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title         : ¡Ay Jerusalén!
date          : 1274-91
purl          : https://purl.uni-rostock.de/demel/t0148
publisher     : DEMel - Diccionario del Español Medieval electrónico (https://demel.uni-rostock.de)
analog source : El Planto ¡Ay Jerusalén!, in: Manuel Alvar, Antigua poesía española lírica y narrativa (siglos XI-XIII), México 1970 (Primera edición en la Colección «Sepan Cuantos...», 1970), 179-186.
text encoding : UTF-8
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[ 183 ]
 

A los que adoran en la vera cruz,
salud e gracia de la vera luz,
que enbió syn arte
el maestre d'Acre
a Iherusalem.

Bien querría más convusco plannir,
llorar noches e días, gemir e non dormir,
que contarvos prosas
de nueuas llorosas
de Iherusalem.

Creo que pecado me sería callar;
lloros e sospiros non me dan vagar
de escreuir el planto
en el Conçilio santo
de Iherusalem.

De Iherusalem vos querría contar,
del Sepulcro Santo que es allende el mar:
moros lo çercaron
e lo derribaron,
a Iherusalem.

Estos moros perros a la casa santa
siete años e medio la tienen çercada;
non dubdan morir
por la conquerir
a Iherusalem.

Fazen ayuntamiento los de Babilonia
con los africanos para los de Etiopia,
para los [...]
tártaros e miros

[ 184 ]
 
por Iherusalem.

Grandes afincanças ponen con sus lanças
por yr a christianos commo a perdonanças.
Llena por ençima
vençe morería
en Iherusalem.

Haunque los christianos non pueden sofrir,
han pocas viandas e mucho ferir.
Non les viene acorro
del su Consistorio
en Iherusalem.

Ia todos acuerdan con el Patriarcha:
Para el Padre Santo escriuen vna carta
con letras de sangre,
que mueren de fanbre
en Iherusalem.

Raros muy amargos moros quantos son
tiénenlo çerrado al altar de Seyón.
Non dubdan morir
por la conquerir
a Iherusalem.

Léese la carta en el Conçilio santo:
papa e cardenales fazían grand llanto,
ronpen sus vestidos,
dan grandes gemidos
por Iherusalem.

Mandan dar pregones por la christiandad,
alçan sus pendones, llaman Trinidad.
"¡Valed, los christianos,
a vuestros hermanos
en Iherusalem!"

[ 185 ]
 

Non les da buen viaje la sagrada mar:
los vientos an contrarios, non les dexa andar.
Quando están en calma
esflaquéçeles el alma,
en Iherusalem.

Ora es venida, por nuestros pecados,
de tan negro día moros esforçados.
Llena por encima
vençe morería
en Iherusalem.

Pocos son christianos, menos que ovejas.
Muchos son los moros, más que las estrellas.
Non dubdan morir
por la conquerir
a Iherusalem.

¡Quánta grand batalla fuera en aquel día!
Con los caualleros es la clerezía,
por tomar pasión
por la defensión
de Iherusalem.

Reuenden christianos muy bien la su sangre:
por muerte de vno cient moros van delante.
De todo por ençima
vençe morería
en Iherusalem.

Sacerdotes e frayres en cadenas presos;
tienen a los abades en cepos de maderos.
Afán e amargura
hanlo por folgura
en Iherusalem.

[ 186 ]
 

Bienen las donzellas que eran delicadas
en cadenas presas e muy atormentadas.
Afán e quebranto,
fazían grande llanto
en Iherusalem.

Veen los christianos a sus fijos asar,
veen a sus mugeres biuas destetar;
vanse por los campos.
cortos pies e manos
en Iherusalem.

De las vestimentas fazían cubiertas;
del Sepulcro Santo fazían establo;
de las cruzes santas
fazían estacas
en Iherusalem.

Quien este canto non quiere oyr,
non tiene mientes de a Dios seruir
nin poner vn canto
en el Conçilio santo
de Iherusalem.