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title         : Del Libro de Daniel
date          : c 1260
purl          : https://purl.uni-rostock.de/demel/t0034
publisher     : DEMel - Diccionario del Español Medieval electrónico (https://demel.uni-rostock.de)
analog source : Del Libro de Daniel, in: Crestomatía del español medieval, por Ramón Menéndez Pidal con la colaboración del Centro de Estudios Históricos, acabada y revisada por Rafael Lapesa y María Soledad de Andrés, vol. I, Madrid ²1971, 272-274.
text encoding : UTF-8
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 El rey Nabucodonosor fizo una figura doro, que auie
 setaenta cobdos dalto e seys dancho, e puso la en el campo 
 Duran de la prouincia de Babilonna.
 E Nabucodonosor mando quess ayuntassen los ricos ombres 
 e los merinos, e los iuuezes e los capdiellos, e los grandes
 sennores, e los adelantados e los mayorales, todos los
 capdiellos de la tierra quess ayuntassen a consegrar aquella
 ymagen que alçara el rey Nabucodonosor.
 E estonce allegaron se los sesudos e los maestros, e
 los iuezes e capdiellos, e los grandes sennores e los
 mayorales que eran puestos en poder, e todos los capdiellos
 de las tierras, a consegrar la figura que fiziera
 Nabucodonosor el rey.
 E pregonaua el pregonero e dizie: "A los pueblos e alos
 linnages e a lenguas es mandado
 que, quando oyeredes el son de las trompas e de los
 caramiellos, e de la cedra, e del albog, e del salterio, e
 de la simphonia e de todo linnage de cantadores, que
 finquedes los inoios e que aoredes la figura que fizo
 Nabuconodonosor.
 E tod aquel que aquella ora no aorare la figura, sera
 metudo en la fornaz de fuego ardient".
 Des hy, luego que los pueblos oyeron el son de la
 trompa e de los caramiellos, e de la cedra, e del salterio,
 e de la simphonia e de todo linnage de estrumentes, fincaron
 los inoios todos los pueblos e los linages e las lenguas e
 aoraron la figura de oro que alçara Nabucodonosor el rey.
 E luego en aquel tiempo uinieron los caldeos e acusaron
 a los iudios
 e dixieron a Nabucodonosor: "Rey, siempre uiuas.
 Tu, rey, pusieste decreto que todo ombre que oyere el
 son de la trompa e del caramiello, e de la cedra, e del
 salterio, e de la simphonia e de todo linnage de
 estrumentes, que se tienda en tierra e que aore la figura
 del oro.
 E tod aquel que la non aorare, sera metudo en el forno
 de fuego ardient;
 pues ay ombres que posist sobre las obras de la tierra
 de Babilonna, Sidrac, Misach e Abdenago; estos ombres, rey,
 despreciaron el to decreto, no aoraron los tos dios e no

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 aoraron la figura que tu alcest."
 Estonce Nabucodonosor, mui sannudo e irado, mando quel
 troxiessen a Sidrac e aMisach e Abdenago. Ellos fueron luego
 aduchos ant el rey.
 E dixo Nabucodonosor a ellos: "¿Es verdat Sidrac,
 Misach e Abdenago que non aorades mios dios, ni la figura
 doro que fiz no aorades?
 Pues agora estat aprestados, qual ora oyeredes el son
 de la trompa e del caramiello, e de la cedra, e del
 salterio, e de la simphonia e de todo linnage de
 estrumentes, fincat los inoios e aorat la figura doro que el
 rey fizo; e si no lo fizieredes, luego seredes metudos en la
 fornaz del forno ardient, ¿e qual dios uos librara de la mi
 mano?"
 Recudieron Sidrac, Misac e Abdenago e dixieron al rey
 Nabucodonosor: "No nos conuiene recodir a ti;
 el dios que nos aoramos nos librara del forno del
 fuego ardient e nos puede librar de las tus manos, rey;
 e si lo no quisiere fazer, sepas, rey que nos no
 aoraremos tos dios ni aoramos la figura que alceste de oro."
 Estonce Nabucodonosor fue lleno de sanna e camios toda
 su cara sobre Sidrach, Misach e Abdenago; e mando que
 acendiessen la fornaz siete tanto de lo que solien;
 e mando a ombres arreziados de su huest que atassen 
 los pies a Sidrac e Misach e Abdenago, e que los metiessen
 an el forno del fuego ardient.
 Estonce aquellos tres, con todas sus uestiduras e
 calçados, fueron metudos en la fornaz ...
 E non quedauan los sergentes del rey de acender la
 fornaz con estopa e con pez e con huessos de oliuas.
 E subie la llama sobre la fornaz quaraenta e nueue
 cobdos
 e quemo quantos fallo cabo la fornaz de los caldeos 
 sergentes del rey.
 Mas el angel de Dios decendio ala fornaz con Azaria e
 con sos companneros e tiro la flama de la fornaz
 e fizo en medio de la fornaz assi como uiento que echa 
 agua e no los tanxo el fuego ni punto ni les fizo ningun
 enoio del mundo.
 Estonz aquellos tres, assi cuemo por una boca, loauan
 e bendizien a Dios en el fornaz, diziendo:
 "Benito eres, sennor Dios de nuestros padres, e
 loadero e glorioso e sobre alçado en los sieglos ...
 Benito eres en el tiemplo de tu gloria ...
 Bendezit, cielos, a Dios, ca loadero e enalçado es en
 todos los sieglos ...
 Todas las uertudes de Dios, bendezit a el; loat le e
 sobre enalçat le en los sieglos.
 Estrellas del cielo, bendezit a Dios ...
 Luuia e rocio, bendezit a Dios ...
 Todo espirito de Dios, bendezit a el ...
 Rucios e eladas, bendezit a Dios; loat le e sobre alçat le enlos sieglos ...
 Mares e rios ...
 ballenas e todas las cosas quese mueuen en las aguas 
 ...
 Las bestias e los ganados, bendezit a Dios ...
 Fijos de los ombres, bendezit a Dios ...
 Anania, Azaria e Misael, bendezit a Dios; loat le e
 sobre alçat le en los sieglos, ca nos libro de infierno e
 saluo nos de mano de la muert e libronos de medio de la
 llama ardient e libronos de medio del fuego.
 Loat a Dios, ca es bono e la su piedat es en el
 sieglo" ...
 Estonce Nabucodonosor el rey espauorecio e leuantoss
 ayna; e dixo a sos sabios: "¿No metiemos tres ombres atados 
 en medio del fuego ...?;
 he que ueo quatro ombres sueltos andando en medio del
 fuego e no a en ellos corrompimiento ninguno e el quarto
 semeia al fijo de Dios."
 Estonz acostoss Nabucodonosor ala boca del forno del
 fuego ardient, e dixo: "Sidrac, Misach e Abdenago, sieruos 
 del alto Dios uiuo, salit fuera e uenit aca." E luego
 salieron Sidrac, Misach e Abdenago de medio del fuego,
 e allegaronse los sabios e los maestros, e los iuezes
 e los poderosos

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 del rey; e catauan aquellos
 ombres que no ouiera el fuego ningun poder en ellos, ni el
 cabello de sus cabeças no era sumurdiado, ni sus uestiduras
 camiadas por el fuego, e la calentura del fuego non passara 
 por ellos.
 E dixo Nabucodonosor: "Benito el Dios de Sydrac e de
 Misach e de Abdenago, que enuio el so angel e libro los sos
 sieruos que crouieron por el e camiaron la palaura del rey e
 dieron sos cuerpos a muert por non seruir ni aorar otro dios
 ninguno si no el so dios.
 Y pues, yo pongo este decreto: que todo el pueblo, los
 tribus e las lenguas, qual quier que diga mal del Dios de
 Sidrac, Misac e Abdenago, que muera e su casa que sea
 astragada."