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title         : Lucidarios
date          : c 1293?
purl          : https://purl.uni-rostock.de/demel/t0047
publisher     : DEMel - Diccionario del Español Medieval electrónico (https://demel.uni-rostock.de)
analog source : Los «Lucidarios» Españoles. Estudio y edición de Richard P. Kinkade, Madrid 1968.
text encoding : UTF-8
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[ 77 ]
 [Prólogo de Sancho IV]
 En el nombre de Dios, amen. E porque los entendimientos
 de los omnes se quieren estender a saber e a demandar
 las cosas mas que les es dado e non les abonda sauer las
 que son terrenales por que an a veuir e a pasar todo su
 tienpo, e quier[en] sauer las cosas çelestiales que son,
 asi como querer sauer cuenta de quantos son los çielos,
 e otrosi que cosa es el sol e la luna e las otras
 estrellas a que llaman planetas, e de que natura es cada
 vna, e que virtud ha en si, e que poder ha para fazer
 bien o mal en las criaturas del mundo; e como quier que
 los omnes todo esto sepan, e pueden sauer la rrayz e la
 vertud della por las que ay de cada vno destos saueres,
 non se tienen por pagados desto e van trauar con agudeza 
 de grand entendimiento que an en si en lo que non les es
 dado e lo que Dios non quiso que sopiesen; ca por eso
 fallamos que dixo el en vn euangelio: [non] es vuestro de
 conosçer los tienpos e los mouimientos que el mi padre
 quiso goardar [en su poderio] para quando viese que era
 tienpo e sazon de vsar dello e de vos lo dar a entender.
 Quando el nuestro sennor esto dixo por las cosas que
 eran de mas goardadas en el su poder, que ninguno non
 podria sauer e pensar, e quien quiere obrar de otras mas
 altas que estas asi faze(n) en ello gran atreuimiento, asi
 como muchos que quieren sauer que cosa es Dios e que
 figura

[ 78 ]
 ha en si, e quan grand es de luengo e
 de ancho, e si esta en pie o asentado, e en qual de los
 çielos esta, en el çielo mas alto, o en el de medio, o
 en el de fondon; e demandan que quando fizo el mundo el,
 a do estaba, e de qual guisa, que en el comienço quando
 Dios crio el çielo e la tierra, que todo era auguas e el
 espiritu de Dios que andaua(n) sobre ellas. E de aqui se
 toma vn rramo de vna pregunta que fazian los omnes de
 que nasçio grand eregia. E me demandaua que pues el
 çielo e la tierra non eran fechos, que estonçe los
 criaua Dios, que ante que lo ouiese fecho, que do
 estaua. E otrosi, ay otra demanda de qual voz agora
 diremos: que dizen que pues son tres personas e se
 ençierran en vn Dios, e el quiso seer ençerrado en santa
 Maria quel en el tienpo de aquellos nueue meses quel
 andido en el su vientre ençerrado, e [d]e como finco el
 çielo e la tierra uagado o quien finco en su logar para
 mantenerlo, que non paresçiese. E estas preguntas tales,
 como quier que sean de grand sotileza, son a pedimiento
 de tiempo de aquellos que las fazen e nasçe dellas mucho
 mal porque toman ende los omnes malos entendimientos.
 Estos malos entendimientos que ende toman non es por
 mengua que cada vno dellos non ayan muy buenas rrazones
 que tomen e muy derechas, para ponerlas por sy e dexar
 [por] ellas las malas e las valdias en que pueden
 abiertamente prouar e amostrar la vertud segund es, e
 mas porque los entendimientos dellos non son de vna
 manera todos tan conplidos los vnos como los otros; por
 eso, non lo pueden entender de vna guisa. Ca dos
 vertudes ha en el entendimiento del omne e la primera es
 de fablar las cosas de nuevo, e asi como las fabla,
 saverlas mostrar por rrazon; la segunda es ende gelas
 muestran saverlas, entenderlas bien en si. E otrosi,
 acaesçe muchas vegadas que porque ha omnes de mal
 sosiego e non sabe[n] seer asosegados en el lugar, nin
 oyen el comienço de la quistion, que fazen ende tales
 cosas como vos dicho avemos; e antes que oyan e vean el
 juyzio de la quistion que es contra aquella demanda, e
 vase su via con aquello que oyo, e non puede saver lo
 que non vio, fueras ende aquello poco que oyo, e toma
 dende mala enformaçion en su conçiencia por
 la qual puede venir a muy peor. E por tales cosas como
 estas se deuen goardar los maestros e los omnes letra-

[ 79 ]
 dos que quando ouieren a disputar
 sobre las rrazones, que caten primero tienpo para ello
 que sea [de] vagar, que non aya[n] de fazer otra cosa, ca
 grand mengua seria estar en medio de quistion e auerla 
 dexar por otra cosa que ouiesen de veer. E para se fazer
 desto bien, ha menester que caten que omnes llaman que
 esten y que lo oyan, ca estos deuen seer atales que lo
 entiendan bien e que toda via se acojan a la verdad. E
 otrosi, que los que ouieren a disputar el contrario, tan
 vien de la vna parte como de la otra, que toda via las
 veluntades dellos sean sanas en creer lo que es verdad e
 derecho e non al, como quier que aya a dezir el
 contrario por creençia que en si han. E quando se faze
 en esta guisa, fazese como deue e que asi como el oro se apura quanto mas lo meten en el fuego, asi se apuran 
 estas cosas quanto mas fablan en ellas; si se faze como
 es dicho, tanto finca la crençia mas apurada. Ca dos
 saberes son que son el vno contra el otro e estos son la
 thologia e las naturas, ca las naturas es arte que todas
 las cosas que son viuas sobre tierra se proevan por ella
 en como son fechas so el çierco, asy como el ayre so el
 çielo, e como truenos e rrelampagos, e las otras cosas
 que son en las nubes. Otrosi, las que son en el çielo,
 como se fazen segund la vertud de las estrellas que son
 llamadas siete planetas, e de las otras estrellas que
 llaman fixas. E este saber de las naturas es mas cumun a
 todas las gentes del mundo e vsan por el christianos, e
 judios, e moros, e todas las otras maneras de omnes que
 biuen en el mundo que algo quieren aprender. [El] sauer
 que vos agora diximos es contra la thologia contraria,
 ca el sauer de la thologia es sobre el de las naturas; e
 la rrazon por ques, vos diremos agora. Las naturas son
 ordenamientos que Dios fizo, como ya dixiemos, porque
 viuiesen e se mantubiesen las cosas çelestiales e
 terrenales, e muriesen las terrenales e las que andan en
 el ayre e en la agua por dos maneras de naturas: la
 primera, por muerte natural de tienpo que las aduze a
 ellas; la segunda, de engannos e de artefiçios que los
 fazen porque han de morir ante de su tienpo; a tal muerte
 como esta llaman muerte forçada. E por esto que vos ya
 dixiemos, ordeno Dios las naturas porque viuiesen e se
 mantubiesen todas las criaturas del mundo por ellas. E
 la tohologia es saber que fabla de

[ 80 ]
 Dios e de
 los angeles que son las mas nobles criaturas que Dios
 fizo en los çielos e en la tierra, ca en los angeles ha
 tres cosas por que lieua auantaja de todas las
 criaturas: la primera, por que son mas allegadas a Dios
 que ninguna otra cosa, e por eso fallamos que dixo el en
 el euangelio: los angeles del mi padre sienpre estan
 antel e veen la su faz e fazen su mandado. La segunda,
 criolos en la luz e fizo los muy sotiles mas que otra
 criatura ningona en manera que pudiese yr e pasar por do
 quier en seco, e sin enbargo ninguno de si e sin
 corronpimiento de aquel logar por do ouiesen a pasar. La
 terçera cosa es como quier que Dios quiso que ouiesen
 comienço, estremolas de las otras criaturas en querer
 que non ouiesen fin e esto non quiso que otra cosa
 ninguna les semejase, sacando ende las almas de los
 omnes desta manera misma. En esta rrazon que vos aqui
 diximos, fabla la thologia muy mas conplidamente segund
 vos diremos adelante. E por ende, veyendo la contienda
 que era entre los maestros de la thologia e los de las
 naturas que heran contrarios vnos de otros en aquellas
 cosas que son sobre naturas, que auian a rrazonar fecho
 de nuestro sennor, Ihesu Christo, que es toda la obra
 del miraglo, que quiere dezir tanto como cosa
 marauillosa en que non a que veer natura nin otra cosa
 ninguna, e otrosi las que ouieren a rrazonar las
 naturas, que es rrazon de curso que Dios ordeno porque
 pasa toda via el mundo por el, e veyendo esta
 contienda que era entre estos dos saberes, e auiendo muy
 grand sabor que las estorias que fablan del nuestro
 sennor, Ihesu Christo, sean departidas e declaradas
 porque ninguno non pueda trauar en ellas, e por
 traherlas a concordamiento e a seruiçio, e a
 enxalçamiento de la nuestra fe. E por ende, nos, don
 Sancho, por la graçia de Dios rrey de Castilla, de
 Toledo, e de Leon, e de Gallizia, de Seuilla, de
 Cordoua, de Murcia, de Jahen, del Algarue, e sennor de
 Molina, e fijo del muy noble rrey, don Alfonso, e de la
 muy noble rreyna, dona Violant, el setimo rrey de los
 que fueron en Castilla e en Leon que ouieron este nonbre
 a que dixieron don Sancho, por la grand sabor que avemos
 de seruir Dios e de lo loar, e de le conosçer el vien e
 la merçed que nos faze del dia que nasçimos fasta el dia
 de oy, e ante que nos nasçiesemos de como

[ 81 ]
 vos
 agora diremos: lo primero, en quererlo ordenar que
 veniesemos del linage ende nos veniemos, que fuesemos
 fijo del rrey don Alfonso e de la rreyna, nuestra madre,
 ca asi como se fizo Dios esto, otrosi podiera fazer si
 el quisiera que fuesemos fijo de vn labrador o de otro
 omen qualquier. Lo segundo, tollionos todos aquellos que
 nasçieron ante que nos por darnos este logar, e fue la
 su merçed de nos escoger para en este logar como escogio
 a Dauid entre quantos fijos auia Jesse, su padre, segund
 es fallado por la escriptura que le fizo rrey sobre
 todos los de Yrrael, que fueron doze tribus. E despues
 de todos estos bienes que a nos fizo e nos goardo de
 muchos peligros e de muchas enfermedades e coytas en que
 fuemos e en que quiso dar a entender a todos los del
 mundo que auia sabor el de llegar la nuestra fazienda al
 estado en que somos, en auer el su nonbre que es nonbre
 de rrey, e que lo fuesemos de la casa donde fueron otros
 padres, e nuestros, e todos aquellos que fueron del
 linage onde nos venimos; e fiamos por la su santa merçed
 que el nos curo fasta agora, e nos guiara que sea e sera
 al su seruicio e enxalçamiento de la su santa fe. E por
 eso fallamos que dixo el nuestro sennor en vn logar: E
 ego sum alpha, omega, e primus e novissimus e initium e
 finis; que quiere dezir tanto como: yo so el primero e
 el prostimero, e comienço e acabamiento. E como quier
 quel dixiese por el mismo: so comienço e fin, sabida
 cosa es e çierta que el, en quanto seer Dios, non obo
 comienço nin fin, nin lo avra. Mas esto dase a entender
 por las obras quel fizo, e faze, e fara, que aya çima de bien en
 manera que la su obra sea conplida como de tal sennor
 que es sobre todo. Por ende, catando nos todos estos
 bienes que nos el fizo e que esperamos en la su merçed
 que nos fara mas adelante, tenemos por muy grand derecho
 de seruirle e en moryr en su seruiçio tanto quanto el
 nuestro tienpo durare. E porque la nuestra voluntad es
 aparejada al su seruiçio, queremos la seruir en dos
 maneras: la primera, en los fechos, la segunda, en los
 dichos. E porque el fecho se faze ha oras e a tienpos
 sabidos segund lo hel tiene guisado aquello que quiere
 fazer, e el dicho es cosa [de] cada dia e cada sazon. E
 fallamos nos que dixo Dauid en el psalterio: sennor
 leuantad me en la mannana e lohare

[ 82 ]
 el tu
 nonbre de cada dia, e toda la noche porne en cantarle e
 en loarle. Por eso, queriamos semejar a esto quanto nos
 podiesemos en gradesçer el bien que nos fizo e en
 loargelo. E por esta rrazon ternemos por bien e por
 derecho de començar este libro a su seruiçio, e por eso
 pidimos merçed a el e a la virgen vien abenturada, santa
 Maria, su madre, en guisa que nos ellos ayuden que le
 podamos acabar porque sea a su plazer e a su seruiçio.
 Porque este libro es todo rrazon de preguntas e de
 rrespuestas que vienen sobre aquellas preguntas,
 semejanos de lo ordenar en manera de vn diçipulo que
 estudiese ante su maestro, e sobre cada cosa que le
 preguntase, el maestro quel rrespondiese a ello e
 començase asi:

 [Discurso del Discípulo]
 Maestro, yo so tu diçipulo e tu me as ensennado mucho
 bien pero el saber que tu me mostresti es todo de
 thologia, e en esta villa en que nos viuimos ay muchas
 escuelas en que se le[e]n muchos saberes, e contesçeme
 muchas vegadas que vo alla a estas escuelas, ha algunas 
 dellas, por veer que tales son e otrosy por oyr los
 maestros que y estan leyendo si amuestran tan bien a sus
 diçipulos como vos mostraredes a mi. E acaesçeme asi que
 he de entrar en algunas destas escuelas [en] que leen el

[ 83 ]
 arte que llaman de naturas e falle y buelta
 muy gran disputaçion entre los escollares con su
 maestro, e tan grande fue el sauor que dende obe de
 aquellas cosas que y vi disputar que me vos quiero
 manifestar de toda la verdad, e torne y muchas vegadas
 por oyr porque aprendiese mas. E quanto bien pare
 mientes en aquellas cosas que alli oy, falle que muchas
 eran contrarias de las que oy a vos, e enante que lo
 viniese a disputar con otro escolar, qui[s]e lo veer antes
 con vos que sodes mi maestro, que me diesedes rrecaudo a
 las cosas que vos yo demandare segund lo que sabedes e
 entendedes. La primera demanda que vos fago es esta:

 Capitulo primero Qual es la primera cosa que a en el
 çielo.
 Que me digades qual es la primera cosa que ha en el çielo
 e en la tierra. Rrespondio el maestro e dixo: yo te lo
 dire. Tu me feziste buena demanda e por esto te quiero
 rresponder a ella. Sepas que la primera cosa es Dios, e
 esto te quiero yo prouar por thologia que es el saber
 que te yo amostre; e te lo quiero yo prouar por natura
 que es el sauer que aprendiste en las otras escuelas a
 que fueste. Por thologia te començare asi: sepas que la
 ostia que consagran en la iglesia de que se faze el
 cuerpo de Dios, que por esto ordenaron los padres santos
 que fuese rredonda, que non quisieron que otra forma
 ouie-

[ 84 ]
 se, que nin fuese luenga nin
 quadrada, mas que fuese toda rredonda, e porque en la
 cosa que es rredonda, non puede [omne] fallar comienço nin
 fin. E tal es nuestro sennor, pues vees tu que non [le]
 puede omne fallar comienço, que esta puede omne contar
 que es [la primera cosa] en el çielo e en la tierra. Agora
 te lo quiero yo prouar por natura: sepas tu que, segund
 naturas, el mundo comienço obo, ca pues que es fecho de
 quatro elementos, conuiene que comienço ouiese. Pues si
 el fazedor comienço ouo, torna a mi, conbiene que
 alguno fuese fazedor de aquel comienço, pues si te dize
 alguno que fue omne el que lo fizo primero, quiero te
 prouar por [naturas] que non podria ser fecho de omne; e
 esto non te lo quiero prouar por tologia, mas por natura
 derecha. Asi como el mundo es conpuesto de quatro
 elementos, a semejança desto es conpuesto el cuerpo del
 omne de quatro humores, e estos metio primeramente en
 Adan quando le fizo de tierra. E asi como la tierra se
 auia a gouernar por los quatro [elementos, asy el cuerpo
 del omne se ha a gouernar de quatro] humores que son a
 semejança destos quatro elementos que son en el mundo.
 Pues ya vees tu esta rrazon, quel primer omne fue Adan e
 ves que fue fecho de tierra, e pues esta tierra fue
 tomada [de otra tierra; aquella tierra de que fue tomada]
 era del mundo; pues el mundo non se fizo de suyo, que
 fazedor ouo, e este fazedor es Dios que [crio] el çielo e
 la tierra. E por eso, es el la primera cosa que obo en
 el çielo e en la tierra; e por esta rrazon la primera
 letra del abc es a.


[ 85 ]
 
 [...qual es la lunbre por que se alunbra todo el mundo]
 Rrespondio el diçipulo e dixo: maestro, tu me rrespondiste muy bien
 a esto que te yo demande, ahora rruego que me des
 asoluiçion de otra demanda que te quiero fazer. Dixo el
 maestro: di lo que quisieres. Maestro, que me digas qual
 es la lunbre por que se alunbra todo el mundo.
 Rrespondio el maestro: sepas que la lunbre por que se alunbra el mundo es Dios e esto te quiero yo prouar por
 thologia e por natura, asi como te proue lo al. Fallamos
 nos que dixo nuestro sennor en vn euangelio: yo so luz
 del mundo. E sant Johan, apostol euangelista, dio
 testimonio desto en el euangelio que fizo en que fablo
 mas altamente que en todos los otros, en el auangelio
 que comiença: in principio erat verbum. E dize que la
 vida de los omnes era la luz e aquella luz que la non
 podria enbargar las tiniebras. Pues bien vees tu que
 atal luz como esta non se entie[n]de sinon por Dios. E
 dize en este euangelio mismo, este sant Johan, fablando
 del otro sant Johan Bautista, que fue omne enbiado de
 Dios que auia nonbr[e] Iohn; e este vino a dar testimonio
 a las gentes del mundo que oyesen la su palabra desta
 luz que era ya en el mundo. E se auia a monstar
 mas en la venida de Ihesu Christo por las obras que
 faria mientra en el mundo fue, e por la muerte que
 tomaria por nos. E quando sant Iohn esto predicaba por
 el mundo, auia y muchos omnes que non entendian esto
 quel dize e cuydauan quel era [esta] luz verdadera que
 auie alunbrar el mundo. E estos tales eran a semejança
 de muchos omnes que ha por el mundo, que han los ojos
 claros e non veen mas que si non los ouiesen, ca por eso
 dixo sant Iohn en este euangelio que esta era la luz que
 alunbra todo el mundo e a todo omne que viene a nasçer e
 a biuir en este mundo. E bien

[ 86 ]
 deuedes creer a
 sant Iohn como aquel que fue allegado a nuestro sennor
 tanto como el fue, e nunca se part[io] del, o en vida nin
 en muerte, en todos aquellos logares donde el ouo
 menester. E por eso dize el mismo quel su testimonio es
 verdadero, e el su testimonio deues tu creer como aquel
 que lo vio todo por sus ojos. Agora te lo quiero mostrar
 por naturas. Sepas que las alunbreras que estan en el
 çielo, asi como el sol e la luna, e las estrellas, e en
 ningunas dellas non quiso Dios poner que ouiese lunbre
 de su[y]o saluo del sol, ca la luna e las estrellas son
 espesas e lobregas e blancas, e han vna [natura] muy
 espesa, mas son aparejadas para rresçeuir la claridad en
 si quanto les viene del sol. E en quanto el sol anda 
 sobre esta tierra do nos moramos, e tamanna es la su
 claridad quel a en si que rresçibe de Dios, que non
 puede auer claridat luna nin estrella que en el çielo
 sea [ante el]. E natura derecha es que la mayor quantidat
 tuelga la fuerça a la menor. De mas, en el sol es
 rraygada la claridat que Dios puso en el de la su
 claridat e las otras han las de pitança que gelo da el
 sol, pues conbiene que lo que es rraygado en la fuerça
 en sy, que mayor fuerça aya en si que lo al que lo ha
 por rrazon tomandola de aquel otro. E desto te dare dos
 semejanças: fagan vn sueno mayor e otro menor, e
 conbiene quel mayor tuelga la fuerça al menor; e otrosi,
 fagan vna foguera muy grande en vn canpo e tomen vna
 candela pequenna e pongale ay, e non paresçera la
 candela ante la grande fuerça de la claridad de la
 foguera. Vien asi acontesçe a la luna e a las estrellas
 antel sol que rresçibe la claridad de Dios, e los otros
 cuerpos la rresçibe del.


[ 87 ]
 
 Por que rrazon non alunbran la luna e las estrellas de
 dia.
 Demandol el diçipulo: maestro, pues por que rrazon alunbra 
 la luna e las otras estrellas de noche e non alunbran de
 dia. Rrespondio el maestro: yo te lo dire. Sepas quel
 mundo en que nos moramos es todo rredondo, asi como
 puede seer vna pellota muy rredonda, e el çielo es
 otrosi todo rredondo, asi como es otra pellota mayor. E
 esta pellota menor que es llamada mundo, e esta metido
 en aquella mayor, e quando el sol anda sobre esta vna
 faz de la tierra en que nos moramos, es a nos de dia, e
 a los otros que moran en la otra faz de la tierra, es
 noche; e quando anda sobre la otra faz de la tierra, es
 a ellos de dia, e a [nos] de noche, e por eso quando el sol
 se pone de nos e haparesçe a la otra faz de la tierra,
 finca la luna e las estrellas sin claridad. E los rrayos
 que salen del sol fazenles dar aquella lunbre que han,
 ca el sol es çient e sesenta vegadas [mayor] que todo el
 mundo terrenal, e como quiera quel se meta ayuso del
 llado de la tierra, bien es verdat que la tierra quel
 tuelle a nos, quel [non] podemos veer, mas enpero, non lo
 puede encubryr que la su grandeza [non] aya de paresçer
 derrededor

[ 88 ]
 della a sobejar fuera, como que es
 cosa muy mayor, quanto vos ya dixiemos. E sabed que al
 sol contesçe asi con el nuestro sennor como contesçe a
 todas las augas con la mar,
 que todas las fuentes e los rrios que ha en el mundo, todos
 salen de la mar e todas tornan a ella. Vien
 contesçe al sol e rresçibe la claridat de Dios; asi como
 los rrayos del sol desçienden a nos aca al mundo por
 alunbrarnos, asi suben los otros ante la presençia de la
 ymagen [de Dios] para rresçeuir de la su claridad poca o
 mucha, quant[a] los el quisiere dar. E tan pura e tan
 clara es la claridad del sol que todas las otras
 encubre, que non puede[n] paresçer antel.

 Por que escureçe a las vegadas [alguna] parte del sol.
 E dixo el diçipulo: pues tu dizes, maestro, quel sol ha
 la claridad de Dios, por que nos paresçe a nos muchas
 vegadas la meatad o el terçio negro e lo al claro.
 Rrespondio el maestro: yo te lo dire. Aquella mengua que
 viene en el sol non es ninguna que venga de la claridat
 de Dios, e si es de luna [que se para] entre nos e el;
 tanto quanto h[a]ya cubryr (d)el [sol], tanto paresçe a nos que
 es negro, mas el en si toda via es claro e linpio. E
 esto mismo faze quando paresçe neblado, que non paresçe
 a nos asi como quando es el çielo claro, e esto se llama
 eclopsy.


[ 89 ]
 
 [...de que natura es el sol, si es espeso o si es
 delgado, o si es frio o calliente.]
 E demandol el diçipulo: maestro, que me digas de que
 natura es el sol, si es espeso o si es delgado, o si es
 frio o calliente. Rrespondio el maestro e dixol: sepas
 que el sol es claro e pues que claro es, non puede auer
 en si espesedat ninguna, por esto escallienta la tierra
 con los rrayos de su claridad. E por eso, para mientes
 en los rrayos del sol quando entran en la casa, que
 todas quantas cosas fallare en aquel logar do llega el
 rrayo del, que sean secas e ligeras, quel pueda tirar
 contra si, asi como poluo [e] cab[e]llo, todas las [m]uebe e
 las tira contra si. E otrosi, para mientes en el metal
 del oro, este fallaras mas sotil e mas noble que otro
 metal ninguno. E porque es noble en su natura, por eso
 lo fallan sobre tierra los omnes, ca lo tira el sol
 porque es semejante a su natura [del e] se cueze de yuso
 de la tierra fasta que da con el sobre ella.

 [...por que da el sol mas calentura a la tierra en vn
 tienpo que en otro.]
 Pregunto el diçipulo: maestro, por que da el sol mas
 calentura a la tierra en vn tienpo que en otro.
 Rrespondio el maestro: sepas que el curso del andar quel
 sol faze en el çielo es doze meses e este es el tienpo
 que los omnes llaman anno. En los seys meses anda el sol
 en deslayo del mundo e los rrayos suyos otrosi en
 deslayo andan de la tierra, e por esta rrazon, non dan
 grand calentura. Los seys meses quel sol alça en su
 altura, vienen los rrayos derechos ayuso contra la
 tierra, e por esta rrayzon es

[ 90 ]
 caliente en el
 anno en vn tienpo mas que en otro, mas quiero te agora
 dezir en como Dios ordeno el curso del sol. En estos
 doze meses del anno, [sepas] que de mediado el mes de
 março fasta mediado el mes de junio, sube el sol que non
 faze al sinon sobir hasta que llega aquel logar do es la
 su calentura para ser el mas alto. Pues vees ya que pone
 tres meses en subir e desi comiença a vaxarse. Como
 quier quel se avaxe, tan escalentada finca la tierra ya
 de sus rrayos que la escalentaron veniendo derechos de
 çima ayuso, que por eso non puede tan ayna paresçer el
 esfriamiento del tienpo e de la tierra quan ayna paresçe
 el escalentamiento, que natural cosa [es] que mas rrefez
 cosa es de escalentar la cosa que esta fria que de
 esfriar la muy caliente, pues que grand calentura ha
 rresçeuido en si. E desde junio mediado, desçiende e
 sube e va desçendiendo jullio e agosto fasta mediado
 setienbre. Asi se fazen tress messes en deçender, vien
 asi como son tress messes en subir, e a esta cuenta son
 seys meses. E finca que anda mass en deslayo de la
 tierra en el mess de otubre e de nobienbr[e], e de
 dezienbre, e de febrero, e estos son los messes que se
 faze el tienpo frio porque anda el sol mas en deslayo e
 la non escalienta en derecho como en verano. Ca
 naturalmente ninguna cosa non se puede bien escalentar
 si se non escallienta de derecho en derecho, o de biso,
 o contra çima, o de çima contra ayuso. E a esta cuenta
 que vos auemos contado, se conplen los doze meses del
 anno. Pregunto el diçipulo: maestro, que me dizes de la
 luna sy es fria o seca, o si es vmida o caliente, o que
 natura ha en si. Rrespondió el maestro: yo te lo dire.

 De que natura es la luna.
 Sepas que la luna es fria e vmida segund las obras que
 faze, ca ella en si non ha conplision ninguna, mas
 rresçibe en si calen-

[ 91 ]
 tura del sol,
 e es, en esta guisa, ella fria e vmida. E por esta
 friura que faze, ha poder sobre [las aguas de la mar, e
 por la homidat ha poder sobre] todos los meollos que se
 crian en la tierra, tan bien de omnes como de vestias, e
 de las aves, de los pescados, e de los arboles, e de
 todas las otras cosas que meollo an; segund es
 cresçentamiento de la luna, asi cresçen ellos, e como es
 menguante de la, luna, asi menguan ellos.

 [...que rrazon es que paresçe a nos que mengua la luna
 e que cresçe.]
 Pregunto el diçipulo: maestro, que rrazon es que paresçe
 a nos que mengua la luna e que cresçe. Dixo el maestro:
 yo te lo dire. Ya saues en como te dixe que la luna non
 auia claridad en si, mas que era cosa espesa e lobregosa;
 ella non ha claridad, saluo [la] quel da el sol. Por eso
 contesçe, segund el andar del sol, que toda uia alunbra 
 della la meatad que es contra el sol, e por ende, quando
 la luna esta derecha miente entre nos e el sol, la parte
 que esta contra nos es escura, e quando esta en opposito
 del sol, es contrario desto, que la faz que es contra el
 sol e contra nos es lunbrera, e la que es de la otra
 parte es escura. E entre la vna parte e la otra, cresçe
 la claridat de la luna contra nos [e] mengua segund el
 catamiento que el sol faze a la luna, e segund esto,
 judgamos nos por lo que a nos paresçe que cresçe la luna
 e mengua; e ella sienpre es alunbrosa de la meatad que
 es contra el sol.


[ 92 ]
 
 ...maestro, tu dizes aqui que la luna non cresçe nin
 mengua quanto en si mas la lunbre que ha del sol es lo
 que cresçe e lo que mengua, e cresçen los meollos de
 todas las criaturas que son en el mundo.
 Pregunto el diçipulo: maestro, tu dizes aqui que la luna
 non cresçe nin mengua quanto en si mas la lunbre que ha
 del sol es lo que cresçe e lo que mengua, e cresçen los
 meollos de todas las criaturas que son en el mundo.
 Rrespondio el maestro: esto te dire yo luego por que es.
 Ya sabes que te dixe que la luna es de natura fria e
 vmida segund sus obras, e por esta natura que ella ha,
 es sennora de las auguas e de los meollos, e con esta
 friura e esta vmida que ella ha, se tienpora la
 calentura que rresçibe de la claridad del sol. E esta es
 de dos naturas, ca la terçera pone y el sol porque
 vienen aquellos dos a tenpramiento e tienprase como te
 agora dire. Ca ella es fria e rreçibe calentura en si de
 la claridat del sol, e por aqui es el curso de las
 auguas en nasçer e en correr e en seer tenpranas e en
 cresçer e en menguar. O es vmida tienprase e otrosi, la
 vmidat della con la calentura de la claridad [del sol. E
 por esto, todos los meollos de los çelebros de las
 cabeças e de los huesos son omidos, mas los de las
 cabeças son frios, e los de los huesos calientes. Por
 eso, quando la luna en rreçibir aquella claridat del sol
 que sube de la parte que es contra nos, conuiene que
 mengue la calentura que ende rreçibe e sube a los
 meollos. E por eso an de menguar las otras cosas que se
 ende gouiernan, e quando aquella mengua viene en ellas,
 anse a encoger, ca el meollo, porque se encoje,

[ 93 ]
 pareçe a nos aqui es menos de sy. Quando
 viene el avondamiento de la homidat e da la calentura,
 estiendese e torna a su estado, e semeeja a nos que
 cresçe.

 De que fizo Dios el sol e la luna.
 Demando el diçipulo: maestro, pues que me as dicho las
 propiedades que a en el sol e en la luna, rruegote que
 me digas de que fizo Dios el sol e la luna e de que
 materia las crio. Rrespondio el maestro: esto te dire
 yo. Sepas que las crio e las fizo de nada e non tan
 solamiente fizo esto en el sol e en la luna, mas en
 todas las criaturas que el crio. E esto te dire yo por
 que rrazon el poder de Dios es grande como poder que es
 sobre todos los otros poderes. E desto fallamos que dixo
 Moysen en el comienço de la Vriuia. Mando Dios que
 fuesen criadas e fechas todas las cosas e a la ora que
 lo el mando, el mundo fue todo fecho. E pues ya vez tu
 que gran poder es este que todo sennor terrenal, por
 gran poder que aya, non se pueden fazer las cosas que el
 quiere tan solamiente por mandarlas, ca en antes las han
 de demandar, e despues guisar commo se fagan, e ençima
 desto todo lazerir por su cuerpo e tomar y gran lazeria
 e gran costa, el e toda su gente en ante que venga a dar
 çima a aquellos que ha començado a fazer. Mas el poder
 de Dios non es asy, que por dos cosas se fizo lo que el
 quiere: la vna es por mandar e la otra es por quererlo,
 que a la ora que el estas dos cosas pone en sy, es fecho
 lo que el quiere. Pues este sennor que tamanno poder ha,
 sy la su obra fuese mostrado a nos commo

[ 94 ]
 obra
 de otro omne terrenal, nunca lo nos saberiemos conosçer,
 nin entender quien el era e es. E maguer que el su poder
 es tan grande e tan marauilloso, avn con todo eso, malos
 nuestros pecados, non lo sabemos conosçer nin gradeçer
 el bien que nos fizo. Por ende te quiero agora tornar a
 la rrazon que me demandeste del sol e de la luna. Sepas
 que de quantas cosas Dios crio que non fallamos que
 ninguna fuese de materia conpuesta e criada saluo el
 omne e la muger que crio Dios de otra materia que era ya
 fecha commo te agora dire. Al omne fizo Dios de limo de la
 tierra. Pues ya ves que el omne que lo fizo Dios de la
 tierra que auia ya fecha e criada, que fue la primera
 cosa que el crio en pos el çielo e los angeles. Assy lo
 fallamos que lo dize en la Vriuia: en el comienço crio
 Dios el çielo e la tierra. Pues aqui Dios da a entender
 que la tierra fue la segunda criatura que Dios crio de
 comienço, e pues desta criatura salio el omne e la
 muger, criada de la costiella del costado del omne. E
 quando saco aquella costiella de tierra e fizo aquella
 tierra que fuese carne, metio en ella alma en que fuese
 muger viua e conplida de] todos sus mienbros; pues ya ves
 estas dos criaturas como las Dios fizo. Mas el sol e la
 luna, e las estrellas, e los angeles, que deuia dezir
 primero, e los espiritus malos que fueron angeles e son
 agora diablos, e las almas de los omnes, todas cosas que
 crio Dios de non nada. E esto quiso el fazer por dar a
 nos a entender, los omnes, e conosçer quel su poder es
 tan grande e tan bueno [que] puede fazer de la cosa que
 non es nada tan buenas cosas e tan nobles como son estas
 que de suso diximos, porque cada que nos los omnes que
 son biuos en el mundo veyesemos esta sus obras tan bien
 de dia como de noche, que viniesemos a conosçerlo por
 aquellas sus obras, e que conosçiesemos que como fue
 fazedor, que asi ha poder de lo desfazer [a] aquel tienpo e
 aquella sazon que el tiene por [vien] e quiere, que todo
 es en su mano. Rrespondio el diçipulo e dixo: maestro,
 todo eso que tu dizes entiendo e creo que es asi, mas
 esto que tu dizes e me has mostrado, mas es de thologia
 que de naturas e por eso te rrogaba que asi como me
 mostreste por thologia, que me lo amostrases por
 naturas. Rrespondio el maes-

[ 95 ]
 tro:
 vien vees tu que todo quanto yo dixe que todo fue de
 comienço como criara Dio a estas cosas todas, pues que
 el fue criador de todo esto que te yo dixe, e el crio e
 fizo la natura destas cosas del mundo, ca criando cada
 vna de aquellas cosas, crio su natura luego, que ouiese
 de alli adelante cada vna dellas para engendrarse, para
 mantener, e para viuir e para moryr, segund el curso de
 la natura del mundo en que cada vna de ellas se ha de
 mantener. Pues vien vees tu que la natura que la crio
 Dios, ca de las obras quel faze, se fizo la natura; pues
 como te puedo yo prouar el fecho, ca bien vees tu que
 esto non te lo puedo yo prouar por naturas como otras
 rrazones, ca esto fue obra que fizo el nuestro sennor
 sobre natura, de la qual obra nasçio la natura. E en
 esto nos quiso dar a entender quan mano es el su poder.
 Maestro, rruego que me digas por que rrazón se faze la
 luna mengua tienpos sennalados, que muchas vegadas
 acaesçe en toda o en la meatad, o en muy grand partida
 della, e tengo lo por marauilla en acaesçer esto vna ora
 sennalada e en non contesçer todo el otro tienpo.

 Por que pareçe a nos que mengua la luna.
 Rrespondio el maestro: yo te lo quiero dezir esto por que
 [es], enpero ante que diga nada, te dire vna cosa. A mi
 semeja que tu que has sabor, poco a poco leuaras de mi
 todo lo que yo se. Esto veo en las mandas que me tu
 fazes e non tengas que te yo digo esto por pesar que
 dende aya, ante me plaze ende mucho, e me tengo por
 onbre de buena ventura en darme Dios tal diçipulo que
 tengo por derecho, e aya el engeno e la natura aparejada 
 para aprender e saber esto que yo le muestro e llegar[a]

[ 96 ]
 a muy mayor estado por buen sentido que Dios
 te quiso dar. E desto fa[l]lamos nos que dize Salamon:
 gloria patris e fili sapientes; que quiere dezir: la
 gloria e la vienandança en que toma plazer el padre es
 quando le da Dios fijo sabidor. Esto [digo] a ti, que a ti
 tengo yo por mi fijo como aquel que crie de pequenno e
 veze aquello que sabia, e avezare toda via mas lo mejor
 que lo yo sopiero, tanto quanto mio sauer durare. E por
 ende te quiero tornar a la demanda que me feziste en
 rrazon de la luna. Sepas que quantas planetas Dios fizo,
 que son siete por nonbre aquellas que han nonbre
 planetas e son estas que te agora dire. La primera es
 Saturno, la segunda es Jupiter, la terçera es Mariz, la
 quarta es el sol, la quinta es Venus, la sesta es
 Mercurio, la setima es la luna que esta en el postrimero
 çielo que es primero a nos los del mundo. Agora sabes
 que cada vna destas planetas a su çielo en que tiene su
 çerco en que anda segund el mouimiento del çielo en que
 cada vna dellas esta fincada. E ay otras estrellas en el
 çielo a que llaman fixas, e este nonbre les llaman
 porque non ay en ellas vertud e la propiedat que ha en
 cada vna destas otras siete planetas. Ca fixa tanto
 quiere dezir como cosa fincada, que como quier que vos
 yo dixiese que ningona destas non auie claridat de suyo
 sinon lo que rresçibe del sol, menos claridat ha en
 estas otras estrellas, e esto te quiero yo dezir como
 los veras de noche si quisieres parar mientes. E mete
 mientes quando el çiello esta estrellado e veras esas
 estrellas que te yo digo muy menores que las otras, e
 por eso non podemos veer tanto dellas synon lo que
 rreluze, ca non es esto porque ellas non son muy grandes
 en si. E otras ay desta materia a que llaman otrosi
 f[i]x[a]s nublosas que son mas escuras que estas, que por
 claro que este el çielo de noche, ellas nunca paresçen,
 nin se canmian de su natura en guisa que parescan a nos.
 E sabe que te yo dixe que han nonbre f[i]xas, que [en estas]
 estan figurados los doze signos que estan en el çielo
 que son estos que te agora yo dire. El primero ha nonbre
 Aries e este a figura de carnero que anda; e el segundo
 es Tauro que es figura de vn toro e muy grande, que esta
 tornado como de rrostro en guisa que paresce todo el
 rrostro del; e la terçera es

[ 97 ]
 Geminis, la
 figura deste es de dos mugeres que se estan abraçadas la
 vna con la otra; e la quarta es Cançer Cancrio que es
 figura de cangrejo que tiene la cabeça de fuera sacada e
 todos los rramos que en si ha de las manos; e el quinto
 es Leon que es figura de vn grand leon que tiene la
 cabeça tornada e esta catando de muy braua catadura; e
 el [sesto], Virgo, e la figura deste es de vna muger
 virgen que esta en cabello, vestida de pannos blancos e
 tiene alas como angel, e esta tornada de rrostro [en
 guisa que semeja que esta catando de entre anbos] los
 ojos muy mansamente; e el [setymo] es Libra que es figura
 de peso que llamamos nos libra e esta asi figurada como
 si estudiese armada la libra e pesan en ella, e el peso
 fuese igual en guisa que [las balanças] non pesase mas la
 vna que la otra; e el otabo es Escurpion e la figura
 deste es figura de alacran que quiere feryr con el
 aguijon que tiene en la cola; e el nobeno, Sagitario, e
 la figura deste es figura de vn omne que [ha] el medio
 cuerpo de omne e el otro medio de caballo, e es partido
 como te agora dire. Sabete que de la çinta arriba es
 figura de omne, e de la çinta ayuso ha figura de
 caballo; es asi figurado como ouiese el pescueço e la
 cabeça corto e en lugar desto esta el cuerpo del omne
 metido dalli arriba; paresçe que como que va el caballo
 corriendo e el, que va la cabeça tornada [en pos sy],
 tirando de vn arco; e el dezeno es Capricornio que esta
 en figura de vna animalia que llaman asi capricornio, e
 esta animalia ha en medio de la fruente vn cuerno e todo
 el [cuerpo] es en guisa de cabron sinon que es grand
 animalia e muy rrezia; e el onzeno es Acario e este ha
 figura de vn omne que va corriendo e llieua vn cantaro
 en la mano e va vertiendo todo el agua del; e el dozeno
 es Piçis que es la figura deste dos peçes que estan
 atados por vna cuerda muy delgada, e semeja que los
 cabos della, que cada vno dellos tiene metido el cabo en
 la voca, e el vno tiene la cabeça contra delante e el
 otro la tiene detras en guisa que semeja que fuye el vno
 del otro sinon por la cuerda de que estan trauados. E
 agora quiero que sepas que como quier que alguno destos
 doze signos que son los vnos menores que los otros, que
 esta bondat que en si han non es en toda la figura del
 signo, ca vnos ay que todos son

[ 98 ]
 buenos quanto
 dura la forma de la figura; e otrosi ay que son buenos
 en vna partida de los mienbros de la figura como
 fallamos deste signo Tauro. Como quier que es buen
 signo, mucho val mas de la çinta arriba que de alli 
 ayuso, e bien como te lo muestro por este vno de los
 signos, bien asi te lo mostraria por tales y ha de los
 otros signos [si] non porque seria luenga rrazon de lo
 auer a dezir. Mas los signos son puestos en el çielo
 como te ya dixe e son figurados en estas estrellas que
 estan firmes e que las llaman fixas. E quando las
 planetas se suben e andan segund su curso, acaesçe que
 entran por estos signos e estan en cada vno dellos
 segund el curso de su andar, e (dia ay) en el dia han ora
 en que caera la planeta en la cabeça del signo. E segund
 los judgadores de aquel sauer que llaman a estrologia,
 judgan el vien o el mal que y ha, ca toda la fuerça de
 esta arte que llaman estrelogia, toda es en el juyzio,
 ca el que lo vien quiere judgar [a de] vien catar todas
 estas cosas: la primera, todo el tienpo pasado; la
 segunda, como esta el sol e la luna e que [açe]dentes han
 por si; la terçera, quantos de grados son granados e
 menudos; la quarta, la tripliçidas e los terminos; e
 después que todas estas cosas sopiere, sabra muy mejor
 dar los juyzios de aquello que quiere judgar. Agora te
 quiero tornar a darte rrecabdo de aquello que tu me
 demandeste de fecho de la luna, por que denegresçe
 segund que paresçe a nos. Ya te dixe que la luna es vna
 de las siete planetas e ella anda más çerca de nos que
 otra planeta ninguna, e de nuebe çielos que son, ella
 anda en este primero que es el menor de todos los otros,
 e desto te quiero yo dar proeba verdadera luego a ojo.
 Bien asi como vn onbre que feziese vna casa e despues
 que lo ouiese fecho, fiziese otra mayor en derredor en
 que se metiese la primera, e sobre aquella, fiziese otra
 mayor mucho en que se ençerrase aquellas dos, e de aqui
 arriba quantas pudiese fazer en esta rrazon, bien asi
 contesçe de los çielos que como quier que este primero
 de [contra] nos es muy grande en conparaçion de la tierra,
 como aquel que ençierra en sy todo el mundo, mayor es el
 otro que ençierra [este] en si, e dende en adelante asy
 como van subiendo fasta en cuento de los nuebe;

[ 99 ]
 e toda via es mayor el vno quel otro. E
 quiero que sepas que la luna anda en este çielo primero,
 e a tienpos sabidos que la luna arrebueluese el çerco
 del çielo en que ella anda, en guisa que se abaxa contra
 la rredondeza de la tierra. E quando viene aquel
 abaxamiento, alcança la sonbra que se leuanto de la
 tierra e esta sonbra se pone entre la luna e el sol e
 tuelle, que non aya luz del sol tan conplida como suele
 auer; e finca escura sin claridad de la color que se ha
 ella de suyo, e faze a nos paresçer como negra. E esto
 dura [fasta] que ella va subiendo de aquel desçendimiento
 que fizo en la sonbra de la tierra; e asi como sube, asi
 va tornando en su claridad e esto es por rrazon de la
 sonbra que va dexando so si fasta que torna a seer toda
 clara. E [esto] puedes veer por dos cosas: la primera, ver
 lo as por los ojos si quisieres y parar mientes a la ora
 que contesçe; e si te fiziere mal catando contra ella,
 toma vn vaçin e inchelo de augua e veras y la figura de
 la luna; e en como se faze todo vien, haras como catases
 a la luna; e tal como este llaman eclipsi de la luna.
 Asi como ay este de la luna, vien asi ay otro del sol
 segund te lo yo conte, fueras que el del sol fazese con
 la luna e el de la luna fazese con la sonbra de la
 tierra. E quiero que sepas agora en este logar que
 segund esta arte de astrologia que todos aquellos que
 algo saben della e se quiere[n] guiar por ella, que catan
 mucho estos eclepsis del sol e de la luna e non començar
 ningund grand fecho que ayan de fazer ocho dias antes
 que contesca e ocho dias despues. E como quier que lo
 mucho caten en el sol, mucho mas lo goardan en lo de la
 luna. Rrespondio el diçipulo e dixo: eso te rruego, por
 amor de Dios, que me digas por que es. Dixo el maestro:
 yo te lo dire. El eclipsi del sol ya te dixe que non era
 otra cosa sinon la luna que se para entre nos e el sol;
 en manera es la fuerça de los rrayos del sol que echa de
 si que aunque la luna ouiese poçonamiento alguno, quel
 non podria enpeçer. Desto te dare semejança de las
 çentellas del fuego que salen del, que tan grand
 fortaleza el fuego ha en si, enpuxadas de si por el
 ayre; vien asi contesçe del sol [mientra] el falla carrera
 auierta pero los rrayos pueda enbiar sienpre adelante
 fasta que se paran en logar pero non pueden sallir de
 fuera

[ 100 ]
 alli adelante. E por esta rrazon
 quando ouiese algund mal en la luna, non le enpesçerie
 al sol de mas que non ay ningund mal en ella, ca Dios la
 fizo de la natura que suso dixe; mas el eclepsi de la
 luna contesçe de otra guisa. Sabe por çierto que vna de
 las enpoçonadas cosas que so el çielo ha es la tierra,
 e por esto se crian della todos estos vestigles
 enpoçonados que andan sobre la tierra, e otras muchas
 que ay que biuen so la tierra; e todas estas animalias 
 tales se engendran del poçonamiento de la tierra que tan
 enpoçonado es en si, conuiene segund natura que las
 fumosidades e los vafores que salen della, que sean
 enpoçonados. Pues quando la sonbra della se para ante la
 luna, aquella sonbra es enpoçonada e conbiene que lo sea
 por dos cosas: la vna porque sale de la tierra; la
 segunda porque [l]a sonbra [de] la tierra (e) rresçibe en si,
 toma ende su parte la luna, e quando se della quita,
 finca la luna asi como vn omne quando finca flaco de vna
 grant enfermedat que aya auido; e asi como el omne va
 cada dia arretriando e tornandose en su fuerça, vien asi
 faze la luna que va cada dia esforçando e cobrando en su
 claridad fasta que se torna clara, vien asi como ante
 era; e finca linpia e sana de aquel mal que rresçibio, e
 por esta rrazon mandan goardar los maestros aquellos
 dias que desuso dixe.


[ 101 ]
 
 Capitulo Terçero Do estaua Dios ante que fiziese el
 çielo e la tierra.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego que me digas quando
 Dios vino a fazer el çielo e la tierra, en antes que los
 fiziese, a do estava, ca pues el çielo nin la tierra non
 eran fechos, non se en que logar pudiese estar. Dixo el
 maestro: buena demanda me feziste e muy grave, e muy
 alta, e quiero te rresponder a ella. Verdad es quel lo
 fizo todo e el non estava en nada, mas todo estava en
 el; e por esta rrazon es, ca si Dio non se pudiese tener
 sinon en su logar o pudiese estar firme, luego sarie
 Dios menguado vien asi como otro omne terrnal, ca non
 avrie mayor poder que otro omne. Mas estaua en todo con
 la su obra quel fizo e quel faze, estaua en el como
 sauie aquello que auia de fazer. E por eso dixo sant
 Iohan apostol, euangelista: omnia per ipsum facta sunt
 et sine ipso factum est nihil; que quiere dezir: todas
 las cosas son fechas por el e syn el non puede ser fecho
 nada.

 Capitulo Quarto En qual de los çielos estaua Dyos.
 Pregunto el diçipulo e dixo: rruego te, maestro, que me
 digas de nueue çielos que son, en qual dellos esta Dios.
 Rrespondio el maestro: esto te dire yo de buena mente.
 Sepas que Dios esta en todo logar e en cada vno de los
 çielos nuebe esta. Otrosi esta en tierra, e en
 purgatorio, e en infierno, e en mar, e en todo logar
 esta Dios, ca en todos los logares que estan las
 criaturas e las obras quel fizo, en todas esta el, que
 tan grande es la grandeza e el su poder, que ha todo da
 rrecabdo e abondamiento. Mas bien es verdat que los
 santos, que llaman la silla de Dios al noueno çielo
 porque alli veen ellos la gloria de Dios los vien
 aventurados que estan ante el en la gloria de parayso; e
 como quier que ellos estan veyendo la su gloria, e por
 eso non mengua de lo al ninguna cosa, ca [a] todo da el
 rrecabdo.


[ 102 ]
 
 Capitulo [...] Que figura a Dios en si.
 Dixo el diçipulo: rruego te, maestro, que me digas que
 figura ha Dios en si, e esta demanda te fago por lo(s) que
 dize en la Vriuia que dixo Dios quando formo Adam:
 fagamos omne a nuestra semejança. El que fizo a la
 figura que omne es e [dixo] que [queria] fazer a su
 semejança, e dase a entender quel auia esta figura a que
 fizo el omne. Por esto te rruego que me saques desta
 duda. Rrespondio el maestro: desto te fare yo çierto
 ayna pues que tu lo demandas. Sepas que Dios non ha
 figura ninguna quanto en Dios, e los santos vien
 aventurados que estan en la gloria de parayso ante el,
 non le pueden veer otra semejança sinon vna voz e
 claridad, que este es quanto viçio e quanto vien ellos
 han de que se nunca pueden abondar por ningun tienpo. E
 a lo que tu demandas que dize en la Vriuia que dixo Dios
 quando formo Adan: fagamos omne a nuestra ymagen e a
 nuestra semejança, que se deua a entender, pues Adam
 auie esta figura, que atal la auie Dios. Sepas que non
 es este el entendimiento de la rrazon, mas es el que te
 dire: ante que Dios formase a Adam, ante sauie el muy
 bien lo que Adam auia a fazer contra el, en como auia a
 errar contra el, e a pecar; e asi como el nuestro sennor
 savia que Adam auia a errar contra el, auiendo forma de
 omne e seyendo el omne conplido, luego el ordeno en si
 mismo que tal yerro como este que se auia a fazer por
 honbre de carne bivo, que era Adam, que conviene que en
 aquella figura en que se faze el pecado e el yerro, que
 en aquella misma figura tolliese e se emendase. E vio el
 nuestro sennor que Adam era el primer que el feziera e
 que con otro omne quel fiziese nasçer en el mundo, que
 non podrie toller el yerro de aquel sinon por si mismo,
 que conviene que el era criador de todo, que tomase

[ 103 ]
 forma de criatura que es el omne; ca natura
 es derecha que con la cosa fuerte desfaze omne la mas
 flaca. E bien asi fue todo esto, que como quier que muy
 estrana cosa fuese fazer Dios Adam que fuese [omne] de
 primero, mucho mas fue estrana en querer Dios fazer de
 si omne terrenal, ca Dios non ha mengua ninguna e querer
 tornar a seer la mas menguada criatura de todas las del
 mundo [fue por gran piedat que en el ha]. E esto no ge lo
 fizo fazer sinon tres cosas: lo primero, fuerça de gran
 bondad que ha en el; la segunda, dolliendose que non
 paresçiese la criatura quel auia fecha; e la terçera,
 para mostrar el su poder quan mano era, que asi como el
 auia poder de las cosas, que non era nada tornarlas a
 seer muy grandes e muy buenas, que bien asi ha poder de
 tornar las grandes en pequennas quando el quisiere. E
 asi fue esto en tornarse el, que es Dios, en querer seer
 omne; e porque Dios auia ya ordenado en si mismo de
 fazerlo aquel tienpo quel vio que convenia que fuese,
 por esta rrazon contaua el lo que auia el ordenado en si
 mismo por fecho. E como quier que el vno el fiziese
 luego en presente, asi como el fizo en formar Adam, e lo
 touiese ordenado para fazer adelante, tan vien contaua
 el por fecho de aquella ora lo vno como lo al. E por
 esta rrazon dixo: fagamos omne a nuestra ymagen e a
 nuestra semejança, ca ya el auia tomado aquella forma
 para si, ca por aquella auia el a emendar el yerro de la
 otra; e demas por rrazon del alma que puso [en] Adam, la
 qual es de tress vertudes: la primera es llamada
 uegetatiua, es en creçer; la segunda, sensitiua; la
 terçera, rraçional. La vegetatiua es en creçer, que asi
 como ella creçe, asi cresçe el omne, demuestra su poder;
 la otra es sentir el vien e el mal quel fagan; la otra
 es rraçional, e esta terçera non ha otra cosa viua sinon
 el alma del omne. E es semejante de los angeles, ca asi
 como los angeles son espiritus de [entendimiento, asy las
 almas de los omnes son espiritus de rrazon; e por eso
 dixo Dios: fagamos omne a nuestra semejança, porque en
 la] rrazon, quel alma ha semejança de Dios. E por estas
 cosas dos que te he dicho, se conplen las dos semejanças
 de Dios (la vna) que dezie: la vna en semejar el alma a la
 figura de Dios en rrazon, la otra en semejança de

[ 104 ]
 la carne del cuerpo de Adam a la
 encarnaçion del segundo Adam que fue Ihesu Christo; el
 primero Adam peco e el segundo Adam lauo e sano el su
 pecado.

 Capitulo vi Por que rrazon es la trrenidad de trres
 presonas.
 Dixo el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por que
 rrazon es la trinidad de tres personas e non de mas nin
 de menos. Rrespondio el maestro, dixo: alta pregunta me
 as fecha e quiero te rresponder a ella lo mejor que yo
 sopiero. Sepas que la trinidad son tres personas e
 ençierrase en vn Dios. Quando vien catares todas las
 cuentas del mundo des[d]e vno, que es la primera cuenta,
 fasta en mill, fallaras que otra cuenta ninguna viene a
 estar la fuerça della en vn punto sinon de tres; e esto
 te quiero yo prouar por rrazon que veas que es asi.
 Comiença luego en el primero comienço que es vno,
 fallaras que (viene e) este cuento vno es senero en su
 cabo; e si contares [dos] que es el [segundo] cuento,
 fallaras que estos dos son yguales e conpaneros, que
 atal es el vno como el otro, e non sabras en qual
 començar, que tan bien començaras en el vno como en el
 otro. Pues ven al terçero cuento que son tres; fallaras
 en el cuento de tres que aquella que esta en medio faze
 al vno seer comienço e al otro que sea cabo: tal es la
 trinidad; el padre es comienço e el espiritu, el de
 medio, e el fijo es el terçero. Pues vee agora el cuento
 de quatro e fallaras que non podrie venir a esta cuenta,
 ca en el cuento de quatro son dos primeros [e dos
 postremeros]; pues si destos quisieres medianedo, avras a
 poner a dos o vno; si pusieres vno, fincara vno en el
 comienço e dos en el cabo, e a

[ 105 ]
 esta guisa,
 viene la cuenta desigual, ca non sabries en qual [de]
 aquellos dos tomases medio, ca si (el) tomases el primero
 de aquellos dos que estan en medio, fincaua el primero
 en su cauo e dos para ençima, e asi non era la cuenta
 egual; e vien asi, por esta rrazon misma, serie
 desiguald en todos los otros cuentos, saluo ende tres. E
 por ende dixo Abrahan: vi tres e vno adore; e non dize
 Abran esto porque al vno paresçiese e a los dos
 desparesçiese, mas adorando el vno, adoraua a todos
 tres, asi como a la trinidad de las tres personas que se
 ençierra en vn Dios. Ca el padre es criador e fazedor e
 comienço de todo, e el fijo es rredemidor e saluador del
 mundo, e el espiritu santo es alunbrador e goardador e
 guiador de todas las cosas, e qual es el vno, atal es el
 otro; e por eso se ençierra en vn Dios la trinidad de la
 cuenta de tres personas.

 Capitulo vii Por que nonbro el espiritu santo antes
 quel fijo.
 Maestro, rruego te que me digas vna cosa por que me
 contesçe en la cuenta de tres, antel espiritu santo que
 el fijo, ca vien sabes, segund rrazon derecha, que omne
 vee cada dia, que la mas allegada cosa al padre es el
 fijo. Pues por que rrazon nonbreste antes el espiritu
 santo quel fijo. Rrespondio el maestro: yo te lo dire.
 Sepas que el espiritu santo fue medianero, que andido en
 el padre e en el fijo, ca por el padre venimos a
 conosçer el fijo, e por el fijo conosçemos el padre; a
 la ora que nos fue amostrado el fijo, pues conosçemos
 que era fijo, ouimos a conosçer que hera padre. E a las
 tres personas se ençierran en vn Dios segund que te
 agora dire por rrazon derecha. Quando el angel Grauiel
 vino a santa Maria e dixo la salutaçion por el nuestro
 sennor, por las quales palabras obo Ihesu Christo encar-

[ 106 ]
 nar en ella, e vesiblemente
 deçendio el espiritu santo en semejança de fuego, e toda
 la trinidad conplida encarno en ella. E la trinidad, non
 tengas tu que aquella sazon començo, que de antes era,
 mas non auie entendimiento de omne que antes
 conplidamente la pudies conosçer nin entender. Ca
 fallamos en la ley vieja, segund desuso dixe, que dixo
 Abram: vi tres e vno adore; e pues de aquellos tres vio,
 al vno adoro. Ya se daua a entender que de aquellos
 tres, que se tornaua en vn Dios; e por ende la vertud,
 desque Dios fue, nunca ouo comienço e sienpre fue, mas
 nos los omnes non lo podimos entender nin conosçer fasta
 que el la ouo a fazer obra por que la pudiesemos
 conosçer; e esto fue el dia que encarno en santa Maria,
 e como quier que las tres dantes eran, non auien figura
 en si. Mas quando Dios [a] alguno quiere paresçer, toma
 qual figura quiere; e esto provare [por los angeles, ca
 los angeles] non han forma, enpero fallamos que quando
 paresçen a alguno, toma[n] forma de omne. Pues deues
 entender quanto mas lo puede [tomar] aquel que es poderoso
 de todo; mas la forma derecha de omne carnal en vesos e
 en carne tomo el en el dia que se ençerro en el vientre
 de santa Maria, e se vestio de la su carne della.

 Capitulo viii En que logar [esta] el alma del omne.
 Dixo el diçipulo: maestro, quiero te fazer vna demanda e
 rruego te que me digas e rrespondas a ella. Rrespondio
 el maestro e dixo: di lo que quisieres. Dixo el
 diçipulo: la demanda que te quiero fazer es esta: dime
 en que lugar esta el alma del omne, si esta en vn logar
 o si esta en todo el cuerpo. Rrespondio el maestro: yo
 te lo dire. El alma es espiritu de vida que Dios metio
 en el cuerpo del omne e segund dizen los sabios, la su
 casa en que esta mas rraygada [es] en el coraçon del omne.
 E esto

[ 107 ]
 puedes veer en el omne que fieren de
 alguna ferida, que si mucho nin poco le tannen en el
 coraçon, luego es el omne muerto, ca todo el corazon
 esta preso de la vertud del alma, como quier que aquel
 logar es suyo mas sennalado que otro ninguno. Por el
 cuerpo se extiende la su vertud e non ha onbre que
 podiese mandar ningund mienbro de los del cuerpo sinon
 por la vertud del alma que ge lo faze [fazer], ca asi como
 el alma pone en la voluntad por fazerlo, asi envia luego
 su vertud porque se faga. E [amostrarte he] lo que
 contesçe cada dia en que puedes veer que es asi como yo
 digo: para mientes en el omne que muere si[n] su muerte
 natural [e] muere en su lecho e veras en el que asi como
 se arrinca el alma del cuerpo, que esta sobre el
 corazon, para sallir fuera, asi muere luego el cuerpo de
 las rrodillas ayuso; e quanto mas va subiendo, tanto mas
 va el cuerpo ficando muerto en pos ella, e finca muy
 frio e muy pesado.

 Capitulo ix Quando tajan al omne el pie o la mano si
 tajan y la vertud del alma.
 Pregunto el diçipulo: maestro, pues si la vertud del alma 
 esta ende por todo el cuerpo, quando tajan al omne el
 pied o la mano, si tajan y la vertud del alma o non.
 Dixo el maestro: çierto te rrespondre yo agora muy ayna.
 Sepas quando vienen a dar la ferida [de] que se corta el
 pie o la mano, [o en] qual quier mienbro que esto
 acaesçiese, que en aquel logar esta la sustançia de la
 vertud del alma; mas esta metida en la sangre de que se
 gouerna aquel [mienbro], ca la vertud del alma da
 calentura a la sangrre para correr por el cuerpo e
 gouernarle. Pues quando viene la ferida en aquel lugar
 de aquel mienbro, asi como la ferida es dada, llega y la
 sangre calliente con la vertud

[ 108 ]
 del alma que
 la trahe para correr por aquel logar [por donde solia]; e
 quando fallan aquel logar tajado, dalla friura del ayre 
 en la sangre e corronpela e la vertud del alma siente el
 corronpimiento de la sangre e tornase a aquel logar onde
 vino, o esta la rrays e la fuerça della. Ca tu sabes
 vien que te ya dixi que el alma es de natura de los
 angeles que han comienço e non han fin, pues si el alma 
 se pudiese tajar, luego avrie fin como otra criatura e
 tomarie mengua en sy, asi como la tomaua el cuerpo del
 mienbro que perdio. E eso mesmo veras en el rrayo del
 sol [que non se puede tajar de la rrueda del sol onde
 vieno].

 Capitulo Deçimo Por que rrazon quiso Dios entrar en
 santa Maria.
 Dixo el diçipulo: maestro, quiero fazer vna pregunta e
 [vere] como me rrespondras a ella. Dixo el maestro, dixo:
 di lo que quisieres. Dixo el diçipulo: esta es la
 demanda que te yo fago, es esta, que me digas por que
 rrazon quiso Dios entrar en santa Maria, ca yo tengo que
 muy vien pudiera el saluar el mundo si quisiese sin
 tomar carne della. Rrespondio el maestro: yo te lo dire
 por rrazon derecha que non podiera seer de otra guisa
 sinon como fue. Sepas que [en] el pecado de Adam fueron
 tres parçioneros: el primero fue el diablo en figura de
 serpiente que lo andido e lo ordio; el segundo fue Eua
 que lo consejo; el tercero fue Adam que lo consentio e
 lo metio en obra. Pues asi como este pecado era fecho
 por tres, asi convenie que la salutaçion por que se auia
 a saluar el mundo, que fuese otrosi por tres, e quiero
 te dezir en que manera, ca en logar de la serpienta
 andido el espiritu santo en guisa como se fiziese la
 encarnaçion.

[ 109 ]
 En dos maneras andido el
 espiritu santo: lo primero en dar graçia a santa Maria,
 que fue ella tal en si misma que touiesel por el derecho
 de entrar por ella; la segunda, en como ouo esta
 aguisado en ella, touo por aguisado e por derecho de
 desçender a tomar carne en esta vergen vien aventurada.
 E en logar de Eua que lo consejo, fue el angel Grauiel
 que truxo la mandaderia e consejola muy vien en aquello
 que dixo; asi como Adan lo consentio e lo metio en obra,
 asi consentio ella en las palabras que dixo el angel en
 manera que Dios vino y a cunplir su obra. Demas desto
 fallaras tu en el comienço de la salutaçion quel dixo:
 Aue; que es contraria de Eua. E la entençion por que ge
 lo dixiera el angel fuera por esto, que en todas las
 cosas del mundo auia de seer su contrario.

 [...por que rrazon quiso el nuestro sennor que santa
 Maria de qual tomo carne fuese vergen ante que
 conçeviese.]
 Rrespondio el diçipulo: maestro, rruego te que me digas
 por que rrazon quiso el nuestro sennor que santa Maria,
 de qual tomo carne, fuese vergen ante que conçeviese, e
 otrosi fincase virgen despues que pario. Rrespondio el
 maestro: la rrazon por que Dios fizo este fue esta que
 te yo agora dire. Sepas que quando Eua peco en el
 parayso, que era entonçe vergen, que non auia conosçido
 Adan su marido nin Adan non conosçiera a ella como
 marido deue conosçer a su mujer, ca en antes desto non
 sabie ninguna cosa nin auie verguença de lo que trayen
 cada vno dellos consigo. E despues que fueron echados
 del parayso se ayunto el vno con el otro por fazer
 engendramiento, e de alli adelante ouieron sus fijos. E
 porque quando vino a sanar este que fizo Eua, ella era
 vergen; por eso quiso el nuestro sennor quando vino a
 sanar este pecado en la encarnaçion quel tomo en santa
 Maria su madre, quiso que fuese virgen tan buena e

[ 110 ]
 tan conplida como ella fue en fecho e en
 voluntad. E demas desto, quiso que fincase vergen
 despues del parto por toda via, ca Eua era virgen ante
 que pecase e perdio la virgenidat despues que peco; e a
 lo contrario desto fue virgen ante que conçebiese, e fue
 lo despues del conçeuimiento e finco virgen despues del
 parto de la naçençia de Ihesu Christo [para] sienpre
 jamas. E esto por dos cosas: la primera, por amostrar el
 su poder quanto grand era en lo poder fazer, ca vien
 falla omne que puede la muger conçebir seyendo vergen,
 mas segund natura non puede parir que se non aya a
 corronper, e desto quiso el nuestro sennor por nos
 amostrar quan mano es el su poder; la segunda, faze lo
 por su bondat, ca por que asi como ella sienpre
 fue sin toda manzilla, que asi lo quiere goardar para
 si mismo, para leuarla a la gloria e a la corona del
 rreyno çelestial, e por ponerla a la su diestra mano o
 rreyna el e ella por sienpre jamas, amen.

 Capitulo xi En qual palabra entrraro el espiritu
 santo en santa Maria quando la saludo el angel.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas de la salutaçion quel angel traxo a santa Maria,
 en qual de las palabras encarno el espiritu santo en
 ella; sobre esto ay muy grand disputaçion de escolares
 que estauamos sobre ello fablando, e vnos dizen que
 fuera en aquel logar o dize: el espiritu santo
 sobreverna en ti e la virtud del alto te asonbrara. E
 otros dizen que fue en aquel logar: benedicta tu inter
 mulieres e benedictus fructus ventris tui. E otros dizen
 que fue alli en el comienço de las palabras o dize: Dios
 te salue, Maria, llena de graçia e el sennor es contigo.
 E por eso te rruego, maestro, que me digas en qual fue
 destos logares. [Rrespondio el maestro: sabe que non fue
 en ningun destos lugares, ca] voluntad fue de Dios que
 acabase el angel toda su mensageria; e despues que la
 men-

[ 111 ]
 sajeria fue acabada, quiso el
 veer que rrespuesta darie la vien aventurada santa
 Maria, que si ante la mensajeria fuese acabada ella
 ouiese conçebido, non ouiera el angel por que dezir mas
 palabras de alli adelante; mas el angel toda la
 mandaderia truxo ordenada de Dios e toda se auia acabar 
 fasta ençima. E alli ella rrespondio: ahe, la sierua de
 Dios sea fecha en mi segund la tu palabra; luego en
 aquella ora fue el nuestro sennor entrado en ella; ca en
 esta rrespuesta que ella dio, vio el nuestro sennor dos
 cosas en santa Maria: la primera, grand vmildat, ca bien
 dio a entender que era humillosa quando se llamo sierua;
 e en pos la humildat ouo consentir en la mensageria que
 le dixo el angel quando rrespuso que [fuese] fecho en
 ella, que segund la su palabra. E deste consentimiento
 que ella consentio fue tomado en la nuestra ley de los
 padres santos que lo conpusieron; e a tan vien como es
 en la nuestra ley de los christianos, tan vien es en la
 ley vieja que todo casamiento que se aya a fazer, a de
 seer fecho por consentimiento del varon e de la muger; e
 si el vno (non) lo consentiere e el otro non le consiente,
 non es valedero; e eso mismo se faze si es por fuerça,
 ca en ninguna manera non deue seer sinon a voluntad de
 amos a dos, e esta voluntad que se leuante(n) de corazon
 vien. Ca fallamos que dixo el nuestro sennor en un
 euangelio a sus diçipulos: donde o dos después fueredes,
 o tress, ayuntados en el mio nonbre, en medio de vos
 sere yo.

 Capitulo xii Commo finco el çielo e la tierra mientra
 nuestro sennor estudo ençerrado en santa Maria.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas de
 aquel tienpo que andydo nuestro sennor ençerrado en el
 vientre de santa Maria su madre, como finco el çielo e
 la tierra, o quien finco en su logar, ca segund que lo
 yo entiendo, tu me dizes que

[ 112 ]
 son tres
 personas e vn Dios; pues si quisieres dezir [que] de
 aquellas tres personas que se ençerro en el su vientre,
 la vna dellas o las dos, esta es vna rrazon; e si dizes
 que fueron todas tres y ençerradas, dame rrecabdo quien
 fincaba fuera en su logar para mantener el mundo, e el
 çielo, e la tierra, e las otras criaturas que en ella
 son. [Rrespondio el maestro: yo te lo dire. Ya tu sabes
 en commo te yo dixe que son ix los çielos e del uno al
 otro a tanto commo de la tierra fasta] este primero que
 paresçe a nos; pues, quando el nuestro sennor esta en el
 mastalto çielo que es el nobeno, para mientes [sy]
 por todo eso en los çielos e en la tierra, [si] mengua(r)
 ninguna cosa de lo quel ordeno, que se non faga todo asi
 como el mando; e esto mismo, e en cada vno de los çielos
 que yo te ya dixe, que como quier que paresçe que Dios
 esta en vn logar, en cada logar esta el. Pues vien desta
 guisa era quando andaua en el vientre de santa Maria;
 como quier que paresçie que alli estaua ençerrado, en
 todo estaua el vien como en antes, que por aquello non
 se mengua el poder nin la grandeza. E a lo que me
 demandeste de las tres personnas si estauan y ençerradas
 la vna, o las dos, o las tres, sepas que todas tres
 fueron y, ca estas tres, todas se ençierran en vn Dios.
 E por esto dize en la nuestra creençia en el salmo que:
 quicumque vultus, qualis pater, talis filius, talis
 spiritus sanctus. E quiere dezir: qual es el padre, tal
 es el fijo, tal es el espiritu santo; pues se da a
 entender en aquellas palabras que pues el padre tomaua
 carrne, asi la tomaua el fijo e el espiritu santo, e
 porque se da a entender que tal era el vno como el otro,
 que todo era vn Dios e vna persona; e se ouiese
 estremança entre el vno e el otro, luego avrie a ser
 departida la vna parte de la otra, e avrie a ser vn Dios
 o tres; mas porque es todo vno, por eso a de ser todo de
 vna natura en todas las cosas.


[ 113 ]
 
 Capitulo xiii Como pudo santa Maria fincar virgen en
 despues del parto.
 Pregunto el diçipulo: mas poderme y as dar tal rrazon de
 como santa Maria pudo fincar virgen despues quel nuestro
 sennor nasçio della. Rrespondio el maestro: a esto que
 me tu demandas non te puedo rresponder por rrazon
 natural, mas tanto te puedo dezir. Sepas que aquel
 sennor, que ouo poder a encarnar en ella sin ser
 corronpida, [a]si ouo poder de nasçer della sin
 corrompimiento ninguno que ella ouiese en si; e desto te
 dare semejança natural. Para mientes a la vidriadera que
 es de vidrio fecha e veras naturalmente quel vidrio es
 grueso e espeso, e por esta rrazon a poder de sufrir
 augua o vino que en ella echan, e tiene lo en si que se
 non puede consumir tanto quanto omne quier. Pues esta
 vidriera que es fecha de vidrio que te desuso dixe, que
 naturalmente es tan grueso e espeso, e veras el rrayo
 del sol que [lo] pasa de la otra parte sin quebrantar e
 sin corronperla; asi como el sol va andando e se muda de
 aquel derecho, asi se va coruando el rrayo por aquel
 logar do entro [e] finca ella tan sana como de primero. E
 en esto contesçio lo de santa Maria quando conçebio
 primero, e despues quando pario; e en esta rrazon non
 fallaras omne en el mundo que te pueda dar otro rrecabdo
 sinon este, ca fue obra de miraglo que el nuestro sennor
 quiso demostrar por si mismo en la vien aventurada santa
 Maria su madre.


[ 114 ]
 
 Capitulo xiiii Quando nuestro sennor morio en la [cruz]
 si fue esta muerte en la diuinidad tanbien commo en la
 vmanidad.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas
 quando el nuestro sennor estaua en la cruz, si fue tan
 vien esta muerte tan vien en la diuinidat commo en la
 vmanidat. Rrespondio el maestro: ya te dixe primero que
 Dios non auie comienço nin fin, pues si Dios muriese
 convenie que ouiese fin, e auiendo fin, otro serie sobre
 el; mas sepas que su muerte non fue saluo en la carne de
 que era vestido la persona del fijo, ca la diuinidat
 nunca morio nin podria morir.

 Capitulo xv Por que rrazon fue nuestro sennor a los
 infiernos depues que priso en la cruz muerte.
 Dixo el diçipulo: maestro, pues dime por que rrazon fue
 el nuestro sennor a los infiernos despues que priso
 muerte en la cruz. Rrespondio el maestro: sepas que
 de[s]que fue el pecado de Adan, fasta aquella ora asi era
 costunbrado que todos yuan al infierno, tan vien justos
 como pecadores, saluo que non auien todos vna pena, ca
 los justos yuan a vn logar que es tiniebra e los
 pecadores yuan al fondon del ynfierno. E porquel nuestro
 sennor quiso ser omne conplido, touo por vien de fazer
 aquella carrera pero todos los otros pasauan, saluo que
 la fizo el de otra guisa que la non fizieron los otros;
 ca quando los otros yuan, yuan por fincar en aquella
 pena fasta que veniese el tienpo en que los auia [a sacar]
 el saluador del mundo. Quando el y llego, quebranto el
 poderio de los diablos e la su soueruia, e saco el ende
 aquellos quel entendio que meresçian sallir de aquel
 logar, e leuolos consigo al parayso ternal. Alli se
 conplio lo que dixo Dauid, el profetta, quando dixo:
 attollite

[ 115 ]
 portas principes vestras et
 elevamini portae aeternales et introibit rex gloriae. E
 quiere dezir: prinçeps, abrid las vuestras puertas
 [perdurabres e entrara] el rrey de gloria. Rrespondien los
 diablos que estauan espantados goardando las puertas:
 quien es este rrey de gloria; e a esto que ellos dezian,
 rrespondie el nuestro sennor: fuerte e poderoso en las
 vatallas es este rrey de vertud e de gloria. E alli 
 estando, conosciçio Dauid e las profetas, e los padres
 santos que y iazien, que aquel era el sennor que ellos
 profetizaron que los auie a sacar de aquel logar. Vien
 asi lo fizo, que luego que de alli los saco, leuolos al
 parayso terrenal; e estando Adan en aquel parayso,
 conosçio que aquel era el parayso de que lo el echara
 por el pecado quel fiziera; estando el en el parayso,
 alli lloro sus pecados e de la otra parte ouo alegria 
 por la enmienda que era venida a todos los otros en la
 naçençia e en la pasion de Ihesu Christo.

 Capitulo xvi Por que rrazon quiso nuestro sennor ser
 de xxxiii annos quando priso muerte en la cruz.
 Pregunto el diçipulo al maestro e dixo: maestro, rruego
 te que me digas por que rrazon quiso el nuestro sennor
 ser de hedat de treynta e tres annos quando priso muerte
 en la cruz e non de mas nin de menos. Rrespondio el
 maestro: yo te lo dire. Sepas que tres maneras son de
 hedades por que rrazon pasan los omnes del mundo: la
 primera es ninnez; esta se cuenta de[s]que omne nasçe
 fasta en quinze annos, e que entra en seze annos; la
 segunda, mançebia, e esta hedad se cuenta de los seze
 fasta en los treynta annos adelante; e de alli va yendo
 a vejedat. E porque el pecado de Adam tanie en estas
 tres hedades, que todos [lazrauan] por ello, ninnos e
 mançebos e omnes conplidos,

[ 116 ]
 por eso quiso el
 nuestro sennor tomar muerte en hedat de treynta e tres
 annos, porque esta hedat [conprehende] en todas estas tres
 en como vos agora diremos: a la hedat de ninnos,
 [conprehende] que paso por ella, e la mançeuia, porque se
 conplio alli o se acabaron los treynta annos; e aquellos
 tress annos que son mas de los treynta, llieua de la
 otra hedat de ser omne acabado.

 Capitulo xvii Por que quiso nuestro sennor sobir a los
 çielos estando y santa Maria e los dose apostoles
 ajuntados.
 Pregunto el diçipulo: maestro, que me digas por que
 rrazon quiso el nuestro sennor subir a los çielos el dia
 que subio, estando y santa Maria e los doze apostoles e
 toda la otra gente que y estauan ayuntados. Rrespondio
 el maestro: [esto] te quiero yo prouar luego por natura.
 Natural cosa es que toda agua que trahe omne de sierra
 muy alta, e despues que es desçendida yuso al valle,
 conbiene por fuerça quel fagan [logar] por do subga tanto
 como desçendio; e se non ge lo fezieren, quebra el cano
 e tiende por toda la tierra. Pues segund esta deçendida
 del augua puedes entender la desçendida de Ihesu que
 fizo [a]l mundo e la subida que fizo del mundo a los
 çielos, ca la desçendida del çielo al mundo fue muy
 grande. E por eso dixo sant Joahn apostol, euangelista,
 en persona de Ihesu Christo: ninguno non sube al çielo
 sinon aquel que desçende del çielo. E quando el fue
 desçendido al valle, que es la vida carnal deste mundo,
 fue quebrantado el cano por medio, e este
 quebrantamiento [fue] el dia quel pusieron los judios en
 la cruz, que alli quebrantaron e tajaron la su vida por
 medio; e asi como se desparesçe el agua despues que es
 quebrantado el cano, asi se desparzio la su sangre

[ 117 ]
 por saluar todos los del mundo. E este cano
 fue adouado con el su rresuçitamiento quel fizo quando
 rreçuçito de muerte a uida; en guisa fue adouado el cano
 porque pudo tornar el augua aquela altura onde
 deçendiera, asi como lo vieron quantos y estudieron quel
 vieron subir al çielo a la diestra del su padre
 corporalmente en la carne que rrescibio de santa Maria
 su madre.

 Capitulo xviii Por que rrazon quiso nuestro sennor
 subir al çielo este cuerpo carnal que tomo en este
 mundo.
 Dixo el diçipulo: maestro, en este lugar te quiero
 demandar por que rrazon quiso el nuestro sennor subir al
 çielo el cuerpo carnal que tomo en este mundo.
 Rrespondio el maestro: dos rrazones son por que lo el
 fizo; agora te dire la primera. Non touo el por rrazon
 nin por derecho que tan santa carne e tan linpia como la
 suya era, que fincase en nuestro poder de los omnes
 terrenales mas de en quanto y auia fincado en aquel
 tienpo quel vio que era vien e conple. Ca sabida cosa es
 e çierta, segund la nuestra fe de los christianos, quel
 dia que morio santa Maria su madre, como quier que vna
 vegada el alma sallio del cuerpo, por aquello quel
 nuestro sennor non quiso que ninguno non fuese escusado,
 nin el mismo, nin su madre, nin otro ninguno, que vna
 vegada convenie [que ouiese] a moryr, desque el alma fue
 fuera del cuerpo e la soterraron los apostolos, tornose
 el alma al cuerpo, e fue en cuerpo e en alma para el
 parayso e al rreyno del su fijo o el le puso la corona
 por rreyna del çielo e de la tierra. Pues quando el
 nuestro sennor quiso fazer esto a su madre, santa Maria,
 en querer goardar e dar tamana honrra al su cuerpo que
 era omne carnal, e querer que subiese sobre los ordenes
 de las siellas e de los coros de los angeles, e esta
 honrra e este vien que le(s) el fizo fue por tres cosas:
 la primera por

[ 118 ]
 honrrar e por goardar aquel
 cuerpo en quel andido ençerrado nueue meses; la segunda
 porque non viniese a seer de fecho metido en su poder de
 los pecadores; la terçera por guardar e dar galardon a
 la vondat del su meresçimiento della. Pues el nuestro
 sennor quiso esto todo guardar e fazer en el cuerpo de
 su madre, para mientes quanto deuia goardar el suyo, e
 por aquella rrazon lo quiso sobir a aquel logar onde
 desçendiera a tomar este cuerpo e esta forma; e bien
 puedes tu veer que si el cuerpo de nuestro sennor fuese
 valdonado entre nuestras manos asi como otro cuerpo de
 otro santo, menos presçiado serie de [nos], mas de quanto
 es. E tal fue la su merçed del que nos quiso dexar
 rremenbrança desi en el para que se consagra por las
 santas palabras que se dizen sobre el altar a la misa;
 ca deste pan fallamos nos que dixo a los sus diçipulos
 el juebes de la çena: e este es el mio cuerpo que vos yo
 do del nuebo testmaento que ayades en rremenbrança de mi
 entre vos. E en otro logar dixo en vn euangelio: yo so
 pan e vino verdadero que del çielo desçendi e el que
 comier deste pan vibra en mi por sienpre, e yo en el.
 Pues tan pecadores somos los christianos que deuemos
 creer esta creençia que es la vertud por que abremos a
 seer saluos los que en ello creyeremos, que de aqui,
 alli, se nos oluida, veyendolo cada dia por nuestros
 ojos e non lo preçiamos como deuemos, que lo [non]
 onrramos como deuemos; e esto es por la natura mala quel
 omne ha en si, que toma de lo que vee cada día por sus
 ojos, que quando lo vee primero, tyenelo por cosa
 estrana e marauillosa, e despues que vsa vee[r]lo de cada
 dia, vn dia en pos otro, tienelo por cosa vsada de cada
 dia. E por eso fallamos vna palabra que dize la
 escriptura que fue dicha por la voca del rrey Salamon:
 preçio sum; quiere dezir: toda cosa que se faze para e
 non a menuda de cada dia, es presçiada. Pues por esta
 rrazon, mio fijo, quiso leuar nuestro sennor el su
 cuerpo consigo el dia que subio al çielo; ca dos vegadas
 nos quiso el prouar qual presçio le dariamos o le
 porniamos: la primera fue el quandol apreçiaron muy mala
 e le vendieron por treynta dineros de plata; la segunda,
 nos quiso dexar aquel pan vendito consagrado en
 rremenbrança de si, por nos prouar a cada vno que

[ 119 ]
 presçio le pornemos en crerle e en amarle,
 en fyar en el; des[i], ençima en amarle e en [temer]le, ca
 estas tres cosas que uos dixiemos, ante desta, se
 ençierra esta prostenera que es el temor. Ca la primera
 si te dixe en creer por el cre[n]çia, non puede seer vien
 rraygado si non hi ha temor, ca (en) el temor trahera el
 homen auer miedo, que es aquello por que puede ser saluo
 o perdido. Otrosi la [segunda] cosa es el amor, ca tan
 vien tane a los sennores terrenales como a Dios, ca todo
 grand sennor deue auer estas dos cosas en si: quel tem[an]
 e quel amen; ca estas cosas han de andar de so vno e [non
 val nada la vna sin la otra, e quando anbas estas cosas
 son de cosuno] el sennor es qual deue ser, e fazen los
 omnes lo que deuen fazer. La terçera cosa es fiuça, non
 la puede auer sin temor buena, que por aquello en que [ha]
 fiança, a de ser saluo o perdido, e por rrazon deste
 presçio quel quiso poner al su cuerpo porque se
 consagrase, segund que yo dixe, fallamos que dixo el
 nuestro sennor Ihesu Christo a santo Thoma apostol:
 veysteme e creystime en mi, vien aventurado es el que me
 nonbrare e en mi crera. Que agora, quiero que sepas aqui
 en este logar que mucho mas agradesçe Dios al omne en
 creer quel su cuerpo es aquel que consagra sobre el
 altar verdadero sin ninguna dubda, que si andiese por la
 tierra, e lo goardasen como lo goardaron los apostoles,
 que rrazon derecha y a por que es asi. La primera,
 porque quando omne cree lo quel mando que feziesemos por
 aqui, se cree el su poder quan mano es, que asi como ouo
 poder de nasçer de santa Maria, que asi ha poder de
 tornar que el pan que sea su cuerpo verdadero; e por
 esta postrimera creençia se entiende la primera, quel
 ouo poder de lo fazer todo. La segunda, mas verdadero
 amor es en conplir omne por los ojos el mandamiento quel
 nuestro sennor mando, que en ouedesçer lo que vee omne
 por los ojos e palpolo con las manos. E por esto deues
 tu entender e sauer por çierto que mas fazemos los omnes
 de agora que creemos en el cuerpo de Dios derechamiente
 que quando fazien los apostols quel goardauan e andauan 
 en pos el.


[ 120 ]
 
 Capitulo xix Por [que] quiso Dios que naçiese Eua de la
 costilla dAdam e non la fiso naçer de tierra.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixol: rruego te que
 me digas por que rrazon quiso Dios que nasçiese Eua de
 la costilla de Adam su marido e non la fizo nasçer de
 tierra como Adan su padre; ca tengo yo que vien lo
 podiera fazer si quisiera a como lo fizo a Adam, ca tan
 poderoso es el de fazer lo vno como lo al. Rrespondio el
 maestro e dixol: a este te rrespondre yo muy vien a
 ayna. Verdat es que Dios, que Dios crio a Eua de la
 costilla de Adan, e quando lo el fizo, no lo fizo el por
 mengua de poder, ca tan poderoso era el de fazer a ella
 como fue de fazer Adan syn tomar del ninguna cosa. Mas
 quiero que sepas aqui en este lugar vna cosa, que todas
 las cosas que Dios fizo, en todas cato el dos tienpos:
 el tienpo presente, que quiere dezir el tienpo de luego
 en que omne esta; e desi, el segundo, de adelante, en
 que a de acaesçer las cosas que han de venir. E catando
 el estos tienpos, quiso el fazer quatro generaciones,
 que fuesen departidas la vna de la otra generaciçion
 segund te agora dire. La primera fizo a Adam que non ouo
 padre nin madre, que en lugar de padre ouo a Dios quel
 formo e crio; e por madre ouo la tierra de que fue
 fecho, pues ya ves que esta primera generaçion fue sin
 padre e sin madre. La segunda fue Eua que quiso que
 nasçiese de Adan e non ouo madre sinon que obo Adan por
 padre de que fue fecha, pues vees que la segunda
 generaçion fue de padre e sin madre. La terçera
 generaçion es esta de que se poblo el mundo todo de los
 que fue[ron] e nasçen de padre e de madre. La quarta
 generaçion fue la de Ihesu Christo, fijo de Dios
 verdadero, que nasçio de santa Maria, que

[ 121 ]
 non obo otro
 padre ninguno sinon a si mismo, que era, e que es padre,
 e fijo, espiritu santo, que son tres personas e vn Dios
 que viue e rregna por sienpre jamas. Pues estas
 generaçiones que te agora dixe, quiero te departir la
 manera en como obro cada vna dellas. La primera, que fue
 de Adan, no seyendo el fecho de simiente de padre nin de
 madre; non sopo goardar el mandamiento de Dios e por eso
 nos metio en yerro e en pecado, ca naturral cosa es que
 todo omne que viene de simiente de padre o de madre
 natural, sienpre tira la voluntad de querer goardar
 aquella generaçion onde viene e la que a de venir del
 dende en adelante; e Adan [non se podia] sentir de
 generaçion onde viene, que non venia de ninguna, nin se
 podria sentir della, nin sauia lo que avia de venir
 della a seer; ca quiero que sepas aqui en este logar que
 Adam non se ajuntara con Eua sinon despues que fueron
 echados del parayso; e pues que ayuntamiento carnal auia
 fecho en ella, non podie goardar la generaçion que auia
 de venir, ca non sabia que era; e por esta rrazon non
 sopo goardar lo de primero nin lo de despues. Pues
 quiero te agora contar la segunda generaçion que fue
 Eua, que te yo dixe que sallio de la costilla de Adan su
 padre; quando acordo Adam, e desperto del suenno en que
 yazie, e la vio estar çerca si, llamola por nonbre,
 varona, porque fuera fecha ella de costilla de varon; e
 este nonbre le duro fasta que peco, porque fue ella
 liuiana e muelle en pecar en dos maneras: la primera en
 crer ayna lo quel consejo el diablo, la segunda en
 consejarlo [a] Adam su marido e su padre, e tan de coraçon
 ge lo fizo fazer porque ge lo consejo mucho de corazon;
 e despues que Adan ouo entendido el yerro que auia
 fecho, canbio el nonbre a Eua, ca el nonbre quel le
 sollia llamar, varona, por la rrazon que te yo dixe,
 llamola de alli adelante, muger, que quiere tanto dezir
 como cosa que es muelle e liuiana para pecar. E desto te
 dire semejança de la çera, ca la çera es vna cosa de las
 [mas] muelles que en todo el mundo ha; e por eso, qual
 figurra hy pusieredes, tal y saldra fecha. Vien asi fue
 Eua, ca ella era muelle para rreceuir lo que el diablo
 le aconsejaua; e asi como ella lo consentio, asi sallio
 luego la figura fecha en dar a entender [a] Adan su marido
 por las palabras e

[ 122 ]
 por el continente que
 aquello, que era su voluntad e que se fiziese; pues cosa
 tan muelle e tan liuiana era, non podia catar primero
 que era aquello que consejaua antes que lo consejase; e
 por esta rrazon non podia goardar a si nin a otre. Pues
 vamos agora a la terçera generaçion que es de aquellos
 de que se poblo el mundo todo, que nasçio de padre e de
 madre; e estos son fijos de Adam e del pecado de Adan
 viuen; e por ende, son mas dados a pecado e a voluntad
 de la carne que a voluntad e a santidat, saluo ende
 aquellos que la rrazon del alma e alunbramiento de la
 graçia de Dios vençe a las maldades deste mundo. La
 quarta generaçion es la de Ihesu Christo, fijo de la
 vien aventurada santa Maria su madre. E quiero te fablar
 luego en santa Maria, como guardo lo suyo en vna
 pregunta que fizo ella al angel quando traxo la
 mandaderia de nuestro sennor, en aquel logar do ella
 dixo a el: como puede seer esto que yo non conosco
 ningund varon. Pues ya vees en esta palabra en como se
 ella quiso goardar del mal preçio a si misma e a la casa
 del rrey [Dauid] donde ella venia; ca desto que ella dixo,
 dio a entender que [non consentia] a menos de auer ella
 rrazon derecha por do ella podiese seer aquello que el
 le dezia, syn error e sin mala entençion de si misma.
 Por eso tal como esta muger podrien llamar varona mas
 con derecho, que non a Eua, ca est[a] [lo] era en vondat, e
 en seso, e en cordura. E vien lo puedes veer en esta
 demanda que vos dixiemos que ella fizo al angel [quando
 dixo: quomodo fiet istud, quoniam virum non cognosco.
 Rrespondio el angel: spiritus sanctus supervenit in te
 et virtus altissimi obrumbrabit tibi]; que non como Eua
 quando el diablo le vino a dar aquel mal consejo, nol
 quiso demandar que era el vien o el mal quel ende podria
 venir. Por tal como esto dizen: [quien] pregunta non
 yerra. E veyendo el nuestro sennor la vondat que auia en
 esta muger, quiso la fazer su madre e nasçio della; e
 esta fue la quarta generaçion; e fue departida de las
 tres que vos ya diximos de Adan que fue la primera, e de
 Eua que fue (es) la [segunda], e de los omnes que venimos e
 poblamos en el mundo que es la terçera; e quanto yerro e
 quanto mal ouo en las otras tres, todo se cobro por esta
 quarta generaçion e la naçion del saluador.

[ 123 ]
 E
 este nonbre del saluador ouo el con muy grand derecho,
 ca saluonos e conpronos por la su sangre presçiosa que
 quiso que fuese esparçida por los nuestros pecados. E ca
 asi como el xafaris en que pisan las vuas se alinpia con
 el vino que dellas salle, asi se lauo todo el mundo por
 la sangre que sallio del cuerpo del nuestro sennor,
 Ihesu Christo. E esto quel fizo por nos, fizolo por tres
 cosas: la primera, non se fallando vien de lo que antes 
 fiziera; la segunda, dolliendose de lo que antes fiziera
 e criara, e non queriendo que viniese a perdiçion para
 sienpre; la terçera, por mostrar el su poder quan mano
 era, e la su misericordia. E a esto puedes dezir que fue
 grand misericordia como aquel en que nunca ouo manzilla
 nin pecado querer moryr por el nuestro pecado.

 Como puede entrar el alma en la criatura, estando
 dentro en el vientre de su madre.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas como puede el alma entrar en la criatura estando
 ençerrada en vientre de su madre, que semeja que dos
 cuerpos a de pasar ante que entre y: primero el de la
 madre en que yaze la criatura ençerrada, e despues el de
 la criatura en que ha de entrar. Rrespondio el maestro e
 dixo: tu me feziste sotil demanda e pues que sabor ende
 has, quiero te lo dezir. Sepas quel alma es muy sotil,
 ca es espiritu que vien asi como el angel, e por esta
 rrazon entra muy sotilmente alli do ha de entrar, e sale
 muy sotilment de aquel logar onde [conviene] a sallir, en
 guisa que ojos de vista de omne non lo pueden ver. E por
 esto ordeno Dios la natura que quando es conplida e es
 formada en el vientre de

[ 124 ]
 su madre, e para
 auer vida, esta carne, que de la naturra es fecha e
 formada, codyçia auer alma en si; e desque ella es
 aparejada para rresçeuirla, [cria la] Dios en ella; e el
 nuestro sennor que fizo e ordeno todas las cosas del
 mundo, quiso que cada vna viniese a su tienpo e a su
 sazon, e que se conpliese por obra, segund el
 ordenamiento e el mandamiento del. Quando vee el nuestro
 sennor que la vertud en la carne ha fecha su obra e que
 non finca al de fazer sinon aquello que [non] puede otre
 fazer sinon el mismo, [viene] a fazer su obra e faz alma 
 en aquella criatura. E como quier quel nuestro sennor
 dio grand poder en santa Maria su madre e a los otros
 santos que morieron e visquieron por la su santa fe,
 vien les dio poder que rresuçitasen [los muertos] e
 pudiesen rresuçitar; e esto en tal manera tornando
 aquella alma misma [al] cuerpo onde auie sallido, e otros
 miraglos muchos que fizo por ellos de diuersas naturas.
 Mas tres cosas fallamos quel tomo para si que non quiso
 dar a santa Maria su madre nin a otro santo ninguno: la
 primera, en fazer angeles; este poder nunca fue de otre
 sinon suyo, ca el los fizo todos en vna ora, tan vien
 los buenos como los malos, fueras que despues se
 estremaron a ser los vnos buenos e los otros malos; e
 desende aquel dia que los el fizo, fizolos el firmes e
 durables para sienpre, los buenos en su vondat e los
 malos en su maldad; e non fizo despues otro ninguno. La
 [segunda] cosa de las que dixe que tomo para si fue el
 fazer de las almas de los omnes, ca esto nunca lo pudo
 fazer otro ninguno sinon el mismo, vien asi como de los
 angeles, ca desta manera son en auer comienço e non auer
 fin; asi son espiritus sinon que los angeles son
 espiritus de entendimiento e las almas son espiritus de
 rrazon, ca mientra son las almas ençerradas en los
 cuerpos de los omnes, non son tan conplidas de
 entendimiento como lo son despues que son en la gloria
 de Dios en par de los angeles. La terçera cosa que tomo
 para [si] son cosas del fecho del ordenamiento del mundo,
 que non quiso que las otro sopiese sinon el; que las
 tiene goardadas en el su seno para el tienpo e a la
 sazon que las [ha] de mostrar por obra, vien como del dia
 del juyzio que lo tobo goardado para si, que non quiso
 que santo ningono que lo sopiese sinon el

[ 125 ]
 quando
 a de ser, nin en qual tienpo. Pues aquella segunda cosa
 destas tres que te dixe quel touo para si de fazer las
 almas, esto faze el cada dia e cada ora quel entiende
 que es menester; e asi como la criatura es criada en el
 vientre de su madre para auer vida, cria Dios en ella
 alma de dentro, de non nada segund la palabra que es
 escripta: in creando infundit et in infundendo creatur;
 que quiere dezir: en ayuntando el alma a la criatura, la
 cria, en criandola, la yuntan. E por ende, mio diçipulo,
 sepas que vn grant tienpo duro vna grad secta de heregia
 por el mundo la qual era esta: que creyan los omnes que
 saluo ende de primero, que Dios criara las primeras
 almas, que después non criara otra ningona, mas que
 aquellas que sallien de los cuerpos por muerte, de
 aquellas metie Dios despues en otros [biuos]; e esto non
 es asi, e quiero te dezir por que rrazon. Tu deues saber
 que las almas que vna vegada ya andudieron ençerradas en
 los cuerpos en que Dios las crio, andando ellas en
 aquellos cuerpos, las vnas fizieron buenas obras e
 otr[a]s, mal[a]s; pues por aquellas obras les da Dios en el
 otro mundo a los que vien fizieron, avran galardon de
 vien, e a los que mal fizieron, avran mal galardon. Pues
 para mientes que si vna [alma] que andido en cuerpo santo
 e bueno, que todo su tienpo despendio en serviçio de
 Dios en buenas obras, martirando sus carnes e
 despreçiandolas por tal de saluar su alma, pues tal alma 
 como esta quando viene a su finamiento a salir de la
 pasion de aquel cuerpo en que andaua, que la quiso Dios
 leuar para si por darle buen galardon en el otro mundo,
 si aquella alma fuese tornada despues a otro cuerpo, e
 aquel cuerpo fuese pecador e obrase malas obras, ya todo
 el vien que aquella alma auie fecho en el cuerpo
 primero, todo serie perdido. E otrosi, a lo contrario,
 si vna alma obrase mal en vn cuerpo [en] que andidiese en
 este mundo en tal del dar Dios galardon del su mal que
 ella meresçie en el otro mundo [e] la fuese Dios meter en
 vn cuerpo de vn omne santo, si esto fuese, luego la
 justiçia de Dios serie menguada; que la esperança de los
 buenos serie vana e non valdrie nada, e la maldat de los
 malos punarie sobre la vondat de los buenos e non avrie
 la maldat freno en si, e non y avrie juyzio de Dios; e
 quando el juyzio de

[ 126 ]
 Dios non y fuese, non
 serie el juez nin sennor nin poderoso sobre todas las
 cosas. E otrosi, para mientes a otra rrazon que te dire
 que las almas que vien obraron en los cuerpos
 santamente, tan [u]sados son en aquella vondat e en
 aquella santidat, que si en otros cuerpos las metiesen
 de nuebo, tornarlos y [a] en su voluntad, asi como lo
 fezieron los primeros; pues si ellas fuesen santas,
 todos los cuerpos serien santos con ellas; a esta guisa
 non avrie alma pecadora ninguna. E otrosi, las que
 fueron pecadoras e mal obraron en los primeros cuerpos
 [en] que andudieron, tan sueltas e tan vsadas son en sus
 pecados que todos los cuerpos otros que entrasen despues
 [dannarien], e los tornarien a las sus obras vien asi como
 lo fizieron los primeros; e avn peor, en esta manera non
 se saluarie ninguna alma. E otrosi, [si] las primeras
 almas, que fueron conplidas de entendimiento e otros
 Dios non criase sinon aquellas, non ouiera despues en el
 mundo ninguna alma que nesçia fuese; e si las primeras
 fuesen [nesçias] de entendimiento e despues otras non
 criase, todos los omnes del mundo fueron por vn ygual
 neçios, e non ouieran entendimiento ninguno. E asi por
 esta rrazon non avrie niguna alma en ningunt cuerpo
 galardon de rresçeuir de vien nin de mal, e el juyzio de
 Dios que a de venir non serie, nin avrie rrazon por que
 fuese; e las siellas que los malos angeles perdieron del
 çielo non serien cobradas por las santas almas.


[ 127 ]
 
 Capitulo xx e vno Onde a el diablo el saber de las
 cosas que an de uenir.
 Dixo el diçipulo a su maestro: tu me dixiste que las
 cosas que auien de venir, que la non podie otre sauer
 sinon Dios, pues muchas vegadas falla omne quel diablo
 sabe las cosas que han de venir e obra por ellas en
 darlas a sauer e a entender [a] aquellos que quiere meter
 en enganno; e de otros ay que sauen el tienpo e la sazon
 en que se allega su tienpo de muerte, o de periglo a que
 han de venir, e esta(n) les asechando para leuarlos
 aquella ora si pudiese(n) para dar con ellos en mal lugar.
 Pues por esta rrazon te rruego que me dixieses onde ha
 este poder el diablo. Rrespondio el maestro: yo te lo
 dire. Sepas quel diablo non ha poder nin sauer sinon
 Dios consyente en esto, consiente gelo Dios por la
 rrazon que te yo agora dire: lo primero, por prouar los
 omnes qual serie firme en su creençia o qual se mudarie
 della; lo segundo, por el vso antigo que es pasado
 desdel comienço del mundo aca; lo terçero, por amostrar 
 el su poder que tan grande es e tan bueno, e que pueda
 el dar dello a quien se el quisiere, ca asi como el
 angel es espiritu bueno del nuestro sennor para dar
 galardon de vien [a] aquellos que los meresçen, vien asi
 es el diablo, como quier que el malo espiritu es, para
 dar galardon [a] aquel que meresçe el mal. Por eso
 fallamos en la

[ 128 ]
 escriptura: reddere malum pro
 malo et bonum pro bono; que quiere dezir: rrendir mal
 por mal e vien por vien. E este rrendir se entiende por
 galardón que da Dios al omne, segund la obra quel faze,
 por sus angeles buenos o por malos; segund la obra que
 cada vno destos angeles que han a fazer, les da Dios
 sauer e poder en que puedan obrar aquello que puedan e
 an a fazer; e de aqui han ellos quanta sauiduria han, ca
 non han de suyo sinon tanta quanta el nuestro sennor les
 consiente que ayan. E agora, mio fijo, los pecadores de
 los omnes que esto non saben, cuydan que quanto el
 diablo dize e faze, que todo es con su sauiduria que ha(n)
 en si; e este cuydado es vano e sin rrecado, ca por
 rrazon te puedo yo prouar e mostrar que lo veas e lo
 entiendas, quel diablo non ha poder de sauer las grandes
 poridades que Dios tiene ascondidas en si, saluo estas
 menores quel consiente [que] sepa(n) porque non podria(n)
 obrar sin las non sopiese(n). E quiero te agora mostrar la
 rrazon por que non puede(n) las otras mayores auer. Luego
 lo primero, las cosas quel nuestro sennor ha de fazer
 non ha santo nin santa, nin angel que lo sepa, nin crio
 quien el aya de auer acuerdo sobre ello sinon consigo
 mismo; ca si el ouiese de tomar acuerdo e consejo de
 otre en las cosas que ouiese de fazer, luego serie
 menguado en si; e si en el ouiese mengua, luego non
 serie Dios conplido, que otro que avrie que fuese mas
 conplido e mas poderoso quel. E por esto quiso el todo
 el poder e el su sauer fuese en la su mano, e quel diese
 a cada vno, dello aquello quel touiese por vien.

 Capitulo xxii En que manera fue enbiado el espiritu
 sobre sanata Maria e sobre los apostoles.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas si quando el nuestro sennor envio el espiritu
 santo sobre santa Maria e sobre los apostoles, en que
 manera fue enbiado,

[ 129 ]
 ca tengo yo, que pues
 ellos ouieron aquella graçia de espiritu santo, que es
 vna de las tres partes que les el nuestro sennor envio
 que finco en ellos. E por eso te rruego que me digas sy
 esta persona de espiritu santo, que es vna de las tres,
 si finco en ellos o si se torno al padre onde vino.
 Rrespondio el maestro e dixo: verdad es quel espiritu
 santo, que desçendio sobre ellos. Estando sobre aquel
 logar do ellos estauan, echo de si rramos de fuegos en
 semejanças de lenguas de fuegos; e cada vno destos
 rramos entro en cada vno de aquellos apostoles que alli 
 eran porque todos ouiesen avondamiento, tan vien el vno
 como el otro. E de aquella ora adelante sopieron fablar
 todos los lenguages e desde alli entendieron lo quel
 nuestro sennor les auia dicho e lo que pasaron con el en
 este mundo, que antes non podien entenderlo nin
 conosçerlo por la çeguedat que tenien en los corazones.
 E aquel dia fueron alunbrados por la graçia de espiritu
 santo que desçendio sobre ellos los rrayos que desuso
 echo como fuego en semejança como lenguas; aquello entro
 en ellos, ca non la persona del espiritu santo. La
 persona del espiritu santo desçendio por la merçed que
 pedio por ellos el fijo, Ihesu Christo, con quien ellos
 andidieron e visquieron en este mundo, a quien querria
 dar el galardon, asi como gelo auia prometido; ca por
 eso les dixo que yua al padre onde viniera, para aguisar 
 los logares a que fuesen; e despues que gelo ouiese
 aguisado, que enuiarie(n) con quien morasen en su logar,
 el espiritu santo de la verdat, e aquel les amostraria 
 todas las cosas e les darie seso e fuerça para uiuir e
 morir por el alli; e les menester fuese porque ellos
 pudiesen mantener e leuar la nuestra ley de los
 christianos. Por ende, quiero que sepas que non entro en
 ellos la persona del espiritu santo, mas entraron y los
 dones e las sus graçias, ca estas dos cosas ha el
 espiritu santo en si entre todas las otras cosas, e
 dones, e graçias; e esto se amostro alli aquel dia por
 aquellas dos sennales que vos ya dixiemos de los rrayos
 e de las lenguas. E los dones se entienden por el
 entendimiento de los rrayos del fuego que deçendio sobre
 ellos, e tomaron de alli adelante dones de amor 
 verdadero con nuestro sennor, Ihesu Christo, [en] morir e
 [en] viuir por el en todo logar o menester

[ 130 ]
 fuese.
 Las graçias tomaron de las lenguas que eran grandes de
 espiritu santo, ca la lengua del omne es mienbro
 sennalado en que Dios pone graçia mas que en otro
 mienbro ninguno que en el cuerpo del omne sea; ca ella
 es dada para mostrar la graçia que ella rresçibe, e lo
 que rresçibe[n] los otros mienbros. E quiero te dezir en
 que manera: si los ojos del omne rresçiben graçia en
 veer, la lengua lo dize e lo amuestra a los otros que es
 aquello que ve e a visto; e otrosi el oyr, si el omne
 oye alguna cosa, la leungua departe que es aquello que
 ha oydo; e esto mismo contesçe del(o) oler, que si huele
 el omne alguna cosa que huele vien o mal, vien asi
 amuestra la lengua que es aquello que huele como lo al
 que ya dixiemos; e esto mismo contesçe en el gostar que
 es suyo propio de la lengua, que asi como lo gosta ella,
 faze fazer el continente si es dulçe o si es amargo, o
 demas, dize lo ella misma; e otrosi contesçe en el
 palpar que se faze con las manos e con los pies, que
 como quier que lo omne siente e lo palpa, la lengua lo
 dize e lo desparte despues que es aquello que [palpa]. E
 en esta guisa se demuestra e se departe los çinco
 sentido del omne con la lengua toda via con acordamiento 
 del seso del omne, ca sin esto non podria ella fazer
 ninguna cosa que de vien fuese. E por eso fallamos vna
 palabra que dixo el rrey Salamon: ex abundantia enim
 cordis os loquitur; e que quiere dezir: de la abondançia 
 del corazon, la voca del omne lo fabla. E esto que te
 dixe non se entiende por fablar de la voca, mas por el
 fablar de la lengua, ca la voca non podrie dezir ninguan
 cosa sinon por la lengua e porque la lengua amuestra
 quanto vien ha en los mienbros del cuerpo del omne,
 segund los çinco sentidos que te yo dixe: el ver que es
 el primero; e el oyr que es el segundo; e el oler que es
 el terçero; e el gostar que es el quarto; e el palpar
 que es el quinto. Porque quiso nuestro sennor que la su
 graçia fuese conplida en estos çinco sentidos, e por eso
 quiso enviarles esta graçia en semejança de lenguas,
 porque las lenguas se muestran estos çinco sentidos como desuso
 te dixe. E estos dones e estas graçias fue aquello que
 finco en [ellos], ca la parte del espiritu santo tornose
 al padre onde vino e desto ouieron ellos avondamiento 
 para sauerlo todo.

[ 131 ]
 E non creas tu que la
 persona del espiritu santo finco con ellos, antes,
 despues que ouo fecho la obra, tornose al padre onde
 vino; e todo era vn Dios, e por eso diz en el credo: in
 deu et ex patre fillio espiritu procedit; e quiere
 dezir: el que sale del padre e del fijo es el espiritu
 santo.

 [...que si tres personas son e vn Dios asi como tu
 dizes, como puede ende sallir la vna e depararse de las
 otras].
 Pregunto el diçipulo e dixo: que si tres personas son e
 vn Dios asi como tu dizes, como puede ende sallir la vna
 e depararse de las otras. Rrespondio el maestro: sepas
 que la persona del padre, que es la primera, nunca se
 parte de la persona del fijo, que es la segunda, que
 amas a dos son vna cosa, como nos los omnes nunca
 conosçieramos el padre sinon por el fijo. Otrosi, non
 conosçieramos el fijo sin el padre, ca padre non
 podieramos conosçer si non ouiese fijo, e fijo non
 podieramos conosçer syn padre; pues estas dos personas
 non puede omne poner estremança ninguna de la vna a la
 otra, ca toda es vna cosa. Pues el espiritu santo es en
 todo medio mandadero, e faze todas las cosas que son a
 fazer por Dios, e en la obra quel faze son y tres
 ayuntados: lo primero, el poder del padre; lo segundo,
 el querer del fijo; lo terçero, la obra del espiritu
 santo; e estas tres vertudes van ayuntadas. Vien deues
 tu entender que la mayor fuerça de las tres personas y
 son.


[ 132 ]
 
 Capitulo xxiii Por que fiso Dios el mundo, pues quiso
 que ouiese fin.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon quiso Dios fazer el mundo pue[s] que quiso que
 ouiese fin. Rrespondio el maestro e dixo: sepas que
 todas las cosas del mundo quiso que ouiesen [comienço e
 fin] Dios, saluo el mismo, que non ouo comienço nin avra
 fin; que ya te yo dixe que los angeles e las almas fizo
 las Dios que ouiesen comienço e non ouiesen fin, que
 pues el ordeno el mundo e todas las cosas que nasçiesen
 de su natura de la tierra, que todos ouiesen comienço e
 non ouiesen fin. [E esto ordeno el catando la
 desconoçençia del mundo que es en los omnes que biuen en
 el, que sabiendo que han comienço e fin non] se le
 quieren conosçer como deuen. Pues quanto mas lo farien
 si sopiesen que non auian de auer fin, que luego se
 ternien los omnes por tales como el nuestro sennor e
 dirien e farien quanto quisieren. Ca fallamos en la
 Vivria que desde Adan fasta Nohe, que fue la primera
 hedat de las generaçiones del mundo de los omnes, que
 por que entonçe viuian los omnes muchos annos,
 soltauanse a fazer quanto querian e non temien a Dios
 nin auian miedo nin verguença del; e todo esto fazien
 ellos atreuiendose en la muchedumbre de los [annos] que
 viuian. E por esta desconoçençia echo sobre ellos el
 dilubyo en que paresçieron todos saluo Nohe e toda su
 conpana que se metieron en la arca en que les Dios mando
 entrar, e alli escaparon. E desde aquel tienpo adelante
 fueron los omnes menguados [en] la vida que sollien auer,
 e fezieronse mas dolientes e mas flacos de conplesion [e
 menores] de cuerpos; e esto ha de yr fasta la fin del
 mundo. E vien lo puedes tu ver por los (n)onbres que agora
 son, quel que agora mas viue, que tiene por grant
 marauilla si llega a çien annos; e en otro tienpo
 sollien los omnes viuir seyçientos e ochoçientos annos,
 e dende ayuso como lo Dios ordenaua a cada vno que fuese
 su vida. Pues para mientes [que mala ventura es la]
 desconoçiençia que cahe en los omnes, que en el tienpo
 que los omnes mas visquieron e

[ 133 ]
 mas conplidos
 fueron de todo lo que agora non han, nunca mas
 desconosçientes fueron que agora son, seyendo mas
 menguados que ante eran; ca non meten mientes a otra
 cosa sinon a la vida que pasan de cada dia, e non
 quieren conosçer aquel sennor a cuyo poder han de venir.
 E desto te dare vn exienplo que pone vn nuestro sabio de
 como contesçe al omne de la vida deste mundo. Por figura
 que ende muestra, pone vn arbol a semejança deste mundo
 e ençima deste arbol esta vn omne comiendo fruta e
 veuiendo del vino a grand sabor de si. E esta a derredor 
 del joglares que tanen estrumentos de que toma plazer e
 alegria. E el estando en aquel viçio, estan rroyendo las
 rrayses de aquel arbol dos rratones; el vno es blanco e
 el otro es negro. E de la vna parte esta vna serpiente,
 la voca auierta esperandol quando caera, e le rresçibera
 en la garganta para tragarle. E de la otra parte esta
 vna animalia que llaman vnicornio que ha vn cuerno muy
 grande e muy derecho ençima de la cabeça; e esta
 esperandol con el para [espetarle] por el la ora quel caye
 de çima. Pues te he contado la figura, quiero te lo
 desponer en que semejança es. Sepas quel arbor es el
 curso de la vida deste mundo, e el omne que esta ençima
 comiendo e veuiendo, e aviendo alegria, es semejança del
 omne que es mançebo e atreuiendose en su sauer; e en su
 mançebia toma deleyte en las cosas del mundo e cuida que
 como las [ha] aquella ora, asi las abra toda via e cada
 ora que quisiere. El estando en este sauor, [estan] los
 dos rratones, que es el vno blanco e el otro negro [en]
 semejança de los dias e de las noches en que se pasa la
 vida deste mundo. E por eso fallamos que dixo Job,
 dolliendo e sentiendose de quanto era pecador contra
 nuestro sennor: parce mihi, nihil enim sunt dies mihi; e
 quiere dezir: perdona me, sennor, que nada son los mis
 dias. E en otro logar fallamos que dixo el rrey Salamon:
 asi como el agua corre [rrezia entre] las piedras, asi
 corren e pasan los mios dias que se non detienen vna
 ora. Pues esta ora aqui estan los rratones rroyendo el
 arbol fasta que cae; esta cayda es la vida deste mundo
 que viene a caer en la muerte; e en la ora que cae,
 pierde los sauores que ha pasados en este mundo, e asi
 como si nunca los ouiese visto de sus ojos.

[ 134 ]
 E
 la vestia quel a a la mano derecha para rresçebirle en
 el cuerno es el purgatorio, que [si] faze cosas por do
 deue yr a parayso, ante deue pasar por el purgatorio e
 sofrir y aquella pena e purgarse de todo mal que fizo en
 su vida. La vestia que esta de la otra parte a la mano
 siniestra es la sierpe que esta a semejança del
 infierno, que despues que cae el omne en la su garganta
 e ha pasado al cuerpo, non paresçe; asi el alma del omne
 despues que cae en el infierno non paresçe nin sale
 dende sinon del dia del juyzio que ha ende a salir por
 su mal. Pues, mio fijo, por esta rrazon que te he dicha
 fizo Dios el mundo e ordeno que ouiese comienço e fin,
 ca si el mundo non ouiese comienço nin fin, nunca Dios
 pudiera con el ante la soberuia e la desconosçençia que
 en el es arraygada, que avn con todo esto [que] y es,
 pues, quanto mas serie si non ouiese este ordenamiento
 que Dios le dio.

 Capitulo xxiiii Si puede Dios tomar en si plazer o
 pesar.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: maestro, agora
 te [rruego que me digas] si puede Dios tomar plazer en sy
 mismo o pesar. Rrespondio el maestro: buena demanda me
 feziste e quiero te rresponder a ella. Sepas que non
 fallamos nos que Dios ha plazer nin pesar en si, saluo
 por dos cosas: la primera, quel pesa mucho de todo omne
 que es su criatura que se de a malas

[ 135 ]
 obras
 para ençimar mal su tienpo; que alli tiene que lo ha
 perdido de todo, porque con derecho ha [de] dar su juyzio
 [por]que sea condepnado para sienpre en el fondon del
 infierno. E asi como el nuestro sennor toma desto grand
 pesar por el mal aventurado del omne que se pierda, asi
 ha mayor grant plazer quando se salua el alma del
 pecador. E por eso fallamos nos que dixo el en vn
 euangelio [que] mayor alegria han en los rreynos de los
 çielos los angeles de Dios quando se salua el alma de vn
 pecador que con çient justos; e quiero te dezir la
 rrazon por que es esto. El justo, tiene Dios que es suyo
 quanto mas el pecador tiene por cosa perdida; e natural
 rrazon es que quando el omne cobra lo que ha perdido,
 que toma y mayor plazer que de lo al que tiene en su
 poder; e lo que perdio, e desque lo fallo, cuentalo que
 se lo ouo de ganançia. La cosa de que toma plazer es del
 pan que se consagra sobre el altar e se torna cuerpo de
 Dios verdadero, que nos los christianos que somos non
 podemos a Dios fazer vna cosa quel tanto plega. La
 rrazon por que a este plazer [es] por lo que te yo agora
 dire: lo primero, porque mando el que aquelo adorasemos 
 e tomasemos en su logar, e aquela ora, que aquel
 cosagramiento, que se faze torna[r] a ser el mismo; lo
 segundo, que quanto omne mayor deuoçion e mayor vmildat
 [ha] de aquello [que consagra], tantol da ha entender que lo
 amuestra mas a el si lo pudiese omne veer visiblemente,
 asi como lo vieron los doze apostoles e los otros sus
 diçipulos que con el andudieron; que por esto fallamos
 que dixo el a aquellos que andauan con el e lo veyan:
 vien aventurados sodes vos que me veedes, ca muchos
 rreyes e prinçipes, e altos omnes desearan ver lo que
 vos veedes, e non lo podran veer. Ca despues desto dixo
 el [a] san Tomas, el apostol, porque non querie creer quel
 era Ihesu Christo, fijo de Dios verdadero, que
 rresuçitara de muerte a vida, a menos de veer las sus
 plagas, e meter los sus dedos por ellas; e despues que
 lo ouo fecho el asi como querie, dixo el nuestro sennor:
 Thomas, veystime e creyste en mi, vien aventurados seran
 los que me non vieren e en mi creyeren. E sepas por
 çierto que esta rrazon non la dixo el nuestro sennor por
 cosa del mundo atanto a san Tomas,

[ 136 ]
 como por
 nos que despues auiamos a venir, quel non podiamos veer
 tan vesiblemente como le aquellos vieron que con el
 andauan; e como quier que aquella graçia non podien
 auer, que non tuiesen que fincavan desanparados de la su
 merçed. E por esto nos d[e]xo el su cuerpo, que es
 consagrado sobre el altar, que todos aquellos quel
 viesemos, que fuesemos çiertos que verniamos a el mismo,
 ca aquel pan vendito tomo Ihesu Christo por figura e por
 sustançia de si mismo. Pues estas rrazones que te yo
 agora dixe es la cosa del mundo que mas plaze a Dios
 deste consagramiento, e oyr saluarse las almas de los
 omnes quel crio en el mundo; ca plazer rresçibe quando
 se faze como deue, e pesar quando se asi non faze. E mas
 otro plazer nin otro pesar non ha Dios en si, synon
 este, ca si plazer o pesar tomase en si por otra cosa,
 luego avrie mengua, e si mengua ouiese, non serie Dios
 conplido, ca luego avrie otro mayor que si; e de mayor
 en [mayor] yrie subiendo fasta que non podrie omne fallar
 cabo.

 Capitulo xxv Por que quiso nuestro sennor tomar figura
 de pan ante que de otra cosa.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo le: rruego te
 que me digas por que rrazon quiso el nuestro sennor
 tomar figura ante de pan que de otra cosa, ca tengo yo
 que tan vien podiera tomar de carne, o de fruto, o de
 yeruas, o de piedra, ca tan poderoso era de fazer lo vno
 como esto que fizo. Rrespondio el maestro e dixol: sepas
 que tu me as fecho grand demanda

[ 137 ]
 e muy
 sotil, e yo rresponderte he a ello lo mejor que sopiere.
 El grano de trigo de que se faze el pan, fallamos que ha
 natura e maneras de vertud en si qual non falla omne a
 otra cosa que sobre tierra sea. E quiero te dezir qual
 es: la primera, fallamos que de todas aquellas cosas que
 se goardan para senbrar, que si pasa aquel tienpo en que
 se deue senbrar, que se pierda e non val nada para otro
 anno. El grano de trigo a lo contrario desto, que quanto
 mas goardado, solo que [lo] pongan en donde non se dane,
 tan vien sera de senbrar a cabo de veynte o de treynta
 annos, como el primero dia que lo cuegen. E por eso
 fallamos que dixo el nuestro sennor en vn euangelio:
 nisi granum frumenti, cadens in terram mortum fuerit
 ipsum solum manet si autem mortum fuerit multum fructum
 afert; e quiere dezir si el grano [que] cahe sobre la
 tierra non fuere muerto en encubierto de la tierra, este
 finca sener[o], que non da fruto de si ninguno; e desi, si
 la metieren vien so la tierra en guisa que muera, el
 vmor del podrimiento de la tierra yaziendo so ella, este
 da mucho fruto de si. Esto es rrazon de natura que te yo
 agora dire. Sepas que despues quel grano yaze so la
 tierra, que a cada grano viene vn gusano, e es pequenno
 e es vermejo e andal catando a derredor fasta que llega
 a aquel pico mas agudo que es en el grano; e pone y la
 lengua e la voca, e comiençal a chuparle e amollentarle 
 fasta quel faze abrir por medio. Despues que es avierto,
 esta el cerca del grano, que se non parte del; e la
 vmidat de la tierra entra por el avertura del grano del
 trigo que es seco, e mete en el vmidad por que a de
 tornar a la vertud primera para seer verde e cresçer. E
 desi, echa de si aquella canna que nasçe, e asi como la
 canna va cresçiendo arriba, asi va el gusano dentro en
 ella fasta que la canna ha fecho su curso en cresçer, e
 viene a echar la espiga en que nasçen los granos; luego,
 aquella ora, salle el gusano de la canna e suve en la
 espiga; quantos rramos en la espiga ha, han a nasçer
 granos, e a cada vno pone su simiente. E asi como cresçe
 cada vno de aquellos granos [que] son en la espiga, asi se
 aviuan ellos a cresçer en la simiente de aquellos
 granos. E aquel gujano que es mayor padre de los otros,
 esta en medio de la espiga e mora y tanto fasta que vee
 que seca

[ 138 ]
 el espiga, e non puede y fallar
 vmidad en que se mantenga; e desi, desçende por la canna
 ayuso el e todos los otros que son de su generaçion, e
 meten se so la tierra por la rrays de la canna ayuso; e
 goaresçen so la tierra fasta otro tienpo que les
 contesçe esto mismo que te yo dixe. E la otra cosa de
 vertud que ha en si este grano de trigo: despues que es
 cogido, alinpian lo muchas vezes fasta que finca ello
 puro en su cabo; e desi, muellen lo e amasan lo, e todas
 estas proeuas le fazen. Desi, es cosa que por vn dia nin
 por dos tenerlo a y, o quantos quisieren, que nunca
 vienen a perdiçion nin a corronperse para auer mal sabor
 nin mal olor, si non gelo faze fazer alguna cosa mala
 [que se] allegue a el e en que este, de que aya por fuerça
 a tomar maldad. E todas estas cosas que yo dixe que ha
 de vien en este grano, todas las ha el nuestro sennor,
 asi como agora dire. La primera, que te yo dixe como se
 goarda el grano para senbrarse en aquel tienpo que omne
 quiere, solo que vien goardado fuese, asi se goardo el
 nuestro sennor desde el pecado antigo de Adam fasta que
 vino a saluar el mundo; que como quier que en aquel
 comedio de aquel tienpo que ouo desque peco Adan fasta
 la su naçençia se feziese (se) mucho mal de los omnes que
 veuian en el mundo, sienpre el touo el su ordenamiento
 firme, que non se mudo para ser senbrado en la virgen
 vien aventurada, santa Maria, su madre, que fue tierra,
 ca nasçio de llinage de tierra. E por eso fallamos que la
 llamo el rrey Salamon, hortus conclusus, que quiere
 dezir huerto çerrado; e este huerto puedes vien dezir que
 fue vien çerrado, que nunca y pudo entrar ninguna maldat
 del mundo. Asi como del grano, dize nuestro sennor en el
 euangelio que es muerto metido so la tierra, nasçe
 despues e da fruto de si. Asi yo tengo quel nuestro
 sennor fue ascondido e soterrado en el vientre de su
 madre, e quando nasçio, dio fruto; ca por aquel fruto
 conosçemos nos la santa trinidat que antes non podiamos
 conosçer, nin sabiemos que era. E otrosi, como te dixe
 del grano a que viene el gujano vermejo quando yaze so
 la tierra e lo abre e lo aviuienta, sepas que este
 gujano es a semejança del espiritu santo que aviuio la
 carne de Ihesu Christo que era muerto. E este
 abiuamiento fue dos vegadas: la primera, quando yazie en

[ 139 ]
 el vientre de su madre, entro el alma del
 espiritu de Dios en la carne e fue omne viuo, ca natural
 cosa es que toda carne que ha a nasçer, es muerta fasta
 que entra el alma en ella quel da vida; la segunda
 vegada fue quando yazie muerto en el sepulcro, que hera
 la diuinidat fuera de la vmanidat muerta o soterrada. El
 espiritu que las ayuntara primero en el vientre de su
 madre, santa Maria, fizo que tornase la diuinidat a la
 vmanidat e que rresuçitase de muerta a vida
 corporalmente como se ante era. Ca en lo que es el
 gujano vermejo, semeja el espiritu santo que apura e
 alinpia, ca el espiritu santo por la su diuinidat e por
 la su claridat, alinpio la carne de la vmanidat de Ihesu
 Christo; ca natura es del trigo que quanto [mas se]
 alinpia e lo apuran, tanto vale(n) mas para la vida del
 omne. Vien [asy] contesçio del nuestro sennor, Ihesu
 Christo, que quantos mas peligros e mas penas pasaron
 por el su cuerpo, cada vegada se amostro el mas que era
 fijo de Dios verdadero, que tomara carne terrenal por
 nos saluar. Asi como el pan [despues que] todo esto ha
 pasado por el, lo comen los omnes, asi da a nos rrays de
 ley porque visquiesemos en que creyesemos mientra que en
 este mundo durasemos; ca por aqui verniamos a ganar la
 su santa gloria de parayso. Ca por esto dixo el rrey
 Dauid profetizando deste santo consagramiento que se
 faze de pan e de vino: et vinum laetificat cor hominis,
 panis autem confirmat; que quiere dezir: el vino alegra 
 el corazon del omne e el pan confirma la vida del omne.
 Por eso fue fecho en la nuestra ley en semejança de
 sangre de Ihesu Christo el vino; e non fallamos que
 ninguna vianda que omne coma nin veua tan propia de la
 sangre como vino es; e por eso se alegra el corazon del
 omne con ello quando lo veue. Ca la vida e el alegria 
 del corazon es la sangre, e quando siente aquello que es
 de su natura e alegra se con ello, desi, aquella alegria 
 se confirma con el pan. E este pan es el pan del cuerpo
 de Dios, ca el acaba e da çima a la vida del omne [en
 este mundo e confirma lo del otro mundo para yr omne] a
 la santa gloria de parayso. E otrosi, como ya te dixe
 que en el pan non ha corronpimiento de sabor nin de
 olor, asi en el nuestro sennor non ouo corronpimiento
 nin manziella ninguna de mal en que ninguno pudiese
 trauar. E desto

[ 140 ]
 fallamos que quando estaua
 en la cruz, que estido el diablo asechando sy fallaria
 en el alguna manzilla de mal en que trauase, cuydando
 que non era Dios, mas que era otro omne terrenal. E por
 todas estas cosas que ya dixe que ha en el pan en que se
 estrema de todo lo al, e por esto quiso el nuestro
 sennor sennaladamente tomarlo para sy, e ponerlo entre
 si, e entre los omnes que somos en el mundo, por
 medianero. E por eso fallamos que dixo el en vn
 euangelio: yo so pan e vino que desçendi del çielo; e en
 otro logar dize: el pan que vos yo di, la mi carne es e
 quien tomare este pan e lo comiere, que es la mi carne,
 e veuiere la mi sangre, en mi fincara para sienpre, e yo
 en el. Pues estas son todas las rrazones por quel
 nuestro sennor quiso tomar este santo pan por su carne,
 e nos asi lo auemos ha creher. E esta es nuestra salud e
 nuestro vien para este mundo e en el otro para ganar la
 su santa gloria.

 Capitulo xxvi Por que parten el cuerpo de Dios en tres
 partes.
 Pregunto el diçipulo: rruego te que me digas, maestro,
 por que rrazon parten el cuerpo de Dios en tres partes e
 de las tres echan la vna en el callize e las dos fincan
 fuera, ca yo cuydaria que se fazia por la trinidad que
 son tres personas. Rrespondio el maestro: quiero te
 rresponder a esto que me demandas. Lo primero, que te
 diga sy se faze por la trinidad o por que rrazon, sepas
 que en cosas y a que se faze por la trinidad [e en cosas
 y a que non, e quiero te dezir en quales: non es por la
 trenidat] que la ostia que es encorporada, estrema la en
 tress partes, ca la rrazon de la trinidad es quando tres
 cosas son partidas la vna

[ 141 ]
 de la otra,
 traherlas a concordança de ayuntamiento que sea toda
 vna, asi como son tres personas e vn Dios; mas la rrazon
 por que se esto faze en el cuerpo de Dios consagrado, te
 quiero agora yo dezir. E el sacrefiçio que se faze en la
 misa, faze se por tres cosas: la primera, por dar
 graçias a Dios de las almas de los santos que son en
 parayso; la segunda, por los que son en las penas de
 purgatorio; la terçera, por los que viuen en el mundo, e
 por el tienpo que han menester para la vida deste mundo,
 que los mantenga Dios a su serviçio tanto quanto el
 touiere por vien. La primera parte, mio fijo, que se
 faze de aquella ostia, que es el cuerpo de Dios
 verdadero, faze se por los de parayso; e asy como las
 almas de parayso non han cuerpo carnal en que ayan
 sangre, asi aquella parte non la bueluen con la sangre
 que yaze en el callize. E esta rrazon misma es por los
 de purgatorio de la segunda parte que son asi las almas 
 como las de parayso, saluo que estan en pena. La tercera
 que echan en el callize [es] por los viuos, ca asi como
 los biuos son carnales de veso e de sangre que han en
 si, por esta rrazon ayuntan aquella parte que yaze en el
 callize e lo consume todo con so vno. E esta de los
 viuos se faze por dos rrazones: la vna es esta que te yo
 dixe que se faze por rrazon de los cuerpos de los omnes
 que viuen; la segunda, por el tenporal de omnes [en] que
 se mantiene[n], que es por el pan e el vino. E por eso
 ayuntan aquel pan vendito e con la sangre, que es el
 vino consagrado; este pan bendito e este vino que se
 bendize e se consagra, con ello se ençima la vida deste
 mundo e se gana la del otro que nunca ha fin. Desque te
 he contado la rrazon por que se esto faze, quiero te
 agora dezir en que [manera] torna a auer semejança de la
 trinidat, e estas tres partes que se fazen de la ostia,
 despues que son fechas. La primera, que te dixe que se
 fazia por loor de los santos de parayso, e esta es en
 semejança de la persona de Dios padre que es criador e
 fazedor, e galardonador de todos los vienes que son en
 parayso çelestial e en la tierra. La segunda parte que
 es por los de purgatorio, es por la persona del espiritu
 santo que es ayuntador de todo vien, ca el ayunto la
 diuinidat del padre con la vmanidat del fijo que nasçio
 de

[ 142 ]
 santa Maria su madre, omne biuo de veso e
 de carne. Pues este espiritu santo que sopo cuydar este
 esfiurço [da] graçia a las almas que yazen en el
 purgatorio para sallir de aquel logar, que se ayunten
 con los de parayso ante la presçençia del padre. La
 terçera parte que vueluen con la sangre del callize por
 los omnes biuos es por la persona del fijo que quiso
 seer omne carnal viuo para darnos carrera, que ouiesemos
 en este mundo como auiamos a viuir, porque despues
 viuiesemos en la su santa gloria. E este es el sennor
 que ha de venir en este mundo el dia del juyzio en
 aquella carne misma que tomo de su madre, a judgar
 muertos e viuos, todos los del mundo para sienpre jamas;
 e el su juyzio nunca abra fin. E asi como estas partes
 se departen la vna de la otra, e se ayunta en la voca
 del clerigo quando las consume, asi son las tres personas
 ayuntadas en vn Dios todas; e va todo aquel sacrefiçio
 ayuntado ante la presençia de nuestro sennor Dios. E por
 eso dixo el rrey Dauid profetizando: elevatio manuum
 mearum sacrificium vespertinum; que quiere dezir:
 leuantamiento de las mis manos el sacrefiçio de las
 visperas ante la presençia de nuestro sennor. E la
 rrazon por que el dixo, de las visperas, es esta que te
 yo agora dire. Las viesperas son las prostimeras oras
 del dia, saluo ende las conpletas en que se acavan todas
 las oras; e el sacrefiçio que se faze a la misa es mas
 cosa propia del nuestro sennor, e mas sennalada que otra
 ninguna; ca en las otras oras son orones buenas en que
 rruegan a Dios, mas la sacra de la misa en que se
 consagra el cuerpo de Dios es mas cosa sennalada en [ser]
 mas llegada al nuestro sennor que todo lo al; ca asi
 esta el vegiblemente en carne, Ihesu Christo, Dios biuo,
 fijo de santa Maria; e este es comienço, e medio, e çima
 de todas las oras otras. Asi [se] dan a entender estas
 palabras que dixo el rrey Dauid por el santo sacrefiçio
 quando el clerigo alça las manos con el cuerpo de Dios
 en la misa, alçandol contra suso.


[ 143 ]
 
 Por que rrazon alça el clerigo el Corpo Christi.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, quiero saber por
 que rrazon alça el clerigo el cuerpo de Dios en la misa
 con las manos contra suso, e desi, torna le sobre el
 altar donde lo tomo primero. Rrespondio el maestro: yo
 te lo dire. Sepas que esto faze por lo que te dire yo.
 Cuando el nuestro sennor estaua en el juebes de la çena
 comiendo con los sus diçipulos, tomo el pan en la vna
 mano e vendixol, e dio gracias a su padre, e dixo: este
 es mi cuerpo que yo do por vos en rremision de vuestros
 pecados. Desi, partio lo, e diogelo a comer por que
 fuesen firmes en el su amor; e desi, tomo el callize,
 lleno de vino, e dixo que aquella era la su sangre que
 se auia a esparzer en rremision de los pecados del
 mundo. E quando el esto dixo, menbrose de tres cosas: lo
 primero, de como tomara carne por nos e quan mano
 avaxamiento tomara con si para fazer esto; la segunda,
 en como auia a moryr e se le yua allegando la ora en que
 se auia a conplir la su muerte; la terçera, en como auia
 despues a rresuçitar e subir al çielo. E ellos fincarien
 seneros fasta que los el llamase para el rreyno del su
 padre; e por esto los dexaba aquello en medio con que
 tomasen esfuerço fasta que ellos fuesen confirmados en
 el su amor por el espiritu santo que les el auia de
 enviar. E por esta rrazon que te yo digo, quando viene
 el clerigo ha alçar el cuerpo del nuestro sennor Dios,
 dize aquellas palabras que te yo dixe, que dixiera el
 nuestro sennor a los doze apostoles, que aquel era el su
 cuerpo; e desque las ha dichas, alça [lo] contra çima, e
 el altar es semejança de quando subio al çielo en
 aquella carne misma que tomo de su madre, santa Maria,
 en cuya figura se tornaba aquel pan consagrado que se
 alli faze en su nonbre. E desque el clerigo lo ha
 alçado, torna lo a aquel logar onde lo tomo, e esto faze
 por rrazon que Ihesu Christo tomo muerte e pasión por
 nos. Despues que rresuçito, e subio al çielo
 corporalmente a vista de todos los que estauan; que asi
 como aquel dia lo uieron salir, asi ha de venir el dia
 del juyzio en aquella carne a judgar el mundo. E por eso
 fallamos

[ 144 ]
 que dixo en el euangelio: nemo
 ascendit in caelum, nisi qui descendit de caelo; e
 quiere dezir: ningund omne non sube al çielo sinon aquel
 que desçendio del çielo. E fallamos otrosi en la ystoria
 de los apostoles e nazerenos que aquel dia quel subio al
 çielo, andaua[n] los angeles en guisa de mançebos vestidos
 de blanco, e dize[n] a grandes vozes, que los oyen todos:
 viri Galilaei, quid statis aspicientes en caelum, hic
 Jesus qui assumptus est a vobis in caelum sic veniet
 quemadmodum vidistis euntum in caelum. E quiere dezir:
 varones de Gallilea, por que vos marauillades e estades
 catando contra el çielo; este Ihesu Christo que vos
 veedes que dentre vos es tomado e leuado al çielo, asi
 verna judgarvos aquel dia que es puesto e a de seer. E
 por esta rrazon, mio fijo, alça el preste el cuerpo de
 Dios en la misa e lo avaxa despues que lo ha alçado, en
 semejança como subio e como ha despues a venir.

 Capitulo xxvii Como el diçipulo preguntaua al maestro
 si querria que le preguntase mas.
 Dixo el diçipulo: maestro, rruego te que non te pese nin
 tomes enojo de las preguntas que te fago, ca sabe Dios
 aquel entençion que lo yo fago, que es por dos cosas: la
 primera, por veer e conosçer el [gran] seso e bueno que
 Dios te quiso dar, tan vien en letras como en seso
 natural; e las dos cosas, porque querria aprender de ty
 porque llegase a grant lugar e bueno, e fuese digno [para
 ser llamado maestro]. Agora, si te pluguiere que yo te
 demande mas destas cosas que me a mi semeja de que te he
 a fazer demanda, demandartelo he; e si te pluguiere que
 calle, di que non fable mas en esta rrazon [e] callerme
 he. Mio fijo, dixo el maestro, dizes lo tu muy vien e yo
 agradeçertelo he mucho, ca la buena voluntad que as: lo
 primero en seerme mandado, lo segundo, porque as sabor
 de valer mas; e por ende,

[ 145 ]
 te rruego que me
 demandes todo aquello que tu quisieres, que a todo te
 rrespondre lo mejor que yo sopiere, segund naturas, e
 alli o fuere menester para ello; otrosi, segund
 thologia, alli o conviene fablar en ella, ca maneras es
 del maestro que segund la obra que faze, que y a de tal
 ferramienta para labrarla. E por esto, destas dos
 ferramientas con que yo he de labrar, que son naturas e
 thologia, e ayudarme e yo de cada vna dellas en su
 manera, e en su logar, que con ayudarme yo de cada
 vna dellas en su manera, e en su logar, que con
 ayuda de Dios, que deuo
 dezir primero, de todo lo al, darte he yo rrecabdo a
 todo aquello que me tu demandares. E agora, faz qual
 demanda quisierdes, e rresponder te [he] yo a ella.

 Capitulo [...] Por que rrazon llamara Dios a las almas 
 del ynfierno al juyzio.
 Pregunto el diçipulo: pues rruego te, maestro, que me
 digas por que rrazon llamara Dios al juyzio las almas 
 que estan en parayso, e otrosi las que estan en el
 infierno; e cada vna destas [estan] ya judgadas e
 rresçiben galardon de lo que fizieron en este mundo; e
 en este juyzio cayeron por dos cosas: la primera, por
 las obras que fizieron en quanto fueron en su poder de
 entender vien o mal; la segunda, porque lo judgo Dios
 segund lo que obraron. Pues si ellos son ya judgados e
 esta cada vna en su logar do deue estar, por que las
 llamara a juyzio otra vegada. Rrespondio el maestro: yo
 te lo dire. Sepas quel juyzio e la justiçia que Dios
 faze en el omne en el tienpo de agora, faze se en el
 alma, ca non en la carne; mas de aquel dia adelante,
 fazerse ha en todo el alma e en el cuerpo, ca alli se
 confirma el vien e el mal que cada vno deue auer para
 sienpre iamas. E la rrazon

[ 146 ]
 por que esto
 nuestro sennor fizo, esto te dire yo agora. Natural
 cosa es que toda cosa que ha omne venga de vien o de
 mal, mas [lo] siente en el cuerpo que en el alma, e quiero
 te dezir por que. El alma es espiritu muy sotil que crio
 Dios de non nada e non ha forma nin figura en si
 ninguna, mas el cuerpo es conpuesto de quatro elementos
 e entre los otros vienes que Dios puso en el, diol çinco
 sentidos con que se mantouiesen en el cuerpo. El primero
 es el veer e este ha el omne para veer las cosas e
 saberlas departir las vnas de las otras, segund que es
 cada vna; asi como departe por visto lo blanco de lo
 negro, que asi sepa departir el vien del mal. E esta es
 la rrazon por que Dios condepna el alma del omne e non
 otra de otra criatura ninguna, porque el omne entiende
 el vien e el mal, e dexa el vien e obra del mal; ca si lo
 non entendiese [e] lo non conosçiese, non le pornia Dios
 culpa ninguna mas que lo pone a las almas 
 de las aves e de las vestias. Ca fallamos nos de las
 almas de las aues e
 de las vestias, que asi como muere el cuerpo saliendol
 el alma del, luego muere el alma, ca se torna en nada;
 mas el del omne, como quier quel cuerpo muere, nunca
 ella muere nin se desfaze, e esto es por dos cosas que
 Dios le dio que ella ha en si: la primera es el
 entendimiento; la segunda es rrazon. E por eso la llama
 la escriptura alma de rrazon e alma de entendimiento; e
 a las otras almas llama almas de vida, ca viuiendo, faze
 veuir el cuerpo en que esta. Pues, tornate agora a la
 rrazon de los çinco sentidos, que yo te dixe quel
 primero es el veer; [el] segund[o] es el oyr; el terçero es
 el oler; el quarto es el gostar; e el quinto es el
 palpar. E agora, destos çinco sentidos que son, los tres
 se judgan por el meollo de la cabeça del omne; e el
 quarto se judga por el meollo e por el corazon; e el
 quinto se judga por el corazon senero; e quiero te
 departir en que manera. El primero que es veer, vee el
 omne la cosa muy a lexos e desque la ha vista, esta en
 duda en saber çertedunbre que es aquello que vee; e
 estando en aquesta dubda, da el meollo de la cabeça su
 juyzio en guisa que da çertedunbre [a] aquello que ha
 visto; e esto se judga con la meatad del meollo [que ha
 contra delante de la fruente]. E el

[ 147 ]
 segundo
 es el oyr e la oreja por que (o) omne oye es fecha como
 aquel forado en que anda el fuso del lagar; e asi como
 entra por el la voz que omne oye, sube al meollo a la
 parte que es contra el colodrillo en que rretiene omne
 todas las cosas que oye; e alli se judga[n] todas las
 cosas que omne oye; e asi como es judgado, es alli 
 rretenido para menbrarse dello alli do lo menester
 ouier; pues para mientes otrosi en este segundo sentido
 que es del meollo. E agora veamos el terçero que es el
 oler; e esto se faze por las narizes, que asi como omne
 huele, sube el vafo de la olor por los forados de las
 narizes adelante contra la fruente; e luego aquel meollo
 lo siente, da juyzio que es aquello que huele, si es
 bueno o malo en el oler vien o mal; e segund [aquello que
 es], toma pagamiento o despagamiento dello; pues aqui
 puedes veer que estos tres sentidos son propios del
 meollo. Pues vayamos agora al quarto que es el gostar,
 que es del meollo [e] del corazon; e quiero te dezir las
 vertudes que ha del vno e las que ha del otro. E la
 lengua ha en si quatro cuerdas que son fechas como
 rrayzes, e son neruios, mas non de natura de neruios
 secos, mas son tales como estos nieruos que tiene omne
 en el pescuezo por do corren los espiritus de que se
 mantiene la lengua en su vmidat; e destas quatro cuerdas
 que te dixe de que esta trauada la lengua, suben las dos
 al meollo, e las otras dos van al corazon. Pues por
 estas dos que van al meollo, desçende a la leungua el
 vien que te yo agora dire: lo primero, las cosas que son
 pasadas que rretiene el meollo en si, da vertud a la
 lengua que las diga e que las muestre por el, e esto
 faze ella con la vertud de la ayuda quel da el meollo
 por que lo faga; la otra cosa, aquello que ella gosta,
 el meollo lo judga en pagarse o en despagarse dello.
 Pues quiero te agora contar [la] quarta, lo que viene del
 corazon, e el corazon la da mouimiento para mouerse a
 fablar e dale esfuerço con que diga aquello que a de
 fazer e dezir. Eso fallamos que dixo el rrey Salamon: ex
 abundantia enim cordis os loquitur; que quiere dezir: del
 avondamiento del corazon, fabla la voca. E como quier
 quel dixiese la voca, non se entiende por los labros, ca
 non han poder de fablar sinon por la lengua que esta
 dentro, ca sin

[ 148 ]
 la lengua, non ha poder ellos
 ninguna en dezir ninguna cosa; pues en esto puedes [veer]
 que este quarto sentido es el gostar que se faze con la
 lengua que es del meollo e del corazon, por la rrazon
 que te ya dixi. Pues veamos el quinto sentido agora, que
 es el palpar; esto se faze con las manos e con los pies;
 e [de] todos estos çinco sentidos, non fallamos que
 ninguno sea tan mintroso como este, e la rrazon por que
 es asi, te lo dire yo agora. Faz vna pellota de çera muy
 pequenna e ponla en la palma; desi, toma estos dos dedos
 que estan çerca del polgar, e ponlos el vno sobre el
 otro, e trahelos sobre aquella pellota de çera, e
 semejarte ha que son dos pellotas. E en cada cosa que
 omne tane con el pie e con la mano, si ante non sabe que
 es, esta en duda muy grand pieça, que de ante a de taner
 en ella dos vezes o tres para seer ende çierto. E la
 rrazon por que omne cahe mas tarde para ser ende çierto
 en este sentido, te quiero yo agora dezir. Todos los
 otros sentidos han forados que suben al meollo por do se
 judgan, ca todos son de la garganta arriba; e este es
 alongado de como se faze con los pies e con las manos; e
 con la vertud de la çertedunbre del juyzio, a lo de
 tener muy de a lexos como cosa que ha de venir del
 meollo porque se judga al corazon, al pie, o a la mano
 con que omne palpa aquello que tane. E estos çinco
 sentidos que te he agora contado que ha en el omne, puso
 Dios en la persona del omne dos medianeros porque se
 guiasen cada vno dellos: e el primero es el seso, e el
 segundo el entendimiento; e estos dos ygualadores son
 trauados, que te yo agora dixe, con los çinco sentidos
 por vna cadena que puso Dios en el alma del omne. E esta
 es la rrazon que es la meior cosa que en el cuerpo del
 omne ha, ca en la rrazon ay dos vertudes: la primera es
 para mostrar lo que omne quiere por [que] viua [por] rrazon
 e derecha; e por esta rrazon derecha de que te yo fable,
 conosçe omne a Dios primero; desi, conosçe a si mismo, e
 [a] todas las otras cosas que por el mundo son, cada vna
 qual es e quanto vale. E quando el mal apreso del omne
 viene a pecar, luego se faze por yerro que toma en si
 destos çinco sentidos en la guisa que te yo agora dire.
 Luego, lo primero, el veer toma enganno en lo que vee,
 asi como

[ 149 ]
 si fuese çiego, e mete en çeguedat
 el entendimiento de los ojos del alma, e otrosi el oyr.
 Oye omne rrazon fermosa e conpuesta e non es verdadera,
 e asi finca omne engannado della como si fuese la mas
 verdadera cosa del mundo, que asi ha de creer la vna
 como la otra. E como te he contado deste sentido, asi
 peca omne en todos los otros fasta que viene a pecar e
 errar en el seso, e con el entendimiento, e con la
 rrazon; e finca en el pecado que fizo como el çiego que
 cahe en el foyo non puede salir sinon ay quien le tome a
 la mano e lo saca dende. E este tomar por la mano es la
 peritençia verdadera del nuestro sennor que saca al
 pecador del pecado malo en que yazie. Por ende, estos
 çinco sentidos que son en el cuerpo del omne, e el omne
 yerra con ellos como te ya dixe, e demas con el seso, e
 con el entendimiento, e con la rrazon. E por esto ordeno
 Dios, nuestro sennor, de llamar todos los omnes del
 mundo a juyzio, e que todos vayan y en cuerpo e en alma 
 vien asi como quando pecaron en aquella carne misma en
 que cada vno (viuio) visco en este mundo. E los vnos yran
 en cuerpo e en alma a parayso, e los otros a infierrno;
 mas non cuydes tu que vayan a parayso las almas que son
 agora en el infierno, nin las que son en parayso, que
 vayan a ynfierno, ca aquel juyzio que las almas han
 agora, eso mismo avran aquel dia, saluo que lo avran en
 cuerpos e en almas. E esta es la rrazon por quel nuestro
 sennor llamara al juyzio a todos los que fueron e an de
 ser, porque el vien [que] ouieron, que lo ayan
 conplidamente en cuerpo e en alma, e el mal, otrosi. Por
 eso dixo sant Agostyn en vn libro que es llamado,
 Çibitas Dey, e dice [que] fasta el dia del juyzio, non es
 conplido el parayso como ha de seer despues, por rrazon que
 las [almas] que y estan, como quier que agora ayan
 conplimiento de todo vien e de gloria, por eso han agora
 vna mengua en si; e es esta en que cobdiçian de seer [tornadas] a
 los cuerpos onde sallieron. E esta cobdiçia non la han ellos
 porque quisieron mas la vida deste mundo que la gloria
 de parayso, mas han lo porque querrien que los cuerpos,
 que les fueron mandados e ovedientes, e que se vençieron
 de los sus sabores por las vondades de las almas, fuesen
 con ellas ayuntados de so vno en la gloria de parayso,
 asi como lo han de seer

[ 150 ]
 del dia del juyzio
 en adelante, las almas de so vno con los sus cuerpos
 glorificados. E de aquella ora en adelante, sera el
 parayso conplido e avondado e conplido del todo; e
 otrosi, de aquel dia en adelante, a semejança desto,
 seran asi los cuerpos e las almas ayuntadas de so vno
 con los sus cuerpos en el infierno, lo que agora non son
 sinon en las almas; e de alli adelante, sera el vien del
 galardon en las almas e en los cuerpos; eso mismo el
 galardon del mal.

 Capitulo xxviiii Si ay alguna alimalia que aya
 tan cumplidamente los çinco sentidos como los a el
 homne.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas si destos çinco sentidos que me tu fableste que
 son en el cuerpo del omne, si ay alguna animalia que sea
 biua sobre tierra que los aya todos çinco como los ha el
 omne o algunos dellos tan conplidamente, o mas quel
 omne. Rrespondio el maestro e dixo: sepas que estos
 çinco sentidos que te ya dixe, non fallamos criatura
 ninguna so el çielo [en que] todos sean conplidos, que se
 non mengue el vno por el otro, e que cada vno ayan su
 vertud sinon omne, en que los puso Dios todos çinco. Mas
 vien fallamos otras animalias que son por el mundo que
 han alguno destos çinco sentidos en su cabo, que le han
 mas conplidamente quel omne, e quiero te dezir quales
 son e por que rrazon la han en si. Luego lo primero,
 fallamos nos quel aguila ha conplidamente el veer [mas]
 que otra abe, ca vee por el rrayo del sol

[ 151 ]
 arriba,
 lo que non fallamos de otra cosa que lo faga; e sin
 esto, vee muy lexos ademas; e por esto buela ella muy
 alto por veer so sy cosa que se le leuante. E esto lo ha
 el aguila por la fechura de los ojos que fallamos que
 los ha muy altos en la caveça, llegados contra el tiesto
 de çima; e si metieres mientes a los omnes e a las otras
 animalias, fallaras que ay muy gran deparamiento en los
 ojos e que se descargan alli los vmores, en guisa que ha
 de caher a pesamiento sobre los ojos e se enbarga la
 vista. Mas el aguila non
 ha lugar que esto se le faga, e otrosi fallaras del aguila 
 que ha el ojo pequenno e luengo [e]
 ha la pestanna pequenna e muy sotil, en guisa quel non
 enbarga la vista del ojo. E por estas rrazones, fallamos
 quel aguila ha muy conplidamente el sentido que es el
 veer. E como te digo esto del aguila, fallamos quel
 vasilisco mata los omnes [con la vista de los ojos; esto
 es por rrazon de los rrayos que salen] de la vista que
 son muy agudos e muy enpoçonados, que asi como fiere en
 aquel logar o se finca, asi lo hinchan de poçonia e lo
 matan. E asi como el aguila que ha el sentido del veer
 muy conplidamente, asi fallamos de vna animalia que
 llaman linço, que estando tras de vna pared, vera lo que
 faze de la otra parte. Dize vn sauio, que dixieron
 Voeçio, que tan grand fuerça ha esta animalia en el
 veer, que toda cosa que aya en si poros, que trespasa
 ella con su vista de la otra parte. E otrosi fallamos
 del puerco que oye mejor e mas lexos que otra animala
 ninguna; e quiero te dezir la rrazon por que es.
 Fallamos del puerco que como quier quel aya muy luengo
 veso de la cabeça, quel meollo, que lo tiene apegado al
 casco de çima de la cabeça; e ha las orejas muy grandes
 en seer muy abiertas, e non le cuelga sobre ellas
 ningunas cosas quel enbarguen el oyr; e ha los forados
 de las orejas muy auiertos e muy desenbargados mas que
 otra ninguna animalia, en guisa que qual quier cosa que
 se mesca, por lexos que sea, luego la oye e punna en se
 guarir e en goardar contra otra parte de alli onde oye
 el rruydo. Ca non es el su oyr para estremar que es lo
 que [o]yo, [ca non es el su oyr saluo por fuy e yrse de
 aquello que oye], ca esto es lo que ha menester, e non
 mas. Que como quier que todo puerco ha este sentido

[ 152 ]
 mas que otra animalia ninguna,
 sennaladamente lo ha mas el jauallin quel otro que es
 criado en casa, e la rrazon por que es, te dire agora.
 El puerco que es criado en casa es tan vsado a las vozes
 que oye cada dia, tan vien como esta en la casa o quando
 yaze en la calle por o pasan todos, que aquel vso quel
 toman fazel perder el sentido del oyr, que lo non ha tan
 conplido como el puerco montes. Pues vayamos agora [a]l
 terçero sentido que es el oler. Sepas que la cosa del
 mundo que nos fallamos que mas conplidamente ha este
 sentido es el butre; este es prouado por lo que te agora
 dire. Sera el butre en vn monte muy alto e ollera vn dia
 de andadura, o dos, o tres vestias muertas, o omnes
 muertos que yagan en alguna tierra, que veas que se acaesçe vegadas que pierden en vatallas o en lides
 muchas vestias e muchos omnes; e a la ora quel es ende,
 viene el oler, luego se van para alla derechamente a
 comer de aquella carne de que ellos se gouiernan. E
 destos butres, fallamos segund natura que quando fallan
 aquella carne de que comen, porque aquella su vida non
 les pueda fallir cada dia asi como les es menester, come
 vn dia para çinco o para seys dias, ca en [tal] guisa lo
 sabe conpasar en el papo despues que lo ha comido, quel
 a de avondar para aquel tienpo que te ya dixi. E otrosi
 es fallado destos butres, que de quando non pueden auer
 ninguna cosa que coman e les aquexa mucho la fanbre,
 leuantarse ha de aquel logar do esta asentado e andara
 follando e rrodeando en el ayre, e abrira la garganta en
 guisa que incha el papo de viento como si estouiese
 çebado de carne; e desque lo ouiere fecho, çerrara el
 pico porquel non salga aquel viento fuera de si. E
 despues, con enojo que toma de si mismo de aquel viento
 que trahe en el papo, pierde la sabor que ha de comer, e
 alça se tanto fasta que [mala] uez lo pueden ver omne del
 ojo. E andando muy alto, catara todas las tierras que
 sean so si, e sienpre andaran las ventanas del pico
 contra aquella parte onde viene el viento; en la olor
 quel ende viniere, entendra si es açerca o si es aluene,
 e esto faze el por lo que te yo agora dire. E si
 entiende que [es] çerca de aquella altura en que anda,
 endresçara luego para alla; e otrosi, si entiende que es
 mas a lexos, puja en subir

[ 153 ]
 mas e en tomar
 mayor altura; e desi endreça a aquel logar onde ha a yr;
 e en desçendiendo, cuelga se aquel viento que trae en el
 papo contra el pico, e echa lo fuera de sy, que quando
 alli llega, es ya desenbargado de aquel viento que trae
 consigo. E por esta natura que ha el butre en si, en
 auer este terçio sentido que es el oler, que es tan
 conplidamente como lo hel a, es mandado segund natura
 que quando acaesçe que algunt omne, acaesçe que viene a
 perder este sentido que non puede oler ninguna cosa, que
 tome aquella piedra que fallan al butre en la caveça
 quandol matan, e le echan en vn vaso de augua, o de vino
 auguado, e lo dexan y yazer vn dia e vna noche, en guisa
 quel algua o el vino en que yaze, que tome vertud
 de aquella piedra. E desi, fagan le veuer dello aquello 
 que podiere, e de lo al, que fincare en el vaso, fagan
 le sorber dello por las narizes. E crea por çierto que
 vsando esto ocho dias, que se le tornara su virtut en el
 oler asi como antes ollie. E esta virtud del oler que te
 dixe que ha el butre, fallamos que la ha el ximio, como
 quier que non [lo] ha tan conplidamente como el butre, que
 todas las cosas que dan al ximio a comer, todas las pone
 ante [a] las narizes que las mete en la voca, ca en
 olliendo aquello que a de comer, entiende si le a de
 saber vien o mal; e despues que la ha ollido, mete lo en
 su voca e come lo. Pues quiero te agora fablar del
 quarto sentido que es el gostar, que este fallamos nos
 que se faze con la lengua; e la animalia que en el mundo
 mas conplidamente ha este sentido es otrosi el ximio. El
 can ha vertud en la lengua que por grande que sea la
 ferida que den al can con el cuchiello o con otras cosas
 con que lo pueden ferir, sol que non sea ferido que lo
 maten, luego aquella ora, e el puede llegar la lengua
 alli o es la ferida para lamerla, en guisa que sepa el
 tomar tiento en traher la lengua por la ferida, quel
 mismo se goaresçe della syn ayuda dotra melezina ninguna
 [que] otro maestro le ponga en ella. E pues, quiero te
 agora fablar del quinto sentido que es el tanner. Este
 fallamos que le ha mas conplida el aranna que otra
 animalia que en el mundo sea; e quiero te dezir en que
 manera. Del aranna fallamos que todas las cosas que a de
 fazer, que todas las faze taniendo muy sotilmente en la

[ 154 ]
 tela en que ella viue; ella la vurde e la
 faze taniendo con las çancas que tiene en lugar de
 manos.

 Commo faze el aranna la tela.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas
 aqui en este lugar como faze el aranna la tela e de que
 es aquello de que ella lo faze. Rrespondio el maestro:
 yo te lo dire. Sepas que el aranna es de natura
 malenconica e fria e por esta rrazon es ella muy
 enpoçonada, ca todas las mas poçonias son mas frias que
 callientes; e esta su friura non es por fruira que ayan
 en si, mas por friura natural que viene de la malenconia
 que es rrays de todo este mal. E por esta rrazon quando
 el aranna a de fazer su tela, llega aquel poçon a la
 voca e echa lo de si muy sotil, e pone y quanta fuerça
 ella ha para enbiarlo rrezio alli do lo quiere lançar. E
 luego que de si lo lança, traua se de la otra parte, e
 como es el vmor viscoso, tiene se de so vno vien como si
 fuese filo de seda o de lino; açerca de aquel, lançotro,
 fasta que lo faga tamano que entiende ella que puede
 andar por ellos. E va fasta el cabo onde se trauaron los
 filos [e pone y de aquella materia donde se fezieron los
 filos] porque sea mas firme; e desi, torna por ellos ha
 hordir la tela desde el vn filo

[ 155 ]
 [fasta] al
 otro; e con vnas manziellas que ella ha en cabo de las
 çancas, faze ella la tela; [ca toma con ella] la
 viscosidat que trae en la voca e de aquella viscosidat,
 se faze la tela tan sotil e tan delgada como veedes. E
 podedes entender que ella ha grant poder en tanner [e
 saberlo fazer] tan vien e tan ygualmente, e tan sotil
 cosa como es la tela. E por esta viscosidat de que se
 faze la tela, fallamos nos que cahen y las moscas e
 estas animalias tales que vuelan; cahen volando, si caen
 y con los pies o con el ala, luego se pierde e esta
 queda, que se non puede yr dende a ninguna parte. E
 desta guisa que te yo digo, fallamos nos que faze ella
 su tela segund natura.

 Capitulo xxx En que estado fincara el mundo depues
 que nuestro sennor ouier acabado el dia del juyzio.
 Pregunto el deçipulo: maestro, rruego te que me digas que
 depues que nuestro sennor ouier acabado el dia del
 juyzio, en que estado fincara el mundo, e sy auera y
 omnes commo los y agora ha o sy non auera y nada.
 Rrespondio el maestro: a esta demanda que tu fezieste,
 te quiero yo rresponder muy ayna, primero, segund
 teologia e depues, segund natura, e rrepuesta es esta.
 Depues quel nuestro sennor ouier acabado todas aquellas
 cosas de las sennales espantosas e marauillosas que an a
 ser en la fin del mundo, todo aquello pasado e el juyzio
 del nuestro sennor dado, esta vna faz de la tierra, que
 se quemara de fuego, e fincara commo çeniça quemada; e
 uerna el viento, e leuarla a, e dar con ella en el mar.
 E fincara la tierra nueua de yuso, que semejara asy
 commo fuese de nuebo fecha. E por esta rrazon fueron y
 muchos santos fabrando desta tierra nueua, e dexioron
 que sera fecha todo nueuo; e la rrazon por que lo ellos
 dexioron te dire yo agora. Sabiendo en que se auia a
 desfazer aquel dia las nuues del çielo, e las estrellas,
 segund dixo Sebilla, la de Bavi-

[ 156 ]
 lonia,
 que fue profeta, e otras profechtas, e la otra profeta,
 Casandra, la de Troya, que fabro otrosy en ello; e todas
 estas profetas sse acordaron a fabrar que aquel dia de
 la fin, que auian a caer las estrellas del çielo en
 tierra, e las nubes otrosy. E la rrazon que Dios ordeno
 que fuese asy es esta que te yo agora dire. Las
 estrellas, quando las Dios fizo e las puso sobre el
 firmamiento del çielo, puso las y por dos cosas: la
 primera, por ser loado de nos los omnes que somos en la
 tierra de tal obra como aquella que es tan grande, e tan
 fermosa, e tan marauillosa, que cada que nosotros la
 viesemos, que conosciesemos el su poder e la su obra
 tamanna e tan alta, ca por aqui vernia mas ayna a
 conosçer quien o qual es el sennor marauilloso que lo
 fizo; la segunda, porque nos mantouiesemos en la vida
 deste mundo, e que nos aprouechasemos por la su uertud
 de misericordia que en el a, segund fuese menster. E
 commo digo esto de las estrellas, que asy te digo de las
 nuues que andan so el çielo, que an de fazer aquel dia,
 que quando el nuestro sennor, Ihesu Christo, fizo, non
 las fizo por al synon por que troxiesen el tenporal a la
 tierra, segund que fuese menster para los tienpos del
 anno. Pues todas estas cosas que son en el çielo, e de
 yuso del çielo, e son en el ayre, ca fueron fechas por
 provecho de la tierra. El dia que sse acaba el mundo, se acabaran los omnes, e las aues, e las bestias, e los
 peçes, e las otras animalias; saluo que fincaran que non
 mueran, las planetas del çielo e las otras estrellas que
 y son; e las nuves que andan en el ayre, e todas
 aquellas cosas que Dios fizo por pro e por gouernamiento
 de la tierra. Por este que te yo he contado, que a de
 ser tan vien en los cuerpos de yuso commo en los de
 suso, dixioron los santos que auia de ser de alli
 adelante çielo nueuo e tierra nueua, e que non a de ser
 otra cosa viua ninguna. E el nuestro sennor, Ihesu
 Christo, estara con todos los sus santos bien
 auenturados que mereçioron yr a la gloria del parayso,
 al qual viçio, a la qual gloria, al qual vien que les
 dio el nuestro sennor para sienpre, que nunca an a
 perder, sin ninguna. E los otros mal auenturados estaran
 y en la pena del infierno para sienpre jamas. Pues agora
 te he dado esta rrespuesta segund teologia, quiero te
 agora dar la rrepuesta que te dixe segund

[ 157 ]
 naturas,
 segund que fallamos que dexioron e fabraron los savios
 antigos naturales, que fueron desta arte de las naturas.
 E para te dezir mas conplidamiente la rrazon, començamos
 luego en lo mas contrario desto que te he dicho, segund
 esta rrazon. Aristoteles, que fue gran filosofo,
 fallamos nos que dixo en vn libro que fizo que llaman
 Fisicos, e fisicos tanto quiere dezir commo cosas
 prouadas naturales que se prueuan por rrazon, e non por
 rrazones que parescan por fernosas, prouando aquello que
 quier dezir e non es asy, mas prochito. Aristoteles
 prouaua lo asy en aquel su libro por rrazones de proeuas
 por que veas e entiendas que dize, prouando lo por
 naturas segund que es. E dixo Aristoteles en el libro
 otauo deste que a nonbre Fisicos, que en el mundo,
 segund natura [non puede paresçer nin auer fin; e dize
 esta rrazon porque Dios fizo el mundo e le ordeno al
 curso de la natura que dio para ello. Segund este curso,
 conuiene que algunas cosas nascan e otras mueran, e del
 corronpimiento que toman las vnas en si, se engendran
 las otras. E por esta rrazon dixo Aristoteles que de vn
 engendramiento en otro aura y a a yr esto para sienpre
 jamas, en guisa que no aura fin; e pues que los
 engendramientos de las naturas non auian auer fin, en
 esta guisa proeua el que el mundo non aura fin. Pues
 agora, mi deçipulo, yo so tu maestro, quiero rresponder,
 que digas e entiendas esto que Aristoteles, que fue
 aquello por que lo el dixo, e que fue la su entençion
 que lo ende mouio a dezir esto. Uerdat es que dixo
 Aristoteles que sy el engendramiento de las cosas ouiese
 andar por sienpre, que non ouiese y tienpo sabido e
 tajado fasta] quanto durase, luego avrie [ser] asi para
 sienpre jamas; e si por sienpre fuese, nunca avrie fin
 nin cabo el mundo; ca mundo es dicho por las cosas viuas
 que viuen sobre tierra, e tanto quiere dezir mundo como
 cosas que se mudan. E este mudar es en dos maneras: la
 primera es en como se mudan los omnes e las otras
 criaturas que son viuas sobre tierra de vn logar a otro
 por andar; e el otro mudamiento es quando se muda de
 vida a muerte. Pues esta sobre que viuimos e andamos es
 llamada tierra e nos que viuimos sobre ella somos mundo,
 pues [si] nos que somos mundo ouiesemos a durar por
 sienpre, e

[ 158 ]
 que nos ouiesemos a [e]ngendrar
 vnos a otros de padre a fijo, ca si nos non ouiesemos
 fin, en el mundo nunca avrie fin. E por eso prueua el
 filosypho Aristotil su rrazon muy derechamente, segund
 esta rrazon [aya el juyzio de la verdat]; mas el juyzio de
 la virtud, desto te dire yo agora. Segund que se judga,
 asi como es por rrazon derecha deste engendramiento de
 las cosas viuas terrenales e carnales, comienço ovo;
 pues aquel, quando [lo] fizo Dios, pues que fizo comienço,
 fizo que ouiese fin e cavo; e todas las cosas quel fizo,
 quiso que oviese comienço e fin, saluo el mismo, e los
 espiritus de los angeles, e de las almas, como te dixe
 primero en su logar, que quiso que ouiesen comienço e
 non fin. Pues [si] nos que somos las cosas viuas sobre
 tierra auemos [a] auer fin, [conuiene que el mundo a fin,]
 ca nos somos el mundo. De la otra parte, somos fechos de
 quatro elementos, e pues de quatro elementos somos
 fechos, conbiene que ayamos a auer fin, ca non podriamos
 durar por sienpre jamas. Pues vien vees e entiendes como
 te he prouado por tohologia e por natura en como
 conviene por fuerça de seer asi. [La çima de] todo esto es
 Dios que fue fazedor de todas las cosas; ordeno e tobo
 por vien que fuese asi; e contra [lo] quel faze, non ha
 naturas nin otra cosa ninguna que y pueda poner rrazon,
 ca el es sobre la natura. E por esta rrazon, fincara de
 aquel dia adelante la tierra sin generaçion de criaturas
 que agora ha en si e el nuestro sennor sera en los
 çielos con todos los santos que terna en derredor de si
 en cuerpos glorifados; e esto durara por sienpre jamas
 que nunca abra cabo.


[ 159 ]
 
 Capitulo xxxi Si caeran las estrellas el dia del
 juyzio.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas de aquella rrazon que dezies enantes, alli do me
 soluies esta quistion que te agora fiz quando fablauas
 en thologia, que dezies que cayrien las estrellas del
 çielo aquel dia de la fin; esto que hera [fallado] que
 auia asi a seer por algunas profetas que profetizaron
 dello, e otrosi por algunos santos que dixieron que auia
 asi a seer; pues lo que dixieron las profetas e los
 santos es tohologia, mas a ti rruego yo mucho, que eres
 mi maestro, que me amuestres por natura si puede seer o
 non. Rrespondio el maestro: plaze me e quiero te lo
 dezir. Sepas que las siete planetas, que las puso Dios
 en el çielo en el su firmamento, e este nonbre de
 firmamento se dize porque es cosa firme e estable, e
 todas las cosas que son en el puestas. E como quier que
 estas siete planetas se ayan a mouer e andar cada vna
 segund el çerco del çielo en que estan, firme cosa es el
 su andar; e por esta rrazon non fallo que segund natura
 ayan ellas a caher nin paresçer. Mas aquel su mouimiento
 del andar que ellas andan, de que viene a nos la virtud
 que [en] ellas ha, segund que ellas se mueven en como se
 llegan e se catan vnas a las otras, e esto fallo yo que
 han ellas a perder, e estar quedas, que non moueran de
 alli adelante asi como las otras estrellas que llaman
 fixas. E el sol que nasçe agora a horiente e se pone a
 çidente, e [a] de perder de alli adelante su andar del
 su curso; e estara firme e quedo en el çielo, que se non
 mouera a vna parte nin a otra, vien asi como [estaua]
 quedo como quando el nuestro sennor lo fizo; en aquel
 lugar mismo quedara, e la rrazon por que esto sera es
 esta que te yo agora dire. Si el sol, e la luna, e las
 otras planetas se mouiesen de alli adelante como se
 agora mueben, la su vertud dellas que han en mouerse
 farie criar generaçion vien como se agora crian; mas
 porque non quiere Dios que de alli adelante ayan y
 ninguna cosa, por eso quiere que pierda la vertud del
 andar, que non ande[n] nin se mueuan de vn logar, fueras
 que todo este quedo, e que en el çielo nin en la

[ 160 ]
 tierra ninguna cosa se mueua de vn logar a
 otro; mas que esten todas las cosas quedas para sienpre
 jamas.

 Capitulo xxxii De los homnes que mueren en este mundo,
 commo se ajuntara aquella carne en el dia del juyzio.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: maestro, rruego
 te que me digas de los omnes que mueren en este mundo, e
 despues que son muertos vienen aues o peçes e comen
 aquella carne, e aquellas animalias comen las otras
 [animalias e aquellas otras son comidas de otras e] esta
 carne de aquestos omnes, como se ayutara el dia del
 juyzio en aquellos vesos [en] que andaua[n] para fazer
 cuerpo formado como de antes era para yr a juyzio antel
 nuestro sennor. Rrespondio el maestro e dixo: de las
 grandes demandas que me tu feziste fasta aqui, es esta
 vna de las mayores e non fallo rrazon ninguna pero te la
 puedo soluer segund naturas, enpero con la merçed de
 Dios, trauajarme [he] ende para buscar rrazon que te pueda
 rresponder a ella lo mejor que sopiere; e vien asi como
 te rrespondi a lo primero por thologia, dezirte he luego
 primeramente segund thologia, e despues
 dezirte he aquello que ende fallo segund naturas. La
 primera rrazon de thologia es esta: asi como el nuestro
 sennor ouo poder de fazer la carne del omne de non nada
 e que fuese ayuntada de so vno con cuero e con vesos,
 cuerpo de omne, asi como el ha poder de fazer esto, ha
 poder de cobrar aquella carne que fue perdida [a] aquel
 cuerpo que sollia seer, para aquel dia porque pueda yr a
 juyzio en cuerpo e en alma; ca vien vees tu que de non
 nada, es en su poder de fazer el omne de la simiente que
 se faze, fueras que quiere Dios que sea asi; pues ese
 poderio mismo que ha en este, asi lo ha en fazer lo al
 que es dicho. Pues agora te quiero yo fablar por natura
 en esta rrason. Quando Dios fizo a Adam, primero
 fallamos nos que lo crio de tierra; e si y qui-

[ 161 ]
 sieres meter mientes, segund
 natura fallaras que fue muy estranna cosa e muy
 maravillosa en tomar la cosa vmorosa, que por natura es
 fria e seca, e conponer e fazer della cuerpo carnal de
 omne viuo. Pues aquel maestro que es sobre la natura,
 que ouo poder de fazer esto, [ayuntara] la carne [a] aquel
 cuerpo para venir al dia del juyzio; ca natural cosa es
 que vn maestro que save fazer vna cosa, save fazer otra
 a semejança de aquella; ca si dixieres a vn ferrero que
 te faga vn encantamiento, non te lo sabra fazer, mas
 busca vn encantador e fazerte lo ha. Pues por eso puedes
 entender que aquel sennor Dios que crio la natura e fizo
 las otras cosas, que son sobre las naturas, a poder de
 fazer esto que te yo dixe e non otro ninguno, ca suyo es
 el poder de fazerlo, que a esta demanda non te sabria
 dar otra rrespuesta sinon esta que he dicho.

 Capitulo xxxiii Qual es mayor maravilla, de fazer
 naçer el omne de su madre o rreçoçitarlo.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: maestro, rruego
 te que me digas qual es mayor marauilla, en engendrarse
 el omne e nasçer del vientre de su madre o en rresuçitar
 de muerte a vida despues que es muerto. Rrespondio el
 maestro: esta demanda que me tu fazes es muy grande,
 pero quiero te rresponder a ella lo mejor que sopiere,
 ca tanto deuo dezir e non mas. Segund thologia, fallamos
 que ninguna cosa dellas es grabe de lo fazer al nuestro
 sennor, ca asi como el ha poder de fazer el omne nasçer,
 vien asi ha poder de rresuçitarle de muerte a uida
 despues que es muerto, que tan ligero es a el de fazer
 lo vno como lo al. E desto fallamos que Joanas, que
 andido tres dias e tres noches en el vientre de la
 vallena e desi, sacolo ende Dios, viuo e sano; e esto
 fue grant miraglo, que si y quisieres meter mientes como

[ 162 ]
 te agora dire: lo primero, en comerle la
 vallena e nol quebrantar nin machucar veso ninguno que
 en el oviese quandol comio; lo segundo, andar y tres
 dias e tres noches e sallir ende viuo e sano; lo
 terçero, segund naturas, que ha este logar llaman
 garguero por do pasa lo que come la vallena, tan
 pequenno es que le non puede y caber fueras ende la
 espuma del augua del mar de que viue, que desto se
 mantiene, non de al. Pues el nuestro sennor, que sopo
 guisar como se fizo esto, e el faze como nascan vnos e
 como mueran otros, e rresuçiten otros despues que son
 muertos; e en esta guisa, te asueluo esto segund
 thologia. Pues agora te quiero fablar segund naturas.
 Sepas por çierto que la mas graue cosa [que] fallamos
 naturalmente que se puede fazer, si es de rresuçitar el
 omne de muerte a vida, que mill tanto es mayor marauilla
 de rresuçitar vn muerto que de fazer çient criaturas en
 el mundo de nueuo; e desto te dare rrazon por que es.
 Quando la criatura es formada en el vientre de su madre,
 luego la natura del corpiçuelo de la criatura esta
 aparejada para resçeuir en si aquella alma que Dios le
 da con que sea cuerpo viuo; e por eso se faze, ca Dios
 cria el alma de non nada e quier que entre en aquel
 cuerpo; desi, la natura, que ha obrado, esta aparejada
 para rresçeuir en si aquella alma que ha menester porque
 sea cosa viua e acabada; e esto se faze por dos cosas:
 primero, Dios, que lo quiere, e la natura, que lo
 demanda. Ca, mas en rreçusitar el omne es de otra guisa,
 que fallamos nos que quando el alma se parte de la
 carne, que tan grabe cosa le es de partirse della, que
 en todo el mundo non ha cosa quel pudiese dar porque
 quisiese tornar a aquel cuerpo onde sallio, por auer
 ende a salir otra vegada; e quiero te dezir por que
 rrazon. Alli, o te fable ante desta materia en el lugar
 do te dixi en como estaua el alma arraygada en el cuerpo
 del omne, saves tu que te dixe que como quier quel alma 
 auie su logar mas sennalado en el corazon que en todo lo
 al que en el cuerpo del omne fuese, esto te prouaria por
 muchas rrazones que serian muy luengas de contar agora
 aqui; enpero, que este logar es mas sennalado del alma 
 que otro ninguno, çierta cosa es que ella en todo el
 cuerpo del omne es; e esto te proue en aquel lugar do te
 dixi lo al por muchas buenas

[ 163 ]
 rrazones que
 non podria aqui dezir; mas quando ouieres savor de veer,
 cata aquel capitulo o lo diz, e y lo fallaras. Pues el
 alma, que tan rraygada es en el cuerpo del omne,
 [conuiene] que a duro de si e con muy grant dolor se parta
 ende quando a [de] sallir dende del; ca mientre el alma 
 vee e entiende que la natura del cuerpo esta rrezia,
 pudiendo la tener, nunca ella quiere del salir, nin se
 quiere partir; mas quando la natura la desanpara, por
 fuerça ha ella de sallir de aquel cuerpo en que esta, ca
 con ella faze el alma quanto ha de fazer en el cuerpo;
 pues quando vee que pierde aquello con que ha de obrar,
 luego conbiene que salga de aquel cuerpo, pues non le
 finca con que obre de alli adelante. E asi como el alma 
 sale del cuerpo, asi finca el cuerpo e los vmores del
 cuerpo del omne frios; ca si es la sangre, luego comiença
 a corronperse e a podreçesier; e asi como ella anda
 por el cuerpo quando es viuo, asi se cuel[g]a luego contra
 ayuso para buscar lugar por do salga ende. E como te
 digo esto de la sangre, eso mismo contesçe de la colora,
 e de la flema, e de la malenconia; pues quando el cuerpo
 es todo despuesto e desordenado de como solia seer
 quando era viua, contesçio del asi como del rrelojo, que
 mill tanto es [peor] de adouar desque es fecha e se manna
 que de fazer de nuebo. E por esta rrazon que te he
 dicha, te pruebo naturalmente segund mio entendimiento
 que como quier que Dios sea poderoso de fazer tan vien
 lo vno como lo al, tengo yo segund natura, que mayor
 marauilla es de rresuçitar el omne muerto que de fazerle
 nasçer primero por todas estas rrazones que dichas son.


[ 164 ]
 
 Capitulo xxxiiii Las almas que estan en parayso, si an
 codiçia de alguna cosa.
 Pregunto el diçipulo e dixo: rruego te, mio maestro, que
 me digas si las almas que estan en parayso, si han
 cobdiçia de alguna cosa, ca tengo que pues que son en
 parayso, que non han mengua ninguna, nin las toma
 cobdiçia de nada. Rrespondio el maestro: a esta demanda
 que me tu fazes, te rrespondre segund thologia, ca
 segund natura non podria rresponder a ello, ca non falla
 la natura en el alma, sinon en como lo crio Dios de non
 nada; desi, en como la mete en aquel cuerpo para que la
 cria; e [des]que es y, como anda en el cuerpo del omne, e
 como viue y a fasta que ha ende a salir. Desque sale del
 cuerpo, savemos tanto que, segund que obras que faze,
 buenas o malas, a de auer el galardon; e por esto la
 fizo alma de rrazon Dios, e de entendimiento, e para
 seer judgada e condepnada segunt su obra. Mas segund
 thologia, fallamos en vn libro que fizo sant Agostyn que
 fue llamado Çivitas Dey, que quiere dezir libro de la
 çibdat de Dios; e la rrazon por que ha este nonbre, te
 dire yo agora. Llamo sant Agostin çibdat de Dios a todas
 las cosas que son en el mundo marauillosas; puso las
 ordenadas en manera de çibdat. E por eso dize sant
 Agostyn en este libro que las almas que son en el
 parayso, que non han viçio agora conplido, ca sienpre
 desean el dia ver que han de rresuçitar; e esto es por
 cobdiçia de tornar a los cuerpos en que sollian seer e
 con quien pasaron su tienpo en la vida deste mundo. E
 esto es a semejança de vn omne que vibe con vn rrey o
 con vn sennor grande, e le va vien con el; querria quel
 su amigo o el su pariente ouiese parte en aquel vien que
 el ha, e trabaja se quanto el puede para llegarle a si
 mismo, porque aya parte en aquel vien. [Esta manera a en
 la alma, que quando se mienbra de commo la carne en que
 ella andido ouo parte e la ayudo en todas cosas que fizo
 de vien o de mal, por rrazon derecha a de querer o de
 codiçiar de la tener consigo, en guisa que entre amos
 ouiese parte en aquel vien]; e porque saben que esto non
 puede seer fasta el dia del juyzio que Dios

[ 165 ]
 ordeno
 que fuese, para esto han a cobdiçiar quando les verrna
 aquel dia. E por esta cobdiçia que han, prueba sant
 Agostyn quel su viçio non es conplido fasta que ayan
 aquello que cobdiçian, que despues que lo ouieren, sera
 el viçio conplido. E otrosi, la carne, dize sant
 Agostin, en este logar mismo, que alli o yaze soterrado,
 como quier que sea toda desfecha e tornada en çeniza,
 que sienpre finca en ella vertud de cobdiçiar a ser
 cuerpo conplido, con alma con que lo solie seer primero.
 En la materia, en qual quier estado que sea, sienpre
 cobdiçia de auer forma; e por estas dos cobdiçias, la
 vna que ha en el alma del cuerpo de auer consigo, la
 otra que ha el cuerpo, que es materia de seer, con el
 alma que es forma. Prueba sant Agostyn el dia del
 nuestro rresuçitamiento que estas dos cobdiçias que son,
 verrna la obra de Dios que las ayuntara de so vno, que
 nunca avra cobdiçia ninguna de ninguna cosa.

 Capitulo xxxv Si fizo Dios todas las cosas viuas que
 son sobre tierra o como se fizieron.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo le: maestro,
 rruego te que me digas si todas las cosas que son viuas
 sobre tierra, si las fizo Dios o como se fizieron; e
 esto tan vien te lo digo por las cosas poçonadas como
 por las buenas. Rrespondio el maestro: esto te dire yo
 de buen grado. Sepas que todas las cosas biuas e avn las
 [que non] son viuas, en el çielo, e en la tierra, e en el
 augua del mar, todas las fizo Dios, saluo que fizo las
 vnas de vna manera e las otras de otro en como te dire
 agora. Las vnas formo el por si, e las otras dio natura
 de que se fizieron, e las otras consentio que se
 fiziesen, e de que natura; e quiero te agora dezir cada
 vna destas tres maneras en como se fizo, e se faze, las
 vnas criaturas que son mayores e menores, asi como
 angeles, e el sol, e la luna, e las estrellas, e las
 almas de los om-

[ 166 ]
 nes; e quando las
 mete en los cuerpos, que las faze seer omnes conplidos.
 E otrosi, aves, e peçes, e vestias, criolas Dios por su
 palabra, mandando que fuesen; e desque lo el mando, obro
 la natura en cada vna dellas, asi como en los cuerpos de
 los omnes; e en las aves, e en los peçes, en estos obra
 la natura en aquella parte que era suya. E otrosi, los
 arbores, e vestias, e yeruas, e otras gusanas que y ha
 que nasçen en los arbores e en las yeruas; e estas se
 crian de la natura de la tierra segund que es la tierra
 a do nasçen. Otras animalias y [a] asi como sapos, e
 culuebras, e otros gusanos enpoçonados que son malos;
 crian se del podrimiento de la tierra, e por aquel
 podrimiento de que se estos crian, son enpoçonados para
 fazer mal; e enpero que fagan mal en algunas cosas, e en
 otras son buenas e viene ende [pro] a aquellos que se 
 saben aprobechar dellas en aquellas que es menester. E
 otras criaturas y a que se tornaron a fazer de buenas,
 malas; e esto es por el sofrimiento de Dios; e (por) este
 sofrimiento vino por la desconosçençia suya, e por la su
 maldad dellos que tornaron de angeles que eran, a ser
 diablos; e esto fue por el sofrimiento; e otrosi, porque
 lo quiso el, sofrio e metio el diablo en yerro a Adam; e
 en estas maneras que te he contado, crio Dios todas las
 cosas que viuen sobre tierra. Ca criador tanto quiere
 dezir como fazedor que fizo todas las cosas de non nada,
 e que sean buenas, e ayan en ellas pro; e asi fue en
 todas las cosas quel fizo, que desde los angeles fasta
 la menor cosa que es viua sobre tierra, todas las crio
 Dios de non nada en general; ca las vnas fizo el por si
 e las otras dio la natura de que se fiziesen, e las
 otras sufrio que tornasen de buenas que eran a seer
 malas por la maldat que auien en si por meresçimiento de
 su obra; e otros sofrio que se feziesen de mala simiente
 e da mala vmor por la nesçesidat de la materia que ouo
 en si de venir [a] aquello. E mio diçipulo, en esta guisa
 que yo he dicho, crio Dios todas las cosas que son en el
 mundo, tan vien las del çielo como las de la tierra; e
 dio a cada vna como viuiese e quanto valliese, segund el
 vien que en ella fuese.


[ 167 ]
 
 Capitulo xxxvi De qual de los costados saco Dios la
 costilla de que forma a Ueva.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas de qual de las costillas dos de Adam saco el
 nuestro sennor la costilla de que fizo a Eua, si fue del
 costado derecho o de hesquierdo. [Rrespondio el maestro:]
 sepas que esta demanda non es de naturas, mas es de
 thologia, e segund tologia te quiero rresponder a ella.
 E esta costilla que tu dizes, sepas por çierto que fue
 del costado esquierdo; e quiero te dar rrazon por que.
 Por çierto fallamos nos segund los euangelios que
 fizieron las euangelistas de lo que dixo el nuestro
 sennor e otras escripturas que y ha, que todos los omnes
 del mundo, tan vien el varon como la muger, todos han vn
 angel bueno quel goarda a la mano derecha, e otro malo a
 la siniestra; e estos [estan] departidos el vno del otro.
 Luego, lo primero, en la vondad, desi, en la voluntad,
 de ençima de todo, en lo que obra; ca el vno tira para
 vien e quiere que se faga el vien, e el otro tira para
 mal e quiere que se faga el mal; e por esta rrazon,
 fallamos que ha mayor virtud en el lado derecho que en
 el de esquierdo, e mayor fuerça. E por eso dixo el rrey
 Dauid: dextera domini fecit virtutem, dextera domini
 exaltavit me; e quiere dezir: la diestra del sennor fezo
 vertud e la diestra del sennor me enxalço. E vees tu
 aqui como loa el rrey Dauid mas la diestra del sennor
 que non la siniestra; pues mas fechos somos a su ymagen,
 e asi como el quiso poner grand vertud e grant fuerça a
 la su diestra, asi quiso que la ouiese en la nuestra, a
 semejança de la suya. Pues esta parte diestra [en] quel
 quiso poner todo este vien, vien deues tu creer e
 entender que non quiere ende sacar ninguna cosa que mal
 ouiese a nasçer, asi como nos vino de Eua que consejo a
 Adan todo aquel mal por que caymos en la yra de Dios;
 mas ella fue fecha del costado esquierdo; e por[que] el
 espiritu malo a mayor poder en aquella parte que en la
 otra contralo, a su natura, en querer aquel mal todo
 ella que el quiere, porque ouiese poder en ella e, en
 los que auiamos a venir de su generaçion, que mala

[ 168 ]
 carrera touiesen. E por eso quiero que
 sepas que en el ofiçio de santa iglesia, quando casan el
 marido e la muger de so vno, e les dizen la misa del
 casamiento, ponen a la muger a la syniestra del marido;
 e es a semejança como el nuestro sennor crio Adam e a
 Eua fuera del parayso quando los fizo primero; e despues
 que los obo fechos, metiolos amos a dos en parayso
 terrenal. Por eso toma el clerigo quando dize la misa, e
 a la puerta de la iglesia, los faze rresçeuir por marido
 e por muger; e asi, alli les da sus vendiçiones;
 despues, mete los amos por las manos ante el altar e
 dizen les la misa en que rresçiben vendiçion e honrra de
 su casamiento.

 Capitulo xxxviii El angel que goarda la presona
 si es de los que puso Dios en el çielo, o si es fecho de
 nueuo.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: maestro, rruego
 te que me digas si el angel que goarda el omne e anda a
 la su mano derecha, si es de los angeles que puso Dios
 en el çielo, o si es fecho angel de nuebo que criase
 Dios quando faze el alma quel da por guardador.
 Rrespondio el maestro e dixo: fermosa demanda me feziste
 e muy sotil e yo rresponderte he a ella. Sabe por çierto
 que quando Dios fizo los angeles, ordeno que fuesen
 nueue ordenes de angeles, e en cada orden puso muchas
 ligiones; e en cada vna de las lijiones a seys mill e
 seysçientos

[ 169 ]
 e sesenta e seys angeles, e
 destas ligiones ay muchas ademas, ca el nuestro sennor
 sauie muy vien la obra que fazie e que abie de acabar 
 tan vien en çielo como en la tierra. E entendio que en
 los cuerpos de çima del çielo, que son las planetas, e
 las estrellas, que a cada vna abie de dar vertud con su
 angel, que la mouiese e fuese movedor e goardador della,
 segund el curso quel dio en que andiese; e estos cuerpos
 de çima establesçio que fuesen firmes fasta aquel tienpo
 quel ordeno que durasen; e por eso los afirmo el con los
 sus angeles. E asi como este ordenamiento fizo en los
 çielos, asi ordeno aca en tierra en dar a cada vna de
 las almas que son de rrazon, que te dixe, que ouiesen vn
 angel que la agoardase para auer mas rrazon contra ella
 si pecase o errase; ca [entendio] Dios quel alma quel
 fazie de non nada, e la metie en el cuerpo, que es
 contra esto, e aparejado de fazer errar el alma e de la
 meter en todo mal; por eso le quiso dar el angel que la
 goardase fasta aquel logar que fuese a do ha de yr
 segunt la su obra. E tan vien como el angel bueno goarda
 el alma que anda a la parte diestra, vien asi anda con
 ella otro que es espiritu malo a la parte esquierda. E
 quando el alma viene a ençimar vien su tienpo, lieua la
 el angel bueno para purgatorio; e mientre ella esta alli 
 purgando se de sus pecados, visita la aquel angel bueno
 e dal esfuerço a aquella pena en que esta fasta que sale
 de alli e va a la gloria de parayso ante la presençia de
 la ymagen de nuestro sennor; e de alli adelante non ha
 menester angel que la goarde nin le de conorte nin
 esfuerço; e alli es avondada de aquel vien que ha
 menester e de todo lo que ha de auer. E a la otra mal
 abenturada que trae el angel de maldat que anda a la
 mano esquierda, llieua la consigo para el infierrno; e
 despues que da con ella dentro, dexa la senera e
 desanparada para sienpre jamas en aquellas penas a que
 lla traxo. E por eso fallamos que dixo Job: in infernum
 nulla est redemptio; que quiere dezir: en el infierno
 non ay ninguna rredençion de vagar nin de soltura que
 dan al omne, mas a vna ora que a otra, sienpre fazen a
 la mal aventurada del alma que ay cahe de peor en peor;
 e conorte nin esperança de vien non puede auer de
 ninguna parte. Por ende, mio diçipulo, sabe por çierto
 que deste angel de que

[ 170 ]
 te digo, segund la
 demanda que me tu feziste, e quiero que sepas que este
 angel nol crio Dios de nuebo [quando] crio el alma, antes
 es de aquellos coros de los angeles en que son todas
 aquellas lligiones; ca los angeles non los crio nuestro
 sennor mas de vna vegada quando los fizo primero; e
 estonçe fizo tan grant abondamiento dellos segund
 [entendio] que abrie y conplimiento para las almas de los
 omnes que auien a seer en el mundo, e para las otras
 cosas que se auien a ministrar por los angeles. E esto
 fizo el nuestro sennor por tres cosas quales te dire yo
 agora: e la primera, por mostrar el su poder; la
 secunda, porque viesemos el su poder; la terçera para
 auer departimiento en como cria e faze las almas de non
 nada a semejança de lo al e como crio e fizo los angeles
 primero; e quiero te departyr cada vna destas tres cosas
 como es e para y vien mientes. Luego, lo primero, lo del
 poder, quiso el nuestro sennor mostrar quan grande es el
 su poder en que fizo los angeles todos en vn dia e en
 vna ora; ca en faziendo los en vn dia e en vna ora como
 el fizo, dio a entender el su poderio muy grande, el
 qual non podria auer ninguna otra cosa nin en çielo nin
 en tierra, sinon el que es criador Dios, e fazedor de
 todo. E en esta sabiduria, conto e azumo todas las cosas
 que eran e auien a seer fasta la fin del mundo; ca si el
 nuestro sennor cada ora que cria el alma del omne ouiese
 a criar de la otra parte el angel quel da por goardador,
 luego serie el poder de Dios menguado; mas en esto se
 amostro que era conplido en criar vna vegada todos los
 angeles, que ouiese abondamiento para todas las almas 
 que auien a seer. La segunda cosa que te dixe en como
 nos quiso el mostrar el su saber en el ordenamiento que
 fizo de los angeles que son onze ordenes, te quiero
 agora yo dezir. El nuestro sennor nos amostro el su
 sauer quan mano era en que fizo los angeles en vn dia;
 dase a entender quel ouo poder e saber de los fazer
 todos en vna ora, que poder auie de fazer a cada vno
 quando quisiese; ca natural cosa de rrazon es que o se
 da a entender el poder mayor, y se entiende el menor; ca
 del mayor sale el menor, mas del menor non se puede
 fazer de lo que es mas. La terçera cosa que te dixe en
 como quiso departir los angeles de las almas, es por lo
 que te

[ 171 ]
 yo agora dire. Cada dia cria Dios las
 almas e las faze de non nada; [e nunca fue sabio nin
 santo, por sabidoria de saber que ouiese, que le pudiese
 saber nin entender sino esto: que Dios criaua las almas 
 e las fazia de non nada]; asi las pudiera fazer de alguna 
 cosa en que ouiese partiçion si quisiese, mas non se
 quiso. E esto fizo porque toda via ouiesen conosçençia a
 las almas a el que era e es su fazedor e su criador, que
 conosiçiesen e entendiesen que las fiziera de non nada;
 e otrosi, que conosçiesen mejoria a los angeles que son
 mas allegados a Dios que ellas, e son sus ministradores
 dellas. E fallamos nos que quando Dios crio los angeles,
 avn non era criada nin fecha alma de omne biuo sobre
 tierra; e primero fizo Dios los angeles que criase a
 Adan, e metiese en el espiritu de vida, que fuese el
 primer omne. Por ende, porque los omnes veen cada dia
 que nasçen las almas, vnas al mundo nasçiendo [en] los
 cuerpos [en que las mete el nuestro sennor, e otros salen
 de los cuerpos] en que estan [e] van deste mundo al otro,
 porque esto es obra de cada dia, de aqui toman ellos
 avorrençia de si e conosçimiente contra los angeles en
 conosçer que son mejores que ellas por tres cosas quales
 te yo agora dire: la primera, porque los fizo el nuestro
 sennor e los crio primero que a las almas, que del mismo
 afuera, que los fizo, non fue otra cosa en este mundo
 viua que pudiese veer quando los fizo, nin de que, [ca]
 avn non era ninguna otra fecha sinon el mismo, que nunca
 ovo comienço nin abra fin; la segunda cosa, porque las
 almas han esta conosçencia de mejoria a los angeles, [es]
 porque el su estado es cosa que ordeno Dios que fuese
 firme, que non andudiese en las penas nin en los
 tormentos en que andan las almas, tan vien en este mundo
 como en el otro; la terçera es porque son custodios e
 ministros dellas mientra ellas se guian por el su
 consejo. E esta es la absoluçion desta demanda que te me
 feziste.


[ 172 ]
 
 Capitulo xxxviii Quando el alma esta en purgatorio, el
 angel la viene a consolar, si se quema o rreçibe pena
 este angel como la alma.
 Pregunto el diçipulo al maestro e dixo: maestro, rruego
 te que me digas vna rrazon [a] que pare mientes en esta
 quistion que me asoluiste agora ante desta, alli o
 dezies que estando el alma en purgatorio, que viene el
 angel a vigitarla e a confortarla, pues si el alma, que
 es espiritu, esta ardiendo e purgando se de los pecados
 que fizo, si ella, que es espiritu, arde en este fuego
 de purgatorio, como non se quema y tan vien como ella;
 ca tengo yo que si vn espiritu arde e a poder de sofrir
 mal en si, que tan vien lo puede sofrir el otro que es
 espiritu asi como el. Por ende si me quisierdes tu dezir
 que tan vien lo sufre el angel como el alma, luego tengo
 yo, segunt mi entendimiento, que es el angel tan pecador
 como ella e non paresçe que ha estremança della nin
 ninguna mejoria; pues rruego te, mio maestro, que me
 digas esto como es porque sepa de ti la soluiçion desta
 demanda. Rrespondio el maestro: yo te lo dire, pues que
 lo has sabor de lo aprender. Sepas que tres maneras son
 de fuego: La primera es fuego terrnal, e este fuego es
 [este] de que vsamos e de que viuimos en el mundo; ca este
 llaman los sauios fuego material por dos cosas: la
 primera, porque es grueso de natura, la segunda es
 porque se enprende en aquello en que a [a] arder de que
 toma corronpimiento; e por esta espesedunbre quel ha en
 si, desta manera sobre que arde, le llaman fuego
 corporal. E el segundo fuego es el que se faze en el
 ayre de que vienen los rrayos; e como quier que este es
 (el) mas sotil fuego que [este otro terrenal, por natura es
 espeso, ca se faze del ayre espeso; e aquel ayre de] que
 se faze es de dos naturas: la vna calliente e seco, la
 otra de frio e de vmido. E estas dos naturas de ayre se
 crian de las

[ 173 ]
 cosas espesas de la tierra e de
 las auguas; e vienen las nubes del çielo, e el vno que
 te ya dixe que es frio e vmido es del vapho que sale
 espeso de las auguas, e cogen lo las nubes en si e en
 suviendo [lo] mas a çima por la friura del ayre, fazen lo
 mas espeso; e el otro se faze del fumo que sube arriba 
 de las cosas que se queman arriba sobre tierra, e de la
 calentura de la tierra; e las nubes lo cogen e suben lo
 ha çima, e quando lo llegan al ayre mas de çima que es
 natura calliente, torna lo a seer natura de fuego. E
 vienen desi las vnas [nuues contra las otras, e an a
 entrar las vnas] por las otras; e este ayre que se fizo
 del fumo es calliente e seco e entra por el otro que es
 frio e vmido; e de alli salle el rrayo que llaman fuego
 çelestial. E porque se faze destos dos ayres, que cada
 vno dellos es segund natura espeso, por ende ha este
 fuego poder en si, como quier que çelestial sea, de
 desçender e de quemar toda cosa terrenal en que fiera;
 ca aquello de que el sallio e se faze, de la tierra fue
 leuado a çima, e por ende ha el poder de quemar aquello
 que fuere de su natura; e a tal fuego como este llaman
 fuego çelestial porque viene de suso del çielo; e
 después que cahe en tierra e quema aquello a que fiere,
 faze se corporado vien asi como el fuego terrenal que te
 dixe primero. E esta es la natura de los vafos de los
 fuegos de la tierra de que se fizo en las nubes; e como
 quier que este fuego paresçe a vista de los ojos de los
 omnes que es tal como este otro fuego, tanto quanto el
 dura en el ayre en que se faze, despues que se aprende a
 aquello que quema en tierra, por rrazon de aquello en
 que esta, torna a ser de gruesa materia como el otro
 fuego. E desto te dare semejança de la piedra que llaman
 virillo, que la paran al sol e la claridat de los rrayos
 dan en ella; e aquella que es clara de natura,
 escallienta se de la calentura del sol que entra en
 ella; e desta calentura sale fuego e este fuego es muy
 sotil, ca se faze de muy sotil materia; e esta sotilidat
 le dura fasta que ponen algo a que se aprenda para
 arder; e desque se aprende aquello quel pone para arder,
 de alli adelante es corporado e de gruesa materia como
 el otro. Por ende, te quiero agora tornar a fablar del
 terçero fuego que es llamada espiritual. Fallamos nos
 que dize sant Agostyn que asi

[ 174 ]
 como este
 fuego terrnal ha muy grant fuerça sobre el que pintan en
 la pared, que otra tamana fuerça ha el de purgatorio
 sobre este terrenal; e tamano poder como ha el de
 purgatorio sobre el fuego terrnal, tamano poder ha el
 del infierrno sobre el del purgatorio; e por esta rrazon
 le llaman fuego espiritual. Porque para aquello ques
 dado de Dios atormentarse en las almas, es mas fuerte
 fuego que podria seer nin que omne podiese asmar nin
 cuydar; ca estos otros fuegos de que te he contado, que
 son en el terrenal e el çelestial, han su sallida fasta
 do queman; e esto es mientra (do) dura consumiendo aquello
 en que arde e non mas. Mas el fuego espiritual es de
 otra manera, que por arder que arda, dias e noches,
 nunca se consume aquello que en el se quema; ca asi como
 el alma del omne, que es espiritu, nunca ha fin quanto
 en si se, asi este fuego en que es ella atormentada 
 nunca ha fin en el su arder. E aqui puedes veer, mio
 diçipulo, quan ordenadamente lo Dios fizo en como [lo]
 ordeno, que pues quel alma que es espiritu que ha
 comienço e non fin, en darle fuego espiritual en que se
 atormentase, e que la su tormenta que llieua non ouiese
 cansamiento nin fin porque las almas e aquel fuego fuese
 todo de vna natura; ca [a] este fuego non puede omne
 fallar termino, saluo ende las almas que yazen en
 purgatorio que salen del e van a parayso despues que son
 purgados del mal que fizieron en este mundo. E esto
 puedes tomar a semejança de vnos vestiglos que llaman
 calandras que son asi como mupes, que toda su vida es en
 el fuego e fuera del fuego non pueden veuir nada. E asi
 como estos vestiglos biuen en el fuego, asi las almas de
 los omnes viuen en purgatorio e en infierno que les Dios
 dio para tormento de si, saluo ende que quando y
 quisierdes vien meter mientes, que entendras por biuas
 rrazones e derechas, muy marauilla es de veuir aquellos
 vestiglos, que son mortales, en aquel fuego material,
 que non las almas que [non] son mortales en el fuego que
 es espiritual e non es material. E otrosi, deste fuego
 espiritual te dire otra semejança qual es en si. Sabe
 que non ha figura asi como este fuego otro material, ca
 si figura ouiese, luego avrie cuerpo, e si cuerpo
 ouiese, non podrie tener en si ningona cosa que espiritu
 fuese; ca natural cosa [es] que las cosas

[ 175 ]
 espesas
 non puedan tener en si corporadas [las sotiles], e otrosi,
 las sotiles non pueden tener en si las espesas. Por
 ende, este fuego, que non ha semejança aparesçer de
 fuera, es muy sotil como aquel que esta metido en la mas
 sotil cosa que Dios crio, que es el espiritu del alma,
 de los angeles afuera. E asi como el espiritu del alma 
 non ha semejança ninguna que ojos de omne la puedan ver,
 quando salle del cuerpo en que anda, nin puede omne veer
 [quando] endel sale del cuerpo, sinon que finca el [cuerpo]
 desanparado como çerro; e de alli adelante entienden que
 es el cuerpo muerto, pues quel veen sin alma. Por ende,
 mio amigo, en esta rrazon tu ve[s] quan sotil es este
 fuego de que te yo fable, ca pues el alma non ha
 semejança ninguna, e el es tan metido en ella e la faze
 arder, aqui puedes tu entender quanto es el sotil; e por
 esta rrazon la llaman fuego espiritual, que tan
 espiritual es que entra en el espiritu e arde y mucho
 mas rrezio, segund dize sant Agostin, que non este otro
 en el madero seco que ponen en que arda. Por ende, te
 quiero agora soluer la demanda del angel del purgatorio
 do estan las almas. Tu deues a saber que non han ellas
 otro fuego en que ardan fueras aquel que tiene cada vna
 dellas en si, que esta ardiendo dentro dellas, ca non de
 fuera; por ende arde cada vna segund el meresçimiento de
 sus obras, ca si el todo fuego fuese vno, arderien todos
 por vn egual; pues fuego que non paresçe de fuera non se
 puede prender al angel. Demas, que los angeles son
 criaturas de Dios quel crio sin manzilla e sin pecado;
 ca ellos nunca nunca pecan en fecho nin en voluntad, saluo
 ende los que se perdieron por la desconosçençia que
 ouieron contra su sennor Dios en antes que los el
 confirmase en su vondat; e por aquella desconosçençia se
 tornaron diablos; e los que fincaron buenos, [ouieron
 confirmado para sienpre mas el vien quel su sennor Dios
 les fizo. E destos] angeles, fallamos vna palabra que
 dixo Dios en el euangelio: los angeles del mi padre
 sienpre veen la su faz e fazen el su mandado. Pues tales
 como estos, non les es dado de auer tormento nin mal
 como otro espiritu pecador que aya fecho por que lo deua
 auer; e tan santa cosa e tan linpia son ellos de todo
 pecado que avnque

[ 176 ]
 grant fuego fuese y,
 podrien pasar por medio de la vna parte a la otra sin
 enbargo e sin enpesçimiento de si; demas, que non ha
 otro fuego sinon aquel en que estan ardiendo cada vna de
 las almas, quel tiene ayuntado consigo; e estan en el
 ardiendo e purgando se dentro en si mismas fasta ques
 conplido el tienpo que es dado a cada vna que ha de
 estar en aquella pena. E esta es la soluçion de la
 demanda que me tu feziste.

 Capitulo xxxix De qual de las nueve ordenes es el
 angel que guarda alma del omne.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te,
 maestro, que me digas este angel de que tu me has
 fablado que goarda el alma del omne, de qual de las
 nuebe ordenes de los angeles es, si es de la primera o
 de la segunda, o de la terçera, o de qual de las ordenes
 es. Rrespondio el maestro e dixo: tu me demandas fermosa
 rrazon e yo quiero te rresponder a ella. Sabe que las
 ordenes de los angeles a que llaman gerarchias, son asi
 puestas e ordenadas segund dize sant Dionis que como
 quier que las ordenes ayan nonbre gerarchias, que este
 nonbre es sennalada de quatro ordenes de angeles que
 estan mas allegados al nuestro sennor que las otras
 çinco ordenes; e an este nonbre cateluz: quiere dezir
 amor; e estos angeles de los quatro ordenes estan
 sienpre ante la magestad de nuestro sennor de noche e de
 dia que nunca çesan nin toman ende avondamiento; e estos
 sienpre estan quedos. En la primera destas quatro
 ordenes estan los Saranphims

[ 177 ]
 e este
 nonbre han ellos que tanto quiere dezir como cosa sin
 fin, ca en ellos se acaban las ix ordenes de los angeles
 e de alli adelante non ay mas ordenes ningunas de
 angeles que tan allegados sean a Dios como ellos. E en
 la secunda orden(es) estan los Cherubins e tanto quiere
 dezir Cherubin en caldeo como testigos de Dios; e por
 eso fallamos que lo mando Dios fazer a Moysen, e le
 mostro qual figura auie, e mandol que los pusiese sobre
 el arca del testamento dentro en la tienda de santuario
 que llaman sancta sanctorum; asi como ellos han este
 nonbre de seer testigos por las figuras suyas que eran
 en ella entre Dios e los fijos de Ysral. La terçera
 orden es llamada Dominaçions, e este nonbre quiere dezir
 como sennorios; e aquella orden de aquellos angeles son
 sennores de los cuerpos çelestiales en mouerlos e darles 
 vertud con que obren. La quinta orden es de los
 arcangeles que es llamada Prinçipatus que quiere dezir
 tanto como prinçipes e sennores de las cosas que son so
 sy; e en esta orden esta sant Miguel, e sant Grauiel e
 sant Rraphel. E Michael tanto quiere dezir como poderio
 de Dios e este nonbre es muy verdadero, ca fallamos que
 todas las cosas quel nuestro sennor quiso acabar
 visiblemente en el Viejo Testamento e en el Nueuo, todas
 las acabo con este Micael; e Grauiel tanto quiere dezir
 como mensajero de Dios; por ende fallamos que todas las
 mensajerias quel nuestro sennor quiso rrecabdar por
 algunos de los sus angeles, tan vien en el Viejo
 Testamento como en el Nueuo, que todas las andido este
 Grabiel; Rraphel, que es el terçero, quiere dezir
 melezina de Dios, ca este fallamos nos que dio melezina
 a todos los que eran çiegos e les sano. E estos tres
 angeles que te he dicho e todos los otros que son de la
 su orden, han poder sobre las cosas ternales en que da
 Dios vertud a cada vno dellos; e las otras çinco ordenes
 de angeles en que se acaban las nueue ordenes, destas
 toma Dios los angeles que goardan las almas de los omnes
 en este mundo fasta que van [a] aquel lugar o deuen yr,
 segund la su obra que fizieron de vien o de mal.


[ 178 ]
 
 Capitulo xl En que manera goarda el angel la alma del
 omne.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: maestro, este
 angel que goarda el alma del omne, en que manera le
 goarda: andando con el toda via a la su diestra, o sil
 goarda estando en aquella orden en el çielo onde es
 aquel angel; ca aqui tengo yo que ha dos cosas: la vna,
 si el angel anda toda via con el omne e se non parte
 del, tengo yo, segund mi entendimiento, que luego es
 menguada la siella de aquel angel; e otrosi, [si] queremos
 dezir que es en el çielo e dalla la goarda, tengo yo que
 la non puede goardar dalla tan vien como de aca andando
 con ella. Por ende te rruego que me digas como es.
 Rrespondio el maestro: tu me fazes fermosas demandas e
 muy fuertes, que muy mejor maestro que yo abrie mucho
 que fazer en rresponder a ellas; mas segund el saber que
 me Dios dio, dezirte he aquello que ende entendiero. E
 quiero que sepas que esta demanda que me tu fazes, que
 verdat es quel angel, que anda con el [omne] a la su
 diestra parte; mas como es espiritu muy sotil, non lo
 puede omne veer mas que si non andudiese con el; e
 mientra el alma se quiere guiar por el en fazer las
 obras que deue fazer [e non faze las que non deue fazer]
 contra su criador Dios que la crio, e la fizo de nada,
 mientra el alma esto faze, sienpre esta el çerca della e
 la goarda, que se non parte della. E quando ella viene a
 fazer algund pecado malo e feo, toma ende grant enojo,
 en guisa que lo non puede veer de enojo e de pesar que
 ende toma; e estonçe vase para aquella orden de aquellos
 angeles onde el viene, ca se parte de aquella alma 
 mientra ella mal faze [e] non ha otra parte a do uaya nin
 a do este, fueras en aquella do fue establecido. E como
 el nuestro sennor es piadoso e muy conplido de grant
 merçed, vien asi a semejança de esto son los sus angeles
 llenos de piadat;

[ 179 ]
 como quier quel alma sea
 tan pecadora, tiene por derecho de tornarla a buena
 carrera, quanto ellos pueden e partyrla del mal que
 faze. E las buenas obras que ella faze, presenta las el
 angel ante Dios por las quales torna ella a verdadera
 penitençia; e quando ella se parte del mal que sollia
 fazer, e torna el angel a estar con ella, asi como
 estaua de primero, e esta la goardando a la su diestra
 mientra faze lo que deue; ca tan grand es el miedo que
 ha el angel porque el alma peque por fuerça de voluntad
 de la carne en que esta metida e que la aya de contraer
 a las cosas ternales, que por esta rrazon non se parte
 della solo vna ora, tomando esfuerço en si que lo
 tornara de lo peor a le mejor. E por ende, fallamos que
 dize el apostol, sant Paulo, que veuir el alma en la
 carne e non fazer vida de omne, mas es vida de angel.
 Por ende, mio diçipulo, sepas que sienpre esta el angel
 con el alma e la goarda mientra el entiende que la pueda
 tirar del mal e tornarla al vien; e quando vee que puede
 mas el mal quel vien, parte se della con grant pesar que
 toma della, porque non puede dar a Dios rrecabdo que
 deue de aquella alma de que le fizo goardador.

 Capitulo xli El angel que goarda vn alma, si puede
 goardar otra.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixol: en el pleito
 de los angeles, que te [he] agora a fazer vna demanda; el
 angel que goarda el alma que tu dizes, despues que
 aquella alma es en la gloria de parayso, querria saber
 de ty, este angel, si goarda despues otra alma mas de
 aquella que ha goardado. Rrespondio el maestro: mi
 diçipulo, tu me has fecho fermosa demanda e ya quiero te
 rresponder a ella. Sabe por çierto quel angel non es mas
 de vna ves goardador del alma quel dan por goardador de
 vna alma; e la rrazon por que Dios ordeno esto, te dire
 yo

[ 180 ]
 agora. Tress cosas son por que Dios se
 torna a demandar al alma el mal que faze; e asi como el
 acalonna por estas tres cosas [que el alma] faze, asi le
 da galardon del vien que faze por estas tres cosas; e
 quales tres cosas son te quiero dezir. La primera es
 entendimiento que pone en el alma del omne para entender
 el vien e el mal e tomar ende lo mejor e dexar aquello
 que es el [mal]. La segunda es rrazon que le da Dios al
 alma para razonar las cosas e entenderlas como son, e
 saber estremar las vnas de las otras, segund que son.
 La terçera es el angel que le da que la goarde e la
 aconseje, que faga el vien e se parta del mal. E estas
 tres cosas, non ha alma en todo el mundo viua sobre
 tierra que las aya sinon la del omne; e por estas tres
 cosas la condepna, lo que non faze a otra alma ninguna
 que sea de criatura viua. E porque Dios tiene aquel
 angel por testigo para ser contra aquella alma que se
 non quiso guiar por el como deuia, e por esta rrazon non
 le quiere dar por goardador de otra; mas tornal [a]
 aquella siella de la orden de los angeles onde es e do
 estaua primero; e tiene le alli goardado por testigo de
 aquel alma con quien andido para el dia del juyzio.

 Capitulo xlii Del antechristo si a de aver angel bueno
 que le goarde como otro homne.
 Dixo el diçipulo: maestro, rruego te, pues que me has
 rrespondido a esta demanda, que me rrespondas a otra que
 te quiero dezir e fazer; tu me dizes que a todos los
 omnes que nasçen sobre tierra, que a cada vno da Dios
 angel quel goarde. Pues el que nasçio en perdiçion e es
 fijo de perdiçion, e este que te digo es el antechristo,
 ca çierto fallamos que ha de seer omne carnal, fijo de
 omne e de muger; e por ende querria saber de ti si a de
 auer angel bueno quel goarde segund que a otro omne.

[ 181 ]
 Rrespondio el maestro: esto te quiero yo
 dezir. Aquello que yo entiendo, segunt el mi saber que
 yo he de Dios, sabe por çierto quel antechristo a de ser
 omne carnal, fijo de padre e de madre, que aquel alma 
 quel [ha de] aber metida (que) en el cuerpo, que Dios la ha
 de criar como cria e faze las otras almas de todos los
 otros del mundo que fueron e han de seer fasta la fin
 del mundo; pues todas las cosas que Dios faze e cria,
 que son su obra, todas las el faze conplidas. Ca si
 alguna mengua, e conbiene que como se acaesçen muchas
 vegadas como en lision o en mienbros menguados, e esta
 mengua contesçe por la mengua de la natura que non
 cunple a aquello que ha a fazer, por muchas ocasiones
 que contesçe. Mas lo que es obra de Dios en que non ha
 parte natura ninguna, asi como las obras quel fizo de
 miraglo que son sobre natura, entre las quales obras es
 fazer las almas de non nada, tales obras como estas que
 faze el nuestro sennor, sienpre las faze conplidas para
 mostrar qual es el su poder e el su sauer; en estas
 nunca el quiere que ayan mengua sinon que todas sean
 conplidas. Por ende, mio diçipulo, deste antechristo que
 me tu fableste, sauida cosa es e çierta que omne carnal
 viuo de simiente de varon ha de seer, pues conbiene que
 este alma aya; pues esta alma non ha poder otro de la
 fazer sinon (d)el que fizo e faze todas las otras cosas.
 Por ende, pues [que] el alma del es obra que faze el
 nuestro sennor, todo su conplimiento le dara como da a
 las otras almas; ca para mientes en la de Judas
 Escariote, que fue diçipulo de nuestro sennor; quando
 Dios fizo la su alma, tan vien sauia aquel sennor que
 [fue] criador della el [mal] e la traiçion que auia a fazer
 contra el aquel Judas, como lo sopo despues quando paso
 por ello e lo padesçio en si mismo. Por eso fallamos nos
 que dixo en la pasion deste Judas: bonum erat ei si non
 esset natus homo ille; e quiere dezir: buena cosa fuera
 a aquel omne si non fuera nasçido. E en otro logar
 fallamos que dixo el rrey Dabid en presona de Ihesu
 Christo fablando deste Judas: de aquellos que me diste
 non perdi ninguno sinon el fijo de perdiçion. Pues, mio
 diçipulo, vien puedes tu uer [que] quando Dauid esto dezia
 e sauia, que muy mayor rrazon es que lo sopiese aquel
 sennor que era criador e fazedor

[ 182 ]
 de todo a
 quien nada non se puede encubrir, nin en çielo nin en
 tierra, ca Dauid por el lo sauie. Por ende, sabe por
 çierto que asi como el alma de Judas dio Dios angel
 bueno que la goardase a la mano diestra, e el espiritu
 malo que andaua a la siniestra la ouo de vençer en
 tirarla de la carrera del vien para la del mal, fasta
 que fue el todo suyo. E quando vien asi ha de contesçer
 del antechristo, ca de primero su angel bueno a de auer
 la su alma vien asi como las otras almas de los omnes,
 sienpre aquel angel bueno la ha de goardar non con
 sperança del saluar, ca muy bien sabe el que perdi[d]o es,
 mas porque si lo dexase, farie muchos mas males de
 quanto ha de fazer, el non le goardando.

 Capitulo xliii Quando la alma va a parayso, aquel
 angel que la guardaua, si ua [a] aquella orden.
 Pregunto el diçipulo e dixo: rruego te, maestro, que me
 digas el alma quando va al parayso, si va [a] aquella
 orden onde es el angel que la goardo o si sube a mas
 alto logar o a mas vaxo. Rrespondio el maestro: yo te lo
 dire. Sepas que cuando Dios fizo las ordenes de los
 angeles, ordeno que fuesen nueue como agora, e de cada
 vna destas ordenes cayeron muchos e fincaron muchos; e
 el nuestro sennor, que es fazedor e ordenador de todo,
 el entendio que auie menster de inchirse aquellas
 siellas porque non fuesen vazias; e paro mientes como
 aquellos que cayeron de aquellas siellas eran espiritus
 angelicos, e que se perdieron por suberuia e por
 desconoçençia, que auia menster de poner y espiritus que
 ouiesen en si vmildad. E por esta rrazon, fizo el
 nuestro sennor Adam, que de la generaçion que del
 veniesen, e que de aquellas almas que del viniesen, que
 fuesen saluas, de aquellas se inchiese[n] aquellas siellas
 que fueron vazias; que como de alli se perdieron los
 otros espiritus angelicos, que se cobrase[n] por los
 espiritus

[ 183 ]
 de las almas de los omnes. Ca
 segund nos fallamos, la cosa del mundo que mas faze
 saluar el alma del omne, que es vmildat; e por eso
 fallamos que dixo santa Maria en vn cantico que dixo de
 manificat: quia respexit humilitatem ancillae suae, ecce
 enim ex hoc beatem me dicent omnes generationes; e
 quiere dezir: que, porque cato la vmildat de la su
 sierua, por ende me dizen vien abenturadas son todas las
 generaciones. Por ende, mio diçipulo, sabe por çierto
 que la cosa del mundo por quel alma mas gana es por
 vmildat que a; la ora que ella ha en si vmildat, luego
 ha conosçençia, e de la conosçençia viene a conosçer su
 fazedor que la fizo e la crio de non nada; e esta
 conosçençia trahe y el amor e del amor viene al temor.
 Por ende, lo que perdieron los espiritus angelicos por
 desconosçençia, aquellas sus siellas que fueron vazias,
 seran llenas de almas que se saluan por conosçençia; e
 estas non van a otra orden nin a otro logar sinon
 aquellas siellas mismas que son vazias; e alli es
 asentada cada vna en su logar por aber abondamiento de
 la gloria de Dios para sienpre jamas.

 Capitulo xliiii Despues que aquella[s] sillas donde
 cayeron los anjeles fueron llenas, do pone Dios las
 almas que van a parayso.
 Dixo el diçipulo: maestro, vna demanda que te quiero
 fazer, rruego te que me la digas. Tu dixiste en esta
 rrazon primera que las almas de los omnes que yban a
 prayso, que las ponie Dios en aquellas sillas donde
 cayeron los angeles por soberuia e por desconosçençia; e
 por ende tantas almas quantas ha auido desquel mundo
 començo aca, digamos que aquellas siellas, que son ya
 llenas [de] quanta quantidad de almas como eran los
 angeles que dende cayeron. Las otras que son mas de
 aquellas, querria saber de ty en que logar las pone
 Dios, si las pone en más alto logar de aquel, o en mas
 vaxo. Rrespondio el maestro: tu me

[ 184 ]
 fazes muy
 alta demanda que muy mejor maestro que yo avria azaz que
 fazer en rresponder a ella. Por ende, quiero que sepas
 que en esta rrazon fizo Dios dos cosas: la primera es
 ordenamiento e la segunda es poderio; e estas dos cosas
 puso Dios en esta manera. La primera, que es el
 ordenamiento, por este ordenamiento ordeno que las almas 
 de los santos fuesen puestas e ordenadas e asentadas
 alli onde cayeron los angeles malos; en esto se conplio
 el su ordenamiento en que quiso e ordeno que fuesen
 tantos los espiritus de las almas que se saluasen en
 aquel logar como los que se perdieron. Por ende, mio
 diçipulo, agora la segunda cosa es el su poderio; quiso
 el tener en si mismo guardado para obrar con el despues
 que fuese conplido el ordenamiento quel auia ordenado en
 lugar de los angeles; e deste poder quel goardo en si,
 non quiso quel entendimiento del omne podiese sauer, por
 tan grand sabiduria que en si ouiese, para quando
 touiese el guardado de obrar con ello, sinon el mismo
 que lo sabie, que es fazedor de todo. Por ende, mio
 fijo, quiso el obrar de esta[s] dos cosas: primero, del
 saber en que es el ordenamiento, despues del poder; ca
 la obra del ordenamiento sale del saber, e del poder
 sale el querer, ca quien ha el poder puede fazer lo que
 quiere. Por ende, mio diçipulo, despues que aquellas
 siellas fueron llenas de las almas de los vien
 aventurados que y meresçen seer ayuntados, las otras que
 son demas, ponerlas ha Dios çerca de si en vn buen lugar
 como aquellos otros demas que fallamos segund natura,
 que por seer muchos espiritus ayuntados en vn logar, que
 non enbargan vno a otro; que pues que non han forma en
 si, non se pueden dar enojo nin enbargo vno a otro, mas
 que si non fuesen mas de vno [sennero]. Mas tu deues saber
 que tan gran muchedunbre fue de los angeles, que cayeron
 del çielo, que por quantas almas desde Adam aca son
 pasadas del mundo, quando todas fuesen saluas, [mas] mal
 [pecado], mas son las que se pierden que non las que se
 saluan; avnque todas se saluen, e avnque ninguna non se
 perdiese ende por ventura, en todo esto non serie
 conplido el cuento del numero de los angeles que se
 perdieron.


[ 185 ]
 
 Capitulo xlv Las Almas que estan en las sillas del
 çielo, si estaran y en alma y en cuerpo asi como estauan
 agora.
 Pregunto el diçipulo al maestro e dixo le: maestro, entre
 todos los enojos que te fago, quiero te fazer vno e
 rruego te que [te] non pese, que asaz enojo te do;
 çinquentas demandas te he fechas, mas todo lo fago por
 grant sabor que he de aprender algo del sauer que Dios
 te dio, porque pudieses aprouechar a ti mismo e a los
 otros que auemos [a] aprender de ti. Por ende, mio
 maestro, la demanda que te yo fago es esta: tu me
 dixiste en otra quistion que me fableste, quel dia del
 juyzio, que auien a tornar las almas en aquellos cuerpos
 en que viuieron en este mundo; e desde alli adelante,
 que avrie galardon cada vna dellas de aquello que
 fizieron mientre fueron biuas en el mundo; e este
 galardon, que serie en el cuerpo e en el alma, seyendo
 todo ayuntado de so vno. Por ende, mio maestro, querria
 sauer de ti, estas almas que estan agora en las siellas
 del çielo, si estaran y despues en los cuerpos e en las
 almas, asi como estan agora en almas senneras; e la
 rrazon por que te esto demando es por lo que te yo agora
 dire. Los angeles son espiritus que non han forma nin
 figura ninguna saluo lo que toman por mandado de Dios
 alli o es menester; pues, mio maestro, ¿do en las nueue
 ordenes en que estan los angeles, estan [espiritus] sin
 figura? ¿[como] estaran en aquellas mismas ordenes, onde
 cayeron los espiritus malos, espiritus con figura? ca
 tengo yo que mayor gloria avran aquellos que los
 angeles, seyendo en cuerpos e en almas en aquellas
 siellas. Por ende, te rruego que me sueluas esta demanda
 que te fago como ha de seer; a mi grand sabor abria de
 la oyr de ti o de qual quier maestro [de] que lo pudiese
 aprender. Rrespondio el maestro: tu me fazes muy grandes
 demandas entre l[a]s quales es esta que me agora has
 fecha, enpero,

[ 186 ]
 Dios, que me ayudo que te pudiese
 rresponder a las otras, me dara ayuda que te pueda
 rresponder a esta; e rresponderte he en esfuerço de la
 palabra que dixo en el auangelio: Ponite ergo in
 cordibus vestris non praemeditari quemadmodum
 respondeatis, ego enim dabo vobis os, et sapientiam, cui
 non poterunt resistere, et contradicere omnes adversarii
 vestri; que quiere dezir: [non estedes pensando lo que
 auedis de dezir, que] alli do uos fuere menester, yo vos
 dare palabra e sauiduria con que non [vos] podran enbargar
 vuestros aduersarios. E en esfuerço deste sennor que
 esto dize, te quiero rresponder a esta demanda que me tu
 fazes. Sabe por çierto que de aquel dia que las almas 
 fueren tornadas a seer en los cuerpos gloreficados, e
 estos cuerpos de los omnes, leuarlos a Dios, nuestro
 sennor, corporadamente a la su santa gloria de parayso
 do estauan ellas de primero; e el estara entre ellas en
 aquel cuerpo mismo en que quiso tomar e rresçibir muerte
 por nos, que fasta aquel dia, que como quier que tenga
 Dios consigo la carrne del cuerpo glorificado de Ihesu
 Christo, su fijo, non ha ninguna alma de quantas [son] en
 el parayso quel pueda veer en figura de omne carrnal; ca
 la diuinidat que es el padre, tiene ençerrada en si la
 vmanidat que es del fijo; ca esta diuinidat, non le
 puede omne fallar otra semejança sinon como vna grant
 claridat de fuego; e esta claridad veen los angeles e
 las almas que estan agora en parayso. Mas del dia del
 juyzio adelante, asi como [agora] la diuinidad ençierra en
 si la vmanidad, asi sera ençerrada la diuinidat en la
 vmanidad, ca todo es, e sera vna cosa; e esto es por
 rrazon que glorificado es. Ca pues glorificado es, non
 es conpuesto de quatro elementos e pues que quatro
 elementos non ha en si, mas se cuenta por diuinal que
 por vmanidad; e los quatro elementos le fazen que sea
 vmanal del mundo. Desde aquel dia adelante, paresçera a
 todos los del parayso corporalmente, asi como dixo el en
 vn euangelio a los apostoles quando vino a ellos despues
 que rresuçito, que entro en la casa a do estauan ellos
 ençerrados e les dixo: paz sea conusco, e palpadme e
 tanedme, ca non es la mi carrne la que solia seer; e esto
 dezie el porquel su cuerpo era ya demudado de como solia
 seer, ca ya glorificado era en aquel glorificamiento

[ 187 ]
 en quel quiso goardar el su cuerpo para
 mostrarsenos el dia del juyzio. E en aquel cuerpo lo an
 ha de conosçer angeles e omnes por Dios verdadero,
 quantos fueron fasta aquella ora; de alli adelante sera
 afirmado para sienpre en aquella persona de aquel cuerpo
 carnal; e asi como lo el fuere, lo seran todos los otros
 a semejança del. E esta semejança puedes tu entender por
 lo que fallamos en la escriptura que dize que todos han
 a seer de hedad de treynta annos e tres mas, [porque
 desta hedat fue el nuestro sennor quando fue puesto en
 la cruz e] desta hedat fizo Adam quando [lo] crio primero
 de tierra, ca non le fizo moço pequenno, mas omne
 conplido de xxx e tres annos; estando Ihesu Christo en
 la cruz, se mudo el su cuerpo a seer glorificado, e este
 demudamiento paresçio quando rresuçito al terçer dia de
 muerte a vida; por ende, como de alli adelante fincara
 el en aquella figura, [asy quiere que finquen todos los
 otros en aquella figura] misma, porque quiso prender
 muerte e pasion por nos saluar. Desque las almas fueren
 tornadas a aquellos cuerpos onde sallieron, e seran en
 cuerpos e en almas, e en las siellas de las ordenes de
 que cayeron aquellos angeles malos; e estaran todos en
 la gloria del parayso ante la faz del padre, e del fijo,
 e del espiritu santo, que son tres personas e vn Dios.
 Ca pues que todos los cuerpos fuere[n] glorificados, por
 tan avondado se terna de aquel vien de parayso el vno
 como el otro, ca si el vno obiese abondamiento de gloria
 e el otro non ouiese quantol conplie, non serie parayso;
 ca parayso tanto quiere dezir como cosa abondada en que
 non ay ninguna mengua; ca asi es alli, que non ay
 ninguna mengua nin cobdiçia ninguna que se pueda [auer] en
 dicho nin en voluntad. A lo al que me demandaste, que
 dizies que te diga por que rrazon avran esta auantaja 
 los omnes de los angeles en seer ellos en cuerpos
 glorificados, e auer forma e figura quales vees que la
 han agora los omnes e non la auer los angeles, sinon
 seer cosa espiritual que le non pueda omne poner figura
 ninguna; e a esto te rrespondre asi: quel nuestro sennor
 Dios, padre, ordeno de dar a los omnes aquella figura en
 que fizo al primer omne que fue Adan, nuestro padre; ca
 en este comedio del dia del juyzio, que Dios estremara
 las almas de los cuerpos, e este estre-

[ 188 ]
 mamiento es por el pecado de Adan; por
 ende, aqueste estremamiento, quando vinier, aquel dia
 sera y el pecado purgado e lauado; e tornara el alma [a]
 auer todo su conplimiento con el cuerpo, asi como dixo
 Dios [a] Adam quando lo fezo, quel dixo: fagamos onbre a
 nuestra semejança e a nuestra figura. E estas dos
 palabras se entienden como te yo agora dire. La figura
 dixo por el alma [que a figura] a la diuinidat de Dios
 padre por tres cosas [que] ha(n) en si: la primera, porque
 es espiritual; la segunda, por(qu)el entendimiento que ha;
 la terçera, por la rrazon que Dios puso en ella; e por
 estas tres cosas ha figura de la diuinidad de Dios
 padre. Por tres cosas, que ha semejança nuestra dixo por
 el cuerpo del omne, que ha semejança e es fecho segund
 la vmanidad de Ihesu Christo, fijo de Dios verdadero;
 que como quier que la vmanidad de la persona del fijo
 non era [des]cubierta, avnque los omnes [non] la pudiesen
 entender nin conosçer, ya ella era en si; vien asi
 quando despues encarno en santa Maria, su madre, e mas
 el entendymiento del omne non se podie entender a
 conosçerlo fasta que lo viese por demostraçion de obra,
 segund despues paresçio por la encarnaçion. E esta
 figura e esta semejança sera muy mas conplida que non
 quando de primero fizo el omne; de aquel dia del juyzio
 adelante, e seran todos glorificados en cuerpos e en
 almas; e alli avran la su figura e la su semejança muy
 mas conplida que la ouo Adam primero; ca estos la avran
 primero confirmada para sienpre e nunca lo han de perder
 de alli adelante; e seran tales en seer glorificados
 como Ihesu Christo, fijo de Dios, que son tres personas
 e vn Dios, que ha semejança de la vmanidad e de la
 diuinidad que le ha en si ayuntada; seran ellos
 confirmados para sienpre en la gloria. Por ende, mio
 diçipulo, estos cuerpos que Dios ha de dar a las almas 
 aquel dia del juyzio, non gelos da de nueuo, ca aquellos
 cuerpos mismos son que en antes eran metidas las almas,
 fueras que son mas claros e muy mas linpios que antes 
 eran; e por eso les llaman glorifecados; e tanto quiere
 dezir glorificado como cosa linpia sin corronpimiento e
 sin manzilla. E en este ayuntamiento de las almas e de
 los cuerpos de que sallieron, non y avra [vmanidat]
 ninguna saluo ende tanto

[ 189 ]
 que se faze en mas
 linpia materia, que non fue de primero la otra, que fue
 por tienpo sauido. E este sera por sienpre jamas, que
 non avra fin. Por ende, estas almas que Dios rreuisto de
 los sus cuerpos que avien perdidos, muy mejores que ante
 eran, e rreuistio los de aquellos que eran desnudos; mas
 a los angeles non da cuerpos, ca non los ouieron nin los
 han menster, ca sienpre fueron espiritus como agora son.
 Mas tan grand es el poder que han los angeles por la
 santidad que Dios en ellos puso, que quando alguno en
 algund logar ha de aparesçer, toma semejança de otra
 figura en que paresca; e esto es porque los ojos del
 entendimiento del alma nol podrie conosçer si paresçiese
 como espiritu. Por ende, fallamos que los tres angeles
 que paresçieron a Abraan, quel paresçieron en figura de
 tres mançebos; otrosy el angel Rraphael vino a Tobias e
 apresçiol en figura de omne mançebo; e otrosy el angel
 Grauiel, quandol vino a saludar la vien aventurada santa
 Maria, vino en figura de omne mançebo vestido de blanco.
 E asi como te cuento estos logares do ellos aparesçieron
 en esta figura de omne, te podria contar de otras
 estorias muchas en que lo cuentan, mas seria muy luenga
 rrazon de contar todo. Mas como quier que las almas sean
 rreuistidas, segund que de suso te dixe, de los cuerpos
 que perdieron, los quales abran glorificados, e otrosi,
 Ihesu Christo estara rreuistido en el su cuerpo
 glorificado, e el qual glorificado del tienpo de la
 rresurreçion aca. Los angeles non avran ningunos
 cuerpos, que nunca obieron de su natura suyos nin
 agenos, como quier que desuso te dixe ya que en algunos 
 tienpos quiso Dios que apresçieron a algunos en figuras
 corporales. Mas asi como de alli adelante avran las
 almas con los cuerpos glorificados, gloria acabada sin
 fyn, vien asi los angeles, que son espiritus, avran
 gloria conplida, que conbiene a la manera de los
 espiritus angelicos.


[ 190 ]
 
 Capitulo xlvi Si las almas que estan en parayso ven a
 las que estan en el ynfierno o a las de purgatorio, o si
 las del ynfierno ven a las de parayso o [a] las del
 purgatorio.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas vna rrazon que he grant savor de la aprender,
 si las almas que estan en parayso, sy veen a las que
 estan en infierrno e [a las otras] que estan en purgatorio;
 o si las que estan en infierrno, si veen a las que estan
 en parayso e a las que estan en purgatorio; o si las del
 purgatorio, si veen a las que estan en parayso, e en
 infierno. Rrespondio el maestro: esto te quiero yo dezir
 de buena mente. Sabe por çierto que las almas que estan
 en parayso (e en infierrno) veen a las que estan en
 infierrno e por tanto agradesçe[n] a Dios el vien que les
 fizo; e quando veen el vien que han e paran mientes al
 mal [que las] otras han, tanto se [tienen por de] mejor
 natura e agradesçen a Dios mas el vien que an; los del
 infierno

[ 191 ]
 veen a los del parayso por
 quebranto de si; este quebranto que dende toman se les
 torna a seer vna de las mayores penas que han, ca en
 veyendo aquello, han a tomar e a conosçer, e a uer el
 mal que han, que les a de durar para sienpre; e otrosi
 veen el vien que han confirmado para sienpre jamas e
 toman ende cobdiçia e pesar qual nunca pueden perder.
 Por ende fallamos que ay tres maneras de penas; como
 quier que estas tres aya y, otras muchas ay que [salen]
 dellas: la primera es los tormentos que dan a las almas;
 la segunda es codiçia e el pesar que toman del vien que
 veen que han los que estan en parayso; la terçera,
 desparamiento que toman en nunca salir de aquella pena
 en que estan, como mal que es sin tienpo e duradero para
 sienpre. Por ende, mio diçipulo, fallamos que dixo el
 nuestro sennor en vn euangelio que conbiene mucho a esta
 rrazon e dize que era vn omne rrico a cuya casa vino
 mendigar vn omne pobre que dezian Lazaro; e este pobre
 era gapho, e este rrico en logar de darle a comer,
 echole vnos alanos quel comiesen; e los canes non le
 quisieron mal fazer; desi, fuese de alli de casa del
 rrico e a cabo de dias muriose, e leuaron lo los angeles
 a la su alma a parayso que es llamado seno de Avrahan; e
 despues, a cavo de tienpo, murio el rrico e leuaron lo
 los diablos la su alma al infierno, e començaron le a
 tormentar; entre las quales penas que ella auia, muria
 de sed; e estando ella en este tormento e en este mal,
 vio el seno de Abrahan a Lazaro, aquel pobre, e
 conosçiol e dixo: Lazaro, mio amigo, si me quisieres dar
 de quanta augua tienes cerca de ty, vna gota con el dedo
 pequenno, que pusieses en esta mi leunga, fazerme y as
 grand merçed. Rrespondio Lazaro: o tu, rrico, mienbra te
 de quanto malo me fueste quando fuei a pedir a la puerta
 de tu casa, de quanto vien avies entonçe, nin me
 quisieste dar nin vn vocado de pan que comiese; e por
 eso as agora mal en este mundo otro; e yo, que oue mal
 mientre fuy viuo en el mundo, he agora este vien; por
 ende non te podria dar nada del vien que he, que non
 feziste tu cosa por que lo deuas auer. Dixol el rrico: o
 padre Avrahan, yo he mis hermanos, e mios parientes, e
 mi muger viuos; pido te en merçed que me dexes yr a
 ellos [e] castigarlos he, que se goarden de non venir

[ 192 ]
 a este logar en qual yo so. Rrespuso padre
 [Abran], e dixo: profertas auedes e padres santos que vos
 castigaron, e vos dexaron escripto lo que auiades a
 fazer; pues si de aquello non ouieren a tomar consejo e
 castigo, non lo tomaran de lo que les tu diras; por ende
 non es ya tienpo de poder tu castigar a ti mismo nin a
 ellos, ca mientra ouiste el tienpo en [que] lo podies
 fazer, non lo feçiste e agora quando quieres non es ya
 tienpo nin puedes. Por ende, mio diçipulo, yo te he
 contado este ensienplo de lo que contesçio a este rrico
 con Lazaro, el pobre, segund lo cuenta nuestro sennor en
 el euangelio por su voca; e la rrazon por que te lo
 conte es por prouarte por prueua derecha e verdadera, de
 lo que nuestro sennor dixo en el euangelio en como
 segund la demanda que me tu feziste de las almas, si
 pudien veer las vnas a las otras, estando las vnas en
 parayso, e las otras en purgatorio, e las otras en
 infierrno. Por ende, sabe que los de parayso veen a los
 del ynfierno e en veyendo los, agradesçen mas a Dios el
 vien que ellas han; los del ynfierrno veen otrosi a los
 del parayso por quebranto de si e de su mal, vien como
 vio por mal de si el alma del rrico a la de Lazaro, el
 pobre, en el seno de Avrahan, que es llamado parayso,
 segund te ya conte desuso. Los que estan en infierrno non
 veen a los de purgatorio, nin los que estan en
 purgatorio a los del infierrno; mas los de purgatorio
 veen a los del parayso, ca en veyendo los, toman
 esfuerço para sofrir aquella pena en que estan; ca sabe[n]
 que han a yr a aquel vien, solo que sean purgados de
 aquellos pecados que fezieron. Los de parayso non veen a
 los de purgatorio, mas veen el ynfierrno como te ya dixe; la
 rrazon por que, te yo quiero dezir. Vien asi como vn omne que
 dixiese: yo non he por que yr a tal lugar, que yo y fui
 otras vegadas e se que logar es, mas vaya y fulano que
 nunca fue y; vien a semejança desto a las almas de
 parayso contesçe con las de purgatorio en rrazon de lo
 non veer; non porque lo non pudiesen veer si quisiesen,
 mas tan mano es el despagamiento que cada vna de las
 almas toma en aquel logar, que y esta purgando se del
 mal que y lieua, que despues que ende sale e va a
 parayso, tanta es la gloria e el vien que ha, que le
 faze oluidar aquel mal que ha pasado; ca sil ende
 menbrase alguna

[ 193 ]
 cosa, luego non serie
 parayso conplido, ca el parayso non ha de auer mengua
 ninguna. Por ende, mio diçipulo, vien vees tu, segund
 rrazon, que si el alma que es del omne, que es tan
 entendida e tan conplida de rrazon, e de memoria,
 seyendo en parayso ouiese de uer el purgatorio, conbiene
 que a la ora quel viese, que le menbrase del mal que en
 el pasara; e menbrando se de aquello, avrie (en) de auer
 ende espanto e pesar; e luego non avrie parayso
 conplido, ca muy pocas son las almas de los que son en
 el parayso que non ayan pasado por el purgatorio; mas
 vien es verdad que vnos estan y mas tienpo e otros menos
 segund de que se a de purgar. Mas los que estan en
 purgatorio non veen a los del infierrno; la rrazon es por
 lo que te yo quiero dezir. Los que estan en purgatorio
 estan en pena e en tormento en que [pasan] mucho mal; por
 ende, asaz los abonda a ellos el mal que han, e non han
 por que ver mas de aquello; e con aquello que han, si
 vi(ui)esen lo al demas, fazerse les y a la pena doblada;
 por ende non quiere Dios que estas almas de purgatorio
 vean mas mal de lo que han e que estan sufriendo, mas
 que vean aquello [por] que han a seer saluas, la santa
 gloria de parayso a que han a yr. E otrosi, los del
 infierno non veen a las de purgatorio, ca si las viesen,
 veyendo el mal que ellas han, tomarian conorte en el su
 mal; por ende, non quiere Dios que la[s] vean, mas que
 vean el parayso onde tomen quebranto e desanparança e
 mal; ca saben que nunca han [a] auer aquel vien; e este es
 el mal que ellas toman, que este mal les es mayor pena
 que ellas han.


[ 194 ]
 
 Capitulo xlvii Por que rrazon puso Dios plazo a la fin
 del mundo que fuese a quantia sabida de annos.
 Mio maestro, quiero te demandar que me digas por que
 rrazon puso Dios plazo en la fin del mundo que fuese a
 quantia savida de annos, como quier que nos lo omnes non
 podemos saber el tienpo çierto quando a de seer. Ca
 fallamos nos que desde Adam fasta Nohe, ouo mill annos;
 e desde Nohe fasta Avrahan ouo mill annos, que se
 cuentan por dos hedades; e deste Avrahan fasta el rrey
 Dauid ouo otros mill, que fue la terçera hedad; e desde
 Dauid fasta la nasçençia de Ihesu Christo, fue la quarta
 hedat; agora desde Ihesu Christo aca, es pasada la
 quinta hedad, ca quanto y a mas de mill annos, tanto y a
 mas de aquella hedad. Nos agora andamos en la sesta,
 segund los omnes dizen, y cuydan a de seer la fyn del
 mundo en la setena edad (a); mas non puede omne saber en
 que tienpo sera en la setena hedad, si sera en el
 comienço o en al fin. Por ende te rruego, mio maestro,
 que me sueluas estas dos demandas; la primera, que por
 que rrazon sera la fin mas en la setena edad mas que [en]
 ninguna de las otras hedades, tan vien de las que son
 pasadas como de las que han de venir despues; que si
 aquella fin non fuere en aquella hedad, [en] que a de
 seer. Rrespondio el maestro: mio diçipulo, rresponderte
 he a esta demanda asi como el nuestro sennor dixo en el
 euangelio: confiteor te, pater, quod abscondisti haec a
 sapientibus e prudentibus e revelasti ea parvulis; e
 quiere dezir: confieso me a ty, padre del çielo e de la
 tierra, que ascondisti aquestas cosas a los sabios e a
 los entendidos, e las quisiste mostrar a los pequennos
 vmillosos de corazon. Por ende, mio diçipulo, entre los
 pequennos me quiero yo poner, ca non entre los segundos,
 ca yo so muy pequenno en sauer, saluo ende lo que Dios
 quiere que [sepa] por la su graçia e por la su merçed, ca
 non por otra letradura que aya en mi. Por ende, quiero
 que sepas que desta setena edad [adelante] non avemos a
 auer otra ninguna, mas non puede omne del mundo saber
 por seso nin por letradura que aya, si ha de seer la fyn
 ante que la hedat sea

[ 195 ]
 conplida o en el
 comienço della, aviendo a començar otra edad si la fin
 antes non fuese; e la rrazon por que non a de seer mas
 de siete hedades, quiero te agora dezir, e probarlo por
 ley e por natura derecha. Siete son las estrellas que
 son llamadas planetas que de los cuerpos de las que
 estan desuso se mueben los otros terrenales que estan de
 yuso; e a cada vna destas siete planetas quiso [Dios] dar
 cuento de mill [annos], saluo ende a la planeta que es
 llamada Venus; que esta non a su conplimiento del cuento
 de los mill [annos] como han cada vna de las otras
 planetas, ca esta planeta es de plazer e de alegria que
 pasa ayna e non dura mucho; por ende, aquellas [cosas] que
 son firmadas en ella non son tan vien firmes como las
 que son de las otras [planetas]. En el leuantamiento que
 se leuanto Mahomad, [mucho mas] fue en la exaltaçion desta
 planeta; e de aqui se fizo la secta de los moros que
 llaman ellos ley increente, [e mienten], ca ley non puede
 ser dada sinon de Dios, e por obra de Dios. E estas dos
 leyes que son en el mundo asi fueron fechas la ley vieja
 e la nueba, ca la vieja ley, [que] fue de primero, dio
 Dios a Moysen e mandol en como lo fiziese; e la nueua
 ley fizo el por su obra el dia que quiso nascer e tomar
 carne de la virgen vien aventurada, santa Maria, su
 madre, e despues quando tomo muerte en la crus porque
 (non) ouo a rresuçitar al terçer dia. E estas dos leyes
 que te dixe agora, dio Dios a goardadores, quales te yo
 agora dire, en cuya enexaltaçion fueron ellas començadas
 e fechas, e quiero te dezir en que manera. A la ley
 vieja dio le la planeta de Saturno, que es la mas alta 
 planeta que ha en los çielos e que mas firme esta; por
 ende mando a los fijos de Israel quel dia del sabado
 quel goardasen porque es dia sennalado de aquella
 planeta; e por eso ha nonbre sauado, por ella que ha
 nonbre Saturno. E asi como ella es firme, como quier que
 los judios son llamados fijos de Israel porque vienen de
 aquel linage, e meresçiesen mucho mal a Dios porque
 ouieron a perder quanta onrra, e quanto vien, e quanto
 sennorio auian, e fuesen metidos en el catiuerio que
 son; e esta su ley vieja sienpre a de durar fasta la fin
 del mundo, ca ellos fueron los [que] erraron e pecaron en
 la non entender, ca la ley linpia e santa es e

[ 196 ]
 firme para sienpre; e por ende ha de durar,
 ca asi es duradera aquella planeta que es su goardador.
 E la nueua ley que es nuestra de los christianos, dio
 Dios por mayor della el sol e de aqui auemos nos dos
 cosas: la primera, que fazemos oraçion contra oriente,
 que es aquella parte do nasçe el sol; la segunda cosa,
 avemos por fiesta el dia del domingo que es su dia
 sennalado del sol; e este non le auemos nos porque lo
 quisimos nos tomar de nuestro, mas Dios nos los dio, ca
 el fizo obras sennaladas en aquel dia mas que en los
 otros porque lo ouimos a tomar por fiesta sennalada; ca
 en tal dia quiso nasçer de santa Maria su madre; e en
 tal dia rresuçito de muerte a uida; e en tal dia del
 domingo afirmo los apostoles en la su santa creençia
 porque sopiesen mostrar a nos, los que auiamos a uiuir
 en este mundo en pos ellos; e esto fue en el dia de
 çinquesma que cae sienpre en domingo. E como quier que
 las siete planetas ayan cada vna dellas grand vertud,
 mayor vertud ha el sol que ninguna de las otras; esto
 puedes veer en tres cosas: la primera en grandes; la
 segunda en fermosura; la terçera en claridad; que quando
 y quisieres parar mientes, veras que ninguna de las
 siete planetas non es tan grandes como el sol; e otrosi,
 non y veras tan fermosa ninguna como el sol, nin tan
 clara, que tan grand claridad es la suya, que a todas
 las otras faze que non parescan; demas, que non ay
 ninguna que aya claridad sinon del sol; e porquel
 nuestro sennor non fallo ninguna planeta tan buena e tan
 fermosa como el sol, e por eso quiso el poner en goarda
 de la nuestra ley de los christianos e en conosçimiento
 del sol, porque fiziesemos conosçençia a aquel sennor
 que es su fazedor. E asi como el sol alunbra todo el
 mundo, asi alunbro Ihesu Christo todo el mundo de la
 tiniebra del pecado de Adan en que era caydo si por el
 non fuese. Por ende fallamos que dixo sant Iohan
 apostol, evangelista, fallando de los siete cuerpos
 çelestiales en el libro que es llamada Japocalipsy que
 dize asi: yo Joan vi estar ante la magestad de Dios
 siete candeleros de oro con sus candelas, e cada vno
 destos candeleros auia su espiritu que era su goardador
 e los ministrauan; en derecho destos candeleros vy estar
 de yuso en tierra siete iglesias en que es partido el
 mundo. Por ende,

[ 197 ]
 mio diçipulo, para mientes
 a esta vision de sant Iohan e veras que aquellos siete
 candeleros quel vio, que se da a entender por estas
 siete planetas que rreluzen ante la faz de Dios; e los
 espiritus de los candeleros son los angeles que goardan
 cada vno la su planeta e la muebe a andar por el çerco
 del çielo en que esta afirmada cada vna dellas. Asi como
 aquellas siete planetas estan sobre las siete iglesias e
 an poder sobre ellasa, asi han poder sobre los cuerpos
 del mundo e se les dan vertud segund el poder e la
 vertud que Dios puso en cada vna dellas; ca Dios lo
 quiso asi ordenar que cada vna ouiese su poder e su
 vertud; e el mayor poder e la mayor vertud es la suya,
 que touo el para si, que non quiso dar a ninguno sinon a
 si mismo como aquel que por grand abondamiento de vertud
 que en si a, fue e es fazedor de las cosas. E asi como
 el grand poder tiene en si se, vien asi se quiso el
 tener en si que lo non sopiese santo nin santa quando
 auia a seer el dia de la fin, que lo non sabe otro sinon
 el; e esto fizo el por dos cosas: la primera, en que
 obiesen los omnes miedo quando serie aquel dia e se
 goardasen de fazer mal; por eso fallamos que dixo el en
 vn euangelio: vigilate e orate quia nescitis diem neque
 horam quando Dominus venturus sit; e quiere dezir: velat
 e orad que non sabedes el dia nin la ora en que verna el
 sennor; e este venir dixo el por la venida que ha de
 fazer quando viniere a judgar el mundo. La segunda cosa
 porquel non quiso que lo sopiese ninguno, por quanto non
 tomasen los omnes desconorte en quanto visquiesen en el
 mundo; ca sienpre, mientra estan en duda de non saber el
 tienpo, sienpre cuydan que sera mas tarde de quanto ha
 de seer; e en esta tardança toman esfuerço para viuir e
 pasar la vida deste mundo, teniendo que ellos, nin sus
 nietos, nin sus visnietos non alcançaran aquel dia. E
 por esta rrazon ordeno Dios que sopiesen los omnes del
 mundo que auia a seer la fin, mas non quiso que sopiesen
 en qual anno, nin en qual mes, nin en qual dia auia a
 seer, fueras tanto que sauemos, que a de seer en la
 setena edat; mas como te dixi de primero, non puede omne
 saber si a de seer en comienço, o en medio, o en cabo; e
 la rrazon por que Dios esto fizo, te quiero dezir. Quiso
 que los omnes fuesen apreçeuidos que avia a seer la

[ 198 ]
 fin, que se goardasen de fazer mal e
 feziesen obras de vien porque los ouiese a dar buen
 juyzio aquel dia que les a de judgar; de la vna parte
 non quiso que mientra en el mundo visquiesen, que
 ouiesen a tomar tamana tristeza nin tamano pesar que se
 enbargasen nin ouiesen a menguar la vida de cada dia por
 grand pesar e grand cuydado que en si ouiesen.

 Capitulo xlviii En que se mantiene la alma mientra
 metida en el cuerpo del omne.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo le: rruego te
 que me digas el alma del omne en que viue e en que se
 mantiene mientra que esta metida en el cuerpo, si esta
 virtud deste mantenimiento, si la ha de suyo o si la ha
 de calentura natural. Rrespondio el maestro: esto te
 quiero yo dezir. Sepas quel alma non ha en si se otra
 ayuda para veuir sinon la vertud que Dios puso en ella;
 ca alli do la el ordeno quando la fizo de primero, que
 nunca pudiese morir, le dio vertud que obiese de suyo en
 que se mantouiese para sienpre; e asi como non ha fin,
 asi non ha tienpo

[ 199 ]
 tajado esta vertud; e esto
 es como seyendo el alma sin el cuerpo carrnal del omne,
 ca mientre es metida en el cuerpo, non se puede mantener
 sin ayuda de la calentura natural; e ayudan se entre
 amos a dos, la vna a la otra parte para mentenerse. E
 quiero te dezir como la calentura natural non serie
 sinon por el mouimiento del alma, ca la vertud del alma 
 faze correr la sangre por el cuerpo del omne e los otros
 vmores; e deste mouimiento que se muebe a andar por el
 cuerpo, se faze la calentura natural en el corazon e en
 todos sus mienbros; e desta calentura natural toma
 esfuerço e ayuda para se mantener mientra esta en el
 cuerpo; e en esta guisa que te he dicho, se ayuda a la
 vna a la otra; pero en esta manera quel alma es fazedor,
 la calentura natural es estromento con que ella faze sus
 obras, ca el alma faze la calentura natural e desque la
 ha fecha, mantiene se con ella; e por esto puedes veer
 tu que a la ora quel alma es fuera del cuerpo, luego la
 calentura natural se desfaze; e quando la calentura
 natural se desfaze, es el alma fuera del cuerpo; ca non
 puede y estar la vna sin la otra, ca todas las cosas del
 mundo que se mueben, paresçen que non han mobedor que
 las mueba, e asi contesçe a la calentura natural que es
 su mobedor del alma mientre esta en el cuerpo; e despues
 que ende sale, que finca ella desfecha e hanse a rromper
 los vmores que se por ella mantienen. E pues que ella
 fallesçe, viene el cuerpo a podrimiento, ca esta
 calentura natural que te digo, va en pos el alma para
 rretenerla consigo mientra ella esta en el cuerpo, e al
 su grado non se partirie della si pudiese. E esto puedes
 veer en el omne quando muere, que asi como ella va
 salliendo del cuerpo, vien asi se va perdiendo la
 calentura natural de los mienbros que son mas a lexos,
 asi como de los pies e de las piernas; que quando mas va
 subiendo el almal encogiendo se contra el corazon,
 asi se va esfriando los mienbros que son mas a lexos
 del. Por ende, mio diçipulo, en esto puedes tu veer que
 la calentura natural del cuerpo es fechura del alma e su
 mantenimiento con que el alma obra en el cuerpo del
 omne. Por ende, quando el alma viene a sallir del
 cuerpo, toda la vertud de la figura de la calentura se allega a ella para tenerla, que la non dexa sallir

[ 200 ]
 del cuerpo, ca sienpre ha esperança de la
 tornar adentro en el su grado si pudiese; e quando la
 non puede fazer, finca ella toda desfecha e torna ella
 en non nada.

 Capitulo xlix Que la alma que Dios faze e la cria de
 nada, si puede ser conplida despues que Dios la ha
 fecha.
 Dixo el diçipulo: maestro, rruego te que me digas si el
 alma del omne que Dios faze e la cria de non nada, si
 puede ser conplida despues que Dios la ha fecha, non
 seyendo en el cuerpo del omne, tan vien como seyendo y
 dentro metida. Rrespondio el maestro: a esta demanda que
 me tu feçiste, te rrespondre en dos guisas: la primera,
 que non puede seer; la segunda, que quando por ventura
 fuese, darte he rrazon en que guisa serie segund lo que
 fallamos por naturas; por ende, te quiero rresponder
 luego en la primera destas maneras e despues,
 rresponderte he en la otra. Quiero que sepas que quando
 Dios faze el alma e la faze de nada, que la nunca faze
 Dios sinon quando tiene el cuerpo aparejado en que la
 pone; ca nunca cria Dios el alma en valde; ca para aquel
 cuerpo que la cria, a so ora, y la pone, desque es el
 cuerpo conplidamente aparejado para rresçeuirla. Por
 ende dize vna palabra en la escriptura: anima creando
 infundet et infundendo creatur; e quiere dezir: el alma 
 en faziendo la Dios, la pone en el cuerpo, e en poniendo
 la, faz cada vna destas dos cosas e non sin espaçio de
 tienpo segund la natura lo demanda; ca primero se faze
 el cuerpo carnal de la criatura, e desque es fecho e
 aparejado para auer vida, pone Dios el espiritu que es
 el alma en el. Por ende, mio diçipulo, puedes tu veer e
 entender que Dios non crio el alma soueja, sinon para
 cuerpo en que la pone, que quando el viene ya a fazerlo,
 formado esta y cuerpo en que la pone e en que viua; e
 por esta rrazon, puedes

[ 201 ]
 tu vien veer que
 nunca la Dios faze en valde, sinon para aquel logar o es
 menester. E pues que te he dicho esta primera rrazon,
 quiero te tornar a la otra, segund te dixe primero. Pues
 que Dios es poderoso de criar el alma e faze la de nada,
 pues quel es tan poderoso e a este poder de lo fazer
 fuera del cuerpo como dentro en el cuerpo en que la
 cria; ca si Dios ouiese poder de la fazer en vn logar e
 non en otro, luego semejarie quel su poder era menguado
 e semejarie que la non fazie de nada, mas que la fazie
 en aquel logar por aparejamiento de ayuda que fallaua y.
 Por ende, quiero que sepas quel poder de Dios conplido
 es en todo lo que quiere fazer, asi como lo que quiere,
 e en lugar que quiere; e la su obra nunca es menguada;
 enpero, non faze el la cosa synon como conbiene segunt
 la natura de cada cosa; e si ves alguna mengua en el
 cuerpo del omne, asi como en lision que aya en algund 
 mienbro, esto es por la mengua de la natura que mengua
 en aquello que ha de conplir; mas en el alma, ques
 criatura de Dios, non puede auer mengua ninguna. Por
 ende, coquier que Dios la fiziese, quier dentro en el
 cuerpo, quier fuera del, sienpre es conplida; mas nos
 los omnes non podemos conosçer el conplimiento que ellas
 ha fasta que uemos su obra. E esta obra es despues que
 esta en el cuerpo del omne en que la Dios pone; e asi es
 el cuerpo a conparaçion del alma como vn estrumento de
 cuerdas: quando esta vien tenprado e as quien lo sepa
 tanner, puede meter en el qual son se quiere. Por ende,
 los mienbros que son en el cuerpo son cuerdas con que
 dize e faze el alma aquello que entiende que conple; e
 el maestro que sabe tanner el estrumento es el alma que,
 por el saber e el entendimiento que Dios pone en ella
 quando la cria e la faze de nuebo e de non nada, sabe
 ella obrar estando en aquel cuerpo en que la Dios crio;
 e quanto el cuerpo faze e dize, todo es por ella, ca sin
 ella non vale nada. E puedes entender por esto, quando
 el alma sale del cuerpo, quan desanparado el finca del
 vien que ante sollia auer; e por esta obra que ella
 faze, la conosçemos nos como Dios la ha criada e fecha
 con todo su conplimiento; ca de otra guisa non ha
 entendimiento de omne que lo podiese co-

[ 202 ]
 nosçer; ca por la su obra que faze en
 aquel cuerpo en que esta, la auemos a conosçer en como
 es criatura de Dios.

 Capitulo l Como puede Dios saber todas las cosas quel
 omne sabe e cuyda.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas e me des rrecabdo a vna cosa [de] que tome grant
 pensamiento de duda en mi corazon; e suelen dezir los
 omnes que tan grand es el poderio que Dios ha en si, e
 asi saue todas las cosas que se cuydan e se fazen e se
 dizen, que asi como el omne cuyda la cosa en su corazon,
 por encubiertamente que se pueda cuydar, que luego lo
 sabe. Por ende, tengo yo por marauilla estando Dios tan
 alto como esta en los çielos e faziendo tantas obras
 como el faze en todo el tienpo, auiendo tantos omnes e
 tantas mugeres como ha por el mundo, segund que son las
 leyes e las creençias en que cada vno vale; e otrosi,
 como son las boluntades e los corazones, los vnos
 departidos de los otros, ca vnos se pagan del mal e
 otros del vien, e vnos saben vencer sus boluntades e
 otros se vençen a la boluntad. E por ende, tengo por
 maravilla, como quier quel poder de Dios sea muy grande,
 en poder asi escudrinar el corazon de cada vno, e
 estando el coraçon envuelto en la voluntad del omne. E
 si esto contesçiese en vn omne senero, non lo ternia por
 grant marabilla; mas lo que contesçe por tantos omnes a
 que omne non puede poner cuento, esto es mucho de
 marauillar; por ende, te rreugo que me saques de aquesta
 dubda si es asi o non. Rrespondio el maestro e dixo: mio
 diçipulo e mio amigo, como quier que me tu ayas fecho
 otras demandas muchas e muy buenas a que te rrespondi lo
 mejor que yo pude, a las que eran

[ 203 ]
 de
 tologia, segund thologia, e a las que eran de naturas,
 segund naturas, de todas quantas [y son, non] me feziste (e
 si son) ninguna demanda de que yo me mas pague en el mi
 corazon que desta; rresponderte he mucho ayna a ella,
 prouando te lo por prueba derecha a que omne non puede
 de dezir de non, por sauiduria que aya en si; e la
 prueua que te yo quiero [fazer] es esta. Para mientes a la
 muger prennada e veras como trahe la criatura çerrada en
 el su vientre; e desque la criatura ha pasado su tienpo
 e se llega el termino de rresçuir alma de vida en si,
 luego gela da Dios; ca vien uees tu que ninguna cosa non
 ha poder de fazer alma de nuebo sinon Dios, pues el sabe
 e entiende ya quando es tienpo de [la] dar [a] aquella
 criatura e mete[r] en ella alma de dentro; e aquella
 criatura anda ençerrada en otro cuerpo. Por ende, para
 mientes a la claridad del sol, que mas rrefez ha de
 pasar vn tejado que quando son vno sobre otro; e por
 esto puedes veer e entender que mas rrefez es a Dios de
 saber la voluntad del corazon del omne que yaze en vn
 cuerpo; demas, do ha voluntad, quier sea la voluntad
 buena, quier mala, como quier que aya departimiento de
 la buena a la mala, toda es voluntad. Por ende, para
 mientes e ueras que mayor miraglo e mayor maravilla e
 poderio es a [do] non es la vertud conplida, asi como
 acaesçe a la criatura; que pues non ha avn alma en si,
 sabida cosa es que non puede auer voluntad en si nin
 otra vertud ninguna, mas tan solamente por el
 aparejamiento que aquella carrne toma en si, que es
 muerta en si, de auer alma menester, porque sea viua,
 luego a la ora [que] la Dios y pone; e para fazer esto,
 nin desçende el del çielo, nin toma grand afan. Por
 ende, para mientes e veras por todo el mundo quantas son
 las criaturas que por el anno pasan por esto; e de aqui
 puedes tomar entendimiento que quien da rrecabdo desto,
 mas rrefez le es saber la voluntad de cada vno e de
 estremar el corazon que cada vno tiene; e porque veas e
 entiendas quan mano es el poder de Dios, non tan
 solamente lo que omne cuyda en su corazon, mas ante tan
 solamente que omne pueda cuydar en su coraçon la cosa,
 sabe Dios lo que puede cuydar; e esto es por la rrazon
 que te yo agora dire. Quando el de primero crio el çielo
 e toda la tierra,

[ 204 ]
 e fizo todas las cosas que
 y son, como quier quel fuese criador sobre todo, ordeno
 que de alli adelant se criasen e se fiziesen las vnas
 cosas por los cuerpos desuso e las otras por los
 elementos de yuso; e el finco por fazedor e mantenedor
 de todo; porque asi como el maestro faze el rrelojo, e
 pueda mejor saber, e mas en çierto, a aquales oras del
 dia ha de (des)armar, o de la noche, el su rrelojo en
 antes que desarme; e otrosi, sabra mejor, que non el
 otro, en fazerle, que quanto es aquel que miente
 en el rrelojo, como aquel que puso y las canpanas; e
 sabe de que metal es e de que punto es cada vno; e por
 este maestro puedes tu entender a Dios que es criador e
 fazedor de todo, e sobre todo; ca aquel es el que crio
 cuerpos mortales e non mortales, ca sabe de que manera
 es cada vno. E por ende, fallamos del diablo que es
 criatura de Dios, que como quier quel malo sea en si,
 que de las criaturas quel crio de comienço el fue; e
 fallamos del que non ha mas de dos sabidurias: la vna es
 por anteguidat, que asma las cosas que son por venir
 segund las que pasaron ya; la otra es por lo que Dios
 consiente quel pueda saber, dexandol vsar dello sobre
 aquellos qui en vso de maldat son desanparados de la
 merçed de Dios. Otra vegada fallamos quel da poder sobre
 los justos, dexando gelos tentar de muchas maneras
 segund cuentan las vidas de los santos; e esto es por
 prouar la su vondad dellos, asi como dize la escriptura:
 tamquam aurum in fornace probavit electos dominus;
 quiere dezir: asi como el oro se apura en la fraugua,
 asi Dios prueba los sus escogidos. Pues quando el diablo
 ha este poder e esta sabiduria sobre todas estas cosas,
 vien puedes tu entender quan grand diferençia ha del que
 es criatura al que es criador del e de todas las otras
 cosas.


[ 205 ]
 
 Capitulo li Si ay alguna alma [que] aya mayor
 entendimiento, o mayor seso, o mayor vertut que otra.
 Maestro, pues que me rrespondiste a lo al que te demande
 tan vien e tan conplidamente, te rruego te que me
 rrespondas a vna demanda que te quiero fazer, e la
 demanda es esta. Pues que tu dizes que Dios cria las
 almas e las faze de non nada, ca sauida cosa es, segund
 lo que tu has a mi dicho en las demandas que te yo fizi
 en rrazon del alma, que Dios es criador della, que la
 non fizo de ninguna materia nin de ningund
 engendramiento; pues Dios, que las cria e las faze de
 vna guisa e todas han vn criador, querria saber de ti si
 ay alguna que sea mayor, de mayor vertud en si, o de
 mayor virtud e seso, o de mayor entendimiento que otra;
 e la rrazon por que [te lo demande, e te lo yo agora
 dire]. Veo todo el dia que vn omne ha grand avantaja 
 sobre otro, ca veras vn omne sesudo e otro de mal seso,
 e otro que sera cuerdo e entendido, e otro que non avra
 seso nin cordura mas que se fuese vestia; e otro muy
 vien rrazonado, e otro que lo sera mal, e otro que con
 las malas costunbres de la carne, que desfaze las buenas
 costunbres del alma; pues todas estas avantajas vee omne
 cada dia de vn omne a otro, cuydaria yo [que] asi [es] lo
 que ha de vna alma a otra. Por ende te rruego que me
 digas aquello que y entendieres e gradesçerte lo he yo
 mucho. Rrespondio el maestro: tu me afincas mucho e
 quieres que te rresponda a demandas que si fuese comigo
 tres maestros o mas, avriamos y que fazer. Mas pues que
 te rrespondi a las otras, non quiero ende tomar enbargo
 de te rresponder a esta; [la rrepuesta] que te yo do es
 esta. Sabe por çierto que Dios, que crio todas estas
 almas, que tan conplida faze la vna como la otra; mas
 desque el alma es metida en el cuerpo del omne, es tal
 como el joglar: tomen vn juglar, el mejor del mundo, e
 dil que faga su menester en tanner sus estrumentos; non
 lo fara si non los touiese; dal vn estrumento danado,
 nunca el podria buen son fazer fasta que adobe el
 instrumento. Vien atal es el alma, si aquel cuerpo en
 que la Dios pone falla enderraçado de

[ 206 ]
 los
 çinco sentidos quel omne a de auer, que non aya enbargo
 en ninguno dellos; e otrosi [que] las tres casas de la
 cabeça aya sanas, sin ningunt enbargo, de las quales es
 la primera la ymaginaçion, esta de parte adelante; la
 segunda esta en medio de la cabeça, es de cuydar e de
 entender las cosas para sauer estremar vna de otra; la
 terçera casa es contra el colodrillo, es de rretener las
 cosas, tan vien las que vee e oye en presente ante si
 como las que pasaron. Quando es metida en tal cuerpo
 como este, luego ella puede mostrar quand conplida es en
 ella la vertud que Dios en ella dio; e quando en esto ay
 algund enbargo, luego en la su obra paresçe que es
 aquello en que toma enbargo. E para mientes en el moço
 pequenno e semejarte ha que la su alma es desfalleçida a
 conparaçion de la del omne grande; mas non es asi, ca
 ella tan conplida es como la del mayor omne del mundo.
 Mas la rrazon por que el alma del omne moço toma enbargo
 en si es por dos cosas: la vna por el cuerpo con que
 ella ha de obrar; non ha avn los dias nin la fuerça
 porque pueda amostrar la su vertud del alma; la otra,
 porque la grand vmidat que ha en si, quel enbarga todas
 las vertudes del cuerpo; e como quier que esto asi sea,
 el alma con toda su virtud esta sienpre, mas de fuera
 non puede paresçer por todos estos enbargos. E vien asi
 como contesçe esto del omne moço, vien asi contesçe del
 omne viejo; e despues que es caydo en dias e desque el
 cuerpo desfallesçe, por rrazon de los dias que son
 pasados, esta la vertud del alma toda enbargada por
 rrazon del desfallesçimiento del cuerpo; e por ende
 torna a seer del como de moço pequenno. Mas, vien es
 verdat que [el nuestro sennor] ha poder sobre todas las
 cosas quando el quiere fazer obra de miraglo que es
 sobre natura; acaesçe muchas vegadas que por su miraglo
 envia graçia sennalada sobre el alma de vn omne por la
 qual graçia le faze seer omne santo como algunas vegadas
 contesçio de algunos santos muchos que escogio Dios para
 si por las graçias sennaladas de alunbramiento que puso
 en las sus almas; e esta graçia, acaesçe que viene en el
 alma seyendo pequenno, o seyendo en el vientre de su
 madre el omne, asi como contesçio de la virgen, santa
 Maria, madre de Ihesu Christo, e de sant Joan vautista,
 e de otros

[ 207 ]
 santos. E esto es por miraglo,
 [mas] lo al que te dixe es por natura.

 Capitulo lii Seyendo la alma del omne en cuerpo
 çerrada, por que non conoçe al angel ques de su natura
 si non toma otra figura en que le paretca.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas e me des rrecabdo a vna demanda que te quiero
 fazer la qual es esta. Tu me has dicho en las rrazones
 de las otras demandas que de primero pasaron, que el
 alma del omne es [de] natura del angel, ca asi es espiritu
 como angel, e asi ha comienço e non ha fin; e vien asi,
 non ha figura como el angel. Por ende, te rruego que me
 digas, pues quel alma asi semeja al angel, por que
 rrazon, seyendo el alma en en cuerpo del omne ençerrada,
 non conosçe al angel que es de su natura e su semejante
 si non toma otra figura en qual paresca, por quel aya a
 conosçer; ca los angeles que son espiritus conosçen se
 vnos a otros, pues el alma, que es espiritu, asi los
 deue conosçer como se ellas conosçen. Rrespondio el
 maestro e dixo: tu me has fecho vna demanda muy alta e
 muy sotil a la qual conbiene que te rresponda segund el
 argumento de la quistion que te has fecha. E por ende,
 te digo asy, que como quier quel alma del omne sea
 espiritu noble que Dios cria e faze de nada, vien asi
 como fezo los angeles que los crio e los fizo sin
 ninguna otra materia, e tanto quanto aquel alma esta
 ençerrada en aquel cuerpo, [non] es tan libre espiritu por
 si, que yaze apremiada en aquel cuerpo en que esta
 metida; e porque la carne e los vesos de que el cuerpo
 es fecho es de quatro vmores a semejança de los quatro
 elementos de que es el

[ 208 ]
 mundo fecho; e
 porquel cuerpo non puede de vna tenpre estar toda via,
 que ha de dia e de noche sazones que ha sabidas, que
 cada vno destos quatro vmores rreyna, e se apodera mas
 en el cuerpo que los otros; e otrosi, por el mucho comer
 e mucho veuer que los omnes fazen a voluntad de la
 carrne; e otrosi, por los cuydados e las enfermedades e
 los trauajos que omne ha en si que enbargue mucho el
 alma e la dan gran enbargo para la sotileza e
 conosçimiento que ella ha en si con que deue obrar. E
 quando ella, por los enbargos del cuerpo, non puede
 mostrar su conosçençia, demuestra lo desque el cuerpo
 queda e yaze dormiendo; que o el cuerpo yaze desanparado
 en su suenno, el alma nunca queda de andar en sus
 visiones e escudrinar las cosas que han de venir; e
 avnquel cuerpo cansa, tan fuerte es ella que non cansa(n)
 [ca non es fecha de materia nin de ninguna cosa] para
 rresçeuir ella ningund cansamiento, segund la pablabra
 que dixo nuestro sennor en la pasion o dize: spiritus
 quidem promptus est caro autem infirma; que quiere
 dezir: el espiritu sin falla es pres[t]o, e fuerte, e
 rrezio para sofryr todo afan, mas la carne es enferma e
 flaca que lo non puede sofryr. Por ende, tal es el alma 
 ençerrada en la carne como el omne [que] esta ençerrado en
 vna torre que non puede uer sinon por vnas finiestras de
 la torre; e el alma estando dentro en el cuerpo non
 puede obrar de sus vertudes sinon con los instrumentos
 del cuerpo, los quales son çinco sentidos que ya desuso
 oyeste. Pues el que esta en la torre, por grande que sea
 aquello que quiere veer que de fuera este, non lo podra
 uer sinon segund la grandeza del logar por do lo vier.
 Por ende, el alma del omne tan encarnada es e tan
 corporada es en el cuerpo del omne en que yaze que por
 estas rrazones non puede conosçer al angel nin a otra
 alma, maguer que son de su natura, si non le paresçe en
 figura de cuerpo, asi como ella yaze en cuerpo. E porque
 veas que esto es verdad, para mientes si tu touieres vn
 tu sieruo vien rrecabdado en grandes cadenas, conviene
 que diga e que faga lo que tu mandares, ca non lo quel
 quiere; e vien asi contesçe del alma que como quier que
 quanto vien ha en el cuerpo del omne, todo es en ella; e
 por ella, tan grande es la premia de la carne que es
 sobre si, que

[ 209 ]
 por esta rrazon conbiene que
 menoscabe mucho, mientra alli esta, de la conosçençia [e]
 de la sotileza que ha en si; mas desque ella sale del
 cuerpo, finca libre de las premias de la carne e conosçe
 los angeles que son espiritus como ella, sin otro
 enbargo e sin auer menester otra figura. E tan vien
 conosçe los espiritus buenos como los malos, ca los
 malos conosçe por penas e los buenos por galardon de
 vien, desque por la su vondat que ella obro en este
 mundo, forçando la carne, llega auer santidad de vien andança de gloria de parayso do fueron echados los malos
 angeles cuyas siellas, que ellos perideron por el su
 meresçimiento, se cobran e se inchen de la[s] vien
 aventuradas almas que rreynan en parayso; e desque ellas
 alli son, conosçen ellas, por la vmildad e conosçençia
 de entendimiento conplido sin fin, los angeles que son
 espiritus duraderos; e ellos e ellas para sienpre jamas,
 e toda la su conosçençia, es alli acabada, la qual non
 podia seer ante tan conplida. E del dia del juyzio
 adelante, avran aquellas almas sus cuerpos glorificados,
 e en esto seran estremados de los angeles; ca los
 angeles non avran cuerpos, ca nunca los ouieron; e los
 angeles conosçieron se vnos a otros porque non ay
 ninguno dellos que aya enbargo nin premia sobre si, asi
 como lo han las almas; nin han de fazer en este mundo
 otra cosa sinon veer la gloria de Dios e conplir el su
 mandamiento, e mouer por el su mandamiento todas
 aquellas cosas que se mueben del ayuso, cada vna dellas
 segund las ordenes, como mas son llegados a Dios segund
 los sus meresçimientos e el poderio que les el dio a
 cada vno dellos. E por eso dize nuestro sennor en el
 euangelio: angeli eorum in caelis semper vident faciem
 patris mei; quiere dezir: los sus angeles dellos sienpre
 ven la faz del mi padre que es en los çielos.


[ 210 ]
 
 Capitulo liii Si por pecador que sea el ome,
 arrepentiendo se de sus pecados, en que manera le oye
 Dios e le a merçed.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, pues que me has
 dado muy buena rrespuesta a esto que te demando, rruego
 te que me digas vna demanda que te quiero fazer, ca es
 demanda que tane mucho al alma del omne. Rrespondio el
 maestro e dixo: yo te rrespondre. Dixo el diçipulo: yo
 oyo dezir a estos que nos dizen la fe de Ihesu Christo,
 que por pecador que sea el omne, si se conosçe e se rrepiente de sus pecados, que Dios quel perdona e le ha
 merçed; desi, dizen los maestros que quando muere aquel
 pecador, que la su alma va a purgatorio e que yaze y
 penando e purgando sus pecados ha tanto tienpo quanto
 Dios tiene por vien, segund su meresçimiento de lo que
 fizo; pues, como es perdonada esta alma, si pena a de
 auer despues sobre aquel perdon. Rrespondio el maestro:
 a esto te quiero yo rresponder porque tu puedas entender
 que lo que Dios faze, que todo es con rrazon derecha,
 que de otra guisa non podria seer. Tu deues saber que
 quando el alma sale de la carrne, conviene que a vno
 destos dos logares vaya, o ha infierrno, o a purgatorio,
 sinon es alma tan santa, que sin otro enbargo se vaya
 derechamente a parayso. Pues quando Dios perdona el alma 
 del pecador, si sobre aquel perdon le toma la muerte en
 buen estado, el perdon de Dios le tira la carrera del
 infierrno e da con el en purgatorio; e el perdon de Dios
 le tuelle las penas del infierrno que son sin fin de
 tienpo, segund dize Job: in infernum nulla est
 redemptio; e quiere dezir: que en el infierno non ha
 ningund rremedio. E como quier quel Dios perdone
 aquellas penas al pecador porque se arrepiente, por eso
 non le perdona que non purgue en el purgatorio; porque
 la pena del purgatorio non es perpetua para sienpre e
 muy gran estremança ha de las vnas penas a las otras; ca
 tal es la pena del purgatorio al alma del pecador como
 el panno de lino que esta ensuziado, e despues que es
 lauado, finca linpio syn manzilla ninguna; que se non
 puede allinpiar a menos de lauarse en el augua quando lo
 lauan, e esprime lo e tuerçe lo porque se laue

[ 211 ]
 mejor e sea mas blanco, e salga del todas
 las manzillas; asi el alma del pecador se aprieta e se allinpia con las penas del purgatorio en manera que
 finca blanca e sin manzilla quando va para parayso; [e sy
 la alma del pecador se fuese] derecha, a menos de seer
 purgada, ca que estremança avrian los santos, que fueron
 sienpre sin manzilla de pecar en sus almas en pecado
 mortal si(n) los omnes pecadores, que [a menos de] seer
 purgados, ouiesen atal galardon como ellos; ca el
 nuestro sennor perdona la pena mayor del infierrno, mas
 non perdona la pena menor del purgatorio, ca si la
 perdonase, avria y quatro males: lo primero, serie tal
 el galardon del que sienpre obro vien como del que obro
 vien e mal; lo segundo, perderien los omnes miedo para
 fazer mal; lo terçero, los buenos non avrien por que
 perseuerar nin lazrar en su vondad, pues que los otros
 fuesen sus ygoales. [Lo quarto,] tan noble cosa e tan
 santa como es el parayso non deue y ninguno entrar, nin
 ninguna alma que sea enlexida en los sabores deste
 mundo, a menos de seer lauadas e purgadas primero de sus
 pecados.

 Capitulo liiii Si tomara Dios carne en santa Maria si
 Adan no pecara.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas a vna demanda rrazon que te quiero fazer, que
 tengo que es vna de las mas altas que te he fecho fasta
 aqui segund thologia; la demanda es esta: que me digas
 si Adam, nuestro padre, non pecara, si tomara carne Dios
 en santa Maria, segund que lo tomo; ca segund rrazon,
 dase a entender que la nasçençia e la pasion de Ihesu
 Christo non fue sinon por el pecado de Adam que fizo.
 Por ende, te rruego que me digas si este pecado non
 fuera, si viniera a nasçer e a moryr al mundo, segund
 que fue.

[ 212 ]
 Rrespondio el maestro: tu me fazes
 muy alta demanda e muy escura, e segund la creençia de
 los christianos non fallamos vna demanda que mas fuerte
 sea de lo soluer que esta de la trinidat afuera; mas
 rresponderte he a ella lo mejor que yo sopiese; e la
 rrespuesta que te yo do es esta. Tu deues sauer que
 todas las cosas que Dios fizo, que todas quiso que
 ouiesen comienço e fin, saluo las almas e los angeles,
 que quiso que ouiesen comienço e non fin. Por ende, el
 nuestro sennor Dios, por tal de venir a conplimiento
 desta rrazon desta demanda que me tu as fecho, fizo dos
 cosas: la primera, ordamiento que touo goardado en si
 mismo; la segunda, rrazon que quiso dar a los omnes
 porque entendiesen e conosçiesen que lo quel fiziera,
 que lo fazie con rrazon e que esta rrazon fuese
 encargamiento quel echaua sobre los omnes porque non
 fuesen tan ligeros de pecar e de errar contra el. En
 cada vna destas dos cosas que te he dicho, rrespondre
 agora porque las entiendas mejor. Primeramente te digo
 que en el ordenamiento de Dios, ordeno [e] quiso que todas
 las cosas que Dios crio primeramente en el mundo, puso
 que ouiesen fyn; e en esta fin, conviene que ouiese a
 venir Dios a judgar el mundo, que porque alli se acabase 
 todo. Por ende, para paresçer el al juyzio, conviene que
 figura ouiese para conosçerle los omnes; e aquesta
 figura auia de seer de la carne vmana asi como se fue,
 ca por la diuinidad non le podian conosçer; e el dia que
 Dios crio el mundo, puso este ordenamiento, que convenia
 que asi fuese. E por ende, tu debes sauer que como quier
 que poderoso sea en fazer todas las cosas [que el quiere,
 sienpre el quiso dar rrazon a las cosas] por que las
 fazia; e esta rrazon non porque la el ouiese el
 menester, mas por menguas de los nuestros entendimientos
 de non poder entender tan conplidamente como auemos
 menster por entendimiento e por obrar los fechos de
 Dios. E catando Dios estas dos cosas: primero, el su
 ordenamiento, lo segundo, la nuestra mengua, quiso que
 acorriese el su ordenamiento que en nos es. Por eso
 consentio el que pudiese pecar a Adan porque el su
 pecado se estendiese sobre aquellos que del auiamos a
 uenir; e por esta rrazon del yerro deste pecado, que nos
 ouiesemos con que conosçiesemos quanta era la su merçed
 en

[ 213 ]
 tomar carne de santa Maria por hemendar
 este mal en que nos eramos caydos. E por esta merçed
 tamana en querer Dios, padre, que la persona del fijo,
 Ihesu Christo, que fuese omne carnal vestido de la carne
 que tomo [de] santa Maria, su madre, quanto la merçed era
 la mayor que podria seer, e asi tanto es mayor el
 enbargo que echo sobre nos para el dia del juyzio. Que
 [c]on todos los enbargos otros que Dios puede poner sobre
 el pecador el dia del juyzio, dos ay sennalados, que non
 ha omne del mundo [que los podiese] asmar nin preçiar: el
 primero es en querer Dios seer omne e tornar de tan alta 
 cosa a tan vaxa; e el segundo, moryr en la cruz como
 morio por nos saluar; ca el muriendo, destruxo la
 nuestra muerte; ca el non morio por las sus culpas, mas
 por l[a]s nuestr[a]s. E esta culpa non podiera caer sobre
 nos si Adam non pecase e nos non seguiesemos en el su
 pecado; e por estas rrazones ayunto Dios el su
 ordenamiento en aquello que era menester, segund el
 pecado de Adam en que eramos caydos. Por ende, sabe tu
 en çierto, quier pecase Adan, quier non, Dios a nasçer
 auie de santa Maria; e la rrazon porque della avia a
 nasçer, te dire yo agora. En el comienço quando Dios
 crio todas las cosas, ordeno quatro generaçiones, que
 conbenie que se conpliesen todas: las premiras fue
 quando fizo a Adam sin padre e sin madre; la segunda,
 que de Adan saco a Eua, e asi ouo padre e non madre; e
 asi se conplieron las dos generaçiones, la primera que
 fue sin padre e sin madre, la segunda fue de padre e sin
 madre; la terçera es de que se mantenie todo el mundo
 generaçion que se faze con padre e con madre. E veyendo
 Dios que estas tres generaçiones errauan e pecaban, ouo
 se de tornar a la coarta que tenia goardada en si, en
 non querer descubrirla tan ayna como las otras; e
 veyendo Dios en quand ayna fiziera la segunda generaçion
 pecar a la primera, que uos deuedes saber que Adam, que
 hera la primera generaçion, non pecara sy Eua, que era
 la dosegunda generaçion, non le fiziese pecar; e
 veyendo Dios que por el pecado desta generaçion se avrie 
 fuente e carrera para yr en pos este pecado la terçera
 generaçion, que vos ya diximos que era de padre e de
 madre, quiso goardar la coarta generaçion, que vos ya
 diximos, para ade-

[ 214 ]
 lante, para
 saluar con ella(s) estas otras, como e[l] mas comedianedo
 del mundo, segund lo que era pasado e auia a pasar. La
 [coarta] generaçion es de madre e sin padre, e este fue
 Ihesu Christo que quiso nasçer de santa Maria; que fue
 fijo sin padre, ca non ouo el ningund padre terrenal
 sinon a si mismo; ca el es padre, e fijo, e espiritu
 santo, tres personas e vn Dios. E en esta manera se
 conplieron estas quatro generaçiones segund el su
 ordenamiento, asi como el dixo: praeceptum posuit et non
 praeterivit; que quiere dezir: el mandamiento que puso
 non lo paso.

 Capitulo liiii Si prisiera Dios muerte si Adan
 no pecara.
 Pergunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas vna cosa que te quiero demandar que sigue a esta
 cosa que desuso dixiste; mas, que Ihesu Christo nasçio
 de santa Maria, como tu as a mi dicho, e Dios, si
 prisiera muerte en la cruz si Adan non pecase.
 Rrespondio el maestro: a esto te quiero rresponder ayna.
 Sepas que la nasçençia fue ya ordenada, segund te ya
 dixe, mas la pasion non era ordenada; non fuera si el
 pecado de Adan non diera carrera para ello; ca por la
 muerte del pecado en que morio Adam, ouo a nos meter en
 carrera de muerte, e por esta muerte, ouo el de moryr en
 la cruz. E para mientes al pecado de Adan e veras como
 çego en el veer e en el entender, e en todas las otras
 cosas; e por ende fallaras que çegaron todos aquellos

[ 215 ]
 que pusieron a Ihesu Christo en la cruz, ca
 nin veyan, nin entendian, nin conosçian lo que fazian. E
 en los çinco sentidos que omne ha en si que son estos:
 veer; e oyr; e oler; gostar; palpar; con todos estos
 çinco sentidos erraron aquellos todos que pusieron a
 Ihesu Christo en la cruz; erraron en la trinidad que son
 tres personas e vn Dios, ca [c]on el veer e con el oyr, e
 erraron a la persona de Dios padre non se menbrando de
 las muchas marauillas que con ellos vieran e oyeran quel
 fiziera por sus padres, nin se menbrando de lo que
 oyeran dezir e apresieran del; e con el gostar e con el
 palpar erraron a la persona del fijo, ca de la vna parte
 gostauan los muchos miraglos quel fazia e tomauan sabor
 en ellos, como quier que los non creyesen; e desi,
 blasfemauan le con sus leungas, que es mienbro sennalado
 del gostar, e tanian lo con las manos; e palpando le, e
 non le conosçien, nin sauien quien era; e a la çima
 palpando le, ouieron le de poner en la cruz, e teniendo
 que non era fijo de Dios verdadero, sinon que era otro
 omne pecador; con en el oller erraron a la persona del
 espiritu santo de que auemos los buenos oleres e los
 buenos sabores que nos el quiso dar por el, que son los
 siete dones; e estando el nuestro sennor en la cruz,
 dieron le ellos [a] oller e [a] gostar, fiel e binagre; e
 alli pecaron contra la persona del espiritu santo. Ca en
 esta guisa que vos ya diximos, pecaron con los çinco
 sentidos en las tres personas que es el padre, e el
 fijo, e el espiritu santo.

 Capitulo lvi Por que rrazon dio Dios a Muissen en
 escritos los dies mandamientos de la ley en las tablas.
 Pregunto el diçipulo al maestro e dixo: rruego te que me
 digas vna demanda que te quiero fazer la qual es esta;
 por que rrazon dio Dios, nuestro sennor, a Moysen
 escripto en las tablas los [diez] mandamientos de la ley;
 ca pues que los fijos de

[ 216 ]
 Israel eran omnes
 de tribus de grandes generaçiones e auien a beuir e a
 vsar de las cosas del mundo, conbenia que ley pusiesen e
 postura entre si que como viuiesen, de lo que vsasen, e
 de lo que goardasen por tal de non caer en yerro como
 fizieron despues otras gentes e muchas; pues si ellos
 esto non podien escusar e lo auien de fazer en si, demas
 era lo que Dios fazie en dar gelo; e dase ha entender
 segund esto [que] sobejano era. Por ende, querria sauer de
 ti esto que Dios fizo, por que lo fizo; e las obras de
 Dios, vien deuemos entender e a tener que non son
 valdias; por ende, te digo e te rruego que me digas por
 que fue. Rrespondio el maestro e dixol: mio diçipulo, tu
 me demandeste demanda muy alta e cahe en thologie e de
 derecho; por ende, yo te quiero rresponder a ello lo
 mejor que yo sopiero, e la rrespuesta es esta. Tu deues
 a saber quel primer pueblo que Dios escogio para si, que
 fueron los fijos de Yrrael, simiente de Avrahan. E
 desque los ouo dados e leuados por Moysen, su sieruo, al
 desierto contra la tierra de promision que les auia
 prometida, veyendo el nuestro sennor que ellos eran
 dados a viçios e a pecados mas que non a otra vondat,
 sentiendo se de lo que auian fecho en ellos, quiso les
 dar posturas e mandamientos que goardasen e temiesen.
 Porque entonçe los fijos de Yrrael non auien otro rrey
 nin otro sennor sinon Dios; e de la su mano, Moysen, su
 sieruo, que era cabdiello dellos, dioles Dios por el
 estas posturas e estos mandamientos; e Moysen les
 rresçebio de mano de Dios e las dio a los fijos de
 Yrrael por el. Como quier que Dios esto feziese entonçe
 para rrestaurarlos e goardarlos de yerro, e otrosi les
 fizo por todas las otras gentes que en pos estos avrian
 a uenir; que de alli tomase manera de verdad e costunbre
 de rregla de todas las cosas que avran a goardar, e
 tomar las cosas que avian a obedesçer e conoçençia de
 las cosas que auian a conosçer e escoger. Pues Dios, que
 es rrey sobre todos los otros rreyes e sennor sobre
 todos los sennores, suyo era esto del primero abrir esta
 primera carrera, ca si los omnes a el non conosçiesen e
 los mandamientos despreçiasen, non tomarien e
 despreçiarien los otros mandamientos e las otras
 posturas que feziesen los otros sennores de tenporales,
 que son a juyzio del; rreynando

[ 217 ]
 e mandando a
 los fijos de Yrrael, dio esienplo a los otros rreyes que
 rreynan so el por estos diez mandamientos que les el
 dio, como cada vno en el rreyno que a, deue dar buen
 fuero e toller el malo e poner ley en que viuan los
 omnes, segund derecho, porque sepan goardarse; e a lo
 que an de ovedesçer e fazer, lo que deuen dexar e
 estremar. E como quier que los diez mandamientos ayan
 nonbre que todos son mandamientos, para mientes e
 fallaras que non ay mas de tres que sean mandamientos, e
 los siete son defendidos. E los mandamientos son estos:
 ama a tu Dios de todo tu coraçon e de toda tu alma; e el
 entendimiento deste mandamiento es este, que ames e que
 creas en vn solo Dios que [es] criador e fazedor de todas
 las cosas, en el qual se ençierra la trinidad de las
 tres personas que es vn Dios e este, vn solo Dios; non
 le dexes nin le aborrescas por los dioses ajenos, e ama
 lo conplidamente de todo tu coraçon; que toda la tu
 voluntad non partas de otra creençia, e ama lo de toda
 tu alma, partiendo la de todos los viçios e de todos los
 otros viçios e sabores deste mundo; e tornando la e
 seyendo ençerrada en la tu carrne, que conoscas por ella
 que el es de todo su fazedor e saluador. El segundo
 mandamiento dize: honrra a tu padre e a tu madre; e esto
 te mando Dios que del ayuso que conoscas la simiente
 onde saliste; ca si el padre e la madre tenporal
 conosçieres, conoscras a Dios que es padre criador e
 fazedor sobre todo. El terçero mandamiento es: ama al tu
 christiano allegado a ty asi como a ty mismo; e este
 mandamiento manda Dios que fagas vondad e ames al de la
 tu ley que es llegado a ti por bondad e por vezindat, e
 por amor que aya contigo, quel non quieras mal, nin
 cojas mal querrençia con el, pues non te meresçe por
 que; nin tomes cobdiçia de lo suyo por que metas a ti en
 yerro; e asi como te el goarda, que tu que seas tenido
 de goardar a el, porque yerro nin mal non se lleuante
 dello de ti a el. Estos son los tres mandamientos e los
 otros siete son defendidos; e la rrazon por que el
 nuestro sennor Dios quiso que los mandamientos fuesen
 tres e los defendidos siete es por esto: La carne del
 omne e los viçios deste mundo que afogan la vondad del
 alma son mas prestos e mas dados para fazer mal que non
 para rretenerse dello;

[ 218 ]
 e veyendo Dios e
 conosçiendo quel omne que criara e que fiziera, e era
 fecho de tal materia e aparejado para esto; e por esto
 quiso que los defendimientos para rretenerse de non
 obrar mal, fuesen siete; e los mandamientos en que yaze
 toda la vondat, fuesen tres; e estos tres mandamientos
 son tress por las tres personas de la trinidat que se
 ençierran en vn Dios; e los siete defendimientos son
 siete por los siete dones del espiritu santo, por los
 quales dones se alunbra el alma del omne, e se tuelle de
 mala carrera e torna a buena; e de tiniebra, va a
 claridad por este alunbramiento.

 Capitulo lvii Por que rrazon las abangelistas [son]
 quatro e non son mas nin menos.
 Pregunto el diçipulo al maestro e dixo le: rruego te que
 me digas por que rrazon son las euangelistas quatro e
 non son mas nin menos, e rruego te que me lo digas, que
 he grant sabor de lo aprender de ti. Rrespondio el
 maestro e dixol: yo te lo dire; e esta demanda que me tu
 fazes, por vna cosa es grabe de soluer e por lo al non
 la tengo por tan fuerte; e lo por que la yo tengo por
 tan graue es por lo que te yo agora dire. Los nuestros
 santos dotores de la nuestra ley, e trauadores, e
 ordenadores de las escripturas, non fallamos en quantas
 escripturas fezieron e conpusieron, que en ninguna
 dellas fallase deste cuento de las euangelistas por que
 eran quatro o por que non era[n] mas o menos, saluo ende
 en lo que dixo Esechias, el profecta, alli do fallo de
 la vision que viera del çielo cristaldino, sobre el qual
 viera la siella de Dios. E dize Esechiel, profecta, a
 semejança de las çaras de las quatro euangelistas,
 caballerias quatro, que auien fazes de omnes e de
 leones; e a la diestra parte destos sobre dichos, otros
 quatro fazes de bues; e a la siniestra parte,

[ 219 ]
 otros
 quatro fazes de aquilas [e fazes de buey; e] sobre estas,
 quatro [aguilas de suso]; e de aqui adelante, dize este
 profecta en esta profeteçia destas animalias de como
 auien alas departidas las vnas de las otras, e de qual
 façion era, e como se cobria[n] dellas, e como se
 ayuntaban las vnas con las otras aderredor del trueno en
 que estaba la siella de Dios. E otrosi, dize sant Johan,
 apostol euangelista, en los sus visiones del apocalipsi 
 en el lugar a do dize: e aquellos dias vy vna puerta
 abierta en el çielo, e la voz primera que oy, tamana
 como tronpa, que fablaua comigo e me dezia: sube aca e
 amostrarte he a ti lo que conviene seer agora; e despues
 que me lo ouo dicho, luego a la ora fu alli a do me el
 mando en espiritu; e ahae que ui siella puesta en el
 çielo, e sobre aquella siella era a semejante de
 jaspidi, e otra que llaman sardinis, e de otras, ignis;
 e era en el çierco desta siella semejança, segund la mi
 vision, desmaralde; e en el çielo desta siella, e otras
 siellas de veynte e quatro, sobre los veynte e quatro
 tronos, e veynte quatro viejos que seyen en este çierco
 en estas siellas, vestidos de vestiduras blancas, en su
 cabeças, coronas de oro; e deste torno sale grand
 claridad de fuego e vozes grandes como tornos; e estauan
 siete lanpadas ardientes ante este torno, las quales
 siete lanpadas son los siete dones de [graçia] de espiritu
 santo de Dios; e ante esta siella estaua asi como mar de
 vidrio e a semejança de cristal e en medio desta siella,
 e derredor della quatro animalias llenas de ojos, tan
 vien delante [como] en pos si. E tu, mio diçipulo, deues
 saber en este logar que estos muchos ojos en que catauan
 a todas estas partes, son los ojos de grand
 alunbramiento de sciençia e de grand santidad que Dios
 puso en estas quatro euangelistas porque conosçieron e
 entendieron e escriuieron las sus palabras, e el su
 fecho todo como paso en los euangelios que fizieron. E
 por alli lo sabemos nos, ca ellos alunbraron la iglesia
 por las palabras que escriuieron; pues quiero te agora
 tornar a esta vision de sant Iohan, e acabarte lo he. La
 primera destas animalias ha semejança del leon; la
 segunda animalia es de toro; la terçera destas animalias
 era como omne e auia alas; la quarta allimana ha
 semejança de aguila; e cada vna por si auia seys alas e
 non auia fulgura de dia nin de noche

[ 220 ]
 de
 dezir: santus, santus, santus, dominus, sennor, poderoso
 que eras, e que eres, e que seras por sienpre jamas.
 Aqui te quiero acabar esta vision de sant Iohan, e por
 ende, deues saber que porque este sant Johan fablo mas
 altamente que los otros euangelistas, por esto(s) la su
 figura paresçe de aguila, e buela en alto. E la rrazon
 que me demandeste por que eran las euangelistas quatro e
 non son mas nin menos, son estas dos visiones que te
 agora dixe, la vna de sant Johan, euangelista, e otra de
 Esechiel, profecta; mas porque estas visiones que te he
 contado non se departe por ellas el cuento que me tu
 demandeste por que son por quatro; e la mas derecha
 rrazon que yo ende fallo es esta que te yo agora dire.
 Tu deues saber que en el parayso terrenal, parte se el
 augua en quatro partes; fazen se ende quatro rrios, los
 quales son llamados Tigris, e Euafrates, Fision, Gion; e
 destos quatro rrios que salen del parayso, se rriegan
 todas aquellas, ca amuchiguan todas las auguas; e
 entendimiento fue de algunos sabios que dixieron que [a]
 aquellos rrios se ayuntara el augua del mar; quando al
 comienço, que Dios crio el mundo, ayunto todas las
 auguas del mundo e les puso nonbre mar; por ende ha
 semejança del parayso çelestial sobre que esta la siella
 de Dios; el parayso terrenal e la fuente que esta en
 medio e nasçe en medio do es la diuinidad de Dios padre,
 e el rrio que sale del augua de la fruente, es la
 persona de Ihesu Christo que nasçio de Dios padre; e
 aquel rrio faze desi quatro partes. Son las quatro
 evangelistas que nasçieron en que los escogio Dios para
 aquel ofiçio de seer evangelistas; e fueron conosçidos
 por lo que dixieron e escriuieron de la diuinidad, Dios
 padre, e de la nasçençia de Ihesu Christo, saluador del
 mundo, e de la su vida, e de la su pasion, e de la su
 rresurreçion, e del todo fecho de santa Maria su madre.
 E porque estos rrios que desuso dixiemos non fueron mas
 de quatro, non fueron, por ende, mas de quatro
 evangelistas; e antes que los evangelistas fuesen fechos
 e escogidos de Dios, nin fablauasen lo que
 fablaron, nin escriuiesen de que escriuieron; estaua ya
 figurado en el çielo, segund que desuso oyestes, que
 dixo el profecta sant Johan, en las visiones que vieron.
 E segund las sus figuras, se demuestraua cada vno

[ 221 ]
 dellos qual auia de ser e de qual materia
 de rrazon auia de fablar. Ca asi como la persona del
 fijo de sienpre sin comienço fue en la persona del
 padre, que fue ordenado que tomase carne de santa Maria,
 vien asi estaba ordenado en el çielo que estos quatro
 euangelistas de Ihesu Christo auian a seer en graçia en
 el tienpo de la encarnaçion de Ihesu Christo, porque por
 ellos sopiesemos declaradamente la diuinidad e la
 vmanidad.

 Capitulo lviii Por que rrason san Juan a figura de
 agila, e sant Mateo figura de omne, e san Marcos de
 leon, e san Lucas de bezerro.
 Dixo el diçipulo: pues que me has dicho que son los
 euangelistas quatro e me has dado rrazon por que, rruego
 te que me digas por que rrazon dieron a sant Joan figura
 de aguila, e a sant Matheo figura de omne con alas, e
 sant Marcos figura de leon; ca como quier que estas
 animalias fuesen puestas en çielo e vistas en la vision
 de Esechiel, profecta, e de sant Johan, segund ya desuso
 me dixiste, en ninguna de las visiones non dize esta
 animalia es de tal euangelista, nin de fulano; por eso
 te rruego por que rrazon los sennalaron asi. Rrespondio
 el maestro e dixo: mucho me enbargas tu a mi con estas
 demandas que me fazes altas e grandes para rresponder a
 ellas, e mejor maestro que yo avria asaz que fazer y;
 mas pues que tu lo quieres, yo te rrespondre lo mejor
 que yo sopiere; e fazerlo he por dos cosas: la primera,
 por demostrarte lo, e la segunda, porque los

[ 222 ]
 aprendas 
 tu [que] as buen engeno e sotil para aprender. Por ende,
 te digo quel aguila ha en si tres propiadades: la prime,
 buela mas alto que todas las otras aues; la segunda, vee
 mas rreçio por el sol açima que todas las criaturas
 terrenales; e mas, fallamos del aguila que quando pone
 sus veuos en el nido, pone los cabos mas agudos de los
 veuos contra do yazen las cabeças de los fijos; e estan
 tornadas contra oriente por tal que asi como nasçe el
 sol en la mannana, que luego los rrayos del sol den por
 los huebos en aquella parte que estan las cabeças; e
 despues asi como el sol ua toda via andando en derredor
 fasta que pone, asi torna el aguila los sus hueuos en el
 nido sienpre de punta contra los rrayos del sol, fasta
 quel sol es puesto; e esto que te digo que faze a los
 huebos, eso mismo faze a los fijos desque los [ha] sacados
 mientra los cria fasta que son grandes; e asi los aueza 
 el padre e la madre. Por estas tres maneras que te he
 contadas que ha en el aguila, es sant Johan puesto en
 figura de aguila: lo primero, asi como el aguila buela
 mas alto que todas las otras abes, vien asi sant Iohan
 fablo mejor e mas altamente que todas otras
 evangelistas, nin los santos que fueron. E por eso dixo
 sant Agostin que [si] este sant Johan fablara vn poco mas
 escuro de quanto fablo, que nunca fuera entendimiento de
 omne que lo pudiera entender nin esponer; que en aquello
 que dixo tan altamente, fablo que mucho ouieron que
 desponer los santos dotores que [despues] del fueron. E
 otrosi, asi como el aguila vee mas claramente por los
 rrayos del sol arriba que otra criatura, vien asi este
 sant Johan vio claramente por los sus ojos de santidad e
 de virginidat los rrayos del sol que son a semejança de
 Ihesu Christo, fijo de Dios; e el sol es Dios padre; e
 [por] los rrayos uio el, estando Ihesu Christo en la cruz,
 sallir de la llaga del su costado, sangre e augua, la
 qual cosa non vio otro de los apostoles, ca todos eran
 fuydos sinon el, que lo vio por sus ojos e da testimonio
 dende [asy como] aquel que lo vio. E por estos rrayos del
 sol Ihesu Christo, fijo de Dios, vio el la diuinidad de
 Dios padre en las cosas que el tenia ascondidas e
 ordenadas para mostrar por su rrebelaçion. Escriuio vn
 libro el qual es llamada Apocalipsi; e este libro el

[ 223 ]
 fizo, el estando desterrado en la insula de
 Padrinos. La terçera es asi como el aguila torna los
 cavos mas agudos de los huevos que tiene en su nido
 contra los rrayos del sol, e eso mismo faze de los fijos
 despues que los ha sacados de los huebos; e otrosi, sant
 Johan por las palabras quel dixo en los sus libros quel
 fizo por la vondad, e por la santidad, [e] vrirnidad
 que en el ouo, e el alunbro e enderesço a nos los
 christianos, fijo[s] de santa Iglesia de Dios, que somos
 fijos de aguila por rrazon deste sant Iohan que es
 nuestro padre. E asi como el aguila torna a sus fijos
 los ojos contra el sol, vien asi torna el a nos los
 fieles christianos por las sus escripturas, e por los
 sus euangelios, a conosçer la diuinidad e la trinidad
 que antes non conosçimos nin podiamos tan derechamente
 conosçer. E otrosi, el aguila ha por natura que si en
 vna casa meten muchas penolas de butre, e de ansares, e
 de pavones, e de otras aues quales quier, por vna penola
 tan solamente [de aguila] que echen entre ellas, seran
 todas comidas las de las otras e la del aguila finca
 sana; vien asi fizo sant Joan [que] por las palabras quel
 dixo, comio e destruxo las sectas ma[la]s que los ereges e
 los judios dezian contra la trinidad e sennaladamente
 contra la persona de Ihesu Christo, fijo de Dios. Sant
 Matheos ha figura de omne en como se el era saluo ende
 porque tiene alas, e la rrazon por que el obo esta
 figura es esta. Sant Matheus en los sus euangelios fablo
 mas sennaladamente que los otros evangelistas en la
 generaçion del linage de santa Maria, e otrosi, en la
 naçençia de Ihesu Christo e como quiso tomar figura de
 omne por la carne en que nasçio figurado de santa Maria;
 e desi, fablo en todo aquello que contesçio a Ihesu
 Christo seyendo de ninno, e a santa Maria su madre mas
 que los otros euangelistas. Sant Marhco e ha figura de
 leon; la rrazon por que [es que] este sant Marcos fablo
 mas que los otros euangelistas de la rresurreçion de
 Ihesu Christo, que fue vna cosa muy espantosa e muy
 marabillosa; e otrosi fablo de los desiertos e de la
 quarentena que Ihesu Christo tomo; e porque el leon es
 animalia muy espantosa e anda por los desiertos e por
 los montes e da su vramido muy espantoso [como] sant
 Marcos [quando] escriuio sus ebangelios, e por esto le

[ 224 ]
 dan figura de leon. Demas, asi como el leon
 es animalia muy cruel, fallamos deste sant Marcos en la
 leyenda de su vida que fizo grant crueza de si, ca el
 mismo se taja el dedo de la mano por tal de non seer
 obispo; ca tan gran voluntad auien las gentes de le
 fazer obispo que escusa que ponie por si non le valie
 nada, deziendo que non era digno de sallir a tal estado;
 e desque vio que todo lo al non vallia nada, ouo con
 grant coyta a tajar el dedo, e que con esto escapo que
 le non fezieron obispo; e asi acabo su voluntad. San
 Lucas ha figura de buey porque fablo mas que los otros
 en la vmilldad e en la virginidad de santa Maria; e
 quanto el escriuio en fecho de Ihesu Christo e de santa
 Maria, su madre, todo lo escriuio por la boca de santa
 Maria; con ella le demostro como feziese [e como lo
 escriuiese], ca sant Paulo le fizo a sant Lucas [e mando
 le que fuese aprender de santa Maria] lo que escriuiese;
 e asi lo fizo. E asi como sant Pedro fizo euangelista a sant
 Marcos, asi fizo sant Paulo a sant Lucas; e todos los mas
 euangelios que oyredes en la iglesia de santa Maria, todo
 los escriuio este sant Luchas. E por estas rrazones que
 desuso son dichas, ponen los euangelistas en estas
 quatro figuras.


[ 225 ]
 
 Capitulo lix Por que non son por todo el mundo tan
 grandes las noches commo los dias en vna tierra como en
 otra.
 Maestro, rruego te que me digas que pues tanto bien me
 has mostrado, que me rrespondas a vna demanda que te
 quiero fazer, que tengo que es muy ligera para ti entre
 todas otras a que me rrespondiste, e la demanda es esta:
 por que non son por todo el mundo las noches e los dias
 tan grandes en vna tierra como en otra, ca marabillo me
 ende mucho en seer en vna parte mayores e a otra
 menores. E rrespondio el maestro: buena demanda me as
 fecha e lo mejor que yo sopiere, quiero te rresponder a
 ella. Sepas que esto es por dos cosas: la primera, por
 el andar del sol; la segunda, por la rredondeza de la
 tierra que es llamado mundo en que viuimos; e quiero te
 contar en que manera es por cada vna destas cosas. El
 sol nasçe a oriente e anda por la parte de meredies que
 es llamada nundies, que quiere dezir mediodia, e pone se
 en la noche a poniente; e en derecho de mediodia ay vna
 parte que es llamada setentrion e todas las tierras que
 son aparte de oriente, amanesçe y mas ayna que a todas
 las otras, e por ende son las noches mas pequennas y; el
 dia viene mas ayna porque nasçe y ante el sol que en
 otro logar. E quanto mas va yendo contra poniente, tanto
 mas tarde amanesçe y, ca la rredondeza de la tierra de
 la vna faz yaze en medio e a de pujar el sol sobre ella
 enante que parescan los rrayos de la otra parte; e a la
 parte que llaman setentrion, es mayor la noche que en
 otra tierra e menor hel dia; e a esta parte son los dias
 e las tierras muy frias; entre estas ay vna que llaman
 Nouerga e otras tierras que son muy frias; e [alla]
 contra el cabo de Nouerga, contra setentrion, ay vna
 tierra que quando comiença[n] [a cresçer] las noches, llegan
 cresçiendo seys meses que dura la noche; e otrosi,
 quando comiençan a cresçer los dias, llegan cresçiendo a
 seys meses, e es como te agora dire. En los seys mezes
 que se fazen vn dia, quando es dia en las otras tierras,
 es alla dia auro e lunbroso; e desque es en las otras
 tierras es noche, es alli el dia, despues que el sol es
 puesto, entre el dia e la noche;

[ 226 ]
 e otrosi,
 el tienpo que dura la noche seys meses, quando por las
 otras tierras es noche, es alla noche lobrega; e quando
 por las otras tierras es dia, alla, es asi como entre
 las noche e la mannana quando amanesçe; e por rrazon que
 los rrayos del sol non pueden alcançar en aquella tierra
 asi como ha las otras tierras, por ende es alla tan fria
 que non puede y biuir omne nin otra animalia ninguna
 ante la grant friura e sobeja que es en aquella tierra.
 Fallamos otrosi que aca contra meredion ay otra tierra
 que llaman el mar de las arenas e alli biuen los moros
 negros, e por la grant calentura del ayre de la tierra
 son ellos tan negros; asi e de alli, do ellos moran,
 adelante non pueden viuir ningunos omnes por rrazon de
 la grant calentura del sol. E por estas rrazones que te
 he dichas, non son los dias nin las noches yguales por
 las tierras que son en el mundo; e comoquier [que este]
 desuareamiento acaesçe por la rredondeza de la tierra e
 por el andar del sol, pero con todo eso, las oras del
 dia e de la noche sienpre son ygualesmientre veynte e
 quatro, e quando mengua en la noche, cresçe en el dia, e
 quando mengua en el dia, cresçe en la noche.

 Capitulo lx Quando la luna es llena (es llena) por que
 pareçe a los omnes el lunar mayor e mas claro quando
 anublado que quando esta claro.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixol: maestro, rruego
 te que me digas por que contesçe vna cosa que uemos a
 menudo, la qual (es a menudo) es esta: desque la luna
 paresçe a nos toda llena e faze(r) el lunar de noche, este
 lunar, por que paresçe a nos los omnes mayor e mas claro
 la noche que faze nublado que quando el çielo esta claro
 e estrellado; segund mio entendimiento, yo ternia que
 [mas] debia paresçer el lunar en el çielo estrellado que
 en el nublado, pues rruego te que me digas por que es. E
 rrespondio el maestro e dixol: tu me afincas mucho que
 te rresponda

[ 227 ]
 a muchas demandas que me fazes
 a las quales otro mejor que yo avrie y asaz que fazer a
 te rresponder a ellas, e avrie mucho que cuydar en ello;
 mas pues que tu esta demanda as fecha e has sabor que te
 lo diga, quiero te lo dezir. Primeramente te digo asi
 quel lunar de la luna non dura toda la noche saluo ende
 quando la luna es llena, ca asi como la luna va
 cresçiendo en la claridad que toma del sol, asi va cada
 noche cresçiendo e durando mas el su lunar por las oras
 de la noche fasta que conple a toda la noche quando la
 luna es toda llena. Pues yo te conte en otra demanda que
 desuso me fezieste en como la luna e las estrellas non
 han ninguna claridat de suyo si non la rresçibien del
 sol; mas la luna en la claridat que da de si, quando
 faze el lunar esta claridat, non ha ella mas sennalada
 que las otras estrellas, ca ella e las otras del sol la
 rresçiben; mas, paresçe a nos que es mas lo de la luna
 por dos cosas: la primera, porque esta mas çerca de nos
 que las otras planetas; la segunda, porque la luna es
 mas de natura de rresçeuir en si claridad e de la dar a
 nos. E por esta rrazon los puso Dios nonbre al sol e a
 la luna, luminarias; e las otras estrellas estan mas
 altas en los otros çielos e la luna esta en este primero
 e tanta es la claridat que [ca]da vna destas estrellas da
 de si que destoruan, quando el çielo esta claro, al
 [lunar] de la luna; e por eso non paresçe tan vien como
 [quando] esta nublado, que estan enbargadas. E quando el
 tienpo esta nublado, como estan las nubes de yuso de la
 luna, e estan cargadas de la vmidad de que se faze el
 augua que ll[u]eue, e da el lunar sobre ellas e faze las
 rresplandesçer; e de aquel rresplandesçimiento da mayor
 claridad a la tierra en manera que con este rresplandor
 semeja que es dia claro. E a semejança desto toma vn
 vaso de vidrio e finche lo de auga e pone le al
 rrayo del sol en guisa que entre por çima del vaso e
 veras quan grand claridad dara aderredor de si de la
 otra parte del vidrio. E bien asi contesçe en lo que ya
 te dixe desuso en rrazon del arco que paresçe en las
 nubes que porque los rrayos del sol dan de cuesta en las
 nubes quando estan cargadas de augua, faze paresçer
 aquel arco de muchas colores e deparadas las vnas de las
 otras. E esta es la asoluiçion desta demanda que me
 feçiste.


[ 228 ]
 
 Capitulo lxi El arbol de los limones que llaman
 limonar e otrosi el çidral, por que fazen el fruto agro
 e frio e de yuso de corteza.
 Dixo el diçipulo a su maestro: rruego te que me digas e
 me des rrecabdo a vna demanda que te yo fare, la qual es
 esta: el arbor de los limones que llaman limonar e
 otrosi el çidrial que son arbores callientes de natura,
 e por eso crian en la tierra calliente e non en la fria,
 porque es de su natura, pues que ellos son callientes, e
 tannen la tierra caliente, por que fazen el fruto de
 yuso de la corteza agro e frio e non dulçe nin caliente
 segund su natura; por ende te rruego que me digas por
 que es. Rrespondio el maestro: tu me fazes fermosa
 demanda segund natura, e por ende, te quiero rresponder
 a ella naturalmente. Tu deues saber que cada vno destos
 arbores que tu agora dizes, an en si en el tronco tres
 naturas las quales yo agora dire. La corteza del arbor
 es calliente e seca en manera que tanta es la calentura
 e la sequedad que ha en si que fallaras en (el) ella gran
 amargura por la grand fuerça de la sequedad e de la
 calentura que ha en si; e de yuso desta corteza yaze el
 madrio del arbor e es cubierto en si mismo de vnas
 correas que son vmidas, e la su vmidat es como dulçe; e
 toda la corteza de çima serie quemada por la grand
 calentura e grant sequedad que ha en si, e otrosi por la
 grand calentura que ha del sol que da en el si non fuese
 por este vmidat de yuso que la mantiene vien asi como
 mantiene la saliua del omne la boca e los labros, que
 non se sequen del mucho fablar. En medio del tronco del
 arbor esta el meollo pero sube toda la vmidat de que se
 el arbor mantiene; e este meollo es de natura muy frio e
 tanta es la friura que en si ha por tres rrazones que te
 agora dire: la primera, porquel es frio; la segunda, por
 la friura de la tierra [que] sube por el a çima; la
 terçera, por la umidad grande del augua con que le
 rriegan; e todas estas

[ 229 ]
 friuras ayuntadas de
 so vno fazen el meollo destos arbores [agro] tornar; e asi
 va subiendo este meollo de rrama en rrama fasta alli do
 cria su fruto; e a todas estas semejanças que ha este
 arbor en si, faze que este fruto semeje aquello mismo. E
 porque veas que te digo ende la verdad, para mientes en
 la corteza de la çidria o de la narcona, o del limon e
 fallaras que las cortezas son callientes e amargas; e en
 pos la corteza fallaras que ha en el llimon e en la
 narconia vna tela que es asi vmida e non es amarga como
 la de çima, e so esto fallaras el çumo de dentro muy
 agro e muy frio. E todas estas tres naturas fallaras en
 las pepitas de cada vna destas frutas, ca si esto las
 pepita[s] non ouiesen, porque son semejante[s] [a] aquel
 fruto, non se podrie ende criar otro arbor que fuese de
 aquella natura tal como aquel. La çidria, como es mayor
 fruta, desuso esta la corteza, e entre la corteza e lo
 amargo, que es muy agro de todas las mas dellas, saluo
 ende algunas, quel amargo de medio es dulçe por la
 rrazon que te dire adelante: entre el amargo e la
 corteza esta la encarnadura de la çidria, e esta
 encarnadura es dulçe e humida e muy fuerte en si mas que
 encarnadura de otra fruta que de arbor sea destos que
 los omnes comen; e esta encarnadura que yaze en medio,
 goarda aquello al amargo de dentro que non tenga danno a
 la corteza, nin la corteza al amargo; e por esto es ella
 tan grande e tan fuerte porque la sustançia non puede
 pasar de la vna a la otra para fazer y danno. E porque
 tu veas que te digo verdad en todas estas naturas que
 son en vn arbor, quiero te lo prouar que es asi por el
 arbor del gingibre; e este arbor que te yo agora digo,
 la [corteza] es la [caniella] e el maderio es el gengibre, e
 la flor que aquel arbor lieue quando a de leuar su fruto
 es [clauos] de girofe, e la foja deste arbor a nonbre
 folio, e la fruta deste arbor son las nuezes moscadas. E
 todas estas maneras que te he contadas, como quier que
 en vn arbor sean cada vna dellas, espeçia deparada(s) es
 la vna de la otra en sustançia e en sabor e en
 propiedat. E vien asi contesçe de los arbores que the
 contados desuso, ca nuestro sennor Dios que fizo la
 natura, que es madre e mantenedor de todas estas cosas,
 da virtud por el poder de Dios tan vien a las vnas como
 a las otras porque la obra

[ 230 ]
 paresca de cada
 vna en su logar. E la rrazon por que el amargo de las
 çidrias ay dello que es dulce, te dire: sepas que las
 çidrias, que en el çindrial estan altas, e que todo lo
 mas del dia les [da] el sol e non estan al sunbrio nin
 estan çerca tierra a la vmidad que de la tierra sale,
 que de tales como estas, por la grand calentura del sol
 que rresçibe e por la vmidad de que se non aprouecha en
 la fuerça de la grand calentura, torna el amargo dellas
 a seer dulçe e pierde la agrura que auie en si si ouiese
 sonbra e vmidad. E las otras que estan a la sonbra e
 vaxas çerca la vmidad de la tierra, han el amargo agro,
 ca non las cueze el sol tanto como a las otras.

 Capitulo lxii Por que rrazon la pulga e el piojo an
 muchos pies, el caballo, el orifant non an mas de
 cada quatro.
 Dixo el diçipulo: maestro, rruego te que me digas vna
 palabra que fallo escripta, la qual dize asi:
 interposuit interdum gaudia curis; e quiere dezir: entre
 todos los cuydados pon en medio a las vezes algund 
 plazer. Pues por ende, mio maestro, o yo tantas demandas
 fago cada dia e tan graues e fuertes de thologia e de
 naturas, rruego te que me sueluas vna demanda que te yo
 fare en solas, la qual es esta: que me digas por que
 rrazon ha la pulga, e la formiga, e el piojo muchos pies
 e el elefante, e el cauallo, e el buy non han mas
 de quatro, ca estas animalias que son fuertes de cuerpo
 e muy grandes, e muy pesadas, por rrazon mas pies deuien
 auer para sofrir toda aquella carga que non la formiga e
 la pulga que son animalias mesquinas e pequennas e
 liuianas; por ende te rruego que me digas por ques.
 Rrespondio el maestro: como quier que tu cuydas es muy
 lliuia-

[ 231 ]
 na de soluer e de
 jogleria, non es tan ligera para soluer como tu cuydas,
 mas pues que quieres, yo te lo dire. Tu deues saber que
 todas las criaturas que viuen, asi las que guaresçen
 sobre tierra como las que viuen [so] tierra, e que viuen
 en el ayre e en el mar, e en las auguas, todas son
 fechas de tres naturas las quales son estas: la primera
 es generaçion engendrada de padre [e de madre]; la segunda
 generaçion es que se faze de corronpimiento de la
 tierra; la terçera generaçion que se faze de
 corronpimiento de las auguas en que se faze de limos
 viscosos de que se engendran animalias de aquella natura
 que son pescados m[a]riscos. E por ende, tu deues saber
 que todas [las] animalias que sobre tierra viuen e so
 tierra, que son engendradas de padre o de madre, que
 todas han quatro pies e non mas; e esto es a semejança
 del omne que Dios ordeno que ouedesçiesen, que desde
 Adan, que fue el primero, afueras, todos los otros
 nasçieron de padre e de madre; e por ende, como quier
 quel omne ande sobre [dos] pies e traya los braços e las
 manos para ayudarse dellos, si se vaxase a andar por
 tierra sobre las manos, andarie en quatro pies. Otrosi,
 las abes que buelan en el ayre mueben las alas que
 tienen en logar de braços, e con las pierrnas vanse
 apujando en el ayre estendiendo las alas e encogiendo
 las en semejança de las otras que han quatro pies que
 son fechas de padre e de madre; quando andan o corren
 estas vestias primero mueben los pies delante e despues,
 las çagueras en pos ellos; vien asi fazen las aues que
 primero mueben las alas e despues las pierrnas en pos
 ell[a]s. Por esta rrazon, cada vestia que vieres grande
 que aya quatro pies o pequenna, sepas que naturalmente
 es fecha de padre e de madre; e la natura que Dios
 ordeno, faze todas las cosas ordenadas, e por eso les
 dan que ayan quatro pies sennalados sobre que anden e en
 que sostengan la grandez de sus cuerpos. E las otras
 animalias que tu vieres que non han ningund pie e andan
 rrastrando sobre sus vientos asi como las
 culuebras e las serpientes, estas non son fechas de
 generaçion de padre nin de madre, sinon de
 corronpimiento malo que se faze en la tierra, e las mas
 dellas non fazen generaçion. E otrosi otras animalias
 que veras pequennas como tu agora dizes por las
 formigas, e las pulgas, e los piojos, e otras

[ 232 ]
 tales
 como estas que han muchos pies en que feçiste demanda
 por que estos tales auien muchos pies, es por esta
 rrazon: tales animalias como estas non son fechas de
 generaçion de padre nin de madre, e por eso non son
 naturales, ca non son fechas de natura ordenada que Dios
 mando; e por eso non han ordenamiento en sus fechuras
 nin en sus pies. Ca las pulgas fazen se e crian se del
 poluo e del estiercol de la casa; e las formigas de la
 sequedad de la tierra en los logares a do por grant
 sequedat se forada la tierra contra yuso; e desque en tal
 tierra como esta cahe vmidad de la lubia o del rruçio,
 faze las formigas subir arriba, ca ya non se pueden
 mantener de aquella sequedat que avien en aquel logar do
 estaban, e han a buscar de fuera que coma[n] de otra de
 bianda, ca non de aquella en que nasçieron e en que se
 crian; los piojos e los aradores son fechos del
 corronpimiento de la carrne del omne [e de la su sangre e
 de los otros humores que son en el cuerpo, ca tal] es la
 vida del omne que non podrie durar si non fuesen por
 estas cosas que la natura echa de si. Los pescados que
 andan en la mar non han pies, ca la natura non les da
 rrazon por que los ayan menster, mas han aletas 
 pequennas con que se vezan andar; e ellos son de natura
 tan ligeros e tan sofridores del ayre [so] el augua que
 boluiendo e mouiendo se en el cuerpo de la [vna] parte a
 la otra, van pero quiere; e la rrazon por que ellos
 sufren el ayre andando so el augua, que non se afogan,
 es esta. Tu deues saber que ningund pescado non a
 pulianon, ca si pulon ouiese, non podria sufrir de
 andar so el agua que se non afogase [sy a çima non saliere a
 coger ayre de nueuo con que folgase]. E otrosi, como son
 de [fria] conplision, [an] el corazon frio, e por eso non an
 menester sinon poco ayre para veuir e andar so el augua;
 e en logar de pulmon, an entre las quixadas e las alas
 delanteras las aguilas, e por aquellas aguilas rresçiben
 ayre quanto quiere[n] en guisa que non se afogan por andar
 que anden so el agua; e estas aguilas son de tal natura
 e de tal viscosidad an en si, que desque el pescado es
 sacado e es fuera del agua, e se ellos comiençan a secar
 en si por la vmidad de la agua que les mengua, e la su
 sequedad faze afogar el pescado. E todos los pescados
 que andan

[ 233 ]
 en el mar e en los rrios son de
 dos naturas como quier que muchos departimientos ayan en
 si de colores e de façiones, ca los mas son de
 generaçion de padre e de madre e los otros se crian e
 fazen de podrimiento del agua e de viscosidad que se
 faze en ella. E como quier que la tierra sea tierra e el
 mar e las aguas sean aguas, e asi como en la tierra se
 crian todas las animalias de generaçiones de padre e de
 madre e de corronpimiento, vien asi se crian en la mar a
 semejança desto.

 Capitulo [...] Por que non semeja vn homne a otro.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas, pues que me rrespondiste a esta al, que rrazon
 es por que non semeja vn omne a otro, que quando vien
 paro mientes a todas las criaturas que son viuas sobre
 tierra, non fallo otras ningunas en que contesca sinon
 en los omnes; ca beo de los leones que si fueren çiento
 o dozientos, que todos semejan vnos a otros en façida e
 en color; e otrosi, las otras animalias, como quier que
 sean desuaridas en color vna de otra, todas aquellas que
 son de vna natura, todas se semejan en guisa que como
 quier que ayan las colores desuariadas, por la façion
 podra omne entender que son de vna natura; mas veo de
 los omnes que non es asi. Rrespondio el maestro e
 dixole: sotil demanda me as fecha e non es cosa a que te
 pueda rresponder por thologia, mas segund naturas te
 rrespondre a ella, ca esto es obra que se faze por
 natura. E quiero te dezir, como ya te yo dixe, de como
 en el cuerpo del omne son quatro vmores a semejança de
 los quatro elementos de que es [con]puesto el mundo, e
 estos quatro humores son estos: el primero es la colora
 que es mas sotil e mas agudo a semejança

[ 234 ]
 del
 elemento del fuego; el segundo es la sangre que es a
 semejança del elemento del ayre; el terçero es la flema
 que es a semejança del elemento de la agua; [el] quarto es
 la malenconia que es a semejança del elemento de la
 tierra. Pues estos quatro humores que te yo he agora
 contado, que son conpuestos en el cuerpo del omne
 ordenadamente; cada vno dellos a su tienpo e a su ora en
 el dia e en la noche que rreyna en el cuerpo del omne,
 el vno mas quel otro; que desi, las siete planetas, que
 te yo dixe ante desta quistion, andan por los çielos por
 las figuras de los doze signos, e cada vno destos doze
 signos [a su çerco. En derredor en aquel çerco que tien
 cada vno] estan figuradas todas aquellas figuras que en
 este mundo podrie(n) [omne] cuydar e ymaginar en el su
 corazon, o pintando las en la pared; [e estas] ymagenes
 [son] de aquella natura de que es el signo e el signo
 lieua vertud de aquella planeta que a la mayor vertud en
 el que las otras que es figurado; e quando aquella
 planeta viene a echar los rrayos de si e estos rrayos
 pasan por algunas destas figuras que [estan en] el çerco
 del signo, e en pasando por aquellas figuras, llieua
 vertud consigo de aquella semejança de que es la figura.
 E en aquel tienpo acaesçe que se engendra la criatura en
 el vientre de su madre, e conbiene de tirar en[de] alguna 
 cosa que semeje aquella figura pero le viene la vertud
 de aquella estrella que es llamada planeta, e a la
 semejança en figura e en color; e por eso fallamos
 muchas vegadas que acaesçen que seran el padre e la
 madre sanos e escorrechos e fermosos e saldra el fijo
 ligiado e non tan solamente destas lisiones que son
 vistas entre nos, mas de otras lisiones estrannas quel
 saldran en el rrostro o en el cuerpo que todos quantos
 lo vieron se marauillaran dello; e todo esto viene por
 rrazon de aquellas figuras que te yo ya dixe. E como
 quier que dizen los omnes que estas cosas non serien
 sinon por Dios, dizen muy grande verdad, ca si Dios non
 quisiere, non serie nada; ca el es sobre la natura como
 aquel que la fizo, para fazerla e para desfazerla quando
 quisiere, ca todo es en su poder; mas quando el fizo la
 natura, ordeno para ella que los cuerpos e las figuras
 de los çielos ouiesen poder sobre los terrenales en
 fazerlos, e desque son fechos, torrna los a su natura.

[ 235 ]
 E otrosi, con ayuda desto, quando se
 engendra criatura en el vientre de su madre, segund es
 la ora del dia e de la noche, acaesçe que rreyna mas en
 el cuerpo del padre o de la madre la vna vmor que las
 otras; e de aquella vmor que mas rreyna, fazese la mayor
 parte de la criatura; e por esta rrazon a de semejar mas
 a la natura de aquella vmor que de las otras, e quiero
 te dezir como. Luego, lo primero, la colora, que es del
 elemento del fuego, fallamos que es caliente e seca; e
 por eso, los que son coloricos son naturalmente mas
 amariellos que blancos, e son secos e han viso de los
 ojos muy viuo, e el entendimiento muy agudo; e son muy
 senudos de natura, e asi como se ensanna ligeramente,
 non les dura mucho la sanna, e sinon es alguno por
 marabilla naturalmente; todos an cumunales los mienbros
 pequennos e delgados e secos. La sangre es a semejança
 del elemento del ayre, e por eso es ella calliente e
 humida, e por estas dos cosas que ella ha en si, se
 mantiene el alma del omne; ca por la calentura se
 gobierna el cuerpo e por la vmidad [corre la vertud della
 por las venas que son en el cuerpo]; e por eso todos
 aquellos que son sanguinos son vien colorados e han los
 mienbros vien grandes e vien façionados; e asi como son
 vien colorados, asi son de la otra parte blancos, e esto
 es por la flema que anda buelta con la sangre, ca mas
 tira a su natura que ninguno de los otros vmores; e los
 omnes sanguinos son mas tenprados en todas las cosas que
 han a fazer que los [otros] omnes que viuen, mas sol que
 sean goardados por sangria que les fagan a tienpo sabido
 porque non huye en ellos pujar gran pujamiento de sangre
 de que se ouiese a fazer postema e estos otros males que
 se fazen de corronpimiento de la sangre, e la rrazon por
 que se esto faze en la sangre te dire yo agora. Quando
 ella es mucha en el cuerpo del omne, en guisa que es
 sobeja, auiendo y mucho mas de lo que es mucho menester,
 atiesta se en guisa que non puede correr por las uenas
 ella nin los otros humores que andan bueltos con ella;
 ella nin los espiritus de que se mantiene(n) el cuerpo non
 puede[n] correr por las venas por la sangre que es mucho
 espesa; [por]que ella non puede correr de vna parte nin a
 otra, a se de trauajar, e estando queda, viene a
 corronperse e nasçe ende mal

[ 236 ]
 para el omne en
 manera que si este mal es tal que pueda la natura con
 el, busca la natura logar porol eche fuera del logar del
 cuerpo, e si el es tal que pueda mas que la natura, mata
 al omne. E el terçero vmor es la flema, e este es del
 elemento del agua; e el vmor es frio e humido e todos
 los omnes que son flematicos son naturalmente gruesos e
 han las enfermedades luengas, e non son tan peligrosas
 como las otras callientes e secas; e son blancos de
 natura e encanesçe[n] mas ayna que los otros omnes e esto
 es por la friura de la flema que han en la cabeça que lo
 faze; e han el entendimiento grueso e al su grado
 sienpre quiere comer e veuer e yazer de cuesta, e en
 tierra caliente; conponese mejor con la calentura que
 otra gente e si pusieres la leunga en el cuero del,
 fallarlo as que a (en) el cuerpo salgado mas que otro
 omne; e asi como se para vien a sofryr la calentura en
 la tierra calliente, asi se conpone peor en lo frio e en
 la tierra fria, que por grosura que ha en si, non le
 puede sofryr; e han la carne mas muelle que otros omnes,
 e por eso les es defendido en fisica que non coma carne
 de puerco, e mas la carne fresca e non la salgada; e
 otrosi, les es defendido el pescado porque es de su
 natura; e otrosi, [mandan les que beuan en antes vino que
 agua porque la agua es de su natura]; a estos va les
 mejor quando son mançebos, que despues que comiença a
 vegeçer, que quanto mas caen en dias, tanto les van peor
 cadal dia, porque cadal dia cresçe mas en ellos la flema
 e fazense gruesos e perlaticos e han otras enfermedades
 muchas con que pasan vida mala en este mundo fasta que
 mueren. La malenconia es el vmor del elemento de la
 tierra e es fria e seca, vien asi como es la tierra; e
 porque la tierra es el mas pesado elemento de todos,
 vien asi son los omnes malenconiosos muy pesados e muy
 asosegados en querer pasar todo su tienpo en cuydado,
 que nunca al quiere fazer de dia nin de noche al su
 grado; do, si los dexasen, (o) non ouiesen verguença de
 los omnes, ca non les avonda a ellos cuydar en las cosas
 que les es menester, mas tan vien en las que pueden seer
 (en las que pueden seer) como en las que [non] pueden seer,
 en todas tienen por derecho de cuydar; e de aqui han
 muchas fantasticas por que han a perder el seso, e esto
 les contesçe por

[ 237 ]
 la sequedad que se les faze
 en el meollo, que de aqui viene la locura; e esta
 sequedat del meollo es por lo que te dixe, que la
 malenconia es fria e seca; ca por la friura se pierde la
 calentura e la vmidad del meollo, e la secura faze de
 secar en si, por que viene el omne a perder el seso e
 tornar a ser loco. E esto contesçe en los omnes en que
 es muy sobeja la malenconia, ca la malenconia fallamos
 nos de dos naturas: la vna es malenconia natural que es
 cumunalmente en todos los cuerpos de los omnes; la otra,
 que se faze del gran sobejamiento de la colora, que
 quando es muy sobeja, quema se por el grand
 ençendimiento que ha en si e torrna asi como çeniza
 quemada; e como quier que toda es mala, e sobeja,
 peor es esta postremera que la primera, e mas
 nozible para el cuerpo del omne. E el omne que es
 malenconico, fallarlo as seco e los mienbros como secos
 e encogidos; e sienpre ha mayor friura en si que otro
 omne, e al su grado querria comer cada dia a menudo e
 estol faze la malenconia, que esta en fondon del
 estomago, que rrasca el estomago; aquel rrascar que es
 en el estomago es el sabor de comer; e el malenconico es
 triste de natura e rretiene vien las cosas que oye, que
 non se le oluidan; e envegesçe ayna en el rrostro, mas
 non envegesçe tan ayna como el flematico; e de llieue
 nunca rrie e quando lo faze, faze lo muy fuerte e dural
 muy grand pieça; e despues que va entrando en dias, faze
 le la conplision muy fuerte como fierro e dural mucho; e
 los malenconicos que son de natura han la color entre
 negra e parada como en çenizienta. E por estas rrazones
 que te he contadas, non semeja vn omne a otro.


[ 238 ]
 
 Capitulo liiii Por que rrazon anda mas el diablo
 por enganar omne que ninguna de las otras criaturaras.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te,
 maestro, que me digas por que rrazon anda mas el diablo
 por enganar al omne e non lo faz asi a las otras
 criaturas, que mas ayna deuia vençer e apoderarse de las
 otras criaturas que non del omne que es mas sesudo e mas
 sabidor. Rrespondio el maestro: tu deues saber que
 ninguna cosa non puede prender nin nasçer en lugar do
 non es para ello; e el arbor, derribarle y a [el] viento
 si non fuesen por las grandes rrayzes quel tienen firme
 que non puede(n) caher; los campos de la tierra son
 departidos e non son de vna natura todos, e porque las
 naturas de la tierra son departidas vnas de otras, por
 eso vnas llieban vn fruto e otros otro, e vnas dan de si
 vna simiente e otras otra. Bien asi es de las almas, que
 non cuydes tu que todas las almas de todas las criaturas
 viuas sean a semejança e a conparaçion del alma del
 omne, ca las almas de las otras criaturas non viuen mas
 nin duran de quanto duran en los cuerpos en que estan
 metidos; e asi como salen de los cuerpos, [fincan los
 cuerpos] desfechos e ellas desfazense luego, ca non son
 nada nin son fechas para [al] sinon para mantener (o) a uida
 aquellos cuerpos en que andan. E por esta rrazon el
 diablo [non] quiere andar en pos ellas, ca non puede y
 ganar nada, ca non a rrays a que se tenga. Mas el alma 
 del omne en pos quel diablo anda es [de] otra guisa, que
 la faze Dios de non nada, e por eso ha comienço e non ha
 fin; ca quando sale, por rrazon que es fechura, como
 quier que ha comienço, non ha fin, ca quando sale del
 cuerpo en que esta tan conplida, es despues vien como
 quando en el cuerpo estaua; e como quier que fallescan
 las obras que ella demuestra e faze estando en el
 cuerpo, toda su boluntad e todo su conplimiento llieua
 consigo,

[ 239 ]
 ca si ella dello menguase nada, por
 rrazon de aquella mengua semejarie que avrie cabo; mas
 porque ella non ha fin nin acabamiento, por eso anda el
 diablo en pos ella por meterla en mal e por enganarla,
 ca sabe que de otra guisa non puede auer parte ninguna
 sobre ella. E desque [la ha ganada] para si, sabe que
 aquella ganançia le es duradera para sienpre porque ella
 nunca ha fin, ca natural cosa es en todas las cosas que
 se pueden ganar, que plaze a omne mas con la cosa [quando
 gana cosa duradera, que non la cosa que se pierde luego;
 e asi como el diablo es espiritu durable] para sienpre,
 vien asi son las almas de los omnes duraderas para
 sienpre jamas, los malos con el su meresçimiento con los
 malos espiritus, los quales son los diablos, los buenos
 por los sus meresçimientos con los buenos, los quales
 son los angeles con que ellas rreynan en la gloria de
 parayso por sienpre jamas. E el arbor que por la
 fortaleza de las rrayzes, que yo dixe non le puede
 derribar el viento, es a semejança de omne justo e santo
 que por la su vondad e por la su santidad esta rraygado
 e firme, que quando viene el diablo ha el a tentarle,
 non le puede enganar nin meter a mala carrera, de la
 qual cosa se va el diablo con grand pesar e con grand
 tristeza porque non hacabo lo quel querria. E el arbor
 de pequennas rrayzes al que luego derriba el viento es
 la canabera que es en semejança de omne pecador que se
 muebe lligeramente a pecar e a derribarse [a] qualquier
 entençion que venga.

 Capitulo [...] Por que se espanta omne mas del muerto
 que conoçe que del que no conoçe.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas vna cosa que te quiero demandar que veo que
 contesçe toda via

[ 240 ]
 a los omnes e querria
 sauer de ti por que; veo quel alma del omne biuo, que
 toma mayor estramança e mayor espanto del omne muerto
 que [conosçe] que non del que non conosçe, e marabillome
 mucho por que contesçe asi; [ca ternia yo que mayor miedo
 deuia omne auer del que non conosçe que del que conosçe,
 que rrazon semeja que el omne que omne conosçe, seyendo
 viuo e a amor con el, e se guarda de le fazer pesar deue
 auer desque muerto es que del otro con que non auia esta
 conoçençia nin debdo de bien]. Rrespondio el maestro: tu
 me fazes muy buena demanda e quiero te rresponder a
 ella. Sabida cosa es quel alma del omne, despues quel
 sale deste mundo por rrazon del cuerpo que muere, que de
 tres lugares que son, que va al vno dellos; e estos
 logares son los que te agora dire: El primero es
 purgatorio, el segundo es el parayso, e el terçero es el
 infierrno; e destos tres en el vno a menester nuestra
 ayuda de los viuos que son en el mundo, e en los dos,
 non les puede omne fazer ninguna ayuda. E este logar do
 es menester el ayuda es el purgatorio que por los vienes
 que fazemos los viuos por los muertos, salen las almas 
 que alli estan de pena que han, e van a parayso; e esta
 ayuda es en cantar misas, e en quitar debdas, e en
 desfazer tuertos, e en dar las limosnas a los pobres, e
 en pagar mandas que manda el que muera, e otrosi en
 conplir rromerias que prometiera aquel que las non pudo
 conplir. Por ende, por todas estas ayudas que han estos
 que estan en purgatorio de nos los viuos que somos aca
 en el mundo, non la han menester los del parayso, ca
 tanto es el vien que han que non podrien auer mejor
 dello, ca aquel vien [es] çima de todo vien quel alma 
 puede auer; por ende, fallamos quel vien quel omne faze
 para el que esta en parayso, que es ençimado [en] todo su
 vien, que non ha menester ningund ayuda; aquel vien que
 es fecho por el torna se en seer de aquel que lo faze, e
 ayuda a los de purgatorio. E otrosi, por vien que omne
 faga por aquellas almas que [yazen en el infierno, non
 tienen ningun pro, ca aquellas almas] son muertas para
 sienpre; asi como ellos son muertos, asi es muerta
 quanta obra por ellas fazen, e por eso dize Job: in
 infernum nulla est redemptio; e quiere dezir: en el
 infierrno non a y ninguna

[ 241 ]
 folgança la
 malaventurada del alma que y yaz [despues] que vna vegada
 y entra. Agora, mio fijo, te quiero tornar a dezir como
 paresçe cada vna de las almas que yaze en cada logar que
 te dixe, como paresçe a nos los viuos que somos aca en
 el mundo, e por que rrazon, e otrosi por que tomamos
 estrananza dellas. Las que estan en purgatorio nos
 paresçen por demandarnos ayuda para sallir de aquella
 pena en que estan, e este demandar fazen ellas
 amostrando el mal que han, e este amostramiento se faze
 en dos guisas a nos los viuos: la primera es veyendolo
 por vision que lo vee omne los ojos abiertos teniendola;
 la segunda es verlo en suennos durmiendo, que como quier
 que los ojos de la cabeça non le veen porque estan
 çerrados, veen los ojos del entendimiento del alma,
 quando se non faze el suenno de mucho veuer e por mucho
 comer. E como quier que estas almas parescan a demandar
 ayuda a nos los viuos, sabida cosa es que mas paresçen a
 sus amigos e a sus parientes cada vna (de) dellas que con
 quien han debdo e conosçençia, que non al otro [con] que
 non an ningun debdo; ca tiene que mas se sentira della e
 mas a coraçon lo avra de le fazer ayuda aquel con quien
 a este deudo que non el otro con quien non lo ha. E aqui
 en este logar toma el alma del viuo qual estraneza e
 myedo mas del que conosçe e con quien a parentesco que
 del otro que non conosçe; lo vno es porque sienpre esta
 cuydando e (a) ymaginando en su corazon qual solia seer, e
 que fechuras avia en si, e que fazimiento [auia] con el de
 amor, e que pablabras le solia dezir quando fablauan de
 so vno; e por esta ymaginaçion que toma consigo desto,
 sienpre le da el coraçon que le vera e sienpre cuyda que
 le tiene ante si. Por ende non puede seer, quando
 boluntad de dos almas se acuerdan de so vno, que se non
 aya de conplir aquello que quiere[n] con el consentimiento
 de Dios, e este acordamiento se faze en esta guisa: el
 viuo quiere lo e a ende sabor, e el muerto a ende
 menester lo, que en aquel paresçimiento quel paresçe,
 sabe el viuo que es aquello que a de fazer para le sacar
 de pena en que esta. E por esta pro que ende lieua el
 muerto que yaze en purgatorio, a sabor el viuo veer con
 que a deudo; e como quier quel viuo lo quiere, non puede
 seer que ende miedo e estraneza

[ 242 ]
 non tome;
 que maguera el alma del muerto es alma como la del viuo
 e la del [viuo] como la del [muerto], que vn sennor las fizo
 e las crio, por ende non deue tomar estraneza la vna de
 la otra, pues que son de vna natura. Natural cosa es de
 aber el alma del viuo estraneza del alma del omne
 muerto, ca el alma del viuo esta rrevestida del cuerpo
 en que la Dios metio quando la fizo de primero, ca la
 del muerto es ya desnuda; e si la del viuo fabla e se
 quexa de alguna cosa quel non plega, natura [ha] e derecha
 por que lo deua fazer por los instrumentos que Dios puso
 en el cuerpo del omne en que ella [obra], que son para
 ello, con los quales puede dezir e amostrar lo quel alma 
 siente; mas la del muerto non a nada desto. E asi como
 lo ternia vn omne por cosa desag[u]isada si le dixiese vn
 çiego: yo veo vna cosa que non pudiese veer, bien asi
 tiene vn omne por cosa sin natura e sin rrazon, el alma 
 del omne viuo, en paresçerle en forma ninguna nin en
 fablarle el alma del omne muerto, ca non falla ninguna
 rrazon de natura por que deua seer, e porque [es] cosa
 [contra] natura. Por ende, conbiene que aya a tomar ende
 estraneza e miedo [e] por eso ha espanto de conosçerle
 este mas con el que conosçe que non con el que non
 conosçe nin a ningund fazimiento de amor con el. Los de
 parayso fallamos que aparesçen a sus amigos non por
 menester que an ninguna ayuda dellos, ca mejor logar non
 podrien ellos auer del que an por ayuda que les
 fiziesen, mas paresçe[n]les porque den loor a Dios del
 logar a que los leuo, e que ayan ellos sabor de fazer
 tales obras porque vayan ellos [a] aquel logar do ellos
 son, e a aquel vien que nunca se pierde nin se puede
 perder. Los que yazen en el infierno paresçen a nos los
 viuos por dezirnos el mal en que estan porque nos
 goardemos de yr a ellos, ca la natura del linage e del
 amor que ha con su amigo gelo faze fazer, pues que a si
 mismo non puede tener ninguna pro; catando todos estos
 debdos, querra goardar al otro que non viniese a aquel
 logar e aquel mal en quel esta, ca se le faria la pena
 doblada en uer a si mismo en este mal e al otro con que
 ouiese amor e debdo de vien. Quando paresçe el del
 infierrno, non tengas tu que paresçe por demandar ayuda
 que en todo este mundo pudiesen fazer,

[ 243 ]
 ca
 non le ternia [pro] ninguna, mas paresçe por dar esiemplo
 e castigo porque se goarde el otro de non venir a
 aquello en quel esta; e esto contesçe por querer Dios
 fazer graçia espeçial al viuo por lo guardar de mal, ca
 non por el muerto.

 Capitulo lxvi Por que non puede omne fallar sangre en
 las formigas ni en las ostrias de la mar.
 Pregunto el diçipulo al maestro e dixo: maestro, para
 mientes en vna cosa que te quiero agora dezir. Natural
 cosa es, segund rrazon, que ninguna criatura pueda viuir
 sin sangre, que la vertud de la vida yaze en la sangre;
 pues, maravillome como han vida estas animalias que Dios
 crio en la tierra e en el mar, ca non puede omne fallar
 sangre en las formigas, e los corales, e las ostrias de
 la mar, e otros muchos pescados mariscos que y a de
 muchas maneras a que non puede omne fallar sangre; por
 ende me maravillo estas de que viuen pues non an sangre
 en si; rruego te que me digas por que es. Rrespondio el
 maestro e dixo: quiero te dezir la rrazon por que esto
 contesçe. Dos naturas son de sangre quales te agora yo
 dire: la primera natura de sangre es esta de que viuen
 los omnes, e las vestias, e las abes, e esta llama[n]
 rrubeo, que quiere dezir sangre vermeja; e esta sangre
 non la pueden auer ninguna criatura que viua sea sinon
 aquellas que

[ 244 ]
 han figado, ca el figado faze
 aquella ser vermeja, ca en el se colora ella porquel
 figado faze a ella seer vermeja. Mas ay otra que es como
 cosa en manera de çumo e vmidad; dellas y a que la an [de
 color blanca e otras y a que la han amarilla] e cada vna
 destas maneras tan prouechosa [es] para aquel vestiglo que
 la a como esta otra sangre vermeja de nos para nos, pues
 ha vida por ella.

 Capitulo lxvii Por que rrazon quando arranca[n] por
 fuerça el cochillo de las ala[s] de las aves que nunca les
 nace otro.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo le: rruego te
 que me digas por que rrazon las abes que caçan, asi como
 açores, e falcones, e gauilanes, e las aguilas, veo que
 quando les arrancan por fuerça el cuchiello de la ala a
 cada vna destas abes que nunca le naçe otro en logar de
 aquel(la) e non contesçe asi a las otras aues, que veo a
 cada vna destas, a la ora quel arrancan el cuchiello,
 luego le nasçe otro en su logar. Por ende querria sauer
 de ty, maestro, que me dixieses por que rrazon contesçe
 esto a las vnas e non a las otras. Rrespondio el
 maestro: esta demanda que me tu fazes es muy fermosa e
 por ende te quiero rresponder a ella. Digo te que esto
 contesçe por dos cosas: la primera, porque todas
 aquellas aues que han vida en comer [pan] e lligunbre, e
 otras cosas que se crian de la humor de la tierra,
 nasçen le los cuchillos que son arrancados e non a las
 otras que comen carrne e que non comen esto al; ca el
 pan e estos humores, que desuso son dichas, han natura
 de fazer nasçer las penolas que fallesçen del aue. E por
 ende, fallamos que mejor maestria que puede[n] fazer al
 aue que es para caçar quando pierde la penola, si es
 tomar vn grano de trigo e metergelo en aquel logar onde
 sallio la penola, e esto es por dos cosas: la primera,
 porque

[ 245 ]
 non se ençierre el forado a do a de
 nasçer la penola; la segunda, porque la humidad de la
 carrne e la vmidad del grano ayuntase de so vno e faze
 nasçer el cannon muy mas ayna e mejor por ello; e demas,
 toman la carne que le dan a comer e metan la en la
 farina de trigo, e por esol viene mejor e mas ayna la
 penola que le a de nasçer. E estas maestrias todas non
 las an por que fazer al aue que come pan, ca tanta es la
 vmidad que ha en si del gouierrno del pan que come, que
 quantas vegadas viene a perder las penolas, tan vien de
 las alas como del cuerpo, luego le nasçen otras tantas
 en lugar de aquellas en todo tienpo. Agora te quiero
 contar la segunda rrazon, que te agora dire que es, pues
 te he contado la primera. Sabe por çierto que todas
 aquellas aues que se mantienen por carne que comen son
 mas voladores por natura que las otras que non comen
 carne, ca si mas voladores non fuesen, non podrien tomar
 las otras aues de que se mantienen; por ende, conbiene
 que ayan a bolar mas que las otras, ca por aquesto las
 alcançan e las toman, que se çeben en ellas. E por este
 vso que an de volar e por la grant fuerça que y meten
 quando vuelan, an las alas mas fuertes, e mas secas, e
 mas rrezias que las otras aues; e por la sequedad que
 han en las alas, non pueden y nasçer penola [ninguna
 saluo ende en el tienpo de la muda] porque estonçe estan
 llenas de vmidad por la grosura que a[n] en si, e por el
 tienpo que es calliente e humido. E esta grosura toman
 por dos cosas: la vna, por mucho comer; la otra por
 mucho folgar, que es la cosa del mundo que mas grosura
 da a toda animalia, ca ellas fuelgan por dos rrazones:
 la vna, porque crian los fijos, la otra, porque en
 criando los fijos, mudan. E por ende, fallan los omnes
 de las abes que estan en muda, que si mucho las dexasen
 estar, e les dan mucho a comer, que viene[n] a mudar otra
 vez. E a tal muda como esta llaman rremuda, ca por la
 vmidat que ha en si, viene a nasçerles otra vez; e
 aquellos cannones enpuxan las penolas viejas e fincan
 ellas en logar de las otras vien asi como contesçe a los
 moços quando mudan los dientes que les nasçen, enpuxan a
 los otros fuera; e esto non se puede fazer en el tienpo
 quel aue anda, maguer que non ha en si tanta vmidat, ca
 entonçe non ha en ella ninguna

[ 246 ]
 cosa de que
 se puedan criar las pennolas. E por esta rrazon, si en
 aquel tienpo viene a perder aquella penola, o alguna de
 aquellas que ha, non le puede nasçer otra ninguna en
 logar de aquella, ca non esta la materia aparejada para
 criarla en el tienpo que es, sinon faziendol aquellas
 maestrias que desuso son dichas, [engordandola] mucho,
 vien asi como si la metiesen en muda.

 Capitulo lxviii Por que no a el capon cresta como el
 gallo.
 Pregunto el diçipulo: querria saver de ti, maestro, por
 que rrazon non ha el capon cresta como el gallo.
 Rrespondio el maestro: esto te dire yo. Como quier que
 la çima de todo sea por rrazon de castradura quel fazen,
 quiero te mostrar las rrazones por que es. El gallo
 naturalmente a la cabeça calliente e vmida, e por rrazon
 de la vmidad le nasçe la cresta, e por rrazon de la
 cresta, le nasçe sin cabellos. Por ende, veras el gallo,
 por la grand calentura que ha e por la grand vmidad que
 le entra, faze muchos fijos; e quando vienen a
 castrarle, pierde la calentura que ha en si e torna auer
 vmidad e friura; e pues que aquella vmidad [pierde],
 conviene que pierde todas aquellas cosas que nasçen
 della. Demas, que quando le fazen aqueste castramiento
 es avn pollo enantes que le nasca la cresta; e pues que
 gelo fazen primero, conviene que le non nasca despues; e
 si gelo fazen despues que les nasçida, secase despues en
 guisa que le cahe de la cabeça a pedaços, ca la vmidat
 fria que toma en si le faze perder la humidad calliente;
 que vien asi como la vna que nasçe e tira afuera la
 otra, asi la vna conplision derrayga la otra; e esta es
 la rrazon por que se faze, en guisa que aquella que mas
 puede rreyna e tira afuera a la otra, e finca ella
 apoderada e sennora del cuerpo. E esta es la asoluiçion 
 desta demanda.


[ 247 ]
 
 Capitulo lxviiii Por que faze mal a todos los arvoles
 tollerles la corteza e non lo faze al alcornoque.
 Dixo el diçipulo: vien veo yo que tomas mucho enojo,
 maestro, de mi porque demando muchas cosas, enpero
 tamano sabor he de aprender de ty algo que non puedo
 escusar de te non enojar. Esto fago por dos rrazones: la
 primera, porque he sabor de aprender; la segunda, porque
 he sabor de escudrinar el tu saber porque te preçihe mas
 por ello. Por que te rruego que me digas por que rrazon
 faze mal a todos los arbores del mundo de les toller
 corteza e non al alcornonque, ca semeja me que es muy
 estranna cosa en seer apartado este arbor entre todos
 los otros, e por ende te rruego que me digas por que es.
 Rrespondio el maestro: tu me fazes muy buena demanda e
 quiero te rresponder a ella. Sepas quel alcornoque es
 mas seco arbor de natura que otro ninguno, e tan seco es
 que ninguna vmidad non ha en si saluo aquello que ha en
 la vena de medio de que se cria el fruto que faze. E
 como quier que le tiren la corteza, [desuso luego y finca
 otra corteza] tan seca como aquella quel tiran; e en esta
 guisa lo podran todo desfazer de corteza en corteza,
 fasta que llegasen a la vmidat de dentro. Ca todos los
 otros arbores an vmidad entre la corteza e el fuste, e
 por ende quien les taja aquella corteza, es a semejança
 del omne a que taja[n] el cuerpo [por do pierde la sangre
 de la humidat del cuerpo]; e esto puedes tu ueer por la
 figuera, que al tienpo que ella comiença a rreuerdesçer,
 e a fazer su fruto, si le dieres vna ferida en la
 corteza, luego ende sale leche; e en esto puedes tu veer
 quan llegada es la vmidad a la corteza. E otrosi para
 mientes al sierbo e veras que quando en la corteza le
 dan, sale del agua que es el çumo del; e quejase e
 fazese (e fazese) rrasina; e esto mismo contesçe de los
 pinos, e de otros arbores que son [desta misma]

[ 248 ]
 natura.
 Por ende, por la grand sequedat que ha en el alcornoque,
 nunca puede ende sallir çumo del fasta quel tajan lo que
 yaze en medio; e esta sequedad a el por dos cosas: lo
 primero, porque es seco de natura; lo segundo, porque
 nasçe sienpre en tierra seca e muy calliente, e que ha
 el ayre seco e calliente en la tierra do nasçe. E esta
 sequedat puedes entender que quando lo queman, mas seco
 fumo faze que otro arbor; e por ende, defiende[n] los
 fisicos al omne que ha mal de sequedad de los pechos que
 se goarde de llegar al fumo deste arbor mas que a
 ningund de otros fumos; e este fumo a por natura de
 tenir todas aquellas cosas que y se allegan (y), mas que
 otro fumo; e el omne que vsa estar a ello, todo lo
 escupe del color del fumo.

 Capitulo lxx Por que rrazon temen las abes al agila
 mas que a ninguna de las otras aveles.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon temen todas las abes al aguila mas que a otra
 abe ninguna, e las otras animalias al leon mas que a
 otra vestia ninguna, que grand cosa es de darles tan
 grand rreconosçimiento de sennorio; por ende, querria
 saber de ty por que es. Rrespondio el maestro: tu me
 fazes fermosa demanda e quiero te rresponder a ella lo
 mejor que yo sopiero por rrazon e por natura. Porque te
 digo que en el aguila ay quatro rrazones por que
 contesçe esto, las quales son estas: la primera, es muy
 grand abe, e muy rrezia, e muy lligera; la segunda, buela
 mas alto que todas las otras abes, e las que buelan de
 yuso della an muy grand miedo [o] estan asentadas; e esto
 es a semejança del omne que esta al pie de la torre al
 que esta ençima, quel quiere ferir con alguna cosa quel
 eche de suso ayuso; e non contesçe

[ 249 ]
 esto tan
 solamente en el aguila, mas para mientes en el sol, que
 [quando] anda muy alto, que todas las abes de la rribera
 an muy grand miedo del, [e se non osan leuantar de alli a
 do estan; pues quanto mas deuen auer este miedo del]
 aguila; la terçera, porque es abe de tan grand coraçon e
 muy ardid[a] en si; e por estas (tres) rrazones, las otras
 tres abes que son menores e mas flacas, e mas pesadas, e
 de menores corazones, e han muy grant miedo della; e
 como non lo faran las otras que son menores e mas
 flacas, que en las aguilas mismas contesçe esto, que
 quando la vna anda muy alta volando e la otra asentada 
 en tierra, tal miedo toma de aquella que vee sobre si
 que non osa leuantarse e esta toda desmay[a]da de miedo,
 en manera que muchas vegadas la toma[n] asi estando; la
 quarta rrazon, que es por rrazon e natura, es la que te
 yo agora dire: toma en vna casa e echan y muchas penolas
 de otras abes, quales quier, e echan con ellas algunas 
 penolas de aguilas e quando despues las catares,
 fallaras, a cabo de dias, que todas las otras penolas
 seran comidas e desfechas, e las del aguila enteras e
 sanas; e por esto puedes veer que las aguilas an este
 sennorio sobre las otras abes. Por natura del leon
 contesçe otrosi por lo que dire: lo primero, porque es
 gran vestia, e muy rrezia, e muy espantosa, e muy cruel,
 e de muy gran coraçon; e el su vramido es muy espantoso
 a todas las otras vestias quel oyen por rrazon que es
 muy de grand coraçon; e ha el archa de los pechos arriba 
 muy ancha e muy grande, e por eso da el vramido muy
 grande e muy espantoso. E porque veas quel su sennorio
 del leon es por natura, se prueua por quantas cosas te
 yo agora dire: lo primero, fallan que la tierra do andan
 los leones, que quando yaze el leon, o esta en algund 
 logar, ninguna otra vestia non se le osa acostar a el;
 la segunda, toma vn cabello de la crin del leon e echa
 lo en la çebada que dieres al caballo, e demientra que y
 estoviere, nunca conbra vn grano, e estarse ha
 aquexando, e resollando por se yr de aquel logar; la
 terçera, faz vn tanbor de cuero de leon, e faz otros
 tanvores de cueros de otras vestias, e faz ferir en el
 del leon, luego quebraran todos los otros. E por estas
 rrazones puedes entender como ordeno Dios estos
 sennorios por rrazon e por natura,

[ 250 ]
 e por eso
 conviene que los obedescan las otras abes al aguila, e
 las animalias al leon.

 Capitulo lxxi Por ques el leon mas velloso de los
 pechos arriba que todo lo al del cu[e]rpo.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon es el leon de medio cuerpo arriba mas velloso
 que lo al, ca non veo otra animalia que lo aya asi
 partido sinon el, ca las otras o son todas vellosas o
 han el cabello fito ygualmente; e segund mio cuydar es
 y, ternia que [es] por mengua de natura que non podiera
 fazer tan grande el vn cabello qual otro; por ende te
 demando que me digas por que es. Rrespondio el maestro:
 esta tu demanda non tengo yo por grabe entre todas las
 otras a que te he rrespondido, por ende non me quiero
 detener mucho en ella. Sabe por çierto quel leon, que es
 animalia que omne falla de mayor coraçon que otra, e
 toda su fuerça es del medio cuerpo arriba en los braços
 adelante, e en la voca; por ende Dios, que ordeno e fizo
 todas las cosas e dio a cada criatura con que se
 anparase e con que se visquiese, dio al leon aquellas
 crines que ha por fortaleza, que se defendiese con ellas
 como si touiese escudo ante si, (estando goardado aquello
 que es ante si) estando goardando aquello que es ante si
 en que [esta] toda su fortaleza; e en pos aquello, finca
 mas goardado el cuerpo. E esta rrazon que te he dicha es
 segund que paresçe por la vision del omne de como el es
 enfaçionado, e quiero te dezir segund natura por que es.
 Como te dixe primero, el leon es animalia que en todo el
 mundo a calliente, ademas ha mayor, el corazon, e
 fallamos del que ha el coraçon muy calliente ademas; e
 por la grand calentura sobeja que en el su coraçon a, a
 el ardi-

[ 251 ]
 miento e fuerça que es en
 el; e porque la calentura del su corazon tira como
 adelante del archa de los pechos arriba, por eso ha
 contra aquella parte las vidijas, e non las ha en la
 otra parte del cuerpo. E [por] esto ha los pechos muy
 grandes e muy anchos, e todas las faciones de delante
 mayores e mas fuertes que las de çaga; e esto es por
 rrazon de la muy grand calentura del corazon, como te ya
 dixe desuso, que ha por natura de ensanchar las façiones
 e de fazer los pelos. E por eso, para mientes al omne
 que ha el corazon calliente e fallarle as que ha mas
 anchos los pechos e mas vellosos que otro omne por
 rrazon de la grand calentura de que se faze[n] aquellos
 cabellos alli en aquella [manera] por los pechos. Pues
 quando esto contesçe al omne, para mientes [e] veras quan
 gran departimiento a del al leon que es muy mas fuerte
 animalia e ha el corazon mayor e muy mas caliente; ca de
 otras todas las animalias que andan en quatro pies, non
 fallamos ninguna que mas caliente aya el corazon que el.
 E por eso, desde el dia que nasçe fasta el dia que
 muere, sienpre ha la quartana, que nunca la pierde; e
 estol viene por la muy grant calentura que ha en si,
 quel quema los humores e gelos torna en colora quemada a
 manera de çeniza. E otrosi, mete mientes en el rresollo
 e en el bramido que da el leon, e veras que todo se faze
 del arca a çima por la grant fortalza que ha en el
 coraçon, e por eso [le temen] todas las otras animalias. E
 otrosi, veras en el leon, quando ha crueza que faze en
 las cosas que mata, e todo es por dos cosas: la primera,
 pone grant fortaleza de coraçon; la segunda, con grand
 fambre. E por eso veras que quando el leon esta farto,
 non quiere fazer mal a otra animalia, ca con la fartura
 enfasaja se; e por aquello toma enojo en el coraçon en
 non querer trabajar quando non ha mester por que; e
 quiere folgar por nobleza de corazon que non demanda lo
 que non ha menester.


[ 252 ]
 
 Capitulo lxxii Por que rrazon las palomas duendas
 sacan hueuos cada mes de[l] anno sinon en dezienbre.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon estas palomas duendas de casa crian en cada
 mes del anno sinon en dezienbre, e querria saber de ty
 por que rrazon estreman mas aquel mes de los otros;
 otrosi, por que rrazon las palomas brabas, e las del
 panlomar dan vna vegada o dos en el anno e non mas.
 Rrespondio el maestro: yo te lo quiero dezir, e
 rresponderte he a ello segund naturas. Tu deues saber
 que las palomas son muy callientes de natura e han la
 sangre muy calliente; e como quier generalmente todas
 las palomas son muy callientes, e muy mas lo son las
 duendas de casa que non las otras. E esto puedes uer
 porque (non) son vellosas en los pies e han mas de floxel
 en los pescueços, que non las otras palomas, e en los
 pechos; e esto les contesçe por la gran vmidad e por la
 grand calentura que han en si de que se crian aquellas
 penolas e aquel floxel. E todas estas palomas duendas
 son mas calientes mucho que las otras por las rrazones
 que te yo agora dire: la primera, porque han la
 conplesion mas calliente e vmida que las otras; la
 segunda, porque estan en mas calliente logar e moran
 entre las casas [de] los omnes, e non andan volando fuera
 al ayre tanto como las otras; la terçera, porque alli do
 estan en casa entre los omnes, e danles a comer mas que
 a las otras, e con aquel comer engordan e humetan se, e
 cresçe la su calentura. E con aquel cresçimiento de la
 calentura, e con aquel viçio que han, e fazen sus fijos
 cada mes saluo en el de dezienbre, que lo non fazen por
 lo que te yo agora dire. E esto es porque es el mes muy
 mas frio que los otros, e por eso non an sabor de criar
 en el como en los otros, porque estan las humedades mas
 congeladas e mas ascondidas que en los otros meses; ca
 en el nobienbre, que es ante del dezienbre, non se afincan tanto avn las humidades, que avn non se congela
 tanto el frio; e en el enero, que viene despues del
 dezienbre, vase ya mas avaxando aquella fruira por el
 sol que se va mas començando a alçar, e los dias
 cresçiendo,

[ 253 ]
 e las noches menguando, se va
 mas allegando contra el verano; e esto ueras en algunas 
 flores [de arbores] e de yeruas, e que uan nasçiendo en
 el; e por eso, llaman al mes de dezienbre, mes muerto. E
 a lo de las otras palomas brauas e a las palomas de los
 otros palomares que me dixiste que non criauan asi cada
 mes como de las otras, te dire yo agora. Tu deues saber
 que las palomas brauas e las de los palonbares, como
 quier que naturalmente sean callientes e humidas, non lo
 son tanto como las duendas, segund que te ya dixe
 desuso, nin han tan grand viçio de comer como las
 duendas de casa; ca lo que las brabas comen, an lo de yr
 buscar [bolando] muy aluene e muy rreçio a la yda e a la
 venida, e en aquel volar trabajan mucho, ca son aves
 que buelan muy de rreçio; e por esto non pueden engordar
 asi con lo que comen como las otras que estan quedas. E
 otrosi, son aues muy medrosas, ca non se defiendan con
 pico nin con vnnas, ca todo su esfuerço de guarir es el
 bolar muy de rrezio, e fuyendo para su palomar o para
 los arbores en que guaresçen; e otrosi, quando estan
 comiendo en el canpo a do se asientan, aquel comer que
 fazen es de rrebato con temor que han; e cada abe que
 pase sobre ellas volando, o de todo rruydo que oyan, se
 espantan muy de ligero e vanse volando muy de rrezio
 como quien fuye, e otrosi, ueras en las palomas brauas
 que quando beuen agua, que estan las otras catando a
 todas partes, e por estar aperçebidas por leuantarse
 ayna. E por estas rrazones que te he contadas, non
 pueden ellas engordar nin auer viçio como las duendas de
 casa, ca si engordasen, vmetra[r]se y [an] mas, e vmetando,
 tenpra[r]seles y a la calentura de la su sangre, e aquel
 tenpramiento darles y a voluntad de fazer fijos como a
 las otras; mas como son estas palomas brabas (son) muy
 calientes e son mas secas que las otras, por eso non
 fazen fijos sinon vna vegada o dos por todo el anno; e
 esto es quando fallan el ayre mas caliente e que la
 friura del tienpo es ya tollida, e la calentura que
 ellas tienen ençerrada en si a de tirar contrar fuera; e
 an ellas ha cobdiçiar de fazer sus fijos lo que non
 puede[n] asi fazer en los tienpos asi muy frios por el
 ayre que es muy frio.


[ 254 ]
 
 Capitulo lxxiii Por que rrazon entre las liebres tan
 bien se enprennan [e] paren los machos commo las fenbras.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon las lliebres se enprennan e paren tan vien
 los machos como las fenbras, ca non veo [de] otras
 animalias que contesca sinon dellas; por ende, querria
 saber por que es. Rrespondio el maestro: esta demanda
 que tu me fazes non la tengo yo por tan grabe como tu
 cuydas, e por ende te quiero rresponder a ella. Luego,
 tu deues saber que las liebres, tan vien los machos como
 las fenbras, cada vna dellas ha en si natura de macho e
 de fenbra, como quier que las vnas tiran a seer mas
 machos que non fenbras, e las otras eso mismo. E al
 tienpo que las lliebres vienen a fazer sus fijos, los
 machos fazen sus ofiçios de machos e desi, fazen ofiçio
 de fenbras; [e eso mesmo las fenbras, que fazen ofiçios
 de fenbras] e otrosi ofiçio de machos por la natura que
 dello han. E porque veras que te digo verdat dellos,
 para mientes al tienpo [que] las lliebres son prennadas e
 quando tomares lliebre, desoella la [e] fallaras que es
 macho, e tiene los fijos en vientre. E por eso dixo
 Aristotile en el Libro de las Animalias, que las liebres
 en cada mes ha[n] su flor como las mugeres, lo que non
 fallan que ha otra animalia sinon ellas, e tan vien los
 machos como las fenbras por rrazon de aquellas naturas
 que an en seer machos e fenbras. E otrosi, fallamos de
 las liebres que si tomaren vna liebre e la echaren en vn
 huerto çerrado, que non aya por do sallir fuera, avnque
 non eches y otra con ella, quando viniere al tienpo de
 fazer sus fijos, ella mesma se enprennara. E quiero te
 ya dezir, de primero como te conte, que las liebres an
 natura de machos e de fenbras; por ende, aquel tienpo
 que deue fazer sus fijos, yaziendo a la calentura del
 sol, como ellas son de natura malenconicas e frias, e
 con la calentura

[ 255 ]
 del sol que da en ellas,
 escallientase; e escalentandose, aviuase [en] ella la
 calentura natural, e faze la mouer a querer fazer sus
 fijos; e de aquel mouimiento, faze con la vertud que ha
 en si del macho, aquella simiente que deue fazer el
 macho; que desi, con la vertud que ha en si de fenbra,
 faze aquella simiente que deue fazer fenbra; e ayunta[n]se
 amas las simientes en el cuerpo della, e asi faze sus
 fijos sin ayuda de otra. E por eso que te he dicho, que
 es lo mas grabe, puedes entender lo que primero te dixe,
 que se faze [con ayuda] de vna a otra.

 Capitulo lxxiiii Por que rrazon no fazen fijos la
 mula e el mulo commo las (c)otras almalias.
 Pregunto el diçipulo: por que rrazon non fazen fijos el
 mulo e la mula como las otras animalias, ca veo que son
 vestias grandes para sofryr afan e lazeria. Rrespondio
 el maestro e dixo: a esto te quiero rresponder en pocas
 palabras. Tu debes a saber que las criaturas e las
 animalias que Dios crio quando fizo el comienço del
 mundo, que aquellas quel ordeno que fuesen para [fazer]
 generaçion, que las crio de los quatro elementos e les
 dio conplision conveniente para ello; e por eso, los fizo
 de vna natura que fuesen macho e fenbra; e por eso, ordeno
 que [entre] los leones ouiese leones e leonas, entre los
 caballos, que oviese yeguas, porque se criasen de cada
 natura su generaçion. Mas porque las mulas e los mulos
 son de otra generaçion e non de la derecha, mas de los
 mestizos, de la natura de los caballos e de asnos, e por
 eso non fazen fruto como las otras animalias; porque son
 entreverad[o]s e conpuestos contra el ordenamiento que
 Dios crio, ca si ellos fuesen criados a conplision de
 engendrar como las otras animalias, [luego fezieran fruto
 como ellas].


[ 256 ]
 
 Capitulo lv Por que rrazon rrie el omne e non ninguna
 de las otras alimalias.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas
 por que rrazon rrie el omne e non ninguna de las otras
 alimalias. Rrespondio el maestro: yo te lo dire agora.
 Por ende, quiero que sepas [que] porque rrazon puso Dios
 en el alma del omne, por la qual rrazon con buen
 entendimiento, sabe estremar las vnas cosas de las
 otras, e estremandolas, sabe del qual se a de pagar; en
 pagandose de aquellas cosas en que toma pagamiento, a de
 tomar dellas alegria, vien asi como de las cosas [de] que
 ha despagamiento, toma tristeza. E a semejante desto,
 otrosi de las cosas de que se paga, toma plazer e
 alegria; e de aquella alegria, quando cahe en algunas 
 cosas sobre que non a de [a]uer grand cordura, mas que son
 liuianas cosas de marabillarse del[l]as, ayuntandolas con
 alegria, de [aqui] se leuanta el rriso que es mouimiento
 del espiritu de coraçon que se muebe estendiendose
 contra el rrostro, non para fablar, mas para mostrar su
 mouimiento de alegria. E este rryr se faze en tres
 maneras: la primera, por rrazon del alegria que a; la
 segunda, por manera de escarnio que quiere fazer vno de
 otro; l[a] terçer[a] es como manera de estr[a]nnamiento, que
 estr[a]nando omne aquello que quiere estranar,
 marabillandose dello, rriese dello. E porque ya desuso
 te dixe en el comienço desta rrazon [quel rriso que el
 omne aya, que es por la rrazon] que Dios puso en su alma,
 que es [rrazon] de [entendimiento], por ende, quiero que
 sepas e para mientes a ello e veras que te digo verdad;
 quel omne nesçio de lieue nunca rrie, ca la su nesçedad
 le enbarga el rrizo, tolliendo[le], que non sabe que es
 aquello de que a de rryr; e quando por su [des]aventura
 rrie, viene le aquel rriso por cosas desaguisadas sin
 rrazon; e por eso, (non) rrie como non deue e mas, de lo

[ 257 ]
 que non deue. Por ende, quiero que sepas
 que çinco cosas son las que enbargan al omne el rriso:
 la primera es mengua [de] saber; la segunda, la tristeza;
 la terçera, grand cuydado; la quarta, grant sanna; la
 quinta, enfermedat que tenga apremiado el cuerpo para
 non [se] poder estender los espiritus a tomar plazer. E
 por estas rrazones que te dixe, rrie el omne e non las
 otras criaturas.

 Capitulo lxxvi Por que duermen las liebres e los
 conejos los ojos abiertos.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas por que rrazon duermen las liebres los ojos
 abiertos, ca non veo otras animalias que lo fagan sinon
 ellas, por ende me marauillo por que es. Rrespondio el
 maestro: yo te lo dire. Tu deues saber que la liebre es
 de natura malenconica, e otrosi, es muy medrosa, que
 todo su esfuerzo es en fuyr e non en al. E por eso la
 ordeno Dios que los mienbros del cuerpo de la liebre
 fuesen todos para fuyr; e por eso an los braços delante
 cortos e los de çaga luengos, e el pescueço pequeno, e
 las orejas, quando [corre], lieba las echadas sobre el
 cuerpo porquel non den pesadunbre contra delante al su
 correr; ca las otras animalias an armas para se manparar, [mas esta non, ca todos sus mienbros son fechos
 para fuyr e non a otra arma ninguna para ampararse]. E
 por la malenconia que hay muy grande e por el temor que
 tiene consigo, esta sienpre durmiendo e velando los ojos
 abiertos; e por eso lo ha como de su natura. E por [eso]
 fallamos por cosa prouada que la muger que es prenada,
 si vsa comer la liebre algunos dias, que la criatura que
 despues nasçe della, duerme los ojos auiertos.


[ 258 ]
 
 Capitulo lxxvii Si los suennos que suennan, si son
 verdaderos o mentirosos.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas si
 los suenos que suenan [los omnes] si son verdades o
 mintrosos, o que quier seer; e si algunos ay verdaderos,
 quales son o quales non, ca veo que es cosa en que
 fablauan mucho los omnes, e por ende, querria saber por
 que es. Rrespondio el maestro: tu me feçiste fermosa
 demanda [e] muy sotil, e por ende te quiero vien
 rresponder a ella. E por ende, quiero [que sepas] que
 sonar tanto quiere dezir como cosa que vee el alma del
 omne estando el cuerpo durmiendo, e el sonar acaesçe por
 quantas maneras que te agora yo dire. Lo primero
 contesçe por mucho comer o por mucho beuer que faga el
 omne sonar mas de su derecho [e] muchas cosas estrannas e
 maravillosas; a esto ayuda mucho que come puerros, o
 fauas, o coles, o lantejas, e arbejas, e otras cosas
 semejantes destas. Lo segundo acaesçe muchas vegadas en
 sonar por mouimiento de los vmores del cuerpo que seran
 mouidos por vmidat que acaesçe en ellas e por
 muchodunbre, que seran mas de su derecho. La terçera
 acaesçe el sonar que ante que se eche omne a dormir,
 estara cuydando o fablando mucho en algunas cosas [e tan]
 afincadamente porna y su entendimiento, quel alma 
 fincara sellada de aquel grand cuydado, asi como de
 sello que ponen sobre la çera, porque despues en
 durmiendo, segund aquel afirmamiento que finca [en] el
 alma, conpone rrazones e mouimientos. Por ende, en el
 sueno bueno e verdadero en el que omne a de tomar fuzia,
 e de juyzio, e de verdad, ha menester que non yerre por
 ninguna destas tres rrazones sobredichas; e como quier
 que la segunda fabla en rrazon de los vmores, non se
 puede omne goardar tanto, que non es tanto en su mano,
 ha menester que se goarde de las otras dos del comer e
 del veuer, e del cuydado.

[ 259 ]
 E goardando della
 vien, viene la quarta manera que es sentamiento del alma 
 de lo que es a venir por sotileza de la su natura, e
 esto es en tres maneras: la primera es llamada
 propiamente sueno verdadero sin otro corronpimiento; la
 segunda es llamada rreuelaçion, e esta contesçe quando
 quiere Dios [a] alguno mostrar de las cosas quel quiere e
 tiene ascondidas, asi como lo fizo a sant Johan, apostol
 euangelista, e a otros sus sieruos; la terçera es
 llamada vision e esto contesçe quando Dios faze a aquel
 que esta durmiendo, que vea alguna otra persona viua o
 muerta que venga ha el e se le par(t)e delante. Por ende,
 el omne entendido deue estremar cada vna destas maneras
 qual es e el sueno propio deue lo contar por sueno, [e] lo
 al por [lo] que es: la rreuelaçion por rrebelaçion, e la
 vision por vision; e quando asi se faze, es cada cosa
 çierta e judgada por çierto juyzio; [e vegadas y ha que
 con el suenno, que se buelue de so vno rreuelaçion e
 vision] e el que los vien judgare deue estremar el sueno
 por sueno e lo al por [lo] que es, ca el juyzio verdadero
 de los suenos es todo lo mas por semejança de vnas cosas
 por otras. E como quier quel omne suene, (e que) algunos 
 sabios erraron en que dixieron que ninguna otra anima
 biua non sonaba sinon el omne; [mintieron], ca otras
 animas sonan e desto se prueba la verdad por el cauallo,
 e por el leon, e por el can, e a semejança desto
 contesçe a muchas animalias. Mas verdat es quel caballo
 non suena sinon por vna de dos rrazones: la primera es
 por grant viçio de fulgura que aya en si, estando gordo
 e vesçioso, de que tenga el coraçon lloçano, e desta
 leoçania a de sonar dormiendo; la segunda rrazon es por
 el contrario desto, por grant afan e lazerio que tome en
 si, menbrandose entre suenos de aquella lazeria que ha,
 e tomando sabor en aquel sueno en que yaze, a de sonar
 en ello. E el can non suena sinon por vna rrazon e esto
 es menbrandose de lo que corre, e que lazeria a antes 
 que duerma, e de aquello que traba; e menbrandose de
 aquello, tomando sabor en ello, a de sonar en ello; e
 nunca el can suena auiendo viçio, e esto es porque non
 ha leoçania de corazon como el caballo, mas suena del
 afan de que se siente. E el leon suena por dos cosas: la
 vna por el gran trabajo que llieua;

[ 260 ]
 la otra
 por la grand brabura que a de corazon, la qual non
 amuestra tan solamente quando esta despierto, mas a la
 de mostrar quando duerme en sonando en ella. E como
 quier que estas animalias e otras a semejança destas
 suenan por estas rrazones que te he dichas, non ay
 criatura que suene en sueno tenprano sin ocasion destas
 cosas sinon el omne. E non ay ninguna criatura que vea
 rrebelaçion nin vision sinon el omne, ca las visiones e
 las rreuelaçiones, que es cosa propia de Dios, non las
 quiere demostrar, [nin] las puede rresçeuir otra criatura
 sinon el alma del omne en si, que es alma que a rrazon e
 entendimiento. [Por esto, mi diçipulo, puedes esto prouar
 por el omne que es loco e sin entendimiento] por natura,
 que porque la su alma es menguada de rrazon e de
 entendimiento, avnque suene alguna cosa non sabe que es,
 ca non se acuerda nin [se] mienbra dello, e el alma a que
 Dios dio buen entendimiento, atal como esta, por
 sotileza e por vondad de si, vee tan solamente non los
 suenos que son verdaderos, mas vee las visiones e las
 rebelaçiones que Dios le demuestra. E el sueno que omne
 suena, para ser verdero, ha menster que pare mientes
 a quantas cosas te agora dire: la primera, quien es
 aquel que lo suena; la segunda, como es omne tenprado en
 su comer e en su veuer; la terçera cosa, que son las
 cosas que ha de auer en que aya a trabajar con su alma e
 con su cuydado; e la [quarta], en que esta la luna su
 estado quando suena; segund estas cosas, asi podras
 judgar el sueno por verdadero e por mintroso. E a la çima
 de lo que despues acaesçe, por la obra se da a entender
 qual es verdadero, qual es mintroso; a semejança de aquel
 que fuere verdadero, despues podras judgar aquellos que
 deuen seer verdaderos; e a semejança del que salliere
 mintroso, podras judgar los otros porque [non] deues
 creerlo. Por ende, quiero que sepas quel sonar tan
 antigua cosa es e tantos omnes sabios [fablaron] en ello e
 lo dieron por çierta cosa, que lo non fizieran si por
 çierto non lo fallasen; e pues que ellos fueron antes
 que nos e le pusieron en tan grand fama, non puede
 ninguno contradezir lo que ellos fizieren e dixieren, [ca
 sabida cosa es que non lo dexieran] si non lo fallasen
 verdad en ello. E nos cada dia lo fallamos asi, mas

[ 261 ]
 toda la fuerça para que se judgue por
 verdadero es quando se faze como se a de fazer e deue.

 Capitulo lxxviii Por que rrazon fizo Dios las piedras
 preçiosas departidas vnas de otras por colores.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas por que fizo Dios las piedras presçiosas
 departidas vnas de otras en las colores, ca las vnas veo
 que son vermejas, a las quales llaman rrubis, e otr[a]s
 que non son bermejas a que llaman balaxes, e otr[a]s que
 son verdes que llaman esmaraldes, e otras que son
 cardenas a que llaman çafires, e otras que son
 amariellas a que llaman estopazes, e çafires, e
 çetrinos, e a semejança ay otras de otras muchas
 colores. Por ende, me marabillo, pues que todas son
 piedras e de vna natura de piedras, como son desbariadas
 en las colores, las vnas de las otras, por ende te
 rruego que me digas por que es. Rrespondio el maestro e
 dixol: a mi semeja que tu andas catando el mi saber quan
 poco es e quieres que te de rrecabdo a muchas de cosas
 que otro mejor maestro que yo abrie asaz que fazer; mas
 pues que he començado, rresponderte he a tus demandas lo
 mejor que yo sopiere. Por ende, quiero que sepas que los
 sabios que fueron ante de agora, todos se acordaron e
 dixieron que en quatro cosas puso Dios vertudes
 senaladas: la primera, en las siete planetas e en las
 estrellas que son cuerpos çelestiales, que han poderio
 sobre los cuerpos terrnales de vertud; la segunda, en
 las palabras del omne; la terçera, en las yeruas;

[ 262 ]
 la quarta, en las piedras preçiosas. Por
 ende, tu deues saber que como quier que las pideras
 preçiosas todas sean piedras, por eso grand
 departimiento ha de las vnas a las otras; vien asi como
 veo de las yeruas, que todas son yeruas, que mas
 departidimiento ay [de las vnas a] las otras; lo primero,
 en las rrayzes; lo segundo, en el tallo e en la
 espesedunbre de las yeruas; lo terçero, en las fojas,
 que se non semejan las vnas con las otras; lo quarto, en
 las flores e en el fruto que fazen. E otrosi, para
 mientes en las siete planetas e veras en ellas quel sol
 es la mayor planeta de todas, en pos ella la luna; e
 como quier [que] amas son luminarias, [estremada] es la vna
 de la otra. E desi, para mientes a Saturno, que esta mas
 alta que las otras planetas, e paresçerte a mejor que
 las [otras] saluo ende Mercurio, que es menor e paresçe
 menor; e de todas las otras planetas del çielo, la que
 te paresçe mas vermeja es Mares; e como te ya dixe,
 Mercurio es la menor de todas e paresçe a nos [menor];
 [Venus es la mas blanca de todas e paresçe a nos que es
 mayor], e Jupiter paresçe a nos muy grand e fermosa, e de
 grand splendor de si, ca es muy mayor que Venus, como
 quier que non paresçe a nos que sea tamana; e esto es
 porque esta mas llejos de nos, ca esta mas alta. E estas
 siete planetas de que te he fablado estan ordenadas en
 el çielo a semejança del rrey con sus ofiçiales: e el
 sol es el rrey, e Benus es su muger, e Saturno es su
 consejero, e Jupiter es su alc[alle], e Ma[ri]s [su justiçia],
 e Mercurio su escriuano, e la luna su mensajero. E estas
 siete planetas que te he contado, que son cuerpos
 çelestiales, an gran poder e grandes vertudes sobre las
 yeruas e sobre las piedras [presçiosas], e sobre los
 metales; e como quier que las piedras presçiosas todas
 sean piedras, [an] en si de su natura, por eso, segund la
 vertud de la planeta que da [en aquella] a do nasçen las
 piedras [presçiosas] a que tiren a ser de su natura e de
 su color. E esto puedes uer que los rrubis e los valaxos 
 son del sol, e las esmaraldes son de Jupiter, e los
 çafires cardenes, e las [piedras] blancas son de Uenus, e
 las jagonças, [las balistas e las piedras uermejas son de
 Mares], e las diamantes son de Saturno, e los
 christaldes, e los estopazes, e los çafires, e çetrinos
 son de la luna, e las piedras

[ 263 ]
 que son
 bueltas de muchas colores son de Mercurio; a semejança
 desto son paradas las siete otras piedras por las (siete)
 planetas. E vien asi es de los metales: el oro es del
 sol, e la [plata] es de la luna, e el cobre es de Mares,
 el plomo e el fierro son de Saturno, e el argen biuo es
 de Mercurio, e el laton es de Jupiter, e el estano es de
 Venus.

 Capitulo lxxviiii Por que rrazon anda el homne
 enfiesto e las otras alimalias andan baxas.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas por que anda el omne enfiesto e las otras
 animalias andan vaxas e corbas, por que es; e otrosi,
 por que rrazon se encorba el omne quando es biejo mas
 que quando es mançebo, ca pues que vna vegada es el omne
 derecho, sienpre deue estar en aquel estado fasta que
 muriese; e por ende, rruego te que me digas por que es.
 Rrespondio el maestro: yo te lo dire. Tu, quiero que
 sepas que las aues todo el su andar es volando e esto es
 porque ha en ellas mas del elemento(s) del ayre e del
 fuego que de los otros dos elementos pasados, los quales
 son el agua e la tierra. E el andar de los peçes es toda
 via nadando porque a en ellos mas de los elementos del
 augua que de los otros. E las vestias, que son llamadas
 animalias de quatro pies, andan corbas contra tierra
 porque ha en ellas [mas] del elemento de la tierra que de
 los otros tres. E las otras animalias que andan
 rrastrando por tierra, andan mas vaxas rrastrando porque
 son mas terrenales que estas vestias, e por eso andan
 rrastrando sienpre por tierra. Mas el

[ 264 ]
 omne,
 porque es su conplesion mas tenprada que de todas las
 otras animalias, e ha en el buena parte de los quatro
 humores; e porque la su alma es fechura de Dios e a de
 conosçer aquel que la fizo, e es alma de rrazon e de
 entendimiento, faziendo(l) buenas [obras], a de seer
 conpanera de los angeles; e catando al çielo, que es la
 siella de Dios, e a los mouimientos desu[so], conosçer por
 si [a] al su fazedor e al mouedor de todo esto, segund que
 dixo el rrey Dauid en el salterio: a ty alçe los mios
 ojos que moras en los çielos. Por ende, mio diçipulo,
 deues entender quan nobles e quan marabillosas [cosas]
 Dios faze en las desuso, non las fizo de valde; e por
 eso, entre las otras criaturas, quiso Dios fazer el omne
 que las conosçiese(n) e las loase(n), e conosçiendolas, que
 conosçiese(n) a el que es fazedor, e loase por ellas el su
 nonbre. A lo al que me demandaste, por que encorba el
 omne al tienpo de la vejez seyendo derecho mientra es
 mançebo, a esto te quiero yo rresponder. Quiero que
 sepas que quando el omne es moço, con la grand vmidad e
 con la grand calentura natural mucha que ha en si,
 cresçe arriba enfiesto asi como el arbor nueuo que es
 plantado; e de[s]que es cresçido, torna a seer omne
 acabado, fecho mançebo, e esforçado en la calentura
 natural, e vase mas exugando en la vmidad, e faze[se] mas
 tiesto e mas fuerte; desque cae [en] el tienpo de la
 vejez, mengua la vmidad e enflaquesçe la calentura, e la
 fuerça e los espiritus que solien mouerse avidamente 
 contra suso pierden aquel mobimiento por la mengua de
 todo el cuerpo; torrna a doblarse contra ayuso a qual
 natura a [de tornar a] seer tierra de la qual salio Adam
 su padre. E con las buenas obras, sube la su alma arriba 
 para el çielo, e finca el cuerpo tornado en su natura
 segund las palabras que se dizen en ofiçio de santa
 Iglesia quando pone la çeniça en el [primer] dia de
 quaresma, las quales palabras dizen asi: mienbrate omne
 que çeniza eres e çeniça as a tornar.


[ 265 ]
 
 Capitulo lxxx Por que rrazon non es el omne cubierto
 de cabellos commo lo son las otras alimalias.
 Pregunto el diçipulo a su maestro: rruego te que me digas
 por que non es el omne asi cubierto de cabellos en todo
 el cuerpo asi como son las otras animalias que viuen
 sobre tierra asi como el; e otrosi, por que ha el omne
 todo[s] los mas cabellos en la cabeça e en la barua que en
 todos los otros logares del cuerpo, e por que encanesçe
 mas ayna en la cabeça que en la barua e en todos los
 otros lugares. Rrespondio el maestro: yo te lo quiero
 dezir por que es. Tu deues saber que las animalias que
 andan sobre tierra en los quatro pies, los quales son
 todos cubiertos [de cabellos, son todos] por natura muy
 calientes, mas que lo es el omne, ca el omne a la su
 calentura mas tenprada e non la ha tan fuerte como
 ellas. E otrosi, estas animalias de quatro pies trahen
 los cuerpos echados e estendidos sobre aquellos quatro
 pies, e por esta rrazon la su calentura, que es grande,
 e es toda extendida por todo el cuerpo, que tanta es [a]
 la vna parte como a [la] otra; e por eso han ellas los
 cabellos por [todo] el cuerpo, ca la vmidat e la grand
 calentura que es derramada por todo el cuerpo los faze
 nasçer. E del omne non es asi, ca porque veas quel omne
 anda enfiesto sobre dos pies, e la cabeça alçada a çima;
 por esta rrazon los vafos de la su calentura suben asuso 
 de la su cabeça, ca natural cosa es que todo vafo del
 mundo subryr [quiere asuso, ca non desçiende ayuso,
 nin se estiende de lado mientra falla por do sobyr] a
 çima. E el cuerpo del omne es fecho en manera de
 chaminea, e la su cabeça esta a semejança de cupthel de
 çima de la chaminea; e los vafos de la su calentura de
 la vianda que come e que beue suben asuso e vmtan
 e calentan la cabeça, e por eso nasçen y muchos
 cabellos. E otrosi, nasçen en la varua porque es el
 lugar muy vmido e muy calliente e muy resçebidor de
 vafos, lo vno por la calentura natural, lo al porque
 esta y la voca con que omne come, e beue, e fabla, e
 escallientase mas [a]quel logar e fazese mas la calentura
 conplida que en otro logar, saluo

[ 266 ]
 ende en la
 cabeça, ca toda la mayor parte de[l] rresollar del omne va
 a la voca e el resollo es calliente; e por eso de
 aquella calentura, se fazen los cabellos, ca los
 cabellos se fazen de fumos callientes e secos que lieban
 consigo y a quanta de vmidad de vntura vntosa [ha]. E por
 esta rrazon los moços han pocos cabellos en la cabeça e
 muy delgados e non han varuas nin cabellos en otro logar
 por rrazon [que] la su calentura non es abiuada por la
 grand vmidad que ha en si; desque van cresçiendo, abiua 
 la su calentura e esfuerça[n]se mas los sus cabellos, e
 nasçense las varuas. E otrosi, las mugeres non han
 varuas porque la su calentura non se les abiua tanto
 como a los varones, saluo ende a algunas y a que porque
 son de mas calliente conplesion que las otras, nasçen
 les algunos cabellos en lugar de baruas; e por rrazon de
 la mucha vmidat, las mugeres nin los moços non son
 caluos como el omne caluo que lo es, ca el omne caluo
 non se faze sinon por la grand sequedat de calentura del
 çelebro, de guisa que mengua aquella vmidat de vntura
 que han menester los cabellos para criarse. E por esta
 misma rrazon que te he dicha, de llieue non fallaras
 muger nin moços que sean crespos de natura, ca la
 crespura es de grand sequedad de cabello, por la qual
 senoja e se tuerçe. E por esto veras todas las gentes
 del mundo [negras], tan vien mugeres como varones, que
 todos son crespos; el moço que es de color muy blanco e
 la muger blanca, avunque parescan que son crespos, non
 lo son, mas la delgadeza de que han el cabello muy
 delgado, desque vienen los cabellos a seer luengos, anse
 a doblar, e en doblandose, fazense como endados e
 por esto paresçe[n] como crespos. E otrosi, veras el omne
 que ha los pechos cubiertos de carne, que si el corazon
 ouiere caliente, naturalmientre de su nasçençia, que
 abra muchos cabellos en los pechos; e algunos omnes y a
 que los an en los onbros e en las espaldas, e de todo
 esto contesçe por la grand calentura del coraçon, e por
 la mucha vmidad gruesa e vntosa que ha[n] en aquellos
 lugares a do nasçen los cabellos. Otrosi, veras en el
 omne que ha el corazon calliente para enpuxarlos afuera
 e ha los pechos secos, que non a y cabellos, e esto es
 que como quier que ayan calentura para enpuxarlos
 afuera, [mengua] y

[ 267 ]
 la vmidad para criarlos; a
 lo al que me demandeste, por que rrazon encanesçe antes
 el omne en la cabeça que en la varua, te dire agora. Lo
 primero, porque mas antigos son los cabellos de la
 cabeça que los de la varua, ca quando el moço nasçe,
 nasçen le luego los cabellos de la cabeça; con los de la
 varua, non vienen fasta çerca de veynte annos; asi como
 primero naçen los (los) cabellos, asi encanesçen primero.
 Las otras rrazones son estas: que quando el omne es
 moço, mientra la su calentura natural non es en el muy
 abiuada, non le nasçen los cabellos en la varua, como ya
 desuso te dixe; e los cabellos de la cabeça son rrubios
 e delgados, e desque se escallienta mas la su
 conplesion, porque la calentura natural es mas abiuada
 en el, tornanse mas [contra] negros; e despues que va
 entrando en mas dias e se va esfriando la su calentura
 natural, e van esfriando e desecando sus mienbros, e
 cresçen las sus vmidades sobejas e gruesas, e esfrianse
 los vafos que suben a la cabeça, e esfria(n)se la
 conplision de su cabeça; e por esta rrazon se tornan los
 cabellos de la cabeça canos antes, e despues, los de la
 varua.

 Capitulo lxxxi Por que rrazon non creçen los cabellos
 de las sobre[çejas] del omne commo los de la cabeça.
 Dixo el diçipulo: maestro, pues que me rrespondiste a
 esta demanda que te fizi, rruego te luego en pos
 esta que me digas por que non cresçen los cabellos de
 las sobreçejas [e de las pestannas asi como cresçen los
 cabellos de la cabeça] e de las varuas, ca los de la
 cabeça estan sobre ellos, e los de la varua estan so
 ellos, e los de las sobreçejas e de las pestannas estan

[ 268 ]
 en medio; por ende, me marabillo por que
 es. Rrespondio el maestro: yo te lo dire. Tu deues saber
 que las pestanas e las sobreçejas fizo Dios por goarda
 de los ojos, ca las pestannas goardan el viso de los
 ojos que non den claridad en el a colpe nin en el, e
 otrosi, [que] non se derrame el veer; e por eso, nunca
 cresçen mas de su derecho, ca si mucho cresçiesen,
 toldrien e enbargarien el viso, e en esta manera, lo que
 fue fecho por seer [pro], tornarse y a en danno. Las
 sobreçejas fizo Dios por goarda e por seer [pro] de los
 ojos, e otrosi, ca son cabellos e muy espesos, e estan
 como rred puestos sobre los ojos por tal que toda cosa
 que [caya] de la cabeça de parte de fuera sobre los ojos,
 que primero de alli, e se tuelga de alli que non caya
 luego en los ojos; e si estos cabellos de las sobrecejas
 mucho cresçiesen, cubririen luego los ojos e enbargarse
 y a la vista. E por eso lo ordeno Dios, asi como los
 otros mienbros, que non cresçen mas de su derecho, e
 esta es la rrespuesta que te yo do a esta demanda.

 Capitulo lxxxii Por que rrazon can los dientes
 al moço e le naçen otros en pues ellos.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas
 pues que los dientes del omne son vnos de los mienbros
 rraygables de su cuerpo, por que non naçen luego con el
 quando el omne nasçe; e otrosi, despues que son
 nasçidos, por quel cahen aquellos e les nasçen otros, ca
 pues que aquellos son sanos e fermosos, que non tengo
 que se deuian canbiar por otros, e non veo que de otros
 mienbros del omne contesca sinon de los dientes, ca de
 los otros con que omne nasçe, aquellos se tiene para
 toda via; por ende, te rruego que me digas por que
 es. Rrespondio el maestro:

[ 269 ]
 yo te lo dire.
 Quiero que sepas que quando el moço de primero nasçe,
 que tan grand es la vmidad que ha en el que non puede
 por aquella vmidad criar los dientes, [saluo] los huesos
 secos de los carriellos del moço en que los dientes an a
 estar firmes; son muy vmuydos e muy tiernos asi
 como son todos los vesos del cuerpo otros, e por eso non
 puede criar otros vesos; e despues quel moço va
 cresçiendo e se va en el exugando la grand vmidat, e se
 van en el auivando (en el) la calentura natural, [e] nasçen
 le los dientes. E vee e para mientes al moço al tienpo
 quel nasçen los dientes e verle as que entonçe es mas
 rreganado que en otro tienpo, e fazese llorador e
 vaboso, e los demas dellos han malazon; e todo esto
 contesçe porque la calentura natural se abiua en el e
 esta afaçionada de fazer de nuebo(s) [otros] mienbros tan
 nobles. E en aquel trabajo que toma, va enxugando la
 criatura de aquellas humidades sobejas que ha, e otrosi,
 ante de aquel tienpo, non ha menester la criatura los
 dientes, ca el su gouierno todo es en mamar; mas desque
 la criatura demanda otra [vianda para la qual ha menester
 dientes, acorre le luego la natura con ellos, ca falla]
 las vmidades mas enxugadas e los carriellos mas rrezios
 e mas fuertes para enpuxar los dientes de si, e para
 sofrirlos despues que los ha. Pero tanta es la humidad
 que en el moço es que (quando) non puede en aquel tienpo
 fazer los dientes tan fuertes como los ha menester para
 toda via; e por eso, despues quel moço es ya
 grandeziello de siete annos fasta nuebe, e se va mas
 tornando de fuerte conplesion, e ha menester las [viandas]
 mas fuertes e mas duras, estonçe echa aquellos de si que
 fueron criados de flaca materia, e nasçen le(s) otros mas
 fuertes. Ca vien vees tu que segund las viandas que omne
 come, e quan mas fuertes viandas come omne, e quan
 menudo lo faze, e en como lo ha de mascar con los
 dientes en la qual cosa se rretrahen los vnos con los
 otros, en el fablar que se rretiene la leunga con los
 dientes delanteros en fablando el omne [fieren] los de
 diuso con los desuso, e para sofryr todas estas
 cosas, non podrian durar si los dientes non fuesen muy
 rrezios; e por eso, la natura tuelle los flacos e da los
 rrezios que lo podran mejor sofryr. Las vnnas, non es el
 su mudamiento como de los dientes, ca ellas

[ 270 ]
 nunca
 se mudan sinon si es por ferida o por dolençia que
 acaesçen en ellas; mas cresçen asi como los cabellos, e
 en cresçiendo, salen afuera; ca las vnnas son fechas en
 manera de trauiellas, e por eso las puso la natura en
 los cabos de los dedos por firmeza dellos, asi como el
 cuento es [en el cabo de la lança]. Las abes e las vestias
 que han dedos con vnnas, e han las por sus armas para
 feryr e rreferyr e defenderse con ellas.

 Capitulo lxxxiii Por que rrazon biue la criatura que
 naçe [a] ix mes[es] e a siete, e non la que naçe a ocho.
 Dixo el diçipulo: maestro, agora te rruego mucho que me
 digas por que rrazon vibe la criatura de nuebe meses que
 nasçe e otrosi, la que nasçe a siete meses, e por que no
 biue la que nasçe a ocho, ca paresçe vna cosa muy
 estranna en biuir la de los nueue e de los siete e non
 biuir la de los ocho, que es en medio, por que te rruego
 que me digas por que es. Rrespondio el maestro: yo te lo
 dire, pues lo tu quieres aprender. E esta asoluiçion 
 desta demanda te quiero fazer en tres maneras: la
 primera, asthologia; la segunda, de tologia; la
 terçera, por naturas. Por que te digo asi que las
 planetas del çielo son siete e non mas, segund oyste en
 otras demandas, e a estas planetas que son cuerpos
 desuso, que Dios dio virtud sobre los cuerpos deyuso
 ternales; e por ende, andando la criatura en el vientre
 de su madre, cada vna destas siete planetas, que son
 cuerpos desuso, la mantiene en su mes. En el primero mes
 comiença a obrar en ella la primera planeta que es
 Saturno, asi como ella es fria e seca, va quexando
 aquella simiente de que se faze la criatura; e el
 segundo mes es de Jupiter que es calliente e vmido, e
 por eso, la faze cresçer e estenderse en el vientre de
 su madre;

[ 271 ]
 e el terçero mes gouierna Mares
 que es calliente e seco, e por eso, la faze mober para
 querer alma auer de vida; e el quarto mes es del sol que
 es calliente e seco tenpradamente, e en este mes del sol
 que es caliente e seco, se demuestra en ella
 conplidamente obras de alma de vida que Dios crio en
 ella, e esto tan vien contesçe en el macho como a la
 fenbra; e (en) este [quinto] mes es de Venus que es fria e
 vmida, e en este mes se estiende mas a sus mienbros e se apuestan sus façiones; e el sesto mes es de Mercurio que
 es de conplixion como tenprana e tira a sequedat, e en
 este mes se van mas sequeando las criaturas de sus
 mienbros e se van aviuando e esforçando, e aparejandose 
 para nasçer; e el seteno mes es de la luna que es fria,
 e tenprana, e vmida, e es de grand mouimiento e las mas
 çercana planeta de aca que nos es, e estal faze cresçer
 e mouer para prouar a salir; e si la criatura fuere
 forçada para sallir, sale e biue, e criase vien, ca la
 luna es planeta que ha por natura de obrar vien, e de
 criar, e de gouernar las vmidas; e [si] por abentura la
 criatura non es esforçada para nasçer, non puede sallir
 [e] finca para el ochauo mes, e torna Saturno a
 gouernarla; e por la friura e la sequedat que es en el,
 e porque ha natura de obrar mal e destruyr mas que de
 gobernar, e si nasçe en este mes ochauo, afoga la e non
 la dexa viuir nin criar; e si finca para el noveno mes,
 torna Jupiter e gobierna la como de cabo, e por la su
 calentura tenprada e vmida que ha en si, e porque ha
 natura de obrar vien, mantiela e faze la nasçer, e
 veuir, e criar. Lo segundo que te dixe de thologia, te
 dire agora. Tu deues saber que todas las cosas que Dios
 ordeno e fizo desde la mayor fasta la menor, tan vien en
 el çielo como en la tierra, todas quiso que fuesen pares
 e non pares; e por eso, la criatura que nasçe en seteno
 mes que son [non] pares, e por eso viue, ca es segund el
 ordenamiento de Dios; e eso mismo es de los nueue mes[es]
 que son non pares, e por eso biue; e la que nasçe en el
 ochauo mes que son pares, afogase e non viue, ca es
 contra el ordenamiento de Dios. E en esto podemos
 entender [quan] verdadera es la palabra que dixo el rrey
 Dauid, la qual dize: praeceptum posuit et non
 praeteribit; que quiere dezir: mandamiento puso que non
 pasara; e esto dize

[ 272 ]
 en persona de Dios padre
 que fue criador e fazedor, e mandador de todas las
 cosas, e asi como el de primero lo puso e ordeno, non
 paso contra ello, e aquello se faze. La terçera
 rrespuesta que te [dixe] de naturas, te dire agora. Tu
 deues a saber que la simiente de que se faze la criatura
 es puesta en el vientre de la madre, que de aquel dia
 fasta treynta e çinco dias, es formada, como quier
 pequenna cosa sea toda aquella forma, [que ha de veuir]
 conplidamente; [e a los setenta] dias cabales, que [es]
 doblo deste tienpo, a alma de vida; e a cabo de los
 dozientos e diez dias, que es el tras doblo desto, se
 mueue para nasçer e en esta cuenta son ya conplidos los
 siete meses. E asi como la criatura fasta los treynta e
 çinco dias a toda su forma, asi fasta los treynta e
 çinco annos cresçe toda via de luengo e de ancho e
 espeso; e como es conplida de alma e de todo lo quel
 cunple fasta los se[t]enta dias, vien asi es la vida
 natural del omne fasta los setenta annos; e por eso,
 puedes entender quel caso de la su vida es puesto por
 annos a semejança de los dias que pasa en el vientre de
 la madre. E como quier que algunos sabios dixieron que
 la forma de la criatura se acaba fasta los treynta dias,
 senaladamente el macho que se forma mas ayna, e otros a
 quarenta e a quarenta çinco fasta cinquenta dias,
 senaladamente la fenbra [que] a por natura de formarse mas
 tarde, lo mas çierto es esto que auemos dicho. E a los
 siete meses, que se siente la criatura aparejada e
 rrezia para nasçer, prouea de nasçer, e si esta
 tan rrezia para lo fazer, nasçe, e viue, e criase. E la
 que ha natura esta flaca, que non puede nasçer en este
 mes, e prueua de lo fazer, e si non puede, guarda la
 [natura] para el nueue meses, dandol tienpo en que se
 esfuerçe; e esta es a semejança del omne flaco que
 prouea de fazer alguna cosa, e si la non puede conplir,
 goardese para fazer en otro tienpo en que sea mas rrezio
 para ello; vien asi es de la criatura, que quando por
 flaqueza de si non puede nasçer en el seteno mes, finca
 dolliente e flaca para el ochauo mes, e goardase para el
 nobeno, e nasçe en el nobeno, e biue, e criase; e la
 criatura que se arrebata a nasçer en el ochauo mes, que
 esta flaca e non puede viuir, afogase. Agora te he
 rrespondido conplidamente a lo que me demandaste.


[ 273 ]
 
 Capitulo lxxxiiii Por que rrazon faze el homne sus
 fijos en todo tienpo e non a para ello tienpo senalado.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon fazen sus fijos los omnes en todo tienpo, tan
 vien en yuierno como en verano, e non ha[n] para ello
 tienpo sabido mas vno que otro, asi como lo han las
 aues, e las vestias: ca veo que todas estas criaturas
 fazen sus fijos a los tienpos sabidos, e del omne non
 acaesçe asi, por que te rruego que me digas por que es.
 Rrespondio el maestro e dixo: a esta demanda te quiero
 yo rresponder lligeramente, que non es tan graue para
 rresponder a ella. Por ende, quiero que sepas que las
 aues en ybierrno non fazen sus fijos por rrazon del
 tienpo fuerte que faze, por el grand frio; e por eso,
 veras de algunas que en yuierrno, que estan escondidas
 so tierra e otras que se asconden so las matas, e en los
 arbores las otras; demas, todas que se van [a] goaresçe[r] a
 las tierras callientes. E esto fazen ellas con grand
 miedo que han de[l] frio que las aprieta, que non puede[n]
 bolar a su guisa nin fallar aquello que han menester
 para comer; e toma[n] dello gran encogimiento en si; e por
 eso, non ha[n] sabor de fazer fijos, ca non se les mueue
 la natura para ello. E otrosi, las vestias, como non han
 otra cubertura sinon su cabello, an muy grand frio e
 congiellanse les las humidades, e ençierrase les la
 calentura natural contra dentro; e por ende, an a [an]dar
 e a estar encogidas, e non toman sabor de si. Por el
 fuerte tienpo que les faze, non fallan tan vien de comer
 como en verano, e las auguas que veuen, fallan las
 frias; e por eso, an poco sabor de beuer del augua,

[ 274 ]
 ca fallesçe les el comer, ca dos friuras
 [han], la vna del tienpo e la otra del agua que es fria.
 Como quier que las abes mucho sientan la friura del
 tienpo del ybierrno, muy mejor lo sufren e se paran a
 ello que las vestias, e esto es por dos cosas: lo
 primero, por la conplixion [que] han para paresçer mejor a
 ello; lo segundo, porque son cubiertas de penolas [e] an
 mucho floxel, [e] es muy calliente cosa. Por ende, quando
 viene al tienpo del março e de abril, que se alça el sol
 e se escallienta el ayre, e se van mas tenprando las
 aguas, e nasçen las flores e las yeruas, e las fojas de
 los arbores e las otras simientes que comen e de que
 beuen las abes e las vestias, con la calentura, e con
 este buen tienpo que les viene, estiendense e
 escallientanse los sus cuerpos; e la calentura que ante
 tienen çerrada contra dentro, vase estendiendose contra
 fuera, e toman sabor de si, e pagase el macho de la
 fenbra e cudiçianse el vno del otro por tal de conplir
 su sabor, ca la natura les da que lo fagan asi, por tal
 que nasca y su generaçion. E desque han abido ende su
 ayuntamiento de so vno tanto coanto les conple, las aues
 fazen sus nidos; desi, la fenbra pone y sus huebos e de
 aquellos huebos saca sus fijos; desi, cria los fasta que
 son grandes para venir en pos si. E porque las aues de
 que te he dicho comiençan a fazer sus fijos [en el
 comienço del verano, finca les el otro tienpo del verano
 en que fazen] sus nidos, mientra la primera es prenada en
 que pone sus huebos e en que los engruesa, e despues en
 que los saca, e en que los cria en manera que quando el
 otro yuierrno viene, los fijos son grandes e tan rrezios
 como los padres e las madres para sofryr el fuerte
 tienpo del frio que a de venir sobre ellos. E otrosi,
 las vestias, a este tienpo que te he dicho desuso,
 entra[n] en çelo todas las demas e fazen sus fijos; mas
 vien es verdat que algunos y a que por natura trahen el
 fijo en el vientre nueue meses, e otras y a onze meses,
 e otras siete meses, e otras çinco, e otras tres meses,
 e otras vestias y a que a manera destos meses que te he
 dicho las [trahen] tres semanas; e como quier que todo
 este tienpo duren en traer sus fijos en el vientre, a
 todas las mas dellas nasçe[n] los fijos al verano porque
 es mejor tienpo para criar. Mas lo del omne es de otra
 guisa, ca el omne en todo tienpo

[ 275 ]
 que se ayunte(n) con la muger puede fazer fijo sil non destorban
 las cosas que te yo agora dire, las quales son estas: la
 primera, grand mengua que aya de comer e de beuer e de
 vestyr, por la qual mengua non puede tomar plazer nin
 sabor en si; la segunda, por grand cuydado que aya; la
 terçera, por grand tristeza que aya de coraçon; la
 quarta, por grand miedo que aya, que non pueda asosegar 
 en ningund logar; la [quinta], por grand dolençia; que mas
 tuelle[n] al omne todas estas cosas quel destoruan del
 abondamiento que ha menester con que tome plazer e sabor
 de si. Tal como este, aviendo por conpanera muger
 fermosa de que se pague, ayuntando se con ella, tan vien
 fara(n) sus fijos en yuierrno como en verano, ca tres
 cosas fazen al omne fazer generaçion: la primera, veer
 por ojos aquello de que se pague, e ymaginarlo con su
 alma en voluntad; lo segundo, cubdiçiarlo; lo terçero,
 desque lo ha visto e ymaginado e cobdiçia[do], muebese la
 calentura natural del vno al otro, e ayuntarse, e fazen
 su generaçion. En el ayuntamiento del omne e de la
 muger, ay tres calenturas las quales son estas: la
 primera, la del omne; la segunda, de la muger; la
 [terçera], de la rropa que traen vestido o lo que cubren
 de noche quando yazen anvos de so vno. E de las aues e
 de las vestias non es asi, ca non han otra cubertura nin
 otra calentura sinon la del macho e de la fenbra; demas
 desto, los omnes a[n] vuenas casas en que se meten por el
 mal tienpo en que comen e beuen, por el mal tienpo, de
 muchos manjares callientes e muy vien adouados que
 ayudan vien a esto de fazer los fijos; demas, echan en
 las casas muchas pajas e fazen muchos fuegos, e tienen y
 sus lechos con mucha rropa. E por estas rrazones que te
 he contadas, e otrosi, porque la conplesion del omne es
 mas atenprada e mejor que de las otras criaturas, por
 eso, se para mejor a todo tienpo [a] fazer cumunalmente
 sus obras, lo que non puede[n] fazer las otras criaturas.
 E por eso, faze el a todo su tienpo sus fijos e las
 otras criaturas los fazen a todos sus tienpos sabidos,
 segund los tienpos e los mouimientos e las conplesiones.


[ 276 ]
 
 Capitulo lxxxv Por que rrazon fazen mas fijos las
 alimalias menores que las grandes.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon fazen las animallias menores mas fijos que
 las mayores, ca las mayores non fazen mas de vn fijo e
 las menores fazen tres o quatro; por ende, me marabillo
 por que es, ca semejança me como cosa estranna que
 quando la vestia es mayor, tanto abrie mayor anchura en
 el vientre en que traxiese sus fijos; e la menor, quanto
 a menor lugar, tanto deuie auer menos; por ende, te
 rruego que me digas e que me des rrespuesta a esta
 demanda en como es. Rrespondio el maestro: a esta
 demanda te rrespondre segund natura porque te digo asy
 que esto que tu dizes non contesçe en todas las vestias
 grandes nin las pequenas todas; e agora te dire en como
 contesçe en cada vna dellas. La leona trahe dos o tres
 fijos, vien asi la gata; como quier que sea pequena, de
 vna natura son; e esto contesçe a la leona porque
 mientra trahe los fijos en el vientre, son ellos
 pequenos que non enbarga[n] mas en su vientre que si fuese
 vno senero; e quando nasçen, tan pequenos nasçen como si
 fuesen vnos perrillos pequenuelos, e asi han los ojos
 çerrados [del dia que nasçen] fasta nueue dias. Por ende,
 opinion fue de algunos sabios, e dixieron en sus libros
 que fizieron, que la leona, que non parie los fijos
 viuos, mas parie vn pedaço de carrne e despues, bramando
 sobre ellos, que nasçien de aquel pedaço los fijos; e
 non es asi, ca mentira es. Por ende, fazen mal estos que
 esto(s) ponen en pregaçion, ca la mintrosa palabra y non
 se deue dezir, ca la leona vien asi pare sus fijos como
 la gata, e son de primero muy pequenuelos, como desuso
 te dixe. Despues, van cresçiendo e esto es despues que
 son nasçidos; si en el vientre de su madre cres-

[ 277 ]
 çiesen, matarla y an. E esto
 contesçe de la osa que pare dos o tres fijos; demas,
 prouada cosa es por los monteros que corren e matan los
 osos, que quando la osa es prenada e la matan, tan
 pequenuelos son los fijos mientra los trae en el vientre
 que nunca los pueden y fallar; por ende, nunca te puede
 dezir omne con verdad que gelos fallase mientra es
 prenada, maguer los y trahe. E otrosi, la loua traera
 diez o doze fijos e non dexara por eso de caçar, e de
 andar e de correr; eso mismo de la perra que te dire.
 Mas todas las animalias que han dedos con vnnas fazen
 muchos fijos, ca lo han por natura, e el su gouerrno es
 comer carrne, e por eso lo an la conplixion mas rrezia,
 e mas tenprana que las otras. E la yeuga trae vn fijo, e
 la marsiella trae vn fijo, e la gamella trae otro fijo,
 e la asna trae otro fijo, e la vaca trae otro fijo, e la
 çierua trahe otro fijo, e la corça trae otro fijo, ¿que
 te dire mas? Todas las animalias que han la vnna fendida
 e entrega, e çerrada, fazen vn fijo e non mas saluo ende
 la puerca; a lla puerca contesçe esto porque es vestiglo
 que come toda cosa que sea vianda, ca paçe en la yerua,
 e come la fruta, e la carne; e otrosi, es [de] muy
 vmillosa conplision, e toda cosa que se le antoje come
 dello e se gouierrna dello; e por eso, es animalia de
 fuera de rregla de la vida de las otras; e por eso, los
 conponedores de la vieja ley defendieron que non
 comiesen el puerco, que como quier que lo defendiesen
 porque non rrumia, vien lo defendieron tanto o mas
 porque es vestia glotona. E estas grandes vestias que an
 la vnna fendida o toda çerrada, non fazen mas de vn fijo
 de vna prenadez, saluo quando acaesçe por marabilla; e
 la rrazon por que es, yo te lo dire. Aquel vn fijo que
 faze e trahe en el vientre tan fuerte e tan rrezio lo
 fazen demientra quel trahe en el vientre, e de tan
 fuerte natura, que tanto ha la natura de la madre en el,
 que si mas fuese de vn fijo, non lo podrie sofrir, e
 avrie de menguar e de enflaquesçer la madre por ella.
 Que veas que te digo verdat, para mientes en las
 escripturas en los fijos que nasçen de las vestias que
 han dedos con vnna e fallaras en ellos que quando nasçe,
 nasçen muy flacos e muy amortezidos, fasta despues a
 cabo de dias que van cresçiendo e se aviua[n] e se
 esfuerçan mas. E de los fijos de las vestias que

[ 278 ]
 [han] la vnna fendida e çerrada, veras en
 ellos quel dia que nasçe[n] son rrezios e proeuan de fazer
 su menester por qual an de veuir; ca creo, segund
 natura, que los mas dellos, del tienpo que la yeuga e el
 asna trae[n] el fijo en el vientre mas de los nuebe meses,
 que non es por al sinon por fortaleserle en aquel tienpo
 porque quando viniera a nasçer que sea ya fuerte e
 rrezio para yr en pos la madre o quier que su dueno de
 la yeugua los quiere leuar. Ca naturalmente estas
 vestias mas son duendas a seruiçio de [Dios] que non
 [brauas], e por eso dixo Ihesu Christo en el evangelio de
 dia de rramos: yd al castillo que contra vos es e
 fallaredes y vna asna e vn pollino con ella, e soluedlos
 e aduzidlos. E por ende, mio diçipulo, como quier que
 estas palabras son del auangelio, segund thologia an
 otro entendimiento el qual non cahe de se dezir aqui;
 segund naturas, debemos lo entender asi, que Dios es
 criador e fazedor de todas las cosas, el qual crio e
 fizo la natura, que segund aquello quel criara e
 ordenara, entendio que a do fallasen el asna, que y
 fallarien el pollino, ca non puede veuir sin madre. E
 esto mismo conteçe del fijo de la ieugua, e desta manera
 te digo e te rrespondo a la demanda que tu me feziste.

 Capitulo lxxxvi Por que pareçe a los omnes viscos de
 vna cosa dos.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas,
 algunos de los omnes viscos, por que les paresçe por vna
 cosa que son dos, e a otros non, pues todos son aquellos
 viscos, non deue mas contesçer al vno que a otros.
 Rrespondio el maestro e dixo: tu deues a saber que todos
 los omnes que son viscos lo son en

[ 279 ]
 dos
 maneras: La primera, quando la tortura faz [que] aquella
 negreziella del ojo se asconda contra el [otro] cabo de la
 nariz e contra el otro cabo de la oreja; e el que es
 visco desta guisa [non] se le faze vna cosa dos; este ve
 lo como en deslayo, e porque lo non puede veer en
 derecho asi como el sano, yerra muchas vegadas en
 aquello que vee. La segunda manera es al que se tuerçe
 la negriella del ojo contra çima o contra yuso, e tal
 visco como este paresçel vna cosa dos por dos rrazones:
 la vna, porquel neruio que trae el vis(c)o del ojo se
 tuerçe en el, lo que se non tuerçe en el otro visco, e
 torçiendo en el, e non vien [en] derecho del otro neruio
 que trahe en el viso al otro ojo; e por este yerro,
 de[s]que se non confuertan en vn logar los nerruios que
 trahen la vertud ha anmos los ojos del viso, siente el
 çelebro en que es el sentimiento verdadero del viso; la
 su mengua es porque semeja que se faze [de] vna cosa dos;
 e en la otra manera del [viso] que te dixi, non dexan de
 sse ayuntar estos dos neruios en vn logar, asi como faze
 el sano. La otra rrazon es porque quando la negriella
 del ojo, que te ya dixe, se asconde arriba o ayuso la
 cobertura del ojo, parase le delante e faz le parar el
 viso como por medio, e por estol paresçe de vna cosa que
 se la faze dos. E esto todo acaesçe segund natura, e por
 ende, naturalmente he rrespondido a la demanda que tu me
 feziste.

 Capitulo lxxxvii Por que rrazon el omne que vsa mucho
 con las mugeres enflaqueçe mas en el çelebro que en otro
 mienbro.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon el omne que sigue mucho en las mugeres
 enflaquesçe en el mienbro del çelebro mas que en otro
 mienbro, e mengua en el la vertud de yuso mas que las
 otras vertudes del su cuerpo,

[ 280 ]
 ca segund mio
 entendimiento, cuydaria que mas deuia enflaquesçer en
 los otros mienbros del su cuerpo que en çelebro e el
 viso; por ende, te rruego que me digas por que es.
 Rrespondio el maestro e dixo: plaze me de rresponder a
 esta demanda que me as fecha. Por que te digo asi quel
 çelebro de la cabeça es muy noble mienbro, ca el corazon
 e el çelebro son los mas nobles dos mienbros que en el
 omne a; e asi como el es mas noble tiran los otros
 mienbros del, el non tira de ninguno saluo el gouierrno
 que ha menester para si que tira de la su bianda con que
 se mantiene. Por ende, el omne que vsa mucho en fecho de
 mugeres, la su simiente que anda derremada en ellas, la
 mayor parada se tira del çelebro de la cabeça; e desque
 lo mucho vsa, a de fincar el çelebro de la cabeça muy
 menguado e muy vazio; e por el vazimiento e por la
 mengua que y acaesçe, a de venir luego en pos ello a
 desuanesçimiento. A de menguar la vista de los ojos, ca
 fuerça e rrays del viso es en el çelebro, ca por alli le
 viene la vertud del ueer e de alli se judga lo que vee.
 E quando el çelebro enflaquesçe, conbiene que
 enflaquescan las virtudes que del nasçen, senaladamente
 el viso que ha menester mas sotil vertud que todos los
 otros sentimientos; por ende, para mientes al omne que
 mucho vsa en fecho de mugeres e verle as la catadura muy
 flaca e muy muelle, e que non puede devisar con ella a
 lexos; e paresçe[rte] a la su catadura como toda toruada,
 e los ojos non los puede tener quedos en la cabeça, ca
 con flaqueza del çelebro la han de bullir mas de su
 derecho. E del que vieres que ha el çelebro fuerte e
 rrezio, tal como este es quito de vsar de fecho de
 mugeres; e veerle as la catadura muy fuerte e muy rrezia
 e muy aguda, e los ojos muy asosegados en la cabeça e
 non se mesçer mas de su derecho, segund que los deue
 mesçer. Ca tu deues me a saber que quatro cosas son muy
 contrarias a grand destruymiento del viso de los ojos
 del omne, l[a]s quales son est[a]s: la primera, vsar mucho
 fecho de mugeres; la segunda, veuer mucho e seer el vino
 fuerte; la terçera, estudiar mucho en grant estudio e
 muy afincado; la quarta, auer omne a labrar con sus
 manos labor muy menuda e muy sotil en la qual aya a
 poner muy furto el viso. El que vsa estas cosas o
 algunas dellas

[ 281 ]
 mucho, non puede seer que en
 pequenno tienpo non aya a perder el veer; ca natural
 cosa es, que pues el omne vsa de la vertud del mienbro
 que Dios le da mas de quanto debe e como non deue,
 perder[la] ante del su tienpo, ca non puede en el sofrir
 mayor fuerça nin mayor enbargo de quanto le da la
 natura. Ca tu deues a sauer que en la cabeça del omne ay
 tres lugares como camaras apartadas, e son partidas en
 esta guisa: La vna es contra la fruente e en esta
 primera parte esta la vertud del ueer, ca de alli 
 desçende por dos nieruos el [veer] a los ojos; e quando
 los ojos dudan en aquello que ueen, sauen lo a esta
 primera parte onde les viene la vertud del veer, e aquel
 los saca de la dubda en que estan. E quando la duda es
 tan mana que se non puede por alli judgar, da con ello a
 la otra camara segunda que es en medio de la cabeça en
 la qual es el juyzio çierto e verdadero; ca aquel logar
 es pro se departen las vnas cosas de las otras. E desque
 alli es judgado çierto, da con ello a la terçera que es
 contra el colodrillo, la qual a de rretener las cosas e
 de goardarlas e de rretenerlas para goardarse e ayudarse
 de cada vna en su logar e en su tienpo. E en esto puedes
 tu veer quan grant rrazon es de minguar la vertud de la
 vista de los ojos e quando el çelebro mengua, ca alli es
 quanto vien el ha.

 Capitulo lxxxviii Por que rrazon el setienbre es mas
 caliente quel [março] pues que amos son semejables.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, pues quel setienbre
 semeja toda al março, ca asi son en el vno las oras como
 en el otro, e vien asi como en março comiença el verano,
 vien asi en setienbre comiença el octono, pues por que
 rrazon es mas calliente en el setienbre que non el
 março; ca sy me quisieres tu dezir que por rrazon del
 sol, vien asy vienen los rrayos del sol a la tierra

[ 282 ]
 en el setienbre como en el março, demas que
 en el setienbre, vanse los rrayos del sol abaxando, que
 por que te deue seer el tienpo mas frio; e en el março
 va el subiendo, por que deuie seer el tienpo mas
 calliente. Por ende te rruego que me digas por que es.
 Rrespondio el maestro e dixo: pues que sabor ende as de
 lo aprender, en pocas palabras te lo dire. Todo esto que
 me tu as dicho que contesçe en estos meses, vien asy es
 la verdat como lo tu as dicho, mas la rrazon por que se esto
 faze es esta: En el tienpo del yuierno como dan los rrayos del
 sol de cuesta a la tierra es la friura, por esta rrazon, muy
 apoderada en la tierra e otrosi, la vmidad, porque la
 calentura del sol es estonçe muy flaca e non ha fuerça
 de la desfazer; e quando viene al mes de março, como
 quier quel sol sea mas alto que en el otro tienpo
 pasado, tan apoderada esta la friura e la vmidad en la
 tierra que por eso faze seer el ayre frio e non paresçe
 avn la calentura del sol. E porque deste mes de março
 fasta el mes de setienbre, contando en la cuenta amos
 los meses, ay siete meses en que se alça el sol, e se apodera de la tierra, e la escallienta, e la deseca. Por
 ende, quando viene el setienbre, en guisa es la tierra
 escalentada e secada que como quier que se vaxa el sol e
 llega a la ygualdat que esta en el março, conuiene
 esfriarse el tienpo e non puede paresçer asi la friura
 como en el março; ca mas rrefez es de arder la cosa
 caliente e seca que non la fria e la vmida(d), e mas
 rrefez cosa es de desecar la cosa vmida que humetar la
 seca. E por esta rrazon, non esta(n) tan frio el setienbre
 como el março, e en esta guisa te rrespondo a la demanda
 que me feziste.


[ 283 ]
 
 Capitulo lxxxix Por que rrazon trae el cieruo la boca
 abierta quando non es cansado, quando es cansado trae la
 cerrada.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon el çierbo quando es non cansado trae la voca
 abierta e la leunga sacada e quando es cansado trahe la
 voca çerrada e sale el espuma por las narizes; ca non
 veo que otras animalias aya que lo fagan sinon las que
 son de su natura, asy como gamos, e corços; e otrosy,
 veo del çierbo que quando es cansado e pasa corriendo
 por las auguas, a muy grant sabor de se mojar e de se
 meter dentro en ellas, pero goardase muy vien, [que] por
 cansaçion que aya, nunca beue del augua quanto es vna
 gota, e non lo fazen asy las otras animalias; por que te
 rruego que me digas estas dos cosas por que contesçe[n] al
 çierbo. Rrespondio el maestro: a esta quistion que me tu
 fazes, te quiero agora rresponder. Tu debes a saber quel
 çierbo non tiene la fiel en el figado, mas tiene la en
 las (fancas) ancas sobre la cola; e desta natura le fizo
 Dios po[r] tal que como es grand vestia e el ha cuerpo
 grande e gordo, e el pescueço a grande, e trahe gran
 peso en los cuernos, como a las piernas muy delgadas e
 muy secas, cansarie mas ayna e afoga[r]se y a de cansaçion
 si la fiel touiese en el figado como la tienen las otras
 animalias. Ca asy como la natura ordeno en el que la su
 goarda fuese en fuyr corriendo por sus pies, vien asyl
 quiso [que] ouiese los sus mienbros puestos paral non
 dexar aquello, e por esol puso la fiel en las ancas 
 sobre la cola; ca alli la lieua quando va corriendo e se
 escallienta el, e ella misma le da de la su colora que
 tiene consigo e auiuamiento para enpuxarse a yr adelante 
 a dar mayores saltos. E por eso, fallaras el çiervo, por
 rrazon que la fiel non la trahe en el figado, mas
 pequeno; e alli o la trahe en las anchas, vien del
 figado a la fiel vna vena por do ella cria la colora del
 figado; e otrosi, fallaras quel çierbo, que ha pequeno
 el vaço e muelle, e non duro, e esto es por tal quel non
 destorue al su correr.


[ 284 ]
 
 Capitulo xc. Porque a el homne mayor miedo de noche
 que de dia con teniebra mas que las (que las) otras
 alimalias.
 Pregunto el diçipulo: maestro, fago me marabillado de vna
 cosa que veo que quiero agora preguntar: por que rrazon
 ha el omne mayor miedo de andar de noche que non de dia
 en tiniebra en su cabo que las otras animalias e
 criaturas, ca veo muchas vestias que mas andan de noche
 que non de dia e non se por que rrazon es; por ende, te
 rruego que me digas por que es. Rrespondio el maestro:
 tu me feziste vna demanda que es graue de saber mas que
 tu cuydas e vasme sosacando de vna en otra; mas, que
 quieres que te lo diga, yo quiero te dezir por que es.
 Tu deues saber que las almas de las criaturas del mundo
 non han conosçençia de conosçer el angel bueno que es
 espiritu e figura de Dios, nin conosçer el angel [malo]
 que es diablo infernal, synon el alma del omne, que Dios
 dio entendimiento e rrazon para conosçer los buenos
 angeles e los malos, e saber el vien, e goardarse del
 mal, e para obrar el vien del, e conosçer aquello por
 que a de seer salua e aquello por que a de seer perdida.
 E por estas cosas que te digo quel alma del omne a en
 sy, se teme e ha muy grand miedo de andar de noche e en
 su cabo a la tiniebra, porque sienpre cuyda e [emagina] el
 alma del omne quel diablo anda por enganarle, o se le
 demuestra e se para antel o çerca del en alguna figura
 que tomara para meterle miedo e espantarle; e por esto,
 se teme quel metra miedo [e] en yerro, ca el alma del omne
 a de cuydar en su muerte por natura, e otrosy, en las
 almas de los muertos que ya pasaron deste mundo. E de
 todas estas rrazones fase ymaginaçiones en si misma,
 cuydando quando a miedo que topara a so ora [con aquello
 que rreçela]; e otrosi, ha miedo porquel alma del omne,
 que sabe e es çierta que ha comienço e non ha fin, e
 porque

[ 285 ]
 ella nunca ha fin, anda el diablo
 azechando la para meterla en yerro si pudiese, e el alma 
 rreçelase mucho del. E por estas rrazones toma ella
 mayor miedo en si que las almas de las otras criaturas
 que non han cuydado sinon en comer e en beuer aquello
 por que goaresçe[n], e de se mudar a otro logar a su
 sabor, las vnas volando e las otras andando, e las otras
 volando e andando, e de fazer e de criar sus fijos e su
 generaçion; e non saben que es angel bueno nin malo, ca
 las sus almas asi como salen de sus cuerpos, asi se
 desfazen en el ayre, que non fincan a uida. E por ende,
 ninguna cosa non rreçelan ellas tanto como caher en mano
 del omne a quien dio Dios senorio sobre todas las cosas
 del mundo; e otrosi, an miedo vnas de otras, e por estas
 rrazones, ay vnos que por el esfuerço que en sy an,
 andan de dia e fuelgan de noche, e otros que non osan
 andar de dia e fuelgan todo el dia ascondidas e andan de
 noche, las quales son estas; el jabalin, e la lliebre, e
 el conejo e el rraposo, e la [nutria], e el sapo. E de las
 aues son estas: el buho, e la lechuza, e el mochuelo, e
 el carauo, el el murçiego, e la gallina çiega; e cada
 vna destas abes e destas animalias, que agora he
 contado, a ocasion asi por que andan de noche y non de
 dia, e la rrazon por que es est[a]: [El] jaballin, que te
 primero dixe, toda la noche anda e faze su cena, e ante
 que amanesca vase echar muy llexos en su cueba por tal
 que yaga todo el dia ascondido, que los omnes non topen
 con el nin le fallen; en guisa se asconde que los
 monteros non le fallarien sinon por el rrastro que faze
 con los pies pero pasa; e como ha los pies agudos e
 fendidos, faze vnas fojas con ellos, e por estas senales
 que fallan los monteros, conosçen el rrastro del; e los
 sabuesos que los monteros traen, como son ya vezados en
 conosçer el rrastro, van por el tirando por la traylla
 fasta que llegan a la cueua do yaze; e leuantase della
 muy a menudos el jaballin, que al su [grado] non le
 fallaren; desi, corren le e matan le. E los conejos e
 las liebres de noche salen a pasçer, e de dia yaze[n]
 ascondidos en sus forados e en sus cubilles con lo que
 de noche an comido, ca cuydan que porque yazen en sus
 logares ascondidos, que non sabran dellos parte; e los
 caçadores que saben las cuebas e meten dentro furones e
 ponen

[ 286 ]
 las rredes en los forados, e fazen los
 por fuerça sallir fuera, e cahen [en] las rredes; e asi
 como los toman en las rredes e leuantan los de los
 cubiles, e corren los con los galgos e matan los con
 falcones e con rredes. E los sapos non osan andar de dia
 por que son vestiglos e muy pesados, e non an con que se
 defiendan; e por natura, ha el omne grant enojo del, e
 por esto el sapo a grant miedo que sy el omne le falla,
 que lo matara; e por esta rrazon esta todo el dia (esta)
 ascondido e anda de noche; e la voz que da quando anda
 de noche buscando que coma, salen los omnes ad aquel
 logar e vanle a buscar por aquel sonido de la voz fasta
 que lo fallan e mantan lo; e el sapo es grande a
 muy envegeçado, e tiran le de la cabeça vna piedra que
 segund cuenta el libro Lapidario en fabla de las
 piedras, que ha muy grand vertud. E el rraposo [es]
 animalia que anda ascondidamente, que todo lo quel caça,
 caça lo arrabatadamente; e por eso, lo mas quel anda,
 anda lo de noche, ca de noche asechan las sendas por do
 pasan las liebres e los conejos por tomar alguno dellos
 en que se çeben; e de noche da el salto en las vandas de
 las perdizes que yazen dormiendo en las senbradas, e
 toma ende vna o dos de que se çeua; e de noche entra en
 los corrales a matar las ansares e las gallinas, e
 cordero e cabrito pequeno. Pocas son las vegadas que el
 se descubre de dia sinon es por dos cosas: o por topar
 omne con el por aventura, non se goardando el dello, e
 por grant fanbre que aya andar a buscar que coma [sinon
 pudo tomar caça que comiese] en la noche de antes. E este
 rraposo, es muy medrosa alimania de los omnes e de los
 canes, e por ende anda mas de noche que non de dia e
 todo su esfuerço es en fuyr acogiendose a sus cuebas, e
 enganar los canes que van en pos el; muchas vegadas
 acaesçe yendo fuyendo, e como a rrabo grande, mete lo
 entre las piernas e inche lo todo de viente e despues
 sagude lo contra los canes que van en pos el, e da(n) les
 con ello en los rrostros e enbarga les la vista. Con
 esta maestria los parte de si e desque va, quando quier
 arredrar dellos, ascondese, que non [le] pueden fallar, e
 metese en su cueba e los caçadores sacan lo della con
 grand fuego e fumo quel dan; asi lo matan. E la nutria a
 sus

[ 287 ]
 cuebas en que se meta en rribera de los
 rrios, e porque su caça della es andando en los rrios,
 tan vien sobre el agua como deyuso del augua pescando
 del pescado que deyuso falla, temese de los omnes que si
 la fallan de dia, que la mataran; e por ende, de dia
 esta ascondida en su cueba e de noche sale a pescar en
 los pilagos de rrio, e va muy grand tierra de pie de vna
 rribera a otra; e mas faze la nutria que, por tal de
 desmentyr el su rrastro que se non pueda fallar, quando
 se va de vna rribera a otra, traviesa muchas vegadas las
 rriberas de vn logar a otra por do va, por (que) quel
 pasar del agua demientra el rrastro que faze; e pocos
 son los canes que la sepan tomar por rrastro por esta
 rrazon. Pero el que buen maestro es, falla las entradas
 e las sallidas del auga e va en pos ella fasta la cueua
 o se ençierra; e desque viene (e desque viene) su dueno,
 falla el can labrando con la voca de la cueba; e desi,
 caba la cueua fasta que la falla e la toma, e muchas
 vegadas oy que porque se siente ella cuytada, da consigo
 en el agua e alli do anda tirando, lo mas todo es so el
 agua; e veen la los caçadores e echan sus rredes dellas
 del agua arriba, dellas del augua ayuso, e van leuando
 la vna rred contra la otra; e con grand quexa que le dan
 los caçadores, cahe en la rredes e sacan la en ellas
 viua. E de las abes que te dixe, el buho es grant aue de
 cuerpo e como quier que grand aue sea, e rrezia, buela
 poco e a los ojos muy grandes e muy fermosos mas que
 otra aue; e estos sus [ojos] son de natura atal que non
 puede veer tan vien con ellos de dia como de noche por
 la grand claridad del sol; ca de noche come aquello que
 a de comer e (otrosi el buho a grandes ojos e muy
 fermosos) quando de dia es e se escubre a volar,
 todas quantas aues ha en aquella comarca viene[n] a
 ferirle por rrazon de los ojos que ha muy fermosos, e
 desque buela, buela poco. Por eso, los rrederos que
 andan a tomar aguilas, e falcones, e açores, e
 gauilanes, el que dellos huya aveer vn buho viuo, que
 amanse para fazer con el çinbel entre las rredes para
 tomar las otras abes, e mas dellas tomara el rredero que
 la trahe que el otro; e quando las aues que buelan lo
 uen do lo pone el rredero por çinbel, abren las alas e
 abraçanse, e dexanse venir a ferille, e cahen en las

[ 288 ]
 rredes e toman las; e desta natura es la
 lechuza, saluo ende es menor e ha los ojos fondos e muy
 pequenos; e desta natura es el mochuelo e el carauo. E
 el murçiego es vna aue ques [buelta] de dos naturas, ca es
 animalia e es aue, e a cabeça como animalia e voca e
 orejas e dientes como rraton, e los dos pies como detras
 de rraton, [e delante ha alas e non pennolas, mas de
 cuero a semejança de drago], e los sus ojos son muy
 pequenos e por ende, non buela de dia; otrosi, por los
 mosquitos que ellos comen que andan mas de noche que non
 de dia, por estas rrazones el volar que ellos fazen es
 de noche e non de dia, porquel murçiego es desta natura;
 por eso veras que en la casa do ellos moran es la mas
 tenebregosa que ellos pueden fallar, e alli crian e
 fazen sus fijos. E el cuero destos murçiegos es con
 cabellos asi como de rraton, e [de] aquella color misma; e
 sy parares mientes, [veras que] de vna manera [es] el bolar
 del murçiego e el correr del rraton, por la casa
 [apriesa], rreboluiendose de vna parte a otra. La gallina
 çiega a muy pequenos ojos e por eso cuydan los omnes que
 es çiega; e arredor de los ojos ha tantas pennolas que
 non pueden veer sinon ante si, mas [non] a las otras
 partes como las otras aues fazen. E por eso, quando se
 leuantan, non pueden catar [sinon] contra çima, e alçase 
 [tanto] que se pone en las nubes; e como es aue ligera e
 muy bolador, non la pueden tomar [como] las otras ues si
 non la rrebatan primero quando se leuanta; e esta aue e
 mejor buela de noche que non de dia, ca de dia temese
 mucho e por ende se asconde entre las matas. Otras aues
 y a que te nonbre que son de natura destas que te he
 contado, mas que la çima desta demanda es esta: ninguna
 alma de criatura non ha en el mundo que asi tome miedo
 de andar de noche como el alma del omne, ca en otra alma 
 non ha ymginaçion nin rrazon sinon en la suya, e por eso
 a el omne miedo e las otras no.


[ 289 ]
 
 Capitulo xci En que manera trago la ballena a Juanas,
 aviendo la boca tan pequenna.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas vna
 demanda que te agora fare, la qual es esta: el nuestro
 sennor dize en el euangelio que Joanas el profecta
 andido tres dias e tres noches en el vientre de la
 vallena, e despues sallio ende biuo e sano sin lision;
 pues a mi co[n]tesçio que me açerte algunas vegadas en
 puertos de mar o matan las vallenas, e vi las abrir e
 despedaçar, e non fallo que aya en ellas vientres sinon
 vna tripa sola e muy delgada que va por medio del
 cuerpo, que tan estrecha es que dende non podria y caber
 vna sardina pequena; e vien asi ha estrecho el guarguero
 que come lo que pasa; e segund que yo oyo dezir a estos
 marineros destos puertos de la mar, toda la su vida de
 que la vallena se mantiene es de la espuma de la mar.
 Pues que esto asy es, o la profetizo de Dios fue valdia 
 en esto que dize de Iohanas el profeta, o la vallena nos
 tal como paresçe, ca como podria pasar vn omne, que non
 podrie pasar vna sardina o vn pescado; por ende, te digo
 que me saques desta dubda e me digas esto por que es.
 Rrespondio el maestro: a esta demanda non me puedo
 escusar de te rresponder, e la cosa por

[ 290 ]
 que
 lo yo mas fago es por tirarte desta duda en la palabra
 que Dios dixo, ca tu deues saber que como Dios es
 verdat, todas las sus palabras son verdaderas e non
 mintrosas, nin cahen en vano, ante son prouechosas e
 çiertas e estables, que nunca se pierden. E lo que te he
 a rresponder a ello es esto: Tu deues sauer que como
 quier que todas estas cosas e animalias grandes de la
 mar ayan nonbre vallenas en la lengua uulgar, en la
 lengua latina, departimiento faze de las vnas a las
 otras, ca las grandes vallenas que han grandes vientres
 e comen los pescados todos enteros, e los omnes todos
 enteros, tales vallenas como estas llaman en latyn,
 çete. E por eso dixo Ihesu Christo en el euangelio:
 Sicut enim fuit Ionas in ventre ceti tribus diebus, e
 tribus noctibus; erit Filius hominis in corde
 terrae tribus diebus, e tribus noctibus; e quiere dezir:
 asi como Jonas fue tres dias e tres noches en el vientre
 de la vallena grande que ha nonbre çete, asi sera el
 fijo de la virgen tres dias e tres noches en el corazon
 de la tierra. E estas vallenas grandes que son llamadas
 çete, en cuyo vientre andido Joanas, son bellosas
 prietas de vn cabello pardo; e sienpre andan en las
 tierras que [son] de parte doriente e de setentrion, e
 nunca salen contra las tierras de meredion e de
 oçidente, e andan sienpre muy dentro en lla [mar], ca
 nunca salen a las oriellas nin a las penas de los
 puertos asi como estas otras vallenas menores que tu
 dizes que viste matar. [Estas] an la cubertura desuso muy
 negra de vna corteza, e verdat es que tales son de
 dentro como tu dizes, mas porque ellas non comen sinon
 la espuma de la mar e de la gordura de los otros
 pescados que ha en la mar, que por el mobimiento que ha
 en las ondas, bueluen lo e ayuntan lo de su vno; e esto
 es lo que estas vallenas [menores comen e por que] son tan
 gruesas [estas] vallenas que nos comemos en estas tierras
 aca do moramos a mediodia e a poniente. E aquestas
 vallenas que te agora digo salen a los puertos contra
 las penas por dos rrazones que te agora dire. La
 primera, las ondas de la mar an por natura, por el grand
 mouimiento del viento que trahe consigo, de echar le
 espuma e todas las cosas lixosas que ha en la mar contra
 las oriellas de fuera, e aquellas vallenas comen aquello
 e van en pos ello fasta que se

[ 291 ]
 descubren en
 los puertos. E sienpre andan seneras saluo la que a fijo
 vallanato e trae lo consigo, e mete lo consigo, e mete
 lo so el ala, e por la grand rrabia de la grand cuyta
 que a del fijo, la mas cuyta que ella a [es] de non
 desanparar el fijo; e porque los marineros saben aquella
 manera, punan de feryr primero con el arpon a la
 vallenato, que non a la vallena; e por la sangre que
 sale de la ferida quel dan, desmaya la vallena e matan
 la andando en derredor de su fijo; e en esta guisa muere
 el fijo e la madre, ca los non podrien matar de otra
 guisa otrosi tan ayna. Estas vallenas que te yo agora
 digo an por natura que se les faze aqui detras orejas e
 aderredor del pescueço, vnos como piojos que son blancos
 e grandes e rredondos [con] pies, e tan de rrezio la comen
 que le fazen grand angoxa; con coyta desta començo, sale
 a las oriellas de la mar a las penas a rrascarse, vien
 asi como el puerco se rrasca, quando a alguna começon, a
 la pared o a toda cosa dura o aspera que falle; e
 andando estas vallenas rrascandose entre las penas, veen
 la las atalayas que tienen los marineros que ponen en
 los puertos, e conosçen las [por el resollo] que fazen por
 las narizes quando echa agua de sy. E esta agua echan
 tan alta que paresçe como nablina, e por esto las
 conosçen las atalayas que son vallenas, e faze[n] luego
 sennales a los marineros por tal que se acogan a los
 vateles para yr matarla; e el primero que la fiera a su
 derecho e senalado para avantaja de los otros. E desta
 guisa que te he dicha, mueren las vallenas, e asi son
 departidas las vnas de las otras; e en esta manera fue
 verdadera la palabra que dixo Ihesu Christo en lo que
 dixo que contesçio a Joanas.


[ 292 ]
 
 Capitulo xcii Por que rrazon son las aves departidas
 en colores vnas de otras.
 Pregunto el diçipulo a su maestro e dixo: rruego te que
 me digas por que son las aues departidas en color vnas
 dotras, ca de ninguna generaçion de criaturas non fallo
 en que sea tanto como en ellas, ca veo que las vnas son
 blancas e las otras negras, e de todas las otras colores
 que en el mundo son, e otras abes y a que an las colores
 vueltas de so vno. Rrespondio el maestro e dixo: tres
 cosas fallamos nos porquel aue mete de cada vna de las
 colores en su penola: la primera es porque la conplesion
 que han, de que natura son las penolas; la segunda es
 por lo que comen; la terçera es por el ayre de la tierra
 a do biuen; e quiero te dezir en que manera es por estas
 tres rrazones. Si el aue es de conplision sanguinea,
 faze las penolas del pecho sanguines como vermejas, e
 algunas sennales negras en ellas, e las de las cuestas
 seran entre cardenas e pardas; e (quan) quanto mas fuere
 mudando, yrse le an faziendo las penolas del pecho mas
 blancas. Las que son coloridas an las penolas [del pecho]
 vermejas mas que otras aues ningunas, e tyran mas contra
 negras que cardenas las que han en las cuestas; e asi
 como van [mudando, asi van] tornando mas blancas e esto es
 porque quando mas van envejeçiendo, cresçe en ellas vmor
 de la flema que la[s] faze seer blancas, e mengua el otro
 de la colora que a [e]n si. Las otras que son todas
 blancas son frias mucho de natura e aquella natura e
 friura que a [e]n sy del vmor de la flema son blancas, e
 las fazen seer blancas; si ay otro color buelto con
 blanco, es por rrazon de la otra vmor que anda con la
 flema, e segund que es aquella contia de aquella humor,
 tuelle de la blancura e d[a] penollas de su natura. E
 otras y a que son negras e esto es por rrazon de la vmor
 de la malenconia que an en sy; ay otra manera de aues
 que, asi como te cuento destas, que son de la color e de
 la vmor de que ellas son, ca estas otras son de dos
 vmores bueltas de so vno, e quiero te dezir luego quales
 son. La picaça, que fallamos que naturalmente es

[ 293 ]
 flematica e malenconica, e por eso es
 blanca e negra; e otrosy, las grajas, que an el pico
 mermejo, son malenconicas e sanguineas; e otrosi,
 las flements an las penolas vermejas e esto es por
 rrazon que son sanguineas e flematicas, e saluo ende
 aquellas penolas de las alas de las aues e los picos,
 que han vermejos, e todo lo al es blanco; e ay otras que
 son blancas e rrubias asi como dorales e las aue[s] 
 castas, e esto es porque son coloridas e flematicas, ca
 la colora les da las penolas que an rruuias (que an) en
 sy, e la flema las blancas. E como quier que todas estas
 naturas que yo he contado destas aues puedes conosçer, e
 otras que aya segund estas que son de su natura, e
 quando vien catares, non fallaras (que) ninguna en las
 demas dellas en que sea la malenconia e la colora
 rraygada de so vno; ca la colora tienprase con la sangre
 e otrosy, con la flema mas que con la malenconia;
 despues que con ella se ayunta e non puede la colora
 tanto paresçer, luego se conbierte con la malenconia, e
 la rrazon por que es te dire. Ya te dixe, alli do te
 fable de las complesiones de los omnes, que quando la
 colora era muy sobeja e asçendida, que se torna en
 malenconica; pues quando ella es en logar de la
 malenconica e sea mas que ella, conbiertese en
 malenconica, e por esta rrazon non puede paresçer y.
 Pues te he fablado en la natura de los vmores de que se
 las aues crian, quiero te fablar de lo al; paresçe de lo
 segundo que te dixe del ayre, segund que es la tierra do
 ellas moran. E el ayre de la tierra, fallamos nos que es
 de todas estas naturas que yo agora dire: ay vn ayre que
 es calliente e seco e espeso, e hay otro que es
 calliente e vmido e sotil, e ay otro que es frio e seco
 e espeso e nin es muy calliente e nin es muy frio, e por
 natura es espeso, ca la sequedad que a en si le faze ser
 espeso. Cada vno destos ayres an camaras en el mundo en
 que corre mas el vno quel otro, segund que son las
 naturas, e esto es por lo que te dire agora: la primera
 rrazon es en como es çerrada aquella tierra de sierras
 en derredor para non poder y entrar el ayre; lo segundo,
 [si] es a oriente, [o] a poniente, [o] a mediodia, [o] a
 setentrion; la terçera es como esta desenbargado contra
 el viento del çierço para rresçebirle en sy; la quarta,
 en como es çerca la mar. E segund es la natura

[ 294 ]
 desta tierra, tales aues vienen y a morar e
 a criar, que quando ellas llegan a la tierra de otra
 parte onde vienen, luego catan el ayre de la tierra e
 las auguas que y son; e sy pueden y fallar [aquello que
 es su natura de comer, e si fallaren esto que te he
 dicho, asosiegan] e fincan en aquella tierra; si lo non
 fallan, van ende su via a buscar a otra tierra o lo
 fallasen. E esto puedes veer por las gruyas, que quando
 pasan de aquella tierra do crian, van tener el inbierrno
 al canpo de Calatraua, e al canpo de Arranuel, e de la
 frontera; e las mas dellas pasanse alli ende mar e esto
 fazen ellas por lo que te yo agora dire: lo vno, fallan
 ellas aca la tierra fria onde vienen e van buscar
 aquella que es calliente para tener el iuierno; lo al,
 por rrazon del pan que fallan mucho senbrado de que
 comen e de que se mantienen, e porque la tierra es
 tenprada, fallan otra ligunbre de otras muchas simientes
 para comer. Después que han pasado el yuierrno e[n] estas
 tierras que te he dicho, luego al tienpo calliente
 tornanse, vien asi como vinieron, para aquella tierra
 fria do ellas crian; sabemos por çierto que es alliende 
 Ynglatierra. E asi [como] contesçe esto de las gruyas,
 fallamos de otras aues en otras tierras que a por el
 mundo, que falla omne destas aues que viuen y e non las
 fallan en otra tierra; e esto contesçe por aquellas dos
 cosas que te yo dixe: la vna por el ayre, la otra por la
 vianda e por el agua que fallan alli mas a su sabor que
 en otro logar. E como te dire esto de las aues, vien asi
 contesçe de las vestias e de los pescados, ca vnas
 vestias a aquen mar que las non ay alliente; e esto
 puedes veer por los leones, ca la tierra en que andan
 los leones non ay lobos, nin osos, nin conejos, e esto
 es porque la tierra en que los leones crian es muy
 calliente e seca (e seca) e los osos e los louos son de
 natura fria e humida; e otrosi, porque la tierra en que
 los leones viuen e[s] tierra arenosa e seca, e por eso non
 pueden y veuir los conejos porque non pueden y fazer
 cueuas en que se ascondan en la arena. E eso mismo
 contesçe de los rraposos que goaresçen en las cuebas, ca
 en aquella tierra non ay rraposos, mas ay animalias que
 semejen a ellos e de los louos, que llaman adibas; e
 estas andan en pos los leones e el su gouernio es de la
 carne que dexan los leones que

[ 295 ]
 non quieren
 comer, e de aquello se mantienen; ca el leon ha por
 natura de non goardar carrne que coma de vn dia a otro,
 ca tiene que le non a de menguar para otro dia, ca o
 quier que lo falle, avra su fortaleza; e otrosy, el leon
 a por natura que quando esta farto, avnque lo pase otra
 animalia delante, non la mata nin la faze mal, e estas
 cosas ha el por nobleza de su coraçon. E otrosy, por
 cosa prouada es por muchas vegadas que en la ysla de la
 mar en que esta asentada la çibdad de Mayorcas, que
 nunca ouo y rraposo nin picaça, e si los llieuan alli 
 viuos, luego son muertos. E otrosy, es prouado que del
 rrio de Guadalquivir, que pasa por Seuilla, alli nunca
 falleredes gamo nin conejo, mas ay corços e çieruos, e
 de Guadalquiuir aca a Castilla son los eçebros, e
 los conejos. E a semejança desto que te he contado, son
 partidas las otras tierras en abes e en vestias.

 Capitulo xciii Por que rrazon son vnas aves mas
 libianas que otras.
 Pregunto el diçipulo: rruego te que me digas por que son
 las vnas abes mas lliuianas que las otras, ca veo vnas
 aues que son muy grandes de cuerpo e que, por rrazon,
 deuien seer mas pesados, e veo las muy liuianas e muy
 lligeras en su volar; e otrosy, veo otras que son de
 cuerpos muy pequenas a conparaçion de las otras [e] son
 mas pesadas e non seer tan ligeras en su volar; por
 ende, te rruego que me digas por que es. Rrespondio

[ 296 ]
 el maestro: tu me fazes fermosa rrazon e yo
 quiero te dezir por que es esto, contesçe por lo que te
 yo agora dire: lo primero es por la conplesion quel aue
 a que faze a la vna seer mas lligera que la otra; la
 segunda, por la grandez; la terçera por la enpenoladura
 que ha en las penolas; la quarta, como a fecho[s] los
 cuchillos de las alas; la quinta, por el vso que toma
 cada dia en volar; e cada [vna] destas maneras que te he
 dicho, te quiero rresponder en como es. Luego, lo
 primero, a la conplision, fallamos que quanto mejor
 conplision a el aue, e es mejor conplixionada de
 aquellos quatro humores de que es conpuesto el cuerpo
 della, que tanto es mas lligera e mas fuerte para volar
 a su guisa quanto quiere. E esto puedes uer en la paloma
 porque es de buena conplision e non ha fiel ninguna, e
 por eso fallaras en ella dos cosas: la primera, que la
 sangre es mas clara que de otra abe e esto [es] por el
 tenpramiento que ella ha de vondad de su conplision;
 porque non ha fiel, buela mas [rreçio] que non otra aue e
 la colora della, que es humor mas lliuiano que los
 otros, anda buelto con la su sangre e faz le por ello
 volar mas de ligero e mas rrezio, e non cansa en volar
 tan ayna como las otras abes que han fiel en el figado,
 ca natural cosa es que la fiel este apegada al figado; e
 por ella se estrema la colora de la sangre en aquellas
 que la an, e en la paloma non se estrema porque la non
 a, [ca] todo anda buelto; e por ende, la panloma non cansa
 quando buela tan ayna e buela rrezio. La segunda rrazon
 que te dixe de las grandes es por lo que te yo agora
 dire: Natural cosa es de las aues que son grandes de
 cuerpo [que] an los mienbros de las alas muy grandes e
 quando buelan paresçen a nos los omnes que lo fazen mas
 pesado que las otras menores; e desto contesçe asi como
 del caballo e del rroçin, que quando corren cuydan los
 omnes que es mas el correr del rroçin que otro del
 caballo, e sy el caballo corredor es, como es mayor,
 avarrca mayor tierra que non el rroçin. Vien asy
 contesçe de las aues mayores en pos las menores, e
 puedes ver [que es] asy de las gruyas, que los falcones
 que son tan ligeros e tan voladores non las pueden
 alcançar sinon si las alcançan en leuantandose, saluo
 ende si viniesen de muy alto; e esto de las gruyas

[ 297 ]
 es por rrazon de las piernas que han muy
 luengas e quando vienen a leuantarse, non pueden tan de
 ligero cojer las pierrnas tan ayna en si fasta que se 
 van mas alçando; mientra van en aquella contienda
 endreçar sus pierrnas, como las llieuan, destorruan les
 el volar, ca natural cosa es que vna cosa que omne faze,
 mientra aquello faze, sy quisiere meter mientes en lo
 al, conviene que se aya a destoruar aquello que faze por
 rrazon de lo al en que mete su punna. E otrosi, lo veras
 en los butres que quando se lleuantan de aquel logar do
 estan, leuantanse muy pesados e buelan muy mal fasta que
 se alçan, ca la fuerça del su volar es despues que a
 tomado su altura e tiene so si mucho ayre para sofryrlo.
 La [terçera rrazon] de las penolas de que son penoladas
 las aues e cuuiertas, te quiero agora fablar e dezirte
 he en como las deue[n] auer para volar vien e seer
 lligeras. Sy el aue ha los cuchillos muy luengos, a[n]se
 de doblar por fuer[ça] en el volar, e por eso non se puede
 el aue afirmar muy de rrezio [sobre ellas] con miedo quel
 quebraran, e por eso a de volar paso; e nos los omnes,
 quando lo vehemos, cuydamos que non dexa ella de volar
 mas rrezio synon por pesadunbre que ha en si, e el aue
 faze lo segund se atreue en la fuerça de las sus penolas
 con que goaresçe e se mantiene. E toda aue para seer muy
 ligera deue auer los cuchillos muy estrechos e
 pequennos, e esto puedes ver por (que) los açores e los
 gauilanes, que por rrazon de los cuchiellos que an
 pequenos e estrechos, fazen el coso de su andar, tanto
 quanto dura, mas rrezio que otra abe ninguna; e por
 voladores que sean las otras aues, sy mucho lexos non
 fueren, non se sabiendo ende guardar onde conviene, que
 vna vegada las alcançen, e al su grado trauan dellas, e
 fazen su poder entre[l]las. En lo de la enpenoladura que
 te dixe, sabe por çierto que quando el aue mejor enpennolada
 es e a la enpenoladura mas espesa, tanto vuela mejor quando
 faze viento, e rronpe mejor el viento pro pasa, ca por
 la enpenoladura que es espesa non puede el [viento] en
 ella entrar para darle envargo al volar que faze. [La
 quinta cosa que te dixe de commo toma el aue ligereza en
 el vso del volar que faze] cada dia, e esto puedes veer
 por las golondrinas, e los auiones, e los fonçejos, que
 tan mano es el vso que toma[n]

[ 298 ]
 cada dia en
 volar, que todos lo(s) mas de su vida es volando; ca [a]si
 es aquello que toman para su comer de que viuen e se
 mantienen, en volando lo toman, e esto es contrario de
 todas las aues; ca a todas fallaras que an por natura
 que quando an a comer su vianda de que viuen, e se p[o]san
 [e] estan quedas en vn logar fasta que an comido si non
 viene alguna cosa que lo destorue; e la rrazon [por] que
 non lo an asi las golondrynas nin los auiones, te dire
 yo agora. Las sus [alas] (e las alas) son luengas a
 conparaçion del cuerpo e las pierrnas e los pies muy
 pequenos, en guisa que quando p[o]san en tierra non se
 pueden aliuiar sobre las pierrnas e a leuantarse para
 volar. E para mientes en las otras aues e veras que
 quando se leuantan de aquel logar o estan para volar, e
 verles as alçar las alas muy de rrezio contra cima e
 [esbrandeçiendo] las muy de rrezio, e alçanse sobre los
 pies e toman alli su suvida para volar; e como es danoso
 esto que te digo por rrazon de[l] leuantar de las abes que
 han las pierrnas pequenas, e otrosi, destoruan mucho a
 la que las a luengas e pesadas para volar, ca se le(s)
 faze muy grabe de cogerlas a si quando a a volar. E por
 estas rrazones que te digo, son las abes vnas mas
 lligeras que otr[a]s en su volar, e otras mas pesadas.


[ 299 ]
 
 Capitulo xciiii Por que rrazon las alimalias que an
 cuernos non an dientes desuso.
 Pregunto el diçipulo rruego te que me digas, sy te
 pluguiere, las animalias que an cuernos, por que non an
 dientes desuso asi como las otras que non han cuernos.
 Rrespondio el maestro: yo te lo quiero dezir la rrazon
 por que es. Sepas que aquella humidad de la cabeça que
 desçende contra yuso de que se fazen los dientes de
 çima, que en lugar de desçender alli a los dientes, a de
 suuir arriba a criar los cuernos; e pues que se crian
 los cuernos de aquella humidad, non pueden nasçer los
 dientes de parte de çima, ca la humidad non es tamana
 que se pueda abondar a criarse dende los cuernos e los
 dientes. E por esta rrazon fallaras a todas las
 animalias que han cuernos, que lo que comen que lo non
 mascan sinon que rrumian, ca mascar tanto quiere dezir
 como cosa que se faze apretando los dientes vnos con
 otros, e este apretamiento non se faze quando non han de
 la vna parte tan vien desuso como de la otra parte
 deyuso. E estas vestias que [non] han asi los dientes
 conplidos son aquellas que rrumian e el rrumiar es
 aquello que comen trayendo lo por la voca e tragando lo
 mal mascado; e desque lo an puesto en el estomago,
 trahen lo otra vegada a la voca, e trayendo lo asy
 muchas vegadas, muellese lo, que se non puede moller por
 ninguno de los dientes. Por ende, mio diçipulo, veras a
 todas las vestias que rrumian que non comen carne como
 el leon e el oso, e otras animalias que son de su
 semejança para comer carrne, e esto es por rrazon que
 non gelo podrie sofrir la natura; e las que non han
 conplimiento de dientes que lo mascan, non es ya de su
 natura synon de comer cosas que mas ligeramente puedan
 moller los estomagos segund que es su conplixion. E
 estas animalias que rrumian an cada vna dellas dos
 estomagos, e por ende veras que naturalmente son mas
 grues[a]s de natura las vestias que rrumian que non las
 que mascan e comen carrne; esto es por dos rrazones que
 te yo agora dire: la primera, porque aquella vianda es
 [mas] para engordar que non si comiesen carne cruda, ca
 todo

[ 300 ]
 su comer es pan o yerua o fruta; la
 segunda cosa, porque aquella espuma que se le faze en
 voca es de flema que le desçiende de la voca, e aquella
 flema torna la al cuerpo con la vianda e amollientase la
 carne con ella, e ensancha en si se; e por ende, son mas
 gruesas que las otras. E la rrazon por que an dos
 estomagos te quiero dezir: an dos estomagos pegados el
 vno con el otro, e aquello que come[n] va primero al vno e
 yaze y atanto fasta quel otro a fecho su cuso en
 molliendo, e desque lo a vien mollido, envia lo al otro
 e muellese y otra vegada. E por ende, para mientes e
 veras que aquellas animallias que rrumian, que fazen [mas]
 seco el estiercol que las otras; e esto es por rrazon
 que todo el çumo de aquello que comen les finca(n) en los
 estomagos e en molliendose aquella vianda, ca de aquel
 çumo se faze la sangre de que viuen; ca en dos estomagos
 a tres vocas e quando viene a pasar la voca postremera
 que es en el estomago postremero, es ya seco todo, que
 non ha en si çumo ninguno, e quanto mas va yendo por los
 estomagos, tanto mas se va secando.

 Capitulo xcv Por que rrazon la cierua ni la oueja non
 an cuernos como la cabra o la baca.
 Pregunto el diçipulo: maestro, pues que me as suelta esta
 quistion quiero sauer de ty por que rrazon non ha la
 çierba nin la oueja cuernos como a la vaca e a la cabra,
 ca pues que non an cuernos, por [que rrazon] non an l[o]s
 dientes; por ende, te digo que me digas por que es.
 Rrespondio el maestro: tu me feçiste fermosas demandas [e]
 yo te quiero rresponder a ella[s]. Luego, la primera que
 dixiste que non an cuernos las vnas como las otras te
 quiero yo dezir: las vacas e las cabras fallamos nos que
 son mas secas de natura que non las çieruas nin las
 ouejas, nin aquellas otras animalias que son de natura
 de çieruo,

[ 301 ]
 lo primero por vmidat espesa que
 an en el meollo de la cabeça. E esta humidad quando mas
 se va congenlado, fazense ende los cuernos, e esto
 puedo prouar por lo que agora dire. Para mientes al
 veçerro, fijo de la baca e otrosy, al cabrito quando es
 pequeno, que quanto lo son mas, tant[o] son mas
 humidos; e el cordero, quanto mas es pequeno, tanto es
 mas humido por dos rrazones: lo vno, porque es de
 conplexion vmida e la otra por rrazon de la edad; mas
 quando vien pares mientes en la carne del cordero,
 fallarlo as en la su guisa mas humida e mas muelle que
 [la] de la (otra) obeja nin la del carnero. Por ende, las
 çierbas e las obejas, como quier que ayan para auer
 cuernos humidad, non han tanta sequedad que congielen
 como se congiella a las vacas e alas cabras; e por esta
 rrazon [non] an cuernos. E puedes lo uer si vien metieres
 mientes en vnos carneros que nasçen syn cuernos, e nunca
 los an en toda su vida; esto es por rrazon que son
 humidos de natura e non son tan secos nin tan callient[e]s
 como los otros, en guisa que la su natura tira mas a
 natura de obejas que non de carneros, saluo ende (por)que
 es macho en las faziones que a como otro carnero.

 Capitulo xcvi Por que rrazon se fazen las cannaberas
 de cuernos de cavras.
 Maestro, rruego te que me digas por que rrazon se fazen
 los cuernos de las cabras canaueras quando [los] meten so
 tierra, ca por rrazon non deuia seer, ca segund se da a
 entender, non a natura de semejar al cuerno de la cabra
 la canabera,

[ 302 ]
 e senaladamente nasçer planta
 de cuerno de animalia; e por ende, me marauillo por que
 es. Rrespondio el maestro: pues que me lo demandas, yo
 te lo dire. Si quisieres parar mientes a la rrays de la
 canauera, fallaras que ha semejança en la rrays del
 cuerno de la cabra, ca asi como la rrays de la cannauera
 es seca en si saluo ende por la humidad de la tierra e
 de la agua que tiene çerca sy, asi fallaras que la rrays
 del cuerno de la cabra es seca en si se, saluo ende por
 la humidad del meollo de la caueça en que esta rraygado.
 E para mientes a la rrays de la canauera e a la rrays
 del cuerno e fallaras que ha en medio de cada vno vn
 forado que sale a çima; e quando los ponen en tierra,
 por aquel forado sube la humidat de la tierra asuso; e
 las canaueras nunca nasçen en logar seco sinon en
 rribera de agua [o en lugar do] es la tierra humida que
 les abonde de dia e de noche. Por ende, quando quisieres
 poner los cuernos de la cabra, taja le(s) aquello agudo
 [fasta] que [llegues] [a]l forado; e desi, aquello que
 tajares, ponlo ençima e la rrayz que entra en la cabeça de la
 cabra, ponlo ayuso; e quantos pusieres en esta guisa,
 nascran e se faran todos atantas cannaberas; mas ha
 menester que non sea[n] de [vnos que son eschaçidos] mas que
 sean rreçientes tirados de la caueça de la cabra.

 Capitulo xcvii Por que non a la le[o]na crinas como el
 leon.
 Pregunto el diçipulo: maestro, por que non ha la leona
 crines como el leon, ca tan fuerte animalia la veo como
 el leon. Rrespondio el maestro: luego, lo primero,
 porque la muger non ha varbas asi como el omne, que como
 quier que las mugeres sean fuertes sanudas, muchas
 dellas de natura lo son, con fortaleza de corazon que
 an, por todo eso non an conplexion tan calliente

[ 303 ]
 como los omnes nin son de tan fuertes
 corazones. Vien asi es de la leona, como quier que ella
 brabo vestiglo sea e de fuerte coraçon, non es tanto
 como del leon nin es tan calliente de conplexion, e por
 eso non ha crines.

 Capitulo xcviii Por que rrazon non a mas lobos que
 cabritos pues que la oueja non pare en el anno mas de vn
 cordero e la loba pare muchos fijos.
 Maestro, rruego te que me digas por que rrazon la oueja
 que non pare mas de vna vez en el anno e non faze mas de
 vn fijo, e la loua pare tres o quatro vezes al anno e
 siete fijos cada vez, por que son mas obejas que los
 lobos, ca pues que non nasçen tantos como los louos, non
 deuien seer tantos como ellos nin mas, e rruego te que
 me digas por que es. Rrespondio el maestro: a esta
 demanda que me tu as fecho, te rrespondre como te agora
 dire. Tu deues a saber que los carneros e las ouejas
 como quier que en el nasçer menos sean que los louos,
 despues son mas segund te agora dire: lo primero, porque
 en los carneros e en las obejas puso Dios vendiçion
 senaladamente, que los fizo gana-

[ 304 ]
 dos
 para mantenimiento de los omnes. E de los lobos es el
 contrario, ca non son vestias para mantenimiento de los
 omnes, ante son contrarios de los omnes, e por eso los
 omnes corren los louos e matan los e non los dexan
 guarir en la tierra; e de las obejas non fazen asi, que
 como quier que dellas matan para gouerno, e crian las e
 goardan las muy vien todas para aprouecharse dellas. E
 al tienpo que los omnes entienden que nasçen los louos,
 [salen] e ban a los nidos dellos e toman los e matan los e matan los
 fijos, lo que non fazen a las ouejas. E de la otra
 parte, los louos crian e andan en las tierras yermas e
 de montanas e en tierras llanas nin pobladas e las
 ouejas goaresçen en las montanas e en el llano e entre
 los omnes, que son animalias muy mansas que goaresçen
 entre los omnes, e uiuen en todo el dia con ellos; e de
 los louos non es asi, ca nin osan andar de dia por
 tierras pobladas synon de noche a furto, ca la su caça
 que ellos toman es furtando cosa que falle[n] vien parada.
 E a la ora que se descubre, los omnes corren con ell, o
 lo destierran, o lo matan, e por estas rrazones que te
 he dichas son mas las ouejas e los carneros que los
 lobos.

 Capitulo xcix Por que parte an los homnes negros (han)
 los dientes mas blancos que los otros.
 Pregunto el diçipulo: maestro, rruego te que me digas por
 que rrazon los omnes negros an los dientes mas blancos
 que los otros omnes, e por que rrazon an las piernas e
 los braços mas delgados e mas secos que los otros omnes.
 Rrespondio el maestro: esta demanda que tu me agora
 fazes buena es para rresponderte yo a ella. E por ende,
 quiero que sepas que la negrura es por la calentura del
 sol que es toda via ficto sobre ellos, consumiendo las
 sus humidades de los sus cuerpos; faze los seer negros,
 ca natura de la calentura es de denegresçer la cosa
 vmida quando

[ 305 ]
 se apodera della, e de
 enblanqueçer la cosa seca. E esto puedes veer en el
 fuego que quando se quema en la lenna verde que es
 vmida, torna la primero en carbon; e a[l] tornar este
 mismo carbon al fuego, que es cosa seca, torna la en
 çeniza blanca; e porque lo entiendes mejor, quiero te
 dar avn otro exienplo. Para mientes a aquellos que
 rruçiran el lienço al sol e veras quel sol denescreçe
 a ellos por la humidad que an en sy, [e enblanqueçe
 los pannos por la sequedat que an en sy]. E [por] estos dos
 exienplos que te he dados, podras ligeramente entender
 por ty mismo la rrazon por [que, con] la grand calentura
 del sol en la tierra de los negros, denegres[çen] sus
 carnes, que son humidas, e enbla[n]quesçen sus vesos, e
 son mas blancos que de otros omnes, [e] an lo a ser sus
 [dientes] que son de hueso. E otrosy, por la grand
 sequedat de la vmidad que es consumida, an las piernas
 mas secas que otros omnes; e esto puedes ueer por las
 aues que non desçen[de] la su humidad de las rrodillas
 ayuso, por eso an las pierrnas mas secas que otras
 animalias. E otrosi, por eso biuen los omnes negros
 menos que otros omnes porque non an humidat en si en que
 [se] mantengan la calentura natural; e la calentura
 natural es mas flematica que de otros omnes porque la
 desfaze la calentura del sol. E esto puedes veer a
 semejança de candela ençendida, que si la pusieres en
 verano al sol muy calliente, muerese por la grand
 calentura que da en ella; e por esto dixo Arestotiles
 que la fuerça mayor desfaze a la menor.

 Capitulo c Por que rrazon los conejos e las lievres
 rrumian asi como las otras alimalias grandes.
 Pregunto el diçipulo e dixo: maestro, rruego te que me
 digas las lliebres e los conejos que non an la hunna
 fendida como las

[ 306 ]
 otras vestias, por que
 rrumian, ca veo que los conejos e las lliebres an en
 todos los pies dedos con hunnas asi como las otras
 animalias que non rrumian. Rrespondio el maestro: tu
 deues saber que como quier que las lliebres e los
 conejos rrumian, non lo an por natura como te dire
 agora. Quando las lliebres e los conejos son pequenos
 que maman, comiençan a pasçer e el pasçer que ellos
 fazen lo es mas de noche que non de dia, e esto por
 rrazon que an miedo que sy de dia andidiesen pasçiendo,
 que los verien e los tomarien; e este miedo tan grand
 que han ellos es por rrazon de la malenconia grand por
 natura. E pasçiendo ellos de noche, aquella yerua que
 ellos pasçen es toda rruçiada, e la humidad del rruçio
 les faze perder los dientes; e desque los dientes an
 perdidos, an por fuerça a rrumiar; e por que veas que te
 digo verdad, quel rrumiar de las lliebres e de los
 conejos non es de natura, ca[te] en ellas e non les
 fallaras dos estomagos como a las otras animalias que
 rrumian. E por esto puedes [entender] quel rrumiar suyo es
 mas por vso de mengua de los dientes que non por natura,
 ca el rruçio que cahe sobre la yerba es muy frio [e muy
 humido], e humidat e friura son dos cosas contrarias para
 los dientes, que les faze muy grand mal e los derriba; e
 esto puedes [veer] por los podencos que buscan las
 perdizes e las codornizes por la grand manana quando las
 yeruas estan rruçiadas, que andando buscando, trahen los
 rrostros por tierra e cae de aquel rruçio en los dientes
 e faze les perder los dientes [de] delante; ca seyendo los
 podencos nuebos, les veras los dientes perdidos como si
 fuesen viejos; vien asi contesçe de las liebres e de los
 conejos segund desuso oyste.


[ 307 ]
 
 Ms. D, Cap. lvii Demanda por que non puso Dios otra
 costilla en lugar de aquella que saco de Adan de que
 fizo a Eua.
 Pregunto el disçipulo a su maestro et dixo: maestro,
 rruego que me digas el nuestro sennor que fizo todas las
 cosas et todas las costillas, ¿por que non puso otra
 costilla en lugar de esta quando de ally la saco, ca
 tengo que tan bien lo pudiera fazer esto commo todas las
 otras que fizo?
 
 Rrespondio el maestro: a esto te dare yo rrazon muy buena
 et muy derecha. Verdat dizes tu que tan bien lo pudiera
 Dios fazer aquello commo lo al, mas a quantas cosas el
 fizo, a todas quiso el dar rrazon porque las entendiesen
 depues los omnes por que lo el fizo. E esto fizo el
 porque quiso sienpre dexar sennal en el costado de Adam
 de la mengua que a en aquel lugar donde saco aquella
 costilla, e asi commo esta mengua fue en Adam, que bien
 asi fuese en todos los otros que del viniesemos porque
 por lo nuestro se prouase lo suyo en todo tienpo, e esta
 es la rrazon por que lo fizo Dios et non por otra
 ninguna cosa.


[ 308 ]
 
 Ms. D, Cap. lxxiiii Demanda commo los peçes del agua
 quanto mas los tienen muertos fuera del agua, tanto se
 fazen mas liuianos.
 Pregunto el diçipulo a su maestro et dixol: maestro, paro
 mientes en vna cosa que veo cada dia que los peçes del
 agua quanto mas los tienen fuera muertos del agua, tanto
 se faze de cada dia mas liuianos. E tu sabes bien que
 esto non contesçe asi del omne que a la ora que es
 muerto, pesa vn omne muerto por dos biuos, et marauillo
 me mucho por que contesçe esto en el omne mas que en los
 pescados nin en las aues. Por esto te rruego que me
 digas esto commo es. Rrespondio el maestro et dixo: a
 esta demanda te quiero rresponder lo mejor que yo
 supiere. Sabe que segun es el pescado, fallamos nos que
 el vmor que mas rregna en el que es flema. E esto puedes
 bien veer por la viscosidat que a en si, ca de esta
 viscosidat se faze et se cria de sienpre de padre et
 otrosi que se cria de la viscosidat que echan de si
 aquel pescado de cuya natura es. E otrosi, se crian del
 vmor de la penna que esta metida en el agua et atales
 commo estos llaman marriscos. Otrosi, se crian en el
 çieno del agua asi commo las anguillas et otras que y ay
 de tal manera. E por que todas estas naturas de los
 pescados son flematicos et viscosos mas que otras
 criaturas, por eso asi commo las sacan del agua, luego
 mueren, ca asi commo los sacan del agua en que los
 toman, pierden aquella viscosidat que traen consigo. E
 esto puedes bien veer en el escama del pescado que
 quando lo sacan biuo del agua tan lezne tiene el escama
 que non podras entender si a escama o si non la a el. A
 la ora que esta muerto fuera del agua va se secando et
 enduresçe el escama del et aparta se del (parte)
 en que esta et alça se contra arriba. E esto
 contesçe por la viscosidat que pierde et quando mas esta
 muerto et pierde aquella viscosidat, tanto se faze toda
 via mas liuiano, ca natural mente es la carne del
 pescado seca et quando se aparta la viscosidat del
 pescado tanto finca la su carne mas seca, et quanto mas
 seca es, tanto se faze mas liuiana. Pues, agora que te e
 contado la rrazon por que contesçe esto en

[ 309 ]
 el
 pescado, quiero te dezir por que es pesado el cuerpo del
 omne despues que es muerto. Ya te dixe en el otro lugar
 de commo el cuerpo del omne a quatro vmores de que es
 conpuesto, entre los quales es el vno la malenconia que
 es vmor terrenal, et asi commo el alma salle del cuerpo,
 desbueluen se todos los quatro vmores de aquellos
 lugares do estan quando es el cuerpo biuo. E este
 desboluimiento es por todo el cuerpo, ca todos tiran
 contra ayuso et por esto fincha el cuerpo del omne
 despues que es muerto. Et despues que es finchado, tiran
 contra ayuso en guisa que an de quebrantar la carne et
 el cuerpo para salir dende fuera. Et los huesos et la
 carne del omne son pesados et esto es porque son de
 natura de tierra que quando Dios crio a nuestro padre,
 Adam, de tierra lo fizo. E commo quiera que nasca el
 fijo de la simiente del padre, aquella simiente es
 terrenal que aquel nuestro padre prymero donde nos
 venimos de tierra, lo crio Dios quando lo fizo et lo
 formo; conuiene que todos aquellos que del venimos, que
 seamos de tierra. E pues que somos de natura de tierra,
 conuiene que pesen los nuestros cuerpos asi commo tierra
 et mas que mas despues que es salida el alma del cuerpo
 en que esta, ca el alma aliuia el cuerpo et dale quanto
 bien a en el, ca sin ella non vale nada el cuerpo sinon
 commo tierra muerta. E aquellos quatro vmores que te
 enantes dixe, quando el cuerpo del omne es muerto pierde
 cada vno la natura e la vertud que a en sy et tornan
 todos a seer tierra asy commo lo es el vmor de la
 malenconia. E por eso, diçe el proverbio: toda criatura
 rreuierte a su natura et el cuerpo commo es de tierra a
 de pesar et a de tornar por fuerça aquella de que es
 despues que es muerto. E por estas rrazones que dichas
 he, pesa el cuerpo del omne muerto mas que otra criatura
 ninguna saluo ende las bestias. E dezirte e por que
 rrazon es esta. Las bestias fallamos nos que son
 terrenales mas que otras criaturas ningunas, ca estas an
 el cuerpo terrenal, ca todas las criaturas que el crio a
 todas dio el manera que catasen con los ojos arriba al
 çielo, e quiero te dezir luego commo es esto. Para mientes
 en las aues et fallaras que tienen alçadas las cabeças con
 los ojos contra el çielo et otrosi los pescados an los ojos ençima de las
 cabeças et por eso se saben guardar quando andan por

[ 310 ]
 el agua, ca non se temen ellos si non de
 çima. E a los omnes dio Dios los ojos en las cabeças
 puestas en tal guisa que pudiesen con ellos catar suso
 al çielo a su criador para saber conosçer et loar et
 guardar a su sennor, ca en tal guisa an los omnes
 apostadas las cabeças en que tienen los ojos que pueden
 bien veer con ellos contra ençima al çielo et contra
 ayuso a la tierra et al vn lado del mundo et al otro. E
 la rrazon es esta por que te yo agora dire. Commo quier
 quel omne a el cuerpo terrenal, el alma del es çelestial
 commo aquella que es alma de rrazon et de entendimiento
 et de vida por sienpre. Et esta alma tira sienpre contra
 çima, ca sabe que todo el su bien que a de aver el qual
 nunca a de perder que de suso le a de venir. E por esta
 rrazon dixo el rrey Dauid: a ti, sennor, leuantarse los
 mis ojos que moran en los çielos. E en otro lugar dixo
 este mesmo rrey: leuante los mis ojos a los montes donde
 me viene el ayuda et el bien todo. E la rrazon por que
 el dixo los montes te dire yo agora. Esto dixo el por
 dos cosas: la primera llama montes al altura del çielo;
 la segunda, natural cosa es que todo omne que quiere
 veer lenxos de si contra suso, sube en vn lugar alto que
 en quanto en mas alto lugar esta, mas llegado esta al
 çielo que si estudiese en otro lugar mas baxo. E quando
 el omne se llega mas aquello que quiere veer tanto lo
 deuisa mejor, et mas a su guisa. Et por eso dixo el rrey
 Dauid que de ally le venia la su ayuda et el su bien et
 quanto bien a el cuerpo del omne todo lo pone y Dios, ca
 para todo es el para darlo et para tirarlo aquel que el
 quiere. E porque todos los bienes puso en el cuerpo del
 omne et sennaladamente en el alma, por eso trae el omne
 los ojos contra el çielo mas que otra criatura ninguna,
 ca los ojos son mandaderos a catar lo que quiere el
 alma. E otrosi, cata contra yuso a tierra para menbrarse
 que es de tierra et para veer et saber por do anda et
 para se guardar en la vida deste mundo mientra que omne
 biue en ella. Mas de las bestias contesçe de otra guisa
 commo te yo dire. Las bestias an los cuerpos terrenales
 et las almas an otrosy terrenales, ca las sus almas non
 biuen mas de quanto estan en los cuerpos, ca a la ora
 que dende salen, luego se desfazen et tornan a non ser
 nada et en quanto estan en la carne non an cuydado de
 nada sinon de

[ 311 ]
 beuir comiendo. E por esto non
 saben tomar medida en lo que comen et por esto llaman al
 comer que comen vida de bestia. Por ende, fallamos que
 entre todas las criaturas que Dios crio biuas sobre
 tierra que ninguna non es tan pesada commo la bestia
 pues rrazon es que tan pesada es estando el alma en el
 cuerpo biuiendo sobre tierra que lo sea mucho mas,
 despues que es muerta. E natural cosa es quel alma
 alieue la carne et los huesos et commo quier que toda
 alma aya esta vertud, muy mas la an las almas 
 çelestiales que las que son terrenales, ca las
 çelestiales alyuian el cuerpo contra suso; las
 terrenales tiran lo contra ayuso et fazen lo seer pesado
 asi commo te ya dixe et te lo e demostrado por los
 onbres et por las bestias. E commo quier que las aues
 non an almas de rrazon nin de entendimiento saluo ende
 las almas de las omnes, non ay ningunas que tan
 çelestiales sean commo ellas. E esto es por la vida que
 an en el ayre en que buelan et se mantienen et por esta
 rrazon, sienpre la su vertud tira contra suso.