estauan en palacio del princep, los otros llaurauan otros mesteres e fazien sus maestrias quales las usaran aca al mundo, e los otros dellos yazien en penas.Et tan grant era la mal querencia e la sanna que la reyna Juno auie contra la casa del rey Cadmo e de la reyna Europa, su comblueza, assi como cuenta el autor, que non dubdo de descender e entrar a tan aborrecido lugar cuemo aquel; et pues que llego y, e puso los pies en el imbral de la entrada dell infierno, estremecio se el ynbral, et el grant Cerbero, que era portero del infierno, uio la luego, e alço las tres cabesças que ha, e dio tan grandes tres ladridos que todos los infiernos atrono; et quedaron todos los spiritus de los infiernos de los roydos que fazien, e las almas de dar uozes.
Et por que ouiemos a dezir de Cerbero en esta razon, queremos uos aqui departir lo que los autores e los escriptos de los otros sabios cuentan del; desi tornaremos a las razones de Juno e de la casa de Cadmo.
Deste gran can de los infiernos fablan en muchos lugares los autores de los gentiles, et assi como quando departen en semeianças de muchas razones, departieron otrossi en el fecho de los infiernos e deste can, et dizen assi: que assi como en el parayso e en el logar de gloria son las santas almas de los buenos, assi en el infierno e en los lugares de las penas dalla son las almas de los malos que mueren en peccado mortal; et que las almas de los buenos, quando se parten de los cuerpos, que suben toda uia pora yr a la gloria, e an angeles buenos que salen a ellas, e las resciben por mandado de Dios, e las lieuan a Dios e a los logares o an de estar; et que las almas de los malos, quando se parten de los cuerpos otrossi, descenden las de los malos toda uia pora caer en la pena ynfernal, et que assi an malos angeles e spiritos que salen a ellas a rescebir las, por mandado del so princep de los ynfiernos, que las guien e las lieuen a los logares de las penas en que ellas an de yazer. Et departen otrossi que nin los merescimientos de los buenos son todos eguales, nin los logares de la gloria todos pares; et otrossi que nin los pecados de los pecadores non son todos egualmientre malos, et nin las sus penas todas eguales, et razonan que si quier esto la iustiçia lo manda, que qui menos pecare menor pena aya por ello, e qui mas mayor; et departen otrossi los sabios e los santos padres que assi cuemo en la corte
del cielo dio nuestro sennor Dios cabdiellos que acabdellassen las ordenes de los angeles, e official que recabdasse las almas, que otrossi dio en el ynfierno, non ordenes de los malos angeles e de los spiritus que y son, ca en el ynfierno nin a orden ninguna nin bien ninguno, mas que puso y entrellos e sobrellos so princep, qui los recabde e los mande, et que recabden las almas de los malos, e las tomen e las leuen o ellas merescen a yr. Agora sobresto, assi cuemo nos dizen los escriptos santos que nuestro sennor Dios nos dio a sant Migael arcangel por rescibidor de las almas de los buenos, que assi puso en el infierno a Leuiathan por rescibidor e recabdador de las almas de los malos; onde este nombre Migael tanto quiere dezir, segunt la Biblia, cuemo quien es assi cuemo Dios o quien es assi deydad; et Leuiathan otrossi tanto como estant a la part siniestra, fascas a la mala, ca es este nonbre Leuiathan conpuesto de leuus, que diz en el latin por siniestro, e de stans que es por estant. Et sobresto los autores de los gentiles, asmando en la razon del oficio de Leuiathan, pues que entendieron lo que ell auie de fazer en las almas e al mundo, ensancharon en la razon cuemo qui trouasse, e dixeron y mas, et sobre aquel nonbre que oyestes que dixieron Leuiathan, llamaron le este otro Cerbero que dezimos, et departimos uos por qual razon.Las almas de los malos que derecheras son de descender a los ynfiernos, que siquier ayan spiritus malos que las lieuen luego alla, si quier non diz que non an los buenos angeles que los tomen e las leuen a parayso, ca el alma daquel que en peccado mortal muere, iudgada sale pora o a de yr, et esto assi lo faze el alma sin pecado; et los buenos angeles otrossi pues que aquello ueen, e que ninguna razon nin derecho non an en ella, nunqua a ella uan, nin los enuia Dios alla, ca partida anda del e perdida, que non puede ya saluar, et ella non puede yr suso, ca tan grant es la pesadunbre de la manziella del pecado mortal que es en ella, que nunqua puede yr a arriba, si non sienpre contra yuso con la grant pesga del pecado de la muert que tiene sobre si; assi que de qual quier part o de qual quier cabo del mundo que uenga, o quanto quier que tarde, al ynfierno a de recudir al cabo que es el mas baxo lugar que en tod ell elemento de la tierra a. Et assi cuemo dizen las santas escripturas, los infiernos ¿que son al si non chaos? que dize el Euangelio por confusion o torca de la tierra con sus malas uenturas de penas que en ellos ha. Onde por que rescibe Leuiathan o el infierno todas las almas dont quier que uengan, llamaron los autores Cerbero al ynfierno e a aquel Leuiathan; et este nonbre non es estranno destas cosas, ca en cabo todo es uno, et la razon que los autores e los otros sabios cataron en dar este nombre al ynfierno o a Leuiathan fue esta: mesuraron cuemo traga el infierno a toda
alma que en pecado mortal muere, e es de entender que las almas de tales cuemo estos que las come; et tomaron los sabios esta palaura creos, que dizen en el griego por aquello que en el castellano llaman carne, et uoras otrossi en el griego por aquello que en el castellano tragar, et ayuntando estas dos palauras griegas, creos e voras, conpusieron ende este nombre Cerbero, ellamaron le al ynfierno; onde este nonbre Cerbero, segunt aquellas palauras griegas de que es compuesto, tanto quiere dezir cuemo tragador de las cosas criadas en carne, que son las almas; et por que las almas que uan al ynfierno muy glotona mientre, como el can come e traga con grant glotonia la uianda quando a muy grant fambre, llamaron esta semeiança can a Cerbero, esto es al ynfierno; et dixieron los autores otrossi que este Cerbero, can de los infiernos, a tres cabesças, e esto es por las razones que uos aqui diremos: la una por razon de la tierra que es tres partes: Assia, e Europa e Affrica, segunt que lo auemos ya departido en esta Estoria, e rescibe el infierno las almas destas tres partes de la tierra en que el es; la otra razon es que dizen que ha este can tres gargantas por las mayores leyes, que son estas tres: la de los christianos, la de los iudios, la de los moros, et rescibe aquel can las almas que mueren en pecado mortal de todas estas leyes, onde por estas razones dixieron los sabios que era el infierno can e auie tres gargantas; et aun por estas razones, en muchos lugares o esta pintada o entallada la estoria del ynfierno, uera y qui lo catare la figura de la cabesça del infierno en semeiança de cabesça e garganta de can, e sus dientes muchos, e cosa fea e de temer la los omnes, e en ella otrossi figuras de omnes en razon que son almas que entran por ella. Et este can Cerbero, quando uio a la reyna Juno, rescibio la como a sennora, et dizen aqui los esponedores desta razon que en quanto Cerbero dio aquellos tres ladridos a ora, como es ya dicho, que en aquello solo paresce que tres gargantas a aquel can Cerbero, e que dotra guisa non los podrie dar a ora, ca serie contra natura en ladrar ningun can tres uezes a ora menos de por tres logares e tres estrumentos por ello. Et fizo Ceruero, con aquellas sus uozes, callar todos los ynfiernos al rescibimiento de Juno, su sennora.Ivno, pues que callaron todos los infernales, estido callando una pieça, e catauan todos a ella que dizrie. Ella, como uio conpanna muy entiznada, e muy fea, e muy mesquinna e muy desa abte de querer la catar ninguno luengo tienpo, nin uio y persona con quien sabor ouiesse de se razonar, non les dixo luego al si non que llamo a las tres Eumenides, que son Allecto, Thesiphone et Megera, rauias infernales, de quien auemos departido ya en esta Estoria, segunt cuenta en el Libro de los linnages de los nobles gentiles de sos dioses que fueron fijas de Demogergon e de la Noche, deessas grieues e muy malas de amansar; e diz el autor que seyen ante las puertas de la carcel del infierno, que estauan cerradas de puertas de piedra
de adamant; et seyen estas tres hermanas alli peynnando culuebras prietas, que les cayen de los cabellos e de las cabeças; et estas hermanas pues que connoscieron la deessa entre las sombras de la obscureza o seyen, leuantaron se a ella, et diz aqui la Estoria: maldita la siella dellas, descomulgada e lienna de pecados e de muchas e grandes nemigas. Et estando alli Juno esperando las, en uiniendo ellas a ella, ca non quiso entrar del llimbral adelant, boluio la cara e torno los oios aderredor, et paro mientes, e uio muchas cosas por el infierno; e sobre las otras que ella alli uio, razona aqui el autor desta uista de la reyna a la manera que faze Seneca, el philosopho de Cordoua, la de Espanna, en el libro del so treueio, en razon de los grandes romanos quales en aquel libro del treueio de Seneca diz. Pues diz assi ell autor: alli estaua Thiçio, dando las sus entrannas a despeçar e rastrauan gelas por nueue collados; alli estaua otrossi el rey Tantalo, muerto de sed e por beuer del agua, e de fambre e por comer la maçana, mas non podie ende alcançar ninguna cosa; alli se reuoluie otrossi Sisipho, echando una piedra que tenie en el cuello, e echaua la en tierra, e baxaua se luego en echando la por tomar la e tornar la luego de cabo al cuello, e nunqua otro mester auie, e desto nunqua quedaua; alli andaua otrossi Yxion, el gigant, puesto en una rueda quel traye en pena, e fuye el e siguie assi mismo, ca uera qui lo mesurare que assi contesce, por fuerça dell andar, a los que en rueda penan andando en ella; et alli estauan otrossi las duennas belides, de las que auemos contado que fueron çinquaenta, fijas del rey Danao de Argos, e que mataron en una noche a sos primos cormanos e sos maridos, que eran tantos como ellas, et fijos de Egisto, hermano daquel rey Danao, so padre dellas, et esto fizieron todas fuera ende Ypermestra sola que non quiso nin mato a Lino, el suyo; et dizen unos que tenien ellas delant una tina sin fondon, otros que un criuiello tamanno que copiessen todas aderredor dell, et ellas sennos cantaros en las manos con que cogiessen dell agua daquella llaguna del ynfierno, e enlennassen aquella tina o aquel criuiello; et echauan alli siempre agua e perdien la, ca nunqua ynchien la tina, e sienpre andauan en esta pena por la muert que dieron a sos primos cormanos e sos maridos, en que fizieron trayçion de mas non lo meresciendo ellos.Et tod estos uio alli Juno, e a todos los cato con faz sannuda e muy turuiada, assi cuemo cuenta ell autor; et cato a Yxion el gigant mas que a todos, e con Yxion a Sisipho, otrossi gigant, e dixo con muy grant sanna contra Cerbero e contra aquellas tres rauias del infierno: «Este entre todos sos hermanos ¿por que lieua aqui estas pennas que nunqual minguan, et Atamant so hermano uiue en grant uicio, e muy abondado e rey, dont anda muy soueruio despresciando e desdennando a mi e a mio marido?» Et descrubioles alli estonces las razones por que uiniera e la malquerencia que tenie contra la casa de Cadmo, et conto les los achaques por que; et dixo les que lo que ella querie era que fuesse destroyda la casa de Cadmo e se perdies, et que guisassen por que enloqueciesse aquel Athamant, yerno del rey Cadmo, e Yno, su mugier de Athamant, e sos fijos, e fuesse todo destroydo; et mandoles que assi lo fiziessen, e prometioles mucho dalgo, e fizo les sos ruegos todo en uno, et auino e acucio a ello a
aquellas malas tres deessas Eumenides, et mando les que ellas fuessen a esto. Et deessas las llama Juno e el autor por ella, por que los gentiles tan bien ponien sus deessas a las cosas de los infiernos que eran malas, e a los officios de los males e de las maldades, cuemo a las cosas de los bienes, que eran de la tierra e de los cielos.Pves que Juno ouo dichas estas razones, Thesiphone, la mayor daquellas tres deessas ynfernales, mouio la cabesça con sos cabellos canos que tenie bueltos, et tiro de la boca a amas las oreias las culuebras que tenie en la cabesça en logar de cabellos, yl andauan bulliendo antela boca e por toda la cara, dont las tomo e las puso tras las oreias, e respondio a la deessa, e dixo assi: «Reyna, tengo que non es agora mester que te nos aqui detengamos con razones de traspasso, mas respondemos te assi: que por fechas e acabadas ten quantas cosas tu mandas, et desampara e dexa este regno desamaule, e torna te, e ue te pora las a abtezas del cielo, que es meior que este logar malo qual tu uees.» La reyna Juno quando estas palabras oyo a Thesiphone, quel dizie por si e por los otros infernales, pora cunplir los sos mandados e sos ruegos, fue muy alegre, e gradeciogelo e tornos; et llegando ella suso sobre la tierra por entrar all aer, uino y luego una duenna deessa de las nobles fijas de Theumant, e troxo sus nuues con agua, e rocio a Juno, e cerco la dellas, e alimpio la del fedor e del olor de la maldat de los infiernos, et folgo Juno limpia en el so buen logar o solie seer.
Agora dezir uos emos lo que cuenta la Estoria que fizieron los ynfernales en esto por la reyna Juno.
Pves que se fue la reyna Juno, non se tardo Thesiphone pora complir lo que auie prometido, et luego man a mano como refaziada, que non cato tienpo, tomo una facha moiada de sangre, e crubios dun manto cuemo de uerano, e el manto todo sangre corrient, e cinxos una culuebra retorciiada aderredor del cuerpo, e salio tal de su posada. Et fueron con ella, segunt cuenta el autor, esta companna: Duelo, et Lloro, et Pauor, et Espanto, et Locura, et Tremor; et Thesiphone aconpannada desta guisa, fue e llego a casa de Athamant, et qual hora pusieron ella e esta conpanna los pies en el ymbral de la casa de Athamant, dizen los que desta razon fablan que tremieron los postigos e las puertas de los palacios daquel Athamant, nieto del rey Eolo, donde llama el autor eolios a los postigos de las sus puertas de Athamant, por que uenie Atamant del linnage de Eolo; et eran de aruol de azre las puertas e pararon se todas amariellas con la uenida de Thesiphone e daquella su conpanna; et con el so saber e la su muy grant maldat, fizo alli Thesiphone por que fuxo daquel logar el Sol. Esta Yno, fija del rey Cadmo, e Athamant, so marido, fueron muy mal espantados por la fallescencia del Sol que uieron foyr de sobre su tierra, e por las marauillas muy estrannas e muy malas que parescieron antellos en su casa; et con espanto e locura que los tomo dalli, andauan
apressurados por salir de sos palacios, como omnes que eran fuera de sentido; et llegando ellos a las puertas pora salir de sus palacios, fallaron en medio de la puerta a aquella diabla Erine Thesiphone, rauia del infierno; et erine quiere dezir desacuerdo e lid de mient en si misma, e tal se paro ella alli a Yno, e a Athamant e a sos fijos. Et traye aquella Thisiphone, rauia muy mala del ynfierno, los braços rebueltos de serpientes, e tendio los alli, e sagudio la cabesça e sonaron las culuebras que tenie en ella; et las unas le yazien por los ombros, las otras le andauan esparzudas por los pechos, e siblauan e echauan uenino por las bocas, e sacauan las lenguas yradas; e empos esto, metio aquella Thesiphone la mano a su cabesça, e tiro dos serpientes de medio de los cabellos, e echo las apriessa con su mano enpoçonada contra Yno e contra Atamant; las serpientes cayeron a Yno e Athamant de suso, et ellas, o ell antoiança dellas, començaron les a andar por los cuellos, e por los pechos, e por los senos, e en derecho de los coraçones, e metieron les muy malos talentes. Et cuenta ell autor que non eran aquellas serpientes que llaga ninguna fiziesse en el cuerpo, si non que a la mient llagauan, e que la mient sola sentie las feridas dellas. Et sobresto troxo otrossi alli consigo Thesiphone vn uenino corrient de muy mala poçon, et de las espumas de la boca de Cerbero, et uenino de la Echine, que es una serpient grant a desmesura e enpoçonada ademas, e yaze sienpre en los infiernos, e sienpre mana uenino mortal, et otrossi yerros uagos e dessabores que andan por las almas, et oluidanças que ciegan la mient, et nemiga, et lagrimas, et rauia, et cobdicia de muert; et todas estas malas cosas que dichas son troxo ella bueltas e mezcladas en uno; e tomo con ellas sangre rezient enpoçonada, e enferuentolo e coxolo todo cuemo en un estrumento de arambre; e en logar de bolber con otro fust, boluiolo con el tronco de la yerua a que dizen cicuta, e es amarga cuemo fiel, e aun tan aguda e tal mala que mata omne si la come o la beue.Et de mientre que Athamant e Yno estauan espantados e espauoridos de todas aquellas malas uenturas de que se ueyen enbueltos e encerrados, troxo Thesiphone aquella confecion mala e uenino mortal qual dixiemos, e uertiolo a amos por los pechos; et tan fuert era aquella poçon e aquel mal, que luego los passo, e los enpoçono todas las coradas e las entrannas e mouio gelas; et tomo empos esto una facha infernal ençesa, e alanço la muchas uezes por el aer alli o Athamant e Yno estauan, e sofumo, e encendio daquel mal fuego todo el aer por alli e enpoçonol; et pues que les ouo uençudos los sentidos e trasformados Thesiphone e mal parados desta guisa, e fincaua ella poderosa de mandado de Juno, cinxo se su serpient que leuara a la yda, e tornos dalli e fuesse pora los infiernos.
Agora contaruos emos de cuemo fue de Atamant e de Yno.
Yendo se Thesiphone, pues que aquellos fechizos acabo en casa de Athamant e de Yno, enloquescio luego Athamant, e començo a andar por su palacio cuemo loco, dando grandes uozes, et llamo diziendo a sus conpannas: «Amigos, tendet redes por estas seluas, ca una leona me semeia aqui con dos cadiellos.» Et dizielo por su mugier Yno e por dos fiiuellos pequennos que auien en uno. Et començo a yr enpos ella e correr la, como correrie a alguna bestia saluaie, e alcanço la, et Yno traye en so braço ell uno de sos fiiuellos e auie nombre Learco; et quando lego el padre yl uio el ninno, començol a reyr e tender los braços contra el, cuemo quel connosciesse; et Athamant llegando echo mano en el braçuello del ninno, e tirol yrada mientre como loco, e sacol de los braços de su madre, e troxol aderredor como traerie una fonda, e tal dio con el de cabesça en un grant canto que todol desmeollo, que nunqua mas boluio pie nin mano. Quando esto uio Yno, si lo fizo con el dolor del enloquimiento de su marido, si con el pauor del fijo que ueye muerto daquella guisa, o mayor mientre por el achaque del uenino e de los fechizos que aquella rauia del infierno esparziera por su casa, e por ella e por so marido, començo a fazer como el can o cuemo el lobo cuando aullan, et echose las manos en la cabesça, e messosse, e boluio todos los cabellos; et fue corriendo all otro fijuello quel fincaua, yl tenie otrossi y de cerca, e dizien le Melicerta, e tomol en sos braços que traye desnuyos ya, ronpiendo se sos uestidos con aquella locura e mal en que era, et començo a dar uozes cuemo era su lengua e su costunbre de llamar, e pedir ayuda e acorro contra so sobrino Baco; et dixo assi, segunt cuenta Ouidio en el quarto libro del Ouidio Mayor: «¡Heu ho he, Baco!» Et estaua la reyna Juno en logar que oye todo esto muy bien, et quando la oyo nonbrar a Baco, rixosse dello, e dixo: «Estos pros te uengan de to sobrino e to criado.» Et el rey Athamant, despues de la muert de Actheon e Penteo, sos cunnados, por heredero e rey andaua el en el reyno del rey Cadmo e de la reyna Hermione, sos suegros; et eran los sos palacios en la ribera de la mar; et alli en aquel lugar estaua una grant penna, e yua un rostro agudo e muy luengo sobre la mar, e fazie se socauada la penna; et Yno, con la locura que la auie tomada en aquellos fechizos, fue con so fijuello Melicerta en braços, e subio corriendo en somo daquel rostro daquella penna, e assi fue a priessa, que non semeiaua reyna en so andar, ca las locuras uerdaderas, assi como cuenta la Estoria, todos los bienes del mundo tuellen e aun las semeianças dellos et esto uos dezimos por que dize Caton, el sabio, que la locura enfennida et non uerdadera, poro ell omne se aprouecha e faze meior su fazienda, que muy grant sabeduria es. Mas non fue tal locura esta de Atamant e de Yno, ca non fue miedo poco nin mucho que a Yno estoruas nin por que lo ella dexasse; et echosse, con so fijo en braços, daquella penna en la mar, e enblanquescio ell agua alli o cayeron, e
fizos y una espuma blanca de la ferida dellos, et era muy guisado de morir ellos alli; mas uio la deessa Venus, que era madre de la reyna Hermione, como es dicho, e auuela desta Yno, et rogo luego a Neptuno, dios de las aguas, segunt sos gentiles, que era su thio, segunt diz Ouidio en el quarto libro del so Libro Mayor; et razonosse Venus contra Neptuno en su oracion desta guisa, e dixol falagando le por uuscar le plazeres e auer su gracia en su peticion e su demanda: «¡O tu, dios de las aguas, a quien cayo el poder e la suert del heredamiento que esta en los elementos cercal cielo, dios Neptuno, grandes cosas te pido! Mas pero tu aue mercet de los mios, a quien uees agora echados en la grant mar, que daqui adelant aura nombre por este fecho Yonio, del nombre daquella Yno, mi nieta, echada y con so fijo como tu uees; mas meiora los tu desta guisa: que los fagas dioses e sean assentados entre los otros dioses de las tus aguas; et yo otrossi alguna gracia e algun derecho deuo auer en la mar pero si fuy yo en otro tienpo espuma ayuntada en medio del auismo de la mar, e me finco dent este nonbre Frodissa que amo yo e dent so pagada.» Neptuno oyo este ruego de la deessa Venus, su sobrina, e otorgo gele, et tollio a Yno e a Melicerta, so fijo, la natura mortal, et puso en ellos magestat onrada, e mudo les en mas noble natura los nonbres e los cuerpos, e fizo los dioses; et llamo a la madre Leucothoe e al fijo Palemon.Agora dezir uos emos de las conpannas que eran con esta reyna.
Las duennas de Sidon que eran con esta reyna Yno, quando la uieron assi trastornada del so seso bueno que solie auer, fueron muy tristes e muy salidas otrossi de sentido por ella, ca ueyen que se perdie por alli la casa de Cadmo, dont ellas eran, et fueron enpos ella quanto pudieron; e quando ellas llegaron, uieron la en lo postrimero de somo daquella penna las postrimeras sennales de los pies de su sennora; e quando aquello fallaron e dalli adelant non parescie ninguna sennal, fueron ciertas que muertos eran su sennora et su fijo, et començaron a fazer grant duelo, e messaron se todas, e ronpieron se todos los uestidos; empos esto començaron a dezir sus palauras de desden e de denostos contra la deesa Juno, cuemo fazen oy en dia los omnes contra Dios quando les non ua en sus faziendas cuemo ellos quieren; et dizien contra Juno que non fuera derechera en aquel fecho de Athamant e de Yno, e que fuera contra las conpannas de su conblueça mas cruel que non deuiera, dont la metieron a mayor sanna; e menbro se de Libero padre, so enemigo, e acordosse dell ensennamiento e castigo que aprendiera dell pora tomar uengança de sos enemigos, assi como auedes oydo en las razones ante desto, que dixo ella por Libero padre que conuenient cosa era de tomar omne de so enemigo ensennamiento e castigo como faga ell all otro tal. Et Juno, por tal cuemo esto, fue muy sannuda contra ellas, e non gelo sufrio, e dixo a estas duennas: «Dexat
estar, ca yo uos fare que uos finquedes por muy grandes remenbranças de mi crueleza que me uos aponedes.» E cumplio gelo, ca aquella que yua primera en pos su sennora, como mas piadosa, e llego primero all lugar dont se ella derribo, dixo assi: «Yo quiero yr tras la reyna, mi sennora.» Et queriendo se alançar por saltar en la mar, non se pudo mouer a ninguna part, e en aquella manera finco apegada en la penna, tornada en piedra; et otra de las duennas que fincauan, alçando ella los braços pora ferir se en los pechos, como en el lanto en que estaua, endurescieron le los braços que los non pudo mandar, e finco assi: ell otra de las otras duennas que fincauan aun, ca muchas eran, assi comol acaesciera en el llanto en que estauan de tender las manos sobre las ondas de la mar, assil fincaron las manos e los braços, fechos todos piedra e tendudos sobre la mar; et otra duenna otrossi, assi como tenie las manos en la cabesça e se estaua messando, assil endurescieron los braços, e las manos e los dedos a la manera que los tenie enclauijados en los cabellos; et assi les fizo Juno por su sabeduria de la arte magica que cada una daquellas duennas en aquel gesto et manera finco alli mudada en el que ella se paraua e estaua; otras ouo y aun daquellas duennas, assi como cuenta el autor, que fueron mudadas en aues, e que uiuen aun agora en aquel mar Yonio, et an natura de uolar muy baxas cerca dell agua, et llaman las mineydes, e de como nos tenemos, son aquellas a que en el lenguaie de Castiella dizen gauiotas, e estas uiuen ya en los otros mares, e aun, a tienpos dell anno, en las aguas dulces.Agora queremos uos contar cuemo acabaron Cadmo e Hermione, despues de todas estas cosas que acaescieron en su casa e en sus fijos.
Non sabie el rey Cadmo, fijo del rey Agenor, como su fija e su nieto eran fechos dioses de la mar; et uençudo ya de duelos e de muchedunbre de lazerias, quel auien uenido unas empos otras, como auedes oydo, et por los auenimientos malos et muchos ademas que auie uistos, salio de la su cibdat que el poblara, come oyestes, assi como sil aprimiasse la uentura mala, et fuxo con su mugier Hermione. E andando errados por muchas tierras, llegaron a Illirico, que era la tierra de las Bretannas a que llaman agora Inglatierra; et el rey Cadmo e la reyna Hermione, pues que salieron del su reyno de Thebas e llegaron a aquella tierra de Illirico que dixiemos, eran ya cansados de muchos males que passaran, por que eran de muchos dias, et començaron alli a fablar de su fazienda, e retraer los primeros fechos de su casa, e dezir muchas uezes sus lazerias que auien passadas. Et dixo el rey Cadmo primero assi cuemo en so uoluntat e en so alma, e remordiendo se en su conciencia, desi appaladinandolo a la reyna: «Aquella serpiente a que yo feri con el mio uenablo yl passe el cuerpo todo quando sali de Sidon, yl tome los dientes e los sembre por la tierra, como nueuas semientes, ¿si non fue santa e cosa de Dios aquella serpient? Et si assi es, e el cuedado de los dioses tan a coraçon
an de uengar aquella serpient con sanna tan cierta, pido les yo por mercet que ellos me tornen a mi otrossi en serpient, et que uaya yo todo huno fecho serpiente luenga, como me fue dicho de la uoz del cielo, quando yo aquella serpient mate e la estaua mirando como era grant.»Acabando el rey Cadmo esta su oracion, fizo se luego el uientre luengo, e enduresciole luego otrossi el cuero, e crescieron le luego escamas por el, et pararon se gotas amariellas por lo al del cuerpo, que era negro, e cayo en tierra sobre sus pechos, e fizieron se le las piernas una, ayuntando se le poco a poco e delgazando se le en somo, e aquello fue la cola; en tod esto, fincauan le aun los braços, et tendiendo el aquellos, e lorando, e cayendo le las llagrimas por la cara que auie de omne aun, dixo assi a la reyna: «Mi mugier, liega te aca a mi, e llegate aca muy mesquina tu, et mientre alguna cosa finca de mi que sea de natura de omne, tanne me, e toma me la mano mientre es mano e natura de serpient la non toma aun toda.» Aun quisiera Cadmo fablar mas e dezir mas en su acabamiento en que era de natura de omne, mas fendios le luego la lengua, e partios le en dos partes, et maguer que querie fablar, non podie por razon de la lengua que es el estrumento de formar las palauras quel era demudada en otra natura; et querie fablar pora querellar sus auenturas e sus quebrantos, e siblaua. La reyna Hermione, su mugier, quando al rey uio parado tal, fue muy triste e en grant pesar, e descubrios los pechos, e començos a ferir e a dar se en ellos de las palmas e de los punnos, e dixo assi: «Rey Cadmo ¿que es esto? ¿o es el tu pie, o los tus onbros e las tus manos? ¡Cadmo esta, e tornate en lo que eras; et omne de fuerte uentura e mesquino, despoiate destas marauillas fazannosas e malas! Et ¿o es la tu color e la tu cara? Et ¡o uos, dioses celestiales, que mio marido tornastes en serpient, tornat a mi en otro tal!» La reyna dixo esto, e el llegaua se le, e subie por ella, e llamie la por la cara, e andaual por el seno como qui la connosce, e abraçaua la, e tannie la por el cuello, segunt que solie; et quantos y eran e estauan en sus conpannas fueron muy espantados daquella uision. Et ellos fueron alli tornados amos en dragones; e segunt cuenta la Estoria, son dragones de natura que an los cuellos luzios e crestas en las cabesças; et assi como fueron fechos dragones el rey e la reyna, començaron se amos a yr en uno, e fueron e metieron se en el primero mont que fallaron. Et cuenta el autor que estos dragones son de natura que nin fuyen de omne, nin fieren a los omnes nin les fazen mal ninguno, mas que son mansos, e que se mienbran de cuemo fueron omnes e que an entendimiento de omne.
Agora contar uos emos de lo que los esponedores desta razon dan a entender por cada una destas cosas que son dichas de Cadmo e del su mudamiento.
Sobre aquello que es dicho ante desto en las razones del rey Cadmo, de cuemo dize Ouidio que esse rey Cadmo, despues de tantos males como auemos contado que auie el uistos de la su casa, quebrantado por ellos e quexado, que saliera de su tierra, e se fuera pora Bretanna con la reyna Hermione, su mugier, e retrayendo todos los quebrantos que son contados, que uinieran en los de su sangre, que con el grant dolor e pesar que fueran ellos mudados en dragones, departe el frayre que por aquel mudamiento deste rey e desta reyna, que se entiende que el rey Cadmo, que despues que llego al termino de Thebas e ouo poblada so cibdat, a que llamo primero Boetia, por la razon que es contada, que se dio alli, en so comienço, a los estudios de los saberes, e assaco letras por so agudo entendimiento, e cunplio ell a. b. c. de Grecia, et dixo mucho e fizo en los saberes liberales e en los otros; et son estos fechos de buena uertut e como celestiales; et desto, e de poblar su cibdat e ennoblescer la con escuelas de saberes, se trabaio el los primeros tienpos; mas despues, contra su acabamiento, dexosse desto, como farto ya dello e enoyado et que esto es aquello que dize del el autor que salio de su tierra e fue a otra, fascas que saliera de las costunbres que ouiera fasta alli e que se mudo a otras. Et por aquello que dize Ouidio que el e su mugier que fueron tornados en dragones, dize el frayre que es esto que se dieron a entender en las cosas terrenales, de guisa que oluidaron, por toda la mayor part, todo lo celestial e las costunbresdello, e se appegaron a las cosas deste mundo. Et por que los dragones son natura de serpientes, que pero que non andan de tod en todo por tierra de los uientres yuntados con ella, que fueron este rey e esta reyna mudados en aquellas animalias, segunt diz Ouidio, por dar a entender por y que, maguer ques partieron de los cuedados celestiales, que pero non de tod en todo; et por ende dize aun el Ouidio adelant sobre la razon destemudamiento, que maguer que fueron mudados en dragones por esso, que sienpre fueron mansos, e que nunqua fazien mal a ninguno, e que se menbraron toda uia cuemo fueran omnes; et quiere esto seer, que maguer que se dauan a las cosas deste mundo, que pero alguna cosa touieron sienpre de los cuedares de las cosas celestiales; onde diz que tanto se deue omne dar a las cosas terrennales por que non oluide a Dios e a las cosas celestiales. Et pusieron los autores e los sabios de los gentiles los enxienplos destos fechos que auemos contados de la casa de Cadmo en reyes, e en reynas e en grandes omnes de sus generationes, por dar enxienplo que quanto mayores son los omnes, e de mayor sangre e en mayores dignidades, que tanto mas se deuen guardar que los otros omnes del poder del uino, e de los fechos uergonnosos, quanto mas catan las yentes por ellos que por los otros, ca estos gouiernan e los otros son gouernados; et los mantenedores de los omnes sienpre deuen estar acordados e sesudos.
Et por que non seamos ende reprehendudos, dezimos aqui tanto del tienpo destos fechos que duro el tienpo del rey Cadmo dell anno en que salio de casa de
su padre pora uuscar a su hermana Europa, que fue andados del sennorio de Josue diziocho annos, fasta setaenta e siete annos, que se acabaron andados ueynte annos del tienpo del sennorio de Aoth, juyz de Israhel; et nos non departimos estos fechos de la casa de Cadmo por annos por razon de poner la su estoria del e de su casa toda unada, como ua fasta en este lugar.Agora dexamos aqui los fechos de la casa de Cadmo e tornaremos a dezir de los otros gentiles daquel tienpo.
Andados ueynte annos del sennorio de Othoniel, assi cuemo cuentan Eusebio e Jheronimo, fueron pobladas estas quatro cibdades: Melo, Papho, Thiosso et Calesta.
Andados ueynte e un anno del sennorio de Othoniel, murio Choras, rey de Sicionia, et reyno empos ell Eppopeo ueyntiçinco annos, e fue el quinzeno rey dalli. En esse ueynte e uno anno del sennorio de Othoniel murio Danao, rey de Argos, et regno empos el Lino, so sobrino, fijo de Egisto, hermano daquel rey Danao. Este rey Lino fue aquel que finco a uida daquellas cinquaenta hermanas que mataron sus maridos, seyendo sus cormanos; e ellas eran fijas del rey Danao, como es ya contado todo. Et Lino, a quien su mugier guardo a uida, andido echado de regno de Argos con so padre Egisto en quanto el rey Danao uisco; et muerto el rey Danao sin toda generacion de fijo uaron, los pueblos e los omnes buenos del reyno non quisieron tomar a ninguna de sus fijas por heredera, saluo ende a Ypermestra, ell abbadessa, de qui auemos ya contado que fiziera bondat, e lealtad e buen enxienplo contra so marido Lino; et fueron e acordaron con ella, e por que non auie y otro uaron a quien pertenesciesse tanto el derecho del sennorio del regno, et eran marido e mugier Lino e Ypermestra, a quien ellos querien por heredera, enuiaron por el; et Lino uino luego et fue rescibido de todos los del reyno muy bien e muy onrrada mientre; et el luego que entro en el regno, fue derecha mientre a la cibdat de Argos a su mugier, que estaua y en so monesterio, como es ya contado; et quando se uieron Lino e Ypermestra, fue muy grant ell alegria que ouieron; et desque ellos amos ouieron sus fablas, dixo Lino a Ypermestra que dexasse la orden, ca derecho era, e estidies con el; et dixieron lo a los omnes buenos del regno e a la corte de Argos, et ellos todos touieron lo por muy guisado e por muy bien, e rogaron le todos e pedieron le por mercet que assi fues; et desque todo esto fue muy bien firmado e otorgado entrellos e su cort, otorgaron y luego todos a donna Ypermestra por su sennora e a Lino, so marido, por rey, et fincaron Lino e Ypermestra por reyes e sennores del regno; et fizieron despues muy buena uida, e mantouieron so regno en uno en paz, e fizieron fijos e fijas, et all uno de los fijos dixieron Abant, e este regno en Argos despues de Lino, assi como cuentan Eusebio e Jheronimo.
Andados ueynte e dos annos del poderio de Othoniel, poblo Phenix, hermano del rey Cadmo e del rey Celix, la cibdat de Bithinia, et a esta cibdat llamauan primera mientre Arundia. El ueynte tercero e el ueynte quatro anno del tienpo de Othoniel en estos fechos passaron.
Andados ueynte cinco annos del poderio de Othoniel, fueron alçados por maestros de musica, e muy prouados en este saber, Lino de Thebas, e Zetho e Amphion. Ell otro anno enpos este, que fue el ueynte seysseno desse poderio de Othoniel, so estos fechos passo.
Andados ueynte e siete annos del poderio de Otoniel, fueron las yentes de los ydeos e los dactilos; et segunt cuentan Eusebio e Jheronimo, estos ydeos e los dactilos fallaron primera mientre las ferrerias e las ueneras del fierro, e las maneras de uuscarlo e labrar dello toda obra en aquella tierra.
Andados ueynte e ocho annos del poderio de Othoniel, regnaron en Thebas Amphion e Zeto, assi como cuentan Eusebio e Jheronimo. Deste rey Amphion e de la reyna Niobe, su mugier, cuenta Ouidio en el vio libro del so Libro Mayor las razones del so reynado, e cuemo ouieron siete fijos e siete fijas, e gelos mataron todos en un dia Phebo e Diana, por que se quiso Niobe eguar con Latona, madre de Phebo e dessa Diana. En este lugar cuentan Eusebio e Jheronimo las estorias e las razones del rey Amphion e de la reyna Niobe, su mugier, e de sus fijos e de sus fijas, e de la deessa Latona e de sos fijos otrossi; mas por que auremos adelant en la estoria de Troya a dezir las razones del rey Tantalo e del rey Pelops, so fijo, e fue aquel rey Tantalo padre de la reyna Niobe, queremos dezir antes la razon del padre e despues la de los fijos; onde dexamos agora aqui esto pora en la entrada de la estoria de Troya, e alli uos lo contaremos.
El ueynte noueno anno del poderio de Othoniel en estas razones passo. Andados treynta annos del poderio de Othoniel, murio Mefres, rey pharaon de Egipto, et regno empos el Amenophes quarenta annos.
Andados treynta e un anno del poderio de Otoniel, regnaua Erictonio, fijo de Dardano, en la cibdat Dardania, esto es en la cibdat de Troya que auie aun estonces assi nonbre Dardania.
Andados treynta e dos annos del poderio de Othoniel, fue la deessa Demetra; e esta fue Ceres, a quien los gentiles llamauan deessa de los panes, de quien nos
auemos ya contado en esta Estoria segunt que lo diz Ouidio e los otros autores; mas Eusebio e Jheronimo dizen que en este tienpo fue. El treynta e tercero, el treynta e quarto et el treynta e quinto anno en estos fechos passaron.Andados treynta e seys annos del poderio de Othoniel, murio Beloco, rey de Assiria, et regno enpos el Bellesparo treynta annos, e fue el el dizinueue rey.
Andados treynta e siete annos del poderio de Othoniel, poblo Sisipho la cibdat Epira, e fue la cibdat Epira aquella a que despues llamaron Corinto, en Grescia, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo; et desta cibdat fue natural ell apostol Paulo, et en esta cibdat otrossi alçauan los reyes de Grescia, onde era esta cibdat muy onrrada. El treynta e ochauo anno del poderio de Othoniel en estos fechos passo.
Andados treynta e nueue annos del poderio de Otoniel, fue el rey Minos, fijo de la reyna Europa, e regno en el regno de Creta. Deste rey Minos dize Ouidio en el su Libro Mayor que fue fijo del rey Juppiter e daquella reyna Europa, de quien auemos dicho, e non del rey Asterio, cuemo dizen algunos, por que caso aquel rey Asterio con essa reyna Europa despues de Juppiter, e fizo en ella a Radamanto e a Sarpidon, reyes de los licinios, e a este Minos, rey de Creta. Et fue este Minos princep de grant coraçon et muy esforçado, e fizo grandes fechos, et lidio con los de Athenas por su fijo Androgeo, que era escolar en essas escuelas et gele mataron y, et fizo los pecheros de guisa quel ouieron a dar cadanno siete omnes que comies el Minotauro, fasta que los libro dent el infant Theseo de Athenas; et otras batallas e conquistas fizo este Minos en la carrera yendo aquella de Athenas. Et destos fechos daquel rey Minos e del Minotauro, so fijo, et de Pasiphe, su mugier de Minos, et de Phedra e de Adriana, sus fijas, et daquel infante Androgeo, fijo de Minos e de Pasiphe, el que mataron en Athenas, et de Egeo, rey de Athenas, et daquel infant Theseo, que fue muy buen uaron, e de muchos et muy grandes fechos que fizo Egeo, esse rey de Athenas, uos contaremos adelant en sos logares de muchas e grandes razones que ay y dellos.
En este tienpo fue poblada en Silicia, tierra de Side, la cibdat a que dixieron Admea.
Andados quarenta annos del poderio de Otoniel, reyno Celeo en la cibdat Eleusina e en el reyno della; este Celeo fue duna edat con Tritholomo, assi cuemo dizen Eusebio e Jheronimo. Daquel Tritholomo cuenta Philocoro que entro en una naue luenga, e esta podrie seer galea, cuemo quier que el latin la lame naue
luenga; et andido aquel Tritholomo por las cibdades de Grecia dando las semientes de los panes por las pueblas, a quel enuiaua a Grecia aquella Ceres Demetra, deessa de las miesses, que era muy amiga de los griegos por razon de los saberes que fallaran ellos, dont eran philosofos; et por aquel nauio luengo en que uieron los griegos a Tritolomo en que se reuoluie a todas partes en las aguas, gouernandol con rimos, trobaron ende los griegos e dixieron que era naue enpennolada, fascas con alas e con pennolas, e que podrie seer rescibuda en esta figura de los que la uiessen, e desta razon de Tritholomo uos diremos adelant en su lugar.Agora dexamos aqui las razones de los gentiles, e tornaremos a la estoria de la Biblia, e dezir uos emos del acabamiento de Othoniel.
Este Otoniel, juyz de Israhel, fue del linnaie de Judas, e iudgo todo su pueblo quarenta annos, como es contado, et fue buen juyz e esforçado, e mantouo la tierra bien e en paz, e murio. Et son estas que aqui auemos contadas las estorias e las razones de los gentiles que en el so tienpo acaescieron, segunt que las cuentan Eusebio et Jheronimo e los otros sabios que y nonbramos. Et murio Othoniel, e touieron los agenos so el su sennorio a los ebreos dieziocho annos; et estos diziocho annos cuentan se con los annos del juyz de adelant, segunt los hebreos, ca tal fue la su costunbre dellos, segunt dizen Eusebio e Jheronimo, que los annos quel principado uagaua entrel princep que passo e el qui uiene, que al qui entraua eran contados; et sabet que assi fue aqui e en los otros lugares que fallaredes tales auenimientos como estan en esta Estoria, e fue esto por razon que assi cuemol fincaua la tierra e el sennorio, que assil fincas el tienpo en que el reynado uagara, ca non les semeiaua guisado de dar tienpo de lo que auie de uenir al que muerto era ya.
Pves que murio Othoniel e finco el pueblo sin juyz e sin cabdiello, e non ouieron a quien auer miedo nin uerguença los hebreos, e se tornaron a sus malas costunbres e a fazer mal, cuemo antes, et non guardar su ley e crebrantar la; et demientre que ellos oluidauan a Dios, en fazer le la onrra que deuien e en guardar la su ley, oluidaua los El, en que partie la mano dellos, et daua coraçon a las otras yentes que uiniessen sobrellos; et demientre que en esto andauan, lazrauan ellos mala mientre. E pues que murio Othoniel, el primero juez que ellos ouieron, oyo Eglon, rey de Moab, la mala uida que fazien los de Israhel, e començo los a despreciar por ende e non dar por ellos nada; et pues que daquella uida non se emendauan, metio Dios en coraçon a Eglon que uinies sobrellos, e los conquiriesse e los fiziesse sieruos esos pecheros, cuemo oyestes que fiziera el rey de Mesopotamia ell otra uez, et diol por ayudas los del
linnage de Amon e de Amalec. Eglon, et estos con el, sacaron grant hueste, e guisaron se muy bien e passaron el Jordan, segunt diz maestre Pedro; et cuenta Josepho que uino a Jherico e que la conquirio, et puso seys ydolos en Galgala, e uino a la cibdat de las palmas, que dizen Josepho e maestre Pedro que fue Jherico, cal auien mudado este nonbre yl pusieron este otro. Et fizo alli Eglon cibdat de su morada, e dio la por cabesça del reyno e fizo los pecheros; et non sopo mal nin premia que les non puso de suso, et duro les esto diziocho annos, atanto que por ninguna guisa non podien sofrir ya el despechamiento e la seruidumbre que aquel rey les auie puesta. Menbraron se estonces los hebreos de nuestro sennor Dios en la grant premia e la grant seruidunbre del rey Chusaurathin, e tornaron se a querellar se dello a Ell, et El, pues que uio ques acordauan dEll, ouo duelo dellos cuemo sennor tan piadoso, et libro los daquella seruidunbre desta guisa que uos diremos.Auie estonces en los del linnaie de Beniamin un mancebo que auie nonbre Aoth, e dixieran a so padre Gera; et dize Josepho que este era omne atreuudo de coraçon, e fuert a manos pora fazer que quier, tanto que dize la estoria de la Biblia que era diestro de amas manos, et atal cuemo aquel llama el latin ambidexter, fascas de amas las manos diestro; et dio les Dios a este que los librasse daquel mal, e libro los de la manera que uos contaremos.
Los de Israhel, como es costunbre de los uassallos, enuiauan sos presentes a Eglon, rey de Moab, quando estaua en Jherico pora buscar le plazeres e falagar le, por quel ouiessen meior; et leuaua gelos toda uia este mancebo Aoth, e era ya connoscido del rey por ellos e como so priuado, atanto quel presciauan yl onrrauan los priuados del rey, yl tenien ya por buen uaron; et a las uezes yua el con sus seruientes que leuauan los presentes, a las uezes se yua el por si, de guisa que toda uia yua a el; et cuemo era ya muy connoscido con el rey, el rey non metie mientes en ningun mal en el, nin se guardaua del. Et Aoth, desque se uio en esta priuança con el rey, fizo fazer un cuchiello que taiasse de amas partes, et era de luengo tamanno como podrie seer la palma de la mano, et leuo lo cinto de yuso, iuntado al muslo diestro so un tabardo, que diz maestre Pedro que uestie, que era fecho quadrado, quales los auien en costunbre de traer los caualleros daquella tierra e daquella sazon, et tomo sus presentes como solie, e fues poral rey, e leuo gelos. Et dize Josepho en este lugar que era el tienpo a que dizen estiuio, que es cuando faze las mayores calenturas dell anno, et que cato Aoth ora en que estudiessen pocos con el rey; et aquel dia quando el llego al rey con sus presentes, era ya la siesta de medio dia a arriba, et las guardas del rey esparzudas ya todos los mas, e ydos a comer e a folgar con la grant calentura que fazie; et Aoth entro
con sus dones al rey, et fallol o se estaua apartado en su camara fria pora anparar se de la calentura, e non estauan con el si non los donzelles e sos sergentes pocos; e diz que era el rey Eglon muy gruesso, e quando lego Aoth con sus dones e sos presentes cuemo solie, plogo al rey con el; et desque ouo dadas aquellas cosas que traye, enuio a aquellos que uinieran con ell, e salio con ellos fasta Galgala, o eran los ydolos que pusiera y aquel rey Eglon; et tornosse luego solo al rey, e fallol o seye solo en su siella, e dixol: «Poridat auia de fablar contigo, si te ploguies.» Mando estonces el rey a los donzelles e a los sergentes quel dexassen el palacio e se saliessen todos fuera; ellos fizieron lo, e fueron se, e finco el solo en la camara o cenaua en uerano; et entro Aoth e desque se uio appartado con el, quisol ferir e ouo miedo que nol podrie dar ferida dont le matasse yl acallantas, seyendo el en su siella como seye, et por tal que se leuantas dixol assi: «Una uision ui en suennos que me mando Dios que te dixiesse.» El rey fue alegre con aquella palaura quel oyo de la uision del suenno quel dixo quel contarie, e leuantos de su siella con gozo. Aoth touo presto el cuchiello con la siniestra mano, et diol por el coraçon, e tan grant fue el colpe que tod el mango entro con el fierro por la llaga a dentro, et crubiol la grossura la llaga.Aoth desquel ouo ferido, dexol el cuchiello assi estar en el cuerpo, et cerro bien las puertas del palacio con sos berroios de la parte o estauan los sergentes, e salio el por un postigo que estaua de la otra parte del palacio, e fuesse callando; e desque se traspuso, fuxo quanto pudo, que non dixo a ninguno nada de los del rey. Et dize en la Biblia que Eglon, luego que fue ferido, luegol salieron las uiandas por las poridades de la natura; los sergentes cuedauan que durmie el rey e que se yazie folgando, et ellos otrossi echaron se a dormir; mas pues que uieron que tanto estaua el rey que los non llamaua, fueron al palacio, e quando entraron, uieron las puertas daquella camara cerradas, e el non les dizie nada, dixieron entressi: «Por uentura alguna cosa esta faziendo de lo que la natura non puede escusar.» Et non sabiendo ninguna cosa daquel fecho, estudieron esperando tanto que se yua ya faziendo tarde, cuemo de uiesperas a arriba; et desque uieron que tanto tardaua que non les dizie nada e que ninguno non abrie la puerta, uinieron ellos e aduxieron la laue, e abrieron la, e entraron a la camara, e fallaron le muerto; et tanto ouieron el espanto que se salieron cuemo de sentido, et tornosse luego toda la cort del rey Eglon en grant lloro e en grant llanto, que en ninguna otra cosa non pararon mientes si non en lorar su sennor.
En tod esto Aoth fuxo quanto pudo, et E luego que llego a los suyos de Jherico, que estauan echados de su uilla et andauan esparzudos por otros lugares,
descrubio les lo que auie fecho, e auiuolos, e castigo los cuemo se esforçassen a deffender su franqueza; et passo el allent del logar de los ydolos, dont oyestes ques tornara el rey, et uino a la cibdat de Sarrath, que era en el mont de Effraym; et luego que fue alli, tanxo una uozina. Et dize Josepho que su costumbre era que trayen de sus padres los ebreos, de tanner uozina quando el pueblo querien ayuntar. Et los de Israhel, luego que lo oyeron, llegaron se grandes conpannas e uinieron a ell, e uieron le alegre de cara, e dixieron le: «¿Que es esto?» Respuso les el: «Tret comigo, ca Dios non metio en las manos a nuestros enemigos, los de Moab.» Ellos fueron mucho alegres, e uinieron con el, et fueron e prisieron los unos uados poro passauan a tierra de Moab, los otros uinieron alli o yazie muerto Eglon, et estando los suyos faziendo duelo por el desacordados, que les non uenie en miente de al, firieron sobrellos e mataron de tres mill a arriba dellos en aquel lugar, segunt dize Josepho, que ante que se nunqua huuiasse llegar la huest, e coger se a armas; e los que dent escaparon, fuxieron a los uados del Jordan pora passar a su tierra e escapar, et los otros de Israhel, que tenien los uados presos, dieron salto, e firieron en ellos, e mataron los todos que non escapo ninguno dent, pero que eran rezios, e fuertes e buenos omnes de armas, segunt diz la estoria de la Biblia, et fueron quebrantados aquel dia del poder de los de Israel.Et desta guisa se libraron los hebreos de la seruidunbre de los de Moab, e finco por bueno Aoth e por omne sabio e que auernie muy bien en mantener el pueblo: e fizieron le todos juyz de Israhel, cuemo oyestes que fizieran a Otoniel; et Aoth auino y muy bien, e deffendio los muy bien, e mandaua los en paz, e folgo la tierra en los dias daqueste. Et uisco Aoth en su iudgado ochaenta annos, e fino. Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, et tornaremos a contar de los fechos de los gentiles que acaescieron en aquellos ochaenta annos que dixiemos que judgara Aoth en el pueblo de Israhel.
Contado uos auemos ante desto en las razones del tienpo de Othoniel, juyz de Israhel, andados siete annos de quando el fuera juyz, de cuemo muriera el rey Erictonio de Athenas, et regnara enpos el Pandion, su fijo, e ouiera esse rey Pandion estas dues fijas: Promne et Philomena; e passo desta guisa el fecho daquel rey Pandion los treynta e quatro annos del su reynado fasta que llego esto al tienpo de Otoniel, juyz de Israhel; et en los primeros annos de quando Otoniel començo a seer juyz de Israhel leuantaron sele guerras a aquel rey Pandion, et este Pandion salio rey manso e de paz contra sus fronteros, e mesurado e bueno contra sus vassallos, e mantenie su regno en paz e en iusticia; et en tod esto caso e fizo aquellas dos fijas que dixiemos Promne e Philomena. Estas infantes salieron amas
muy fermosas, e muy grandes duennas e de muy buenas costunbres, et caso Pandion a Promne con Thereo, rey de Grescia, et este casamiento acaescio por la connoscencia e el auenimiento que uos contaremos agora aqui.Andado el primer anno et el segundo de quando Aoth fuera juyz de Israhel, el rey de la Barbara que yazie so Pontho, assi como cuenta Ouidio en el sesto del su Libro Mayor, tomo contienda contra aquel Pandion, rey de Athenas, et saco muy grant huest e muy conplida de omnes de armas sin cuenta, e uino sobre Athenas. Et los reynos fueron pequennos de comienço, e eran derramados aun estonces, ca despues, lo uno por casamientos, lo al por conquistas, ca se non guardauan los unos de los otros como eran gentiles, ayuntaron se los reynos unos con otros e fizieron se mayores, como son agora. Et el rey Pandion era ombre bueno, e de dias e desusado de armas, por luenga paz en que auie ueuido en su reyno; et lo uno por esta razon, lo al por que auie menor poder que los barbaros que uenien sobrel, ouo mester ayuda; e Thereo de Tracia estonces era mancebo, e omne de gran coraçon, e muy bueno de armas, e uezino e amigo del rey Pandion; et Pandion, quando se uio en aquella quexa, fizo lo saber a aquel rey Thereo e enuiol pedir su ayuda e quel acorriesse.
Thereo, assi cuemo dize Ouidio en el sesto del so Libro Mayor, era muy husado de armas, e auie muy grant nonbre dellas uenciendo a aquellos con quien se tomaua: et como estaba todo presto e guisado, e tenie muy a mano quanto era mester pora guerra, cogios con muy grant poder. Et pues que contra los barbaros era, vino luego a tierra de Barbaria, et enuio de comienço sus uarruntes a la hueste de Athenas a saber si se partirien, o cuemo farien luego que del sopiessen, et que gelo fiziessen luego saber aquellos sus mandaderos lo que ende aprendiessen; et el dio consigo por tierra de Barbaria, e corrio toda la tierra, e preola, e començo la a crebrantar e destroyrla de mala guisa; et los barbaros, ueyendo se muy mal trechos dell, e non se sabiendo dar conseio, fizieron lo saber a sus reyes que eran sobre Athenas; et ellos, luego que estas nueuas sopieron, partieronse e enuiaron de su poder a la tierra una pieça. Thereo ouo de sus mandaderos estas nueuas, e como quier que el pudies assaz con los que eran en Barbaria e con los que uiniessen, non se quiso y detener mas por acorrer a Athenas, pues que sopo que la huest era partida et fecha menor; e dexo aquello e uino quanto pudo, e desbarato en la carrera a aquellos barbaros con quien se encontro, e gano alli algo dellos, armas et otras cosas, e fuesse quanto pudo. Et los reyes barbaros que yazien sobre Athenas, luego que oyeron las nueuas cuemo uenie el rey Thereo en ayuda del rey
Pandion, et sopieron quanto auie fecho en los suyos, cuemo sabien dantes el prez que auie de harmas, peso les mucho con ell, e desmayaron de mala guisa, pero non por que ellos dexassen de fazer en la guerra todo su poder, segunt el su fardiment.Et leuantaron se luego los barbaros de la cerca de la cibdat, e arredraron se dent un trecho de tierra, et pararon se de guisa que quando Thereo uenies de la una part, e los de Athenas que uernien de la otra, que los non cogiessen en medio por que los matassen todos o les fiziessen grant danno en su huest; et pero en el cabo non lo pudieron fuyr, ca el rey Thereo que era muy ardit e muy sabidor de armas, partio sus conpannas ante que llegasse a ellos, et sopo las carreras que los barbaros podien auer, si en foyda los pudiessen meter, et el uino a ellos por la carrera mas ancha, e echo les ell otra su companna en celada por otra salida que auien ellos, si mester les fuesse e se en priessa uiessen. Et enpos esto enuio encubierta mientre so mandado al rey Pandion que se guisasse con la conpanna que touies e saliese contra los barbaros de parte de la cibdat, ca el uenie de la otra e coger los yen en medio, e que les farien ueer lo que ellos alli uuscaran con su soberuia, e fizieron lo assi. Et assi cuemo llego el rey Thereo a los barbaros, e les uio sus azes paradas e muy bien guisadas, paro el luego las suyas, e ordenolas otrossi, et dio caualleros a mano que les cometiessen. E los barbaros salieron luego a ellos; e aquellos caualleros que Thereo enuiara guisaron cuemo souiessen los barbaros contral sol de cara, que es muy grant estoruo en la batalla contra aquellos a quien el sol da en las caras. Thereo, pues que esto ouo guisado, cometio los ell, et ellos otrossi non le couardaron, e llegaron se e firieron se muy de rezio, tanto que ora ouo y que espeso souo la fazienda quien la uencrie; et teniendo los Thereo en este arrequexamiento, enuio mandado a la celada que les echara, et salieron ellos de la una part e el rey Pandion de la otra, e cogieron los en medio, e fizieron en ellos muy grant mortandat, et otrossi ellos en ellos, ca eran aquellos barbaros buenos caualleros de armas; pero en el cabo ouieron se a uencer los barbaros, ca eran menos, e cercaron les los otros de muchas partes, dont ellos se non guardauan nin metieron mientes, et cogieron se por montes, e por ualles, e por carreras, e por fuera de carreras e poro quier que les acaescio, e fuxieron, e fueron se assaz desbaratados e maltrechos; e desta guisa esparzio Thereo de Athenas, e segudo a los barbaros de la cerca dessa cibdat de Athenas, assi cuemo cuenta Ouidio en el sesto del so Libro Mayor
Uençuda la batalla et desbaratados los enemigos e segudados, cogieron se el rey Pandion e el rey Thereo, e entraron a la cibdat de Athenas: et fueron muy grandes las ondras que el rey Pandion e los suyos alli fizieron a Thereo e a los sos, e muchos otrossi los otros plazeres,
e muchas las nobles donas que fueron dadas, a las unas e a las otras partes. Et uio estonces alli Thereo a las infantes Promne e Philomena que dixiemos, fijas del rey Pandion, e pagosse mucho dellas, et uinieral a coraçon de pedir ell una por mugier, ca non era el casado, mas pero touo por meior de tornar se daquella uez pora su tierra, e fablar se con sos ombres buenos de so reyno; et daquella uegada callo, que se non descrubio a ello mas, e espidios de Pandion e de las infantes, e partieron se por muy pagados unos dotros, et en la razon daquel casamiento damas partes metieron y mientes en sos coraçones, maguer que se callaron todos. Et fuesse Thereo daquella uez pora su regno de Tracia, et fizo luego sus cortes, e los sos fueron muy alegres con ell por que fuera tan bien andant en su yda e en su uenida, et troxiera de si grant prez et grant onrra, e sonaua por todas las tierras. Et ell, pues que ouo fablado muchas cosas con ellos, fabloles en razon de so casamiento con una de las fijas daquel rey Pandion, e conto les todo el fecho como era; et ellos respondieron le que pues que el sabie toda la fazienda del rey Pandion, e de su casa, e de so reyno e de so poder, que fiziesse y de cuemo el touies por bien, ca de quanto el fizies todo lo ternien ellos por bien.Estonces el rey Thereo guiso sus omnes buenos e onrrados, e enuio los al rey Pandion a demandar le una de sus fijas pora casamiento. Pandion uio cuemo era Thereo buen cauallero darmas, e poderoso de aueres e de yentes, e como uiniera en su ayuda, e comol fiziera su acorro muy bueno e a muy buen tienpo, de mas que casaua bien su fija, e dio gela; et fueron fechas las bodas quales pertenesçien entre reyes tan ricos, e tan poderosos, e tan nobles e de tan de alta sangre, ca era Pandion fijo del rey Erictonio, que uenie del linnaie del rey Juppiter, et desse mismo linnage de Juppiter uenie otrossi el rey Thereo, assi como cuenta Ouidio en el Libro Mayor. Este casamiento, segunt aquello en que se dio en el cabo, non fue bueno. E llamauan los gentiles a la reyna Juno deessa de las madrinas, e Himeneo de los padrinos; mas dize Ouidio que en aquel casamiento nin fue Juno, nin Ymeneo, nin gracia de bien; et otrossi dixieron los gentiles Heumenides por rauias del infierno et buffo por mal aguero, et estas rauias cuenta Ouidio que yguaron el lecho a Thereo e a Promne en so casamiento, et que souo el buffo essa noche sobrel su palacio llamando e faziendo mal aguero; et con esta aue fueron ayuntados Thereo e Promne.
Et gozosse mucho toda Tracia con este casamiento, e gradescieron lo mucho a Dios, e mandaron por toda la tierra los poderosos e toda su clerezia que fiziessen fiesta el dia en que este casamiento fue fecho, et otrossi el dia en que les nascio un fijo que ouieron, a que llamaron Ythis, e que por tales guardassen todos aquellos dos dias en el anno en toda su uida. Et non sabien nada del cabo que aurie aquel fecho, e desta guisa se asconde a muchos el pro en muchas cosas.
Et fechas sus bodas, fueron se Thereo e Promne pora so reyno de Tracia, et enprennosse Promne e fizieron alli su fijo Ythis. Et a cabo de cinco annos despues de su casamiento esus bodas, auie Promne grant desseo de ueer assu hermana e assu
padre, et un dia començo a falagar a su marido Thereo con sus palauras buenas e alegres e falagueras, e mostrar le muchos mas plazeres que non solie; et desquel touo bien aplazentado, dixol assi: «Rey sennor, si ell mio amor uos por alguna cosa tenedes e uos bien me queredes, uos bien sabedes que se fazen ya muchos annos que uos e yo casamos, e yo despues nunqua ui a mio padre nin a mi hermana donna Philomena, e muero con desseo de mi hermana, e querer la ya uer muy de coraçon. Onde uos ruego e uos pido por mercet que, o enuiedes a mi a ueer a mi hermana, o guisat por que uenga ella ueer a mi.» Et desi, por falagar le e enamorar le mas por ello, començol a atuar, e dixol assi: «Sennor, si tu esto fazes por mi, tu yras alla e prometras al mio padre, to suegro, que luego gela enuiaremos a poco de tiempo, et si me das a ueer mi hermana, dar me as grant don e guarir me as toda.» El rey, pues que uio que la reyna tan a coraçon lo auie e tantol rogaua, otorgol que lo farie de grado.Thereo, rey de Tracia, pues que otorgo a la reyna quel yrie por la hermana, mando luego guisar las naues e los otros nauios, ca por mar auie a yr; e guiso el rey Thereo muchas donas e muchas abtezas que leuas consigo, et pero non con tan mala entencion a quan mala despues recudio; et desque ouo guisadas todas las cosas que quiso leuar, entro en sus naues, e fues pora Athenas, e arribo a un puerto que dizien el puerto Piro, e dalli se fue a Atenas. El rey Pandion, luego quel llego el mandado cuemo uenie el rey Thereo, su yerno, saliol a rescebir muy onrada mientre; et desque ouieron sus palauras de sus solazes, e de preguntas de sus conpannas e de sus tierras cuemo les yua, entro el rey Thereo en la razon por que uiniera e dixo assi: «Rey Pandion, loado a los dioses que fazen todas las cosas, uos auedes ya nieto de uuestra fija Promne, et auie uuestra fija muy grant sabor de ueer a uos e a su hermana o que fuesse su hermana a ueer a ella, et por que el camino era luengo, mayor mientre por mar, pora los ninnos pequennos cuemo es uuestro nieto, fallamos entre nos por mas guisado e mas sin enbargo de uenir yo por donna Philomena que non uenir ella e vuestro nieto con sus compannas aca; onde uos rogamos comoa padre easennor con quien tamanno debdo auemos, que uos que mandedes a donna Philomena que uaya comigo a su hermana, ca uerdat uos digo e uos prometo que luego man a mano uos la enuiemos.» En tod esto auien enuiado por donna Philomena, que era y en los palacios de su padre, e uino luego; et cuenta Ouidio que muy bien uestida e muy bien guisada a marauilla, e aun diz que mas guisada uenie de fermosura que de tod el otro guisamiento, ca era grant e muy fermosa; et dize Ouidio que el rey Thereo quando la uio uenir tan fermosa e daquel contenent, que se enamoro della luego a la ora, et fue el amor tan grant que assi se encendio ende el rey Thereo cuemo se encienden del fuego las ariestas secas.
Cventa Ouidio en estas razones que derechera era la faz de Philomena de enamorar dessi daquella guisa a tod omne, mas pero dize que el rey Thereo e los de Tracia de natura auien sienpre de seer omnes muy de mugieres, e dar se a ellas muy de ligero; onde ayudaua a Thereo en este amor la maldat de la su sangre e la natura de la tierra dont era e biuie. Et tanto fue ell encendimiento del amor en el, que non fue cosa a que se el non metie a pensar como podrie auer a Philomena: et a las uezes le uenie a talant de dezirlo a las duennas della, e pechar les quanto ouies por que gelo andudiessen e gela recabdassen; a las uezes al ama que la criara, et dar le tanto por quel fiziesse quebrantar la lealtat que y deuie guardar; a las uezes a Philomena misma, e cometer la con muchos e muy grandes dones; et desque la cometiesse e de otra guisa lo non pudies acabar, de dar le todo su reyno, e aun si por aqui se non fiziesse, metio mientes en robar la, e desque la ouies robada, tener la e deffender la por batalla a quien leuar gela quisies; et tan sin mesura se encendio en el amor e de guisal priso, que nol finco manera ninguna que el non asmasse poro auer la pudies, e non se podie ya sufrir de lo non descrubir por alguna guisa. Et quanto el rey Pandion se detenie, que non uenie luego a otorgar le que gela darie, el nunqua de al se trauaiaua si non daquella razon, et si dos palauras dixiesse de alguna otra cosa, la una desto serie; e el era muy bien razonado, mas dize Ouidio que aun meior razonado le fazie el amor; e cada que rogaua mas que non deuie que gela diessen, sienpre dizie que donna Promne gelo mandara assi; et ayudauas de razonar lo que querie, e a quexar lo so el nonbre della. Et tanta fue en el la quexa del amor que començo a llorar, diziendo que Promne gelo mandara assi fazer si dotra guisa lo non pudies acabar. Aqui dize Ouidio sobresta razon: ¡O Dios, quanta es la ceguedat que en los sentidos de los omnes yaze que Thereo, en guisar aquella nemiga que querie, era creydo e tenido por piadoso, et dauan le del peccado alabança, non lo entendiendo! Et sobresto como uenie la malandança que Philomena querie esso mismo que Thereo, pero quanto era en la yda de la uista de su hermana, ca de lo al nin entendie ella nada nin lo quiso ella nunqua; et començo de abraçar a su padre, e traer los braços por el cuello e por los onbros, e rogar le muy affincada mientre con muchos falagos, e conyurar le por la salut quel otorgas de dexar la yr a ueer a su hermana. En tod esto cataua Thereo a Philomena, e quanto mas la cataua, tanto mas se deleye por ella, et quando ueye cuemo uesaua ella a su padre e cuemol tenie los braços echados al cuello, tal le era como aguijones de lo que desseaua, et quantas uezes ella abraçaua a su padre yl besaua, tantas el desseaua seer padre, ca non le serie menos piadoso que ell.
Uençudo fue el rey Pandion por los afincados ruegos del rey Thereo e de Philomena, su fija, et ouo les de otorgar lo quel pedien, e fue Philomena muy alegre, e gradescio lo mucho a su padre; et ella como duenna sin uentura touo quel auie acaescido muy bien a ella e a su hermana, la reyna, e que eran bien andantes en lo que fueron despues muy lorosas e aterradas. Et en tod esto leuantaron se ya destas razones, e fueron daquella uez muy alegres a comer e aluergar; et maguer que annocheciera e durmien todos, nunqua el rey Thereo en toda la noche pudo dormir, penssando en el mal que auie començado, e asmaua como farie con ella todas aquellas maneras que podrie fazer, si en su poder la touiesse ya.
Otro dia mannana, non auie ya feyuza de ueer el dia con grant cobdicia que auie de uenir a lo que desseaua, e leuantos luego ante que amanesciesse, et fizo leuantar todas las conpannas e guisar se poral camino, antes que se demudasse el coraçon al rey Pandion e fizies al. Et el rey Pandion leuantosse otrossi buena mannana pora enuiar los, e espidiensse uno de otro, e tomaron se por las manos, e començo el rey Pandion a llorar con piedat de su fija que partie dessi, et dixo al rey Thereo: «Rey Thereo, tu eres mio yerno, casado de mi fija, por que e yo razon de querer te bien, e te amo como a fijo; e pues que mis fijas amas quisieron esta uista e quesiste lo tu otrossi, piedat me mueue a ello, et yo do te a Philomena, mi fija, que la lieues a su hermana, et ruego te et coniurote por la lealtat e por el debdo del parentesco que entre nos ha, e por los nuestros dioses que tu la guardes como padre. Et luego que se uieren ella et su hermana, que luego me la enuies, ca tan poco non la ternedes alla que a mi mucho se me non faga. Et tu, fija, otrossi por el debdo que comigo as, te ruego que te non detengas alla poco nin mucho, ca assaz ay en que, en yr ver tan aluenne a tu hermana.» Et rogando la e mandandol que se le non oluidas de tornar se luego a ell, si alguna piadat auie en ella, e començo la a besar llorando grieue mientre de sus oios, e cayendol las lagrimas por la cara; e pues quel prometiera Thereo e ella que assi serie complido como el mandaua, tomo los a amos las manos e fizo les fazer pleyto et omenaie que assi fuese, et ellos fizieron gele; e desi rogoles quel saludassen a su fija e a so nieto e en cabo a penas les pudo dezir con uoz complida: «Yt con salut», ante los muchos solloços e grandes que daua. E dize Ouidio en el sesto del su Libro Mayor que gelo dio el coraçon alli al rey Pandion, e que se ouo miedo del mal que oyredes quel acaescio despues, et que era aquello cuemo que gelo adeuinas la uoluntat.
Et pues que Thereo e Philomena fueron en los nauios e allongados ya del puerto, dixo Thereo: «Nos uencimos desta uez e comigo uan los mios desseos.» E non cabie en si con alegria, et el barbaro desmesurado a penas se podie tener de non cometer alli, ante todos, el fecho
desguisado e malo que tenie en coraçon; e nunqua los oios tiraua della, dont pone Ouidio aqui esta semeiança e diz que assi cuemo el aguila quando tiene fijos en el nio e caça la lieure, et lieua la, e pone la en el nido ante los fijos, e ella non es aun muerta, e ell aguila esta la remirando, e la lieure non uee guarida del mundo nin la a, assi diz que estaua catando Thereo a Philomena, et assi estaua Philomena alli en yuyzio como la lieure en el nio, non metiendo ella mientes dantes en tal fecho.Pves que passaron la mar e salieron a tierra, començaron de yr su carrera, e luego a la primera jornada, ca non quiso Thereo detener mas lo que mucho cobdiciaua, e fuesse luego en la carrera appartando de las otras conpannas, leuando a Philomena por la rienda como por onrra, ca assi era, faziendo lo ell dotra guisa a buena entencion; et desque se fueron las conpannas adelantando tanto que se non auien ya a oio ellos e Thereo e Philomena, desuios Thereo con la infante, e dexo la carrera poro auien de yr, e dio con ella por unas seluas adentro, que eran muy antiguas e muy pauorosas, e llenas de serpientes, e de uestias brauas, e de mucha mala uentura por que estauan yermas; pero cato Thereo contra adelant e uio estar una choça duno que criaua uacas en aquel mont, e descendio el alli antes que ella llegasse e trauo de Philomena pora descender la otrossi. Ella, quando aquello uio, entendio el mal que querie seer, e dixo assi: «Cunnado ¿que es esto? ¿En que tierra somos, que non ueo a ninguno de nuestras conpannas nin rastro dellas si non montes muy desiertos, e yermos, e guisados pora seer llenos de bestias saluaies e de mucho periglo?» Dixol el assi: «Amiga, nuestras conpannas non uienen por aqui, nin es esta la nuestra carrera e yo uos tornare alla; mas aduxe uos agora aqui en appartado por fablar conuusco, et por que non nos detengamos mas en ello, digo uos que quiero fazer conuusco como faze varon con mugier; et uos, por seer bien aconseiada, queret esso mismo comigo, ca uos fare yo despues quanto uos quisieredes e mandaredes.» Philomena quando esto oyo, pesol mucho de coraçon, e queriendo se razonar como eran cunnados e quanto debdo auien en uno, e cuemo non podrie seer por ninguna guisa que ante Dios e ante los omnes non fuesse tenida por una de las mayores nemigas que seer podrie, non le dio Thereo uagar, et tomo la yrada mientre, e descendiola, e dio con ella a tierra, e forçola. Et dize Ouidio aqui en este lugar e los otros que desta estoria fablan, que forço a uirgen e mugier sin todo acorro, dando ella muchas uozes e muy grandes, si uernie alguno qui la acorriesse yl desuiasse aquel tuerto, e aquella fuerça e mal, et llamando muchas uezes a so padre el rey Pandion, como si el estudies en lugar dont la pudies oyr e socorrer, et otrossi muchas uezes a su hermana Promne, como es natura e costunbre de las donzellas de llamar e dar assi uozes, et sobre todo a los sus dioses mayores que ellos auien.
En este lugar pone Ouidio unas semeian-
ças de la manera a que se paro alli Philomena, e diz que tremie como la cordera, a quien prende el lobo e la llaga, e le escapa ella despues de la boca, et maguer que esta segura ya, cuemo entre los pastores e los canes que la tollieron al lobo, yl semeia aun a ella que non esta segura, e trieme de guisa que a penas se puede tener en las piernas, atal dize Ouidio que se paro Philomena e que atal estaua; e aun dize mas: que cuemo la paloma a quien prende el aguila o el açor, e se le salle ella de las manos, e estan remoiadas las plumas de la sangre quel salio por las llagas, e non esta aun segura antel grant miedo, mas que se teme de las unnas a que estido apegada, et esta aun con pauor de sobreuienta mala de cabo.Pves que entro Philomena en su acuerdo, echo las manos en su cabesça, e ronpio los orales que traye en ella, e echo los aculla, e messosse toda, e rascos e lloro mucho, e desi alço las manos al cielo, et dixo assi contra Thereo: «¡O barbaro, en tos fechos crueles e tu cruel! Nin te mouieron los ruegos nin los mandados del rey mio padre con las sus piadosas lagrimas, nin la guarda de mi hermana, tu mugier, nin los derechos del casamiento que a entre ti e ella, nin la mi uirginidat; todas estas cosas turuieste, et yo, peccadora, a tuerto so fecha conblueça de mi hermana, e tu doble marido de amas. Sobresto tu eres mio enemigo et tu la mi pena, si yo alguna deuo auer, et pues que assi es ¿por que me non sacas ell alma, por que te non finque ninguna nemiga de fazer? E quesiera yo muy de grado que lo ouiesses fecho antes que ouiesses dessonrado mio cuerpo, e echado la mi alma en pecado mortal, sin que fuera yo, si tu assi fiziesses; et pero non le e, ca so forçada. Mas si los celestiales esto catan, si las deydades de nuestros dioses son alguna cosa e si todas non perescieron comigo, yo non se quando sera, mas non me alograras; yo non catare la tu fonta nin la tu uerguença e dire los tus fechos; et si yo puedo, uerne a los pueblos, e si me touieren cerrada, enllenare de querellas las seluas e moure las pennas que uieron e saben el mio mal que me tu feziste, e oyra esto el cielo, e oyr lo a Dios, si algun Dios a.»
El cruel princep fue muy sannudo por estas razones et sobresto ouo el miedo non menor que la sanna, assi cuemo cuenta Ouidio, et tomo la por los cabellos e atole las manos atras; et en tod esto Philomena paraua la garganta que la degollasse, pues que uio la espada, asmando que aquello querie fazer. Thereo fizo una mordaça de fust; e en fablando Philomena, echol aquella mordaza en la o lengua, e tirogela a fuera; et desque la ouo bien tirada affuera quanto el quiso, saco la espada e taiogela, llamando ella sienpre mientra pudo el nombre de so padre; et pues que la lengua ouo taiada, mouie la rayz, ca non tenie al, e yazie en tierra tremiendo e enuiando de si murmurio, ca non uoz ninguna, ca non auie ya lengua con que la formar; et dize Ouidio que la lengua corta andaua saltando
por tierra cuemo el rabo de la culueura quando gele taian, e yua uuscando a su sennora. Aun empos esta nemiga, dize Ouidio que se trauaio el mal rey de auer con ella lo que la primera uez, e que lo fizo.Pves que esto ouo fecho Thereo en Philomena, tomo la e dio con ella en aquella casa del uaquerizo que uos dixiemos que estaua y de cerca, e fallo y la mugier desse pastor, e el andaua y a cerca con sus vacas, e enuio Thereo por ell, et uino el pastor luego, e appartolos Thereo a el e a su mugier, e dixo les assi: «Esta duenna es mi parienta e de grant guisa, e trayo la yo muy dolient, e leuaua la pora dar la a la reyna, mi mugier; et lo uno por la luenga carrera, e lo al por la mar que passamos e por los muchos trauaios que y ouiemos, dont ella non era ducha, adolescio en la lengua e cuedo que la a perduda; e yo non la querria leuar tal a mi mugier, ca auria ende uerguença, e yo e ella grant pesar, et quiero la aqui dexar a uos por mas encubierto; e uos tomat la, e guardat la mucho, e penssat me muy bien della de quanto ouieredes, et nunqua lo sepa ninguno por los oios que tenedes en las cabesças.» Et desi dixo al pastor: «Yras tu a mi encubierta mientre, que non lo sepa omne del mundo si non yo e tu, e dar te e quanto mester ouieres pora ella e pora uos, e adelant sera cuemo yo mandare.» Et el pastor e su mugier, ueyendo personas tan ondradas e duenna tan mal trecha, otorgaron que lo farien assi, mas con duelo del maltraymiento de la duenna que de otra guisa, ca les non descrubio que el era el rey.
Thereo pues que esto ouo fecho, caualgo e tornosse al camino, e cogiosse tras su conpanna quanto pudo, et desque los alcanço, començo a llorar muy fiera mientre e dar se a punnos; ellos dixieron le: «¿Que es esso, sennor, o como uenides assi llorando e todo ensangrentado, e o dexastes a donna Philomena?» Et ell lorando e solloçando con falsedat non gelo podie dezir fasta que trauaron del, e fueron le amanssando, e sacando dello, et dixo les assi estonces: «A me contescido lo peor que nunca podrie, como a omne malandant e a rey desauenturado, et quiero uos lo contar cuemo.
Yo e Philomena nos ueniemos amos en nuestro solaz, como uistes, e posponiendo nos e adelantando uos, uos traspuesiestes que uos non auiemos a oio; e non metiendo yo mientes en ello, salimos nos de la carrera; e cuedaua yo que se tornaua el sendero a la carrera como contesce en los caminos grandes, e fumos nos por el, fasta que quando lo catamos, auie dado connusco dentro, en medio de
las seluas uieias como estauan de antigo, lugar muy tenebregoso, e de muy grant pauor et lleno todo de bestias malas brauas. E nos estando alli en an logar, ueyendo como auiemos errado e poro nos tornariemos al camino, a las bozes que dauamos por la quexa de nuestro yerro, salieron de tras una penna quatro leones, e con celos de las leonas, dieron salto en nos; e yo, quando los ui, meti mano a la mi espada, e ellos con miedo del fierro dubdaron me, e echaron mano en Philomena; et mientre yo me reboluia por ferir en ellos et que antes matassen a mi que non a ella, antes que yo uuiasse, la ouieron fecha pieças e comida, que non dexaron della all si non los pannos despeçados; e pero yo feri de la espada ya quanto al uno de los leones; et uedes aqui la sangre.» E saco la espada e mostro gela, et la sangre era de la lengua de Philomena; e dixo les: «Amigos, esta es la razon por que yo lloro e me daua a punnos en mi cabesça; onde uos ruego a todos, cuemo a mios naturales, que me ayudedes a escusar ante la reyna mi mugier en razon de la muerte de Philomena; pero temiendo yo de non seer de la reyna tan bien creydo como deuo en la muerte de su hermana, ruego uos e pido uos lo, quel digades ende esta otra razon: que nos murio sobre mar, et con miedo de periglar y con ella que la ouiemos a echar en la mar Et desto uos demando a todos pleyto et omenaie, so pena de los cuerpos, que ninguno non diga ende al; et fago uos yo otrossi aqui luego pleyto e omenaie que uos nunqua fallesca, e que parta conuusco los bienes de mio reyno fasta que ponga las uuestras faziendas en los meiores estados que yo pudiere.» Et otorgaron le alli todos este pleyto et fueron en ello, tan bien los de Philomena que uenien con ella de casa de so padre como los otros; e desi fueron se su carrera, et lo que es marauilla, segunt cuenta Ouidio, sufrio el cruel e desmesurado Thereo de uenir a Promne despues que esta nemiga ouo fecha.Promne, luego quel uio, preguntol por su hermana, et el tenie castigadas todas sus compannas aquellas que fueran a Athenas e con el uinieran so pena de muerte, que ninguno non dixies nada si non lo que el. Et quando le pregunto su mugier por su hermana, començo el a llorar e hemer fiera mientre con assacamiento de falsedat, et contol como se les muriera en la carrera sobre mar e cuemo la non osaran tener ca periglarien por ello, assi que la ouieron a echar en el agua; et en tod esto lloraua el muy fuerte. La reyna era buena duenna e cosa simple como fija de buen rey e sin todo mal; e quandol assi uio llorar, crouol que uerdat le dizie. Estonces se ronpio ella los uestidos que traye muy nobles texidos con oro e con plata e fechos a grandes noblezas, e messosse toda e rascosse, e uistios de pannos de duelo, e paro lecho por ella, e obro un luziello muy noble, et fizo muchos sacrificios e oraciones, e dio mucho por su alma, e lanxo e fizo duelo muy grand cuedando que era muerta, non sabiendo el mal fecho que
y auie contescido poro uino todo el mal como oyredes adelant.Acabado un anno enpos esto auie ya Philomena sana la cortadura de la lengua, mas non que fablasse nin fablo nunqua despues. Et buscaua Philomena que podrie fazer por salir dalli e non fallaua que; si quisies foyr, tenien la encerrada e aguardada por mandado de Thereo, e non auie ella ende el poder, ca maguer que aquella morada era choça o casa de pastor, pero cuenta Ouidio que cerrada era de buena paret de piedra dont non podie salir Philomena menos de mandado; et ella otrossi, cuemo non auie lengua e era muda, non podie mostrar so fecho si non por gesto. Mas dize Ouidio que grant es el engenno e la sabeduria del qui el dolor a, et que el arteria e la sabeduria estonces uiene a ombre quando se uee en la mesquindat; onde dize otrossi otro sabio que en la mesquindat es sabio ell ombre e que el qui se duele de alguna cosa, esse suele seer mas artero como que aprende. Et Philomena por sus gestos que ella sopo fazer dio algo de lo que ella tenie a un seruiente daquella cabanna, e enssennol como fuesse a la cipdat yl aduxies panno e seda e aguias; e el seruient fue e aduxo gelo bien como ella mando. Et ella, pues que lo ouo, paro su tela e texiendo e margomando fizo en aquell panno toda la carrera de Thereo: de como mouio de su tierra, e se espidio de donna Promne, e fue e passo la mar, e uino al rey Pandion a Athenas, yl pidio a ella, e gela dio el rey Pandion, e uino se ella con el, et passo otra uez la mar, e se aparto de sus conpannas con ella, e la leuo a aquellas seluas, y la forço yl corto la lengua, et la dexo despues alli en aquellas establias de aquel pastor, et comol corto la lengua. Et assi lo margomo ella alli todo e lo inxirio con filos uermeios entre los braços, de guisa e tan sotil mientre, que de poco entendimiento serie quien toda la estoria non entendies muy bien por alli, ca estonces, de labrar de aguia, en el mundo non sabien duenna par a esta Philomena.
Et tomo ella esta tela muy bien collecha e enbuelta en otro panno, et dio la a aquel su mandadero quel aduxiera la seda, et prometiol mucho dalgo por sus sennas quel fizo, et fizol entender otrossi por sus sennales como lo leuas en poridat e lo diesse a la reyna Promne. Et el onbre, desque touo que lo entendie muy bien, tomo aquel panno e fues con el pora la reyna Promne; et desque lego al so palacio, fizo en su poridat saber a la reyna como estaua alli un ombre quel traye un panno preciado quel enuiaua una duenna. La reyna, luego que lo sopo con sabor de ueer el panno mando luego quel acogiessen, et el, assi como entro, dixo quediello a la reyna que cosa era de poridat e que en appartado lo uiesse, e diol el panno; et diz Ouidio que non sopo quel daua en ello.
La reyna tomo el panno, e appartosse sola sennera en su camara, et desboluio aquellos uestidos, ca assi lo dize a Ouidio, e uio toda la estoria cuemo seye alli pintada: ca en la manera que la forçara Thereo en aquel gesto lo pinto alli Philomena, et de la guisa quel taio la lengua, e andaua corta bulliendo por tierra, e como la leuara Thereo despues rastrando a aquella casa del pastor todo en aquella misma manera lo lauro alli Philomena; et lo uno por las ymagenes que eran y, lo al por letras de lo que margomara y Philomena a logares, entendio la reyna tod el fecho e el mal. Mas dize Ouidio que tan grande fue el dolor del coraçon que ouo que la appreto e la desapodero que non pudo fablar, et aun diz que assaz se mouia la lengua e buscaua palabras de mal e denostos que dixies en tal fecho; mas diz quel non ayudaua el pulmon nin la corada dont se leuanta el respiramiento poro se faze la palabra e se forma con el estrumento de la lengua, tan desapoderada e tan desmayada la tenie toda el grant pesar daquel mal fecho; et tantol fue luego el coraçon a malos fechos e se le esparzio a muchas partes a penssar que toda fue dada a penssamiento de como podrie uengar tal nemiga.
Et en tod esto callos sienpre, e encelo el fecho en su coraçon que gelo non entendio omne del mundo; e llamo al mandadero quien aquel panno troxiera, e preguntol en poridat do estaua aquella duenna que gelo enuiara. Et ell omne dixol el logar e tod el fecho de lo que el sabie; et la reyna diol algo, e mandol que se fuesse luego a priessa e dixiesse a la duenna en grant poridat que se guisasse e estudies queda e apercebida, ca ella misma yrie y a ella o enuiarie por ella muy ayna. E desi mando al seruient que se tornasse e fuesse luego con ella, e el mandadero fizo lo todo muy ayna; et luego que se torno, la reyna mando a una su seruienta, que era mugier de sus poridades, que tomasse aquel omne e que le leuas a la uilla a casa de algun so amigo, e quel mandasse cuemo estudies alli fasta que la reyna le demandasse; et la reyna querie que la guiase a aquel lugar do Philomena estaua quando ella alla pudiesse yr.
En tod esto llego el tienpo en que las altas duennas de tierra de Sidon solien fazer muy grant fiesta a Libero padre, el muy poderoso princep de Orient e de Yndia e de la mayor parte de Assia. Et a aquella fiesta lama Ouidio triaterica en el latin, e dize triaterica por mas fiestas de una, ca, segunt que dizen los libros de Ouidio, en tres tiempos del anno solien fazer los gentiles fiesta a Baco, a quien ellos llamauan el so dios de los uinos. Et estas tres fiestas le fazien en el anno: ell una por las uendimias quando al coger de los uinos, e ell otra quando los uinos limpios por uer qual salie cada
uno, e la tercera en el mes de julio por saber como aprouaua cada uno de los uinos de cada lugar por fazer mayor fuerça en los logares dont los meiores uinos uiniessen e los pudiessen meior uender: ca los omnes del comienço del mundo andidieron sienpre todos los mas al comun pora auer mas e sobre todos los que mas amaron el mundo.Et esta fiesta fazien de noche con uigilia, e con muchas candelas e muchas offrendas, e uestien se todas las nobles duennas de uestidos estrannos fechos de otra guisa que non eran los que uistien en los otros dias. Et cada alta duenna, e las reynas mismas, tomauan sus compannas grandes e todo quanto auien mester, e yuan cada unas a ondrar sus fiestas: las unas a unos montes, las otras a otros, assi como auemos aun agora en la nuestra cristiandat por costumbre que uan los omnes en sus romerias los que quieren a Sant Yague, los que quieren a Santa Maria de Rocamador, los que quieren a Santa Maria de Salas, e a Roma, et a Jherusalem e a otros logares.
Et en tal tiempo como este que saliessen e andudiessen poro quisiessen e non ouiessen los ombres en que les trauar, fallo la reyna Promne tienpo en que fuesse por su hermana. Et guisosse a la manera que las onrradas daquella fiesta se guisauan e como pertenescie a los sacrificios e a la natura daquel Libero padre; et armaron se bien ella e sus duennas con armas de jongleria, et puso se la reyna en la cabesça un sombrero de sarmientos uerdes con sus foias en razon de guirlanda, et al costado siniestro un pedaço de cuero de cieruo por adaraga, e al cuello una lança ligera, ca tal era la manera de los guarnimentos daquella fiesta. Et quandol preguntauan sus duennas e sus compannas a la reyna que aquella fiesta, do la querie yr fazer, respondieles ella non lo que tenie en el coraçon, mas dizieles que o las Dios echas. Et enuio por el ombre que uos dixiemos que tenie y de su hermana ascondido, e cogios con sus conpannas muy bien guisadas, e aquel ombre delante, e fueron se por medio daquellas seluas bien como locas. Et Promne, encenduda de la sanna et del dolor, yua yrada como loca e de guisa que miedo la aurie omne. Et quando llego a aquella casa del pastor, començo a dar gritos cuemo qui aulla; et nin demando nin espero quien abries las puertas, mas metieron mano a las armas ella e sus duennas, e a cantos, e quebrantaron las puertas, e tomaron a su hermana como quien la roba, e saco la dalli, e uistio la luego a su manera, ca yl trayen sus uestidos, e crubio le la cara de ramos de yedras con sus foias; e assi lo fizo que Philomena misma fue ende espantada. Et tal la tomo la reyna, e la leuo, e la metio encubierta mientre en sus palacios.
Philomena, pues que entendio que en la casa del falso Thereo entraua,
touosse por mugier malandant, e tomol un espanto, e espeluzraron se le todos los cabellos menbrandosse del quebranto que tomara con el, et parosse amariella toda, e cara e cuerpo. La reyna Promne otrossi, pues que llego a su palacio, dexo los guarnimientos que tomara e leuara por los sacrificios de su fiesta, e tollio a su hermana otrossi los quel diera, e descrubiole la cara que tenie ella muy uergonçosa; et connoscio la como era su hermana Philomena saluo ende que la fallo muy demudada en el parescer de la color que ella solie auer ante daquel mal quel uino, et començo la de abraçar muy de rezio e besaua la. Et Philomena, menbrandosse cuemo era fecha conblueça de su hermana, nunqua pudo alçar los oios contra ella. Con grant uerguença et baxando la cara a tierra querie yurar e testiguar por los sos dioses que aquella desonra por fuerça le fuera fecha, et non auie uoz con que lo manifestasse, mas ouo la mano en lugar de uoz, poro lo mostro con sus gestos quanto ella pudo. Promne, quando todo aquello uio e entendio como fuera el fecho, començos a encender en la sanna, de guisa que non cabie en ella, et alinpiaua de la cara las lagrimas a su hermana e dixol: «Hermana, non llores, ca esto nos libra por lagrimas nin por lorar, mas por fierro a de seer o por otra cosa, si la y a mas fuerte, que pueda uencer al fierro. Et hermana, uerdat te digo que esto presta pora fazer toda nemiga e todo mal de uengar de tal fecho a amas; et o yo porne fuego a las sus reales casas, e fare que Thereo, el fazedor de tanta falsedat, arda en ellas ol taiare la lengua cuemo el a ti, el sacare los oios, e cortar le e con fierro aquellos mienbros con que te el a ti tollio la uirginidat, el sacare la su falsa alma con mil colpes quel yo dare, yl lagare todo. Grant cosa es aquella que yo tengo asmada, qual quier que ella sea, et tantas e tan grandes son las cosas que yo ende tengo pensadas que dubdo qual sera mas fuerte, e tu lo ueras e seras comigo en ello.»Mientre Promne, reyna de Traçia, dizie a Philomena su hermana las razones sannudas que auedes oydo, entro Ythis por la puerta del palacio e fues pora su madre. La madre, qual ora le uio, uinol en mient de Thereo, e mesuro como era fijo de muy mal padre, et pensso en ell el mal que podrie fazer de lo que querie, e catol de malos oios muy sannudos e muy crueles, e dixo: «O cuemo semeias tu a to padre,» e non dixo mas. Et tornos a cuedar qual serie el mal fecho que ella fiziesse contral rey; et quanto mas pensaua en ello, tanto mas se assannaua e toda uia callando. Pero pues que llego el ninno a ella, saludo la e alço los sos braços pequennuellos que auie aun, ca non auie aun mas de cinco annos que nasciera, e abraço la, e començo la a besar e dezir le sus palabras de falagança de ninno. Et mouios la reyna
a piedat cuemo madre por fijo, et quedo la sanna, e estido, e enllennaron se le los oios de agua, e con el grant amor del fiio lloro. Et en tod esto fuesse le tirando del coraçon la piadat quel ueniera contral fijo pensando en el mal de la hermana, et tiro del fijo los oios, e boluio los contra Philomena, e estaua catando a amos a reuezes, e dixo assi: «Destos dos, ¿por que mueue el uno la lengua e dize sus falagos e la otra siede callando, la lengua corta? E aquella a quien este lama madre, ¿por que la non llama hermana aquella?» Desi torno la reyna la razon de si misma como si fablasse a otra persona, e dixo assi: «Fija de Pandion, agora uey con que marido eres casada. ¿E mesuras tu de auer le piedat, e non uees como auer la mugier piedat contra tal marido cuemo Thereo, aleue es e grant pecado? Et tu, Promne, si piadosa fueres en Thereo, sales te de linnaie, e non eres fija de rey nin as coraçon real.»E dichas estas palauras, leuantos yrada, e echo la mano en Ythis su fijo, e fuesse con el pora fondon del palacio al lugar mas appartado que auie y. Et assi, cuemo cuenta Ouidio, leuaual cuemo lieua la tigre el ceruatiello de leche por somo de las seluas del monte Ganie o a muchas tigres e muchos cieruos que comen dellos, e entiende se que esto serie rastrando e de mala guisa, e sin toda piedat, e yendo Philomena con ella. Et desquel tuuieron en el lugar mas appartado de los palacios, entendio el ninno desse poco entendimiento que auie ya comol querien matar, et començo a tender las manos contra ellas, e sobre todo contra la madre pora abraçar la como solie; e echol Philomena las manos en ellas e touo gelas, et la madre en los cabellos, e saco la espada que leuara, e diol un colpe alli dosse ayunta el pecho al costado; et tanto lo auien a coraçon, que sola mientre la cara non la torcio a otra part ninguna, si mas non por non ueer tan grant mal como fazie en su fijo. Et tanto era Ythis ninno pequenno e flaquiello aun, que assaz le cunpliera un colpe pora matar le, mas non fue assi, ca metio Philomena mano a su cuchiello que traye e degollol de oreia a oreia.
Biuos eran aun ya quanto los mienbros deste ninno e retenien alguna cosa del alma en si, e fizieron le pieças tal qual estaua. Et lo uno del coxieron, lo al assaron, e olie el palacio todo a ello cuemo suelen fazer las cozinas e lo fazen en los adobios de las otras carnes. Et desque lo ouieron assazonado que fuesse pora comer, mando Promne guisar en una camara appartada muy grant estrado, e muy alto e muy noble; e era esta camara cerca la suya o ella tenie condesada a Philomena, et retuuieron amas la cabeça del ninno cruda e entera. Et desque fue todo guisado como la malandant de Promne querie, salio ella sola e fuesse poral palacio del rey. Et el rey rescibio la muy bien, e assentaron se en uno, et
dixo: «Rey Thereo, costunbre fue de los reyes mios auuelos de fazer en esta sazon un maniar sacrificado a los dioses e muy estranno, et comer del los reyes en appartado, e non estar y otro seruient ninguno, nin uaron nin muger, si non las reynas que lo ponen a los reyes delant e los siruen mientre que ellos comen, et por que enderescen nuestros dioses bien nuestra fazienda e de nuestros reynos, e nos dexe Dios ueer al rey Pandion mio padre e eredar el su reyno de Athenas, ca, pues que mi hermana Philomena es muerta, segunt me tu dizes, non fincan y otros herederos si non nos; et por end adobe yo daquel sacrificio un maniar cuemo aprendi que las nuestras reynas lo adobauan a los nuestros reyes. Et agora ruego te que uayas tu solo e conbras del, et nunqua comiste de carne de mas noble animalia como lo tu sabras despues.»El rey, temiendo se toda uia de la reyna que non supies por uentura de alguna parte el su fecho e de Philomena, fazie todas las cosas del mundo que ueye quel plazien, et otorgol que lo farie, e mando a los que y estauan que ninguno non fuesse con ell; et fues luego solo sennero con ella teniendo quel dizie uerdat et que aquella fiesta de Libero padre a que se ella metiera a fazer aquel sacrificio, que dizie de costunbres de sos auuelos, que todo era uerdat, et de mas que lo fazie por el duelo que tenie de la muerte de Philomena, su hermana. Et otrossi cuemo entro e uio aquel estrado tan alto e tan noble, e seye y la su siella del reyno en que a el assentaran el primer dia que reynara, touo que era uerdat et assi cuemo la reyna le auie dicho. E tomol la reyna e assentol alli, e desi parol la mesa delant muy noble otrossi e muy cunplida de todas las cosas que mester eran pora mesa de rey. Desi fue ella misma a su camara, e tomo su escudiella de plata e muy fermosa e bien cumplida de maniar que adobara de su fijo Ythis, aduxo la e puso gela delant, e tomo so cuchiello de mesa e taiol el pan delant. E desi fue priuado a su camara e tomo taiadores de plata, e tenie gelo todo presto e endereçado Philomena, su hermana, que estaua alla; et assi como llego con los taiadores a la mesa, puso y de la carne, e taio antel rey, e seruiol desto e de todas las otras cosas que eran mester, assi cuemo seruien a ell e a ella los que antellos taiauan en las otras oras del comer. En tod esto dixo el rey a la reyna: «Nunqua comi maniar que tan bien me sopies, e ruego te que seas aca e conbremos amos.» Respuso le la reyna: «Fazer lo ya de meior miente que otra cosa, mas a los cuerpos de los reyes solos pertenesçe este sacrificio, et por este maniar tal les paran los dioses bien los reynos, pero trauaiando se de mereçer lo por sos fechos buenos, ca muchas uezes fazen los omnes bien e non les ua bien por que a las uezes non a Dios cuedado de galardonar luego los bienes en este mundo. Pues si los omnes fazen bien e non les ua bien a las uezes, quanto mas les yra mal si mal fazen, por que a mester que toda uia faga ombre bien, e ruegue sienpre a Dios, yl sirua.» Dixo Thereo: «Fagan los dioses bien como ellos
quisieren, ca este comer estranno es e bien sabe.» Et souo Thereo alto en la siella del auolorio de los sus reyes, e comio, e metie en aquel comer las sus entrannas en su uientre; et esto es que el fijo que saliera del su cuerpo, quel tornaua a el y comiendol.Aqui diz Ouidio que tanto fue la noche fascas la ceguedat e la nescidat del fecho del coraçon del rey Thereo, que cosa del mundo non entendio alli dell mal quan desguisado e quan aborrecido era. Et dixo a la reyna: «Pues que los reyes solos an de comer deste sacrificio e non otre, et Ythis, nuestro fijo que es nuestro heredero e a de regnar de pos nos, yo cuentol en uez de rey; onde uos ruego quel llamedes aca, e conbra comigo deste comer consagrado que yo como.»
La reyna Promne, quando esta razon oyo e nombrar a su fijo Ythis, por que yua ueniendo la cosa a lo que ella auie penssado e querie, gozos mucho por ello maguer que el gozo era muy desguisado e muy cruel, segunt cuenta Ouidio, et fue ella estonces muy apriessa a su camara, e cinxo se, e apretosse bien en la cinta, e alço los uestidos en ella, et tenie dantes guisada otrossi a su hermana. Et tanto era ella ya encendida en el mal que non pudo encrubir los gozos que ende auie; e maguer que ueye que era su destruymiento, pero con muy grant cobdicia de mostrar el fecho e seer ella menssaiera dello, dixo al rey non lo pudiendo ya encrubir: «Dentro en el tu cuerpo tienes lo que aca fuera demandas.»
Catosse estonces Thereo a derredor cuemo con un espanto malo, et pregunto de cabo por el ninno. Et Promne teniendo que assi uernie la cosa como uino, touo castigada a su hermana Philomena que quando la razon de Ythis oyes, que estudies bien cinta e alçados los uestidos en la cinta e apretados, et tomasse la cabesça de Ithis, e saliesse de la camara quanto mas apriessa pudiesse con su cabesça en la mano, e non dexasse de correr fasta a cerca de Thereo, e le dies con ella en la cara e en los pechos. Philomena fizo lo, et salio sin tocas e descabennada e corriendo cuemo la hermana le auie castigada, e lego con la cabeça en la mano, e diol con ella muy grant ferida en los pechos. Et assi como cuenta Ouidio, de quando ella nasciera fasta estonces, non cobdiciara en ningun tienpo poder fablar mas que aquella hora, et mostrar e testiguar por sos dichos los gozos que en aquel fecho tomaua.
Thereo de Traçia, cuemo rey de grieue uentura, quando esto uio e connoscio a Philomena, entendio el mal e dio grandes uozes matandosse todo cuemo era guisado en tal fecho; et pero uuscara lo ell, et trastorno la mesa, e echo la aculla, e començo a llamar los hermanos del infierno, que son los malos espiritos dalla en tales fechos como este, e mayor mientre a estos tres a que llamaron los genti- les estos nombres en sus escriptos: Allecto, Thesiphone et Meiera.
E es este nombre Allecto conpuesto destas dos palabras: de a que dizie el griego por lo que nos los latinos dezimos sin en el lenguaie de Castiella, et lectos en el griego otrossi por lo que dizen folgura en el castellano; onde allecto tanto quiere dezir cuemo sin folgura, pues el que ueyendosse en grant angostura e tristeza e pesar dize por si o por otre estas palabras: «Mesquino, sin conseio, desauenturado, lazrado so yo,» e llama en su quexa al mal quel es uenido a esta rauia infernal que oydes que dezimos Allecto; et es esto en razon cuemo qui se acomienda a ella por el pesar e la coyta que tenie.
A la segunda hermana dessas rauias del infierno, cuemo dixiemos, llamaron Thesiphone, et es otrossi nonbre conpuesto destas dos palauras griegas: la una thesis que dizen en el griego tanto como dexança o reles en el lenguaie de Castiella, et phones que dize otrossi el griego por aquello que el castellano dize suenno; onde Thesiphone, segunt esto, tanto quiere dezir cuemo dexança o dexamiento de buen suenno. Et quando el que se uee en grant coyta e en grant pesar de alguna cosa, dize, como dixiemos ante desto, por si o por otre: «Malandant, malfadado, nascido en fuerte punto,» e las otras palabras que y pueden auer tales como estas llama en su coyta a esta rauia del spirito malo del infierno cuemo qui se le comienda con mal coraçon en la tormenta mala quel es uenida.
El otra hermana tercera daquellas tres infiernales es un spirito de mala miente, ca a estas tres cosas a que los autores de los gentiles llamaron rauias infernales non son si non talentes malos e malas uoluntades que uienen en los onbres por los fechos auiessos que les acaesçen. Et a esta tercera llamaron essos autores de los gentiles Meiera, et es otrossi nonbre conpuesto destas dos palauras: lla una melan que dize el griego por aquello que en el lenguaie de Castiella laman negro, et el otra en el latin gerere que es por adozir; onde Meiera tanto es cuemo adozimiento de mal. Et es esta la loca e la mala uoluntat del omne e otrossi las sus palabras asperas e malas en la manera del su mal dezir, cuemo oyestes que las an Allecto et Thesiphone en la su guisa de quexar se; et las palauras de Meiera son tales cuemo estas, como quando dize onbre por si o por otre con grant sanna e maltalent que tiene sobre mal fecho quel acaesçe: «O agora fuesse acuchillado, agora fues traynado, agora me matasse qui quier,» e las otras palauras que y pueden seer dichas tales cuemo estas.
Et todas aquellas malas palauras que ovestes de Allecto, e de Thesiphone, e de Meiera, et las que les pueden pertenescer dixo el rey Thereo quando entendio e uio tan grant mal como aquel.
Onde destas tres rauias infernales es Allecto mal talent e sin folgança que pertenece a la uoluntat e al cuedar, et Thesiphone al fablar e a las palauras malas dello, et Meiera las malas palauras de mal fecho e de la obra. Et tod esto es cuedar mal, e dezir lo, e obrarlo; e dasse a entender que todo contescio alli al rey Thereo. Et llamaron los autores rauias a esto por que fazen al ombre andar cuemo a cosa que rauia; et infernales les dixieron otrossi por que abaxan al omne como fasta en los auismos de la tierra, que son los ynfiernos.Agora diremos de cuemo fizo el rey adelant.
Conturuiosse le a Thereo tod el alma pues que uio que a su fijo auie comido, e fizo como que enssandescies, e trauaiosse luego de camiar e echar del cuerpo todo quanto auie comido, et lloraua e solloçaua que mas non podie, e messauasse, e daua punnos en su cabesça, e non sola mientre por la muerte del fijo cuemo por tod aquel mal auenimiento. Et estando en aquello mesuro como por aquello que el fiziera, auie contescido aquella malandança toda, e aquell auenimiento fazannoso et muy malo, et touo se en ello por quebrantado que mas non podrie seer e por muerto en fazer rey fecho tan desguisado como aquel que serie puesto en escripto a desondra dell e de toda su casa, et seer leydo por sienpre cuemo lo es oy e sera daqui adelant. Pero esso que el pudo segunt la razon que tenie, mesuro otrossi en el fecho de la reyna su mugier e de la infante su hermana della, et uio cuemo el fecho de la mala mugier que de diablo era e non de otra cosa; ca pues que el aquel mal fiziera, pudieran ellas fazer cuemo buenas mugieres e de alta sangre, e mesurar cuemo del muy mal fecho lo que el fiziera cumplie e era muy ademas, e callar lo fecho quanto pudiessen e encrobir lo, e non ennader en el mal, ca en el cabo en su casa caye et aun a lo peor: e que ualliera mas que se perdiesse la perssona de la infant Philomena que non que se perdiessen amas aquellas casas daquellos dos reyes: de Pandion, rey de Athenas, e de Thereo, rey de Traçia.
En tod esto Promne e Philomena estauan en el cabo del palacio muy apretadas e los pannos en las cintas, e catando a Thereo como se trauaiaua el un hora de echar lo que comiera, la otra de tender se en tierra e bolcar se en el poluo la cabeça e todo lo al e empoluorentarse, la otra como ronpie sus uestidos, la otra cuemo se messaua e daua punnos en su cabesça e con la cabesça a las paredes; et ellas otrossi faziendo su duelo muy grant e en muchas maneras, e las puertas del palacio bien cerradas que omne del mundo alla non entro fasta que las quebrantaron. Et Thereo en su maltraemiento e en su tristeza muy grant en que estaua cato e uio las, e connoscio a Philomena, e mesuro como aquel fecho non podie ya auer ningun cabo bueno; e con la muy grant sanna que tenie en el
coraçon e el mal talent daquellas rauias infernales que dixiemos, dixo assi: «¡O mesquino yo e en fuerte punto nascido! Yo comi a mio fijo, e el mio cuerpo es mesquino luziello del.» Et empos estas palabras que dixo tales, metio mano a la espada, que traye segunt su costunbre daquella tierra, e saco la, e cogiosse enpos la reyna Promne e la infant Philomena pora matar las. Ellas, como estauan aperçebidas, quando lo uieron, començaron a foyr por el palacio; e auien asmado dantes cuemo fiziessen, e fuxo ell una a la una parte e ell otra a la otra; et en yendo el tras ellas entrepeçaua con la ceguedat del coraçon quel uiniera con tan estranno fecho e tan malo cuemo aquel, e a las uezes yua por caer e leuantauasse, e nunqua las podie alcançar. Pero en el cabo alcançara las e fuera ya en tod ell fecho lo peor. Mas los autores de los gentiles que esta estoria escriuieron, cuemo Ouidio et otros, por mostrar los males en que andauan Thereo e Promne e Philomena e quanto mal les uino por ello, assacaron les que sos dioses por auer les merçet en aquella tormenta en que cayeran -ca maguer reyes eran e algunos bienes auien fechos- que los mudaron a Thereo en habubiella, a Promne en golondrina, a Philomena en rossinnol. Et en cabo desta estoria e destas tazannas cuenta Ouidio, e los otros autores que ende fablan, que el dolor e el quebranto e el pesar deste fecho fizo al rey Pandion morir ante de su tienpo e de su ueiez e descender a los infiernos.Agora departir uos emos, segunt que lo departen los nuestros sabios, que dan a entender estos mudamientos del rey Thereo e de la reyna Promne e daquella infante Philomena.
Sobre las razones de los mudamientos de las cosas que fabla Ouidio en el primero libro del su Libro Mayor, et assi se entienda otrossi de las otras mudaciones de que Ouidio dize en aquel libro, departe el frayre que las razones dessos mudamientos que las unas se esponen segunt allegoria, que es dezir uno e dar al a entender, las otras segunt las costumbres dessas cosas de que son dichas las razones, las otras segunt la estoria; et por estas tres maneras -allegoria, costumbres, estoria- se esponen todos los mudamientos de que Ouidio fabla. Et dize que todas quantas razones son aqui dichas daquel rey Pandion de Athenas, e de Thereo, rey de Tracia, e de la reyna Promne, fija desse rey Pandion e mugier del rey Thereo, e de la infante Philomena, que todo es estoria fasta los mudamientos dellos.
De los mudamientos departe assi que es allegoria e aquello que dize uno e da al a entender; que por que Promne e Philomena son dichas que fueron mudadas en aues, que se entiende que es esto que fuxieron muy apriessa antel rey Thereo cuemo uuelan las aues, et diz que mudadas en estas aues, golondrina e rossinnol, mayor mientre que non en otras aues por que an estas aues los pechos sennalados de uermeio, e fue esto por mostrar en ellas
la sennal del antigua muerte que ellas fizieron en el ninno que degollaron e mataron; at la infante Philomena diz que mayor mientre en royssennol, aue que mora en las seluas e en las matas, e que da a entender por y de cuemo fue Philomena encerrada en la casa de la selua quandol taio el rey la lengua e moro ella y cuemo mora el rossinnol en las matas e en los aruoles. De Promne departe otrossi que es dicha que fue mudada en golondrina ante que en otra aue porque es la golondrina aue que mora en las casas, et otrossi que se da a entender por y que solie morar Promne en las cibdades, e en los palacios, e en las otras pueblas cuemo quando era reyna de todo. De Thereo muestra otrossi que por aquello que segudaua apriessa a Promne e a Philomena, que dixieron del los autores que fuera mudado en aue por aquella priessa que auie en yr enpos aquellas duennas, e mayor mientre en habubiella que en otra aue por que la habubiella es aue que uuela a presas, e essas presas faziendo las yrada mientre; de mas que por aquello que la habubiella faze nio de malas cosas e huele mal, que se entienda por ello aquello que el rey Thereo fizo en Philomena, su cunnada, et aquello al otrossi que comio a su fijo Ythis, que fueron malas costumbres, e que deuen oler mal, e se deue despagar dellas todo buen omne.Maestre Johan, el yngles, departe otrossi desto, e dize ende en pocas palauras que aquellas razones daquellos reyes e daquellas reynas que contescio, e estoria fue, e que fizo ende grant estoria un sabio que dixieron Phanocles. Del mudamiento dize assi que por aquello que aquel rey e aquellas reynas son dichas que fueron mudadas en aues e acaescio aquel su fecho por el amor que Thereo ouo de Philomena, que se entiende que los que aman que non catan carrera poro uan cuemo la non cata el aue quando uuela, que se ua a unas e a otras partes uolando poro le acaesce.
Agora dexamos aqui las razones del rey Thereo, e de la reyna Promne, e de la infant Philomena, ca aqui se acaban todas e la malandança en que la su casa acabo, et diremos de los fechos de los otros gentiles como uinieron empos estos.
Andados siete annos del tienpo deste juyz, murio aquel Pandion, rey de Athenas, de quien auemos dicho fasta aqui. Esse anno, assi cuemo cuentan Eusebio e Jheronimo, poblo el rey Acheo en Grecia la cibdat Acaya; et es Acaya tierra e cibdat, e an amas este nombre: Acaya la tierra e Acaya la cibdat. Desta prouincia de Acaya cuenta el libro de las tierras que es de todas partes cercada de mar fueras ende de la parte de septemtrion, que la estaia tierra de Maçedonia, et de la parte de orient çerca la el mar que dizen Mireo, et de cerca esse mar Mireo y luego de cerca el mar de Creta, et de la parte de medio dia e
mar Yonio, et en derecho del uiento abrego e de occident tiene las yslas a que llaman Cassiopas por nombre, et de la parte sola de septemtrion, que es le de tierra, que tiene en linde una tierra que dizen Velatica. Et la cabesça desta prouincia de Acaya era Corinto, que fue el lugar mas ondrado de toda Gresçia. Otrossi el grant rio a que dizen Ynoco desta prouincia era.Andados ocho annos del sennorio de Aoth, muerto el rey Pandion de Athenas, alçaron por rey a Ericteo.
Andados nueue annos del tiempo de Aoth, sallio Boreas, fijo de Astino rey de Tragia, e fue a Grescia al reyno de aquel rey Ericteo e leuo ende robada a la infante Oriçia, fija daquel rey Ericteo; et por que fue aquel Boreas apriessa e muy yrado a robar aquella infant por que pudies conplir lo que querie ante que se apercibies ende el rey Ericteo e los suyos, trobaron ende los autores de los gentiles, et por que dizen en el latin boreas por el uiento cierço, dixieron que aquel Boreas el uiento cierço era, e esto cuenta Ouidio en el su Libro Mayor.
Agora contar uos emos aqui deste robo daquella infant Oricia como lo el Ouidio cuenta.
Cventa Ouidio en el cabo del sesto libro del su Libro Mayor que pues que murio el rey Pandion de Athenas de quien auemos ya dicho, padre de la reyna Promne e de la infante Philomena, et que reyno el rey Ericteo enpos el; e diz que tomo los lugares e los sennorios de aquel reyno e el uedar e el mandar de todo, et que lo mantenie en justicia muy bien, e que era prinçep fuerte en armas tanto que dubdauan del los omnes si era mas fuerte en justicia que en armas o en armas que en justicia. Et cuenta Ouidio que auie este rey quatro fijos e quatro fijas. Mas de las fijas diz que las dos eran muy fermosas ygual mientre, et la una auie nonbre Procris e esta era casada con el infante Cephao; et la otra daquellas dos hermanas fue la infante Oricia e a esta quisiera aquel Boreas, rey de tierra de los pueblos cicones; mas el rey Thereo de Traçia, de quien auemos dicho ante desto, e sus tracianos le auien estoruado tiempo auie por que la non pudiera ell auer. Et contesciol esto mientre se trauaio de querer la ganar por ruegos e por manssedunbre e non por fuerça; mas otrossi, pues que uio que por aquello non podie adobar y nada, fue muy sannudo e parosse brauo e espantoso. Agora dize aqui Ouidio de cuemo se razono Boreas contra si mismo e dixo assi: «A grant derecho me contesçe este escarnio que tomo yo de los de Traçia sobrel casamiento de la infante Oricia, et yo lo meresco; ca, por que dexe las
mis armas, e la mi crueleza, e las mis fuerças, e meti y ruegos cuyo uso me non conuiene, me contesce esto.»Estas palauras que son dichas razono Boreas, o non menores nin mas baxas que estas assi cuemo cuenta ell autor; et pues que esto ouo dicho, fuesse pora Traçia, e robo a Oricia, e caso con ella, e ouo della dos fijos; e dixieron all uno Zecho e all otro Calays. Et por que estos infantes fueron muy ligeros e muy libres en todos sus fechos, dixieron los autores de los gentiles que auien alas con que bolauan assi cuemo dixieron del padre que era uiento cierço por que era fuert en armas. Et pues que crescieron estos infantes e llegaron al tienpo de la mancebia, acaescio otrossi a esse tiempo Jason, fijo de Eson, hermano de Pelias, rey de Peloponensso; et fueron estos dos infantes con aquel Jason en la primera naue que en toda Europa fue fecha, et passaron a la ysla de Colcos a robar el vellocino dorado que era y encantado, assi cuemo lo contaremos adelant en la estoria de los quebrantos de Troya.
Et fizieron otrossi estos dos infantes, Zecho e Calays, en essa yda aun muy buen fecho entre otros muchos que les acaescieron, e fue esto: que fallaron en la carrera al rey Fineo, ciego e vieio, e mas desamparado que acompannado; et quando comie este rey, uinien a el unas aues que dizien arpias, e comien le quantas uiandas le ponien delant, e sobresso ensuziauan le la mesa, et lo que ellas tollien olie peor que otra cosa; e pues que llegaron alli estos infantes, e uenie y Hercules estonces otrossi, et supieron el fecho e lo uieron, segudaron dalli aquellas aues de guisa que despues nunca fizieron alli enoio al rey Fineo. Et destas aues e de so fecho non dezimos aqui mas por que uos lo departiremos adelant todo complida mientre en la estoria de los fechos de Hercules. Et Zecho e Calais aguardaron a Jason en todo so fecho en la isla de Colcos en yda e en uenida fasta quel tornaron a Grescia en so lugar que nunqua se del partieron leuando con el muchos trauaios.
Andando esse noueno anno de Aoth, juyz de Israhel, et en el tiempo daquel Ericteo, rey de Athenas, et en tienpo otrossi deste rey Boreas dizen Eusebio e Jheronimo que se començaron a fazer entre los gentiles las razones que son puestas en figuras e en semeianças de dezir uno e dar al a entender como contesce en la Santa Escriptura del Vieio Testamento. Otrossi en este noueno anno desse Aoth, juyz de Israhel, cuentan Eusebio e Jheronimo el fecho e el robo de la infante Proserpina, que la robo Pluton, su tio, a quien los gentiles llamauan dios de los ynfiernos, et otrossi la razon del grant can Cerbero que era daquel
rey Pluton. E uiniera Peritheo con Theseo a acorrer e librar su mugier de Peritheo, que la leuauan robada los laphitas, e ouiera aquel can Cerbero a comer a Peritheo; mas sobreuino Hercules quel libro ende, assi cuemo lo dize Philocoro en el segundo libro de la Estoria Martida que fizo el del dios Mars de los gentiles e dotras cosas muchas. Mas por que el comienço de la razon daquel robo dessa infant Proserpina se a de tomar en el cabo de las razones de la batalla que el rey Persseo ouo con el rey Phines, et del rey Persseo non auemos aun dicho e uiene aqui luego poco enpos esto, dexamos agora aqui esta razon deste robo e diremos primera mientre de Persseo en el anno en que lo ponen los sabios; e desi enpos esto diremos deste fecho de donna Proserpina e del rey Pluton. Otrossi el fecho de Peritheo, e de su mugier, e de la uenida dell infant Theseo, e de la lit daquellos caualleros laphitas, e de Hercules uiene todo adelant, e en los fechos de Hercules.Et dexamos lo nos agora aqui maguer que Eusebio e Jheronimo lo cuentan a este anno, e dezir lo emos adelant en su lugar, ca otrossi lo ponen ellos mismos adelant en otro lugar; et esto de muchas razones lo fazen en muchos lugares Eusebio e Jheronimo de poner las en dos tiempos, e en tres, e aun a las uezes en quatro.
Andados diez annos del tiempo de Aoth, yuyz de Israhel, regno en Grescia quarenta e nueue annos un rey a que llamaron Pelops; et otrossi, assi como dizen Eusebio e Jheronimo, del nonbre deste rey Pelops fue lamada Peloponensso la tierra daquel reyno o reyno Pelias, tyo de Jason, el que gano el velloçino dorado de la ysla de Colchos de como contaremos adelant en las razones de la estoria del quebrantamiento de Troya. Deste rey Pelops dizen otrossi Eusebio e Jheronimo en sus Cronicas que fue fijo del rey Pandion de quien auemos dicho ante desto. Et otro rey Pelops fallamos que ouo y que reyno en Frigia e fue aquel fijo del rey Tantalo; mas deste Pelops segundo e daquel rey Tantalo, su padre, como quier que Eusebio et Jheronimo al tienpo deste juyz Aoth lo cuentan cuemo lo departiremos nos adelant en so lugar, nos dexamos lo aqui por contar lo en las razones del destruymiento de Troya. El onzeno, et el dozeno, et el trezeno, et el quatorzeno, et el quinzeno anno del tiempo de Aoth, juyz de Israhel, con las estorias e con las razones de los techos que dichos son, passaron. Andados diez e seys annos del tiempo de Aoth, juyz de Israel, murio Epopeo, rey de Sicionia, e regno enpos el quarenta annos Laomedon; et fue Laomedon el diziocheno rey del reyno de Sicionia. Andados diezisiete annos del tiempo de Aoth, juyz de Israhel, nascio Libero pa dre, de Semele, la que fue fija del rey Cadmo e de la reyna Hermione, de cuya casa auemos nos dicho ante desto sus estorias e sus razones, maguer que de Libero padre non aun todas. Mas esto
que aqui dizen desse Libero padre en este tiempo Eusebio e Jheronimo paresce assaz que non puede seer segunt aquel tienpo en que dixieron el casamiento daquel rey Cadmo e daquella reyna Hermione, ca bien quarenta annos fue ante desto, et fue esto andados dieziseys annos de Octoniel, juyz de Israhel, et dizen ellos mismos que era Libero padre nascido ya daquella intant Semele, por que uos dixiemos que Eusebio e Jheronimo que ponien una estoria misma en muchos tienpos; et nos esto de Libero padre damos lo a aquel tienpo en que lo auemos contado, ca aquella es la uerdat.Andados diez e ocho annos de Aoth, juyz de Israhel, contescieron los fechos que las estorias e los autores de los gentiles cuentan de Persseo, que fue despues rey de Perssia, assi cuemo cuentan Eusebio e Jheronimo; et dixieron ellos otrossi que los fechos daquella Dane, su madre desse rey Persseo, que fueron en tienpo de Otoniel andados treynta et un anno de quando el fuera juyz. Et nos dexamos lo alli por dezir lo aqui, por que la razon de madre e de fijo fuessen de comienço todas en uno, e diremos luego del fecho de Dane en que entrara otrossi luego la razon de Persseo.
Epapho, rey del reyno de Menphis, que es en Egipto, que fue fijo del rey Juppiter e de la reyna Ysis, fija del rey Ynaco de Grescia, fizo a Abant, assi cuemo cuenta el Libro de las generationes de los gentiles; Abant a Acrisio, que fue rey del reyno de Argos que dixiemos de Grescia, e fizo otrossi a Preto e al rey Agenor, cuya fija fue Europa, la que el rey Juppiter robara segunt auemos dicho ante desto. Aquel rey Acrisio de Argos, fijo de Abant, fizo una fija a que llamaron Dane, e non ouo otro fijo nin otra fija de que las estorias fablen; et era esta muy fermosa duenna e auie dent grant prez e grant nombre, et uenien la ueer por ello fijos de reyes e de prinçipes e de otros omnes de alta guisa. Et tal era la costumbre de aquel tiempo de yr ueer las duennas de guisa alta e apuestas e ensennadas, e aun tenien lo por ensennamiento los fijos dalgo e los otros que se presçiauan. Et tanto crescie el nombre daquella duenna Dane que lo ouo a saber el rey Juppiter, e era omne que se non despagaua de las fermosas como es ya dicho dell en muchos lugares, et metio el mientes en ello tanto que fablaua de la fermosura della descubierta mientre. Et el rey Acrisio amaua mucho a aquella fija cuemo que non auie mas dessa; et por aquellos que la uinien a uer e mayor mientre por Juppiter, de que oye dezir que fablaua della, que era el mas poderoso e el mas sabio rey que los gentiles auien a aquella sazon, e de quien tomauan leyes e fueros como auemos dicho, e costunbres de ueuir en muchas cosas, asmo de como las mugieres eran de coraçones flacos e demudadizos, que
podrie seer que la enartasse alguno daquellos e la mourie a fazer lo que non deuie, e que gela leuarien por uentura, e que fincarie el reyno sin heredero que uinies del, que era cosa quel pesaua muy de coraçon por muchos auenimientos del reyno de que se temie, que se le non farien ueyendo los pueblos heredero, et demas por muchas onras que perderie por y tan bien en su uida como despues de sus dias. Et departen muchos e dizen que razon fazie en esto el rey Acrisio, ca bien lo fallamos por escripto que a ningun omne e mayor mientre a los reves, que otro omne non los ondra tan bien cuemo los herederos que son sus fijos, nin lo a ninguno tan a coraçon; e esto derecho e natura lo manda. Et assi como dizen algunos et fallamos en un libro que fabla destas razones de los gentiles que temiendo se Acrisio desto, que fizo fazer una torre de cobre, et metio alli a aquella infante por guardar que la non uiesse ninguno daquellos que la uenien ueer si non el que el tuuies por bien e mandasse; et lo mas del tiempo mientre el y era, tenies el mismo las llaues de la torre por mayor guarda. Mas ninguno non puede demudar nada daquello que puesto es del poder de suso, si lo non demuda el qui lo puso. Onde las sus guardas, maguer que eran grandes e las mas estrannas que fueran fechas fasta a aquella sazon, non prestaron al rey Acrisio; ca pues que sono este fecho e lo sopo el rey Juppiter, que era su uezino, enamoros della et quando oyo dezir daquella guarda tan grant e tan estranna, marauillosse dello e mayor mientre por que fasta aquella sazon las mugieres non solien seer tan guardadas. Et Juppiter, quanto mas oyo que la encerraua e ponie mayor guarda sobrella por razon dell, tanto mas se enamoro el della. Et diz que cuemo era rey poderoso e sabio, auie sabor de prouar las cosas, et lo uno por que el rey Acrisio punnaua en guardar su fija daquella guisa, lo al por que la amaua el mucho, quiso prouar la natura del coraçon de la mugier, pero que lo sabie el dantes, e ueer que podrie y fazer. Et trauaiosse de entender en Danae en su poridat, et tanto dio a aquellos e a aquellas que la auien en guarda e tantos plazeres les fizo e a Dane misma por quel encrubieron, e guisaron le que entrasse fablar con ella, e el entro e uio la e fablo con ella de guisa que finco ella prennada del deste Persseo. Et gano la Juppiter cuemo gana entendedor a mugier que mucho ama e por quien faze mucho. Mas en este lugar mudaron los autores de los gentiles la estoria en razon de otra manera de como ganara Juppiter a Dane, e queremos dezir como fue e que departieron los nuestros sabios otrossi sobre lo que ellos y dixieron.Los gentiles, que assacaron sus dioses Le dauan el suyo a cada cosa, tenien a Juppiter por el mayor dios que ellos auien entre todos los otros; e llamauan otrossi a sus hermanos dell: a Nepto, dios de las aguas; a Pluton, dios de los infiernos; et a los otros dioses, a cada uno de la su cosa a quel ellos ponien en quel ueyen poderoso o sabio o auenturado; mas a Juppiter, rey e dios del cielo e de la tierra, le llamaron sobre todos
los otros. Et aquellos que esto leuantaron entre los gentiles eran otrossi los sus sabios que se trauaiauan de saber aquella scientia a que nos dezimos theologia, que es fablar de lo que es Dios. Et estos, por nostrar poderes e uertudes de sos dioses, e alabar los e fazer les grandes onras e exaltamientos en esta razon, e mayor mientre los sus naturales de Grescia, lo uno por mostrar por muy poderoso a Juppiter -a quien tenien ellos por suyo mas que por de otra yente, pero que los mas de los gentiles le catauan por sennor e por dios comunal mientre -, lo al por encrobir a Dane, que era su sennora natural, e mostrar que por dios uiniera aquel fecho, mudaron estas razones e la estoria en otra manera e dixieron que aquel su dios Juppiter que se fiziera quel non pudiera ueer ninguno, et que subiera en somo de aquella torre de cobre como dios poderoso en todas cosas, et que se tornara el alli en grano de oro nuy fermoso, e que se dexara uenir por las teias ayuso por un lugar poro se cogien las aguas de la lluuia, e que cayera a Dane en el regaço que seye en su torre en esse derecho; et que essa infant Dane, quando uio aquel grano doro tan fermoso, que se pagara del, e que lo tomara en su mano, e que se le tuuiera e condesol en su seno segunt una razon que dize Plinio en el segundo capitulo de treynta e tercero libro de la Estoria Natural o fabla de los metales, que natura es doro de pagar se del tod ombre quando lo uee, e auer sabor de tomar le e tener lo en la mano e llegar le a si. Et desi dizen que quando entrara en su camara a dormir, e se fueran las duennas e las amas e las guardas, e se esparzieron todos por el palacio a sus camaras otrossi a dormir, e fincara Dane sola, que se tornara Juppiter en omne como lo era, e que se mostrara alli a Dane, e que se abinieran en guisa que fincara ella prennada dell deste Persseo.Agora queremos dezir lo que departen los nuestros sabios sobresta razon de grano doro en que dizen los autores de los gentiles que se torno Juppiter e a que semeiança lo dixieron.
Esta razon deste grano doro en que se torno el rey Juppiter departen los nuestros sabios desta guisa: dizen que esto non fue al si non que Juppiter era estonçes rey mançebo e que auie grant saber, e con el saber muy grant poder, e con tod esto uoluntat de prouar las cosas, e que estos bienes non son si non dones dados de Dios. Et fallamos assaz por escriptos de sabios que qui estas tres cosas a -poder, saber e querer- uençer puede e acabar toda cosa que quisiere. Et Juppiter, auiendo todas estas tres cosas, que quiso ueer si podrie ninguno guardar mugier, ella non queriendo; et como era sabio de prouar la uoluntad de las mugieres, si quier por que aprendiera ell que muchas dellas siempre fazien lo que les deffendien, e de mas en fecho de amor, et quiso ueer otrossi si podrie uencer a los que guardauan a donna Dane, dando les el algo,
e si fallarie otrossi fialdat que nos tornasse por tomar. Onde diz maestre Johan el ingles esta palabra sobresta razon de Juppiter: que diz que se torno oro por que dio mucho oro, ca enuio donas e abtezas a aquellos e a aquellas que auien en guarda a Dane; et tantas dones les dio que todos los uencio e los paro de la su part pora seer ellos mismos sus menssaieros contra ella, e fazer y quanto pudiessen por ell e non catar y al. Et enuio otrossi a ella misma tanto dell oro quanto ella pedio por que la uencio. Et pues que a ella e a los suyos que la auien en guarda ouo uençudos e parados de su parte, pero que el padre tenie las llaues de la torre, ellos sopieron buscar carrera poro entrasse Juppiter. Et dizen que entro por una canal poro se uertien las aguas de las lluuias ques cogien de los teiados daquella torre e de los palacios que auie alli dentro. Et estos departimientos que los nuestros sabios latinos fazen sobre estas razones de los gentiles non es al si non dezir estos paladino lo que aquellos dixieron encubierto.Agora queremos dexar aqui estas razones e tornar a la estoria desta razon.
Pves que Dane uino a tiempo ques non podie ya encrobir cuemo era prennada, entendio lo el padre e pesol que mas non podrie, e penso como se uengarie della de tamanna desonrra como tenie quel auie fecho, e mayor mientre por el dezir de los ombres que por la desonra; mas pero lo uno por que era padre e nol sufrie la sangre nin la natura de ueer la assi poner, lo al por que era prennada, entendio que non serie derecho de morir el fijo por el fecho del padre, e non se podie mouer assi tan ayna contra ella. E estaua penssando quel farie por ello; mas, pues quel dixieron que era del rey Juppiter, dubdo que como era muy poderoso Juppiter, que gelo querrie acalonnar por uentura e buscar le ye mal por ello. Et como quier que fiziera dotra guisa, non se atrouo nin oso fazer ningun mal a Dane en so cuerpo. Et entre todo lo que auie asmado comol fiziesse nimiga, mesuro como la echasse de su tierra, cal semeio que esto non auie ninguno por que gelo acalonnar nin uuscar le mal por ello; et por mayor pena della, e por que lo tuuiessen los omnes por mayor uengança e por mayor iusticia, quiso antes echar la de su tierra e de su reyno por agua que por tierra. Et assi cuemol fiziera en tierra torre que la touies encerrada e guardada sil prestasse, assil uusco quel farie en que la encerrasse pora echar la en la mar de guisa que non muries por agua; et fizo fazer una grant arca de madera por tal maestria que non entrasse ell agua de dentro et fecha otrossi de manera que se non trastornas nin se affogasse y ella. Et desque fue fecha ell
arca, fizo el rey ensennamiento e mesura contra su fija, e mando meter en ella mucha uianda e grant abondo de todas las cosas que entendio que aurie ella mester alli, por que se non perdies por mingua de ninguna cosa atal. Desi mando la tomar, e metieron la dentro muy bien guisada cuemo fija de rey; et el so guisamiento era tal que dize el autor que bien podrie entender tod omne que lo uiesse que era fija de rey e de alta sangre. Et despues desto encerraron bien ell arca e dexaron le en el couertero una finiestra que pudies abrir ella quando quisies; et mando la el padre meter muy dentro en la mar, e que la dexassen alla, e fizieron lo assi. Et tanto andido aquel arca alli por la mar que ouo y la duenna a encaesçer daquel Persseo su fijo. Et despues desto los uientos que trayen el arca oras al una parte, oras all otra segunt que uenien, acaescio en cabo que la echaron de Grescia a la ribera de Ytalia.Et un pescador que andaua pescando por essa ribera fallo ell arca e saco la a terrenno, et aurio la e fallo a aquella duenna dentro con aquel ninno, e marauillosse el mucho que cosa era o que auenimiento pudiera seer aquel atal. Et quando uio aquel guisamiento tan bueno que traye la duenna, como quier que el quisies fazer por uentura alguna otra cosa della, entendio que de alto logar uenie e de grant linnaie era, e non oso; mas fizo como entendudo, e leuo la a su casa, e fizol el quantos plazeres e onrras pudo e sopo. Et penssaron muy bien della, ell e su companna, ca ueyen que uenie muy quebrantada como tal cosa como ella, e en tal edat e en tal manera, e que nunqua en tales periglos se uiera. Et dize la estoria que fue marauilla cuemo escapara dent a uida, e guardaron la toda uia muy bien.
Et en tod esto sono por la tierra desta arca e desta duenna con su ninno cuemo la fallara aquel pescador daquella guisa, et uinieron alli a ueer la muchos onbres buenos dessa tierra, e acertaron se y muchos ombres letrados que leyeron unos escriptos que traye la duenna de todo su fecho; ca dizen que maguer que el padre la echaua de su tierra daquella manera e la enuiaua a muerte, pero que asmando el que podrie contesçer que arribarie a algun lugar biua como contescio, que mando meter scripto con ella el linnage dont uenie e por que era assi echada e todo su fecho, por que qui la fallasse, pues que lo sopies, que la onrrasse, que non fuesse en todo el mal e la desondra tamanna cuemo podrie ser.
El pescador sopo todo el fecho de la duenna, lo uno por lo que uiera en aquellos escriptos que la infante traye que leyeran aquellos que se alli llegaran, le al por sennales e por maneras que mostraua ella, ca dotra guisa non se podien entender por el lenguaie de Ytalia e de Grescia que non era uno, ca los de Grescia e de Ytalia non fablan un lenguage, e nin entendie Dane el de Ytalia nin el pescador el de Grescia. Et plogol mucho por que la el auie fallada, e tomo la lo meior e mas ondrada mientre que el sopo e pudo por conseio de buenos omnes, e leuo la e dio la como en present al su rey de Ytalia. Et assi cuemo asmamos, segunt los escriptos que fallamos de los reyes de Italia e del que y reynaua en el
tiempo en que esto contescio, este fue un rey que ouo nombre Phauno cuyo fijo fue el rey Latino. Et aquel rey al qui la enpresento el pescador pues que sopo el fecho de la duenna e el linnage dont uenie e del ninnuello cuyo fijo era, dio luego el ninno a criar e mandol guardar muy bien, et tomo a Dane e caso con ella. Et fallosse el rey muy bien daquel casamiento, e salio ella muy buena duenna e de buena uida e prouo por buena reyna, et poblo con ella una cibdat a que puso nonbre Ardea, que fue despues muy noble; et esta fue la cibdat en que lidiaron despues Eneas e Turno quando salio Eneas de Troya e uino a Ytalia, segunt diremos quando contaremos la estoria del destruymiento de Troya e la yda de Eneas en su tienpo e en su lugar. Et el rey Phauno e la reyna Dane fizieron mucho bien e mucha merçet al pescador que la fallo, et sacaron le daquel uil mester de pescar e fizieron le omne bueno.Agora diremos de Persseo, fijo desta reyna Dane e del rey Juppiter.
Persseo fue bien criado e bien guardado; et desque uino a tiempo que era ya pora ello, pusieron le a leer e apprendie muy bien. En este medio crescio e fizo se mancebo, e salio muy engennoso e de grant entendimiento, e fue muy sabio en todos los saberes de las ocho artes, e muy cunplido de bondat e de seso natural, e muy esforçado de coraçon, e muy fardit, e buen cauallero en armas segunt oyredes adelant. Et aun fallamos que despues lidio e fizo grandes fechos, que estudio e aprendio aquello por que fue muy sabio en los siete saberes e en la magica, que era el saber de que todos los grandes usauan en aquel tiempo por que fazien por ella lo que querien, e sopo las poridades de los quatro saberes que son el quadruuio. Et pues que llego al tiempo de la mancebia que entendie bien toda razon quel dixiessen, descrubiol su madre cuyo fijo era e contol tod el fecho.
Et començo Persseo a seer bollicioso e querer andar por Ytalia; et segunt el coraçon que el auie e los fechos que tenie en uoluntat de fazer e los cometie, ya non le cabie el reyno nil podie sufrir la tierra. Et el rey otrossi, quando auie a oio e lo ueye, pesaual pero quel plazie mucho por quel ueye salir bueno e entendudo pues quel el criara; mas querie el el sennorio e el poder de todo pora su fijo que auie a reynar en pos el, que era razon e derecho.
En tod esto non fincaua otro ninguno del linnaie de Abant que regnas en Argos si non el rey Acrisio solo, que era ya de dias, et Persseo sopo esto; et desque uio que non cabie en Italia nin le plazie al rey de los fechos que el querie cometer, non touo por sin razon lo que el rey fazie, et non quiso alli fincar enbargado nin encollecho daquella guisa, et asmo de yrse pora su padre. Mas sopo como auie y otro, e aun otros fijos que auien mayor derecho de reynar, e non
lo quiso fazer. Sobresto mostro como fincaua el reyno de Argos despues de los dias del rey Acrisio, so auuelo, sin heredero, et non auie y quien uiniesse de la su linna derecha de Acrisio si non el; et metio mientes en yr se pora el, et ganar su gracia, e fincar con el en el reyno, e que reynarie despues de sus dias. Et fablo lo esto con la reyna su madre, e dixeron lo al rey, et touolo por guisado e progol, e guisaron le muy bien; e con consejo vinose para el rey Acrisçio, su abuelo, cuydando que pues que non auie fijo que eredase el reyno en pos el, quel resçeberie bien e quel farie como aquel con quien tanto debdo auie; mas Acrisio non le connoscie aun, nin sabie que aquel era Persseo fijo de Dane, su fija, nin lo creye, pero que gelo dizien, ca non podie creer que su fija a quien el mandara dexar sola desamparada en medio de la mar -o tantas tempestades e tantos periglos de muerte se leuantan tod ora, e se pierden tantos omnes con buenos nauios e los marineros mismos que son maestros de la mar-, que seer pudies que ella a uida escapas dalli, e nol quiso rescebir daquella uenida.Dicho uos auemos del linnaie de Persseo, e como fue fecho, e de que entendimiento salio; e desto contaremos aun adelant mas. Et queremos dezir daqui adelant de los fechos que fizo, et contaremos primera mientre como uencio a las fijas del rey Phorco, ca este es el primero fecho de aquellos que el fizo que fallamos en escripto que son de contar. Pero ante de todo lo al contaremos del rey Phorco: quien fue, e de su reyno, e daquellas sus fijas a quien uencio Persseo; dessi como las uencio segunt muestran los escriptos de los gentiles. Et en cabo contaremos que departieron los nuestros latinos sobre lo que los gentiles dixieron en esta razon destas duennas e de Persseo.
Phorco fue hermano del rey Saturno e de Thitano, et estos e otros hermanos muchos que auien fueron fijos del rey Celio, fijo de Orion, e eran todos gigantes e omnes entendudos e de grant poder. Et segunt fallamos en Ouidio Mayor en el quarto libro çerca la fin, en Affrica al pie del monte Athlas contral mar Occeano yaze una tierra muy fuerte et muy aspera, lena de pennas e muy encastellada, e dotra guisa muy buena tierra e muy rica; et esta tierra dizen que era el reyno deste rey Phorco, et el termino deste su reyno affruenta del un cabo en la ribera de la mar, e era este rey muy poderoso sobre mar otrossi por aquella ribera daquella part.
Et assi como diz Plinio sobre razon de Affrica en el xvijo capitulo del ochauo libro de la Natural Estoria, que suelen dezir los griegos una palaura de aquella tierra e es esta: «Affrica siempre suele dar alguna cosa estranna;» et dixieron esto sobre la razon de las animalias estrannas e de departidas naturas que uienen a beuer a lugares sennalados, de que
non podien fazer al por las aguas que a muy pocas e en ralos logares en aquella tierra, et ayuntaron se alli unas con otras, e nascien daquellos ayuntamientos fijos muy estrannos.Et otrossi a esta manera dizen que acaescio que andando aquel rey Phorco sobre mar, fallo una mugier marina que nasciera en la mar e ueuie y; et esto touieron por marauilla assi como dixiemos de las animalias mezcladas. Et maguer que los omnes lo touieron por fazanna, pagosse el rey Phorco de su apostura, e touo la pora si, e fizo en ella estos fijos: vn fijo uaron que ouo nombre Batillo, et una fija a que llamaron Yponace, et otras tres fijas que ouieron estos nonbres: el una Medusa, ell otra Euriale, ell otra tercera Stenio. Et de Batillo e de Yponaçe non auemos mas razones; mas de Medusa, e de Euriale, e de Stenio fallamos que fueron muy fermosas duennas e muy sabidoras. Et despues que murio el padre, heredaron ellas el reyno; et lo uno por la fermosura, lo al por ell saber, lo al por el reyno que auien muy fuert, dizen que las temien e las auien uerguença todos sus fronteros e los otros onbres de las otras tierras de tal guisa que ninguno non se osaua acostar a so pesar o ellas estauan, tan grant auien ell miedo e el espanto dellas.
Agora tornaremos a la razon de Persseo.
Persseo como era entendudo segunt que es dicho, pues que el rey Acrisio nol recebie, nol quiso ell otrossi estar en su reyno nin fincar le en toda la tierra a su pesar por non le fazer enoyo ninguno, esperando la mesura del que sabrie mas del fecho; e en cabo farie la su mesura contra el, o quel aurie el mester, e quel querie por uentura pora si cuemo contescio despues. En tod esto fizo saber al rey de Italia e a la reyna Dane, su madre, como nol rescibiera el rey Acrisio, por ueer quel mandarien ellos fazer. El rey e la reyna por auer paz en su reyno con sus fijos e sus yentes e sacar ende bollizio e contienda, segunt que sabien la uoluntat de Persseo, enuiaron le dezir que en tierra de su auuelo estaua, e que supies guisar cuemo ganasse su gracia yl rescibies, ca assaz era entendudo pora ello. Et sobresto enuiol dezir su madre que acerca estaua de tierra de su padre, que era sennor de muchos reynos e auie en quel acoger, e que se fuesse pora ell; et si non, que grant era el mundo e assaz auie tierras e reynos e podrie lidiar e conquerir e seer bueno, pues que era de grant coraçon e grandes fechos querie fazer. Persseo non se acogio a ninguna de las otras razones si non a la postremera; et asmando el a qual tierra yrie, dixieron le daquellas fijas del rey Phorco, como les muriera el padre e fincaran ellas en el reyno sin maridos e sin toda ayuda de uaron. Et Perssec otrossi, pues que sopo todo el fecho dellas e como se mantenien e se deffendien de los que las uenien a conquerir o a cometer ante que se desbaratasse de su guisamiento bueno que traye, fuesse pora aquel reyno.
Et en aquel tiempo los fijos de los reyes auien por costunbre en muchos lugares de reynar a annos, et assi reynauan estas hermanas fijas daquel rey Phorco. Et Persseo, como era muy entendudo e sesudo, mesuro sobresto que si las cometies de mientre que qual quier dellas estudies apoderada en el reyno, que por uentura non podrie con ellas; mas asmo que si demientre que ell una daua el reyno all otra, el uinies aquella ora, que podrie con ellas por el demudamiento de los coraçones de los omnes e de otras cosas muchas que se fazen en los reynos a aquellas sazones. Et uino e cometio las primera mientre por muy buenas razones: como eran ellas mugieres e trayen costunbres que eran muy dannosas a los omnes en muchas cosas; et mostro las razones derechas como non deuie ser esto, ca dizen algunos que como eran muy fermosas, que coffondien con sus entendedores todas sus uezindades, e se deffendien otrossi con ellos de los otros que las querien fazer mal. Et demando les quel quisiesen ellas pora si, e quel cogiessen consigo, e quel diessen el sennorio del reyno e el poder; e el penssarie del, yl deffendrie, yl manternie en su derecho a ell e a ellas.
Estando el en leuar dellas el reyno por esta pleytesia, acabosse ell anno de reynar ell una e de començar el otra; et dexando el reyno la que acabaua a la qui auie de reynar adelant, metiosse Persseo entre ellas amas, e leuol dellas mas por seso e por saber que non por armas nin por otra lit, pero que todo lo ouo mester, e de todo se ayudo, et descabeço a Medusa que era la mayor e o yazie el mayor recabdo e la mayor fuerça del mantenimiento del reyno. Et esto non contesciera, por uentura, si ell una dellas ouies reynado toda uia, et por el enxienplo deste fecho e de otros tales como este que solien contesçer quando los reyes mudauan los sennorios, touieron lo tan bien las yentes como ellos por mala costumbre e muy dannosa, ca se fazien estonces muchos males por y e se destruyen muchas tierras por ello, lo que non serie de otra guisa. Et touieron todos por cosa prouechosa e buena de mudar esta costumbre: et establescieron todos que de los fijos del rey, que reynas ell uno, quier uaron quier mugier, et este fuesse toda uia el primero; et si non ouiesse y uaron, que reynasse la mugier a esta manera misma; et estos que mantouiessen a los otros hermanos, e ellos que andudiessen a su mandado e se guiassen por ellos como por reyes e sennores. Con el muy grant poder que gano Persseo alli estonces cometio despues grandes fechos contra otras yentes e contra reyes segunt diremos.
Mas ante desso queremos uos contar unas razones que leuantaron los autores de los gentiles en este lugar sobresta razon et estoria de Persseo e daquellas fijas del rey Phorco; et pero que es razon estranna e semeia como fablilla, conuiene que lo digamos, por que entre todos los sabios a que llamamos autores, non fallamos ningun clerigo grant que grant hobra e buena aya compuesta que desta razon non tenga e non faga emiente en
algun lugar por alguna guisa. Et en cabo dezir uos emos lo que dan algunos de los nuestros sabios a entender por ello.Desta razon de Persseo e de las fijas del rey Phorco fabla Estacio en el segundo libro de Achilles, e Lucan, e Ouidio, e Virgilio, e otros autores muchos en sus libros que fizieron. Et fallamos en el quarto libro de Ouidio Mayor que diz que estas fijas de Phorco auien un oio e non mas con que ueyen, e quel tomauan arreuezes el una del otra pora ueer, et que auien natura que todos aquellos -non los omnes tan sola mientre, mas aun las uestias saluaies - que ellas ueyen con aquel oio, que todos se tornauan piedras, et que desta guisa uencien ellas a quantos contra ellas se leuantauan, assi que ninguno non las osaua cometer nin parescer o ellas estauan de manera que las uiesse.
Et cuenta otrossi el libro de los gentiles, que fabla de los linnaies de los sus dioses e de los sus principes, que un su dios a que llamauan Mercurio, e una deessa a que dizien Pallas, e este Persseo, que fueron hermanos fijos del rey Juppiter. Et Persseo, quando oyo dezir daquellas fijas del rey Phorco, como tenien aquel reyno e por qual manera se deffendien e uencien a todos los omnes, asmo como podrie seer que uencies ell a ellas.
Et dizen que pedio a aquellos sus hermanos, Mercurio e Pallas, ayuda pora ello, et diol Mercurio un alhange, que era una espada fecha como a manera de foz de segar mies, et Pallas un escudo de cristal, segunt cuentan las glosas del libro Juuenal. Et tomosse Persseo estonces con aquel escudo de Pallas e con aquel alhange de Mercurio, e fuesse pora aquel lugar o estaua Medusa e sus hermanas.
Et dizen que entro a ellas por pennas e por lugares llennos de quadros e de montes mucho asperos, et fallo por la carrera o yua muchas figuras de omnes e de animalias saluages que uieran aquellas hermanas e se tornaran piedras de la uista dellas, e tales estauan alli piedras fechas. Et llegosse ell a ellas con grant maestria e sotilez, e uio las por aquel escudo del cristal como estauan. Et aquel escudo era de tal natura e fecho por tal maestria que dexaua passar la uista de Persseo a ellas e la dellas non a el, de guisa que danno tuuies a Persseo nin se mudasse en piedra, assi como las otras cosas que las ueyen. Et Persseo ueye las muy bien, e la que tenie el oio estonces uiol uenir, mas antel escudo nol podie connoscer si era ombre de tod en todo, nin que cosa era delindada mientre, nin de qual manera; et dixo a las otras que ueye uenir ya que, mas non sabie que cosa era nin sabie si era omne o al. Et quando lo oyeron las otras, quisieron le ueer todas. Et mientre que el una pidie el oio a la otra con quel uiesse e gelo daua ella, llegos Persseo aquel ora muy sabia mientre e paro la mano en medio;
e cuedando aquella quel daua all hermana, diol a Persseo.E desta manera dixieron de la uertut daquel escudo unos de los autores. Otros dizen que era fecho como espeio, e que le leuaua Persseo en la mano siniestra de manera que ueye ell a Medusa e a sus hermanas en el como uee omne en el espeio las otras cosas e aun assi mismo, et bien puede asmar cada uno como le leuarie; et ueyendo las el desta guisa, la su uista non ouo fuerça de tornar se dellas en el de manera que se el fiziesse piedra como los otros que las ueyen cara a cara. Et por qual quier destas maneras que fue, Persseo, desque touo el oio, allongos dellas un poco e cato por aquel escudo que farien. Ellas demandaron se el oio, e respondieron unas a otras quel non tenien, e alli entendieron como auien perdudo el oio e fueron muy cuytadas por ello; et con la grant cuyta, e la grant priessa, e el grant quebranto que ouieron dent, fincaron como canssadas e adormieronse. Persseo uio tod aquesto por aquel escudo del cristal; et desque entendio cuemo durmien, llegos a ellas muy quedo, e descabesço con el alhange de Mercurio a Medusa, que era la mayor, e tomo la cabesça e fuesse con ella.
Et luego que la ouo ganada, de tal poder e de tal uertut era la cabesça que essa ora se alço suso alto, e començo a andar por el aer uolando con ella otrossi con el saber de la magica que sabie ell, e corrie la sangre della. Et en alçando se Persseo con ella nascio duna de las primeras gotas daquella sangre que caye de la cabesça de Medusa un cauallo con alas muy ligero, e dixieron le Pegaso. Et este cauallo uolo otrossi, e poso en el mont que dixieron Elicon; et cauo alli luego con el pie, e en aquella cauadura que el fizo nascio y una fuent que mano mucha de agua muy clara, e muy sabrosa, e fermosa, e fizo se aquel lugar muy bueno e muy delectoso. Et alli cerca esta fuent dizen essos autores de los gentiles que estudiaron las nueue sapienças en aquel mont Elicon, et destas sapiencias contaremos adelante quales son e como fue esto.
Et demientre que passaua Persseo sobre las arenas por tierra de Libia, que es en essa part, yuan otrossi cayendo gotas de sangre de la cabesça de Medusa, e tornaron se dellas en cauallos con alas, e de las otras nasçieron sierpes. Et dixieron destas razones algunos de los sabios que fablaron de los departimientos de las tierras, e de sus naturas, e de las animalias, e de las cosas que en ellas auien, e los dexaron en sus escriptos que por esso es agora aquella tierra llenna de culueuras. Et cuenta el Libro de las prouincias en el capitulo de Affrica, o fabla desta tierra de Libia, que en aquellos desiertos della se crian las serpientes a que nos dezimos basiliscos e otras de tantas naturas, segunt diz Lucano en la razon de quando Caton fue alla despues de la muerte de Ponpeyo el grant, que non an cuenta.
Agora queremos dezir lo que departieron los nuestros sabios sobrestas razones que los gentiles dixieron en esta es-
toria desta manera, e a que semeiança fue dicho.Todos, tan bien los latinos cuemo los griegos, acuerdan que este rey Phorco que assi fue como es dicho, e que ouo estas tres fijas: Medusa, et Euriale, et Stenio; et pues que murio Phorco, heredaron estas fijas lo suyo. E tod esto fasta aqui estoria es.
Et dize adelant Maestre Johan el yngles, e la glosa de Maestre Ebrardo, e en el libro a que dizien Grecismo -e otorgan con estos sabios todos quantos escriptos nos fallamos que desta razon fablen- que aquel oio que los gentiles dixieron que auien estas hermanas con que ueyen todas tres; que fue una destas dues cosas que agora aqui diremos: o es aquel reyno, que dixiemos que les dexara el padre, quel heredauan todas tres e yl auien como por oio poro ualien, e podien, e eran preciadas como es por ell oio toda cosa que oios aya con que uea, ca por ellos se guia e se mantiene; o, segunt dizien otros, fue la grant fermosura que auien, ca departen que fueron todas tres muy fermosas duennas egual mientre. Dell otra natura que dizen que auien aquellas fijas del rey Phorco, que quantos las ueyen que todos se tornauan en piedras, cuentan los unos que fue dicho el fuerte reyno e el grant poder que auien con que soberuiauan e apremiauan todos sus uezinos, de guisa que non osauan mouer contra ellas mas que si fuessen piedras. Otros dizen que fue dicho por la fermosura que auien tan grant, que quantos las ueyen todos fincauan desmemoriados e como salidos de sentido.
Et unos departieron esta razon desta guisa. Otros ennadieron aun, e entraron mas entenduda mientre por ella e dizen assi: que Phorco quiere dezir pesadunbre e flaqueza de coraçon, et que el coraçon flaco siempre anda espantado; et Stenio, aquella su fija de Phorco, quiere otrossi dar a entender tanto como flaqueza; e Euriale, ancheza e cosa fonda o cuedar muchas cosas e non seer estable en ellas, e desto uiene desesperar; et Medusa, tanto como oluidança de bien. Et assi como Phorco ouo estas tres fijas: Stenio, et Euriale, et Medusa, assi el coraçon del pauor a estas tres cosas: flaqueza de coraçon, e desesperança de las cosas, e oluidança de bien que nasce de la flaqueza e de la desesperança. Et dize en la glosa del libro que a nombre Grescismo que el pauor e la desesperança fazen all omne oluidadizo, assi como diz que muestra este enxienplo que el ende pone: que contesçe muchas uezes en los ninnos que, por grant espanto que toman del miedo que an a sos maestros, oluidan lo que auien aprendido.
Et ell entendimiento e la razon son dos oios de que usa el sabio. Et destos que assi son oluidadizos del bien, dizen que non an mas dell uno dellos, e este es el entendimiento; ca maguer que entiendan las cosas, non siguen la razon de como deuien yr por ellas. Et el qui estas tres cosas ha: flaqueza de coraçon, e desespe-
rança, e oluidança, es tenudo como por ciego, maguer que aya el entendimiento, pues que non ha la razon. Et los gentiles pusieron las cosas encubierta mientre; e por estos tales dixieron que quando ueyen a Medusa, por que se entiende la oluidança, que se tornauan tales como piedra. Et a estas hermanas uençio Persseo.De Persseo dize Maestre Johan que se entiende por ell uertud o omne lleno de uertudes, por el alhange de Mercurio, los tres saberes que an nonbre triuio, que son en las siete artes a que dizen liberales -la gramatica, la dialetica, et la rectorica -, don uiene ell apuesto razonamiento que da a omne buen entendimiento, et esto ouo Persseo muy conplida mientre. Por el escudo del cristal de Pallas entiende se los quatro saberes del quadruuio, que enssennan all omne la razon poro aprende departir las cosas qual es cada una; ca assi es de saber que el triuio faze al omne seer bien razonado, et el quadruuio le faze sabio, assi como fallamos por escriptos de Aristotil. Et destos saberes fue Persseo muy sabio, e con estos uencio ell a Medusa e a sus hermanas, e les tomo el reyno. Et por aquel cauallo otrossi con alas, que dixieron los gentiles que nasciera de la sangre de Medusa, cuenta que fue la grant fama o el grant poder que Persseo gano, e sono del quando uencio a estas infantes e les tomo el reyno; et por aquella fuent que este cauallo fizo en el mont a quel llamauan Elicon, o estudiauan los sabios en los nueue saberes, dizen que se entiende que este rey Persseo que pues que lidio e fizo grandes fechos, que aun despues estudio mucho por que fue sabio acabado.
Et a estas fijas de Phorco - Medusa, Euriale, et Stenio- llamaron les este otro nonbre gorgones a todas tres comunal mientre; et este nonbre gorgones quiere dezir tanto como lauradores de la tierra, et fueles dado de los ombres este nonbre por que toda su femencia e su estudio todo lo ponien en las cosas terrennales. Et por dar a entender esto dixieron los gentiles que las gotas de sangre que cayen de Medusa, que se tornaron en culueuras; e que enlennaron tierra de Libia por dar a entender que, assi como las culuebras andan rastrando de los uientres por la tierra, assi aquellas gorgones ponien toda su femencia e todo su estudio en las cosas terrennales: et esto es en seer souerbias e otras malas costumbres que auien ellas en si, e en que fazien caer a los omnes por su poder, e por so fermosura grant que auien, et por maldat de sus cuerpos, ca los mas sabios todos fallamos que las llaman malas mugieres de sus cuerpos.
Et por los otros cauallos menores, que dizen que nascieron con las alas otrossi de las gotas de la sangre dessa Medusa, dize el esponedor que se entienden los otros nombres que gano Persseo de otras yentes muchas con que lidio e que uencio en tierra de Libia con el poder del reyno de Medusa, que gano della e de sus hermanas como es dicho, ca por la mayor parte todas las yentes de tierra de Libia auien las costunbres que estas hermanas auien. Et los fechos deste Persseo, rey
tan de uertut fue, que nunqua por tierra rastrannaron, fascas en las cobdicias e uilezas de las cosas terrennales, mas siempre uolaron, et esto es siempre se alçaron a noblezas.Agora dexamos aqui estas razones e tornaremos a la estoria de los otros fechos de Persseo.
Cventan unas de las estorias que Epapho, fijo de Juppiter e de la reyna Yo -el que fizo la cibdat de Menphis en Egipto-, caso con la reyna Casiota, et fizo en ella una fija a que llamaron Libia; e finco el reyno de Menphis en esta despues de dias de Epapho. Et segunt que eran aun estonces las yentes pocas e las pueblas, el mayor poder que a aquella sazon auie en toda Affrica era el de aquella reyna Libia, et por ende, dizen que pusieron nonbre della a aquella tercera parte de la tierra. Despues desto dixieron Affrica a aquella tercera part de la tierra, por que es tierra muy uiçiosa en muchos lugares della. Otros cuentan aun quel dixieron Affrica de Affer, que tomo y una grant tierra e la poblo; et Affer fue fijo de Abraham e de Cetura, que fue la mugier con que caso ell despues que murio Sarra. Mas primera mientre a toda Affrica dixieron Libia, pero una tierra ouo y appartada a que dixieron sienpre Libia; et en esta ouo el mayor tiemplo de Juppiter, e o mas lle onrrauan e aorauan todos los gentiles en figura de carnero. Et en el tienpo en que Persseo andaua en estos fechos, reynaua en aquella tierra de Libia el rey a que dixieron Athlas.
Et Persseo, pues que ouo uençuda a Medusa, e leuo consigo la cabesça que traye della, e fue en esta tierra de Libia, començo a andar por ella a todas partes, e uio como era muy buena tierra. Et cometio al rey Athlas por razon e por pleytesia, como fizo a las fijas del rey Phorco, quel rescibies en el reyno, e quel diese parte en aquella tierra tan grant e tan buena que tenie.
El rey Athlas estaua muy appoderado de toda su tierra, e tenie todas sus yentes muy a su mandado, e era el muy rico de oro e de plata, e sobre todo de muchos ganados de todas naturas, ca es aquella tierra muy buena de todas estas cosas. Et Athlas era gigant e uno de los mayores onbres de cuerpo que en aquella sazon eran en aquella tierra e mas ualient; et tanto era grant el su poder, que nin se le allegaua ningun uezino a su tierra, nin entraua en ella, nin le osaua buscar enoio ninguno. Et esse rey Athlas esforçando se en todas estas, maguer que oyera dezir de Persseo que uenie con grant poder, nol quiso rescibir, nin dio nada por ell; mas dizen que recudio mal a aquellas palauras quel enuio dezir quel rescibies en el reyno yl dies parte en ell.
Persseo, quando oyo esto, guisosse muy bien, e lidio con el, e uenciol. Athlas essa hora fuxol de todo el reyno, e metios en un mont muy preciado et muy alto que auie alli en so reyno, e alli finco quel non saco dent Persseo. Et por esta razon dizen
que pusieron nonbre Atlanth a aquel mont. Et esta, que aqui auemos contado, fue la contienda del rey Persseo e del rey Athlant segunt dizen las estorias.Agora queremos dezir como lo dixieron los autores de los gentiles, e por quales razones, e por qual semeiança lo pusieron como los escriptos lo dizen.
Dizen los autores de los gentiles que Persseo, pues que ouo degollada a Medusa, que tomo la cabesça por los cabellos e fuesse con ella uolando por ell aer. Et pues que fue en tierra de Libia, començo a andar oras a la una part, oras a la otra, segunt que le leuauan los uientos que andauan desacordados, cuemo suelen leuar la nuf quando anda cargada de agua. Et alçosse alli por el aer tanto, que todas las tierras ueye so si e sobre todas uolo.
Et dize Ouidio que andando assi, que fue tres uezes a parte de septemtrion contra el carro de Boothes, et tres uezes contral signo del Cancro, que es a parte de medio dia, et muchas uezes contra ocident, e muchas contra orient. Et en tod esto que annocheçie, e el que dubdo de andar uolando en la tiniebra, e priso le la noche en occident, unos dizen que en Espanna, otros dizen que en Affrica; mas en el algarbe de Affrica fue, en el reyno del rey Athlas.
Este rey Athlant fue fijo de Japeto, fijo de Titano el gigant, et era Athlas mayor de cuerpo que todos los otros omnes que eran a aquella sazon. Et reynaua el entonces en las postremeras tierras de los algarbes de Europa e de Affrica, e era sennor de toda la mar o se pone el sol, et auie muchos ganados sin cuenta e otras muchas riquezas, como auemos dicho, et tenie el su tierra muy guardada e muy bien deffendida.
Et dizen los autores de los gentiles que que auie huna huerta en que tenie hunos fructos que auien los ramos doro, e leuauan las fructas e las foias todas de oro. Et Persseo, desque uio que oscuresçie e entennebrecie, ya querie acoger se a posada pora aluergar; e uino se pora este rey Athlas, e demandol que posarie con ell e aluergarie essa noche, et otro dia que se yrie luego que amanesciesse, ca non querie y fincar mas. Desi llamol huespet e dixol assi: «Rey, si ondra de grant linnage te a de mouer pora fazer plazer e algo al qui del fuere, fijo so yo del rey Juppiter; o si te marauillas de cosas estrannas e marauillosas e as sabor de ueer las, marauillar te as de las que te yo trayo. Et auia mester aluergue, e uengo a ti quem rescibiesses e me diesses posada esta noche.»
En aquella sazon moraua en el mont Parnaso huna adeuina que auie nonbre Themis, e llamauan la los gentiles deessa de adeuinar por que se trauaiaua de dezir las cosas que auien de uenir; et yuan muchos a ella. Et este rey Athlas -con grant sabor que auie de saber de si, e de su reyno, e daquellos sus aruoles que
lleuauan ell oro, que serie dellos, e que cabo auie a auer aquel fecho tan noble, e si era cosa que durasse por sempre o si auie a fallescer a tiempo-, fue demandar lo a aquella deessa Themis. Et fallamos que essa Themis, su deessa de las adeuinanças, quel respuso, e la respuesta quel dio dize assi en latin:Tempus, Athla, ueniet, tua quo spoliabitur auro arbor, et hunc prede titulum Joue natus habebit.
Et esta prophecia quiere dezir en el nuestro lenguage de Castiella desta guisa: «Athlas, tiempo uerna en que el tu aruol sera despoiado del su oro, et fijo de Juppiter aura el nonbre desta prea.»
Athlas, quando esta prophecia oyo, cerco aquella huerta de montes e dotra cerca muy fuerte, e metio en ella un dragon muy fuerte que guardasse a ella e a aquellos aruoles. Et por sospecha desta prophecia, quel dixiera aquella su deessa Themis, temiendo se sienpre de algun fijo de Juppiter, segudaua e allongaua dent todos los estrannos que a aquella su tierra uenien. Et pues que oyo a Persseo que fijo era del rey Juppiter pesol con el muy de coraçon, e fue brauo de sus palauras contra ell, et dixol assi: «Ve te de aqui, e sal fuera de mi tierra. Si non, nin te ualdran las mentiras, nin los trasechos de las cosas marauillosas que tu dizes que traes, nin Juppiter cuyo fijo te alabas que eres.»
En todo esto Persseo, non sabiendo la razon por que fazie Athlas aquesto non se yua, cuedando que por uentura que se le demudarie, e ques tirarie aquella mala uoluntat daquello que dizie, e quel rescibrie; e mayor mientre pues quel non demandaua aluergue mas de por una noche. Athlas, quando uio que Persseo non se yua por las menazas quel auie fechas yl fazie aun, puso y el su poder, e metio las manos en el por echar le fuera por fuerça. Persseo començos a razonar contra Athlas mucho apuesta mientre, diziendo le a las uezes palauras manssas, como que auie mester de lo ageno; e lo demandaua a las uezes fuertes, como conuenie a uaron por que si Athlas non fizies lo quel demandaua que se non repintiesse despues quel non respusiera como deuie, pero guardando se siempre de non dezir palaura desguisada contra el. Mas con tod esto, non le pudo mouer que fizies ninguna cosa por sus ruegos, nin por sos dichos contra ell, nin que dexasse de contender de echar le dalli por fuerça.
Persseo, quando uio que su manssedumbre nin sus razones apuestas non le ualien nada contra Athlas, e entendio otrossi que por ualentia nin a manos non podrie con el -e non auie y marauilla, ca segunt dize Ouidio que assi como uencie a todos los omnes daquella sazon por grandez de cuerpo, assi los uencie por fuerça-, e dixol: «Pues que tu non precias nin das nada por nuestro amor nin por las nuestras cosas, e assi nos las maltraes, toma lo que demandas, e
queremos te dar por ello el galardon que mereçes.»Aqui dize agora ell autor sus palauras de marauillas, e nos otrossi dezir uos las emos como las dize; e desi departiremos por que las dixo assi e que dan a entender.
Desque esto ouo dicho Persseo a Athlas, tomo la cabesça de Medusa por los cabellos, e torno el la cara a otra part porque la non uiesse, e mostro la a Athlas. Athlas non sabie que cosa era aquello nin lo auie oydo, e catola; e assi como la uio, luego all ora se fizo mont mayor que los otros montes segunt que el era de cuerpo mayor que los otros onbres. La barua e los cabellos, dizen los autores ques fizieron selua; los hombros e las manos collados en ella; lo que era cabeça antes fincos assi por alteza e por cabesça en somo del mont; los huessos se tornaron piedras. Empos esto, maguer que aquel mont era alto de todas partes, despues desso crescio mucho e se alço tanto, que dize aqui el autor que assi lo establescieron los sus dioses, que todo el cielo con quantas estrellas en el ha, poso en aquel mont e folgo y. Et desta manera tallamos que cuentan los autores de los gentiles la contienda daquellos reyes.
Agora queremos dezir lo que departieron los nuestros sabios sobrestos mudamientos e estas razones estrannas que los gentiles aqui dizen, e a que semeiança fueron dichas.
Dize Maestre Johan el ingles, e otros que acuerdan con el, que aquella cabeça de Medusa, que dizen los gentiles que traye Persseo con que mudaua en piedras las cosas a qui la mostraua, que non era al si non el grant poder del reyno que el tomara a ella e a sus hermanas; et aquello que cuenta que fue muchas uezes contra orient e contra las otras tierras e partes del mundo, que fueron muchas lides que fiziera a todas partes, e que uencio con el grant poder e grant saber que auie por quel temien todas las yentes yl obedescien poro quier que yua.
Deste Athlas, rey de Libia, dizen unos, assi como auemos contado en el otro capitulo ante deste, que uerdat fue que el rey Persseo uino con grant poder e con muy grant huest sobreste rey Athlas, e que sopo como nol podrie sofrir por ninguna guisa, ca non tenie tamanno poder all ora como el que el traye; et segunt departe el frayre, que escogiera por meior de nol esperar que esperar le e seer uençudo, e muerto o preso, et que fuxiera, e que subiera en aquel mont que era mucho alto e fuert sin guisa, e ques podrie alli defender del con aquel poderio que el tenie, et que duro alli en aquel mont tan luengo tienpo quel dixieron las yentes como por fabliella ques tornara en mont por la tardança que fiziera el alli. Sobresto que aquel mont, que non ouiera nonbre connoscido fasta alli, quel dixieron de aqui adelante por esta razon el monte de Athlant, asi fallamos que le dizen aun agora el mont Athlant.
Persseo dexol alli estar, e tomol tod el reyno e appoderos dell. E por aqueste reyno, departen los latinos, que dixieron los autores de los gentiles huerta, e a las muy grandes rendas quel uenien dent
llamaron aruoles que leuauan ramos, e mançanas, e foias todo doro, et por el dragon que guardaua la huerta, fallamos que departen otrossi los nuestros sabios que fue dicho por un braço de mar que cerca aquel reyno et ua faziendo unas coruas e retuertas por muchos lugares como ua taziendo ell dragon o la serpient quando anda. Et desta guisa cuenta que se cunplio la prophecia que uos dixiemos que dixiera la su deesa Themis al rey Athlas en el mont Parnaso.Otros departen aun esta razon desta otra guisa, e en esta fallamos que acuerdan mas escriptos; e dizen que este rey Athlas sabie de las estrellas, e era grant maestro dellas e de todas las otras cosas del cielo mas que otro omne que fues a aquella sazon. Et los gentiles, que se trauaiauan de dezir las cosas encubierta mientre et por tales semeianças como aqui oydes, dizen que por la philosophia, que es el saber que encierra todos los otros saberes, llamaron huerta; et por las siete artes del triuio e del quadruuio dixieron aruoles que lleuauan ramas, e mançanas, e fruta, e foias que eran doro, et estauan en aquella huerta como las artes en la philosophia. Por el buen entendimiento, que mantiene e guarda todos los saberes que ell omne a, llamaron dragon o serpiente, et que assi como el dragon es animalia fuert, e entenduda, e muy artera -segunt fallaredes que lo diz Plinio en el ochauo libro de la Natural Estoria, o fabla de las animalias de la tierra o cuenta el arteria que fazen los dragones pora matar los elefantes con que an siempre enemiztat por natura -, assi el buen entendimiento es fortaleza e guarda pora guardar todos los otros saberes que en el omne a. Et todos estos saberes dizen que auie el rey Athlas muy cumplida mientre, poro dieron del esta semeiança los autores de los gentiles.
Del rey Persseo cuenta que, pues que uencio a las fijas del rey Phorco, e les tomo el reyno, e conquirio otras muchas tierras, e ouo grant poder, entendio que ningun poder tan grant non era que ualies pora con el grant saber; et uino a este rey Athlas pora apprender dell, e apriso del tanto por que sopo todas las siete artes e tod el saber de las estrellas muy cumplida mientre, e toda la natura e los poderes de los doze signos. Et por que los apriso Persseo alli todos, por esso dixieron del que desque fuera en Libia, que andaua uolando por el aer e uiera tres uezes las estrellas del Carro por los tres signos dessa part, et tres uezes los braços del Cancro por los otros tres signos dessa part; et otrossi dixieron que fuera contra las otras partes del mundo por esta razon misma. Et por aquello que dixieron que andando por las partes de mundo quel ennocheciera en occident, cuentan unos que aquel ennochescer fue dicho por los signos e por las estrellas dessa part en que dubdaua que los non sabie bien de tod en todo, e uiniera a apprender los del rey Athlas. Et con el gran guisamiento que tenie, e el grant poder e la uoluntad que auie, leuo del tod el saber e el traslado de todos los libros que auie Athlas.
Et alli se acabo la prophecia quel dixiera la deesa Themis: quel ell fijo de Juppiter despoiarie el su aruol del su oro por el prez que leuo dent Persseo, que sabie mas ya que non Athlas mismo que gelo ensennara. Et desque fue muy
sabio, fizo al rey Athlas tantas demandas e tan grandes en el saber, a quel non sopo responder a ella; et ouo se Athlas entonces a appartar, e fuesse pora un mont muy bueno pora estudio que auie alla en essa part. Et assi lo fallamos que en los primeros tiempos los que estudiauan dozientos e trezientos annos, que se yuan pora los montes por amor de apartarse de los pueblos e de los roydos del mundo por non auer estoruo en sos estudios -e estas son las cosas que estoruan mucho all estudio -, et alli estudiauan, e fallaron los saberes acabada mientre, e los dexaron escriptos pora los que uinieron despues. Et otrossi fizo el rey Athlas en aquel mont, e tanto estudio alli fasta que fue cierto de todas las dubdas que auie de las demandas que el rey Persseo le fiziera e de las que podrie auer en el arte de las estrellas. E fallamos que este rey Athlas fue el primero que enssenno publica mientre este saber.Et por que ouo el rey Persseo grant guisamiento por leuar del tod el saber, y uino este guisamiento del poder del reyno que gano de Medusa, dixieron por ende los gentiles en su fazanna que mostrara Persseo a Athlas la cabesça de Medusa. Et por que por las preguntas ouo a sobir en el mont e appartarse pora estudiar y, duro mucho alli, dixieron otrossi ques tornara Athlas en mont pues que uiera aquella cabesça. Et por aquello otrossi que duro alli mucho en el estudio, llamaron a aquel mont el mont Athlant, assi como diz en el capitulo ante deste. E por que sopo Athlas toda la estrolomia e las naturas de todas las estrellas estudiando alli, e cresciera sienpre en el saber, dixieron que cresciera aquel mont toda uia, et que tod el cielo con sus estrellas posaran en esse mont folgara y.
Pves que Persseo ouo esto fecho en tierra de Libia, fues contra part de orient e passo por muchos lugares. E quando uino a tierra de Ethiopia, llego al reynado de los Cophenos que es en essa tierra; et reynaua y estonces el rey Cepheo e la reyna Casiope, e auien una fija que dizien Andromeda. Et la reyna Casiope presciaua se por fermosa e aun por de buenas costunbres dotra guisa, e alauauas dello a tanto ques querie por sus palauras adelantar de la reyna Juno.
La reyna Juno sopo lo e querellos dello al rey Juppiter, su marido, que la reyna Casiope alabando assi denostaua a ella, et que por seer fermosa non auie por que denostar a ella. Juppiter touo lo por tuerto, e pesol; pero non se pudo desuergonnar nin denodar contra Casiope, que era reyna ondrada, et mando que penasse la fija por la culpa de la madre. Pero fallamos que esto tenien por tuerto los gentiles en su ley de lazrar el fijo por el padre en lo que el non ouies culpa, assi como lo tienen oy por esso mismo en la ley de Cristo.
Et auie en el reyno daquel rey Cepheo en la ribera de la mar una penna a que ataban los omnes de grant guisa que querien justiciar, por que salie alli una bestia de la mar que los comie. Et toma-
ron a Andromeda, e ligaron la de pies e de manos, e ataron la alli por mandado de Juppiter que la comiesse aquella bestia.Et assi fue que en aquel tienpo acaescio Persseo en aquella ribera, e llego a aquel lugar aquel dia mismo que la duenna estaua en aquel periglo. Et quando la uio atada a la penna, marauillos que podrie seer. Et diz que tan blanca era que quando la uio, ques cuydo que era ymagen de marmol entallada si non por quel boluio el uiento los cabellos. Et pues que connoscio como era mugier e la uio tan fermosa, enamoros della; et non estaua y ninguno con ella, ca non se osauan alla llegar. Et el parosse, e dixol estas palauras en razon como de donnear: «Amiga, non erades uos para estar desta guisa, nin pora seer atada en tales cadenas si non de aquellas con que se atan entressi los que bien se quieren; e dezit me como auedes nonbre, e dont sodes, e por que estades presa aqui.»
La duenna tanto era uergonçosa que, pero que ella querie ayuda - ca nunqual tanto fuera mester en ninguna sazon- quando uio omne daquella guisa, espauorecio en la primera, de manera que non oso dezir nada. Estando Persseo demandandol estas razones, començaron a sonar las ondas de la mar que leuantaua la bestia que uenie. Quando la uio Andromeda, dio grandes uozes; e llegaron se entonces el padre e la madre, que estauan aluen, e dixo les Persseo que gela diessen por mugier, e que ell la deffendrie daquella bestia. A ellos plogo les mucho quando aquello oyeron, e otorgaron gela, e demas prometieron le quel darien el reyno con ella. Persseo, pues que ouo firmado su pleyto con ellos, mato la bestia e tomo la duenna. E fueron se con ella el padre e la madre, e casaron los en uno, e fizieron les muy grandes bodas, e muy ricas, e con grandes alegrias.
Seyendo los caualleros de Cephea con Persseo a las mesas en sus bodas, pues que fueron comiendo, començaron a auer palauras de solaz. Et Persseo, ques trauaiaua sienpre de saber, quiso aprender la natura dessa tierra; et pregunto de los linnages dell reyno quantos eran, e quales cada unos, e de las costumbres dessa yent, segunt que suelle contescer demientre que los omnes se sien daquella guisa: que dizen unos de uno e otros de al, e fablan de muchas cosas dellos por apprender e dellos por retraer lo que saben. Et un ricomne que seye de cerca que dizien Lincides - e era de los mas ancianos e mas onrrados, e que mas sabien de la fazienda e de los fechos de la tierracontol las costumbres e los linnages dessa yent, et las maneras que trayen en uestir, e en todas las otras cosas, e como fazien los omnes quando andauan por la tierra e como quando eran en cort, e que uso auien con so rey.
Et pues que Linçides le ouo contado todo aquesto, pregunto ell a Persseo, e dixol assi: «Persseo, por la fortaleza e por el saber que en ti a, e por la tu mesura rogamos te que nos cuentes tu otrossi por qual ardiment e por qual art ganest la cabesça de Medusa con las culueuras que estauan en ella.» Començo entonces Persseo, e conto les tod el fecho como auemos dicho quel contesciera, e como
uenciera a ella e a sus hermanas con el alhange de Mercurio e con el escudo de Pallas, et como se adormieran las hermanas, e descabeçara ell a Medusa; et dixo les del cauallo Pegaso, e dotros cauallos que nascieron otrossi con alas de la sangre de Medusa, e contra quales estrellas se alçara mas, et por quales mares e por quales tierras auie andado, e los periglos que auie passados.Los ricos omnes e los caualleros auien grant sabor de como les contaua Persseo estas cosas; et esperando ellos que les dirie aun mas, el acabo alli su razon e callauas. Et dixol uno de los ricos ombres: «Persseo, estos caualleros preguntan por que auie Medusa culueuras entre los cabellos en la cabesça e non las otras sus hermanas, e querer lo yen oyr si tu gelo quisiesses contar; e rogamos te por la tu bondat que nos digas por que fue.» Respusol Persseo: «Bien demandas, e cosas de contar son, e quiero lo fazer.» Estonces callaron todos, e ascucharon con grant sabor que auien de oyr.
Diz Persseo: «Entre aquellas tres hermanas que uos dix, fijas del rey Phorco, Medusa era la mayor; e eran muy fermosas, mas esta mas que todas; et fueran las ueer muchos omnes de alta guisa si eran de algunas bondades como dizien, si osassen; e muchos las esperauan auer. Et pero que era muy fermosa ademas, la cosa que en tod ella meior parescie e a que mas tenien oio los que la ueyen, los cabellos eran; ca falle algunos que me dixieron que la uieran, e que assi era.
Et uio la Neptuno, sennor e dios de la mar, e enamoros mucho della por los cabellos; et ella fuxo dell, e metios en un tienplo de la deessa Pallas, que estaua alli en la ribera del mar o onrauan mucho a esta deessa las yentes daquella tierra. Neptuno entro tras ella al tiemplo, e nin la dexo por las uertudes de los sus dioses, que dizien los gentiles que auie alli, nin por Pallas misma, que estaua y, que la non forças dentro en el tiemplo.
Et a Pallas llamauan la los sus gentiles deessa de los quatro saberes, que aun dizen oy ell quadruuio, e de margomar, e de toda natura de labrar en seda, e en toda otra cosa que filar se puede, et otrossi deessa de batalla. Et quando uio que Neptuno nin auie a ella uerguença, nin querie dexar de forçar la duenna por ella, et pues que non pudo nozir a ell, ca era dios -pero que ell fazie la fuerça e la desonrra a ella, e suya era la culpa-, tornos a Medusa como qui non podie mas. Et por ques enamoro della Neptuno por los cabellos mas que por otra fermosura de su cuerpo, e tomaua ella aquella desonra por esta razon en el lugar o la mas presciauan e la mas onrrauan, torno a Medusa los cabellos en culueuras.» Et dalli adelant fizo pintar sus armas a figuras de serpientes; et quando en batalla entraua o contra algunos enemigos yua, sienpre leuaua estas armas ante si por remenbrança deste fecho, et otrossi por los enemigos quando uiessen aquellas sennales de las serpientes, por que son cosas de grant espanto, que ouiessen miedo, e se uenciessen, e fuxiessen.
Este Cepheo, rey de tierra de Cephea, auie un hermano a que dizien Phineo; et ante que el rey Juppiter mandasse justiciar a aquella infante Andromeda, fija
del rey Cepheo, fuera ella desposada con el. Et maguer que non oso Cepheo -nin pudiera maguer que quisies- dar conseio a la muerte que oyestes que Andromeda fuera puesta, pero pues quel dixieron como uiniera un cauallero estranno de agena tierra, e lidiara con aquella bestia que ouiera a matar a Andromeda, e matara el a ella, e librara la duenna e casara con ella, touos por escarnido e por desonrrado de omne ageno fazer tal cosa en su tierra e toller le su mugier. Et guisosse con quanta caualleria e con quantas yentes pudo auer, e fue contral rey Cepheo, su hermano, e contra Persseo; et estando ellos en sus alegrias uino sobrellos adesora, e boluio todas las conpannas e toda la cort, de guisa que non auie quis trauaias de alegria si non de demandar armas pora lidiar.En tod esto el rey Cepheo e Casiope castigauan a Phineo que estudies en paz e non se trauaiasse de fazer tuerto a qui gele non fazie, nil yazie en ninguna culpa, e que dexasse a Persseo con su mugier -por quis el metiera a suert de muerte, e la ganara muy bien dalli o ella estaua e auie de morir- et que si la el quisies, dalli la ouiesse ganada. En tod non quiso Phineo fazer ninguna cosa por ellos nin dexar la lit, e lidiaron. Et la batalla fue tan grant que todos los meiores omnes ouieron y de morir. En cabo fue uençudo Phineo e los suyos.
En este lugar dixieron los autores de los gentiles su razon como en fazanna que mostrara Persseo la cabesça de Medusa a Phineo, e quel tornara en piedra a el e a todos los suyos que la uieran. Et desto uos diremos adelant lo que departieron los nuestros sabios sobresta razon del rey Phineo, e del rey Persseo, e de Andromeda, e de Cepheo, e daquella bestia de la mar que da a entender.
Andando Persseo en esto -uençiendo las faziendas que auemos contadas, e apoderandosse de muchas tierras que conquerie-, Preto, hermano de Acrisio, su auuelo de Persseo, pues que uio a Acrisio como era ya de luengo tiempo e non auie y del qui heredasse empos sus dias, leuantos contra el con el poder que ell diera en el reyno, e lidio con el, e uenciol, e echol de la tierra. Estas nueuas sonaron a Persseo; et pues que sopo el tuerto que fizieran a su auuelo e como le echaran del reyno, guisos muy bien, e tomos con su mugier e con muy grant poder que leuaua, e fuesse por Grescia al reyno de Argos. Et quanto lego, fallo como era uerdat lo quel dixieran de Preto e de Acrisio. Et Preto, quando lo sopo, salio a ell con muy grant poder, ca oyera dantes como uenie Persseo otrossi muy apoderado pora demandar le el tuerto que fiziera a su auuelo. Et lidiaron, e morieron y grandes yentes de amas las partes.
En este lugar dixieron otrossi los gentiles su razon, como en los otros fechos que fizo Persseo, que mostro la cabesça de Medusa a Preto; e Preto, luego que la uio, ques mudo en piedra. Et diremos adelant que quiere dezir. E Persseo entro
el reyno, e tomol todo, e enuio por Acrisio, su auuelo, e entregol del. Et dalli adelant plogo mucho con Persseo a Acrisio, e rescibiol por heredero, e apoderol en el reyno como reynasse empos ell como su heredero.Estonces reynaua un rey a que llamauan Polidecto en una isla pequenna a que dizien Seriphon; et auie enuidia a Persseo por que era bueno, e queriel mal por ello. Et pero que oyera de tantos fechos grandes e trabaios, como auemos contado, que passara Persseo, por tod esso non quiso seer mas mesurado contra Persseo, nin quedo de dezir mal del e que non uenciera ell a Medusa nin la descabeçara como dizien. Et Persseo sopo comol desamaua Polidecto e dizie mal dell, e fue e lidio con ell; et con el ayuda de la cabesça de Medusa fizol como a los otros de quien auemos dicho que la mostro.
Et desta manera, que nos contamos fasta aqui, fallamos los fechos de Persseo escriptos en los libros de los autores de los gentiles segunt que ellos dixieron. Agora queremos contar lo que departieron los nuestros sabios sobresta razon de Persseo e de las otras perssonas que aqui son nonbradas, e sobre los otros fechos marauillosos que aqui son dichos que ell fizo. Desi contaremos otrossi como passo a Asia, e gano y tierra de Media, e reyno el en ella, yl mudo el nombre.
Maestre Johan el ingles e otros que acuerdan con el dizen sobresta razon del rey Cepheo e de Andromeda, su fija, e daquella bestia de la mar, e de Persseo, e de Phineo: que por Cepheo en este lugar que se entiende el Criador que crio todas las cosas; et que departe que por ende tue tomado este nonbre Cepheo de una palaura que dizen los griegos çephas, que dize en el nuestro lenguaie de Castiella tanto como cabesça, por que aquel que todas las cosas crio, comienço e cabesça es dellas.
Por Andromeda departe que se da a entender el alma; onde dizen que este nonbre Andromeda uiene de otro nonbre a que llaman los griegos andros, et quiere dezir en el nuestro lenguaie de Castiella tanto como uaronil o uertut, por que una de las mayores uertudes que nuestro Sennor Dios fizo, entre quantas cosas crio e que ell mas ama, el alma del omne es.
La bestia, diz Maestre Johan otrossi, que es tanto como el uicio malo ques el peccado; et diz Huguicio que bestia tanto quiere dezir como uastia, et uiene desta palaura uastia de uastar que dizen en el latin por destruyr. E los autores llaman bestia all pecado, por que destruye ell alma como la bestia lo que alcança.
El mar quiere dezir tanto como amargo, e en este lugar entiende se por el este mundo, por que a este mundo
-segunt que diz Maestre Johan e otros muchos- que mar le podemos llamar, por que assi es amargo por muchos trauaios, e pestilencias e males que contescen en el como en la mar.Persseo otrossi es tanto como ombre lienno de uertudes e de saber. Et por lo que nos los latinos dezimos dios dizen los griegos theos. Et fallamos que departen unos que Persseo tanto quiere dezir como pertheo, que quiere dezir tanto como dios, por que tod omne que es lleno de uertudes e de saber semeia a Dios, ca por El le uiene; et cada uno, quanto mas a desto, tanto mas semeia a Dios e tanto mas se llega a la natura dEl.
E por Mercurio nos dan los sabios a entender el triuio, que son los tres saberes cuyo alhange es el apuesto razonamiento e ell entendimiento de las cosas de entender las bien, e esto alcança omne por aquellos saberes. E por aquel recoruamiento dell alfange - que es espada fecha como corua e ques torna en si-, diz maestre Johan que se entiende el omne lleno de uertudes e que estos tres saberes a. Por el entendimiento que alcança con ellos retorna en si los mouimientos de la soueruia quando la quiere fazer, como es aquella espada recoruada, e castiga los que los non dexa salir fuera de los mienbros, nin de uenir al fecho nin aun a la su uoluntat.
Por Pallas diz que se entiende el quadruuio, que son los quatro saberes. Ell scudo de Pallas es la razon de las quantias e de las naturas de las cosas de saber las bien, a que uiene omne por aquellos quatro saberes. E por el saber destos derrayga omne los malos uicios de si e se deffiende dellos con el saber del quadruuio como con escudo. Onde ay unos que dizen que este nonbre de Pallas uiene por esta razon duna palaura que dezimos en latin palliare, e palliare es en el nuestro lenguaie de Castiella tanto como cobrir con manto; et que assi como es el manto la mayor uestidura e cubre a omne sobre todos los otros uestidos, que assi es el saber del quadruuio mayor que todos los otros saberes.
Por Phineo e por los que uinieron con el a ayudar le, diz que se da a entender los saberes del mundo. Medusa quier seer tanto como metimiento de miedo. Pues segunt estas razones, que dichas son por las palauras de los nuestros sabios, el rey Cepheo, que fizo su fija Andromeda, es como Dios que crio ell alma. Et Andromeda atada a la penna quier seer el alma puesta e abaldonada a las auenturas e a los trabaios deste mundo, et la bestia el pecado del uicio que la quier enartar que la faga caer en la muerte por que la destruya.
Persseo -que mato a la bestia e libro a Andromeda con el alfange de Mercurio e con el escudo de Pallas- es como la uertut de la bondat que, con entendimiento de las cosas deste mundo e con el saber dellas de que natura son e a que an de recudir, e faze ell alma desdennar la, e remenbrar se de su criador, e oluidar el uicio del pecado e partir se del, e allegar se a Dios. Phineo e los que uinieron en su ayuda, que quiso toller por fuerça a Andromeda a Persseo, son como los otros saberes del mundo, que pues que ell omne o ell alma esta bien con Dios, que aun despues se trabaian quanto pueden en fazer al ombre errar por quel fagan partir de Dios si pudieren. Et aquello que Persseo mostro la cabesça de Medusa a Phineo
e a los suyos - pues que uio que crescie la conpanna dellos, e la uieron ellos, e se tornaron en piedras- es que pues que los uicios del mundo e la maldat dellos connosce el justo por uertut de bien, espauorescen e paran se como piedras. e non nuzen al justo nin al bueno.Pves que Acrisio rescibio su reyno quel tomara Preto, so hermano, yl entergo del Persseo, su nieto, como auemos dicho, mataron a Acrisio; mas nin fallamos quien nin por qual manera fue esto. Et peso mucho a Persseo, pues que fue fecho, e non pudo y al fazer, ca non sabien contra quien. Et tomo el reyno, e reyno empos su auuelo, el rey Acrisio, e fue rey dalli siete annos, segunt que cuenta Eusebio e Jheronimo.
Et era estonces la cibdat de Argos cabesça daquel reyno. Et por este fecho del rey Acrisio, que contescio desta guisa en aquel lugar, dizen Eusebio, e Jheronimo, e Sigiberto que non quiso Persseo que dalli adelant leuas el reyno el nonbre de la cibdat de Argos; et passo la siella deste reyno a la cibdat de Miscenas, e aquella fue la cabesça daquel reyno dalli adelant. Et llamosse Persseo rey de Miscenas; et despues que el reyno, siempre llamaron a los reyes dalli reyes de Miscenas.
Este rey Persseo, pues que ouo parado bien el reyno de Miscenas, passo en nauios a Asia con muy grandes yentes e grant guisamiento; et lo uno con el muy grant poder que leuaua, lo al como era rey sabio con el grant saber que auie, lidio con los barbaros, e uencio los, e conquirio les las tierras todas e a ellos. Et a aquella tierra que llamauan antes Barbaria tolliol este nombre, e pusol otro nonbre del suyo, e llamaron la Perssia e a los barbaros perssianos; et maguer que estos nonbres, barbaros e Barbaria, los llamamos aun oy en dia a las uezes, pero aquellos nonbres que Persseo les puso, essos ouieron dalli adelant, e essos les llaman las estorias en el latin.
Quando Persseo passo a Asia, eran los annos de Adam tres mil e ochocientos e ueynte e dos, et los del diluuio de Noe mill e quinientos e sesaenta e ocho, et los de Nemprot - que fue el primero rey quando fue el departimiento de los lenguaies- mil e quatrocientos e setaenta e siete, et los de Nino -el primero rey de Assiria- seys çientos e setaenta e dos, et los de Abraham seys cientos e treynta, et los de Moysen ciento e ueynte çinco.
Dicho es ya de cuemo Mercurio e Pallas, amos hermanos, ayudaron al rey Persseo en sus fechos, et con el ayuda destos uencio el todas las cosas que començo. Et entiende se aqui por Mercurio la sapiencia, e por Pallas ell esfuerço; et estas dos cosas, sapiencia e esfuerço, fazen
buen princep e derechero de uençer lo que començare e seer sennor de muchos. Et todo prinçep pora seer bueno, estos dos conpanneros, Mercurio e Pallas, deue traer conssigo, esto es sapiencia e esfuerço. Et cuenta Ouidio que fasta en este lugar andido Pallas con aquel rey Persseo, su hermano, e dalli adelant se partio del, e se fue pora otras partes.Agora dexamos aqui la razon de Persseo, e contar uos emos de los fechos de los gentiles que uinieron empos esto. E dizinoueno anno del sennorio de Aoth en estos fechos passo.
Andados ueynte annos del sennorio de Aoth, juyz de Israhel, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo en este lugar, fue el rey Cadmo echado del su reyno, e reynaron en logar dell en Thebas Amphion e otro a que dizien Zecho. Mas maguer que Eusebio e Jheronimo dizen del rey Cadmo en este lugar el so fecho, assi passo como nos lo auemos contado; et por ende non uos dezimos desta razon mas en este lugar. Del rey Amphion uos contaremos sus fechos adelant en las razones de la estoria de Troya. El ueynte e un anno del tienpo de Aoth, juyz de Israhel, en estos fechos passo.
Andados ueynte dos annos del sennorio de Aoth, murio Lino, rey de Argos, e reyno enpos el Abant ueynte tres annos; e fue este el dozeno rey daquel reyno. Et segunt unos -e lo retraen Eusebio e Jheronimo por ellos- en este tienpo fuxieron de su madrasta Fflicxo e Elles e fueron se pora la ysla de Colchos; et assi lo cuenta Palefato. Mas esta razon destos dos infantes en el comienço de la estoria de Troya uos la contaremos toda conplida mientre. Ell xxiiio, et el xxiiiio, et el ueyntecinco anno so estos fechos passaron que dichos son.
Andados ueynteseys annos del sennorio de Aoth, juyz de Israhel, murio Bellosparo, rey de Assiria, e reyno enpos el Lamprides treynta e dos annos; e fue este el ueynteno rey dalli.
Andados ueyntesiete annos del sennorio de Aoth, segunt cuenta Jheronimo, contescieron los fechos que auemos dichos del rey Thereo, e de Promne, e de Philomena; mas en esto yerro a en el tienpo: ca assi es uerdat que esto en el tienpo de Aoth acaescio, mas non en este anno si non en aquel en que lo nos auemos contado. Ell ueynteocheno et ell ueynte noueno anno del tienpo de Aoth en estos fechos passaron.
Andados treynta annos de Aoth, murio Menopes, rey de Egipto, e reyno enpos el Setho; e este fue el primero enperador que en Egipto ouieron, e duro çinquaenta annos. El treynta e uno et el treynta e doseno anno del sennorio de Aoth, juyz de Israhel, so estos fechos passaron.
Andados treynta e tres annos, contescio la batalla que acaescio en el tienpo de Eumolpho. El treynta e quatreno anno et el treynta e cinco anno en el sennorio de Aoth en estos fechos passaron.
Andados treynta e seys annos, fue con-
nosçudo Melampo por sabio de diuinidat e grant adeuino.Del treynta e seteno anno non ay que dezir aqui.
Andados treynta e ocho annos del sennorio de Aoth, reyno Tros en Dardania. Et esta Dardania fue la çibdat de Troya, e ouo este nonbre fasta este tienpo; et el rey Tros tolliol aquel nonbre, e del soyo llamola Troya e a los cibdadanos della troyanos. En este tienpo, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo, ouo una mugier muy grant sabia de gramatica en tierra de Phiçio e de otros saberes muchos, et sabie uersificar muy bien; et dize Jheronimo que dizie ella por uiessos las cosas que auien de uenir.
Del treynta e noueno, et del quarenteno, et dell xlio, et del quarenta e dos anno del sennorio de Aoth non fallamos en las estorias que dezir.
Andados quarenta e un annos del sennorio de Aoth, reyno Thantalo en tierra de Ffrisonia. Et de la estoria deste rey Thantalo dezimos aqui ende tanto que Tros, aquel rey de Troya de quien uos dixiemos ante desto, que entre sus fijos que fiziera que auie y uno a que llamauan Ganimedes, e era moço muy fermoso ademas; et este rey Thantalo, queriendo fazer seruiçio al so dios Juppiter, fue e robo aquel moço, e diol a Jupiter. Et mouios grant lit por ello entre aquel rey Thantalo e el rey Tros, assi como lo cuenta Phanocles el poeta. Et en este tiempo morauan Thiçio e Thantalo en uno; e caso Latona, madre de Ffebo, con Thicio. Este Thicio, assi como dizen Eusebio e Jheronimo, siruio con Hercules al rey Admed.
Dell xliiio et xliiiio anno del sennorio de Aoth non fallamos que dezir que de contar sea aqui.
Andados quarenta e cinco annos del sennorio de Aoth, murio Abant, rey de Argos, e reyno en pos el Preto xvii annos; et fue este el trezeno rey daquel reyno.
Del quarenta e sesseno, et del quarenta e seteno, et del quarenta ocheno anno non cuentan las estorias ninguna cosa que de dezir sea aqui, saluo ende que en el quarenta e ocheno anno que se conplieron del nascimiento de Adam seyscientos e sesaenta annos.
Andados quarenta e nueue annos del sennorio de Aoth, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo, contescieron aquellas cosas que las estorias cuentan, e otrossi de Fflicxo e de Meliçerta. Et en tienpo de Fflicxo fueron assacadas entre los gentiles unas fiestas a que dixieron ellos ythima. Deste Meliçerta non fallamos al; mas la razon de Fflicxo, aquel que passo en el carnero a la isla de Colchos en la estoria de Troya, uos lo contaremos conplida mientre.
Del cinquenteno, et del li., dell lii, et del liiio, et del liiiio et del lvo annos non
fallamos ninguna cosa que las estorias cuenten pora aqui.Andados çinquaenta e seys annos del sennorio de Aoth, juyz de Israhel, murio Laumedon, rey de Sicionia, e reyno enpos el Sithion cinquaenta e seys annos; e fue este el dizinoueno rey que fue dalli.
Andados cinquenta e siete annos, caso Pelops con Ypodomia. Desta Ypodomia cuentan los autores de los gentiles que fue una duenna de grant guisa, e demandauan la muchos a casamiento, e ella por deffender se dellos puso esta ley: que el que la quisiesse que corriesse con ella en carro, et si la uenciesse, que casarie con ella; e el qui la non uenciesse que muries por ello. Et murieron y muchos sobreste fecho fasta que uino este Pelops, e la uençio, e casaron en uno; e esto fue cosa muy nonbrada entre sus gentiles.
Andados cinquaenta e ocho annos del tienpo de Aoth, juyz de Israhel, murio Lamprides, rey de Assiria, et reyno enpos el Sosares ueynte annos; et fue este el ueynte un rey dalli. Esse anno mismo otrossi murio Ericteo, rey de Athenas, e reyno enpos el Ciclops quarenta annos; et fue este el seteno rey dalli. Et cunplieron se esse anno seys cientos e setaenta annos del nascimiento de Abraham.
Andados cinquaenta e nueue annos de Aoth, juyz de Israhel, passo Persseo a tierra de Perssia, segunt Eusebio e Jheronimo dizen, et leuo consigo la cabesça de Medusa. Mas esta razon contada la auemos nos ya ante desto, ca otrossi lo dizen estos mismos sabios ante desto et assi lo muestra Didimo en la Estoria Peregrina. Et dicho uos auemos ante desto como Eusebio e Jheronimo cuentan una estoria misma a las uezes en dos logares, e a las uezes en tres e aun mas; et nos, por que non seamos reprendudos dello por que nuestro yerro fue, ende tannemos aqui de cabo desta estoria esto poco.
Del lx et del lxi anno non cuentan nada las estorias ninguna cosa. Andados sesaenta e dos annos, murio Preto, rey de Argos, e reyno empos el Acrisio xxxii annos.
Agora contaremos del cauallo Pegaso, e de Seustis, e de Alicia.
Este cauallo, a que los autores de los gentiles e las estorias llaman Pegaso, fue tan ligero que diz que semeiaua que uolaua, et, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo, fue de una duenna. Palephato diz que fue una naf de Belorophon, pero todos los mas acuerdan que fue el cauallo de Persseo. E como quier que los sabios demudan los nonbres a lugares en esta razon en sus estorias, la razon daquel cauallo dicha la auemos en la estoria de Persseo; mas por la razon del mudamiento que dezimos de los nonbres departiremos ende aqui tanto en aquel libro, de que dixiemos ya en esta estoria que llaman en el latin Teodolo e en el romanz Teodoreth, sobre la contienda que auemos contado que tomaron Seustis e Ali-
cia. Dize el maestre en razon de Seustis estos quatro uiessos en latin:Gorgenis effrigie mortalis uertatur ide, nam qui uiderunt lapides quasi diriguerunt. Bellorophon monstro cum Palladis arte perento comit equi pennas et se demictit in auras.
Estos uiessos quieren dezir desta guisa en el lenguaie de Castiella: la mortal yda es mudada por la paresçencia de Golgen, et los que la uieron assi se tornaron duros como piedras; et Bellorophon, matando a Gorgen con el arteria de Pallas, affeyto las pennolas del cauallo, e dexo se yr por el aer.
Agora esta razon a mester esponimiento, e ell esponimiento es este: Gorgen dize aqui por Madusa; mas de Medusa, e de Euriale, e de Stenion, todas tres hermanas fijas del rey Phorco, contadas auemos sus razones en la estoria del rey Persseo, et aquello tenemos que deue conplir de la su razon. Pero es aqui a departir como cada una de estas tres hermanas ouo este nonbre Gorgen; et a qual quier dellas le llamamos, e a las dos e a todas tres, en uno dizremos Gorgenes. Et Gorgen es palaura conpuesta de dues palauras griegas que son: ell una ge e la otra orge, et la ge quiere dezir en el castellano tanto como tierra, e la orge tanto como laurança o lauor. Onde Gorgen tanto quiere dezir en el nuestro lenguaie de Castiella como laurança, o lauor, o lauradora de tierra. Et tales fueron todas estas tres infantes muy lauradoras del reyno de su padre; et aquel reyno era el un oio con que todas tres, dize Ouidio, que ueyen, et por aquel oio se entiende el reyno. Et de otra guisa eran ellas muy fermosas duennas, assi como cuentan Eusebio e Jheronimo.
Daquello al, que dizen estos uiessos adelant, que Belorofon mato al bestiglo con el arte de Pallas, Bellorophon es por el rey Persseo. Et esto es por lo que dixiemos aqui de como los sabios mudauan los nonbres a las cosas en sus estorias a lugares, por que dize aqui el maestro Bellorofon por Persseo, et dixo bestiglo por Gorgen; e pero lamo bestiglo a aquellas duennas por que eran cosa muy periglosa en aquella tierra -lo uno por el grant poder que auien, lo al por la muy grant fermosura que era tanta que todos los autores e todas las estorias acuerdan que assi se parauan desmemoriados quantos las ueyen como si fuessen piedras- et a estas uencio Persseo, como es contado, e leuo dellas la cabesça, esto es el reyno. E esto se entiende con aquello, que dize el autor, que mato Bellorofon al bestiglo fascas Persseo a Gorgen.
Daquello al otrossi que dize el maestro, que affeyto Bellorophon las pennolas del cauallo, el cauallo fue aquel Pegaso de que dizen los autores que nascio de las gotas de la sangre que salie de la cabesça de Medusa. Mas el cauallo, e sus pennolas, e su uolar e leuar a Persseo por el aer non es otra cosa si non que dan a entender los sabios, que lo dixieron encubierta mientre por el cauallo, los bienes
e las riquezas del reyno; las pennolas e el uolar que Persseo fizo, pues que aquel reyno ouo, es que fue o quiso por el mundo, e cumplio lo que cometio con el poder daquel reyno, e desta guisa uolaua aquel cauallo e Persseo en el. Et esta razon mouio Seustis, fascas el diablo, contra Alicia -esto es contra la Yglesia de Cristo- queriendol dezir que esto era las grandes uertudes e los grandes fechos que fazien los sus dioses, e non como los de Cristo; et Alicia respondiol otrossi con la su estoria contra esta, como lo fazen otrossi en todas las otras razones del libro.Agora diremos la respuesta della.
Alicia e Seustis, en su contienda que auien en uno, dizien se e respondien se por quatro uiessos ell a ella, e por otros quatro ella a ell; et dizie Seustis primera mientre cada uez, e desi respondiel Alicia. Et las contiendas que en uno auien dieron por juyz, qui las oyesse e las judgasse, a una duenna, que llamaron Flenesis, que se acerto y quando ellos la contienda tomaron. Et assi como dizen las glosas e los maestros que esto departen, Flenesis tanto quiere dezir como sapiencia.
Et Seustis razono sienpre las estorias e las razones de los gentiles, et Alicia las de la Biblia; e troxieron esta manera de dezir en sus uiessos: que el medio de cada uno siempre se semeio en la letra con el otro, su medio en el cabo. Et la razon de Seustis sienpre ouo a auer alguna acordança con la de Alicia, e otrossi la de Alicia con la del; pues respuso Alicia contra la razon de Seustis, que es dicha en este lugar, por otros quatro uiessos suyos que dizen otrossi desta guisa en el latin:
Effugium terre lezabel obstruxit Helie, cum distractus equis conparuit igneus axis; flamea, que uenit, uatem quadriga leuauit; spiritus heredi geminatur amore magistri.
Et quieren estos uiessos dezir desta guisa en el lenguage de Castiella: Jezabel encerro a Elias la foyda de la tierra, et parescio estonçes a Elias un ex de fuego que trayen los cauallos; et aduzien y una carreta de fuego que rescibio a Elias e lo leuo; et fue alli doblado el spirito a Eliseo por amor del maestro.
Agora como dixiemos de la razon de Seustis, otrossi que auie mester esponimiento, otrossi dezimos que lo a aqui mester en estas razones de Alicia, et el esponimiento daqui es este: Elias era propheta de Dios, e Jezabel reyna de los hebreos, duenna braua e fazedera de mal. Et Elias prophetaua de las cosas que auien de uenir entre sus ebreos, e castigaua las cosas que non eran de fazer como orar ydolos; e Jezabel queriel mal por ello, et el ouo a fuyr ante ella. E por que escogio e tomo por su disciplo a Eliseo que fuxies con el poro quier que el fuesse, et fuxieron amos e fueron se al
desierto pora ueuir alla. Et entonces duro los annos que en la Biblia dize que non llouio en tierra de Judea; et en cabo daquellos annos tornaron se Elias e Eliseo a la tierra, e llouio estonces. Et desent quisiera se Elias de cabo yr de la tierra por las maldades de Jezabel e de muchos otros del pueblo, mas retouol Jezabel quel non dexo yr. Et esto es lo que dize en los uiessos de Alicia que Jezabel ençerro a Elias la foyda de la tierra.Et en tod esto sabie Elias como nuestro Sennor Dios le auie a leuar; et pidiol merçet Eliseo, que quando Dios leuasse a el, que fincas a el el spirito doblado. Et Elias dixo a Eliseo que rogarie por el a Dios; e si uiesse quando Dios leuas a el, quel cumplirie aquello quel demandaua.
Et estando Elias alli en Judea e Eliseo con el, enuio nuestro Sennor Dios un monton de fuego -e esto es de claridat. Et por aquello dixo Alicia que fuera carreta de fuego; e tomo a Elias, e alçol suso all aer, e passol en cuerpo e en alma al parayso terrennal. Et quando Elias fue robado daquel fuego de Dios, uiolo Eliseo, et Elias otrossi, en sennal que crobies Eliseo que doblado fincaua en el el spirito de Dios, e de la prophecia, segunt que dizen las estorias, echol el su manto.
Agora dexamos aqui estas estorias e estas razones, et diremos de las otras adelant. Del lxiiii et del lxv anno del sennorio de Aoth non cuentan las estorias ninguna cosa.
Andados sesaenta e seys annos del tienpo de Aoth, juyz de Israhel, fue poblada en tierra de Libia una cibdat a que dixieron Cirene. Del lxvii et del lxviiio anno non fallamos ningunas cosas que de dezir sean pora aqui saluo ende en el sesaenta e ocheno anno que se cumplieron seys cientos e ochaenta annos del nascimiento de Moysen.
Andados sesaenta e nueue annos del sennorio de Aoth, auie en Grescia un princep a que llamauan Yon por nombre, et era muy fuert omne e muy appoderado en aquella tierra. Et por onrra del su nonbre mando a sus griegos que dexassen los otros nombres que auien e que se llamassen yones; et llamaron se dalli adelant los griegos yones. Et assi los nombra Maestre Ebrardo en el libro a que llamamos Grecismo alli o fabla de cinco yentes que diz que a en Grescia e aun mas, departidas por sos nombres e sus tierras.
Del setaenteno et del lxxio anno non fallamos que dezir aqui. Andados ochaenta e dos annos, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo, contescieron las cosas que son dichas del rey Persseo; mas en aquel anno las contamos o primera mientre las dixiemos, ca en aquel anno mismo las nombran estos mismos sabios Eusebio e Jheronimo. Et esto non lo dezimos aqui si non por que nos non reprehenda ninguno fascas que non uimos nos los lugares o estos sabios nombran los fechos de Persseo, que lo dizien bien en tres.
Andados setaenta e tres annos -assi como cuentan Eusebio e Jheronimo, e Lucas de Tuy, e otros - era Libero padre en tierra de India o fizo estonces, assi como cuenta Paulo Orosio en el ochauo capitulo del primero libro, grandes mortandades en las yentes dalli, et las sus conpannas grandes fuerças e grandes desmesuras en las mugieres dalli et en muchas otras costumbres que enlleno la tierra, seyendo aquella yent tal que nunqua aun otro princep obedeçieron nil pecharon nunqua nada.
Pero dicho auemos ante desto en las razones de los gentiles en los cinco libros de Moysen, cuemo la reyna Semiramis entrara alli; mas contamos en este lugar de como fallamos en Orosio. Estonces poblo Libero padre alla en India en la ribera del rio Indio una cibdat a que puso nombre Crisan.
Agora dexamos aqui las razones de Libero padre, ca despues desto tornaremos aun a ellas en so logar, e diremos agora de los otros fechos de los gentiles que uinieron empos esto. Del setaenta e quatro et del setaenta e quinto anno del tienpo de Aoth non cuentan las estorias ninguna cosa que de dezir sea pora aqui.
Andados setaenta e seys annos del sennorio de Aoth, reynaua el rey Amffion en Thebas, assi como dizen Eusebio e Jheronimo; et dizen del muchos, que tan bien cantaua e citolaua, que fazie las piedras mouer e a esta guisa cerco su cibdat de muros. Et a esto dizen Eusebio e Jheronimo e los otros esponedores, que esto quiere dar a entender que este rey fue entendudo e sabio, e ouo sus disciplos a quien ensenno que fueron tan duros de coraçon como es la piedra. Et pero que los ensenno el, e los saco daquella dureza, e los fizo entendudos e sabios como rey sabio e bueno que faze a sus disciplos; et que esto se entiende por el cantar del rey Amffion e por el mouimiento de las piedras que por aquel canto se fazie. Et este rey Amffion ouo su mugier a que llamaron la reyna Niobe. Et la estoria que deste rey e desta reyna ay, e de sus fijos e de sus fijas, en las razones de la estoria de Troya la contaremos.
Del setaenta e seteno anno non fallamos al que dezir aqui. Andados setaenta e ocho annos, murio Sosares, rey de Assiria, e reyno enpos el Lampes treynta annos; et fue este el ueynte doseno rey daquel reyno. Andados setaenta e nueue annos del sennorio de Aoth, se cunplieron seys cientos e nouaenta annos del monumento de Adam.
Del ochaenteno e postremero anno del tienpo de Aoth, juyz de Israel, non fallamos que dezir en esta estoria. Et fue Aoth buen cabdiello, e mantouo bien el pueblo de Israhel en aquellos ochaenta annos que el ouo la dignidat. Et murio Aoth, juyz de Israhel, andados de Adam tres mil e quinientos e setaenta e nueue segunt los hebreos, et quatro mill e vii segunt los setaenta trasladadores; de Noe
mill e nueuecientos et ueynte tres segunt los hebreos, et mill e siete cientos e sesaenta e dos segunt los setaenta trasladadores; et del departimiento de las lenquas mill e ochoçientos e treynta e tres segunt los hebreos, et mill e seys cientos e sesaenta e uno segunt los setaenta trasladadores; del nascimiento de Abraham seys cientos e nouaenta.Agora, pues que auemos dicho la estoria de Aoth, juyz de Israhel, como la cuenta la Biblia, e Josepho, e los otros santos padres que sobrella fablaron, et las estorias e las razones que y uinieron de los gentiles en los ochaenta annos que el judgo a Israhel, diremos la estoria de Delbora, muger que fue de Barac, que mantouo el pueblo de Israhel con su marido quarenta annos; et otrossi de los fechos de los gentiles que en este tienpo acaescieron.
Pves que sopieron los de Philistin que muerto era Aoth, leuantaron se contra los de Israhel por entrar les la tierra e conquerir los. Ellos tomaron luego a Sanga, fijo de Aanath, por so adelantado pora juyz, que era muy bueno pora ello, con quien se deffendiessen. Et fueron luego e lidiaron con los philisteos; e mato dellos Sanga seys cientos con una reia, e segudo los otros, et deffendio al pueblo de Israel, e muriosse luego esse anno. Et por que duro tan poco como oydes, no es contado por juyz entre los otros juyzes de Israhel; et ayuntamos le por ende con la estoria de Aoth en el cabo della, como uino Sanga luego empos Aoth.
En tod esto fincaron los fijos de Israhel despues en paz, mas sin juyz e sin todo otro cabdiello que ouiessen miedo nin uerguença, nin por quien se emendassen nin se iudgassen; et tornaron se a sus costunbres malas como oystes que fizieran despues de la muerte de Josue e de Othoniel. Et Dios, con sanna que les ouo por las maldades dellos, aduxo sobrellos a Jabin, rey de Canaan, que reynaua en Asor; et saco este rey Jabin su hueste muy grant, e fizo cabdiello della a uno que dezien Sisara. Et moraua este Sisara en una cibdat que dizien Aroset de las Yentes. Et dize Josepho que yazie esta cibdat sobre una laguna a que llamauan la laguna Samachorito; et cuenta otrossi Maestre Pedro que non era cibdat poblada de un pueblo, mas de muchas yentes de departidas maneras que morauan y, e por esso le dixieron este nombre.
Et conquirio a los iudios, e tornaron los pecheros, e fizieron les todas quantas seruidunbres sabien en despechar los, e otras soberuias muchas que les fazien; ca auie este Jabin unos carros coruos que eran fechos a una manera pora uençer batalla e conquerir tierra, e non poder con ell otro que menos ouies. E aquellos carros eran nueuecientos, segunt cuenta la Biblia; et pero cuenta Josepho que auie
en essa huest de Jabin trezientas uezes mill omnes de armas a pie, e diez mill a cauallo, e tres mill carros. Et los de Israhel, quando se uieron en cueta, querellaron se e llamaron a Dios solo como las otras uezes quando se uieran en ella.Et auie estonces uno en Israel, una buena mugier, propheta que dizie por spirito de Dios las cosas que auien de uenir, et llamauan la Delbora; e iudgaua este pueblo de Israel en aquel tiempo, e todos uenien a ella a yuyzio sobre todas quantas cosas les eran mester que ellos auien de librar. Et estaua ella e uiuie en su tienda, segunt cuenta Maestre Pedro, que fincara entre Rama e Bethel, que era en el mont de Effraym. Et salie ella alli de su tienda, e assentauas, e seye todauia so una palma o uenien a ella los del pueblo a sus pleytos e oyr los juyzios que daua. Et dixieron por esta razon que aquella palma era la palma de Delbora. E era casada, e dizien a so marido Lapidoth.
Et cuenta sobresto Josepho que Delbora en ebraygo tanto quiere dezir como abeia en el nuestro lenguaie de Castiella; et diz que la rogaron los de Israel que pidiesse a Dios merçet por ellos, e que non los desamparasse. Ell assi tanto tienpo en la seruidunbre de los cananeos. Ella fizo lo, e oyo la Dios, e otorgol que lo farie.
Delbora pensso en ello estonçes, e con el conseio de Dios cato entrellos qual serie mas guisado con quien se ellos librassen daquel mal; e tomo a Barach, fijo de Abinoen de Cades, que era en la suert de Neptalim, e dixol assi: «Mandate nuestro Dios de Israhel que uayas e saques huest de diez mill omnes darmas del linnaie de Neptalim e del de Zabulon, et que los lieues al mont Thabor; ca El aduzra a ti a la torriente de Cison a Sisara, princep e cabdiello de la huest dell rey Jabin, que nos tienen apremiados e en seruidumbre, e nos despechan sin mesura; e metra Dios al cabdiello e a toda su huest en el to poder.» Et sobresto mando ella a los de Israhel que fiziessen como el dixiesse si querien salir daquella seruidumbre, ca assi lo mandara Dios.
Respusol estonces Barach a Delbora e dixol: «Si fueres tu comigo, yre yo; e si non, non yre alla.» Delbora fue sannuda, segunt cuenta Josepho, por esto quel assi respuso Barach, e dixol: «La onrra e el poder que Dios da a ti das lo tu a mugier, e yo non lo reffusare, e fazer lo he, e yre contigo; mas non auras tu el nonbre nin el prez desta batalla e assi lo sepas, ca en poder de mugier sera metudo Sisara desta uez.»
Et cuenta maestre Pedro sobresta razon e departe que dizen unos que este Barach, fijo de Abinoen, e aquel Lapidoth, que dixiemos marido de Delbora, que uno fue e auie estos dos nonbres Barac e Lapidoth; e muestra lo por esta razon que amos estos nonbres, Barac e Lapidoth, tanto quieren dezir qual quier dellos por si como relanpagamiento.
Et pues que el non quiso fazer en esto nada sin la mugier, cogiosse Delbora e fue con el; et tomaron aquellos diez mill omnes e fueron se con ellos poral mont Thabor como le ella dixiera. E sonaron
estas nueuas a Sisara, cabdiello de la huest del rey Jabin, como uenie Barac apoderado al mont Thabor; et tomo toda su huest con todo quanto guisamiento tenie e cogiosse de la cibdat o estaua, a que llamauan Aroseth de las Yentes como es dicho, e fue contra ellos al arroyo de la torriente de Cisen por mandado del rey Jabin. Et fincaron sus tiendas non aluen de los de Israhel.Et Barach e los otros fijos de Israel, quando uieron tamanna muchedumbre de yente como era aquella de la huest de los cananeos, espantaron se de mala guisa; e la cosa en que mas començaron a cuedar, segunt cuenta Josepho, era como fuyrien. Mas entendio gelo Delbora, e començo los a conortar e dezir: «Esforçat, e set buenos, e non les temades pero que semeian muchos, ca non son nada; e lidiat, e uençer los edes, ca Dios es conuusco e nos ayudara.» Et dixo essa hora a Barac: «Lieua te, e seye esforçado e uaron bueno e rezio, e conorta tu pueblo, e esfuerçal e lidiad bien, ca este es el dia en que metio Dios a Sisara en tus manos, e El te guia e es to cabdiello.»
A Barac e a los diez mill que con el eran faziesse les uerguença de amonestar los mugier e ser mas esforçada que ellos; et ouieron de tornar, e fazer como les ella castigaua, e ser buenos de mas que ueyen que uenie por Dios. Et leuantos aquella ora Barac del mont Thabor e uino contra la torriente de Cisen a los cananeos. Et Delbora finco en el mont faziendo su oracion, segunt cuenta maestre Pedro, e rogando a Dios quel uiniesse emiente de lo quel prometiera e ouiesse merced del su pueblo de Israhel.
E metio Dios tan grant espanto en Sisara e en toda su huest ante Barach e la suya, que sola mientre non ouieron acuerdo de como fiziessen nin como lidiassen; et firieron los Barach e los suyos muy esforçada mientre e muy derrezio. Et cuentan Josepho e maestre Pedro que estando ellos en la mayor priessa de la batalla, que enuio Dios un granizo, e una lluuia muy fuerte e muy frio, e con grant uiento que fue grant marauilla; et daua a Barach e a los suyos en las espaldas, e a Sisara e a los suyos en las caras, et moio los arcos e las balestas, e las fondas a los de Canaan, e las otras armas que tenien de lidiar. Et como les daba en los oios, cegaua los e esfriaua los el frio de guisa que los aterescio, tan grant era.
Et los de Barach en todo esto ferien en ellos muy de rezio e matauan dellos quantos alcançauan, e estos eran muchos. Los de Sisara ouieron se a arrancar de la fazienda e fuxieron, Barach enpos ellos firiendo e matando. Sisara, quando uio su huest toda asi fuyr, salio del carro e diosse a pie a foyr.
Et ante desta fazienda tienpo auie ya que uno, que auie nombre Aber, de la conpanna de Scenec -padre de Othoniel que fue, como es dicho, el primero juyz de Israhel e del linnage de Judas- apartosse de los otros de su linnaie con sanna dellos, e fuesse morar al ual que dizen de
los Uieios, e era cerca de Cades. Et auie su amiztad con el rey Assor, e dizien a su mugier por nonbre Jahel.Et Sisara apartosse otrossi de toda su huest quando fuye, e uiniesse solo pora la tienda deste Aber de los de Cenec pora esconder se alli e quel encrubirie el y por la amiztat que auie con el rey Asor, de cuya huest era cabdiello Sisara. E non estaua y estonces Aber; et Jahel su mugier, quando sopo esto, salio a Sisara a rescebir le, e dixol dos uezes: «Uente pora mi, mio sennor, e non temas.» Et el cogiosse e metiosse en la tienda de Aber, e crubiol ella con un manto, e dixol ell: «Dam un poco de agua que beua, ca muerto uengo de set.»
Ella tenie leche en un odre, e abriol, e diol a beuer quanto quiso, e crubiol de cabo, e dexol alli estar, e dixol el: «Parate tu a la puerta de la tienda, e esta y; e quando uiniere alguno, e te preguntare e dixiere si non a aqui alguno desta huest de los cananeos, di tu que non a aca ninguno.» Ella parosse a la puerta; et estando ella alli, Sisara como uiniera canssado e quebrantado de la batalla e de foyr, e beuiera mucho daquella leche, que a natura de fazer mucho dormir, adormiosse.
Jabel entro a la tienda; e pues quel uio adormido, uusco con que, e tomo un clauo o estaca de las de la tienda e un maçuello daquellos con que fincauan las estacas, e uino a escuso muy quedo e muy callando, e llegos a ell, e pusol el clauo en derecho de la sien, e diol con el maçuello tal que gele passo all otra part e appegol la cabesça con la tierra. Et Sisara ayunto el suenno a la muert, e murios alli yaziendo que lo non sintio. A poca pieça despues que Jahel ouo fecho esto, llego Barach; et salio Jahel a el e dixol: «Uen e mostrar te e al que tu demandas.» El entro e fallol muerto con su clauo fincado por las sienes de la una e de la otra part.
Et dize Josepho que quiso Dios que fuesse fecha e uençuda esta batalla segunt lo quel dixiera Delbora por mostrar que por mugier, maguer que es mas flaca cosa que el uaron, fiziera el que se uenciesse tan gran huest como aquella de los cananeos; e mostrar la su uoluntad, e el su poder, e la su marauilla en los que la quieren e la merescen. Et desta guisa quebranto Dios aquell dia a Jabin, rey de Canaan, ante los fijos de Israhel; et crescien estos cada dia, e apremiauan a Jabin tanto fasta quel destroyeron, segunt diz la estoria de la Biblia.
Mas Josepho cuenta mas en la razon adelant, et diz que Barac con su hueste yuan sobre la cibdat de Asor, e que uenie el rey Jabin en carro con los sus cananeos quando oyo aquellas nueuas. Et lidio con el Barach e matol en la fazienda et dessa que fue adelant, e destruxo la cibdat, e derribo la de fondon de los cimientos. Et fizieron todos los de Israhel juyz a Barach. E diz en la estoria de la Biblia que cantaron Delbora e Barach esse dia este cantigo, e es escripto en el salterio, e dize desta guisa en el nuestro lenguage de Castiella.
Los de Israhel, que offresciestes e distes de grado uuestras almas a periglo, bendezit al Sennor. Oyt lo los reyes, percebit lo los principes con las oreias de los coraçones.» Et dixo Delbora: «Yo so, yo so la que al Sennor cantare, cantare al Sennor Dios de Israhel.
Sennor, quando tu salies de Seyr e passauas por las tierras de Edom, mouies la tierra, e los cielos e las nuues destellaron aguas. Corrieron otrossi los montes aguas ante la faz del Sennor, e Synay ante la faz del Sennor Dios de Israhel.
En los dias de Sangar, fijo de Anath, en los dias de Jahel, folgaron las carreras; et los que entraron por ellas andidieron por los collados desuiados. Quedaron los fuertes en Israhel e folgaron, fasta ques leuantasse Delbora, madre en Israel.
Nueuas batallas escogio el Sennor, las puertas de los enemigos El las trastorno: escudo nin asta si paresçieron en los quarenta mill de Israhel pora poder fazer esto. El mi coraçon ama a los principes de Israhel: los que de uuestra uoluntat uos distes a periglo, bendezit al Sennor; los que subiestes sobre las asnas resplandescientes e fuertes, souiestes de suso en el yuyzio, e andidiestes en la carrera, fablat. O son quebrantados los carros e affogada la huest de los enemigos, y sean contadas las justicias del Sennor e la piedat que ouo a las puertas de los fuertes de Israel. Estonces descendio el pueblo del Sennor a las puertas, e acabado del el principado.
Leuanta te, leuanta te, Delbora, e di la cantiga; leuanta te, Barach, e toma tos catiuos, fijos de Abinoen. Saluas son fechas e libradas las remasaias del pueblo; Dios en los suertes lidio. De Effraym los destruxo en Amalec, et despues del en Beniamin en los tos pueblos, o to Amalec. De Machir descendieron los principes e de Zabulon los que aduxiessen la huest a lidiar. Los cabdiellos de Ysacar fueron con Delbora, e siguieron los passos e las pisadas de Barach, qui se dio a periglo como en trabucamiento e en infierno.
Departido Ruben contra si, fue fallada la contienda de los grandes coraçones. Gad folgaua allent el Jordan: Dan se trauaiaua de naues; Aser uiuie en la ribera de la mar e moraua en los puertos; mas Zabulon et Neptalin dieron sus almas a muert en tierra de Remna.
Vinieron los reyes e lidiaron, batallaron los reyes de Canaan en Thanath çerca las aguas de Magedon, et pero que preadores non leuaron nada. Del cielo fue lidiado por ellos: las estrellas estantes en su orden e en su curso lidiaron contra Sisara.
El arroyo de Cison troxo los carcados dellos, et el arroyo de Cadamin et el arroyo de Cison. ¡Tu, la mi alma, coçea a los fuertes! Las unnas de los cauallos cayeron a los que fuyen en la priessa, e a los muy fuertes de los enemigos que cayen derribandosse.
Bendita entre las mugieres Jahel, mugier de Aber, cineo, bendita sea en su tienda. Al que pidio agua diol leche e en
la redoma de los principes le dio la manteca. Con la siniestra mano tomo e metiol el clauo, et la diestra fue a los martiellos de los ferreros, et firio a Sisara buscandol en la cabesça el lugar de la llaga, e foradandol la tienlla rezia mientre. Entre los pies della se derribo, fallescio, e murio, bolcandos ante los pies della, e yazie sin alma e mesquinno.Gritaua su madre catando por la finiestra, e del lugar del comer fablaua e dizie: '¿Por ques tardaua de tornar se el carro del? ¿Por que tardaron los pies de las carretas del?' Vna que era la mas sabia de las otras mugieres dell respondio estas palauras a su suegra: 'Por uentura agora departe los despoios, et la muy fermosa de las mugieres que y ganaron escogieron pora ell. Vestidos de muchos colores son dados a Sisara en la prea, e mueble de muchas maneras es ayuntado pora affeytamientos del so cuello.
«Assi perescan todos los tos enemigos, Sennor; mas los que te aman resplandescan como resplandesce el sol en so nascimiento.»
Et folgo la tierra con Barach e con Delbora quarenta annos que duro Barach en so iudgado, et desi murieron Barach e Delbora.
Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, e tornaremos a las razones de los gentiles que acaescieron en estos quarenta annos que Barach e Delbora duraron; pero departiremos de comienço de los annos del so sennorio e del linnaie dellos.
Assi como cuentan Eusebio, e Jheronimo, e otros que esplanan la estoria de la Biblia, e lo auemos nos ya contado; mas dezimos esto poco aqui de cabo por aquello que oyredes que diremos. Et de mas el yuyz Aoth muerto, finco de luego el sennorio de Israhel uagado; et ante que juyz alçassen los judios, leuantaron se los agenos que morauan aderredor dellos, e uinieron sobrellos, e conquirieron los, e metieron los so el so sennorio, e touieron los sossi apremiados e pecheros ueynte annos.
Enpos esto alçaron los judios por juyz a Delbora, e fue Barach so marido con ella en el sennorio. Et aquellos ueynte annos en que los judios fueron apremiados de los agenos, entre Aoth e Delbora, ayuntan se a los del iudgado de Delbora, segunt que los hebreos departen. Et fue Delbora del linnaie de Effraym, et Barach del de Neptalim; e iudgaron marido e mugier a Israhel quarenta annos.
Agora uos contaremos de los fechos de los gentiles.
Andado el primero anno de Delbora, juyz de Israel, cuentan Eusebio e Jheronimo, que segunt dixieron unos, que en este tienpo reyno Cadmo en Thebas; mas a esto dezimos nos que non fue, ca reyno Cadmo en Thebas andados die-
ziseys annos del iudgado de Othoniel, como auemos ya contado. Et acabado el regno de Cadmo, reynaron en Thebas Amphion e Zeto, andando el ueynte ocheno anno de Othoniel. Et empos esto reyno y Amphion solo, de quien oyestes aqui que fazie sabios los disciplos duros de coraçon como piedras, et deste Amphion diremos mas adelant. Et fue este reynado andando el lxxviiio anno del iudgado de Aoth, onde esto non podrie seer: que reynando estos reyes, que Cadmo reynasse y despues - que fue el primero rey de Thebas - si non si fue otro Cadmo, lo que non fallamos.Del segundo, e del tercero, e del quarto anno deste sennorio de Delbora non fallamos que dezir aqui; et destos reyes e destos regnados lo uno auemos nos ya dicho en la estoria ante desto, e lo al diremos adelant.
Andados cinco annos del iudgado de Delbora, reyno Pelops en Peloponenso. Et regnando fue otrossi sennor de los olimpicos, e eran estos los que morauan aderredor del mont Olimpo. Este rey Pelops salio princep de coraçon esforçado, et guisosse, e apoderosse, e fue contra Ylio -que era castiello muy fuert, e cibdat, e aun contada por un reynado en los terminos de la cibdat de Troya. Et salio a el Dardano, rey de Troya, e lidiaron; e uencio Dardano a Pelops.
Et del fecho deste rey Pelops e del rey Thantalo, so padre - que ouo por huespedes a todos sos dioses e sus deessas, saluo ende a la deesa Discordia que non quiso y conuidar, pero se conuido ella por si e y la ouo por huespeda maguer que non quiso- adelant uos contaremos con las razones de los fechos de Troya.
En este tienpo otrossi, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo, contescieron aquellas cosas que Palefato conto e dexo escriptas de la yent de los espartos que uinieron contra Cadmo adessora. Et dizen alli otrossi Eusebio e Jheronimo que por que se alçaron aquellos espartos de sos logares a ora, como qui arranca de tierra apriessa yerua, o lino, o alguna otra cosa tal, e cogen assi ell esparto -et corrieron daquella guisa todos de todas partes contra Cadmo, que los llamaron por ende aqueste nonbre espartos. Onde segunt estos espartos tanto quiere dezir como esperados, fascas ayuntados todos a aquella contienda como se ayunta el esparto en cogiendolo.
Pero este nonbre esparto diz quel llaman a una ysla, yl dizen assi por nombre. En este tienpo otrossi, segunt Eusebio e Jheronimo, dizen que reyno el rey Mida en el reyno de Ffrigia. Et qui la razon deste rey Mida quisiere saber mas: - de comol crescieron las oreias fasta que las ouo tamannas como asno, e las encrubio el sienpre que lo nunqua quiso descrubir a ninguno si non a un escudero de los priuados de su camara, coniurandol que lo nunqua descrobiesse ell a ninguno; et el escudero non lo podiendo tener, cal
comie el coraçon por dezir lo, salio a un baruecho, e cauo con las manos, e fizo un foyo, e metio el rostro, e dixo alli dentro aquella poridat; et ante que dende tirasse el rostro, troxo la tierra de aderredor con las manos e crubio y aquella poridat; et nascio y dessa poridat un cannaueral; -e qui esto quisiere saber como fue, cate lo en esta estoria adelant en las razones de los auenimientos de Troya, o lo nos dixiemos, ca y lo fallara.En esse quinto anno del iudgado de Delbora murio Seto, emperador de Egipto, et reyno empos el Rameses, el segundo emperador dalli, sesaenta e seys annos.
Andados seys annos del sennorio de Delbora, era ya fecho el castiello de Ylio e la puebla del; mas pero despues desso en este tienpo deste sennorio de Delbora, fue fecha e affortalada la su puebla de muros e de torres, como en el tienpo en que mas fue, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo. Et assi como dizen estos sabios en sus cronicas, Ylio ouo nonbre el princep que este castiello fizo e affortalescio desta vez de alcaçar e de puebla.
De los otros cinco annos que uienen enpos este, non fallamos que dezir aqui, saluo ende que passaron los fechos que dichos son et que reynauan en sos reynados los reyes que dixiemos ante desto; et Rameses que començo esse anno a regnar en Egipto despues de Seto.
Andados doze annos de Delbora, juyz de Israhel, fallescio el reyno de los argiuos; et auie durado este sennorio quinientos e quarenta e quatro annos, e duro fastal rey Pelopis, que reyno cinquaenta e nueue annos. Et los reyes deste reyno que reynaran fasta este tienpo, fueron por todos catorze. Et fallescio el reyno de Argos desta guisa que agora oyredes aqui, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo, en este lugar, e lo cuenta Ouidio otrossi.
Andados treze annos del sennorio de Delbora, murio Acrisio, so auuelo de Persseo, por occasion, e gano estonces Persseo el regno. Et pero que pudiera y fincar e reynar como rey natural e heredero, non lo quiso fazer por la occasion de Acrisio, so auuelo, que acaesciera alli daquella guisa por lo que podrien los ombres dezir del sobrello; et passo a Miscenas, que era otra tierra de Grescia, e gano la et fizo y cabesça del reyno. E lleuo consigo el sennorio del reynado de Argos, e reyno alli siete annos; et perdios el nonbre del reynado de Argos, e dixieron dalli adelant el reyno de Miscenas. Et assi como cuentan Eusebio e Jheronimo en aquella su cronica, reynaron en aquel reyno de Miscenas estos reyes:
Persseo el primero, e despues los otros: Euristheo, Atreo, Thiestes, Agamenon,
Egisto, Orestes, Thisaminos, Pentulo; et desi cuendes.Et duro esto fastal descendimiento de los heracledas, segunt dizen Eusebio e Jheronimo. Del catorzeno, del quinzeno, et del xvjo anno non fallamos que dezir aqui.
Començosse este reyno de Miscenas andados de Abraam sietecientos e seys annos et de Moysen ciento e nouaenta e ocho; e reynaua el rey Lampeches en Assiria, et el rey Sicion en Sicionia, et el rey Persseo en Misçenas, et el rey Cicrops el segundo en Athenas, et ell emperador Ramises en Egipto. De los otros cinco annos del sennorio de Delbora que empos estos uinieron non fallamos al que dezir aqui, segunt que las Cronicas de Eusebio e de Jheronimo departen los fechos de las estorias por annos.
Andados diziocho annos de Delbora, juyz de Israhel, murio Cicrops, rey de Athenas; et reyno enpos ell el segundo Pandion ueynte cinco annos, et fue este el ochauo rey daquel reyno. Del dizinoueno et del xxo anno de Delbora non fallamos por las estorias que dezir aqui, saluo ende que reynauan en sos reynos los reyes dichos ante destos et que contescieron fasta alli los fechos que dichos son.
Andados ueynte e un anno del tienpo de Delbora, murio Sicion, rey de Sicionia; et reyno enpos el Polibo quarenta annos, e fue este rey el xxo rey daquel reyno. Esse anno otrossi murio Persseo, rey de Micenas; et reyno empos ell Ericteo quarenta e tres annos mas, et fue este el segundo rey del reynado de Miscenas. E del xxijo anno de Delbora non fallamos que dezir aqui. Andados ueynte tres annos della, lleuo Graio robado a otro princip que dizien Crisipo.
Andados ueynte quatro annos dessa Delbora, juyz de Israel, fue edificado e fecho en la cibdat Elusina el grant tienplo daquella tierra que los elusinos fizieron a ondra de Ceres, a quien ellos tenien e ondrauan por su deessa de los panes; ca es tierra de Elusina muy buena de pan. Del ueynte cinqueno, et ueynte seyseno, et del xxvijo anno non fallamos que dezir aqui, segunt que Eusebio e Jheronimo departen las estorias e los fechos daquel tienpo por annos.
Andados xxviij annos del tienpo de Delbora, murio Lampetes, rey de Assiria; et reyno enpos el Pannias quarenta e cinco annos, et fue este el ueyntetreseno rey dalli et daquel reyno.
Este Baco Libero padre, fijo del rey Juppiter e de la infante Semele -fija de Cadmo, rey de Thebas, e de la reyna Hermione de qui auemos ya dicho muchas cosas-, fue uno de los mas ricos, e mas sesudos, e mas poderosos principes del su tiempo; e conquirio en India muchas tierras, e fizo castiellos e alcaçares, e fizo cibdades, e puso les sos nombres. Desi uinol a coraçon de tornar a Gresçia, su tierra e su natura; et quando llego a Gresçia resçibieron le muy bien por toda la tierra si non Thebas. Et sabiendo dantes el obispo de la tierra e la otra yent la uenida del, mando esse su obispo a toda la yent por pueblo quel rescibiessen todos muy bien, ca era su natural e muy buen princep e dont les uernien muchos pros. Et saluo ende pocos rescibieron le muy bien: e dexaron todos de laurar cada unos de los meesteres que laurauan, e fazien le sacrificios, e sacrificaron le todos, e fazien le sus sofumerios de enciensos e de otras buenas especias quantas podien fallar. E llamaron le estonces estos nonbres: primera mientre Baco, e dieron le este nonbre de bacari que dizen en el latin por assannar se; onde Baco, segunt esto, tanto quiere dezir como sannudo. Et llamaron a Libero padre dios de los uinos -lo uno por que auie el mucho dello, lo al por que lo sabie el criar muy bien.
Andados treynta e ocho annos de Delbora, juyz de Israel, fue poblada la çibdat a que dixieron Miletho; et cunplieron se esse anno siete cientos e treynta annos del nascimiento de Abraham. Ell treynta e noueno et el quarenteno anno del sennorio de Delbora en estos fechos passaron.
Segunt dizen unos en este tienpo contescieron las cosas que son dichas de la reyna Europa; et nos fazemos aqui emient dello por que lo retraen assi Eusebio e Jheronimo, mas nos dezimos que los fechos desta reyna alli contescieron do lo nos auemos contado. Del rey Minor, fijo desta reyna, departimos assi segunt los escriptos de los sabios, que fablan del que començo esse rey Minor a reynar en Creta en esta sazon; mas los otros fechos granados que el fizo en los annos de adelant uienen, e en aquellos tienpos los contaremos en que acaesçieron. Pues que auemos dicho de los gentiles del tienpo de Delbora e de Barac, mantenedores del pueblo de Israhel, diremos agora del acabamiento dellos.
Uisquieron Delbora e Barac en el sennorio de Israhel quarenta annos, en que mantouieron el pueblo yl iudgaron; et esto fue andados de Abraham sietecientos e treynta e dos annos, de Moysen dozientos e ueynte siete. Et reynauan estonces en sos reynos estos reyes: el rey Pannias en Assiria, el rey Polibo en Sicionia, el rey Eurictheo en Miscenas, et
el rey Pandion el segundo en Athenas, el emperador Rameses en Egipto.Agora dexamos aqui la estoria de Delbora e de Barac e las razones de los gentiles del so tienpo; et contaremos daqui adelant de Gedeon, que fue el quarto juyz de Israhel, e de la su estoria, et de los gentiles que acaescieron en el su tienpo.
Pves que murieron Barac e Delbora, finco el pueblo de Israhel sin cabdiello e sin todo princep; et començaron a oluidar a Dios e tornar se a malas costunbres, assi como oyestes que lo fizieran despues de las muertes de los otros juyzes. Nuestro Sennor Dios fue muy sannudo por ello, e fizo les otrossi como las otras uezes, et leuanto contra ellos las otras yentes.
Et los de Madian, quando supieron como se dauan los judios a malas costumbres e non auien entre si recabdo ninguno cuemo uisquiessen, assonaronse e rogaron a los de Amalec, e a los de Arauia, e a las otras yentes de parte de orient que uiniessen en su ayuda. Et ellos uinieron les a ayudar, e fizieron se muy grant huest, e tomaron sus tiendas e sus ganados e toda cosa que pudieron guisar que fuesse pora destroyr a enemigo; e uinieron con su huest, e echaron se sobre los de Israhel, e mataron luego muchos dellos, pero de algunos de aquellos que se atreuien por armas e salieron a ellos sin cabdiello. Et dize Josepho que los prendien, e les atauan las manos, e robauan les toda la tierra; et dize otrossi que los dexauan sembrar e laurar, et a la entrada del verano que començauan las miesses ya a crescer que uenien e fazien les grandes dannos, et metien sus ganados e sus camellos e sus uestias por ellas, e pacien gelas, e dannauan las todas assi como faz la lagosta. Et enpos esto aun robauan los todos: que nin les dexauan buey, nin vaca, nin oueia, nin cosa ninguna de quanto alcançar les podien; e desi cogien se e yuan se, e al otro verano tornauan se e fazien les esso mismo.
Et los de Israhel con esta cueta tan grant en que se ueyen ouieron les a dexar todos los llanos, e cogieron se a las montannas altas, et fizieron cueuas por los montes e los lugares muy fuertes pora morar e deffender se dellos. Et por tod esto los de Madian non quedauan de fazer les quanto mal podien, e toller les los panes cada anno, e destroyr les quanto les fallauan; et auie ya fambre muy grant entre los judios, e tamanna era ya la mingua de las uiandas ques perdien los omnes por ello. Et eran los de Israhel muy quebrantados e muy abaxados ante los de Madian; e menbraron se estonces de Dios, e tornaron a rogar le e pedir le merçet como las otras uezes que los librasse daquella yent de Madian.
Dios, como les fue siempre piadoso quando por ellos non finco, enuio les un uaron propheta que les prophetasse e les dixiesse los bienes que les el fiziera; e dixo les este assi por Ell: «Esto uos dize nuestro Sennor Dios, 'Yo uos fiz salir de Egipto, e uos saque de casa de seruidumbre, et libre uos del poder de los de Egipto e de todos uuestros enemigos
que uos contrallauan e uos querien fazer mal, et eche los ante uos en uuestra entrada, e diuos esta su tierra, e dix, «Yo so uuestro Sennor Dios; non temades a los dioses de los amorreos en cuya tierra morades, nin uos acostedes a ellos nin a sus costunbres,» e non me quesiestes oyr.'»Et este uaron que les enuio desta uez fue un angel; et desque les ouo este angel dichas estas palauras, assentos en una piedra so un robre que estaua en Effra. Et era el robre, e la piedra, e el campo en que estaua de Joas que era cuemo padre de la conpanna de Ezdri e mas onrado entre todos los otros desse linnaie. Et este Joas auie un fijo a que dizien Gedeon, muy buen mancebo e entendudo; et dize Josepho que era del linnaie de Manasses. Et tomara este Gedeon unos pocos de manoios de espigas e leuara los a un lugar que semeiaua como era, pero diz la Biblia que era un logar que estaua y de çerca; e querie Gedeon sacar daquella mies la ciuera pora foyr de los de Madian, et que las maiaua esse Gedeon las espigas pora sacar ende la ciuera mas ayna. Et fazie esto alli en encubierto por que si ueniessen por uentura los de Madian que estauan alli en su huest, quel non uiessen; ca si fuera lo fiziesse en el era, uer le yen essos de la huest e serien luego con ell.
Et estando el alli faziendo esto mostro se le aquel angel en forma de mancebiello, segunt que diz Josepho, e dixol: «Varon muy fuert, Dios es contigo.» Respusol Gedeon: «Ruego te, mio sennor, que me digas si el Sennor connusco es, estos males ¿por que uienen sobre nos? ¿O son las marauillas que nos contaron nuestros padres e nos dixieron, 'Nuestro Sennor nos saco de Egipto,' e agora desamparonos e metio nos en poder de los de Madian?» Catol estonces ell angel a estas palauras en uez de Dios e dixol: «Ve agora tu con esta tu fortaleza que as, e libraras a los de Israhel del poder de los de Madian; et sepas que te yo enuio.» Gedeon touo por grant cosa esto que el angel dizie, segunt el estado en que era, e dixol assi: «Sennor, pido te por mercet que me digas como e con que librare yo a Israel, ca la nuestra conpanna es la menor en el linnaie de Manasses, et yo el menor en casa de mio padre; onde tengo por grieue cosa de tan pocos como nos somos e yo ninno tan flaco como yo so de poder acabar tan grant cosa.» Dixol nuestro Sennor otra uez por el angel: «Faz cuemo te yo mando, ca yo yre contigo; e lo que a ti fallesciere yo lo cunplire, e destroir los as como si fuessen un uaron.»
En tod esto non sabie Gedeon que aquel fuesse angel, si non que era como otro omne. En cabo fue metiendo mientes en el, que cosa podrie seer, e dixol assi: «Si yo la tu gracia e el tu amor e, dame sennal quien eres tu que me esto dizes; e non uayas daqui fasta que me yo torne a ti, e adozir te e algo.» Respusol el angel: «Ve, ca esperar te e.»
Gedeon fue luego apriessa, e adobo un cabrito cocho e panes sençennos de farina muy linpia; et pusol la carne en un canastiello, e tomo el caldo en una olla, e fue e leuogelo so aquel aruol o seye, e offrescio gelo. Estonces dixol el angel:
«Toma la carne e essos panes que traes e pon lo sobre aquella piedra, e echal el caldo de suso.» E el fizo lo. Ell angel tenie una uerga en la mano, e tanxo con el somo della la carne e el pan; et leuantosse luego un fuego de la piedra que lo gasto todo, et el angel desfizos aquella ora alli de los oios de Gedeon. Gedeon uio como era aquel angel de Dios, e dixo assi: «Ay, mio Sennor Dios, ca ui el angel del Sennor cara a cara.» Et uino Dios a ell essa noche, segunt cuenta maestre Pedro, e dixol, «Paz contigo, non temas ca non morras.»Gedeon fizo alli otro dia un altar a Dios, e llamol Paz del Sennor e assil dixieron despues. Et auie Joas, padre de Gedeon, un toro, e fiziera ell un altar a esse ydolo de Baal; et tenien este toro cerca daquel ydolo, e daual le alli de comer muy bien, et auien le parado muy gordo pora fazer le sacrificio alli dell. Et estando alli aun Gedeon en Effra, dixol Dios essa ora e essa noche: «Toma el toro de tu padre e otro con el de siete annos, e destruye el altar de Baal que fizo to padre, e taial el monteziello quel esta de çerca, e mata el toro que engordaua por all ydolo. Et faras un altar al to Sennor Dios en somo de la piedra sobre que pusieste ante el sacrificio que sabes, et tomaras el segundo toro de los siete annos -e este es por el que conssagraron los cibdadanos a aquel ydolo-, e fazerle as sacrificio e quemar le as sobre un monton de la lenna que taiaras del monteziello.»
Gedeon tomo de noche sus omnes, ca non oso de dia ante so padre e ante los otros de la cibdat, et fue e destruxo ell altar, comol mando Dios. Los omnes de la uilla, quando se leuantaron de mannana e uieron el altar desfecho, e el monteziello enceso, e el otro toro sobrel altar que fiziera Gedeon, estonce començaron a dezir entre si: «¿Quien fizo esto?» Et quando demandaron quien fuera, fallaron que Gedeon lo fiziera todo, et dixieron a Joas: «Daca to fijo, et muera por que destruxo el altar de Baal e taio el su mont.» Respuso les Joas: «Si non sodes uos uengadores de Baal, ¿que lidiedes por el? Qui so contrallo es de Baal, muera ante que cras uenga; ca si el Dios es, el se uengue del que el so altar derribo. Et dotra guisa de lo que non es ¿como podra ninguno seer contrallo, ca ydolo non es nada?» Et daquel dia adelant llamaron a Gedeon Jheroboal, por que jere en aquella lengua tanto quiere dezir como fortaleza en la nuestra Castiella; et esto le dixieron por que fue Gedeon fuert contra Baal quando dixo so padre Joas ques uengasse Baal del que el so altar destruxiera.
En tod esto llegaron se toda Madian, e Amalec, e los pueblos de parte de orient, assi como uos dixiemos, que se assonnaron contra Israhel; e passaron en uno el Jordan, et posaron en ual de Jezrahel, e fincaron y sus tiendas. Et Gedeon en tod esto llamo los mancebos de sus conpannas, segunt que Josepho dize, et descrubio les e conto les todo aquello por que auie passado con Dios e las uisiones que uiera; et ellos creyeron gelo e fueron luego essora llegados .x. mill onbres de armas pora yr aquella lid. Et Gedeon fue mucho esforçado por Dios que lo fazie; onde dize del esta palaura en la Biblia: ell
spirito de Dios uisito a Gedeon. Et començo el a esforçar a todos los otros como fuessen buenos, et mando Gedeon tanner una uozina por llamar la companna de Augezer que fuesse con ell, e enbio sus mandaderos por todo el linaje de Manases; e llegaron e fueron con el, et segunt dize maestre Pedro, fueron estos treynta e dues uezes mill omnes.Gedeon, quando los uio ayuntados, quiso saber si se librauan por ell daquella premia en que los de Madian los tenien; e tomo un uelloçino de lana, e dixo estonces assi Gedeon contra Dios: «Sennor, si Tu saluas el pueblo de Israhel por la mi mano como dizes, porne yo este uellocino de lana en aquella era e si descendiera roçio sobrel uelloçino solo e todo lo al de la era fincare seco en derredor, sabre yo que libraras Tu a Israhel por la mi mano como dizes.» Et nuestro Sennor fizo lo assi; e leuantosse Gedeon de noche, e tomo el uellocino e sprimiol, e incho una escudiella de ruzio que en el auie, et dixo otra uez a Dios: «Sennor, non se mueua la tu sanna contra mi si te enssayare yo aun otra uez et demando te otra sennal en este uellocino mismo por que sea yo mas çierto del to prometimiento e mas firme pora fazer lo que me mandas; onde te ruego e pido merced que este uellocino solo finque seco e toda la tierra del era sea rociada.» Et fizo Dios aquella noche lo quel demando Gedeon, e finco seco el uelloçino solo e fue toda la era roçiada. Jheroboal o Gedeon, ca estos dos nombres auie como oyestes, quando esto uio, tomo fiucia buena de lo quel prometiera Dios; et leuantos luego dalli de noche, e todo el pueblo con ell, e uino a una fuent quel dizien Arach. Et la huest de los de Madian yazie en el ual, como dixiemos, contra septemtrion en un collado alto.
Pves que tod el pueblo de los de Israhel fue alli llegado, nuestro Sennor por mostrar que por la su uertut e por la su merçet, e non por la muchedumbre dellos, uenie este fecho de uencer ellos aquella batalla, dixo a Gedeon: «Grant pueblo es este que se aqui ayunta contigo. Non seran los de Madian en tu poder metudos con ell, por que se non glorie Israhel contra mi e diga: 'Por mis fuerças so yo librado de mios enemigos;' mas di al pueblo de Israhel e predigalo a todos que lo oyeren, e diles: 'El qui medroso fuere e por enfinta de muert uiene, aqui tornes.'» Et Gedeon fizo lo assi; e salieron essa ora del mont de Galaat sobresto e tornaron se alli del pueblo de Israel pora sus logares ueynte e dos uezes mill omnes, e fincaron diez mill solos.
Et dixo de cabo nuestro Sennor a Gedeon: «Aun mucho es este pueblo, mas lieua los a las aguas a beuer a medio dia quando fuere la calentura muy grant, e alli los prouare yo; e de los que te yo dixiere que uayan contigo, essos lieua tu, e los otros tornen se.» Gedeon leuo los al rio, comol mando Dios, et dixol Ell alli:-
«Para les mientes, e a los que con mano e con lengua uieres beuer las aguas como las suelen lamer los canes, appartar los as de los otros; mas a los que fincaren los ynoios e beuieren, parar los as dell otra parte.» Et fue la cuenta de los que beuien echando se dell agua a las bocas con las manos trezientos omnes, et tod ell otra muchedumbre beuieron fincados los ynoios.Dixo estonces Dios a Gedeon: «Con estos trezientos omnes que lamieron las aguas uos librare yo, e metre a los de Madian en to poder, e tod ell otro pueblo se torne cada uno a su lugar.» Tomo estonces Gedeon de las uiandas e de las bozinas, segunt que ellos eran, e mando ques fuesse tod el otro pueblo a sus tiendas; et metios el a lidiar con los trezientos uarones quel dixo Dios.
Et la huest de Madian yazie yuso en el ual; et dixo Dios essa noche a Gedeon: «Leuanta te e ue a la hueste de Madian, ca los yo meti en to poder; et si miedo as de yr solo, uaya contigo Phara, el to moço, et ascucha por la huest que diran, e oyras y por que se te esforçara el coraçon e las manos e yras mas seguro e mas esforçada mientre.» Tomos estonces Gedeon con Phara, aquel so cauallero, segunt le mando Dios nuestro Sennor, e fue a la hueste alli a ual de lagostas o estaua, e yazien todos durmiendo si non los que uelauan la huest. Et llegos alli o estauan aquellos que uelauan, e auie y caualleros muchos sin cuenta, assi que diz la estoria de la Biblia, que como arena en la ribera de la mar.
Et llegando Gedeon alli contaua uno dessos de las guardas a un so conpannero un suenno que sonnara, e el suenno fue tal e dixo assi: «Sonnaua que ueya un pan de ordio cuemo cocho so ceniza e que serie muy fuert de comer tanto era uil, et ueya ques boluie aquel pan, e uenie e entraua en esta nuestra hueste, et llegaua a la tienda del rey, e ferie la, e trastornaua la, e derribauala tanto que la yguaua con la tierra, e destruye todo lo al.» Respuso el otro que ascuchaua el suenno: «Aquel pan, que se assi boluie e essas cosas façie que tu dizes, non es otra cosa si non la espada de Gedeon; et dezir te e por que me semeia que es assi. El pan de ordio es muy uil pan entre los otros panes, et todos tenemos que el pueblo de Israel es tal entre todas las otras yentes; et entre tod aquel pueblo Gedeon es el que mas sale, e puia, e comiença a ualer. E aquello que dizes que ueyes uenir aquel pan, e derribar la tienda, e destruyr todo lo al, miedo e que nos a Dios metudos en manos daquel onbre e destruyr nos a todos.»
Gedeon, quando este suenno oyo e comol soltara el otro, aoro a Dios, e tornos a su huest e a sus conpanneros, e dixo les: «Leuantad uos, leuantat uos, ca metido a nuestro Sennor los de Madian en nuestras manos.» Et mando les luego que se armassen todos a priessa, e partiolos en tres partes, e puso les bozinas en las unas manos diestras, e unos estrumentos de maderos fechos cuemo carcaxes, e sennas lampadas ardiendo en ellos por que semeiassen fuerte cosa e fiero ayuntamiento a los de la otra hueste,
ca aquella guisa eran fechos aquellos estrumentos; mas tamanna era la otra hueste que tenie muy grant terrenno e termino de tierra, et desque los ouo assi guisados Gedeon, dixo les: «Tret agora, e cometamos los muy de rezio, e parat mientes a mi e como uieredes que yo fago, fazet uos assi; et entrare yo por la una parte de la hueste, e uos fazet segunt que yo fiziere.» Et desi mando les que quando oyessen que tannie el la su uozina, que fuessen ellos a derredor de la huest, e tanniessen las suyas, e llamassen a Dios e a Gedeon.Et cuenta Josepho sobreste lugar que estauan los camellos de los de Madian alli todos pasciendo e comiendo a derredor, ca diz que por costunbre lo auien los de aquella yent de parar sienpre los camellos en çerco a derredor de si quando en huest eran o en algun camino otro en que reguardo ouiessen de si. Et entro Gedeon por el una parte de la huest con aquellos trezientos que leuaua, et era ya contra media noche.
Acabandos la primera hora et començaron estos a tanner las bozinas, e ferir con los carcaxes de unos en otros, e espantaron las guardas; e esto fizieron a tres partes de la hueste en derredor con sus bozinas e con aquellos estrumentos. Et quebrantaron los carcaxes, e fincaron ellos con las candelas en las manos, tanniendo las bozinas et llamando cada unos en el logar o estauan aderredor de la huest de sus enemigos, e diziendo: «Ferit los la espada de Dios e de Gedeon.»
Et lo uno por el estruendo que fazien con aquellos estrumentos que era muy grant, lo al por que yazien durmiendo todos los de la huest, espertaron espantados e començaron a dar uozes e gritos adessora contra si mismos, et fue turuiada toda la huest, e reboluien se pora foyr cada unos pora do estauan e non catar por al. Et los que huuiaron a coger se a armas mataron a los otros sus conpanneros, lo uno por que cuedauan que eran de sos enemigos e non los connosciendo como estauan aun enbueltos en suennos de mas que era noche, lo al por que eran de muchas yentes ayuntadas alli e de sennos lenguaies que se non entendien nin sabien departir los unos que dezien los otros. Et cuenta la estoria que murieron y muchos, mas que pocos mataron dellos los de Israel, nin les era mester, ca ellos se matauan unos a otros en fuyendo; e fuxieron fasta Bethsecha e por la oriella de Elmeula desterrandos fasta en Thelbath. E dio aquel dia Dios al pueblo de Israel uentura que uençieron a sos enemigos.
Estonces enuio Gedeon sus mandaderos por tod el mont de toda tierra de Effraym, et mando que descendiessen e fuessen contra la huest de Madian, e que les estajassen las aguas fasta Bethbera e fastal Jordan. Et ellos fizieron lo, e uinieron armados a ellos et fallaron los, segunt diz Josepho, en un ual pedregoso que, ante los cantos muchos e grandes e los pedregales que auie y, non le podien passar; et mataron los alli todos e prisieron y dos reyes de Madian. Al uno dizien Oreb e al otro Zeb; et mataron a Oreb en una peniella a que dixieron despues
por end la piedra de Oreb, e a Zeb en otro lugar, que era otrossi desse rey Zeb, et llamaron a aquel lugar otrossi despues por ello el lugar de Zeb. Et fueron tras los de Madian segudando los, e leuaron las cabesças destos dos reyes, de Oreb e de Zeb, a Gedeon que estaua allent el Jordan; e los atendie y.Los de Effraym, quando llegaron a Gedeon con aquellas cabesças de los reyes, dixieron le: «Et esto, ¿como lo feziste tu assi que nos non llameste quando a esta batalla uenies?» Et fueron muy sannudos por ello, e quisieron se boluer e meter mano a armas por ferir le e matar le por ello, a ell e a los suyos; mas Gedeon como era muy mansso de coraçon, segun que diz Josepho, fue el muy mesurado de su palaura contra ellos, e respuso les sabia mientre e dixo les: «Varones, ¿e que fecho podria yo fazer que tan grant fues como este que uos fezistes? Et non uos lame temiendo que lo desdennariedes, ca ¿non es meior ell razimo de Effraym que las uendimias de Abgezer? Et nos somos pocos e fezimos pequenno fecho, et uos muchos e fezistes grant fecho; onde ¿non uedes que en uuestras manos metio Dios a Oreb e a Zeb, que eran principes e reyes de Madian?» Et por amanssar los mas dixo les otra uez Gedeon: «¿Et que pud yo fazer que tal fuesse como esto que uos feziestes?» Los de Effraym, quando le uieron atan omilloso e de tan buena palaura, quedaron et perdieron la sanna que auien contra el.
Gedeon, pues que los ouo apaziguados otrossi, cogiosse con aquellos trezientos caualleros e passo el Jordan; et tanto eran ya canssados que non podien yr tras los enemigos que fuyen. Et dixo Gedeon alli a los de Socoth: «Dat que coman a este pueblo que uiene comigo, ca uienen muy canssados e lo an muy mester; e esforçaran, e podremos yr tras Zebee e Salmana que fuyen ante nos e se nos uan.» Dixieron le los principes de Socoth: «¿Por uentura las palmas de las manos de Zebee e de Salmana son en tus manos, e por esso nos demandas tu a nos que demos a esta tu huest pan que coma?» E aun sobresto sossannaron le, segunt cuenta maestre Pedro, et dixo les Gedeon: «Fazet uos agora lo que quisieredes, ca si desque Dios diere a Zebee e a Salmana en las mis manos que los yo uença e me dalla tornare en paz e en salut, quebrantare yo las uuestras carnes con espinas e cardos del desierto.» Et uino a los de Phanuel, e dixieron otro tal, et dixo les el lo que a los de Socoth et que si Dios le aduxiesse con salut, que los el destruyrie una su torre que auien y muy fuerte.
En tod esto llegaron a Zebee e a Salmana sus caualleros e sus conpannas e sus yentes, que andauan esparzudas todos e uinieron con ellos al ual e posaron y, ca non se guardauan ya de otra sobreuienta; e podien estos seer fasta quinze mill omnes, et murieron de los de orient e de las otras yentes que alli uinieran cient
e ueint uezes mill omnes darmas. Et fue Gedeon a ellos por una carrera que yua a los que morauan en tiendas a parte de orient de tierra de Nobe e de Lechaa, et firio en la huest adessora que estauan ya seguros e desospechados de tal fecho; et Zebee e Salmana fuxieron, e Gedeon tras ellos fasta que quebranto toda la huest e la desbarato, e priso a los reyes e troxo los consigo.Et tornandos daquella batalla ante que el sol nasciesse, uino a Socoth; e tomo un moço y en la uilla e preguntol por los nonbres de los principes e de los uieios de Socoth. Ell moço dixo gelos, e el fizo los escreuir e fallo que eran sesaenta e siete por cuenta; et desi entro a la uilla, e llamo los todos que se ayuntassen, e dixo les: «Estos son Zebee e Salmana sobre los que me ensannastes e maltraxiestes, diziendo que por uentura Zebee e Salmana en mis manos eran; e por ende demandaua yo que diessedes de comer a esta conpanna, que eran canssados, e non lo quesiestes fazer.» Et tomo los empos esto e mando adozir espinas del desierto et cardos de los que eran mas brauos e espinauan peor que otros, e maio los con ellos como cosa que maiauan en mortero e la fazen menuda; et fue a Phanuel, e derribo la torre de fondon, e mato a los que y morauan; e tomo a Zebee e Salmana et fuesse con ellos pora su tierra, que era Effraym segunt cuenta maestre Pedro.
Et Zebee e Salmana mataran en Thabor omnes de Israhel; et desque fue Gedeon en Effraym con ellos, pregunto les: «¿Que omnes eran aquellos que uos matastes en Thabor?» Respusieron le ellos: «A ti semeiaua el uno dellos, e era como fijo de rey.» Dixo el essora: «Mios hermanos eran e fijos de mi madre; et uiue Dios e cato el derecho, ca si guardados los ouiessedes a uida, non matara yo agora a uos.»
Mando estonces Gedeon a Jezer, que era el primero fijo que el auie, que los matasse el aquellos reyes, et desi dixo: «Leuanta te e matalos.» Jezer era ninno, e non oso sacar la espada nin fue a ellos. Dixieron essora Zebee e Salmana a Gedeon: « Tu te leuanta e nos mata, ca edat as e fuerça de onbre.» Leuantosse aquel ora e mato los.
Et dixieron estonces todos los de Israel a Gedeon, pues quel uieron tan bueno e que libraua tan bien todos sos fechos: «Queremos que tu seas sennor sobre nos, e to fijo e fijo de to fijo, por que nos libreste de mano de los de Madian.» Respuso les el: «Non quiero yo seer uuestro sennor, nin lo sera mi fijo, si non Dios; mas pido uos un don que me dedes los cerçiellos de la prea desta batalla, e pido los estos por aquellos de la huest que uienen del linnaie de Ysmael, que auien en costunbres de traer los e troxieron alli muchos dellos.» Ellos dieron gelos muy de grado, et tendieron alli luego en tierra un manto e echaron gelos y todos; e fallaron que ouo en ellos mill e sietecientos siclos doro sin los ornamientos, e sin las bronchas e los pannos de porpola de que solien husar e uestir se los reyes de Madian, e fueras ende los sartales doro de los camellos.
Et fizo Gedeon daquellos çerçiellos tal uestidura como la que dixiemos en la estoria del libro Exodo que ouiera nonbre effoth, e puso la en Effra la su cibdat; e aoraron alli a Dios e fizieron y sacrificios todos los de Israel. E pero fue despues por y destruydo Gedeon e toda su casa, ca segunt cuenta maestre Pedro, por aquella uestidura dell effoth -que era la mas preciada que entre todas las otras que los obispos auien- entendieron los departidores de esta estoria que fiziera Gedeon pora alli todas las otras uestimientas de obispo. Et otra tienda e otro altar non auie si non el que fiziera Moysen, e seye en Silo o auien de yr todos a orar e sacrificar. Et dizen que Gedeon, esto que fizo, que lo puso en aquella cibdat, e fizo se ell obispo, e aoro alli a Dios e fizol y sus sacrifiçios; mas que peso a Dios por ello por que era contra su mandado, e ques perdio despues por ello Gedeon con su companna, et fue abaxada Madian daquella uez e quebrantada de los fijos de Israhel de guisa que nunqua pudieron alçar cabesça contra los de Israhel.
Et cuenta Josepho que quisiera dexar Gedeon el alcaldia e el sennorio que el pueblo de Israhel le daua sobre si, mas diz que gelo fizieron tomar a fuerça; et Gedeon tornos dalli pora so lugar, e morosse dalli adelant en su casa. Et demientre que el fue juyz, folgo toda la tierra e uisco tod el pueblo de Israel en paz, que ninguno non se leuantaua contra ellos nin les buscauan lo que les pesasse; et duro Gedeon en el alcaldia quarenta annos et fizo setaenta fijos, ca ouo muchas mugieres, e ouiera una barragana en Sichen en que ouo un fijo a que dixieron Abimelech. Et enpos esto murio Gedeon, fijo de Joas, en buena uegez; et enterraron le en el sepulcro de su padre Joas en essa su cibdat de Effra, que fue de la conpanna de Ezri dont el uenie.
Despues de la muert de Delbora, juyz de Israhel, ante que essos de Israhel alçassen otro juyz mientre que uagaua el alcaldia, los de Madian leuantaron se contra los iudios, e pudieron mas que ellos e conquirieron los, e touieron los apremiados e sus pecheros siete annos- e estorias ay que dizen que ocho. Et los iudios ueyendo se apremiados, menbraron se de nuestro Sennor Dios e tornaron se a Ell; e en tod esto fizieron juyz a Gedeon, et Gedeon paros contra los enemigos e libro a los judios del poder dellos, como es contado ante desto en esta estoria. Et fue Gedeon juyz de Israhel quarenta annos, e ayuntan se a estos segunt ell ensennamiento e la manera de la cuenta de los iudios: aquellos siete annos que ouo de Delbora fasta Gedeon, en que uago el alcaldia e los iudios fueron maltrechos de las yentes, et aquellos ocho annos dantes en estos quarenta se encierran.
Agora contar uos emos de los fechos de los gentiles que fallamos que acaescieron en tienpo de Gedeon.
Andado el primero anno del poderio de Gedeon, cuentan Eusebio e Jheronimo que segunt dizen unos que en este tienpo fue robada Europa, fija de Agenor, et que las cosas que del rey Minos so fijo son dichas que a este tienpo pertenescen. Et a esto dezimos que de lo de Europa que non es assi, ca de como quier que los sabios andan trebeiando en tienpos demudados con el robo de la reyna Europa, çierta cosa es que ella fue robada diezyseys annos andados del sennorio de Josue; et dotra guisa nin contesciera que el infante Cadmo su hermano fuesse de su padre, el rey Agenor, echado de su tierra si la non fuesse buscar e la non aduxies, nin fuera el e ganara tierra de Thebas, nin poblara aquella cibdat, nin reynara y, que contescio todo por el achaque del robo dessa reyna Europa su hermana, et fueron por esta razon reyes todos tres sus hermanos della, assi como es ya contado.
Los fechos que Minos su fijo fizo contra los de Athenas por su fijo Androgeo fueron en este tiempo; et fallamos en Ouidio, que cuenta cumplida mientre lo que este rey Minos fizo contra la cibdat Alcathoe e contral su rey Niso e despues contra los de Athenas, que en essa sazon reynaua el rey Egeo en esse reyno de Athenas et era otrossi estonces el noble infant Theseo su fijo que dio en cabo conseio al angostura en que eran ell e los sos. Et esto uos contaremos adelant cunplida mientre, assi como lo fallamos en ell Ouidio Mayor o lo cuenta el todo muy bien.
El segundo anno del poderio de Gedeon so estos fechos passo, saluo ende que se librauan los judios quanto podien de la seruidumbre de las yentes, et que andaua la estoria de Gedeon segunt la nos auemos contada aqui en el comienço del so poderio, et otrossi que reynauan esse anno en sos reynos los reyes dichos ante desto.
Andados tres annos dell sennorio de Gedeon, juyz de Israhel, murio Pandion, rey de Athenas; et reyno su fijo quarenta e ocho annos e fue el noueno rey dalli. A este Pandion, rey de Athenas, de quien dezimos aqui que murio e reyno Egeo enpos ell, cuentan unas de las estorias quel echaron çeladas los griegos yones -et estos eran los de Athenas, segunt lo que uos auemos ya departido deste nombre ante desto; e que fuxo del reyno, e reyno empos ell aquel rey Egeo. El quarto et el quinto anno del sennorio de Gedeon en estos fechos passaron.
Andados seys annos del poderio de Gedeon, salio en la isla de Delos por noble e muy sabio omne Philamon. Et cuentan Eusebio e Jheronimo que este fue el primero princep que en aquella ysla assaco e establecio unos iuegos a que dixieron, segunt so lenguaie, piçionies, e uinien mucho las yentes a ellos; e fizo los el por que por la uenida cutiana de los
omnes a aquellos juegos cresciesse su puebla, e la yent, e los bienes del reyno.Otrossi contescieron en este tienpo, segunt Eusebio e Jheronimo e las otras estorias cuentan, aquellas cosas que de Dedalo el carpintero e de Ycario su fijo son dichas: et como fue este Dedalo el primero que ymaien fiziesse por tal engenno que se mouies ella por si; et otrossi el fue el primero qui departio los pies de las ymagenes, ca, segunt las estorias departen, fastal su tiempo todos los maestros fazien ayuntados en los pies, e assi lo dize Palephato. Et alli cuenta otrossi de como fuxo al rey Minos este maestro Dedalo con Ycario su fijo en una naue; et como quier que las otras estorias de los otros sabios cuentan esta razon, dize Palephato que por que fuxo este Dedalo con su fijo tan sotil mientre que omne del mundo nunqua lo podie entender -cal tenie preso e encerrado el rey Minos por la maestria de la uaca de las tablas que fiziera a la reyna Pasiphe, mugier desse rey Minos, poro fizo ella la nemiga con el toro donde se enprenno- assacaron los autores de los gentiles que uolara el e su fijo de una torre, e passaran la mar e se fueran. Et desta razon de Dedalo e su fijo Ycario, e daquella vaca, e del minotauro adelant lo contaremos nos todo muy cunplida mientre en el tienpo de Tola, juyz de Israhel.
Ell viio, et ell viijo, et el noueno, et el dezeno anno del tienpo de Gedeon so este tienpo passaron, si non que reynauan los reyes dichos en sus reynos. Andados onze annos del tienpo de Gedeon, fue poblada la cibdat a que llamaron Clatico.
Andados doze annos del tienpo de Gedeon, fue fecha la primera naue, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo; et fiçieron la en Argos de Grescia por mandado del rey Pelias, thio de Jason. Et en esta naue passo Jason el mar de Medio de la Tierra, e arribo a la ysla de Colcos pora traer ende el uelloçino dorado; et a los marineros que primera mientre la gouernaron llamaron los argonautas en el latin. Et este nonbre argonautas es conpuesto destos dos nonbres: argos que es por aquella çibdat e aquel reyno de Argos de Greçia o por aquella naue misma a que pusieron assi nonbre, e nauta que es por marinero; onde esta palaura argonautas con el cunplimiento del so esponimiento tanto quiere dezir como los primeros marineros que gouernaron la primera naue que en Europa fue fecha, e fue aquella de Jason. Et de Jason, fijo de Eson, e daquella su passada a la ysla de Colcos, e daquel uelloçino dorado e de la infant Medea, en la estoria de Troya - que nos en esta obra pusiemos en el tienpo de Esebon que fue el noueno juyz de Israel quando contescio el destruymiento daquella cibdat- lo fallara todo cumplida mientre.
Del trezeno anno empos estos non fallamos que dezir aqui.
Andados catorze annos del tiempo de Gedeon, fue poblada la cibdat de
Tiro; et poblaron la, assi como dize Josepho e lo retraen por el Eusebio e Jheronimo, dozientos e quarenta e tres annos ante del edificamiento del tiemplo de Jherusalem. En aquella sazon otrossi ouieron Atreo e Thiestes ell imperio Peloponezo don fuera rey Pelops, et por abenencia de si e por que eran hermanos partieron lo entramos.Andados quinze annos del tienpo de Gedeon, acabaron los argonautas de passar la mar con Jason et arribaron a Asia, ca la ysla de Colcos en Asia es. Et reynaua y el rey Oeta, padre de la infant Medea, e auie el aquel uelloçino dorado en su poder; et fue aquel uellocino del carnero en que passaron Frixo e Eble cuando fuyen ante su madrastra, assi como oyredes en la estoria de Troya adelant o la diremos cumplida mientre.
Andados dieziseys annos del tiempo de Gedeon, fue Orpheo el sabio; et fue natural de Traçia e muy grant sabio de muchos saberes, tanto quel contaron los sabios en sus escriptos por muy grant philosofo; e fue su disciplo Museo, fijo del rey Eumolpho.
Deste Orpheo cuenta Ouidio en el dezeno libro del segundo Libro Mayor que fue de tierra de Ciconia que es en Tracia e caso; et assi cuemo cuenta ell autor, en essas bodas fue Himeneo a quien los gentiles llamauan estonces so dios de los casamientos. Mas diz que nin uino y alegre nin troxo y ninguna sennal daquellas que el solie lleuar a las bodas que en buena ora se fazien, onde non fueron buenas las bodas daquel philosofo: por que dize el autor adelant que un dia que uinieran las duennas naiades, a quien ellos llamauan sus deessas de las aguas, a uer a su mugier de Orleo, et ella auia nonbre Euridiçe, e andando aquellas duennas con ella aconpannandola e aguardando la por la onrar yuan por un canpo; e yazie entre la yerua una culueura e non la uio ninguna dellas, e acaescio a Euridiçe a passar poro ella estaua e pusol el pie de suso, e la culueura torno la cabesça e mordio la, e Euridiçe murio dello.
Orpheo, quando uio la muerte de su mugier, pesol dello mas que dotro pesar que uenir le pudiesse, et lloro por ella e fizo grant duelo; e tanto fue grant el pesar que ende ouo que asmo de descender a los infiernos e ganar la dalla pora tornar la uiua. Et trauaios por esta razon por su saber de philosophia, e por su magica, e por sos encantamientos e sus coniurationes de desçender a los infiernos, e fizo lo. Et dize el autor que fue por unos pueblos liuianos -et departe la glosa que llamo aqui el autor pueblos liuianos por unas antoianças e unos espantaios que parescen en la carrera a los que uan all imfierno-, et fue otrossi por unas ymagenes que salien de los sepulcros e
parescien alli tanto que dize el autor que llego a Persephone e al sennor que mantiene los reynos de las sombras de los imfiernos.Aquel philosopho Orfeo, pues que estudo all imbral de las puertas de los infiernos, començo a tanner su estrumento con que cantaua, et razonos e dixo assi en so cantar: «O uos, deydades del mundo puesto so la tierra en quien caemos todas aquellas cosas que mortales somos criadas, non descendi yo aca por ueer los escuros infiernos, nin las tres gargantas del bestiglo de Medusa cubiertas del uellocino de lana e como las tienen cercadas las sus culueuras, nin las otras estrannezas e marauillas que son aqui en los uuestros infiernos; mas la mi mugier es ell achaque por que yo so aqui uenido, que piso una culueura, e la mordio ella e metio en ella poçon dont murio seyendo aun mancebiella e auiendo de crescer.
Et pues que yo a ella ui muerta, tan grant oue ende el dolor que quisiera yo morir; et non uos lo quiero negar: non me mate, mas enssaye si me podria morir e non put. Et pues que uiuo finco, uençe me ell amor cuyo dios es bien connoscido en la partida de los çielos, mas aqui non se si se es e dubdo sil connoscedes nin si sabedes el so poder los qui en esta partida del mundo sodes. Mas pero bien asmo que el poder del dios dell amor que aqui es; ca si lo que dixieron de antigo que el amor quexara a Pluton, el uuestro dios, yl fiziera robar a Proserpina, uerdat digo que aqui es el poder dell amor. Et a uos, Pluton e Proserpina, reyes e dioses e sennores dell imfierno, el poder dell amor uos caso, e uos ayunto en uno, e uos fizo marido e mugier.
Et aoro uos yo e ruego uos por estos lugares llenos de miedo que uos sanedes el filo de la uida de mi mugier Euridice quel cortaron las fadas ante de tiempo e murio, e que me la dedes uiua. E non auedes por que non, ca todas las cosas son tenudas a uos; et maguer que nos tardemos poco en el mundo sobre la tierra, quien mas tarde, quien mas ayna, todos nos apressuramos de yr a una siella» -et siella dixo aqui por la muert- «e todos uenimos aca, et esta uuestra casa es la nuestra postremera morada. E uos tenedes los muy luengos reynos del humanal linnage; dont uos digo que aun esta misma, mi mugier Euridice, desque uiniere a ueiez e so tienpo cunpliere, del uuestro derecho e del uuestro poder sera. Et demando uos la por don; e non uos pido al en ello si non uso de poco tienpo, ca al cabo uuestra sera. Et si por uentura los fados lo niegan que yo mi mugier non pueda cobrar nin auer, por cierto lo e yo de mi de non querer yr daqui nin me tornar a la tierra; et si uos esta me non dades, gozat uos con la muerte de amos.»
De la guisa que auemos dicho se razono ante los imfernales aquel philosofo Orpheo, diziendo lo todo por los puntos de las cuerdas de so estrumento de la uiola con que cantaua. Et tanto lo
dixo bien -e se razono aun mas cunplida mientre que aqui non es dicho- que todos los imfernales se pararon a oyr le e quedaron de las cosas que fazien alla en los infiernos. Assi que quedo Thantalo de querer tomar ell agua e la maçana quel fuyen, et parosse la rueda que traye Yxion, e quedaron las aues de despeçar la corada dell.Otrossi quedaron las duennas, que eran las quarenta e nueue infantes fijas del rey Danao, que mataron en una noche todas a sos maridos e sos primos cormanos, como es contado ante desto en esta estoria en las razones del libro de Josue. Et fue les dado por pena en los infiernos que enllennassen de agua una tina sin fondon, et nunqua quedauan de acarrear agua en sennos cantaros e echar en ella, mas nunqua la enllennauan nin quedauan la lazeria dellas. Et esta pena ouieron a auer por siempre, et pararon se estonces quedas por oyr a Orpheo.
Otrossi Sisifo -que estaua siempre echando un grant canto del cuello a tierra et desi tomaual del cabo, e poniel en el cuello e echaual en tierra, e nunqua quedaua desto- quedo estonces e assentos en so canto. Otrossi cuenta el autor que las Eumenidas, que eran tres rauias infernales de quien auemos ya dicho en esta estoria que eran la mas cruel cosa de los imfiernos, dize el autor que lloraron estonces, et lloraron todos quantos infernales aqui auemos nonbrados.
Otrossi Persephone, la reyna de los infiernos, e el rey dellos non pudieron sofrir de non oyr a Orpheo, e seer todos mouidos a piedat con duelo que ouieron del, e dar le su mugier. Et llamaron luego a Euridice; e estaua ella entre las almas que de nueuo e poco dantes eran uenidas al imfierno. Ella, quando la llamaron, començo de yr alla su passo e tarde doliendos de la llaga quel fiziera la serpient; et desque llego Euridiçe, dieron la a so marido. Et el tomola alabando mucho a los infernales et rendiendo les muchas gracias; pero rescibio la con esta ley e este decreto: que fasta que non fuessen salidos de los ualles de la entrada dell imfierno, que non tornasse ell la cara atras; et si lo fiziesse, que perdiesse el don quel dauan e ques tornas Euridice a los infiernos.
El philosopho, pues que su mugier ouo cobrada, tornosse muy gozoso e començo a yr su carrera, e su mugier enpos ell. Et cuenta el autor que era la carrera un sendero ancho e por cuesta, e que de todas las cosas que en el mundo eran una non sonaua por alli nin fazie y roydo; et començando de baxo de la puerta de fondon de los infiernos uinie en alto e lleno duna escureza espessa cuemo niebla muy cerrada que duraua fasta en somo de la tierra.
Et ellos uinieron muy bien fasta poco trecho de somo de los ualles segunt la ley que les pusieran los infernales; et yendo assi tanto tiempo, Orpheo temiesse que por uentura Euridice cansarie e fallesçrie, e non uernie empos ell e perder la ye por uentura. Et con el grant sabor de ueer la como a la cosa que tanto amaua, torno los oios contra ella e contral infierno; et assi como lo fizo, tal ora se cogio Euridiçe rabda e se fue pora los imfiernos.
Orpheo, quando aquello uio, fue en cueta de muert e tendio los sus braços por echar las manos en ella, e que las echasse otrossi ella en el e se tuuiessen pora que se non fuesse ella. El mesquino non pudo al tomar si non ell aer que non era nada pora el, nin se tornaua e finco el assi mal trecho e conturuiado. Euridiçe, otrossi, non ouo dalli adelant ninguna querella de su marido nin querello nada del, ca ueye ella assaz que non podie y al fazer si non si se fuesse tras ella a los infiernos; et en cabo dixol ella: «Ve con salut», mas con tan delgada uoz e de tan luenne ya en yendos que a penas lo oyo el.
De como finco esbaharido Orpheo en la perdida de su mugier pone ell autor una semeiança ende e diz: que assi se paro Orpheo esmedreado por la doblada muert de su mugier como el qui uee los tres cuellos del can del infierno, que trae sus cadenas en el cuello que es en medio de los otros dos; et es el pauor dalli tomado de tal poder que non dexa all ombre ante que la su natura nol dexe primero, et finca frio e fecho duro como piedra.
Orpheo, pues que se fue espaciando ya quanto del grant dolor que te nie, cometio de tornar otra uez a los infiernos e fallos con el portero dalla; e maguer que mucho le rogo, nol dexo passar. Et el fue e assentos en una ribera espeluzrado e malparado; e souo alli siete dias que non comio pan, ca el cuedado e el dolor del coraçon e las lagrimas le fueron por comer yl mantouieron. E començos a querellar de los dioses del infierno que eran crueles e sin mesura.
Desi leuantos dalli e fuesse pora la alta sierra de Rodoppe e al mont Heno que a muy a mano el çierço; et moro alli tanto que passo y tres annos que nunqua a mugier llego. E contesciol esto o por quel acaesciera mal de su casamiento, o por que auie prometido que a otra mugier non llegasse si non a Euridice con qui era casado; pero diz que muchas mugieres ouo en essa tierra que quisieran so casamiento, mas non quiso ell a ninguna, dont se touieron ellas por maltrechas.
En aquella selua daquellos montes auie un collado e en somo dell una era dun campo muy llana, e estaua cubierta de yerua uerde, e non auie en toda ella aruol nin otra cosa ninguna que sombra y fiziesse. Et pues que se alli assento aquell philosofo, e començo a cantar en su uiola e dezir de las sus razones sabias, e lo sopieron por essas tierras por que uinieron alli muchos e de muchas maneras a aprender dell, cuenta dello ell auctor una marauilla en semeiança que diz que fueron los aruoles dessas seluas, e llegaron se alli o ell filosofo estaua a oyr el canto dell, e que fizieron en ell lugar sombra quanta fue menester. Mas por estos aruoles entienden se omnes de muchas maneras que uinieron a aprender de aquel philosopho. Aun dize mas ell autor en esta semeiança: que alli uinieron las bestias saluaies de los montes e las aues oa oyr aquel philosopho. Et esto quiere seer que por las aues se entienden los omnes mas sabios, e por las bestias los
otros enpos ellos, e por los aruoles los otros que menos saben; et es assi que de todas naturas uinieron omnes a aprender daquel philosopho.Seyendo Orpheo de Traçia alli en somo daquel mont ensennando de su philosophia las conpannas que a ell uinien, por que auie dicho mucho mal del fecho de las mugieres e las daua publicamientre por mala cosa dont ualien ellas muy menos por ello, cogieron se unas duennas a que llamauan cicones por que eran de tierra de Ciconia, dont era natural Orpheo de la una part, e fueron grant conpanna dellas a Orpheo alli o estaua, et fueron armadas. E quando fueron acerca del, echo una dellas mano en sus cabellos e començo gelos a tirar e a mesar muy derrezio, e dixo contra las otras: «Amigas, uenit aqui e corret, ca este es el nuestro denostador e el nuestro despreciador que nos echa en denosto e en desprez.»
Et llegaron se entonces todas, e metieron mano a las armas, e alançaron contra ell dardos e azconas e saetas; et de comienço non le podien ferir, lo uno por las conpannas que estauan y que lo desuiauan, lo al que las enbargaua el por su saber e por sus encantamientos, et aun, segunt cuenta ell autor, quel deffendie la uertut de Phebo a quien llamauan ellos entonces dios de los philosofos. Mas pero en el cabo tantas fueron las duennas e tan grant la su presura que le non ualio a Orpheo ninguna daquellas cosas que non llegassen a ell, e cercaron le e firieron le de guisa quel mataron.
Et los disciplos quel estauan alli oyendo quisieran tomar su cuerpo pora soterrar le e dar le buena sepultura commo a su maestro; mas non gelo dexaron fazer aquellas duennas, cal fizieron pieças e esparzieron lo por muchos logares, e tomaron la cabeça e ell arpa e dieron con ello en un rio que corrie y acerca a que llamauan Ebro, e leuo aquel rio la cabeça e ell arpa e dio con ello en la mar de la ysla de Lesba. Et estas cosas e otras muchas mas de tales commo estas cuenta Ouidio en las razones deste philosopho Orpheo e a cabo de la guisa que auemos dicho e contado.
Agora dexamos aqui esta razon e tornaremos a las razones de los otros gentiles que en esse tienpo fueron. Del xvijo, del xviijo, et del dezinoueno anno del tienpo de Gedeon non fallamos que dezir aqui, et so estos fechos passaron que dichos auemos.
Andados ueynte annos del tienpo de Gedeon, fue dado por maestro publico a todos e por muy sabio Lino, que fue maestro de Hercules. Andados ueynte un annos del sennorio de Gedeon, murio Polibio, rey de Sicionia; e reyno enpos ell Marato quarenta e dos annos, e fue este el xxi rey daquel reyno. Andados ueynte dos annos del tienpo de Gedeon, contescieron en la ysla Lempnos a Ysi-
phile, reyna dessa ysla, las cosas que uos contaremos adelant en las razones de la estoria de Troya. Del xxiijo anno non fallamos que dezir aqui e en esto passo. Andados ueynte quatro annos del tienpo de Gedeon, murio Euristeo, rey de Miscenas; et reynaron enpos ell Athreo e Tiestes, amos hermanos, setaenta annos, et fueron estos los que ouieron aquel reyno en el tercero logar segunt el tienpo en que reynaron los dante dellos e los de despues.Andados xxv annos del tienpo de Gedeon, contescieron las cosas que son contadas de la Spingo de Thebas e de Edippo, et aun algunas cosas que ay de los argonautas que fue en este tienpo otrossi. Et fueron en essos argonautas Hercules, e Asclepio, e Castor, e Pollux; mas aqui razona Eusebio e Jheronimo que si Castor e Pollux en esta flota fueron contados entre los argonautas, que ¿como podrie ser creydo que Elena fue su hermana de Castor e de Polux?, ca dizen que muchos annos enpos esto fue ella robada de Theseo e era uirgen. E esto assi fue, onde como quier que algunas estorias cuentan que alli fueron Castor e Polux, de creer es que non saluo ende si este fecho de los argonautas non fue en este tienpo, ca tenemos que aun despues desto fue, como lo contaremos adelant en las razones de la estoria de Troya.
De la Spingo departe otrossi desta guisa Palephato: que fue mugier del rey Cadmo e por celos que auie de Hermione con quien caso esse rey Cadmo -e fue su mugier assi como es contado ante desto- que Spingo que se partio dell, e despues que por fechizos e por encantamientos e por otras partes quel busco quanto mal pudo. Et otrossi ouo nonbre Spins el bestiguello que dizen que fallo Layo, rey de Thebas, saliendo del tienplo sobre las razones que diremos adelant en esta estoria.
Et aqui en esta razon entra la estoria de Thebas que fue de los fechos de Ethiocles e de Pollinices e de sus antecessores como lo contaremos agora aqui.
Ethiocles e Pollinices fueron hermanos, e fijos de su hermano; e regnaron en la cibdat e en el reyno de Thebas de Greçia, la que poblo el rey Cadmo de Egipto, e fue destroyda por estos dos hermanos.
Agora contar uos emos desto commo contesçio todo.
En Thebas de Grecia reyno un rey a que dixieron Layo. Este rey Layo caso con una reyna que ouo nonbre Jocasta, e fizieron un fijo a que llamaron
Edippo por el auenimiento que uos contaremos adelant. Et la reyna era muy fermosa duenna, segunt cuenta la estoria, e fizo otrossi aquel fijo muy fremoso. Et aquel rey Layo auie passado por muchas cosas e muchos auenimientos; et quando sopo que su mugier auie parido fijo uaron, uinol a talent de saber que omne serie aquel so fijo. Et enuio por los adeuinos de la tierra, de que cuenta la estoria que auie y assaz, por saber dellos e entender daquel so fijo que omne serie.Los adeuinos uinieron e pues que sopieron aquello pora lo que los el querie e gelo dixo ell, cataron e escodrinnaron por sus saberes e sus adeuinancias, e fallaron que aquel infante uiurie e serie grant e fremoso e de grandes fechos, mas que matarie a su padre. Et fueron al rey e dixieron le: «Sennor, non te queremos encrobir ninguna cosa de la uerdat que fallamos daquello que nos demandeste, e por çierto te dezimos segunt lo que entendemos por los saberes que aquel infante to fijo uiura, e grant e fremoso sera e de grandes fechos, mas a de matar a su padre.»
Quando el rey Layo sopo por los adeuinos commo aquel so fijo le auie de matar, marauillos mucho de tan mal fado e de tan mal auenimiento commo aquel, e luego all ora non sopo que fazer y si non que se dolio en su coraçon mucho; e pensso en ello, e dixo todo el fecho a la reyna, e mandol que aquel infante quel fiziesse matar.
La reyna, quando al rey oyo tal cosa, pesol mucho de la muert dell ninno, mas mucho mas le peso de la dell marido; e en cabo, commo quier que el pesar fuesse grant e era con razon, non pudo desuiar el fecho nin estar de non cunplir ell mandado del rey. Et llamaron de sus sergentes los que ellos touieron por bien; e mando les la reyna que tomassen aquel inffant e que le leuassen luego a un mont, e quel matassen alla.
Los sergentes fizieron como la reyna les mandaua: e tomaron el infant e fueron se con ell pora un mont. Et quando estauan ya por matar le, cataron le todo e uieron le muy fremoso de cara e de todas las fechuras del cuerpo; e ouieron duelo del e asmaron como podrien guisar quel non matassen. Et ell acuerdo que ouieron sobrello fue este: quel colgassen de un aruol de los pies, e fizieron lo, e foradaron le los corueiones, e metieron le por ellos una cuerda, e colgaron le a una çima de un aruol bien en alto por quel non matassen las bestias fieras yl comiessen. E desque esto ouieron fecho, dexaron le alli a su uentura, que fizies Dios de su uida e de su muert lo que quisiesse e touiesse por bien, e quel non maso tassen y ellos.
Algunos dizen que aquellos sergentes del rey Layo e de la reyna Jocasta que por las plantas de los pies foradaron a aquel infant, e que assi lo colgaron; e
desque lo ouieron fecho, tornaron se e dixieron al rey e a la reyna que fecho auien lo que les mandaran, e muerto dexaron al infante. El rey cuedando que fiziera bien por lo que los adeuinos le dixieran, plogol; mas en cabo lo que por fado e por la ordenança de Dios auie a ser non se pudo desuiar nin fue como el rey cuedaua, mas assi auino despues como los adeuinos le dixieran como lo diremos adelant en esta estoria.E uisco el ninno, e acaescio desta guisa: vnos falconeros de un rey a que llamauan Polibio andauan a caça cada dia, e quiso Dios que les acaescio de passar por aquel logar o el ninno estaua colgado. Et Polibio era en aquella sazon rey de Miscenas, e en aquella caça era el el que mas andaua a otra part. E aquellos sos caçadores andauan por aquel mont a su caça, e llegaron contra aquel logar do el infant estaua colgado. E el infant lloraua, e los caçadores oyeron le, e ascucharon por saber que podrie seer; e fueron contra aquella part dont ueyen que uinie el sueno de lorar. Et quando llegaron e uieron aquel ninno assi estar alli colgado, marauillaron se ende mucho, e subieron luego, e desoluieron le, e leuaron le luego al rey Polibio, e contaron le comol fallaran.
El rey, quandol uio, fue muy alegre con aquel infant, e catol e uiol fremoso e de apuestas fechuras, e mando penssar dell, e criar le bien, e guarir le de las llagas; e el ninno guarescio bien, e crios. Et el rey Polibio non auie fijo nin fija, e porfijo a este infant e diol por su fijo; e por quel fallaran los pies foradados -e dize el griego pos por pies-, pusol nonbre Edippo que quiere dezir en el lenguaie de Castiella tanto como foradado o llagado en los pies. E este fue el nonbre que aquel ninno ouo quando era infant e aun despues quando fue rey.
El rey Cadmo de Egipto poblo a Thebas de Grecia, e fue el primero rey que reyno alli, e ouo sus herederos que reynaron y. E dize en la estoria françesa que ouo dos fijos, mas non fue assi ca los fijos que ell e la reyna Hermione fizieron las quatro fijas fueron de que auemos dicho ante desto en esta estoria en las razones del rey Cadmo. Aquellos dos que dize essa estoria, Athamas e Pentheo, que fueron fijos del rey Cadmo non lo fueron: mas fue Athamas so yerno e marido de la infant Yno, fija desse rey Cadmo; et Pentheo, su nieto, fijo de la reyna Agaue, su fija otrossi desse rey Cadmo e de la reyna Hermione. Et pero por que uinien del linnaie por linna, reynaron en Thebas despues del rey Cadmo. Et enpos estos assi como dize essa estoria del françes, reyno y el rey Layo; mas, assi como cuentan Eusebio e Jheronimo, e Ouidio en el Libro Mayor suyo, que ell rey Amphion e la reyna Niobe reynaron y ante que el rey Layo. Despues reyno el rey Layo en pos estos por que era de su linnaie.
Esse rey Layo fizo en la regna Jocasta, su mugier, a aquell infant de quien auemos dicho que dixieron los adeuinos que auie de matar a su padre, y le mandara el padre matar por ello, e le colgaron los escuderos en el mont, e lo leuo ell rey Polibio, yl crio, yl puso este nonbre
Edippo, como es contado todo. Pues, seyendo aquel infant Edippo criado e mancebiello ya amaual mucho esse rey Polibio, tanto quel porfijo por que non auie ell fijo nin fija pora heredero, e querie dexar el reyno a este quel heredasse empos ell.Et ell infant Edippo, ueyendo se porfijado del rey e mucho amado dell, e como auie a heredar e reynar en pos ell, començo a seer muy loçano, e brauo, e de mal talent, e soberuio contra todos los otros donzelles del rey e contra todas las otras conpannas, e nin preciaua nada a ellos nin a sus fechos. Et era este infant Edippo muy fremoso omne, como es dicho, e por todas aquellas razones atreuiesse que querie dante de tienpo asennorar a todos cuedando que uerdadera mientre era ell fijo e heredero del rey Polibio.
Tanto andudo el fecho de Edippo en esta guisa, yl non podien ya sofrir los otros donzelles de grant guisa que eran en casa del rey, que uno dellos ouo palauras con ell un dia; e uaraiaron, e uinieron a seer sannudos ell uno contral otro, e dixol aquel donzel: «Edippo, ¿por que eres assi soberuio, ca nin te esta bien nin tengo que fazes y de tu pro?» Respondiol Edippo e dixol: «Fago lo por que lo quiero fazer assi, e que e debdo.» Dixol ell otro: «Non lo fagas nin soberuies a los otros, ca lo sabemos nos por cierto, e es bien que lo sepas tu otrossi, que el rey Polibio que non es tu padre, mas fuste fallado en un mont yermo do estauas colgado de los pies. Et nin sopiemos nos quien fue tu padre nin tu madre, nin lo sabemos aun agora; por que te digo que nin te deues preciar tanto como te precias, nin orgulleçer, nin maltraer a mi nin a los otros como nos maltraes, mas gradez mucho a Dios el bien e la mercet que te faz; e faz bien tu fazienda, et non te connosces por que muestra el rey en ti su franqueza en amar te e fazer te tanto dalgo e te exaltar assi.»
El donzel que fue atreuudo en tomar se con Edippo, e uaraiar con ell, e llamar le sin padre e sin madre, conturuiol el coraçon, e metiol en grant cuedado; e ouo muy grant tristeza e grant pesar por quel dixieran como non era fijo del rey Polibio. Et, cuedando en esto, dixo contra aquel donzel con quien uaraiara e contra los que estauan y con ellos: «Dicho me auedes palauras e nueuas con que so muy triste e e grant pesar en mio coraçon.» E a la ora non sopo al que fazer nin que les dezir, et asmo en si sobre tal fecho de yr al rey Polibio mismo e coniurar le por este fecho, e quell dixiesse ell ende la uerdat si era so fijo o si non, e dezir le la razon que aquel so conpannero le dixiera, e contar gela toda. Et asmo sobrello que si aquel donzel, quel assi denostara, mentira le assacara, quel farie morir mala muert; et otrossi que si el redixiesse que uerdat era lo que el escudero dixiera, que nunqua quedarie de andar por todas las tierras, e buscar la uerdat daquel fecho fasta que fallasse a su padre a su madre o saber quien fuera.
Pues que esto ouo penssado ell infant Edippo, fuesse poral rey Polibio como lo auie asmado, et assi como llego, pidiol mercet que fablarie con ell en appartado. El rey otorgo gelo e apartosse con ell. Et Edippo, pues que se uio con ell en poridat, començol a coniurar e pedir le mercet quel non pesasse por quel coniuraua; mas quel dixiesse uerdat si el era so padre o non, e si non, quel mostrasse cierta mientre quien era so padre e su madre.
El rey Polibio, quando esta razon oyo al infant Edippo, catol a la cara, e semeiol que estaua triste, e preguntol luego que auie. Et mesuro en aquella palaura quel preguntara que quien era su padre e su madre, e ell non sabie quien fueran; e dixol assi que lo nunqua sopiera. Dixo estonces Edippo: «Sennor rey, la uuestra mercet yo tengo que de otra guisa es quando a uos non pesasse, onde uos ruego que me digades la uerdat; e si non, non estare mas en uuestra casa nin en uuestro reyno, e quiero me yr et yr me por todas las otras tierras a saber la uerdat desto que uos yo demando si lo podre fallar en alguna guisa.»
Quando el rey oyo a Edippo fablar en aquella razon tan de rezio e pesarle tanto, yl uio assi triste, pesol mucho cal amaua el muy de coraçon. Et por aquello quel auie Edippo coniurado yl prometiera ell quel dirie la uerdat de lo quell demandasse, descrubiol alli e manifestol que de tod en todo sopiesse que non era el su padre. Et allil conto como le fallaran en un monte colgado en un aruol por los pies, e comol diera luego a criar yl fiziera luego guarescer de las llagas de los pies, e que en ellos podrie aun ueer las sennales quando quisiesse.
Et desi, por que se fiziera mançebo grant et fremoso e omne de buen entendimiento, yl querie ell muy grant bien, començol a falagar por sus palauras buenas, e prometiol quel darie ell reyno despues desi, e quel farie ende rey, e regnarie y, yl heredarie ca ell non auie fijo nin fija quel heredase. Respondiole essa ora ell inffant Edippo, diziendol muchas mercedes e besando le las manos, mas toda uia pidiendol que fuesse de otra guisa, et que contra aquel denosto que tan grant era quel dizien que nin le sabien padre nin madre, e demas ueyendo ell por la uerdat quel ell descrubie que assi era, querie ell yr e buscar por las otras tierras recabdo deste fecho fasta el dia que fallasse ende la uerdat e quien fuera su padre e su madre. Et en todo esto finco alli la razon entrellos que daquello non pudo el rey sacar nin uencer al infant. Et ell infant enpos esto metiosse luego a la carrera.
E auie en aquella tierra fuera daquella uilla un tienplo, e esse tienplo era fecho a onrra de su dios Apollo, de quien auemos ya dicho muchas uezes en esta estoria e diremos aun, ca assi ueredes que uerna en las razones que son de dezir. Et a aquel tienplo uinien todos los de aquellas tierras aorar e fazer sus sacrifi- cios a aquel Apollo, su dios, e demandar le y sus demandas de las cosas de que dubdauan e querien ende saber la uerdat de lo que auie a seer. Et en aquel tienplo estaua un ydolo, a que aorauan todos, fecho a una ymaien doro e de cobre, e el muy grant, e seye sobre un carro de quatro ruedas que eran fechas a muy rica semeiança. Et aquella ymaien era ell ydolo, e alli daua Apollo sus respuestas de lo quel demandauan aquellos quel orauan alli. Et en aquella ymagen, de que dezimos que estaua alli assentada sobre aquel carro, tomaua solaz aquel dios Apollo dont uinie y, e respondio a los que en el fiauan; e era fecha en la guisa que uos contamos ya.
Et cuenta la estoria que dexauan los omnes de aorar al Criador de toda cosa, e aorauan a la criatura que Ell criara e fiziera; et tenien que el sol era dios e la luna deessa. Et alli a aquel tienplo e a aquella ymaien del carro entro luego en comienço de su carrera el infant Edippo a demandar le conseio del cuedado en que ell yua.
Quando Edippo uino a aquel tienplo, finco los ynoios ante aquella ymagen del carro e fizo su oration muy de coraçon; et rogo luego a Dios en la primera que non fuesse sannudo contra ell. Desi fizo su demanda e pidiol mercet quell dixiesse la respuesta a lo quel demandaua, e esta era que quien eran su padre e su madre e do los fallarie. Et prometio alli Edippo a su dios, Apollo, que si ell la uerdat sopiesse por el, que en toda su uida serie suyo yl seruirie. Fecha esta oracion, uino el spirito a la ymaien, e començo se a mouer en ella, e dio una uoz grant en que dixo al infant que se fuesse dalli pora Thebas e alli sabrie nueuas quien eran su padre e su madre.
Edippo auie uerguença de buscar tal razon como esta nin demandar la a ninguno omne, et fue muy alegre de las nueuas que Apollo le auie dicho alli. Et salio luego del tiemplo, e metiose a la carrera, e enderesço contral camino de Thebas que caualgo tan apriessa que llego a un castiello a que llamauan Foçes.
Et fazien esse dia en esse castiello muy grant alegria, ca eran y todos los de la uilla, e ayuntaran se y otrossi todos los de la tierra pora auer muy grant fiesta e muy grandes alegrias que auien de fazer essos de la uilla a sus dioses. Et tan grant era el fecho daquella fiesta e daquellas alegrias que Layo mismo, que era rey de Thebas, uino y.
E a poca de pieça de quando Edippo llego a la puerta daquel castiello, començaron a pelear aquellas conpannas que eran alli llegadas. E tanto crescio la contienda entrellos que llego a grant batalla et los que estauan fuera quisieran entrar dentro, mas non pudieron ante la grant batalla e grant priessa que auie dentro. Pero entro Edippo, e metiosse en la priessa de la batalla, e començo de ferir. Et assi le acaescio que en la priessa que llego alli o estaua el rey Layo, e non lo connosciendo, firiol ell e matol; et acaesciol assi de matar a su padre, et desta guisa murio alli el rey Layo de Thebas, et assi se cunplio lo que los adeuinos le auien dicho que aquel so fijo le matarie.
Et alli o ell rey Layo murio tanta era grant la priessa del ferir, e del sofrir, e del morir, e de fincar a uida que ninguno
non cataua si non por si, nin cato otrossi ninguno por ell rey. Assi que entre todas sus yentes non ouo y quien le uiesse morir nin quien sopiesse quien le matara, ca el infante Edippo -lo uno por que estaba como sennero entre tanta yente como era la otra, lo al por que entendie que auie muerto tan noble cauallero- desuiosse luego dalli con miedo quel matarie alguno, e metiosse entre la yent e fuesse a otra part.Pues que quedo aquella batalla, demandaron todos por el rey Layo; et pues que a ninguna parte le non fallauan, touieron que muerto era en la priessa de la batalla, ca ninguno non le uiera yr dalli. Et metieron se a buscar le entre los que yazien muertos, e fallaron le y. Et ayuntaron se luego todos sus uassallos e muchas de las otras yentes de aderredor de Thebas; e fue muy grant el duelo que por ell alli fizieron. Et tomaron el cuerpo muy onrrada mientre e leuaron le a Thebas a la reyna Jocasta, su mugier; et la reyna, quando sopo que muerto era el rey, so marido, cayo como salida de sentido por ell. Et desque la metieron en acuerdo, fizo muy grant duelo por su marido, segunt que era la costunbre daquella tierra. Et acabadas las onrras dell duelo, metieron le en su tienplo, e soterraron le muy noble mientre e en muy rico sepulcro, segunt la costunbre de los reyes daquel tiempo.
Fecho esto en aquell castiello de Foces, salio dalli el infant Edippo, e fue su carrera pora Thebas por razon de la respuesta que auemos dicha quel diera el so dios, Apollo, que alli aurie nueuas ciertas de so padre e de su madre. Et assi como començo a yr su carrera, non fue derecho, mas desuiosse contra la mar a una montanna o estaua aquel bestiglo que dixiemos.
Et era esse bestiglo muy marauilloso e diremos quanto: que auie el cuerpo de leon, et pies et unnas de lagarto, et el cuello e la cara de donzella marauillosa e cruel. Aquesta bestia tal que estaua en aquella montanna era muy mala, de guisa que toda la tierra de cerca la auien miedo, et llamauan la Spin.
Et ninguno non osaua acostar se a la montanna do ella era; et dizen que, quando acaescie que algun omne passaua por alli e se non guardaua daquel bestiglo, que uinie a la carrera all omne et fazie le una demanda. E si ge la non soltaua bien esse omne que passaua camino, quel mataua e fazie le pieças; e si bien gelo soltaua, non le mataua nin se le mostraua si non que se paraua tras alguna cosa que la non uiesse e faziel su demanda. E si se ella pagaua de la soltura, callaua se e estaua se alli que non parescie; e si non, salie, e mataual, et faziel como auemos dicho. Et temien la por esto todas aquellas tierras, et al qui le respondie de que se ella pagaua yua se e non se le mostraua mas.
Oydo auie Edippo daquell bestiglo Spin de como estaua en aquella montanna, e como fazie a los que passauan por y; mas fiando ell por las palauras de la respuesta de Apollo que non morrie ant que a Thebas non fuesse, non dubdo de yr por aquel logar por ueer aquell bestiglo. E yua muy triste, et fue yendo por la montanna tanto fasta que llego do estaua aquel bestiglo. Et, segunt cuenta la estoria, semeio a Edippo que era diablo et uio la uenir de aluenne, ca estaua ell ya en somo de la montanna. Et fue muy alegre con la uista della, e plogol de fallar la alli mucho mas que en otro logar.
Et la Spin uinie muy yrada por que passara ya grant tienpo que non auie uisto otro omne en toda aquella montanna de que ouiesse oydo nueuas ningunas, e nin se le osaua ninguno parar delantre; mas Edippo fue contra ella e parosse le de cara en la carrera. Et demandol entonces si querie responder a la adeuinancia quell ella demandarie; et departiol assi e dixol que si gela soltasse bien, que pudiesse ell matar a ella, o si non, que matarie ella a ell, e que assi era puesta la ley.
Edippo en todo esto cato la bestia, e uio la muy fea e mucho espantosa; et, segunt que dize la estoria, que non era marauilla si miedo ouiera Edippo de bestiglo tan estranno e daquella guisa fecho e tan grant. Et pero diz que con todo esto que estido el toda uia esforçado en su coraçon, que auie bueno, et dixo a la serpient quel dixiesse lo quel auie a dezir.
Dixol estonces la serpient luego: «Vna animalia es de natura que, quando nasce de su madre, de tal flaqueza es que menos de ayuda de su madre que non puede andar. Et despues a tienpo esfuerçasse tanto que anda en quatro pies, e esto sin ayuda de su madre. Et aun despues desto esfuerça se a enfestar se, e anda en tres pies. Et aun despues atreue se mas aun, e anda en dos pies; et aun despues de todo esto torna de cabo a enflaquecer tanto que por la flaqueza en que cae que uiene de cabo a andar en tres pies; et aun en la postremeria del so tienpo torna se a andar en quatro pies, et uiene esto o por la flaqueza de su cuerpo o por dolor quel toma. Agora dime, ¿que bestia puede esta seer? Et si lo departieres, bien; si non, ten por cierto que perdida as la uida.»
Dixol entonces Edippo: «Si esto sopiere departir, non serie derecho que tu me fiziesses tuerto ni mal ninguno.» Respondiol entonces la Spin: «Dicho te he la ley que a entre mi e ti e ouo entre aquellos que comigo contendieron sobre tal cosa como esta, et yo te asseguro que te non temas de mi si tu bien dixieres.» Començo entonces e dixol assi luego: «Loca creatura de mi mismo, as fecho tu scarnio en esta razon e agora telo departire.»
Empos esto començo Edippo su razon, e fue departiendo, e dixo assi: «Este enxienplo en mi mismo lo quiero departir, e digo assi ende: Quando yo nasci de mi madre, tan flaco era por natura que me non podia ayudar nin me podia leuantar si mi madre o otri non me leuantasse, assi que entonces non podia andar en ningun pie. Despues daquel tienpo cresci tanto e esforce me en la natura que me atroue, e començe a andar en quatro pies, e andit en ellos. Et yendo adelant en la criança e en la natura, arrime me a las paredes e a lo al que fallaua; e andaua daquella guisa tanto que en todo esto oue un palo e, esforçando me en aquel, desarrime me de lo al, e andit con el en tres pies, mas los dos eran los mios naturales que me yo auia e el tercero el palo. Et quando me fiz mas esforçado, eche el palo e andit en mios dos pies que auia naturales como los e agora, e ando en ellos. Et despues daquella mi edat enflaqueçe ell omne de cabo, e conuiene le a taiar un palo de que se ayude, e a de andar en tres pies en la guisa que fue dicho antes, e assi andare yo aun, e destos tres pies es el palo ell uno. Et aun en pos esto enflaqueçre tanto que andare en quatro pies como en la primera, et esto sera con dos pies e dos palmas poro andudiere, e aquellas dos palmas seran las manos.»
Et desta guisa solto Edippo a la Spin el adeuinança de la demanda quel fizo, et desi dixol: «¿Semeia te que es uerdadera e derechera la soltura que te fiz de la adeuinança de la pregunta que me feziste?» Respusol ella: «Tengo que me respondiste muy bien, e so ende pagada.» Dixol entonces Edippo: «Pues, por que tu mateste muchos buenos omnes sobre tales demandas como estas que les fazies, quiero yo agora matar a ti.» En tod esto alço Edippo la spada, e trayo la a derredor, e firio la Spin e corto le la cabeça; et de la guisa que auemos dicho fue y librada la tierra de aquella bestia Spin.
Quando Edippo esto ouo fecho de la Spin en aquella montanna, mouiosse luego dalli e fuesse pora Thebas. Et luego que fue y, llegosse a los caualleros del rey Layo e a los otros omnes buenos del reyno. Et conto ell auenimiento quel auie contescido en aquella montanna, e como fallara aquel bestiglo Spin, e las razones que ouiera con ella, e como la uenciera e la matara. Et sonaron las nueuas dello por ell reyno como aquel caua llero matara la serpient Spin en la grant montanna o ella moraua e non osaua ninguno passar por alli antella. Et quantos ouo en la cibdat e en el reyno ouieron ende grant alegria, e fizieron por ende muy grant onrra a Edippo, ca touieron que por ell era toda aquella tierra librada daquel bestiglo malo.
Et empos esto uinieron los mas altos omnes de la cibdat e del reyno a la reyna Jocasta, que estaua muy dolorida por so marido, et souieron con ella e fablaron le de los fechos del mundo e del mantenimiento del reyno, e dieron le por conseio que oluidasse aquel duelo, ca non
entendien que por mantener le ganasse y nada. Ella, quando los omnes buenos e onrrados e ancianos le esto dizien e conseiauan, fuel uerguença de denodar los en su conseio; et respondio les, e dixo les que catassen ellos que fiziessen y, e que conuenie a ella, ca ella non auie fijo nin fija que despues della ouiesse el reyno e reynasse.A esto respondieron ellos que serie derecho e mesura que ella tomasse marido por que la yent fuesse gouernada en paz e en justicia, e fiziesse generacion que reynasse despues dellos e lo mantouiesse otrossi, ca bien sabien ellos que la tierra que duenna mantenia e uaron mantenedor non auie, que en cueta era e en mala uentura e en trauaio uiuie; et que por ende serie derecho e muy guisado que ella tomasse marido porque fuessen ellos conseiados, e los ayudasse ell, e los deffendiesse quando meester les fuesse.
Respondio les ella entonces, e dixo que farie lo que ellos quisiessen tanto ueye que fablauan ellos y con guisa e lo querien. Dixieron le ellos essora: «Pues, sennora, aqui en la uilla a un cauallero de tierra de Arcadia que es muy fremoso e muy ualient; et este mato al bestiglo Spin que auedes oydo que era aqui en uuestra montanna ante quien omne del mundo non osaua alla entrar, onde era uuestra tierra en grant miedo e se auien todos a guardar daquel lugar.» Et pues quel esto ouieron dicho, razonaron ante ella por Edippo que semeiaua alto omne e de grant guisa e muy noble. Et tanto fablaron e dixieron y que metieron en coraçon a la reyna que demandasse por el, e quel uiesse, e quel tomasse por marido pues que los sos omnes buenos del reyno lo tenien por bien.
Este auenimiento de matar el fijo al padre suyo e desi casar con su madre mucho fue estranno e de grant dolor; pero, por que non es tanto de marauillar cuenta la estoria que auie estonces el diablo muy grant poder en el mundo, ca diz que pocas eran o aun ninguna estonces las yentes, sinon muy pocos omnes que connosciesen nin sopiessen quien era Dios.
Et con tod esto fue fecha la fiesta destas bodas muy grant en Tebas, mas despues a tienpo fueron las bodas tornadas a muy grant dolor, assi como lo contaremos adelant segunt que lo diz la estoria. Pues, Edippo tomo a su madre por mugier e caso con ella; e fue Edippo rey ardit e sabio, e gouerno bien la tierra e el reyno grant tienpo, et nunqua ouo uezino nin otro frontero que tuerto nin desmesura fiziesse contra ell, ca gelo uedaua el muy de rezio como era buen cauallero de armas e los escarmentaua desi.
Este rey Edippo fizo dos fijos e dos fijas en aquella reyna Jocasta: et el primero dellos ouo nonbre Ethiocles, et ell otro Pollinices; et la primera fija otrossi ouo nonbre Anthigone, et la otra Ysmeyne.
Aquellos dos infantes crescieron e fizieron se mancebos bien fechos, e fuertes e buenos por si; et Edippo uino a tienpo que enuegescio.
E un dia assi acaescio que estaua el descalço ante so lecho, e uino alli la reyna a ell, e catol a los pies e uio commo los ouiera foradados; e tenie en los luga-
res las sennales de las llagas que ouiera en ellos de quando los sergentes della e del rey Layo gelos foradaran, e le dexaran colgado dellos en la montanna como es ya dicho. La reyna, quando lo uio, metio mientes en ello, e fue tan espantada e tan presa del espanto que non pudo fablar nin una palabra que era poco. Et entendio ella aquello por que los sergentes quel colgaran en el aruol le auien dicho toda la uerdat de como fizieran del infant su fijo yl non mataran, nin era muerto nin se perdiera, e comol dexaran sano del cuerpo, mas quel foradaran los pies e quel dexaran colgado dellos. Onde la reyna metio mientes en este fecho e fue ende espantada, como dixiemos; mas pero non fizo semeiança ninguna por que ninguno se apercebiesse daquello en que ella paraua mientes, e callosse aquella ora, e quiso que fincasse assi la cosa fata en la noche quando fuessen los omnes echados e dormidos, e fue assi.Despues que uino la noche e se echaron las conpannas todas, echaron se otrossi el rey e la reyna en so lecho. Et la reyna yaziesse assi que non durmie, e los ombres por el palacio durmien ya como al primero suenno, e el rey yaziesse otrossi entonce que non durmie, e yazien se quedados el rey e la reyna que non durmien nin se fablauan. Estonces la reyna, como aquella que estaua en muy grant cuedado, dio un sospiro muy grant. Et el rey Edippo que non durmie otrossi, quando oyo aquel sospiro a la reyna, dixo: «Duenna, ¿en que penssades que assi sos pirastes?, ca mucho me tengo por marauillado que es aquello por que uos assi sospirastes, e quiero que me lo digades.» La reyna dixol: «Rey, que lo quiero fazer, que uos non negare ende ninguna cosa.»
Dixo ella: «Agora me oyt, rey. Assi acaescio que quando yo era mancebilla, que tome marido un rey a que dixieron Layo; et diera me le nuestro sennor Dios ca abiniemos en uno muy bien en todos nuestros fechos como muy buen marido con su buena mugier. Et fiziemos yo e el un fijo; e ante quel yo pariesse, enuio el rey por los adeuinos de la tierra, e demando les daquello de que yo era prennada que auie de seer. Los adeuinos cataron lo, e uinieron al rey, e dixieron le que nascerie de mi un fijo que semeiarie tan fuerte como fierro, e cruel, e que matarie a su padre. El rey Layo, quando esta razon oyo, dubdo mucho en el fecho del auentura; e mando a mi estonces quando era prennada que si pariesse fijo uaron, quel mandasse luego matar.
Et yo fuy muy triste e muy yrada de tal fecho como aquel, e pero non me atroue de ser osada de yr contral so mandado; mas finque en mi tristeza muy grant daquel auenimiento tan estranno que auie de uenir. Et luego que pari e fue fijo uaron muy fermoso, enuiel al rey, esperando que se doldrie del e quel non mandarie fazer ningun mal, mas criar le de que fuera yo muy alegre; mas mando el tomar a sos sergentes e lleuar le a una grant montanna que a aqui en la tierra, oe quel matassen y.
Mas aquello que les mando el rey fazer non lo fizieron nin mataron el ninno, ca dizien que se les començo a reyr
e assolazar los, et ellos, quando aquello uieron, ouieron grant duelo e non le quisieron matar -assi como ellos a mi dixieron despues-, mas quel foradaron los pies e colgaron le dellos de un aruol; e que assi lo dexaron a su Dios e a su uentura.»Començo la reyna en esta demanda desta guisa, e dixo assi a Edippo: «Quando los sergentes se tornaron de fazer al infant lo que uos e dicho, demande les yo que auien fecho del. Et ellos respondieron me lo que auedes oydo que uos dix, e demas que me dixieron despues lo que uos agora dire: que luego que se partieron del monte, que uieran uenir un alto onbre, e que luego le descolgaron e que le leuaran conssigo. Et, sennor rey, desta cosa so yo muy marauillada e esto en dubda; et agora, quando ui los uuestros pies e las sennales de las llagas, fuy ende muy conturuiada, e uos, sennor, ¿otrossi non sodes ende marauillado mucho? Et quando uos uiniestes primero a esta uilla, estonces murio el rey Layo mio sennor, como uos sabedes.»
Quando Edippo oyo esto dezir a la reyna, marauillos otrossi mucho en si mismo, et entendio bien que el fuera aquel ninno a qui assi contesciera como es ya contado. Et el, quando esto sopo e ueye por çierto que assi era, sospiro e el sospiro fue muy grant en guisa que mostraua grant tristeza. La reyna otrossi quando aquello oyo, fue ya mas espantada que non en antes; e coniuro estonces al rey por sos dioses quel non negasse la uerdat de qual tierra era, e por qual auenimiento era uenido a la çibdat de Thebas, diziendol que el so coraçon era en grant angostura. Edippo oyo lo que la reyna dizie e el coniuramiento quel fazie, mas por tod esso mucho tardo en responder le ca la grant tristeza quel tomara le auie tollida la palabra que non podie fablar. Et tanto tardo en ello quel demando la reyna yl aquexo quel respondiesse.
Respondio empos esto Edippo a la demanda de la reyna, e dixol como el rey Polibio de Arcadia le auie criado yl fiziera heredero del reyno, faziendol entender que ell era su padre, et auie ordenado que despues del quel ouiesse el sennorio del reyno; mas que de como a el fuera dicho que non auie derecho ninguno de heredar en lo del rey Polibio cal non pertenescie ninguna cosa por derecho nin por linnage, et que al ora quel esto dixieran ques parara triste e desmayado por ello, e que fuera luego al templo de Apollo en romeria e a fazer su oraçion, et quel preguntara quien fuera so padre e su madre; et el, quel respondiera que se fuesse contra Thebas e que y aprendrie nueuas ciertas quien fueran so padre e su madre.
«Et, reyna sennora, sali dalli despues e tanto andit que llegue a un castiello que dizien Foces, e falle a los de la uilla que fazien grant fiesta e muchos iuegos nueuos. Et entiendo que alli mate yo al rey Layo sin toda dubda, e ueo que este fue uuestro marido; mas ninguno non sopo
quil auie muerto tan espessa e tan buelta era la batalla. Estonces me meti yo de cabo a la carrera por uenir a esta cibdat o a uos tome por mugier e uos a mi por uuestro marido. Et fiz esta uenida aca por mandado de Apollo, como uos he dicho que me dixo que aqui sabria ciertas nueuas dont luera mio padre e mi madre.»Pves que la reyna oyo al rey estas razones, fue la mas cuetada e la mas triste que ser podrie, cal daua el coraçon de tod en todo que aquel Edippo era el su fijo que ella tenie estonces por su marido e que auie el muerto a su padre. E començo estonces a llorar muy grieue mientre; et Edippo otrossi, pues que entendio por çierto ell auenimiento malo en que era caydo, fue otrossi muy triste por ello.
La reyna, otrossi, non se assegurando aun en aquello leuantos de su lecho, e tomo una candela encesa, e uino con ella al lecho al rey por ueer mas aquel auenimiento. Et quando la reyna llego con su candela, descrubio el rey los pies; et entrel e la reyna tomaron los en sus manos e cataron los de amas partes, et entendieron e uieron cierta mientre los forados que los sergentes le auien fecho en su ninnez quandol colgaron del aruol en el mont.
Dalli adelant non ouieron ella nin el rey conorte ninguno en aquel fecho, ca amos entendieron bien el mal fado e el mal auenimiento en que eran caydos. La reyna fizo entonçes muy grant duelo diziendo, e llorando e rascandos toda, que ella era la mugier mas desauenturada de tod el mundo e la mas oluidada de los dioses e mas quebrantada.
El duelo e el pesar que el rey e la reyna alli ouieron fue muy grant, mas non menor el del rey. Et fablo estonces alli el rey a la reyna, e dixol assi: «Reyna, quando bien lo cataremos, non deuedes uos tomar tamanna tristeza por este fecho como yo, ca mayor e mas greue deue ser la mia que non la uuestra; et los dioses me quisieron mal e me quieren, que me lo non mostraron ante desto. Et esto non me contescio con ellos por que les yo o non sopiesse seruir e los non seruiesse.»
En tod esto fizieron amos grant duelo daquella ora de la noche fasta en la mannana. Desque amanescio, fuesse el rey por al tenplo a fazer su duelo, e en tod esto llorando, e matandosse, e llamando se catiuo e que en su ueiez era tornado en grant catiuidat.
La reyna Jocasta si triste estaua, non era marauilla, ca sabie ya ella bien que de su fijo mismo auie ya fecho dos fijos e dos fijas. Et el rey Edippo lloro
tanto que perdio el ueer, e doblosse le entonces daquella guisa la tristeza. Et amos sos fijos, Ethiocles e Pollinices, que eran ninnos e fermosos, preciauan menos a so padre por el duelo que fazie e por tan grant tristeza que tomaua en si, e fazien grant escarnio del. Et el rey e la reyna amos fizieron grant duelo, e desseauan que fuesse muy poca su uida. Et dizen que nunqua los dioses tamanno escarnio, nin tamanna auiltança, e dolor, e quebranto aduxieran sobre otros omnes como sobrellos.Et assi acaescio que un dia que uinieron amos los fijos delant ell e dixieron le muchos escarnios malos, tanto que se ayro ell e fue muy sannudo; e con despecho de sos fijos quebrantosse amos los oios, e sacosselos, e echolos ante sus fijos. Et ellos estonces sobieron de pies en ellos, e follaron los oios de so padre, e sobresso maltroxieron le de mala guisa, tanto que se touo ell ende tan por quebrantado que non pudo mas. Et en cabo tomaron le los fijos e echaron le en una cueua, o fue el despues en grant tristeza e en grant dolor e murio.
De la reyna Jocasta podemos dezir tanto, segunt que cuenta la estoria, que ella non oluido el so grant duelo, e fue tan grant como oyredes en el cabo; mas diremos agora aqui de sos fijos.
Pues que el rey Edippo fue finado, sos fijos, Pollinices e Ethiocles, pelearon por el reyno qual dellos le aurie; e tenie cada uno dellos que tan bien le deuie auer ell uno como ell otro por que fueran de sos antecessores dont ellos uenien ygual mientre. Et como contesce muchas uezes entre los herederos, que los que mas se quexan pora partir, essos caen peor. Et assi contescio alli a Ethiocles e a Pollinices, que quanto mas se quexaron por partir el reyno e la eredat de so padre tanto peor cayeron y, ca uino luego entrellos grant desabenençia sobre la partida.
Et Ethiocles, que era el mayor, razono que el reyno que non era de partir, pues si amos auien a reynar -e esto que fuesse a annos-, el que nasciera antes auie a regnar el primero anno e tener las heredades e los celleros del rey. A esto dixo Pollinices que como quier que fuesse de la mantenençia del regno, que los heredamientos que partir se deuien luego. Et a esto non quiso uenir Ethiocles, dont nascio entrellos muy grant sanna e tanta contienda e desabenencia que en cabo por ello murieron amos.
Sobresta contienda, que es dicha, se querellaron amos aquellos hermanos a los ombres sesudos de la cibdat, et metieron lo en su mano, e rogaron los que lo uiessen ellos lo que y auie de seer. Et los omnes buenos e sesudos de la cibdat entraron en el fecho daquellos infantes, e uieron que fazien mal e locura e mucho de so danno; e uinieron a ellos,
e castigaron los con fuertes palabras por que assi se desabenien.Respondio les entonces Pollinices e dixo les que aquello que non uenie por ell si non por Ethiocles, so hermano, quel querie echar de su ondra e de so heredat quel fincara de so padre. E sobreste fecho ouo y muchas razones, et en el cabo fizieron les los omnes buenos que se abiniessen e ouiessen paz, e que ternien essos omnes buenos por ellos el sennorio. Et departieron les assi sobrello: que por razon que Ethiocles nasciera primero, que ouiesse el antes la honrra e la corona; et los omnes buenos e sesudos fizieron a amos hermanos yurar que estudiessen por ello. Et quando ellos touiessen el sennorio, dexarien tener la tierra all uno sin toda dubda; et quando aquel reynasse, que se fuesse ell otro hermano a la tierra agena por ganar alla ondra e prez.
Et desta guisa fue abenida e firmada la paz entre aquellos dos hermanos por los omnes buenos de la çibdat. Et en esto ouieron a seer en cabo los ricos omnes de la tierra, et otorgaron el pleito e firmaron le ante ellos, e yuraron Ethiocles e Pollinices; mas pero Ethiocles agrauiaua se de lo que fablauan de la partida del reyno. Mas, pues que dicho era e razonado en la pleytesia, auie lo de tener. Et conuinie a Polliniçes que fuesse de la tierra, e que se guardassen las pazes entre los hermanos, et que passado el anno que assi farie otrossi Ethiocles a Pollinices.
Librada aquella postura, guisosse Pollinices de sus armas e metiosse al camino; e fue guisado de cauallo e de todas sus armas, e sin todo otro ombre del mundo. Et començosse a yr contra un grant mont temiendo se de la maldat de so hermano, que yrie enpos ell e matarle ye con la cobdicia del reyno pora auer le el solo e en paz. Et assi yua Pollinices muy triste e yrado, mas non sabie a qual parte yr; e tanto andido por montes e por ualles que quando uino a la quarta noche, que llego a una carrera que yua contra la mar a la diestra parte de como el yua.
Et auiendo andado los quatro dias de quando saliera de Thebas, quando llego al quinto, marauillo se mucho que nin auie fallado nin uisto uilla nin castiello e siempre lo andudiera por yermo. E aquella quinta noche lleuo el muy mala e muy fuerte, ca le neuo e le llouio en tod ella sobrel e sobre so cauallo, e aun firio piedra, e fizo truenos e uientos tan grandes e tantos que semeiaua que los unos uenien contra los otros, e sonauan por esse monte bestias saluages e bramauan leones. Et Pollinices yua se por esse mont, pero con grant miedo, temiendo ocasionar en algunos daquellos bestiglos. Et desta guisa yua Pollinices en grant lazeria, ca non sabie que fazer, nin sabie bien poro yua nin por quales terminos de la tierra; e non sabie que fazer. Et querellauasse de su uentura mala e muy fuerte en que andaua. Quando uino contra la noche, quedaron un poco el uiento e la lluuia, e esclarescio ell aer; e parosse un poco Pollinices, e catando a todas partes, uio los palaçios del rey Adrastro dArgos.
En aquella cibdat que Pollinices ueye auie un rey, buen ombre, noble e
sabidor, e dizien le Adrastro; e era de dias et acerca de uieio, e nin era del linnaie del rey Danao nin de los otros reyes que ante del reynaran alli, mas fuera natural de una ysla de Sicionia, fijo de un rey a que dixieron Thalay. Et por el grant seso que esse rey Adrastro ouiera en su mancebia, e desi en su ueiez, rescibieron le por rey los de Argos e demas fizieron le sennor de toda Grescia. Et fue el muy buen ombre e buen rey, e mantouo bien iusticia; e auie dos fijas tan fermosas que mas fermosas non fueran falladas nin uistas. Et la una auie nonbre Argia, et la otra Deyfila.Et esse rey non auie fijo uaron ninguno, dont tenie grant pesar en so coraçon, mas pero pensso que por sus fijas podria auer gran linnaie. Con tod esto auie grant pesar en so coraçon por una uision que uiera durmiendo: et esto fue que un puerco montes e un leon auien a auer a aquellas sus fijas que el mucho amaua. Et el rey, quando esperto, marauillosse mucho daquel suenno et fue muy triste.
Pollinices, quando llego a aquella cibdat, fue muy alegre, ca uenie canssado de la tempesta de la piedra e de las otras cosas del aer quel tomaran en la carrera. Et quando entro en la uilla, fallo los omnes echados, e non fallaua do entrar a posar, e non sabie que se fazer nin o se acoger.
En tod esto andando assi, uino fasta antel palacio del rey, e era esse palacio muy fermoso e de muy finnosa fechura; et en la entrada dell auie dos arcos e un grant portal en que estauan pintadas las estorias de los reyes que fueran antes del rey Adrastro. Et Pollinices, pues que otra posada non fallaua e uio aquel logar tan bueno, descendio de so cauallo que lleuara muy mala noche, e parol, e poso alli. E desta guisa fue alli aluergado, et pero quisiera el meior albergue e meior uentura. E desque ouo pensado de so cauallo e dessi, como uenie canssado, acostosse e començo a dormir; et por que non traye al a que prisiesse el cauallo, prisol con el freno e tenie las riendas metidas por el braço, e daquella guisa durmie.
Aquel cauallero Thideo, a quien acaesciera por su andança de llegar aquella noche alli a aquel portal del rey Adrastro o Pollinices uiniera otrossi, era fijo del rey Oeneo del reyno de Calidon e de la reyna Althea, e hermano del infante Meleagro que nasciera ante que ell e era muy buen uaron en armas e muy esforçado de quien uos contaremos adelant en esta estoria. Et era hermano este Thideo de Deyanira, la que fue mugier de Hercules el grant, e ouo a dexar su tierra por fuerça por esta razon.
Auie dos hermanos: e dizien al uno Menolipo, ell otro fue aquel Meleagro que uos dixiemos. Deste Menolipo cuentan unos que mato a Thideo, so hermano; otros dizen que aquel quel mato que fue uno de sos thyos, e estos fueron de parte de so madre: e el uno ouo nonbre Thexeo
e ell otro Plexipo. Et cuenta la estoria que por aqueste auenimiento auie Thideo dexado su tierra e fue guarir a tierra agena.Destos dos caualleros, Pollinices e Thideo, cuenta la estoria toda la so razon assi como oyredes adelant en so logar; mas dize aqui luego que aquella noche misma, de que auemos contado, que yua Thideo por una montanna muy grant daquella tierra e muy antigua, et passara y grant trauaio e grant lazeria, e en cabo llego a aquella cibdad de Argos, e entro por ella assi como acaescio a Pollinices. Et fue yendo por la cal mayor, a que llamauan Maestra, fasta quel acaescio de llegar a aquel palacio del rey Adrastro do aluergaua Pollinices solo saluo ende so cauallo e sus armas.
En aquella noche otrossi, e con otra tal lazeria como Pollinices, uino este Thideo a aquel portal del palacio del rey Adrastro, e descendio, e trauaiosse de meter dentro so cauallo pora aluergar y; mas ell cauallo de Pollinices, assi como sentio al cauallo de Thideo, tiro el freno contra si, e començo a cauar de las manos, e a reninchar tan fuerte tanto que Pollinices ouo a despertar e fue ende muy espantado.
Et leuantosse estonces, e fue armado con todas sus armas a so cauallo, e subio en el por non seer enartado, e pregunto luego a aquel cauallero que uenie, e dixol: «Sennor cauallero, ¿que queredes uos aqui?» Et respondiol Thideo muy simple mientre, e dixol que la fuerte noche lo troxiera alli por uentura. Dixol estonces Pollinices que non posarie y, ca el uiniera y primero e que non querie sofrir mal albergue por ell. Respondiol Thideo que auie dicho palabra desmesurada, et aun quel semeiaua que non tenie ell de heredat aquella posada. En tod esto Pollinices non se quiso abaxar en su razon, e dixol que non albergarie alli si non fuesse por fuerça. Thideo era mesurado, e quando uio quel non ualie mesura nin buena palabra, dixo quel non conuinie a amonestar contra la fuerça nin querie al si non que se conbatrie con el sil non diesse su part en el portal o aluergasse; e por poco fue que se non començo alli aquella ora batalla entrellos. Et subio Thideo luego en so cauallo, e fue en ello bueno e sabio, e non ouo y ninguna tardança.
Pollinices salio luego del portal armado de sus armas e en so cauallo. Et despues de las palabras desabenidas metieron mano a las lanças, e aguiiaron los cauallos, e fueron se ferir, e dieron se tales colpes en los escudos que quebrantaron las lanças. Estonces metieron mano a las espadas, e començaron en si una batalla tan fuerte e tan braua dando se de las espadas que, al roydo de los colpes dellas ouo a espertar el rey Adrastro que dormie en su camara. Et quanto mas entendie la manera de los colpes, tanto mas se marauillaua que podrie seer.
Estonces llamo sus guardas, e fizo los leuantar muy ayna, e leuantosse el primero, e mando les salir a uer que podrie seer aquello que tan grant roydo fazie e daquella guisa; e ellos salieron. E uno de los sergentes de su camara, que salio primero e uio lo que era, tornosse luego al rey, e dixol que eran dos caualleros que auien su batalla en uno, mas que non connoscie quien eran. El rey Adrastro, quando esto oyo, descendio los escalones de su camara por saber quien eran, e uenien con el muchos de sos omnes sos
entuercos encendidos. Et salio el rey fast alli o los caualleros se conbatien, e uiolos como se trauaiauan de matarse quanto mas podien, e touo lo por grant marauilla dont uinieran alli tal ora. Et fablo les entonces, e dixo les que estudiessen en paz, e quel dixiessen por que auenimiento eran uenidos alli pora conbater se tal hora. Thideo era omne muy entendudo e, luego que entendio que aquel era el rey, dexo se de las feridas e uino se poral rey, e Pollinices otrossi.El rey Adrastro, pues que aquellos infantes se acogieron a yr con el e los uiera el tan firmes en su pelea, por que non peleassen de cabo pidio les las espadas; et ellos dieron gelas, e souieron, e razonaron se. E dixo les el rey que mal fazien en pelear tal ora e querer se assi matar, e por que lo fazien. E non los quiso alli demandar aquell ora mas, mas fizo los que se atreguassen luego e que ouiessen paz, e mando les dar buen aluergue e penssar bien dellos e de sos cauallos; e mannana desque fuesse ya de dia, uernien a el e dezir le yen sobre que lidiauan, e de qual tierra eran, e dont uinieran alli.
Los infantes aluergaron ya, e otro dia uinieron al rey como el mandara; e el rey souo con ellos, e pregunto les de su fazienda e quien eran. Et respondio luego Thideo e dixol que era ell fijo del rey de Calidon que auie nonbre Oeneo. E contol entonçes otrossi la razon por que auie dexada su tierra e uiniera alli, e demas por la noche escura e fuerte que fazie, et non fallara do entrar; e quel aduxiera su uentura alli a aquel so portal, et que fallara y posado a aquel otro cauallero quel non quisiera rescebir -e el, que non sabie do yr con tal noche como aquella-, e que ouieran a pelear sobrello. Pues que ouo dicho Thideo, començo Polliniçes e dixo assi que era el natural de Thebas e fijo de la reyna Jocasta; e ouo uerguença de dezir el nonbre de so padre, el rey Edippo, porque fuera so padre e so hermano.
El rey Adrastro, pues que oyo estos dichos de los infantes, entendio como eran nobles e altos omnes, e plogol, e touosse por bien andant con ellos. Et dixieron le ellos: «Rey, agora sabedes nuestras faziendas.» Et parescio otrossi al rey como Pollinices auie uerguença de nonbrar a so padre; et el sabie el fecho todo del rey Edippo e de la reyna Jocasta de como contesciera, ca los reyes mucho saben las faziendas de los otros reyes, maguer que moran aluenne unos dotros. Et el, como sabie el fecho todo, non touo a Polliniçes por menos noble ca, maguer que non era bien fecho, la sangre una era e noble como de reyes; et començol a conortar, e dixol que del so linnaie que ninguno non deuie auer uerguença. E en cabo esto assi lo dixo a amos los infantes, ca connoscie los linnaies damos e como eran de muy altos omnes e de alta guisa, et fizo los luego desarmar e penssar bien de los cauallos; et tomo a ellos, e lleuo los al so palacio do el seye, e fasta que les mandasse fazer de uestir, mando le
adozir buenos sennos mantos que crubiessen.Pollinices era muy fermoso mancebo, e grant, e muy bien fecho de todos sos mienbros; et Thideo era mayor de dias que Pollinices, mas menor de cuerpo e non tan fermoso, e mas formado en sos mienbros e mas ualient. El rey Adrastro cataua los et penssaua en so coraçon sobre los fechos dellos, mas aquella ora non fizo y al. E asmo como uenien lazrados de sos caminos, e mando luego poner las mesas e adozir les de comer; e los comeres fueron muchos, e las mesas e los assentamientos muy ondrados, e muy apuesto todo. Et el estrado e la mesa de Thideo e de Pollinices fue uno, e en uno comieron amos antel rey Adrastro que les fazie mucha ondra; e la sabie fazer como rey muy mesurado e muy entendudo, e lo auien ellos otrossi muy mester. Et assi fueron amos aquellos infantes acordados e abenidos en uno por el ruego del rey Adrastro, e dalli adelant ouieron buena conpanna uno con otro como oyredes adelante.
Desque ouieron comido e alçaron las mesas, enuio el rey Adrastro por sus fijas por que uiessen las donzellas aquellos dos caualleros agenos; e ellas fizieron mandado de so padre e uinieron a su camara tan apuestas e tan fermosas como unas deessas donzellas. Et quando llegaron ellas a la camara del rey, leuantaron se luego los caualleros a rescebirlas, e començaron las a catar e marauillar se mucho de la grant fermosura que en ellas ueyen, tanto que fueron enbargados de fablar les tanto quanto conuiniera e fuera guisado, pero en so rescibimiento y les fablaron sus palabras apuestas. Et las infantes otrossi, quando los uieron, si muy fermosas uenien, mas fermosas se pararon con el color que les crescio por la uerguença que ouieron dellos e se pararon ende coloradas.
En tod esto souieron el rey e las infantes e los infantes, e fablaron de unas razones e dotras, e todas apuestas e buenas quales conuenien a tal conpanna. Et desque ouieron seydo tanto como era guisado, mando el rey a sus donzellas guisar buenos lechos, e mando a Thideo e a Pollinices yr a dormir por la grant lazeria que auien passado por los dias que andidieran por los yermos e por los montes.
El rey, pues que Thideo e Pollinices fueron a dormir, entro se el a su camara e echosse en so lecho por que durmiesse, mas non le uenie suenno. Et pensso, como uaron bueno e sabidor, si darie sus fijas por mugieres a aquellos dos caualleros, ca mucho le semeiauan buenos en si e poderosos en sos logares, e que non las podrie el meior casar si quier que eran amos bien fechos e apuestos e ualientes.
Et passaron aquel dia en esta guisa auiendo sos solazes, e penssando el rey muy bien daquellos dos caualleros. A la noche fueron dormir, et el rey echosse otrossi a dormir; e en penssando en el
fecho de sus fijas e daquellos dos infantes, adurmiosse. Et uinol de cabo la uision que auemos dicho ante desto, e fue que ueye que un leon e un puerco montes que le leuauan sus fijas. Et passo ya essa noche.Otro dia en la mannana leuantos el rey e, penssando en aquel suenno e en aquellos casamientos, fuesse pora so tenplo a fazer su oracion e su ofrenda e rogar a sus dioses quel diessen respuesta daquella uision, e demando gela en el templo en su oracion. Et ell ydolo respondiol desta guisa que catasse si uerie en alguna parte aquellas dos bestias que la uision le auie mostrado. El rey, quando esta respuesta oyo de sos dioses en que creye, ouo ende muy grant goço.
Et aquellos dos caualleros, que eran ya leuantados e yuan al templo a fazer su oracion, el rey encontro los e tornosse con ellos por ondrar los, e tueron todos al templo. Et desque fizieron los caualleros su oracion, fueron se con ell rey e uinieron se todos en uno poral palacio; e quando legaron, eran ya las mesas puestas pora comer et assentaron se a yantar. E desque ouieron comido por so uagar e a grant solaz de si e les leuantaron las mesas, souieron en sos solazes quanto touieron por bien. Desi dixo el rey que fuessen dormir que tienpo era pora ello.
Los infantes leuantaron se, e leuantosse otrossi el rey e fue con ellos fasta que los metio en su camara o auien a dormir; et assentaron se todos tres e fablaron en fazienda de los infantes. Et enpos aquello departio les el rey como eran de altos linaies, e los ueye buenos por si e guisados pora todo bien, et como eran ya llegados a edades de se casar. Et descrobio les alli como les darie sus fijas por mugieres, si se en ello fallassen e las quisiessen, et que les darie luego con ellas la meatat del reyno en su uida, e despues quel aurien ellos todo con ellas; et que farie aquello por que era ya omne anciano, como ellos ueyen, e querie en su uida beuir en paz; et ellos, que eran mancebos, que podrien mandar bien el reyno, e estonces que podrien ellos fazer sus uidas a grant solaz e a sabor de si.
Thideo era muy ualiente a manos e muy buen cauallero darmas, e respondio al rey desta guisa: «Sennor, este algo que nos uos dezides non lo quiero yo refusar quanto en mi fuere, si a uos ploguiere, e yo muy de grado tomare a una de las infantes; et mio conpannero, don Pollinices, que tome la otra sil ploguiere. Et fare esto otrossi muy de grado: que escoja don Pollinices e que tome de amas las infantes qual el quisiere, e yo tomare la otra.» Alli respondio Polliniçes e dixo assi que aquella era cosa de quel plazie, et que tomarie el a Argia, la hermana que nasciera primero. Et Thideo otorgolo muy de buena miente, e que tomarie el a Deyphila que nasciera despues pero que era la mas fermosa.
Qvando el rey Adrastro ouo entendudas las ueluntades daquellos dos caualleros, enuio luego por los principes de so reyno que uiniessen a este casamiento; e quando ellos fueron uenidos,
el dio sus fijas a aquellos dos infantes ante todos sus ricos omnes. Et esto librado, fue sonado por toda la tierra que el rey auie casadas a amas sus fijas con altos omnes e de grant linnage, tanto que sonaron otrossi essas nueuas a Thebas; e oyo las el rey Ethiocles, hermano de Pollinices, e non le plogo ende, nin a su madre nin a sus hermanas. Et a todos los otros de la cibdat, que eran la mayor partida dellos, plogo les e ouieron ende grant alegria por que querien mas a Pollinices que a Ethiocles, que era muy mas sannudo e de malas maneras.Deste casamiento de Pollinices non fue alegre Ethiocles por que sabie e era ende cierto quel uernie ende trabaio e danno, ca el rey Adrastro era de grant sennorio e grant poder et pues que su fija le auie dada quel querrie ayudar por que ouiesse so derecho en el reyno de Thebas que tenie el como hermano mayor e quel deurie auer. Et enuio luego Ethiocles por todos los ricos omnes del reyno quel uiniessen a cort, e fizo lo por tomar conseio con ellos como se podrie deffender contra aquel fecho de que se temie de so hermano.
Los ricos ombres, luego que ouieron el mandado del rey, fueron ayuntados con ell en la çibdat o les el mando por sus cartas. Et desque començaron a fazer sus cortes e entraron en las razones daquel fecho, entendieron los ricos omnes e los otros omnes buenos, entendudos sesudos por los dichos de Ethiocles que non querie estar en la postura que fiziera antellos con so hermano Polliniçes. Estonces se consseiaron ellos que pues que daquel fecho se temie de parte de so hermano, que non tardasse por ninguna guisa de requerir sos amigos, e pedir les sus ayudas, e saber que tenie en cada unos, e affortalescer su uilla e fazer la la mas fuerte que seer pudiesse, ca mucho lo auie mester si acaesçiesse que so hermano guerra començasse contra ell e apressurasse se a dar y consseio, ca el rey Adrastro tenie presto grant poder, e el tienpo del anno de quando el auie plazo con so hermano era poco. Respondioles entonçes Ethiocles, e dixo les que se tenie por bien consseiado dellos e que assi lo querie fazer.
Et era Ethiocles mançebo, e muy fermoso de cuerpo e de sos mienbros, e muy fuerte de coraçon; et si el querie fazer derecho e mesura o tuerto, ante la fortaleza del non osaua ninguno o non sabie dezir le ninguna cosa. Et el auie conpanna muy noble en el regno de Thebas, como conuenie a rey segunt que oyredes adelant. Et llegando el termino de la postura que deuiera estar firme entre los dos hermanos, Ethiocles non se asseguro aun e tomo consseio con sos omnes en su poridat que si so hermano tornasse a el por demandar le la tierra, que el le farie matar si pudiesse; et dixo abierta mientre ante todos que nunqua folgarie fata que Pollinices perdiesse la uida.
Sobresta palabra de la muerte ouo y tales de sus omnes quel castigaron que si lo el por bien touiesse, que lo dexasse e nunqua lo dixiesse dalli adelant, e tales y ouo que lo touieron por bien; otros y auie, y aun de los arteros, que se guardauan por que non sabien la fin del fecho nin daquella trayçion en que se pornie.
En tod esto Polliniçes non se guardaua de lo que so hermano menazaua e dizie, mas pero desseaua mucho que llegasse el plazo que auie entrellos e que tomasse el sennorio ell, assi como lo auie puesto con so hermano. Et por ende se consseio con el rey Adrastro, e gelo dixo antes que yr querie a Thebas por resçebir so sennorio e demandar le a so hermano, ca dizie que mucho era el triste e se dolie en so coraçon por que assi era echado de tod ell reyno de Thebas, e que auie sofrido mucho trauaio e muchas lazerias. El rey Adrastro, quando assi oyo a Pollinices fablar en so fecho e tanto se affincar en ello, dixol que por so consseio que non yrie alla, ca si so hermano le quisiesse fazer mal por la cobdiçia del reyno, que ayna le podrie fazer matar; mas quel enuiasse sos mensaieros, tales que sopiessen y fablar con razon, et por aquello podrie saber bien el coraçon de so hermano e que al non podrie seer bien.
Dio el rey Adrastro ante Thideo e ante otros muchos omnes buenos a Pollinices aquel consseio de non yr el alla, mas que enuiasse. Et algunos y ouo que dizien, ca lo sabien, que si quier fuesse Pollinices si quier el so mandado, que ciertos eran que Ethiocles que non querrie dar el reyno e andar despues en lazeria por tierras agenas.
Thideo era buen uaron, e de buen coraçon, e entendudo e sabidor. Et quando daquella mandaderia fablaron, dixo al rey ante todos que el querie yr a lleuar aquella mandaderia al rey Ethiocles de Thebas et dezir le que diesse a so hermano la tierra; et si lo quisiesse negar, quel dirie el por cort que gelo prouarie un cauallero por otro por so cuerpo e por sus armas quel auie a dar el reyno e que tal postura ouiera con so hermano ante su cort. Respondio entonçe Pollinices a Thideo que el era so amigo e quel querie grant bien, e dixol: «Non yredes uos alla nin lo tengo por bien, ca uos amo como a mi e querer uos ya otrossi guardar como a mi; ca mio hermano es muy sannudo omne e matar uos ye, por que non querrie el que otre le andudiesse por su heredat si non el.»
Demando estonces Thideo al rey Adrastro quel soltasse de yr en aquella mandaderia. Dixo otra uez Pollinices a Thideo las razones que dixiemos antes quel dixiera, e que non lo tenie por bien nin lo querie por ninguna guisa, cal matarie Ethiocles; mas dixol que el yrie alla ca bien cunplirie so mandado. Dixo Thideo que non serie por ninguna guisa si non que el yrie. Et pidio de cabo al rey que gelo otorgasse e a Pollinices quanto sopo e pudo, e que el uerie que farie y daquella uez; e en cabo ouieron gelo todos a otorgar, tanta fue la su porfia.
Thideo, luego quel fue otorgado que fuesse, guisos de todas armas apriessa muy bien. Et el rey Adrastro, quandol aquello uio fazer, fablol e castigol como fuesse e se razonasse; et rogol mucho que dixiesse su mandaderia muy fermosa mientre e se guardasse de dezir palabra uillana, nin desensennada, nin soberuia, nin que mal estudiesse. Respondio Thidec al rey que seguro fuesse dello, ca el lo farie muy bien e fermosa mientre.
Caualgo Thideo muy apriessa como uaron ardit, luego que el cauallo le pararon delantre, e metio el pie en la estriuera, e sin toda otra ayuda salto con todas sus armas en so cauallo muy ligera mientre, e tod esto antel rey Adrastro. Et espidiosse ante de donna Deyphila, su mugier, que se paro muy triste e lloraua por Thideo que se yua, a quien querie ella muy grant bien como a so buen marido. Et desque se espidio della, e de su cunnada, e del rey e de Pollinices, metiosse a la carrera e fue su via fasta que allego a Thebas.
Qvando llego Thideo a Thebas, ante que entrasse a la uilla fallo y de cerca un prado uerde, e linpio, e mucho a aute. Et descendio alli, e alli penso de si. Et en cabo del campo estauan unas casas en que auie unos palacios buenos, segunt cuenta la estoria, e alli aluergo aquella noche. Et, estando alli, uio una buena torre que era del rey, e dixo entonces entre si: «¡O Pollinices, mio conpannero, quan alegre el deurie seer si esta heredat cobrasse e fuesse sennor deste reyno: E plazrie a mi mucho e seria ende muy alegre que sopiesse el mio coraçon que yo sobresto tengo.»
Estonces guiso assi e a so cauallo, e caualgo e entro a la uilla. Et, assi como cuenta la estoria, estaua estonces poblada la cibdat de Thebas muy bien de caualleros, e de duennas, e de mercaderos, de otras yentes.
Pves que Thideo fue entrado en la cibdat, endereço de yr por la mayor calle de la uilla, e era aquella la rua. Et assi fue yendo fata que llego al templo de la uilla, e alli uio duennas e caualleros estar ante las puertas dell. Et endereço luego esquantra ellos, e demando les que do era el rey Ethiocles; et respondieron le ellos que en so palaçio estaua, e mostraron le poro yrie alla. Et el fue su carrera, e andido fasta que llego al alcaçar do eran los palaçios del rey Ethiocles e do estaua el.
Et assi como llego a la puerta, descendio de so cauallo, e estaua y un aruol, e llego e ato el cauallo de la rienda a el, e dexol alli; e fue sin toda tardança poral castiello adelante fata que llego a los palaçios, e como uenie todo armado, assi entro el por el palacio adentro fasta o el rey seye a su mesa, e su caualleria y, e comien ya. Et assi como entro Thideo e lo uieron las conpannas, cataron le todos e marauillaron se como auie assi entrado
antel rey su loriga uestida e la espada çinta. Alli departieron luego entre si los caualleros: «Este menssaiero es e nueuas trae tales dont nos doldremos nos mucho o dont nos alegraremos por uentura.»Qvando el rey Ethiocles uio uenir a Thideo en aquella manera, entendio que mandaderia traye de que nol plazrie. Thideo fue andando entre las conpannas del palaçio fasta que llego antel rey, e saludo a muy alta uoz al rey e a sus caualleros. Et cuenta la estoria que fizo y Thideo como muy buen menssagero e sabio, et pero començaron todos a fazer del escarnio e non sabien quien se era; et Thideo era de armas el meior cauallero que en Gresçia auie. Et dixo al rey, desquel ouo saludado, que uenie por mandadero de so hermano Polliniçes quel enuiaua a el; e que lo fazie por el muy grant amor que auie con el como con hermano a quien querie guardar, e enuiar le dezir so fecho, e fazer gelo saber antes por otro mandadero que por si mismo.
Respondio el rey a Thideo e dixo assi: «Amigo, di tu mandaderia, ca oyr te la emos.» Dixo estonces Thideo: «Rey, ruego te e pido te que me oyas e me entiendas tu e toda tu mesnada. Saber deues tu que lo que te yo dire que te non deue pesar, si razon quisieres catar, ca sabes tu de como contescio por la muerte de to padre. Et assi como me a mi contaron en esta mandaderia, e aun lo oy yo dezir dantes, tu feziste tu abenencia con to hermano Pollinices en la contienda que se uos leuanto sobre heredar del reyno.
Et fue fecha la abenençia en esta manera: que touiessedes la tierra por annos; et por que eras tu hermano mayor, fallaron uuestros ricos omnes et los otros ombres buenos por guisado que lo touiesses el primer anno, et que Pollinices, to hermano, que fuesse guarir por tierras agenas, e ganar prez e ondra; et el anno acabado, que uiniesse ell, yl dexasses tu la tierra e fuesses tu otrossi el to anno a ganar prez e ondra por tierras agenas; e el, que reynasse esse anno como reynaras tu el de antes, e que desta guisa fuessedes en los otros annos de adelant. Et desto uos diestes buenos fiadores, omnes buenos e ricos ombres de uuestro regno, que uos lo touiessedes assi e uos lo cumpliessedes uno a otro bien e leal mientre.
Et yo llego me mas aca e assiento me mas aca cerca ti por ser mas seguro en librar mi mandaderia, e dotra guisa non me llegaria y. Et deste pleito que to hermano te enuia dezir e yo razono aqui por el, sere yo testigo quando menester fuere que assi como yo creo, assi es, segunt que lo yo razono. Et Pollinices, to hermano, me enuia a ti, e te mando dezir por mi quel des el regno e la corona con el sennorio, assi como lo pusiestes e lo firmastes en uuestra abenencia e lo otorgeste tu sobre la tu fe e la tu fialdat; et tu, que te uayas a otra tierra a buscar auenturas e prouezas como el fizo.
Et bien sepas que, si tu esto non fazes, yerras contra el e contra uuestros dioses. E por saber estar uno anno fuera del reyno nol deuries errar nin quebrantar la postura dell abenencia, nin lo sofriran los ricos honbres de tu tierra que tu e el pusiestes por fiadores; por quien me semeia quel auras tu a tener la pos-
tura et a uenir le al pleyto por que ayades abenencia e paz amos en uno, ca mucho serie fea razon de mentir el rey su fe por ninguna guisa.»Pves que ouo Thideo razonada su mandaderia, como es dicho, e oyo Ethiocles las razones, fue ende muy sannudo en so coraçon. Mas pero diz la estoria que non fizo ende la semeiança; e maguer que el talent tenie muy malo, dixol assi: «Sennor cauallero, sabed que sin dubda que ric omne es mio hermano, et tan ric ombre non ouo aun en nuestro linnage; e sepades otrossi que yo non so ende muy alegre. Et si yo esta cibdat le ouiere a dexar, non ualdra el mucho mas por ello, ca aurie ell a fazer tanto de las sus riquezas otras e en otras sus faziendas que este reyno muy poco serie pora ell. Mas dezit le de mi parte que este en paz, e fara como sabio uaron, et que deurie el ser muy alegre e muy pagado en que yo guaresçiesse aca; ca si yo guarir non pudiesse en lo que tengo, pora el me yria que al non pora uer el so cuerpo e auer su ayuda, ca el es mio hermano e seer le ye grant uerguença en ser el rico e yo andar pobre.
Onde uos digo sobresto quel digades que bien sera que este en paz, ell alla e yo aca, et que aya sos solazes con su mugier que tomo nueua mientre grant e fermosa, ca ella es fija de alto omne e rey e rico, e mio hermano Pollinices non podrie sofrir la pobreza deste reyno. Demas, que uernie su mugier con el, e non se podrien sofrir ella e mi madre e mis hermanas, e baraiarien en uno, e non serie bien; et esto escusar lo deuriemos tan bien el como yo.»
Qvando Thideo oyo al rey Ethiocles assi se razonar, entendio bien la su follonia, e la su sanna, e el enganno en que andaua; et respondiol luego e dixol: «Rey, a mi semeia que tu eres mal consseiado en este fecho. Et sepas bien que esto que tu razonas non puede seer por ninguna guisa que tu assi en paz tengas la tierra, ca en esto ¿como podras tu mouer guerra dont auras grant perdida? Et mucho te deurie pesar, ca tu ueras que se metra el rey Adrastro en este fecho, todos los uarones de Greçia uernan sobre ti. Et aun ueras otrossi tu leuar requas de armas e de uianda sobre ti, et cercados los muros de la tu cibdat aderredor de muchos altos omnes, et con engennos de muchas guisas derribar los e confonder los a derecha fuerça. Et, rey, estonces sera grant la contienda, e grieue de mantener e atener se auran las posturas de las abenençias, e alli perderas tu muchos ombres e muchas mugieres por cuya perdida sera grant el duelo; mas mucho paresçrie meior e ualdrie mas que diesses a to hermano la heredat quel deues dar por derecho.»
Respondio el rey entonces a Thideo que en quanto lo el pudiesse tener, que nunqua a Polliniçes lo darie en toda su uida, nin por batalla nin por ruego que ninguno le pudiesse fazer. «Mas, cauallero, dexat esta razon, e faredes y que sesudo, ca yo por ninguna guisa non fare lo que uos dezides nin dexare lo que tengo.» Thideo, quando esto oyo, ouo dent grant despecho; e respondio luego al rey apriessa, e dixol assi: «Rey sabidor, bien
uees tu que tos consseios non te pueden ualer; et yo te conuido de tu fe que tu la tengas a tu hermano assi como gelo yureste delant tos ricos omnes, ca el anno es passado e el termino en que tu deues dexar la corona e dar la a to hermano con la tierra. Et bien sepas que si tu esto non fazes, que si los muros desta cibdat fuessen fechos de fierro o de azero, que todos seran quebrantados e derribados a tierra por esta razon a mal grado de ti e de toda tu conpanna.»Estonces el rey Ethiocles fue muy sannudo por tan brauas palabras e tales razones como aquellas quel dizie Thideo, e respondiol muy braua mientre por ello e dixol: «Cauallero, tu fablas como loco, e non te tengo por sabio; e entiendo bien en tus palabras que aquel qui te aca enuio que non quiso recabdar por ti mucho de su fazienda. Mas uete agora e dil de la mi part que aqui non puede el ganar nada, et que yo yuro de la parte de los dioses que nunqua el de mi tierra aya un palmo en quanto yo uisquiere; et ante uere yo derribar sobre mi los muros de la mi cibdat, e que muera yo y que nunqua al y aya.»
Thideo, quando assi oyo razonar al rey, entendio bien que el le descrobirie so coraçon; et razonosse por ende contra el desta guisa, e dixo: «Rey, pues que tu a lo que deues fazer e a la mesura non quieres uenir, yo te desafio de parte de to hermano Pollinices, por que non digan que yo yerro nin minguo de mio menssage. Et agora refaz apriessa tus muros, e affortalesce tus torres, e trabaiate de buscar ayudas, ca todo te sera mester muy ayna.» Et entonces non dixo al alli al rey, mas tornos a los ricos omnes contra los escannos o seyen que tenien las cabeças cubiertas, que ellos sabien muy bien que aquellas palabras que el rey dizie que a grand danno del reyno de Thebas se tornarien. Mas los ricos omnes ueyen al rey sannudo e nol osauan contrallar nin dezir ninguna cosa.
Dixo estonces Thydeo a los ricos omnes: «Varones, agora podedes entender bien como uuestro rey se periura por çierto por que non quier tener a su hermano lo quel prometio e yuro en la abenençia e la postura que ouo con el pora dar le la corona e el reyno a cabo del anno, mas aun puede el por end caer en uerguença e en mal; et uos ueredes bien que si yo puedo mas fazer, que assi sera. Et yo conuido a uos todos de parte de Pollinices, a quien uos sodes fiadores e fiziestes omenage, que uos uayades pora el alli o el es, assi como deuedes, a ayudar le a mantener su guerra contra su hermano por el tuerto quel faze de su tierra. Et bien sepades que qual quier que a el fuere por ayudar le a su guerra mantener, que quanta heredat y perdiere que doblada gela dara el toda, et doro e de plata a quantos le ayudaren a cada une quanto quisiere de guisa que el que y fuere que nunqua pobre sea.» Et dichas estas razones, caualgo Thideo luego, e fuesse su carrera pora tornar se al rey Adrastro e a Pollinices.
Pves que Thydeo ouo razonado el fecho de su mandaderia e aquello que el tenie que deuie y dezir e fazer, atendio por ueer si fablarie y alguno de los caualleros; mas ninguno dellos non fablo y
palabra, nin por fiadura nin por yura que el ouiesse fecha, nin que ninguno dixiesse quel yrie ayudar. Et fue el ende muy marauillado e non sopo el mas que dezir; e torno se pora su cauallo, que nin se espidio del rey nin de sus caualleros. Et caualgo luego e era ya ora de uiesperas. Et el rey nil rogo que fincasse nin que comiesse, nil fizo ningun buen semblant; et Thydeo daua poren muy poco, e traye en su mano una azcona montera muy grand e muy buena, e aguyio e fue su carrera. E salio luego de la uilla, e entro su camino, e yuasse pora Argos.Empos esto los caualleros que fincauan con el rey en su palaçio fablaron sobresto murmuriando entre si, e dixieron que mucho ouiera Pollinices buen menssagero e ardit e bien razonado, ca bien dixiera tod el so derecho. Estonces el rey Ethiocles pensso en aquellas palabras que Thideo dixiera, e pesaual dellas mas que a los otros como era razon; e llamo luego a so senescal e de sus caualleros -los que el touo por bien- una parte dellos, e quexo los de las palabras daquel cauallero e dixo les comol auie dicho grand desonrra ante sos ricos omnes, yl desafiara e quel dixiera mal en tal manera que se deuiera el dexar morir ante que minguar de toller al otro la uida.
Sobresto dixo a su senescal: «Tomat de mios caualleros de los mas guisados quantos quisieredes e yd empos el, ca alcançar ledes; e guisad que uos non fuya, e matat le que non finque a uida. Et guardat como desquel ouieredes muerto, quel non trayades a mi; mas desquel mataredes, alla le echat en torca, ol soterrat, ol ascondet en guisa que non parezca. Et iuro por los nuestros dioses, en qui yo creo, que si a uida uos finca, que nunqua auredes la mi merçed nin bien ninguno de mi; antes uos matare a todos por ello.» Et luego que los el ouo castigados, fueron se ellos pora sus posadas a tomar sus armas, e sobir en sus cauallos, e yr se empos Thydeo quanto pudiessen.
Qvando el senescal e los que con el yuan ouieron tomado sus armas e subieron en sus cauallos e salieron fuera de la uilla, fueron çinquaenta todos ayuntados en uno; et cogieron se estonçes por otra carrera que non por la que yua el buen mandadero. Thideo nin sabie desto e yua solo; et, assi como cuenta la estoria, andaua quanto la su bestia podie amblar e non la quexaua el, mas dubdando quel falleçrie en la carrera por uentura por el grant camino que auie andado yl fincaua aun de andar. Et el senescal e aquellos caualleros que yuan enpos ell passaron le a destaio por ell otra carrera, e adelantaron se, e entraron en la montanna ante que el.
Et la montanna era aquella o Edippo matara el bestiglo Spin, que auemos dicho. Et alli auie mal passo de passar, e ninguno en aquella carrera non podie yr por otro logar si non por aquel, e por alli misma mientre conuenie de passar a Thydeo. Et en aquella montanna estauan ascusos los çinquaenta caualleros con el senescal que esperauan por matar a Thydeo.
Thydeo era muy ardit, de como es ya contado en esta ystoria, e muy buen cauallero de armas, e non sabie el nada daquel fecho. Et quando llego a la mon-
tanna, auie andado tanto del dia que era llegada la noche, e era entonces la luna crescient e luzie. A este era el mayor acorro que Thydeo auie: quel alumbraua la luna e ueye las cosas. Et quando uino açerca de una penna o se fazie un angostura en la passada, e cato el contra alla e uio a la claridat de la luna reluzir los escudos daquella conpanna del senescal, e marauillosse ende mucho que podrie ser; pero asmo luego que el rey de Thebas lo auie aquello mandado e enuiara alli aquella conpanna quel matassen ol prisiessen e que era traydo. Mas tornosse el entonces al so coraçon bueno, e conortosse e esforço, ca sienpre le crescio la proueza e la su ueluntat buena; et por todo esto non dexo de yr adelant.E quando fue acerca dellos e uio los escudos, tiro se de la carrera a fuera e pregunto los que que ombres eran que tal ora estauan alli, e ellos non le respondieron nada; antes fueron a el et cercaron le de todas partes. E Thydeo, quando aquello uio, desboluio las manos e firio del azcona montera all uno dellos que era el meior de todos, e fue este el senescal; et fue el colpe tan fuerte que tod el çuerpo passo de part en part.
Et desta guisa se començo alli la batalla dura mientre de la parte de Thydeo, e essos caualleros auien ya perdido so senescal. Mas el noble cauallero de Thideo, que ningun conpannero non traye, con el so grant ardiment que auie en si se deffendie; e luego enpos la lança saco la espada e començo a ferir della, e tales colpes daua e assi los arredraua a todos que de la parte o el ferie assi los fazie foyr como si fuxiessen de rayo. Mas tanto le aquexaron de tras e de cuesta, ca delant non le osauan uenir, quel derribaron del cauallo; mas el tan maltrechos los auie ya que, quando a ellos torno de la espada, todos los fizo tornar atras una grant pieça.
Qvando Thydeo se uio derribado del cauallo, fizo se le ya quanto mal; mas esforço e doblo se le la sanna e la grant fuerça, ca era muy ualient. Et assi como cayo del cauallo, e leuantando se el luego, deffendios muy fiera mientre con la espada; e con tod esto tenie so escudo al cuello. Et assi los fizo arredrar de si con la su grant fuerça, que tal plaza le fizieron que ouo dellos espazio de tiempo de guisa que subio en so cauallo por deffenderse meior. Et tenie cerca si un poyo alto, e subio en el por deffenderse meior alli daquellos enemigos. Et cuenta la estoria que en aquel poyo solie estar la mala bestia que dixiemos Spin; et el logar del poyo era muy fuerte, ca non auie mas de una entrada.
Alli començaron aquellos caualleros todos a cometer a Thydeo e alli le cuedauan matar; mas, pues que fue el alli entrado, de guisa era ualient que assi se deffendio por si mismo que non podien con el. Et quando uino contra la media noche, ya quedauan los caualleros; e el en tod esto salio dalli e yuasse. Ellos cogieron enpos el e corrien le muy braua mientre; e ell a los que mas de cerca le uenien, quanto mas sele llegauan, tanto mas ayna los mataua. Et esta fazienda auien en aquella montanna una cuesta arriba; et aquellos a quien Thideo firie o
mataua, quier cayesse uiuo o muerto, el cauallero derribaua daquellos que mas le cometien -quando dos, quando tres- e mataua en ellos quanto podie.Et aquellos caualleros de Thebas esforcauan se por miedo dell rey, que los auie amenazado so pena de los cuerpos que matassen a Thydeo, o si non, que el matarie a ellos; et por esta razon non eran osados de dexar se de la batalla nin de tornar se, e eran ellos muchos contra uno solo. Et essos que fincauan acordaron de yr todos aunados a ell, e yuan en cuesta de una penna por sobir a el que estaua en somo. Thydeo, cuedando que quedarien ellos ya por uentura, e se partirien del e se yrien -como lo fizieran si non por miedo del rey-, uio los como uenien todos aunados contra el.
Et catosse a derredor, e estaua y un grant canto mouedizo; e llouiera, e paresçie como se mourie. Et Thideo uio aquel canto e arremetiosse a ell; e, assi como cuenta la estoria, con el grant coraçon que tenie e con la grant ualentia de los mienbros mouio lo del lugar o estaua, et de pies e de manos boluio el canto e derribol, e cayo yuso. Et assi se guiso que los caualleros subien a ell por un lugar estrecho. Et el canto fue por aquella angostura misma poro ellos uenien, e era muy grant adesmesura; e firio a aquellos caualleros e mato dellos fasta diez.
Et esta uentura de Thideo espanto a aquellos caualleros de guisa que non sopieron que fazer, et ouieron consseio que se tirassen a fuera daquella penna. Et Thydeo, quando uio como lo fazien, torno enpos ellos, e alcanço los, e mato dellos una pieça. Et a los que fincauan fizo se les muy grant uerguença de ser tan maltrechos de uno solo. Mas pero al cabo uencio los el a todos andando en aquellas bueltas, e mato los saluo ende uno que finco; e aquel non le quiso matar, mas fizol yurar e fazer omenaie que se fuesse luego pora Thebas, e dixiesse al rey Ethiocles las nueuas de la ganancia de la traycion que el fazie e bastecie. E prometiol esse cauallero que lo dizrie al rey assi como lo el razonaua e gelo mandaua. Et como quier que aquellos caualleros fueran malandantes e muertos todos, alegre estaua este que fincaua uiuo, por que fallo en Thydeo tan grant bondat quel non mato.
En estas razones se partieron Thideo e el cauallero, et el cauallero fuesse luego pora Thebas. E assi como llego al rey Ethiocles, conto le las nueuas daquello que les auie conteçido. Al rey pesol mucho, como era guisado.
Thydeo el ualiente, pues que aquellos caualleros ouo assi desbaratados, cogiosse e fuesse pora so cauallo que estaua cerca un aruol; et subio en el assi como pudo, ca estaua ya muy canssado e enflaquido del grant trauaio que auie passado. Et yua a grandes penas e triste por el estrecho daquella montanna, ca se temie aun del fecho del rey Ethiocles; e esto le fazie yr mas triste e non era marauilla. Et en yendo se su carrera quanto el podie, yua se quexando por su mugier e dezie: «¡Ay mi! ¿Que fare de donna Deyphile, mi mugier, e de Pollinices, mio conpannero, e del mio padre Oeneo, e del rey Adrastro, mio suegro?»
Empos esto, quando uino la mannana Thideo auie ya passado todas las montannas e el reyno de Thebas, et entro en la tierra de un rey a que llama la estoria Ligurges. En essa tierra del rey Ligurges
cerca un castiello desse rey, llego Thideo muy canssado e flaco; e cato a derredor, e uio de cerca unos canpos e en ellos un huerto muy fermoso, e entro dentro por una puerta que auie y. E descendio alli de so cauallo en la yerua, que estaua uerde e nueua e muy a abte, e tiro del cuello el escudo que era quebrantado por muchos logares, et tollio al cauallo el freno; e el acostosse en la yerua, ca uenie muy canssado e auie lo mester, e folgo e començo a dormir.Thideo, de como era mannana e lazrara toda la noche, yazie se alli dormiendo e folgando de so trauaio. Et acaescio que uino alli aquella mannana la fija del rey por solazar se, ca auie costunbre de lo fazer assi toda uia; e fue marauillada quando uio aquel cauallo paçer alli, e muy mas quando fallo al cauallero dormiendo so un aurol en la yerua uerde. Et ouo muy grant miedo e non sabie que se fazer, por quel non connoscie nin sabie dont era: pero tanto se esforço que fue ueer a Thideo, et marauillose mucho de la sangre que ueye yazer aderredor del, ca toda la yerua estaua uermeia della. E quando lo uio, ouo miedo que el cauallero era muerto e fue ende muy espantada. Et llegosse estonces a cerca del, e reboluiol un poco por ueer si era uiuo o muerto.
Thideo esperto luego; e assi como uio la donzella, estremesçiosse como aquel que ouiera grant lazeria e grant miedo de sus enemigos, et pero leuantosse luego. E quando sentio la donzella, metio mano a la espada.
La donzella, quando uio a Thydeo estar daquella guisa sangriento, dixol assi: «Cauallero sennor, non ayades uos miedo ninguno, ca yo so fija del rey Ligurgo, cuya es esta huerta; e non uengo por mal fazer, mas pora assolazar me aqui de como suelo. Et nunqua aqui falle cauallero ninguno en dia que yo aqui uiniesse, e agora fallo a uos aqui sangriento, e so ende muy espantada. Et sepades que jamas nunqua cuedo yo aqui uenir sola, et cada uno tengo que se deuie guardar de auentura. Et si uos plaze, querria yo saber de uos de qual tierra sodes e dont uenides, que tan canssado sodes de dolor e de llagas.»
Thideo cato la donzella, e uio la grant e muy fermosa e que era espantada por el, et dixol: «Franca donzella, yo so menssagero de un mio conpannero que dizen Pollinices, hermano del rey Ethiocles de Thebas.» Et contol alli tod el comienço e la fin de su menssaieria: et comc fuera al rey de Thebas e se razonara antel, yl mandara esse rey tener la carrera e assechar le a cinquaenta caualleros de los sos en el estrecho de la montanna, e como los matara el a todos por los sos dioses quel ayudaran; mas que el fincaua llagado muy mala mientre de guisa que non podie caualgar a ninguna guisa, e que non cuedaua guarecer de las llagas.
La donzella cataual toda uia quando le
el dizie aquella auentura, e semeiol ombre noble, e ondrado, e de grant coraçon. Et pues que el ouo acabada su razon, rogo le la donzella muy apuesta mientre que non estidiesse de non yr con ella a sus camaras al castiello del rey Ligurgo, so padre. Thydeo entendio bien como la donzella le fablaua en buena guisa, e por bondat de si e por cortesia, e que non andaua y enganno ninguno. Dixol que yrie con ella. ca era canssado e auie mester de bien fazer e de folgar por cobrar la uida.Et la donzella leuo se le luego conssigo, e entraron por una puerta de la torre en sus camaras. Et la donzella, pues que ouo a Thideo en su camara, enuio tomar el cauallo del. Et enpos esso mando a sus donzellas guisar muy buen lecho, e fizo al cauallero lauar la sangre de las llagas. Et ella misma se trauaiaua ende mucho, e fazie lo muy apuesta mientre, e fizol luego atar las llagas con pannos por estancar le la sangre. Estonces le mando guisar un poco de comer qual conuenie a omne llagado. Et assi fizo la noble donzella todas estas cosas e esta ondra al noble cauallero, e enpos esso fizol echar en aquel lecho que mandara guisar.
En tod esto era ya el dia de las uiesperas arriba; et Thydeo, seyendo muy bien aguardado e muy alegre de la uentura que los sos dioses le auien dado, adormeçiosse, e por la buena guarda que ouo durmio fasta en la mannana.
Pves que amanesçio otro dia, la donzella uino ueer a Thydeo, a quien auie fecho seruicio -segunt cuenta la ystoria- e plazer en quanto ella pudiera; et preguntol que como le yua e como se sentie. Respondiol Thydeo que muy bien e que bien cuedaua guarescer si en su tierra fuesse. Rogol estonces mucho la donzella que fincasse con ella, si mas non, unos tres dias o quatro o fasta que fuesse sano de las llagas, e que ella le mandarie dar quanto el mester ouiesse.
Respondiol Thydeo que gelo non podrie sofrir el coraçon nin lo farie, ca non conuenie a mandadero que bueno fuesse de echar se a ninguna folgura en la carrera mientra que en la menssaieria andudiesse; mas ante se querie tornar quanto el pudiesse al rey Adrastro, e a so conpannero Pollinices, e a su mugier donna Deyphyla, quel esperauan en la cibdat de Argos pora dezir le las nueuas del rey Ethiocles e de lo que el auie fecho, e dont el tomara uengança si pudiesse. Et leuantosse entonces, e guisosse de jo todo lo que tenie poral camino. La donzella, pues que uio que fincar non podie e por ella non fincaua, ayudol a quanto uio que el mester auie e dexol yr.
Qvando la donzella e Thydeo acabaron alli sus palabras, leuantosse Thydeo e uino a so cauallo, quel tenien presto las donzellas, e caualgo en el; et
demando a la inffante quel soltasse la yda, e comendo se en su gracia e de las donzellas. Et la infante, pues que uio que el tanto lo auie a coraçon, comendol a Dios, et mandol que se fuesse e que Dios le guiasse, bendiziendol ella e todas las donzellas. Fuesse estonces Thydeo su carrera con grant trauaio e grant pena del dolor de las llagas, e guisado de fallesçer en la carrera si non por el so buen coraçon. Et andido por montes, e por ualles, e por quales logares fuertes le acaesçio fasta que llego a la su Grescia.Et pues que fue en tierra de Argos e llego a la çibdat do era Adrastro, fuesse derecha mientre poral so palaçio. Et quando llego al portal o ouiera la contienda que oyestes sobrell aluergue con Polliniçes, desçendio; e connosçieron le todos e uinieron a ell. Et era estonces el rey Adrastro en grandes cortes, a que Ilamara sus cauallerias e sos ombres buenos del reyno, e grant fiesta que fazie a sos dioses e a toda la yente de su tierra. Et uinieron a el a resçebir le.
Thideo, assi como llego a la cibdat de Argos, assi entro en el palaçio del rey Adrastro guisado como uenie en el camino: el escudo al cuello todo foradado, e quebrantado, e cubierto de sangre, et el capiello de fierro todo ronpido en derredor; e tal uino antel rey. Et el rey Adrastro, e Pollinices, e todos los otros que con ellos eran leuantaron se a el e ondraron le mucho.
Et quandol el rey uio tal, fue a el e abraçol ante que se desarmasse; e fue muy triste e doliosse mucho en so coraçon. Et ayudol el mismo a toller el yelmo e a despoiar le la loriga; e quando le uio las llagas que traye e que non eran aun cerradas, dixo assi: «¡O Thideo, el mio buen amigo, el qui a uos esto fizo poco amaua a mi, e poco ondro a uos aquel que uos tal paro! Et bien entiendo que si el ende ouiera el poder, que tolluda uos ouiera la uida.»
Qvando Thydeo fue desarmado, yl uieron el rey e Polliniçes e los altos onbres que y eran como uenie todo llagado de fuertes llagas, demando luego el rey por sos maestros de llagas; et ellos fueron uenidos, e mando les quel catassen luego y quel dixiessen yl fiziessen çierto si guaresçrie daquellas llagas o si non. Los maestros apartaron se luego con Thydeo e cataron le; e desque ouieron penssado del, fueron luego al rey e dixieron le buenas nueuas que guaresçrie muy bien. Estonces fablaron, toda la cort antel rey, en los fechos de Thideo en aquella meior manera que seer podrie, e plogo dello mucho al rey. Et enuio luego por de los meiores pannos que en toda su repueste auie e en toda la villa. Et fizieron luego de uestir a Thideo, diziendo el rey e todos los otros que lo meresçie muy bien, ca fuera muy buen cauallero ademas; si non, que non uernie parado tal.
Pues que Thideo fue folgado ya quanto de las llagas, uistiosse e uino al rey; e el rey plogol mucho con el e assentol çerca si, e fablaron en uno. Et desi conto a el, e
a Polliniçes, e a todos los altos onbres tod el auenimiento e su menssaieria assi como auemos dicho quel contesçio. De la infante Deyphyla, su mugier de Thideo, dize assi la estoria que quando Thydeo llego, que estaua ella en su camara; et all ora que oyo la su palaura de Thydeo, luego diz quel connosçio, e salio e fue pora el alli do estaua. Et yua en cabellos sin toca e sin toda otra cobertura de cabeça, e uestida de un almexia de seda, e tan fermosa ella que marauilla era, assi que diz la estoria, que en todo el mundo que non fallarie onbre tan fermosa creatura, saluo ende quantol desuiaua el grant pesar que tenie del marido.Et luego que la uio Thydeo, leuantosse e fue a ella, et ella ueniendo a ell; e luego quel uio, començo a llorar. E abraçaron se, e souieron en uno, e por tod esso ella non dexaua aun de llorar: lo uno por la lazeria del, lo al por el alegria e el grant amor quel auie. Thideo començo la a conortar quanto pudo, e por toller le toda tristeza dixo le que sano era e alegre e que non temiesse del ninguna cosa.
Mas pero por tod aquello non quedaron de andar las nueuas por toda la çibdat que Thideo estidiera açerca de la muerte do el rey le auie enuiado en so menssaie al rey Ethiocles, que non querie dar a Polliniçes, so hermano, su parte de Thebas nin del reyno. Et començaron a fazer grant duelo por toda la uilla duennas, e donzellas, e caualleros, e muchas otras yentes que eran alli llegadas a las cortes que el rey fazie, ca todos quantos le connosçien le querien muy grant bien por las bondades e el buen entendimiento que en el auie.
Thideo fue luego guarido de sus llagas por los buenos maestros que ouo quel guardaron bien. E dexamos agora aqui la su razon, e diremos del cauallero de los çinquaenta que fue con las nueuas a Thebas.
Aquel cauallero, quando amanesçio, andido quanto pudo e llego luego al rey Ethyocles; e contol todo el auenimiento de la batalla que Thideo e los sos çinquaenta caualleros auien auida, et de como los matara Thydeo a todos por su ualentia, e su caualleria, e so buen coraçon, e su bien andança. Et pues que ouiera muertos los otros, que dexara a el con piedat que ouiera del yl non quisiera matar, demas porque fuesse mandadero que contasse a el e a su cort de como auie fecho Thydeo con aquellos çinquaenta caualleros.
El rey Ethyocles que era muy brauo e de mala parte, quando aquello oyo dezir a aquel cauallero, marauillosse mucho e non sopo que dezir nin que fazer y. Et començo a maltraer el cauallero, e dixol que de los muertos que nol pesaua tanto, pues que tan malos fueran, quando de un cauallero fueron muertos e uençudos çinquaenta. El cauallero, quando aquello uio, respondio entonce al rey muy braua mientre que por lidiar que non fin-
cara nin por dar grandes colpes como buenos caualleros, mas que la su grant trayçion que el auie mandado fazer los enbargara e los echara en aquello; e quien razon quisiesse catar bien entendrie que ellos que non ouieron y culpa, et quien de tal mal se trauaia uerguença deue auer al cabo e tomar perdida. Et en cabo desto dixo assi: «Onde, rey, por esta razon son agora muertos uuestros caualleros buenos, que eran onbres sabios e ardidos, donde tomastes grant danno et mal.»Quando oyo el rey al cauallero assi fablar tan grant ouo la yra que por poco non perdio el sen. Et con la grant sanna leuantosse pora matar al cauallero, mas non le dexaron los onbres buenos que estauan con el. El cauallero otrossi quando aquello uio, leuantosse e fue muy triste e muy pesant en so coraçon por aquello. Et saco su espada antel rey e ante los ricos omnes que y estauan, e diosse con ella por medio del cuerpo e cayo muerto.
De como es dicho, segunt cuenta la estoria, murio el menssaiero que Thideo enuio al rey Ethyocles a contar le el auenimiento de sos caualleros. Et pues que el ouo dicho aquello al rey, e lo sopieron por toda la cort e la cibdat, fue muy grant el duelo e el lanto que fue fecho por toda la uilla, ca aquellos caualleros muertos eran de los meiores que y auie.
Et fueron luego por los cuerpos que yazien al pie de la montanna o ouieran la contienda. Et fallaron los unos llagados e muertos a ffierro, los otros quebrantados las cabeças e los cuerpos como los prisiera de yuso el canto que derribara Thydeo, los otros feridos en muchas guisas assi como la espada e la lança de Thydeo los alcanço e lo pudo fazer. Et assi como llegaron los que yuan por ellos, connoscio cada parient el suyo, e tomaron los con grant duelo e grant lanto e grant tristeza, e leuaron los pora la cibdat, e soterraron los segunt su costunbre e su ley era.
Et tanto fue el quebranto entre los parientes e la yra que mataran al rey muy de buena mientre si non por los ricos onbres que y eran e non fueran consseiadores daquel fecho. De mas el fecho del cauallero que uiniera con las nueuas yl quisiera matar el rey si non que se mato el, este los metie en sanna aun mas que otra cosa.
Agora dexamos aqui la razon de Thebas, e diremos del rey Adrastro, e de Polliniçes e de los sos de como fizieron.
Mvy triste et muy sannudo fue el rey Adrastro por el fecho que Ethyocles fiziera contral infant Thideo, et llamo luego a corte a sos ricos ombres e a los otros omnes buenos de so reyno. Et desque se ayuntaron, entraron en sus cortes; e conto les tod el fecho que el rey Ethiocles de Thebas fiziera a Thydeo -a quien el e Pollinices enuiaran alla en su mandaderia-, et de comol mandara matar a traycion si non quel fiziera Dios mercet e endereçara el so fecho de otra guisa; et que se querie el ende uengar e quel diessen ellos consseio como lo fiziesse.
Los omnes del reyno, quando oyeron tod el fecho, touieron por mal lo quel rey Ethiocles fiziera, et dieron consseio al rey que se uengasse del, e que lo non tardasse de tomar uengança de tamanno escarnio e fonta que auie rescibido de Ethiocles. E dixo les aun mas el rey: que de guisa eran ombres malos los de Thebas, que non auien uezinos a quien mal non buscassen si pudiessen, dont era cosa con razon de demandar les el tuerto que auien fecho e castigar los pora adelante. Respondieron le ellos que pues que el tuerto tan grant era e el debdo que ell auie otrossi con Pollinices tan grant, que fiziesse y como deuie e como rey.
Dixo les entonces Adrastro que el debdo quel e Pollinices auien que bien lo sabien ellos, ca auie a su fija por mugier; otrossi el debdo que Pollinices auie con el reyno de Thebas, que deuie y reynar si mas non el so tienpo, dont se trabaiaua so hermano Ethiocles de toller le el so derecho e la su onrra. Et rogo les alli mucho que les pesasse e quel ayudassen a auer ende derecho. Respondieron ellos entonce al rey sobresto todos dun coraçon que les pesaua del so mal e de la su desonrra quanto mas les podrie pesar, et que todos duna ueluntad se trauaiarien quanto mas pudiessen de ayudar le por que tomasse ende derecho e se uengasse, et que pornien y los cuerpos e los aueres fasta que fuesse librado.
El quebranto de la soberuia e el afincado destroymiento de Thebas en que fueron ayuntados muchos caualleros e grandes yentes de amas las partes e o murieron todos los mas daqui se comiença a contar.
Enuio luego el rey Adrastro por todos sus uassallos e sus amigos e por su yente a dezir les e rogar les que fuessen luego guisados de cauallos, e de armas, e de lo al que mester fuesse, e uiniessen todos a el a la cibdat de Argos a dia taiado, ca yr querie sobre los de Thebas quel auien fecho por que. Otrossi mando a sus mesnaderos e sos caualleros, que tenie el rey alli conssigo, ques guisassen muy bien e que uiniessen al plazo que los otros auien de uenir segunt que gele el pusiera.
Los caualleros respusieron le que lo farien muy de grado; et, lo uno por amor del, lo al por onrrar so reyno e so rey, e que todos sos fronteros fincassen escarmentados que nunca se atreuiessen de buscar tuerto nin desonrra al reyno de Argos nin al rey que y reynasse, que yrien e se guisarien que nin por aueres nin por fuerça e poderes que ellos ouiessen que non fincarie aquella uez que ellos tales non fuessen y por que el fuesse muy so pagado e que fincasse onrrado ende.
Otrossi Thydeo et Pollinices fablaron y lo suyo. Et de yentes estrannas que estauan y con ellos demandaron a todos los que quisiessen seer con ellos en su huest e en su guerra que les darien sus soldadas, e doro e de plata, tanto que en quanto uisquiessen, fuessen ricos abondados.
Auudas sus razones e sus posturas entrel rey Adrastro, e sos yernos,
Thideo e Pollinices, e sos ricos ombres, e sos caualleros, partieron se dalli o estauan todos ayuntados. Et diz la estoria que esto fue a hora de uiesperas, e que se esparzieron cada unos pora sus logares e sus tierras. Et guisaron se ellos luego, e rogaron sos amigos pora su ayuda, e sacaron aun mas yente que non cuedaron, e apressuraron se quanto en todo el mundo mas pudieron. Et ayuntaron se, como el rey mando, alli en aquel logar o el tenie por bien, e uinieron a un grant paramo que se fazie sobre la cibdat de Argos, et alli fueron todos ayuntados. E auie y muy grant caualleria de muy altos omnes e muy grant, ademas dotros caualleros, e la otra yente non auie cuenta.Alli uino otrossi Partonope, fijo del rey de Arcadia o el reyno despues, et troxo y grant caualleria de suyos. Et y fueron todos los de Misçenas, et uino y el rey Ypomedon, et el rey Capneo, et el rey Meleagro, et el rey de Eçiethe, et el rey Agenor, et el rey Leorçes, et Pirro, et Tritolomo, et Palemon. Todos aquestos prinçipes e muchos otros fueron alli ayuntados, cada uno con su caualleria muy grant de caualleros, todos muy ardides e de armaduras de muy estrannas tierras. Et tan grant fue alli la huest ayuntada de estrannas yentes e armas que diz la estoria que non era ombre qui los pudiesse contar, nin dezir, nin asmar.
Sobrestas yentes muchas que diz la ystoria, enuio aun Thydeo a tierra de Calidon, dont era el, por sus yentes pora ayuda de su guerra. Et enuio les dezir por sus cartas quel uiniessen todos e muy bien guisados, si en tienpo deste mundo alguna ayuda o algun acorro querien del; et si non, que alli se espidiessen de la su part pora en quanto uisquiessen. Et uinieron le muchos e muy bien guisados, ca amauan mucho los altos omnes a Thideo por que era muy bueno e ardit e uenie de los reyes de Calidon.
A Pollinices uinieron otrossi de Thebas muy grant caualleria e muchos de los sergentes del rey Ethyocles. Et estos de Thebas que uinieron alli fizieron lo por la yura e el omenage que auien fecho a Pollinices, e gelo querien tener. Otros uenieron y dellos que lo fizieron por amor: lo uno, de los principes que y eran; lo al, por la mal estança que el rey Etiocles fiziera contra sos parientes.
Qvando aquellos prinçipes e aquellas yentes todas fueron ayuntadas en aquel canpo de Argos, e salio el rey Adrastro a ueer los e los andido todos por sos alardes que pararon, grant fue el alegria que el ouo, et grant el esfuerço e el atreuimiento quel cresçio en el coraçon con ellos; e era guisado, ca toda la flor de la caualleria de Gresçia e dotras tierras era alli ayuntada. Et dixieron ellos alli estonçes al rey Adrastro que todos, comc los alli ueye, eran uenidos pora ayudar le e fazer lo que el mandasse; et prometieron a el, e a Thydeo, e a Polliniçes que por ninguna guisa que daquel fecho, que començado era, non se partirien fasta que a Ethiocles les non aduxiessen alli si el
non diesse el reyno a Pollinices como lo auie de fazer por su postura.Bien sabie Ethiocles por sos uerruntes e sos menssageros las grandes yentes de los griegos que eran ayuntadas en Argos por uenir sobrel, e destroyrle la tierra si pudiessen, e conffonder le el so reyno; e fue en grant angostura que non sabie que fazer. Et por consseio de los suyos enuio por todos los ricos omnes que en so reyno eran que del tenien tierra, e rogo les mucho que por si et por quantos amigos ellos ouiessen ques guisassen lo meior que pudiessen e uiniessen todos a ell en su aiuda contra so hermano Pollinices, quel querie uenir entrar la tierra; e el, que les darie buenos cauallos, e los uestrie de pannos de seda, e les darie doro e de plata quanto ellos quisiessen a su mesura; e quel ayudassen a anparar de los griegos la tierra, e ganarien y muy grant onrra e sobresso grant prez pora en todos sus dias e pora en quanto fuesse el mundo pora los que empos ellos uiniessen. Et sobresto mando por sus cartas e por sos mandaderos dezirles que los griegos uenien sobrel a tuerto e sin razon. Et esto les enuio dezir, segunt cuenta la estoria, por que tenie que los que bien lo quisiessen que lo ayudarien meior por hy.
Enuiadas estas cartas por el reyno de Thebas e rescebidas ende las nueuas e los mandados del rey, fueron assonadas muy grandes yentes e ayuntadas en Thebas. Et desque fueron en la çibdat, guarneçieron la ellos e el rey, e affortalaron la, e basteçieron la de quantas cosas y eran mester. Et assi como fueron alli llegadas aquellas yentes, fizo les el rey muy grant ondra. Et mando luego refazer las quebrantaduras de los muros e alçarlos todos en so derecho quanto conuenie, e fue aquella lauor de piedra e de cal por seer meior e mas fuerte el deffendimiento. E puso a las puertas los ricos omnes con muchos caualleros, por que aquellos las guardarien meior.
Assi como es dicho ante desto, se basteçio Ethiocles e se affortalo con sus amigos e sus uassallos contra so hermano e contral rey Adrastro. Et yuro alli ante sus ricos omnes e sus yentes por los sos dioses e por la se que el tenie que nin darie la corona nin la tierra a so hermano nin al rey Adrastro; e si del la leuassen, que muy cara la comprarien antes, ca muy grant desondra serie pora ell si el dexasse a so hermano, nin a ninguno otro onbre o prinçep, o qual quier poderoso que fuesse, lo que tenie, e yr a andar e guarir en tierra agena o en otro regno.
Et cuenta la estoria que esto fue en el mes de abril, quando son las yeruas nueuas. En tal tienpo como aquel mando el rey Adrastro a todos aquellos reyes e a los otros prinçipes que y eran, que uinieron muchos en su ayuda, mouer e yr contra Thebas, ca non auie y al que lo estoruasse nin lo tardasse. Los prinçipes, e los ricos omnes, e los buenos onbres del pueblo respondieron al rey que les diesse siete dias en que ordenassen todas sus cosas, et despues que yrien o
quier que los mandasse. Et fue esto fecho como oyredes adelant.En el tiempo en que estas andanças andauan auie en tierra del rey Adrastro un sabio, e dizien le Amphiaro; e era maestro de su ley e nonbrado sobre todos los otros sabios del reyno, et assi que le llamauan obispo en su ley. Et auie entonces en essa tierra una ymagen e un ydolo a que orauan; e uenie el spirito malo, e entraua alli, e daua respuesta a las demandas quel fazien. Et fue este obispo Amphyaro e fizo sus sacrifiçios a aquella ymagen e a otras dotros ydolos que auie y por la tierra; et demando les del fecho de los griegos con los de Thebas, e demando de si mismo si alla fuesse, que como le yrie. Et respondieron le essos spiritos de si mismo que si alla fuesse, que nunqua ende uernie, mas quel somerie la tierra e que uiuo descendrie a los infiernos.
Quando Amphiaro esta razon oyo, marauillo se ende mucho, et fablo en ello a un so fijo, que dizien Alieneon, e a su mugier; et dixo les assi que pues que el en aquella hueste auie de morir, que non querie alla yr si por alguna razon lo pudiesse escusar. Et metiolos en consseio que se querie asconder; e rogo les que si el rey le mandasse buscar pora yr con el, quel non mesturassen nin le mostrassen ca el sabie por çierto, e auien gelo dicho los sos dioses, que cierta mientre si el alla fuesse, que nunqua ende uernie. Et ellos prometieron le quel encrobirien, e ell estonces ascondiosse.
El rey Adrastro, queriendo ya mouer e yr en so huest, ouo consseio con sos prinçipes, e dixieron le que ellos auien aprendudo, e lo sabien muy bien, que el que non deuie yr en aquella hueste menos de sos obispos e sos maestros nin aun ellos mismos. Estonces el rey demando por el obispo Amphiarao, e non le fallauan. El rey estonces mandol buscar, e buscaron le por toda la tierra e non le podien fallar. Desi uinieron a su mugier e a su fijo e demandaron les por ell, e ellos negaron gele e dixieron que non sabien del nin do era. Quando esto uieron los del rey que buscauan al obispo, apartaron a su mugier, e fablaron con ella en poridat, e prometieron le muchos de algos; e en cabo mostraron le una broncha doro muy grant, e muy fermosa, e muy preçiada, e llena de piedras preçiosas de grant ualor, e quel darien luego aquella si les mostrasse do era el obispo. Ella con cobdiçia de la broncha descrobio all obispo e dixo les do estaua.
Et ellos fueron, e fallaron le, e dixieron le como consseiaran sos ricos omnes al rey e que lo auien sabido de sus dioses que non le conuenie de yr en aquella hueste sin obispos e los otros maestros de los saberes; e que saliesse e se fuesse con ellos poral rey, ca el rey le farie por ello mucho dalgo. Respuso les el que era flaco e non se sentie sano; e que si alla fuesse, que morrie, e non podie yr y. E rogo les quel escusassen ende. Dixieror ellos entonçes que una uez que fuesse a
rey: e si querie yr, que farie muy bien; e si non querie yr, quel tomarien ellos e quel leuarien.El, quando aquello uio -que maguer quisiesse o non quisiesse, que a yr aurie,- mouiosse e fue su carrera, pero muy triste. Et desque llego a la hueste, fallo los a todos en muy grant alegria. Et assi como el llego, resçibieron le muy bien, e alegraron se con ell, e assessegaron se todos en sus uoluntades. Con la uenida deste obispo alli fablo el rey Adrastro con el; e rogol quel dixiesse como auie de seer daquella hueste, e daquella guerra, e de la batalla a que yuan, e que cabo aurie assi como lo el auie preguntado a sos dioses e ellos le auien dada la respuesta. Et si bien auie de ser, que lo dixiesse como quier: si quier publica mientre, si quier en poridat; et si dotra guisa, que gelo dixiesse appartada mientre e en poridat, ca si bien non ouiesse a seer e los de la huest lo sopiessen, que todos los mas de la caualleria se le yrien, quel non fincarien y, e non serie bien.
Et el rey e el obispo seyen en estas razones en appartado e en poridat, et dixol estonces el obispo: «Pues, rey, sea poridat lo que uos yo agora dire.» Dixo el rey: «Que lo sera e guardar lo e yo.» Dize el obispo: «Sepas que todos los mas de quantos en esta tu hueste uees en esta fazienda de Thebas a que ydes morran. Et desto non ayas y dubda ninguna, ca yo lo demande a nuestros dioses, e ellos me respondieron sobrello de la guisa que lo yo a ti cuento. Et aun te digo mas: que les pregunte por mi mismo que si en esta huest uiniesse, que como me yrie; e respondieron me que si y fuesse, que aqui morria, e aun que me somirie la tierra, e que uiuo descendria a los auismos. E crey me que te non e dicho mentira ninguna.»
Como quier que el rey e el obispo en poridat souieran, non fue poridat lo que el obispo dixo del auenimiento de la hueste; pero a saber ouieron los altos onbres lo que Amphiarao dixiera. E fablaron sobrello, e non lo quisieron creer, et dixieron al rey sobrello: «Rey, sennor, faz mouer la huest e requerir los tos amigos, e faz to fecho, e non creas a este abbat que por sus suertes te quiere fazer creer por que dexes lo que tienes començado e perder ondra; ca si dize aquel obispo que morran aqui los omnes, tu non ayas cuedado ca sabemos que todos auemos a morir.»
Et en esta razon fueron todos los ricos omnes, e los principes, e toda la otra caualleria; e assi estauan esforçados que, maguer que el obispo dezie que alli morrien todos los mas, non fazien ellos y fuerça nin dauan nada por ello. Et passaron aquel dia en que estas razones ouieron; e otro dia mannana, desque fue ya de dia, mando el rey mouer la hueste. Et mouieron dalli e fueron su carrera pora Thebas.
Qvando esto era, fazie tienpo seco en aquella tierra, ca auie mucho que
non llouiera; et sobresto era la tierra muy seca e las aguas muy abaxadas, e fazie sol, e era la calentura muy grant. Et yua la huest en grant quexa con mingua de agua que non podien auer. Et desque fueron en el reyno del rey Ligurgo, non fueron en menor angostura por mingua de agua que fasta alli, ca, assi como cuenta la estoria, tres meses auien passado que non llouiera. Et ellos en tod aquello non fallaron logar en que pudiessen fallar agua en que los cauallos e las otras bestias pudiessen abeurar. Et los omnes de pie auien se a tornar, e esparzien se por la grant mingua dell agua que non podien auer. Et aquella mingua del agua e la set les fazie tardar en la carrera e los non dexaua andar tanto como andarien si abondo ouiessen de agua.Et quando uenie la noche, fazien esta sabeduria al echar se: que se desnuauan, e echauansse a la carona de la tierra, e ponien los fierros de las espadas e las lorigas a las gargantas e por las bocas por que perdiessen la sed e esfriassen. Estonces el rey Adrastro, quando uio aquella quexa de la mingua de las aguas e el arrequexamiento de la sed, tomo a mano conpanna de sos uassallos e caualleros, e mando les que fuessen unos a unas partes e otros a otras a buscar rio o fuente que cumpliesse de agua a la hueste, o se acogiessen e posassen algun dia, ca se murien ya muchos de la huest con la grant sed.
Thideo andido tanto fasta que llego a una huerta del rey Ligurgo, e esto era a ora de uiesperas; et yuan con Thideo un rey a que dezien Capaneo e muchos otros caualleros. E quando llegaron a la huerta, fallo la llena de mucha yerua de muchas naturas, de colores departidos. Et estaua y un laurero, e uio una donzella ser que tenie alli un ninno pequenno a la friura; e aquel ninno, segunt diz la estoria, era fijo del rey Ligurgo. Et el rey Ligurgo non auie otro fijo uaron, e amaua a aquel mas que a otra cosa como ama padre a fijo que mas non a.
Thydeo, quando uio aquella ama con aquel ninno, fue a ella apriessa. Et el ama, quandol uio assi uenir armado e otros con ell, ouo dent grant miedo, de guisa que non quisiera alli seer uenida por ninguna guisa; et leuantosse dalli e començosse a yr su carrera, e yua se quanto mas podie. Thydeo, quando aquello uio, fue enpos ella, e aguijo mas e alcançola, e dixol assi: «Hermana, ¿por que uos ydes assi? Non ayades miedo ninguno, ca uos non fare mos ningun mal; e nos somos caualleros, e uenimos canssados de grant lazerio que auemos passado en nuestro camino todos estos dias. E uos, por uuestra cortesia e uuestro ensennamiento e porque uos lo gualardonemos nos agora e cada que uos quisieredes, que nos mostredes agua si en esta huerta o en toda esta tierra lo a; ca sepades que non beuimos tres dias a passados e somos en muy grant quexa por nos, mas en muy mayor somos ya por la yente menuda e las bestias que se nos mueren todos.»
Quando la donzella assi oyo fablar a Thideo, assessegosse en so coraçon del miedo que auie. Et, segunt cuenta la estoria, era ella muy cortes e muy enssennada, e respondio luego a Thideo e dixol:
«Sennor cauallero, tan grant es la seca en esta tierra que pocas fuentes ay que secas non sean ya; e esto non se por qual auentura contesçe. Et si non fuesse por este infante pequenno que guardo, yo uos mostraria çerca daqui agua buena e sana que uos cunplirie e uos darie la uida. Mas uerdat uos digo que ¿non seria osada de dexar el infante, que es fijo del rey? ca si le dexasse, ¿non podrie ser que algun mal me non uiniesse a mi?»Empos esto la donzella dubdo un poco, e pensso en la quexa daquellos caualleros que ueye tan maltrechos de la set; et doliendo se dellos dixo a Thydeo que uio tan desconortado: «Cauallero, como quier que yo pueda caer en mal por ello, non me lo sufre el coraçon de estar de uos non acorrer.» Thideo gradeçio gelo mucho e quisiera le dar algo por ello, si non que non quiso ella tomar ninguna cosa. Et tornosse entonces a aquel laurero, e echo el infante en su ropa, e cogio priuado muchas flores e de las yeruas, e fue e crobiol con ellas; e desi fue con los caualleros e mostro les el agua.
Qvando Thideo aquel agua uio, mucho fue grant el gozo que ende ouo, e gradescio lo mucho a la donzella, et trauo estonçes mucho con ella que quisiesse tomar algo dell de lo que el traye; mas non pudo con ella que ninguna cosa le tomasse, ca le dezie que quantas cosas mester le eran que todas las ella auie como que criaua fijo heredero del rey. Thideo retouo la donzella alli conssigo; e pues que agua ouo fallado, enuio luego sos mandaderos al rey Adrastro e a su huest que agua fallara mucha e muy buena e que se uiniessen luego todos pora alli.
Los mandaderos fueron se quanto mas pudieron. E quando dixieron en la hueste como agua auien fallado, los que estauan desconortados se conortaron e los que se querien morir auiuaron; et fue por toda la hueste el alegria tamanna que mayor non podrie. Et cogieron se todos cada uno quanto mas podie e fueron se poral agua; e quando llegaron, nin catauan entrada poral agua, nin ribera baxa nin alta, nin dauan alli ninguna ondra nin auantaia a ninguno de entrar antes all agua nin de beuer primero. Et, segunt cuenta la estoria, muchos ouo y, e aun de los caualleros mismos, que tanto beuieron que quebraron con ello: lo uno por la grant sed, lo al por que nunqua cuedaron ser fartos e que antes les minguarie el agua. E maguer que los de fondon de como corrie ell agua era turuia e enssuziada de las bestias e de los que estauan de suso, por esso tan bien les sabie como a los de somo que la auien clara.
Et tanta fue la priessa de la huest de omnes e de bestias que tal pararon el logar que muchos murieron y, ca, assi como dize la estoria, ninguna cosa uiua non caye y que dent pudiesse seer leuantada despues. Et assi como llegaron essos de la huest quexados de la sed en la guisa que uenien en essa, dauan consigo en el rio calçados e uestidos. Et tanta fue la yente que ataparon el correr del agua, e represaron la assi que puio sobre las riberas. Et mando estonces el rey que alçassen las tiendas e que las tirassen a fuera de la ribera.
Et desque fueron de cabo las tiendas assessegadas, tomo Thideo aquella donzella, ama del rey Ligurgo, que les ensennara el agua, e aduxo la al rey Adrastro. Et al rey plogol mucho con ella, e gradesçiol quanto auie fecho, e preguntol dond era natural e de que linnage. La donzella respondiol e dixol: «Sennor, yo so una donzella echada de mi tierra, e nasci en la ysla de Lenpnos e y fuy criada, e e nonbre Eyalea, e fuy fija del rey daquella tierra. Et non se si oyestes fablar de una grant trayçion que las duennas de la tierra asmaron e fizieron; e e yo uerguença de dezir lo, mas assi es la cosa que se non puede negar:
Yo era entonces moça e non auie madre. E las duennas de la tierra llegaron se todas, e fizieron conceio contra sos maridos que dizien que las apremiauan sin razon e les dauan mala uida. Et ouieron so acuerdo que los matassen a ellos, e a los hermanos, e aun los fijos e a los nietos, si los y ouiesse; e que fincarie la tierra a ellas e serie suya, e ternien ellas el sennorio, e que non serien apremiadas de ninguno. Pues que ellas esta fabla ouieron fecha, llamaron a mi a ella, e contaron me todo lo que auien puesto e fablado; e dixieron me e mandaron me que me acogiesse al so consseio, e que matasse a mio padre como querien ellas matar a todos los otros uarones.
Yo, quando aquello oy, toue aquel fecho por muy malo e muy estranno como mandar me matar a mio padre. Et por ninguna carrera del mundo non me pudo leuar a ello el coraçon, nin me acogi a ello, nin lo quis fazer, nin lo fiz, grado a Dios; mas ellas non se quisieron tardar de la postura mala que pusieran, e en la noche ouieron todas sos cuchiellos muy agudos, e leuantaron se de noche e degollaron los maridos, e los fijos, e los hermanos, e los nietos. Et desi como lo tenien guisado e fablado dantes, fueron a mio padre, e echaron las manos en el, e metieron los cuchiellos por el, e mataron le e fizieron le pieças. Et yo, quando aquello ui e que non podria dar y meior consseio, fuxe; e si non ouiesse foydo, aquello me fizieran ellas lo que a mio padre, por que non quisiera ser en el so consseio nin en aquel fecho.
Et uin me pora esta tierra del rey Ligurgo; e el, pues que sopo mi fazienda, rescibio me muy bien. E ama me mucho e faze me mucha ondra, tanto que un fijo que ha solo e es pequennuello que me lo dio a guardar. Et es la cosa que el mas ama de quantas en el mundo son.»
Empos aquellas razones que dixiemos del rey Adrastro e daquella Eyalea, dixo ella al rey: «Yr me yo agora pora el infant, que dexe dormiendo so la yerua uerde e las flores de quel crobi quando aduxe aquel uuestro cauallero a la ribera.» El rey touo lo por bien que se fuesse e mando gelo. La infant uino se pora so criado, mas non sabie el auenimiento que
del auie contesçudo. Et esse infante auie nonbre Archimeo. Et la donzella uino e lego al infante.Assi como es dicho, la donzella auie dexado so infante so el aruol quando fue con Thydeo a mostrar le el agua. Et assi como ella se partio del, uino luego una culueura que andaua por la huerta. Et tanto andido por ella a una parte e a otra que açerto de uenir al aruol o el infante dormie; et luego que uio las flores de que el infante yazie cubierto, fuesse pora alla. Et aquella culuebra era de natura que traye un aguiion en la cola, e era enpoçonado de su natura mala. Et llego luego al ninno, e firiol daquel aguiion, e acertol por el ombligo; e luego quel ouo ferido, se fue dent. Ell infante con el dolor daquella ferida dio tres uozes e muriosse luego.
Quando llego aquella donzella quel guardaua e fallo muerto el infante, fue ella en cueta de muerte, e començo a llorar e a matarse toda sobre el; et dixo: «¡Ay mesquina! ¿que podre yo fazer nin dezir? que por derecha razon deuo prender muerte; ca, pues quel rey sopiere tan grant perdida como esta e tan mala en seer muerto so fijo de la guisa que el tomo la muerte, marauilla sera si el nin la reyna en so sentido fincan, ca tamanno sera el pesar e el quebranto que ende auran.»
En todas estas palabras loraua la donzella e fazie muy grant duelo por la muerte del infante, e non sabie que se fazer nin que consseio tomar y. Et pero en el cabo acordo de dexar alli el infant, ca non morrie ya mas, e yr se ella a la ribera daquella agua al rey Adrastro; et fizo lo assi. Et quando llego a la huest, demando por Thideo, e fue a ell e dixol llorando que muerto era ell infante que ella dexara en la huerta por mostrar a ellos ell agua, e non sabie por qual auenimiento. Et dixol enpos esto: «Sennor, por uos me es uenida esta perdida; e nunqua osare tornar al rey Ligurgo, ca tanto querie a este so fijo que por el me mandarie matar.»
Thydeo, quando uio la donzella llorosa e tan quexada, e quel auie fecho tan grant acorro e tan grant plazer en mostrar le el agua e auer tomado tan grant perdida como ella tomara, pesol mucho de coraçon e doliosse mucho della, e tomol ende piedat, e conortola lo mas que el pudo que non llorasse, ca el yrie al rey Adrastro e quel farie yr al rey Ligurgo a trauar con el que la perdonasse e ouiesse ella la su graçia e el so bien fazer. Comendo estonçes Thydeo la donzella en su posada como la guardassen yl fiziessen mucho lo quel ploguiesse. Et el caualgo e fuesse sobresto poral rey Adrastro, e contol tod el auenimiento del infante, fijo del rey Ligurgo, e de la donzella que ell agua le auie mostrado.
Et dixo assi Thydeo al rey empos esto: «Sennor, por uos e por nos a esta cosa acaesçida, e es esta infante mal cayuda
por nos. Mas guisat por la uuestra merçet que lo non sea, e fazet la leuar al rey a quien ella seruie, e uos e nos todos conuusco que uayamos ueer a aquel rey e rogar le e pedir le que perdone este yerro a esta donzella e que la coia en la su graçia e en el so bien fazer como antes era; ca mucho mereçe ella que fagamos nos esto sobreste so fecho, et yo se bien que el rey e la reyna non seran tan sannudos nin tan tristes que si nos los ymos uer sobrello, que nos non fagan esta graçia e nos non fiziessen aun otra qual quier que les demandassemos.» El rey Adrastro, quando oyo el malauenimiento que auie contesçudo, pesol mucho que mas non podie, e fue por ende en so coraçon muy quexado e muy triste, e mando luego adozir la donzella ante si. Et Thydeo enuio essa ora por ella, e aduxieron la antel rey; et pues que fue uenida, preguntol daquel auenimiento tan fuerte como le contesçiera assi.La donzella, pues que fue antel rey, començo a llorar e assolloçar tan fiera mientre que por un grant tienpo non pudo fablar nin al fazer si non aquello fata que la conorto el rey, e Thydeo, e Pollinices, e la otra caualleria que estaua aderredor, diziendol que callasse e que non llorasse; et pues que la cosa era fecha, que pora al era de tomar consseio e que assi pertenesçe a los grandes omnes e mayor mientre a los que de mas alta sangre uienen. La donzella, pues que uio que aquel rey, e los infantes, e los otros altos omnes que y estauan tantol trauauan en el so llorar, e la assi conortauan e enbargauan que lo dexasse, ouo de callar. De mas quel semeio que estaua entre conpanna que si el rey Ligurgo perdonar la non quisiesse, que ella non tomarie ya mas mal daquel que auie tomado; e pues que fue assessagada en so coraçon, dixo assi al rey:
«Sennor, contado uos e yo quien so, e cuya fija, e donde era natural; et tengo que si la uuestra mercet es, que aquello me cunpla agora aqui pora ante uos. Et, sennor, dell otro mio fecho e del mal auenimiento uos fago saber assi que quando yo fux de mi tierra, que quiso Dios e la mi uentura que arribe al reyno e a la casa del rey Ligurgo. Et uin al rey e dix le mi tazienda; e el rescibio me muy bien e fizo me todos los algos del mundo como muy buen rey e muy mesurado. Et quandol nascio aquel infante, fiando el rey Ligurgo de la sangre dont yo uenia dio le a mi en comienda. Et yo otrossi por guardar el ninno tomel oy contra la siesta en mios braços, e por solazar le e guardar le de la calentura sali a la huerta; e uin yo sola con el ninno por me non estoruar ninguno de guardar le como yo queria.
Et estando yo con el all aer so la sonbra de un laurero, non cate al si non quando uino aquel uuestro cauallero armado e otra conpanna de caualleros con el. Et yo, quando los ui uenir armados e yr daquella guisa contra mi, oue miedo e començe de foyr e yr me poral palaçio del rey. Et el cauallero, quando uio que los non esperaua e me yua, aguiio e alcanço me, e pregunto me do fallarien aqui agua de beuer, e conto me la quexa de
la set en que auien andado e como andauan por morir, por mingua de agua ellos e toda uuestra huest; e yo oue grant duelo dent. Et, sennor, por amor de acorrer a la quexa de la uuestra conpanna pospus la guarda del ninno, e tomel e echel so la sonbra del laurero, e crobil de yeruas e flores por que estudiesse mas a sabor de si e mas guardado; e dexel alli, e fuy con los caualleros e mostreles el agua.Desen, sennor, uin a uos, e preguntastes me, e razone me ante uos, e plogo uos comigo, e gradecistes me lo que auia fecho. Desi comendeme en uuestra graçia e fume; e quando llegue, falle el infant muerto. E agora, sennor, uos dat consseio a esto, ca yo non osaria tornar a casa del rey Ligurgo por que e miedo que me farie matar.»
El rey Adrastro, maguer que yua con su hueste e tan affazendado como es dicho contra los enemigos, por fazer mesura e bondat contra aquella donzella non dexo de desuiar se por ello e dexar so camino; e mando luego arrancar las tiendas e mouer dalli pora yr ueer el rey Ligurgo. Et mouiosse dalli e començo se a yr pora la çibdat do era el rey Ligurgo. El rey Ligurgo otrossi sopo de como el rey Adrastro uenie a el, et tomosse el con su conpanna e salio le a resçebir a luen de la çibdat. Et uenien con el rey Adrastro, assi como la estoria cuenta, treynta entre cuendes e reyes.
Alli fizo estonçes el rey Ligurgo muy grant alegria diziendo que en toda su uida que nunqua tan alegre fuera como aquel dia por la uenida que el rey Adrastro fazie a la su cibdat. Et desque se uieron los reyes e llegaron el uno al otro, dixo el rey Ligurgo al rey Adrastro: «Sennor rey, uos e uuestra conpanna mios huespedes seredes e comigo aluergaredes esta noche. Et los que copieren en la çibdat posaran y, e los otros posen fuera en sus tiendas; et de uiandas e de todas las otras cosas que ayan mester enuien a la cibdat por ello, e tanto les daran quanto mester ouieren.»
Muy pagado fue el rey Adrastro de quan bien le rescibio el rey Ligurgo e de las muy buenas palabras quel dixo. Et respondiol quel gradesçie mucho quanto le dizie et la grant ondra quel fiziera en resçebir le assi e dexar le entrar en su cibdat e acoger le en ella, mas de tomar del ninguna cosa que lo non tomarie, ca auie priessa de su hueste en que yua e el leuaua todo guisamiento pora si e pora todas sus conpannas; mas dixol que eran alli uenidos a pedir le un don que auie mester del. Et demandol e rogol muy affincada mientre que si en este mundo en algun tienpo auie a fazer por el, quel diesse aquel don quel demandarie e le fiziesse ende graçia.
Respuso estonces el rey Ligurgo assi al rey Adrastro: «Sennor, demandat lo que quisieredes e non dubdedes y, ca non pidredes cosa que la yo fazer pueda que la non faga. Et bien cuedo que uos que non demandedes el mio cuerpo, nin el de mi mugier, nin de mio fijo, que es la cosa del mundo que yo mas amo.» Non uuio el rey Ligurgo auer dicha esta razon, quando uino un so omne llamando: «Rey Ligurgo, mucho auedes oy por que deuedes ser triste e pesant, ca el uuestro fijo,
que uos mas amauades que otra cosa, firiol una serpient e enpoçonol con so uenino, e es muerto; e enuiat por el alli do yaze so un aruol.»Qvando el rey Ligurgo estas nueuas oyo, tamanno dolor e tamanna tristeza le tomo que por poco non cayo sin sentido en tierra antel rey Adrastro. Et pues que cobro so sentido e pudo fablar, dixo que nunqua fasta en aquel dia alegria ouiera, nin la aurie dalli adelant fasta que non fuesse muerto el qui matara a so fijo que auie de reynar enpos el.
Et leuantara se estonces de dormir la reyna, e oyo en el palaçio en la cort fazer muy grant duelo, e entendio en las palabras de los que fazien el duelo como era so fijo muerto. Et tanto fue grant el dolor quel tomo por ello ques cayo amorteçida luego all ora; e desque torno en so sentido, firios la faz con sus manos e fizo muy grant duelo. Et segunt cuenta la estoria, tanto era lo que ella alli fazie que quantos lo oyeron e uieron lo touieron por muy grant marauilla.
Et nin auie en tod el palacio nin en la cort ninguno que cada uno non fiziesse por si muy grant duelo e grant lanto. Mas el rey Ligurgo era omne bueno, e entendudo, e sabio, e por encrobir se del rey Adrastro e de los otros grandes omnes que eran alli con ell que non touiessen que por fazer a ellos mal ospedado e por escusarse dellos lo fazie, sufriosse, e conortosse, e non mostraua tanto pesar; mas en so coraçon non auie y ninguno, nin aun la reyna, que mayor pesar nin quebranto touiesse nin mas le pesasse.
Estonces mando quel troxiessen el fijo, quel querie el uer ante quel soterrassen. E troxieron le luego a la reyna; e quandol uieron, todos començaron a fazer de cabo muy grandes duelos. Et enpos aquello, quando uio otrossi el rey muerto al infante, fue todo conturuiado e en tan grant pesar e dolor que nin sabie o se estaua, nin que fazie, nin lo podie ya encrobir. Et la reyna e todas las otras conpannas fazien tan grandes duelos e llantos que el rey Adrastro mismo e toda su caualleria, tan bien los reyes e los otros altos omnes como la otra conpanna, ouieron se a mouer a llorar e fazer duelo sobrel infante.
Pues que el infante fue muy llorado, e muchos duelos e llantos fechos por el, e soterrado muy onrrada mientre, acabada la sepultura del infante, fablo luego el rey Adrastro con el rey Ligurgo e con la regna, su mugier desse rey Ligurgo. Et començo les a fablar en el fecho de la donzella e rogar los muy affincada mientre, e los otros reyes e cuendes e altos onbres con el, pidiendo les que la perdonassen daquello que auie ella al infante en guarda e se le murio assi. Respondio la reyna luego, que non espero al rey nin a otro con la grant yra que tenie e el grant pesar de la muerte del fijo, et dixo que nunqua aquel dolor perdonado serie fasta que la serpiente que el fijol matara non fuesse muerta, ca aquella le toliera el su bien e la su alegria. Respondieron alli estonces los reyes e los otros altos ricos omnes que ya por aquello que non fincarie nin la donzella non perderie de ser perdonada por aquella razon.
Estonces se levanto el rey Adrastro e fue con su hueste a buscar la serpient;
e tanto cercondaron e andidieron por un mont que estaua çerca de la huerta fasta que la fallaron, e connosçieron como aquella era segunt que les fueran dichas las fechuras de las serpientes daquella natura. Et fue el rey Adrastro muy alegre, e Thideo e Polliniçes e todas las otras conpannas, quando la fallaron o yazie en somo de una ribera. Et segunt dizen unos, tiraron le muchas armas e açertauan la, mas ninguna non entraua en ella. En cabo llego Partonope, rey de Arcadia, con su arco, e metio mano a las saetas, e tirol una, e firiola de guisa que la mato; e desçendio, e corto le la cabeça con la espada, e tomo la; e leuaron la a la reyna.La reyna, quando uio la cabeça corta al enemigo que so fijo heredero le tolliera, conortosse e alegrosse mas por ello e fue perdiendo el grant dolor que tenie, cal semeiaua que era bien uengada. E fueron luego amanssados el rey Ligurgo e la regna, su mugier; e por los muy grandes ruegos del rey Adrastro, e de Thydeo, e de Polliniçes, e de los otros reyes e cuendes que eran alli, perdonaron a la donzella, Eyalea, et rescibieron la luego conssigo en la su gracia e en la so merçet como antes era.
Estando aun el rey Adrastro con el rey Ligurgo, llegaron le nueuas de los amigos de Pollinices como los de Thebas se guisauan pora salir a el a un fuerte passo. El rey Adrastro, quando aquellas nueuas oyo, fue muy alegre por ende, e mando luego por toda la huest que se guisassen e mouiessen dalli. Et el, e los otros reyes, e los sos altos omnes conortaron los al rey Ligurgo e a la reyna, su mugier, razonando les como eran reyes e uenien de reyes de muy alta guisa.
Empos esto espidieron se los unos de los otros e partieron se alli, pero salio con ellos el rey Ligurgo buena pieça del dia ante que se partiessen. Et desi comendaron se uno a otro mucho el rey Ligurgo e los sos al rey Adrastro, e a Polliniçes, e a Thideo, e a todos los otros reyes, e cuendes, e ricos onbres que y yuan. E partieron se alli: e fueron se Ligurgo e sus conpannas a su cibdat, e elrey Adrastro e la suya su carrera contra Thebas.
El rey Adrastro e sus conpannas, pues que ouieron gradecido mucho al rey Ligurgo e a la reyna, su mugier, todos quantos algos e plazeres les auien fechos e se espidieron dellos e de muchos sus omnes buenos que eran y, fueron su carrera derecha mientre pora Thebas. Et quando llegaron, fallaron los prados muy anchos e muy buenos, e posaron y. Et los de Thebas, assi como la estoria cuenta, non se assegurauan en so fecho: non por que ellos non fuessen grant yent, ca ellos fuera quisieran salir e auer alla su fazienda con los enemigos; mas non quiso Ethyocles, e deffendio gelo, e fizo les çerrar las puertas, ca el non auie miedo ninguno que su cibdat le pudiessen entrar por fuerça.
Los griegos, pues que uieron las puertas de la çibdat çerradas e que ninguno non salie a ellos, fincaron sus tiendas aderredor de la çibdat. Et pues que fueron assessegados alli e uieron que guerra non les salie de la çibdat, enuio el rey sos caualgadores que algareassen e corriessen toda la tierra de aderredor. Et ellos fueron, e robaron, e quemaron, e destroyeron quanto fallaron.
Et passo aquel dia; e desque se llego la noche, el rey Ethiocles puso sus guardas a las puertas por que dubdaua que por uentura quel non fiziessen traycion: por que auie y algunos, e aun por uentura muchos, que amauan mas a Pollinices, so hermano, que non a ell. E con tod esto nin durmieron toda la noche los de dentro nin los de fuera. Et los buenos caualleros que dentro eran que se preçiauan algo estauan se guisando de sus lorigas e de las otras sus armas, ca assi eran como çerteros que mester les serie ca ueyen que la yente menuda en grant miedo estauan de los de fuera ca les parescie grant el poder que trayen.
Mucho se trauaiaron los de fuera, que eran de la hueste del rey Adrastro, de fincar sus tiendas toda la noche e guisar las alli e sus faziendas otrossi como qui ouiesse y de morar en toda su uida. En tod esto andauan suso por los muros guardas del rey Ethiocles tanniendo bozinas e tronpas de guisa que las guardas non se adormiessen por que fuessen enartadas que non uelassen bien.
En tod esto llamo el rey Ethiocles sos ricos omnes e sus omnes buenos por tomar so consseio con ellos: como se pudiessen mantener contral rey Adrastro e contra so hermano, o si farien alguna paz entre si o si non. Et desque fueron ayuntados e les dixo su razon, demando les quel diessen y consseio yl dixiessen sus ueluntades de como tenien por bien. Et ellos respondieron le por palabras de muchas maneras, ca los de mas querien guerrear; et los otros -que eran ombres buenos, e entendudos, e sabios- non la querien, mas consseiauan al rey que se abeniesse con so hermano e non fiziesse ende al por que se non periurasse.
Yuro essora Ethiocles por los dioses en que el creya que el non farie tal partida del reyno, ca nunqua por y paz aurien en uno el e so hermano. Los onbres buenos e sabios que estauan y, con quien lo el auie, començaron le a culpar mucho diziendol que ellos se ternien por muy locos e minguados si se peryurassen por ello.
Vio la reyna Jocasta todas estas rebueltas e estos males en que sus fijos eran e sus yentes; e pesol ende mucho como le deuie pesar. Et llamo estonçes apart a so fijo Ethiocles, e dixol assi: «Creet a mi e non erraredes al mio poder, e es esto que uos consseio: que creades a uuestros altos omnes de lo que uos conseiaren. Et si assi fizieredes, faredes y como sabio, ca uos queredes deseredar uuestro hermano e toller le su tierra que deue auer por derecho. Et pora esto a mester grant seso pora poder salir con ello, e uos non sabedes los coraçones de los uuestros ombres; e si por auentura so consseio non crouieredes e nol tomaredes, podedes errar e caer en perdida.»
Quando Ethiocles oyo a su madre aquellas palabras, tanto ouo grant sanna que non sopo que responder. Et pensso en so coraçon, e el so penssar fue este, segunt que cuenta la estoria: que si guisar
lo pudiesse, ques querie uengar de los traydores quel querien toller su tierra. Pues entraron en su fabla los ricos omnes e los otros ombres buenos, entendudos, e sesudos con el rey Ethiocles, e fue la reyna Jocasta en el consseio. Et desque ouieron fablado en ello mucho e departido, finco de la parte de la reyna e de los ricos ombres en esto que acordasse Ethiocles con ellos, e quisiesse paz con so hermano, e la otorgasse.Ethiocles ouo muy grant pesar de lo que sos omnes le dizien, et dixo en el cabo que non farie y nada daquello quel ellos consseiauan, ca diz que el consseio era este: que assi como tenie el el sennorio, quel dexasse el so anno a so herno tener. Onde razonaua Ethiocles quel consseiauan mal e grant perdida e desondra; et demas que si el aquello fiziesse quel conseiauan e diesse el reyno al hermano, que quando all otro anno uiniessen que Pollinices ouiesse a tornar el reyno a el, que en essa misma contienda e periglo serien que estonces eran e que gele non darie; et que antes lo querie librar daquella uez que non andar cadanno en aquella contienda e en aquel mal.
Pero en el cabo ouieron le la reyna e los ricos omnes a fazer tornar en este acuerdo e en este consseio: que abiniessen con el rey Adrastro e con Pollinices como se partiesse el reyno, e tomasse Ethiocles la su part e Pollinices la suya. Et este acuerdo fizieron fazer por fuerça la reyna, e los ricos omnes, e los otros omnes buenos que non querien ser periurados por el una nin por el otra parte.
Passo aquel dia en que este acuerdo tomaron con el rey Ethiocles la reyna e los ricos omnes, e passo otrossi la noche desse dia. A la mannana, desque amanesçio e fue ya de dia, uinieron otra uez la reyna e los ricos omnes al rey; e sobrel acuerdo de la pleytesia que auien tomada ante noche, uinien a librar quien yrie con esta pleytesia. Et desque fablaron en esto, nombraron algunos de los ricos omnes que fuessen con ella. Et los ricos onbres escusaron se quanto pudieron e que non yrien alla, ca tenien que serien embargados de Pollinices por el omenaie que fizieran, e refusaron de yr alla.
Et la reyna Jocasta, quando uio que non auie y quien fuesse con aquella mandaderia e pleytesia, queriendo departir aquel mal entre sus fijos, dixo assi: «Pues que entre uos non a quien uaya en esta mandaderia, non ayades ende cuedado, ca esta pleytesia yo la quiero traer.» Et era la reyna Jocasta, assi como cuenta la estoria, reyna sabia; e tomo sus fijas amas, Antigone et a Ysmeyne -et cuenta otrossi la estoria que eran estas dos infantes muy entendudas, e muy sabias duennas, e muy corteses e enssennadas-, e guisosse con ellas pora yr todas tres al rey Adrastro e a Pollinices, so fijo. Et los ricos omnes, quando la reyna esto quiso, touieron que auien librado algo: ca era ella madre de amos, e que de amas partes la aurien grant uerguença e que farien por ella mas que por otro; demas que era ella reyna del reyno e sennora, como quier que sos fijos andauan en aquella contienda, e que ella farie entender meior que otro a Pollinices, so fijo, la razon e la pleitesia, e el fijo otrossi que la oyrie meior que a otro.
La regna e sus fijas guisaron se lo mas apuesta mientre que ellas pudieron, ass como conuenie pora yr a tal lugar, et
subieron en sos cauallos, e uinieron a la hueste de los griegos desso uagar passo e muy manssa mientre; e fizo lo la regna saber dantes a Pollinices. Et Pollinices, quando lo sopo, plogol mucho por ello, e salio la a rescebir al cabo de la hueste, et lleuola a su posada, e fizo lo luego saber al rey Adrastro. E desi sopieron lo por toda la huest, e fue muy grant el gozo que ende ouieron e muy grant el alegria que todos fizieron por ello, asmando que por uentura que por alli se estaiarie el mal de amas las partes. E beso estonces Pollinices a su madre e a sus hermanas por el luengo tienpo que las non auie uistas.Et por ondra del rey Adrastro touo Pollinices por bien quel fuesse uer su madre ante que el uiniesse a ella; e caualgaron luego e fueron se pora la tienda del. Et alli desçendio la reyna, e salio el rey a resçebir la; e entraron a la tienda, e souieron fablando de luego de so rescebimiento e sus razones unas e otras. Et alli uinieron luego los reyes e los cuendes que eran con el rey Adrastro e los otros altos onbres de la hueste a uer a la reyna e a sus fijas, de quien cuenta la estoria que eran muy fermosas duennas, e auien todos muy grant sabor de las uer: lo uno por la nobleza dellas, lo al pora aprender y los affeytes de las duennas dessa tierra e saber la su fermosura; et otrossi por el debdo que auien con Pollinices por cuya razon eran todos alli ayuntados e que librarien ellas y algo por que todo se pusiesse bien.
La regna como era sabia duenna, teniendo que quanto mas ayna fablasse en el pleito por que era uenida e quanto mas a priessa se librasse, que tanto mas ualdrie e tanto meior se abernie; et fablo luego en so pleito e en su messageria al rey Adrastro e a Pollinices, e conto les todo aquello por que ella e sus fijas eran uenidas alli. Et razonolo ella de guisa que lo entendieron muy bien el rey, e Pollinices, e Thydeo, e los otros altos ombres que alli eran ayuntados. Pues que la reyna ouo acabada su razon e lo ouieron entendudo, todos estauan callando e mesurando de como entrarien en la razon.
En tod esto adelantosse de los otros Thideo, e respondio primero que otro, e dixo assi: que esta abenençia que se non farie en toda su uida, ca bien sabien todos por çierto de como Pollinices auie a auer su parte del reyno como su hermano, et querie ende auer el sennorio del regno e la corona; e que el se matarie antes, ol toldrie otro la uida ante que al y fuesse et que Pollinices non ouiesse el reyno e la corona e el sennorio el so anno; e que si Ethiocles paz quisiesse auer con ellos, que touiesse las posturas que auien fechas entre ell e Polliniçes, e que el andidiesse la su uez un anno fuera de su tierra por tierras agenas a ganar prez e loor, et sobresto quel darie el rey Adrastro buenos fiadores por Pollinices que acabado el so anno a dos dias despues que diesse Pollinices a so hermano Ethiocles el regno e la corona. Et en este consseio se otorgaron el rey Adrastro e sus uarones, e que otra paz que non aurie y puesta.
Amphiarao, quando aquel acuerdo oyo, dixo a grandes uozes ante todos que aquello era locura de non querer aquella abenencia que la reyna et las infantes trayen. El rey Adrastro mando estonces al obispo Amphiarao callar; e yuro alli luego por sos dioses que si Ethyocles non touiesse la postura que entre si e so
hermano auie e aquella paz non quisiesse de como lo auie departido Thideo, que el que nunqua se tirara de la cibdat de Thebas fasta que la non ouiesse tomada por fuerça. Et aquel consseio fue fablado e departido fasta en la uiespera. Et al cabo dizen que la paz fuera dada e otorgada por la reyna Jocasta, e fuera tenida si non por un auenimiento malo que acaesçio como sera agora aqui dicho.En la çibdat de Thebas auie una bestia a que dizien thigre; e criaran la aquellas infantes, Antigone e Ysmeyne, hermanas de Ethiocles e de Pollinices, e auien gela enuiada en present bien del reyno de Egipto. Et es la thigre bestia muy braua e muy bruda de natura, mas pero aquella mucho auie dexado de la braueza e del brudo talent por que fuera criada en el palaçio del rey e en las camaras de las infantes, e era tornada como manssa. Et cuenta la estoria que la thigre es grant de cuerpo como un grant çieruo, e fuerte e braua assi como la bestia mas saluage que y a; a pies e piernas e rabo de leon, e semeiasse en esto con el; el rostro a luengo a semeiança de ombre caluo, segunt cuenta la estoria, et los cabellos luengos e luzios por su natura como si fuessen dorados. Et sobresto, segunt cuenta la estoria, que quando ella es sannuda e ua yrada, diz que nin serpient, nin leopardo, nin leon non es osado de la atender, ca luegol matarie. Et diz que contra esto que ella tan maliçiosa es e tan yrada que toda se torna a grant manssedunbre e aun a dulçura quando ella esta apaziguada e sin toda sanna, ca las tres grandes malicias della tornan se a grant plazer que a en ella. Onde diz que las otras bestias saluaies brauas que son en las seluas de tierra de Ethiopia, do ellas an natura de se fazer e beuir, que quantas a derredor dellas uiuen, todos se llegan a ella por la olor del baffo del so enssanello, que dizen que huele meior que otra cosa e ua tan aluen que un grant trecho de tierra, como media legua o mas, siente el olor.
Et tal diz que era aquella thigre que aquellas infantes criaran en Thebas, saluo ende que diz que auie oluidada la yra e que non auie en ella sanna mas que en un cordero. Et assi diz que andaua por los palacios del rey e de las infantes; mas dize aun que assi se andaua ella por alli entre los onbres e aun por la uilla como un galgo mansso, e que non fazien contra ella tanta desmesura por que sannuda la pudiessen tornar. Et amauan la mucho en la çibdat, ca toda la enllennaua daquel so buen olor. Et aun pone alli la estoria, como apodamiento del presçio della, que diz que por dar por ella çient marcos de plata e aun doro que non la darie el rey Etiocles; et que de mas que la amauan mucho toda la yent por la estranna fechura della que ueyen quando querien.
Aquella thigre de Thebas, andando se suelta por la uilla, dizen que oyo las grandes uozes e el grant roydo que fazien los de fuera que tenien çercada la uilla. E salio ella fuera a ellos a los prados
o la hueste estaua posada; et corrio luego alli o las mayores uozes oyo, assi como que se fuesse a assolazar, e segura entre los de la huest como si fuesse entre los de la uilla. Et la thigre non auie ydo mucho aun quando unos escuderos, que uenien de beurar los cauallos, la uieron; et cuedaron que saliera de las seluas e que era saluage, e dieron grandes uozes e corrieron a ella. La thigre estido se queda, segunt que solie como era manssa, e ellos llegaron e mataron la.Estonces los de la uilla que estauan por los muros e por las torres uieron como la matauan, e dieron grandes uozes, e dixieron lo al rey Ethiocles comol auien los de la hueste muerta la su thigre. Cogieron se estonces los sos caualleros, e subieron armados en sos cauallos, e uinieron alli o la thigre yazie muerta por uer la, et algunos dellos por catar la fermosura della e la semeiança que auie, ca eran ayuntados alli dotras partes e la non auien uista aun.
Et los de Thebas mataron muchos daquellos escuderos e prisieron muchos dellos; e algunos dellos que escaparon por su ligereza fuxieron a la hueste corriendo, e metiendo appellido, e dando uozes que los de la çibdat estauan fuera armados, e que segudaran a ellos e mataran los otros. Los de la hueste fueron luego prestos e armados por aquellas palabras, e salieron sin aquel ordenamiento que fazien los que en batalla quieren entrar. Et ellos e los de la uilla uinieron unos contra otros.
En las conpannas de parte de la hueste Thideo fue el qui primero uino delant. Otrossi el rey Ethiocles, quando los assi uio uenir, mando a los sos que non perdonassen a ninguno e que matassen en ellos por fuerça. Et alli ouo daquella uez grant batalla por la occasion de la muerte daquella thigre, ca murieron y muchos de la una e de la otra parte.
Et fue peor en ella a los de la villa que a los de huest, ca de quantos alla salieron todos los mas fueron muertos e presos. Et aun fuera les peor si non que se uençieron, e se acogieron a la cibdat, e se deffendieron y; mas aun por tod esto mas cometudos fueran si non fues por la reyna Jocasta que rogo a so fijo Pollinices que por Dios e por amor della que fiziesse su yent tornar a la huest. Et Pollinices por amor de su madre fizo lo: e fue e partio la lid, e fizo a los sos tornar se a la huest. Et fueron desta guisa partidos todos aquellos que alli se acertaron a lidiar; e cogieron se los del rey Ethyocles a la villa, e los de Pollinices a su huest.
Qvando los de la huest fueron tornados a sus tiendas, e se desarmaron el rey e los otros altos omnes, fablo la reyna Jocasta al rey Adrastro en razon de pazes, e dixo assi: que se querie yr, e que ella buscarie carrera poro metiesse
paz entre amos sus fijos, ca era muy quexada e muy triste por el desamor que entrellos auie; et que non pesasse a el, ca desto se querie ella trauaiar e cuedaua lo abenir. Respondio estonces el rey Adrastro a la reyna Jocasta sobresta razon, e dixol assi: que el querie que fuesse entre amos hermanos, Ethiocles e Pollinices, como Thideo lo auie departido, et que el que non era tenudo pora al, e que nin lo otorgaua el nin aquellos altos omnes que y eran con el.La reyna, quando esta razon oyo, pesol mucho de coraçon e espidios dellos. Et fueron se de la hueste ella e amas sus fijas; e salieron con ellas a compannar las Pollinices, e Thideo, e Partonope, rey de Arcadia. Et Partonope amaua mucho a la infant donna Ysmeyne, e era enamorado della por la su grant fermosura. Et quando la reyna e ellos llegaron a la puerta, salieron fuera los caualleros de la çibdat -todos desarmados contra ellos- a resçebir los e pora fazer les conpanna e ondra. Et demandaron alli Pollinices, e Thideo, e Partonope treguas e segurança de la reyna, e de sus fijas, e de la otra caualleria de la çibdat que alli salieran, que se tornassen seguros e en paz a su huest; e otorgaron lo todos de amas partes muy de grado. Et a so departimiento beso Pollinices muchas uezes e abraço a amas sus hermanas, e muchas uezes otrossi a la reyna, su madre, rogando les mucho affincada mientre que se trauaiassen de meter paz entrel e so hermano. E la reyna e sus fijas espedidas dellos, entraron se a la cibdat con sus compannas e fueron muy aconpannadas fasta los palacios del rey.
Aqui cuenta la estoria que dixieron algunos sobresto que Thideo, e Pollinices, e Partonope que entraran estonces a la cibdat con la reyna e con sus fijas, et fueron aconpannando las fasta las puertas del palaçio del rey, e que descendieron alli con ellas. De la otra parte dizen otrossi que los de la uilla, que lo auien oydo como eran dentro en la çibdat aquellos caualleros, que auien puesto de matar los quando se partiessen de la reyna e de las infantes e se tornassen; pero non lo sabien cierta mientre si eran y entrados. Mas aqui diz la estoria que non era Thideo tan loco que se metiesse desarmado entre sos enemigos, et que Polliniçes se fiasse en la postura e en la yra de so hermano que era muy traydor.
La reyna Jocasta, pues que se torno con la pleytesia del rey Adrastro e de Pollinices a Ethiocles, conto a el e a los principes que eran con el aquello que fallaua en el rey Adrastro, e en Pollinices, e en los de la su parte; e dixo les como nin ella nin sus fijas non pudieran y adobar ninguna cosa de paz nin de amor si el reyno non diesse a su hermano Pollinices, segunt las posturas que ouieran. Ethiocles, quando aquello oyo e lo entendio, dixo que nunca iamas serie que Pollinices ouiesse part en el reyno con el, e que fiziesse y quanto fazer pudiesse, ca nunqua serie dicho nin puesto en escripto que el con couardia fiziera ninguna pleytesia de paz.
Et en tanto fincaron alli estonces las razones entre la reyna, e Ethiocles, e sos grandes ombres que iamas non fueron. Et daquellos omnes buenos que eran
alli con ellos, unos ouo y a quien plazie daquella fortaleza del rey Ethiocles; otros a quien pesaua mucho e eran ende muy tristes, mas non pudieron y al adobar. La reyna e sus fijas, pues que en aquel fecho adobio ninguno non podien fazer de lo que ellas querien e tenien por guisado e por bien, fizieron lo saber a la otra part al rey Adrastro e a Pollinices.Otrossi los griegos, quando uieron que adobio non uenie y nin Pollinices non aurie el regno si non por contienda e por armas, non se tardaron luengo tienpo. Et un dia armaron se e guisaron se todos muy bien, e salieron al canpo contra la cibdat. Los de dentro otrossi, pues que aquello sopieron e ellos la pleytesia non querien, armaron se como los de fuera pora lidiar. Alli fue armado otrossi el obispo Amphiarao, et subio en una carreta de quatro ruedas que leuaua un cauallo muy bueno e muy preçiado, et fue con los de Gresçia pora lidiar el y tan bien como qual quier de los buenos caualleros e ayudar a sus griegos.
Et ayuntaron se las azes, e començaron se a ferir muy de rezio e sin toda mesura, et ell obispo Amphiarao en medio e firiendo como los otros caualleros que bien lo fiziessen. Et assi quiso Dios que alli o era la mayor priessa de la batalla que se abrio aquel ora la tierra duna grant auertura e fonda fasta en los auismos; e assi acaesçio que cayo dentro el obispo Amphiarao con so carro e so cauallo quel trayen, et muchos otros de los que estauan cerca del cayeron alli. Despues desto tornos la tierra a so lugar, e ayuntos, e parosse como antes era. Et Amphiarao descendio uiuo al infierno; et, segunt cuenta aqui la estoria, esto fue por deslealdat grant ademas que auie en el, ca diz que en todos los dias de su uida auie seruido a los ydolos e paladina mientre a los diablos.
El rey Adrastro non estaua daquella part o Amphiarao cayo en el auismo, mas era del otra part. Et luego que esse fecho de Amphiarao contescio, uino el mandado al rey quel dixo lo que auie contesçudo dell obispo. El rey oyo lo, mas non lo quiso creer; e cuedo que el mandadero que dizie mentira fasta que llegaron otros muchos que dixieron que uerdat era. El rey fue estonçes muy marauillado daquel fecho e daquella malauentura, et fizo luego tanner las bozinas e las tronpas por todas las azes, e mandar les ques tirassen afuera de la batalla. Et fue el rey Adrastro estonces en dubda, e muy triste, e en grant cuedado por aquel fecho tan estranno del obispo Amphiarao, ca, segunt diz la estoria, era so maestro, e so consseiero, e el omne del mundo en que el mas creye.
Et desque fueron todos tornados a sus tiendas, ayuntaron se los nobles omnes a la tienda del rey e fablaron mucho en aquel fecho de Amphiarao alli e por toda la huest; et otrossi fazien en la çibdat, que mucho se marauillaron ende todos. Et dixieron estonces los mas de los griegos que mal guerrear les fazie, e que poca folgura e ganançia auien ellos alli a auer mientre la tierra assi los soruiesse. Et sobreste fecho ouo en la hueste muchas palabras dichas e fecho grant mormurio; et departieron que mas les ualdrie tornar se a Greçia que non que los soruiesse alli la tierra a todos. E assi dizien los unos a los otros; mas pero esto non fue pregonado que se fuessen, ca dubdauan daquel periglo e que la tierra non los sor-
uirie ca non soruie a sus enemigos que eran dentro de la cibdat.En la cibdat auien muy grant alegria por la uentura que sabien que auien los de la huest; et los que estauan por los muros e por las torres por guardas llamaron toda la noche e dixieron a los griegos que se fuessen su carrera, ca perdudo auien el adeuino en que tenien su fe grand et grant conseio. E en estos dichos passaron toda la noche. Et esto dizien por el obispo Amphiarao con qui se conseiauan, a quien somiera la tierra dante dia. Et pues que perdudo auien el so adeuino que les dizie las cosas poro auien a passar, que era mala sennal pora ellos e ques fuessen dalli.
Otro dia mannana demando luego el rey Adrastro por los prinçipes que eran y con el e por sos ricos onbres pora tomar consseio con ellos que podrie el fazer que fuesse lo meior contra la su uentura que ueye assi periglosa, e dixo les assi: «Sennores, ¿que fare? ca en muy grant dubda so: lo uno que, si nos desfazemos esta huest fata que la cibdat de Thebas non ayamos presa e dexaremos la guerra, sera nuestra desonrra grant; de la otra part, so en dubda que nos non sufra la tierra nin ayamos uiandas dont podamos durar aqui tanto tienpo. Onde uos ruego yo agora que uos que me digades lo meior que uos ende semeia, ca yo non querria por ninguna manera que fiziessemos cosa por que la onra de Gresçia fuesse abaxada, nin otrossi la onrra e el prez de quantos grandes omnes oy aqui sodes ayuntados.» En este conseio fablaron mucho todos, e en cabo acordaron que se non partiessen dalli menos que la uilla non fuesse tomada ante.
Los griegos, pues que ouieron so acuerdo de morir alli todos antes que la cibdat de Thebas non prisiessen e ouiessen el reyno, touieron por bien que pues que el obispo alli moriera, que fiziessen y luego otro. Et fizieron le e alçaron le en logar de Amphiarao pora fazer con el sos sacrificios a sos dioses, a quien preguntassen por sus faziendas e sus auenturas. Et por que non sabien aun qual serie aquel que fuesse pora en lugar de Amphiarao, cataron por toda la huest qual serie aquel que fuesse meior pora auer tal sennorio, ca muchos eran y los sabios omnes e muchos los del grant saber. Et entre todos ouo y dos, e dizien all uno Melampo e all otro Teodamas. Et pero destos dos sabios, Melampo e Theodamas, dexaron a Melampo por que era uieio e non podrie soffrir tan bien el trauaio daquella dignidat; et tomaron a Theodamas por so obispo: lo uno, por que era mas mancebo e mas guisado pora soffrir el trauaio daquella dignidat; lo al, por que auie seydo sienpre desciplo de Amphiarao.
Pues que los griegos ouieron obispo, dixieron e pusieron lo por firme que nun-
qua iamas se partirien dalli por ninguna guisa fasta que la cibdat presa non fuesse. Et assi se asseguraron pora fincar y, ca dixieron que muy mayor onrra les uernie de la fincada que non de la yda. E de como auien sofrido ya poro uinieran fata alli grandes lazerias de frios, e de calenturas, e de sed, e de contiendas, poro les acaesçieran que lo sufriessen alli, ca affechos eran ya a ello todos los de la huest; de mas que los de la çibdat se affazien a salir a torneos, e se matauan los unos de fuera, los otros de dentro, assi como de yentes que non auien cuedado de si.Agora dexamos aqui las razones de los pesares e de las otras batallas que estas yentes ouieron fasta aqui, e diremos de lo que y se fizo dalli adelant.
Cventa aqui la estoria que despues dotras contiendas muchas e batallas que ouieron e torneos fuertes los de la hueste de los griegos con los de la cibdat de Thebas, que en el cabo que ouieron una grant batalla e muy fuerte; et diz que murio en ella Thydeo, el buen cauallero tan bueno por si e tan ardit que aun oy en dia fablan del las escripturas. Despues daquello fue muerto Parthonope, que era rey de Arcadia. Otrossi murio en essa fazienda Ypomedon; e este fue affogado en el agua andando enpos sos enemigos matando en ellos.
En este logar razona la estoria e diz que el sabio que esta estoria conpuso e dicto que se non quiso trauaiar de fablar en este lugar dun rey que fue en aquella huest que ouo nonbre Dario, por que diz que sabie que la uilla auie a ser perduda en el cabo, e fablando desto que se farie grant la estoria e las razones della. Onde diz que dexo alli aquella razon estar e de retraer otras muchas cosas que podrien uenir en esta estoria, et trauaios el conponedor della de dexar lo al e uenir al cabo de la estoria; e diz ende assi:
Despues de todos aquellos auenimientos que dichos son en esta estoria de Thebas, lidiaron Pollinices e Etiocles, amos hermanos, e mataron se. E dezir uos emos en que guisa: lidiando amos estos hermanos, auiendo so iosta un por otro, assi fue el andança de Pollinices que dio una espadada por medio del cuerpo a so hermano de guisa que Ethiocles fue ferido de muert. En tod esto Pollinices cato el colpe que auie fecho, e uio salir del cuerpo de so hermano la sangre, et ouo ende muy grant pesar e tomol grant dolor al coraçon por ello por que assi auie ferido a so hermano; e descendio luego de so cauallo. Et tan grant fue la piedat quel uino al coraçon por derecha natura de sangre quel començo a abraçar, e a besar, e llorar por el muy grieue mientre.
Pero Ethiocles yazie aun uiuo e en so acuerdo, mas sentie como era ferido de muert. Et con muy grant pesar que auie por que murie assi e sin uengança, asmo de como farie el all hermano yl matarie, e que se uengarie daquella guisa, ca alli o yazie todo era lleno de sanna e de mal
talent. Et non lo ueyendo Pollinices nin se guardando del de tal cosa, ca nol semeiaua guisado estando en aquella manera, endereço su espada, e alço le la loriga muy quedo, e puxo la espada, e diol con ella por el uientre. Et murio el, e murio Pollinices otrossi; e desta guisa murieron amos hermanos. Et en cabo de su uida dixo Pollinices estas palabras: «Hermano Ethiocles, yo mate a uos con derecha caualleria, e uos matastes a mi a trayçion, faziendo yo duelo sobre uos; e morimos amos hermanos desta guisa.»Pves que los de la huest e los de la uilla oyeron como Ethiocles e Pollinices eran muertos, dieron de amas partes grandes uozes e començaron a fazer muy grandes llantos e grandes duelos. Et los de la uilla eran tan escarmentados de los de la hueste que non sabien que fazer contra ellos. Et so acuerdo fue este: que tomaron el cuerpo de Ethiocles, que uuiaron arrebatar, e fuxieron con el pora la uilla.
Estonces el rey Adrastro, que fazie muy grant duelo de parte de Polliniçes, quando uio a los de Thebas coger se todos a la cibdat fuyendo, mando dezir por toda la huest que fuessen todos tras los de la cibdat de Thebas, et matassen en ellos quantos pudiessen por fuerça, e que los non dexassen fasta dentro en la uilla. Et ellos fizieron lo; e a la puerta de la uilla tornaron sobre si los de Thebas e firieron otrossi. E fueron alli muertos tantos de la una e de la otra part que diz la estoria que non serie qui cuenta les pudies dar. Et los de la cibdat, que estauan por los muros e por las torres, echauan piedras e maderos grandes sobre los griegos que a las puertas llegauan, e matauan los. Et duro esta batalla de quando la començaron fasta en la tarde; et tan fiera mientre se firieron de amas partes, e tantos los colpes, e tan afincada la batalla, que quando la noche llego, que de amas las partes todos fueron muertos, saluo ende muy pocos, et aun aquellos que fincaron por la noche que los estoruo de lidiar.
Estonces el rey Adrastro tiros atras muy quebrantado, et muy triste, e con gran dolor por sos reyes e sos prinçipes que auie perdudos alli en aquella batalla. Et yazien todos alli muertos de buelta con el comun de la otra yente, saluo ende Capneo que era muy bueno e fardit. El rey Adrastro enuio estonces a Argos un cauallero que era ferido e tenie una lançada; e mandol que dixiesse en la çibdat, e por el reyno, e por toda Gresçia el dolor, e el quebranto, e la mala uentura que alli auie contesçido.
Los de Thebas fueron alegres con la noche que llego, por que pudieron çerrar sus puertas, ca tanto eran espantados del grant quebranto que auien tomado que diz que si un poco ouiese durado mas el dia, que todos los de la uilla cuedaran seer muertos o presos. Otro dia en la mannana guisaron al rey Ethiocles su sepultura e soterraron le luego, llorando con mucho duelo e mucho llanto que fazien todos, e mucho ademas la reyna Jocasta e las infantes, sus fijas, e las otras duennas.
Enpos esto fablaron se los altos ombres, e dixieron que les conuenie a fazer rey que touies la tierra a derecho. Eston-
ces, auudo so acuerdo entre todos, alçaron por rey un cauallero bueno e anciano a que dizien Creon. Et Creon, pues que fue alçado rey, fizo uenir delante si todos los de la uilla; e demando les a todos quel ayudassen doro, e plata, e de uestiduras por que pudiesse mantener el poder en quel ponien, e touiessen la uilla, e la deffendiessen a los enemigos. Et el comun de la uilla ayuntaron se todos, e uinieron al rey, e dieron le lo que les el demandoEl mandadero del rey Adrastro, assi como llego a Grecia e uino al reyno e a la cibdat de Argos, dixo luego a las duennas dessa çibdat el fecho del rey, e del obispo Amphiarao, e nueuas de toda la huest. Et ellas, quando aquel mal oyeron, fueron ende muy tristes e aun mucho yradas, segunt la estoria diz. Et donna Argia et donna Deyphila, fijas del rey Adrastro, enuiaron luego dezir aquellas nueuas por toda tierra de Grescia. Et ellas fizieron muy grant duelo por sos maridos e por so padre, ca non auien otro conort nin otro bien.
Empos esto ayuntaron se luego todas las duennas del reyno de Argos pora auer so acuerdo de como deuiessen fazer. Et desque fueron ayuntadas e se fablaron e se consseiaron, fue so acuerdo que fuessen ellas mismas a Thebas, e connosçrien sos maridos e sos amigos que eran muertos, e que los soterrarien segunt era su costumbre.
Pves que entre las duennas del reyno de Argos, e aun de Grecia, e daquellas otras que y eran fue tomado el acuerdo de yr a Thebas, otorgaron las infantes, fijas del rey Adrastro, que era muy bien de yr alla e que yrien con ellas. Et sobresto guisaron se todas, e mouieron dalli, e començaron su carrera contra Thebas; e yuan descalças e con grant tristeza. Aqui razona dellas la estoria desta guisa: alli podriedes uer marauillas de hueste de duennas, ca tantas eran y de maneras departidas que toda la tierra yua cubierta dellas. Et desque entraron en so camino e començaron a yr, de guisa andidieron que llegaron a sus iornadas acerca de la cibdat de Thebas e acerca de las tiendas de los griegos.
Et los griegos estauan estonces guisados todos e las tiendas uazias. Et el rey Adrastro fincaua de como se puede entender seyendo su yente destroyda, saluo ende ell e el rey Capneo que fincauan a uida con ya quantos de los sos e los otros de la hueste. Et quando las fijas del rey Adrastro e las otras duennas de Grecia con ellas assomaron a la huest, marauillaron se mucho el rey Adrastro e Capneo quando uieron tantas duennas. Et dixo Adrastro a Capneo: «Marauillo me mucho daquella conpanna que ueo, e ¿que puede ende ser?» Respondio estonces Capneo e dixo: «Semeian me duen-
nas e donzellas, e tal conpanna me paresçe que uiene alli.»Estonces salieron amos con sus conpannas, e fueron contra ellas por saber quien eran e dont; e en esto dexaron sus tiendas como yermas, ca todas sus yentes auien perdudas. E quando las duennas otrossi uieron los dos reyes uenir contra si, luego connoscieron quien eran: las infantes a so padre, el rey Adrastro, por sus armas e por las sennales dellas e por la senna; et connoscieron otrossi ellos a ellas. Estonces començaron a fazer grandes gozos de amas las partes, por que eran todos unos. Mas pero quando el rey Adrastro uio sus fijas e las connosçio de tod en todo que eran ellas, tan grand fue el dolor que ouo en so coraçon que estido en ferirse por medio del cuerpo con su espada si non que corrieron sos caualleros que lo uieron e gela tollieron de las manos.
El rey Adrastro, pues que sus fijas connoscio e uinien ya acerca, començo a dar grandes uozes e a sospirar; e dixo que mucho era triste e se tenie por malandant por que el e sus onbres non murieran alli con sos yernos. Pues que ellos e las duennas llegaron muy de çerca unos a otros, descendieron los reyes e los caualleros a ellas, e rescibieron se todos faziendo muy grant duelo en lugar de muy grant gozo, qual deuiera seer si buen sentido y andudiesse de amas las partes de Grecia e de Thebas. Desque quedaron del duelo, dixieron las infantes a so padre e a las otras duennas: «Sennor, bien de Grescia sopiemos nos las malas nueuas, e somos aqui uenidas a Thebas a dar sepulturas las unas a los maridos, las otras a los amigos, las otras a los parientes, e todas a todos, e soterrar los. E despues los que fincauan uiuos que los uengarien quando Dios quisiesse.» En tod esto uinieron se ya, e cogieron se a las tiendas de la huest, e ouieron todas las duennas sus posadas e aluergaron. E passo aquella noche daquella guisa.
Otro dia en la mannana el rey Adrastro uio uenir los caualleros e los sergentes, grandes conpannas, e bien armadas e en sos cauallos. Et el rey cato los como uenien, e caualgo en so cauallo, e salio ayna contra ellos. E al primero dellos que encontro preguntol dont eran, e quien era so sennor, e dont andauan. Et respondieron le ellos que era so sennor el duc de Athenas que passaua por alli, que yua sobre un so omne que tenie del tierra e castiellos, e se le alçaua con ello, e dizie que non tenie del nada. El rey Adrastro, quando oyo como el duc de Athenas uenie, plogol mucho, e caualgo adelant fasta que uino al duc alli do estaua entre su conpanna. Et luego quel uio, descendio del cauallo, e finco los ynoios antel, e yunto las manos e alço las, e rogol que por la su piedat quel ayudasse yl socorriesse.
Fue entonces el duc e rescibiol muy onrrada mientre como a rey, e tomol por la mano, e alçol suso. Et souieron e fablaron; e conto el rey Adrastro al duc ell auenimiento e el desbarato poro auie passado, et de como eran alli uenidas las duennas de so regno pora auer sos maridos, e sos amigos e sos parientes que yazien alli muertos, e soterrar los. «Et
entiendo yo bien e selo, que maguer que los nos queremos leuar dalli o yazen, que nos los querran defender los de la cibdat; et yo non tengo tantas yentes por que dellos los pueda lleuar por fuerça.»Respondiol estonces el duc, e dixo quel ayudarie quanto pudies; et yuro que si los de Thebas les quisiessen contrallar los cuerpos que los non soterrassen, que el los destroyrie e non se tardarie y. Et enuio luego dos mandaderos al rey de Thebas que diesse al rey Adrastro los cuerpos que yazien muertos ante su cibdat. Los mandaderos fueron e recabdaron el menssage de so sennor. Et el rey, quando aquella mandaderia oyo, fue muy sannudo, e respondio muy yrada mientre a los mandaderos del duc, e dixo les que por so sennor que non farie y ninguna cosa.
Qvando el duc de Atenas oyo las palabras que los sos menssaieros le dixieron del rey Creon, fue muy sannudo en su ueluntat, e mando luego a sus yentes que se armassen, e fues derecha mientre pora Thebas. Et el rey Adrastro uino a la huest a sus duennas, e tomo las, e leuo las contra Thebas. El rey Creon mando entonçes a sus yentes sobir en los muros e en las torres, e que fuessen y quantos en la uilla eran, ca ya el non tenie tantos por que osasse salir fuera pora afrontar se por armas con los de la huest. El duc traye su yent bien mostrada pora fazer bien, e uino luego a los primeros muros pora conbater. El rey Adrastro e Capneo otrossi llamaron cada uno sus yentes, e dixieron les que conbatiessen alli muy derrezio, et tanxiessen bozinas e tronpas e todos los otros estrumentos que trayen, e fiziessen muy grant roydo. Et las duennas mismas de Grecia uinieron alli estonces a los muros muy yradas a buscar los cuerpos de sos amigos.
Estonces el rey Capneo, que era buen uaron en armas et bien ardit, cato tod el ardiment de los de dentro e el guisado que mostrauan, e uio que essos de dentro que non podrien sofrir a los de fuera. Et començo el estonces a sobir suso por una escalera que auien los de la huest alçada alli por fuerça. Alli llego estonces el poder de los de dentro, e derribaron una piedra sobrel, e açertaron le en la cabesça; e fue el colpe tan grant quel crebaron el capiello de fierro e la cabeça, yl esparzieron los meollos por tierra. E assi murio el rey Capneo que el rey Adrastro amaua mucho.
Alli ouo estonces grandes duelos fechos por el rey Capneo; e troxol dalli a la huest el rey Adrastro, e fizo el mismo duelo sobrel muy afincada mientre. Et cuenta la estoria que tanto ouo el dolor e el quebranto por ell que quisiera quebrar por el cuerpo, e estido por salir se le el alma de la grant tristeza.
Et mientre que aquel duelo fazie el rey Adrastro, uinieron las duennas de Greçia a los muros de la uilla con el duc. Et troxieron picos e otros estrumentos muchos, e fizieron por fuerça a los de los muros e a los de las torres que se tirassen ende. Et ellos llegaron a los muros, e cauaron con los picos, e derribaron ende
una grant pieça e fizieron un portiello poro entro el duc con toda su caualleria. Et el rey Adrastro dexo el duelo, e uino alli, e entro con el duc; e lidiaron alli ellos e los de la uilla. E fue fecha y muy grant mortandat, e mucha ademas en la yent menuda de los de dentro. Et alli fue muerto el rey Creon antel rey Adrastro.Estonces fizo el duc poner fuego a toda la uilla; e fue toda quemada e todas las torres de la uilla quebrantadas. Mando otrossi el duc tomar la reyna Jocasta e amas sus fijas presas, e a otras duennas e donzellas; e lleuo las en su prision pora fazer dellas so uoluntad. Et los aueres e los pannos preciados de la uilla partio los a sus conpannas.
Pves que los ombres fueron alli muy ondrados en sos duelos e en sos llantos, soterraron los cada un alto omne en su sepultura. Et tan grandes fueron los duelos que ninguno non los podrie contar, segunt diz la ystoria, nin la sepultura de cada uno non la conto ninguno nin la sopo. Mas en cabo tomaron los cuerpos de los dos hermanos, de Ethiocles e de Pollinices, e por el mandado del rey Adrastro quemaron los en uno. Et las llamas alli o salien de los cuerpos en uno partieron se, e desi uenien unas contra otras e combatien se, e desi partien se otra uez, e desi tornauan e conbatiensse. Et cuenta la estoria que esto era muestra de la grant mal querencia que ellos auien en uno. Et los que lo uieron ouieron ende grant marauilla, e dixieron assi: que si aquellos hermanos uiuido ouiessen, que nunqua paz ouieran entre si en quanto uisquiessen.
Tomo estonces Deyphila el cuerpo de Thideo, so marido, e fizo sobrel muy grant duelo. E quando los cuerpos de los altos omnes fueron ayuntados en uno, fizo les fazer el rey Adrastro muy ricas sepulturas. Et los altos omnes que y fincauan uiuos conortaron las duennas de Greçia como onbres buenos e sabios.
La mugier de Thideo auie un fijo quel fincara deste marido, e dizien le Diomedes; e salio omne ualient e fuerte, assi como diremos adelant. Et aquel infante Diomedes conortaua mucho a su madre e al rey Adrastro en quanto el uisco, e assolazaua los e confortaua los a amos. El otra infante, donna Argia, lloraua mucho por Pollinices, a quien ella querie muy grant bien, e era muy triste por quel non fincara del fijo nin fija con quien se conortasse. Las otras duennas otrossi fazien muy grant duelo por sos maridos, e sos amigos, e sos parientes.
Pves que los griegos ouieron soterrado sus muertos, dixo el rey Adrastro al duc de Athenas que se querie yr pora su tierra, e leuarie las duennas e las donzellas a sos logares. Respondio entonçes el duc al rey que lo tenie por bien; e gradecio el rey al duc quanto le alli auie fecho. Et espidieron se alli unos dotros, e partieron se, e començaron a yr se cada unos pora sus tierras. Et lleuo el duc pora su tierra sos presos e toda su caualleria, e yuan todos muy ricos de los aueres de Thebas.
El rey Adrastro metiosse a la carrera con grandes conpannas de sus duennas.
Et segunt cuenta la estoria, lleuara los cuerpos de los que uinieran alli con el cada uno a su uilla si fazer lo pudiera; mas non le auie fincado cauallero ninguno, si non las duennas que por el quebranto de los duelos de la luenga carrera non se podien ayudar. Et desta guisa se torno ell rey Adrastro a su tierra, o el non uisco mucho despues, mas murio muy ayna, pues que alli llego, tamanno fue el quebranto quel aquexo el coraçon por los males que tomo en Thebas en las muertes de sos amigos e en lo al.Fue la cibdat de Thebas començada a poblar andados del comienço del mundo, e de quando Adam fuera fecho, tres mill e quatrocientos e cinquaenta e dos annos, segunt los hebreos; et segunt los setaenta trasladadores, tres mill e ocho cientos e ochaenta; et del sennorio de Josue, ueynte. Et assi como fallamos por dichos de sabios en estorias departidas, reynaron en essa çibdat de Thebas e en el so reyno estos reyes: Cadmo, e fue este el que la poblo primero, assi como es ya contado en esta segunda parte de la General Estoria. Los otros: Pentheo, Athamas, Amphion, Zetho; otro Amphion, el segundo; Layo, Edippo, Ethiocles. Et duro esta cibdat de Thebas en so estado bueno, en que reynaron y aquellos reyes sobredichos, dozientos e dos annos.
Et fue esta Thebas quemada e destroyda andados de quando el mundo fue criado e Adam fecho, tres mill e seys çientos e quarenta e tres annos, segunt los hebreos; et quatro mill e setaenta e dos, segunt los setaenta trasladadores; et de Noe e del so diluuio mill e nueuecientos e ochaenta e siete, segunt los hebreos otrossi; et mill e ochocientos e ueynte seys, segunt los setaenta trasladadores; et de Abraham sieteçientos e çinquaenta e seys, segunt los hebreos e segunt los setaenta trasladadores.
Et aqui se acaba todo el fecho de la cibdat de Thebas, assi como fue fasta a aquel destroymiento; ca empos aquello fue poblada otra uez, cuemo lo contaremos aqui en el cabo de la su ystoria. Et lo dent adelant en lo que uerna en esta estoria enpos esto se contara si alguna cosa de contar y ouo. Et lo que fasta aqui es ende dicho, contamos lo nos segunt que lo fallamos en la estoria del lenguage françes e en otras.
Despues desto los pobres que fuxieron de Thebas e los que fincaron de la batalla ayuntaron se, e poblaron la cibdat lo meior que ellos pudieron; e assi fue cobrada Thebas la destroyda. Et por la desondra de lo passado mudaron le el nonbre dantes, e llamaron la Estiues en el so lenguaie. Et dize la estoria que assi la llaman agora.
Del xxv anno fastal treynta del sennorio de Gedeon non fallamos al que dezir aqui, e en los fechos de Thebas e en sos auenimientos passaron. Andados treynta e un annos del sennorio de Gedeon, murio Ramesses, rey de Egipto, e regno enpos ell Amenophes. Ell treynta e dos anno en estos fechos passo. Andados treynta e tres annos de Gedeon, juez de Israel, murio Pannias, rey de Assiria, et reyno
enpos el Sesarnio ueynte nueue annos; et fue este el xxiiij rey daquel reyno.Andados treynta e quatro annos de Gedeon, juez de Israhel, Minos, rey de Creta, era princep de grant coraçon e rey muy guerrero; et gano la mar de aderredor de aquella su ysla, que era muy grant, e fue sennor dessa mar. Et assi como cuenta Paradio, conpuso el estonçes leyes que dio a sus pueblos de Creta poro uisquiessen. Et la estoria de los fechos deste rey Minos es grant e de grandes fechos que acaesçieron en tienpos departidos. Onde por que Eusebio e Jheronimo dizen aqui esta estoria del rey Minos, e contar la emos en el fecho del minotabro, cuyo auenimiento contescio en dias de Abimalec, juez de Israel, que uino terçero deste Gedeon.
Andados treynta e cinco annos de Gedeon, fue dado por estranno e noble en sos fechos Thamiro, fijo de Amon, que era Juppiter, el de las arenas, assi como cuentan Eusebio e Jheronimo e los autores de los gentiles. Del xxxvi anno del sennorio deste juez en los fechos que aqui son dichos passo.
Andados xxxviij annos dell sennorio de Gedeon, assi como cuenta Palephato, los lauffitas e los centabros, caualleros muy nobles de Tesalia, fueron en este tienpo del acabamiento de Gedeon, juez de Israhel. Et lidiaron en uno; e la su contienda e aquella su batalla contescio sobre casamiento que fazie Piritoo con una duenna que auie nonbre Ypodame. Et assi como cuenta Ouidio, era ella del linnage de los centabros. Mas por que la cuenta desta batalla uiene en las razones del destroymiento de Troya, dexamos de dezir la aqui e contar la emos en aquellas razones de Troya.
El xxxix anno del sennorio de Gedeon en estos fechos passo; e non fallamos en las estorias cosas de dezir que en el contesciessen, saluo ende que se acabaron en esse anno sietecientos e setaenta annos del nascimiento de Moysen.
Andados quarenta annos de la su alcaldia e del so sennorio, murio Gedeon, juez de Israhel. Et fue esto andados de quando el mundo fue criado e Adam fecho, tres mill e seysçientos e cinquaenta e nueue annos, segunt los hebreos; et tres mill e ochaenta e siete, segunt los setaenta trasladadores.
Agora dexamos aqui todas las otras razones, et tornaremos a la estoria de la Biblia e contar uos emos de Abimalec que fue el quinto juez de Israhel.
Despues de la muerte de Gedeon, començo Israel a oluidar a so Dios, como dixiemos en otros lugares ante
desto en las estorias deste libro de los Juezes; et tornaron se essos de Israel en sus costunbres malas e en aorar ydolos.Et salio Abimalec, fijo de Jeroboam, aquel que fiziera el en Sichen en la barragana que ouiera nonbre Droma; e fuesse dalli de Effra, o estaua con so padre demientre que el fue uiuo, e uino a Sichen a los parientes de su madre. Et ayunto los a todos e dixo: «Parientes, preguntad a todos los de Sichen que qual es el meior entre auer por sennor a todos los setaenta fijos de Gedeon o el uno solo. Et mesurat en esto otrossi como uuestro huesso e uuestra carne so yo, e natural daqui, e tan uuestro pariente como uos sabedes.»
Sos cormanos parientes de su madre mesuraron en esta razon, et fablaron de Abimalec a los omnes de Sichen, e contaron les aquellas razones que Abimelec les dixiera. Et dixieron les como era so hermano e omne con quien auien tanto debdo, et mouieron los assi que los troxieron a fazer lo que ellos querien. Et yuraron le alli todos, segunt que dize maestre Pedro, e rescibieron le como por su cabdiello, e dieron le setaenta quintales de plata. Otros dizen que cargos del tesoro del so templo de Baal Beherith, o aorauan so ydolo que era la nemiga por que Dios se assannaua contra Israhel. Et el con aquel auer cogio de los omnes pobres e uagantables de las plaças una pieça que fueron con el, e tornosse a casa del padre a Effra a su natura.
Et llego a sos hermanos, fijos de Gedeon, e mato los todos sobre una piedra si non uno que dizien Joathan, que era el menor de todos, que dize que se escondio e fuxo. Et cuenta Josepho que tomo ell el sennorio de sos hermanos por esta fuerça, e ques fizo llamar sennor, e que se mostro por tal fascas por sennor pora en todas las cosas que fer quisiesse en logar de sus hermanos que eran lindos.
Et esto fue cosa que touieron por muy mala e muy cruel todos los omnes buenos, que eran adelantados pora fazer iusticia e derecho en el pueblo. Et ayuntaron se estonces todos los de Sichem e todas las conpannas de la cibdat de Mello quando lo oyeron, et fueron e alçaron le por sennor, e aun diz la estoria de la Biblia que por rey; e fue esto çerca un robre que estaua en Sichen.
Pves que Joatan, so hermano, sopo estas nueuas, uino al mont e subio en la cabeça dell, et llamo a grandes uozes contra los de Sichem e contra todos los pueblos dessa tierra que estauan y -ca dize Josepho que se ayuntaron y todos a una grant fiesta que fazien alli aquel dia todos-, e dixo les assi: «Varones de Sichem, oyt me si uos oya Dios, e ascuchat me todos.» Et ellos ascucharon; e desque callaron, dixo les assi:
«Ayuntaron se una uez todos los aruoles de las seluas a conceio pora unciar e conssagrar a alguno dellos, e fazer le rey sobre si. Et dixieron a la oliua como en uez de omne: 'Sey tu nuestro rey.' Respuso les ella '¿Como podria yo dexar mi grossura de que husan los dioses e los ombres, e es a grant pro e a grant seruiçio de todos, e uenir a seer rey entre los fustes?' E la oliua non quiso ser so rey. Pues que la oliua lo non quiso, dixieron lo a la figuera; e respuso les ella otrossi
que non podie dexar su grossura nin sus frutos que leuaua muy sabrosos de comer, e yr seer rey entre los aruoles, e que lo non farie. Desi dixieron lo a la uit, e respuso les ella otrossi a aquella manera, e dixo les: 'Non dexaria yo de criar mio uino, que es a seruiçio de Dios e alegra los omnes. Et meior es esto, e mas lo quiero yo que ir ser rey entre los maderos.'»Et a aquel conceio uinieron muchas naturas de aruoles. E auie y uno a que llaman en latin rampno, e cuental Josepho por aruol, ca dize assi que entre todos los maderos este espino rampno solo a natura de echar fuego de si. Et dixo les Joathan a los de Sichen que pues que aquellos otros aruoles buenos non quisieron reynar, que conuidaron a rampno con ello. Et respuso les el: «Si por uerdat me alçaredes rey, uenit et folgat so la mi sombra.» Et enpos esto que les dixo que si non quisiessen, que saliesse fuego del rampno e que quemasse los cedros del Libano.
Et cuenta Josepho que les dixo assi despues en esta guisa: «Et esto non tengades que uos lo dix por razon de reyr, mas por muchos bienes que uos fizo Gedeon, mio padre, quel galardonades uos agora de guisa que es despreçio de todos aquellos que fuestes en matar le sus fijos, e de todos los que alçastes por rey a Abimalec, nin le tenedes por rey. Et agora uos, si derecha mientre e sin pecado alçastes a Abimalec rey sobre uos e si bien fiziestes contra Gedeon e contra su conpanna de los que auemos derecho de heredar por el, uos lo entendedes assaz ca omnes entendudos sodes.
Et si uos otrossi bien gualardonardes a los suyos los bienes que uos el padre fizo, que lidio por uos e metio su alma a periglo por librar uos de mano e de poder de los de Madian, a uos que uos leuantastes agora contra companna de mio padre yl matastes setaenta fijos uarones sobre una piedra, et alçastes rey a Abimalec, fijo de su mançeba, sobre los que morades en Sichem por que es uuestro parient: si bien lo fazedes, uos lo iudgat. Et si con derecho e sin mal estança lo fiziestes, uos lo uedes e escoget y lo guisado. Et si bien es, alegrat uos oy con Abimalec, e alegre se Abimalec conuusco. Mas si con tuerto y andudiestes e nemiga y fiziestes, fuego salga de Abimalec que queme a todos los que morades en Sichem e al castiello de Mello; et otrossi salga fuego de los uarones de Sichen e del castiello de Mello que trague e suma a Abimalec.»
Pues que les esto ouo dicho, fuxo e fuesse pora Aberraran; et ante miedo de so hermano Abimelec, alli moro por los montes a escuso, que non osaua parescer antel.
Reyno Abimelec sobre Israhel tres annos; et a cabo daquellos tres annos por muchas nemigas que fazie este Abimalec en el pueblo de Israhel metio Dios spirito muy malo entrell e los de Sichen. Et segunt dize Josepho, eran ya los de Sichen muy repentidos de la muerte de los fijos de Gedeon, e pesaua
les mucho della; et començaron a dar a Abimalec por malo, e tornar en el la nemiga e la mal estança de la mortandat de los setaenta hermanos que matara el, et otrossi en los principes de Sichem quel ayudaran. Et tanto fueron yendo en esta desabenencia, e discordia, e en este desamor quel echaron de la cibdat e aun de su linnage, segunt dize Josepho.Et ell otrossi trauaiauasse de buscar les mucho mal, e correr los, e encerrar los, e apremiar los. Et ellos pusieron atalayas por somo de los montes contra ell, por que fazien ellos estonces otrossi sus nemigas a ell. Et sobresso de mientre que catauan si uenie el e se guardauan del, furtauan e robauan los caminos, e despoiauan a todos los que passauan. Et sopo lo Abimalec. Et cuenta Josepho e maestre Pedro que era al tienpo de las uendimias, e non osauan los de la cibdat salir a uendimiar por miedo de Abimalec que uernie sobrellos.
Mas uino estonces a ellos un prinçep que auie nombre Gaal, fijo de Obeth, con grant conpanna de sos parientes e otros armados, e llego a Sichem. Los de Sichem rogaron le que estudiesse alli e los guardasse fasta que uendimiassen; e el finco con ellos. Los de Sichem salieron estonces a sus uendimias, e Gaal con ellos con sus ombres armados; et cogieron sus uendimias, pero con rebata, e coceando las huuas, e dannando las vinnas con miedo que auien de Abimalec.
Et desque ouieron fecha su uendimia e collecha a su cibdat e estauan ya seguros con ella, fueron todas las conpannas cantando a quirolas al templo daquel so dios cuyo ydolo aorauan. Et maldizien a Abimalec demientre que seyen a comer a cada uno de los maniares e de los beueres que les dauan; e dixo les aquel Gaal, fijo de Obeth, como con sanna: «¿Quien es este Abimalec e aquella Sichem de quien tanto fablades, e fazer le emos seruicio? Et ¿non es aquel el fijo de Gedeon que fuxo e dexo a Zebul, so sieruo, princep sobre los nobles de Emor? Et so fijo es, mas sabemos como. Onde ¿por quel seruiremos nos?» E desi dixo assi: «Ho, agora metiesse alguno este pueblo en mio poder, e yo toldria a Abimalec deste miedo.»
En tod esto, segunt cuenta Josepho, uinien omnes de Abimalec a correr la uilla. E muchos de los poderosos que morauan en ella, que sabien bien los lugares de las celadas, diz que mataran y muchos de aquellos omnes de Abimelech a escuso si non por aquel princep Zebul, que dexara y Abimalec en so logar, que les fazie saber por sus menssageros de poridat ques guardassen. E non era el dende natural, et enuio dezir a Abimalec, a ascuso otrossi, todo quanto mal dizien de Gaal e tod el conceio de la cibdat, e comol denostauan descubierta mientre e sin todo reguardo. Et consseiol entonces como fiziesse, e que echasse çeladas por los montes e por los ualles aderredor de la çibdat, e guisasse como ouiesse derecho de Gaal que era en Sichen que se trauaiaua de ser contra el en quanto podie yl aluoroçaua la çibdat. E entre las otras razones quel enuio dezir, dixol esta assi: «Desque fueres guisado, leuantate de noche con esse pueblo que touieres, e ascondete en el campo; et grant
mannana el sol salient, uen sobre la cibdat. E saldra Gaal a ti con su pueblo, e tu faz le lo que pudieres.»Abimalec, pues que ouo este menssage e este conseio de Zebul, uino de noche con su huest, como le enuio el dezir, e echosse en çelada cerca la uilla en quatro lugares. En todo esto dixo Zebul a Gaal ante noche: «Salamos mannana a andar por los campos.» E dixol Gaal quel plazie. Otro dia grant mannana salieron a andar, como pusieran ante noche. Et Abimelec, luego que los pudo deuisar dont yazie, leuantosse, et salio de las çeladas, e uino contra ellos.
Gaal otrossi uio los, e dixo a Zebul: «Conpannas ueo armadas salir daquellos montes.» Respuso Zebul: «Sonbra son de los montes e de las pennas que semeian cabeças de omnes que te enartan, ca las non deuisas bien.» Gaal non se asseguro por esto, e cato toda uia contra alla; et quanto mas yua esclaresçiendo el dia e llegando se ellos, tanto fue el deuisando los mas fasta que uio muy bien que eran omnes, e uinien armados, e paresçien ya mas que antes. Et dixo alli Gaal a Zebul otra uez: «Pueblo ueo que semeia que uiene e sale del ombligo e del seno de la tierra, et una conpanna dellos desciende por la carrera que cata al robre.»
Zebul, desque los uio uenir a cerca e ge lo non podie ya fazer descreer que non eran onbres, dixol: «Aquel de quien tu dizes por escarnio e por desondra, '¿O es aquel Abimalec? e seruir le emos.' Et si bueno eres e te preçias, non te tornes de lo que dizes. E agora lo muestra, e las tus grandias agora paresçran; e sal e lidia con ell.» Gaal non saliera guisado nin a aquella sospecha, e non le quiso creer nin lo fizo; mas tornosse dalli a la uilla.
Empos esto estaua Gaal e Zebul en la puerta de la cibdat. Et Gaal como non estaua guisado nin saliera aperçebudo de tal cosa, fue turuiado. E pero salio e lidio con Abimelec; mas uençio Abimelec. Et dize Josepho que mataron y de los armados ya quantos que uenien con el, mas pero non muchos. Et Gaal fuxo, e Abimalec empos ell segudandol fasta que se metio en la çibdat. Et murieron y muchos de los de la su parte de Gaal fata la puerta; pero, segunt cuenta Josepho, corrio Gaal a la çibdat por llamar los que eran y quel saliessen en ayuda. Abimelec assentosse entonçes en tierra, e Zebul echo de la cibdat a Gaal e a sus conpannas.
Otro dia salio el pueblo de la cibdat a sus lauores e a uendimiar. E sopo lo Abimelec como salie el pueblo de la cibdat, e ques non guardauan. Et partio sus conpannas en tres partes, e echo les celada çerca la cibdat; e desque uio que era el pueblo salido de la uilla, mando que saliessen los suyos. Et fue la tercera parte, daquellas tres que fiziera de su huest, e priso las puertas de la cibdat que ninguno de los moradores que eran non pudiessen alla entrar. Las otras dos partes de su huest de Abimalec corrieron la uilla toda aderredor, e metieron a espada de los moradores quantos pudieron fallar; et poro quier que los fallauan e los alcançauan por y los matauan. Et Abimalec echosse sobre la çibdat, e combatio la
tod aquel dia, et priso la, e mato todos los moradores della, e destruxo la çibdat de fondon de los cimientos, e yguo la con la tierra llana, e sembro sal en ella. Et desta guisa fueron destroydos todos los de Sichen; e destruxo los Abimelec e fue por uencedor dalli.E unos que morauan en una torre de la çibdat de Sichem, que era una puebla, quando oyeron lo que Abimalec auie fecho en Sichen, cogieron se todos, uarones e mugieres, e fueron se poral so tiemplo del so dios Berith, que era muy fuerte. Et era otrossi aquel tiemplo o fizieron ellos so pleito con el quando le alçaron rey, e metieron se alli por deffenderse meior por la fortaleza del lugar, que era muy grant; et demas que asmaron que non yrie Abimalec a ellos a aquel tiemplo, que era el so dios e ol alçaron rey.
Et diz aqui la estoria de la Biblia que daquel fecho leuo nonbre despues aquel lugar. Et Josepho cuenta otrossi en este lugar que los que escaparon de Sichen, ca non murieron y todos, que eran esparzudos por la tierra e por la prouincia a auer sus casas. Et quando sopieron que Abimalec tan mal fecho fiziera en Sichem e que assi la auie destroyda de omnes e de todo lo al, diz que se ayuntaron todos, e cogieron se a una penna muy asta e muy fuerte, e assentaron se alli, e començaron de cercar se e guarnir e basteçer el lugar quanto mas podien por deffender se de Abimelec.
Abimalec, quando esto sopo como eran aquellos ayuntados e el logar era fuerte, tomos con todo so pueblo e subio en el mont Selmon. Et tomo priuado una segur, e taio una grant cima de un aruol, et tomo la en so cuello, e dixo a los que eran con ell: «Como uedes que yo fago, fazet uos otrossi luego.» Ellos, quando aquello uieron, taiaron todos a muy grant priessa mucha llenna por el mont, e fizieron sennos façes, e tomo cada uno el suyo a sus cuestas, et fueron con Abimalec a aquella penna o estauan los de Sichen, e cercaron la toda aderredor de mucha llenna. Desi encendieron la llenna, et tanto fue el fumo e el fuego que se fizo alli que a todos los mato quantos en aquella penna seyen, uarones e mugieres, que non finco dend ninguno.
Et pudieron ser los que y murieron fasta mill omnes de armas, fueras ende las mugieres e los ninnuellos. Et cuenta Josepho que este mal e este destroymiento tan grant uino sobre los de Sichen por que rescibieron mal a Gedeon, quando oyestes que yua tras los reyes de Madian que les pidio pora la yent que leuaua que comiessen, e le sossannaron por ello, e en cabo non gelo dieron; et otrossi por el mal e por la desmesura que fizieron contra sus fijos de Gedeon, que los mataron con este Abimalec, como oyestes.
Despues desto salio Abimelec dalli, e uino al castiello que dizien de Thebas. E era esta Thebas de los judios de Judea; ca assi como uos dixiemos en las razones del libro Genesis: vna Thebas auie en Egipto, dont fue el linnage de los reyes Pharaones; et departimos uos que a los desta cibdat llamauan thebeos los autores e los otros sabios, e assi auien nonbre aquellos Pharaones los thebeos. Otra Thebas uos contamos que ouo en
Grecia despues daquella de Egipto; et esta Thebas la segunda fue la que uos dixiemos en la estoria de Josue que poblara el rey Cadmo, fijo de Agenor, rey de Thiro e de Sidon. Et llaman las estorias a lugares a Agenor rey de Thiro e de Sidon, como aqui; mas es de saber que non por el, ca el non fue rey de Thiro nin de Sidon, mas por los sos fijos que reynaron y, como es ya contado en esta estoria ante desto. Et a los naturales e a los moradores desta llaman thebanos las estorias.Otra tercera Thebas ouo y aun, e fue esta de qui fablamos aqui. E como dezimos, era de los judios e en tierra de Judea contra Sichen; et a los qui eran desta Thebas llamaron thebites: onde a los de Thebas de Egipto thebeos, a los de Thebas de Grecia thebanos, a los de Thebas de Judea thebites. Et a esta Thebas de Iudea uino Abimelec cuedando espantar a todos los de Israel por lo que fiziera en los de Sichen. Et contendie de cometer mayores cosas e destroyr a todos; e corrio la tierra primero e robo la. Desi cerco la uilla e priso la.
Et auie en medio de la cibdat una torre muy grant, e mucho alta, e muy fuert. Et los moradores, pues que uieron que les auie Abimalec quebrantada la cibdat e gela entraua por fuerça, cogieron se todos a aquella torre, e metieron se en ella tan bien uarones como mugieres, e los mayorales de la cibdat con ellos; e cerraron la puerta muy fuerte, et pararon se en ella por los logares fechos pora lidiar, e conbatieron se unos a otros. Et uino Abimalec a la puerta, e conbatio la muy de rezio, e llegos por poner le fuego.
Et una mugier de las que estauan en la torre tomo una pieça de una muela que fallo alli, e parosse de suso en aquel derecho o uenie Abimalec; e quando uio que llegaua el por poner fuego a la puerta llegosse ella otrossi contra alla, e echo, aquella pieça de la muela, e diol en la cabeça, e quebrantol el tiesto e la tela. Abimelec, pues que se sentio tan mal ferido que non escaparie dent a uida, dixo a un so escudero que estaua cerca del: «Uen priuado e mata me, que me non digan despues por uentura que mugier me mato;» ca los omnes buenos e que se preçiauan, assi como fallamos por muchos escriptos, fuerça fazien en el matador si era muy ondrado, o si non tan ondrado, o por uentura uil perssona. Et assi fazie alli Abimelec; e el escudero fizo lo.
Pues que fue muerto Abimelec, tornaron se todos los de Israhel que eran con el, e esparzieron se, e fueron se cada unos a sus logares. Et desta guisa galardono Dios a Abimelec lo que fiziera contra so padre en matar le los fijos, que eran sos hermanos dell. Otrossi a los de Sichen so galardon les fue dado por lo que y fizieron, ca uino sobrellos la maldicion de Joathan, fijo de Jheroboam, qual oyestes que la el fizo. Este Abimalec, fijo fue de Gedeon juez de Israhel, e ouol en una manceba de Sichen, cuemo es dicho. E mato este Abimalec los setaenta hermanos que fueron fijos de Gedeon, so padre, e fizo lo esto con cobdiçia de auer la
tierra. Et ouo la, e fue juez de Israel tres annos despues de Gedeon, su padre. Et en aquellos tres annos ninguna cosa que de contar sea aqui non fallamos que contesciesse entre los gentiles en el primer anno nin en el tercero del so sennorio deste Abimelec.Andados dos annos de Abimelec, juyz de Israhel, murio Laomedon, rey de Troya; e ouo el reyno enpos el Priamo, so fijo. Et reyno cinquaenta annos, segunt cuenta la estoria dessa cibdat de Troya. Et deste rey Priamo, e aun del fecho del rey Laomedon, adelant lo contaremos en la estoria de las razones del destroymiento de Troya, que contescio en dias de Esebon, juyz de Israel.
Murio Abimelec andados del sennorio de Moysen dozientos e setaenta annos, et uino enpos el Thola por juyz de Israhel. Et reynauan entonces estos reyes en sus reynos: Thola en Israel, Sosarmo en Assiria, Ynaco en Sicionia, Atrio e Tiestes en Micenas, Egeo en Athenas, Amenophes en Egipto. Agora acabamos aqui la estoria de Abimelec juyz de Israel con las razones de los gentiles que en el so tiempo acaesçieron.
Pves que fue muerto Abimelech, fizieron e cabdiello e juez en Israhel a Thola, fijo de Phua, thio de Abimelec de parte de so padre; mas era este Thola del linnage de Isacar, e Abimalec del de Manasses. Et dizen los departidores desta ystoria que non es marauilla de seer parientes seyendo de sennos linnages, contados por sos departimientos que fazien los de Israel; ca fueron Joas e Phua hermanos, fijos de una madre, mas de sennos padres. Et el padre de Joas uino de Manasses, el de Phua del de Ysacar; et por ende fue contado Joas daquel linnage e Ysacar deste otro. Et pero Thola e Abimalec fueron parientes desta guisa. Et moro este juez Thola en la çibdat de Samir en el mont de Effraym, et iudgo a Israhel ueynte tres annos; e murio, e enterraron le en Samir. Despues desto uino Jayr.
Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, e tornaremos a las razones de los gentiles que acaescieron en el tienpo deste Thola, juyz de Israhel.
El fecho del minothaubro, e daquel infant Androgeo, e del rey Minos, e algunos de los fechos del infante Theseo
de Athenas en un tienpo fueron, mas non en un anno. Et nos, por que los fechos fueron todos principal mientre, ayuntamos nos agora aqui todas estas razones como por deste anno; ca tenemos que la estoria non pierde y ninguna cosa, mas que se entiende muy meior por ello yendo toda unada como es una. Et dezimos ende assi:Aquel rey Minos, assi como lo auemos ya departido en esta estoria, fijo fue del rey Juppiter e de la reyna Europa. Et assi aprouo por bueno e por fuerte rey que punno de ganar el reyno de Creta e reyno y. Et auie estonces en aquella tierra una infante de grant guisa -donzella grant, e fermosa, e de muy grant entendimiento, tanto que la llamauan sus yentes fija del sol por el grant saber que auie en ella. Et caso el rey Minos con aquella infant; e ella auie nonbre Pasiphe.
Las reynas, maguer que son de la mas alta sangre del mundo e las mas altas duennas que seer pueden, a las uezes algunas dellas non pueden foyr nin mudan las naturas de las mugieres. Et diz que la isla de Creta es muy grant, e que a en ella cient cibdades con sus aldeas e sus terminos, assi como es contado en esta estoria ante desto. Et el rey Minos fue andar por so reyno; et andando el por su tierra finco la reyna Pasiphe en su casa. Et como contescen a las uegadas que yerran las grandes sennoras, tan bien como las uassallas, acaescio a la reyna Pasiphe de errar en esta guisa.
Cerca los palacios de la reyna Pasiphe auie y lugares muy a autes de muchos canpos, e de muchos prados, e seluas, e muy buenos exidos. Et un dia acaescio por auenimiento que una grey de uacas del rey que uinieron alli paçiendo a aquellos canpos antel palacio de la reyna. Et acaescio otrossi que la reyna Pasiphe que ouo sabor de salir a andar con sus duennas, e salio a essos campos mismos poro las uacas andauan. Et era esto en el tienpo del mayo quando los toros quieren a las vacas e ellas a ellos.
Et acaescio que un toro llego alli a una vaca ante la reyna de guisa que lo uio ella. Et fue en tal punto que tamanna cobdicia le tomo de auer con aquel toro otro tal fecho qual le uio fazer con la vaca que por poco non cayo desmemoriada en tierra. Mas pero ante la grant uerguença de las ricas fembras que eran y con ella, sufriosse e encrubiosse, saluo ende que non pudo estar que non dixiesse quel tomara grant mal. E quando se començo a quexar, llegaron se las amas, e las couigeras, e las duennas sus priuadas, e corrieron todas a ella a demandar le que dolor le tomara o que era aquello. Et ella non les quiso alli dezir ninguna cosa si non que la tornassen priuado a so palacio, ca se dolie de muy fuerte guisa de mal quel tomara al coraçon.
Et luego que fueron en el palacio, llegosse su ama a ella e ueyendo la muy quexada dixol assi: «Reyna, sennora, yo so uuestra ama, e uos di las mis tetas, e uos crie, e troxe las mis manos por tod el uuestro cuerpo, e non a en el poridat ninguna que yo non aya uisto muchas
uezes e sepa muy bien. Et de guisa uos guarde yo que sienpre uos plogo mucho comigo, e muy mas quanto mas entendiestes; e aun oy assi es, loado a Dios, que uos non despagades de mi. Onde uos pido por merçet que si este uuestro dolor tan quexado de alguna cosa es que a qual quier mugier deuades descrobir, que lo descrobades a mi; ca non se yo oy en tod el uuestro reyno quien assi uos de y consseio e uos encruba como yo. Et mucha merçet uos pido que me lo digades luego, ca luego dare yo y conseio.» Et sobresto afinco la mucho de como la ueye quexada.Pasiphe, quando uio a su ama tan afincada en aquel fecho e quel prometie assi poridad e acorro, atrouosse a descrobirsele. Et dixol como uiera a aquel toro auer a aquella uaca, que en tal punto fuera e en tal malauentura le uiniera al coraçon que era muerta por auer ella a aquel toro como le uiera auer a la uaca o en qual quier manera que seer pudiesse. Et pues que tanto la prometio que diesse y consseio como pudies ser e si non, que muerta era e que nunqua la dalli uerie leuantar si le esto non guisasse.
Ell ama, quando aquella marauilla e estranneza oyo, pesol tanto que mas non pudo. E començo la de castigar e dezir que aquello que non era pora ella, nin lo quisiesse ella. Et non sopo carrera nin enxienplo bueno que assacar que lo non assaco todo, e gelo dixo por tirar la e desuiar la daquella carrera e daquel mal. Mas la reyna, quando uio a su ama contender en aquellos castigos, dixol: «Ama, pues contendedes en lo que queredes, e era cosa guisada quando la mi uentura fuesse buena, e non uos trauaiades de lo que yo quiero, penssat de mi, ca yo muerta so e non saldre uiua deste dia.»
Las amas e mayor mientre las uieias, assi como dize Ouidio en el libro del Arte de amar, sienpre sopieron mucho e assacaron mucho pora encrobir a sus criadas en fecho de amor. Et aquella muy buena duenna, ama de la reyna Pasiphe, ueyendo a su criada e a su sennora en tan grant angostura, asmo sobrello. Et auie estonçes en las lauores del rey Minos un maestro carpintero muy sotil e muy engennoso. E el ama non sopo estonçes al que fazer si non de enuiar por el carpentero -e por uentura que el, que era tan sabidor, que darie consseio a tal cosa-, e enuio por el.
Et Dedalo uino luego; e la buena duenna conyuro lo luego quel dizrie una poridat muy grant, e que el nunqua la descrubiesse della, e el otorgo gelo. Contol ella estonces muy apriessa tod aquella estranneza de amor en que la reyna, su sennora, era cayuda; e que diesse y conseio, e que serie bien andant por ello, cal farie por ello la reyna todas las cosas
que quisiesse. Et Dedalo non se querie de luego acoger a razon de dar conseio a tal fecho; mas tanto trauo con el aquella duenna, e aun que ouo la reyna a ser en la razon, que ouo el maestro a meter se a dar consseio a tal fecho.Et tomo luego tablas e dololas, e abino las de guisa que fizo dellas un estrumento assemeiança de vaca. Et mando luego traer de las uacas el toro de que la reyna se enamoro e la uaca tras que el andaua. Et tomaron a aquel toro e a aquella uaca con pocas de las otras uacas, e leuaron las encubierta mientre a casa de la reyna. E tomaron luego a aquella uaca tras que andaua el toro, e apartaron a el con las otras, e mataron luego aquella. Et mientre la dessollauan, tomaron Dedalo e el ama a Pasiphe, e leuaron la a aquella fechura de uaca de las tablas, e metieron la dentro, e pararon la de guisa que ouiesse ella con el toro lo que querie. Et guisado esto fue Dedalo e tomo el cuero daquella uaca, e aduxol e tendiol sobre la vaca daquellas tablas de la guisa que estudiera en el cuerpo de la su vaca.
Et desque esto fue muy bien guisado, aparto el toro de las otras vacas, e echol en aquel corral o estaua la uaca de las tablas. El toro cuedosse que era aquella la uaca que solie, e fue luego pora ella, e osmola, e caualgo la luego de guisa que alcanço a la reyna, e enprennola. Et tollieron luego ende el toro con las otras uacas e enuiaron le. Et Dedalo e el ama amos muy encubierta mientre tollieron aquel cuero daquella uaca de las tablas. Et desi abrieron las tablas, e tomaron a la reyna dalli, e leuaron la a so palacio de guisa que omne del mundo nin entendio nin sopo ninguna cosa daquel fecho.
E preguntaron alli aquel ora Dedalo e el ama a la reyna si era terminada daquel mal quel tomara. Et respondio les ella que si, e que les gradesçie mucho aquello que auien fecho, e que fuesse poridat que ella gelo gualardonarie. Et ellos yuraron le e prometieron le que assi lo farien. Et fue luego Dedalo, e desbarato tod el arca de la uaca de guisa que non paresciesse y ninguna sennal de la su fechura. E la reyna finco prennada del toro; et adelant diremos desto.
Aquel rey Minos e la reyna Pasiphe, su mugier, auien estonces un fijo a que dezien Androgeo. Et por que yuan estonces a aprender los saberes los fijos de los grandes omnes, de reyes, e de cuendes e dotros principes, ouo Minos muy grant sabor de enuiar a aquel so fijo a Athenas do eran estonces las meiores escuelas de los saberes que en el mundo auie. E guisol como a su fijo e enuiol alla. Et Androgeo estando alli en so estudio, assi como cuentan los autores, salio un dia a trebeiar con una conpanna de los otros escolares que y auie nobles. Et subieron al muro de Athenas, que era muy grant e muy ancho, e treueiauan y. Et unos dizen que uno de los otros escolares quel dio en el treueio con un graffio en la cabesça, e que murio alli dello. Otros dizen que con enuidia, que aprendie mucho e que era bueno, quel derribaron de somo del muro; e cayo a fondon e murio.
Estonces llegaron las nueuas desto al rey Minos: de como so fijo era muerto yl mataran en Athenas. Et fue esto cosa de quel peso muy de coraçon: lo uno, por que era el bueno; lo al, por quel amaua el mucho; lo al, por la contienda que ueye que nascie y muy grant contra los de Athenas. Et enuio estonces sus cartas al duc de Athenas e al comun de la uilla que fiziessen muy grant emienda de so fijo quel mataran. Respondieron le otrossi el duc e el comun por sus cartas e por sos mandaderos que nin le mataran ellos, nin auien y culpa ninguna, nin tenien que eran tenudos de fazer le emienda ninguna
ca non auien de que. Estonces el rey Minos, como era rey brauo e fuerte de coraçon e se treuie mucho, non quiso quedar por aquello quel enuiaran dezir; e guisosse muy bien pora yr sobre Athenas e tomar de la muerte del so fijo el derecho que se el quisiesse.Cventa Ouidio sobre la razon del rey Minos que quando el rey Egeo de Athenas cobro a su fijo, el infant Theseo, de la muerte quel quisiera dar Medea con la poçon quel daua a beuer, que fue el muy alegre e toda la cibdat tanto que mayores alegrias non podien y fazer de las que fizieron por toda la çibdat. Assi que dize el autor que non auie logar triste en toda la cibdat; mas pone otrossi luego su fazanna en que dize assi: que nunqua uiene grant gozo que seguro uenga que algun mal se non siga empos ell, e alguna cosa de cuedado uiene sienpre enpos las alegrias.
Et seguro estaua el rey Egeo e sin aquella sospecha; mas el rey Minos guisaua su batalla contra el quanto podie. Et era Minos muy poderoso de caualleria, e mucho de flotas de sobre mar, e era muy fuerte otra guisa e muy sannudo por la natura que traye de so padre. Et querie uengar la muerte de Androgeo. Pero ante de la batalla trauaiosse de ganar ayudas de sos amigos, e entro en su flota, e corrio todos los mares aderredor. Et gano de la una parte la ayuda del regno de Anope et de la otra de los reynos de Sthiphale: e ayudol tierra de Micono, e ell reyno de Thimola, e el de Chiphe, e el de Seripho, e el de Arne. Et demando otrossi el rey Minos sus ayudas a los de Orialos, e a los de las Dimas, e de Senos, e de Andros, e de Giaros, e de Paparetos, que era tierra de muchas azeytunas.
Aquel reyno del rey Eaco llamaron los ancianos Oenopia; mas mudol aquel nonbre Eaco e llamo la Egina del nonbre de su madre. Estonces quando sono por la cibdat como uenie y el rey Minos, salien las conpannas todas a uer e connosçer princep de tamanna fama como era el rey Minos. Et salieron le otrossi a rescebir Peleo, e Thalamon, e Phoco, todos tres fijos del rey Eaco; et a la postremeria salio le a rescebir Eaco, mas postremero, e era uieio e non podie andar. Et desque se uieron el e el rey Minos e se ouieron rescebidos unos a otros, demando el rey Eaco al rey Minos que por que uiniera. Començo estonces el rey Minos a llorar, e sospirar, e contar al rey Eaco e a sos fijos como le mataran los de Athenas a su fijo Androgeo que enuiara alla a escuelas, e que los uenie rogar quel ayudassen uengar.
Dixo el rey Eaco al rey Minos: «Cosa me demandas que yo non puedo fazer nin conuiene a la mi cibdat, ca non
a tierra nin yent con quien mas ayuntado amor ayamos nos que con los de Athenas.» Quando el rey Minos esto oyo, pesol por ello e fue triste; et dixo al rey Eaco: «Estas posturas de amiztades danno te ternan aun.» E touo por mas prouechosa cosa de menazar alli batalla que non de fazer la, nin gastar alli dantes las fuerças e los poderes que lleuaua sobre los de Athenas.Sopieron los de Athenas lo que Minos andaua guisando contra ellos, et trauaron se otrossi de auer sus ayudas. E fueron se luego pora Oenopia al rey Eaco e a sus fijos en partiendo se dent Minos, assi que aun deuisarien del puerto la su flota quando llego Cephalo con el mandado de Athenas e arribo al puerto de Oenopia. E ancoraron sus naues essos de Athenas, e salieron a tierra. E sopo lo luego el rey Eaco e sus fijos, et salieron luego essos tres infantes e fueron a rescebir a Cephalo. E assi como se uieron, estudieron una pieça los inffantes dubdando que non connoscien a Cephalo como auie ya grant tienpo quel non uieran. Pero al cabo connosçieron le, e abraçaron le, e resçibieron le muy bien; e desi fueron se con el muy alegres pora casa del rey.
Cephalo era uaron de grant guisa, e muy fermoso, e de uer; e menbrosse de los omnes buenos del reyno e de las cosas que uiera y en el tienpo en que fuera el alli. Et quando entro en casa del rey, lleuo en su mano un ramo de oliua, ca tal era la costunbre daquel tienpo. E diz que todos los fijos dalgo, que duna tierra yuan a otra e con paz andauan, que sienpre leuauan en la mano un ramo de oliua. Et yuan le de cuesta Clithos e Buthes, fijos de Pallant; e yual Clithos del costado diestro e Buthes del siniestro. Et despues del so resçibimiento grant, e bueno, e ondrado que fizieron los de Oenopia a Cephalo e a los que eran con el, començaron essos de Athenas sus razones e dezir su mandaderia. Et razono lo todo Cephalo, como mayor de los otros e prinçipal de la mandaderia, et demando a Eaco e a sus fijos su ayuda contral rey Minos. E conto les alli la postura e los derechos que ellos e sos parientes ouieran siempre en uno, et ennadio sobresso en la razon e dixo les que aun sobre aquello quel demandauan tod el sennorio de Acaya pora yr los ayudar.
Razono Cephalo su mandaderia, como es dicho. E entre las palabras que nos auemos aqui contadas ende e otras que non dezimos y, touieron todos a Cephalo por muy bien razonado. Et pues que el acabo su razon, tomo el rey Eaco su espada e teniendo la por el arriaz, e la punta fincando en tierra, e esforçandosse en ella dixo: «Los de Athenas, non uos digo que nos demandedes nuestra ayuda, mas que la tomedes de tod en todo. Et todos aquellos poderes e fuerças que esta nuestra ysla Oenopia ouiere, dezit
que uuestras son e uuestras las llamat, ca de tod en todo uuestras son e sin toda dubda por uuestras las otorgamos nos; ca loado a Dios en buen estado estamos agora, e tienpo tenemos de nos non escusar, nin poderes nos non fallesçen, e assaz e yo de caualleria pora mi e pora mis amigos.» Et acabo aqui el rey, e fablo Cephalo e dixo: «Rey, assi plega a Dios que sea sienpre, e desseo yo que cresca la tu cibdat e la mancebia en ella. Et agora quando uin, oue muy grant gozo quando ui mançebia tan fermosa e tan ygual de edat qual a mi salio a rescebir. Mas pero muchos ueo y menos daquellos que ui en otro tienpo quando fu rescebido en la uuestra çibdat.»Eaco, rey de Oenopia, quando aquella palabra oyo, ouo muy grant dolor en so coraçon, e començo a emer, e fue ende triste, e dixo assi con su uoz triste: «Lloroso es el comienço de la mi razon, mas bien andança se siguio y. Et querria yo, e ploguiesse le a Dios, e assi serie del mio talent que te yo pudiesse contar este fecho por palabras; e aun que fuessen sin orden, tan grant cosa es de dezir te lo todo por orden, et que te yo non detenga en otra razon de chufa. Huessos e ceniza yazen aquellos por que tu demandas, e muy grant partida de las mis cosas se perdieron quando aquellos murieron. Et pero que la razon semeiara luenga, quiero te la contar como contesçio:
La deessa Juno desamaua las tierras que son nonbradas de Pallas, e era yrada contra ellas e a tuerto. Et segunt el poder que ella auie en el aer, enuio sobrellas muy grant pestilencia. E es esta la tierra que Juno desamaua, et corronpio sobrella el aer, e enuio y tanta de pestilencia quanta oyras tu e los otros que lo agora oyeren.
Fue de luego corrumpudo el aer, e desi las uiandas e las aguas; e emfermaron los ombres, e desi todas las otras animalias. Et mientre la enfermedat parescie que se podrie melezinar, maguer que tenie encubierta de yuso tanta enfermedat que despues non prestaua, trauaiauan se los onbres de acorrer con fisica, e con yeruas, e con xaropes, e con quantas melezinas tenien que deuien prestar. Mas tan grandes eran las enfermedades que uençien a la fisica e a todas las melezinas. E dezir te he como en el comienço agrauio el cielo las tierras, e apremio las con una escureza espessa, e encerro en las nuues unos buchornos malos. E en quanto la luna andido so çerco quatro uezes, que puede ser como quatro meses, corrieron toda uia los uientos auregos calientes con aquellos buchornos malos, e corrompio el aer. E desi descendio el corrompimiento en las fuentes e en los lagos, et fizieron se luego serpientes e culueuras en la tierra tantas dellas que poco era que la non crobien et enllennauan los rios. E tanto eran enpoçonadas que enpoçonauan todas las aguas con sus ueninos; e parescio de luego el enpoçonamiento dellas en la muerte de los canes, e de las aues, e de las oueias, e de las uacas, e los bueyes, e en las bestias saluaies que començaron a morir de luego con aquel enpoçonamiento
en que parescio el poder de la su enfermedat. E se las fallauan muertas cada logar. Et araua el laurador con sus bueys grandes e fuertes e que traye por sanos; e andando arando cayen se le muertos delant en el arada.Las greyes de las oueias, otrossi andando en sus pastos, andauan balando con la enfermedad e dando unos balidos emfermos; e cayen se les de suso las lanas, e podrecien les los cuerpos, e cayen se assi muertas. El cauallo otrossi muy uiuo, e muy corredor, e muy nonbrado, a penas se podie mudar; e començaua de emer a so pesebre do estaua e caye muerto. A los puercos monteses otrossi non les uenie emiente de assannarse, maguer que eran antes sannudos por natura, nin al cieruo de correr, nin al osso de yr matar uacas. ¿Por que me tardare? todas las cosas eran enfermas; e yazien por las seluas, e por los paramos, e por los canpos, e por las carreras los cuerpos dellos podridos, e oliendo mal, e corronpien tod el aer.
Marauilla te dire: las aues, e los canes, e lobos que fincauan uiuos, que son cosa glotona, non querien yr a comer dellas. E muriendo assi, se desfazien e enfermauan a los omnes; e eran las enfermedades tales que se atrayen. Et descendio la enfermedat sobre los lauradores mesquinos, e tanto puio que uino a los de la cibdat. Et la primera connoscencia del mal era que enuermegecie la carne al omne a ora, e desi olie el enseneldo, e ardien les las entrannas. Et con el grant ardor abrien se a los onbres todos los forados de los alinpiamientos del cuerpo, e parauan se les desdexados e desamparados. E tornauan se les las lenguas asperas e inchadas, e las bocas abiertas que las non podien cerrar ante la calentura de los uientos que uenie yrada; e entraua les ell orage corronpido por las gargantas. Et nin podien sofrir de yazer en estrado ninguno, nin tener cobertura ninguna de ropa de suso, e echauan se en la tierra a carona por estriar se. Mas al cabo mas se escalentaua la tierra del feruor de los sos cuerpos que non esfriauan los cuerpos de la friura della.
Et a tanto era ydo el mal que ya non auie y fisico nin conortador. E passaua la pestilencia a los fisicos, assi que danno les tenien los sus saberes; et qual quier que estaua mas de çerca e siruie mas fiel mientre al enfermo, tanto mas ayna enfermaua e caye en lecho sin esperança de salut, ca non ueyen a ninguno sanar mas a todos morir. Et assi eran los omnes quexados, e non ueyen melezina que les prestasse nin les dies ninguna salut; que todos se echauan a lo que sos coraçones les dauan, e non auien cuedado de catar que les serie prouechoso, ca ninguna cosa non les tenie pro. Et salien de las casas unos e otros que non auien ya mayor uerguença los mayores que los menores, et echauan se de uientres a las fuentes, e a los rios, e a los pozos a beuer; e non se les amataua la sed beuiendo. Et yaziendo alli beuiendo de guisa se parauan llenos e ynchados que apesgauan de manera que se non podien leuantar, e murien se y en las aguas. Et pero algunos auie y de los que las beuien que las camiauan, et leuantauan se e cogien se a sus casas. Mas ta-
manno enoyo auien de acostar se a lecho nin de echar se que de cabo salien de las casas, e nin auien sabor de estar nin de andar. E si desto non auien sabor nin podien nada, dexauan se caer en tierra e estrillauan se en ella. E foyen de sos palaçios cada unos, e semeiaua a cada uno que la su casa non era si non la muerte.Andauan por las carreras los omnes medio muertos; e mientre se podien parar e estar, ueries llorar a los unos, e a los otros yazer en tierra, e a los otros tornar los oios en blanco, e contender con la muerte, e estar en cabo de la uida, e tender los braços al çielo e morir o quier que ell ora e la muerte les tomaua. ¿Que coraçon asmas que podria yo estonces tener, o qual le deuria auer que aborrecies la uida e cobdiçiasse ser una partida de los mios? ca a qual quier parte que yo endereçaua la uista, ueya pueblo yazer muerto. Assi como la fruta muy madura esta en el arbol, e la mueuen, e se cae toda e crube la tierra, assi se cayen alli estonces los omnes.»
A oio dalli, dond estaua el rey Eaco a Cephalo e auien estas razones, paresçie un oratorio. Et dixo assi el rey a Cephalo: «Aquellos tiemplos altos que nos pareçen con sus gradas luengas de Juppiter son. Pues non fue qui non llego a aquellos altares con enciensos sin pro. Quantas uezes la mugier por el marido, e el por ella, e el padre por el fijo, mientre dizie a Dios sus palabras de ruego, caye muerto ante los altares non oyda nin acabada su oracion. Et fallauan les muchas uezes en las manos una partida del ençiensso por quemar. Aun quantas uezes los toros leuados a aquellos tenplos, mientre el saçerdot dizie sus oraciones e les esparzie el uino entre los cuernos pora matar los, cayen ellos muertos daquella enfermedat non esperando qui los matasse. Et a mi mismo conteçio que estando yo faziendo a Juppiter sacrificios por mi e por mi tierra e por mios fijos todos tres, echo el sacrificio unos mugidos brauos e cayo adessora sin toda ferida. Et corriendo el sacerdot con su cuchiello pora degollar le yl degollo, salio del poca sangre assi que apenas tinxo el cuchiello. Et la uena -en que el sacerdot auie a catar e apercebir las sennales de la uerdat de lo que demandaua e los amonestamientos de los dioses de lo que y querien responder e mandarien fazer- tanto era enferma e flaca que perduda auie toda la natura. Et passauan en las animalias los muermos en las entrannas.
Et yo ui los carcados de los omnes echados ante las sagradas puertas de los santuarios por que fuesse la su muerte que mas non meior e mas querellada a Dios e a los altares. Algunos de los omnes ouo y estonces que se colgaron de lazos atados a las gargantas, e fuyen el miedo que auien de la muerte con esta muerte que ellos se dauan, e adelantauan se ellos a matar ante que los matassen los fados que ueyen uenir a ello. Et estonces leuauan los omnes sus muertos a soterrar, mas non segunt buena costunbre e onrrada de como lo fazien antes; ca tantos eran los muertos que nin los cabien las puertas nin las casas. Et o los dexauan yazer alli o se cayeran muertos, o los
echauan a quemar en grandes fogueras sin toda ondra. Et aun en esto non se auien los ombres uerguença ninguna que diessen los menores auantaia a los mayores que los quemassen primero, assi que se les leuantauan contiendas sobre las fogueras o los quemauan e ardien en fuegos agenos. Et tanto era el mal que non auie y ninguno qui llorasse por otro; assi que andauan como uagueando las almas de los fijos, e de los maridos, e de los mancebos, e de los uieios, que non fincaua uiuo qui llorasse por ellos. Et nin auie y logar de cunplimiento pora soterrar los muertos nin fuego pora quemarlos.Yo estonçes, espantado por tanta tormenta e perdida de mjs yentes e de mis cosas, fiz mi oration a juppiter e dix assi: 'O tu, grant padre Juppiter, si uerdat es que tu ouist a Egina mi madre, e yo so tu fijo, e tu non as uerguença de auer tal fijo como a mi, o tu torna a mi los mios omnes que he perdudos o mata a mi.' E ell estonçes dyo un resplandor que fue sennal que me oye, et empos esso trono aun. E yo toue lo por buen signo, e dix le assi: 'Sennor, buenos signos de la tu mient sean estos, ca por buena sennal los tengo yo.'»
«Por la mi buena uentura acaesçio assi que estaua alli un robre consagrado a Juppiter, et el fructo dont el nasçiera fuera aducho dotra part. E yo e los que y estauamos catamos a aquel robre, e uimos descender e sobir por el grant conpanna de formigas. Et trayen en las bocas mayor carga que ellas non eran, e guardauan en el tronco daquel aruol muy bien su carrera poro yuan e uenien. Et mientre me yo marauillaua de la muchedunbre dellas, dix assi: 'Muy buen padre e sennor Juppiter, tu da a mi stantos cibdadanos como estos, e enllena dellos la mi cibdat.' Et dio estonces el robre un sueno, et mouieron se los ramos sin todo uiento. E yo marauille me estonces dello, e tomo me un pauor. Pero bese la tierra e el tronco del aruol; e sobresso, maguer que lo non dizia, toue buena esperança.
Et passo esse dia e uino la noche. E yo echeme, e dormiendo ui en suennos como ante mios oios otro tal robre commo aquel con tantas ramas e tantas animalias, e estremeçer se e mouer se como quando lo uiera de dia, e que esparzie por unos canpos aquella conpanna daquellas formigas assi como uenien con sus granos en las bocas. Et ueya comc cresçie aquella conpanna e se fazie mayor toda uia. Et leuantauan se de tierra aquellas formigas e parauan se enfiestas. Et començaron a dexar la magrez e la muchedunbre de los pies, e el negro color, e tomar mienbros e forma de omne.
Desent esperte, e començe a retraer mio suenno e recordar le; e querellaua me que en los dioses non auie ayuda ninguna. Et yo estando en esto, non cate al si non quando oy grandes roydos por las casas, et semeiaua me que oya uozes de omnes de que era yo desusado ya. E estando asmando, era como antoiança de las uozes que oyera en el suenno. Vino apriessa mio fijo Thelamon, e abrio las puertas, e dixo: 'Padre, sal, e ueras marauilla mayor que nin esperauas nin creyes.' Yo sali estonces, e ui omnes quales me semeiaua que los auia uistos en el suenno que sonnara ende. E ellos, assi como me uieron, uinieron luego a mi e saludaron me como a rey.
Et yo, quando ui este bien e esta merçet que mio sennor el rey Juppiter me fiziera, guise mios sacrifiçios quel fiz muchos dellos, e parti la cibdat a aquellos pueblos nueuos e otrossi las heredades que estauan uagadas de los que fueran antes. Et llame nonbre a ellos e dix les mirmidones. E non los enarte en el nonbre, segunt el nasçimiento dont ellos uenien, ca nos en el nuestro lenguage dezimos mermidon por formiga; et por que fueran ellos fechos de formigas, llame les yo este nonbre e tengo que con derecho. Et tu uees los cuerpos dellos quales los an; mas las costunbres tales las traen quales las auien antes, ca son escassos por natura, e sufridores de lazeria, e tenedores e guardadores de lo que ganan, et condesan muy bien lo que an. Et uos, yd a la batalla, ca estos seguir uos an; e son eguales de edades e de coraçones. Et yr uos edes quando el uiento solano que uos aduxo se tornare en abrego.»
Con tales razones cuemo estas e otras que ouieron alli aquellos altos omnes, passaron una parte del dia; et desi fueron a comer en que pusieron otra grant parte del dia comiendo muy bien e seyendo a so solaz. Ell otra parte del tienpo, que era ya noche, echaron a dormir. Et otro dia el sol salido ya, leuantaron se pora yr se. Mas andaua aun el solano, e non auien aun uiento pora tornar se a Athenas. Et uinieron luego los fijos de Pallant a Cephalo, que era mayor de dias, e desi ell e ellos al rey. Mas quando ellos llegaron al palacio, durmie aun el rey; et salio Phoco a ellos a la puerta a resçebir los, ca Thelamon e Peleo ydos eran a mouer la yente e sacar les pora la batalla. Et tomo los Phoco, e metiolos al palacio, e leuo los a un logar ancho e muy fremoso, e assentos alli con ellos; e souieron todos en uno fablando dunas e dotras razones en su solaz.
Et Cephalo uenie del linnaie del rey Eolo. E troxiera un dardo en su mano, segunt que era costunbre de su tierra e desse tienpo, e ell asta del muy bien fecha; mas non sabien de que aruol era, nil connosçien. Et era la cuchiella dorada, e muy fremoso todo e muy bien fecho. Et auiendo dantes palabras pocas en sus razones, començo Phoco su razon e dixo assi: «Omne de caça so yo, e uo a ella cutiana mientre, e mucho la uso, e e muertos muchos uenados saluages; et sienpre troxe en mi caça las armas que y eran mester. E connosco muy bien todos los aruoles desta tierra de que fazen astas pora armas, mas non puedo connosçer de que aruol es ell asta deste to dardo. E a pieça quel cato e dubdo en ello: et por çierto si de freysno fuesse, amariello serie; et si de niespero, nudos aurie. Onde non connosco de que es; mas dardo que de alançar sea mas fremoso que este nol uieron nuestros oios.»
Respondio estonces ell uno daquellos dos hermanos de Athenas, e dixo: «Inffante Phoco, tienes lo por fremoso tu este dardo. Pues, aun mayor es en el la pro que non la fremosura; a tanto que quando lo oyeres, que te marauillaras
ende. Alcança a quantol echan; e alla o ua nol guia uentura, e fiere a lo que ua; e nol aduziendo ninguno, tornasse sangriento a la mano del quel echa.» Demando estonces Phoco todas las razones daquel dardo: dont fuera dado, e por que razon, et quien fuera aquel que tan grant don diera.Quando Cephalo aquellas preguntas oyo a Phoco, menbrosse de su mugier a quien ell matara por ocasion; e rasaron se le los oios de agua, e començaron le las lagrimas a caer. Et callo cosas de uerguença que auie en aquellas demandas; et esto era por qual gualardon ouiera el aquel dardo. E llorando ya por su mugier, dixo assi: «O Phoco, fijo de deessa, ¿qui podrie creer que este dardo me fizo a mi perder con mi mugier? E quisiera yo muy de grado nunqua auer auudo este don.
Eran dos infantes hermanas: e ell una auie nonbre Procris, e ell otra Oricia. Et si por uentura de Oricia oyste mas fablar, Procris era hermana daquella grant Oriçia; et si me demandares de la fremosura e de las costunbres de amas, tal era Procris que mas derechurera fuera de seer robada que non Oriçia. Et su padre, el rey Erictheo, caso esta comigo; et sin aquesto esta fue enamorada de mi e yo della, e ayunto nos ell amor. Et era yo dicho bien andant con ella, e assi lo era; mas non plogo assi a los dioses. E oy en dia seria yo bien andant con ella si uiua la ouiesse.
Andado un mes despues de nuestras bodas, yo fuy a correr monte. Et andando por somo de la cabeça dun mont de nuestra tierra, a que dizen Ymet que esta sienpre florido, tendia mis redes a los çieruos en las paradas. Et uio me Aurora, a quien dezimos la deesa de la mannana, tal qual se ella para en aquella ora quando amanesçe e son ya ydas las tiniebras de la noche. Et pagos de mi la deessa; et que diga yo uerdat, tomo me e leuo me o robado por fuerça. E si yo bien non digo, ella me lo perdone. Et salua la su onrra, maguer que ella es fremosa de uista quando la su cara paresçe como la rosa, e tiene las uezindades del dia e las de la noche, e se affeyta con aguas rosadas.
Por todas estas noblezas yo a Procris amaua, e Procris era sienpre en el mio coraçon e en la mi boca. Et contaua yo toda uia los consagramientos de los nuestros casamientos, e de las nuestras primeras e nueuas alegranças, e de los nuestros talamos, e de las onrras que fueron y fechas. Et tod esto contaua yo a la deessa, e los pleytos, e las amiztades, e las firmedunbres del nuestro casamiento. Et con todas estas razones ouo me la deessa a dexar, e assanos por ello e dixo: 'Despagada so de ti, e queda ya de tus palabras, e aue a Procris. Mas si la mi mient auan uisa es, yo te fare que tu querries nin la auer a uida nin uista nin aun oyda.' Et fuesse yrada dalli e dexo me y.
En pos esto quando yo acabe mi caça, torne me a Procris, e retraya entre mi aquello que passara con la deessa Aurora. E penssando en ello comence a auer miedo que pues que aquella deessa tal cosa fiziera, que por uentura mi mugier que
me auie fecho tuerto de so cuerpo; ca la su fremosura e la su edat, que era moça, me lo fazie sospechar, mas uedauan me lo las sus costunbres. Mas pero yo non fuera y aquellos dias que andit a caça, et de mas tomaua yo de tal cosa enxienplo en aquella de que yo uinia de la montanna. Et los amadores todas cosas tememos; e busque yo estonces achaque dont me dolies: et fue esto de començar por otras partes acometer la con mios dones por prouar la si la podria mouer a fazer ella por uaron lo que el quisiesse. Et aquel miedo que yo oue della cresçio me le la deessa Aurora e mudo me la figura; e semeia me que lo senti.E fuy me pora Athenas en manera que me non connosçrien los omnes. Et entre en mi casa, e non falle nin ui en ella sennal de culpa ninguna; mas ui todas sennales de castidat e de guarda, e a ella muy quexosa por su marido e so sennor que non auie. Et por mill arterias que busque y, apenas pud auer la entrada a ella. E pues que la ui, pareme esbaharido; e por muy poco fue que non dexe aquel ensay que auia començado. Et a penas pud estar que me non descrobi quien era, e yr a ella como conuenie, e abraçar la, e besar la como marido a su mugier linda. Et triste estaua ella por la mi mengua. Mas pero si la uiesses, dizries que ninguna non era mas fremosa que ella maguer que estando triste. Et desseaua su marido quel auien robado.
Et uerdat te digo que quantas uezes le yo fable en donnear, sienpre cato a otra parte, e nunqua me quiso recodir palabra saluo ende que al cabo que respondio assi: que de uno era ella, e que pora aquel se guardaua o quier que el fuesse, e que pora aquel tenie condesados los sus gozos. Et ¿qual serie el que estos enssayos non touiesse por assaz e a la duenna por muy guardada? Pero non me toue yo aun ende por cumplido, e trabaie mas a adelant en mio mal, e prometil quel daria grandes aueres e con ellos grandes dones. E a esto callos ella, tanto que me semeio que dubdaua. Et en aquello que la yo ui dubdar, non me lo sufrio el coraçon, e començe a dar grandes uozes e descrobir me. Et andando yo por seer drudo, era el uerdadero marido e dix le: 'Yo so testigo que tu eres desleal.'
Quando ella este enganno uio, fuxo de la casa e de mi. Et enoyada de todo uaron por el enoyo quel yo fiz alli, aborrescio todo uaron, et fuesse pora los montes pora seruir a Diana e mantener y castidat. Estonces quanto yo mas me ui desamparado, tanto mas fuy coytado e me tomo mayor desseo por ella. Et enuiaual rogar que me perdonasse, ca yol otorgaua que errara contra ella. Et por dar le carrera que uiniesse a este atempramiento, dizial que yo mismo me uençria e cadria en culpa por dones tantos me podrien dar.
En el cabo lo uno por las mis razones muchas e buenas que yo y daua, lo al uengandosse ella de mi e sanando por esta carrera la su castidat, uino a mi muy adur e pero uisco comigo en muy grant amor e en grant concordia. Sobresto desque fuemos ya en nuestro grant amor, aduxo un can e dio me le por don, como si me diesse pequenna cosa. E diera gelo Diana, e dixo me assi: 'Este can sobra en correr a todas las cosas que mucho
corren e uençe las.' Et sobresso saco su dardo e dio me le; e es este que uees que yo tengo en mi mano. Et si me demandas qual es el auentura deste otro don, dezir te la e; e oyras marauilla e tener la as por grant noueza.Las duennas naiades, que eran a las que los sos gentiles llamauan deesas de las aguas, soltauan los dichos e las cosas que non eran entendudas ende las sotilezas de los primeros. Et por esto fincaua la deessa Themis repoyada: non por que ella non diesse uerdaderas respuestas e adeuinasse las uerdades, mas por que respondie tan escura mientre que gelo non podien entender si non en pocas cosas e aun esso muy adur.
Pero en tod esto Themis fue ende quexada, tanto que non quiso que esto assi passasse que se ella non uengasse dent. Et enuio luego man a mano una bestia a tierra de Thebas de natura que era destroydora de ombres, e de ganados, e de quanto alcançaua. Los lauradores ouieron miedo desta bestia saluage. Et ayuntamos nos entonces los mançebos de la uezindat, e uenimos e çercamos con redes el logar. Et aquella bestia tan ligero corrie que sobre todas las redes saltaua dell otra parte quando y uenie.
Estonces quando uimos que nin redes nin tener las paradas non nos prestaua, tornamos nos a los canes e tollimos les los collares. Et ellos fueron se pora ella, e eran muchos; mas por todos ellos daua ella tan poco cuemo si fuesse un aue que uolasse, tan ligera yua en el so correr. Et yo en todo esto non soltara el mio can, que me auie dado mi mugier donna Procris; e el can auie nonbre Lelapa. Et la conpanna de la mançebia que nos alli ayuntaramos, quando uieron que daquella guisa escarnesçie aquella bestia a todos los otros canes, pidieron a mi aquel mio can e rogaron me quel soltas.
Et yo auia oydo como aquella bestia que de la deessa Diana era, e ella la auie alli enuiada; et que si el mio can le echasse que la alcançasse, que por uentura faria algun pesar en ello a Diana, e que en ninguna guisa non era cosa segura que deuiese fazer» -ca le parescie que le farie pesar en soltar le su can-, «et non toue por seguro de fazer omne a ningun dios pesar sennalado. E non queria dar el mio can nin soltar le, ca non sabia que se nasçrie dent. Pero tanto trauaron ellos comigo con grant sabor que auien -lo uno, por ueer la bondat del can; lo al, por uengar se de la mala bestia- que yo oue gelo a otorgar. Et el can estaua muy quexoso por yr de quando a los otros uio soltar. Et pues quel soltamos e començo a correr, yua como cosa que alançasse omne de mano o cuemo la piedra echada de algun estrumento, e tanto corrie quel perdimos de uista.
Et estaua alli una cabesça dun collado dont paresçien a oio todos canpos de yuso. Et yo e otros comigo corriemos e sobimos alli por uer commo corrie aquel can. E uil yo poro yua, e la bestia antel, e el çerca della ya e non al si non por
prender la. Et uimos que presa la ouiera si non que fazie la bestia sus recoruas en el correr. Pues que ueye al can yr tan de cerca e que la prenderie ya, et yo ueyendo el can e la bestia en aquellas rebueltas, meti mano al dardo e enderesçe los dedos en el amiento. Et desque toue el dardo bien guisado pora alançar le, cate poro yuan el can e la bestia pora tirar le a çierto. Et catando alla ui en medio del canpo estar dos marmoles fechos en tal figura que semeiaua que ell uno fuye e ell otro ladraua, assi que fincauan amos por non uençudo ninguno dellos en su cosso. Et assi lo quiso Dios, si algun dios fue con ellos.»Cephalo, pues que dixo las razones que fasta aqui auemos dichas, callosse. Et preguntol luego Phoco qual fuera ell yerro del dardo.
Dixo Cephalo: «Phoco, alegrias fueron el comienço del nuestro dolor; et quiero te contar luego aquellas alegrias si quier e sabor de retraer las e menbrar me dell bien auenturado tienpo en que era yo bien andant con mi mugier linda e ella comigo. Et assi nos amauamos que sienpre ella a mi tenie en so coraçon, e yo a ella. Et tan grant era el so amor escontra mi que non camiaria el mio casamiento por el de Juppiter; otrossi, nin yo non camiaria a ella nin por Venus misma si y uiniesse. E eguales eran los nuestros amores.
Yo solia ir a caça luego que el sol salie, e yua cuemo mançebo libre; e nin leuaua omnes comigo, nin bestias, nin canes, nin otras redes, nin otra cosa ninguna pora caça si non mio dardo solo, ca aquel me cunplie a mi e con aquel yua seguro. Et desque auia muertos de los uenados quantos yo queria, acogiam a las sombras e o fallaua el frio e el oraie que salie de los ualles. Et en la gran calentura de medio dia yo pidia ell orage que uiniesse, ca aquello era folgura contra el grant ardor. E acuerdo me yo agora que solia dezir cantando: 'Orage, uen e entra por el mio seno, e esfria me; e fazer me as mucho dalgo, e plazer me a mucho contigo. Et pido te por la tu mesura que uengas e atienpres estos buchornos de la calentura que faze tan grandes.' Et sobrestas palabras dix por uentura otras muchas falaganças, commo en so solaz que a omne quando se sie assi, et fueron estas: 'Tu eres el mio deleyte; tu me refazes e me recrias; tu fazes que yo ame las seluas e los logares yermos. Et este to espirito, que uiene e me assi faze, sienpre sea rescebido de la mi boca.'
Et en tod esto non se quien nin quien non, seyendo enartado en el nonbre en que dizia yo: 'Oraie, uen,' cuedo que era mugier que llamaua e crouo que la amaua yo. Et aquel que lo oyo, como onbre de poco entendimiento, menbrandosse del ensay que yo fiziera contra Procris, e fue a ella; e como dixmero, contol lo que oyera dezir a mi en la montanna. Et ell amor es cosa creediza: esto es, que ell amador o ell amadora cree luego lo quel dizen, e mayor mientre si es cosa de achaque de celos. Et tan grant fue el dolor que ella ouo daquella palabra, en quel dixieron que yo amaua a otra, que se cayo desmemoriada en tierra.
Et despues a pieça que se torno en su acuerdo, començos a quexar e llamar se mesquina e de mala uentura, et que guardaua ella a mi la fe e la lealtat, e yo non a ella. E auie miedo de lo que non era nada e tenie nonbre sin cuerpo, et doliesse ende como si fuesse comblueza derdadera; e pero siempre dubdaua e auie miedo de seer enartada. Mas con tod esto, non querie creer de mi lo quel dixieran fata que ella misma por si lo non uiesse.
Passo ya aquella noche; e otro dia grant mannana sali yo cuemo solia, e fuy me pora los montes a mi caça. Et desque mate muchos uenados e uino la calentura, dix como solia: 'Aura, uen e conorta el mio trauaio.' Et oy adesora entre las mis palabras unos gemidos, non se quales, e dix otra uez: 'Aura muy buena, uen.' Et Procris auie salido tras mi de casa e fueras empos mi a la selua. Et alli o me yo pare a la sombra e demandaua yo el orage que uiniesse con so frio e so atempramiento pora la calentura, llegosse ella çerca de mi e metiosse en una mata. Et estando yo en esto, ella por guisar se meior que uiesse si estaua alguna mugier comigo, al boluer se fizo roydo, e sonaron las foias secas en que tenie los pies.
Et yo oyendo lo, cuede que era alguna bestia saluaie que fazie aquel roydo -e alançe el dardo- e ella era Procris; et fue el dardo e diol grant colpe mortal por medio de los pechos. E ella dio grant uoz; e yo connosci la mi leal mugier e entendi que aquella era. Et corri quanto pud commo desmentado, e llegue, e falle la ya medio muerta e saliendo le la sangre por los uestidos. Et ella con tod esto estaua se tirando del cuerpo el dardo; e tirado el dardo, tome en los braços el su cuerpo que yo amaua mas que el mio. Et ronpi luego mi camisa, e fiz pannos della con quel ate la llaga, e trauaiaua me de restrennir la sangre. Et començe la a rogar quanto yo podia que me non desamparasse, mas ya non auie fuerça en ella. E estando a morir, aquexe la a fablar, e dixo me estas pocas palabras: 'Çephalo, por las firmedunbres del nuestro casamiento, e por los dioses, e por los celestiales, e por los mios, e por alguna cosa de bien si la yo meresçi de ti, e por ell amor que yo contigo he - e es achaque de muerte a mi yl tengo agora en mio coraçon- en quanto uiuo te ruego homillosa mientre que nunqua tu suffras que ell Aurora case contigo nin entre en los nuestros talamos.
Luego que ella esto dixo, entendi yo ell yerro dell nonbre poro ella fuera enartada, e sentilo, e ensennegelo; mas non me tenia ya pro, ca se murie, tal fue el colpe. Et yuas la sangre e la flaca fuerça de Procris con ella. Et mientre ella los oios pudo abrir e algo cataua, non cato si non a mi fasta que echo la desauenturada alma en la mi cara; e assi murio segura cuemo si llaga nin otro mal del mundo non ouiesse.»
Diziendo Cephalo estas razones, e llorando a ello el mismo e Phoco e los otros que y estauan, salio el rey Eaco e Peleo e Thelamon, sos fijos, e la otra caualleria con el; e resçibio los Cephalo con las sus fuertes armas. Empos esto passaron aquel dia e la noche. Et otro dia de mannana cataron el uiento, e fallaron que era abrego; e aquel era el muy buen uiento e ell que ellos auien mester. Et cogieron se luego todos a las naues, Cephalo e los sos e los de la ayuda que con ellos yuan, et alçaron las uelas. E ouieron muy buen
uiento, e llegaron al su puerto mas ayna que ellos non cuedaron.Minos, rey de Creta, assi commo contamos en el comienço desta estoria, ouo estas ayudas pora la batalla de Athenas: los de Anape, los de Stiphales, los de Miconon, los de tierra de Thimolo, los de Thimo, los de Chipre, los de Seripho, los de Arne. Et tomosse con todas estas ayudas e fuesse su carrera. E quando llego a tierra de Lelege, pidio les su ayuda, e non gela quisieron dar. Et el rey daquel regno auie nombre Niso, e a la cibdat que era cabesça del reyno dizien Alcathoe. Et auie este Niso una uedija en medio de la cabeça de cabellos ruuios que descendie entre las canas, ca era ya cano, e colgaua luenga mas que los otros cabellos. Et bien fiaua este rey Niso que en quanto el aquella crin ouiesse en la cabesça, que nunqua aquel so reyno perderie.
En tod esto auie el rey Minos yazido seys meses en la çerca daquella cibdat, e el rey Niso dentro, et combatie Minos la çibdat muy de rezio. Et Niso deffendie gela quanto el podie; et en dubda era si se enfadarie el rey Minos e se yrie, o si uençrie Niso e se rendrie. Et estando de amas las partes en esta dubda, contesçio lo que agora oyredes.
Cercal muro de la çibdat auie una torre del rey, de que ende dizen los autores de los gentiles en sus fazannas que un dia que passaua por alli Phebo, fijo de Latona. Et aquel Phebo, fijo de Juppiter e de Latona, llamauan sus gentiles dios de uiola e de çitola e de todos los estrumentos de musica, por que assaco ende mas que otro sabio, e fizo y mas, e canto meior. Et sobresto que dixieron los autores de los gentiles en sus fazannas que passando por alli que puso en aquella torre la su viola; e que passo el son della, e entro en los cantos, e finco el retinnimiento en la torre.
Et aquel rey Niso auia una fija a que dizien Sçilla; et esta solie uenir en sus solazes a aquella torre con sus duennas e sus donzellas a trebeiar. Et seyendo en somo de la torre echaua sus pedrezuelas de somo della a fondon, e yendo dando de canto en canto fazien son cuemo de farpa o de viuela; e auie ella ende grant sabor. Et esta uenida e estos trebeios solie ella alli fazer muchas uezes quando la tierra estaua en paz. Et pues que uinieron aquellas guerras commo quier que en la primeria non yua alla, al cabo non lo pudo suffrir e començo de yr alla seyendo las guerras. Et desque lo començo, uso lo; e tanto duraua ya la guerra que ueye ella dalli los torneos e las lides que sos çibdadanos fazien con los de Creta. Et sabie ella ya los nombres de los ricos omnes de la hueste, e connosçie las armas e los caualleros e las maneras de los uestidos, et sobre todos los otros a Minos, fijo de Europa. E connosçiol tanto quanto non fuera mester; ca si Minos se armaua e se ponie el yelmo, a iuyzio della aquel
era el mas fremoso cauallero que en todos ellos auie. Et otrossi si tomaua ell escudo, que a el parescie meior que a otro e el era el mas fremoso. Et si tomaua la lança e la esblandie e la reboluie commo el querie, iudgaua ella que aquel era el mas ualiente e mas fremoso e que meior le parescie que otro cauallero que y fuesse. Et si tomaua el arco yl doblaua con la saeta, yuraua ella que a aquella misma guisa uiera estar a Phebo, dios del sol; e que Minos, assi como dexo las armas de lidiar, dieron le el cauallo guisado con coberturas muy nobles. Et la infante Sçilla, quando aquello le uio fazer, en poco fue que se non salio de sentido. Et desque torno en su acuerdo, dizie que bien andant era la lança que el maneaua, et bien andantes las riendas que el en la mano tenie, et bien andant toda cosa que el tannie.Viniel a coraçon a aquella infante Sçilla muchas uezes, si uerguença de mal estança gelo non touiesse, de dar consigo en la hueste e yr se pora la tienda de Minos. A las uezes le tomaua talent de dexar se de somo de la torre caer en la hueste de los de Creta; a las uezes buscar commo abriesse las puertas del muro, e coger a Minos e dar le la cibdat; o aun alguna otra cosa, maguer que mas fuesse, si Minos la quisiesse. Et assi commo seye en somo de la torre catando las tiendas del rey de Creta commo blanqueauan e resplandesçien de la otra parte con las faxas dell oro, dixo assi: «En dubda so yo agora sim alegre o si me pese por esta batalla e esta guerra que se aqui faze, maguer que es grieue e mala; mas duelo me mucho por que Minos es enemigo de mi, su amadora. Pero, si por toda esta guerra non fuesse, nunqua yo a Minos connosçiera. Et tomando el a mi por mugier puede se dexar desta guerra; et aun si quier, auiendo me en arrehen, auer me ye por conpannera e por firmedunbre de paz.»
Desend dixo assi aquella infante por Minos: «O tu, muy fremoso de los reyes, si la que a ti pario tan bien paresçio commo tu paresçes, con derecho se enamoro della el rey Juppiter. O quan bien andant yo seria si agora me pudiesse tornar en aue e uolar, e dar comigo en la hueste de Creta, e meter me en la tienda del rey Minos; e manifestandol yo el mio coraçon e los mios amores, rogar le ya que si uender se me quisiesse, por qual arra le podria auer tanto que me non demandasse la çibdat de mio padre - ca meior podria yo estonçes auer lo que yo de Minos espero que non seer poderosa por trayçion que yo fiziesse si tollies la su uilla a mio padre e la dies a ell, maguer que muchas uezes fizo la piadat del manso uençedor prouecho a los uençudos en uençer se.»
En este logar razono Sçilla por el rey Minos con el grant amor que auie dell, e
dixol que derechera guerra fazie por su fijo quel mataran e que meior razon traye el que non los que se querien deffender. Desi dixo de so padre e de los sos: «Assi cuemo yo cuedo, uençudos seremos nos. Et si esso fuere, ¿qual sera ell auenimiento e el cabo de la nuestra çibdat? Mas ¿por que dara a ell el su dios de la batalla esta mi çibdat e non el mio amor? Meior podra Minos ganar esta çibdat sin batalla e sin tardança e sin mortandat de los sos, ca miedo he yo que entrando en batalla que salga y algun nesçio, y fiera a Minos yl mate; ca de los entendudos ¿qual serie tan cruel nin tan atreuudo que contra el osasse mouer arma ninguna nin ferir le?Mucho me plaze de lo que e començado, e firme esta comigo la sentençia de la mi uoluntad: et es esto de dar a Minos el mio cuerpo, e comigo la mi tierra en arras, e acabar esta guerra por aqui. Mas ¿que uale esto? ca el querer poco es sin el fecho. Mas otrossi ¿commo podre yo esto fazer? ca las entradas e las salidas de la cibdat uelas las guardan, et mio padre tiene las llaues de las puertas. E a este solo temo yo, mesquina, et el solo detiene lo que yo desseo. Agora lo fiziesse Dios que yo fuesse sin padre. Mas cada uno se es dios pora buscar su pro, e ell auentura refusa de oyr los malos ruegos. Mas otra que de tan grant amor fuesse ençenduda commo yo non dubdarie; mas aun gozar se ye de destroyr e toller delante si que quier quel estoruasse al so amor. Mas por que serie en ello ninguna mas fuerte que yo, quiero me yo atreuer de yr por fuegos e por espadas, si mester fuere. Mas nin ay mester espadas nin fuegos, e la uedija sola de mio padre me cunple; et aquella me uale a mi pora esto mas que oro. Et aquel so cabello fremoso cuemo porpola me fara a mi bien andant e poderosa de lo que yo desseo.»
Estando Sçilla razonandosse entressi por quales razones auemos dichas, passo el dia e llego la noche; et cresçiol el atreuençia en las tiniebras. Et al primer suenno, quando quedan los omnes e las otras cosas e yazien todos durmiendo, leuantos ella muy quedo, e fue e entro en la camara de su padre, e taiol la cabeça. Et salio por la puerta del muro con la cabeça de so padre. Et tan grant era la feuza de lo que ella tenie que merescie de bien que non dubdo de yr por medio de los enemigos de hueste agena fata que llego a la tienda del rey Minos, e entro a el. Et el rey, assi commo la uio uenir daquella guisa, espauoresçiosse ende.
Ella començo a razonar luego contra ell, e dixo assi: «Rey Minos, amor me cueto de fazer nemiga. Et yo, Scilla, fija del rey Niso, do a ti la tierra e los mios palacios e los mios santuarios de los dioses; e non te pido gualardon ninguno, si non el to cuerpo solo. Et tu, toma la crin de mio padre por sennal de amor; e non creas tu agora que te do yo la crin sola, mas dote la su cabesça.» Et dichas estas palabras, saco de so el manto la cabesça de so padre que traye colgada por los cabellos, e tendio la mano con ella pora dar la al rey Minos.
El rey Minos, quando aquello uio, enerizos todo e non quiso tomar tal don. Et el, turuiado por la uista daquel fecho tan estranno, respondio a la infante e dixol assi. «O donzella, denosto del nuestro tienpo, los dioses te aluenguen del mio reyno, e negada te sea la tierra e la mar. E por cierto te lo digo que yo non sufrire desta uez que tamanna nemiga commo esta entre en Creta, que son las cunas o Juppiter se crio, que es tan santa cosa.» Pues que el rey Minos ouo dichas estas razones, leuantos e entro la çibdat Alcathoe, ca se le dieron luego los çibdadanos pues que era muerto so sennor. Et ell otorgoles sus fueros e sus leyes commo prinçep muy derechero. Et desque ouo ordenado el pueblo e la çibdat e castigado como uisquiessen, mando luego refazer los nauios todos, e cunplir los de lo que era mester, e yr se su carrera. Et los marineros e las otras conpannas fizieron lo: e entraron luego en las naues, e alçaron las ancoras; e auien el uiento bueno, e fueron se su uia.
Sçilla, pues que uio las naues yr e uio que el cabdiello ningun gualardon nol daua de lo que auie fecho por ell, rogol mucho e pidiol merçet que lo non fiziesse assi e ques mesurasse contra ella. Et en tod esto andaua ella y entre los nauios.
La infant Scilla, pues que fizo sus ruegos muchos al rey Minos e uio que nol tenien pro ninguno e que gastaua y so tienpo en uano, torno a assannar se. Et commo quier que fiziera mal fecho e se tenie por muy quebrantada, pero menbraua se cuemo de sangre de reyes uenie, e razonos assi. Alço las manos contral çielo muy sannuda, e dixo assi contra Minos llamando a grandes uozes: «Minos, ¿o fuyes tu, desamparada la otor de los merescimientos de los tos bienes? O tu, a quien yo adelante a mi tierra e a mio padre, otra uez lo digo ¿o fuyes, cruel? ca lo que tu uençiste la nuestra nemiga lo uençio e lo fizo. Et nin te mouieron los dones que te yo di, nin te mouio el mio amor, nin te mueues otrossi pora mesurar te contra mi por que toda la mi esperança fue ayuntada en ti solo. Et pues que me tu desanparas, ¿o me tornare yo desamparada? ca mi tierra uençuda yaze. Mas pongamos que sea sobre si en so estado, çerrada esta pora mi por la trayçion que yo fiz en que mate a mio padre e di a ti la su cabesça. Et desaman me por ende a par de muert los çibdadanos, ca lo meresco yo. Et los fronteros otrossi temen se de mi por enxienplo dotro tal fecho. Et tod el çerco de la tierra çerre yo a mi por que me resçibies Creta. Et sobresto, si tu me esta uiedas e tu despagado de mi me desamparas, non fue tu madre Europa: mas el peligro de la mar a que llaman Sirtis, o las tigres de Armenia, o ell otro peligro de la mar a que llaman Caribdis que somurguia las naues; nin eres tu fijo de Juppiter, nin fue tu madre enartada dell en semeiança de toro; e la madre que te aponen non es essa, e cruel saluaie fue el que te engendro.»
Desi dixo contra su padre e contra su tierra desta guisa: «O tu, rey Niso, mio padre, faz me las penas que yo meresco. Et, o uos, çibdadanos trayudos por los mios males, buscat me mal, ca yo otorgo que lo meresco e derechera so de peres-
çer. Et pero, si alguno daquellos a quien danne me matare, es cosa con razon; mas tu, que por el mio pecado uenciste, ¿por que sigues pecado? Et esta nemiga de mi tierra e de mio padre seruicio es pora ti. Mas ¿quieres que te diga aquella es derechera de seer tu mugier la que enganno al toro en el arca de las tablas, e te touo de so cuerpo tuerto con el? E finco ella por adulterio que danno el casamiento de su marido lindo, et troxo ella en el so uientre creatura que desacordaua de la natura de su madre. Et estas mis palabras non uienen a las tus oreias. O si las non lieuan los uientos como a uanas, vientos digo les que lieuan las tus naues.»En tod esto Minos non tornaua cabeça a lo que ella dizie, e dixol ella aun despues esto que diremos sobre lo quel auie dicho: «Rey Minos, ya te digo por çierto que non es marauilla en que la reyna Pasiphe adelanto el toro a ti, ca non a en ti menos de crueza que en ell. Ay, mesquina, sabor e de yr me apriessa ca uan se estos nauios, e uo me yo, e parto me de mi tierra.» Aun empos esto torno Sçilla en su razon contra Minos, e dixo assi: «Rey Minos, non fazes contra mi ninguna cosa, e oluidado es el bien que yo meresçi en quanto te fiz. Et uo enpos ti non me queriendo tu. Yo abraçare esta naue, e yre desta guisa por estos mares luengos.» Et a penas acabo estas palabras, quando dio luego salto en la mar, e fue nadando a la naue de Minos. E aquexaual el amor e daual fuerça pora ello, et yua ella desta guisa apegada a la naue de Minos.
En tod esto dolieron se del rey Niso e de su muerte los sus dioses. Et segunt que cuenta ell autor en este logar, tornaron le en esmeriion. Et el, qual ora fue fecho aue, uolo, e salio, e uino a las naues de Creta, e uio a su fija Scilla yr apegada en la naue de Minos. Et descendio a ella uolando por echar en ella las unnas e el pico, e rascannar la, e ronper la toda. Scilla, quandol uio uenir, entendio como por spirito que so padre podrie seer aquel. Et con grant miedo que ouo del desamparos dalli dont se tenie a la naue, e fue por caer en la mar; e cayera, mas dize aqui ell autor que por la uertud de los sus dioses que uino adessora un uiento, e sostouo la que la non dexo llegar al agua. Et alli estando, diz que fue luego cubierta de pluma e mudada en aue.
Et esta aue fue a la que en el lenguaie de Castiella dizen copada, et llaman la en el latin cirris. Et departe Ouidio en el viijo libro del so Libro Mayor quel llaman este nonbre cirris de crinis, que dizen otrossi en el latin por aquello a que en el lenguaie de Castiella llaman crin o uedija. Et diz Ouidio otrossi que este nonbre le dieron de cabello, por que taio la uedija del fado a so padre yl descabeço. Et aun dizen los sabios que por sinificança e muestra desto se leuanta a ella en somo de la cabeça aquel montonçiello de plumas que se le alçan y. Et por aquello le dixieron este otro nonbre co-
guiada, et en latin le dizen alabda; onde dize della un uersificador en latin: laudat alauda diem. Et quiere este latin dezir assi en el lenguaie de Castiella: alaba la coguiada al dia. Et departen quel fue dicho este nonbre e esta razon por que de dia, luego que el alua comiença a paresçer, comiença la copada a cantar; et que aquel canto que non es al sinon alabar la uenida del dia, e que por razon daquella alabança que faze que la llamaron alabda.Pves que los de Athenas sopieron commo el rey Minos auie presa la çibdat Alcatoe, ouieron su acuerdo, e dieron sus mandaderos de los mas sabios ombres que en so comun auie, e guarnieron los de muchas donas e de mucho auer -oro e plata sin cuenta- e sus cartas, e enuiaron los al rey Minos a auer su pleytesia e su abenençia con el. Et estos fueron e llegaron al rey Minos antes que el a Athenas llegasse.
El rey Minos rescibio los bien; e uio los pannos preçiados, e el mucho aliofar, e ell oro, e la plata, e piedras preçiosas, e otros dones muchos, e muchas riquezas quel pararon delante. Plogol mucho con ellos e con ello, e fizo les mucho lo que les ploguiesse; pero en tod esto, mostrauasse el por muy sannudo contra Athenas por pleytear meior con ellos. Et desi entraron en la pleytesia; e por non alongar nos la razon dezimos assi que los de Athenas abinieron con Minos quel diessen cada terçer anno en parias siete omnes de los de Athenas pora fazer dellos lo que quisiesse, e que fincasse el reyno sin todo otro cometimiento, e que ouiessen pazes. E touieron que pleyteauan bien; et firmado el pleyto, partieron se de alli. E los de Athenas se fueron pora su tierra, e el rey Minos se torno pora Creta.
Pues que ouo fecha su abenençia el rey Minos con los de Athenas, fizo sus sacrifiçios a Juppiter por quanta bien andança le auie dada; et mato en ellos çiento toros a onrra e a alabança dell. Desend fue su uia, e arribo bien andant a Creta, e salio de las naues, e fues a su çibdat - aquella que era cabeça de todo so regno. Et quando llego alli, fueron los sos palaçios parados muy apuestos e muy fermosos. Et fizo poner por aquellos palaçios daquellas noblezas que troxo de su conquista por que las uiessen las gentes. E fueron muy grandes las onrras e las alegrias que y fueron fechas estonces, e muy pagada la cort e todos los otros omnes buenos del reyno con la bien andança de su sennor.
Ante de esto andando el rey Minos en aquellas guerras e recabdando sus fechos, llegaron le mandaderos e nueuas de poridat como se enprennara la reyna Pasiphe e pariera una creatura que era la meatad omne e la otra meatad toro. Et el rey Minos, assi como gelo dixieron en poridat, assi lo touo e lo guardo otrossi ell en poridat. Et quando llego a Creta a su
casa, fallo commo era uerdat aquel denosto e aquella nemiga; e paresçie manifiesta mientre el feo adulterio de su mugier por aquel bestiglo que era de dos formas, que ombre nin uiera nin oyera fasta aquel tienpo de otro tal. Et asmo el rey Minos commo podrie tirar aquella fonta e uerguença. Et llamo luego a Dedalo, que era el mas sotil carpentero que estonces sabien en toda la tierra, e dixol en poridat el fecho -maguer quel sabie el dantes- et mandol que fiziesse una casa de muchos andamios, e todos escuros e como çiegos.Dedalo, como era el mas sotil carpentero de quantos entonçes eran que omne oyesse dezir, assaco de commo fiziesse aquella casa assi commo el rey Minos mandaua. E fizo la tal que non serie omne, que desque en ella entrasse e por ella fuesse andando, que a la puerta pudiesse tornar endereçada mientre si por uentura non fuesse. Onde dize Ouidio estas palabras en esta razon: Dedalo, el mas sabio carpentero e mas sotil maestro de casa fazer, assento esta obra, e fizo las sennales della turuiadas. Et troxo los lunbrales de unas portezuelas que fiziera de parte de dentro en errança con unas coruas que fiziera en ellas, e con una dubda de carreras desuiadas que se andauan non dotra guisa si non desta semeiança que pone dent ell Ouidio en que diz que assi como andan en derredor las aguas del rio Menandro de Frigia, e las unas aguas uan contra yuso e las otras tornan en recoruas como a arriba, et las que se tornan catan a las que an de uenir. Et es aquel rio Menandro de aguas de natura que corren de guisa que a las uezes semeia que corren a la mar, a las uezes ques tornan a la fuente dont nascieron. Et a esta guisa cuenta Ouidio que fizo Dedalo en aquella casa las carreras llenas de dubda e de yerro: assi que diz que Dedalo mismo, quando fue en medio de la casa acabando los atrauessamientos e las recoruas della, que muy a dur e a malas penas se pudo tornar a la puerta, tan grant era la arteria de la obra daquella casa. Et en esta casa, fecha por la maestria que es contada, ençerro Dedalo al minotauro por mandado del rey Minos. Et en aquella casa comio el ocho annos los omnes que dixiemos que el rey de Athenas enuiaua en parias al rey Minos de Creta.
Agora dexamos aqui las razones de la contienda e de la guerra de Minos, rey de Creta, e de los de Athenas; e contar uos emos de como essos de Athenas salieron daquella seruidunbre de los omnes que auien a dar en parias cada terçer anno.
Ocho annos eran passados que el minotauro yazie alli ençerrado, et llego el noueno anno quando los de Athenas auien a enuiar otra uez sus omnes en parias al rey Minos. Pues a aquel noueno anno llegos el comun de Athenas, e echaron suertes sobre aquellos a que auien a enuiar por parias al rey Minos. Et entre aquellos siete que auien de enuiar cayo la suerte sobrel infante Theseo, fijo del rey Egeo, e el fue ell uno daquellos siete. Et pues que por suerte le cayo, ouo de yr alla. Et quando fue en Creta e llego al palacio del rey Minos, catauan lo todos como era grant, e fremoso,
e de grant nonbre por muchos fechos granados que fiziera ya de que contaremos adelant empos esto en esta estoria.Et el rey Minos e la reyna Pasiphe auien entonces dos fijas grandes, donzellas fermosas: e ell una auie nonbre Adriagna, e ell otra Phedra. Et andando Theseo por casa del rey Minos, oyeron del la reyna e aquellas sus fijas, e como dizien que era grant, e fremoso, e de buen entendimiento e ensennado. Et sobresto, por que era omne estranno, ouieron gran sabor de ueer le, e guisaron por quel uiessen. Et desquel uieron, las infantes pagaron se tanto que fueron enamoradas dell; et ell amor fue tan grant en amas que se non pudieron encrobrir ell una dell otra, e ouieron a fablar amas en uno. Et pues que ell una nol dexaua all otra, abinieron se de guisa que entendiessen amas en el e que amas le ouiessen. Et fizieron lo saber a Theseo, e que entendien en el e el que querrie fazer contra ellas sil diessen ellas consseio commo matasse al minotauro e fincasse ell a uida.
Theseo, quando esta razon oyo, fue muy alegre con ella; et enuio les tal respuesta que pleyto e omenaie les fazie: que si ellas aquello fiziessen, que las leuarie a amas a Athenas e que casarie con ell una qual ellas quisiessen. E andido entrellos el pleyto e el paramiento tal por que se abinieron, e se cunplio lo que dizien; pero dello, ca non todo, como departiremos adelant.
Aquellas infantes Adriagna et Phedra ouieron entre si so consseio; et fallaron por so acuerdo comol diessen tres pellas de estopas enbueltas en pez e en resina, e una porra buena pora dar buen colpe, e un ouiello de buenos filos tuertos, e un clauo con el a que se atasse el filo. Et ouieron su mandadera de su poridat, e que se yrie con ellas quando ellas se fuessen. Et dieron le estas cosas todas, e dixieron le: «Teyn nos poridat.» Et ella yuro les que lo farie. Et dixieron le ellas entonces: «Pues, toma estas pellas, e esta porra, e este ouiello, e este clauo, e ue e llegate a aquel infant de Athenas lo mas encubierta mientre que pudieres, e dagelo.»
Et diz quel dizien las infantes que quando entrare a la casa del minotauro, que nol escodrinnara ninguno; et que luego quel cerraren la puerta, que fincasse bien aquel clauo en tierra, e que atasse en el el cabo del filo daquel ouiello, et que leuasse consigo el ouillo dexandol toda uia caer por tierra el filo por las recoruas de la casa poro el fuesse, et la porra en el braço e las pellas en el almanto. Et quando se encontrasse alla en la casa con el minotauro, que quando abriesse la boca pora coger le en ella -como fiziera a los
otros ombres que auie comidos-, que estudiesse presto e aperçebudo comol echasse en la garganta aquellas tres pellas, e que las mascarie. Et mientre que las el mascasse, que alçasse la porra yl diesse tal porrada que muertol echasse a sos pies, e alli paresçiesse la su ualentia e el so coraçon.La duenna fue e cunplio la mandaderia commo sus sennoras le mandaron. Et en esse dia auien a echar a Theseo al minotauro, e leuaron gele. Et el fue a ello muy de grado, e leuo conssigo aquellas cosas que las infantes le enuiaron. Et assi commo entro a la puerta daquella casa del minotauro e fue yendo por las calleias della a adelant, yua dexando el filo como las infantes le enuiaran consseiar; et fizo otrossi de las otras cosas como ellas le dixieron. Et desque fue muy adentro en la casa yl sintio el minotauro, leuantos e uenie contra el abierta la boca por coger le en ella e echar las manos en el. Et Theseo, commo era de buen coraçon e ardit, metio mano a las pellas e echo gelas muy endereçada mientre. Et el començo las a mascar; e mientre las el mascaua, aperçebios el luego de la porra, e tomo la a amas manos, e diol tal porrada en somo de la cabesça que muerto sin alma dio con el en tierra.
Et el auie puesto con la duenna que fuera mandadera entrel e las infantes: que si Dios bien andança le diesse contral minotauro, que alla durarie fasta que anochesciesse, et a la noche a la prima ora que uernie a la puerta; e las infantes que recudiessen y aquell ora e quel llamassen su boz baxa por que non fuessen descubiertos; et que si el uiuo fuesse, alli les recudrie, et guisassen ellas commo ouiessen la puerta abierta e yr se yen su uia, Et Theseo, luego que ouo muerto al minotauro, uino a la puerta por aquel filo, e estido alli fasta la sazon que pusiera con la duenna. A las infantes otrossi non se les oluido el tienpo, e fizieron commo agora oyredes.
Legando la primera ora de la noche en que todas las cosas durmien mas, leuantaron se las infantes, e fueron se muy passo e muy quedas pora a aquella casa del minotauro. Et quando llegaron a la puerta, firieron muy quedo llamando Theseo. El respondio les luego e dixo les: «Aqui esto yo.» Ellas estonces abrieron las puertas, et fueron muy alegres tan bien el commo ellas, e cogieron se, e fueron se por al puerto que era y luego. Et metieron se en los nauios en que auie uenido, et fueron su carrera, e passaron la mar, et arribaron a tierra de Chia. Et quando salieron a terrenno, anochescie ya. E leuauan todas las cosas que eran mester pora camino, e albergaron alli aquella noche.
Et yoguieron en una cama ell infante Theseo e amas las infantes, Adriagna e Phedra. Et pagosse Theseo mas de Phedra que non de Adriagna. Et quando uino el tienpo de contra la mannana, como podrie seer contra gallos mediados, yazien las infantes adormidas e como canssadas: lo uno, demudadas por el estranno fecho que auien cometudo; lo al, por la passada de la mar en que nunqua auien seydo - e es cosa que demuda mucho a los que de nueuo entran a ello. Et durmiendo ellas, esperto Theseo que auie a coraçon su carrera e so fecho. Et desperto muy quedo a Phedra, e tomo la, e metio la en so nauio; e dexo alli a Adriagna dormiendo en la ribera, que la non contanxo poco nin mucho. E fueron se su uia.
Et la inffante Adriagna, quando esperto e se fallo sennera, touosse por quebrantada e muy maltrecha. Et de lo que ella razono sobre aquel fecho contar lo emos adelant en esta estoria en una epistola que ella enuio despues a Theseo, como oyredes. Et andando ella esse dia descabennada, e rascada, e rota toda por essa ribera, acaescio que uino por y Libero padre que uenie de conquerir India. Et fallo la alli atal llorosa e maltrecha de la guisa que lo ella podrie estar aueniendo le lo quel auino; e tomo la e rescibio la por su mugier. Et pero que llorosa e sennera, tenie en su cabeça, segunt su costunbre, una corona a que dize ell autor cuemo en fazanna que puso Libero padre su mano en aquella corona, e que la alço de la cabeça de Adriagna, e que la enuio contral çielo; e que subio la corona yendo a arriba, e subiendo ella ques mudaron adessora las piedras preçiosas de la corona en estrellas, et que se assento la corona en el çielo en su semeiança de corona en aquel logar que esta medianero daquel qui se esfuerça en el ynoio e del otro que tien la serpient.
Departe el frayre que uerdadera cosa es que en el çielo a unas estrellas que son assentadas como en cerco de corona. Et por que era estonces Libero padre uno de los mayores prinçipes de la tierra -e aun quel tenien sos gentiles por dios- et era Adriagna de tan alta sangre commo es dicho e por onrra dellos, dixieron los autores de los gentiles que fuera la corona de Adriagna mudada en estrellas del çielo.
Departe Philoroco en el segundo libro de la Estoria de Athenas, assi commo lo retraen por el Eusebio e Jheronimo, que el rey Minos de Creta auie un omne que era muy ualient e muy cruel. Et dizen que aquellos omnes de las parias que los de Athenas enuiauan a Creta al rey Minos que auien de luchar con aquel omne tan cruel e tan malo. Et como era muy ualient, derribaua los a todos, e despues echaua los al minotauro que los comies.
Sobresto cuenta aquel Filoroco en aquella Estoria de Athenas que el infant Theseo, fijo del rey Egeo, quando sopo en Athenas que por lucha se libraua el fecho de los sos en Creta, que el mismo
guiso que cayesse la suerte sobrel por quel enuiassen entre aquellas parias. E fue assi. Et yendo por so camino, de guisa se sopo leuar que quando a Creta llego, tan folgado se fallo como el dia que salio de su tierra. Et lucho con aquel e echol, e mato al minotauro. Et fincaron los de Athenas dalli adelant libres e quitos daquellas parias por esta razon.El rey Minos, con grant pesar que ouo del fecho de la reyna Pasiphe, su mugier, con el toro, tomo a Dedalo que lo guisara e a Ycaro, su fijo, con el, e encerro los en unos palacios de guisa que non pudiessen salir de alli. Et Dedalo non era natural de Creta; e teniendo se por muy quexado daquella prision en que yazie e del so desterramiento, e auiendo ya aborrido a Creta e muriendos con desseos de su tierra dont era natural, començo a fablar en su quexa de la prision en que era. Et el logar o yazie preso era una ysla pequenna de la mar; e dixo assi: «Maguer que el rey Minos me encierre a mi las tierras e las aguas, non me ençerrara el çielo. Et maguer que Minos assennoree las tierras e las aguas, non assennorea el aer; et por alli me yre yo.»
Pues que esto ouo dicho, pensso en so coraçon de muchas cosas e entrellas de artes que nunqua fueran sabudas. E esto fue de renouar natura et poner se pennolas pora uolar, començando en las menores desi ueniendo a las mayores, assentadas todas por sus ordenes de guisa que dize el autor que semeiaua que alli nasçieran. Dont pone otrossi ell autor una semeiança e diz que assi eran ordenadas como los canudos en el estrumento de los organos. Et diz Ouidio que las pennolas medianas ato con cuerdas de lino, e las menores e mas baxas con cera; et de guisa las compuso e las ordeno unas con otras que el qui las uiesse non dizrie si non que uerdadera mientre eran de aues.
Et era alli con el en aquella prision so fijo Ycaro. E el padre, desque ouo guisado assi, trabaiosse de guisar a su fijo por que uolasse con el e se fuessen amos en uno, ca pora esto lo fazie Dedalo. Et conponiendo Dedalo las pennolas en el fijo commo las conpusiera en si, estaua el fijo treueiando e estoruando al padre de la marauillosa obra que en el fazie. Et a las uezes le trastornaua las pennolas que mouie el uiento, a las uezes le torcie con los dedos la cera e estaua iogando e maneando el so periglo quel auie ende a uenir. Et pues que el padre ouo acabada su obra en si e en el fijo, mouio los braços pora uolar, e uolo del corral en somo duna torre que auie y. Et desi descendio de cabo al corral, e mando al fijo que fiziesse como el fiziera. Ycaro mouio los braços e uolo otrossi como el padre en somo dessa torre. Desi tornos de cabo a so padre. El padre uio que tenie recabdo pora salir de la prision e de la seruidumbre del rey Minos, pues que ell e so fijo podrien uolar e yr o quisiessen.
Pues que uio Dedalo que recabdo tenie de lo que desseaua e que podrien
uolar muy bien ell e so fijo, començo a castigar a so fijo e dixol assi: «Ycaro, amonestote e ruego e consseio que corras e uayas por medio de la carrera en el aer por o uieres yr a mi, ca nos auemos a yr sobre mar. E si te abaxares, roçiar te an las aguas las pennolas; et si te alçares mas de derecho, el fuego del sol quemar telas a o retira la çera, que sera bien tan malo. Pues conuiene te por fuerça que si con salut quieres yr, que sigas a mi e uayas poro yo fuere. Et mando te que non cates a las estrellas del carro a que dizen en latin Bootes, nin a las de la ossa que a ofrossi en latin nonbre Eliçe, nin a las de la apretada espada de Orion. Pues sennalada mientre poro yo fuere, por alli ue tu empos mi e de çerca.»Et con el ensennamiento de la carrera mostrol la manera del uolar: como troxiesse los braços, e las piernas, e los pies. Et pues quel esto ouo dicho e ensennado, aduxo las alas que tenie fechas, e ato gelas a los braços e a las piernas. Et el padre, mientre castigaua a su fijo yl guisaua que uolasse, rasaron se le los oios de agua, e cayeron le las lagrimas, e tremieron le las manos. Et començo a besar a su fijo diziendo que serie marauilla si nunqua mas le besasse, de quantol alli besaua anunciando la muerte del fijo. Et pues que esto ouo fecho, mouio los braços con las alas e uolo. E yua delant e tornando siempre la cabeça temiendosse del fijo que non errasse, et ensennandol toda uia como ell aue a sus fijos quando primero los saca del nio. Et diziel que touiesse oio a el, e que como uiesse que el mouie los braços con las alas que assi mouiesse el las suyas.
Et uolando ellos, ueyen los los omnes que estauan yuso por las tierras faziendo sus lauores; los unos pescando de piertega, los otros arando, los otros curiando sus ganados. Et parauas el arador arrimado a su esteua, e el pastor a su cayado; et estauan catando e marauillandose de la marauilla, que nunqua uieran nin oyeran de uolar omnes. Et en cabo touieron que algunos de sos dioses eran aquellos que assi uolauan. Et auien ya ellos passado de la siniestra parte la ysla de Samos, que era de la reyna Juno; et otrossi auien ya dexado dessa mano la ysla Delos e la ysla Pharos. A la diestra yazie otra ysla a que dizen Libindos, e otras a que dizien las Calennas que era tierra de muchas abeias e mucha miel, segunt cuenta Ouidio.
Passadas ya las yslas que son dichas, Ycaro-como era moço, e se uio que uolaua como querie, e era cosa tan estranna, e que podrie yr o su uoluntad le diesse- començo a enloçanesçer e trasgreyr, e dexo a su padre. Et con sabor del çielo fues alçando e llegandosse al sol. Et tanta fue la calentura quel enblandesçio la çera e cayeron le muchas de las pennolas; et fueron tantas que las quel fincaron nol cumplieron a rescebir el uiento del aer, e fincauan le los braços
como desnuyos. Et pues que ell aer non pudo tomar, fue cayendo; e ueyendo que non auie y cobro que en la mar non cayesse daquella uez e muriesse en ella, en cayendo començo a enamarellesçer e llamar a so padre por so nonbre quel ualiesse. Et yendo dando uozes daquella guisa, cayo en la mar sin todo acorro e murio y. Et los naturales de las tierras de aderredor llamaron Ycario a aquel mar o Ycaro murio, e dieron le este nombre del nombre daquel moço Ycaro.Dedalo, dalla o yua uolando, cato por su fijo, e nol paresçio por el aer a ninguna parte; e cato a la mar e uiol yazer en el agua muerto ya. Et començo el pecador a fazer duelo, e dixo: «Ycaro, mio fijo, ¿o eres? Ycaro, fijo, yo non so ya padre. Fijo Ycaro, ¿en qual tierra te requerire yo?» Et Dedalo llamando Ycaro desta guisa e faziendo so duelo, cato yuso e uio las pennolas andar nadando por la mar; et maldixo estonces las sus artes. E dixo en este logar un uersificador unos uiessos sobresta razon que dizen assi en latin:
«Ycare, nate, bibis, qui iam sine patre peribis, qui tibi dixi bis medio tutissimus ibis. Jussa paterna pati, medium tenuere beati. Phelices mediam qui tenuere uiam.»
Et dizen estos uiessos desta guisa en el lenguage de Castiella: «Ycaro, fijo, beues e peresçras ya tu sin padre, que dos uezes te dix por medio yras muy seguro. Et si los mios mandados suffriesses, touieras la carrera de medio e uisquieras, ca bien auenturados los qui lo mediano touieron.» Onde diz el sabio en su fazanna: bien auenturados aquellos que la medianera carrera touieron.
Despues desto arribo Dedalo a tierra de Ennea. E a pocos dias ouo el cuerpo de su fijo Ycaro; e echara le la mar a la ribera de essa parte. Et fizol buen luziello en quel metieron. E llamaron por ell a aquella tierra Ycaria, como al mar Ycario, del nonbre desse Ycaro, fijo de Dedalo. Et estando Dedalo alli conponiendo el cuerpo de su fijo en aquel luziello, uiol una perdiz que estaua en una enzina ascusa entre las ramas. Et quando la uio alli Dedalo daquella guisa, plogol mucho del entendimiento que ella auie. Et batio las alas e canto lo mas alto que ella pudo. E dize Ouidio que en toda aquella tierra aquella fuera la primera perdiz que y uieran. Et aun diz ende mas Ouidio en el ochauo libro del so Libro Mayor que aquella perdiz que un moço fuera dantes, e poco auie que fuera tornado en perdiz. Et este fecho fue denosto de Dedalo quel duro sienpre, e contesçiol desta guisa.
Perdix, aquel moço, era sobrino daquel maestro Dedalo, fijo de su hermana. Et diera gele la hermana por quel ensennasse el so saber, ca non sabien a aquella sazon en tod el mundo qui tan bien labrasse de fust, nin tantas sotilezas y fiziesse en quantas maneras omne podrie asmar. E el thio tomol; et uino el tienpo a tanto que auie ya el moço estado con el thio doze annos. Et en tod este tienpo ensennaral ell thio muy bien; e si Dedalo era muy sotil, el sobrino bien le semeiaua. Et un dia comien peçes; e tomo aquel moço Perdix una espina, e touo oio de como yuan ordenadas las espinas en aquella espina del espinazo. Et leuantos, e tomo una lanna de fierro a la manera que uio aquella espina, e assaco dent la sierra.
Otro dia comien otrossi gallinas e dotras aues. E acaescio que dieron a aquel moço de la carne de somo de las tetiellas duna aue; e uino y un ossezuelo que se faze en aquel logar a las aues: e es como asliella, e aun llaman la los moços espuela. Et desque ouo Perdix comida la carne, tenie aquel huesso en su mano; e trebeiando con ell finco ell un cabo en la mesa, e troxo ell otro aderredor e fizo un cerco redondo. E fue e fizo de fierro otro tal e meior taiado ya, e assaco ende el compas.
Dedalo ouo enuidia destas sotilezas del sobrino. E un dia estauan amos en somo de una torre de Pallas, e puso Dedalo la mano a Perdix e derribol dalli en fondon; e desi dixo que el se cayera dalli. Mas aqui dize ell autor que la deessa Pallas -lo uno, por que era la torre suya e conssagrada a ella, e non quiso que tal cosa contesciesse della; lo al, por que era ella deessa de los sotiles e de las sotilezas- non quiso que aquel moço alli muriesse. Et rescibiol en medio dell aer ante que llegasse a tierra, e mudol en perdiz que era ell aue del so nonbre. E diz assi que la fuerça de la sotileza que auie en el quando era omne quel finco en las alas por que uuela de rezio, e en los pies por que corre priuado; e quel finco el nombre que auie antes, e que assi le dixieron despues Perdix desque fue aue comol dizien quando era ombre.
Et es esta aue de natura que non posa en alto, nin en aruol nin en otra cosa; nin se alça mucho al uolar, si por auenimiento le non contesçe quel acaezca duna cuesta a otra, mas buela cerca la tierra; nin faze otrossi nio en alto, mas pone sus hueuos en las sebes. Et assi cuemo cuenta Ouidio, menbrando se Perdix quando era moço de como caye de alto, desque fue aue, nunqua oso uolar alto nin sobir a logar alto temiendo caer como quando cayo de la torre.
Aquel moço Perdix, assi como es dicho en la razon de la estoria, sobrino fue de Dedalo. Et Dedalo e el de grant sangre eran; pero que las estorias fablan de las sus sotilezas que ellos auien en saber asmar e fazer nueuas marauillas en las lauores. E dizen quel puso el thio este nonbre Perdix por contrallo porque de
luego non perdie nada de quantol ell ensennaua e el moço oye, ca era de muy agudo entendimiento. Mas desque fue cresciendo, diz que fue perdiendo el agudeza de la sotileza; et por aquello ques le oluidaua la sotileza apusieron le los autores de los gentiles que cayera de alto a fondon: et era esto del buen entendimiento en nescedat. Et dixieron dell que fuera mudado en perdiz mas que en otra aue por que, assi como cuenta el frayre, esta aue es de natura mas oluidadiza que otra: tanto que dizen della los naturales que oluida el so nio e los sos hueuos mismos, e uasse echar sobre los de otra perdiz. Et oluida otrossi ell otra los suyos, e uasse echar sobre los desta, e guera los, saca dent los fijos.Onde dizen que esta es la razon por que los perdigones corren e se esparzen luego que salen de los hueuos e non tienen uno con otro. Pero sale despues la perdiz, e llama los, e allega los, e ensennalos escaruitar fasta que los a criados. Et por aquello quel rescibio Pallas alli o yua cayendo, e nol dexo de tod en todo caer en tierra, cuentan los esponedores desta razon que por la deessa Pallas se entiende la esciencia. E maguer que Perdix auie escaesçudo e pospuesto ell agudo entendimiento de las cosas, ques da a entender que por tod aquello que ell entendudo fue e sabio en algun tienpo, que el saber nunqual desampara de tod en todo.
Dedalo uino a Cezilla, que es en Europa, et acogios al rey Cocalo; e a el plogol mucho con ell. Et el rey Minos, quando lo sopo, saco huest pora yr por Dedalo, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo. Et quando llego alli, Minos quisiera quebrantar la tierra, e tomar a Dedalo por fuerça, e leuarsele. E salieron a ell las fijas dell rey Cocalo con su yente armada, e mataron al rey Minos.
Ouidio dize assi desta razon que andando Dedalo cansado ya por muchas tierras, que se acogio a tierra de Enea, como lo auemos dicho ante desto. Et dize como ouo aquel rey Cocalo duelo e piadat dell, e quel deffendio por armas. Et segunt fallamos, alli en Cezilla acabo este Dedalo.
En tod esto, assi cuemo cuenta Ouidio en el ochauo libro del so Libro Mayor, los de Atenas por el buen fecho del so infante Theseo -que mato al minotauro- salieron de la seruidunbre del rey Minos, et dalli adelante nunqual dieron las parias de los omnes que solien nin otro auer ninguno, e fincaron libres et quitos. Et essos de Athenas affeytaron estonces muy bien todos sus templos, e alabaron mucho a Juppiter e a Pallas - deessa de batalla-, e a los otros sos dioses; et fizieron les grant fiesta, e muchos sacrificios e muchas offrendas en ella.
Estonces corrio la fama e el grant nonbre de Theseo por toda Grecia, como era buen uaron e de grandes fechos. Et todos los grandes omnes de Acaya demandaron dalli adelant a Theseo en sus grandes fechos. E muy altos omnes e grant caualleria de mancebos de alta sangre auie en el reyno de Calidon pora dar conseio a todo grand fecho; et demas que auien y al infante Meleagro, fijo del rey Oeneo e
de la reyna Althea, e so heredero e hermano de Thideo -el buen cauallero de quien oyestes ya dezir en la estoria de Thebas- e de Deyanira, mugier de Hercules el grand, de quien oyredes otrossi adelant en la estoria de Hercules, que era uno de los buenos mancebos del mundo en el su tienpo, como oyredes adelant en la su razon.Pero a este infant Theseo demandaron en su ayuda los de Calidon; et esto era en razon dun puerco montes encantado que la deessa Diana enuiara en aquel regno e les estragaua quanto auien, e non podien con el. Mas por que la razon deste puerco uiene adelant por la cuenta de los omnes, segunt las cronicas de Eusebio e de Jheronimo, dexamos agora aqui esta razon, ca adelant la contaremos en el su tienpo e poco empos esto. Et diremos aqui luego la epistola que dixiemos ante desto que la infante Adriagna, fija de Minos, rey de Creta, enuiara a Theseo.
Diz assi Adriagna en su epistola al infante Theseo: «Mas por manso falle yo a todo linnage de bestias saluaies que a ti, Theseo, et non me pudiera yo dar a ombre que en el mundo fuesse mas a peoria de mi que a ti. Et esta epistola que tu lees enuie yo a ti daquella ribera donde las velas leuaron la tu naue sin mi e el mio suenno; e tu trexiestes a mi de mala guisa, ca al mio suenno assechest le tu con nemiga e falsedat de ti. Aquel tienpo de la noche era en que la elada comiença primero a esparzer se por la tierra e parescer reluzient e uidria como uidrio, et quando las aues que estan por los aruoles cubiertas de la foia se querellan e murmurian. Et yazia yo a aquella ora, e esto podrie seer a los primeros gallos, que nin uelaua nin yazia espierta. Et atal qual estaua sonnolienta, moui las manos por el lecho pora poner las en ti. Theseo, e non falle nada; e leue las manos aluen e desi trox las a todas partes por ueer si te fallaria, e non falle nada.
Alli oue el miedo tan grant que todo el suenno perdi, e leuanteme muy espantada, e derribeme luego del lecho que falle bibdo sin marido. Et assi como fuy en tierra, eche las manos en los uestidos, e rompi me toda, e feri me los pechos, e messe los cabellos assi como me leuantaua e los tenia bueltos. E fazie estonces luna, e sabes lo tu, e cate yo a la luz della si ueria otra cosa si non las riberas. Mas los mios oios non uieron otra cosa si non la mar e la ribera; et yo, mesquina e desamparada, començe a correr por la ribera a todas partes e sin todo ordenamiento.
Et era aquel lugar grand arenal, commo tu sabes; e quando corria por ueer por uentura si te fallaria entrando aun en el nauio e me recibries, tardaua me el arena los pies que fuye con ellos. Et pues que ningun recabdo non fallaua nin ueya nada, comence a llamar a grandes uozes 'Theseo' por toda la ribera. Et las pennas que estauan y socauadas rescibien la mi boz, e retennien e dizien otra uez el tu nonbre. Et quantas uezes te yo llamaua, tantas uezes te llamaua aquel logar: assi que semeiaua que querie fazer su ayuda a mi, mesquina e desamparada.
Et estaua y de cerca un mont; e parescien en somo de la cabeça del unas matas
ralas. Et estaua alli un pennedo escomudo de las aguas, e que colgaua la cabeça del contra dentro sobre la mar. Alli sobi yo, e daua me fuerça el coraçon que tenia cuetado. Et desque fuy en somo, cate all alta mar assi como tenie su anchura muy grand; et dalli ui muy aluenne como lleuaua el uiento, a que dizen noto, las uelas de la tu naue. E aquel uiento mio enemigo era, ca mal me fazie en que leuaua las tus naues e a ti; ca si por ell non fuesse, nin te fueras tu nin fincara yo desamparada. Et so yo usada de crueles uientos; e quando ui yo las tus uelas o cuedaua que las ueya -e por uentura non eran si non las ondas de la mar-, mas fria me pare que la elada e como medio muerta. Mas tan grant era el dolor que yo auia que me non dexo luego pieça assi estar amortida, e auiuo me esse dolor e la cueta grant en que era.Et acorde, e leuante me, e llame 'Theseo' a las mas altas uozes que yo pud, e dix assi: 'O tu, Theseo, lleno de nemiga e traydor, ¿pora o fuyes? Torna te e adu la naue, ca non lieua su cuenta cumplida.' Et estas razones dizia yo por la mi boca. Et lo que fallescia la boz conplia lo con los suenos de las feridas que me daua; et los suenos de las feridas fueron mezclados con las bozes.
Empos esto alçe los braços quanto mas pud, e trox las manos a todas partes por que si por uentura me non oyesses, que mas non que me uiesses. Et mas fiz: que tome el uelo de mi cabeça, e falle una piertega luenga, e pus le en somo della, e alçe la, e traya la a todas partes por tal que me uiesses e que te menbrasses de mi. Et ninguna destas cosas non me presto; et tanto duro el tienpo en que yo estid catando a ti que te alongueste e te tireste de la uista de los mios oios. Estonces llore yo quanto pud; e del grant dolor las mis mexiellas, maguer que eran tiernas, pararon se me ateridas e muy enflaquidas. Et los mios oios que me farien a mi mas de llorar por mi pues que les fallescieron de uista las tus uelas. Estonces, ya quando me ui de tod en todo desamparada e sola, messe me mucho, e bolui mios cabellos, e començe a andar como loca a las unas e a las otras partes. Et si me assente alguna uez e soue en la piedra catando la mar, assi me torne fria cuemo lo era la piedra; et quan piedra era la seeia, tan piedra me torne yo.
Enpos esto muchas uezes me torne al lecho que rescibiera a nos amos, e non nos auie a dar a amos de cabo. Et andaua buscando las sennales poro tu ponies los pies, e tannia aquellas que podia. Et otrossi abraçaua la ropa en que tu yoguieras e calesciera con el tu cuerpo. Et echaua me en el lecho, e tantas eran las mis llagrimas que todol moiauan. Empos esso, pues que al non podia fazer, torne me a maltraer al lecho, e dix a grandes uozes: '¡Lecho muy malo, dos rescebist, e da dos! Amos uenimos aqui e ¿por que non nos fuemos amos daqui? Et, lecho desleal, la mayor parte de nos que era Theseo ¿o es?
¿Que faria yo, mesquina, estonçes o a qual lugar yria sola? Ui la ysla yerma toda, e ningunas lauores de omnes nin
de bueyes; et la ysla toda çercada, e nin nauio nin marinero ninguno non parescie a ninguna part. Mas pon aun que touiesse yo companna e naue, e ouiesse el uiento, ¿o yria? A tierra de mio padre non osaria; et que andudiesse yo en buena naue, e ouiesse los mares pagados, e me enuiasse el rey Eolo los uientos tenprados, por tod esso yo sienpre andaria desterrada. O tu, Creta, mi tierra departida por cient cibdades connosçuda a Juppiter -ca y fue criado quando era ninno- nunqua te yo uere. Et a mio padre, otrossi, e a la tierra en que el regno, con derecho perdudos los he por el mio fecho por que di yo a ti, cuemo loca, filos con que te guiasses en la casa de Dedalo, e non fuesses y uençudo e muriesses, et por que prometies tu a mi e dizies: 'Yo lo yuro par aquellos periglos que estan prestos que mientre yo e tu fueremos uiuos, que tu sienpre seas mia.'Theseo, pues, uiuos somos e yo non so tuya. Et digo yo de mi uida si mugier soterrada por la falsedat del peryurado marido puede ueuir. O tu, malo e sin proeza, agora me ouiesses muerta con la porra que mateste a mio hermano, e fueras y suelto de la fe que me dist e del omenaie que me fezist. Et mienbro me yo agora non tan sola mientre de los males que e a padesçer, mas de lo que puede suffrir toda mugier desamparada como yo.
Mill figuras de como puedo peresçer me uienen al coraçon; et menor pena me es la muert que non la tardança della. Et non esto ya al esperando si non quando uernan duna o dotra part lobos que me despieçen. Et por uentura a otrossi leones en esta tierra. Et ¿quien sabe, otrossi, si non ay tigres, que son bestias crueles? E otrossi dizen que echa la mar los grandes pesçes, que dizen phocas, que comen a los omnes, o al menos que los espantan de mala guisa. Et en todas estas cosas podria yo periglar e tomar la muert. Et si algun omne uiniesse, ¿quil uedarie que me non tomasse e se non fuesse comigo, o que me non matasse si quisiesse, o me leuasse catiua e me echasse en cadena, e siruiesse yo en su casa como sierua; et que fuesse assi de mi, cuyo padre es Minos e la fija de Phebo madre? Et sobre todo de lo que mas me mienbro que fuy pleyteada de ti por tu mugier, lo que tengo assaz por grant cosa.
Si ueya la mar, e si las tierras, si las luengas riberas, todas estas cosas me semeiaua que me menazauan periglo de muert. Fincaua me el cielo de temer le, de que podriemos dezir que non auie y que temiesse. Pero dalli temia yo las figuras de los dioses, e estaua yo alli desamparada por prea e por uianda de bestias saluaies e crueles. Et al cabo, aun que morassen alli omnes e labrassen la tierra, yo non me faria a ellos, ca fuy dannada de estranno por una uez, e fincaua ende escarmentada, e temia los otros, e non fiaria en ellos.
Quan de grado yo querria que Androgeo fuesse uiuo por que tu, tierra de Athenas, non padesciesses tan crueles fechos commo padesçiste en matar te tos omnes assi. E Theseo, nin matara la tu
diestra al minotauro - de que era la una parte omne e la otra toro-, nin te diera yo otrossi los filos que te ensennaron tornar a la puerta -lo que nunqua y tornaras si por ellos non fuesse, tanto eran trabaiosas las sus carreras. Mas por uerdat non me marauillo si tu uencist, e murio la nuestra bestia e tinxo la tierra de Creta con la su sangre, ca el tu cuerpo -que era duro et fuert como fierro- nol pudiera el tener ningun danno con la ferida del cuerno. Et maguer que te tu non armasses, tan fuerte eres que seguro eras. Et en la fortaleza que alli leuest uençries la dureza de las piedras guijas e de la adamant, que son todas fuertes e muy duras.»Aqui torna Adriagna a maltraer el suenno que la touo presa, e dixo; «Suenno cruel, ¿por que touist a mi presa e sin sentido teniendo me adormida? Et aquella noche me deuieras tu agrauiar, que dalli adelant sienpre dormies de muert.» Desi dixo a los uientos: «Vos, uientos crueles otrossi e muy prestos por dar ayuda a las mis llagrimas, ¿que uos busque yo por que uos uiniessedes tan prestos por leuar assi a Theseo e tener danno a mi?»
Despues desto dixo otrossi contra la su mano: «La mi mano cruel otrossi mato a mi e a mio hermano. Et la fe, que es uano nombre, dada a mi que demandaua me mataron otrossi; et semeia que se yuraron sobre mi el suenno e el uiento e la fe. Et fui yo una donzella sola, enartada e uençuda por estos tres achaques: del suenno, e del uiento e de la fe. Pues yo, que e de morir, ¿non uere las lagrimas de mi madre, nin sera parient nin amigo que abaxe a mi los oios quando me quisiere morir, et yra el mio espirito mesquino por las tierras estrannas; nin conpornan los mios mienbros manos de amigo? ¿E estaran las aues carniçeras de la mar sobre los mios huessos, que non seran soterrados; e el mio sepulcro de tal onrra sera derechero?
Et yras tu a las puertas de Athenas, e seras resçebido en tu tierra, e estaras alto en la onrra de la tu cibdat, que te ondraran todos. E contar les as el fecho del minotauro, e de la trabaiosa casa de Dedalo en que esse minotauro estaua. Et quando esto les contares, cuenta les de mi, a quien desampareste sola en la tierra yerma. Et non so yo de sacar de las alabanças de los tos fechos. Et non es to padre Egeo, nin tu fijo de Ectra de Fiten; mas las pennas e la mar fueron tus padres, segunt que tu por la cruleleza de los tus fechos lo as mostrado contra mi.
Los dioses lo ouiessen mandado que tu ouiesses uisto a mi de somo de la tu naue; et mouiera a la tu cara la mi triste figura. Et aun agora non con los oios, mas con la miente con que puedes, cata a mi como esto apegada en el pennedo en que fieren las ondas de la mar; et uei los mios cabellos esparzudos a manera de qui llora e faze duelo, et los mios uestidos pesados con las llagrimas de agua de lluuia. Et assi se me paro el cuerpo espeluzrado como se paran las espigas de las miesses quando el uiento las buelue e las menea. Et otrossi se me esparzio a mi la letra desta epistola que te enuio por la mi mano que me tremie.
Et pongamos que non fui yo razon de salut a ti, pero cierto es que te non fuy achaque de pena; et otrossi non ay razon por que tu seas achaque de muerte
a mi. Et yo, mesquina, llaniendo e firiendo los mios pechos, tiendo a ti las mis manos cansadas. Otrossi yo, mesquina e triste, muestro a ti los mios cabellos que me fincan. Et ruego te, por las llagrimas que los tus fechos mueuen e fazen salir de los mios oios, que tu, Theseo, tornes la naue; et tornado el uiento, que te tornes por mi a esta ribera o me dexeste. Et si yo antes muriere, si mas non, codras tu los mios huessos e dar les as sepultura.»Estas de fasta aqui son quantas razones la infante Adriagna enuio dezir daquellas riberas en su epistola al infant Theseo, fijo del rey Egeo de Athenas. Et acabasse aqui aquella su epistola.
Ell cruel Theseo e muy desmesurado en este fecho non torno cabeça por aquella infant, nin uino, nin enuio por ella. Mas, assi como cuentan los autores de los gentiles e sus estorias, Dios - que non sabe desamparar a los qui la su merçet quiere- dio consseio e acorro a Adriagna a la malandança en que era. E acaescio desta guisa: Libero padre, que era estonces uno de los mayores e mas poderosos principes del mundo, entrara en aquel tienpo a India, e conquiriera la, e salie dalla estonces. Et assi quiso la buena uentura de Adriagna que saliendo estonces Libero padre daquella conquista, que uino por aquella ribera a yuso en aquel dia mismo que Adriagna finco alli desamparada.
Et denno Dios fazer esta merçed a aquella infant que por al non, que non fizo ella mal ninguno a otre si non a si misma en tod el fecho del minotauro; ca si guiso ella en que moriesse esse minotauro, non fizo y mal ninguno en que muriesse aquel bestiglo que nin era seruicio de Dios nin fazie pro a los omnes mas danno. Otrossi en dar uida a Theseo bien fizo, ca era infant de grant sangre e de grandes fechos e buenos: assi que en todas las estorias de los sos fechos nunqua en ningun yerro le fallamos si non es este solo. Otrossi en seer librados los de Athenas de tales parias de ombres dar pora matar, fazie ella buen fecho e era bien. Sobresso que nin mato padre, nin madre, nin hermano, nin les tollio tierra, cuemo auemos dicho en esta estoria del rey Minos, e Medea al so, como auredes adelant en las razones de la estoria de Troya.
Et passando por alli aquel princep Libero padre, fallo y a la infant Adriagna, e uio la donzella e grant e fremosa, e pagos luego della. E tomo la, e sopo su fazienda, e caso con ella, e fizo en ella a Thoant que fue rey de la isla de Lemnos. Thoant fizo a la reyna Ysiphile, mugier que fue de Jason, en la manera que uos contaremos adelant en las razones de la estoria de Troya.
Agora dexamos la estoria e las razones del rey Minos, e diremos de los gentiles de los otros annos de Thola, yuyz de Israel, que uinieron empos estos. Et dezimos ende assi luego: el segundo, el terçero, el quarto, e el quinto anno del tienpo
de Tola en estos fechos passaron; e non fallamos al que dezir y dellos.Andados seys annos del tienpo de Tola, juyz de Israhel, acaescio que se partio del rey Egeo de Athenas Medea, la de Colcos. El seteno anno de Thola, en esto passo.
Andados ocho annos del tienpo de Thola, juyz de Israel, murio Egeo, rey de Athenas; et reyno empos ell ell infante Theseo, su fijo, treynta annos, e fue este el noueno rey de aquel regno. Deste Theseo cuentan Eusebio e Jheronimo que desque fue apoderado de so reyno, ques leuanto contra los de Thebas e que los guerreo muy de rezio; mas del cabo de la batalla non dizen ende mas.
Andados nueue annos del tienpo de Thola juyz de Israhel, murio Sosarnio, rey de Assiria; et reyno empos el Nitreo ueynte siete annos, et fue este ell xxvo rey daquel reyno.
Andados diez annos del tienpo de Thola, juyz de Israel leuantaron se los siete, segund dizen Eusebio e Jheronimo, e guerrearon a Thebas. Mas nin departen daquellos siete quien fueron: si reyes, si otros principes nin si otros omnes; nin que cabo ouo aquella guerra, nin lo fallamos en ningun lugar, nin nos non dezimos ende aqui mas.
Andados onze annos del tienpo de Thola, juyz de Israel, soterraron al infant Androgeo, de quien auemos dicho fijo del rey Minos e de la reyna Pasiphe, el que mataron en Athenas.
Andados doze annos del tienpo de Thola, juyz de Israel, robo Theseo a la infant Elena, segunt cuentan Eusebio e Jheronimo; et era aun estonces Elena donzella por casar. Et Theseo, pues que la ouo robada, fuesse en romeria. Et seyendo ell alla, uinieron Castor e Pollux, hermanos desta infant Elena, a tierra del rey Theseo; e leuaron robada a su madre. Et quando Theseo torno de la romeria e fallo a su madre robada, dio a Castor e a Pollux su hermana qual la tomara, segunt dizen los autores; e ellos dieron a Theseo su madre. Ell xiijo et ell xiiijo anno de Thola en estos fechos passaron.
Andados quinze annos del tienpo de Thola, juyz de Israhel, ayunto Theseo todos los pueblos de las aldeas a una çibdat; et dio alli una ley en que se fallo el despues muy mal, ca por aquella ley le echaron despues essos çibdadanos muy escarnida mientre de la çibdat. Et acabaron se esse anno sietecientos e nouaenta annos del nascimiento de Abraham. Ell xvio, et ell xviio, et xviijo, et ell xixo anno en esto passaron.
Andados ueynte annos del tienpo de Thola, juyz de Israel, murio Ynaco, rey de Sicionia; et reyno empos el Phesto ocho annos, e fue este el xxiio rey daquel reyno. Ell xxio et el xxiio anno de Thola en esto passaron, saluo ende que en este xxiio anno murio aquel juyz Thola. Et aqui se acaba la su estoria e las de los gentiles del so tienpo. Et uino enpos el Jayr por juyz de Israel.
Agora contar uos emos la estoria de Jayr, e otrossi las de los gentiles que en el su tienpo acaescieron.
Despues de Thola uino Jayr por juez de Israel, e fue de Galaath, e descendio del linnage de Manasses. Deste cuenta Josepho que fue buen omne e de buena uentura en su alcaldia e en sus fechos. Et cuenta la estoria de la Biblia e Josepho e otros que ouo treynta fijos; et fueron todos buenos e de grant cuenta en caualleria. Pero dizen que andauan en sennos pollinos, e que los fizo su padre principes de sennas cibdades. Et fueron aquellos a quien llamaron despues del nombre dell Anthiayr, et quiere dezir tanto como uillas de Jayr; e assi ouieron nonbre despues en tierra de Galaath. Et duro Jayr por iuyz de Israhel ueynte annos; et murio, e enterraron le en un logar que dizien Chamon.
Agora dexamos aqui la estoria de la Biblia, e tornaremos a las razones de los gentiles. El primero, el segundo e el tercero anno del tienpo de Jayr, juyz de Israhel, en esta su estoria passaron.
Andados quatro annos del tienpo de Jayr, juyz de Israhel, conpuso el rey Minos de Creta leyes e fueros que dio en sus pueblos, e les establescio que se mantouiessen por y, asi como cuentan Eusebio e Jheronimo. El quinto anno de Jayr en esto passo.
Andados seys annos del tienpo de Jayr, juyz de Israel, murio Festo, rey de Sicionia; et regno empos ell Adrastro quatro annos, et fue este ell xxiijo rey daquel reyno.
Andados siete annos del tienpo de Jayr, juyz de Israhel, murio Amenophes, rey de Egipto; et reyno empos ell Agamenemes ueynt e seys annos. Ell viijo et ell noueno anno de layr en esto passo.
Andados ochoçientos e diez annos que nasciera Abraham, et diez del tienpo de Jayr, juyz de Israel, assi como dize Philisto e lo retraen por ell Eusebio e Jheronimo, poblo la reyna Dido la çibdat de Cartago, segunt que aqui contaremos. Seyendo la çibdat de Thiro en muy buen estado en la sazon que regnaua y un rey que dizien Carthon, que era muy bueno e los mantenie en paz e en iusticia, acaescio assi que quando este rey fue ya de muy grandes dias, murio e dexo dos fijos pequennos: un uaron e otra mugier. Y all uaron pusieron nonbre Pigmalion, e a la mugier Elisa Dido.
Et luego que el padre murio, tomaron los de la tierra el fijo, maguer que era mas pequenno, e fizieron le sennor e dieron le el reyno. E la fija dieron la a criar a un hermano de su padre, el rey Carton, que era obispo daquella uilla del templo de Hercules o estauan las sus reliquias, e dizien le Açerua. Et pusieron assi con ell que quando la ninna fuesse de edat pora casar, que la tomasse por mugier. Y esto fizieron por muchas razones: la una, por que los obispos eran estonces muy poderosos e mucho onrrados entre los gentiles, assi que el mas onrrado officio que
entrellos auie de rey a ayuso era el obispo; la otra, por que era omne bueno e de grant seso. E sin todo esto era su tio, por que non menoscabaua nada el linnaie, et aun demas era omne que auie grant riqueza; por que touieron que, todas estas cosas ayuntadas en uno, era el casamiento mucho a pro del rey e de todo el reyno, e por esso lo fizieron.Et despues que fue fecho el casamiento, temiendo se el obispo que el grant auer que el tenie que lo tomarie su sobrino, el rey, fizo lo soterrar. Et aquellos que lo supieron dixieron lo al rey, e mostraron lo, de manera por que ell ouo grant querella de su thio, ell obispo. Assi que por su conseio o por so consentimiento fue Açerua muerto, cuydando que ell aurie todo lo que el tenie condesado. Empero con tod esso el rey non lo ouo, maguer lo cobdiciaua mucho. E su hermana Elisa Dido finco bibda.
Tan grant era la malquerencia que Dido auie a su hermano Pigmalion, rey de Tiro, por quel matara so marido, quel semeio que por ninguna guisa non podrie fazer buena uida con el; e por ende busco carrera como se pudiesse salir de la tierra en manera que so hermano non la prisiesse. Et cuydando en esto, fallo que una pieça de los omnes onrrados daquel lugar querien mal al rey, e auien sabor dir se de la tierra si fallassen con quien. Entonce fablo lo con ellos; e pusieron su pleyto que se fuessen todos en uno con ella. Mas por miedo que auien que lo sabrie el rey e que los farie prender, buscaron razones quel enuiassen dezir, ca entonce era el rey aluen daquel logar.
E las cartas que Dido le enuio fueron tales: «Sennor y hermano rey: sepades que morando en la tierra y en las casas o mio marido fue muerto, nunqua ende puedo perder el pesar. Et menbrando me de cuemol ui yazer quandol mataron, sienpre se me renueua el so duelo, y e de llorar por el e auer cada dia mayor tristicia. Et por end querer mia partir deste logar, e yr me pora uos. Onde uos ruego e uos pido merçet que uos plega, e que me lo mandedes.»
El rey Pigmalion, quando oyo estas cartas, plogol mucho: lo uno, cuydando que su hermana auie sabor de oluidar el dolor de su marido; lo al, por que tenie que quando ella se fuesse, que leuarie tod aquel auer consigo que fuera dell obispo, y el que lo tomarie. Et por ende enuiol dezir que se uiniesse pora el; y enuiol sus homnes como en razon que la aguardassen e uiniessen con ella. Pero mando les que metiessen mientes que aquel auer nos ascondiesse, por que lo el non pudiesse auer. Ellos fueron se pora Thiro, e dixieron le nueuas de so hermano.
Ella, quando los uio, fizo les semeiante quel plazie con ellos, commo quier que non era assi ca entendie muy bien la manera por que ellos uinien. E por ende dixo que la su ida querie fazer por agua, por que pudiesse leuar todas sus cosas meior consigo. Et fizo guisar muchos nauios en que fuesse. Et aquel auer que tenie mandol meter entre las otras cosas, que ninguno non lo sopiesse si non algunos de sus priuados a qui lo mando fazer. Et commo por conceio, mando fazer sacos de cuero non muy grandes e enchir los de arena, et fizo los guarneçer much apuesta mientre de suso; assi que los que lo uiessen cuydassen que auie y
muy grant auer. Et despues que esto fue fecho, mando poner aquellos sacos sobre todo lo al, mostrando que aquel auer tenie ella apartada mientre pora si.Todas estas cosas ueyen los omnes del rey, e parauan y muy bien mientes, e cuedauan que era todo uerdat lo que ella fazie por enganno. Despues que todas sus cosas ouo metudas en los nauios, entro ella y con aquella conpanna que tenie. E llegaron entonçe los ricos omnes ques auien a yr con ella, como en semeiança que la querien guardar e onrrar fasta que llegasse a su hermano. Et desque todos fueron en alta mar, mando Dido a los onbres del rey, su hermano, e a los que ella leuaua que trasmudassen aquel auer dun nauio en otro, diziendo quel semeiaua que non yua alli bien. Et dotra parte mando a otros sus priuados en grant poridat que al mudar de los sacos dun nauio en otro, que de guisa los diessen a los omnes del rey por que non los pudiessen tener, e ouiessen a caer en la mar. E ellos fizieron lo assi como ella mando, de guisa que aquellos sacos todos fueron perdudos en la mar.
Quando este mandado llego a Dido, maguer ella sabie commo era el fecho, dio grandes uozes, e començo a llorar llamando mucho a Açerua, so marido, e diziendo: «Euaste aqui las riquezas y ell auer que dexaras pora tos fijos. Reçiblo por sacrifiçio con que se alinpien los pecados de la tu alma, pues que por ello resçebiste la muerte.» Desque Dido ouo dicho muchas uezes estas palabras e fecho grant duelo, tornose contra los omnes de su hermano e dixo: «Mio marido Acerua es muerto, e yo tengo que es con Dios. Mas los que a mio hermano, el rey, fizieron perder esta riqueza tan grant, bien tengo que non deuen escapar sin recebir grandes penas e grandes tormentos en sos cuerpos.»
Los del rey, quando aquello oyeron, ouieron muy grant miedo, por que sabien que de sus manos cayeran aquellos sacos en la mar. E Dido, quando uio que ellos estauan mucho espantados, entendio ques irien si pudiessen de grado. Estonçe mando les dar nauios apartada mientre en que souiessen luenne de la otra flota, mostrando que aquellos que tan grant auer fizieran perder al rey non querie que souiessen en su conpanna. Ellos, quando esto uieron, plogo les; ca touieron que por alli podrien guareçer. E tomaron su conseio que quando fuesse de noche, que fuxiessen; e fizieron lo assi. Et desta manera se libro Dido de la conpanna del rey, su hermano, faziendo les creer que el arena era auer, e metiendo les miedo por que se ouiessen a foyr e a partir de su conpanna. Et quando esto ouo fecho, mando enderesçar la flota contra otra parte, e alçar las uelas; e començaron se a yr por la mar.
Et yua con ella ell obispo de Tiro, que auie el templo de Juppiter a guardar, que fincara en el obispado en logar de so marido Açerua; e aquel leuaua consigo las reliquias de Hercules. E ouieron entrel y la reyna respuesta de sos dioses que fiziessen amos aquella carrera, e que serien bien andantes; e por esso yua con ella. Et sin todo esso prometieral Dido que o quier que fuessen, ellal farie un templo de Juppiter que aurie el e los que del uiniessen por heredamiento. E desta guisal leuaua muy pagado. Mas el rey Pigmalion, quando sopo que su hermana era yda, ouo muy grant pesar, e quisiera yr empos ella; mas estoruol dos cosas: lo uno, que su madre non gelo dexo fazer; lo al, que ouo respuesta de
sos dioses que si lo fiziesse, serie malandant.Mas agora dexa ell estoria de fablar daquel rey por contar de Dido: como arribo a Affrica y de las cosas que y fizo.
Contado auemos de suso en la estoria como Dido sopo traer art e maestria por que salio de poder de su hermano. Et pues que se uio en alta mar e alongada de la su tierra, ouo muy grant alegria. E diol Dios buen tienpo; e alçaron las uelas assi que arribaron mucho ayna en Affrica en un logar que se fazie cuemo seno de la mar. Et pues que alli arribaron, touo que era ya mas en saluo, e uio que aquel lugar era buen puerto; e semeiol assi, que aun que enpos ella uiniesse so hermano, que en aquel lugar la podrien bien deffender los sos del. Et por ende mostros por muy lieda, como quier que de so coraçon non podie toller nin oluidar la muerte de su marido.
Et luego que en aquel logar echaron las ancoras, mando llamar todos los mayorales de las naues, e dixo les que a todos los de las tierras que alli uiniessen, que les uendiessen de las cosas que trayen, e que les fiziessen mucho de amor por que fuessen sus pagados. Et ellos fizieron lo assi, que quantos y uinien uendienles e dauan les daquello que trayen. Assi que de guisa fueron pagados daquella conpanna e de la reyna, quel uinieron rogar que fincasse en aquella tierra. Ella respuso les que aurie su acuerdo si lo podrie fazer; et quando fue otro dia, dixoles que que serie aquello que ellos le farien por que ella fincasse en aquella tierra. Ellos dixieron le que todo lo que ella quisiesse. Ella respusoles que non era mugier que quisiesse uender mercaduria, mas que uiniera por poblar en algun buen logar sil fallasse.
Ellos entonces rogaron le que poblasse alli, e quel darien tierra quanta quisiesse. E sin falla fizieran lo asi, ca todas las yentes que eran enderredor non auien rey nin sennor por quien catassen; e tanto se pagauan della e de su conpanna quel dieran que quier que demandas. Mas Dido, como era muy sesuda, non les quiso pedir cosa de que ellos mucho se agrauiassen; ca touo que era meior pedir les poco e yr toda uia cresciendo, que non pedilles mucho e auer despues a menguar. Et por ende dixoles que non les pedie mas de plaza en aquel puerto de quanto touiesse un cuero de buey. Y ellos otorgaron gelo luego, teniendo que era muy poco.
Entonçe mando Dido buscar un cuero de buey, el mayor que nunqua fallaron; e fizol estender e fazer correas muy delgadas, e cosellas unas con otras de guisa que semeiasse todo una correa. Despues fizo la fazer commo çerco; e quando fue fecho, touo una grant plaça. Et a plazer de todos los daquella tierra salio ella con toda su conpanna de las naues, e uino posar con ellos dentro en aquel çerco que auie fecho daquel cuero del buey. Et por que auie alli una penna alta, llamauan la los de la tierra Birsa, e llamaron otrossi a aquella puebla Birse: que quiere dezir tanto como puebla de la penna. Et desque aquella puebla se fue crescien- do, touo por bien Dido que ouiesse otro nombre por que sopiessen las yentes que los de Thiro la poblaran. E por ende ennadieron en el nonbre e llamaron la Thibirsa, que quiere dezir tanto como poblança que fizieran los de Thiro.
La puebla de Thibirsa crescie de dia en dia e meioraua mucho, a tanto que la plaça que çercaron con la correa faziesse muy pequenna pora los que y poblauan. A demas, otros pobladores que uinien dotras tierras eran tantos que por fuerça conuenie que ouiesse mayor tierra en que poblassen; ca maguer que Dido e todos los de la su conpanna auien casas en que morassen, los otros que y uinien morar estauan en choças. E lo uno con lo al tomaua muy gran tierra. Pero de guisa sopo ella falagar a los de Affrica e auellos por pagados, que les plogo mucho que tomasse quamanna tierra ella quisiesse pora fazer aquella çibdat. Mas ella non lo quiso tomar daquella guisa que gelo dauan, e por mostralles mayor amor, mando a todos los que y uenien poblar que les conprassen los solares de las casas.
Et sobresto uinol otra grant bien andança a Dido con quel plogo mucho: que los de la çibdat de Utica -que eran alli en aquella tierra e fueran naturales de Tiro-, quando sopieron que uiniera alli Dido, que era su sennora natural, plogo les mucho con ella y enuiaron le grandes presentes e muy ricas donas. Et aquellos que gelas aduxieron dixieron le que los de Utica le enuiauan dezir como eran sus naturales, e que los aurie pora su seruicio e pora su ayuda cada que los quisiesse. E si sabor ouiesse que uiniessen algunos dellos poblar en aquel lugar, que lo farien de grado; e quel conseiauan yl rogauan que fincasse en aquel logar, ca mucho era buena tierra e abondada de todas cosas. Mucho plogo a Dido de los presentes e del mandado quel enuiaran los de Utica; y enuio ielo mucho gradesçer por sus cartas, rogando les quel enuiassen gentes con que pudiesse poblar aquel logar. Ellos fizieron lo assi, y enuiaron le muy grant pieça dombres quel ayudassen a çercar la uilla, e que poblassen y los que ella quisiesse. Et los de Affrica otrossi, que eran otrossi muy sos pagados, la ayudauan en todo lo que ella querie.
E pues que ella uio que toda su fazienda tenie bien endereçada pora fazer su cibdat, mando abrir los çimientos poro fiziessen el muro. E los que los cauauan, desque ouieron su tierra affondada una grant pieça, fallaron y una cabeça de buey, e aduxieron la a Dido. E quando la uio, marauillos ella e todos los que y estauan de como pudiera acaeçer que tan fonda yazie so tierra, nin qui la metiera alli seyendo la tierra de suso sana e entera que nunqua ouiera y poblança ninguna. Sobresto los sabios que y andauan ouieron muchas razones entre si, que podrie seer o que sinificaua aquella cabeça del buey. Et desque todo lo ouieron catado, uinieron a Dido, e dixieron le que segunt las sennales que ellos entendien en aquella cabeça, que la puebla que ella querie alli fazer que serie abondada de todas cosas, e que los omnes uernien y morar de grado; mas que toda uia serien so el sennorio dotri, bien assi como el buey era bestia que abondaua mucho a las lauores, pero
siempre le tenien los omnes domado e se seruien del.Dido quando aquello oyo, pesol mucho, ca lo touo por fuert aguero. E maguer le dizien que aquella cibdat serie mucho abondada, sol por quel ementaron de seruidunbre, non quiso alli fazer la uilla; e mando que cauassen en otro logar mas adelant. E assi como ouieron cauado grant pieça en fondon, fallaron una cabeça de cauallo, e aduxieron gela assi bien como la del buey. E si antes fueran marauillados por la del buey, fueron muy mas marauillados por la del cauallo. E sobresso mando a los agoreros e a los estrelleros que catassen que significaua aquella cabeça. Ellos dixieron le que el pueblo daquella çibdat, mientre durasse, que serien muy poderosos e guerreros. Et quando esto oyo Dido, maguer era mugier, plogol mas con aquel logar que non con ell otro, queriendo ante que los daquella uilla ouiessen menos de abondo e fuessen en sennorio dessi mismos, que non seer mucho abondados em poder dotri. Et por esso mando fazer alli aquella çibdat.
E desque fue creçiendo e se fizo grant, touo por bien de camiar le el nonbre e poner gele tal quel conuiniesse. E menbrandosse de la cabeça del buey que fallaran o primero ouiera a seer la uilla, e commo fuera conpassada aquella plaza con el cuero del buey, e por que en aquel lenguaie dizen carthon por cuero, puso a aquella uilla nombre Carthago. E aquella fue la grant Carthago dAffrica de que ya oyestes.
Despues que la reyna Dido ouo poblada la grant çibdat de Carthago en Affrica, assi como ya oyestes, fizo la çercar toda de muy grandes torres, e muy fuertes muros, e de grandes carcauas e fondas, e todas las otras cosas por que ella entendio que mas fuerte serie. E basteçiola darmas e de nauios, y enriqueçiola tanto que todas las otras tierras que eran en Affrica tremien antel so nonbre, e aun las de Asia e de Europa que eran sobrel mar Mediterraneo. Y esto fue por el grant nauio que ella y fizo fazer con que los apremiaua a todos, en manera que los unos le pechauan e los otros la ayudauan; assi que muy pocos eran aquellos que contra ella senfestauan. Pero por que esto fazie a muy grant costa de si, semeiol que los de la çibdat e de la tierra en derredor quel deuien y ayudar; ca todo el thesoro que ella auie aducho - que fuera de so marido- lo mas dello auie y despendudo, e lo al quel fincaua no lo querie todo gastar que cayes en pobreza. Et por esso enuio por todos los omnes buenos de la tierra, e dixo les quel ayudassen en aquello.
Los que uinieron con ella de Tiro dixieron que les plazie; mas los que eran naturales dAffrica, que eran muchos mas que ellos, non lo quisieron fazer, ca dixieron que en su tierra se poblaran e pora si mismos se pecharien, et non querien pechar a ella pora meter lo en so thesoro. Sobresto fueron tan mouudos contra la reyna que ella e los que con ella uinieran temieronse de muert. E
ouieron so conseio ella e una partida daquellos que la conseiauan, e quisieran se yr a otra tierra. Et los mas dellos dixieron le que non era con guisa de mouer se daquel lugar que ella auie poblado o estauan ya raygados, a menos de saber primero logar çierto o fuessen. Y ella touo esto por buen consseio, y enuio mucho en poridat un so sieruo, que dizien Carthon -que era omne bueno y sesudo y en qui ella fiaua mucho-, e diol nauios e auer e quanto mester ouo. E rogol que fuesse buscar algun logar atal qual ella auie mester, y quel farie bien e merçet por ello.Et Carthon ouo respuesta de sus dioses que fuesse a Espanna e alli fallarie lo que demandaua; e fizo lo assi. E luego que ouo buen tienpo, alço sus uelas, e fuesse a aquel puerto o fue despues poblada Carthaiena. Et quando uio aquel lugar, pagosse mucho del e otrossi de la tierra en derredor por que andudo, ca la fallo muy buena e las yentes pocas e flacas, de guisa quel semeio que nol contradiçrien ninguna cosa que y quisiesse fazer. Et con esto tornosse a la reyna, e conto gelo todo.
Ella, quando lo oyo, ouo muy grant plazer ende, e quisiera se luego yr pora alla. Mas aquellos, quel conseiaran primero que se non fuesse fata que sopiesse logar çierto, dieron le otrossi por conseio que enuiasse a aquel mismo Carthon a poblar aquel logar que dizie que fallara tan bueno; e despues que fues poblado, que podrie ella yr alla si quisiesse. Entonçe diol nauios e todo lo que ouo mester, e dixol que fues poblar aquel lugar e quel farie ella sennalado gualardon por ello. El fizo lo assi comol ella le mando, e poblo la cibdat, e fizo la muy grant e muy noble; mas nol quiso poner nonbre fasta que non gelo pusiesse su sennora. Et pues que esto ouo fecho, fuesse pora ella.
E Dido, quando le uio e sopo lo que auie fecho, fue ende muy lieda. Et por la promessa quel auie fecho quel darie gualardon sennalado, fizol libre; e aun le fizo mas onrra: quel metio en poder todos sus thesoros por que fallara que despendiera bien lo quel diera. Et por que en latin dizen ingenuo por ell omne libre, e a el dizien Carthon, puso ella nonbre a aquella cibdat Carthagena. Et luego que esto ouo fecho, guiso su nauio pora yr se pora alla.
Et quando los de la tierra lo sopieron, pesoles muy de coraçon, ca touieron que dirien los omnes que por alguna traycion que ellos fizieran se yua. Et uinieron todos a ella con grant llanto e uestidos de duelo, e pidieron le merçet que se non fuesse nin los desamparasse; ca si non, ellos hermarien la tierra e yr se yen con ella, ca non querien fincar con mal prez. Et tanto la rogaron yl pidieron merçet por que ouo de fincar. Y ella ouo so conseio que enuiasse a aquel Carthon, con yentes e con nauios, de guisa que guardasse aquella çibdat. Y ell fizo lo assi; e fue a Carthaiena, e gano della toda la otra tierra en derredor, e metiola so su sennorio.
Andados onze annos del tienpo de Jair, juyz de Israhel, murio Adras-
tro, rey de Sicionia; e reyno enpos el Poliphides treynta e un anno, e fue este el xxiiijo rei dalli.Andados doze annos de Jayr, assi como cuentan Eusebio e Jheronimo, leuantaron se las almazonas, e uinieron sobre Thebas, e combatieron la. E Eusebio e Jheronimo non dizen mas desta guerra.
Andados treze annos de Jair, establescio Hercules cercal mont Olimpo el torneamento que fazen los championes que a ell salen, ca es aun agora en muchas tierras en uso. Et segunt dizen Eusebio e Jheronimo, ouo deste anno fasta la primera olinpiada quatrocientos e treynta annos. Et es olinpias una cuenta que tiene quatro annos, uno empos otro; son una olinpiada o olinpias, ca desta guisa la podemos llamar a esta cuenta. Et assi como cuentan Eusebio e Jheronimo, començosse en el segundo anno de Eschilo, juyz de Athenas; et esto fue andados del nascimiento de Abraham mil e dozientos e quarenta annos, et de Azarias, rey de Juda, quarenta e nueue annos.
Andados catorze annos del tienpo de Jair, murio Mitreo, rey de Athenas; et reyno empos ell Tutanes treynta e dos annos, e fue este ell xxvo rey dalli.
Andados quinze annos de Jayr, fue Troya presa, segunt que dizen Eusebio e Jheronimo; mas non fue desta uez destroyda. Et esto a que Eusebio e Iheronimo la llaman presa fue que la quebranto Hercules la segunda uez, commo oyredes adelant en la su estoria desse Hercules e aun en la de Troya.
Andados dieziseys annos de Iayr, regno Menesteo de Athenas ueynte e tres annos.
Theseo de Athenas era princep de grandes fechos e de grand nonbre, como es ya dicho. Et uiniera entonçes a tierra de Calidon un puerco tan grant e tan brauo que destruye las otras cosas todas, e mataua los ganados e aun los omnes. Et maguer que los de Calidon auien al infante Meleagro, so sennor, que era tan buen uaron que darie conseio a tal fecho como aquel e aun a muy mas, pero lo uno por razon de solaz de tal fecho, lo al por sacar de su tierra tal bestiglo encantado como aquel, touieron por bien de auer y a Theseo. E dixieron lo a Meleagro, e rogaron le que enuiasse por ell. Et el dixo lo a su padre, e plogo les ende a amos; e enuiaron le rogar que uiniesse a aquel solaz a correr mont e matar aquel puerco. Et Theseo plogol con ello, e uino y. Et la razon deste puerco fue esta:
Dizen que aquel anno uino bueno de todos los fructos de la tierra, et que fizo el rey Oeneo e todos los del regno con ell sus sacrifiçios e sus offrendas de todos los frutos que cogieran de cada uno a so dios: de las miesses a Ceres, a quien ellos tenien por su deessa de los panes; del uino a Libero padre, a quien ellos catauan otrossi por so dios de los uinos; et dell azeyt a la deessa Pallas, que era su deessa de las azeytunas; et desta guisa a todos los otros dioses e deessas a cada uno de lo suyo. Et assi commo en los terrennales nasçe enuidia sobrel fecho de la onrra qual a ende mas, assi se alço estonces la enuidia e subio a los dioses.
Onde dize ell autor que en aquellos
abondos de todas las cosas que a la deessa Diana nol quisieron fazer ningun sacrificio de castidat de la que ella era deessa, et fincaron los sos altares sin sacrificio e sin toda onrra. Et Diana, maguer era deessa, assannosse por ello, e dixo assi: «Esto non sufriremos nos que passe sin su pena.» Et teniendose por desonrrada daquella guisa, enuio un puerco saluaie muy grant a tierra de Calidon. Et departe ell autor de qual era aquel puerco, e diz que podrie seer de cuerpo tamanno commo un toro guisado, e los oios tan uermeios commo sangre e reluzientes commo fuego, et el pescueço gordo e yerto e lleno de sedas tan grandes como unos astiles, et las del espinazo altas e gordas e derechas commo palos de paliza; et todo lo al del cuerpo fecho a esta manera segunt la su guisa. Et saliele la espuma tanta della quel enllenaua toda la boca yl corrie por los braços. Los dientes auie tamannos como son los de los elefantes de India, et los colmiellos grandes en esta guisa. Et era el so respiramiento tal que ardie commo llamas, e quemaua las foias de los arboles poro andaua, et dannaua las miesses quando crescien e estauan en yerua. Et desque madurauan, mascaua las e taraçaua las, donde llorauan los labradores; et desque eran ya pora segar, coçeaua las e dannaua todas las espigas. Et tanto era el danno que fazie que a los labradores nin les fincaua con que poblassen eras nin que metiessen en los orrios.Otrossi fazie en las uinnas que quebrantaua los uastagos, e derraygaua las uides, e coceaua las uuas, e astragaualo todo como cosa enuiada a mal fazer. Et alçaua se a las azeytunas, e royeles los troncos, e quebrantaua les las çimas cuemo estauan cargadas de so fruto. Empos esto yua a los ganados e mataua en ellos quantos alcançaua, tan bien en las uacas e aun en los thoros commo en los ganados menudos, que pastor nin can non se osaua alla acostar pora amparar gelas. Et los toros otrossi fuyen del, que se non osauan parar con las uacas commo es su costunbre quando osso o otra bestia del mont sale a ellas. Et esto mismo fazie en los omnes; e tanto era el danno que del resçibien que se non tenien por seguros dell dentro en las çibdades muradas.
En las conpannas que a la caça e a la muerte deste puerco se ayuntaron fueron luego los primeros el infante Meleagro e todos los buenos mançebos de Calidon. Alli uinieron otrossi Castor e Pollux, fijos de la reyna Leda. Ell uno, que se sabie ayudar muy bien duna arma a que dizen cestenna; ell otro, de sobre cauallo. Alli fue otrossi Jason, el del uellocino dorado. Alli Theseo e Pirithoo, so conpannero; et Toxio e Phlexippo, fijos del Rey Thestio; et Linçeo, fijo de rey Amphico. Otro Fflexippo fuert e brauo; e Acasto que se ayudaua muy bien de dardo; et Ydas que corrie mucho; et Ceneus, Ypotheo, Brias, Phenix, dos fijos de Autorido, Phileo de tierra de Elide. Alli fue otrossi Thelamon, et Chi-
ron el gigant, maestro de Achilles, et un fijo de Pherençio, et Yolao, fijo de Yant, et Euricion que era muy ligero, et Echion que corrie mas que otro ombre; et Leles, Nariçio, Panopeo, Yleo, Hypaso, Nestor que era entonces mançebo; los de Ypocoon que fueran en ayuda de los de Amicalas; Laerthes, padre de Vlixes; Pharasio, Ançeo, Amphicides, princep, sabio; ell obispo Oeclides. Alli uino otrossi la infante Athalanta, fija del rey Jasio, onrra del mont Liçeo o ella moraua.Desta infante departe assi ell autor que uenie uestida bien a manera de caça e de correr mont; et apretada en la cinta e los cabellos collechos en un nudo. Ell carcax era de marfil, e trayel colgado del siniestro ombro; e en este uinien las saetas, e ell arco uinie en la siniestra otrossi. Et tal era la su faz en la uista, segunt departe ell autor, qual podrie omne dezir cara de uirgen en ninno e de ninno uirgen. Esta uio luego all ora ell infant Meleagro de Calidon e fue enamorado della, de que non plogo a Dios, ca se non dio a bien el fecho. Pero ell firmo ell amor en so coraçon encubierta mientre; et assi commo el llego escontra ella, dixo assi en su boz baxa: «¡O quan bien andant sera al qui esta querra por marido!» E non dixo mas, ca nin tenie tienpo nin gelo dexaua dezir la uerguença; et estoruaua gelo otrossi la obra de la caça e de correr el mont por aquel puerco a que uinieran.
Et ninguna de quantas personas oydes que uos auemos aqui nonbradas non ouo y qui non fuesse rey, o fijo de rey, o hermano o sobrino o parient muy propinco; e todos de muy alta sangre e de muy grand guisa, e todos mancebos. Et uinieron alli bien tanto o aun mas por razon de solaz e de mostrar se, pues que tantos y auie como por la razon del puerco. Agora, pues que auemos dicho de la conpanna que uino alli, dezir uos emos de la caça.
Auie estonces en Calidon una selua de grandes aruoles e espessa, de que dize ell autor que fasta aquella sazon non taiaran y nada. Et començaua se de llano, e subie tanto en alto que auie yuso a oio todos los ualles e los canpos. Et sopo ell infante Meleagro como era el puerco en aquella selua. Et cogieron se con el toda la conpanna daquellos buenos que alli eran ayuntados -e la infante Athalanta y ell obispo Oeclides-, et fueron se pora aquella selua. E assi como llegaron, partieron se por las paradas del mont, assi commo lo ordenaua Meleagro que sabie la tierra. Et començaron luego todos libre mientre: los unos a tender las redes por los portiellos, los otros a guisar los canes e tener los prestos por los collares, los otros buscauan la derrota del puerco; et cobdiçiauan todos fallar aquell puerco montes.
Alli auie un uall de que dize el autor que era cauado e como uueco; et era logar o se acogien las aguas de las lluuias, e fazie se y una laguna muy grant. Et nascieran y unos salzinos muchos, e ouas, y yuncos de los que se crian en los paulares, e otros uinbres, e espadannas, e
cannaueras. Et alli estaua el puerco en aquella laguna, bolcando se de como era su natura. Et la conpanna de los quel andauan buscando, pues quel uieron alli, echaron le una piesça de los canes e leuantaron le. E el cogios yrado commo sale el rayo de las nuues, e dio consigo en medio dellos. Et assi yua quebrantando en so cosso los aruoles con los pechos, e de guisa los boluie que asi sonaua la selua commo si muy grant uiento boluiesse los aruoles e firiessen unos en otros.Los mancebos, quandol assi uieron uenir, dieron bozes, e metieron mano a los uenablos e a las azconas, e pararon se todos muy rezios contra ell. El puerco corrio a todas partes e firio en los canes, segunt que se le llegaua mas cada uno, et mataua dellos quantos alcançaua. Estonces se adelanto Echion, e echol un dardo, mas nol açerto e espetos en el tronco dun azre. Empos esto alançaron le otro dardo que si el quel echo nol ouiesse enuiado con grant ualentia, semeiaua que yua derecho por dar al puerco en el espinazo; mas passo e fuesse adelant. Et este dardo echo Jason, el del uellocino dorado.
Ell obispo Oeclides era sacerdot de Phebo, dios del Sol, e estaua alli en aquella priessa, e dixo con sabor de ferir ell al puerco: «O tu, Phebo, si yo a ti onrre e te onrro, dame tu a alcançar con el mio dardo çertero lo que yo demando.» Et Phebo resçibiol los ruegos en quant el pudo, ca alanço ell obispo so dardo, e llego al puerco, e firiol; mas nol llago, ca assi como yua el dardo por ell aer, llego la uertut de Diana e tirol el fierro muy sotil mientre. E firio al puerco ell asta sin fierro, e por ende le non llago. Pero assannos mucho el puerco por aquella ferida; et segunt diz ell autor, non se reboluio dotra guisa si non commo el rayo que uiene yrado del çielo. Et parosse sannudo e los oios toruados, que semeiaua que llamas le salien dellos e de los pechos. Et pone aqui ell autor una semeiança de las rebueltas deste puerco, e diz que assi commo sale del algarrada la piedra e ua yrada pora ferir en muros de cibdat o en torre llena de caualleros, assi se arremetio aquel puerco contra los mancebos.
Et estauan a la diestra part dos mançebos: que dizien all uno Palemon e all otro Pelagon. Et fue a estos el puerco, e firio los de mala guisa, e dio con ellos en tierra. Et llegaron priuado los que estauan de çerca, e tomaron los dalli; mas non fue assi a Egnesio, cal firio el puerco yl mato luego. Et pero tremiendo el e fuyendo del puerco ouiera guarido, mas diol el puerco por los neruios de amos los ynoios, e cayo, e matol desta guisa.
Et otrossi muriera alli Nestor, por uentura, ante del destroymiento de Troya; mas ueyendo uenir el puerco derecha mientre contra el, ayudosse del asta, e dio salto en un aruol que estaua y de çerca. Et desque salto en ell, fue seguro que non dio nada por ell. Et ell puerco con la grant sanna començo a roer en el tronco por derribar ell aruol e matar a Nestor. Et estando faziendo alli aquello, uino Autoride que tenie buenas armas frescas, e fiaua en ellas por ferir al puerco. E ell puerco diol por el muslo ante quel ell uuiasse ferir, e matol.
Alli uinieron otrossi amos hermanos. Castor e Pollux, en buenos sennos cauallos blancos, cuemo buenos uarones esblandiendo sus lanças. Et ouieran le ferido si non ques les fue el puerco, e me-
tios en la selua espessa poro nin auie logar pora echar arma nin pora entrar cauallo. Empos esto uino Thelamon, e fue adelant pora entrar a ell; e yendo corriendo e non catando ninguna cosa, firio en una rayz dun aruol e cayo. Et llego Peleo, so hermano, e alçol. Et estando ellos en esto, llego la infante Athalanta con su arco, e tiro una saeta, e dio al puerco so el oreia; e entrol por la carne, e salio la sangre de guisa que parescie por las sedas del puerco. Et estaua y Meleagro; e quando aquella sangre del colpe de Athalanta uio, non fue ende menos alegre que ella. Et el, que lo uio primero, mostrolo primera mientre a la conpanna, e dixo: «Duenna, tu que primero llaguest el puerco leuaras ende la onrra del ardiment, e esto con derecho de fuero.»Uerguença ouieron los mancebos que alli estauan de la ferida que la infante Atalanta dio al puerco e de las palabras de Meleagro. Et auiuaron e dieron uozes diziendo: «¿En que estamos? Uayamos a el.» E con las uozes crescieron les los coraçones, e alançaron al puerco armas sin ordenamiento; et eran tantas que se enbargaron ellas mismas dando se las astas unas con otras. Et assannos alli estonces Arcas que traye una uisarma que taiaua de amas partes, e dixo: «Aprendet, mançebos, quanto ualen mas las armas de los uarones que de las mugeres, e otorgat comigo. Et maguer Diana deffienda este puerco con sus armas e ella non quiera, esta mi diestra matara agora al puerco.» Et mientra que el sannudo e de grant garganta dizie estas palabras, tomo con amas manos la segur que traye, et alços en las puntas de los pies, e llego al puerco. Et estando Arcas por ferir le, diol el puerco con los colmiellos por amas las yngres, que es logar mortal, e dio con el en tierra. Et fue tal el colpe que las entrannas le salieron por y, e la sangre fue tanta que toda la tierra crubio alli.
Et otrossi yua contral puerco Piritheo, fijo de Yxion, e yua engrameando un grant uenablo que lleuaua en la su ualiente diestra. Et dixol alli Theseo que estaua con ell: «O Piritheo, a quien amo mas que a mi e eres tu una partida de la mi alma, ruego te que te tires aca. Et conuiene a los fuertes tirar se aluene, ca uiste tu agora como Arcas Ançeo murio por so atreuimiento loco.» Et dalli o estaua alançol Pirithoo el uenaulo muy de rezio. Mas estaua en medio una enzina, e dio por medio della; e las cimas torcieron el uenablo e enbargaron el colpe. Alli alanço otrossi Jason su dardo, e por uentura desuio del puerco e dio por la baruiella a un can de los que quexauan al puerco; e passol, e saliol por los yiares, e espetos en tierra.
Llego otrossi alli Theseo, e tenie dos dardos e en los colpes demudados de los otros. Et alanço ell uno daquellos dardos; e non alcanço al puerco e fincol en tierra. Desi echo ell otro; e este fue derecho e espetol en el espinazo del puerco. El puerco, desque se sintio ferido, començos a reboluer a todas partes; e saliel mucha espuma de la boca e la sangre de la llaga. En tod esto Theseo, quel firiera daquella uez, metio mano a so uenablo que traye que era grant, e parol contra ell. El puerco, quandol uio, uino yrado;
e Theseo metio gele por entramas las espaldas, e diol tal colpe quel llego al coraçon, e echol muerto en tierra.Estonces los conpanneros, quando lo uieron, fueron muy alegres e dieron grandes uozes con el grant gozo que ende auien. Et corrieron todos a Theseo a abraçar le e tomar le de las manos. Et desi llegaron se al puerco a marauillar se quan grant yazie en la tierra, et aun non se osauan llegar a ell nin lo tenien por cosa segura, mas tendien las lanças e metien las por ell, e ensangrentauan las y fasta que fueron çiertos que muerto era de tod en todo.
Lego estonçes Meleagro, que era sennor daquella tierra e prinçipal daquel fecho, e puso el pie en las espaldas del puerco, e taiol la cabeça. E tomo la e dio la a Athalanta, e dixo: «Toma tu este despoio del mio derecho, e uenga el tu prez comigo en esta partida.» Et tomo estonces Atalanta la cabesça del puerco; e marauillauan se todos de la estranneza de los colmiellos della. Alegre fue Athalanta con el don de la cabesça del puerco, mas mucho lo fue con el que gele daua. Et ouieron enuidia deste fecho e destos dichos los otros mançebos buenos que alli estauan, et murmuriaua ende toda la conpanna.
Et entre todos Toxeo e Fflixippo tendieron los braços contral çielo, e dixieron a grandes uozes: «Athalanta, fe que deues tu que eres mugier, non te trabaies de tomar las nuestras alabanças de nos que somos uarones, nin te enarte la fremosura que en ti a, nin te non uala el qui te el don dio.» Et llegaron a ella, e tomaron le la cabeça del puerco, e tollieron a ella el don e all otro el derecho del don. Assannos estonces mucho Meleagro, teniendo se en aquel fecho por muy desonrrado mas que mas, faziendo gelo sos thios, hermanos de la reyna Althea, su madre, de quien tenie que si el fiziesse alguna cosa de que a los otros non semeiasse tan bien e contra el quisiessen yr, ques deurien ellos parar de la su part, e uandear le, e ayudar le por ques cunpliesse lo que ell quisiesse.
Et non lo pudo suffrir, pues, que ellos tan desmesurados eran y, e dixo: «Vos, robadores de la agena onrra, quiero que aprendades quanto departimiento a entre fazer e menazar; ca pues que uos menazades, quiero yo fazer.» Et diziendo esto, metio mano a so uenablo, e tal colpe dio a Fflixippo por los pechos que gelo passo all otra parte, e metiol muerto en tierra non se temiendo el de tal fecho. Estaua otrossi Toxeo en dubda que fiziesse: lo uno, si ferrie a Meleagro por uengar a su hermano; lo al, quel podrie uenir lo que a el. Et nol suffrio Meleagro que estudiesse dubdando luenga pieça; et metio otrossi mano a aquel so uenablo commo estaua sangriento de la ferida del hermano, e diol tan grant colpe que le echo muerto commo a so hermano.
Ante que Meleagro e aquellas conpannas se tornassen daquella caça de la corredura daquel puerco, llegaron las nueuas a la cibdat de Calidon commo auien muerto aquel puerco. Et leuando la reyna Althea e las otras duennas de la cibdat sos sacrificios e sus offrendas a los tiemplos, uio traer sus hermanos muertos. Et dio grandes uozes de que enlleno toda la cibdat, e cogios a su palaçio e desent a su casa, e mudo los uestidos reales que traye e uistios de pannos de duelo. Et empos esso pregunto qui los matara; e pues quel dixieron que Meleagro, su fijo, dexo de fazer duelo e llorar, e torno en penssar de comol podrie penar.
Et la reyna Althea tenie un tizon que pusieran las tres fadas en el fuego quando ella yazie parida. Et filando ellas e tirando de la rueca el filo del fado, dixieron: «Vno sea el tienpo de la uida deste ninno e daquel tizon.» E dixieron: «O ninno, a ti que agora nasçiste, este fado te ponemos.» Et pues quell ouieron fadado desta guisa, fueron se. E leuantos entonces la reyna, e tomo el tizon, e echol dell agua, e amatol. Et desque fue frio, mando adozir sus pannos presçiados, e enboluiol en ellos, e condesol en sus palacios do ella tenie sus reliquias e las otras cosas de las sus poridades mayores. Et guardando este tizon guardaua la uida de Meleagro.
Menbros estonces la reyna daquel tizon penssando en como darie muerte a su fijo. Et fue all arca ol tenie condesado, e sacol, e franxol, e fizol raias. Et mando las poner de guisa ques pudiessen quemar, e que aduxiessen theas ençendudas, e poner gelas por que la encendiessen. Et desquel aduxieron el fuego, tomo lo por poner gelo ella misma; et quatro uezes gelo puso e quatro uezes gelo tiro dubdando toda uia si quemarie aquellas raias o si non. Et lidiauan alli la madre e la hermana, segunt dize ell autor. Et esto es que segunt era madre, razonaua por el fijo que uisquiesse; e segunt era hermana, que razonaua por los hermanos e que moriesse el fijo. Et estos dos nombres, madre e hermana, trayen trabaiado el coraçon de la reyna et demudauan se le los colores de guisa que quando metie mientes en matar el fijo, parauasse amariella; e quando mesuraua en el que uisquiesse, tornauasse en so buen color. Et segunt que estaua sannuda, se le parauan los oios colorados. Et a las uezes se le paraua la cara braua e como qui menaza alguna cosa de crueldat; e a las uezes se le paraua tal como que quisiesse auer piadat. Et tan grant era el ardor que la tenie quel secaua las lagrimas en la cara, mas luego salien otras.
Aqui pone agora ell autor una semeiança en razon daquella reyna, e diz que en tal angostura estaua commo la naue que llieua yrada el uiento, e uiene la uaga por toller gela e leuar la otra part; et ella a de yr o amas estas fuerças la lieuan. Et en aquel estado diz que era la reyna: e a las uezes dexaua la sanna, a las uezes se tornaua a ella; mas al cabo mas pudo la fuerça de la hermana que non la de la madre. Et por seer piadosa e apaziguar las almas de sus hermanos, llego el fuego a las raias del thizon e encendio las. E desque ardien ya, dixo: «Este fuego queme las mis entrannas.» Et tomo en su mano aquellas raias encendudas, e fue
e parosse ante los luziellos de sus hermanos, e llamo a las rauias de los infiernos, e dixo: «Deessas de los infiernos, locos sacrificios fago yo aqui. E tornat uos las uuestras caras a ellos, ca yo uengo me de mio fijo e fago nemiga. Et esta muert que yo guiso con otra muert se a de alinpiar; et peresce la mi cruel casa por lloros amontonados. Et sobre una nemiga que fago otra es de ennader, e sobre una muerte otra. O commo si non, sera bien andant el rey Oeneo con su fijo, et el rey Thestio, mio padre, que sea fecho sin fijos e non ser ende uengado.»Et en su duelo que fazie razonauasse contra sus hermanos, e dizie: «Uos, los mios hermanos e las uuestras rezientes almas, tomat nouenas e las malas crianças del nuestro uientre. O mesquina, ¡vay de mi! ¿O so leuada? Hermanos, perdonat me segunt que so madre, ca me fallescen las manos pora lo que e començado. Et yo so otor, e lo manifesto que mereçe nuestro fijo por que muera; et pesa me con la otor de la muert, e so yo. Mas ¿como que la lograra ell assi, e fincara uencedor, e uiuo, e onrrado fascas por aquella bien andança, e aura el reyno de Calidon; e uos, los mios hermanos, yazredes fechos poquilla ceniza e almas frias? Mas por cierto esto non suffrire yo. Muera como lleno de nemiga, e lieue consigo la esperança de su padre, e el regno, e el derribamiento de la tierra.»
Desi torna Althea contra si, e diz: «¿O es agora la mient de madre? Et ¿o son los piadosos amores de los parientes et o los nueue meses que lazre con el mio fijo trayendol en el uientre? ¡O, que bien fuera e quanto me ploguiera que ardiesse ell en los primeros fuegos quando era ninnuelo e lo mandauan los fados! Et si lo ouiesse suffrido estonces, fuera a menor pesar e menor mal de mi. Meleagro, tu uesquiste por el mi don e por lo que oy yo. Agora muere por el to merescimiento, e rescibe los gualardones del fecho que fezist, e enuia ell alma que te yo di dos uezes: ell una en el parto, ell otra en el tizon; o faz a mi lo que fezist a mios hermanos, e sotierra me con ellos. Et cobdicio lo meior e non lo puedo fazer. E non se que me faga, ca a las uezes se me paran ante los oios las llagas de mios hermanos e la semeiança de tan grant muerte; e a las uezes me quebranta la piadat e el nonbre de madre por el fijo. ¡Ay de mi, mesquina!» E diziendo esto tomo las raias del tizon, e començol a tremer la mano; e con todo esso non lo dexo e dio con ellas en medio del fuego. Et pues que fueron ardiendo las raias, començo el fuego dellas a sonar que semeiaua commo gemido e ardio.
Nin era alli Meleagro nin sabie dello quando la reyna, su madre, aquello fizo. E ardio Meleagro en aquel fuego, segunt que auedes oydo; et alla o era, sintie como se le quemauan las entrannas e la corada. Et fue cayendo en muert mala e sin llaga, e diziendo e alabando que la muerte de Anceo, a quien firiera el puerco, fuera buena e non mesquina commo la suya. E lloraua, e llamaua a su padre, e a sus hermanos, e a sus hermanas, e a su mugier, et aun por uentura a su madre, segunt dize ell autor. E crescie le el fuego e el dolor fasta que se acabo. Et como se yua aculla quemando el fuego, assi se yua a Meleagro saliendo el espirito del cuerpo e fuesse por el aer.
Muy destroyda finco estonces Calidon. E lloraron e fizieron duelo mancebos, e uieios, e el pueblo, e la caualleria; et otrossi los sennores de los caualleros, que todos se ronpieron e se rascaron; et las madres e todas las duennas de Calidon e de tod ell reyno. Et el rey Oeneo, so padre, luego que el mandado le llego como so fijo era muerto, echo manos en sus cabellos, e messos e firios de los punnos, e dio consigo en tierra, e enpolborentos todo. Et començo a maldezir a Dios e assi por que uiuie ya tanto. Et de la reyna Althea que era sabidora de la muerte de so fijo, ca ella lo fiziera, dize ell autor que se mato ella con sus manos dando se con un cuchiello por el cuerpo.
Aqui dize ell autor que si Dios le ouiesse dado cient bocas con sennas lenguas, e sotileza de fablar, et todo el saber del monte Elicon -o estudiauan los sabios en los saberes-, que el non podrie dezir los duelos que las hermanas de Meleagro fizieran por el. Et maguer que eran muy fremosas, non les uenie essora emient de su fremosura; et rascaron se todas las caras, e firieron se los pechos tanto que todos se los pararon cardenos. Et demientre que el cuerpo del ouieron, sienpre touieron las manos en el besandol e abraçandol, e enpos esso al lecho. Et desquel ouieron quemado e collecha la ceniza dell, tomaron la çeniza e llegauan la a las caras e a los pechos. Et pues que la ceniza fue condesada en el luziello, echaron se ellas sobrel llorando, e matando se, e quebrantandosse todas que las non podien ende toller. Et este fue el mal e la pestilencia que sobre la muert del puerco montes encantado de Calidon uino sobre la casa del rey Oeneo e de la reyna Althea.
Agora dexamos aqui estas razones, e diremos de las otras de los gentiles que uienen enpos esto.
Andados dizeocho annos del tienpo de Jayr, juyz de Israel, fizo Theseo, rey de Athenas, por quel echaron los çibdadanos de la çibdat, e ouo ell a salir dent fuyendo. Andados ueynte nueue annos de Jayr, troxieron de Sezilla al rey Minos a Creta, su tierra, a soterrar le y. Andados ueynte annos de Jayr, començo Atreo a reynar en Argos. Andados ueynte uno anno de layr, era Phedra, fija de rey Minos, con el rey Theseo - de la que auemos ya dicho que se uino con ell - ella e Adriagna, su hermana. Et en esta sazon enamoros Phedra de Ypolito so annado, dont fizo Ouidio una epistola que sie en el Libro de las Duennas que enuio Phedra a esse Ypolito sobre razon de sos amores. Et la epistola dize en esta guisa, e la razon que deue y uenir primero es esta:
La infante Phedra fue fija del rey Minos de Creta; e leuola de casa de so padre Theseo quando mato al minotauro, como es contado todo esto. Et Theseo ante desso fuera casado con la
reyna de las almazonas, segunt que ellas casauan; et essa reyna ouo nonbre Ypolita. E fizo en ella Theseo un fijo; e dixieron le Ypolito. Et pues que Theseo e la reyna ouieron fecho este fijo, murio la reyna; et Ypolito finco en casa de so padre, e crios y con ell, e salio grant mançebo e fremoso e de buenas mannas. Et aquella reyna Phedra, su madrastra, enamoros del e tanto era quexada ende que lo non podie sufrir; assi que ouo dello a fazer su epistola en que se le enuio descrobir e dezir gelo.Et en esta epistola dize Ouidio desta guisa: «A ti, fijo de Ypolita, reyna de las amazonas, yo la donzella de Creta, salut -la que yo non puedo auer si me la tu non dieres. Ypolito, de que quier que sea la carta que te yo enuio, ley la; ca por non fazer lo que en ella diz, la epistola non te nuzra, e alguna cosa puede seer en ella de que auras sabor. Et en tales escriptos como este uan las poridades de los omnes por mar e por tierra, e el enemigo rescibe la carta dell enemigo. E lee la pues mas deues tu rescebir esta mia que non somos enemigos. Tres uezes cometi a querer fablar contigo, e tres uezes se me trauo la lengua que non lo pud fazer. Et maguer que el amor es cosa desuergonçada, uerguença deue y auer o conuiene. Et ell amor mando mostrar por escripto lo que es uerguença de dezir cara por cara a su entendedor. Et que quier que ell amor mando, non es cosa segura de despresciarlo; ca dios es e sennor, e reyna e sennorio a sobre los otros dioses.
Et dubdando yo si escriuiria esta carta, dixo me ell assi: 'Escriue, ca pero que sea duro commo fierro, uençer se a e a tu mano uerna.' El uenga entre nos; e assi como a enamorada a mi de ti, assi fiera el to coraçon e le enamore que fagas tu lo que yo quisiere. Non quebrantare yo con maldat los derechos del casamiento. Bien querria que demandases de la mi fama, e fallaras que nunqua fiz yerro. Quanto mas tarde començe a amar, tanto mas grieue mientre me pena ell amor. Enamorada so e tengo en los pechos llaga ciega que me fizo por ti ell amor. Assi commo los primeros yugos fazen mal a los nouiellos nueuos, et assi commo el potro tomado de la grey non sufre bien el freno en el comienço, assi el pecho nueuo entra mal e adur a los primeros omnes. Et esta carga dell amor nueuo non se assienta bien el mio coraçon. La que de ninnez comiença a amar, aquella sabe ende la maestria. La que desque el tienpo passa lo comiença, peor ama.
Tu seras el primero que leuaras el comienço de la mi fama; et amos cadremos aora en culpa de tal fecho. Et algo es de tomar omne la primera fruta con ell ramo lleno e coger con su mano la primera rosa dell rosal. Mas pero la mi castidat, dont me troxe sin peccado fasta aqui, deuie seer catada; mas auino me muy bien que me enamore de qual amor deuia. El torpe e mal adulterador peor nuze que el adulterio mismo. Si me diesse Juno a Juppiter, so hermano e so marido, semeia me que adelantaria yo a ti, Ypolito, de Juppiter.
Et a penas lo credras, yo me meto a maestrias que non sabia. Toma me uoluntat de yr matar bestias saluaies. Sabor e de yr a mont, e parar redes a los cieruos, et enrrizar los canes por somo de los collados. Diana es ya la mi deessa mayor, que es noble por armas de caça. Diana, ya el to juyzio sigo yo yl obedesco: o pora esblandir dardo e fazer le doblar con el fuert braço, o poner en el canpo el cuerpo e tender me. A las uezes me toma sabor de reboluer en el
poluo los carros ligeros et mandar con las riendas la boca del cauallo segudador. A las uezes ando como loca, assi commo si fuesse con uino; o commo las mancebas eleydes quando fazen sus sacrificios a Baco en Yda, selua de Troya; o como aquellas mancebas a quien espantan las driadas, que son las deessas de los aruoles; o como aquellas a quien atruenan los dioses ffaunos con su deydat, ca lo cuentan ellas a mi todo quando las dexa aquella rauia. Et yo callo, e quemame ell amor ell coraçon por uentura por que demos este amor al fado de nuestro linnaie. Et Venus demanda por uentura este tributo de toda la nuestra yent.Juppiter amo a Europa, e este fue el primero comienço de nuestra yent; et leuo la tornado en semeiança de toro. Otrossi Pasiphe, mi madre, enarto al toro, et pario del pecado e carga. El desleal Theseo que fue empos el filo, ffuxo de las coruas casas de Dedalo, que non murio y por el ayuda de mi hermana Adriagna. Et euas que yo agora otrossi, por que por uentura non sea creyda que semeio poco a Minos, mio padre, vo postremera por las leyes de mi yent. Et esto otrossi cosa fadada es: que nos plaze a amos de morada duna casa. Yo so enamorada de ti, e mi hermana de to padre. El fijo de Theseo e Theseo robaron dos hermanas.
Aquel tienpo en que yo fuy a la rica cibdat de Eleusis, querria agora que me ouiesse yo fincado en Creta. Queria te yo bien dantes, mas pero estonçes me pague mucho de ti e me entro ell to amor: fasta dentro en medio de los huessos se me apego e finco y. Andauas tu uestido de pannos blancos, e guirlanda de flores en la cabeça, e los cabellos ruuios. Et dizen de ti las otras que as la cara braua e espantosa; mas a mio iuyzio, aquello por fortaleza de uaron deue seer tenudo. Et los mancebos liados e affeytados commo mugieres aluenne sean de nos, ca la forma del uaron ama poco seer affeytada; et esta que tu traes, los cabellos e la cara poluorosa, conuiene a la tu noble faz. Et quando tu mandas el cuello del cauallo brauo yl fazes ayuntar los pies todos en uno, marauillo me ende. Et si esblandeçes la fuerte asta con el to ualiente braço, luego lieue el to fuerte braço la mi cara a catar alla. Et si tu tienes en las manos el uenablo, mucho me paresce bien. E que quier que tu fazes, mucho se deleytan los mios oios en ueer lo.
Onde, tu, dexa ya la tu dureza en las seluas e en sos collados, ca non so yo derecha de perescer por la tu parescencia que te deleyta a ti de seguir el estudio de la casta Diana e toller a Uenus sus derechos. Et es esto commo crobir un altar e descrobir otro. Non lo fagas assi, ca lo que lazra e a las uezes non fuelga non es durable. Et la folgança recria las fuerças, e refaze los mienbros canssados, e tuelle les la cansedat, e esfuerça los de cabo al trabaio. Et los arcos e las armas de la tu Diana son de semeiar e seguir a ti; que si nunqua quedares de tender ell arco e tirar del, que se tornara muell e flaco.
Noble era Cephalo en las seluas e en la caça dellas, et muchas bestias saluaies auien caydo muertas en la su caça por las manos dell; pero non dexaua de amar a la deessa de la mannana. Otrossi era Adon grant caçador; mas pero muchas uezes ouo sus amores e sus solazes con la deessa Venus so las enzinas e otros aruoles. Caçaua otrossi el infant Meleagro,
mas en su caça se enamoro de la infante Atalanta; et por sennal dell amor leuo la cabeça del puerco montes. Onde nos sobresto bien sera que seamos luego contados en esta companna e aun por prinçipales. Et si tu de la tu caça tollieres a Venus, uillano es el to caçar. Yo yre contigo por tu conpannera, et non aure ningun miedo de las cueuas, de las pennas, nin del colmiello del puerco montes, maguer que uenga yrado.Dos mares baten a tierra de Ysmo; e la tierra angosta alli oe el roydo de amos los mares. Et maguer que es cosa espantosa e enoiosa, alli morare yo contigo en Troezen, los reynos de Scicia. Et por el to amor mas amo yo a aquella tierra que a la mia. Et a las uezes es aqui Theseo, e a las uezes non; e a ya tienpo que es ydo daqui e morasse en tierra del so Pirithoo. Et si nos non quisieremos negar la uerdat, mas precia Theseo a Pirithoo que a Phedra nin a Ypolito; nin aun este tuerto solo non nos uiene dell a nos. Et amos somos maltrechos del en grandes fechos.
Ell esparçio a mio hermano, el minotauro, con la porra los huessos de la cabeça e los meollos a tierra, yl mato; et demas desamparo a mi hermana en yermo a bestias saluaies. Otrossi entre todas las almazonas que de segures lidian e son las mas ualientes, fue mayor tu madre, la que te pario; dont fue muy derechera de fazer tal fijo como a ti. Et si me demandares o es aquella tu madre, Theseo le dio por el costado duna espada e la mato; e nol ualio en seer madre de tan grand fijo. Et demas ouo y al: que nin fue casada con ell nin resçebida por linda. Et esto ¿por que razon si non que tu que fincasses por fornezino e que non heredasses? Demas enprenno a mi e dio te hermanos de mi. Et destos, que te diga yo uerdad, non fue achaque por que ellos nasciessen criados si non el. Et si estos de nozir te an, muy de grado quisiera yo que con ellos ouiesse quebrado el mio uientre. Pues, uen tu agora, e non dubdes el lecho de to padre del que el fuye yl desniega por sos fechos.»
Fabla aqui Phedra a Ypolito en razon de los grados de los parentescos sobre los casamientos por dar le carrera que non dubde de fazer ell lo que ella quisiere; et dizle assi: «Yo so madrastra e tu mio annado. Onde nin lo tengas por cosa estranna nin te espantes de fazer lo que yo quiero, ca annado e madrastra uanos nonbres son. Demas, si en razon de leyes de nuestros casamientos quieres dubdar e deffender te por y, quiero te yo y fablar e departir ende. Esta ley de non llegar en tal razon como esta ell annado a la madrastra, nin aun el padrastro a la annada, uicia ley es -et diola el rey Saturno-, e uieia piadat es -et fue mandada reynando el rey Saturno que mantouo reynos aldeanos. Et en el tienpo que a de uenir nin durara nin se terna, mas perder se a; pues muerto es Saturno e perescio, e otrossi perescieron los sus fueros.
Juppiter regna ya. E tu, sigue los sos mandados e las leyes que el da, pues Iuppiter establescio por ley que en todas aquellas cosas que omne ouiesse deleyte e sabor en fazer las e complir las, que
fazie piadat e ley de Dios; et que ninguna ley meior ni mas conuinient non era, nin mas de tener, de casar la hermana con so hermano, pues aun mas guisada cosa semeia de auer solaz ell annado con la madrastra. Onde non dubdes tu de lo fazer, ca aquel ayuntamiento de linnage se ayunta con firme cadena en la que la deessa Uenus puso los sos nudos. Nin aun quando lo catares, non ay trabaio de encrobirlo. Et conuiene que pidas tu este don a la deessa Uenus; e bien se yo que te lo otorgara ella et esta culpa que entre mi e ti se fiziere en este fecho.Pero si culpa y a, puede se encrobir por los nonbres del parentesco -esto es de madrastra e de annado; ca si nos uiere alguno commo nos abraçamos, alabar nos a por ello, e dizran a mi que so fiel madrastra a mi annado e a ti que eres fiel annado a tu madrastra. Et nin auras tu de trasnochar e leuar mala noche pora abrir puerta de brauo marido de la mugier a quien fuesses, nin auras y guarda a quien ayas de enartar. Et assi commo somos amos en una casa, assi lo seremos. Et assi commo nos besamos e nos lo ueen los de casa e non nos encrobimos, assi nos besaremos descubierta mientre. Et tu seras seguro comigo que ninguno non te buscara periglo; e aun en la culpa mereçras alabança si quier que te fallen comigo en el mio lecho mismo.
Pues non te tardes e ayunta esta amiztat. Et assi sea ell amor piadoso a ti, el que es agora cruel a mi. Et yo non desdenno de rogar a ti tornada omillosa de cuerpo e de alma. ¡Ay mi! ¿O son agora las mis orgullias? E las mis altas palabras ¿o yazen? Et sobresto pusiera yo en el mio coraçon de esforçar e lidiar comigo luengo tienpo por non fazer este fecho nin me meter en culpa. E fiziera yo esto si ell amor alguna cosa de çertedunbre ouiesse; mas yo uençuda tiendo los mis reales braços a los tos ynoios, ca non a amador que uea lo que es conuinient nin cate a al si non a lo que ama. Et yo desuergonçeme, e fuxo de mi la uerguença. Et perdona me tu por que te me manifiesto; et doma e ablandez contra mi el to duro coraçon.
¿Que pro me tiene a mi en que Minos, mio padre, es sennor de los mares? ¿Que pro es pora mi otrossi en que Juppiter, que echa los rayos, sea mio auuelo; et dell otra parte que sea Phebo, mio auuelo, el qui tempra el ex del firmamiento e alumbra el mundo? Todas estas altezas ¿que pro me tienen a mi quando la mi nobleza yaze uençuda so ell amor a la su mesura? Mas tu, aue piadat de los mios; e si de mi la non quieres auer, que la ayas dellos. Yo e por arras pora mi la ysla de Creta, que fue tierra de Juppiter; et qui a mi ouiere aura aquella. E si tu me ouieres, seruira todo el mio real palacio al mio Ypolito. Ablandez tu el to fiero coraçon. Et pudo mi madre enartar al toro e uençer le. Et si tu non fazes lo que te yo pido, seras ya mas cruel que el toro.
Ruego te yo por Venus, cuyo poder es mucho comigo, que me oyas e fagas lo que yo quiero; si te dexe Dios amar a qui te nunqua pueda despreciar nin dexar, si non como tu quisieres; et por que eres tu uaron de caça, si Diana deessa della sea contigo, e te de y bien andança, e te aduga uenados e caça quanta tu quieras; quem oyas; si sean de la tu part los satiros e los panos, que son dioses de las montannas, et caya mucho puerco montes ferido del
to uenablo; et si te den las duennas en la caça aguas quando las ouieres mester en la calentura. Maguer que as prez que desamas a las donzellas, que yo non salga denodada de ti. Sobresto ennademos nuestras lagrimas a estos ruegos. Et pues que leyeres las palabras de mi que te ruego, enfinne e pon que uees las mis lagrimas et cumple lo que te ruego. Si te cumplan de sos bienes aquellos por qui te yo e coniurado; et commo tu fizieres contra mi, assi faga Dios contra ti.»Aqui se acaba la epistola que Phedra enuio a Ypolito, so annado. Agora diremos de las otras razones que uienen empos esto en tienpo de Iayr, juyz de Israel.
Andados ueynte dos annos del tienpo de Iayr, juyz de Israel, passo Hercules el grant a Affrica; e lidio con el rey Antheo e matol. Et mas ay en esta razon, mas dexamos lo aqui por contar lo adelant en la estoria de los sos fechos de Hercules. Esse anno mismo, otrossi, murio aquel Jair, juyz de Israel; et uino enpos ell en el iudgado Jepthe. Et murio Jayr andados de Abraam ochocientos e catorze annos, et de Moysen, el primero cabdiello de Israhel, trezientos e catorze.
Agora, pues que auemos dicho de Jair, juyz de Israel, e de las estorias de los fechos de los gentiles del so tienpo, diremos de Iepte que uino enpos Jayr.
Despues de la muerte de Iayr començaron los iudios a tornar se a las nemigas que solien de antigo, e a otras que fizieron de nueuo que ayuntauan con estas. Et siruieron a los ydolos de Baalim e de Astaroth, et a los dioses de Siria, e de Sidon, e de Moab, e de los fijos de Amon, e de los de Philistim, que eran las yentes que morauan aderredor dellos. Et dexaron a Dios, que nil onrrauan fascas nin les uinie emiente del. Et assannosse les Dios, demas que non guardauan ya bien ninguno de los mandados de la ley.
En tod esto, pues que lo sopieron las yentes de aderredor, leuantaron se los philisteos e los del linnage de Amon entre todas essas yentes, e conquirieron a todos los de Israel que morauan allend el Jordan. Demas, los del linnage de Amon passauan el Jordan, e destruyen a los de Judas, e a los de Beniamin e de Effraym; e tollien les quant auien, et fazien los pecheros, e despechauan los por quantas maneras podien, e leuauan dellos todo quanto auien, de manera que los de Israel non podien sufrir la su premia por ninguna guisa. E duro les este mal dizeocho annos.
En cabo non pudieron al fazer en tamanna cueyta commo eran si non lo que oyestes que fizieran las otras uezes quando se uieran en otras tales priessas. Et esto fue que se tornaron a Dios, e querellaron se le, e dixieron assi: «Sennor, pecamos contra ti por que dexamos a ti, nuestro Dios, e seruimos a Baalim.» Res-
puso les Ell: «¿Non uos apremiaron et uos touieron ya en seruidunbre los de Egipto, e los amorreos, e los de Amon, e los de Philistim, e los de Sydon, e de Amalec, e de Canaan? E querellastes uos a mi, e libre uos yo de sus manos. Et pero por tod esso non dexastes de cabo de partir uos de mi e onrrar a los dioses agenos, que non son si non uanidat. Et por ende non quiero auer cuedado de uos, nin librar dellos nin dotri daqui adelante. E yd e llamat a los dioses que escogiestes, e amparen uos dellos.» Dixieron ellos essora: «Sennor, pecamos, e tu faz lo que te ploguiere. E pero si la tu merçed fuere, libra nos agora daquellos enemigos.»Nuestro Sennor, quando los uio tan maltrechos e tan quebrantados, non les quiso tener tanta sanna, e ouo duelo dellos e prometio les que los librarie. Empos esto troxieron ellos quantos ydolos auien por sus tierras e quebrantaron los todos; e siruieron a su sennor Dios que les prometie tanta merçed. E ge la cumplio otras uezes ante daquello doliendo se de cabo de las mesquindades dellos en tantas nemigas como ellos fazien contra El por sus maldades. En tod esto los de Amon, quando aquesto sopieron, llegaron se e fincaron las tiendas de su hueste en Galaat. Et eran grandes las uozes que començaron a dar e los escarnios que fazien de los de Irrahel. Los de Isrrahel sacaron su huest muy grand, e ayuntaron se en Masphat, e fincaron alli sus tiendas. Et dixieron los principes de Galaath cada uno a los sos: «El primero de nos que començare a lidiar contra los fijos de Amon, aquel sera cabdiello del pueblo de Galaath.»
En la sazon que esto era auie y uno que dizien Jepte, natural de Galaath, omne muy rezio, e fuerte de coraçon, e grand lidiador; e fuera fijo de mugier del sieglo. Et este Jepte, como nasçiera en Galaat, tomo mugier dende e fizo en ella sus fijos. Et estos sos fijos, desque cresçieron, dixieron le assi: « Tu non puedes seer heredero en casa de nuestros padres nin heredar en lo de nuestros auuelos, ca eres fiio de madre que te fizo en adulterio.»
El fuxo dellos, e esquiuo su companna, e fuesse a morar a tierra de Thob. E llegaron se le omnes que non auien nada, e ladrones e malos omnes. E yuan se empos ell, e andauan con el, e aguardauan lo commo a princep. Et guerreauan a aquella sazon los de Amon a los de Israel, commo dixiemos. Et los mayorales e mas ancianos de Galaad, por la priessa de las guerras en que estauan e ell angostura en que se ueyen, fueron a este Jepte por rogar le e traer le en su ayuda contra los de Amon; e dixieron le assi: «Venidos somos a ti con muy gran priessa e quexa en que estamos, e queremos que uayas e seas nuestro cabdiello e nuestro princep contra aquellos fijos de Amon. E rogamos te que uengas e que tomes este cuedado por nos e connusco.»
Respuso les ell: «¿Non sodes uos los que me quisiestes mal e me echastes de casa de mio padre? E demas ¿non uenides agora aca uos con priessa ninguna?»
Los principes de Galaad dixieron a
Jepte sobresta razon: «Sobresto somos aqui e por esta razon uenimos. Et rogamos te quanto sabemos e podemos que salgas e uayas connusco, e que lidies a contra los fijos de Amon, e seas nuestro cabdiello de quantos moramos en Galaad.» Jepte, con sanna e con pesar de lo que dixiemos quel auien fecho sus fijos mismos en su tierra, paros les en caro en la primeria, diziendo les que lo non farie. Pero tantol rogaron que se ouo a amanssar e salir de la sanna, e dixo les assi: «Si uos con uerdat uenides a mi que aya yo a lidiar por uos contra los fijos de Amon, e sabedes que Dios uos los metra en poder, e por razon de al o dotra prueua o de alguna otra achaque uos non uenides a mi, yre conuusco, e sere uuestro princep, e lidiare por uos, e fare quanto fazer pudiere e quanto meior sopier con nuestro sennor Dios.»Ellos fueron alegres con esta respuesta, e dixieron le: «Dios que uos hoe, El mismo es medianero e testigo entre nos e ti. Et nos con uerdat uenimos e non con otra razon, e cumplir temos quanto te dezimos. Et nin te quisiemos nunqua mal, nin uenimos por buscar telo, nin por otra cosa ninguna que contra ti sea.» Et cuenta maestre Pedro que les demando quel yurassen quel touiessen uerdad de lo quel dizien; et ellos juraron gelo. Et el fue esa ora luego con ellos.
Et vinieronse todos derecha mente para la hueste de los de Yrrael que estaua ayuntada en Masfat. Et luego que llegaron aquellos prinçipes que fueron por el et lo aduzien, dixeron a todo el pueblo de la hueste las razones que ouieran con el. Et a los de la hueste plogoles mucho a todos; et otorgaron e juraron luego que cunplirian quanto los prinçipes auian puesto con el. Et resçibieron le y luego por cabdillo e por sennor. Et Jepte fue alegre con esta razon, e ovo sus razones con toda la hueste alli delante de Dios. E plogo a ellos mucho con el, e a el con ellos. Et de alli adelante metieron mientes commo fiziesen de su hueste e de su fecho que auien començado contra sus enemigos.
Et ovo luego Jepte sus mandaderos, e enbiolos al rey de Amon que le dixesen en lugar del estas palauras: «¿Que as tu comigo que veniste contra mi a destroyr mi tierra?» Et ellos fueron e dixeron gelo asi. Et respusoles el rey de Amon: «Los de Yrrael, quando salieron de Egipto, tomaronme mi tierra de cabo de Arnon fasta Jabot e al Jordan. Onde te enbio dezir agora a ti, pueblo de Yrrael, que me la des en paz, ca mia fue de antiguo e por fuerça me la tienes.»
Enbio Jepte dezir de cabo a aquel rey de Amon: «Non te tomo Yrrael tierra de Moab nin tierra de los fiios de Amon. Et mas, en el tienpo que salio de Egipto, andido por el desierto fasta que torno de cabo al Mar Bermejo por do saliera. Et vino a Cades, et enbio de alli sus mandaderos con sus palauras de ruego al rey de Edon, et dixole que le dexase pasar por su tierra. Et el non quiso fazer nada por su ruego. Et enbiolo otrossi rogar al rey de Moab; et dixole el rey de Moab eso mesmo. E finco Yrrael en Cades sobre estas razones. Et vino de cuesta aderredor de tierra de Edon e de Moab fasta que llego al ter-
mino de Moab de parte de oriente. Et paso la hueste tras Arnon, e non quiso entrar en los terminos de Moab que son y luego.Et enbiaron de cabo sus mandaderos a Seon, vuestro rey, a rogar le que los dexase pasar por su tierra fasta el rio. Et el non lo quiso fazer, mas saco grand hueste sin cuenta, e tomo muy grand poder, e fue a Jesa pora lidiar con ellos do venien cansados e quebrantados de su camino. Et nunca fizieron por que, et por ventura ellos estudieran avn en paz; mas cometiolos el e començo a fazer muestra et son de lidiar. Et ellos, pues que vieron que desuiar non lo podien, ouieron a tornar e lidiaron. E metioles Dios en poder al vuestro rey, e a toda su conpanna e a toda su hueste. Et por el tuerto que les fazian los vuestros, fizo Dios esto a los nuestros; et demas dioles toda tierra de Arnon fasta sabot e del disierto fasta el Jordan. Onde Dios destruyo a los amorreos, que lidio El con ellos por el su pueblo. Et tomoles la tierra el que a dende el poder, et diola a Yrrael.
Et tu quieres nos la agora toller e eredar la; mas aquello que nuestro sennor Dios, poderoso vençedor de todo, gano en la nuestra suerte e en la nuestra heredat deue seer, sinon si es la tu ventura mejor que la de Balac, fiio de Sefor, rey de Moab, o si puedes mostrar tu que se leuanto el contra Yrrael. Con el nin fueron nunca los amorreos apoderados de aquella tierra por fuerça que ouiesen de guisa que echasen dende a los de Yrrael. Despues que la ellos tomaron, e moraron en Ebron, e en Aroet, e en sus terminos, e en todas las otras çibdades de allende el Jordan. Et bien a trezientos annos que fue esto. E de tanto tienpo aca ¿por que ensayeste a fazer ninguna cosa sobresta demanda? Antes nos lo deuierades gradeçer los amorreos, sola mente por que vos dexamos beuir entre nos.
Et ¿que es esto? Por fazer vos merçed, en que fezimos contra el mandado de Moysen e de nuestro sennor Dios -que nos mandara que vos destruyesemos e que vos echasemos de la tierra, e por que lo non fezimos, por eso nos conteçio esto que fuemos vuestros pecheros estos annos. Et por nos fazer bien, viene nos mal. Onde te enbio dezir que lo que yo fago non es pecado nin mal; mas lo que tu me enbias dezir que lidiaras conusco sobre lo nuestro, esto tengo yo por enemiga, e por tuerto, e por desmesura e soberuia. Et Dios, que es derechero, judgue oy entre Yrrael e los fijos de Amon.»
Et fueron los mandaderos, et dixeronle esto todo al rey. Mas non quiso el fazer ninguna cosa por ende, sinon lo que tenie de antes en coraçon e lo que auie començado.
En todo esto vino espiritu bueno de Dios sobre Jepte, e fue el mucho esforçado. Et esforço luego bien a toda su hueste; e çerco a Galaad, e a Manases, e a Masfa de Galaad. Et tomo muy grand poder de los de Yrrael, destos lugares que andido antes. Et pasando de alli a
los de Amon, por que le ayudase Dios a vençer, fizol este prometimiento et dixole asi: «Sennor Dios, si me tu dieres los fiios de Amon en poder mio, prometo te yo que al primero que de mi casa saliere e me fuere a resçebir quando yo de alla me tornare -si me tu aduzes con salud e vençedor- que yo fare sacrifiçio del.»Et fecho este prometimiento, fue a ellos muy de rezio e lidio con ellos. Et metiogelos Dios en poder, e vençiolos, et firio en ellos, e mato et destruyo de Aroer fasta en Menite -que auie y veynte çibdades- e dende fasta Abel, que es vna muy grand tierra e toda llenna de vinnas. Et fueron aquel dia los de Amon quebrantados e aterrados de los fiios de Yrrael. Et librada esta batalla, tornose Jepte a Maspha - que era su casa de morada- et vino con grand prea e con grand ganançia. E libro a los de Yrrael de la seruidunbre de los de Amon, en que los auian tenidos diez e ocho annos.
Mas dize Josefo que en tornandose de alla, que le acaesçio vn pesar que por ninguna guisa la buena andança que auia auida de antes que non serie tamanna commo aquel pesar; ca tornandose el a Masfa con su alegria grande, salieron de la çibdat todos a resçebir le otrosi con grand alegria. Entre todos los otros salio y vna su fiia con atanbores, e con quirolas, e con otros estrumentos, faziendo la mayor alegria que podrie seer para resçebir bien a su padre. Et el non auia otro fiio nin otra fiia mas de aquella. Et asi commo la vio venir, ronpios los vestidos et dixo: «¡Ay de mi! Tu, mi fija, enartasteme, e eres tu enartada que non pare mientes en ti, ca fiz a Dios nuestro sennor prometimiento que non puedo al fazer.» Et contole qual fuera el prometimiento que fiziera en aquella ora.
Et respondiole ella quando lo oyo: «Mio padre, si tu tal prometimiento feziste a Dios, tengolo yo por bien que gelo cunplas. E faz le de mi lo que le prometiste, ca veo que morre muy bien pues que muero por vençer tu tus enemigos e por librar a los nuestros de Yrrael de la seruidunbre en que los tenien aquellos enemigos e gente descreyda. Pero pidote que me otorgues tanta de merçed que me dexes dos meses en que çerque los montes e llanga la mi virginidat.» Et el padre otorgogelo e dexo gelo fazer. Et ella fue a los montes con sus conpanneras e con sus çibdadanas, et lloro y su virginidat. Et acabados los dos meses, torno a su padre. Et el padre fizo della como auie prometido. Et ella era virgen que non sabie de varon.
Et dize la estoria de la Bribia que tomaron de alli en Yrrael por costunbre, e que la guardaron despues esta costunbre: que a cabo de vn anno que se ayuntauan en vno las fiias de Yrrael e fazien duelo por esta fiia de Jepte de Galaad contra Dios. Et sobreste sacrifiçio fabla Josefo e maestre Pedro que non lo tienen por bueno, ca dize Josefo que nin lo mandaua la ley, nin era cosa nin sacrifiçio que amase Dios, nin le pluguiese con el. Et quando lo puso Jepte en su coraçon ante que lo prometiese, non paro mientes de tal fecho commo este por qual le ternie el pueblo.
Et departe avn maestre Pedro et dize sobresto que por ventura pudiera ser que el can de su casa ouiese fallado primero, e que aquello ouiera a fazer del a Dios con el por que dize que Jepte fue primero de mal sentido en prometer lo, e despues cruel en conplir lo. Pero cuenta que
vnos ay de los sabios, que fablaron sobre este fecho, que le escusan dello. Et dizen que por consejo de Espiritu Santo lo fizo, et que fue bueno antes que lo prometiese e avn despues que lo fizo, ca diz que lo pone el apostol entre la cuenta de los buenos.Pues que se torno Jepte desta batalla e fue en su tierra e en su lugar, llegaron se los de Effraym. E passando contra los de Aguilon, vinieron a el sannudos, e dixieron le: «¿Por que fueste a lidiar con los de Amon e nos desdenneste, que nos non quesiste llamar que fuessemos contigo a la lid? Querriamos saber por que lo feziste, ca nos tenemos en ello por desonrrados. E bien te dezimos que te ençendremos la casa por ello, e quemar te la hemos por que lo feziste por auer ende la prea e la gloria en tu cabo.»
Respusoles el: «Uerdat uos digo que entre mi e mio pueblo e los fijos de Amon auie grand contienda. E la premia e la mala uentura en que nos tenien arrequexados sabedes lo uos muy bien. Et sobresto llame uos yo quando a ellos queriemos yr, e rogue uos que nos uiniessedes a ayudar; e aun rogados, non quisiestes venir -lo que deuierades fazer por nos sin todo ruego. Et yo, quando esto ui, fiz como que non podia al fazer. Auenture me e pus la mi alma en mis manos; et passe a ellos, e cometilos, e lidie con ellos. Et fizo me Dios merced e metio melos en mio poder. Et pud con ellos, e vencilos, e quebrantelos, e tirelos de sobre nos, e saque mio pueblo de su premia e de su seruidunbre en que nos tenien contra aquella que tamanno tuerto nos fazien. E uos non uos atreuiestes entonces a yr, e agora uenides a lidiar con uuestros hermanos; e semeia que uos pesa por que saliemos de su seruidunbre e de su poder. ¿Que uos meresci yo por que uos leuantastes assi contra mi pora lidiar comigo? Bien uos digo uerdat que si uos non tirades desto e uos non emendarades de lo que auedes començado, yo fare y lo que fazer pudiere con Dios que me ayudara contra tamanno tuerto como uos buscades.»
Ellos por todo esto non se quisieron dende tornar, e començaron a guerrear a el e a su tierra. Jepte, quando uio que desuiar non lo podrie, embio por todos los de Galaad, que era el su pueblo; e fizieron se grand hueste, e fueron a ellos. Et lidiaron con ellos por esto: por que les dixieran essos de Effraym a los de Galaath que los de Galaad fuydizos eran e fuxieran de Effraym. Et morauan entre Effraym e Manasses, e vencieron los de Galaad a los de Effraym. Et fueron empos esto los de Galaad a prender les el uado del Jordan, poro se auien a tornar los de Effraym.
Et ellos estando ya alli, vino uno de los de Effraym por passar, e rogo a los de Galaad, que tenien el uado, quel dexassen passar. Et ellos dixieron: «Si non eres de los de Effraym.» Dixo les el: «Non so.» Ellos nol creyeron, e quisieron lo prouar en el lenguage, e mandaron le que dixiesse sebolech, que dize en el su lenguage tanto como espiga en el nuestro de Castiella. E non le pudo assi dezir, e dixo thebolech. Et tomaron le e degollaron lo y luego en la passada del Jordan. Et assi como yuan llegando los
de Effraym, assi matauan en ellos los de Galaad. Et murieron y esse dia de los de Effraym treze uezes mil omnes. Et Josepho e Maestre Pedro cuentan bien quarenta e dos uezes mil. Et uencio Jepte aquel dia e fico por juez de Israel.Agora dexamos aqui la Briuia, e tornaremos a las razones de los gentiles e de los sus fechos.
Andado el primer anno del tienpo de Jepte, juez de Ysrrael, murio Menelao, fijo del rey Acreo, en Laçedemonia de Greçia. Andados dos annos de Jepte, murieron Acreo e Thiestes, reys de Miçenas; e reyno en pos ellos Agamenon xxxvi annos.
Et asy como cuenta Eusebio e Jeronimo, andados quinze annos del reynado deste rey Agamenon, fue presa Troya; mas esto adelante lo diremos en su lugar poco en pos esto. El terçero anno del tienpo de Jepte en esto paso.
Andados quatro annos del tienpo de Jepte, asy como cuenta Eusebio e Jeronimo, era vn linaje a que llamauan los de los matados, e podien mucho. E leuantaron se e mouieron batalla contra los de Tebas, la de Cadino. Mas nin dellos nin de aquella batalla non cuenta la estoria ninguna cosa mas desto. El quinto anno del sennorio de Jepte en esto paso.
Andados seys annos del tienpo de Jepte, juez de Ysrrael, acabo Hercules el grande su vida. Agora contar vos hemos aqui la su estoria de los fechos grandes que el fizo.