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title         : El Libro de los doze Sabios o Tractado de la Nobleza y Lealtad
date          : c 1237
purl          : https://purl.uni-rostock.de/demel/t0145
publisher     : DEMel - Diccionario del Español Medieval electrónico (https://demel.uni-rostock.de)
analog source : John K. Walsh, El Libro de los doze Sabios o Tractado de la Nobleza y Lealtad (ca. 1237). Estudio y edición, Madrid 1975 (Anejos del BRAE, Anejo XXIX).
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[ 71 ]
 Comiença el libro de la nobleza y lealtad.
 Al muy alto e muy noble, poderoso e bienaventurado señor rey
 don Ferrando de Castilla e de León. Los doze sabios que la
 vuestra merçed mandó que veniésemos de los vuestros reynos e
 de los reynos de los reys vuestros amados hermanos para vos
 dar consejo en lo espiritual e tenporal: en lo espiritual
 para salud e descargo de la vuestra ánima, e de la vuestra
 esclareçida e justa conçiençia, en lo tenporal para vos
 dezir e declarar lo que nos pareçe en todas las cosas que
 nos dixistes e mandastes que viésemos. E señor, todo esto
 vos avemos declarado largamente segund que a vuestro
 serviçio cunple. E señor, a lo que agora mandades que vos
 demos por escripto todas las cosas que todo prínçipe e
 regidor de reyno deve aver en sý, e de como deve obrar en
 aquello que a él mesmo perteneçe. E otrosý de como deve
 regir, e castigar, e mandar, e conoçer a los del su reyno,
 para que vos e los nobles señores ynfantes vuestros fijos
 tengades esta nuestra escriptura para la estudiar e mirar en
 ella como en espejo. E señor, por conplir vuestro serviçio e
 mandado fízose esta escriptura breve que vos agora dexamos.
 E aunque sea en sý breve, grandes juyzios e buenos trae ella
 consigo para en lo que vos mandastes. E señor, plega a la
 vuestra alteza de

[ 72 ]
 mandar dar a cada uno de los
 altos señores ynfantes vuestros fijos el traslado della,
 porque asý agora a lo presente como en lo de adelante por
 venir ella es tal escriptura que bien se aprovechará el que
 la leyere e tomare algo della, a pro de las ánimas e de los
 cuerpos. E señor, El que es Rey de los Reys, Nuestro Señor
 Jhesu Christo, que guió a los tres reys magos, guíe e
 ensalçe la vuestra alteza e de los vuestros reynos, e a todo
 lo que más amades e bien queredes. E señor, pónese luego
 primeramente en esta escriptura de la lealtança que deven
 aver los omnes en sý. E luego después de la lealtança se
 pone la codiçia que es cosa ynfernal, la qual es enemiga e
 mucho contraria de la lealtança. E después vienen las
 virtudes que todo rey o regidor de reyno deve aver en sý, e
 que tal deve de ser, e que a todo regidor de reyno cunple de
 él ser de la sangre e señorio real, e que sea fuerte e
 poderoso e esforçado, e sabio e enbiso, e casto, e tenprado
 e sañudo, largo e escaso, amigo e enemigo, piadoso e cruel,
 amador de justiçia e de poca codiçia, e de buena abdiençia a
 las gentes. E adelante está como se entiende cada una destas
 condiçiones e por qué manera deve usar de cada una dellas.


[ 73 ]
 
 De las cosas que los sabios dizen e declaran en lo de la
 lealtança.
 E començaron sus dichos estos sabios, de los quales eran
 algunos dellos grandes filósofos e otros dellos de santa
 vida. E dixo el primero sabio dellos: «Lealtança es muro
 firme e ensalçamiento de ganançia». El segundo sabio dixo:
 «Lealtança es morada por sienpre e fermosa nonbradía». El
 terçero sabio dixo: «Lealtança es ramo fuerte e que las
 ramas dan en el çielo e las raýzes a los abismos». El quarto 
 sabio dixo: «Lealtança es prado fermoso e verdura syn
 sequedad». El quinto sabio dixo: «Lealtança es espaçio de
 coraçón e nobleza de voluntad». El sesto sabio dixo:
 «Lealtança es vida segura e muerte onrrada». El seteno sabio
 dixo: «Lealtança es vergel de los sabios e sepoltura de los
 malos». El otavo sabio dixo: «Lealtança es madre de las
 virtudes, e fortaleza non corronpida». El nobeno sabio dixo:
 «Lealtança es fermosa armadura e alegría de coraçón e
 consolaçión de pobreza». El déçimo sabio dixo: «Lealtança
 es señora de las conquistas e madre de los secretos e
 confirmaçión de buenos juyzios». El honzeno sabio dixo:
 «Lealtança es camino de paraýso

[ 74 ]
 e vía de los
 nobles, espejo de la fidalguía». El dozeno sabio dixo:
 «Lealtança es movimiento espiritual, loor mundanal, arca de
 durable tesoro, apuramiento de nobleza, raýz de bondad,
 destruymiento de maldad, profeçión de seso, juyzio fermoso,
 secreto linpio, vergel de muchas flores, libro de todas
 çiençias, cámara de caballería».

 De lo que los sabios dizen en lo de la cobdiçia.
 Desque ovieron fablado en lo de la lealtança, dixieron de
 codiçia. E dixo el primero sabio: «Codiçia es cosa ynfernal,
 morada de abariçia, çimiento de sobervia, árbol de luxuria,
 movimiento de enbidia». El segundo sabio dixo: «Codiçia es
 sepoltura de virtudes, pensamiento de vanidad». El terçero
 sabio dixo: «Codiçia es camino de dolor e semyente de
 arenal». El quarto sabio dixo: «Codiçia es apartamiento de
 plazer, e vasca de coraçón». El quinto sabio dixo: «Codiçia
 es camino de dolor, e es árbol syn fruto, e casa syn
 çimiento». El sesto sabio dixo: «Codicia es dolençia syn
 melezina». El seteno sabio dixo: «Codiçia es voluntad non
 saçiable, pozo de abismo». El otavo sabio dixo: «Codiçia es
 falleçimiento de seso, juyzio corronpido, rama seca». El
 nobeno sabio dixo: «Codiçia es fuente syn agua, e río syn
 vado». El déçimo sabio dixo: «Codiçia es conpañía del
 diablo, e raýz de todas maldades». El honzeno sabio dixo:
 «Codiçia es camino de desesperaçión, açercana de la muerte».
 El dozeno sabio dixo: «Codiçia

[ 75 ]
 es señoría flaca,
 plazer con pesar, vida con muerte, amor syn esperança,
 espejo syn lunbre, fuego de pajas, cama de tristeza,
 rebatamiento de voluntad, deseo prolongado, aborreçimiento 
 de los sabios».

 Que el rey o regidor de reyno deve ser de la sangre real.
 Primeramente dixieron estos sabios que fuese de la sangre
 real, por quanto non sería cosa cunplidera nin razonable que
 el menor regiese al mayor, nin el siervo al señor. E más
 razón es que el grado dependa de la persona que la persona 
 del grado. E qualquier que ha de regir reyno, requiere a su
 señoría que sea de mayor linaje e de más estado que los que
 han de ser por él regidos, porque a cada uno non sea grave 
 de reçebir pena o galardón por el bien o mal que feziere, e
 non ayan a menguar los súbditos a su regimiento de ser
 regidos e castigados por él, nin de yr so su vandera quando
 cunpliere.

 Que deve ser el rey fuerte e poderoso.
 Dixieron que cunplía que fuese fuerte e poderoso e esforçado 
 e enbiso. E razonable es que el que non ha poderío non ha
 lugar de cunplir justiçia, nin de regir nin fazer ninguna
 cosa de las que a regimiento de reyno perteneçen, que puesto 
 que sea de sangre real, sy poderío non ha, non podrá regir
 los poderosos nin los flacos tan solamente. Quel ofiçio la
 persona lo faze ser grande o men-

[ 76 ]
 guado
 segund la cantidad o calidad del que lo ofiçia, como ya
 ayamos visto muchos de sangre real e aun reys e prínçipes. E
 porque non son poderosos, son en grand caymiento e
 perdimiento, e en grand pobreza, e abiltados e sojuzgados de
 otros de menos linage que ellos. E sy han estas dos e non es
 esforçado e fuerte, non le aprovecharía, que syn esfuerço
 non puede ser fecha nin acabada cosa buena nin mala, como la
 cobardía sea la cosa más vil e menos temida que todas las
 del mundo. E por esfuerço e fortaleza vimos acabados muchos
 grandes fechos e obras maravillosas. E la fortuna de sý
 mesma ayuda a los osados. E el que ha de regir reyno sy
 esfuerço e fortaleza non oviese, non podría venir en
 perfeçión de su regimiento nin dar fyn a ningund buen fecho.
 E los que con el reyno oviesen guerra, cobrarían osadía 
 veyéndolo más flaco e de poco esfuerço e fortaleza, e muy de
 ligero podría el reyno pereçer quando non oviese cabeçera 
 buena, como muchas vezes ayamos visto muchos reynos ser
 perdidos por aver rey o prínçipe o regidor cobarde e flaco e
 de poco esfuerço, e por contrario con esfuerço e fortaleza
 levar lo poco a lo mucho e lo menos a lo más, e ser
 defendidas muchas tierras por ello. E el fuerte e esforçado
 témenlo e non se atreven a él los suyos nin los estraños, e
 más vençe su nonbre que el golpe de su espada. Mas non
 cunple que sea fuerte nin esforçado a las cosas flacas e de
 poco valor, que la fortaleza e esfuerço se deve usar en sus
 tienpos e logares devidos e conbenientes que a grand fazaña 
 o regimiento pertenescan. E que non aya temor de regir asý
 al fuerte como al flaco. Onde dixo el filósofo: «Fortaleza
 es de sý mesma quexa de atender la virtud del su nonbre».

 Que fabla de esfuerço e fortaleza e de las virtudes que
 han.
 El primero sabio dellos dixo: «Esfuerço e fortaleza son
 señores de las batallas». El segundo sabio dixo: «Esfuerço e
 fortaleza

[ 77 ]
 son aparçioneros de la fortuna». El
 terçero sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son camino de
 buena andança». El quarto sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza
 son durable remenbrança». El quinto sabio dixo: «El esfuerço
 cometió e la fortaleza sostudo las bienandanças mundanales,
 e son asý como ganar e defender, e por ende en el noble son
 singulares virtudes». E dixo el sesto sabio: «Más demandado 
 es el esfuerço e fortaleza en los grandes que non en los
 pequeños, como todos ayan de guardar al capitán, e capitán
 syn esfuerço es batalla vençida aunque ayan conpañas fuertes
 e esforçadas». El seteno sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza
 son honrra de los grandes e sobimiento de los pequeños». El
 octavo sabio dixo: «Esfuerço e fortaleza son estado de los
 pobres e refrenamiento de los poderosos». El nobeno sabio
 dixo: «Esfuerço e fortaleza son gloria de voluntad, e
 grandeza de coraçón». El dezeno sabio dixo: «Esfuerço e
 fortaleza son quebrantamiento de sobervia, e desfazimiento 
 de codiçia e vençimiento de locura». El honzeno sabio dixo:
 «Esfuerço e fortaleza son cámara de caballería e
 ensalçamiento de señoría, temor a los cayentes, fama
 onrrosa, mundano ensalçamiento». E por ende en los maníficos 
 son graçias ynconparáviles e muy cunplideras, como fallamos
 que todavía el esfuerço e fortaleza fueron vençedores e non
 vençidos, mas cunple que sean tenplados con seso.

 Que fabla otra vez de como el rey debe ser sabio e enbiso.
 Dixieron que fuese sabio e enbiso, por quanto muchos son
 sabidores e non vienen tan avisados a los fechos, quel
 avisamiento desçerne e yguala en sus tienpos las obras que
 la sabiduría deter-

[ 78 ]
 mina. E son asý en
 ygualança como voluntad e obra. E la sabiduría ponemos que
 sea la voluntad e el avisamiento la obra. E puesto que omne
 tenga voluntad, sy la non obra non es fecho acabado. E por
 ende el avisamiento es discreçión que yguala e obra en sus
 tienpos las cosas de sabiduría, e de neçesario son e deven
 ser aparçioneros sabiduría e avisamiento. Es virtud
 ynconparable e maravillosa e muy cunplidera en el rey o
 prínçipe o regidor, porque por ella pueda bien regir el
 reyno e regimiento que le es encomendado, e dar pena a los
 malos e galardón a los buenos, e ygualar e tenplar los
 fechos, e conoçer los fechos e los tienpos, que muchas vezes
 es neçesario e cunplidero al prínçipe o regidor matar al que
 lo non mereçe e soltar al que lo mereçe. E puesto que
 poderío e esfuerço e fortaleza sean tan altas e tan
 maravillosas cosas como avemos dicho, sy sabiduría e
 avisamiento non ha el que las tiene, éstas nin otras non le
 podrían aprovechar, que muchas vezes vimos muchas conpañas
 poderosas e fuertes e esforçadas ser vençidas e conquistadas 
 de muy pocas gentes por la poca sabiduría e avisamiento suyo
 e por el saber e avisamiento de los otros. E la sabiduría e
 avisamiento dan a entender al que las tiene por dónde e cómo
 deve usar. E el que es sabio e enbiso non puede ser
 corronpido en sus fechos.
 
 Onde dixo el primero sabio: «Sabiduría es muro non corronpido
 e claridat syn escureza». El segundo sabio dixo: «Sabiduría
 es cosa ynfenida e depende del ynfenido Dios». El terçero
 sabio dixo: «Sabiduría es espejo de los sabios, que mientra
 más se miran más fallan que mirar». El quarto sabio dixo:
 «Sabiduría es destruymiento de maldat e perfeçión de
 bondat». El quinto sabio dixo: «Sabiduría es tristeza a los
 malos e plazer a los buenos». El sesto sabio dixo:
 «Sabiduría es ensalçamiento del sol que escallienta e
 benifica el mundo». El seteno sabio dixo: «Sabiduría es
 árbol de todas flores e cámara de todas çiençias». El otavo
 sabio dixo: «Sabiduría es ámor de todos amores, e agua de
 todas fuentes, e

[ 79 ]
 memoria de todas las gentes». El
 nobeno sabio dixo: «[Sabiduría es] apartamiento de virtudes
 e carrera derecha del paraýso». El déçimo sabio dixo:
 «Sabiduría es alcançar fermosa consolaçión de pobreza,
 vergel de los sabios». El honzeno sabio dixo: «Sabiduría es
 señora non conosçida, candela del alma, destruymiento de los
 diablos». El dozeno sabio dixo: «Sabiduría es cosa visyble e
 perfeçión ynbesyble, e sepoltura de los malos, deseo de
 los buenos, juego de pella, biva çentella, amor con
 esperança, ley de todos reys, cobertura de todas menguas,
 manjar non negado, señoría ynfynida, piedra preçiosa, arca
 de maravilloso tesoro, estatuydad firme, vida del mundo, más
 alta que lo alto, e más fonda que lo fondo, çerco redondo de
 que todos pueden travar, non es ascondida nin amenguada a
 los que la buscan, e es amiga de sus amigos e enemiga de sus
 enemigos». E por ende quien sus fechas obra bien sabiamente
 e con buena ordenança e avisamiento, de neçesario acabará
 quanto quisiere, e non le será cosa negada nin fuerte de
 fazer.

 Que fabla de la castidad e de las sus virtudes.
 Dixieron que fuese casto por quanto castidad en el prínçipe
 es una maravillosa virtud. E non tan solamente aprovecha a
 los que la tienen mas a todos sus súbditos, por quanto
 neçesaria cosa es que los que han de conplazer a alguna
 persona que syguan su voluntad e ordenança, e fagan manera
 de obrar aquellas cosas que saben que son çercanas a su
 voluntad, por tal de aver la su graçia e merçed,
 espeçialmente de los maníficos príncipes e reys. E como en
 espejo se catan las gentes en el prínçipe o regidor casto, e
 ámanselo e lóanlo e codíçianle todo bien, e ruegan a Dios
 por su vida, e non han duda que les tomará las mugeres nin
 las fijas

[ 80 ]
 nin les fará por ende desonrra nin mal.
 E es muy çercano salvamiento del alma, e maravilloso loor al
 mundo, e es estraña señoría e graçia de Dios en las
 batallas, como muchas vezes ayamos visto los prínçipes
 castos ser vençedores e nunca vençidos. E tomemos ensyenplo 
 en el Duque Gudufré e en otros muchos prínçipes quantos e
 quan grandes fechos e maravillosas cosas fezieron e acabaron 
 por la castidad, lo cual las estorias maravillosamente
 notifican. E por la luxuria vimos perdidos muchos prínçipes
 e reys, e deseredados de sus reynos, e muchas muertes e
 desonrras e perdimientos asý de cuerpos como de almas de que
 damos ensyenplo en el rey David e el destruymiento que Dios
 fizo por su pecado, e en el rey Salamón que adoró los
 ydolos, e en Aristótiles e Virgilios, e en el rey Rodrigo
 que perdió la tierra

[ 81 ]
 de mar a mar, e en otros
 reys e prínçipes e sabidores que sería luengo de contar de
 que las estorias dan testimonio.
 
 E por ende fablando de castidad dixo el primero sabio:
 «Castidat es vençimiento de maldat, espejo de alma, e corona
 del parayso, señora de las batallas, preçio de los reys,
 espeçial graçia de Dios». El segundo sabio dixo: «Castidat 
 es vida syn muerte e plazer syn pesar». El terçero sabio
 dixo: «Castidad es vençimiento de voluntad e gloriosa
 naturaleza». El quarto sabio dixo: «Castidad es nobleza de
 coraçón e leantança de voluntad». El quinto sabio dixo:
 «Castidat es durable remenbrança e perfeta bienaventurança».
 El sesto sabio dixo: «Castidad es amiga de sus amigos e
 [enemiga] de sus enemigos, çemiento de nobleza,

[ 82 ]
 e
 tejado de virtudes». El seteno sabio dixo: «Castidat es
 acatamiento de los nobles e deseo de los ángeles», e dixo
 «Castidat es manífica eslicçión e muy acabada discreçión».
 El otavo sabio dixo: «Castidad es memoria en el mundo, e
 juyzio non corronpido». El nobeno sabio dixo: «Castidat es
 verdura syn sequedat, e fuente de paraýso». El déçimo sabio
 dixo: «Castidat es animal amor e obra syn error». El onzeno
 sabio dixo: «Castidat es apuramiento de nobleza, eslicçión
 de fe, tenplamiento de voluntad, morada linpia, e fermosa
 rosa oliente, puro diamante, amor de pueblo, consolaçión de
 los religiosos, gemido de los luxuriosos». E por ende a todo
 prínçipe o regidor es neçesario la castidad, e es cosa
 cunplidera para el pueblo. E sy es en omne mançebo e fermoso
 non puede ser más maravillosa su virtud.

 Que fabla de la tenprança e de como es medianera entre
 todas las cosas.
 Dixieron que fuese tenprado, por quanto tenprança es
 maravillosa virtud, e es medianera entre bien e mal, e es
 medio entre todas las cosas. Que sy el señor o prínçipe o
 regidor non remediase su saña con tenplamiento, muy de
 ligero podría fazer cosa en daño grande del pueblo, e de que
 se arrepentiese e por ventura non pudiese remediar. E
 tenplando su saña e todos sus fechos, non fará cosa que sea
 deserviçio de Dios e daño del pueblo, ante sus fechos serán
 syenpre temidos e loados, e non le pueden ser reputados a
 mal.
 
 Onde dixo el primero sabio: «Tenprança es camino del bien e
 adversaria del mal». El segundo sabio dixo: «Tenprança es
 conoçer ome a Dios e a sý mesmo», e dixo «Tenprança es
 espejo de virtudes e desfazimiento de maldades». El terçero
 sabio dixo: «Tenprança es licçión de seso e perfeta
 sabiduría». El quarto sabio dixo: «Tenprança es escudo
 azerado de cofondimiento e des-

[ 83 ]
 truymiento
 de sobervia». El quinto sabio dixo: «Tenprança es caymiento
 de codiçia e apartamiento de yra». El sesto sabio dixo:
 «Tenprança es conpañera del bevir e enemiga de la muerte».
 El seteno sabio dixo: «Tenprança es olvidamiento de luxuria
 e lazo en que caen los diablos». El otavo sabio dixo:
 «Tenprança es çiençia divinal e çercano salvamiento del
 alma». El nobeno sabio dixo: «Tenprança es morada segura e
 torre firme, loor de los sabios». El déçimo sabio dixo:
 «Tenprança es natural razón, e perfeçión con memoraçión,
 destruymiento de los pecados, vía de bien obrar, puerta de
 parayso». El honzeno sabio dixo: «Tenprança es juyzio
 verdadero, amigo de Dios e del mundo, familiar de los
 sesudos, enfrenamiento de los locos, remedio de
 malaventurança, causa de bienaventurança, secreto de los
 nobles, reynamiento de los reys, durable estableçimiento,
 perfeçión de fé, avisamiento de los errados». Por ende a
 todo prínçipe es neçesaria la tenprança. El que non es
 tenprado en sus fechos e da lugar a su saña non ha juyzio de
 omne, e entre los sabios es llamado bestia salvaje.

 Que el rey deve ser sañudo a los malos.
 Sañudo deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno contra
 los malos e contra aquellos que non guardan serviçio de
 Dios, nin pro común de la tierra, e roban a los que poco
 pueden, e les toman lo suyo contra su voluntad o cometen o
 fazen trayçiones o maldades, o yerran contra su persona non
 lo temiendo, e atreviéndose a él. Que el prínçipe o rey o
 regidor que non es sañudo a los malos nin muestra los yerros 
 a los que lo mereçen, e non da por el mal pena e por el bien
 galardón non es digno de regimiento, que regidor de reyno
 tanto quiere dezir como pastor de las obejas, que ha de
 dar vía por donde usen e vayan, des-

[ 84 ]
 truydor 
 de los malos, enamendador de los malos usos e costunbres,
 refazedor de los bienes, ygualador de las discordias, vezes
 con saña, vezes con buena palabra, enseñador de las
 virtudes, destruydor de los pecados, e pena de la maldat e
 gloria de la bondad, defendimiento de pueblo, poblador de
 tierra, pértiga de justiçia. E por ende le es cunplidera la
 saña contra los malos e crueles e desordenados en sus
 fechos, que el prínçipe o señor en quien non ay saña o
 crueldad quando cunple non puede bien regir reyno, que cada
 uno se atreve a mal obrar en esfuerço de non ser castigado.
 E más temor pone la saña del rey o del regidor que es
 conoçido por justiçia que la justiçia que faze o manda
 fazer, e más la deve mostrar a los grandes que a los
 pequeños, que ganado lo más, lo menos es cosa vençida. E muy
 grand castigo es al pueblo ver quebrantada la sobervia de
 los grandes que ser sometidos a justiçia. Razón clara e muy
 conoçida es de que las obras pasadas dan testimonio.

 De como el rey o prínçipe o regidor de reyno deve
 aseñorearse de su pueblo.
 Otrosý cosa cunplidera e muy neçesaria es al prínçipe o rey o
 regidor del reyno aseñorearse del pueblo, e que en sus
 tienpos e logares convenientes sey tenido por señor, e
 conoçido por los estraños que antél venieren en las señales 
 de obediençia que vieren que le fazen los sus súbditos, e
 que sea temida su razón, e temido su nonbre, e ninguno non
 fable con él a ygualança nin syn reveren-

[ 85 ]
 çia e umildança. E más temido deve ser de
 los grandes que de los pequeños, e con mayor abtoridad se
 deve aseñorear dellos, e que todos teman su saña e ayan
 pavor de errar e enojar con sus maldades e yerros, que non
 cunple que sea ygual a la viga que dio Júpiter a las ranas,
 que del golpe se asonbraron e después subían ençima della. E
 que muy fuerte cosa es de mudar la costunbre, e muy más
 ligera cosa es de ponerla que de emendarla, que sy una vez
 pierden el miedo al rey o regidor del reyno, atrévense a él
 e non lo temen después. E lo que en el comienço remediaría 
 con sola palabra, non lo remediaría después matando e
 faziendo crueldades. E por ende la dotrina priva a las vezes 
 a la mala naturaleza. E todo rey o prínçipe deve ordenar su
 señoría e regir su tierra en justiçia, e aseñorearse della
 por manera que aya escusada la emienda e arrepentimiento,
 pero non se tenga en tanto que dexe de onrrar los buenos e a
 los que lo mereçen, a cada uno en su grado, vezes con buena
 palabra, vezes faziendo merçedes, que muchas vezes las
 buenas obras fazen de los enemigos amigos. Mas non espere
 amistança del enemigo que es syn cabsa e por desordenada
 voluntad, nin tarde la vengança do viere creçer el daño, que
 muchas vezes queda la manzilla e non el logar.

 Quel rey o prínçipe o regidor de reyno deve ser conpañero
 a sus conpañas.
 Conpañero deve ser el rey o regidor del reyno con las sus
 conpañas en les fazer muchas onrras e gasajados e aver
 plazer con ellos quando cunpliere, e en las guerras e
 batallas comer e bever

[ 86 ]
 de conpañía, e burlar con
 los suyos, e entremeter con ellos algunas maneras de solaz,
 e loarlos e onrrarlos en plaça el bien que fezieren, e
 fazerles merçed por ello, e darles buena palabra, e
 reçebirlos bien quando venieren a él, e mostrarles gesto
 alegre e pagado, que del señor que se aparta fuen dél, e
 aborréçenlo los suyos e los estraños, que todo señor cunple
 que se muestre al pueblo, e sea alegre e palançiano. E
 quando se viere en priesa non deve mostrar temor a su gente,
 que grand desmano es de gente conoçer miedo en el prínçipe o
 cabdillo. E non es cosa cunplidera, que muchas vezes vençe 
 buen esfuerço mala ventura. El miedo non es yerro mas
 naturaleza derecha: publicarlo es grand mengua, encubrirlo 
 es nobleza de coraçón. Antes fablando con las sus conpañas e
 esforçándolos como conpañero, deve ser el primero que tomare 
 la lança, e dezir dezires de osadía. E como ya abemos dicho,
 e el esfuerço ovo las glorias mundanales e es hermano de la
 fortuna. Pero non sea tanto conpañero que se atrevan a él e
 con palabra

[ 87 ]
 grida e sañuda deseche a los que se
 atrebieren a él fuera de razón, que de todas las cosas el
 medio e tenprança es la mejor, segund ante diximos en el
 tratado de tenprança.

 Que el rey deve ser largo a los nobles e fidalgos e de
 buen linage, e a los otros que bien obran.
 Largo deve de ser el rey o prínçipe o regidor de reyno a los
 nobles e fidalgos e de buen linage e a los otros que bien
 obraren e alguna fazaña e nobleza de caballería fezieren o
 en otras cosas bien e lealmente lo sirvieren, asý por las
 noblezas que fezieren quando pudieron los que non pueden,
 como por las que fazen los que pueden. E de los que en su
 serviçio morieren, deve ser largo en fazer merçed a sus
 fijos e a los de su linage porque todos ayan voluntad de
 bien fazer e de le servir lealmente e con voluntad. Que una
 de las prinçipales graçias que cunple aver en los señores,
 espeçialmente en los conquistadores, ser largo de coraçón e
 de obra, pero que non se deve mover ligeramente a fazer
 merçed fasta ser çierto del bien que cada uno fizo. E en
 esto deve ser el rey o prínçipe o regidor pesquiridor,
 porque muchas vezes acaéçele ser fechas relaçiones
 ynfyntosas, e fazer bien a quien non lo mereçe e non al que
 lo mereçe. E por ende ya diximos como avisamiento es virtud
 cerçana de sabiduría. E non tan solamente deve el prínçipe o
 regidor pesquerir e saber esto, mas en todo el reyno o
 regimiento deve saber qué personas buenas ay en cada çibdad 
 o villa o logar, e cómo usan, e quáles son para guerra o
 quáles son para ofiçios, o quóles codiçiosos desordenados, o
 quáles tenprados, porque a cada uno dé e ordene lo que
 entendiere que le cunple, e

[ 88 ]
 asý non fará cosa
 desordenada nin syn razón, que largueza es muy enobleçida 
 virtud.
 
 Onde dixo el primero sabio: «Largueza es manifiçençia de los
 grandes, e esfuerço de coraçón en los pequeños». El segundo
 sabio dixo: «Largueza es contentamiento de voluntad e
 graçioso deseo». El terçero sabio dixo: «Largueza es
 menospreçiamiento de codiçia e vençimiento de maliçia». El
 quarto sabio dixo: «Largueza es morada de nobleza, çemiento
 de fidalguía». El quinto sabio dixo: «Largueza es plazer de
 coraçon, conoçimiento de razón». El sesto sabio dixo:
 «Largueza es cámara de los reys, ensalçamiento de su
 estado». El seteno sabio dixo: «Largueza es esleçión de
 virtudes, nobleza de voluntad». El otavo sabio dixo:
 «Largueza es corona de los prínçipes, refrigerio de los
 mendigantes». El nobeno sabio dixo: «Largueza es señora de
 las conquistas». El déçimo sabio dixo: «Largueza faze los
 enemigos amigos e los amigos syervos». El honzeno sabio
 dixo: «Largueza es refrenamiento de mala fama, encubrimiento 
 de todas las maldades, sylla de todos poderes, allegamiento 
 de voluntades, fe de los vasallos, ensalçamiento de los
 señores, amor de todas las gentes». El dozeno sabio dixo:
 «Largueza destrue a los malos e ensalça a los buenos».

 Quel rey o prínçipe deve ser escaso en aquellas personas e
 logares de que se non espera alguna virtud.
 Escaso deve ser el rey o prínçipe en aquellas personas e
 logares de que non se espera alguna virtud nin bien, e a los
 malos que obran mal, e a los que non preçian, e le buscan
 daño e desonrra, e a los lisonjeros que a la verdad niegan 
 sus derechos; e a los

[ 89 ]
 truhanes e juglares e
 alvardanes en sus tienpos e logares conbenientes fazer
 alguna graçia e merçed, porque devido es al prínçipe de
 entremeter a sus cordiales pensamientos algund
 entremitimiento de plazer. Onde dixo Catón: «Ynterpone tuys
 ynterdum gaudia curis».


[ 90 ]
 
 Quel rey deve ser amigo de los buenos e leales e
 verdaderos que andan e siguen carrera derecha.
 Amigo deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno de los
 buenos e leales e verdaderos que andan e siguen carrera
 derecha, e lo aman de dentro e de fuera, detrás e delante,
 açerca e alexos, por su pro e por su daño, que el amigo que
 es por sólo su provecho non usa amistança mas mercadoría, e
 es cosa aborreçible. E otrosý deve ser amigo de sus buenos
 servidores e de aquellos que vee que le sirven e aman a todo
 su poder, e amarlos e preçiarlos e loarlos e fazerles bien
 por ello, quel amor le dará a conoçer a los que le fablan
 verdad o arte. E mire bien el gesto o escriptura o obra del
 obrador o dezidor o escrividor. E de cada uno la obra o
 dezir o escriptura dará testimonio, e será mal conoçedor el
 que lo viere. Que muchos fablan al señor a su voluntad por
 le conplazer e lisonjar, negándole la verdad, lo qual es
 manifiesto yerro, que a su señor deve omne dezir la verdad
 claramente, e abiertamente le mostrar los fechos, aunque
 sean contra sý mesmo, que nunca le traerá grand daño. Que sy
 el señor fuere discreto e sabio, por ende será más su amigo
 e creerlo ha dende adelante, e non esperará dél trayçión nin
 mal. E el que a su señor encubre la verdat non dudará de le
 ser traydor o malo quando le veniese a caso. E este tal non
 deve ser dicho amigo mas propio enemigo, que sobre la verdad
 es asentado Nuestro Señor Dios. E a todo rey o prínçipe deve
 amar los verdaderos, e ser su amigo e les fazer muchas
 merçedes.

 Quel rey o prínçipe o regidor de reyno deve ser enemigo de
 los que quieren el mal e la trayçión e la siguen e usan
 della.
 Enemigo deve ser el rey o prínçipe o regidor de los que
 quieren el mal e la trayçión e la syguen e usan della, e
 desaman el bien, e sus obras son syenpre malas. E a estos
 tales deve ser enemigo

[ 91 ]
 para los estruyr e echar 
 del mundo o de la tierra e los apartar de sý. E otrosý a los
 que traen e ordenan fuegos o muertes o desordenanças del
 reyno e de la gente, e usan maneras e sofismas engañosos e
 malos, e la boz destos atales fallará publicada en los
 pequeños e synples e en los pueblos, a quien por Dios son
 rebelados los fechos escondidos destos atales e son dados
 por pregoneros de sus maldades. E donde mucho se ençendiere 
 la boz del pueblo es la maldat conoçida, e quien quisiere
 parar mientes asý lo verá claramente.

 Quel rey o prínçipe o regidor deve ser piadoso a los
 buenos e omildes e a los pobres e lazrados que non han
 esfuerço.
 Piadoso deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno a los
 buenos e omildes a que ocasyón e non voluntad de obra truxo 
 a errar, e a los pobres e lazrados que non han esfuerço nin
 ayuda, e a los huérfanos e tristes e lazrados e enfermos e
 biudas e amenesterosos, e a los que cayeron de su estado.
 Por quanto la piadad es espejo del alma e cosa que plaze 
 muchos a Dios, e por ella veno al mundo a nos salvar, por
 duelo e piadad que ovo del su pueblo, que non pereçiese. E
 es muy santa virtud, e llave del salvamiento.
 
 Onde dixo el primero sabio: «Piadad es espíritu de Dios que
 veno de su propia sylla». El segundo sabio dixo: «Piadad es
 fuente de paraýso». El terçero sabio dixo: «Piadad es gloria 
 de las

[ 92 ]
 ánimas». El quarto sabio dixo: «Piadad es
 ordenada contriçión que sale de las entrañas». El quinto
 sabio dixo: «Piadad es espada de vençimiento de los
 pecados». El sesto sabio dixo: «Piadad es amor divinal». El
 seteno sabio dixo: «Piadad es morada gloriosa». El otavo
 sabio dixo: «Piadad es camino de paraýso». El nobeno sabio
 dixo: «Piadad es flor syn sequedad e verdura por syenpre».
 El déçimo sabio dixo: «Piadad es conoçimiento de razón,
 esclareçimiento de voluntad, obra de santidad, esleçión de
 fee, apuramiento de saber, loor de pueblo, fuente que
 syenpre corre, agua de dulçor».

 Quel rey o prínçipe o regidor deve ser cruel contra los
 crueles e malos e traydores del mal.
 Cruel deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno contra 
 los crueles e malos e traydores e tratadores de todo mal, e
 contra aquéllos que non conoçen a Dios nin al mundo, e
 sienpre perseveran en malas obras, e contra aquéllos que
 sabe que le andan en trayçión o mentira o arte, e non temen
 a él nin a la su persona, nin lo aman, e fazen sus fechos
 con desordenança, e contra los que enbían cartas o
 mandaderías a sus enemigos e les escriven de su fazienda. A
 estos tales deve ser cruel e non esperar dellos tienpo de
 vengança, salvo quando podiere cunplir su obra.

 Quel rey o prínçipe o regidor de tierra deve amar la
 justiçia como sea ella cabeça de su señoría.
 Mucho deve amar la justiçia el rey o prínçipe o regidor de
 tierra, como sola ella es la cabeça de su señoría e poderío.
 Quel prínçipe que non es justiçiero e non obra justiçia non
 es digno de su ofiçio nin seguro de sý mesmo. E el miedo que
 los otros han

[ 93 ]
 de aver dél, ha él dellos. E por
 ende todo prínçipe la deve aver e usar e obrar e guardar e
 mantener, asý a lo poco como a lo mucho, asý a lo fuerte 
 como a lo flaco, asý a lo mayor como a lo menor. E deve ser
 en la justiçia peso e medida, e valança derecha que non
 tuerça más a un cabo que a otro. E el que usa de la justiçia
 verdaderamente como deve es amado de Dios, e halo por
 medianero a sus fechos, e ámanlo los pueblos e los buenos e
 aun los malos, desque van andando, que la poca justiçia faze
 ser muchos malos que lo non serían sy la oviese. E es cabsa 
 de todo mal e de toda desordenança, e perdimiento de tierra.
 E a todo regidor cunple de ser más justiçiero e fuerte e
 cruel, ca al rey témenlo naturalmente e al regidor por la
 justicia e ser justiçiero e cruel, usando de la justiçia
 sabiamente.
 
 Onde dixo el primero sabio: «Justiçia es medyda derecha e
 ganançia ygual». E el segundo sabio dixo: «Justiçia es
 corona de los reys». E el terçero sabio dixo: «Justiçia es
 fermosa virtud en el prínçipe». El quarto sabio dixo:
 «Justiçia es castigamiento e pértiga de los malos». El
 quinto sabio dixo: «Justiçia es gloria de los buenos». El
 sesto sabio dixo: «Justiçia es poblamiento de tierra». El
 seteno sabio dixo: «Justiçia es segurança de pueblo». El
 otavo sabio dixo: «Justiçia es sylla de Dios». El nobeno
 sabio dixo: «Justiçia es enemiga de los diablos». El déçimo
 sabio dixo: «Justiçia es señora de las virtudes». El honzeno
 sabio dixo: «Justiçia es árbol fermoso e acatamiento de los
 sabios, pedimiento de pueblo, consolaçión de los pobres,
 aborreçimiento de los locos, refrenamiento de sobervia,
 vençimiento de saña, apuramiento de razón, vida segura». E
 por ende a todo prínçipe conbiene de la obrar e mantener e
 defender sy quiere que sus fechos vayan adelante. Que dixo
 un sabio a un su amigo, dándole consejo: «Fuy de la tierra
 donde non vieres rey justiçiero, e río corriente, e físyco 
 sabidor, que ésta aýna pereçerá».


[ 94 ]
 
 De como deve aver en el rey o prínçipe o regidor de reyno
 poca codiçia.
 Codiçia deve aver poca el rey o prínçipe o regidor de reyno,
 e deve fuyr della, como sea la más vil cosa, e en menos
 tenida de todas las del mundo. E es raýz de todos males, e
 destruymiento de todas virtudes, e enflaqueçimiento de
 coraçón, e ensuzamiento de voluntad, corronpimiento de seso,
 familiar de los pecados, perdimiento del alma, denuesto al
 mundo, aborreçimiento de Dios e de las gentes de buena
 voluntad. E tantas desordenanças e yerros acaeçen della que
 sería luengo de contar. Çerca de sus propiadades los sabios
 dizen sus dichos ante desto en el tratado de codiçia. Pero
 non dexe de ser codiçioso de fazer buenos fechos e grandes
 fazañas e conquistas, e de los bienes e de las virtudes que
 viere en otros aver, codiçia de las aver, e de fazer otras
 cosas semejantes. Que ésta es la buena codiçia, e turable, e
 gloriosa ante Dios e famosa al mundo.

 De como deve ser el rey o prínçipe o regidor de reyno de
 buena abdiençia a todos los que antél venieren.
 De buena abdiençia deve ser el rey o prínçipe o regidor a
 todos los que antél venieren, e remediarlos a todos
 justamente con justiçia ygual. E deve en la semana dos o
 tres vezes dar abdiençia al su pueblo, e ver las petiçiones 
 por sý mesmo, porque por aý podrá saber quóles son
 forçadores, e robadores, e obran de malas maneras. E pueda
 remediar a cada uno con derecho, que quando el

[ 95 ]
 fecho
 queda en mano de dotores, lazra el que poco puede por la
 traydora codiçia, que les roba las conçiençias e la voluntad
 del bien fazer, e les faze judgar el contrario de la verdad.
 E quando el señor es presente e vee las cosas, el temor les
 faze sofrir su mala codiçia e usar justamente, quánto más sy
 es conoçido por justiçiero.

 Que fabla de los alcaldes e justiçias e ofiçiales e
 corregidores que sean buenos.
 Pon en las çibdades e villas e logares de tu reyno tales
 alcaldes e justiçias e ofiçiales e corregidores que sean
 buenos e ydonios e sufeçientes e fuertes e esforçados, que
 amen e teman a Dios e tengan la justiçia ygual, asý al mayor
 como al menor, e que non aya pavor de castigar e fazer
 justiçia, asý en el fuerte como en el flaco, asý en el
 grande como en el pequeño, e que a todos sea valança e peso
 e medida ygual e derecha. Que devedes saber que todo el
 temor del rey o prínçipe o regidor de reyno es la justiçia,
 e ésta es corona de su señoría. E do non ay justiçia non es
 ninguna sigurança buena, nin ay amor nin temor. E sy vieres
 que algunas partes non se ygualan las justiçias al que ha de
 usar de su ofiçio, por ser naturales de la tierra o por otra
 ocasyón, pon en los tales

[  96 ]
 logares corregidores
 estraños a que non duela castigar los malos nin los enbargue 
 amor nin naturaleza. E a estas justiçias, dales su
 mantenimiento razonable. El que non usare bien de su ofiçio
 piérdalo con la cabeça, o con presyón perpetua, porque el
 temor proçeda a todos para bien obrar, que deves creer que
 la tierra ygualada a justiçia las otras cosas ygualadas las
 tienes.

 Como el rey deve ser graçioso e palançiano e de buena
 palabra a los que a él venieren.
 Señor, cunple que seas graçioso e palançiano, e con buena
 palabra e gesto alegre reçibas a los que ante ti venieren, e
 faz gasajados e onrras a los buenos e a los comunales. Que
 mucho trae la voluntad de las gentes el buen reçibimiento e
 la buena razón del señor, e a las vezes más que muchos
 dineros e averes.

 Que fabla de los codiçiosos moços e viejos que
 perseveraren en otras malas dotrinas.
 Los que vieres que fueron codiçiosos de moços e viejos, e
 perseveraron en otras malas dotrinas, non los esperes
 emendar, e fuye dellos e de su conbersaçión, e non tomes su
 consejo e non fíes dellos por ricos que sean, que más ayna
 cometerán yerro o trayçión con la desordenança de la codiçia
 que otros que non tengan nada.

 Que fabla de los leales e tenprados e syn codiçia.
 Ama a los leales e tenprados en su codiçia, e que son de
 buena voluntad, e sobre estos atales arma como quien arma
 sobre çimiento bueno. E toda la fiança puedes en ellos
 fazer:

[ 97 ]
 aunque non ayan muchedunbre de tesoro,
 fallarás en ellos muchedunbre de buenas obras e de virtudes
 que te ternán más provecho, ca non se puede conprar la
 virtud del omne bueno e leal. Que el codiçioso desordenado
 oy te dexará por otro que más le dé, aunque le hayas fecho
 todos los bienes del mundo, que do ay mucha codiçia non
 puede aver amor, nin fe, nin lealtança, mas todo movimiento
 de voluntad e obra.

 De como el rey non desespere a los buenos que le
 demandaren merçed.
 Non desesperes a los buenos que te demandaren merçed aunque
 non gela puedas fazer de presente, que quando non cuydares 
 te verná a caso que los puedas ayudar. E sy luego les
 dixieses de non, tanta neçesydad podrían tener que se yrían 
 a perder con desesperança o a tomar otra ley o seta de que
 pudiese seguir daño, e aunque otro non oviese synon perder
 sus almas, era asaz mal. Que un omne bueno non puede ser
 conprado, e por él se puede perder una grand parte de tierra
 o acabar un grand fecho.

 De como el rey deve primeramente conquistar e ordenar lo
 suyo e aseñorearse dello.
 E señor conquistador que quieres ganar otrás tierras e
 comarcas e las conquistar, e tu deseo es amunchiguar la ley
 de Dios e le servir, e fazer plazer, e dexar al mundo alguna
 buena memoria e nonbradía, primeramente conquista e sojuzga
 e ordena lo tuyo e aseñoréate dello e sojudga los altos e
 poderosos, e la tu boz enpaboresca el tu pueblo, e sea el tu
 nonbre temido. E con esto enpaboreçerán los tus enemigos, e
 la meytad de tu conquista tienes fecha, e tu entençión aýna
 se acabará. Que sy tú bien non corriges e sojuzgas lo tuyo
 ¿cómo sojuzgarás aquello en que non as poder? E non te
 ternía pro lo que conquistases, e muy de ligero pereçería

[ 98 ]
 eso e lo ál. Que fallarás que de los que
 conquistaron mucho, asý Alexandre como todos los otros, más
 conquistó su boz e su temor que los colpes de sus espadas.

 Que fabla de como el rey deve catar primero las fines de
 sus guerras e ordenar bien sus fechos.
 Otrosý tú conquistador que deseas fazer todo bien e traer 
 muchas tierras e provinçias a la fe de Dios, los comienços
 ligeros los tienes, mas cunple de catar los fines e ordenar
 bien tus fechos en manera que seas onrrado e tu fecho e
 señorío vaya adelante e prevalezca, e non te sea neçesaria
 la neçesydad en tus fechos, nin queden en medio de la
 carrera como quedan de muchos que bien non ordenan sus
 faziendas e pereçen por mala ordenança, de que avemos
 ensyenplo en muchas cosas pasadas. E desý, para tu bien
 guerrear, cúnplete primeramente ser amado e temido de los
 tus vasallos, e de los tuyos, e deves pensar que es la
 conquista que

[ 99 ]
 tomas e las más maneras e provechos
 que tienes para ello, e las gentes e el tienpo e las cosas
 que te pueden enbargar.
 
 E sy non vieres la tuya, espera tienpo e sazón, e ordénate de
 guisa que tus fechos vayan adelante, que buena es la
 tardança que faze la carrera segura. E para el tienpo que
 conoçieres ser bueno e cunplidero sigue esta ordenança e
 vertud más ayna a tu perfeçión de tu entençión, que nos bien
 vemos el tu santo deseo e querríamos que ovieses buena fyn.
 E por ende primeramente ante de todas las cosas pon tus
 fechos en Dios e en su gloriosa Madre, e encomiéndate a El,
 que a El se deve la paz de la tierra, e todos los malos
 sojuzga, e El es el Señor de las batallas, e syenpre creçerá 
 tu nonbre, e tu estado yrá adelante todos tienpos. Lo
 segundo, ordena toda la tierra e señoría a toda buena
 ordenança e justiçia, e faz sujebtos los fuertes e los
 flacos a la razón, e de cómo todos deven usar segund ante
 desto te diximos. Lo terçero, tu entençión sea más de creçer 
 en la ley de Dios que non por aver las glorias mundanales, e
 por aquí averás más ayna perfeçión de todo.

 Del abastamiento quel rey deve tener para las sus guerras.
 Ante de la guerra busca e ten aparejado bastimiento de pan, e
 de vino, e de carne, e de las otras cosas que te fazen
 mester, e fazlo tener presto en los logares çercanos de la
 tu conquista, e manda conprar el tal bastimento a omnes de
 buen recabdo e entendimiento e de buena entençión e de poca
 codiçia, e mándales dar su mantenimiento abondadamente e aun
 más de lo que ovieren mester, porque para su provisyón non
 te ayan de fazer arte en las conpras. Que fallará la tu
 merçed que muchos con mala codiçia e por non se fartar
 entremeten en las conpras trigo podrido e

[ 100 ]
 çevada 
 podrida por bueno por ganar la meytad. E quando lo han de
 dar a la gente aun demás de ser podrido, entremeten tierra e
 otras vilezas en manera que el que lo reçibe non puede
 comerlo. E sy lo comen por más non poder, adoleçen e mueren 
 o pereçen con ello. E otrosý las bestias con la çevada. E
 quando el señor piensa que tiene gente para bien fazer, es
 toda doliente e flaca e perdida por el mal mantenimiento. E
 la gente doliente e flaca escusado ha de bien fazer. E por
 ende cunple a la tu merçed que la fiança de los tales fechos
 que sea de buenos omnes e de poca codiçia. E al primero que
 errare en lo tal, que la tu merçed lo mande penar de tal
 guisa porque sea escarmiento para los que lo oyeren e
 vieren. Que señor, si la tu merçed non remedia en los tales
 fechos, e non tienes los dineros e bastimento que les es
 mester prestos e buscados e mercados en sus tienpos devidos,
 mejor sería non començar la conquista para la aver de dexar 
 por mengua o falleçimiento de lo que oviere mester. E las
 conpras destas cosas deven ser fechas a los tienpos de las
 cogechas porque valen menos e son más de barato.

 De las gentes quel rey non deve de levar a las sus
 guerras.
 Otrosý non cunple levar a la guerra en la tu merçed gentes
 nin conpañas ricas nin codiçiosas, e que non son para tomar
 armas nin usar dellas, e que su entençión es más de
 mercadoría que de alcançar onrra e prez. Que estos atales
 syenpre te furtarán el sueldo e te contarán por diez veynte,
 e estorvarte han los buenos fechos e cometimientos, por tal
 de se non poner en peligro. Que ellos por lo que lo han es
 por levar tus dineros malamente e por fenchir arcas de
 tesoros. E por ende cunple a la tu merçed de levar

[ 101 ]
 contigo los que entendieres que son tuyos e
 deséante bien e ámante, e aman tu onrra. E de los otros
 mançebos e valientes omnes que desean alcançar onrra e que
 presumen de sý de la ganar por sus manos, e su codiçia e
 deseo es fazer fazañas e buenas obras, e destos tales tienes
 tantos e sábelos buscar, que non dudo que con çinco mill 
 dellos non dieses batalla a todo el mundo en un día. E syn
 dubda vençerías seyendo pagado de ty, e oviéndolos a tu
 voluntad. Que Jullio Çésar, e Alexandre, e Ponpeo, e Anibal,
 e los otros conquistadores con esto fezieron tan grandes
 fechos por tener gentes que curavan de las onrras e de las
 fazañas, e aborreçían los tesoros, e vençían con çinco mill
 fasta veynte mill. E el que tiene su voluntad en la codiçia
 del grand tesoro que tiene, e vende la onrra por dineros,
 non esperes dél golpe de lança nin de espada, nin palabra
 osada, nin ningund buen fecho. E pues

[ 102 ]
 començado
 as guerra, bien creo que abrás visto algunas destas cosas e
 serás en conoçimiento dellas. E ya sabedes que Alixandre
 fizo quemar los tesoros porque vido sus gentes flacas con
 muchedunbre dellos, e desý ganó muchos más e fezo muy
 maravillosos fechos, tanto que truxo todo el mundo a su
 jurediçión, e non te sería maravilla tú veyendo las gentes
 pagadas, e destos atales que avemos visto conquistar e
 acabar tanto e más que cada uno dellos. Ca eres mançebo e
 fuerte e casto e de buena entençión, e cometes fecho, e obra
 de Dios e a su voluntad. E por ende non te enbargará
 fortuna, antes será tu amiga, e çercana de ty e toda tuya en
 todos tus fechos. E seyendo tú fuerte e osado e los tuyos, e
 faziendo obra de Dios, ¿quál cosa te podrá enbargar, e quál
 tan poderoso nin esforçado enbargará la tu carrera, e non
 fuyrá ante ty? Non creas que ninguno. Todas las tierras
 serán a tu jurediçión, e Dios será contigo, e las gentes con
 amor loarán tu nonbre, e todos desearán ser tuyos por la tu
 bondat.

 En que el rey non deve tardar a los que viere o sopiere
 que lo fazen bien.
 Otrosý señor non dudes nin tardes la merçed a los que vieres 
 e sopieres que lo fazen bien e son buenos e leales e de
 voluntad te sirven, que dize el ensyenplo: «Qui cito dat,
 bis dat; [nescit dare] qui munera tardat». E grand deseo han
 los buenos

[ 103 ]
 de bien fazer quando veen que son
 tenidos sus fechos, e onrrados por ellos, e non ha cosa nin
 fecho que non cometan, e todavía cobran más coraçón; aunque
 fazen mucho, piensan que non fazen nada e todavía desean
 fazer mejor por creçer en su onrra. E syn duda aquél es
 dicho señor, e temido e vençedor que onrra a los buenos e
 los ama e los preçia e faze merçedes, e despreçia a los
 viles e a los covardes.


[ 104 ]
 
 De la ordenança e regimiento, quel rey deve aver con sus
 enemigos.
 Toda ordenança e regimiento sea en las tus batallas que
 ovieres con los tus enemigos. E conoçe los tienpos e los
 logares, e syenpre busca vantaja mientra pudieres, e gana el
 sol o el ayre, e sey primero cometedor, que gran vantaja es
 ver omne como fiere, e non le enbargar el sol, nin polvo. E
 su enemigo estar çiego, e non ver lo que faze es tener
 vençido la meytad del canpo. E comoquier que Dios sea el
 vençedor de las batallas, a las vezes todo lo más dexa a la
 buena yndustria de los omnes.

 Que quando el rey oviere a fazer entrada a otro reyno, o a
 conquistar alguna tierra, que vaya poderosamente.
 Quando ovieres de fazer entrada a otro reyno o conquistar
 alguna tierra e fueres por tu persona, cunple que vayas
 poderosamente e con tal gente como avemos dicho. E non
 entres por parte do non oviere agua, que todavía el
 mantenimiento es neçesario. E entra en tienpo que falles
 yerba verde o seca o algund mantenimiento para tu gente, e
 non te pares sobre logar fasta que primeramente tales e
 destruyas toda la tierra, e trayas e tomes

[ 105 ]
 todos
 los ganados e panes e viandas que fallares. E después, tu
 cometimiento sea a lo más rezio e a logar, que ganándolo te
 sea grand onrra, e non poderlo ganar poca mengua, que lo más
 vençido lo menos vençido lo tienes. Que en todas las cosas 
 la buena discreçión ensalça a los omnes e les da creçimiento 
 de onrra. Entrando en tienpo e con tienpo tienes dos
 avantajas, e non puedes escapar synon onrrado. Lo primero 
 porque do fueres, fallarás que comer tú e tus conpañas. Lo
 segundo porque aunque algo te fallesca, te lo pueden levar 
 de lo tuyo, e puedes estar, e seguir tu demanda quando 
 quisyeres.

 En que el rey non deve levar a la su conquista conpañas
 conçegiles sy non fueren escogidos.
 Non lieves a la tu conquista conpañas conçegiles synon sy
 fueren escogidos por omnes de quien la tu merçed fíe, e que
 les sea bien pagado su sueldo, que non deves fazer cuenta 
 de la gente que va syn dineros, e non sabe que es tomar
 lança para ferir. Que quando pensares que tienes algo, non
 tienes nada. Que de las gentes que van a pelear, los flacos
 enbargan a los fuertes, e los cobardes fazen fuyr a los
 buenos. E por ende syenpre pon en la delantera a los más
 fuertes e esforçados.


[ 106 ]
 
 En quel rey non consyenta en el tienpo de las sus guerras
 conprar viandas a regatonería.
 Non consientas, e defiende que en la tu tierra, espeçialmente 
 en el tienpo de la guerra, ningunas personas conpren pan nin
 vino, nin pescado, nin carne, nin otra cosa de mantenimiento
 para revender, salvo lo que ovieren mester para su
 mantenimiento propio. E pon pena asý de los cuerpos como de
 los algos en las tales personas que lo conpraren. Que deve
 saber la tu merçed que quanta carestía, e mal, e daño viene
 a la tierra es por los que conpran para revender, quel
 labrador forçado ha de vender.

 En quel rey ordene porquel sueldo sea bien pagado a sus
 conpañas.
 Otrosý, ordena tu fazienda de guisa que el sueldo sea bien
 pagado a las tus :conpañas, e antes lieva diez bien pagados
 que veynte mal pagados, que más farás con ellos. E
 defiende e manda que non sean osados de tomar ninguna cosa
 en los logares por do pasaren syn grado de sus dueños,
 dándogela por sus dineros. E qualquier que la tomare, que
 aya pena corporal e pecunial. E en el primero sea puesto
 escarmiento tal, porque otros non se atrevan. E con esto la
 tierra non encareçerá e todo andará llano e bien a serviçio 
 de Dios e tuyo. E de otra guisa todo se robaría e la tierra
 pereçería, que la buena ordenança trae durabledad en los
 fechos.


[ 107 ]
 
 En quel rey non despreçie el consejo de los synples.
 Non despreçies el consejo de los synples, e sobre grand cosa,
 o a que se requiera juyzio, ayunta a los grandes e a los
 pequeños, e ternás en que escoger. Que muchas vezes enbía
 Dios su graçia en personas que non se podría pensar, e los
 consejos son graçia de Dios, e non leys escriptas. Aunque el
 fundamiento de cada cosa sea buena razón, tan aýna e más es
 dotada a los synples como a los letrados, a los chicos como
 a los grandes poderosos. E reçibe todos los dichos de los
 que venieren a ty, que mientra más echan en el saco, más 
 ayna se finche.

 Quel rey faga mucha onrra a los buenos.
 Faz mucha onrra a los buenos que prime ramente provares. Que
 muchas vezes suena en el pueblo el contrario de la verdad. E
 mientra podieres non olvides a los tuyos en los ayudar, e
 fazer bien, e en les dar de tus ofiçios. E en esto farás dos
 tesoros: uno de gente, e otro de dineros.

 En quel rey onrre a los estraños que le venieren a servir.
 Onrra a los estraños que te venieren a servir, e dáles de tus
 dineros, e abrás nonbradía por ello. Ca es largueza fermosa,
 e

[ 108 ]
 acarreamiento de gentes. E fuye a las
 codiçias, e cura del prez, e en los començamientos de las
 conquistas e aparta de tu coraçón las ganançias e ayan parte 
 dellas los grandes e los pequeños, porque todos ayan
 voluntad de bien fazer. Que en los comienços ganan los
 onbres las nonbradías malas o buenas, e después son malas de
 perder. O ganan los coraçones de los omnes, o los pierden.

 En que el rey non se mueba a las lágrimas e dezires de las
 synples personas.
 Non se mueban tus orejas a las lágrimas e dezires de las
 synples personas, nin te sea notorio el juyzio de los
 grandes, fasta que primeramente veas o sepas la verdad de
 los fechos. Que costunbre es a los lazrados dar lágrimas
 enfintosas, o a los grandes condenar o asolver por voluntad.

 En que el rey non crea las blandas palabras de los que le
 truxieren enemistad con los pueblos.
 Non creas las blandas palabras de los que te truxieren
 enemistad con los pueblos, aunque con las cosas más firmes
 sea provechosa la merçed. Que el pueblo non pereçe
 ligeramente, e quien lo pierde non le queda ál que perder 
 dél, aunque sea rico e poderoso.

 En quel rey non mande fazer justiçia en el tienpo de la su
 saña.
 Non mandes fazer justiçia en el tienpo de tu saña, e

[ 109 ]
 más tenprado que arrebatoso sea tu juyzio. Que
 en las cosas fechas queda arrepentimiento e non logar.

 En quel rey non se arrebate a fazer ningund fecho rasta
 que lo piense.
 Non te arrebates a fazer ningund fecho fasta que primeramente
 lo pienses, salvo quando vieres tus enemigos delante ty. Que
 aquí non ay que pensar, salvo ferir reziamente e pasar 
 adelante.

 En que el rey más sea temida la su boz por pena que por
 sangre.
 Más por pena que por sangre sea temida la tu boz e el tu
 nonbre, que la muerte desespera e pone grand miedo en los
 coraçones, e es cruel enemistad. Comoquier que a las vezes
 la sangre trae segurança de pueblo e es corregimiento de los
 malos, que mejor es cortar el mal árbol que dexarlo creçer 
 en ramas. Que dixo el filósofo Çesario: «Del mal árbol nin
 rama nin foja».


[ 110 ]
 
 En que el pueblo non entienda en el rey covardía nin temor
 alguno.
 Non entienda el tu pueblo en ty cobardía nin temor. E la tu
 boz sea fortaleza e esfuerço a los tuyos. E al que vieres
 bien fazer muchas vezes, non le dexes començar locura nin
 obra que, por bien que faga, non saque fruto. Como muchas
 vezes vimos morir muchos buenos por desordenança, e por
 cometer fechos vanos.

 En quel rey non dexe de fazer bien mientra pudiere.
 Non dexes de fazer bien mientra podieres, que del mundo non
 te quedará ál synon el nonbre de las bienaventuranças e de
 las conquistas, e las buenas obras que te salvarán el alma.
 E lo ál, como sueño pasará ante ty.

 En que el rey si piensa e conoçe quien es, e ha de ser,
 non puede fazer mal fecho.
 Sy piensas e conoçes quien eres e has a ser, non puedes fazer
 mal fecho. E conoçerás a Dios e a ty mesmo, e juzgarás sabia-

[ 111 ]
 mente, e non serán reprehendidos tus
 fechos, e tu alma yrá a manos de Aquél que la fizo, e la
 crió.

 En quel rey se duela de los tristes que viere ser ante sý.
 Duélase tu coraçón de los tristes que vieres ser ante ty. El
 bien fecho de los tales es corona del alma, e desfazimiento
 de los pecados, e gloria e carrera derecha del paraýso.

 En quel rey deve dar a Dios loor de las glorias de los
 vençimientos.
 Da a Dios loor de los fechos e la gloria de los vençimientos
 e la señoría de las batallas, e plégate de todas las cosas
 que feziere, aunque sea contra ty. E non te enbargará
 ninguna fortuna, e serás bienaventurado, e syenpre vençedor.

 En quel rey non tema la muerte, synon encomendarse a
 buenas obras.
 Non temas la muerte, synon encomiéndate a buenas obras. Quel
 temor nin la osadía non antepara la tu fyn. E más vimos
 muertos por temor que vençidos nin muertos por osadía.

 En quel rey non dé logar a los acarreadores de maliçia.
 Non des logar a los duros de çerviz, acarreadores de maliçia,
 engañadores de las almas e de los cuerpos. Nin ayan en tu
 tienpo rentas nin ofiçios, nin benefiçios, nin onrra alguna,
 nin les oyas sus dichos, nin cabalguen en mulas, nin valgan 
 por testigos, nin

[ 112 ]
 ayan otro benefiçio. E sy
 dieren a logro a Christiano, que lo pierdan. E sy esto
 fazes, e abaxas a éstos, e destruyes la seta que as
 començado, Dios será contigo, e te ayudará e amará
 verdaderamente, e será por ty dicho: «Este es el
 bienaventurado, el que escogió la verdad e fue destruydor de
 la mentira».

 En quel rey tema e ame a Dios sobre todas las cosas.
 Teme e ama e obedeçe e sirve a Dios sobre todas las cosas, e
 junta con El tu voluntad e obra, e abrán buena fin todos tus
 fechos, e tu regimiento, e acabarás toda tu entençión, e tus
 conquistas serán todas a tu voluntad, e verás reynas e reys
 de tu linage, e serás bienaventurado, e será amunchiguada la
 ley de Dios, si sigues e guardas el consejo de los sabios.

 En que el rey non crea a fechizeros nin agoreros nin
 adevinos.
 Non creas en fechizeros, nin en agoreros, nin cures de
 adevinos, nin de estornudos, nin en otras burlas, nin dudes
 de andar en miércoles, nin en martes, nin en otro día
 ninguno, nin dexes de fazer lo que quisieres. Que deves
 creer que Dios non fizo cosa

[ 113 ]
 mala, nin día malo
 nin ora. E pon toda tu fe en Dios, e tus fechos yrán
 adelante.

 En quel rey parta lo que lo diere la su tierra por los
 meses del año.
 Sy ovieres de pedir a la tierra alguna cosa para ayuda a tu
 conquista, repártelo que te lo paguen por los meses del año 
 eso que ovieren de pagar, e non lo sentirá la gente, que un
 omne pagará en un año poco a poco dozientos maravedís e non
 lo sentirá. E sy ayuntados los oviere de pagar, perderá
 quanto toviere.

 En que el rey el su sý sea sý, e el su no sea no.
 El tu sý sea sý, e el tu no sea no, que grand virtud es a
 prínçipe ser verdadero, e grand segurança de sus vasallos.

 En quel rey non tarde los fechos sobre lo que oviere avido
 determinado consejo.
 Non tardes los fechos sobre que ovieres avido determinaçión,
 e fueren determinados con consejo, que muchas vezes queda
 caydo el consejo bueno por falleçimiento del tienpo.


[ 114 ]
 
 Título en quel rey non crea a los lobos que andan en
 vestidura de obejas.
 Non creas a los lobos que andan en vestiduras de obejas,
 quando les vieres seguir la corte como los bolliçios 
 mundanales a que se remueban, e el obrar della non sea
 salvamiento de sus almas. Que a cada uno es dotado su
 ofiçio, e al religioso su hermita, e al cavallero las armas.
 E asý por consequente a todos los otros.

 En quel rey non espere de fazer amigo al que se faze su
 enemigo syn causa.
 Non esperes fazer amigo del que se faze tu enemigo syn causa
 e por desordenada voluntad, nin esperes emienda del que te
 yerra muchas vezes.

 En quel rey deve apartar de sý los neçios e omnes syn
 discreçión.
 Fuy de los neçios e de los omnes syn discreçión, que peor es
 el neçio que el traydor, e más tardinero ay en él emienda.

 En quel rey non consyenta en el su tienpo ser forçadores
 los poderosos.
 Non des logar a los malos, nin consyentas en el tu tienpo ser
 forçadores los poderosos, e abaxa los sobervios a todo tu
 poder.


[ 115 ]
 
 Quel rey quando viere creçer el daño, non espere el tienpo
 de la vengança.
 Quando vieres creçer el daño, non esperes el tienpo de la
 vengança, que muchas vezes queda la manzilla e non el logar.

 En que el rey non crea de ligero, e que por el yerro non
 olvide el serviçio.
 Non creas de ligero, nin por el primero yerro olvides el
 serviçio, que a las vezes la vergüença del yerro faze mejor
 servidor.

 En quel rey non apodere a los poderosos en las fortalezas.
 Non apoderes en las fortalezas a los poderosos, e sojudgarlos
 as quando quisyeres, que muchas vezes la causa desordena la
 voluntad.


[ 116 ]
 
 En quel rey quando se viere en mayor poderío, que estonçes 
 sea en mayor omildança.
 Quando te vieres en mayor poderío, estonçe sea en ty mayor
 omildança, como Dios ensalçe a los omildosos e abaxe los
 sobervios.

 En quel rey non sea perezoso quando toviere çercana la
 fortuna.
 Non seas perezoso mientra tovieres çercana la fortuna. Si
 non, la remenbrança de lo que podieres fazer, sy la dexaste,
 te será cruel pena, e lo que asý se pierde tarde o nunca se cobra.

 En quel rey en los grandes fechos e peligrosos non fíe su
 consejo synon en los suyos verdaderamente.
 Comoquier que tú demandes a todos consejo, por escoger e
 tomar lo mejor, lo que tu voluntad determinare en los
 grandes fechos e peligrosos sea tesoro escondido, que non lo
 fíes salvo de aquéllos que son tuyos verdaderamente, que
 muchos ay que juegan al escoger.


[ 117 ]
 
 Como después quel rey don Fernando fynó, reynó el ynfante 
 don Alfonso su fijo, e de como enbió por los sabios, e del
 consejo que le dieron ellos.
 Después que fynó este santo e bienaventurado rey don
 Fernando, que ganó a Sevilla e a Córdova e a toda la
 frontera de los moros, reynó el ynfante don Alfonso, su fijo 
 primero, heredero en estos reynos de Castilla e de León. E
 porque a poco tienpo después que este rey don Alfón reynó
 acaeçió grandes discordias por algunos de los ynfantes sus
 hermanos e de los sus ricos omnes de Castilla e de León,
 faziéndose ellos todos contra este rey don Alonso unos, por
 ende enbió el rey por los doze grandes sabios e filósofos
 que enbiara el rey don Fernando su padre para aver su
 consejo con ellos, asý en lo espiritual como en lo tenporal,
 segund que lo feziera este rey santo su padre. E porquel rey
 sopo que eran fynados dos sabios destos doze, enbió llamar 
 otros dos grandes sabios, quales él nonbró, para que
 veniesen en logar destos dos que finaron. E luego que ellos
 todos doze venieron a este rey don Alfonso, demandóles el
 rey consejo en todas las cosas espirituales e tenporales
 segund que lo feziera el rey su padre. E ellos diéronle sus
 consejos buenos e verdaderos, de que el rey se tovo por muy
 pagado e bien aconsejado de sus consejos dellos.
 
 E esto asý acabado, dixieron al rey estos grandes sabios:
 «Señor, a nos otros pareçe que en sepoltura de tan alto e de
 tan noble rey como fue el rey don Fernando vuestro padre,
 que tanto serviçio fizo a Dios, e que tanto enobleçió e
 enrrequiçió los sus reynos en el ganar e conquerir como él
 ganó e conquirió de los enemigos de la fe, que la su
 sepoltura deste bienaventurado rey don Fernando vuestro 
 padre deve ser titulada de los dichos de cada uno de nos otros, porque la su santa e buena memoria finque dél en el
 mundo para syenpre». E el rey don Alfón les gradeçió mucho
 este su dezir por ellos se mober a tan onrrada obra como
 ésta era. E rogóles que le diesen por escripto los sus
 dichos porque los feziese poner después en la su sepoltura
 de letras

[ 118 ]
 de oro, muy ricamente obradas, segund
 que a él perteneçía. E estos sabios diérongelo por escripto
 en esta manera:
 
 Dixo el primero sabio dellos: «Mejor es tu fyn que tu
 comienço». El segundo sabio dixo: «En la muerte falleçen los
 saberes, e en la deste rey creçió la sabiduría». E el
 terçero sabio dixo: «Fueste sinple en la vida con mucha
 bondad e eres sabio en la muerte». El quarto sabio dixo:
 «Más será tu remenbrança que el tienpo de tu vida». El
 quinto sabio dixo: «Mayor fecho es el tuyo que de los que
 conquistaron el mundo». El sesto sabio dixo: «Preçiaste las
 cosas enfinidas, e fasta la fyn será el tu nonbre». El
 seteno sabio dixo: «Non te queda ál de la tu señoría synon
 del mandamiento que dexaste a los sabios e el bien que
 feziste». El otavo sabio dixo: «Prestaste el saber e syenpre
 te loarán los sabios». El nobeno sabio dixo: «Feziste
 fermosa casa con pocos dineros». El dezeno sabio dixo: «En
 la vida oviste la fermosura del cuerpo, e en la muerte
 mostraste fermosura del alma». El honzeno sabio dixo: «Más
 conoçido serás muerto que bivo». El dozeno sabio dixo:
 «Fasta aquí te loavan los que te conoçían, e agora loarte
 han los que te non conoçen».