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title         : El Libro de los Cien Capítulos
date          : c 1284
purl          : https://purl.uni-rostock.de/demel/t0128
publisher     : DEMel - Diccionario del Español Medieval electrónico (https://demel.uni-rostock.de)
analog source : El Libro de los Cien Capítulos, Edición de Agapito Rey, Bloomington 1960 (Indiana University Humanities Series, 44).
text encoding : UTF-8
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[ 1 ]
 Libro de los çient capitulos
 Dichos de los sabios en palabras breves
 CAPITULO PRIMERO. De lo que dixieron los sabios en
 palabras breues e complidas.
 E fabla este primer capitulo de las leyes, de los reyes e de
 los señores; e que es ley, o que es [rey]. Ley es [çimiento]
 del mundo, e rey es guarda de aquel çimiento; e toda labor
 que(l) non ha çimiento es guisado de caer; e todo çimiento
 que non ha guarda es guisa[do] de desfazerse. Ley e rey son
 dos cosas que han hermandad en uno; e el rey ha menester
 ayuda de la ley, e la ley ha menester esfuerço del rey. Con
 tres cosas se mantiene el reyno: con rey, con ley e con
 espada. Con ley se mantiene el rey, e el rey es guarda de la
 ley, e la espada es castillo del rey, ca do quieren reyes alla van reyes e leyes. El rey
 es senescal de Dios, que tiene su vez e su poder en la
 tierra. El rey es fiel de Dios en su tierra sobre aquel
 pueblo que le metio en poder. El rey e el reyno son como la
 fuente; el rey es como la cabeça e el reyno es como los
 caños. E sy la cabeça de la fuente es clara, maguer se
 conturbien los caños en algun 
 lugar, luego se enclaresçen; e sy la cabeça de la fuente se
 conturbia, maguer que sean los caños claros non les tiene
 pro, ca de enturbiarse abran por fuerça. E el buen rey es
 como aguila çercada de caça,
 e el mal rey es como caça çercada de aguila. E la mayor
 nobleça que omne puede auer en este mundo es proeza e reyno,
 ca muchos dexan de fazer mal por el rey, que lo non dexarian
 por proeza nin por ley. El rey es guarda de la ley e onrra
 del

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 pueblo e enderesçamiento del reyno; el rey es
 como arbol de Dios que tiene grand sonbra e guaresçen a la
 sonbra del todo canssado e todo flaco e todo querelloso. La
 ley e el rey e el pueblo son tres cosas que non puede
 conplir uno syn otro lo que deue; como la tienda que es tres
 cosas: tienda e tendal e cuerdas; e todos tres quando se
 ayuntan tienen grant sonbra e cunple mucho, lo que non faze
 sy non aparadas.
 
 La corte del rey es como la feria, que lleuan los omes alla todas las cosas que
 entienden bien vender; e los omes siguen las maneras del
 rey, e sy ha en el muchas buenas maneras e vieren una mala,
 ante seguiran aquella que las otras buenas. E sy el rey
 sigue justiçia e virtud, luego fuyen de su reyno las fuerças
 e los tuertos e las malas ferias; e sy les da un poco de
 vagar luego nascen como las yerbas malas que nasçen en los
 panes quando non los escardan. El rey[no] es grande carga de
 sofrir e grant señorio e grand poder que da Dios al que
 quiere bien. Non ha datil [sin] hueso, nin bien [sin]
 lazerio. Non esta bien el rey sin omes, e non se pueden
 gouernar los omes syn aber; e el auer ayuntase de la labor
 de las tierras; e non puede labrar syn pueblo, e el pueblo
 non se puede mantener synon con justiçia.
 
 Aristotyles ayunto la materia deste mundo en pocas palabras e
 dixo asy: el mundo es como vergel e la su çerca es el reyno,
 e el reyno es señorio en que se mantiene la ley, e la ley es
 regla con que guia el rey su reyno. El rey es pastor e
 defiendese con los caualleros, e los caualleros son ayudas
 del rey e gouiernanse con el aber. E el auer es ganancia
 que ayunta el pueblo, e el pueblo son sieruos que se
 mantienen por justiçia, e la justiçia es enderesçamiento del
 pueblo.
 
 El rey mantiene la tierra con justiçia, ca synon un bolliçio
 la desfaria toda; e todos los omes del mundo deuen rogar por
 el rey que le de vida e salud, ca con el miedo que han los
 omes del viuen en paz, e synon unos a otros se comerian
 viuos. Los reyes han grand coraçon e muy alto porque han de pensar en
 grandes cosas, e los coraçones de los reyes han mucho de
 pensar porque han mucho de conplir, ca los mas

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 omes
 non piensan en al synon en su fazienda e de pocas otras
 cosas. Mas ay tales que haman 
 folgura e viçio e posponen sus cosas e su
 fazienda e non se entremeten de pensar en ella; e el rey
 tanto ha de ver e de conplir que maguer quiera folgar non le
 vaga. Tan bien aventurada es la tierra que ha rey fidalgo e
 principes que coman a la ora que deuen, tan maldita es la
 tierra que madrugan los prinçipes a comer e a beuer e
 posponen lo que deuen ver. El rey que judga los mesquinos
 con verdad e con piadad su reyno durara sienpre ante Dios;
 el rey con ley (e) es señor de la espada. El rey faze ley,
 el rey mantiene la ley, e el rey manda la espada e
 defiendese con espada.

 CAPITULO SEGUNDO. Que fabla de como deuen ser los omes
 obedientes e leales al rey e a los señores, e que es
 obedençia.
 Obedençia es que amedes a vuestro señor de coraçon e
 voluntad, e que seades leales e verdaderos e quel consejedes
 sin engaño e syn lisonja, e que punedes en fazerle seruiçio,
 e que digades del bien cada que vos acaesçier, e que le
 gradescades su fecho consejeramente, e que amansedes vuestra
 voluntad para ser pagados del, que quier que vos venga de
 bien o de mal por el. E dixo el sabio: "asy deue el omne ser
 obediente al rey como deue ser obediente a Dios." Quien
 quisiere conplir bien su ley sea leal a su rey. Temed a Dios
 por quel deuedes temer, e obedesce[d] al rey por quel
 deuedes obedesçer. E non querades perder el sabor de la
 obedençia, e non fabledes al rey con lisonja nin con
 encobierta. Dixo el sabio: "deuedes amar al rey e deuedes le
 ser leales e verdaderos, quier sea el rey de mesura quier de
 desmesura, asy como omne deue servir a Dios quando ha bien e
 quando ha mal." Quien quisiere obedesçer al rey deue
 obedesçer a su senescal, e quien quisiere obedesçer a Dios
 deue obedesçer al rey. Con la obedençia [estuerçe] omne de
 toda graçia e saluase de toda (la) maldad. La obedençia es
 guarda del que la quisiere e castillo del que la siruiere e
 lunbre del que con ella andudiere. E el que desobedesçiere a

[ 4 ]
 su señor es desanparado de Dios e de su senescal
 e ha perdido su castillo, e es quito de toda merçed asy como
 el que descree de Dios. E quien obedesçe al rey como deue es
 leal a su ley e ha tenençia con Dios e ha castillo con que
 se defienda; debdo es de todos los del reyno que obedescan
 al rey, ca con la obedençia se cunple la ley e se enderesça
 el fecho del reyno.

 CAPITULO III. De la obedençia e de la desmesura que ay.
 Obedençia es saluamiento de la fee e es gouernamiento del
 pueblo; la obedençia es el camino que deue omne seguir, ca
 con ella se enderesça la fazienda del rey e el fecho de la
 ley. Quien ama a Dios deue amar las sus cosas; quien ama a
 Dios ama la ley. E el rey es señor de la ley, e el rey e la
 ley han hermandad en uno e grande atenençia con Dios e el
 rey e la ley. Quien descree de Dios deue auer la su yra e de
 su senescal, que es el rey, e ha perdido su castillo, que es
 la ley, e ha debdo sobre todos los del reyno. La obedençia
 es la apostura del reyno, e el rey es castillo de los
 obedientes. La obedençia al rey es la ley e ha debdo sobre
 todos los del reyno; con la obedençia se cunple la ley e se
 enderesça el reyno; con la obedençia se derriban los
 rencores del reyno; con la obedençia se afirma la ley e se
 mantiene el reyno. Los que son obedientes a su rey son
 seguros de non auer bolliçio en su reyno e de non crescer
 entre ellos cosa por que se aya de desfazer su comunidad nin
 por que se ayan a salir de regla nin de derecho, pues [Dios]
 ha dado [poder] a los reyes e a dado a nos por debdor por
 ley que los obedezcamos e que nos guiemos por ellos e que
 seamos pagados de los que tienen por bien. Non deuen
 ningunos del reyno reprehender al rey de las cosas que
 fiziere para enderesçar su reyno, maguer se les antoje que
 con derecho le pueden redrar, ca todos los del reyno se
 deuen guiar por el rey e seguir todo lo que el quisiere. El
 rey deue guiar su reyno quanto mejor pudiere; e Dios puso el
 bien del reyno en la obedençia del rey, e por la obedençia
 se viedan las guerras e se
 saluan los caminos, e preualesçen los buenos. Los omes que
 aman la

[ 5 ]
 ley e han algo 
 e quieren viuir en paz, estos deuen seguir obedençia del
 rey, ca con el rey se mantiene la ley e se guardan los
 aberes e los fijos e las mugeres. Nunca fue omne que punase
 en buscar mal al rey que le non diese Dios quebranto ante
 que muriese. El rey deue cosas a los de su reyno, e los de
 su reyno deuen cosas a su rey. Las cosas que deue el pueblo
 al rey son que le sean obedientes, e que le deuen que digan
 bien del e que anden derechamente; e las cosas que deue el
 rey a su pueblo son que los quiera bien e que meta mientes
 en enderesçar sus obras, e que les meta en buenas
 costunbres, que reyne entre ellos e que faga justiçia. E non
 ha menester el ganado el pastor synon para que el pastor
 guarde al ganado, ca el ganado syn pastor perdido es. El
 pastor que pospone su ganado e non le requiere como deue non
 es buen pastor e abra de pechar a su dueño lo que se
 perdiere por el. El ganado que non ha pastor, luego vienen
 los lobos a cercallo de todo cabo.

 CAPITULO IV. De la justiçia e de como deue el rey fazer
 justiçia a su pueblo e de como deue fazer el pueblo contra
 el.
 Quando fizier el rey justiçia contra su pueblo abra de Dios
 buen gualardon e del pueblo buen grado; e sy non fizier
 justiçia quel se averrna con su Señor que le dio el poder e
 el mandado de fazer justiçia; e el su pueblo deuele soffryr e
 atender la merçed de Dios e la suya, ca mejor tienpo del
 mundo es el tienpo del rey justiçiero. Los [años]
 qualesquier que vengan en el tienpo del rey justiçiero mas
 valen que años buenos que vienen en el tienpo del rey sin
 justiçia; e el rey justiçiero non consiente fuerça nin
 soberuia, que vale mas que todas las cosas; e lo que es mas
 noble es [la] cabeça del reyno, e la cabeça del reyno es el
 rey. La cosa por que mas vale el rey es la justiçia e
 merçed. Mas vale al pueblo que viua en poder del rey syn
 justiçia que non que viua syn rey en guerra e en miedo. Menos daño
 viene al pueblo por la desmesura del rey que por la
 desmesura del pueblo. Sy el rey faze lo que non deue, sus
 vasallos fuir le an, e el

[ 6 ]
 rey que lazra su pueblo
 por culpa del, aquel es rey syn ventura. El rey es fiel e
 ygualador de Dios sobre aquel pueblo que le metio en poder.
 Sy el rey [fiziere] justiçia e guardare su fieldad como
 deue, guardar lo ha Dios como guarda a su fiel; que sy mal
 guardare la fieldad el se cate, ca dixo Dios: (a) "sy vos
 desviaredes del bien, el bien desuiar se ha de vos."
 
 Los reyes de justiçia han luenga vida, e los que son syn
 justiçia non pueden mucho viuir. En la justiçia duran los
 buenos, e con la desjustiçia [se] pierden. El rey deue ser
 justiçiero en sy, e desy en los de su casa, e desy en el
 pueblo. Quando el rey fizier justiçia obedesçer le ha su
 pueblo de coraçon e de voluntad. El rey de justiçia
 ayuntanse los omes a obedesçerlo, e sy es syn justiçia
 ayuntanse a desobedeçerle. La justiçia del rey ayunta(n) los
 omes a su seruiçio, e la injustiçia derramalos. El omne que
 mejor lugar tiene ante Dios e ante los omes es el rey
 justiçiero. El rey es el omne que mas deue temer a Dios e
 que mas deue amar verdad e merçed e mesura, porque Dios le
 fizo merçed e le dio reyno e le metio en poder los cuerpos e
 aueres del pueblo. Mas vale al pueblo viuir quarenta años en
 poder del rey desmesurado que estar syn rey una ora del dia.
 Deue el rey fazer justiçia e mesura en sy, e desy en su casa
 e en su mesnada, e asy fasta que lleguen la mesura a la
 menor cosa que ha en su reyno. Quando el rey fizier justiçia
 e mesura en los que son de çerca del enderesçar se an los
 que son lexos del. Deue el rey ser mesurado en sy e en los
 que son çerca sy, ca el que non es mesurado en sy non sera
 mesurado en otro. Non tenga el rey que faze mucho en ganar
 las lenguas de los omes, mas meta en mientes en ganar sus
 coraçones con fazer justiçia e mesura e verdad e merçed. Las
 mejores maneras que el rey puede auer son tres cosas; la
 primera es que se conseje con leales que sabe quel
 consejaran bien e que le seran leales; la segunda es que sea
 la voluntad de aquellos que le han de ayudar firme en su
 vida; la tercera es que afirme las calonias de la justiçia.
 La mejoria del rey es franqueza; la grandeza es justiçia; la
 su nobleza es merçed.


[ 7 ]
 
 CAPITULO QUINTO. De las maneras de los mas reys, e
 demuestra a los que han de auer vida con ellos como sepan
 mantenerse.
 Quien enojar[e] al rey nozir le ha, e quien se abaxare non
 metera mientes en el. E guardadvos de herrar al rey con
 ningund yerro grande nin pequeño, ca ellos han por bien de
 contar el yerro pequeño por muy grande, ca maguer les haya
 omne fecho muchos seruicios luengo tienpo, todo lo olvidan a
 la ora que se ensañan. Quier se faze muy priuado al rey
 enojase del, e quien se le tiene en caro, aluengal de sy. Los reyes han
 por manera de enojarse de los que se le fazen muy priuados e
 de querer mal a los que se le tienen en caro. Uso es del
 mundo a cosa prouada quel omne quandol alçan recresçel el coraçon, e
 tiene mas en caro a su conpaña e a su muger e a sus fijos e
 a sus amigos, e quiere que le conoscan reuerençia e que le
 presçien mas de lo que solian. E quando es el rey de buen
 seso e de buen consejo es el reyno gouernado, e quando es el
 rey mal aconsejado es par de muerte. Quando mas gasajado te
 fiziere el rey tanto le conosçe tu mayor señorio; e el rey
 es como sierra muy enfiesta e como montaña muy fuerte que
 fallaredes y muchas maneras de fructa, synon sopiere
 [catarla e sinon sobiere ay 
 vera] comer a los otros e fincara el sin nada. Dios vos
 guarde de la saña del rey, ca en el mundo non ha peor saña;
 manda matar el reyendo; manda destroyr el jugando; a las
 vezes faze grande escarmiento por pequeña culpa e a las
 vezes perdona(r) grand culpa; por (que) pequeño ruego a las
 vezes dexa muchas culpas syn ningund escarmiento. Non te
 ensañes contra el rey si te maltroxier, nin te atreuas a el
 maguer seas muy su priuado. El rey derrama como leon e
 ensañase como niño; el rey es de penado amor e de braua
 pena, e quando se ensaña non dubda de penar los suyos
 [propios] de qualquier pena que se le antojare, e non mete
 mientes a su esfuerço nin a lo que lasraron en su seruiçio;
 matar los ha con la lança primera que le acasciere de las

[ 8 ]
 lanças de su yra, e despues demandara otros que
 meta en su lugar, e meterse han los omes los unos sobre los
 otros para ganar el logar de aquel, e el que ganare aquel
 lugar non abra miedo ninguno de la laseria que leuo aquel
 otro primero. El rey suele meter mientes en el tuerto quel
 fizo, e el rey fallara a quien meta en su lugar de quien
 quisier, e non fallaran los omes a quien metan en su lugar.
 E el rey puede escapar a quien quisier, e fallara luego a
 quien meta en su lugar; e pone al vil en logar del noble, e
 al flaco en logar del forçudo; e pagase de lo que faze, sol
 que faga a su guisa; quando se [canbia] rey canbiase todo el
 bien. La yra del rey es tal como el espada que sale de su
 vayna que la non puede aquedar.
 
 Otrosi dio Dios a omne el buen seso. El rey escusa a quien
 quiere, e non le esta mal; la graçia del rey es el mejor
 terrenal bien que puede ser nin que omne puede auer. Amor de
 rey non es heredad, e amor de rey es como aber noble que es
 [oy] tuyo e cras de tu vezino. El rey es tal como la vid que
 se traua en los arboles, e non mete mientes en buscar el
 mejor arbol a que se traue, antes se traua en el primero
 arbol que falla cerca sy e sea qualquier.

 CAPITULO VI. Del rey que sabe bien guiar su pueblo e de
 como lo deue leuar.
 Sabed que el rey e su reyno son dos personas e como una cosa,
 ca asy como el cuerpo e el alma 
 non vale nada el uno syn el otro, tan grande menester ha el
 rey la buena andança de su pueblo en las cosas neçesarias al
 rey. El rey ha menester amor de su pueblo syn apremiamiento,
 e temor syn miedo; e ha menester de sus ricos omes lealtad
 syn engaño, e seso e entendimiento con sufrençia e con
 vagar; e ponen los ricos bien su fazienda en todo el mundo;
 e non ha mayor lazeria que guiar pueblo quien lo non quisier
 guiar con lealtad e con verdad. E por esto dixo el sabio:
 "el señor del pueblo mas lazrado es que cada uno dellos."

[ 9 ]
 Dixo un dezidor: "[cuydaron] los reyes ganar
 folgura e ganaron lazerio."
 
 Envio Aristotiles su carta a Alixandre quel consejaua que le
 dezia: "apoderate del pueblo con benefiçio e ganaras amor de
 Dios, ca mas vale que ganes su amor con fazer bien que
 ganarle con fuerça." La mejor manera quel rey deue aber es
 fortaleza con mesura e mansedad con franqueza. Non es bien
 que el rey se aquexe, mas deue fazer sus cosas de vagar e
 con espaçio, ca mejor podra fazer lo que non fizier que
 desfazer lo que fizier. La mejor manera quel rey ha menester
 es que sepa ganar de los ricos omes con temor [e de su
 mesnada amor], e que sepa ganar los unos e los otros. Quando
 da Dios el reyno al rey metele sus cuerpos de su pueblo en
 poder; e sy el rey es de buen seso sabe ganar los coraçones,
 ca los cuerpos de los omes gananse por amor e por fuerça,
 mas los sus coraçones non se pueden ganar synon con mesura e
 con bien fazer. Non meta el rey su espada ally do pudier con
 su açote; non meta su açote ally do pudier con presion
 cunplillo; e todavia vengale en miente de los pecadores e en
 les fazer merçed. El rey deue ser fuerte a los malos e muy
 mesurado e muy de merçed a los buenos; e ha de ser verdadero
 en su palabra e en su prometimiento. El rey deue aber por
 manera de tomar a los omes buenos que entienden en la verdad
 e amor, e deue guiar los omes de la tierra en manera quel
 amen e que le teman; e deue guiar el pueblo en manera que le
 ayan miedo. E el rey deue fazer tres cosas, la primera es
 que aluengue el
 escarmiento del malfecho fasta que pase el poder de la grand
 saña; la segunda es que gualardone luego al que bien fizier
 syn alongamiento ninguno; la
 terçera es que meta mientes en la cosa que ha de fazer e que
 cate muy bien ante que la faga; el omne que ha grand bondad,
 aquel perdone el grand pecado. Mas vale obedençia de amor
 que obedençia de temor. Deue el rey judgar segund ley
 derecha e non segund su antojança nin segund su voluntad; e
 sepa la verdad ante que judgue, e judgue las fechas, non las
 sospechas. Leuad a los buenos con amor e los viles con
 temor. El rey fuerte

[ 10 ]
 obedesçenle los cuerpos de
 su pueblo por fuerça; el buen rey aguisa 
 como le obedescan sus coraçones; e el rey bueno
 non puede escusar dos cosas que ha de auer ante que las
 faga; la primera, que aya seso, la segunda es que aya
 sufrençia con que enderesçe las cosas que son de enderesçar
 en su reyno. El que ouiere de ganar pueblo ha menester mucho
 coraçon e grand sufrençia, e que sepa dar pasada al pueblo
 quando le vinieren delante con sus voçes e con sus
 querellas; e que faga entender al torpe las cosas que yerra,
 e que demuestra al judgado como judgaron e por que, e que le
 envie pagado. El rey deue matar al que entendier que es su
 muerte vida de muchos; deue ser fuerte ally do entendier que por su
 fortaleza estorçeran muchos de la justiçia que faze del que
 meresçe muerte.

 CAPITULO VII. Del rey que pospone sus cosas e las guarda
 mal, e de los buenos fueros e de los malos, e de las malas
 costunbres, e de las malas maneras.
 Las cosas (que) se dañan porque las mete el rey en mano de
 quien non las sabe guiar, o non le da poder con quien las
 guie. El rey que pospone las cosas mucho nuze a su fazienda,
 e condesa para cras lo que oy puede fazer e mete grand
 mengua en su fazienda; [quien] condesa lo de oy para cras
 nunca aproualesçe el su fecho. Quando se malua la voluntad
 del rey contra algund omne es
 en cuyta, ca semeja a omne que le viene la muerte de ally do esperaua la vida, e
 semeja al omne que ha sed e quiere beuer del agua e afogase con ella. En que sea
 el rey señor de su pueblo e sea el pueblo señores del non ha
 entre lo uno e lo al mas que les da ya quanto de vagar. Sy
 el pueblo fuer osado de dezir sera osado de fazer. Pues sy
 el rey quisier que non sean osados de dezir non seran osados
 de fazer quando el rey fiziere cosa con recaudo e con
 consejo, maguer non salga a bien mas vale que non se
 auenturar a fazer cosa syn recaudo e syn consejo, maguer
 salga a bien. El que non teme la carta del rey non teme sus
 feridas. Las peores maneras quel rey

[ 11 ]
 puede aber
 son que sea fuerte a los flacos e flaco a los rezios, e que
 sea escaso. Tres cosas son mal entre tres personas: al rey
 esta mal que sea escaso, e al [alcalde] que sea
 tortiçero; al fisico que sea doliente e que non se sepa dar
 consejo. E el rey que non [osan] venir ante[l] los omes que
 son syn culpa non es rey de justiçia. Mas valen mill omes
 malos que los guie uno bueno que mill omes buenos que los
 guie uno malo. Mas rafez es de enderesçar un pueblo que la
 pequeña cosa que es de enderesçar en el señor, ca quando el
 pueblo es de mejorar mejoralo Dios, mas sy el señor es de
 mejorar ¿quel pueden mejorar?
 
 Non deue el rey desdeñar unas cosas que contesçen de nuevo en
 su reyno nin tenerlas en vil maguer sean pequeñas, [ca] las
 mas grandes cosas que contesçieron en los [reynos] pequeñas
 començaron e cresçieron porque los reyes las desdeñaron de
 comienço e las touieron en vil e non metieron mientes en
 ellas ante (el) que cresçiesen. Deue saber el rey que las
 pequeñas cosas cresçen quando les dan vagar; e la pequeña guerra e el pequeño mal pueden
 cresçer tanto que fazen grande daño, como el fuego que
 comiença de una çentella e sy verdadero es quema grant
 tierra. En los buenos fueros mas vale ganar buen fuero que
 buena heredad, e mas vale perder aber que perder fuero. Non
 deue el rey menguar ningund fuero de los buenos que pusieron
 los omes buenos antes que el, ante los deue obedesçer a
 leuarlos adelante. E quien buen fuero establesçe e lo
 mantiene gana grand merçed porque lo estableçio e ha parte
 en quantos bienes fizieren por el, e el que mal fuero mete a
 pecado por quel metio e ha parte en quantos pecados se
 fizieren por aquel fuero. E deue el rey sienpre tener ojo
 adelante, ca quien adelante non cata atras cae; e el que
 buen seso ha deue ser sienpre aperçebido, e non se dexe de
 guardar de los acaesçimientos del mundo. E ¿quien es aquel
 que sienpre viuio syn guerra e syn pesar?, e ¿quien es aquel
 que sienpre andouieron cosas del mundo a [sabor] del? El rey
 non deue ser quexoso, e otrosi non deue ser respondedor nin alongador. E omne de quien
 entienden los

[ 12 ]
 omes justiçia e derecho non deue
 aber en el soberbia nin braueza.

 CAPITULO VIII. Que fabla de los alguaziles 
 e de los escribanos del rey.
 La mas noble cosa del mundo quel omne puede auer es el que
 obo graçia de ser profeta de Dios; aquella graçia ha de ser
 rey e tener las vezes de Dios, [e] quien es alguazil (e)
 tiene las vezes del rey. El alguazil 
 es ayudador del rey a las cosas que ha de
 auer, e su aparçero de guiar su reyno, e su adelantado sobre
 todo su pueblo. El alguazil del rey es al rey como las
 orejas e los ojos, el coraçon al omne. El coraçon del
 escribano del rey es arca de sus poridades, e la mano es
 lengua del rey que fabla por el e por todo su reyno; e el es
 omne que esta mas çerca del rey e el que mas apuradamente
 esta con el mas que todos sus eguales; la muestra del rey e
 su egual; la postrema, es portero suyo; la su lengua es su
 escriuania, la su persona es su mandadero. El escriuir es en
 aderesçamiento del señorio e ayuda del guiamiento e coronica
 del su reyno. Muy buena cosa es el buen alguazil. Non te
 ayudaras del rey sy el alguazil te desayudare; sy el
 alguazil te ayudare non te temas del rey. El escribano que
 ha buen seso gana asentamiento de los reyes e umildad de los
 ruanos. El rey deue usar de sofrir a sus alguaziles quando le dieren
 consejo que sea contra su voluntad, e deue oyr dellos lo
 quel dixieren con lealtad, maguer sea syn sabor del. Dezia
 un rey a su alguazil: quando
 me ouieres a dezir buenas nueuas de que aya sabor ante me
 aperçibe e desy dime las nuevas buenas. Dixo otro: el que te
 viniere con nuevas de que ayas ende pesar tanbien le faz algo como sy te viniese con
 buenas nuevas do tomes plazer. El que viene aperçebir atan
 bueno es como el que viene con buenas nuevas. El rey de buen
 seso consejase con sus alguaziles, e su seso con sus sesos
 dellos que oye [eñaden] asy como las aguas de los rios en la
 mar. Puede el rey ganar con buen seso e con buen consejo mas
 de lo que podra ganar con grant poder e con grant
 caualleria.

[ 13 ]
 E quando el rey es de buena ventura
 son los alguaziles e los de
 su mesnada muy buenos; el rey que es de buena ventura
 deparale Dios alguazil leal que le ama e que le ayuda con
 verdad e con lealtad. El omne de mejor ventura que rey non
 sea es alguazil mientra el rey obiere bien; e el omne que
 mas pierde en la muerte del rey es su alguazil, e por esto
 non deue ser su alguazil sospechado quel quiera mal al rey,
 ca la mayor parte suya es. Las notas de las cartas del rey
 deuen ser de la guisa que es poder del rey, e non esta bien
 que sea menos.

 CAPITULO NOVENO. De los que aconpañan al rey e de
 los que estan con el todavia, e de otras cosas.
 La mejor manera que pueden auer los que siruen al rey [es]
 que non le fablen con lisonja e que le sean leales e
 verdaderos. E [quanto] mas fueres çerca del rey tanto mas te
 deues guardar que non fagas por que te aluengues [del]. Grand lazeria
 es seruir sañudo rey. Non quieras saber poridad de rey sy el
 non te convidare con ella, e non la descubras a ninguno sy
 la sopieres. Non quieras mal a tu señor, e syl quieres mal
 nol tengas por mal sy te sacare el alma.
 Quando el rey te muestra amor como a hermano
 guardal tu como a señor. El que quisier seruir al rey sea
 omne de poridad, e non deue ser mintroso nin mesturero nin
 mesclador, nin [deue] tornar cabeça a ninguna muger de casa.
 El que sirue al rey non se deue de atreuer en su amor, e sy
 le ensaña non le muestre por ello mala cara e nol agrauesca quequier que le
 mande fazer, e non posponga su seruiçio nin poco nin mucho.
 Non te entremetas de seruir al rey fasta que domes tu
 voluntad e que le fagas lo que quisiere, maguer que resçibas
 tu pesar, e que fagas su seruiçio como el quisier e non como
 tu quisieres. El que sirue al rey sy le sirue como deue
 abera a perder todos los viçios deste mundo, e synon le
 seruiere como deue esta a suerte de resçebir del afrenta e
 mal. Quien demandare honrra con folgura ganara lazeria syn
 onrra.
 

[ 14 ]
 
 Tres cosas son que se non meten a ninguna dellas sy non es
 omne de grant coraçon e que se quiera meter a grand
 aventura; la una es tomar renta de rey, la otra mercadoria
 de mar, e justar con enemigo. E quando obieres ganado logar
 en seruiçio de rey non lo desdeñes e siruelo con lealtad e
 con bondad, e non quieras perder con el vil desden lo que
 ganaste con buena graçia. Manera es de los reyes que maguer
 le siruas lealmente que te sospechara algunas vezes. Sy te
 entendieren alguna mengua en
 tu ley guardarte la han e buscaran ora e sazon en que te
 fagan lo que merescas por ello. E nunca vy omes que mas ayna
 sean pagados e ayrados que
 ellos; otrosi non ha omne que asy açerque omne a sy e luegol aluenguel de sy mas que ellos.
 E quien siguiere la puerta del rey con apuesta sufrençia e
 quisier perder saña llegaran a lo que quisieren. Los que son
 mas çerca del rey son mas honrrados que los otros que estan
 çerca del; e sy non se guardan del como deuen estan a mayor
 aventura que los otros; [asi como los] que estan çerca del
 fuego e calientanse mas que los otros, e sy non se saben
 guardar quemanse ante que los otros. El que ha grand
 priuança con el rey semeja a omne que anda cauallero en un
 leon e han miedo los quel veen, e el deue auer mayor miedo
 que los otros. Quanto mas te açercare el rey a sy tanto le
 faz mayor seruiçio e mayor honrra. Por grand amor que ayas
 con el non te atreuas contra el en ninguna crençia.

 CAPITULO X. Como deue el rey guiar a su pueblo.
 Dos cosas son que non pueden estar bien la una syn la otra; e
 son el rey e el pueblo. Quando el rey ouier bien abra bien
 su pueblo, e el pueblo non puede aber bien sy el rey ouier
 mal. E el rey e su pueblo son como el arbol; el rey es la
 raiz e el pueblo son los ramos. Sy la raiz ha bien, los
 ramos estaran bien; sy los ramos se quebrantan o se tajan o
 resciben daño, maguer haya bien las raizes non se le paresçe
 aquel bien, quanto mas sy touiere el rey por debdor
 justiçiero; tanto es mayor rey quanto mas se echare el
 pueblo a mesura e a merçed del rey, tanto vale mas; e cada
 rey puede fenchir

[ 15 ]
 los coraçones de su pueblo con
 amor. Bien pueden los reyes [vedar] las lenguas que non
 fablen, mas non podria aguisar 
 que non les parescan mal las cosas mal fechas. Los coraçones
 de los pueblos yazen en las artes de los reyes; como el rey
 fizier, asy cantara el pueblo. Faz a tu pueblo bien e mesura
 asy como quieres que faga tu señor a ty; el bien del vasallo
 atiende el de su señor. Non [consientas] al queblo que sean
 osados de dezir, [ca] seran osados de fazer. Mas rafez es de
 enderesçar un pueblo, maguer son muchos, que non el rey,
 maguer es uno. Quien se entremete en lo que non es notorio
 abra a posponer lo notorio. El pueblo son armas del rey e
 ayuda para su seruiçio, e los menores son ayuda de los
 mayores, e cada manera de los omes han menester los unos de
 los otros, e cada uno cunple su lugar, e quien no ha menor
 non ha onor.
 
 Deue el rey fazer mesura e merçed a todas las naturas de los
 omes, pues que todos han menester los unos de los otros e
 todos son a su seruiçio. Deue plazer al rey con el bien que
 fincare a su pueblo mas que con lo que llevar[e] dellos;
 cada pastor ha a dar recabdo de su ganado, lo que ha de
 fazer el rey a su pueblo por duedo e por derecho. El rey
 deue ser a su pueblo que le sea mesurado e que se entremeta
 en enderesçar sus cosas e que meta mientes en ellas, e que
 les de buenos fueros e que yaga entre ellos. El pueblo deue
 al rey por deudo e por derecho que le obedesca e que ande
 derechamente e quel donen e quel guarden e quel agradescan
 lo que les fiziere. Quando el rey se entremetiere en
 enderesçar las contiendas e las granadas cosas de su reyno o
 de alguna de sus villas non
 deue desdeñar las pequeñas cosas nin las deue posponer, ca
 mas cosas pequeñas ay que tienen pro en su lugar mas que las
 granadas en el suyo, e con la piedra menor se afirma la
 mayor.

 CAPITULO XI. De las rentas del rey e de sus pechos e de
 como se deue cresçer el auer que da a su pueblo.
 El aber es fortaleza del enderesçamiento del reyno; cresçe
 con la justiçia e floresçe con la segurança e da fruto con
 la

[ 16 ]
 mesura e mengua con la desmesura, e el auer es
 coluna del reyno e conducho del rey. La cosa por que mas
 menguan las rentas e se pierde el pueblo e fincan las
 tierras por labrar e se yerman las villas es soberbia e
 desmesura. Mayor sabor deue aber el rey en el aber que finca
 a su pueblo que non lo que finca dellos. El auer es thesoro
 del rey e enderesçamiento del reyno e aviuamiento del
 señorio; el auer es la mejor arma que el rey puede auer
 contra sus enemigos; el auer deuese tomar con derecho e
 despender en su lugar e en su derecho. Quien quiere que su
 derecho vaya a bien guarde tres cosas del su reyno o de
 alguna villa: non deue desdeñar las pequeñas cosas nin las
 deue posponer, e guardelo de gastar. Non deue el rey
 sobrellevar [de] su pueblo pecho nyn pedido mas de lo que
 [pueden], e non quiera lleuar dellos syn guisa por que hayan
 de menguar nada de su gouierno; e aquello que tomare dellos
 despiendalo en cosas que sean a pro del reyno e a daño de
 los enemigos. Quien enbarga su reyno mas de lo que deue
 puede semejar al omne que toma la tierra del çimiento de su
 casa e enderesça el techo con ella; quien lleua las cosas
 como deue lo poco cunple mucho, e quien las lleua como non
 deue lo mucho se le faz nada. Poco aber despendido con
 recabdo mas cunple que mucho; en gastarlo el buen recabdo
 cresçe lo poco, e el mal recabdo apoca lo mucho. Mas faze su
 pro el que puna de guardar lo que ha que el que puna de
 ganar lo que non ha. Mas vale guardar el arbol que non
 buscar las rayzes; quien guarda las rayzes del arbol (e)
 acresçentale muchos bolliçios; mas vale que guarde omne lo
 que tiene que non que vaya a demandar lo que tienen otros.
 Quien non ha seso non ha aber, e quien non ha auer non vale
 nada su seso nin su saber. El auer da señorio al que non ha
 derecho de lo auer, e da esfuerço e poder a quien non ha esfuerço
 nin poder; el auer es guarda del presçio e ayuda de
 la buena vida e guarda e onrra de los fijos e de las
 mugeres. Gana omne buena lauda con buenos fechos; gana omne
 buen prez, e buenos fechos gana[n]se con el auer. Quien
 gasta su aber como deue guarda las mejores cosas del mundo,
 que son ley e presçio.


[ 17 ]
 
 CAPITULO XII. Que fabla de los caualleros.
 Los caualleros son armas del rey e guarda de su cuerpo e
 ayuda del comun e defensores de la onrra e arredradores de la vengança.
 Ellos son armas agudas con que va el rey contra sus
 enemigos; ellos son saetas con que tiran a ellos (tyran) e
 las lanças que les meten por los cuerpos. Los caualleros son
 las armas del rey e de sus castillos que los que contienden
 sobre guarda de los terminos, e ellos son guardas de las
 puertas e buen thesoro para los acaesçimientos; ellos son
 guarda del rey e defensores de la ley, e guarda de los fijos
 e de las mugeres. Los mejores caualleros son los mas
 esforçados e mas obedientes. Maguer son los caualleros
 muchos e bien guisados e bien armados non pueden a sus
 enemigos fazer tanto mal como les querian fazer sy non
 fuesen omnes de çierto esfuerço e verdadera lealtad e
 sabrosa obedençia. Los caualleros defienden las villas e
 seguran los caminos e guardan las fronteras. Los coraçones
 de los caualleros se enderesçan con que les den bien lo que
 les han de dar, e que les paguen bien lo que les ouieren a
 [pagar], e que les fagan algo 
 quando lazraren, e que les den buen gualardon quando lo
 meresçieren. E deuen los caualleros amar la muerte mas que
 la verguença; e sy batalla 
 ouieren de auer, pongan cada uno dellos en su coraçon que
 mas vale que sea muerto que vençido; e ningunos non pueden
 morir fasta que lleguen sus dias, e con esto ganaran
 esfuerço e faran buen fecho. Los caualleros deuen ser muy
 rezios a la ora de la batalla 
 e muy sofridos a la ora de la muy grande cuyta. Si
 vençieren, sigan muy fuertemente; sy fueren vençidos, non
 fuyan de rezio, mas huyan tornando, e firiendo ayunten las
 puntas de las lanças; e vengales emientes a la cuyta que aun
 sy fueren presos los buenos caualleros son onrra de la
 tierra e defendedores de los terminos e guarda de los fijos
 e de las mugeres e espina contra los enemigos. La grand
 caualleria vence con miedo que les han, e los pocos vençen
 con sufrençia. La conpaña de los amigos son quatro; la mejor
 conpaña de la hueste son quatro mill; e hueste en que ay
 doze mill omes non puede ser vençida sy fueren todos de
 coraçon.


[ 18 ]
 
 CAPITULO XIII. De los cabdillos e de quales deuen ser
 señores de cabdillos.
 Deuen ser cabdillos e señores de caualleros omne noble e
 omildoso e de buen derecho e conosçido en lealtad e
 esforçado e sabidor de lides e omne granado de coraçon e que
 paguen bien sus soldadas a sus caualleros. El señor de los
 caualleros deue ser largo e que vea el por sy lo que da a
 sus caualleros e que los lyeue a bien e que los guie a
 derecho e que les muestre buenas maneras e buen
 enseñamiento, e que les vieden que non fagan fuerça nin
 tuerto a ninguno, e que les aguisen 
 todavia que se entremetan en lides e en torrneos e en cosas
 de lidiar e de tener armas syn muerte e syn peligro. El
 señor non deue dar a los caualleros mucho aber con que le
 puedan escusar nin tan poco que non les cunpla, por que non
 ayan querella del; e deles cosas guisadas; e tenga los que
 touiere apuestamente e cunplalos de amor largamente. La
 conpaña poca e flaca con buen cabdillo esforçado e sabidor
 fuertes son, e la grand conpaña fuerte quando ouiere
 cabdillo medroso e flaco e non meta mientes en lo que deue,
 flacos seran por fuerça. Mayor esfuerço han mill gulpejas sy
 ouieren por cabdillo un leon que mill leones sy ouieren por
 cabdillo una gulpeja. El cabdillo de la hueste sy non fuer
 esforçado e mañoso es ocasion de su conpaña e ganançia de
 sus enemigos. El cabdillo sabidor e manso es como el buen
 mercadero, sy viere cosa en que gane synon guarda su cabdal.
 E el buen cauallero non se deue aventurar nin se quexar e
 [deue] dar vagar a las cosas; e lieuenlas a la luenga fasta
 que falle ora e sazon en que cunpla su voluntad.

 CAPITULO XIV. De los castigos e de los enseñamientos.
 Los que han de auer batalla 
 deuen ser firmes e obedientes a Dios e a su señor, e non
 deuen auer guerra ninguna
 unos con otros, ca sy la entienden sus enemigos perderan el
 miedo dellos e atreuerse han contra ellos, ca deuen ser
 sofridores, ca sofridores vençen. Non seades desavenidos

[ 19 ]
 contra vuestros señores, nin unos contra otros,
 ca los que son de un coraçon aquellos vençen. Las grandes
 vozes a la ora de la batalla 
 demuestran cansançio e miedo; el mejor engaño que puede auer
 el señor para vençer las batallas 
 es que tenga el viso agudo toda via e que ande ledo e
 esforçado, e que faga creer a su conpaña toda quel vencera
 de todo en todo, e que punen en saber nuevas quantas pudier;
 e los que vinieren con nuevas çiertas fagales algo, e faga escarmiento en
 los que le vinieren con mentira. E sy algunos vinieren [fuyendo] de
 su conpaña, fynquen en las posadas e non los dexe yr a
 lidiar; e sy algunos de sus
 enemigos le demandare segurança, que venga a el seguros e
 vengan e punen de ser aperçebidos de sus enemigos de quantas
 guisas se pudier aperçebir que el vengan a ferir sobre
 vienta. Sy fueren lexos deuese aperçebir e temer que non
 envien algara; sy caualgare
 deuese temer de celada; sy se quisier tornar deuese temer
 que non le sigan; e deuese guardar mas de noche que de dia,
 ca la noche es esfuerço del manso e flaqueza del esforçado.
 Muchas conpañas fueron desbaratadas de noche por falta de
 recabdo, ca la noche es esfuerço del flaco e flaqueza del
 fuerte sy non se guarda. Temedvos de noche e veladvos cada
 uno a vezes e non callando, e non durmades quanto
 quisierdes. La pereza aduze 
 la flaqueza, e la sufrençia aduze esfuerço. Las grandes
 vozes a la ora de la batalla 
 demuestra[n] cansançio e miedo e flaqueza. Grande torpedad
 faze el que es mucho atreuido; el que ha grand esfuerço non
 deue fiar en el por que se meta en aventuras, ca non faze
 buen esfuerço quien se mete a suerte de muerte. Non querades batalla nin lid mientra la
 pudierdes escusar, ca en la lid despiendense los cuerpos e
 en lo al despiendense los aberes. Quando se ayuntan las
 espadas non es ora de escoger [qual conçejo es] mejor. Quien
 se atreue a su enemigo porque cuyda que es flaco mas veçes
 es vençido. Quanto mas conpaña ouier el señor e quanto mayor
 esfuerço ouier tanto mas meta mientes en guardarse que non
 se atreua syn recabdo. Deue buscar el señor buen consejo e
 engaño para engañar a sus enemigos quanto mas pudier, ca las
 mas vezes

[ 20 ]
 recabda omne con buen seso e con buena
 maña mas que con lid e con esfuerço. Quando se volviere batalla non ha al sy non al
 que Dios la diere. Deues saber dos lides: con consejo e con
 recabdo, e si vençieres seras omne de buena ventura, e sy al
 fuer non diran que finco por ty. E quantos van lidiar
 deuense mejorar de sus fechos e arrepentirse 
 de sus pecados, e con esto le ayudara
 Dios. Las lides fazense por arte, e a las vezes recabda omne
 la lid con engaño mas que con esfuerço; con un dicho e con
 una voz se venze a las vegadas grand hueste. Quando
 entrardes a la batalla ferid
 de rezio e metedvos a lidiar atrevidamente, e con esto [se]
 vençen las batallas; e acomedid a esa ora
 las querellas que abedes de vuestros enemigos e como les
 queredes mal e vos quieren mal e que vos farian sy pudiesen,
 e esto vos fara entremetidos a la lid ardidamente; e sed
 obedientes, ca la obedençia es castillo de los que lidian; e
 sed sofridos, ca con la sofrençia viene el defendimiento.
 Ante que lidies con tus enemigos ante puña por escusar la
 lid quanto pudieres, e non te atreuas, maguer seas fuerte e
 tu enemigo flaco; non vengas a lidiar synon quando non
 pudieres mas. Non desmayes a la ora de la batalla, e non seas soberbio
 quando obuieres poder, e non fagas desmesura nin demas
 quando pudieres fazer; e non partas tus ganancias pobremente
 nin con escasedad, e non consientas que anden los fechos del
 mundo. Atales deuen ser los de la hueste con su señor como
 los buenos fijos con el padre, e el padre con ellos otro
 tal.

 CAPITULO XV. De las lides e de las armas.
 El comienço de las lides es querella, e el miedo es querella,
 ençima es cuyta. La lid es mala cosa e muy fuerte e syn
 mesura; mueren los unos por culpa que fazen, e mueren los
 otros que non ouieron y culpa. La batalla 
 quando se vuelve es amarga; el que fuer
 sofrido en ella ganara preçio, e quien desmayare es muerto
 quando se ayuntaren las espadas e el escoger de miedo. La
 espada es la sonbra de la

[ 21 ]
 muerte, las saetas son
 mandaderos de la muerte e non çiertas, que non pueden fazer
 todavia mandado del que las envia. Las lanças es [sic] de
 los omes como su hermano todavia, non las deuen quitar de
 sy; fallesçer le han sy non las guarda. La saeta es el
 mandadero de la muerte, pero non çierta, ca a las vezes
 yerra e a las vezes açierta; el escudo es cubierta con que
 se defiende el que [le] tiene; la loriga es encabo del peon
 que la tiene e es carga del cauallero, pero como es como
 castillo en que se omne puede defender algunas vezes.

 CAPITULO XVI. De los esfuerços e de los desmayamientos.
 El caballero cobarde es uno de los de la muerte; mas val
 reçebir los golpes delante e morir como bueno que reçebirlos
 detras e morir como malo. A las vezes se segura omne de un
 lugar e vienele mal ende, e a las vezes se teme de otro
 lugar e vienele ende bien. La batalla 
 es como ascona de las asconas de la muerte que
 esta a las espaldas del que lidia; el que fuye metela en sy
 e el que sufre e lidia fuye della e arriedrala de sy. Los
 muchos venzen [con espanto e] los pocos venzen con sofrir.
 El que aventura su cuerpo en batalla 
 e se mete a suerte de morir, aquel gana vida.
 El desmayamiento ayuda a sus enemigos sobre sy; el esforçado
 defiendese e honrrase e defiende a otros muchos consigo; el
 desmayado desanpara padre, fijos e hermanos e amigos. Las
 peores dos cosas que omne puede auer son que omne sea
 cobarde e escaso. El omne que suele andar anublado, aquel es
 mas esforçado; el omne desmayado temese de cosas que
 solmente non son de soñar. La primera ganançia que gana el
 que es esforçado es que ande segurado e non ande espantado
 de aquellos sus enemigos. El desmayamiento es flaqueza de
 coraçon; el desmayamiento en las batallas 
 es achaque de muerte. Deues meter mientes e
 demandar de quales mueren [mas] en las batallas, sy de los que fuyen,
 sy de los que tornan sobre sy, e fallaras que de los que
 fuyen mueren çiento por uno. Muy grande ayuda es la
 sufrençia; a las vezes mata muchos omes con armas agenas, e
 guaresçen muchos omes

[ 22 ]
 con armas agenas. El que
 non se acabaron sus dias, aquel es guisado de lidiar en las batallas como sy fuese en
 castillo. Con el esfuerço gana omne honrra e es mucho tenido
 e mas resçelado, e es defendido de fuerça e de tuerto e de
 abaxamiento. Quien es sofrido en las batallas gana presçio, el que
 se desmaya pierdesele la franqueza; e el esfuerço fallaredes
 sienpre en los omes de buena creençia; el que fia en Dios
 defiendel Dios e vençe las batallas.

 CAPITULO XVII. De los tienpos como se canbian e de las
 vezes de los señores, como muestra que non vale seso nin
 engeño si non alli do quiere
 Dios.
 Los tienpos malos e buenos todos han plazos e dias contados
 en que han de durar; pues si viniere tienpo malo sufralo
 fasta que se acaben sus dias e pase su plazo. Los mejores
 tienpos del mundo son los dias que viuen los omes en sonbra
 de su señor que ama ygualdad e justiçia e mesura. La mayor
 partida de mayoria es con el rey. Cada palabra ha respuesta,
 e cada tienpo a omes. El mundo es libro, e los omes son como
 letras, las planas como tienpos; quando se acaba una plana
 comiença otra. Los tienpos se canbian en muchas maneras
 segun que es la ventura del rey e segun la ventura (que) de
 los que son en su merçed. Quando se acaba el tienpo de los
 que han la vez non les tiene pro la grand conpaña nin las
 muchas armas. Los que comiençan de auer ventura, maguer sean
 pocos e flacos, vençen e fazen a su guisa, e los que han
 acabado su vez non les tiene pro sus armas nin sus asonadas;
 los que son sin ventura e los que han acabado su vez,
 quantos sesos e quantos engeños les suele tener pro todos le
 nuzen. A las vezes se pierde omne por su engeñamiento.
 
 El peor señorio que pueden auer los omes es el señorio en que
 non ha segurança; la peor manera quel rey puede auer es que
 non osan venir antel los que tienen verdad. Tanbien se
 canbian los omes en los canbiamientos de lealtad; quando se
 canbian las vezes pierdense los omes. El mejor

[ 23 ]
 tienpo
 que pueden auer los del reyno es que sea su pastor bueno e
 el ganado non malo, e que cunpla el pastor su derecho e su
 debdo a cada res de su ganado en guardarlo bien e defenderlo
 de fuerça e de dapño, e que lidie por ello ally do menester
 le fuer, e que puñe de andar segurado quanto mas pudier. E
 el ganado deue ser leal e verdadero a su pastor, e que sigan
 su voluntad e quel amen de coraçon e que metan los cuerpos e
 los aueres por el, e que sufran de buena mente toda cosa que
 les mandare e que lo fagan quier les aniegen en sabor, quier
 en dessabor.

 CAPITULO XVIII. Que fabla de las guerras.
 De la guerra nasçe
 el destoruo e cresçe el desamor e las querellas; non las
 [muevas] quando se quedaran. E quando vinieren las gerras pierden los omes el
 seso, e quando se van guaresçen e cobran su seso; e por la guerra nasçe mucho mal e mucha
 enemistad e muchas querellas. Non las ençiendas quando se
 amataren e non te quieras encontrar con ella sy la pudieres
 [desuiar] de ty quando vinieren. Las guerras sacan a omne de seso e
 de su sentido; e quando quiere dar Dios guerra en la tierra mengua el
 seso en los omes, e quando quiere que aya paz tornales su
 seso e entienden el mal seso que fazen. La guerra comiença de mala
 voluntad que tienen los omes los unos contra los otros o
 porque se presçian mas que (con) ellos, o porque cuydan
 ganar algo dellos. La guerra es ocasion e tenpestad
 que enuia Dios a los omes e a su tierra; e non la deue
 ninguno ençender, e sy la ençendiere tan desaventurado es el
 que cae en ella. Fuid de la guerra,
 e ganad seso de las bestias del monte que non vienen
 guerrear con omne synon con cuyta o quando mas non pueden.
 Quien quiere viuir en paz ha de ser sofrido, ca mas vale a
 omne que digan que es sofrido ademas que non que digan por
 el que es muerto o que ha ganado ynfierno. El que comiença
 de ençender el fuego de la guerra, aquel sera guerra para
 el; quando dura la guerra 
 cahe el reyno en mengua e fincan las villas en poder de omes

[ 24 ]
 nesçios. E non conviene al rey que viua con omes
 malfechores; la guerra enduresçe los coraçones e mengua los
 fijos, e non da vagar a los señores de pensar de lo que
 deuen como deuen. Guardadvos non querades auer guerra; punad de demandar
 ayuda de conpaña quanto vos mas pudieredes. Dixo el sabio:
 el mucho pueblo es honrra del rey e la pequeña conpaña es
 quebranto del merino. Los que son muchos e avenidos aquellos
 han honrra, e los que son pocos e desauenidos son
 abaxamiento. Non vos atreuades a la guerra, ca el que se
 atreue a ella aquel es mas de poca vida que los otros. Mas
 val sofrir el omne qualquier cosa que faga el rey que sofryr
 guerra. Quando se ayuntan los flacos e se avienen ganan
 esfuerço en que se defiendan, e quando se desauienen los
 fuertes enflaquesçen de guisa que se han de vençer. Deue ser
 el omne en el comienço de la guerra como el potro que non es
 ensyllado e non tiene silla con que le pueda cabalgar otro
 sy non tiene leche que le puedan ordeñar, e danle pasada
 fasta otro tienpo e fincase en paz; e quando se vueluen las
 villas e nasçieren las peleas metete en tu casa e estorçeras
 tu alma con tu ley. El abaxamiento e la poca conpaña quando
 cresçe bando a tuerto es el bueno en cuyta, e non le es bien
 que se meta con ellos, pues non van en seruiçio de Dios nin
 andan con derecho; otrosy non le es bien de desanparar sus
 veçinos, ca finca cuytado; non ha mejor solaz que grand
 conpaña e buena, non ha peor solaz que poca conpaña
 desaventurada, non ha mayor folgura que paz, non ha peor
 cosa que guerra, non ha mayor lazerio que miedo, nin ha
 mayor folgura quel que puede veuir seguro.

 CAPITULO XIX. De la peñola e del cartear de los señores, e
 de otras cosas que van adelante.
 La escriptura es figura antigua que ha grandes sesos. La
 buena letra e en buen cartear ayuda al omne a mostrar su voz
 e fazele alcançar lo que quiere. Los sesos de los omes
 fallar los hedes en sus cartas e en cabo de las peñolas. La
 lengua e la pendola son dos vozeros; la lengua cunple mas

[ 25 ]
 de vierbo e la peñola mas de coraçon, ca dura
 mas e es mas asentada. La carta del omne es una partida de
 su seso; las peñolas son llaves de sus saberes. La peñola
 del escriuano del rey es sieruo de la espada, sy fizier lo
 que le dize la carta del rey, sy non leuar lo han a su
 espada; en la peñola es el duramiento de la çiençia. Con dos
 cosas se guia la fazienda del rey, con la peñola e con la
 espada. La escriptura es retenimiento del saber; el que non
 sabe escriuir es como el que ha gota que non se puede andar
 bien. La peñola es lengua de la mano e mandadero del coraçon
 e muestra del seso e espaçio del pensamiento e guarda de los
 sesos; e el buen cartear es cosa sorda que obo bien e mal, e
 muda que razona por los que quieren que tenga su voz; faz al
 presente entender e razonar por el que non es presente. La
 escriptura es mariscal de la çiençia que es dicha
 abscuramente, e con ella se ayuntan quantos sesos son
 esparçidos en muchos logares. Las peñolas son caualgaduras
 de los entendimientos; la peñola es mandadero del coraçon e
 escodriña los coraçones e descubre las poridades; la peñola
 es maestro de la palabra e vazia al lloro que funde el
 pensamiento e muestra los roellos fechos e faze paresçer las
 cosas que forma el coraçon. El pensamiento es como mar llena
 de lodo; el que se somagrenia para sacarlo es. La peñola es
 conpaña del espada; la espada es sierua de la peñola; la
 peñola es lengua que te aviuara quando lo obieres menester,
 e dira por ty las cosas que quisieres que sea poridad. Las
 cartas son lengua [con] ojos veyentes; la carta del omne es
 muestra de su seso. La lengua non puede dezir razon sy non
 aquel que estudiere a çerca, e lexos por el que esta çerca;
 e lexos puede mostrar razon durablemente en cada logar e en
 todo tienpo, lo que non puede fazer la lengua. La peñola es
 estormente e trujaman del seso; los sesos son mandaderos e
 vienen por espiritu de Dios a los omes sesudos, e las
 peñolas son trujamanes dellos. Los sesos de los omes yazen
 en los picos de sus lenguas e en los cabos de sus peñolas.
 Las cartas descubren a los ojos las poridades de los
 coraçones. Mas con recabdo fabla la peñola quando escriben
 con ella que non fabla la lengua maguer sea bien

[ 26 ]
 guardada.
 Todas las cosas del mundo se guian por dos cosas, por la
 peñola e por la espada; la espada es con la peñola. Las
 peñolas son llaues de las çiençias; a las vezes sera la
 letra que a tan mala vez paresçera al viso e fenchira los
 coraçones de los pensamientos del seso.

 CAPITULO XX. De los enseñamientos e de los omes que son
 bien enseñados.
 El enseñamiento al seso es como el guarnimiento al espada; el
 enseñamiento es manera del seso. Mas vale enseñamiento que
 linaje, ca el omne bien enseñado conosçer lo han quantos lo
 vieren por su enseñamiento, e non lo conosçeran por su
 linaje sy non gelo muestran o non gelo fazen saber; el
 enseñamiento es seneficança de la cortesia e del
 cresçimiento del seso, e es buen conpañero a los que son
 fuera de su tierra e buen conortador a la soledad. Non puede
 omne enseñar a su fijo mejor cosa, que buen enseñamiento es
 forma del seso. Demandad por los linajes, maguer se maluen
 en alguna razon, ca a las
 vezes se tornan en su derecho; aprended gramatica, ca la
 gramatica es a los saberes como la sal a los conduchos.
 Quien castiga [a] su fijo quando es pequeño fuelga con el
 quando cresçe. E dixo el sabio: castiga [a] tu fijo e
 folgaras con el e dara grand viçio a tu voluntad. El omne
 que ha tres cosas en sy, maguer que sea en tierra agena, non
 sera en peligro nin abra soledad: que sea bien enseñado, e
 que non faga mal a ninguno e que non faga ninguna cosa que
 le este mal. Quien perdio linaje puede pujar por su
 enseñamiento; el que es abondado de[l] señor mas que de[l]
 seso es como el pastor que ha poco seso e ha de guardar
 mucho ganado. El que despiende su entendimiento es a saber
 que non le tiene pro; el que non es de saber tanto es peor e
 mas dañoso. El buen consejo e buen seso es mejor obra que
 sea a seruiçio a Dios en bien, e sy non quanto mas bueno
 tanto es peor. El seso es en el omne como el rey en su
 reyno, e las maneras son como el. Sy el rey fuer esforçado e
 bueno dara vida a sy e a su reyno,

[ 27 ]
 e sy fuer
 flaco e syn recabdo fara mal a sy e a su pueblo. Otrosy
 quando el omne es abondado de seso, maguer non sea conplido
 de buenas maneras, el su buen seso las enderesça e las
 conplira; e sy fuer omne de poco seso, maguer sea omne de
 buenas maneras, con la mengua del seso se pierde todo.
 Quando es omne abondado de saber e menguado de seso menos
 val por lo que sabe, e mas le valdria que lo non sopiese. El
 saber e el entendimiento apura el seso de los sesudos e
 desenbargale [e abargan] el loco e fazele como al loco. Asy
 como añade la luz del dia en la vista de los omes e añade
 çeguedad en el morçielago, e como el cogonbrillo amargo o la
 col engritada que quanto mas la regaren con agua dulçe tanto
 mas cresçe en amargura, otrosy es el omne loco o malo,
 quando mas sabidor tanto es peor e puedele mas nozir. Quando
 fuer el seso del omne mas que el su saber, aprovecharse a
 del su seso e de su saber; e sy fuer su seso [menos] que su
 saber es como arbol syn fruto. Enseñamiento e saber son
 apostura de los omes; el enseñamiento es guarnimiento en la
 villa e honrra en el camino e gasajado en la soledad e
 apostura en consejo e buena ayuda para recabdar las cosas
 que obieres menester. Punad de ganar enseñamiento sy fuerdes
 reyes o señores e señorear vos hedes e valdredes mas por
 ende; e sy fuerdes medianos seredes cabeçones de vuestros
 eguales; e sy obierdes mengua de que vos gobernedes ganar lo
 hedes por ende mejor. El enseñamiento es de las mas nobles
 cosas del mundo; alcançan 
 los omes de los linajes viles en alto 
 logar. Catad e veredes, ca el que es enseñado
 presçiar lo ha mas todo su linaje por ello; el que non fuer
 enseñado, maguer sea de buen linaje, sus parientes lo
 despreçiaran. El estar de vagar es sabor que ha omne a otro,
 e nasçe del fruto amargo para adelante; sy se mete omne a
 lasrar por alcançar lo que
 desea abera amargura de presente e dulçe adelante, ca durar
 le ha el amargor, e ganara sabor que le sabra mejor que la
 miel. Quien quisier comer mucho la miel convertir se le ha
 de guisa quel sabra como la fiel. El enseñamiento añade en
 el seso, e el decorar retiene el saber, e el usar aguza la
 natura memoria; el [disputar] aguza

[ 28 ]
 la agudez, e el oluidar es
 ocasion del saber. Non es el saber en los que han mucha
 verba, mas es el saber en los que han el saber e el
 entendimiento.

 CAPITULO XXI. Del saber e de la su nobleza que han de auer
 los omes en este mundo.
 Sey sabio e aprendiente e non quieras ser tortiçero, ca sy lo
 fueres perderte has. Mas val saber que auer, ca el saber
 guardarte ha e el aber has lo tu de guardar; e el saber es
 señor e judgador, e los reyes judgan la tierra e el saber
 judga los reyes. [Los reyes] son herederos [de los]
 profetas; e el saber es mucho asy que ninguno non lo puede
 [todo] saber; pues deues de cada cosa tomar la mejor. El
 presçio de cada un omne es segund lo que sabe; la sabençia a
 la a buscar el que la ama, asy como quien perdio la cosa que
 mas amaua e a la de buscar. Quando la busca anda en rastro
 della quanto puede e pregunta por ella a quantos falla e
 buscala por quantas guisas puede e en quantos logares puede.
 Deuen los omes rendir graçias a Dios e al sabio syl mostrare
 su saber a quien deue. Todas las cosas del mundo han mayor
 presçio quanto menos fallan dellas, e han mejor presçio
 quanto mas fallan delante dellas, fueras del seso e del
 saber, que vale mas por ende omne. El saber es tal como la
 candela, que quantos pasan çerca della ençienden sy quieren
 e alunbranse con ella e ella
 non vale menos por ello; el [mejor] saber del mundo es el
 saber que tiene pro a quien lo sabe; e escuresçese la lunbre
 de la fee quando se amuestra el sabio por omne de mala
 creençia; non ha en el mundo peor enemigo que torpedad; tan
 poco puede escusar omne la vida como la muerte. Con saber se
 conosçe la graçia e la merçed que faze Dios al omne, e
 conosçiendola gradesçer lo ha, gradesçiendola meresçelo. La
 muerte de los torpes es como el saber, e la muerte del sabio
 es como los torpes. La mejor manera que puede auer el sabio
 es que faga lo que manda el saber; poca cosa que faga omne
 con saber vale mas que mucha con torpedad. Lo que omne sabe
 sy non lo muestra

[ 29 ]
 a otros e non obra con ellos
 como deue es muy grand pecador por ello. Ay omes que
 demandan el saber non a seruiçio de Dios e en cabo tornalos
 el saber en serviçio de Dios, e en [visitar] el omne los
 sabios faze seruiçio a Dios. El saber es lunbre e la
 torpedad es abscuridad. Todos los omes del mundo mueren
 fueras el [sabio]; quien sabe algo [e] non lo mete en obra o
 non lo quiere mostrar a otro finca con lazeria e con pecado.
 El maestro que muestra el saber es como el orebze que faze la corona; el
 que aprende es como quien la pone en su cabeça, ca toda la
 apostura es suya, e el orebze leua poco e el afan e la
 lazeria es suya. Aprended saber, ca en aprender faredes
 seruiçio a Dios; quien sigue el saber es como quien va a
 Roma, e quien lo amuestra faz alimosna; e quanto mas sabe
 omne tanto ha mayor acuçia de aprender mas. Dos glotones son
 los que non se fartan nunca: el que ama el saber e el que
 ama el auer. Con la sapiençia gana omne parayso e con el
 auer abra solaz, e sy es pelegrino con el ganara conpañero e
 con el fablara sy [se] quisier apartar, e con el sera
 apuesto entre sus eguales; e el saber le sera armas con que
 se defienda de sus enemigos. Con quatro cosas se ensennorea
 omne, maguer que non haya derecho de ser señor; es asaber,
 enseñamiento e fieldad; con el saber alça Dios los omes [e]
 fazelos señores e guardadores del pueblo. El saber e el auer alça los viles e cunple los
 menguados. El pueblo es en poder de los sabios como son los
 huerfanos en poder de los alguaziles 
 aquellos que los han de gouernar. El saber
 se tiene por maltrecho con los sabios que lo saben e non lo
 amuestran e non obran por el segund el. Los que cobdiçian el
 auer muertos son maguer sean viuos, e los sabios maguer
 mueran viuos son; maguer que sus personas non sean presentes
 fallados son en libros, en los coraçones de los omes. Los
 sabios son como los pelegrinos en el mundo, porque son ellos
 pocos e los otros muchos. Saber syn obra es como la [naue
 quando peresçe]; qualquier de los que se pierden, muchos se
 pierden con el; el saber es de Dios e es dono de Dios. Non
 es el saber con mucha verba, mas con que lo sepa omne e obre
 por ello.


[ 30 ]
 
 CAPITULO XXII. De la retorica.
 La suma de la retorica es conosçer de la razon, e sobre eso
 los puntos por o ha de vençer; retorica es que haya omne su
 razon presta que non tarde nin yerre. Por retorica puede
 omne mostrar verdad maguer que sea encubierta, e porrna la
 mentira sy quisier en forma de verdad; retorica alça la menor, abaja la mayor;
 retorica es que sea el coraçon del omne mas presto de
 recodyr que las orejas de oyr; retorica es que muestre omne
 su razon con buen latyn apuestamente e breue. Sy obiere a
 dar semejança, que la muestre çierto e apuesto; retorica es
 que se diga omne su razon çierto e apuesta conplidamente con
 pocas palabras e açerca la razon; la retorica es
 [significaçion] que amuestra las razones cubiertas; retorica
 es que sy se ouier de abreuiar que [se] abreuie de guisa que
 non mengue, e sy [se] obier de alongar 
 que aluengue de
 guisa que non enoje.

 CAPITULO XXIII. De los versos e versificar e que es esfuerço en palabra.
 El esfuerço en palabra puede omne con el quedar la saña e
 amatar el fuego de la yrra, e puede llegar antel rey e ante
 señores e ante omes buenos, e puede ganar algo con el sy pedir quisier,
 e es buen presente para adelante señores e para un omne
 bueno. El versificar es apostura de la lengua e
 entendimiento de palabra; es [partido sin] yerro e ayuntado
 por seso; e esto han los [araues por natura] e los latynos
 por maestria. Amad el versificador que suelta la rienda
 apriesa e esfuerça el coraçon medroso e muestra nobleza de
 maneras. Mas vale quien entiende bien el versificar que el
 que versifica. El buen versificador es el que dize bien e
 ayna e sabe contar las maneras de quien quisier e sabe
 [denostar] vilmente e loar altamente,
 e sabe fablar de guisa que ayan sabor de
 oyr lo que dize. Los versos son maneras de los arauios e
 posada de su çiençia e padre en que cuentan sus faziendas e
 conseja de sus poridades; el versificar aviua al

[ 31 ]
 franco
 [e trahe al escaso]. Los versificadores cuentan mal a quien
 quieren e fazenlo heredar verguenza e mal presçio durable,
 asy quel que non vieron nin saben quien es diran mal del;
 otrosy cuenta[n] bien del maguer que nunca lo vieron nin lo
 conosçieron nin saben quien es. Quien da algo a los versificadores
 honrra a sy e a sus parientes. El mejor logar do oyr contar
 (es) buen miraglo [es do ay] agua coriente o prado verde. El
 versificador es cabestro de las cosas que omne quiere ganar;
 el que non quiere testimonios de los buenos (o) versos que
 fueron dichos en sus buenos fechos o en su bondad o en lo
 que contare en bondad de sus parientes abran muchos que
 refertar e muchos que non le querran retraer; aquella es
 nobleza durable la que es contada por viesos rimados e
 pesados; la nobleza que es callada oluidas[e] al tienpo
 luengo e canbiase e pierdese luego. Faredes bien en fazer
 usar vuestros fijos versificar. E dixieron a un sabio: ¿por
 que sabes fazer viesos e non los fazes?; e el dixo: tanto lo
 quiero esaminar e guardar[me] dellos que non los oso fazer.
 E dixieron a otro: ¿por que sabes fazer viesos e non los
 fazes?; e dixo: porque me vino emiente lo que non me plaze.
 El que non ha donayre de versificar vienele emiente lo quel
 non es notorio.

 CAPITULO XXIV. De loar el fablar e denostarle.
 Loar el fablar e denostarle aduze ya quantos dichos de los
 sabios que dixieron de lengua bien e mal, e palabras e
 dichos que salen por la lengua muy sabiamente e
 marauillosamente. El seso del omne yaze sobre la lengua, e
 non faze buen callar el que sabe fablar sabiamente, asy como
 non faze buen fablar el omne que fabla torpemente. Dios
 escucha por oyr lo que dize cada lengua, e todos sus dichos
 de cada lengua vienen ante el. Bien aventurado es el omne
 que es largo de su aber e caro de su palabra; mientra calla
 omne es en paz; sy fabla omne o dira contra sy o contra
 otro. A las vezes son peores las llagas de la lengua que los
 golpes del cuchillo; con la palabra pasa el cuerpo del omne
 e pasa el coraçon, que

[ 32 ]
 non lo calaria tan bien el aguja. Mas vale al omne que
 sea mudo que non fablar mal, ca a las vezes pierde el omne
 grande merçed por un mote malo que diga. Mas [ayna] puede
 omne dezir lo que non dixo que callar lo que dixo. De todas
 las cosas del mundo esta bien al omne que aya abondo e demas fuerça, demas
 de la palabra que nuze lo demas. El omne conplido es mas
 abondado de seso que de palabra que nuze mas; el omne
 menguado es mas conplido de [berua] que de seso. Todo omne
 sabio es caro de su palabra sy non ally do deue fablar; mas
 te vale que ames oyr que non dezir. Las buenas palabras son
 lazo con que se prenden los coraçones. Quando se aluenga la palabra acaesçen
 los enbargos e los yerros; los omnes se pierden por folgar
 demas e querer ganar aber demas. La mucha [berua] es mengua
 al sabio e muestra la torpedad del torpe. Mas vale quien
 calla e recabda que quien fabla e non recabda. Quando es el
 omne conplido de seso non ha menester palabra; la lengua es
 trujaman del seso. Sy el omne fabla en lo que non es notorio
 es palabra sobejana, e [si] fabla en lo que le es neçesario
 ante que cate ora e sazon es torpedad. La apostura de la
 palabra es que sea con verdad, ca la mentira mete al omne en
 verguença; todavia fable el omne de guisa que se suene su
 voz a otra cosa; non puede omne auer peor enfermedad que ser
 mal corado e mal fablado. Acaesçen por el coraçon grandes
 yerros, e por la lengua grandes estropieços. Las palabras
 malas pueden tanto durar que la[s] hereden fijos e nietos.
 Sanan llagas e non sanan palabras malas. El buen omne es
 enfrenado que non dize todo lo que sabe. Non quieras dezir
 cosas que non sean creydas, maguer que puedas prouallas; la
 lengua es llaue del seso; la lengua es como espada tajante.
 El coraçon manda la lengua fablar como el omne que manda a
 su escriuano escriuir. El mejor mandadero que omne puede
 auer en las cosas que le pueden conplir por carta es su
 carta; el mejor testigo es la lengua. Usad vuestras lenguas
 a verdad e a bien, ca la lengua quiere seguir lo que ha
 usado. Tres enemigos ha omne en que deue meter mientes; el
 uno es la lengua, el otro es abol amigo, el terçero es el
 amigo que sabe encobrir el su desamor.


[ 33 ]
 
 CAPITULO XXV. De loar el callar e denostar[le].
 Pues guarda tu lengua; el que calla es guisado de saluarse de
 yerro, el que fabla es guisado de reprehenderlo; el que
 calla non faz pro sy non al que calla, e sy bien fabla fara
 pro a los que oyeren. Mas ayna puede recobrar el yerro [del
 callar que el yerro] de fablar; fablar ademas esta mal al
 sabio e mete en verguença al non sabio. El omne callado
 metenlo por torpe, el que fabla mucho metenlo por parlero;
 mas val que calle omne e que le cuenten por torpe que non
 que fable [mucho] e lo cuenten por parlero.
 
 El omne vergonçoso ha(s) dos ramos buenos [de] creençia. El
 callar en su lugar es buen seso; pocos omes lo fazen. El que
 es abondado de seso mas que de [berua] es bueno; el que es
 abondado de [berua] mas que de seso mala cosa es e
 verguença. Puna en saber, que quanto sopieres puedeslo meter
 en obra; e sey callado, que quando quisieres puedes fablar,
 e despues que fablares non puedes callar. La lengua del que
 ha seso es conosçida detras su coraçon. Non osa ninguno
 fablar sy non omne sabio o omne nesçio, [el nesçio porque es
 nesçio] e el sabio porque sabe fablar en su lugar e callar
 en su lugar; e non ha cosa que mas deue ser presçiosa que la
 lengua del omne. [Gana] omne toda via por su oreja e non
 puede perder, e a las vezes pierde omne por su lengua mas de
 lo que gana. Sy calla el torpe es contado por sabio; el omne
 que ha seso complido ha poca [berua]; non puede omne
 contradezir lo que el dize a menos de fablar; la palabra
 errada non se emienda sy non con palabra derecha. Los
 asacamientos que se asacan e que aponen a omne non se
 vençe[n] nin se conosçe[n] sy non por entendimiento e por
 ley; las dubdas [departense] con razon, e la mentira non se
 vençe con al sy non con verdad. Quando tu contendor te
 aposiere mentira e tu callares añadesle esfuerço e segurança,
 ca la mentira gana esfuerço e poder con dos cosas, la una es
 quel ayuden, e la otra es quel den vagar. Otrosy enflaquesçe
 la verdad sy non la ayudan o sy non punan en defenderla [de]
 la mentira; quien puede ayudar a la verdad e calla tanto
 vale como sy ayudase a la mentira. Las cosas que omne

[ 34 ]
 puede callar puedelas mostrar quando las
 quisiere dezir, e las cosas que omne quisiere dezir non las
 puede dezir callando. Quien mucho fabla mucho yerra; faz
 thesoro de tu palabra asy como fazes thesoro de tu aber.

 CAPITULO XXVI. Que fabla de la paçiençia.
 La paçiençia es que non peche omne mal por mal nin en dicho
 nin en fecho, e que non muestre saña nin mala voluntad nin
 tenga mal condesijo en su coraçon por cosas que le fagan e
 non muestre mala cara por ello. Non dizen paçiente por el
 omne a quien fazen mal e sufre fasta que le venga la ora en que
 se pueda vengar, mas dizen paçiente por el omne que se
 puede vengar e perdona. La paçiençia es de dos maneras, la
 una es que sufra omne a los mayores del e la otra que sufra
 a los menores del. Las mejores dos cosas son que estan bien
 en uno, es asaber e paçiençia. Nunca se ayuntaron diez omes
 en uno que non aya en ellos un soberbio; e ayuntar se an
 mill omes en uno e non abera en ellos un paçiente. Buena es
 la sufrençia, que a las vezes se defiende omne con ella mas
 que con [muchos] omes. La sufrençia e el vagar son dos cosas
 que vienen de alteza de
 coraçon; non es sofrido el que puna de vençer al soberbio.
 Tres omes [son que] non pueden auer derecho de tres: el
 paçiente del soberbio, e el bueno del malo, o el noble del
 vil. Quando el uno non quisiere los dos non barajan; quando baraja bueno e malo, alto e baxo, luego son anbos malos e
 contados por eguales; el que vençe la baraja aquel es vençido. Da
 pasada a las cosas sy non nunca seras paçiente; nunca barajan dos buenos [en uno]
 nin un bueno e un malo; dos malos barajan.

 CAPITULO XXVII. Que fabla de la sufrençia.
 Puedes allegar a lo que
 quisieres sy sofrieres lo que non quisieres; sy dexas lo que
 deseas abras lo que deseas. La sufrençia es en dos maneras,
 la una es que sufra omne lo

[ 35 ]
 [quel pesa] en las
 cosas que lo deue sofrir por razon e por derecho, la segunda
 es que se sufra omne de lo que quiere de las cosas que le
 pide su voluntad; la sufrençia primera es mejor. Quando
 obieres pesar guisa de sofryrlo en dos maneras de sufrençia,
 la una es que seas sofridor en las cosas que non puedes al
 fazer sy non sofrir, la otra es que seas sofridor en las
 cosas que non te tienen pro en ninguna guisa. El bien en que
 non ha males es en dos cosas, en que sepa omne gradesçer la
 merçed que le fazen, e que sepa sofrir las cosas quel
 contesçieren. Non dizen buen vezino por el que non faze mal
 a su vezino, mas dizen buen vezino por el que sufre el mal
 que le dize su vezino; quien sufre el amargor de la
 sufrençia fazer se le ha dulçe como la miel; el que quiere
 comer mucha miel, fazer se le ha amarga como la fiel.
 Sofridores vençen; la sufrençia es en dos maneras, una es
 que sufra omne lo quel pesa por cosas de que se teme que
 resçibira mayor pesar. La sufrençia es en dos maneras, la
 una es que sea sofrido faziendo bien, la otra es que sea
 sofrido de fazer mal. Quando viniere a omne pesar deue
 aparejarse para el dos maneras de armas con que se defiendan
 del, la una es que sepa bien sofrir las cosas de que se non
 puede defender e la otra es que pueda auer seso para
 defenderse. La buena ayuda del seso es la paçiençia, e la
 suma de todo es la sufrençia; segund la manera del seso del
 omne es la sufrençia. Al que faze Dios bien e merçed luengo
 tienpo sy lo touiere luenga sazon, mas vale lo que da que lo
 que tuelle; la sufrençia es buena partida de la creençia.

 CAPITULO XXVIII. De las maneras de los omes que son de
 buen talante.
 El omne que es de buen talante es de buena ventura; el omne
 que es mal corado es de mala ventura; el que es de buen
 talente fazese amar; el que es de mal talente fazese
 desamar. El omne que es alegre 
 e de buen reçebir gana amigos syn costa; los que non han
 abondo de auer con que pueden ganar amor de los omes
 puedenlo ganar con su buen

[ 36 ]
 talente. El buen
 resçebir es llaue del amor; las buenas maneras e el buen
 talente es fruto de los buenos sesos. El mal talente apegase
 a los que estan acerca, asy como se apegan las malas maneras
 a los que estan con aquellos que las han, ca sy tu obieres
 conpaña con omne de mal talente por fuerça te converna que
 te ensañes contra el, maguer seas muy paçiente. Non ha
 linaje que mas vala que buen talente; non ha riqueza que mas
 vala que franqueza de voluntad. Los que non han riqueza que
 puedan caber con los omes resçibanlos con buen talente; e
 con buen resçebir gana omne buen presçio e grado de Dios e
 de los omes sol que sea de buen talente e non quiera fazer
 ningund mal. Las peores dos maneras que omne puede auer son
 que sea mal corado e que aya la lengua presta para recodir
 al mal; de las maneras malas que omne puede auer es villania
 o vileza; de las buenas maneras que omne puede auer es
 verdad e castidad. E el omne que es de buena creençia deue
 auer tres cosas en sy: paçiençia con que sepa leuar bien los
 omes e castidad con que non peque, e buen talente con que
 gane los omes; e amigos pueden ganar los omes con su buen
 talente mas que non gana el monje por religion. El que es
 mal corado nunca le mengua lazerio; el que es de buen
 talente es omne de buena ventura, e el mal talente daña
 todas las otras bondades asy como daña la fiel la miel;
 quien ha buen talente abra buena vida. Non fies en omne mal
 corado nin en omne de mal talente. Quien se ensaña con sus
 fijos e con los omes de su casa ha mala vida; de todas las
 cosas se puede omne emendar fueras del mal talente. Señal de
 la bondad del omne es que sea de buen talente; al que non es
 de buen talente non te aconpañes con el nin fies en el; el
 camino descubre las maneras de los omes. El que ha coraçon
 enojado non puede ser de durable amor, e tal omne non puede
 ser leal; el omne que es mal corado non puede ser noble.
 Desamada manera es en el noble que sea esquiuo, ante deue
 ser cuerdo e de buen talente e que de pasada a las cosas.
 Mas vale buen talente que buen linaje; quien fuere de dulçe
 amor e de palabra sabrosa sera amado de los omes; con

[ 37 ]
 todas las maneras buenas es que ha omne menester
 que aya omne graçia e buen donayre e ayuda de Dios.

 CAPITULO XXIX. Que fabla de las buenas maneras.
 Dixo el sabio: el que quiere ser de nobles maneras deue
 perdonar a quantos le yerran e fazer algo a quantos le
 demandaren, e que non pare mientes en la torpedad de los
 torpes. Dixo otro sabio: sy quisieres ser de nobles maneras
 da algo al que pediste e non
 te dio e perdona a quien te fizo mal. Las nobles maneras son
 diez: buen seso, buena fee, buena creençia, buena paçiençia,
 buena sufrençia, buena franqueça, buen guarescer, buena
 omildad, buen talente, buen amor. Sy quisieres ser de nobles
 maneras quitate de todo adulterio e de todo pecado e de todo
 yerro. Con tres cosas ganaras claro amor de tus amigos: que
 los salues doquier que los fallares, que los resçibas bien
 doquier que te encontraren, e que los llames con el nonbre
 que ellos mas aman. El amigo non es lla[ma]do buen amigo sy
 non aguarda a su amigo quando
 obiere cuyta, e non seyendo delante, e despues de su muerte.
 Deue auer omne grand esfuerço e grand sufrençia quando
 acaesçiere grand ocasion; deue auer grand cuyta e grand
 pauor quando acaesçiere a su amigo ocasion alguna. Las cosas
 del mundo son una de tres: la una es buena e derecha syn
 dubda, aquella deue omne seguir, la otra es mala syn dubda,
 aquella deue omne sofrir; la terçera es en dubda, de aquella
 se deue omne quitar quanto pudiere. Tres cosas seran
 naturales a los que quieren ser de nobles maneras, que sea
 bien enseñado e que non faga de que se tema [que] abra
 verguença, e non faga mal a ninguno. E quando te fiziere
 Dios merçed e graçia sy lo loares la gente bendeçir te ha.
 Non departas delante quien temas que te desmentira, e non
 pidas a quien temas que non te dara, e non prometas lo que
 temas que non podras conplir, e non comiençes cosa que temas
 que non podras acabar. E[l] fidalgo ama lo que aman los de
 su casa; el bueno come lo que sabe bien a los de su casa,
 leuando los omes segund su voluntad.
 

[ 38 ]
 
 Deuedes amar segun los escriuanos del rey, que han de auer
 enseñamientos de los de la corte e omildad de los ramos.
 Quantas cosas [son] gana omne con omildad e con enseñamiento
 e con lealtad. Puna en ser sienpre con los omes buenos e de
 buena fama, ca ellos [raen] de los coraçones la oryn de los
 pecados. El que ama ser con los buenos sabed que es de alto coraçon. Franquea a tu
 amigo de tu auer e a tus conosçientes de tu palabra; ayuda
 al tu pueblo de tu buen resçebir; faz buenas obras e ganaras
 buen presçio. Sy quisieres ser bien castigado non fagas a
 otro lo que non querias que fiziesen a ty. Quien quiere
 enderesçarse entremetase de veuir con omes de buenas
 maneras; quien se entremete de veuir con omes de buenas
 costunbres ganara bondad; quien se entremetiere de veuir con
 los malos ganara maldad. En el temor de Dios se ayuntan las
 buenas maneras.

 CAPITULO XXX. Que fabla de la nobleza que ha de auer en
 todos los omes buenos.
 En el noble ha de auer siete maneras: franqueza e esfuerço,
 sufrençia e paçiençia e verdad e omildad, castidad. El noble
 es franco a los quel piden e paçiente a los que le yerran;
 el noble deue ser de buen solaz e sofrir enojo de los otros,
 e el que sea syn enojo de los otros; el noble deue franquear
 su aber e guardarse de fazer mal, e (de) defender de tuerto
 a los que demandaren su defension; el noble quanto mas alto es tanto es mas omildoso,
 e quanto mas poderoso es tanto es mas mesurado. Non puede
 ser noble por ninguna guisa omne que aya en el una destas
 tres malas maneras: que sea torpe o mintroso o que se
 presçie mas de lo que vale; la nobleza es que se convida
 omne con su buen fazer. Muchos enbargos ha de sufryr quien
 quisiere ganar nobleza; el noble es largo a los que piden e
 paçiente a los que le yerran e onrrador a los que vienen. El
 noble es mesurado e omildoso de coraçon e largo en
 franqueza; non tiene mal coraçon a ninguno, e ha sabor de
 entremeterse de ayudar a los quel han menester su ayuda; e
 nobleza es que baldone omne
 su

[ 39 ]
 aber e que non lisonje a ninguno, e que
 defienda a los que le demandaren su defendimiento. La
 nobleza es conparar a los buenos fechos e sofryr costas e
 misiones. La señal de la nobleza en el noble es que le
 engañen en su auer e que se sufra, e aunque digan mal del
 que non se ensañe, e que non [des]preçie ningund menor.

 CAPITULO XXXI. De la cortesia.
 Cortesia es suma de bondades, e suma de cortesia es que aya
 omne cortesia e verguença de Dios e de sy mesmo; cortesia es
 themor de Dios; cortesia es que non quiera fazer omne en su
 poridad lo que non faria en conçejo; cortesia es que non
 faga omne todas las cosas que ha sabor, ca el que las faze
 non ha por que lo llamar cortes; cortesia es castidad, e que
 se entremeta omne de buscar bien en quantas maneras se
 pudiere buscar. La mayor linpieza es que guarde su carne de
 verguença e de afruenta; linpieza es que sea omne farto de
 voluntad e pagado de lo que ouiere. El auer es vida de la
 linpieza; la castidad es vida del alma;
 el vagar es vida de la sapiençia; cortesia es
 que sufra omne su despecho e su pesar fasta que vea omne su
 sazon e que non muestre por ello a fazer yerro. E por ende
 dizen: non ha fee syn lazerio.

 CAPITULO XXXII. De la humildad que han de auer los omes.
 Sabed que la humildad es fruto de creençia, e por ende el que
 es de buena creençia es de [alto]
 coraçon; la umildad es fruto del buen seso e del buen
 entendimiento; la vmildad es una de las redes con que gana
 omne nobleza; quien se umillare a Dios, el le alçara, e quien se alçare abaxar lo ha. El noble
 quanto mayor poder ha tanto se omilla mas e non se mueue por
 ende, asy como non se mueue el monte por el grand viento. El
 vil con poco poder que aya presçiase mucho e aliuiase e cresçel soberuia
 asy como se aliuia la paja con el poco viento que la mueue;
 humildad e nobleza son dos

[ 40 ]
 nonbres e anbos son
 una manera. Sy el omne es noble conviene que sea omildoso, e
 sy es omildoso, que aya una parte de nobleza; e[l] que abaxa
 su voluntad en su fama es a mandamiento en su buena vida. El
 que es farto de su voluntad gana folgura e el que es
 omildoso gana amor. La mejor bondad es que faga omne bien e
 non por gualardon, e que se trabaje de ganar auer non por
 cobdiçia, e que sea omildoso non por abaxamiento. Quando
 ponen a omne en grand portillo presçiase por el e muestra
 que aquel portillo vale mas que el, e el que se omilla
 quando gana portillo amuestra que mas vale el que aquel
 portillo que gana. El que es de buen seso non se mueue nin
 se presçia por quel pongan en grand portillo, asy como non
 se mueue el monte por ningund viento. El que es de [ralo]
 seso aliuiase e cresçele luego soberuia quando gana algund portillo, asy como se aliuia la paja con el poco viento que la mueve. Quando se
 presçia el noble es abaxamiento del, e quando se omilla es alçamiento del. La umildad que
 es gradesçida es en el omne que se puede presçiar e non se
 presçia; el que es de buen entendimiento deuese omillar a
 sus menores e presçiarse con sus mayores e mesurar[se] a sus
 eguales; e lo que mas vale, que sea omildoso a todos. La
 paçiençia es hermana de la castidad, e la franqueza es
 hermana del amor. Sabed que el que fuere omildoso de
 voluntad venir le ha el bien a buscar asy como busca el mas baxo lugar de la tierra el
 agua.

 CAPITULO XXXIII. Del orgulloso e de los orgullosos que se
 presçian mucho.
 Sabed que non dizen orgulloso synon por el que se pone en mas alto lugar que le non
 conviene. Por esto dizen que nunca se presçia mucho synon el
 omne vil, ca sy se presçia el noble enflaquesçe su nobleza,
 e sy se omilla gana alteza,
 pues la ocasion del seso es que se presçia omne mas de lo
 que vale, ca el que se non presçia mucho nin es orgullo[so]
 da buen consejo a su cuerpo e a su alma;
 el que se preçia

[ 41 ]
 mucho cae en
 afruenta e metese en [verguença]. Quien se presçia mucho
 fallara muchos que le presçiaran poco; marauilla es como se
 puede presçiar el omne que pasa dos vegadas por do pasa la
 orina. Menos mal es quando peca omne e non se presçia mucho.
 La peor ocasion que omne sesudo puede auer [es] que se
 presçie mucho; la braueza es la mas loca manera que omne
 puede fazer en su engeño; sy sigue omne su voluntad faze
 grand yerro; el que se presçia faze grand mengua de sy. Non
 ha cosa que mas meta a omne en pecado, nin cosa de que mas
 aya resçebido omne mal gualardon que de soberuia; non ha
 cosa que mas meta a omne en verguença e en afruenta que
 presçiarse mucho. El omne que es cobdiçioso o el que se
 presçia mucho es guisado de caer en verguença. La acuçia del
 malo es primogenito de sus pecados; quien se presçia sobre
 sus menores presçianse sobre el los mayores.

 CAPITULO XXXIV. Del que sigue su voluntad e del que es
 obediente a su seso.
 La voluntad es enemiga del seso, ca voluntad del omne es
 enemigo engañoso. La ocasion del seso es que sea omne
 omildoso a la voluntad; muchos se cuentan por sesudos que
 son cativos de su voluntad. La [des]obedençia e la voluntad
 fazen cosas por que se han a repentir; quien quisiere
 conplir quanto desea ganara verguença e afruenta. En seguir
 omne su voluntad es ocasion de su seso e de su consejo; sy
 dexa omne lo que ama gana lo que mas ama; quien sigue su
 voluntad da a sus enemigos lo que desean. La mas provechosa
 lid que omne puede fazer es que lidie con su voluntad; la
 voluntad es celada de que se deue omne guardar toda via.
 Quien se puede sofrir de lo que desea ganara lo que desea;
 el buen deseo e el buen consejo duermen toda via fasta que
 los despierta omne, e la voluntad esta despierta todavia, e
 por esto vençe la voluntad al seso las [mas] vezes. Quien
 cree a su voluntad e sospecha a su seso fara cosas por que
 se abera a repentir. La voluntad del omne es en el su
 enemigo

[ 42 ]
 mas cerca; vengate de tu voluntad. La
 cosa que ama omne ensorda[l] que non oye, e çiega[l] que non
 veye; el amor e el desamor saca a omne de regla e de
 derecho. El omne mesurado ayuda a su seso sobre su voluntad;
 quien da esfuerço a su voluntad da flaqueza a su
 aperçebimiento. El sesudo cata las cosas segund su seso e
 non segund su voluntad; las manos de los buenos sesos tiran
 las riendas de su voluntad. Quien dexa el buen seso e sigue
 su voluntad da poder a la caualleria de su voluntad con que
 vença al seso; quien quisiere vençer la voluntad obedesca
 toda via al seso e al aperçebimiento e desobedesca a la
 voluntad. Deues de temer toda via de tu coraçon quando
 vieres que quiere seguir su voluntad. Con tres cosas se
 salua el omne e con tres peresce; las con que se salua son
 que tema a Dios en su poridad e en consejo, e que judgue
 derecho quando fuere pagado e que se mesure sienpre quier
 sea rico quier sea pobre; e las tres [con que peresçe] son
 que se precie mucho e que faga su voluntad e que obedesca a
 la su escasedad. La voluntad es enemiga del omne e ocasion
 del seso; quien fuere señor de su voluntad [pujara, e] quien
 fuere [sieruo] della baxara; el que desama lo que quiere su
 voluntad, aquel es cauallero de la fee del mundo. Sabed que
 el seso [non] es amigo synon cansando; la voluntad es
 enemigo fuerte e seguidor. Quien enderesçar[e] a sy (como
 enderes) es guisado de enderesçar a otros; quien a sy non
 puede enderesçar, ¿como enderesçara a otros? El que vençe a
 su voluntad es guisado de vençer a voluntades agenas. Quien
 enflaquesçe a su voluntad e non la puede vençer, ¿como
 vençera a voluntades agenas? Asy mesmo, el que non ha poder
 de mandar a sy mesmo non es guisado que le metan otros omes
 en poder que los mande. Non ha cosa por que se pierda el
 buen consejo synon porfiando omne que quiera seguir su
 voluntad. E sabed que sy el seso es vençido de la voluntad
 es escalera para sobir omne a todas las maldades; e sabed
 que todo omne que es obediente a su voluntad es mas sieruo
 del catiuo aferrojado, ca el que fuere señor de su voluntad
 pujara, e el que fuere sieruo della abaxara, e por

[ 43 ]
 ende
 deue el omne obedesçer al seso como a verdadero amigo e
 contrastar la su voluntad como el engañoso e falso enemigo.

 CAPITULO XXXV. Que fabla de[l] bien fazer.
 Sabed que el bien fazer es consejo durable; e el bien fazer
 se cunple con tres cosas: lo primero que lo faga ayna el
 omne e en poridad e que tenga que fizo poco, maguer que faga
 mucho. Con el bien se defiende omne de muchas ocasiones,
 pues al que faze Dios mucha merçed ha(n) de sofrir a los
 omes muchos enbargos, e sy non los quisiere sofrir es
 guisado de perder aquella merçed, ca mucho ama Dios al que
 faze bien a los omes, e desama al que mengua el bien que
 podria fazer, pues quien bien faze es de buena ventura; aguisasele que faga su bien en
 lugar que gelo gradescan, e el que lo non faze es de mala
 ventura. Non ha cosa que mas vala quel bien fazer fueras el
 gualardon que viene sobre el. Quien faze bien non cae, e sy
 cae fallara muchos que le ayuden a leuantar; quien faze bien
 es mejor quel bien, e quien faze mal es peor quel mal.
 Marauilla es del omne que conpra el sieruo con aber e non
 quiere conprar los yerros con su buen fazer. El bien fazer
 es robo que gana omne (al) que es aperçebido e acuçioso;
 quando viene a maneras acaesçe grand ocasion que le pueden
 robar e non roben; [e] quien bien faze non pierde su
 gualardon, maguer [gelo] non puedan gualardonar los omes,
 Dios gualardonalo. Eso es la graçia que Dios da a omne, que
 lo ayan los omes menester; quien se quexa con la merçed que
 le fazen tuellegela. El mejor bien que omne puede ganar es
 aber con que gane omne buen grado luego e merçed adelante;
 el bien es cosa con que se adebda omne [a] los omes; el
 gualardon es cosa con que se quitan los omes de aquel debdo.
 El mejor bien fazer es el bien que non se detarda nin es
 çaherido; a quantos omes quiere Dios fazer merçed enviales
 omes de que se reçelen enbargo; si se quexaren con aquel
 enbargo son aperçebidos de perder aquella merçed,

[ 44 ]
 e
 sy non durar les ha e cresçera toda via. A quien Dios da
 graçia todos los omes quieren su amor. El mejor bien fazer
 es el bien que fazen a omne non por cosa quel meresçieron
 ante nin espera quel meresçera adelante. La nobleza es que
 convide omne con su bien fazer por quantas maneras pueda,
 maguer sean carreras mas angostas e caminos asperos; todo
 bien fazer es merced. Quien niega el bien quel fazen bien es
 que gelo mal vieran; mas apuesto es non fazer bien que
 fazerlo e contarlo; e non esta bien a omne que cuente el
 bien que faze. E dizen los prouerbios: faz bien e non cates
 a quien.

 CAPITULO XXXVI. Del fazer bien a los pobres.
 De tres cosas deue atender mal gualardon el que la una dellas
 faz; la una es que non conosçe la merçed quel fazen, e el
 que mengua e esconde de lo quel dan, e el que desdeña a sus
 parientes. Onrrad a vuestros parientes como a vos mesmos; la
 onrra de los parientes afuerça la rayz e cresce el linaje.
 La mejor merçed que omne puede fazer es la que faze a sus
 parientes. Tres cosas deue omne conplir tan bien a los
 buenos como a los malos: que pague lo que deuiere tan bien
 al bueno como al malo; cortesia es que tema omne a Dios e
 que faga bien a sus parientes; puebla las casas e aluenga la vida e cresçe en el
 auer, maguer non sea metido el omne formiguero non puede
 auer riqueza, el que ha desamor con sus parientes non puede
 auer cresçimiento en su auer. La mejor alimosna que el omne puede
 fazer es que faga bien, bien a sus parientes, e es alteza de sy; el culpado non
 ha alteza. El que ha miedo de
 su trabajo non habera amigos; el que non faz bien a sus
 parientes non ha nobleza. El pariente maguer sea muy çierto,
 quandol aluenga omne de sy
 fazese alongado, e
 quando[l] açerca, maguer sea alongado es çerca.
 
 Tres voces suben en el çielo: la voz de la merçet e la voz
 del condesijo negador e la voz que llama: "Señor, fizieronme
 e non me gradesçen." El condesijo llama: "non me fizieron,

[ 45 ]
 Señor, en mi lealtad." Los parientes (se) llaman:
 "Señor, desamannos e non sabemos por que." Unos parientes se
 querellan a Dios de un su pariente que los desamaua e
 dixoles Dios: "[quien] vos amare amalde, e quien vos desamare
 [des]amalde." Quien quisiere auer buena vida e luenga faga
 bien a sus parientes; puja su auer e crescera [su] linaje.
 Grande malestar es quien faze [bien] a los estraños e dexa a
 sus parientes. Quien desama a sus parientes viene a proueza
 e abaxamiento. Todo desamor que sea por Dios non es desamor,
 e todo amor que non sea por Dios non es amor. E sabed que
 non deue omne desamar a sus parientes quier sean pobres
 quier non.

 CAPITULO XXXVII. De la franqueza e de la escaseza, e de
 otra[s] cosa[s].
 Dios es franco e ama franqueza que aduze amor, e escaseza
 aduze desamor. Quantos han derecho e lealtad a[n] debdo de
 fazer bien e merçed. Tan grande sabor ha el franco de dar
 como el escaso de tomar; quien ha poder de fazer bien e non
 lo faze es su mengua grande, e con derecho lo deue perder e
 deuenlo ganar aquellos que fazen bien, e ocasion que le
 viene. El que (le) despiende su auer en fazer bien es como
 el omne que va ganar auer de sus enemigos e lo condesa por
 sy; el que es abondado de auer de guisa que se non teme de
 ser pobre e es escaso aquel ha mayor culpa que otro.
 Franqueza aduze bondad e buen prez. Quando son los francos
 pobres e los escasos ricos son los omes vergonçosos e buenos
 en cuyta. E dixo el sabio: "en el tienpo que han los francos
 pobreza e los escasos riquezas ¿con que se defenderan los
 omes de las cuytas del mundo?" Quando mengua[n] los fazedores
 del bien pierdense los vergonçosos e son en cuyta. Quien
 despreçia su auer presçia a sy; quien presçia a sy non se
 duele de su auer. El mejor comienço de la franqueza es non
 querer lo ageno de mala parte; al franco sienpre le depara
 Dios ganançia e al escaso perdida. El que non quiere
 despender su auer de guisa que

[ 46 ]
 se lo agradescan
 auer lo ha a dexar a los omes que ge lo non agradesçeran. La
 franqueza es riqueza de coraçon, e la escaseza es proueza.
 Ganad vuestras almas e
 honrrad vuestros cuerpos con vuestros aberes; el que puede
 fazer franqueza e la dexa de fazer por miedo quel menguara
 non ha buena fuzia en Dios, e quien non ha buena fuzia en
 Dios nunca fara franqueza de voluntad. Aquello con que gana
 omne buen prez aquella es buena riqueza; el mejor bien fazer
 es aquel que es puesto en su lugar; cunplenos del escaso que
 esta toda via a mala sospecha e que nunca aya fuzia en Dios;
 non querades al escaso peor enfermedad que escaseza; non
 dexedes de fazer bien por miedo que vos lo non agradescan.
 El escaso ayunta su auer por quel acaesra, por que lo pechen
 o que lo dexe [a] algund heredero que ge lo agradesca poco.
 El que es muy escaso de auer non sea muy franco de palabra;
 la franqueza es guarda de la fama. Quando Dios faze merçed a
 los omes prueualos e quiere [veer] que merçed faran ellos a
 otros; de la merçed que Dios te diere faz merced e ganaras
 toda via bien con bien; Dios ama a quien faz bien. Los omes
 son ganado de Dios e Dios ama a quien faze bien a su ganado;
 conviene a omne toda via en ganar merced de Dios con que
 faga bien a sy e merçed a otros. Muchos escasos popan su auer
 e acaesçenles ocasiones en que lo han a gastar; quando han
 riqueza los que suelen fazer algund,
 tanto vale a los pobres como sy veniese año bueno en la
 tierra; quando acaesçe que han mengua los que fazian
 franqueza e han riqueza los escasos, tanto vale como si
 obiesen año caro en la tierra. La buena franqueza es que la
 comiençe omne a sabiendas a fazer ante que ge la pidan, e
 aquello que obiere a fazer que lo faga apriesa e syn alongamiento. Non ha cosa en
 que omne pueda fazer nin gradesçer la meytad que Dios le
 fizo mejor que fazer merçed a sus sieruos por el; una
 partida del auer del omne bueno es guardado contra el de que
 se gouiernan otros; otrosy es guardado [una partida] de auer
 de otros de que es gouernado el. Lo que popa omne de sy para
 otre lo condesa; la riqueza es guarda de la fama e guarda de
 la nobleza. Mas vale el yerro de la franqueza que el derecho
 de la escaseza.


[ 47 ]
 
 CAPITULO XXXVIII. Del que es mesurado en su despensa e del
 que es gastador.
 Todas las cosas del mundo han medida, quien las pasa faze
 demas, e quien las non cunple mengua. Mas val auer guisado a
 quien lo despiende con mesura que el que ha grand riqueza e
 es gastador; el que despiende con mesura e con recabdo,
 aquel es guisado quel dure su auer, e el que es gastador o
 despiende demas es aguisado de yr su auer en perdiçion. Con
 tres cosas se afirma e aprouece la riqueza de los omes: que
 non sea gastador quando fuere rico, e sea sofridor e
 perdonador quando fuere poderoso, e sea manso e mesurado
 quando fuere señor. Quando se sabe omne mesurar en su
 despensa mas vale que la meytad de lo que gana; la buena
 mesura mas vale que la meytad de la despensa; non ha ningund
 bien en gasto; bien fazer non es gasto. E debedes ser
 pagados con quanto auer tudieredes abondado; auer ademas
 lazerio es e daño de aquel que lo ha; tan malo es grande
 auer ademas como grand proueza ademas. Quien non se quiere
 mesurar cahe en grand trebulaçion; e la mejor de todas las
 cosas es lo mediano, ca los dos cabos non son buenos. Quien
 quiere ser seguro de non auer mengua viva con mesura, maguer
 sea rico, e de por Dios, maguer sea pobre; e quien gana auer
 e lo guarda con mesura gana armas con que se defienda de las
 ocasiones del mundo. El gastador es llaue de la proueza, e
 la proueza viene ayna al que da mal recabdo a lo que gana;
 la mesura aproueçele lo poco, e desmesura gasta lo mucho; e
 lo que da omne por Dios o en bien fazer non sera tan poco
 que non sea mucho. Quien da buen recabdo a sus cosas
 [durarle] ha aquella merçed que Dios le fizo. Non dubdedes
 de despender ally o deuedes, e non despendades poco nin
 mucho ally o non deuedes; lo demas non lo puede sofrir el
 arca; con lo demas non puede omne aproueçer lo poco auer;
 con lo demas se gasta el mucho aber, con lo demas se pierde
 la fe e el mundo. Quien ha mansedad e mesura Dios le ayuda.


[ 48 ]
 
 CAPITULO XXXIX. De la mansedad e de la braueza.
 Mansedad es buena ventura e braueza es mala ventura; quien
 començare grand cosa con mansedad syn dubda acabarla ha. Non
 pune ninguno en alcançar la
 menor cosa del mundo con braueza. Quien pierde mansedad
 pierde todo bien del mundo; braueza es la mas loca manera
 que omne puede auer. Quien fiziere sus cosas con mansedad e
 [metiere] mientes en lo que le puede nasçer de la cosa ante
 que la comiençe, faziendo esto alcançara lo que
 quisiere e acabara lo que començare; con mansedad puede omne
 poner sus cosas de guisa que non ge las podra ninguno
 estoruar maguer quiera. Braueza e locura es que se atreua
 omne a quien puede mas que el; loco es e festinoso quien
 comiença las cosas ante de su ora. El golpe del sesudo pocos
 guaresçen del; el manso alcança 
 con seso e con engeño, maguer aya poco poder, mas que non
 alcançara(n) el loco atreuido, maguer pueda mucho; mansedad
 es cosa quel semeje que cunpla tanto como ella. La mayor
 locura que omne puede fazer es que se atreua al rey o a
 algund señor, e que se atreua a fazer cosa ante que cate sy
 lo podra conplir. Con mansedad quebranta omne la agudeza de su enemigo; la
 mansedad es mas lieue e la locura es mas graue; la mansedad
 es mas fuerte que la braueza. El brauo maguer tome menos de
 lo quel deuen finca denostado. Quien sabe leuar los omes con
 mansedad dara menos de lo que deue e fincara loado. Non
 viene bien con braueza nin viene mal con mansedad; non ha
 mejores armas que el seso, nin ha mejor gualardon que
 mansedad; la mansedad es llaue de toda buena ventura. Quando
 començare omne las cosas con seso e con razon e con mansedad
 ayuda ge las Dios a recabdar.

 CAPITULO XL. Del seso e de la locura.
 Non ha mejor ganançia que seso nin peor ocasion que locura,
 que el loco quanto mas le cresçe aber e poder tanto cresçe
 en el mas soberuia e locura; quanto mas se le

[ 49 ]
 enderesça
 la fazienda del loco tanto le esta peor su locura. El cuerpo
 es como reyno e el seso es como rey, las manos son como
 pueblo; e sy pudiere el rey mas que el pueblo, enderesçar lo
 ha bien; e sy pudiere el pueblo mas que el rey, pierdese el
 rey e el pueblo. Mas deue omne amar al sesudo syn ventura
 que non al loco que sea con ventura. Los coraçones syn seso
 son como la tierra yerma syn lauor; los coraçones que han
 seso son como la tierra que es poblada de buen labrador. Los
 sesos son labradores del coraçon; toda cosa ha menester
 seso, e los sesos han menester usar e prouar al seso el
 guiar al cuerpo en este mundo e del alma 
 en el otro. Quando Dios quisiere toller su merçed
 a algund pecador lo primero
 que le faze turbal el seso. La lengua del loco es llaue del
 su poco seso, e non puede ser conplido de çiencia quien non
 es conplido de seso. El seso de los mas omes asy va
 cresçiendo como la hedad. Tan poco deue omne rebtar al loco
 porque non ha seso como al çiego porque non vee. Ved que
 nobleza ha el seso que quien non lo ha non lo podria
 conprar, e al que lo ha non ge lo podrian furtar, e quanto
 mas despendieren dello non lo podran aqui menguar; e mas
 vale seso ademas que locura ademas; mas vale que sea omne
 conplido de seso e menguado de [lengua] que conplido de
 lengua e menguado de seso. El seso es padre del creyente e
 la paçiençia es su hermana, e la mansedad su guiador. El que
 tiene que es sesudo conplido, aquel es loco conplido; mas
 vale auer conpañia con loco torpe que con loco que se tiene
 por sesudo; mas vale solaz de loco conplido que solaz de
 medio loco. Non dizen sesudo al omne que sabe dar consejo a
 la cosa quando cae en ella, mas aquel dizen sesudo que se
 sabe(n) guardar de la cosa ante que caya en ella. Prouando
 al omne conosçeredes la cantidad de su seso asy como
 conoscen por el mandadero la cantidad del seso del que lo
 envia. Sy el seso fuese metido en forma diera el seso a todo
 el mundo; sy la locura fuese metida en forma, a todo el
 mundo daria locura. Non ha mejores armas que el seso nin
 peor enemigo que torpedad; non ha mejor amigo que el seso
 nin peor enemigo que locura; el seso es truja-

[ 50 ]
 man del
 coraçon. Quien seso non gano, ¿que le val quanto gana?;
 quien mengua ha de seso, ¿que conplimiento puede auer?;
 quien conplimiento ha de seso, ¿que mengua ha? El sesudo ha
 lazerio [consigo] e los omes han folgura con el; aquel es
 sesudo que non ha envidia ha ninguno nin tiene mal coraçon a
 ninguno, nin pechan mal [por mal], nin engañan, nin lisonja
 a ninguno, nin trahe mal a ninguno, nin saca lo ajeno de su
 poder, nin le vençe su voluntad; e pechan mucho bien por
 poco bien que le fagan, e non se entremete en las cosas que
 le non meten. El loco si obieres conpañia con el
 resçibiredes pesar del; e sy nol quisierdes aconpañar
 denostar vos ha, e sy le dieredes algo non vos lo
 agradesçera, e sy vos demandare algo 
 non vos lo pechara, sy vos oyere alguna poridad descobrir vos
 la ha, sy fuere mayor que vos querer vos ha mal e buscar vos
 lo ha, sy fuere menor que vos querer se a poner en par de
 vos, sy vos viere algo toller vos lo ha, e sy vos diere algo 
 çaferyr vos lo ha.

 CAPITULO XLI. De saber bien leuar los omes.
 La mejor partida del seso es que sepa omne leuar los omes;
 quien sabe bien leuar los omes veuira en paz e abera grado
 dellos. Obedesçed a Dios porque es Dios, e amad al rey
 porque es señor, e leuad bien los omes. Gente que ha paz con
 los omes han los omes paz con el; quien ha paz con los omes
 viue en onrra e en paz; quien viue en afruenta viue en
 verguença; quien afruenta los omes de lo que fazen aponenle
 ellos lo que el non faze. El que ha buen seso puede leuar
 los omes bien e syn lisonja; la suma del seso es creençia e
 amor de los omes. Falaga tus mayores e ganaras su amor;
 falaga tus menores e perderas su desamor. Quien quiere ser
 brauo enbrauesçense los omes contra el, e quien es manso alinian bien su fazienda.
 Sabed leuar bien los omes e falagadlos de guisa que sy vos alongaredes quel venga emiente
 de vos, e sy non venieredes que lloren por vos. Esquivar los
 omes aduze desamor, e fazer[se] a los omes, mala conpañia.
 Quien se faze luego a los omes, atreuense a el e non le

[ 51 ]
 preçian nada; quien dize a los omes lo que les
 pesa dizen por ello lo que le pesa; quien quiere tener con
 muchos, seran todos contra el e [tiraran] a el como a señal
 a que tiran todos, e non puede ser que ninguno non le
 açierte. Honrrad los omes segund su voluntad, e sabed los
 leuar segund sus maneras.

 CAPITULO XLII. Del que es avenido o desauenido.
 Quien sopiere veuir bien con sus amigos ganara su amor e el
 que non, gana su desamor. Con la aveniençia viene paz e
 solaz, e con la desavenençia viene desamor e pelea; quien
 non ha avenençia non ha amor; quien esquiva los omes gana
 soledad. El mejor amigo es aquel que non ha discordia con su
 amigo; quando sale el un amigo a lo que quiere el otro
 aquello es saber conplido. Non es buen amigo el que non se
 acuerda a lo que quiere su amigo; el acuerdo es buena
 ventura; el que va contra lo que los otros quieren gana
 desamor. La discordia mata el amor antiguo e aduze desamor
 nueuo e descubre algund 
 desamor sy lo (que) aqui ha çelado o descubierto. Dixo un
 versificador unos buenos versos en este lugar, e quieren
 dezir: abia un amigo en que metia mientes e era leal e
 obediente e temioseme desto e afrontelo e dixele que
 querian fazer fuerte cosa e consejel que lo non fiziese, e
 quando vi que de todo en todo que queria ser desobediente
 fizolo asy e fuemoslo amos en el acuerdo a alegria e a amor; el
 desacuerdo aduze enemistad e desamor.

 CAPITULO XLIII. De los que se guardan e meten mientes en
 sy, e de los que se meten en aventura.
 El comienço del esfuerço es que sea toda via omne aperçebido.
 Non dize[n] esforçado por aquel que se mete en el pleito
 conosçido; non ha mejor consejo que aperçebimiento. Muchos
 omes se pierden por mala guarda; el golpe que viene por mala
 guarda tarde sana, e el aperçebimiento es

[ 52 ]
 comienço
 del arte. El que se mete en aventura non ha castillo en que
 se pueda defender; el que es aperçebido nol verna mal
 adelante; ante que demandedes la ganançia aguisa que la
 tengas como en saluo. Muy grande es el yerro de los sesudos;
 ante se deue omne aperçebir que faga cosa de que se arrepienta; quien se atreue
 en su fuerça pierdese; el aperçebimiento es que comida omne
 sienpre lo peor. El que esquiua el seso metese en peligro de
 muerte; deue ser omne toda via aperçebido que sienta [que
 si] alguna cosa viniere a
 sobreuienta que se falle toda via aperçebido. Del
 aperçebimiento nasçe segurança, e de la aventura nasçe arrepentençia. Quando se
 aventura omne, maguer escape, non escapa bien; non tenga
 omne que vence(r) quando se mete en aventura; non ha
 ganançia con mala guarda; mas gana el aperçebido, maguer
 pierda, que non gana el que se aventura. Quando pensares que
 fagas alguna manera para
 vençer [a] tu enemigo comide que quiça que pensara el otro
 tal por ty; el que caualga en silla de aperçebimiento
 escapara bien e saluar se ha [a si] e [a] quantos se guian
 por el. Sienpre sey aperçebido e mete mientes en ty. Sy
 vinieren las cosas como tu quisieres entiendan los omes que
 lo ganaste con seso e con aperçebimiento, e sy vinieren
 contra ty sabran los omes que non finco nada por ty e seras
 syn culpa. Non quieras entrar en ninguna cosa fasta que
 sepas la salida; non quieras meterte en cosa que te ayas
 despues a tornar a otras; non saques tu ganado a paçer fasta
 que veas la mañana segura. El que seso ha es aperçebido toda
 via, e maguer se le olvide una vez luego torna en su
 segurança. Mas vale que te sufras en el lugar que sea seguro
 que non que te atreuas e te metas en aventura; mas val que
 te detengas por ser seguro que non que te antuuies e te
 metas en aventura.

 CAPITULO XLIV. De la buena guarda e de la mala guarda.
 La [buena] guarda es que meta omne mientes en las cosas e
 sepa que ha ende a nasçer o a que ha a recodir ante que

[ 53 ]
 la comiençe. Aquel es de buena guarda el que se
 mete a las cosas con buen seso e con buen recabdo; quien se
 mete en aventura en las cosas que puede errar es tal como el
 çiego que se mete a andar en lugar o ay silos e posos en que
 puede caer. La buena guarda es la mejor manera que omne
 puede auer; la buena guarda aduze alegria,
 la mala guarda aduze arrepentimiento; la
 mala guarda es red parada que caen en ella los que mal se
 guardan. El que se adelanta yerra; el que se quexa non cunple
 lo que quiere. Rey aperçebido sabe las çimas de las cosas
 ante que las comiençe; nunca se mete omne en ganar cosa que
 sea en aventura que a delieue non se arrepienta.
 La buena guarda es que meta omne mientes
 en las cosas antes que [le] salgan de poder. Sey aperçebido
 e sabe en que se an de ençimar las cosas. Mayor grado
 deuedes auer al que mete miedo fasta que llegue su saluo que
 al que te asegurare fasta que te ayas a meter en lugar de
 miedo; cerca de la segurança a miedo e çerca del miedo a
 segurança. El que te fiziere reyr e non te quisiere saluar
 [guardate del]; sienpre te [guia] mas por los que te fazen
 llorar que por los que te fazen reyr. Mas vale arte que
 ventura; la pereza e la mala guarda aduze a omne a suerte de
 muerte; quien demanda la cosa ante de su ora aber lo ha con
 ora; quien la demanda con ora non la abera a su ora. Quando
 viene a omne ora de buen andança e la pierde finca con
 mansilla. Los ballesteros 
 antes que tiren con las saetas las enpeñolan, e ante de la
 ora de la lid [ynchen los] carcaxes dellas. La fuerça es en
 la obra e non en las maneras; lo que oy puedes fazer non lo
 pospongas para cras, ca quien condesa la obra de oy para
 cras nunca abera buena andança. El perezoso sienpre vos
 dira: a cras. El que dexa de fazer lo que deue abera de
 fazer lo que non deue; el bien aperçebido sienpre puna en
 fazer bien lo que ha de fazer, e non se entremeta en lo que
 non le meten. A las vezes se entremete omne en fazer cosas
 que mas valdria que non las fiziese; mas val poco fecho con
 consejo que mucho fecho con fuerça. Quando te aperçebieres e
 perdieres non te rebtes, e quando te aventurares e ganares
 non te

[ 54 ]
 preçies. El sesudo gana de que ha su
 aperçebimiento; el torpe revueluese en su torpedad. Grandes
 ocasiones avienen al que se afiuzia en los omes a la ora de
 la cuyta. Quien metiere mientes en los buenos sesos
 conosçera los lugares de los yerros. Mete mientes quando as
 vagar como faras sy te viniere cuyta, cosa que non sabes
 quando te verna. ¿Por que non te aparejas para te defender?;
 guisate mientra as vagar e aparejate que te defiendas cras,
 asy como aparejan las armas ante que las ayan menester. Toda
 cosa que es demandada a su ora, ya pasada es la ora. Puna de
 auer muchas maneras de armas, que non sabes qual te aberas
 a menester.

 CAPITULO XLV. De los que acometen las osadias, e de los
 que se arremeten a algund fecho [a desora].
 La osadia pocas veçes torna a mano de omne sy la non comete a
 su ora; la osadia quando la pospone omne finca mansellado
 della. La ventura es osadia de la voluntad; e non dubdedes
 quando vieres lugar de osadia, e non te metas en peligro.
 Pocas vezes acaba el perezoso buen fecho; el vagar es
 [enperesçamiento], el revoluer es estoruo, el entremeter es
 esfuerço. E dixo el sabio: la pereza es quando demanda el
 omne consejo al perezoso; el esfuerço es que meta omne por
 obra lo que quiere sol que lo aya pensado. E dixo otro: mas
 val que se entremeta omne con aperçebimiento e esfuerço que
 non con piedad e [flaqueza]. La pereza es de dos maneras, la
 una es que se enpereze omne en demandar la cosa a sazon que
 la pueda auer, la otra es que se acuçie omne a demandar la
 cosa despues que[l] sale de la mano. La acuçia es la mejor
 ganançia que omne puede auer. Non pospongas tus cosas de un
 dia para otro; el perezoso sienpre vos dira: para cras. Mas
 vale que acometas la osadia que non que finques con
 mansilla. El aperçebimiento es que [meta] omne mientes en
 las cosas antes que[l] salgan de mano. Mas vale amanesçer
 ençima de la obra que en el comienço della.

[ 55 ]
 El
 que non metiere aperçebimiento delante posponer lo a la
 grand pereza; peresa es quando dexa omne la osadia ante que
 le salga de mano; e metete ante que pierdas la ora. Mete
 mientes en lo que fazes ante que te aventures; fabla de lo
 que quisieres fazer ante que lo fagas e aperçebir te as;
 quando lo obieres entendido atreuete a ello.

 CAPITULO XLVI. Del que faze sus osadias arrebatadamente.
 Mas val leuar la cosa por vagar e recabdar que arrebatadamente e non
 recabdar. El [çimiento] de las cosas es que meta omne
 mientes en lo que ha de fazer; el grand vagar aduze
 negligençia, la acuçia proualeçe las obras; medio seso ha
 fecho el que faze sus obras con mansedad e con vagar; el
 vagar son armas de los sesudos. A las vezes cuyda omne
 adelantar e açaga; a las veces cuyda omne festynar e tarda;
 el que se apresura yerra. Mas ayna recabdaras sy te non
 aquexares; [el que se apresura, maguer] recabda, yerra. La
 cabeça del seso es que meta omne mientes en las cosas antes
 que las faga. Con el vagar se alcança[n] los osadios; el fruto del quexamiento es
 repentençia, el fruto de la porfia es tornamiento. Quien
 andoviere de vagar allegara a
 la posada; el peor andar es oras a priesa oras a vagar; non
 cunple su jornada como deue nin fuelga como deue. El
 festinamiento es çerca del aperçebimiento; quien se mete en
 las cosas con mansedad tienese con Dios, e quien se afestina 
 tienese con el diablo; e quando se falla omne en el consejo,
 e quando se entiende el buen consejo ally conviene el
 entremetimiento. El consejo que se faze con palabra sienpre
 se acaba con alegria; el que
 se faze con festinamiento viene con repentimiento. Mas val
 en buen consejo liebde que simaçion. Non es [seso] que se
 quexe omne de lo que faze o quier fazer omne arrebatadamente; mas val que
 este a çaga e finque en saluo que quien va adelante e se
 mete en aventura; quien se festino non es seguro que non
 entropeçara.


[ 56 ]
 
 CAPITULO XLVII. De la riqueza e de la proueza.
 La riqueza es apostura e la proueza es despreçiamiento; la
 proueza aduze a omne a despreçio, con la riqueza se ganan
 los preçios e las merçedes; non ha cosa con que sea loado el
 rico que non sea por ella denostado. El pobre sy fuere
 esforçado diran que es loco, sy fuere asosegado diran que es
 torpe, e sy fuere razonado diran que es parlero, sy fuere
 callado diran que es enbargado. Mas [vale] fuesa que
 proueza; la riqueza es graçia de Dios. Mas val muerte que
 proueza; non ha mayor vileza que proueza e torpedad, ca
 proueza, maguer sea en su tierra, tan estraño le fazen como
 sy fuese de tierra ajena. El rico en tierra agena tan
 solazado es como sy fuese en su casa; el que enrequeçe todos
 lo onrran, fasta los de su casa; con la riqueza son los omes
 desobedientes a Dios; con la proueza obedesçenle. La riqueza
 es mal bienquisto; la proueza es cosa de que non ha omne de
 dar cuenta. Mas val proueza para ganar el otro mundo que
 riqueza, ca con la riqueza los omes descreen, e non lo fazen
 con la proueza. Los que entran en casa de rico omne salen
 querellandose a Dios, e los que entran en casa del pobre
 salen agradesçiendo a Dios. El omne que se trae linpiamente
 onrrar lo han los omes, maguer sea pobre, [ansi] como temen
 al leon, maguer yaga ally 
 durmiendo; aquel que non se trae linpiamente despreçianlo,
 maguer sea rico, como al can que despreçian, maguer sea
 farto e traya cubierta e cascabeles. El bien deste mundo e
 del otro es en dos cosas, que son proueza e maldad; mas
 luengo es de sofrir las debdas de la riqueza que el lazerio
 de la proueza; el baxamiento 
 de la proueza desfaze el sostenimiento de los sofridores. Al
 rico sienpre le veredes con grand lazeria e con poca
 folgura; el rico sienpre abera miedo quel pida el rey, o de algunas ocasiones por que
 abera de pechar algo o resçibira pesar, pesar de sus fijos
 que cobdiçiaran su muerte; al rico sienpre le tienen ojo los
 omes, o le mesclaran con el rey o le mandaran como le
 desfagan sy pudieren; la riqueza ademas aduze peligro.
 Quando mengua la riqueza amengua

[ 57 ]
 la nobleza; la
 riqueza ayuda a omne a fazer franqueza; con la riqueza non
 ha omne menester a los escasos. El sello de Dios con que
 manda recabdar las cosas son los dineros; el auer aproueçe
 con tres cosas: con que lo gane de buena parte e que lo
 despienda(n) en su derecho e non lo gaste. La peor [cuyta]
 deste mundo es quando viene grand proueza despues de grand
 riqueza. Tu, rico, non se te oluide la riqueza durable; con
 la proueza viene el abaxamiento, e con la ocasion [el miedo]
 deste mundo. Peor es la desabor que ha el que pierde la
 riqueza que quantos sabores con ella obo. El pobre sienpre
 atiende la merced de Dios e que le dara algo; el rico sienpre esta a
 mala sospecha e temese de proueza. E dixo el sabio: Non ha
 peor miedo que el que ha bien e lo teme perder, segund el
 sobir e el caer. E dixo el sabio: quando Dios te cobrier con
 manto de graçia e te diere vida [dulçe] e sabrosa non
 envidies los que han mucho auer, ca a las vezes quanto mas a
 omne tanto mas pierde. El rico ha señorio sobre los pobres.
 El profeta rogo a Dios que nol diese riqueza con que
 orgullesçiese nin proueza con que se maluase.

 CAPITULO XLVIII. De los que se tienen por abondados de lo
 que han e de los que son fanbrientos e deseosos.
 Deude es a todo omne que se segure de auer ageno; e e[l] que
 cobdiçia lo ageno ha la cobdiçia presente. Non cobdiçies lo
 ageno; mientra fueres franco de voluntad meresçeras onrra.
 Quien se tovier por rico de aquello que Dios le diere auer
 lo han los omes menester e el non a ellos; mas val poco con
 bondad que mucho con maldad; mas val poco que dure que non
 mucho que non dure. Punad en ganar apuesto, ca muchos
 acuçiosos cuydan ganar e pierden, e muchos ganan apuesto e
 non yerran. La rayz que han los que son abondados de
 voluntad es engeño; e el que es cobdiçioso es sieruo. El
 omne que mas val en este mundo es el que non torna cabeça en
 este mundo en auer ageno; quien preçia su alma despreçia el mundo.
 Grande riqueza es el pagamiento de

[ 58 ]
 voluntad;
 pagamiento de voluntad es riqueza que non se acaba. Quien
 non se tiene por pagado de lo mucho es aguisado de perder lo que
 tiene; la mejor riqueza es riqueza de voluntad; aquel es
 rico el que se tiene por pagado de lo que tiene. La vida con
 litiçia es pagamiento de voluntad. La mejor riqueza que ha
 el rico es que sea franco en su voluntad con lo que obiere;
 la peor cosa que ha en el pobre es abaxamiento; la apostura
 de la franqueza es que sea omne rico en su voluntad con lo
 que obiere; non ha omne que sea fanbriento en su voluntad
 mas de lo que deue [que non venga a pobreza mas de lo que
 deue]. La suma de la riqueza es que sea omne pagado en su
 voluntad. Mas desabor es de pedir el repoyo que el sabor del
 acabar; mas val non pedir que pedir e acabar; mas val que
 escuse omne lo que le es nesçesario que pedir lo que non
 deue. Quien pierde pagamiento de voluntad pierde todo sabor;
 quien se seguro de lo ageno puedelo escusar, asy como el
 sabio dixo: quando me encaresçieron alguna 
 cosa [dexeme della] e falle mas rafez quando
 mas me encaresçieron. El pagamiento es que se tenga omne por
 abondado con lo que ha; quien quisiere reprehender [el
 tienpo mucho aura que reprehender]; quien es pagado de lo
 que ha, ha buena vida; quien es pagado con lo que Dios le
 da, prestale. El que es de pequeña creençia es fanbriento de
 voluntad, e quien es pagado con lo que Dios le diere e non
 torna cabeça por lo ageno non ha por que auer cuydado. La
 onrra del buen omne es que escuse los omes, e ante cuyda por
 el dia en que esta que por omne en este siglo; thesoro es
 que faze omne para otro, e non abera ende synon su gouierno.
 El cobdiçioso es catiuo conosçido; la verdad e el pagamiento
 de voluntad guarda[n] la nobleza e la fee.

 CAPITULO XLIX. De los cobdiçiosos e de los que son
 acuçiosos.
 La cobdiçia faze a omne pedir; el cobdiçioso es sieruo maguer
 sea engeño[so], e el catiuo es engeño[so] sy non

[ 59 ]
 fuere
 de mala cobdiçia. El que es cobdiçioso non ha folgura; el
 que es cobdiçioso non ha alegria;
 aquel es engeño[so] el que non ha cobdiçia; aquel es rico el
 que es franco de voluntad. El cobdiçioso guarda lo poco e
 pospone lo mucho de miedo e cobdiçia; sienpre anda en uno;
 el cobdiçioso sienpre se llama pobre; el cobdiçioso sienpre
 ha de ser malo, sy gana riqueza fazese escaso, sy le viene
 mengua fazese pedidor e seguidor; el cobdiçioso es escaso
 syn verguença. Quien puna de auer lo ageno cae en vergueña e
 en afruenta. La cobdiçia es tener ojo a lo ageno; cobdiçia e
 avariçia son fuentes de dolores; la cobdiçia es ocasion
 mayor de abaxamiento; la cobdiçia es proueza del coraçon. El
 pagamiento es riqueza syn auer; la cobdiçia aduze
 abaxamiento (e) presente e quexadunbre e lazerio con
 verguença, e vida con pesar e proueza con yra. La primera
 maldad que ha en el cobdiçioso, que ama e puna guardar; el
 escaso es quien pusiere su esfuerço en cobdiçia, en catarla
 despues que lazraras luengamente. Non punes mucho ademas en
 las cosas que amaras, ca quiça non se ençimaran en el bien
 que tu cuydas; e non ayas miedo sy te viniere con que te
 pese, ca quiça te verna grand bien por ello. El que puna en
 auer lo ajeno e ha sabor dello sienpre le acaesçe cobdiçia;
 el que se paga con lo que ha fuelga; el ayrado non sera rico, el
 cobdiçioso non sera folgado. Todo bien ha ocasion; la
 cobdiçia es adolesçer con amargor. Dios nos guarde de
 cobdiçia natural.

 CAPITULO L. De los menesteres e de los castigos a los
 menestrales, e de los que han a buscar como se gouiernen en
 este mundo.
 Los mercadores son tablas de Dios; quien se asentare a la
 tabla cobra su parte. Sabed que non fina ninguno fasta que
 sea acabado aquel gouierno que le puso Dios en este mundo,
 pues, temed a Dios e tened buena fiuzia en Dios e buscad
 vuestro gouierno apuestamente con saber. Primero busca tu
 raçion e non dexes de andar por ella, ca [a] las vezes
 quantos pasos anda omne por su raçion tanto se allega su

[ 60 ]
 ganançia,
 e quanto mas tarda tanto mas se le aluenga 
 e se le torna en peor atras, pues la pereza es
 llaue de la pobreza; la lazeria es llaue de la ganançia; la
 pereza aviene a la ventura. Quien se arrencona 
 en su casa con pereza de lieue nunca gana
 cosa con que goçe, el que sabe conponerse en una nueua
 manera. La pereza es enemiga de la ganançia e asy es muerte
 de los perezosos. Mete tu [pescadera] en el poso como fazen
 los otros e sacaras lo que Dios te diere; e quien ama
 folgura aduzel proueza. Para tus costillas a cada cabo; la
 folgura aduze pobreza, vagar aduze a las vezes lazeria; la
 mucha folgura aduze a omne a pedir; el bolliçio es el terçio
 del señorio. Quien demanda buen fecho quiere ganar lazeria;
 maguer demandes folgura non dexedes de lasrar; maguer
 querades asosegamiento non dexedes de vos mouer. Las
 mercadurias e los mercadores son bienes que parte Dios en la
 tierra para gouernar su reyno; quien se asentare a qualquier
 dellos conbra su [parte] sienpre, ca el primero preçio que
 te dan a los que mercan [sueltan] entre aquellos ganan. El
 primero mercado tomelo mercador aventurado; el omne de buena
 ventura merca ayna e bien, e merca francamente. Sy fueres
 franco en tu mercar mercaras e ganaras. El que aduze e vende
 es bien aventurado; el que conpra para regatear es maldicho.
 E piensa en fecho de tu alma 
 como sy cras obieses a morir, e piensa de tu mundo como sy
 sienpre obieses de veuir.

 Dichos e sentençias de sabios.
 Sy metieres mientes en la menor cosa de lo tuyo acresçer lo
 as, e sy pusieres la mayor cosa, maguer lo as mas mucho, non
 dexes de parar mientes en lo poco. Cosas ha omne que val mas
 venderlas que meter mision en ellas; e quien conpra lo que
 non ha menester abra de vender lo que ha menester; con
 negligençia o pereza aviene la pobreza. Puna de mejorar tus
 cosas poco a poco.


[ 61 ]
 
 I. DICHOS DE SABIOS
 Estos son dichos de sabios
 Dixo Xerçes el filosofo: Mas quiero acabar mi vida con
 justiçia, loada que alongada 
 con malas costunbres.
 
 Dixo este mismo filosofo Xerçes: Quien quiere
 enseñorearse de otros, faga como primeramente sea señor
 de sy mismo.
 
 Dixo Valerio Maximo: Ninguna cosa non es tan rezia en el
 mundo que non falle algunt 
 enbargo de otro mas flaco que el, ca veemos que el leon
 muchas vezes es vianda de bestias pequeñas.
 
 Dixo Seneca: Estar omne obcioso e syn libros, sepoltura
 de omne bivo es.
 
 Dixo Seneca: A ningud omne non pertenece tanto la piedad
 nin es en ninguno tan loada como en el prinçipe.
 
 Dixo Seneca: Quien quisiere ser amado, gouierne con mano
 flaca o tenplada.
 
 Leese que Julio Çesar respondio a uno que lo llamo tirano
 diziendo: sy lo fuese non me lo dirias.
 
 Dixo Valerio: Al (el) grand coraçon e noble pertenesçe e
 es loado oluidar las ynjurias.
 
 Dixo Valerio que un filosofo vio sus heredades mal
 labradas e dixo a su casero: Yo te castigaria saluo por
 que esto sañudo. Mas quiso dexarlo syn pena que penarlo
 mas de lo que deuia.
 
 Leese que fue preguntado Tito, fijo de Vaspasiano, por
 que prometia mas de lo que podia dar. Respondio: Non
 pertenesce que ninguno parta malcontento de la faz del
 principe.
 
 Dixo un sabio: Quien perdio su verdad, ¿que le finco de
 perder?
 

[ 62 ]
 
 Dixo Filistrato, duque de Atenas: Sy nos matamos a los
 que nos aman, ¿que finca que fagamos a los que nos
 desaman?
 
 Dixo un sabio: Mas firme deue ser la synple palabra del
 rey que la jura del mercader.
 
 Dixo Seliñado, un filosofo: Aun a los abogados muchas
 vezes aprovecha el callar.
 
 Dixo Socrates: Dos cosas son que especialmente estruyen
 los consejos, es a saber, saña e quexa.
 
 Dixo Seneca: Mas aprovecha en la batalla 
 el buen consejo e buen tiento del
 cauallero usado de guerra 
 que la ardideza e atreuimiento de aquel que non vio otro
 tal caso.
 
 Dixo Seneca: Forçado es de ser vencida la batalla quando el cabdillo
 con solo atreuimiento, syn consejo, acomete a los
 enemigos.
 
 Dixo el filosofo Aristotiles: Los omes mancebos non deuen
 ser puestos por cabdillos, por quanto aun non son
 sabidores de los fechos como se deuen fazer e ordenar.
 
 Elearcho, duque de Lacedemonianos, reprehendiendo la
 dotrina de los caballeros dixo: Mayor temor deuen aber
 los caballeros de su capitan que de los enemigos.
 
 Dixo Seneca: El gran Alixandre, rey de Macedonia, mas
 conquirio e mas batallas 
 fizo con buen consejo de los caballeros antigos que con
 fortaleza de los lidiadores e guerreros.
 
 Dixo el filosofo Suetonio loando al gran Julio Çesar, e
 dezia que [a] Julio muy graue le era recebir nueuamente
 ligas, enpero depues que las abia recebidas e firmadas
 muy graue le fuera non las guardar.
 
 Dixo otro sabio: Mucho deuen guardar los principes que
 quando padecen peligro de guerra 
 o de batalla,
 que en aquella sazon o tienpo non apremien sus subditos
 con grandes trabajos.
 
 Dixo un sabio: Non es cosa mas loada en el cauallero que
 auer piedad del vencido, ca muy grand vitoria es
 perdonar quando omne puede matar; e por eso dixo aquel
 grand Ponpeo: Sy loado es a nos ser fuerte a los
 nuestros enemigos, loado es a nos ser piadoso con los
 vencidos.
 
 Dize Sant Agostin: El enemigo lidiante, el menester lo
 mate e non la voluntad, que asy como al que se defiende
 es otorgada fuerça, asy al vencido o preso es otorgada
 misericordia o perdon.
 
 Leese quel filosofo llamado Demotato amo mas ser ciego
 antes que ver pasar mal a los buenos e onestos
 cibdadanos.
 

[ 63 ]
 
 Dixo un sabio: Ninguna gloria non es mayor al vencedor
 como perdonar al vencido.
 
 Dixo Valerio Maximo: Asy como es loado el principe por
 vencer, asy es el loado por perdonar.
 
 Cuenta Valerio que dixera el grand Ponpeo: Sy a nos es
 notable cosa e honrrada ser duro enemigo a los nuestros
 contrarios, asy es muy loada a nos ser benigno e piadoso
 a los mesquinos.
 
 Leese que dixo Trajano el enperador: Tal querria yo ser
 en el mi gouernamiento a los mios qual querria que fuese
 otro a my si tal poderio sobre mi touiese.
 
 Loa Valerio Maximo al grand Alixandre e dize: Non era
 marauilla que con tal cabdillo deseasen e cobdiciasen
 los caualleros andar serviendo en sus guerras, al qual la onrra e
 el bien dellos era a el mas presciado quel su bien
 propio del.
 
 Leese que dixo un noble cibdadano romano llamado Quinto
 Fabio, queriendolo tomar los romanos por su mayor:
 Amigos, non cunple a mi nin a vos, ca nin yo podria
 sofrir las vuestras costunbres, nin vos podriades seruir
 el mi señorio.
 
 Leese deste Quinto Fabio que como lo costriñesen que
 tomase el ynperio dixo, catando la corona que le trayan
 delante: A, corona rica e fermosa, mas que bien
 aventurada, sy bien conoscida fueses en quantos peligros
 e cuydados en ty son, aunque en la tierra estouieses
 echada ningund non te deuiera leuantar.
 
 Dixo un filosofo: Al omne de grand coraçon pertenesce
 sofrir con muy grand esfuerço los grandes peligros.
 
 Dixo este mismo filosofo: Ningunas avenençias nin
 posturas non son de tener nin de guardar sy son fechas
 contra buena verdad o contra buenas costunbres.
 
 Dixo Tullio el filosofo: Ninguna cosa non es tan allegada nin tan
 conuenible a la natura umanal como la verdadera
 amistança para sofrir e sostener qualesquier cosas que
 conuiniere, buenas e contrarias. E esta tal verdad, como
 la buena amistad, aparesçe en esto, ca de tan grand
 muchedunbre que en el mundo es en dos solamente escogio
 la amistad por [ser] conseruada e guardada o a lo mas
 entre pocos.
 
 E dixo Tulio, filosofo: ¿Que cosa mas dulçe podrias tu
 auer que fallar amigo con el qual puedas fablar tus
 secretos asy como contigo mismo?
 
 Dixo este mismo Tulio: Sy todas las cosas que nuestros
 amigos

[ 64 ]
 quieren avemos nos a fazer, non diria
 yo nin llamaria a esto tal amistad, mas dezir lo ýa
 conjuraçion o costreñimiento.
 
 Dixo un filosofo: Afecion e ynterese non a cosa que non
 remese.

 II. TITULO DE LOS QUATRO TIENPOS. Cura derecha
 Conuienevos meter mientes en los quatro tienpos del
 año. Sabed por cierto que el verano es caliente e
 umido e el aire tenplado, e cresce en el la sangre e
 faze en el pro toda cosa tenplada de las viandas
 tales como los pollos e las perdizes e las
 codornizes e las gallinas e los huevos blandos e de
 las lechugas canpesinas e las çerrajas e la leche de
 las cabras. Non ha [mejor] tienpo en el año para
 sangrar e para fazer ventosas, para tomar melezinas
 e para seguir mugeres e baño.
 E todo yerro que nasce en este tienpo de
 sangria e de melezina o de otro melezinamiento,
 puedelo sofrir el (tienpo) cuerpo mas que en otro
 tienpo, e lo enderesça por sy e por su voluntad.
 Este tienpo entra ocho dias por andar de febrero e
 dura ocho dias por andar de mayo; ha natura del
 ayre.

 De los quatro elementos. Fuego, que significa
 colora.
 Despues del verano viene el estio, e es tienpo
 caliente e seco e cresce en el la colera rrubea.
 Convien al omne de guardarse de todas cosas
 calientes e de la vianda e de los vinos e de las
 melezinas e de las especias; e guardese de comer
 mucho por amor que non se mate la calor natural. E
 deue omne comer las viandas frias asi como carne de
 sebro con vinagre e calabaças con vinagre e pollos
 engrasados, frutas, manzanas agras dulçes, e
 ciruelas; e guardese de fazer ventosas sy no fuere
 con grand cuyta, nin se trabaje mucho nin siga el baño nin pleyto de
 mugeres. Este tienpo entra ocho dias por andar de
 mayo e dura ocho dias por andar de agosto.
 
 Del otoño. Despues del estio viene el otoño, que es
 frio e seco. E es natura de tierra e cresce en el la
 malenconia; e deuese omne guardar de toda cosa
 fuerte, seca; e deue comer las viandas calientes
 atal como los pollos e los corderos e las aves,
 dulces; e el vino añejo, sotil; e partirse de todas
 cosas que fazen malenconia; e deue mouer su cuerpo e
 trabajarse mas en este tienpo que non en estio; e
 siga mas el baño e melezinas e el pleyto de las
 mugeres sy menester fuere. Este tienpo entra a ocho
 dias por andar de agosto e dura fasta ocho dias de
 andar de nouienbre.
 

[ 65 ]
 
 Del invierno. Despues del otoño viene el invierno.
 Este tienpo dura de ocho dias por andar de novienbre
 fasta ocho dias por andar de febrero, e es de natura
 de agua e es tienpo frio e umido, e cresce en el la
 flema. Este tienpo deuedes menguar las viandas,
 menguando las viandas que soliades comer, esto poco;
 despues como fuere cresciendo el frio asy vayades
 cresciendo vuestra vianda. Esta manera sea al omne
 para todavia. E deue omne comer viandas calientes,
 asy como palomas, ansares, asaduras e pimienta e
 gengibre e canela e los carneros antañales e las
 especias calientes e los figos pasados e las nueces
 e los letuarios calientes; e guardese de la malason
 e de la sangria sy non fuere con gran cuyta, e dexe
 en antes escalentar el ayre e unte el cuerpo con
 ynguentes, e entre en tinas tenpladas, e non faze
 mal en este tienpo como en otro. E ya oystes fasta
 aqui como es ementado [el invierno] e qual de los
 humores reina en cada uno dellos. E este tienpo dura
 ocho dias por andar de novienbre e dura fasta ocho
 dias por andar de febrero.

 Como reyna en omne quatro humores, e en que oras.
 Agora, como se parte el dia e la noche. En todo omne
 reyna quatro humores, conviene a saber, sangre,
 calora, flema, malenconia. Estos quatro tienpos
 reynan en el cuerpo del omne entre el dia e la noche,
 e son quatro tienpos. La sangre es caliente e dulce
 e umida e reyna de media parte de la noche fasta
 tercia parte del dia; e la calora es caliente e seca
 e amarga e reyna desde ora de tercia fasta la nona
 parte del dia. La malenconia es fria e seca e reyna
 desde nona parte del dia fasta media parte de la
 noche, e reyna desde la tercia parte de la noche
 fasta la nona desa mesma noche. Todos los omes que
 enfermaren en estos tienpos bien pueden entender de
 qual natura es la enfermedad, e tome consejo de como
 guaresca. Estos quatro umores son raiz de la vida
 del omne, nunca se trabajan sy non en tajar la vida
 del omne de noche e de dia.
 
 De los quatro elementos que reynan: fuego, ayre,
 tierra e agua. De fuego se toma calora, que reyna en
 los colericos. La segunda, de los colericos son
 estas, que asy como el fuego es vivo e caliente e
 seco, asy el omne colerico es enxuto en sus
 mienbros, baço en el
 color, atrevido en el coraçon, ligero de sus
 mienbros, largo de su aber, cunplido de razon,
 amador de mugeres e firme en creencia, e a los
 quarenta años enferma e sy vençe vive grant tienpo.
 Su signo es de taurus, e el que se consigno con toro
 a desterramiento; la sangre es seneficada al ayre.
 

[ 66 ]
 
 El sanguino es asemejado al ayre; el su color es
 rubio, alegre en su
 coraçon, e a menudo las dolencias ha en el niñes e
 ha hijos; destierrase luenga tierra; quierenlo mas
 los estraños que los suyos; ha el signo de toro; e
 sy vee los veynte e cinco años vive grant tienpo e
 luenga vida.
 
 El colerico con malenconia es mas sañudo e ayrado en sus fechos;
 cree de ligero; ha la color verde e baça; piernas cortas;
 escaso, mintroso. Ha el signo de escurpion, e non
 vive luenga vida, e tarda en las dolencias.
 
 El sanguineo vuelto con la colera ha buen color e
 buenos fechos; largo e tomador graçioso entre las
 gentes; de color fermoso, dientes yguales; ha señal
 en su cuerpo, lunar o berruga en la parte siniestra;
 venturado en todas sus cosas; a los veinte e çinco
 años adolece de muerte o es vuelto mal con señor, e
 sy vence vive grand tienpo. Ha dos signos, el uno
 signo mayor es Cancer, e el menor es Aries.
 
 El sanguineo buelto con flema es color fermoso; las
 manos blancas e las baruas 
 ralas; acucioso para començar muchas cosas, non da
 cabo a ninguna; es omne de coraçon. E este cree de
 ligero, non retiene en sy seña; dormidor. Ha
 dolencia a tenporadas; muda las uñas a menudo e es
 sarnoso. Vive poca vida; faze hijos ante que muera;
 su signo [mayor] es Arias, e el menor es Sagitario.
 
 El sanguineo vuelto con malenconia es triste con
 soberbia; sañudo con ira; allegado 
 a los señores con soberuia; faze
 muchas cosas malas; mueresele el señor.