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title         : Calila e Digna
date          : 1251
purl          : https://purl.uni-rostock.de/demel/t0209
publisher     : DEMel - Diccionario del Español Medieval electrónico (https://demel.uni-rostock.de)
analog source : El Libro de Calila e Digna. Edición crítica por John E. Keller y Robert White Linker, Madrid 1967 (Clásicos Hispánicos, Serie II. Ediciones Críticas, vol. XIII).
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[ 3 ]
 Los filosofos entendidos de qualquier ley e de
 qualquier lengua syenpre punaron e se trabajaron de
 buscar el saber, e de rrepresentar e hordenar la
 filosofia; e eran tenudos de fazer esto, e acordaron 
 e disputaron sobre ello unos con otros, e amavanlo
 mas que todas las otras cosas de que los omes se
 trabajan, e plaziales mas de aquello que de ninguna
 juglaria nin de otro plazer; ca tenien que non era
 ninguna cosa de las que ellos se trabajavan de mejor
 premio nin de mejor galardon que aquello de que las
 sus animas trabajavan e enseñavan. E posieron
 enxenplos e semejanças en la arte que alcançaron e
 llegaron por alongamiento de nuestras vidas, e por
 largos pensamientos e por largo estudio; e
 demandaron cosas para sacar de aqui lo que quisieron
 con palabras apuestas e con rrazones sanas e fyrmes;
 e posieron e conpararon los mas destos enxenplos a
 las bestias salvajes e a las aves. E ayuntaronseles
 para esto tres cosas buenas: la prymera, que los
 fallara usados en rrazonar, e trobaronlas, segun que
 los usavan, para dezir encobiertamente lo que
 querian, e por afyrmar buenas rrazones; la segunda
 es que lo fallaron por buena manera con los
 ententidos, porque les crezca el saber en aquello
 que les mostraron de la filosofia quando en ella
 pensavan e conoçian su entender; la terçera es, que
 los fallaron por juglaria a los disçipulos e a los
 niños. E por esto lo amaron e lo tovieron por
 estraña cosa, e quisieron estudiar en ello e
 saberlo; que, quando el moço oviere hedat e su
 entendymiento conplido, e pensare en lo que dello
 oviere decorado en los dias que en ello estudio, e
 asmare lo que ende ha notado en su coraçon, sabra
 ende que avra alcançado cosa que es mas provechosa
 que los tesoros del aver, e seria atal commo el

[ 4 ]
 ome que llega a hedat, e falla que su
 padre le ha dexado gran tesoro de oro e de plata e
 de piedras preçiosas, por donde le escusaria de
 demandar ayuda e vida.
 
 Pues el que este libro leyere sepa la manera en que
 fue conpuesto, e qual fue la entençion de los
 filosofos e de los entendidos en sus enxenplos de
 las cosas que son ay dichas; ca aquel que esto non
 sopiere non sabra que sera su fyn en este libro. E
 sepas que la prymera cosa que conviene al que este
 libro leyere, es que se quiera guiar por sus
 anteçesores, que son los filosofos e los sabios, e
 que lo lea, e que lo entienda bien, e que non sea su
 yntento de leerlo fasta el cabo syn saber lo que
 ende leyere; ca aquel que la su yntençion sera de
 leerlo fasta en cabo, e non lo entendiere nin obrare
 por el, non fara pro el leer nin avra del cosa de
 que se pueda ayudar. E aquel que se trabajara de
 demandar el saber perfetamente, leyendo los libros
 estudiosamente, sy non se trabajase en fazer
 derecho, e seguir la verdat, non avra del fruto que
 cogiere synon el trabajo e el lazerio.

 E sera atal commo el omne que dixeron los sabios que
 pasara por un canpo, e le apareçio un tesoro, e
 despues que lo ovo, vio un tal tesoro qual ome non
 viera, e dixo en su coraçon: "Sy yo me tomare a
 levar esto que he fallado, e lo levare poco a poco,
 fazerseme ha perder el gran sabor que he dello; mas
 llegare peones que me lo lyeven a my posada, e desy
 yre en pos dellos." E fizolo asy, e levo cada uno
 dellos lo que pudo levar a su posada, e fezieronlo
 desta guisa fasta que ovieron levado todo el tesoro;
 e desy esto fecho, fuese el ome para su posada e non
 fallo nada, mas fallo que cada uno de aquellos avia
 apartado para sy lo que levara, e asy non ovo dende
 salvo el lazerio de sacarlo. E esto por quanto se acuyto, e non sopo fazer bien su fazienda por non
 ser enviso.
 
 E por ende, sy el entendido alguna cosa leyere deste
 lybro, es menester que lo afyrme bien, e que
 entienda lo que leyere, e que sepa que ha otro seso
 encobierto; ca synon lo sopiere, non le terna pro lo
 que leyere, asy como sy ome levase nuezes sanas con
 sus cascas, e non se puede dellas aprovechar fasta
 que las parta e saque dellas lo que en ellas yaze.


[ 5 ]
 
 O non sea atal commo el ome que dezian que queria
 leer gramatica, que se fue para un su amigo que era
 sabio, e escryviole una carta en que eran las partes
 de fablar, e el escolar fuese con ella a su posada,
 e leyola mucho; pero non conoçio nin entendio el
 entendymiento que era en aquella carta, e la decoro,
 e supola bien leer, e açertose con unos sabios
 cuydando que sabia tanto commo ellos, e dixo una
 palabra en que herro, e dixo uno de aquellos sabios:
 
 -Tu herraste en que dezias; ca devias dezir asy.
 
 E dixo el: -¿Commo herre? ca yo he decorado lo que
 era en una carta.
 
 E ellos burlaron del, porque non la sabia entender, e
 los sabios tovieronlo por muy gran neçio.
 
 E por esto qualquier ome que este libro leyere e lo
 entendiere llegara a la fyn de su entençion, e se
 puede del aprovechar bien, e lo tenga por enxenplo e
 que lo guarde bien; ca dizen que el ome entendido
 non tiene en mucho lo que sabe nin lo que aprendio
 dello, maguer que mucho sea; ca el saber esclareçe
 mucho el entendymiento, asy bien commo el olio que
 alunbra la tyniebla, ca es la escurydat de la noche;
 ca el enseñamiento mejora su estado de aquel que
 quiere aprender. E aquel que sopiere la cosa e non
 usare de su saber, non lo aprovechara.

 E es atal commo el ome que dize[n] que entro el
 ladron en su casa de noche, e sopo el lugar donde
 estava el ladron, e dixo: "Quiero callar fasta ver
 lo que fara, e de que oviere acabado de tomar lo que
 quisiere, levantarme he para ge lo quytar." E el
 ladron andudo por casa, e tomo lo que fallo, e
 entretanto el dueño dormiose; e el ladron fuese con
 todo quanto fallo en su casa, e despues desperto e
 fallo que avia el ladron levado quanto tenia, e
 entonçe començo el ome bueno a culparse e
 maltraerse, e entendio que el su saber non le tenia
 pro, pues que non usara del. Ca dizen que el saber
 non se acaba synon con la obra; e el saber es commo
 el arbol, e la obra es la fruta, e el sabio non de-

[ 6 ]
 manda el saber synon por
 aprovecharse del; ca synon usare de lo que sabe, non
 le tendra pro; e sy un ome dixese que otro omne
 sabia otra carrera provechosa, e andodiera por ella
 deziendo que tal era, e non fuese ansy, averlo yan
 por synple e atal commo el ome que sabe qual es la
 vianda buena e mala e desy vençele la golosyna e el
 sabor de comer e come la vianda mala, e dexa de usar
 de la buena. E el ome que mas culpado es, en fazer
 las malas obras e dexar las buenas, asi commo sy dos
 omes fuesen que serviesen el uno al otro, e fuese el
 uno çiego, e cayesen amos a dos en un foyo; que mas
 culpa avria el que tenia ojos que non el çiego en
 caer.
 
 E el sabio deve castygar prymero a sy e despues
 enseñar a los otros; ca seria en esto atal commo la
 fuente que beven todos della e aprovecha a todos, e
 ella non ha de aquel provecho cosa ninguna; ca el
 sabio, despues que adereça bien su fazienda, mejor
 adereça a los otros con su saber; ca dizen que tres
 maneras deve el seglar ganar e dar: la primera es
 çiençia, la segunda, e la terçera codiçiar de fazer
 bien. E non conviene a ningun sabio profaçar de
 ninguna cosa, faziendo el lo semejante, ca sera atal
 commo el çiego que profaçava al tuerto.
 
 Nin deve trabajar provecho para sy por dañar a otro;
 ca este atal que esto feziese seria derecho que le
 conteçiese lo que conteçio a un ome.

 E dizen que un espeçiero tenia sysamo, el e un su
 conpañero, e cada uno dellos tenia una buxeta dello,
 e non lo avia en toda esa tierra mas de lo que ellos
 tenian; e el uno dellos penso en su coraçon que
 furtase lo de su conpañero, e puso una señal sobre
 una buxeta, en que estava el sysamo de su conpañero,
 por que, de que veniese de noche a lo furtar, que la
 conoçiese por la señal, e puso una savana blanca
 ençima dello por señal, e descobrio esto que queria
 fazer a un su amigo, por que fuese con el de noche a
 lo furtar, e el otro non quiso yr con el fasta que
 le prometio de darle la meatad dello. E despues su
 conpañero

[ 7 ]
 vino, e fallo la savana
 cobierta sobre su sysamo, e dixo: "Veres que ha
 fecho mi conpañero por guardar my sysamo de polvo;
 pusole esta savana, e dexo lo suyo descobierto;" e
 dixo "Mas rrazon es que este lo suyo guardado que
 non lo mio;" e quito la savana e pusola sobre el
 sysamo de su conpañero. E despues que fue de noche
 venieron su conpañero e el otro a furtar el sysamo,
 e andudo catando e atentando fasta que topo en la
 señal que tenia puesta; e entonçe tommo el sysamo
 que estava debaxo, pensando que era lo de su
 conpañero, e era lo suyo, e dio la meatad dello a
 aquel amigo que entro con el a lo furtar. E luego,
 quando fue de dia, venieron el e su conpañero amos a
 dos a la botica, e quando vio que el sysamo que
 levara era lo suyo, callo e non oso dezir nada, ca
 tovo que en saberlo su conpañero que era mayor
 perdida que el sysamo.
 
 E pues el que alguna cosa demanda, deve de demandar
 cosa que aya fyn e termino que fenezca; ca dizen que
 el que corre syn fyn ayna le puede falleçer su
 bestia. E es derecho que non se trabaje en demandar
 lo que termino non ha, nin lo que otro non ovo ante
 que el, nin se desespere de lo que puede ser e puede
 aver, e que ame mas al otro siglo que a este mundo;
 ca quien ama a este mundo poca manzilla ha quando se
 parte del.
 
 E dizen que dos cosas estan bien a cada un ome: la
 una es rreligion e la otra es rriqueza; e esto
 semeja al fuego ardiente que toda leña que le echan
 arde mejor. E el entendido non se deve desesperar
 nin disfyuzarse, ca por aventura sera acorrido 
 quando non pensare.

 E esto semeja a lo que dizen que era un ome muy
 pobre, e ninguno de sus parientes non le acorrien a
 le dar ninguna cosa; e seyendo asy una noche en su
 posada vio un ladron e dixo entre sy: "En verdat,
 non ay en mi casa cosa que este ladron tome nin
 pueda levar; pues trabajese quanto podiere." E
 buscando por cosa que tomase, vio una tynaja en que
 avia un poco de trigo, e dixo entre sy: "¡Par Dios!
 Non quiero yo que mi trabajo vaya de balde." E tomo
 una savana que traya cobierta, e tendiola

[ 8 ]
 en
 el suelo, e vazio el trigo que estava en la tynaja
 en ella para lo levar. E quando el ome vio que el
 ladron avia vaziado el trigo en la savana para se yr
 con ello, el dixo: "A esta cosa non ay sufrymiento;
 ca sy se me va este ladron con el trigo, allegarseme 
 ha mayor pobreza e fanbre, que nunca estas dos cosas
 se allegaron a ome que non lo llegasen a punto de
 muerte." E desy dio bozes al ladron, e tomo una vara
 que tenia a la cabeçera del lecho, e arremetyo para
 el ladron, e el ladron quando lo vio, començo a
 fuyr, e por fuyr cayosele la savana en que levava el
 trygo, e tomola el ome e torno el trigo a su lugar.
 
 Mas el ome entendido non deve allegarse a tal
 enxenplo commo aqueste, e dexar de buscar e fazer lo
 que deve para demandar su vida; nin se deve guiar
 por aquellos a quien vienen las aventuras syn
 alvedrio de sy o trabajo; ca pocos son los omes que
 trabajan en demandar las cosas en que non alleguen 
 grandes faziendas; ca todo ome que entendymiento aya
 e pune que su ganançia sea de las mejores e de las
 mas leales que esquive todas las que provo
 trabajosas e le fezieron aver cuydado e tristeza, e
 non sea tal commo la paloma que le toman sus
 palominos e ge los deguellan, e por eso non dexa de
 fazer otros luego; ca dizen que Dios, cuyo nonbre
 sea bendicho, puso a toda cosa termino a que ome
 llegue, e el que pasa dellas es atal commo el que
 non llego a ellas; ca dizen que quien se trabaja
 deste siglo es la su vida contra sy, e el que se
 trabaja deste siglo e del otro es su vida a par de
 sy o contra sy.
 
 E dizen que en tres cosas se deve el seglar emendar:
 en la su vida e afiar la su anima por ella; la
 segunda es por la fazienda deste syglo; e por la
 fazienda de su vida e byvir entre los omes. E dizen
 que algunas cosas ay en que nunca se endereça buena
 obra: la una es gran vagar; la otra es menospreçiar
 los mandamientos de Dios; la otra es creer a todo
 ome lisonjero; la otra es desmentyr a otro sabio. E
 el omne entendido deve sienpre sospechar en su
 asmamiento e non creer a ninguno, maguer verdadero
 sea e de buena fama, salvo de cosa que le semeje
 verdat; e quando alguna cosa dudare, porfie e non
 ortogue fasta que sepa bien la verdat; e non sea
 atal como el ome que dexa la carrera e la ha
 perdido, e quanto mas se trabaja en andar tanto mas
 se aluenga del lugar donde queria llegar; e es atal
 commo el ome que le cae alguna cosa en el ojo e non
 queda de le rrascar fasta que le pierde; ca deve el
 ome entendido creer la

[ 9 ]
 aventura e estar
 aperçebido, e non querer para los otros lo que non
 querria para sy.
 
 Pues el que este libro leyere piense en este
 enxenplo, e comiençe en el; ca quien sopiere lo que
 en el esta escusara con el otros, si Dios quisiere.
 E nos, pues leemos en este libro, trabajemos de le
 trasladar del lenguaje de Persya al lenguaje
 aravigo, e quesymos e tovimos por bien de atraer en
 el un capitulo de aravigo en que se mostrase el
 escolar dyçipulo en la fazienda deste libro, e es
 este el capitulo.


[ 11 ]
 
 CAPITULO PRYMERO. COMMO EL RREY DEXERBE ENBIO A
 BERZEBUY A TIERRA DE YNDIA
 Dizen que en tienpo de los rreyes gentiles, rreynando el
 rrey Nixhuen, que fue fijo de Cadet, fue un ome a que
 dezien Berzehuey, e era fisico e pryncipe de los fisicos
 del rreyno, e avie del rrey gran dynidat e grande onrra
 e catreda conoçida; e commoquiera que era fisico, era
 sabio e filosofo, e dio al rrey de Yndia una petiçion
 que dezia que el fallava en las escrituras de los
 filosofos que en tierra de Yndia avia unos montes en que
 avia plantas e yervas de muchas maneras, e sy conoçidas
 fuesen e co-

[ 12 ]
 gidas e
 confaçionadas, sacarian dellas melezina con que
 rresuçitarian los muertos. E rrogo al rrey que le diese
 liçençia para yr buscarlas, e que le ayudase para la
 despensa, e que le diese sus cartas para todos los
 rreyes de Yndia que le ayudasen, para que el podiese
 rrecabdar esto por que yva.
 
 E al rrey le plugo, e guisole para los rreyes a quien[es]
 yva Berzebuy sus presentes, segun que era costunbre de
 los rreyes quando unos a otros enbiavan sus mandados por
 sus cartas por que avian menester. E fuese Berzebuy por
 esto, que non torno cabeça fasta que llego a tierra de
 Yndia. E desy dio aquellas cartas e aquellos presentes
 que traya a cada uno de aquellos rreyes, e demandoles
 liçençia para yr buscar aquello por que era venido a
 ellos. E dieronle todos liçençia e dexaronle yr buscar e
 fizieronle ayuda para ello. E duro Berzebuy en catar
 estas plantas e yervas que eran en aquellos montes doze
 meses, bolviendolas con las melezinas que eran dichas en
 sus escripturas, e fazia esto con gran deligençia. Desy
 melezinava con ellas los muertos, e non veya que ninguno
 rresuçitase; e entonçe dudo Berzehuy en sus escrituras,
 e desfyuzo dellas, e cayo en grande escandalo de

[ 13 ]
 su fazienda, e tovo por gran cosa de asy
 tornar al rrey neçio e vago e herrado.
 
 E querello esto a los filosofos e a los fisicos del rrey
 de Yndia. E ellos dixeronle que aquello mismo fallavan
 en sus escrituras, segun que el avia fallado en las
 suyas, e propiamente el entendymiento de los libros de
 la filosofia e el saber que puso Dios en algunos 
 cuerpos, e que la melezina que el dezia son las
 escryturas en que son los castygos e el saber, e que los
 muertos que rresuçitavan con aquellas yervas son los
 omes neçios que non saben quando son melezinados con el
 saber, e les fazen entender las cosas, e esplanandolas
 aprenden de aquellas escripturas que son tomadas de
 aquellos sabios, e luego, leyendo, aprenden el saber e
 alunbran sus entendymientos.
 
 E quando esto sopo Berzehuy, busco aquellas escrituras e
 fallolas en lenguaje de Yndia, e de su letra
 trasladolas, trabajandose de las tornar en lenguaje de
 Persya, e conçertolas. Desy tornose al rrey de Nuyhuen,
 su señor. E este rrey era muy acuçioso en allegar el
 saber, e en aprovar los filosofos e amarlos mas que a
 otros, e punava en aprender el saber e amarlo mas que a
 mu-

[ 14 ]
 chos deleytes de que los
 rreyes se entremetien. E esa ora mando Berzehuy a todo
 el pueblo que tomasen aquellas escrituras e que las
 leyesen, e que rrogasen a Dios que les diese saber por
 que las entendiesen, e diolas a aquellos que eran mas
 pryvados e mas açerca del rrey. E la una de aquestas
 escripturas fue aqueste libro que dizen CALILLA E DYGNA,
 e era el prymero capitulo deste libro el capitulo de
 Berzehuy, e de lo que dixo de sy e de su linaje, e de
 commo era movibile en las cosas, tanto que el ovo de
 meter esto a rreligion.
 
 Desi puso en este libro lo que traslado de los libros de
 Yndia, e unas quistiones que fizo un rrey de los rreyes
 de Yndia, que avia nonbre Diçelen, a un su aguazil a que
 dezian Bundobet, e era filosofo a que el mas amava, e de
 quien mas fiava, e a quien mas bien fizo, e el que mas
 sabia. E mandole que rrespondiese a ellas capitulo por
 capitulo, rrepuesta verdadera e apuesta, e que le dixese
 enxenplos e semejanças, por tal que el viese la
 çertydunbre de su rrepuesta; e que lo ayuntase a un
 libro entero, por tal que lo el tomase por castigo para
 sy mismo, e que lo lançaria en sus armarios, e que lo
 dexaria por heredat a los rreyes que despues del
 veniesen. E era el prymero capitulo dellos el capitulo
 del leon e del buey que es despues de la estorya de
 Bersehuy el filosofo.


[ 15 ]
 
 My padre fue de Mortedilla, e my madre fue de los del
 Algarabe e de los legistas. E una de las cosas en
 que prymeramente Dios me començo a fazer bien e
 merçed fue que yo fuy el mas honrrado fijo que my
 padre e my madre avian. E ellos criaronme lo mejor
 que podieron, governandome de las mejores viandas
 que

[ 16 ]
 podian, fasta que ove nueve años
 conplidos; e desy metieronme en mano de los
 maestros, e yo non çese de contynuar en aprender la
 gramatica e de meter la my anima a sotyleza e a buen
 entendymiento, atanto que vençi a mis conpañeros e a
 mis yguales, e valy mas que ellos, e ley libros, e
 conoçi e sope sus entendymientos. E afyrmose el my
 coraçon en lo que ley de las escripturas de los
 filosofos e lo que decore de las palabras de los
 sabios, e de las quistiones que fazian unos a otros,
 e de las disputaçiones que fazian entre sy.
 
 E mantove esto con my entendymiento, e conçertelo con
 la opinion que yo tenia, e sope que eran acordados 
 en los cursos del año, e de los meses e de los dias,
 e en las naturas de los cuerpos, e en los dias e
 casos de las enfermedades, e en las maneras de sus
 melezinamientos e de su salut, en una cosa que fia-

[ 17 ]
 ron e çertificaron. E
 posieron en escripto, e que escondieron en los
 armarios del tesoro de los rreyes por ser bien
 guardado. E plugome de trabajar e saberlo, e començe
 a leer sus libros fasta que los entendy, e vy las
 naturas de los cuerpos e las cosas de las malatias,
 e las maneras del melezinamiento, e sope ende atanto
 que me mety a melezinar enfermos. E despues que me
 mety a lo que he dicho, dy a escojer a my anima en
 estas quatro cosas que los omes demandan en este
 siglo e se trabajan de las aver e las codiçian. E
 dixe: "¿Qual destas quatro cosas devo demandar,
 segun la quantidat del mi saber, e qual es lo que me
 fara alcançar lo que he menester, sy la podiere
 aver, o deleytes o fama o rriqueza o galardon del
 otro syglo?"
 
 E vi que demandando ome junto todas las quatro cosas,
 e el que demanda llega a qualquier dellas que
 quisiere. E falle que era cosa loada çerca los
 entendidos, e non la falle por dineros çerca los de
 las leyes e de las setas; e falle en las escryturas
 de la fysica que el mas santo fysico es aquel que
 non quiere aver por su fisica synon el galardon del
 otro siglo. E contradixe a mi mismo, e falle que
 todas las cosas en que los omes se trabajan

[ 18 ]
 son falleçederas; e yo non vy ninguno
 de mis anteçesores que su apañar le feziese durable
 en este mundo, nin lo librase de la muerte e de lo
 que viene despues della. E falle en los libros de la
 fisica que el mas piadoso fisico e el que mas sabe
 es aquel que prymeramente comiença a melezinar su
 alma de sus enfermedades; e el que es en mejor
 estado es aquel que con su fysica puña en emendar su
 fazienda para el otro syglo, e que non toma la arte
 de la fysica por mercaderia e por ganar las
 rriquezas deste mundo.
 
 E el que quisiere por su fisica aver el galardon del
 otro siglo, non le mengua rriqueza en este mundo. E
 es en aquesto atal commo el labrador que sienbra las
 legunbres por aver miese[s] en la tierra, e ha de
 aquesto quanto quiere. E con todo aquesto non le
 mengua de aver ay algunas yervas de que se ayude e
 que se aproveche. E tove en bien de perseverar en
 aquesto por aver galardon en el otro mundo e
 mereçimiento de Dios. E non quise aver por esto el
 apostura deste mundo; ca seria atal commo el
 mercadero perdidoso que vendio sus piedras por
 vidrio que

[ 19 ]
 non valia nada, e podiera
 aver del preçio dellas rriqueza para en toda su
 vida.
 
 E començe de melezinar los enfermos en esperança del
 galardon del otro siglo: asy que non dexe enfermo
 que yo oviese esperança de le guareçer e de sanarlo
 de su enfermedat con mi melezinamiento, que non
 feziese my poder en guareçerlo. E al que yo por my
 mismo pude vesitar, fizelo, e non lo mety en mano de
 otro; e al que non pude esto fazer, dexele my
 melezinamiento, e dexele las melezinas que avia
 menester, e non quise aver galardon nin mereçimiento
 de aquellos a quien esto fize, e non ove enbydia de
 mis yguales, nin de los que avian mas aver que yo,
 nin del bien que Dios les avia dado. Mas era el my
 mayor cuydado, e a lo que mas me yo ynclynava, e de
 lo que mas me trabajava, que punase mas en saber e
 en me trabajar en aver galardon de Dios, e con su
 buen mereçimiento.
 
 E estude en esto un tienpo fasta que vençi el saber
 deste mundo, e contendi comigo por el algo que veya
 aver a los otros, e yo non quise al synon contender
 con mi alma e defenderle de se non abraçar de las
 cosas, que nunca ovo ninguno que por ellas non

[ 20 ]
 apocase su algo, e que acreçentase su
 lazerio. E rremenbraronme las penas que avia de
 sofryr despues que de aqueste mundo partiese por
 fazerle olvidar aquellas cosas de que avia sabor. E
 dixele: "¡Ay alma! Que non as verguença de fazer
 comunidat con los perezosos, neçios en amar este
 mundo falleçedero; ca aquel que alguna cosa ha del
 non es suyo nin fynca con el, e non lo aman synon
 los engañados negligentes. Conviertete desta neçedat
 e desta locura, e metete con toda tu fuerça e con
 quanto as a adelantar algun bien para el otro syglo,
 e guardate de levarlo en traspaso, e non te asegures
 en el.
 
 E mienbrate commo en este cuerpo ha muchas ocasiones,
 e commo es lleno de humores podridos e lyxosos, e
 son, por todos, quatro umores contrarias e
 sostienele la vida mezquina que ha de falleçer, asy
 commo el ydolo descoyuntado, que quando sus mienbros
 son conpuestos, e puesto cada uno en su lugar,
 ayuntalos un priego so que es engrut que los faze
 tener unos con otros, e quando es quebrantado el
 priego, caense las junturas e desfazese todo.
 

[ 21 ]
 
 ¡Ay alma! Non me engañes en la conpañia de tus amigos
 e de tu bienquerientes, e non ayas desto codiçia; ca
 la conpañia de aquellos que tanta alegria muestran
 trae muy gran daño e muy gran dolor, e al
 acabamiento anse de partyr; e es esto atal commo la
 cuchar de fuste, que es sienpre usada en la
 calentura, e en cabo quiebrase serviendo, e ençimase
 su fazienda en ser quemada en el fuego. ¡Ay alma!
 Non tomes plazer en ayuntarte con tus querientes e
 con tus amigos ayuntados por aver graçia e amor 
 dellos, ca serias en esto atal commo el safumerio
 que quema asy e lyevan los omes su buen olor. ¡Ay
 alma! Non te fies en las rriquezas e en las
 dinidades con que se alegran los mundanos; ca estos
 non saben en quan pequeñas cosas estan fasta que las
 pierden. E acaeçe asy commo de los cabellos, que ome
 ama mucho quando los tiene en la cabeça, e los unta
 con buenos unguentos, e quando de la cabeça son
 partidos, ha asco de los ver e fuye dellos.
 
 ¡Ay alma! Persevera en melezinar los enfermos, e non
 te tyre dello el afan de la fysica, por que los omes
 non lo saben. Mas alma de un ome que espaçiase a
 otro de alguna cuyta e le librase

[ 22 ]
 de
 algun mal, fasta que le tornase a la paz e a la
 folgura en que era, sy este atal deve aver gran
 galardon e gran mereçimiento, segun Dios; pues
 ¿quanto deve aver de galardon el fisico que por
 galardon de Dios melezina a muchos e los saca de
 gran peligro con la ayuda de Dios? ¡Ay alma! Non se
 te aluengue el otro syglo, por que te ayas de
 ynclynar a este; ca serias en tomar de mano lo poco
 e dar por ello lo mucho, atal commo el mercador que
 avia una casa llena de oro e de plata, e dixo: 'Si
 la vendiere a peso, alongarseme ha', e vendiola a
 ojo por mal preçio."
 
 E aviendo esta contienda con my alma, non fallo
 carrera ninguna para me vençer, e confesose e
 conoçio e menospreçio aquellas cosas a que se acostava. E persevere en melezinar los enfermos por
 aver el galardon del otro syglo; e esto non me
 tollio de aver buena parte de las cosas deste mundo,
 e de la pryvança de los rreyes, ante que fuese a
 India; e despues que me torne, aun mas de lo que yo
 queria. Desy estudie en la fisyca, e falle que el
 fisyco non puede melezinar a ninguno con melezina
 que le feziere de enfermedad en toda su vida; e non
 sope el guareçer commo toviese pro, non seyendo ome
 seguro al tienpo de cabo en la enfermedat e de
 creçer otra cosa mas fuerte.
 

[ 23 ]
 
 E por ende falle que las obras del otro syglo son
 cosas que libran a los omes de las enfermedades. E
 falle que la enfermedat del alma es la mayor
 enfermedat. E por ende despreçie la fisica e
 trabajeme de la ley, e ove ende sabor; e dude en
 ella, e non falle en las escrituras de la fysica
 mijoria de ninguna ley. E falle las leyes mucho
 alongadas, e las letras muchas, e aquellos que las
 tenian avianlas heredadas de sus padres; e otros que
 las tenian a amidos e con miedo; e otros que querian
 aver por ellas este mundo, e que se trabajavan de
 ganar con ellas en sus vidas; e otros entendidos de
 synples voluntades que non dudavan que tenian la
 verdat, e non avian dello byva rrazon, nin cosa con
 que cunpliesen de rrazon, a quien les fiziese dello
 quistion; e todos se enfyngien que tenien derecho, e
 que los que contra ellos eran que yazian en yerro e
 en perdimiento. E vy entre ellos gran contrariedat
 en el criador, e en las criaturas, e en el comienço
 e en la fyn del mundo.
 
 E tove por bien de otorgar a los sabios e a los
 mayorales de cada una cosa, e ley sus
 començamientos, e ver que dyrian, por

[ 24 ]
 rrazon
 de saber e departyr, e conoçer por ende la verdat de
 la mentyra, e escojer e apartar la una de la otra; e
 conoçida la verdat, obligarme a ella verdaderamente
 e de çierto, e non creer lo que non cunpliese, nin
 seguir lo que non entendiese. E fize esto, e
 pregunte, e pense, e non falle ninguno dellos que me
 dixese mas que alabar a sy e a su ley, e denostar el
 ajena. E vy manifiestamente que se ynclynava[n] a
 sus sabores, e que por su sabor trabajavan, e non
 por el derecho. Nin falle en ninguna dellas rrazon
 que fuese verdadera nin derecha, tal que la
 conoçiese ome entendido, e non davanse. E de que
 esto vy, non falle carrera por donde syguiese a
 ninguno dellos; e sope que sy yo non creyese a
 alguno dellos lo que yo non sopiese, que seria atal
 commo el ladron engañado que fablamos en un
 enxenplo.

 Asy fue que una noche andava un ladron sobre una casa
 de un ome rrico, e fazia luna, e andavan algunos 
 conpañeros con el. E en aquella casa avia una
 fyniestra por do entrava la luz de

[ 25 ]
 la
 luna; e a las pisadas dellos despertose el dueño de
 la casa, e sentiolos, e penso que non andava sobre
 su casa a tal ora synon algun malfechor. E desperto
 a su muger, e dixole: "Fabla quedo, ca yo he sentido
 ladrones que andan sobre nuestra casa, e yo fazerme
 he adormido, e tu despiertame a grandes bozes, de
 guisa que lo oyan los que estan sobre la casa; e
 dime quando fuere despertado: '¡Ay fulano! ¿Non me
 dyras estas tamañas rriquezas que as donde las
 ayuntaste, e commo las ganaste?' E quando te lo yo
 non quisiere dezir, sigueme tu preguntandome fasta
 que te diga alguna cosa." E fizolo asy commo le
 mando el marido. E oyo el ladron lo que ella dixo, e
 entonçe rrecudio el ome a su muger: "Tu, ¿por que lo
 demandas? Ca la ventura te traxo grande algo. Come,
 e bebe, e alegrate, e non me demandes tal cosa, ca
 sy te lo yo dixere, non so seguro que lo non oya
 alguno, e podria acaeçer cosa por ello que pesara a
 mi e a ty." E dixo

[ 26 ]
 la muger: "Por la fe 
 que me deves que me lo digas, ca non oyra ninguno lo
 que dixeremos a tal ora." Dixo el marido: "Pues
 atanto lo quieres, quiero te lo dezir: sepas que yo
 non ayunte todas estas rriquezas synon de
 ladroniçio." Dixo la muger: "¿Commo ayuntaste esto
 de ladroniçio, teniendote las gentes por onbre
 bueno?"
 
 Dixo el: "Esto fue por una sabiduria que yo fallo en
 furtar, e esto era cosa mucho encobierta e muy
 sotyl, de guisa que non sospechava alguno de mi, nin
 me tenian por malfechor." Dixo la muger: "¿Commo era
 eso?" Dixo el: "Andava la noche que fazia luna e mis
 conpañeros comigo, fasta que sobia en somo de la
 casa do queria entrar, e llegava a alguna fyniestra
 por do entrase la luna, e dezia syete vezes: 'xulan,
 xulan.' Desy abraçavame con la luz, e deçendia por
 ella a la casa, e non me sentia ninguno quando caya;
 e yva de aquella casa a todas las otras casas. E
 desy tornavame a la casa donde era la luz, e dezia
 otras syete vezes 'xulan, xulan', e abraçavame con
 la luz, e sobia a la fyniestra, e en este estado
 gane lo que tu vees."
 
 E desque oyeron esto los ladrones, alegraronse e
 dixeron: "Mas

[ 27 ]
 avemos ganado desta casa
 que nos non queriamos, e deste saber que nos dende
 avemos, nos devemos mas preçiar que de todo quanto
 ende ganaremos." Desy estodieron grande hora quedos
 fasta que cuydaron que el dueño de la casa era
 adormeçido e su muger, e despues que cuydaron ser
 çiertos desto, levantose el cabdillo dellos e fuese
 para la fyniestra que estava en somo de casa, por do
 entrava la luz de la luna, e dixo siete vezes,
 'xulan, xulan' E abraçose con la luz por deçender
 por ella a la casa, e cayo cabeça ayuso. E entonçe
 levantose el dueño de casa e diole tantos de golpes
 fasta que le quedo, deziendo el ladron: "Yo merezco
 quanto mal me as fecho, porque crey lo que me
 dexiste e me engañe con vanidat.
 
 E yo, despues que me guarde de non creer las cosas
 que non era seguro de meterme en peligro de muerte,
 dexeme de todas cosas dudosas, e metyme en fazer
 pesquisas de las leyes, e a buscar las mas derechas
 dellas, e non falle ninguno de aquellos con quien yo
 fable desto buena rrepuesta, qual yo deviese creer,
 e

[ 28 ]
 dixe en my coraçon: 'Tengo por seso,
 pues que yo asy lo fallo, de me obligar a la ley de
 mis padres.' E dixe asy: 'Sy esta escusaçion ha el
 mago que alcanço a su padre mago, escusaron e por
 aquella en que se entremete.' E menbrome el dicho de
 un ome que comie muy feo, e era ventreñero, e dixele
 que le estava mal, e rrespondiome: "Bien asy comien
 mis padres, e mis aguelos." E non falle para
 fyncar en la ley de mis padres ninguna carrera nin
 ninguna escusaçion, e quiseme dexar de todo, e
 meterme a fazer pesquisas de las leyes, e preguntar
 por ellas e estudiar en ellas. E destorvome el fyn
 que esta çerca, e la muerte que acaeçe tan ayna
 commo tornar ome su mano. E avria fechas algunas 
 obras que non sabrya sy eran buenas. Onde por
 aventura en pesqueriendo las leyes, detener ya de
 algun bien que faria, e morirme ya ante que viese lo
 que queria; e por aventura, en dudando e en
 destorvandome, acaeçerme ya lo que acaeçio al omne
 que amava una muger casada.

 E la muger cavo un caño desde su casa fasta la calle,
 çerca del pozo do tenien el agua; e aparejo una
 llave al caño, con

[ 29 ]
 miedo que sy su
 marido veniese a desora, que posiese ay a su amigo e
 que lo çerrase desuso. Asy que un dia seyendo su
 amigo con ella, dixeronle que su marido estava a la
 puerta. Dixole la muger: "Sal apriesa por el caño
 que esta açerca del pozo." E el detovose de yr a
 aquel lugar, e acaeçio que el pozo era caydo, e
 tornose a ella e dixole: "Ya llegue fasta el pozo e
 fallelo caydo." Dixo la muger: "Non te dixe yo del
 pozo synon por te guiar ende al caño. Escondete e
 vete." Dixo el: "Non devieras tu dezir çerca del
 pozo, pues non avia ay pozo en que herrase yo." Dixo
 ella: "¡Guay de ti! Escondete e vete e dexa la
 locura e tornate." Dixo el: "¿Commo yre, aviendome
 tu ya rrebolvido?" E non çeso de dezir fasta que
 entro el dueño de casa, e prendiole, e feriolo muy
 mal, e levolo preso ante el rrey.
 
 Asy yo temime de tornar aca e alla, e que non fuese
 preso por my culpa, asy commo aquel fue por la suya,
 e tove por bien de

[ 30 ]
 me non temer de
 aquello de que me temia, e toveme por pagado
 solamente de toda obra que las almas testyguan que
 es buena, e en que se acuerdan las mas de las leyes.
 E rretove mi mano de feryr, e de avyltar, e de
 rrobar, e furtar, e de falsar. E guarde my cuerpo de
 las mugeres, e mi lengua de mentyr e de toda rrazon
 que daño feziese a alguno. E detoveme de fazer mal a
 los onbres, e de parlar e de escarneçer, e de
 quantas malas costunbres pude; e trabajeme con mi
 rrazon de non querer mal a ninguno, e de non
 desmentyr la rresurreçion e el dia del juyzio, e el
 galardon e la pena.
 
 E con esto asosegare e asosegue my coraçon, e vy que
 non es ningun amigo nin ningun propynco tal commo
 fazer buena vida, e vi que es muy lijera de ganar,
 quando Dios quiere al ome ayudar; e vi que es muy
 gran bien a quien la faze, e que es muy mas guardado
 que lo que los padres e las madres dexan al ome, e
 que non mengua por la despender a aquel que la faze,
 ante se faze mas fermosa e mas nueva. E falle que el
 ome que despreçia la bondat e la fyn della, que le
 non destorva della synon la dulçor deste mundo.


[ 31 ]
 
 E es tal en perder e despender lo suyo, por lo que le
 destorva de lo que fazia, commo un mercader que
 dizen que avia piedras preçiosas, e alquilo un ome
 que ge las foradase a jornal, e ge las adobase por
 çien maravedis, e levolo para su casa. E entrando
 por la puerta el que avia de foradar las piedras,
 vio estar un salterioe paro mientes en el, e dixole
 el mercader: "¿Sabes tañer salterio?" Dixo el: "Mas
 que tu non piensas." E erase maestro de le tañer. E
 dixole el mercader: "Pues tomalo, e veamos commo
 tañes." E tomo el ome el salterio, e non çeso de
 fazer dulçes sones en el fasta la noche. E en todo
 esto el mercader estavase con su caxa abierta en que
 tenia las piedras, e començo de estar chufando, e de
 rreyr oyendo aquel tañer, e tomando gran plazer. E
 desque vino la noche, dixo el ome: "Mandame dar my
 jornal." Dixo el: "Non feziste cosa por que tomes
 jornal." Dixo el:

[ 32 ]
 "Sy fize, ca fize lo
 que tu me mandaste fazer." E ovole de dar los çien
 maravedis, e fyncaron sus piedras por foradar.
 
 E quanto mas pense en las cosas deste mundo e en sus
 sabores, tanto mas le despreçie; e tove por bien de
 me anparar con rreligion, e despreçiar este mundo. E
 vi que la rreligion endereça carrera para el otro
 syglo, ansi commo endereçan los padres a sus fijos
 para byvir. E vi que el que en la rreligion piensa
 sobralo la mansedunbre, e amansase, e homillase, e
 tienese por pagado con lo poco, e enrriqueze, e
 plazele con lo que Dios le faze de bien e merçed, e
 pierde cuydado e despojase del mundo e estuerçe del
 daño e desecha sus sabores, e fazese manso, e
 apartase e es librado del dolor, e menospreçia la
 enbidia, e muestrasele el amor e la carydat, e es su
 alma franca de toda cosa falleçedera, e acaba su
 entendymiento, e vee la paz, e es seguro de se non
 arrepentyr, e non teme los omes nin le temen, e non
 peca. E quanto mas pense en la rreligion, tanto mas
 ove sabor della; tanto que cuyde ser dellos. Desy
 temime que non podiera sofryr la su vida, e que me

[ 33 ]
 fornaria a la costunbre en que fuera
 criado, e non fue seguro que sy me dexase del mundo
 e me tomase a rreligion, que lo non podria sofryr, e
 avria dexadas algunas cosas que avria fechas ante de
 que oviera galardon.

 E seria en esto atal commo el perro que paso por una
 puente sobre un rrio trayendo en la boca una
 costilla de carne, e vio la sonbra della en el agua.
 E por tomarla dexo la que tenia en la boca, e non
 fallo nada.
 
 E ove muy gran pavor de la rreligion, e temime de la
 non poder sofryr, e non quise fyncar en el estado en
 que me estava. Desy semejome que asmase qual era mas
 fuerte cosa: temer de non poder sofryr la rreligion
 e la vida que le pertenesçe por el desabor e por la
 angostura que en ella ay, o lo que conteçe al seglar
 de tribulaçiones en este mundo; e vy que non es
 ningun sabor nin ningun deleyte deste mundo que se
 non torne en desabor, e que non sea con dolor; onde
 el mundo tal es commo el agua salobre, que quanto
 mas beve ome della, tanto mas le creçe

[ 34 ]
 la
 sed; e es atal commo el perro que falla en el hueso
 sabor de carne, e rroele buscando la carne, fasta
 que se le quebrantan las enzivas e le rrebientan en
 sangre, e quanto mas la busca, tanto mas se le
 ensangrienta la boca; e es atal commo el mylano que
 busca la carne, e ayuntanse a el las aves e los
 canes, e non çesa de fuyr e de trabajar fasta que la
 ha de echar, despues que es ladrado e espantado. E
 es atal commo la jarra de la miel, que yaze en ella
 en su fondon muerte supytaña; e es atal commo los
 sueños de que duerme e le fazen alegria en soñando,
 e quando se despyerta pierde el sabor porque non
 falla nada. E es tal commo el rrelanpago, que
 alunbra un poquillo e vase luego, e fynca el que le
 atiende en tyniebla. E es atal commo el gusano del
 syrgo, que quanto mas texe sobre sy, tanto mas se
 aluenga de la vida.
 
 E desque yo pense en estas cosas, e torne yo mismo a
 escojer la rreligion e a enclynarme a ella, desi
 contradixeme, e dixe: 'Esto non vale cosa, fuyr del
 siglo a rreligion e de rreligion al syglo.' E sy yo
 pensare en el lazerio e en la estrechura que

[ 35 ]
 he de aver, syenpre seria movedizo e
 non me alvedriaria de ninguna cosa. E seria en esto
 atal commo un alcalde de Marne, que oyo el prymero
 abogado que llego ante el, e juzgolo; desy llego el
 otro abogado ante el e oyo su rrazon, e juzgo contra
 el prymero. E pense en la lazeria e en la angostura
 de la rreligion, e dixe asy: '¡Atan pequeña es esta
 lazeria por aver por ella la folgura perdurable!' E
 pense en los deleytes deste mundo, de que ha sabor
 el alma, e dixe: '¡O que amargo e que tan fuerte es
 esto, e commo lieva al onbre a la pena e al
 mal perdurable!' E dixe: 'Non deve ome tener por
 duçe una poca de dulçor que trae gran amargor.' E
 dixe: 'Sy algun ome me mostrase que byvyria çien
 años, e que non pasase ningun dia que me non
 despedaçase todo, e tornase a rresuçitar, e fuese
 asy penado e atormentado cada dia, enpero con tal
 postura que, conplidos los çien años, que fuese
 lybrado de toda pena, e que tornase en alegria e en
 segurança e en folgura perdurable, non devria tener
 aquello en nada. Pues ¿commo non quiero sofryr unos
 pocos de dias que byva en rreligion, e sofryr un
 poco de desabor?'
 

[ 36 ]
 
 ¿Ca non es este mundo synon lleno de tribulaçiones e
 de pena, e non se conbuelve ome con todo esto synon
 en mal, desque es conçebido ome en el vientre de su
 madre fasta que se cunplen sus dias? Ca nos fallamos
 en las escripturas de la fisyca, que la esperma de
 que es engendrado el fijo, que es conplido de sus
 mienbros, quando cabe en la madre de la muger, e se
 buelve con la esperma della e con su sangre,
 espesase, e mezclase e cua-

[ 37 ]
 jase,
 desy el ayre maça aquella esperma e aquella sangre
 fasta que torna atal commo el suero; e desy tornalo
 atal commo la cuajada espesa, e desy departe e
 devisa sus mienbros a su tienpo; e sy es maslo,
 tyene la cara con espynazo de su madre, e cunple la
 su forma e la su criazon en quarenta dias; e sy es
 muger, tyene la cara contra el vientre de su madre e
 cunplese e esfuerçase a mover, e endereça la su
 criazon e la su forma a cabo de sesenta dias; e
 tiene las manos sobre las mexillas, e la barbilla 
 sobre los ynojos, e yaze encogido en su mantillo,
 asy como sy fuese ligado en una bolsa, e rrespyra
 por un sospyro con muy gran pena, e non ha en el
 mienbro que le non semeje atado, e esta ligado de su
 onbligo fasta el onbligo de su madre, e con el chupa
 e beve de la vianda que toma su madre. E en esta
 guisa esta en las tynieblas e angostura fasta el dia
 que naçe.
 
 E quando viene a la sazon del parto, apodera Dios a
 la criatura en la madryz de su madre; e esfuerçase a
 mover, e endereça su cabeça contra la salida. E
 siente en la angostura de la salyda lo que siente el
 que ha los dyviesos quando ge los esprymen; e
 despues que cae en tierra, e le tañe el ayre o la
 mano, siente de dolor, lo que siente el que es
 desollado de su cuero. Desy byve en muchas maneras
 de pena, asy commo sy ha fanbre e non le dan a
 comer, o sy ha sed e non le dan a bever, o sy ha
 dolor e non le acorren; nin se puede anparar de lo
 que siente quando lo toman o lo ponen en tyerra, o
 lo enbuelven, e lo desatan, o lo untan, e lo lavan;
 nin quando le echan su vino, e se queria bolver e
 non puede, o quando ha set e le dan a comer, o
 quando ha fanbre e le dan a bever, o quando quiere
 yazer de costado e lo echan su bino, o quando ha
 torçon en el vientre e le baten con la mano en el
 espinazo, e otras muchas maneras de pena que ha
 mientra que mama. E despues que es librado de la
 pena del mamar, metenle a la pena de aprender a leer
 e a estar apremiado de su maestro, e sienpre ha ende
 muchas maneras de pena.
 
 E quando llega a hedat de casar e casa, entra en el
 cuydado de la muger, e de los fyjos, e de allegar 
 aver, e en la maliçia, e en la codiçia, e en
 peligros de ganar algo para mantener su casa; e en
 esto todo lydian con el sus quatro enemigos, es a
 saber: la colora, e la sangre, e la flema, e la
 malenconia, que le son byvoras mordederas e
 mortales; e el miedo de los omes, e de las bestias
 fieras, e la calentura, e el frio, e la lluvia, e el
 viento e muchas otras maneras de penas, e la vejez a
 los que a ella llegan. Demas, sy todos estos
 peligros non oviese, e fuese bien seguro de ser

[ 38 ]
 guardado dellos, e ge los pusiesen en
 pleyto, en guisa que de todo esto non oviese miedo,
 synon de la ora en que viene la muerte, e se parte
 del mundo, e se mienbra de lo que le ha de acaesçer
 en aquella ora en partyrse de sus amigos, e de sus
 parientes, e de su muger, e de sus fijos, e de todas
 aquellas cosas de que era escaso en este mundo, e de
 commo es gran pavor despues de la muerte, devria ser
 contado por perezoso e por desacordado, e por ome
 que ama dolor, el que alguna arte non feziese contra
 esto quanto mas podiese, e se non dexase de las
 cosas que le destorvasen, que son los sabores e los
 engaños deste mundo. E quando ha andado este tienpo
 torna viejo e lazrado, e ha por costunbre escaseza e
 desabrida vida; ca el rrey, maguer sea bien mesurado
 e enviso, e aperçebido e de gran poder, e de noble
 coraçon, e pesqueridor de derecho, e de buena vida,
 e verdadero e acuçioso, e esforçado e de buen
 rrecabdo, e rrequeridor de las cosas que deve, e
 entendido, e çierto, e gradeçedero, e agudo, e
 piadoso, e misericordioso, e manso, e conoçedor de
 los omes e de las cosas, e amador del saber, e de
 los sabios, e de los buenos, e bravo contra los
 malfechores, non enbidioso nin rrefez de engañar,
 fazedor dalgo a sus pueblos; aun aviendo todo esto,
 veemos que el tienpo va atras en todo lugar; asy que
 semeja que las cosas verdaderas son espendidas, e
 amaneçieron perdidas, e semeja que el bien amaneçio
 perdido e el mal fresco; e semeja que mala vida
 amaneçio rreyendo e la buena llorando; e semeja que
 la justiçia amaneçio estropeçando e la ynjustiçia
 ensalçandose; e semeja que el saber amaneçio
 soterrado e la neçedat esparzida; e semeja que el
 amor amaneçio caydo e la malquerençia abivada; e
 semeja que la locura es rrobada a los buenos e es
 dada a sabiendas a los malos; e semeja que la
 trayçion amaneçio despierta e la lealtad adormida; e
 semeja que la mentyra naçio frutuosa e la verdat
 seca; e semeja que la franqueza amaneçio estragada e
 la escaseza mejorandose; e semeja que la verdat es
 yda tropeçando e la falsedat rretoçando e
 trobejando; e semeja que amaneçio menospreçiar el
 juyzio e seguir las voluntades; e semeja que
 amaneçio el tuerto e el que fizo el mal,
 detardandose de fazer la emienda; e semeja que la
 cobdiçia amaneçio tragando de todas partes e la
 graçia desconoçida; e semeja que los males
 amaneçieron pujando al çielo e los bienes
 deçendiendo a los abismos; e amaneçio la grandez
 derribada de lo mas alto al fondon de lo mas baxo; e
 amaneçio la menudez honrrada, e amanesçio el poder
 mudado de dias vyrtuosos a viçiosos.
 

[ 39 ]
 
 E despues que ove pensado en las cosas deste mundo e
 que el ome es la mas noble criatura e la mejor que
 en este mundo sea, desy commo esta en tal estado e
 non se conbuelve synon en mal, nin es conoçido en
 al, e sope que non es ninguno que algun poco de
 entendimiento aya que esto non entienda, e que non
 busque arte para se guardar, e maravilleme ende, e
 pense e vy que los non detyene de fazerlo synon un
 poco de deleyte de comer e de bever, e de ver e de
 oyr; e por aventura non an desto asaz; enpero lo que
 los destorva de pensar de sy e de trabajarse de
 estorçer, poca cosa es.

 E busque enxenplo e conparaçion para ello, e vy que
 semejan en esto a un ome que con cuyta e miedo llego
 a un pozo, e colgose del, e travose a dos rramas que
 naçieran a la orilla del pozo, e puso sus pies en
 dos cosas a que se afyrmo, e eran quatro culebras
 que sacavan sus cabeças de sus cuevas; e en catando
 al fondon del pozo vio una serpienta, la boca
 abierta para le tragar quando cayese; e alço los
 ojos contra las dos rramas, e vio estar en las
 rrayzes dellas dos mures, el uno blanco e el otro
 negro, rroyendo sienpre que non quedavan; e el
 pensando en su fazienda e buscando arte por do
 escapase, myro a suso sobre sy, e vio una colmena
 llena de avejas, en que avia una poca de miel, e
 començo a comer della, e comiendo, olvidosele el
 pensar en el peligro en que estava, e olvido de
 commo tenia los pies sobre las culebras, e que non
 sabia quando se le ensañarian, nin se le menbro de
 los dos mures que pesavan de tajar las rramas, e
 quando las oviesen tajadas que caeria en la garganta
 de la serpienta. E seyendo asy descuydado e
 negligente, acabaron los mures de tajar las rramas,
 e cayo en la garganta del dragon e pereçio.
 
 E yo fize semejança del pozo a este mundo, que es
 lleno de ocasyones e de miedos, e de las quatro
 culebras a los quatro umores que son sostenimiento
 del ome; e quando se le mueve alguna dellas, esle
 atal commo el venino de las byvoras o el toxigo
 mortal. E fize semejança de los dos rramos a la vida
 flaca deste mundo, e de los mures negro e blanco a
 la noche e al dia, que nunca çesan de gastar la vida
 del ome; e fize semejança de la serpienta a la
 muerte, que ninguno non puede escusar; e fize

[ 40 ]
 semejança de la miel a esta poca de
 dulçor que ome ha en este mundo, que es ver, e oyr,
 e sentyr, e gostar, e oler; e esto le faze descuydar
 de sy e de su fazienda, e fazelo olvidar aquello en
 que esta, e fazele dexar la carrera por que se ha de
 salvar.
 
 E tornose my fazienda a querer ser rreligion e en
 emendar mys obras quanto podiese, por que fallase
 ante my anchura syn fyn en la casa de Dios, ado non
 mueren los que ay son, nin acaeçen ay trybulaçiones;
 e asy avria guardado mi parte para folgar, e seria
 seguro de mi alma ante que moriese; e saber esto es
 muy noble cosa. E persevere en este estado atal, e
 torneme de las tierras de Yndia a my tierra, despues
 que ove trasladado este libro, e tove que traya algo 
 en el para quien le entendiese, e rrogue a Dios por
 los oydores del que fuesen entendedores de las sus
 sentençias e del meollo que yaze en ellas.


[ 41 ]
 
 CAPITULO III. DEL LEON E DEL BUEY E DE LA PESQUYSA DE
 DINA E DE CALILLA
 Dixo el rrey Abendubet [a] su filosofo: -Dame
 enxenplo de los dos que se aman, e los departe el
 mentyroso, falso, mesturero, que deve ser aborreçido 
 en los çielos, e en la tierra, e en los ynfyernos, e
 en los ayres, e los trae a tal estado a perder sus
 cuerpos e sus animas.- Dixo el philosopho: -Señor,
 quando acaeçe a los dos omes que se aman, que el
 falso e mesturero anda entre ellos, van atras, e
 departese e corronpese el amistança

[ 42 ]
 que
 es entre ellos; e esto semeja lo que acaeçio al leon
 e al buey.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?- Dixo el
 filosofo:

 -Dizen que en tierra de Jurgen avia un rrico mercader
 que avia tres fijos, e despues que fueron de hedat,
 metieronse a desgastar el aver de su padre, e a mal
 meter, e non se entremetien de ninguna mercaderia
 por que ganasen algo; e el padre, con dolor de amor
 que les avia, castigolos e maltraxolos, e fue esto
 una de las cosas que les dixo: "Fijos, sabet que el
 seglar demanda tres cosas que non puede alcançar 
 synon con otras quatro, e las tres que demanda son
 estas: abondada vida, e aver alguna dinidat entre
 los omes, e anteponer buenas obras para el otro
 syglo. E las quatro que ha menester para alcançar 
 estas tres son estas: ganar aver de buena parte,
 desy mantenerlo bien, desy fazerle fazer fruto, e
 despenderlo en las cosas que emiende la vida, e
 byvir a plazer de los parientes e de los amigos, e
 que torne

[ 43 ]
 con alguna pro para el otro
 mundo. E quien menospreçia alguna destas non alcança 
 lo que desea; ca sy non ganare, non avra aver en que
 byva; e sy oviere aver, que lo sepa ganar, e que lo
 sepa mesurar e bien mantener, e synon feziere fazer
 fruto, maguer que poco espienda, ayna se acabara,
 asy commo el collyrio de que non toman synon el
 polvo, e con todo esto acabase ayna e vase. E sy lo
 ganare e le feziere fazer fruto, e desy non lo diere
 en los lugares e en las maneras que deve, sera
 contado por pobre e que non ha aver; e esto non le
 guardara de lo non perder e de lo desgastar donde
 non sabia, e el non avra ende nada: asy commo la
 tyna del agua en que caen syenpre las aguas, e, sy
 non fallan salida, fynchese e ase de verter por
 muchas partes, e con todo esto podreçese e vase el
 agua que yaze en ella a perdiçion.
 
 Desy los fijos del mercader castigaronse e fizieron
 mandamiento de su padre. E fuese el mayor dellos con
 mercaderia a una tierra; e traya consygo una carreta
 que tyravan dos bueyes; al uno dezian Sençeba e al
 otro Bendeba. E cayo Sençeba en un sylo que avia en
 aquel lugar, e sacaronle dende el mercader e sus
 mançebos; e fue tan mal trecho de la cayda, que
 llego a

[ 44 ]
 muerte, e el mercader dexolo
 con uno de sus onbres, e mandole que le guardase
 bien e que le pensase, e sy guareçiese que ge lo
 levase. E quando vino el otro dia de mañana, enojose
 el ome de estar ay e dexo el buey; e fuese en pos de
 su señor fasta que le alcanço, e dixole que el buey
 era muerto.
 
 Desy salio Sançeba de aquel lugar, e non quedo de
 andar fasta que llego a un prado muy viçioso, por
 que avia en aventura de conteçerle mal en aquel
 lugar, que non podria herrar.

 E dizen que un ome cogia yerba, e llegose a el un
 lobo, e el non lo sentio fasta que fue çerca del; e
 quando le vio, ovo muy gran miedo del, e salio
 fuyendo contra una aldea, rribera de un rrio; e de
 que llego al rrio fallo una puente quebrada, e
 acuytavalo el lobo mucho, e el dixo: -¿Commo fare?
 que el lobo me aquexa, e el rrio es fondo, e la
 puente es quebrada e yo non se nadar. Enpero non
 fallo ninguna cosa que mayor guarda me sea que
 echarme en el agua.- E vieronle los del aldea, e
 corrieron a sacarle, e el yva ya por muerto, e
 levaronle. E despues que

[ 45 ]
 llego al
 aldea, arrymose a una paret; e quando fue tornado en
 su acuerdo, començaronle los omes a rretraer lo que
 le conteçiera e el gran peligro de que Dios le
 librara. E estando asy, cayo la paret e matolo, e
 non pudo falleçer a lo que avia ventura, bien asy
 commo Sençeba.
 
 Desy a poco de tienpo engordo Sençeba, e torno loçano
 e blanco. E avia ende açerca del un leon que era
 rrey de las bestias fieras; e en aquel tienpo
 estavan con el muchas dellas; e este leon era muy
 loçano e apartado en su consejo, e tenia que le
 conplia, e en oyendo la boz del bramido del buey,
 non aviendola nunca oyda, espantose ende, e non
 quiso que ge lo entendiesen sus vasallos, e estovo
 quedo en su lugar. E entre los otros vasallos que el
 avia ally, avia ende dos lobos çervales, e al uno
 dezian Dygna e al otro Calilla, e eran muy ardidos e
 agudos; e era Dygna de mas noble coraçon, e de
 fazienda mayor, e el que menos se tenia por pagado
 del estado en que era; e el leon non los avia
 conoçidos, nin eran de su pryvança fasta aquella
 ora.
 
 E dixo Dygna a Calilla: -Ya vees commo esta el leon
 en su lugar agachado, que non se mueve nin se solaza
 commo solia

[ 46 ]
 fazer.- Dixo Calilla: -E
 tu, hermano, ¿que as que preguntar lo que non faze
 menester, nin te tiene pro en lo preguntar? Nos
 estamos en muy buen estado, e estamos a la puerta de
 nuestro rrey, e tomamos lo que queremos, e non nos
 falleçe cosa de lo que avemos menester, e non somos
 de la medida de los que se entremeten de fablar con
 los rreyes, e que an de ver sus cosas. E tu dexate
 desto, e sabe que el que se entremete de dezir e de
 fazer lo que non es para el, que le acaeçe lo que
 acaeçio al ximyo artero que se entremetio de lo que
 non era suyo, nin le pareçio bien.- Dixo Dyna:
 -¿Commo fue eso?

 Dixo Calilla: -Dizen que un ximio vio a unos
 carpenteros dolar una viga, e aserrarla estando
 sobre ella. E quando avian serrado quanto dos
 palmos, metien una cuña e sacavan otra. E semejole
 al ximio que asy lo sabria el fazer; e despues que
 deçendieron los carpenteros e fueron por aquello que
 les era menester, fuese el ximio e sobio sobre la
 viga e saco las cuñas, e en

[ 47 ]
 todo esto
 colgando sus cojones en la aventura de la syerra; e
 quando ovo acabado de sacar las cuñas sobre los
 cojones [e] estrujojelos, e cayo el ximio
 amorteçido. Desy vino a el el carpentero, e lo que
 le fizo le fue peor que lo que le conteçiera.
 
 E dixo Dyna: -Entendido he lo que me dexiste, e oy el
 enxenplo que me diste; mas todos los que a los
 rreyes llegan, non lo fazen tan solamente por
 fynchyr sus vientres, ca los vientres en cada lugar
 se pueden fynchyr; mas puna el ome en mejorar su
 fazienda, por que aya lugar de fazer plazer a sus
 amigos, e el contrario a sus enemigos. E los omes
 viles son aquellos que se tienen por abastados con
 poca cosa, e alegranse con ello asy commo el perro
 que falla el hueso seco, e se alegra con el. E los
 omes de gran coraçon se tienen por pagados de lo
 poco; ante punan que sus coraçones pujen a lo que
 mereçen, asy commo el leon que prende la liebre, e
 quando vee al cabron dexala, e va en pos del. ¿E non
 vees que el can non quiere mover su cola fasta que
 le echan del pan? ¿E el elefante joven desque conoçe
 su fuerça, e le lyevan la vianda, estando sañoso,
 non la quiere nin la come fasta que le

[ 48 ]
 afalagan 
 e le alynpian? Onde quien byve en gran medida e a
 onrra de sy e de sus amigos, maguer poco byva, de
 luenga vida es; e quien byve vilmente e en
 angostura, faziendo poco algo a sy e a sus amigos,
 maguer que mucho byva, de poca vida es; ca dizen
 algunos enxenplos que aquel es mal andante que dura
 toda su vida en pobredat, e que non ha cuydado synon
 de su vientre fynchyr, aquel es contado en las
 naturas de las bestias neçias.
 
 Dixo Calilla: -Entendido he lo que dexistes; mas
 torna en tu entendimiento, e sabe que cada un ome ha
 su medida e su pres, e devese tener por pagado con
 ella, e nos non avemos por que nos quexar deste
 estado en que estamos, ca nos cunple.- Dixo Dyna:
 -Las dynidades e las medidas de los omes son comunes
 e contrarias; asy commo el ome de gran coraçon puja
 de vil medida a noble, e el ome de vil coraçon abaxa 
 de la medida alta a la vil; e pujar a la nobleza es
 muy fuerte cosa; e abaxarse della es muy rrefez, e
 asy es commo la piedra pesada, que es muy grave de
 alçar de tierra al onbro, e es muy rrefez de
 derribar dende; e por esto nos devemos de punar
 mucho en aver de las mayores dinidades con nuestros
 grandes coraçones, e non estar en este estado,
 podiendolo guisar.
 

[ 49 ]
 
 Dixo Calilla: -Pues, ¿en que te acuerdas?- Dixo:
 -Quierome mostrar al leon en tal sazon; ca el es de
 flaco consejo e de flaco coraçon, e es escandalizado
 en su fazienda con sus vasallos, e por ventura en
 llegandome a el en este punto, avre alguna dinidat e
 alguna onrra, o avre del lo que he menester.- Dixo
 Calilla: -¿Donde sabes que el leon esta asy commo tu
 dizes?- Dixo Dina: -Cuydolo, e tengo que es asy; ca
 el ome agudo, e de buen entendimiento, a las vezes
 sabe el estado de sus amigos e su poridat, por lo
 que le semeja e por lo que vee de su estado e de su
 fazienda, e poniendose a ello sabelo en çierto.-
 Dixo Calilla: - ¿Commo esperas tu aver dynidat del
 leon, non aviendo tu nunca conpañia nin pryvança de
 ningun rrey, nin sabiendole servir, nin sabiendo lo
 que le plaze de sy, nin de los otros, nin de que se
 despaga?- Dixo Dyna: -El ome valiente con la gran
 carga, maguer sea pesada, levantase, e la gran carga
 non alça al ome pesado, nin al valiente; nin en el
 ome vil non ay en el cuydado; e al ome homildoso

[ 50 ]
 e blando non ay quien le rreprenda. E
 ante prueva ome las cosas que suba a ellas; e yo
 quiero provar esto para mejorar la mi fazienda e la
 tuya.- E dixo Calilla: -El rrey non honrra al
 atrevido por su atrevençia, mas honrra al verdadero
 e al çercano del; ca dizen los sabios que el que es
 de conpañia de rrey o de la muger, que non le
 allegan a ssy por mayor bondat que aya en sy que
 otro, mas porque les es mas çerca bien; asy commo la
 vid que se non trava al mejor arbol, mas al que mas
 açerca esta.- Dixo Calilla: -¿Que te semeja? Sy el
 leon non te allegare a sy nin podieres fablar con el
 quando quisieres, ¿que sera de ty?- Dixo Dyna: -Asy
 es commo tu dizes; mas sepas que los que son con el
 rrey non fueron con el syenpre, mas con su femençia
 alcançaron las dinidades del rrey; e son con el, e
 alleganse a el despues que son lueñe del. E yo
 trabajarme he de fazer otro tal, e guisare commo
 llegue a ello; ca dizen que non es ninguno que
 llegue a la puerta del rrey e dure ay mucho,
 consentiendo ser mal traydo e enpuxado, e sufra
 mucho pesar, e encubra su saña, e trayga su fazienda
 mansamente, que non llegue a lo que quisiere.
 

[ 51 ]
 
 Dixo Calilla: -Pongamos que as llegado al leon,
 ¿commo traeras tu fazienda con el o con los que as
 esperança de aver dynidat por ellos?- Dyxo Dyna: -Sy
 me yo oviese llegado al leon, e conoçiese sus
 costunbres, guisaria commo siguiese su voluntad, e
 que non fuese contra el; asy que quando quisiese
 fazer alguna cosa derechamente, afyncargela ya fasta
 que le fiziese, e que creçiese su plazer en ella e
 la conpliese; e quando quisiese fazer alguna cosa
 que yo toviese que traeria algun daño, fazerle ya
 entender el mal que oviese, lo mas manso que yo
 podiese. E yo he esperança que el vera mejor de my
 que non vio de otros algunos; ca el ome sabydo e
 manso e sabio, sy quisiese desfazer la verdat e
 avyryguar la mentyra, a las vezes fazerlo ya; asy
 commo el buen pyntor que pynta las ymagenes en la
 pared, e semeja a omes que salen della, e non es
 ansy.
 
 Dixo Calilla: -Pues esto tienes asy a coraçon,
 quierote fa zer entender el serviçio del rrey por el
 gran peligro que ay has; ca dizen los sabios que
 tres cosas son a que se non atreve synon ome loco,
 nin se guarda dellas synon el sabio: la una es
 servir

[ 52 ]
 rrey; e la otra es meter las
 mugeres en su poridat; la terçera es bever ponçoña a
 prueva. E los sabios fazen semejança del rrey e de
 su pryvança al monte muy alto, en que ay muchas
 sabrosas frutas, e es morada de las bestias fieras;
 onde sobyr a el es muy fuerte cosa, e estar syn el
 bien que es en el es mas fuerte.
 
 Dixo Dina: -Entendido he lo que me dexiste, e dizes
 verdat de quanto dizes; mas sepas que quien se non
 mete a los grandes peligros, non llega a las cosas
 que codiçia, e quien non anda las luengas carreras,
 non alcança los grandes fechos; e quien dexa las
 cosas donde avria por ventura lo que querria, e con
 que llegarie a lo que le fuese menester, con miedo e
 con pavor, nunca avra gran cosa nin pujara a
 nobleza. Ca dizen que tres cosas son que non puede
 ninguno fazer synon con nobleza de coraçon e a gran
 peligro: la una es ofiçio de rrey; la otra es
 mercaderia sobre mar; la terçera es lidiar con su
 enemigo. E dizen los sabios otrosy que el ome de
 noble coraçon non deve ser visto synon en dos
 lugares: o con los rreyes mucho onrrado, o con los
 rreligiosos muy apartado; asy commo el elefante que
 su nobleza e su fer-

[ 53 ]
 mosura
 non pertenesçe synon en dos lugares, o en el canpo
 seyendo salvaje, o entre los omes seyendo
 cavalgadura de rrey.
 
 Dixo Calilla: -Hermano, Dios te ençime en bien esto
 que tu quieres fazer, e ve a la graçia de Dios e syn
 my consejo.
 
 Desy quitose Dyna del, e entro al leon e saluolo. E
 dixo el leon a los que estavan çerca del: -¿Quien es
 este?
 
 E ellos dixeronle: -Este es fulano, fijo de fulano.
 
 Dixo el leon: -Conoçi a su padre.- E llegolo a sy, e
 preguntole: -¿Donde as estado estos días?
 
 Dixo Dyna: -Señor, nunca me quite de tu puerta a
 esperança que te acaeçerie alguna cosa en que te
 serviese con my consejo e con my lazeria; ca a las
 vezes acaeçen algunas cosas al rrey que ha menester
 a los flacos e a los menospreçiados; ca el seso del
 tal ome non es menospreçiado, ca algun pro avra en
 el; ca del fuste que yaze en tierra ayudase ome del
 a las vezes para rrascar su oreja, e alçalo de
 tierra para eso o para al, quanto mas el animal que
 es sabidor de las cosas.
 

[ 54 ]
 
 Quando oyo el leon lo que dixo Dina, pagose del, e
 ovo esperança que avia en el algund bien. E dixo a
 los que estavan con el: -El ome sabio e de noble
 coraçon e agudo, maguer sea de pequeña guisa e de
 baxa dynidat, la nobleza de su coraçon non quiere al
 salvo pareçerse e mostrarse; asy commo la çentella
 del fuego que ome asconde, e ella non quiere synon
 açenderse.
 
 E despues que entendio Dina que el leon se pagava del
 e le plazia de lo que dezia, dixo: -Los pueblos de
 los rreyes e los de su corte tenudos son de le fazer
 entender las noblezas de sus coraçones e su saber, e
 de le dar leales consejos, e amarlo; ca el non los
 porna en las dynidades que deve e que mereçen synon
 por esto, asy commo la symyente soterrada, que
 ninguno non sabe su vyrtud fasta que sale e paresçe
 sobre la tierra; e el rrey deve punar en poner a
 cada uno en su dinidat segun su consejo, e el pro e
 la nobleza de su coraçon, e la lealtad que en el ha;
 ca dizen en los enxenplos que dos cosas son que non
 deve ome poner ninguna dellas fuera de su lugar, nin
 quitarlas dende, e son los omes e los ornamentos; ca
 es contado por neçio el que

[ 55 ]
 pone en su
 cabeça el ornamento de los pies e en sus pies el de
 la cabeça; e esto non es menospreçiando a estas
 cosas sobredichas, mas es neçedat del que lo faze. E
 otrosy non ponga el bienfechor en la medida del
 malfechor nin por lo contrario. E dizen otrosy: non
 fagas conpañia con el ome que non sepas como esta su
 mano diestra con la syniestra; ca non sosacan lo que
 los entendidos saben synon sus mayores, e los
 cavalleros synon los rreyes, nin los que han la ley
 e sus mandamientos synon los teologos e los divinos.
 Ca dizen otrosy en unas cosas que son mucho
 alongadas, asy commo la mejoria que ha un lidiador
 con otro, e lo poco de lo poco, e lo mucho de lo
 mucho, e el sabio del sabio. E los mucho[s]
 vasallos, sy provados non fueren, traen daño al
 fecho; ca non se cunple la cosa con muchos vasallos,
 mas con los buenos, maguer sean pocos, asy commo el
 ome que lieva la gran carga, e se enbarga della e
 non falla della preçio. E la [s] gerigonças non
 afruentan al que las lieva, e puedelas vender por
 gran preçio; e en el fecho que ha ome menester
 engaño, non cunple la yra,

[ 56 ]
 maguer sea
 mucho. E el rrey non deve menospreçiar la nobleza de
 coraçon que fallare en algunos, maguer sean de
 pequeña medida; ca la pequeña cosa engrandeçe mucho,
 e seria asy commo de la sabalynia, que es muy
 pequeña cosa, pero ayuntanla e fazen della cuerda
 con que tienen una nave, e en esto faze gran
 serviçio.
 
 E dezia Dina todo esto por querer aver onrra del
 leon, e sus vasallos sabian bien que el leon non lo
 onrrava porque le oviese conoçido, mas porque era de
 noble coraçon e de buen consejo. Onde dixo el leon:
 -Non pryva el rrey los omes por las pryvanças de los
 padres, nin los despreçia por non conoçer a sus
 padres, mas porque sabe que los ha menester; desy
 faze lo que tyene por bien en ponerlos en la medida
 que deve. E algunas vezes acaeçe al rrey alguna 
 enfermedat que le faze gran mal, e non ge la tuelle
 synon la melezina que le traen de lexos. E otrosy el
 mylano, maguer que es çerca de la corte del rrey,
 non le codiçian nin le quieren, ante le echan lueñe,
 porque es vyl e non

[ 57 ]
 sabe fazer cosa
 synon mal e enojoso. E el açor que es de muy lueñe e
 muy bravo, faze el rrey mucho por lo aver; desy
 crialo, e falagalo e dale buenos manjares, e tiene
 por bien de le traer en su mano, e toma ay sabor, e
 todo esto porque se entiende servir del, e por el
 bien que ha en el.
 
 E desque ovo acabado Dina lo que dezia, pagose el
 leon mas del, e plugole mas del, e rrespondiole
 mejor sienpre, e dixo a los que ay estavan con el:
 -Non deve el rrey porfiar en fazer perder su derecho
 al que lo ha en bien, e es bueno, e de noble
 coraçon; mas devele fazer mas bien, e aquel a quien
 lo faze, devele aver mas graçias e conoçergelo, ca
 los omes son en dos guisas: e la una es de mala
 rrazon, e estos non los deve tener el rrey consygo;
 bien asy commo la culebra, que sy alguno la pisa,
 maguer que non le muerda, non deve tornar a ella de
 cabo; e el otro es de buena rrazon e de blandas
 maneras, e es tal commo el sandalo frio que, sy
 mucho es fregado, tornase caliente e quema.
 
 E despues que se asolazo Dina con el leon e se
 atrevio a el, dixole: -Señor, veo que ha tienpo que
 estas en un lugar e que te non mudas. E esto ¿porque
 es?- E el leon non querie que sopiese Dina lo que el
 fazia con covardez, e dixo: -Non es por miedo.- E
 estando amos ansy, bramo el buey muy fuerte, e
 tamaño fue el bramido e el miedo que el leon ovo,
 que le fizo dezir:

[ 58 ]
 -Esta boz me tovo
 aqui en este lugar, e non se que es; enpero sy la
 persona que la faze es tan grande commo la boz, e la
 fuerça segun la persona, e el ardymento segun la
 fuerça, ayna sera de dexar la nuestra morada de aqui
 donde es nuestra heredat.- Dyxo Dina al leon:
 -Escandalizaste, señor, de otra cosa synon desta, sy
 non te fizo al miedo synon esto, non deves dexar tu
 morada; ca la franqueza es ocasyon de la bondat, e
 la poca verguença es ocasyon de la pelea, e la
 mentyra es ocasyon de poca fiança, e la gran boz es
 ocasyon de flaco coraçon. E esto departese en un
 proverbio que dize asy: 'Non se deve ome temer de
 todas bozes, ca esto semejaria al enxenplo de la
 gulpeja e del atanbor.'- E dixo el leon: -¿Commo fue
 eso?


[ 59 ]
 
 Dixo Dina: -Dizen que una gulpeja fanbrienta paso
 açerca de un arbol en que estava un atanbor colgado,
 e moviose el viento e movio las rramas del arbol de
 guisa que las fizo feryr en el atanbor, e sono muy
 fuerte. E la gulpeja, oyendo aquella boz, gozose et
 fue contra alla fasta que llego ende, e de que vio
 que su cobertura era de cuero, non dudo que fuese
 llena de carne, e fendiola, e fallola hueca, e dixo:
 "Sy por aventura las mas fla cas cosas [en] sy an
 mayores personas e mas altas bozes." E fuese dende.
 
 -E yo, señor, non te di este enxenplo synon porque he
 esperança que sea esta cosa, cuya boz te espanto,
 atal commo el atanbor, e sy a ella te llegases, mas
 lijera te semejaria que tu non cuydas. E, señor, sy
 fuere la tu merçed, enbiame a ella e esta tu en tu
 lugar fasta que yo torne a ty con lo que sopiere de
 su fazienda.- E desto que dixo Dina plugo al leon, e
 dixole: -Pues vete.
 

[ 60 ]
 
 E fuese Dina, e penso el leon en su fazienda, e dixo
 en su coraçon: "Non fize bien en fiarme en este para
 enbiarlo al lugar do lo enbio, ca el ome, sy es de
 casa del rrey, e es por luengo tienpo desdeñado non
 lo mereçiendo, o mezclado a tuerto, o sy conoçido
 por cobdiçioso o por maliçioso, o sy es muy pobre, o
 sy ha fecho algun gran pecado e se teme de la pena,
 o sy es enbidioso o malo que a ninguno non quiere
 bien, o sy es testiguado por atrevido, o sy le han
 fecho perder lo que tenie del rrey, o sy era ofiçial
 e ge lo tollieron, o sy a alguno fizo falsedat e
 sospecharon del, o cayo en alguna culpa, o sy sus
 yguales fueron provados por buenos e ovieron myjoria
 del en dinidat e en onrra, o sy es de mala fe en su
 ley, o sy ha esperança de aver algun pro o daño de
 sus señores, o sy se teme ende, o sy es contrario a
 los pryvados de los señores, a todos estos non deve
 el rrey meter su fazienda en sus manos, nin fiar
 en ellos, nin segurarse. E Dina es discreto e
 sabidor, e tanto fue despreçiado e desdeñado a my
 puerta e olvidado, e semejame que tenia mala
 voluntad, e esto fizo [para] engañarme e meterme en
 mal, e sy por aventura fallare aquel animal que
 brama, que es mas fuerte que yo, o de mayor poder, e
 le prometiere de su algo, sera con el contra mi, e
 descubryrle a mi verguença e mi covardez."
 
 E non çeso el leon de fablar consigo mismo e de se
 maltraer, tanto que se levanto del lugar donde
 estava, e arrufavase de mala manera. E desque vino
 Dyna e entro a el, dixole el leon: -¿Que viste o que
 feziste?- Dixo Dyna: -Vy un buey que fizo la boz que
 oyste.- Dixo el leon: -¿Que fuerça ha?- Dixo Dina:
 -Non ha fuerça nin valentia, ca yo me allegue a el,
 e estude en par del, asy commo esta ome con su
 ygual, e non me pudo fazer nada.- Dixo el leon a
 Dina: -Non te engañe eso, nin lo tengas por flaco
 por eso, ca el fuerte viento non quebranta las
 chicas pajas, mas desrrayga los grandes arboles;
 otrosy las armadijas unas a otras non se prenden.-
 Dixo Dina: -Non ayas miedo del, nin lo tengas en
 coraçon, e sy quisieres, yo te lo traere que sea tu
 syervo e obediente.- E quando el leon oyo esto
 alegrose e dixo: -Sabe que me plaze dello, e vete.
 
 E fuese Dina a Sençeba, e dixole atrevydamente e syn
 miedo: -Mi señor el leon me enbia a ty que te lyeve,
 e dixome que sy tu fueses a el luego obediente, que
 te atreguaria del pecado que as fecho en osar entrar
 syn su mandado en su señorio e syn lo yr ver, e sy
 tu te tardares e non quisieres, que me torne a el e
 que ge lo faga saber.- Dixo Sençeba: -Sy tu me
 fezieres ome-

[ 61 ]
 naje por el que
 non rreçiba mal nin daño, yo yre contigo.- E el
 fizole el omenaje que le demando, e desy fueronse
 amos en uno, e entraron al leon, e pregunto el leon
 a Sençeba buena mente e dixole: -¿Cuando llegaste a
 esta tierra, e que cosa te fizo aca venir?- E el
 contole toda su fazienda. E dixo el leon: -Byve
 comigo, e fazerte he onrra.- E el buey gradeçiogelo
 mucho e omillosele. Desy el leon apryvolo e allegole 
 a sy e tomo consejo del, e metiolo en sus poridades
 e en sus cosas. E duro asy el buey un tienpo, e
 yvale todavia queriendo mas e pagandose mas del,
 atanto que fue el mas pryvado de su conpaña, e el
 que mas el amava e preçiava.
 
 E quando vio Dina que el leon se apartava con Sençeba
 syn el, e syn la otra conpaña, pesole e ovo ende
 grande enbidia, e querellose a su hermano Calilla, e
 dixole: -Hermano, non te maravilles de mi mal seso e
 de my locura, e de commo pense en pro del leon, e
 trabaje en le traer el buey que me ha echado de my
 dinidat.- Dixo Calilla: -Pues acaeçio a ty lo que
 acaesçio al rreligioso.- Dixo Dyna: -¿E commo fue
 eso?

 Dixo Calilla: -Dizen que un rreligioso ovo de un rrey
 unos paños muy nobles, e violos un ladron e ovo
 enbidia dellos, e guiso arte como ge los furtase, e
 entro al rreligioso e dixole "Quierote fazer
 conpañia e aprender de ty." E el rreligioso
 otorgogelo, e fizo vida con el, e serviole bien
 atanto que se aseguro el rreligioso en el e fio del,
 e puso su fazienda en su mano. E el ladron cato ora
 que el rreligioso fuese desviado, e tomo los paños,
 e fuese con ellos. E quando el rreligioso fallo los
 paños menos, luego supo que aquel ge los furtara, e
 fuese en busca del.

 -E yendo para una çibdat a que dezian Maxat, fallo en
 el camino dos cabrones monteses peleando e
 enpuxandose con los cuernos, e saliales mucha
 sangre, e vino una gulpeja e començo de

[ 62 ]
 lamer
 aquella sangre entre ellos, e estando ella lamiendo
 la sangre, cogieronla amos los cabrones en medio e
 mataronla, e esto a ojo del rreligioso.

 -Desy fuese para la çibdat a buscar al ome, e poso
 con una muger mala, alcahueta, e la muger avia una
 mançeba que se avia enamorado de un ome, e non
 queria a otro ninguno, e en esto fazia daño a su ama 
 porque perdie la soldada que le dava por aquel ome,
 e trabajose de matarlo aquella noche que ospedava al
 rreligioso, e dio a bever a la mançeba e al ome
 tanto del vino puro fasta que se enbeodaron e se
 dormieron. Entonçe tomo ella vaganbre, que avia
 puesto en una caña por lo echar al ome por las
 narizes, e puso la boca en la caña por soplar. E por
 fazer ella esto, dio un estornudo ante que huyase
 soplar, e cayo a ella la veganbre en la garganta, e
 cayo muerta, e todo esto a ojo del rreligioso.

 -Desy amaneçio, e fuese el rreligioso a buscar el
 ladron a otro lugar, e ospedole un ome bueno
 carpentero, e dixo a su muger: "Onrra a este ome
 bueno, e piensa bien del, ca me llamaron unos mis
 amigos a bever, e non me tornare synon bien tarde."
 E esta muger avia un amigo, e era alcahueta entre
 ellos una muger de

[ 63 ]
 un su vezino, e
 mandole que fuese a su amigo e que le feziese saber
 que su marido non tornaria synon beodo, e que se
 veniese para ella a la posada, e que se asentase a
 la puerta fasta que le ella llamase. E el vino e
 asentose a la puerta e atendiendo el mandado,
 tornose el carpentero del lugar adonde fuera, e vio
 el amigo de su muger a la puerta suya, e aviendolo
 ya sospechado, ensañose con su muger e entro a ella
 e fyriola muy mal. Desy atola a un pilar de casa e
 echose a dormir. E despues que el fue adormido, e
 dormieron todos, torno a ella la muger de su vezino,
 el alcahueta. E dixole: "Mucho ha estado a la
 puerta, e ¿que me mandas?" Dixo la muger del
 çapatero: "Sy tu quisieses fazerme tanto de bien,
 desatarme as, e yo atarte he en my lugar un poco, e
 yrme he para el, e desy tornarme ha para ty."
 
 -E la otra desatola, e ato ende a sy mesma en su
 lugar. E a poco rrato desperto el çapatero antes que
 se tornase su muger,

[ 64 ]
 e cuydando que
 ella estava aun atada llamola, e la su vezina que
 estava atada non osava fablar con miedo que la
 conoçeria en la boz, e el llamola muchas vezes, e
 non le rrespondio. E entonçe ensañose el çapatero e
 levantose e tomo un cuchillo, e cortole las narizes,
 e dixole: "Toma tus narizes e presentalas a tu
 amigo." E despues que fue tornada la muger del
 çapatero, e vio su conpañera de aquella guisa,
 pesole, e desatola, e atose en su lugar. E la otra
 tomo sus narizes en su mano e fuese para su casa.
 

[ 65 ]
 
 -E la muger del çapatero penso en aquello en que era
 cayda, e de que era sospechada, e dixo ansy: "¡Ay
 Dios! Bien vees mi flaqueza e my poco poder, e
 quanto mal me ha fecho aqueste my marido a tuerto, e
 commo tu sabes que esto es verdat, torname mis
 narizes sanas, e muestra en esto commo so salva." E
 desy llamo a su marido, e dixole: "Levantate e veras
 el juyzio e el poder de Dios, e maravillate ende, ca
 tornadome ha mis narizes sanas asy commo eran." Dixo
 el marido: "¿Que es esto, fechizera mala?" E
 levantose e ençendio la lunbre, e quando le vio las
 narizes sanas, tovo que le veniera de Dios e
 arrepentiose e pidiole perdon.
 
 -E desque la otra su vezina llego a su casa, penso en
 muchas maneras commo podria fallar arte con que
 saliese del peligro en que estava syn verguença. E
 su marido era alhagel, e ella pensando commo se
 escusaria a su marido e a sus parientes de sus
 narizes que avia cortas, e esto era ya çerca de la
 mañana, e su marido despertose e dixole: "Dame mi
 ferramienta toda, ca me quiero yr de mañana, que
 tengo de yr a casa de un noble ome." E ella non le
 traxo synon la navaja. E el marido dixole:

[ 66 ]
 "Dame my ferramienta toda." E ella
 traxole commo de cabo la navaja, e el ensañose e
 dixole: "Dame toda mi ferramienta." E la muger
 traxole otra vez la navaja, e con esto tomo saña el
 alfajeme, e dixole: "¡Mal sea de ty!" E arrojole la
 navaja a çiegas. E la muger dexose caer en tierra, e
 dio grandes bozes deziendo: "¡Mis narizes! ¡Mis
 narizes!" E a las bozes que dava venieron los
 parientes della, e prendieron al marido, e levaronle
 al alcalde, e el alcalde mandole justiçiar. E todo
 esto a ojo del rreligioso, e sobre esto llegose al
 alcalde, e dixole: "Dios te salve, non seas en duda,
 ca el ladron non furto a my, nin los cabrones
 mataron a la gulpeja, nin la alcahueta la veganbre,
 nin a la muger del alfagen non le corto su marido
 las narizes, mas nos mismos lo fezimos."

[ 67 ]
 E
 rrogole el alcalde que ge lo departiese todo commo
 fuera, e el dixole toda la estoria fasta cabo.
 
 E dixo Dina a Calilla: -Entendido he lo que me
 dexiste, e semeja a my fazienda, e por buena fe non
 me nuzio a my otro synon yo mismo; enpero, ¿que fare
 agora?- Dixo Calilla: -¿Que es el tu entendimiento a
 esto?- Dixo Dina: -Digote de mi que non me trabajare
 de cobrar mas dinydat nin de cobrar mas de lo que
 tenia; mas quiero tornar en my dinidat, ca tres
 cosas son en que deve todo onbre pensar e fazeles
 parar mientes: en el daño e en el pro que ovo; en el
 tienpo pasado; e catar otrosy en tienpo las cosas. E
 otrosy en el tienpo que es por venir deve ome parar
 mientes por esperar el pro, e fuyr el daño e el

[ 68 ]
 mal. E yo, parando mientes en mi
 fazienda e en las cosas que he esperança que tornare
 en mi dinidat de que so quitado, e non fallo cosa
 que mejor me sea que guisar commo muera Sençeba; e
 sy lo podiere guisar, cobrare my estado en que era
 con el rrey. E esto le sera mejor por ventura, ca
 este amor sobejano que el le ha le fara ser
 despreçiado e aviltado de sus vasallos.
 
 Dixo Calilla: -Yo non veo que por Sençeba venga al
 leon pro nin daño.- E dixo Dina: -Acaesçe al rreyno,
 por tal rrazon mala andança, e perder los leales
 vasallos e los buenos defensores; e acaeçele por tal
 rrazon guerra e contienda e discordia entre los
 omes; e acaeçele por tal rrazon del juyzio, amar las
 mugeres, e las fablas, e bever, e casar, e tales
 cosas; e acaeçele, por rrazon de la crueldat,
 denostar e feryr syn mesura; e acaeçele, por rrazon
 del tienpo, sequedat, e mortandat, e pestilençia, e
 perderse los frutos; e acaeçele, por rrazon de la
 sandez, usar braveza en lugar de mansedunbre, e
 mansedunbre en lugar de braveza; e el leon es muy
 onrrado de Sençeba, que es mas valiente e mas

[ 69 ]
 fuerte e mas fermoso.- Dixo Dina: -Non
 cates a eso, ca las cosas non se fazen por fuerça, e
 algun flaco llego con su flaqueza, e con sus artes e
 con su entendimiento, a lo que non podria llegar
 muchos otros fuertes e valientes; e ¿non sabes en
 commo mato un cuervo a una culebra con su arte e con
 su enseñamiento e con su mansedunbre?- Dixo Calilla:
 -¿E commo fue eso?

 Dixo Dina: -Dizen que un cuervo avia un su nido en un
 arbol en el monte, e avia çerca del una cueva de una
 culebra;

[ 70 ]
 e cada que sacava el cuervo
 sus pollos, comiagelos. E despues que ge lo ovo
 fecho muchas vezes, ovo el cuervo gran quexa, e
 querellose a un su amigo que era lobo çerval, e
 contole toda su fazienda, e dixole: "Quiero yr a la
 culebra e picarle he los ojos, e por ventura
 quebrantargelos he. Sy tu me consejas, e avre
 esperança de folgar." Dixo su amigo el lobo: "¡Ay,
 que gran cosa es esta que cuydas fazer! E trabajate
 de al, porque ayas lo que quisieres de guisa que te
 non faga ella mal, e guardate que non seas tal commo
 la garça que quiso matar al cangrejo, e mato a sy."
 Dixo el cuervo: "¿E commo fue eso?"

 -Dixo el çerval: "Dizen que era una garça, e fazia su
 morada en una rribera muy viçiosa do avia un pielago
 en que avia mu-

[ 71 ]
 chas truchas.
 E envejeçio que non pudo caçar, e ovo fanbre, e
 trabajose de engañar aquellas truchas, e contrafizo
 tristeza e cuydado. E viola un cangrejo de lueñe, e
 vinose para ella, e dixole: '¿Que as que estas
 triste e cuydosa?' Dixo la garça: '¿Que mas mal
 puedo yo aver de lo que he? Ca yo solia byvir de las
 truchas de aqui, e vy oy venir dos pescadores a esto
 nuestro lugar, e dixo el uno al otro: 'Por aqui non
 echemos en este lugar a estas truchas, mas vayamos a
 otro lugar, que yo se de muchas truchas, e
 començaremos alla; desy vengamos aqui, e abarryrlas
 hemos todas.' E yo se que sy ellos oviesen acabado
 de pescar, que ya tomadas serian todas estas; e non
 fyncaria aqui ninguna que todas non pesquasen, e
 esto sera cabsa de mi muerte e de mi fallymiento.'
 
 -E fuese el cangrejo a las truchas, e fizogelo saber.
 E venieronse todas para la garça, e dixeronle:
 'Venimosnos para ty e que nos consejes, ca el ome
 entendido non se dexa de consejar con su enemigo,
 seyendo bien fyrme en las cosas que se deve ayudar
 del, e en vinirnos asy tu pro e bien es; pues danos
 consejo que fagamos.' Dixoles el: 'Non lo podemos
 contrastar, pero yo se un

[ 72 ]
 lugar do ay
 un pielago muy grande, en que ha mucha agua e mucho
 bien. E sy vos quisierdes, vayamosnos para alla, ca
 esto vos sera gran pro e gran salud.' E dixeron
 ellas: '¿Quien nos fara este bien synon tu?' Dixo
 ella: 'Fazerlo he a onrra de vos'. E començo a levar
 dellas dos a dos cada vez, e levavalas a una
 rribera, e comialas ende. E vinose para ella el
 cangrejo, e dixole: 'Yo he miedo en este lugar, e sy
 me tu levases farias bien;' e tomolo e levolo fasta
 el lugar donde comia las truchas. E quando el
 cangrejo vio los huesos de las truchas, conoçio que
 ella las comiera, e que otro tal queria fazer del, e
 dixo en su coraçon: 'Quando el ome se falla con su
 enemigo en los lugares que sabe que le matara, deve
 lydiar por onrra e por guarda de sy.' E travo con
 sus tenazas al cuello de la garça, e apretola tanto
 que

[ 73 ]
 se cayo muerta. Desy tornose el
 cangrello a las truchas, e dixoles las nuevas de la
 garça e de las truchas que levava cada dia, e commo
 las comia, e de commo la avia muerta, desy fyncaron
 en su lugar seguras.
 
 "E yo non te di este enxenplo synon porque sepas que
 algunas artes son que matan al que las faze; mas
 vete por el ayre, e busca alguna cosa, e rrobala a
 ojo de su dueño; e non te traspongas con ello, e
 seguirte an. E quando llegares a la cueva de la
 culebra, echagelo de suso, e vernan los que te
 syguyran e mataran la culebra." E fizolo asy commo
 le consejo el çerval, e fue e fallo unas sartas, e
 traxolas e echolas a la puerta de la culebra a ojo
 de unos omes. E desque sus dueños ovieron tomadas
 las sartas, vieron la culebra, e tyro el uno dellos
 una piedra e matola, e con tanto folgo el cuervo syn
 ella.
 

[ 74 ]
 
 -E yo non te di este enxenplo synon por que sepas que
 las artes por aventura fazen algunas cosas que las
 non puede fazer la fuerça.
 
 Dixo Calilla: -Sy Sençeba, commo es fuerte e
 valiente, non fuese de buen seso, non seria tan
 pryvado del rrey; mas syn la valentia que te dixe
 que ha en sy, es de buen donayre, e bueno, e sano e
 de buen entendimiento e leal.- Dixo Dina:
 -Verdaderamente tal es Sençeba commo tu dizes;
 enpero es engañado en my, ca cuyda que le quiero
 bien e fia mucho de mi, e por esto le puedo yo bien
 aterrar syn falla, asy commo aterro e mato la liebre
 al leon.
 
 Dixo Calilla: -¿Commo fue eso?


[ 75 ]
 
 Dixo Dina: -Dizen que un leon estava en una tierra
 viçioso, e avie con el muchas bestias salvajes, e
 avia ay agua y pasto quanto avian menester. E avia
 en aquella tierra un rrio que le dezien 'El Rrio de
 las Liebres', e atamaño era el miedo que avian del
 leon, que non tenian en cosa el viçio en que eran, e
 consejaronse entre sy que aguisasen commo le
 matasen. E venieronse para el, e dixeronle: "Tu non
 prendes una de nos synon con gran lazeria e con gran
 afruenta; e acordamonos en una cosa en que avremos
 nos e tu folgança, e es esta; que sy tu nos
 asegurares e non nos fezieres mal, prometemoste por
 tributo cada dia a la ora de tu yantar una de nos, e
 enbyartela hemos." E desto plugo al leon, e
 atreguolas, e tuvoles las posturas e la jura que les
 ende fizo.
 
 -E asy acaeçio que cayo la suerte a una dellas, e
 mandarongela levar, e dixo aquella: "Sy vos me
 quisierdes fazer tanta de merçed que quisiesedes que
 yo provase una arte que he pensada contra el leon,
 por aventura libraria Dios por ella a vos e a my." E
 dixeron ellas: "¿Que cosa es lo que tu demandas o
 cuydas

[ 76 ]
 fazer?" Dixo ella: "Muy rrefez;
 que demandedes al que me levare agora que vaya en
 pos de mi, e yo detenerme he, e non llegare al leon
 fasta que pase la ora de su yantar." E dixeronle:
 "Plazenos." E fuese la liebre detardando fasta que
 paso la ora de la yantar, e entonçe llego al leon e
 quanto el leon la vio dixole: "¿Por qué tardaste
 tanto, e que es de las otras?"
 
 -Dixo la liebre: "Tarde atanto por que quando llegue
 açerca de aqui salio a nos un leon e derramonos a
 todos. E yo dixele: 'Vianda somos del rrey, non le
 menospreçies.' E el dixo de ty mucho mal e denostote
 deziendo: 'Mas derecho he yo a esta tierra e a lo
 que es en ella que el.' E yo vengote fazer saber, e
 para mientes en esto, ca muy fuerte cosa me semeja
 dar nosotras trybuto

[ 77 ]
 a ty, e otro
 maltraernos e matarnos." Dixo el leon: "Vete comigo,
 e muestramelo." E ella fuese con el a un pozo que
 sabia muy claro, e dixole: "En este lugar se metio,
 e aqui es; mas he miedo del, synon me pones so tu
 sobaco." E el tomola e pusola so el sobaco, e
 asomose al pozo, e vio su sonbra en el agua del
 pozo, que era muy clara, e otrosy vio la sonbra de
 la liebre que el tenia, e con gran saña poso la
 liebre en tierra, e syn acordar en cosa, salto
 dentro en el pozo por lidiar con el otro, e afogose.
 E asy libro la liebre a sy e a las otras animalias
 del miedo e del peligro en que eran, e folgaron para
 syenpre.
 

[ 78 ]
 
 E dixo Calilla: -Pues que asy lo as en coraçon de
 fazer tan fea cosa e tan mala commo matar a Sençeba
 syn cabsa e syn culpa, sy lo podieres fazer syn
 verguença e daño del leon, alla lo ve e fazlo; ca
 çierto es que la su pryvança nos ha fecho mal ya
 quanto a nos e aun a los otros pryvados del rrey; e
 sy lo non podieres fazer syn quebrantar la fe del
 leon, non lo fagas por cosa del mundo, ca seria muy
 gran trayçion e maldat del e de nos, sy lo tu asy
 guisas.- Dixo Dina: -Non te cures, ca yo lo guisare
 por manera que seamos libres del.
 
 Desy dexose Dina unos dias de entrar al leon; e un
 dia entro ante el muy triste, e con mal rrostro, e
 dixole el leon: -¿Que as avido, que dias ha que non
 te vy? ¿Acaeçiote algo?- Dixo Dina: -Acaeçiome lo
 que tu y nos non queriamos.- Dixo el leon: -¿Que
 cosa es?- Dixo Dina: -Rrazon es de te lo dezir en
 poridat; ca la rrazon que aborreçe al que la oye, e
 non se atreve a ella el que la dize, maguer que sea
 fiel e muy leal, sy ante non

[ 79 ]
 es bien
 çierto del seso de aquel a quien da el consejo; e
 quando tal fuere, sufre lo que le dizen e entiende
 el bien que ende ay, enpero la pro que ay es, suya
 es; ca el otro non ha ende cosa salvo mostrar la
 verdat e la lealtad maguer que le torne a el en
 daño. E tu, señor, eres muy mesurado e de perfeto
 entendimiento; e yo dezirtelo he, aunque se que te
 pesara. E fio por tu saber en te yo amar e te
 consejar, aun que me dize my alma que non me
 creeras. Mas quando me yo mienbro e se que las
 bestias salvajes todas non bevimos synon en tu
 guarda e a tu merçed, non puedo estar que non te
 diga la verdat, que te devo naturalmente, asy commo
 vasallo deve fazer a su señor, maguer que tema que
 tu non me creeras; ca el que encubre a su señor su
 buen consejo e a los fisycos su enfermedat, e a los
 avogados la verdat del pleyto, e al confesor sus
 pecados, e a sus amigos su fazienda, a sy mesmo
 engaña.
 
 Dixo el leon: -¿Que es eso?- Dixo Dina: -Dixome un
 ome fiel e verdadero que Sençeba se aparto con
 algunos cabdillos de tus vasallos, e dixoles: "Yo he
 estado en conpañia del leon, e prove su consejo, e
 su fuerça e su valentia, e fallo que es muy flaco en
 todo, e ya ovimos el e yo palabras de mal." E de

[ 80 ]
 que esto me dixeron, sope que te era
 traydor e falso; ca tu le onrraste, e le feziste tu
 ygual. E sy le tu en este estado dexares, el punara
 de aver tu rreyno; onde non deves dexar esta cosa
 asy, ca diz que quando el rrey sabe que alguno de
 sus vasallos se quiere fazer su ygual en consejo e
 en dinidat, o en aver o en conpañas, develo matar; e
 sy lo non feziere, non es duda que el mate al rrey.
 
 -E yo tengo por bien que guises de escarmentar a este
 ante que se apodere, e non lo detardes, ca despues
 non podrias acorrer nin podrias emendarlo, sy non
 desfazes ayna lo que es ende fecho. Ca dizen que los
 omes son de tres guisas: el uno es enviso, e el otro
 delibre e el otro perezoso. E el delibre es aquel
 que, sy le acaesçe alguna trybulaçion, non desmaya
 nin pierde el coraçon, mas entremetese e busca arte
 con que espera de salyr de aquello en que es caydo;
 e el enviso es mejor, e de mejor consejo, e guardase
 de las cosas ante que acaezcan, e escoje dellas lo
 que deve con buen seso, e ataja el miedo ante que le
 contesca; e el perezoso es aquel que es tardio en su
 fazienda, e syenpre esta en segu-

[ 81 ]
 ranças mentyrosas fasta que le
 acaeçe la trybulaçion e perece. E esto semeja al
 enxenplo de las tres truchas.- Dixo el leon: -¿E
 commo fue eso?

 Dixo Dina: -Dizen que avia en un pielago tres
 truchas, e la una avia nonbre Envisa, e la otra
 Delibre e la otra Perezosa: e era aquel pielago muy
 apretado e ninguno non lo sabia. E acaeçio que
 pasaron por ende un dia tres pescadores, e acordaron
 de echar ally sus rredes, e las truchas vieronlos;
 asy que la Envisa sospecho e ovo gran miedo, e
 trabajose de usar de su envisidat, e salio del
 pielago por un lugar por donde entrava el agua del
 rrio al pielago. E estovieron la Delibre e la
 Perezosa en su lugar fasta que echaron los
 pescadores sus rredes, e las començaron de pescar. E
 quando la Delibre vio que avian çercada la entrada
 del pielago, e entendio lo que querian fazer, dixo
 en su coraçon: "Non fize lo que devia, e esta es la
 çima del que non faze lo que deve. ¿Commo me librare
 estando agora desta guisa? Ca muy pocas vezes escapa
 por arte el que esta en peligro de muerte; enpero
 esforçado non desespera en ninguna guisa, nin

[ 82 ]
 dexa de fazer su seso e trabajarse de
 escapar." E fizose muerta, e començo de andar sobre
 el agua el papo arriba, e los pescadores tomaronla
 en cuenta de muerta, e posieronla en tierra muy
 lexos del agua, e ella fue a tunbos fasta que llego
 al rregajo e metiose en el rrio, e asy escapo
 dellos. E la Perezosa non çeso de yr adelante e
 atras fasta que la tomaron. E asy, señor, dote yo
 por consejo que seas enviso.
 
 Dixo el leon: -Entendido he lo que me dexiste, mas
 non pienso yo que Sençeba me buscase mal,
 conoçiendome, commo el lo faze, e aviendole yo fecho
 bien e onrrandolo.- Dixo Dyna: -Eso ge lo fara fazer
 e non al, e porque non dexaste bien, nin onrra en
 que non lo posieses, nin grande dinidat a que non lo
 sobieses, asy que non fynco cosa que non alcançase;
 nin espere de aver synon tu lugar; ca el ome vil e
 desconoçido sienpre es leal e bueno fasta que lo
 alçan a la medida que non mereçe; e quando esto an
 fecho, buscan mas alto lugar con engaño e con
 falsedat; ca el falso non syrve al rrey con amor,
 mas por miedo, o porque lo ha bien menester. E
 despues que es enrriqueçido, tornase a su rrayz e a
 su sustançia; asy commo la cola del perro,

[ 83 ]
 que esta sienpre derecha mientra que
 esta atado, e quando le desatan tornase asy commo
 era, corvada e torçida. E sepas, señor, que el que
 non cree a sus leales vasallos, e se agravia de lo
 que ellos le dizen, non le quitan la tierra de su
 consejo, e sera atal commo el enfermo que dexa lo
 que le dize el fisyco, e toma lo que ha sabor.
 
 E el pryvado del rrey devele consejar, lo mas
 lealmente que podiere, e aquello que le estara bien,
 e le sera pro, e lo que plaze a Dios; e devele
 arredrar su mal, e el rrey develo creer segun que lo
 avra pryvado, ca la mejor costunbre es aquella que
 se allega mas al temor de Dios. Ca dizen que sy
 alguno feziese camma sobre las culebras, mas seguro
 devia dormir sobre ellas que non temerse del enemigo
 que ha conoçido e anocheçe con el. E el mas perezoso
 es aquel que se da a vagar; e el que mas semeja al
 elefante joven es aquel que non torna cabeça por
 ninguna cosa que aya de pesar, nin la tiene en nada,
 e se dexa de fazer su pro, e echa la culpa a su
 pryvado.
 

[ 84 ]
 
 Dixo el leon: -Aun que Sençeba fuese mi enemigo,
 commo tu dizes, non me podria fazer mal. E non me
 semeja que daño nin mal me venga del, e que yo
 fallezca contra el semejame trayçion, pues que le
 atregue e le onrre, e [le] dixe mis poridades, e aun
 dixe del muy gran bien a todos los de mi corte; e sy
 esto yo mudase, despreçiaria my tregua e my verdat,
 e non fiara de mi los rreyes, nin los altos omes.-
 Dixo Dina: -Non seas engañado; ca Sençeba, sy te non
 podiere fazer mal por sy, guisara de te lo fazer por
 otro, ca dizen: "sy posare contigo huespet una ora
 del dia, e tu non conoçieres sus costunbres, non te
 asegures del." E guardate, que non te avenga del o
 por el lo que avino al piojo por hospedar a la
 pulga.- Dixo el leon: -¿Commo fue eso?


[ 85 ]
 
 Dixo Dina: -Dizen que un piojo syguio mucho una cama
 de un rrico ome, e avie de su sangre quanta querie,
 andando sobre el muy suave, que le non sentye. E
 acaeçio que le demando una pulga posada una noche
 muy escura, que fazia mal tienpo, e el ospedola e
 dixole: "Alverga comigo esta noche en sabrosa carne
 e sangre, e blando lecho e caliente." E la pulga
 fizolo asy, e alvergo con el. E adormiendose el
 rrico ome, mordiole la pulga muy mal, e el sentiolo
 e levantose del lecho, e mando sacudyr las savanas,
 e myrar sy avia alguna cosa; e en faziendo esto,
 salto la pulga a una parte e guardose, e fallaron al
 piojo mal andante, e mataronle porque non pudo tan
 ayna fuyr, e escapo la pulga que feziera el mal.
 
 -E yo, señor, non te di este enxenplo synon por que
 sepas que el mal amigo non se guarda ome del; ca
 synon puede fazer mal por sy, guisalo por otro. E
 synon te temes de Sençeba, temete de tus vasallos
 que as mucho atrevidos contra ty, e el te ha humi-

[ 86 ]
 ziado con ellos. Enpero, yo
 se que non quiere ser tu ygual mas dara su poder a
 otro.
 
 E afyrmose esto que dixo Dina al rrey en el coraçon e
 dixole: -¿Pues que tienes por bien?- Dixo Dina: -El
 que ha el diente podrido, sienpre le faze dolor
 fasta que lo saca; e otrosy la vianda mala que faze
 enojo o fastyo al ome, non fuelga con ella synon
 myentra la come; e el enemigo cuyo daño es temido,
 matarlo.- Dixo el leon: -Mucho me as fecho aborreçer 
 la pryvança de Sençeba, e yo enbiarle he dezir lo
 que tengo en coraçon, e mandarle he salyr de my
 tierra.- E quando Dina entendio esto, pesole e sopo
 que sy el leon fablase con Sençeba, e oyese su
 rrepuesta a su escusaçion, que le non culparia, nin
 creeria cosa de lo que Dina le oviese dicho.
 
 E dixo Dina: -En tu enbiar a Sençeba mandado, e
 dezirle lo que tienes en coraçon, non lo tengo por
 consejo; ca sy el sopiere que tu esto tienes en
 coraçon de fazer, temome que lidiara

[ 87 ]
 contygo,
 o guisara commo se quite de ty a tu desonrra, e en
 esto avra mejor fecho su fazienda que tu, enpero los
 que syrven a los rreyes non descubren la justicia
 synon en aquellos que manifiestamente son culpados e
 a los que an fecho pecado ençelado e tyenenlo en
 poridat e justiçianlos otrosy en poridat.- Dixo el
 leon: -El rrey quando justiçia a alguno, o lo
 desonrra por cosa que sospeche del, synon es bien
 çierto dello, e falla que non es asy commo le
 dixeron, asimismo lo faze. E yo non so bien çierto
 del pecado del buey, nin se ende synon lo que tu me
 dexiste.- Dixo Dyna: -Pues que esto tyenes por bien,
 non entre Sençeba a ty synon despues que tu fueres
 aperçebido, non busque sazon en que te engañe: ca
 tengo que sy le ovieses visto, sabrias e conoçerias
 en el commo cuyda acometer gran cosa; e algunas 
 destas señales veras en el: verle as la color
 demudada, e sus mienbros tremer, e catando a diestro
 e a syniestro, e atras de sy, e adereçando sus
 cuernos asy commo quien cuyda enpujar.- Dixo el
 leon: -Tomare tu consejo, e sy yo viere en el lo que
 tu dizes, non dudare en ello.
 

[ 88 ]
 
 E desque ovo acabado Dina de dezir al leon lo que
 avie sabor, e le ovo humiziado contra Sençeba, guiso
 de se yr a Sençeba por le omiziar con el leon, e
 fazerle saber todo el fecho en commo avie el leon en
 coraçon de le matar. E con su mala arteria guiso
 commo fuese con mandado del leon, por que sy por
 ventura el leon sopiese commo el oviese fablado con
 Sençeba que non sospechase, en manera que se non
 descobriese la grande enemiga que el guisava. E dixo
 asy: -Señor, ten por bien que yo vaya a Sençeba por
 ver commo esta e oyr lo que dize, e por aventura
 sabre algo de su fazienda, e de lo que ha en
 coraçon, e fazertelo he saber por que seas mas
 aperçebido.-Dixo el leon: -Bien es. E vete e fazlo.-
 E el falso fuese, e quando llego a la posada del
 buey, rreçibiole muy bien; e dixo Dina: -¿Quando fue
 nunca bien a aquel que su talante non manda, e su
 fazienda es en mano ajena e en poder de otro, por
 quien non deve confyar, e de que sienpre se teme,
 atanto que una ora sola non es ome seguro del?- Dixo
 Sençeba: -¿Que es eso, amygo?
 
 Dixo Dina: -Acaesçio lo que avia de ser; e ¿quien es
 aquel que puede contrastar a lo que ha en aventura?
 ¿O quien es aquel que sube en gran lugar o en gran
 dinidat, que fuese seguro que malamente non lo
 matasen? ¿O quien aseguro su saber que non

[ 89 ]
 pereçiese? ¿O quien pidio a los viles
 algo que syn ello non tornase? ¿O quien fizo
 conpañia con los malos que bien escapase? ¿O quien
 servio bien al rrey que su bien fazer le durase? E
 ¿que gran verdat dixo que tales son los rreyes en su
 poca verdat e lealtad a sus vasallos, e en ser
 francos de lo que se les pierde dellos, commo la
 muger que sy se le va uno vienesele otro en su
 lugar.- Dixo Sençeba: -Oyote dezir tales palabras,
 que tengo que alguna cosa mala oyste al leon e
 entendiste del.- Dixo Dina: -Asy es, enpero non es
 por my; e tu sabes que fe e que verdat te devo, e
 que amor ha entre nos, e que omenaje e promysyon te
 fize los dias que el leon me enbyo a ty. E yo por la
 verdat que en mi es non puedo estar de te guardar a
 my poder, e que lealmente non te conseje, e que non
 te descubra lo que supe de las cosas, porque temo
 que moryras.- Dixo Sençeba: -¿Que es eso?
 
 Dixo Dina: -Dixome un fiel e verdadero que el leon
 dixo a algunos de su conpaña: "Mucho me pago de la
 gordura de Sençeba, e segun que yo entendio non
 puedo escusar de le non comer, ca lo he menester,
 porque vos quiero dar del a comer a una fiesta
 honrrada la prymera que venga." E despues que me
 esto dixeron, entendi que es desconoçido e traydor
 contra ty, e vineme para ty por te lo fazer saber e
 conplyr el derecho que te devo, e por que guises tu
 fazienda con tienpo.- E desque oyo Sençeba esto e se
 menbro del omenaje que le feziera el leon, e penso
 en su fazienda, e cuydo que Dina le avia dicho
 verdat, e que le consejava lealmente; e entristeçio
 e dyxo a Dyna: -Non me deve el rrey fazer trayçion,
 nunca le aviendo yo fecho yerro a el nin a ninguno
 de sus vasallos, mas soy bolvido a tuerto, e anle

[ 90 ]
 mentido en my fazienda; ca se aconpaña 
 el con los malos omes de quien yo prove asaz cosas e
 el cree dellos mas de lo que le seria menester; ca
 la pryvança que el leon ha con los malos por
 aventura le faze sospechar algunas cosas de los
 pryvados leales, e el escogiendo a los buenos por
 falsos, e por aventura faze estar sospechosos a los
 leales vasallos.

 -E fazele su mal rrecabdo herrar, segun que herro el
 ome que vio la luz de una estrella en el agua, e
 cuydo que era trucha, e començola de pescar, e
 quando vio que non era nada, dexola; e otro dia en
 la noche vio un pez en el agua e cuydo que era tal
 commo lo que avia visto ante noche, e non curo de lo
 buscar, e perdiolo.
 
 -E asy creo que al leon dixeron alguna mentyra, e el
 tovola por verdat, e creyo lo que dixeron de my a
 syn rrazon, e me quiere

[ 91 ]
 matar por esto
 syn culpa que yo non he. Desto me maravillo, e mas
 maravillo en yo querer su graçia, e ser a su merçed
 e a su plazer, e el non querer. E maravillome otrosy
 de le yo querer obedeçer, e guardarme syenpre de le
 contrariar, e ensañose el asy e ayrarse contra my. E
 quando la mezcla es por alguna cabsa o por alguna 
 rrazon, desespera ome de la graçia, e fynca la
 mentyra en pie, que non se acolora con ninguna cosa.
 E yo he pensado en esto, e non fallo que culpa fuese
 de my al leon nin pequeña, nin grande. E por buena
 fe non sabe ome que vida fazer con otro, mas deve
 ome guisarse en todas cosas, asy que non fallezca en
 alguna cosa que pese a su amigo. Mas el ome de buen
 seso e leal, sy el su amigo le yerra o le peca,
 piensa e asma que tamaño es el pecado, quier sea por
 yerro, quier sea a sabiendas, e sy le estara mal o
 sy le fara daño, o sy le puede traer a
 desrraygamiento e sy vee que non perdona al que le
 herro e non le conprende por el pecado segun que
 podria e mayormente fallando carrera de le perdonar.
 Onde sy el leon me ha metido en culpa, non se sy por
 ventura fue, por algunas cosas de su fazienda en su
 consejo,

[ 92 ]
 por su guarda del, e por le
 ser leal; ca por ventura dyra ome non quanto querria
 el señor dixese ome desy e dyra ome sy quando
 querria que dixese non; e yo non me syento en esto
 vencido nin culpado, ca non lo fazia yo synon a pro
 e a guarda del nin lo afrontava consejeramente ante
 sus cabdillos nin ante sus pryvados, mas apartavame
 con el e fablavale asy commo quien se mete en culpa
 e le asosegava e le amansava quando le veya sañudo.
 E sy qualquier de los vasallos al señor, o de los
 fysicos al enfermo, o de los teologos a la ley al
 que se conseja con ellos, sy consyenten a sus
 sabores e non les dizen la verdat de lo que les
 podria venir, non lo açiertan bien, e metense a gran
 carga. E sy esto non es por alguna de las beodezes
 de los rreyes, non se porque sea; ca una de las
 sandezes de los rreyes es esta: rreçebir en su
 graçia al que non lo mereçe, e ayrarse contra el que
 meresçe graçia es syn rrazon manifiesta. E por ende
 dizen que a peligro se mete el que mucho entra en la
 mar, e mayor el que ha afazimiento con el rrey; ca
 maguer que lo syrva bien, e leal,

[ 93 ]
 e
 derechamente e con amor en lugar, le da salto que
 nunca mas alça cabeça, e con todo esto esta a
 peligro de muerte, maguer que lo onrre. E por
 aventura por la verdat que yo devo al leon, e porque
 le syrvo lealmente me an algunos buelto con el, e
 esto lo trae a quererme matar, ca muchas vezes
 acaeçe que el buen arbol tanto carga de su buen
 fruto que se pierde con ello, e el pavon que es la
 cola lo mejor que ha en el, pesgale tanto que quando
 lo buscan tomanlo mas ayna; e el buen cavallo tanto
 le cavalgan e lo afruentan porque es fuerte e lyjero
 fasta que quiebra, e el ome leal e verdadero tanto
 lo afruentan los malos que con la enbidia que le an,
 le buscan mal e le traen a muerte. E sy por alguna 
 destas maneras non es la mi muerte, es por aventura
 a que se non puede ninguno anparar; ca ella tuelle
 al leon su fuerça fasta que lo toman e lo meten en
 una arca, e faze andar al ome flaco sobre el
 elefante fuerte, e apodera el encantador sobre las
 byvoras, asy que les saca e juega con ellas; e trae
 al muy entendido fasta la muerte, e faze al sabio
 mal andante, e allega al codiçioso, e festyna al
 tradinero, e faze al muy escaso rrico e abondado, e
 enpobreçe al franco, e esfuerça al covarde, e
 acovarda al

[ 94 ]
 esforçado, e faze otras
 tales cosas que corren por las venturas cada una por
 su rrazon en que fue aventurada.
 
 Dixo Dina: -Lo que el leon tiene en coraçon de fazer
 non es por ninguna cosa de quantas tu dexiste; mas
 es por su trayçion e por su falsedat; ca es falso e
 engañoso, e de duçe entrada e es lleno de toxigo
 mortal.- Dixo Sençeba: -Por buena fe verdat dizes,
 ca yo he gastado el dulçor, e so llegado a la
 amargura en que yaze la mala muerte, e non catava yo
 esto, nin entendia commo non devia durar esta
 segurança, byviendo yo de yerva, e el leon de carne:
 mas entremetiendome con golosya e con codiçia de ser
 pryvado con la ocasyon de mi muerte, ca estas me
 echaron en este pelygro e so en esto atal commo la
 aveja que se asyenta en la flor del nenufar, e
 comiendo ende pagase atanto della que olvida que
 deve bolar dende, e en la noche çierrase la flor
 sobre ella e muerese ende, ca se abre el nenufar
 quando sale el sol, e çierrase quando se pone el
 sol. E el que se non tiene por pagado con lo poco
 que le cunple, e piensa en lo mas adelante por un
 poca de mejoria que vee al ojo, e non se teme que
 çima fara, es

[ 95 ]
 atal commo la mosca que
 se non tyene por pagada de los arboles e de las
 flores fasta que va a buscar el agua que corre de la
 oreja del elefante joven, e çierrala con ella e
 matala.
 
 -E quien ofreçe su lealtad e su femençia al que ge lo
 gradeçe nin ge lo conoçe, es tal commo el que
 syenbra su symiente en las lagunas e en los
 tremendales, o commo el que da consejo al que se
 tiene por de acabado consejo, o commo el que pedrica
 al sordo.
 
 Dixo Dina: -Dexate deso e guisa como estuerças.- Dixo
 Sençeba: -¿Que cosa fare sy el leon me quiere matar?
 Ca bien conosco las sus costunbres del leon e su
 seso, maguer que el me quisiese bien, e sus pryvados
 me quisiesen fazer mal con su engaño e con sus
 falsedades fazer lo yan e guisarian de me matar e
 aun que el sea fuerte e ellos flacos, asi commo
 acaeçio del leon e del cuervo, e del lobo çerval, e
 del lobo con el gamello.- Dixo Dina: -¿Commo fue
 eso?


[ 96 ]
 
 Dixo Sençeba: -Dizen que un leon estava en un valle,
 e avia tres vasallos, un lobo, e un cuervo e un lobo
 çerval. E pasaron por ay unos mercaderos, e dexaron
 un camello cansado, e el camello entro en el valle
 fasta que llego adonde estava el leon. E dixo el
 leon: "¿Quien te metyo aqui?" E dixo el camello su
 fazienda. E dixo el leon: "Pues, ¿que quieres
 fazer?" E dixo el camello: "Lo que tu mandares." E
 dixo el leon: "Sy me quisieres servir e bevir
 comigo, dote segurança e averas aqui viçio e
 abundançia. E el camello agradeçiogelo, e dixo que
 le plazia, e byvio con el un tienpo fasta que
 acaeçio que un dia fue el leon a venar, e entrose
 con el elefante e lidio con el muy fuertemente,
 fasta que fue ay muy llagado el leon muy mal. E
 tornose muy lazrado para su lugar, e en tal manera
 estava que non podia venar. E sus vasallos ovieron
 fanbre, e falleçioles lo que les solya dar el leon a
 comer, e fezieron entre sy mormurio, e entendiolo el
 leon, e dixoles: "Veovos lazrados, e avedes menester
 que comades."

[ 97 ]
 Dixeron ellos: "Verdat
 es; mas non avemos cuydado de nos tanto commo de ty
 veyendote desta guisa estar, e queremos buscar
 alguna cosa que te toviese pro, aunque nos pasasemos
 lazeria." E dixo el leon: "Non dudo segun vuestra
 lealtad e el amor que me avedes de servir, e Dios
 vos de ende buen galardon. E yt a caçar por aqui
 enrrededor, por aventura fallaredes alguna cosa, e
 venirmelo hedes dezir, e quiça podre tomar alguna 
 cosa para my e para vosotros."
 

[ 98 ]
 
 -E salieron a lo buscar, e apartaronse ay çerca a
 consejar entre sy e dixeron: "¿Que pro avemos nos
 deste camello que come yerva e non es de nuestra
 vida nin de nuestra natura? ¿Por que non afyncamos
 al rrey que le coma, e pongamosle en coraçon que le
 mate para comer?" Dixo el lobo çerval: "Non va
 rrazon porque esto se deva fazer, por el omenaje e
 segurança que el leon le fizo." E dixo el cuervo:
 "Estad vosotros aqui, e yo llegare al leon." E desy
 fuese e entro a el, e quando le vio el leon, dixole:
 "¿Syentes algo?" Dixo el cuervo: "Non falla salvo
 quien busca, nin vee salvo quien ha ojos, nin piensa
 salvo quien ha entendimiento; e nos con esto en que
 tu estas perdido viamos la fanbre

[ 99 ]
 que
 avemos e la cuyta en que estamos; mas avemos pensado
 una cosa que sy tu otorgares connusco, averemos
 algun vito, tu e nos." Dixo el leon: "¿Que cosa es?"
 Dixo el cuervo: "Comamos este camello que anda entre
 nos viçioso, e non es de nuestra natura, nin de
 nuestro lynaje."
 
 -E ensañose el leon, e dixo: "¡Co[n]fondate Dios
 commo eres de tan mal seso, e que tan poca piadat e
 verdat que ay en ty, e que alongado eres del bien e
 de la lealtad! E non te deves parar ante mi con tal
 dicho. E ¿non sabes tu que yo he atreguado e
 asegurado al camello, e anda en my fe, e en my
 guarda, e non ha ninguno que faga alymosna de alguna 
 cosa, maguer que muy grande sea,

[ 100 ]
 que
 mayor galardon aya que dexar a vida algun alma 
 medrosa, e rrepresar sangre que era de verter? E yo
 atregue al camello, e nunca contra el pense
 trayçion, nin aleve." Dixo el cuervo: "Señor, verdat
 dizes, mas con un alma se rredime una casada, e con
 una casada un lynaje e una çibdat, e por una çibdat
 un rreyno, e con un rreyno un rrey; e nos somos en
 tal neçesidat que nos es menester mucho, e yo te
 dare salida en esto que non valas ende menos nin te
 alcançe ende trayçion nin aleve, e avremos lo que
 ovieremos menester, e non te meteremos en afruenta
 nin en peligro en el tienpo que agora estas, nin te
 rrogaremos que fagas maldat."
 
 -E esto plugo mucho al leon e gradeçiogelo, e desy
 tornose el cuervo a sus conpañeros, e ellos dixeron:
 "¿Pues que feziste E el dixoles lo que dixera al
 leon, e que rrepuesta le diera, e demandoles commo e
 en que guisa lo farian que el leon non querra cosa
 de trayçion nin la consyntyra fazer. E dixeron ellos
 al cuervo: "Por tu arteria cuydavas guareçer". Dixo
 el cuervo: "Pues tengo por bien que nos ayuntemos
 todos con el camello, e fable-

[ 101 ]
 mos del estado del leon, e commo es
 lazrado e cuytado, e que nos dolemos del, e que
 avemos talante de le fazer algun serviçio, por que
 non nos tenga por desagradeçidos." E tovieronlo por
 bien, e juntarnos hemos todos e yremos ante el leon,
 e dyremos commo syenpre avemos estado a su sonbra e
 a su merçed, e que el syenpre nos mantuvo a nuestras
 onrras, e por lo qual es menester que ge lo
 galardonemos e le seamos leales; e que le traeriamos
 alguna pro sy podiesemos, e que non fyncaria por
 nos, e que sy otra pro non le podieremos traer, que
 le ofrezcamos nuestras almas, e que nos le mostremos
 delante, e que diga cada uno de nos, desque
 estovieremos delante del rrey: 'coma a my el rrey
 ante que non muera de fanbre.' E quando dixere cada
 uno de nos tal rrazon escuselo otro por guisa que le
 fagamos conplymiente de buena voluntad, e averemos
 fecho nuestro derecho e estorçeremos asy todos."
 
 -E otorgaronse todos esto, e el camello con ellos,
 non sabiendo de la trayçion que ellos le trayan, e
 desy apartaronse los tres falsos con el leon, e
 contaronle commo pasara entre ellos, e que quando el
 gamello dixese, que le non escusaria ninguno e que
 saltasen todos en el. E otorgose a esto el leon con
 ellos, e fezieronlo ansy, e

[ 102 ]
 venieronse
 para el leon, e ayuntaronse ante el, e començo el
 cuervo e dixo: "Señor, sy tu eres lazrado e
 enflaqueçido, e as menester cobro con que te
 mantengas; e nos devemoste mantener e ofreçemoste a
 nos mismos por el bien e la merçed que nos sienpre
 feziste; ca por ty bevimosnos e esperamos que byvan
 los que fyncaren e venieren de nos. E sy tu
 morieres, ninguno de nos non ha pro en byvir
 despues. E yo ofrescote my alma francamente, e
 comeme, señor, ante que non mueras de fanbre." E
 dixo el lobo çerval: "Mal sea de ty que non te
 aprendes anpararte a muerte e non aviendo en ty
 fartura el rrey. Mas coma a my, en que avra fartura,
 e estorçera." E dixeron el cuervo e el lobo al
 çerval: "Calla, non digas eso quien se quiere matar
 con carne de çerval que se afogue luego con ello,
 mas en my avras fartura, señor, tu e tus vasallos, e
 comeme francamente syn duda ninguna." Dixo el cuervo
 e el lobo çerval: "Tu eres fidiondo e lixoso e as
 muy mala carne, e non eres vianda para rrey." E en
 esto cuydo el camello mesquino que quando el dyxese
 asy commo ellos, que rrecudyrian todos por el, de
 guysa que estorçiese commo ellos, e que averia
 pagado al leon con esto. E dixo: "Leon señor, en my
 as fartura quanta quieras; e mis entrañas son
 sabrosas e lyn-

[ 103 ]
 pias;
 comeme, e yo non soy atal commo ellos, que mas
 lynpio e mas sano so que non ellos." E ellos todos
 dixeron: "Verdat dizes e rreverençia e franqueza
 feziste." E saltaron todos en el e mataronle e
 comieronle.
 
 -E yo non te di este enxenplo synon porque el leon e
 sus conpañas porque se que ellos se acordaron en my
 muerte, maguer que contra voluntad e consejo del
 leon, que lo non podien fazer que acabaran lo que
 quisieren contra my; ca dizen que el mayor rrey
 semeja al bueytre que tiene aderredor de sy las
 bestias muertas. E sy lo que el leon me tiene en
 coraçon, oviese yo salut e merçed non avria el
 creydo las mentyras tan ayna, onde es asy

[ 104 ]
 que el agua que es mas blanda que la
 piedra; pero sy mucho tienpo anda el agua por
 ençima, faze rrastro en ella.
 
 Dixo Dina: -¿Que es lo que quieres fazer?- Dixo
 Sençeba: -Non me semeja salvo que he de fazer salvo
 anparar my cuerpo al leon, o lidiar con el; ca el
 rreligioso por sus oraçiones, nin el lymosnero por
 sus lymosnas, nin el que teme a Dios por su
 synpleza, non ha tamaño galardon commo aquel que se
 anpara un punto del dia manteniendo verdat e su
 enemigo mentyra; que aquel que manifiestamente tiene
 verdat, sy le matan, vase a parayso, e sy el mata e
 vençe, sale commo bueno.
 
 Dixo Dina: -Non se deve ome meter a peligro ninguno,
 pensando estorçer; ca sy muere pierde su alma, e sy
 vençe por ventura; mas el ome de buen entendymiento
 pone la lyd en fyn de todas sus cosas e de todas sus
 artes; ca dizen: 'non despreçies el enemigo flaco e
 desonrrado, quanto mas sy fuere artero,' quanto mas
 al leon, que es tan temido e tan fuerte commo tu
 sabes. E quien menospreçia fazienda de su enemigo e
 la tiene en nada, acaeçele lo que acaeçio al
 mayordomo del mar con la tytuya.- Dixo Sençeba:
 -¿Commo fue eso?


[ 105 ]
 
 Dixo Dina: -Que una de las aves del mar, a quien
 dezian tytuya, estava, el e su fenbra, en un lugar,
 rribera de la mar; e quando la fenbra que vio el
 tienpo que avia de poner sus huevos, fyzolo saber al
 maslo, e dixole: "Busca un lugar aparteado [en que
 pongamos] nuestros huevos." Dixo el maslo: "Ponlos
 en este nuestro lugar, pues que el agua e el pasto
 es çerca de nos, e esnos mejor que otro." Dixo la
 fenbra: "Piensa en esto que dizes, que a peligro
 estamos en este lugar, ca sy el mar se espanze,
 levarnos ha nuestros pollos." Dixo el mas[lo]: "Non
 cuydo que se espienda sobre nos, que yo lo
 querellare luego al mayor-

[ 106 ]
 domo
 del mar que non lo faga asy." Dixo la fenbra:
 "¡Commo eres loco en lo que dizes e non as verguença
 de amenazar aquel con quien non puedes! Ca dizen que
 non es ninguna cosa que mayor daño faga a sy mismo
 que fazer lo que non deve." E el non quiso otorgar
 en aquello que le convenia, e quando la fenbra vio
 esto, dixo: "El que non cree la rrazon de sus amigos
 quel tiene pro, acaeçele lo que acaeçio al
 galapago." Dixo el maslo: "¿Commo fue eso?

 -Dixo la fenbra: "Dizen que en una fuente avia anades
 e un galapago avia fecho conpañia con ellas. E vino
 tienpo que men-

[ 107 ]
 guo el agua
 de la fuente. E quando esto vieron las anades,
 dixeron al galapago: 'Convienenos de dexar este
 lugar e mudarnos deste lugar.' E espedieronse del
 galapago. E dixo el: 'A mi se faze fuerte cosa la
 mengua del agua ca non byvo syn ella. Pues guisad
 commo me levedes convusco.' E dixeron las anades:
 'Nos non lo podremos fazer, sy tu non nos fezieres
 tal convenençia que quando te levaremos e te llamare
 alguno, que non rrespondas a cosa que diga.' Dixo
 el: '¡Asy lo fare! ¿mas en que guysa me podredes
 levar?' Dixeron ellos: 'Mordera[s] en un madero, e
 nos travaremos de los cabos, e asy te levaremos.' E
 desto plugo mucho al galapago, e otorgarongelo, e
 asy levandole en el ayre vieronlo unos omes e
 maravillaronse, e dixeron: '¡Que maravilla, un
 galapago entre dos anades que le lyevan asy en el
 ayre!' E quando esto oyo el galapago, rrecudio e
 dixo: ¡Aunque vos pese!' E abriendo la boca para
 fablar, cayo en tierra e morio."
 
 -E dixo el tyay a la fenbra: "Entendido he lo
 que me dexiste; mas non temas del mar, nin ayas ende
 pavor." E ella puso

[ 108 ]
 ally sus huevos e
 saco sus pollos. E quando lo sopo el mayordomo del
 mar, quisolo saber de çierto commo se sabria guardar
 el titay, o que arte faria, e diole vagar fasta que
 fyncho la mar e levole sus pollos e su nido. E
 quando la fenbra yva a rrequeryrlos, faIlolo levado,
 dixo al maslo: "Bien me sabia yo al comienço deste
 nuestro fecho que a esta fyn tornaria, e que nos
 vernia ende daño, e que non sabiamos quanto
 valiamos; cata quanto mal nos vino por esta rrazon."
 Dixo el maslo: "Tu veras lo que yo fare por esta
 rrazon e ençimara en nuestra fazienda." E fuese para
 sus amigos, e querelloles lo que les avia conteçido,
 e dixoles: "Vos otros sodes mis hermanos e amigos
 para caluniar el tuerto que yo rreçeby; pues
 ayudatme e guisat commo yo aya derecho, ca puede ser
 que vos acaezca a vosotros lo que acaeçio a my."
 Dixeron ellos: "Verdat dizes, e rrazon es que
 rreçibamos tu rrue-

[ 109 ]
 go; mas
 dinos, ¿en que manera podremosnos fazer daño al mar
 o a su mayordomo?" E dixo que feziesen saber esto a
 todas las aves e al rrey de nos e fezieronlo asy. E
 asy juntas dixo el rrey: "¿Que cosa vos fizo asy
 juntarvos?" E dixeronle lo que les avia acaeçido con
 el mar e con su mayordomo. "E tu eres nuestro rrey e
 creo que eres mas fuerte que el mar e su mayordomo,
 e vete para el e dyle que nos emiende el tuerto que
 nos fizo; e sy lo feziere, bien; donde non
 aparejarnos hemos para lidiar con el." E el falcon
 que era rrey de las alymañas fizo saber esto al

[ 110 ]
 mayordomo del mar; e quando el
 mayordomo del mar entendio su flaqueza a boz de la
 fuerça del falcon torno los pollos del tytuy.
 
 -E yo non te di este enxenplo salvo porque non me
 pareçe que es bueno que lidies con el leon.- Dixo
 Sençeba: -Digote yo que non mostrare al leon
 enemistad nin sañudo salvo alegre commo que non se
 nada fasta que por su parte vea por el tales señales
 que muestre contra my su malquerençia.- Desto peso
 mucho a Dina, porque entendio que sy el leon non
 viese en Sençeba las señales que le avia dicho, que
 sospecharia la su trayçion, e dixo a Sençeba: -Cata
 que manifiestamente veras quando entrares al leon
 estar agachado contra ty e moviendo los pechos, e
 catandote muy fuertemente, e feriendo con la cola en
 tierra, e abriendo la boca e boçeçando, e
 rrelamiendose e aguzando las orejas, e sepas que non
 tienes ay al synon muerte e aperçibete e non te
 engañe.
 
 Dixo Sençeba: -Sy yo viere al leon en la manera que
 tu dizes non dudare en ello.- E desque acabo Dina de
 enrrydar al buey contra el leon e al leon contra
 Sençeba, fuese para su hermana Calilla, e dixole
 Calilla:
 

[ 111 ]
 
 -¿En que as puesto tu obrar en lo que te trabajavas?
 
 Dixo: -Bien creo que tengo fecho en tal manera que
 non puede durar gran amistad entre los dos amigos,
 andado el sabio e artero entrellos para los
 departyr.- E luego Sençeba fuese para el leon e
 violo en la manera que le dixera Dina, sus orejas
 abaxadas e gachado e feriendo con la cola en tierra,
 e non dudo Sençeba salvo que queria saltar en el, e
 fue çierto de moryr ende. E dixo en su coraçon: "Non
 es el que syrve al rrey salvo el que mora con la
 culebra e con el leon en su cueva que quando se
 ensañaren que le maten." E pensando en esto,
 aparejose de lidiar con el e el leon commo vio en el
 las señales que le dixera Dina, non penso que venia
 salvo por lidiar con el. E entonçe salto el leon en
 Sen-

[ 112 ]
 çeba e lidiaron en uno
 muy fuertemente tanto que corrian amos a dos sangre;
 pero al cabo mato el leon a Sençeba, e luego se
 aparto el leon dende muy triste e con gran pesar e
 pensando en lo que avia fecho.
 
 E quando esto vio Calilla, dixo a Dina: -¡Ya, falso!
 Veo la tu arte que mala es e que vil çima fizo que
 as metydo al leon en muy gran afruenta e en
 verguença e en peligo, e feziste matar a Sençeba e
 as derramado los coraçones de los vasallos del rrey.
 E veote en muy gran locura que te alabaste que con
 tu arteria farias lo que as fecho. E ¿non sabes tu
 que el peor consejo es el que faz lidiar al ome,
 podiendolo escusar, e non sabes que por aventura el
 ome apoderase de su enemigo e desque lo he en poder
 guisa que lo pueda matar e dexalo por miedo de non
 ser mal-

[ 113 ]
 andante, e entrar a
 peligro, aviendo esperança que se vengara del en
 otra guisa? E quando el pryvado del rrey conseja de
 lydiar con el enemigo en las cosas que se pueden
 vengar en paz, mayor daño le faze que su enemigo; ca
 sy commo alcança a la lengua flaqueza, asy alcança 
 al esfuerço la covardez por el mal consejo. E quando
 el ome se echa a una desas dos cosas, ca en muchas
 cosas cunple el consejo syn la fuerça, e non cunple
 la fuerça syn el consejo; ca el que quiere fazer
 engaño e non sabe la manera que dende le acaeçera
 por lo al en su çima, sera su fecho atal commo el
 del tytuy; que bien sabia yo segun tu golosya e tu
 codiçia que alguna ocasyon traeria a mi e a ty.
 
 -Ca el ome bueno e entendido piensa en las cosas ante
 que se metan a ellas e aquellas que han esperança
 que se acabaran. E yo non te dexe de fazer entender
 tu yerro e tus aleves de te afrontar al comienço
 desta cosa synon porque era cosa que non le queria
 fazer saber a ninguno nin fazer testigo sobre ty, e
 bien

[ 114 ]
 me sabia yo que aunque te lo
 dixese, que non lo dexarias de fazer. E porque agora
 he visto manifiestamente tu mal consejo e la mala
 çima de tu fazienda, quierote departyr en que estas
 e quien eres, e por esto se engaña el leon contygo,
 e non ha pro el de sy e syn el fazer, nin le
 castigar syn el temor de Dios nin el servir ome muy
 verdadero synon en lealtad nin le valie ser artero,
 synon sale dende sano e salvo e seguro. E tu as
 fecho tal cosa que non lo podrie ome melezinar synon
 fuese muy entendido e endereçado e artero, asy commo
 el enfermo en quien se corronpe la colora e los
 otros umores que non le puede dello curar salvo un
 buen fysico.
 
 E el ome entendido e de buen seso non cata la dinidat
 que ha ganado nin la nobleza en que es sobido; e es
 asy commo el monte que se non mueve por gran viento
 que faga. E el ome de lygero seso muevese por la mas
 pequeña dinidat que aya, asy como las pajas que se
 rremueven por el muy flaco viento; e rremienbraseme
 agora de una cosa que oy por tu fazienda: dizen que
 quando el rrey es derechero e sus pryvados son
 malos,

[ 115 ]
 apocase el bienfazer a los omes
 e non se atregua ninguno en el. Ca el engaño de los
 rreyes solamente es en su consejo, ca tal es el rrey
 con los buenos vasallos, e asy esta con ellos commo
 el mar con sus ondas. E una de las locuras de las
 faziendas deste mundo querer amigo syn lealtad, e
 aver el otro syglo con adulterio e amor de las
 mugeres e con broznedat, e con querer para sy con
 daño de otro, e querer ser sabio syn estudio, e
 folgando. Mas ¿que pro ha esto, que te yo digo tan
 broznamente? Que yo se que tan poco fruto fara en ty
 commo lo que dixo el ome al ave: 'non te quieras
 entremeter de enderesçar lo que non se endereça, nin
 de abyvar lo que non abyva, nin de castigar nin
 consejar al que non se castiga.'- Dixo Dina: -¿Commo
 fue eso?

 Dixo Calilla: -Dizen que una conpañia de ximios
 estavan en un monte en una noche fria, e vieron una
 liçierniga, e cuydaron

[ 116 ]
 que era fuego;
 e ayuntaron mucha leña e escomençaron a soplar con
 sus bocas e ventar con sus manos, e esto era açerca
 de un arvol en que estava un ome e una ave. E
 aquella ave dixoles: "Lo que vistes non es lo que
 cuydades". E non lo quisieron creer nin tornaron
 cabeça a ello. E despues que ge lo ovo dicho,
 deçendio a ellos por los castigar. E paso por ay un
 ome e dixo al ave: "Non te entremetas de endereçar
 al que non se endereça, nin abyvar al que non se
 abyva, nin castigar nin enseñar al que non se
 castiga; ca la piedra que non puede tajar, non la
 pruevan con las espadas, e el fuerte que se non
 puede dolar non se entremete ninguno de lo dolar; ca
 quien esto faze que te yo dixe arrepientese." E los
 ximios non tornaron cabeça en lo que el ave les de-

[ 117 ]
 zia. E ella llego a ellos
 por los castigar, e tomola el uno dellos, e dio con
 ella en tierra e matola. E tu tal eres, pues que te
 ha vençido el engaño e la golosyna que son dos malos
 conpañeros, ca es derecho que te acaezca por esto
 que feziste lo que acaeçio al falso que era aparçero
 del torpe.- Dixo Dina: -¿Commo fue eso?

 Dixo Calilla que dos omes eran en una conpañia e el
 uno dellos era torpe e el otro falso, e fezieran
 aparçeria en una mercaderia. E yendo por un camino,
 fallaron una bolsa en que avia mill maravedis, e
 tomaronla e tovieron por bien de se tornar a la
 çibdat. E quando fueron çerca de la çibdat dixo el
 torpe al falso: "Toma la meatad destos dineros e
 tomare yo la otra meatad." E dixo

[ 118 ]
 el
 falso pensandose levar todos los maravedis, dixo:
 "Non fagamos asy, que metiendo los amigos sus
 faziendas en mano de otro faz mas durar el amor
 entre ellos; mas tome cada uno de nos para gastar e
 soterremos los otros que fyncaren en algun lugar
 apartado, e quando ovieremos menester dellos,
 tomarlos hemos." E acordose el torpe en aquello, e
 soterraron los maravedis so un arvol muy grande, e
 fueronse dende. E despues torno el falso por los
 maravedis e levolos. E quando fue dias dixo el falso
 al torpe: "Vayamos por nuestros maravedis, que yo he
 menester que despienda." E fueronse para el lugar
 que los pusieran, e cavaron e non fallaron cosa, e
 començose a mesar el falso e a feryr en sus pechos e
 començo a dezyr: "Non se fie omne en ninguno desde
 aqui nin se crea por el."
 

[ 119 ]
 
 E dixo al torpe: "Tu tornaste aquy e tomaste los
 maravedis." E començo el torpe a jurar e confonderse
 que lo non feziera e el falso deziendo: "Non supo
 ninguno de los maravedis salvo yo e tu e tu los
 tomaste."
 
 E sobre esto fueronse para la çibdat e para el
 alcalde e el falso querellose al alcalde commo el
 torpe le avia tomado los maravedis e dixo el
 alcalde: "¿Aqui tu has testigos?" Dixo el torpe: "Sy
 que fio por Dios que el arvol me sera testigo e me
 afyrmara en lo que yo digo." E sobre esto mando el
 alcalde que se diesen fiadores e dixoles: "Venidvos
 para my e yremos al arvol que dezides."
 
 E fuese el falso a su padre e fizogelo saber e
 contole toda su fazienda e dixole: "Yo non dixe al
 alcalde esto que te he contado salvo una cosa, que
 pense sy tu acordares comigo, averemos ga nado el
 aver:" Dixo el padre: "¿Que es?"
 
 Dixo el falso: "Yo busque el mas hueco arvol que pude
 fallar e quiero que te vayas esta noche alla e que
 te metas dentro, que lugar

[ 120 ]
 ay donde
 puedes caber; e quando el alcalde fuere ende e
 preguntare quien tomo los maravedis, rresponde tu
 dentro e di que el torpe los tomo."
 
 Dixo el padre: "Fijo, algunas cosas ay que echan al
 onbre con su arteria e con su engaño, e muy
 gran peligro e en trybulaçion asy commo acaeçio a la
 garça."
 
 Dyxo el fijo: "¿Commo fue eso?"

 Dixo el padre: "Dizen que una garça cryava çerca de
 una cueva de una culebra, e esta culebra comiale
 quantos pollos sacava. E la garça, pagandose mucho
 de aquella morada, entrestiçio e ovo gran pesar. E
 entendiogelo un cangrejo e preguntole que que avia,
 e ella dixogelo. E dixo el cangrejo: '¿Quieres que
 te conseje una cosa que te lybrara de la culebra?"
 Dixo ella: 'Plazerme ya mucho.' E fue e mostrole una
 cueva de un lyron e contole que tamaña enemistad
 avia entre la culebra e el lyron e [dixole]: 'E
 ayunta muchos peçes e ponlos desde la puerta de la
 cueva de la culebra fasta la cueva del lyron, e el
 lyron comerlos ha, e fallara a la culebra e matarla
 ha.' E ella fizolo asy commo le consejo el cangrejo.
 E el lyron syguio el rrastro fasta que fallo a la
 culebra e la mato, e andando asy el lyron buscando
 los peçes, fallo el nido de la garça e comio a ella
 e a sus pollos.
 
 "E yo non te di este exenplo salvo por que sepas que
 el que non es bien sabio de la cosa e echa el
 arteria por aventura en lugar donde non puede
 estorçer."
 
 Dixo el falso a su padre: "Entendido he lo que me
 dexiste, pero non ayas miedo que mas lygera e mas
 presta cosa es que tu non cuydas". E non quedo de le
 rrogar que lo feziese fasta que ge lo otorgo.
 
 E fuese a meter en el arvol. E fue otro dia de mañana
 llego el alcalde con ellos al arvol e preguntole por
 los maravedis. E rrespondio el padre del falso que
 estava metido en el arvol e dixo: "El torpe tomo los
 maravedis." E maravillose de aquello el alcalde e
 quantos ende estavan, e andudo enderredor del arbol
 e non vio cosa en que dudase. E mando ay meter mucha
 leña e poner enderredor del arbol e fizo poner
 fuego. E quando començo a quemarse el padre del
 falso, sufrio el fuego lo mas que pudo

[ 121 ]
 e
 escomenço de dar muy grandes bozes e demandar
 acorro. E estonçes sacaronle de dentro del arbol
 medio muerto. E estonçes el alcalde fizo su pesquisa
 e supo toda la verdat; e mando matar al padre e
 tornar los maravedis al torpe. E asy el falso perdio
 todos los maravedis e su padre e fue asy mismo
 justiçiado por cabsa de la mala codiçia que ovo e
 por la falsa arteria que fizo.
 

[ 122 ]
 
 -E yo non te di este exenplo salvo porque el engaño e
 la falsedat, que por aventura el que lo faze cae en
 muy gran mal e pierde su derecho. E tu, Dina, as
 ayuntado a ty todas las malas maneras e costunbres
 que yo dixe, e esto que tu vees es el fruto que tu
 sacaste del mal arvol que plantaste. E con todo esto
 non creo que estorçeras asy tan quito del leon; que
 eres de dos fazes e de dos lenguas, e la cosa esta
 syenpre en paz de mientra que non ay nin entra daño,
 e la amistad dura entre los amygos de mientra que
 non entra entre ellos a tal falso commo tu; que non
 es cosa que mas semeja a la culebra que tu que corre
 della el toxigo mortal. E que tamaño miedo avia yo
 del toxigo de tu lengua peligrosa, e que avria de
 aborreçer tu falsa e veninosa lengua; ca los
 entendidos dizen, "esquyva la conpañia de los falsos
 maguer sean tus parientes." E el que tal non es, non
 es salvo commo la culebra, que maguer que ome la
 tenga e la falague, non ha della otro galardon salvo
 morderle e fazerle mal.
 
 -E dizen los filosofos, "Allegate al ome entendido, e
 guiate por su consejo e guardate que te non quites
 del, e non quieras aver amistad del que en su
 coraçon non ha amor, maguer sea de buen consejo e de
 honestas maneras; e guardate de sus pryvanças en

[ 123 ]
 quanto podieres, e aprovechate de lo
 que sopiere, e non dexes de aver amistad e conpañia
 con los francos, maguer que te non den algo; mas
 allegate a su largueza, tenlo tu por seso, e
 guardate quanto podieres del ome loco e vil, e
 adonde estovieren omes deveste tu de apartar, Dina,
 e deviate de esquivar Dios e el mundo. E yo commo
 avere esperança e tus amigos de ty aviendo tu fecho
 al tu rrey e señor que te fizo tantas merçedes tan
 gran trayçion e metydole en tan gran pesar e todo
 esto feziste por un poco de codiçia de subymiento a
 gran estado. ¡Guay de ty e de lo que te verna por
 ello quando non cuydares e lo tovieres mas olvidado!
 E tal eres en esto commo el mercader que dexo la
 tierra adonde comen los mures çien quyntales de
 fierro, e non es maravilla de caçar los açores a las
 criaturas.- Dixo Dina: -¿Commo fue eso?

 Dixo Calilla: -Dizen que en una tyerra avia un
 mercader e non era muy rrico, e quyso andar en
 mercaderia; e tenia çien quyntales de fierro, e
 dexolos en encomienda de un ome que conoçia e fuese
 dende a su mercaderia. E dende a tienpo torno e
 demando al ome los çien quyntales de fierro que le
 avia dexado en guarda. E el ome avia ya vendido el
 fierro e avia gastado los maravedis que le avian
 dado por ello, e dixo: "Yo lo puse en un

[ 124 ]
 rrencon de mi casa e comieronmelo los
 mures." E dixo el mercadero: "Muchas vezes oy que
 non ay cosa que mas comen los mures que el fierro e
 non me curo dello, pues Dios fizo merçed a ty que
 escapaste que non te comieron." E el otro pagose de
 aquello que le oyo dezir, e el fuese para su posada
 e aguardo a un fijo que tenia aquel ome a quien avia
 dexado el fierro a guardar; e furtogelo que non lo
 vio ninguno e escondiole muy bien que era pequeño, e
 el onbre andando a buscar su fijo, pregunto al
 mercadero por el. El mercadero le dixo: "Vy un açor
 que se abaxo e levava un niño en las uñas. Bien
 pienso que era tu fijo." E el ome dio muy grandes
 bozes deziendo: "¿Vistes nunca tal cosa que los
 açores caçen los niños?" E dixo el mercadero: "Non
 he por muy gran maravilla, que en la tierra que los
 mures comen

[ 125 ]
 çien quyntales de fierro,
 que los açores caçen los niños." E estonçes dixo el
 onbre: "Yo comy tu fierro e toxico mortal comi con
 ello." Dixo el mercadero: "Yo comy tu fijo." Dixo el
 ome: "Pues dame my fijo e darte he tu fierro." E
 diole su fijo e diole el otro su fierro.
 
 -E yo non te di este enxenplo salvo por que sepas que
 feziste a tu señor trayçion al qual tu provaste por
 bueno, e non dudo que non fagas otro tanto a otro sy
 con el byvieres; ca el amor nin

[ 126 ]
 el
 bien non ha en ty lugar donde more nin este; que non
 es cosa que peor enpleada sea que el amor en el ome
 en que non ay lealtad, e el byen fazer en quyen non
 lo agradeçe, e el saber en quyen non lo entiende, e
 el que descubre su poridat en quien entiende que non
 ge la guardara. E yo desfyuzado esto de ty e de tu
 natura e de tus costunbres, que nunca se muden nin
 canbien en bien. Que se que el arvol que amarga,
 maguer que le unten con myel, non se muda de su
 sustançia. E yo sienpre me temy de tu conpañia; que
 fazer conpañia con los buenos naçe dende al ome bien
 e sy faze conpañia con los malos, faze al ome ganar
 enemistad e arrepentymiento; que tal es el mal commo
 el viento, que sy pasa por fedor lyeva ende su
 parte, e sy pasa por buen olor, lyeva ende su parte.
 E yo bien se quanto te agravia esto que te digo, que
 los omes neçios quanto se agravian del buen castigo,
 e los viles de los entendidos, e los desmesurados de
 los mesurados, e los tortyzeros de los derecheros.
 
 E en este lugar se acaba la rrazon de Dina e de
 Calylla.
 

[ 127 ]
 
 E aviendo acabado el leon de matar a Sençeba, e
 despues que le ovo muerto, arrepentiose e ovo
 manzilla en su coraçon, e penso en su fazienda e en
 lo que fizo despues que amanso su saña, e
 escomençose a pensar sobre ello e a quexarse entre
 sy mysmo e dixo: -Mal fize en matar a Sençeba que
 era de buen seso e de buen consejo e agudo, e por
 aventura que fue acusado a tuerto.- E estava muy
 triste e arrepentiendose de lo que feziera. E violo
 Dina, e levantose çerca de Calylla e llegose al leon
 e dixole: -Pues Dios te metio en coraçon que matases
 a tu enemygo, ¿por que estas triste?- Dixo el leon:
 -He gran piadat porque mate a Sançeba que era
 entendydo e honesto e de buen amor e leal e duelome
 del.- Dyxo Dina: -Señor, non digas eso nin ayas
 piadat del, que te temyeres que el rrey enviso a las
 vezes aborreçe algun ome e aluengalo de sy e fuerça
 su voluntad e pryvala e mete sus cosas en su mano
 porque sabe que es bueno e acuçioso, asy commo el
 ome que fuerça su talante a tomar la melezina
 desaborada con esperança que le fara pro; e a las
 vezes ama algun ome, e apartale de sy, e matalo, e
 desrraygalo por miedo que le non faga daño, asi
 commo aquel que muerde la culebra en el dedo e
 tajale por miedo que

[ 128 ]
 non se le esparza
 el toxigo por el cuerpo e muera por ello.- E quando
 esto oyo el leon, alegrose un poco e tovo a Dina por
 entendido e pusolo en mayor estado que antes estava.
 
 E dixo el rrey al filosofo: -Oy lo que dixo Dina, e
 por ser una tan pequeña cosa e mas vil que todas las
 bestyas salvajes, al leon e al buey, e oy en commo
 enrrido a cada uno dellos el uno con el otro fasta
 que desato su amor e su conpañia. E ay en esto
 tantas de maravillas e fazañas que es gran
 avisamiento para se onbre guardar de los omes
 traydores e falsos e de los mezcladores, e entendido
 sus falsedades e sus engaños que fazen. E los omes
 entendidos non se deven asegurar en los semejantes
 onbres, e non deve ome fazer nada por sus dichos,
 que ellos digan syn aver dello çertedunbre e
 desechar [a]quellos que sentyere por tales.


[ 129 ]
 
 CAPITULO QUARTO. DE LA PESQUYSA DE DINA. E ES CAPITULO
 DEL QUE QUIERE PRO DE SY E DAÑO DE OTRO E A QUE TORNA SU
 FAZIENDA
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya he entendido lo que me
 dexiste del mesturero e mezclador, e commo metio
 enemistad e aborrençia con su lengua entre aquellos
 que mucho se amavan. E agora dime que fue la
 escusaçion de Dina quando el leon lo mando prender
 por lo matar.
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que el leon, despues que ovo
 muerto al buey, a pocos de dias arrepentiose porque
 le avia muerto rrabinosamente, e menbrose de commo
 era enviso e leal contra el, e allegavase mucho a
 sus conpañas por rrazon de olvidar el cuydado que
 avia.
 
 -E un leon pardo que era de su mesnada e de sus
 pryvados, e de los mas onrrados de su corte, e con
 quien mas el rrey se apar-

[ 130 ]
 tava
 e mas fyava, e era su maestro e fiel vasallo, e una
 noche fue a demandar lunbre a la casa de Calylla. E
 quando llego a la puerta, oyo commo Calilla
 rretratava e maltraya a Dina por su trayçion e por
 su mezcla, e denostando su mal consejo por lo que
 avia fecho a Sençeba a gran tuerto e syn culpa que
 oviese, e faziendole entender que con todo esto non
 estorçeria del leon, asy que non podria estar que su
 mezcla e su menteria non fuese descobierta, e que
 non avia quien ge lo escusase nin anparase, e aunque
 seria por aquello justiçiado e moreria.
 
 Dixo Dina: -Acaeçio lo que non se puede emendar, pues
 non cuytes a my e a ty, e aguisa e para mientes
 commo esto non sea sabido, que a my pesa mucho de lo
 que fiz, que la codiçia e la envidia me metio en
 ello a lo fazer.- E quando el leon pardo ovo oydo lo
 que a nos dixeron, tornose e fuese para la madre del
 leon a su posada e contole quanto oyera, despues que
 le ovo fecho convenençia e pleyto que la non
 descobryria. E quando amaneçio, fuese la madre del
 leon para su fijo, e viole estar tryste e cuydoso, e
 entendio que aquello non era por al salvo por la
 muerte de Sen-

[ 131 ]
 çeba. E dixo:
 -El cuydar e el pensar e la trysteza non faze obrar
 cosa, mas desgasta el cuerpo, e derrama el seso e
 quyta la fuerça e enflaqueçe. Pues, dime que as. Non
 pienses e sy fuere por cosa que nos devamos aver
 trysteza, averla hemos yo e tus vasallos e non
 estaremos syn cuydado. E sy non es salvo por la
 muerte de Sençeba, manifiesta cosa es que lo que
 feziste a tuerto e syn pecado, que el te feziese nin
 culpa nin falsedat nin te fue contrario en cosa. E
 sy tu te ovieses rrefrenado quando te dixeron del e
 ovieses pensado en su fazienda, ovieras en esto
 alguna presunçion. Estonçe era rrazon de lo fazer,
 que dizen que non es ninguno que mal quyera a otro o
 lo aborrezca que otro tal non syenta en su coraçon.
 Pues dime que coraçon lo tenias ante que le matases.
 
 Dixo el leon a su madre: -Mucho he pensado en su
 fazienda del buey por ver sy le fallaria en algun 
 pecado por la sospecha que del avia e non la falle;
 e yo sienpre tove al buey sano cora-

[ 132 ]
 çon e fyavame del, e pagavame de su
 sano consejo. E aprendi del, e non lo desconoçia en
 ninguna cosa de quantas lo tenia en coraçon ante que
 le matase. E soy muy arrepentido e muy pesante en lo
 que fize e he gran dolor, e non dudo que salvo non
 era de lo que le acusaron nin he sospecha en el; mas
 fizomelo fazer el traydor de Dina con su mestureria,
 deziendome cosas de Sençeba que el non farya. Mas
 dime sy oyste alguna cosa çerca dello e sy concuerda
 con lo que yo asmo que fue mezcla; que sy el
 entendimyento e el coraçon non concuerdan, derecho
 es que se non meta ome a fazer cosa con duda, e sy
 es ome çierto de la cosa, derecho es que se meta ome
 a ella.
 
 Dixo la madre del leon: -Cierta cosa es que Dina te
 metio en todo esto que matases a Sençeba e que lo
 fizo por enbidia que del avia por su dinydat e su
 pryvança.- Dixo el leon a su madre: -¿Quyen te lo
 dixo?- E dixo ella: -El que me lo dixo rrogome en
 poridat que fuese, e deve ser fyel aquel a quyen a
 se descubre la poridat, e sy la descubre non faze
 ninguna bondat e avra por ello pena en el otro
 syglo, e despues ninguno non le querra mas descobryr
 su porydat nin fyara del.- Dixo el

[ 133 ]
 leon:
 -Verdat dizes, e asy es commo tu dizes, mas esto non
 deve ser poridad, que non se deve çelar ninguna cosa
 de la verdat; antes la deve descobryr aquel que la
 sabe mayormente en tal caso e avra por ende perfeto
 galardon quanto mas por fazer escarmiento de la
 sangre que se vertio a tuerto; e quien encubre la
 culpa del malfechor es su aparçero en el pecado; que
 el rrey non deve justiçiar a ninguno por sospecha
 nin con duda, que la sangre de muy gran preçio es.
 Maguer que yo andude a çiegas en la fazienda de
 Sençeba, non quiero fazer otro tal en Dina syn
 prueva e syn çertedunbre; e aquel que te lo fizo
 saber, echado te lo ha sobre tu alma.
 
 Dixo la madre del leon: -Verdat dizes, pero bien me
 tenia yo por dicho que me creerias lo que te yo avia
 dicho e que non averias sospecha en ello.- Dixo el
 leon: -Salvo que sea commo tu dizes, mas quiero que
 me digas quien es, e folgara mas my coraçon.- Dixo
 ella: -Sy por tal me tyenes justiçia a este falso,
 ca lo mereçe.- Dixo el leon: -Devesmelo dezir quyen
 te lo dixo, e non es aquesto ningun daño.- Dixo la
 madre del leon: -¿Sa-

[ 134 ]
 bes
 que es el daño que tengo de aver? Que me
 menospreçiara aquel que me lo encomendo o fio por
 my, e dende en adelante non fara ninguno por my.- E
 quando esto vio el leon, entendio que non le querria
 dezir quyen ge lo dixo, e enbiola dende. E ella
 fuese.
 
 E despues que amaneçio, enbyo el leon por los mayores
 de su mesnada e por su madre, e desy mando llamar a
 Dina. E el rrey estava la cabeça baxa con gran
 verguença que oviera de lo que feziera a Sençeba.
 Quando Dina vio esto, fue çierto de moryr, e dixo a
 uno de los que estavan a par del rrey: -¿Por que
 esta el leon tryste e cuydoso? ¿Acaeçiole alguna 
 cosa que le fizo entristezer por que nos fizo asy
 ayuntar?- Dixo la madre del leon:

[ 135 ]
 -Esto
 que tu vees por que esta el leon triste e cuydoso
 non es salvo porque te dexo byvyr fasta el dia de
 oy, faziendole tu engaño e homiziandole con tu
 mestureria e con tu falsedat por lo qual matase a
 Sençeba.
 
 Dixo Dina: -Tengo que sea verdat lo que dizes; que
 aquel que se trabaja de buscar bien, mas ayna le
 viene mal que a otro; e non perteneçen al rrey e a
 los de su casa synon los malos, ca dizen que el que
 faze vida con los malos, e non faze sus obras, non
 estuerçe de su maldat por se guardar; que non
 galardona bien por bien synon Dios solo, que a los
 otros a las vezes vençelos la voluntad, e non es
 ninguno que mas derecho deva ser que el rrey. E por
 ende se apartan todos los rreligiosos en los montes
 e se dexan de byvir con los omes; mas la lealtad e
 el amor que yo avia al rrey me lo fizo descobryr la
 fazienda de aquel que

[ 136 ]
 queria fazer
 trayçion e que queria saltar en el, e fizele
 entender aquello que sospechava e las señales que
 veya, e el violas claramente, e non le acaeçio cosa
 que el non fuese dello bien çierto antes; e sy el
 pesquyriere esta cosa, e preguntare e pensare en
 ella, sabra la verdat que le fize entender: que el
 fuego que yaze en la piedra e en el fuste non se
 saca salvo con artes; e esto es manifiesto, que el
 cuerpo del ome quando es pesquerydo e bueno, pareçe
 mas qual es, asy commo toda la cosa fedorienta,
 quier çieno quier al que quanto mas movido es, tanto
 mas creçe su fedor. E sy yo culpado fuese, fueria
 por la tierra, e non estaria en la corte del rrey;
 mas fiandome que era salvo, non me quite ende. E non
 le rruego al salvo que mande saber e pesqueryr la
 verdat de mi fazienda; e aquel a quien este poder
 diere sea fiel, e que non aya ninguno en que travar,
 nin faga engaño alguno, aquel muestre nin
 escusaçion, e lo que oyere dezir a los otros, e cate
 el derecho, e non quiera fazer por los dichos de los
 que me acusaron e me ovieron enbidia, ca lo que el
 rrey sopo, de lo que le fezieron dudar en lo que le
 vino en la enemistad de Sençeba, que mereçio bien la
 muerte. Por ende deve myrar bien en ello

[ 137 ]
 e non me querer matar asy; que ya ove
 yo del rrey tal dinidat e tal pryvança que me avian
 enbidia por ello. E sy el non me feziere esta merçed
 e fuere mal consejado en my fazienda, non he otro
 acorro nin otro rrefrigerio syno de Dios, que
 sabe las poridades de los omes e lo que tienen
 encobierto en sus coraçones; ca dizen que el que faz
 por debda lo que non es çierto, es atal commo la
 muger que se dio a su syervo deodando.-E dixo el
 leon: -¿Commo fue esto?

 Dixo Dina: -Dizen que en una çibdat avia un mercader
 una muger muy fermosa, e avia por vezino un pyntor
 que era

[ 138 ]
 enamorado della. E dixo ella
 al pyntor: "Sy podieses fazer alguna cosa con que te
 conosçiese quando venieses a my de noche, saldria a
 ty syn me llamar por que non nos sentiesen ningunos
 nin nos viesen." Dixo su amygo: "Yo fare una savana
 muy blanca, e fare en ella unas pynturas, e quando
 las vieres saldras a my. Esto sera señal entre my e
 ty." E plugo a ello esto que le dixo. E oyo todo
 esto un syervo della, e callolo bien en su coraçon.
 E quando su amigo venia a ella, traya aquella savana
 con aquella señal e luego salia a el; e duro esto un
 tienpo.
 

[ 139 ]
 
 -E fuese su amigo dende a pyntar unas casas. E el
 syervo fuese a la mançeba del pyntor, que le queria
 bien, e demandole aquella savana prestada, e ella
 diogela. E fuese el syervo con su savana para su
 señora, e quando ella vio la savana, cuydo que era
 su amigo e salio a el, e el syervo alvergo con ella.
 E quando ovo fecho su savor, tornose e dio la savana
 a la mançeba. E esa noche vino su amygo de pyntar
 las casas e ovo savor de ver a su amyga, e cobriose
 con la savana, e quando su amiga le vio, vinose para
 el e dixole: "¿Que as esta noche, aviendo venido a
 estar comigo e conplido tu voluntad e despues tornar
 aca?" E el amigo callo e entendio la burla, e fuese
 para su posada e ferio a su mançeba muy mal. E ella
 dixole la verdat commo avia prestado la savana;

[ 140 ]
 e el tomo estonçe la savana e echola
 en el fuego e quemose ende.
 
 -E non vos di este enxenplo salvo por que el rrey non
 se quexe en my pleyto que le fue mostrado en deoda,
 ca en otra manera pornia sobre sy gran carga de
 pecado. E non digo esto que vos oydes con miedo de
 la muerte; que aun maguer que aborrida sea, non la
 pueda ninguno escusar; e todas las cosas del mundo
 han de fynar. E aunque yo çien almas toviese, e
 sopiese que el rrey ternia por bien que se
 perdiesen, yo seria bien franco dellas.- Dixo el uno
 de los de la mesnada: -Tu non dizes esta escusaçion
 al rrey por le onrrar, mas porque querrias salyr
 desto en que estas e eres caydo.- Dixo Dina: -¡Mal
 sea de ty! E es aleve e enemiga a ningun ome de se
 escusar con rrazon e con derecho; que non es mas
 obligado ninguno que asy, ca los sabios dizen que
 quien a sy non guarda, a otro non fara pro, e pareçe
 bien en ty la enbidia, e la malyçia, e la enemistad
 que non te podiste rretener de lo non descobryr; e
 bien te entienden los que te oyen que

[ 141 ]
 non
 quieres a ninguno bien, e que eres enemigo de tu
 alma e de todos; e tal commo tu, non es bien que
 este en casa de ningun bueno, quanto mas en casa del
 rrey o ser a su puerta.
 
 E pues que ovo Dina rrespondido asy, quedo el otro
 muy triste e muy vergonçado de lo que Dina le
 dixera. Dixo la madre del leon: -¡Gran maravilla es
 de commo fablas, e das enxenplos a lengua suelta, e
 rrespondes a los que te fablan, aviendo tu fecho tan
 gran trayçion e engaño e falsedat!- Dixo Dina: -¿Por
 que catas con el un ojo e oyes con la una oreja e
 non piensas en la cosa de commo es, nin la sabes de
 çierto, mas fazer a tu sabor? Mas veo que la my mala
 andança lo faze que cada uno fabla e rrazona synon a
 su sabor. E estos que son en la corte del rrey tanto
 se piden en su piedat e en su mansedunbre, e son
 seguros de su bondat, que non se temen de fablar sus
 sabores a tuerto o a derecho. E de los enxenplos que
 yo digo sy oviere pro synon non avera ay daño.
 
 Dixo la madre del leon: -Veres que falso traydor que
 ha fecho tal trayçion e quierese salvar con palabras
 e trayçiones.-

[ 142 ]
 Dixo Dina: -Los omes
 que tales son commo tu dizes son çinco: el uno es el
 que descubre la poridat; e el otro el que viste los
 paños de las mugeres; e el otro es la muger que
 viste los paños de los omes; e el otro es el huesped
 que se faze señor de la casa; e el otro es el que
 fabla en el conçejo non seyendo llamado.- Dixo la
 madre del leon: -¿Nin conoçes tu malfecho, por que
 temas nin catas a tan fea cosa commo as fecho, por
 que sepas que non estorçeras por que non sea tomada
 de ty tan gran vengança.
 
 Dixo Dina: -El que malfecho faz non quiere a ninguno
 bien, nin le anpara del mal, maguer que lo pueda
 fazer.- Dixo la madre del leon: -¡Falso traydor, en
 atreviandote tu a dezir atal fecho ante el rrey!
 ¡Maravillome commo te osas parar delante!- Dixo
 Dina: -El que tu dizes es aquel a quien conseja
 lealmente e le meten su enemigo en su poder, e non
 lo gradeçe nin lo conoçe, ante le quiere matar syn
 pecado que aya fecho.- Dixo la madre del leon: -¿As
 esperança de estorçer de tan grande pecado con tus
 palabras mentyrosas?- Dixo Dina: -El que dize lo que
 non fue, mereçe de non estorçer. E yo -dixo Dina-
 mos-

[ 143 ]
 trelo al rrey con
 verdat e con prueva quanto le mostre. Bien sabe el
 rrey que sy yo mentyroso fuera non dixera a el tal
 dicho nin me atreviera a dezir lo que non era, e yo
 he esperança que el vera que yo soy verdadero e
 salvo e de sano coraçon.
 
 E quando la madre del leon vio que el leon non
 fablava en este pleyto, callose ella e dixo en sy:
 "Por aventura mienten contra el, e es salvo de lo
 que le aposieron; e el que se escusa delante los
 cavalleros e non rrefiertan ninguna cosa de lo que
 dize, semeja que ha derecho que callar a las
 rrazones del contendedor. Semeja que dize verdat,
 que dizen los filosofos que el que calla otorga."
 Desy levantose muy sañosa. E quando lo vio el leon
 mando que echasen a Dina una cadena al cuello e que
 le levasen a la carçel; e mando ver su pleyto, e
 fazer sobre el pesquisa, e que ge la mostrasen; e
 fue levado Dina a la carçel e mandado bien guardar a
 un su vasallo.
 

[ 144 ]
 
 E desy dixo la madre del leon: -Ya me fue a my dicho
 deste falso mentyroso el mal que dizen todos por una
 boca; e non es cosa que se calle a ninguno; e aun
 fazemelo mas creer sus fablas e sus mentyras que son
 todas dichas con mentyra e falsedat; e sy a el paran
 mienten, anpararse a con rrazones falsas, e lo que a
 my dixo el fiel verdadero es la verdat e non deves
 contender con el.
 
 Dixo el leon: -Callate, que yo catare su pleyto e lo
 pensare que es muy sotyl e artero, e entendido;
 porque yo quiero ser muy

[ 145 ]
 çierto de su
 pleyto e non quiero pasar a el rraviosamente, nin
 quiero my daño en seguyr voluntad de otro de que non
 se qual es su verdat nin su mentyra. Pues dime:
 ¿Quien es el que tu me dexiste? Que los omes hanse
 envidia unos a otros, e mezclanse, e quieren pujar
 unos sobre otros en las dinidades.- Dixo la madre
 del leon: -Sabe que el [que] me conto esto es tu
 leal vasallo, amigo verdadero, el leon pardo que
 sabe tus poridades.- Dixo el leon: -Yo fare del tal
 castigo que sea enxenplo.
 
 E fuese la madre del leon. E sopo Calilla commo Dina
 era presa, e ovo della grande piedat e dolor en su
 coraçon. E fuela a ver a la çarcel, e quando entro e
 la vio que estava presa con gran amargura que ovo,
 lloro e dixole: -Llegada es la tu fazienda a tal
 estado que non me cunple que te fable broznamente,
 nin lo devo dexar por cosa, mas dezirte he lo que te
 pese. Pero mienbrate de lo que yo dezia e consejava,
 e non te curavas dello cosa que te tenias por de
 acabado consejo e por artero, e dizen que la
 falsedat ante de su plazo muere e non por que
 fenezca la tu vida;

[ 146 ]
 mas por esto en
 que estas que la muerte es mayor folgura que la
 vida. ¡Guay de ty, e de tu consejo, e de tu seso, e
 de tu arteria, e commo te han llegado a la muerte!-
 Dixo Dina: -Nunca çesaste de me dezir verdat e
 mandarla fazer, mas yo non te creya nin a tu
 consejo, por la gran codiçia que avia de aver
 dinidat, e por la trybulaçion e lazeria en que era,
 e synon por esto en lo que tu me castigavas avia
 asaz conplymiento, por guisa que sy lo feziese,
 loara la çima dello; mas el que es tañido de goloso
 e non escucha a sus amigos, que le han piedat e la
 aman.
 
 -E dizen los sabios que el que non cree a sus amigos
 e a sus leales consejadores, torna la su fazienda en
 arrepentençia, e tu ya vees en quanto mal yo soy;
 mas ¿que puedo fazer a la golosia e a la cobdiçia
 que me vençieron el seso, asy commo el enfermo que
 entiende que su daño es comer de las viandas dañosas
 e contrarias, pero non dexa de las comer aunque vee
 que le faze gran daño

[ 147 ]
 e le traen la
 muerte? E yo non he tanto duelo de my commo he de
 ty, que he gran miedo que seras tu preso por amor de
 my, por el gran debdo que en uno avemos, e que seras
 sobre ello atormentado e lazrado, e que non podras
 estar que non descubras mi fazienda, e creerte an e
 matarme an por ello, e tu non estorçeras despues de
 my.
 
 Dixo Calilla: -Yo pensado he en tu fazienda, e bien
 dizes verdat en quanto dizes, e consejarte he
 lealmente; que el ome con cuyta, quando le acaesçe
 la trybulaçion, escusase de lo que fizo, e de lo que
 non fizo e con esperança de byvir e por ser
 rrelevado de pena. E yo quierome yr ante que entre
 alguno de la mesnada del rrey que me vea estar
 contigo, e consejote e mandote que te confieses de
 todo pecado e que conozcas tu mal fecho; que moryr
 deves syn falla, que mejor consejo es ser ome
 justiçiado en este mundo que en el otro e donde es
 la pena durable.- Dixo Dina: -Bien me as consejado e
 dizes verdat; pero ver quiero a que tornara la çima
 de mi fazienda que mandaran de mi fazer.- E tornose
 Calilla a su posada muy triste e cuydoso de ser
 preso e desonrrado por el pecado de Dina. E tal
 pensamiento cayo en el que morio dello.
 

[ 148 ]
 
 E yazia en la carçel un lobo e estava çerca de Dina,
 e oyo toda la fabla que avian en uno. E otro dia
 entro la madre del leon a su fijo e dixole:
 -¿Mienbrate de lo que me dexiste e me prometiste en
 este pleyto deste falso traydor e lo que dexiste
 ante tus mesnadas?
 
 Dixo el leon: -Deve ome fazer sus cosas con temor de
 Dios en manera que el malo sea punido, que dizen que
 el que ayuda a los malfechores aparçero es de sus
 obras.
 
 E estonçes mando el rrey al leon pardo e al alcalde,
 que se asentase a juyzio e que llamasen a Dina ante
 ellos e que feziesen su pesquysa, e fecha ge la
 levasen a el. E el leon fizo llamar a la mesnada e a
 Dina. E asy todos juntos ante el, dixoles el rrey:

[ 149 ]
 -Despues que mate a Sençeba sienpre
 estovo triste e cuydoso porque lo mato syn culpa
 salvo porque Dina lo enrrydo e lo mezclo con enbidia
 que le avia. Pues sy alguno de nos sabe alguna cosa,
 digalo e nos mostraremoslo al rrey que el rrey non
 matara a ninguno salvo despues que feziere pesquysa
 e sea çierto dello, nin querra fazer a su sabor nin
 por alvedrio.
 
 Dixo el alcalde: -Ya oystes lo que dixo el leon
 pardo. Fazeldo asy e ninguno de nos non encubra
 ninguna cosa de lo que sopiere por muchas rrazones:
 la prymera por que vos non devedes aver pesar, que
 el juyzio caya contra quien deve, nin maguer sea
 contra nuestras voluntades en non menospreçiando
 cosa dello en la muy pequeña verdat gran cosa es; e
 la cosa que mas pesa a Dios es matar al sabio syn
 culpa por mestura del falso mentyroso; e la segunda
 es que, quando el malfechor es penado por lo que
 faze, non se atreven a fazer otro tal los otros con
 miedo de la justiçia, e esto es pro de la mesnada e
 de los pueblos; e la terçera es, que quando el falso
 mentyroso traydor es justiçiado, fuelga el rrey e
 los suyos ca el tal bevir entre ellos esles gran
 daño e gran peligro. Pues diga cada uno de nos lo
 que sabe e non encubra la verdat nin afyrme la
 mentyra.
 
 E desque las mesnadas oyeron esto, cataronse unos a
 otros, e dixo Dina: -¿Por que estades todos
 tortaleando? Diga cada unc de vos lo que sabe, e sy
 yo malfechor fuese, plazerme ya que callasedes, pues
 que se que soy salvo e syn culpa. Pues dezid lo que
 sabedes, que sabed que cada rrazon ha su rrepuesta e
 el que dize lo que non vio nin sabe rrazonar, es que
 le contezca lo que conteçio al fysico neçio.
 
 Dixo el alcalde e el leon pardo: -¿Commo fue eso?

 Dixo Dina: -Dizen que en una çibdat avia un fisico
 que era bien andante e de buen donario en su
 melezinamiento, e mo-

[ 150 ]
 riose.
 E estudiaron en sus libros algunos por aprender, e
 vino ende un ome que se enfyngio que era buen fysico
 e non era tal; e el rrey desa tierra avia una fija
 que amava mucho e ovo de adoleçer, e el rrey enbio a
 llamar muchos fisicos para que curasen de su fija. E
 vino un fisico muy sabio que era çiego e dixeronle
 la dolençia de la niña, e mandoles que le diesen a
 bever çierto xarope que aquello la guareçeria. E
 dixerongelo al rrey, e mando buscar un fysico que le
 diese a bever aquel xarope, e toparon con aquel
 fisico que se avia alabado que era sabio de
 melezinar. E el mando traer las arcas del fisico
 muerto; e traydas delante, abriolas e dixo que
 aquello que mandava el fisico çiego que non era
 bueno, e que el faria un tal xarope con la fija del
 rrey que luego guareçiese. E el rrey pensando que
 era muy çiente e sabio commo el dezia, mando que lo
 feziese luego e prometiole muy gran aver por ello e
 mando que non se feziese cosa salvo lo que aquel
 físico mandase. E el abrio una de las arcas del
 fisico muerto e tomo un talegon e pensando que
 estavan en el algunos unguentes buenos, saco del
 rrejalgar e confaçionolo con

[ 151 ]
 otras
 cosas que en el arca estavan. E fizo un xarope e
 fizolo bever a la fija del rrey pensando que le dava
 alguna buena cosa. E beviendolo morio luego con
 ello. E quando el rrey vio asy a su fija muerta, ovo
 muy gran pesar e mando bever al fisico aquel mismo
 xarope que avia dado a su fija, e beviendolo morio
 luego.
 
 -E yo non te di este enxenplo salvo por que non digas
 lo que non sabes por fazer plazer a otro, que todo
 ome avra galardon por lo que feziere. E yo soy salvo
 de lo que me apusieron, e pues estoy entre vuestras
 manos e teme yr a Dios, parad bien mientes en my
 fecho.- E levantose uno de los de la mesnada e dixo:
 -Çiertamente los sabios non posieron de balde las
 señales que ay entre los buenos e los malos, e las
 señales de la falsedat son manifiestamente en este
 falso e traydor, e mas que tiene muy mala fama.-
 Dixo el alcalde: -¿Que señales son en el ome falso?
 
 E levantose aquel que avia dicho aquello e tomo a
 Dina por la mano e levola ante el alcalde. -Fallase
 en los libros de los sabios, que el que ha el ojo
 syniestro pequeño, e tiene la nariz encorvada fazia
 la diestra parte, e tiene las çejas alongadas, e
 entre

[ 152 ]
 las çejas tres pelos, e cata
 sienpre en pos de sy, e le salta todo el cuerpo, e
 todas estas señales ay en este falso traydor.
 
 Dixo Dina: -Por las unas cosas juzga el ome a las
 otras, e el derecho deve ser justo e derecho e syn
 ningun tuerto. E pues todos sodes sabios e mesurados
 en fablar, e ya entendistes lo que este dixo, pues
 oytme, que el cuyda que non es ninguno mas sabidor
 que el de las cosas, e cree que non ay otro sabor
 synon el suyo; e si todos los bienes que el ome faze
 e los males non son synon por las señales que son en
 el ome, pues manifiesta cosa es que non avra el
 rreligioso buen galardon por el serviçio que faze a
 Dios, e el que mal faze non avra pena por el mal que
 faze e por sus malos fechos, e que non son
 bienandantes nin malandantes synon por las señales
 que son vistas en ellos. E el que faze mal non se
 puede dexar dello nin puede estar que lo non faga, e
 que non es ninguno vyrtuoso, maguer pune en bien
 fazer, e que le tenga pro, nin ningund malfechor,
 maguer que peque, que le tenga daño. E non mande
 Dios que asy sea, que sy a los omes acaesçiese estas
 cosas por señales pornian en sy las mejores señales
 que podiesen. E yo soy salvo de lo que me aposieron;
 e de mi non salio

[ 153 ]
 synon verdat; e bien
 veen los que aqui estan presentes que tan nesçio
 eras de las cosas e tan torpe; e tu non sabes mejor
 las cosas, nin eres mas enviso que los que aqui son
 presentes, mas fablaste e herraste con sabor de
 fablar, e eres tal como la muger que le dixo su
 marido: "Puna de encobryr tu verguença e a ty mesma,
 e dexa las tachas ajenas, e hemienda las tuyas-. E
 dixo el alcalde: -¿Commo fue eso?

 Dixo Dina: -Dizen que en una çibdat corrieronla
 enemigos e mataron muchos omes e levaron otros
 catyvos. E cayo a uno dellos en partiçion e en
 suerte un yuguero con dos mugeres. E matavalas de
 fanbre e trayalas desnudas. E un dia fue el yuguero
 con sus dos mugeres por leña, e la una dellas fallo
 un trapo viejo e cobrio con el su verguença. E dixo
 la otra a su marido: "¿Non vees commo se cubrio con
 el trapo por que te pagues della?" Dixo

[ 154 ]
 el
 marido: "¡Mal sea de ty! Dexas de dezir de ty que
 estas desnuda e rreprendes a la que cubre su
 verguença con lo que pudo."
 
 -E otrosy es gran maravilla de tu fazienda e commo te
 osas llegar al comer del señor e non myras que ay en
 ty tantas tachas en tu cuerpo, mas que quantos ay
 son de la mesnada. E yo encubrialo e dexavalo de
 dezir fasta oy día deziendo en my coraçon: "a my non
 enpeçe la honrra que le faze el rrey nin me faze pro
 afrontarle." E pues que tienes tan poco seso e as
 mostrado enemistad contra my, e fablaste falsamente
 contra my a gran tuerto, non sabiendo que te dezias
 mas con mala voluntad que me te-

[ 155 ]
 nias encobierta. E digote agora ante
 todos que tu non deves de llegar al comer del rrey
 nin aun a su puerta, por que ay en ty muchas malas
 tachas que si el rrey las sopiese mandarte ya echar
 de su corte.
 
 E esta pesquisa fue levada al leon e este dia non ovo
 mas: e un vestiglo que era gran amygo de Calilla fue
 a la carçel donde avian mandado tener a Dina e
 fizole saber la muerte de Calilla. E quando Dina lo
 sopo, lloro muy de coraçon por el gran deodo que
 avian en uno e dixo asy: -¿Que quiero yo byvir,
 seyendo muerto mi hermano que me tanto amava e yo a
 el? E commo dixo verdat el que dixo que quando viene
 al ome una gran trybulaçion viene el mal de todas
 partes e cubre e çercale la cuyta asi commo acaeçio
 a my enpero con todo eso a me Dios dado quien me
 apiade e quien me vesyte e me quiera bien por su
 bondat, que me fizo merçed Dios en tu amor; e he
 esperança que seras tu en amarme e en me vesytar e
 ayudar segun que me era Calilla my

[ 156 ]
 hermana
 e aun mas; e aun espero en Dios que tu trabajaras
 por my asi commo faze el buen amygo; pues, sy
 ovieres por bien de yr a la posada de Calylla e
 traeme esas cosas que yo e ella aviamos e
 otorgogelo.
 
 El el fuese dende para la posada de Calilla e ayunto
 quanto en casa fallo e traxolo a Dina. E Dina diole
 todo lo de Calilla e tomole en lugar de hermano e
 dixole: -Mejor lo mereçes tu que otro.- E rrogole
 que fuese ante el leon e dixole algun bien del, e
 que sopiese todo lo que dezia del la madre del leon,
 e el otorgogelo. E el fuese dende al leon otro dia
 de mañana e fallo el leon pardo e el alcalde que
 venieran con los escryptos de la fazienda de Dina e
 ge los pusieran delante. E quando los ovo catado,
 mandolos guardar a su escryvano e que los posiese en
 rrecabdo e que los diese al leon pardo e mando el
 alcalde traer a Dina e que le posiesen ante la
 mesnada e que le tornasen a dezir de su pleyto e que
 viesen como se podria salvar. E luego vino la madre
 del leon e mando que le leyesen los escritos
 delante. E dixole: -Fijo, non me tengas a mal sy te
 yo estultare de my palabra e que veo que non sabes
 lo que te tiene pro nin daño por el engaño

[ 157 ]
 deste falso, pues libralo e folgaras;
 que sy a vida le dexas, confonderte ha tu mesnada.-
 E tornose sañosa contra el.
 
 E luego fue levada Dina a la casa del juyzio e
 posieronla ante la mesnada, e estando ay juntado
 todo el pueblo, dixo el mayor de la mesnada: -Yo
 sope tu pleyto, Dina, e dixomelo quien es bien fiel,
 e yo non devo mas de pesqueryr de lo que he fecho
 salvo porque el rrey me ha mandado que con piadat e
 con merçed que ha del pueblo que aya el juyzio fuera
 de nos contra ty synon por esto.- Dixo Dina: -Non
 fablas commo ome que ha piadat nin merçed, nin commo
 quien cata pleyto de quien rreçibio tuerto, nin
 commo quien sigue la verdat; e non eres de culpar,
 que el falso non ama a los buenos nin a los que
 fazen las obras de Dios.
 

[ 158 ]
 
 Dixo el alcalde: -Deve el señor galardonar al ome por
 su bondat e onrrarlo; que todo el bien que le fagan,
 lo mereçe, e deve justiçiar al malfechor por su
 malfecho e penarlo por ello, e esto por que los
 buenos ayan mayor codiçia de fazer bien e los malos
 ayan myedo de fazer mal. E por buena fe, mas te vale
 ser justiçiado en este mundo que en el otro. Pues
 conoçe tu pecado, e otorga que feziste mal, e
 confiesa lo que deves, que faras mejor çima por
 ende. Sy Dios a esto te traxere, avrate merçed e
 avrate sacado tu alma de perdiçion del otro syglo, e
 fablaran sienpre de ty de como te rrazonavas
 buenamente por estorçer, e trayas tus escusaçiones
 con que te anparavas, e en confesar todo tu pecado
 escojeras la salud del otro syglo; que moryr por lo
 que Dios manda mas vale que moryr en lo que
 defiende.
 
 Dixo Dina al alcalde: -Bien e derecho e verdat
 fablaste en quanto dexiste e fablaste commo ome
 entendido; e por buena fee una de las mejores e
 buenas cosas del mundo es aver onrra, e dezir
 verdat, e ganar el otro syglo por este que non es
 nada e ha de falleçer, e de conprar un poco de viçio
 por aver pena durable; mas

[ 159 ]
 yo soy
 salvo de lo que me apusieron e mis escusaçiones son
 manifiestas. Pues, ¿por que me tengo de condenar que
 seria omiçidio de my mismo, e pues soy acusado a
 tuerto e non deziendo mentyra nin seyendo conosçido
 por tal? E tengo por muy fuerte cosa de conoçer lo
 que non fyz, e otorgar que fiz mal, non aviendolo
 fecho, e ser en ayuda de aquel que me quiere matar.
 E tu sabes que tamaña pena ha en el otro syglo el
 que esto faz, e yo soy salvo en my fama, e mi
 escusaçion es manifiesta. Pues sy matarme quisieres,
 seyendo acusado a tuerto, Dios me avra merçed e de a
 ty el galardon que mereçes. E por aventura tu
 faziendo esto non avere otra pena en el otro mundo
 nin en este. E yo aun a vozes digo lo que ayer vos
 dixe. "Temed a Dios e menbradvos del juyzio e de la
 pena del otro mundo." E non vos metades a fazer cosa
 de que vos ayades de arrepentyr donde non vos torna
 pro el arrepentymiento; ca los alcaldes non juzgan
 por lo que cuydan, nin el cuydado non tiene pro a la
 verdat; que mas se yo de my fazienda que non vos. E
 guardatvos que non vos acaezca lo que conteçio al
 que dixo lo que non sabia nin viera.- E dixo el
 alcalde: -¿Commo fue eso?


[ 160 ]
 
 Dixo Dina: -Dizen que avia un rrico ome en una çibdat
 e tenia una muger muy fermosa e entendida. E este
 rrico ome avia un çetrero que amava a su muger de
 mala parte e aviale demandado su amor muchas vezes,
 e ella non curava del e dexavale por baldio. E con
 despecho que avia della, andava pensando en su
 coraçon commo la feziese pesar, e un dia andando a
 caça, tomo dos papagayos nuevos e fizolos un nido e
 mostro al uno dellos dezyr: "Yo vy a my señora
 dormir con el portero." E enseño al otro a dezir:
 "Yo non digo cosa." E amostrogelo dezyr en lenguaje
 de Belaque, que era lenguaje que non entendian en
 aquella tierra.
 

[ 161 ]
 
 E acaeçio un dia que seyendo su señor con su muger
 que ge los traxo delante, e el pagose dellos e de
 commo cantavan, pero non sabian que se dezian e
 mando a su muger que ge los guardase bien, e ella
 fizolo asy e pensava bien dellos. E tovolos asy un
 tienpo e acaeçio que unos omes de Belaque ovieron de
 llegar aquella casa de aquel rrico ome e el
 conbidolos a comer. E despues que ovieron comido,
 por les fazer mas honrra, fizoles traer aquellos
 paxaros delante para que cantasen. E ellos, commo
 los vieron cantar, cataronse unos a otros e abaxaron
 sus cabeças con verguença que ovieron e dixeron al
 señor de la casa sy el entendia lo que dezian los
 paxaros. Dixo el: "Non, mas pagome de sus cantos."
 Dixole: "Pues non te ensañes sy te lo dezimos, que
 dize el uno en nuestro lenguaje que el portero faze
 enemiga con vuestra muger e el otro dize 'Yo non
 digo nada'. E nos avemos por ley de non comer en
 casa de onbre que su muger le faga tuerto." Entonçe
 llamo al çetrero a bozes de otra casa donde estava e
 dixo luego el çetrero: "Yo so testigo que los
 paxaros dizen verdat que yo lo vi asaz vezes." E
 estonçes el rryco ome fyrio malamente a su muger e
 acusola por la matar.
 

[ 162 ]
 
 -E ella dixo al marido que rrogase aquellos sus
 huespedes que preguntasen a los paxaros sy sabian
 mas fablar de aquel lenguaje de aquello que dezian.
 E el marydo ge lo rrogo, e ellos preguntaron a los
 paxaros sy sabian mas de aquello que dezian, e nunca
 dellos sopieron que sabian mas de aquellas dos
 palabras. E entonçe entendieron todos que el çetrero
 avia fecho aquello con mala arte, e el señor enbio
 por el, e el entro a donde ellos estavan e traya un
 açor en la mano. E dixole la muger: "¡Mal sea de ty!
 ¿E tu me viste fazer lo que me apones?" Dixo el:
 "Sy." E estonçe dixo la muger: "Dios muestre ende la
 verdat por tan gran trayçion commo levantas." E
 luego saltole el açor a los ojos e sa-

[ 163 ]
 cogelos con las uñas, e dixo la
 muger: "¡Bendito sea el nonbre de Dios que tan ayna
 fizo su myraglo sobre este falso traydor que tan
 gran falsedat me aposiera!"
 
 -E yo non vos di este enxenplo salvo por que el que
 anda con falsedat e arteria Dios le justiçia en este
 mundo e en el otro. -E fue escrito quanto dixo Dina
 e todo quanto le rrespondieran e enbiaron a Dina a
 la carçel. E fueronse todos los de la mesnada de la
 posada del rrey, e non le valieron a Dina sus
 escusaçiones nin le quisieron rreçebyr salva ninguna
 de su pecado. E quando fueron mostrados los escrytos
 de todo ello a la madre del leon, dixo a su fijo:
 -Si este dexas a vida, aviendote fecho tan gran

[ 164 ]
 pecado, atreverse an a ty tus
 mesnadas, e non averan miedo de tu justiçia, por
 gran pecado que te fagan, e ensancharse a tu
 fazienda por guisa que non lo podras emendar nin
 mejorar quando querras.
 
 E estonçe mando llamar al leon pardo, e el vino e
 fizole testymonio de todo quanto oyera dezir a Dina
 e a Calilla, e despues que el leon oyo todo aquello
 entendio verdaderamente que Dina avia fecho matar a
 Sençeba e mandole luego matar.
 
 Dixo el philosofo al rrey: -Paren mientes los
 entendidos en esto e en otro tal, e sepan que el que
 quisiere pro de sy con daño de otro, a tuerto, o por
 engaño o por falsedat, non estorçera de la mala
 andança, e fara mala çima, e avra pena por su pecado
 de todo en todo.


[ 165 ]
 
 AQUI SE ACABA EL CAPITULO DE LA PESQUISA QUE FEZIERON
 SOBRE DINA E COMIENÇA EL CAPITULO ÇINCO, DE LA PALOMA
 COLORADA E DEL GALAPAGO E DEL GAMO E DEL CUERVO, E ES
 CAPITULO DE LOS PUROS AMIGOS
 Dixo el rrey: -Entendido he ya el enxenplo de los
 amygos, e commo le departe el mesturero, e falso e
 mezclador, e a que se le torna su fazienda; pues
 dime enxenplo de los puros amigos e commo paresçe su
 amor e se ayudan e aprovechan unos a otros.
 
 Dixo el filosofo: -Señor, el onbre entendido non
 conpara con el buen amigo ningun tesoro nin ninguna
 ganançia; ca los amy-

[ 166 ]
 gos
 son ayudadores de todo bien e sostenedores a la ora
 que acaeçe a ome alguna trybulaçion. E uno de los
 enxenplos que semejan a esto es el de la paloma
 colorada, e del mur, e del galapago, e del cuervo e
 del gamo.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que avia en una tierra çerca
 de una çibdat un lugar de caçar donde se caçavan los
 paxaros e las aves; e avia ally un arvol muy grande
 e espeso con muchos rramos en lo qual un cuervo que
 dezian Geba tenia su nido. E estando el cuervo un
 dia en aquel arbol, vio venir un ome muy feo e de
 mala catadura e despojado e mal guisado, e traya al
 cuello una rred, e en las manos lazos e varas, e
 asomava fazia el arbol. E el cuervo rreçelo e ovo
 miedo e dixo: "Alguna cosa aduxo aqui a este
 paxarero a este lugar, e non se sy es por muerte de
 my o de otro alguno; mas quiero estar quedo en todas
 guisas fasta que vea que fara." E el paxarero armo
 la rred e esparzio ay su trygo que traya. E luego a
 poca de ora paso por ay una paloma que dezian la
 Collarada, que era señora de las palomas, e venian
 con ella muchas palomas. E vio la Collarada el trigo
 e non vio la rred, e posose con las otras que con
 ella yvan por comer el trigo, e travaronse en la
 rred.
 

[ 167 ]
 
 E venia el paxarero a grandes pasos muy alegre; e las
 palomas se levantaron por fuyr cada una a la parte
 que podia e vieronse asy presas. Dixo la Collarada:
 "Non nos desanparedes en queriendovos librar nin aya
 ninguna de vos mayor cuyta de sy que de su amiga;
 mas ayudemonos todas a una, e quiça que estorçeremos
 e arranquemos la rred, e lybrarnos hemos unas con
 otras." E fezieronlo asy e arrancaron la rred e
 sobieronla en alto. E vio el paxarero lo que
 fezieron, e syguiolas por las aver, e non se
 desfyuzo dellas, e cuydo que a poca de ora las
 apesaria la rred e caerian. Dixo el cuervo:
 "Seguyrlas he fasta que vea a que fyn tornara su
 fazienda dellas e del paxarero." E paro mientes la
 Collarada e vio que el paxarero las seguia e dixo:
 "A buscarnos viene, e metamonos por el espesura e
 perdernos ha de rrastro. E con esto el paxarero
 perdiolas de vista e dexolas e tornose. E dixo la
 Collarada: "Yo tengo un mur mio amygo e sy ally 
 llegase-

[ 168 ]
 mos, el nos
 quitaria deste peligro en que estamos." E el cuervo
 syguialas commo ante fazia por ver a que çima
 tornaria su fazienda e por ver sy tornarian algun 
 arte para salyr de aquello en que eran caydas, e por
 que lo aprendiese el, por sy le aconteçiese otro
 tal. E quando llego la Collarada con las otras
 palomas a la cueva del mur su amygo e llamole la
 Collarada por su nonbre, e el rrespondio e dixo: "¿A
 quien quieres?" Dixo ella: "Tu amigo la Collarada
 paloma." E el, de que la conoçio, salio luego a
 ella, e quando la vio travada en la rred, dixole:
 "Hermana, ¿quien te echo en esta tribulaçion?" Dixo
 ella: "¿Non sabes que non es cosa en este mundo que
 en aventura non la aya aquel a quien conteçe? E asy
 la ventura me echo en esto, que me mostro los granos
 e me encubrio la rred, asy que me trave en esta rred
 con mis conpañeras. E non es maravilla de non me
 poder anparar de la ventura, que non se puede
 anparar della quien es mas fuerte e de mayor guisa
 que yo; que a las vezes se escureçe el sol e la

[ 169 ]
 luna, e pescan los peçes del agua do
 ninguno non nada e fazen deçender las aves del ayre,
 sy lo an en parte. Onde la cosa que faze rrecabdar
 al perezoso lo que ha menester, eso mismo le faze
 perder al enviso; e asy la ventura me metio en esto
 que vees tu. Pues, ayudame, que por eso vine aqui."
 
 E otorgogelo el mur e començo a rroer los lazos en
 que yazia la Collarada. E dixo la Collarada:
 "Comiença en las otras palomas a tajar sus lazos, e
 desy torna a los mios." E el mur non tornava cabeça
 por esto, e ella dixogelo muchas vezes. Dixo el mur:
 "Tantas vezes me lo as dicho. Semeja que non as
 piadat de ty nin eres amiga de tu alma." Dixo la
 Collarada: "Non me culpes por lo que te rrogue,
 porque yo soy cabdillo destas palomas e tyenen ellas
 por bien de me obedeçer e de me consejar e amar
 lealmente, e con su obediençia e ayuda nos libro
 Dios del paxarero. E yo temome que sy acabas de
 rroer mis lazos, que cansaras e te enojaras de los
 que fyncaren; e se yo que sy antes

[ 170 ]
 rroyeres
 los lazos destas mis amigas, e yo fyncare a la
 postre, que maguer que canses e te enojes, que non
 querras que yo fynque en el peligro que yo estoy."
 Dixo el mur: "Por esto que dizes te deven amar tus
 amigos e aver mayor codiçia de aver tu amor." E
 estonçes començo de rroer la rred e non quedo fasta
 que la ovo acabada. E tornose la paloma Collarada
 con las otras palomas salvas e seguras, e fynco el
 mur en su cueva.
 
 E quando el cuervo vio todo esto e commo el mur
 librara las palomas, ovo codiçia de poner su amor
 con el mur, e dixo en su coraçon: "Yo non soy seguro
 de me acaeçer lo que acaeçio a las palomas, pues
 bien me conviene su amor." E llegose a la puerta de
 la cueva e llamole por su nonbre, e rrespondio el
 mur de dentro de la cueva e dixo: "¿Quien eres tu
 que me llamas?" Dixo el cuervo: "Yo soy, e acaeçiome
 desta guysa que vy quanto acaeçio a las palomas, e
 pues que vy la lealtad que feziste a tus amygos e
 commo libro Dios a las palomas por ty, ove gran
 cobdiçia de tu conpañia e de tu amistad e vengotela
 a pedir." Dixo el mur: "Non veo entre ty e my
 carrera para aver amor; e el onbre entendido non
 deve trabajarse salvo de lo que entiende que se
 podra

[ 171 ]
 acabar e dexarse de buscar lo
 que non puede aver, que seria contado por neçio, asy
 commo el ome que queria fazer correr las naves por
 el çieno e las carretas por el agua; e ¿commo puede
 ser entre nos carrera de amor, seyendo yo tu vianda
 e tu my ocasyon." Dixo el cuervo: "Piensa en tu
 entendimiento que en te comer yo, maguer que my
 vianda seas, non me conplyria cosa, e en byviendo
 tu, e aviendo yo tu amor, avere solaz e consolaçion
 e segurança mientra byva. E pues yo vengo a ty a
 pedir tu amor e tu graçia, non me deves enbyar vago,
 que me ha pareçido de ty tan gran bondat e buenas
 costunbres; e maguer que tu non quesiste esto
 mostrar de ty, ca del onbre bueno non se encubre su
 bondat, maguer el la encubra e la esconda quanto
 pueda, asy commo el musco que esta çerrado, e por
 eso non dexa de rrecudir su olor; pues tu non mudes
 contra my tus costunbres nin me niegues tu amor."
 Dixo el mur: "La mayor enemistad, sy es aquella de
 natura, e es en dos maneras: la una es ygual

[ 172 ]
 asy commo la enemistad del elefante
 con el leon, e a las vezes mata el elefante al leon;
 e la otra es en daño de la una de las partes contra
 la otra, asi commo la enemistad que es entre my e
 ty. E esta nuestra enemistad non es por daño de my
 contra ty, mas por la malandança que nos fue
 prometida en parte que oviesemos nos enemistad de
 natura; e la paz e la tregua del que algo ha
 menester, las mas vezes en enemistad se torna; e non
 deve ome fiar en su tregua, nin ser engañado en
 ella; que el agua, maguer sea bien caliente por el
 fuego, non dexa por eso de lo amatar sy le cae
 desuso. E seguramente tal es el que faze amistad con
 su enemigo commo el que lyeva la culebra en su seno,
 que non sabe quando se le ensañara e le mate. E
 nunca se consuela el ome en-

[ 173 ]
 tendido
 de la amistad del que le ha menester, mas que se
 aparte del e le esquyve sy su enemygo de natura es."
 
 Dixo el cuervo: "Entendido he lo que as dicho, e tu
 deves fazer las bondades segun tus costunbres, e
 conoçeras que te digo verdat, e non encarezcas el
 amor nin lo aluengues entre my e ty; e en dezir tu
 que non ay carrera para aver yo e tu carrera de aver
 amor de so uno; ca el amor que es entre los buenos
 departese muy tarde e ayuntase muy ayna; e es esto
 atal commo el pichel de oro que se quiebra muy tarde
 e se adoba ayna; e el amor que es entre los malos
 departese mucho ayna e ayuntase muy tarde, asy commo
 el pichel de tierra que se quiebra por cualquier
 cosa, e despues nunca se hemienda. E el ome de buena
 parte ama a su semejante de una vez que se vean, e
 por conoçençia de un dia e non mas; e el ome vil non
 pone su amor synon por codiçia o con miedo; e tu
 eres noble e de buena parte, e yo he menester tu
 amor, e aquy estare a tu puerta, que non conbre nin
 bevere fasta que me lo otorgues."
 
 Dixo el mur: "Ya rreçibo tu amor, que nunca enbie a
 ninguno que me lo demandase; e fuese bueno syn el
 mas te començe

[ 174 ]
 a dezir lo que as oydo
 salvo por quererme escusar e por que sy me fezieres
 trayçion non digas 'Falle al mur de flaco
 entendimiento e de poco seso e rrafez de engañar.' E
 salio luego de la cueva e parose a su puerta. E dixo
 el cuervo: "¿Por que estas a la puerta e non te arriedras della e non te vienes a folgar e a solazar
 comigo? Paresçe que as aun sospecha de my." Dixo el
 mur: "Los omes deste mundo danse entre sy a dos
 cosas unos a otros e ponen su amor entre ellos: la
 una es el amor e la otra es el algo. E los que se
 dan al amor son aquellos que pura e lealmente se
 aman; e los que se dan al algo son los que se ayudan
 e se aprovechan unos de otros. E el que non faze
 bien salvo por aver bien, o por ganar alguna alegria 
 deste mundo o alguna pro, es atal commo el paxarero
 que echa los granos a las aves, non por las fazer
 ayuda, synon por querer ganar. Onde dar ome su amor
 mejor es que dar algo. E yo fio en tu amor, e non he
 sospecha ninguna de ty salvo porque tu has
 conpañeros que son de tu natura e non son en amor
 comigo commo tu eres, e he miedo que alguno dellos,
 sy me vee a mal recabdo, que me mate." Dixo el
 cuervo: "Que el amigo ser amigo de amigo e enemigo
 de enemigo, que

[ 175 ]
 non sera bueno nin
 leal el que non quisiere tu amor e tu amistad, que
 el que sienbra las yervas buenas e olederas, sy
 entre ellas naçe alguna yerva mala, que las afogue,
 arrancanla."
 
 E estonçes salio el mur al cuervo e saludaronse e
 solazaronse e ovieron plazer en uno, e estovieron
 asy fablando bien una ora. E dixo el cuervo al mur:
 "Esta tu cueva es çerca de la carrera, e temome que
 te acontezca alguna ocasyon. Mas yo se un lugar
 apartado e muy viçioso donde ay muchas peçes e agua
 e arvoles, e ay esta un galapago, mucho my amygo. E
 vamonos para el, e bevyremos en salvo e syn
 ocasiones deste mundo." E dixo el mur: "Plazeme de
 yr adonde tu quisieres, que entre los buenos e
 leales amigos non ha de aver synon una voluntad e un
 querer, e desque ally fueremos te contare algunas 
 cosas con que ayas plazer." E estonçe tomo el cuervo
 al mur por la cola, e levolo fasta la fuente donde
 estava el galapago. E quando el galapago vio venir
 al cuervo con el mur, espantose que non penso que
 era su amigo, e el metiose en el agua. Estonçe puso
 el cuervo al mur en tierra, e posose en un arvol e
 llamo al galapago por su nonbre, que le de-

[ 176 ]
 zian Usca; e el conoçiole
 en su boz, e salio a el, e preguntole donde venia; e
 el dixole lo que le acaeçiera desque siguyera las
 palomas e lo que le acaeçiera despues con el mur. E
 maravillose el galapago del mur e de su lealtad, e
 llegose a el e saluole e dixole: "¿Quien te aduxo a
 esta tierra?" Dixo el mur: "Que he codiçia de
 vuestra conpañia e de byvir con vusco." E desy dixo
 el cuervo al mur: "Las fazañas e las estorias que
 dexiste que me departyrias, dilas agora e cuentalas,
 pues que te lo rruego que asy las dyras al galapago
 commo a my."

 Desy començo el mur a contar e dixo: "En la posada
 donde yo nasçi era en casa de un rreligioso e non
 avia muger nin fijos. E trayanle cada dia en un
 canastillo de comer e comia dello una vez en el dia,
 e lo que le sobrava colgavalo en un canastillo que
 tenia en casa.

[ 177 ]
 E yo asechavalo fasta
 que salia de casa, e desy veniame para el
 canastillo, e non dexava cosa de que non comia, e lo
 otro echavalo a los otros mures. E puno el
 rreligioso muchas vezes de colgar el canastillo
 donde yo non lo alcançase, e non pudo. E acaeçio que
 poso con el una noche un huesped, e cenaron amos, e
 estando amos asy fablando, dixo el rreligioso al
 hueped: '¿De que tierra eres e do quieres yr agora?'
 E este huesped avia andado a muchas tierras, e avia
 visto maravillas, e començole a contar; e estando
 asy, el rreligioso començo a sonar sus palmas por me
 fazer fuyr del canastillo. E ensañose el huesped por
 ello, e dixo al rreligioso: 'Yo departo contigo e tu
 menospreçias mis fablas e suenas tus palmas. Pues,
 ¿por que me rrogaste que departiese contigo?'
 

[ 178 ]
 
 E dixo el rreligioso: 'Çiertamente gran plazer ove
 con tus fablas, mas fazialo por unos mures que avia
 en esta casa, que me fazen gran pesar, que non me
 dexan cosa que sea en este canastillo que me lo non
 coman.' Dixo el huesped: '¿Es un mur o muchos?' Dixo
 el rreligioso: 'Los mures desta casa muchos son, mas
 ay uno que me ha fecho e faze muchos daños e non le
 puedo fazer alguna arte.' Dixo el huesped: 'Esto non
 es synon por alguna cosa, e mienbrome agora de lo
 que dixo un onbre e su muger.' Dixo el rreligioso:
 '¿Commo fue eso?'

 Dixo el huespet: 'Pose una vez con un onbre en una
 çibdat e çenavamos amos, e fezieronme una cama, e
 fuese el onbre a yazer con su muger. E avia entre
 nos un seto de cañas, e oy dezir al ome que dixo a
 su muger: 'Yo quiero cras conbidar a una conpaña que
 yante comigo.' E dixo la muger: '¿Commo lo faras que
 non ha en esta casa cosa que les cunpla e tu eres un
 onbre tal

[ 179 ]
 que non guardas nin
 condesas.' Dixo el marido: 'Non te rrepientas por
 cosa que demos a comer nin despendamos, que el
 apañar e el condesar por aventura fazen tal çima
 commo la çima del lobo.' Dixo la muger: '¿Como fue
 eso?'

 Dixo el marido: 'Dyzen que salio un vallestero con su
 arco e con sus saetas a buscar venados, e luego
 açerca fallo un venado e tyrole e matole. E en el
 levandolo para su casa, atraveso un puerco la
 carrera; e el vallestero tyrole e fyriole, e tornose
 el puerco al ome e matole con sus dientes. E asy
 fueron ally todos tres muertos. E en esto paso por
 ally un lobo fanbriento, e desque los vio ansy todos
 muertos, dixo: 'Esperança tengo de ser viçioso' e
 dixo: 'Asi conviene condesar desto quanto podiere,
 que el que non cuyda nin condesa non es enviso, e yo
 quiero fazer provisyon desto que falle que me
 conplyra asaz comer la cuerda del arco para oy.'
 Estonçe llego al arco por comer la cuerda, e desque
 la ovo tajada, desenpolgose el arco e diole el otro
 cabo en la cabeça e matole. E yo non te di este
 enxenplo synon por que sepas que la gran codiçia del
 apañar e del condesar faze mala çima.' Dixo la
 muger: 'Pues asy tu lo quieres, tengolo por bien.'
 
 E otrosi te digo yo deste mur que salta en el
 canastillo doquier que le pongas e que sube en el e
 los otros, non que por alguna cosa lo puede fazer,
 pues buscame un açadon e cavare en esta su cueva, e
 quiça sabre algo de su fazienda.' E estonçe demando
 el rreligioso un açadon e traxole al huesped. E yo
 estando en otra cueva ajena oyendo lo que dezian, e
 avia en la mi cueva mill maravedis, e yo non
 sabiendo quien los posiera ay, enpero yo meneavalos
 e alegravame con ellos, e quando me venia emiente.

[ 180 ]
 Asy que el huesped cavo la cueva
 fasta que llego a los maravedis e los saco dende e
 dixo: 'Asy non podiera este mur saltar a donde
 saltava salvo por el escalentamiento destos
 maravedis, que el aver es criado por acreçentar la
 fuerça e el seso; e tu veras que de oy adelante non
 podra saltar adonde solia nin avra fuerça nin
 mijoria mas que los otros mures.' E yo oyendo lo que
 el huesped dezia sope que era verdat, e desespere de
 my mismo, e sentyme muy quebrantado e menguado de my
 fuerça. E quando los mill maravedis fueron sacados
 de la cueva, mudeme a otra cueva, e en amaneçiendo
 llegaronse a my los otros mures que me solian servir
 e dixeronme: 'Fanbre avemos, e avemos perdido lo que
 nos solias dar; e pues tu eres nuestra esperança,
 para mientes en nos e en nuestra fazienda.'
 
 E yo estonçes fuyme al lugar donde solia saltar en el
 canastillo, e trabajeme y de saltar muchas vezes mas
 non pude. E vy manifiestamente que my estado era
 mudado, e despreçiaronme los otros mures de guisa
 que les oya dezir: 'Aterrado es por syenpre, pues
 que tenemosnos en el e nos non esperemos ya del
 cosa; que nunca fara lo que solia, mas antes avra
 menester quien govierne a el.' E quitaronse de my e
 desecharonme, e fueronse a mis enemigos, e
 començaronme de abyltar los que me solian aver
 enbidia, e non tornava ninguno cabeça por my. E yo
 dixe en my coraçon:

[ 181 ]
 'Veo que la
 conpañia e los amigos e los vasallos non son synon
 con el aver, e non pareçe la nobleza de coraçon nin
 el seso nin la fuerça synon con ello; que yo veo que
 el que non ha aver, sy se entremete de alguna cosa,
 tornalo la pobredat atras, asy commo el agua de la
 lluvia que fynca en los arroyos e non va a la mar
 nin torna al rrio que non ha ayuda. E vy que el que
 non ha amigos non ha parientes, e el que non ha
 fijos non fynca memoria del, e el que non ha aver
 non ha seso, nin este syglo nin el otro; que el ome,
 quando le acaeçe pobredat e mengua, desechanle sus
 amigos e partense del sus parientes e despreçianle;
 e con quexa ha de buscar la vida e trabajarse para
 aver para sy e ha de buscar diavito a peligro de su
 cuerpo e de su alma, pues que ha de perder este
 mundo e el otro. Non es ninguna cosa tan fuerte nin
 tan mala commo la pobredat; que el arvol que naçe en
 el agua que es umedo de todas partes, en mejor
 estado es que el pobre que ha menester lo ajeno; e
 la pobredat es comienço e rrayz de toda tribulaçion,
 e faze al ome ser muy menospreçiado e mendigo

[ 182 ]
 e escaso; e fazele perder el seso e
 el entendimiento, e es manera de sospecha e tuelle
 la verguença, e es suma de todas las trybulaçiones;
 que aquel a quien acaeçe la pobredat non pue de
 estar que non pierda la verguença; e quien pierde la
 verguença pierde la nobleza de coraçon; e quien
 pierde la nobleza del coraçon es fecho vil; e quien
 es fecho vil rresçibe tuerto e daño; e quien rreçibe
 tuerto e daño ha gran pesar; e quien ha gran pesar
 enloqueçe e pierde la memoria e el entendimiento; e
 al que esto acaeçe, todo quanto dize e faze es
 contra sy.
 
 E veo que quando el onbre enpobreçe, sospechan del e
 asy que non es ninguna manera que sea por
 alavamiento del rrico que non sea por denuesto del
 pobre: que sy fuere esforçado sera llamado loco; e
 sy fuere franco sera llamado desgastador; e sy fuere
 mesurado sera llamado de flaco coraçon; e sy fuere
 asosegado sera llamado torpe, donde la muerte es mas
 buena cosa que la pobredat que faze al ome pedyr con
 derecha cuyta, quento mas quando ha de pedir a los
 viles e escasos; que el onbre de bien, sy

[ 183 ]
 le feziese yo meter la mano en la
 boca de la culebra por sacar dende la ponçoña mortal
 e tragarlo, por mas lyjera cosa lo ternia que pedyr
 al escaso; que dizen que el que padeçe gran
 enfermedat en su cuerpo, tal que nunca la perdiese,
 o que perdiese sus amigos e sus parientes, e fuese
 en ajena tierra donde non oviese casa nin alvergue,
 nin oviese esperança de se tornar, mejor le seria
 todo esto que pedir a los viles; que la vida le es
 muerte, e la muerte le es folgura. E a las vezes non
 quiere el ome pedir seyendole mucho menester; e
 fazele esto furtar e rrobar, que es peor que la
 pobredat en que esta; que dizen que mas vale callar
 que dezir mentyra, e mejor es la torpedat que la
 ynfamia, e mejor es la pobredat e lazeria que pedir
 a los viles.'
 
 E yo vy que el huesped, quando saco los maravedis de
 la cueva, que los partio con el rreligioso, e que
 tomo la su parte en una bolsa el rreligioso e yo ove
 codiçia de aver algunos dellos por que podiese
 cobrar my fuerça, por que tornasen a my aquellos que
 solian ser mis amigos. E quanto entendy que era
 adormido, fuyme yendo fasta que fuy açerca del; e el
 despertose a my rruydo. E

[ 184 ]
 tenia çerca
 de sy una vara, e feryome con ella en la cabeça muy
 mal; e fuyme commo pude fasta que entre en my cueva,
 e despues que me fue amansando el dolor que avia,
 contendio comigo la golosya e la codiçia, e
 vençieronme e sacaronme de seso. E llegue con otra
 tal codiçia commo la prymera, fasta que llegue otra
 vez açerca del; e el syntiome e diome otro golpe con
 el palo en la cabeça que me cobrio todo de sangre. E
 yo fuy lo mejor que pude fasta que me entre en mi
 cueva, e ally cayme amorteçido e syn seso con el
 gran dolor que ove.
 
 E desque torne en my acuerdo ove tamaño miedo e
 espanto que me fizo aborreçer el aver, asi que
 quando oya nonbrar aver, avia tan gran miedo e
 espanto. E pense e falle que las trybulaçiones deste
 mundo, que non son salvo por la golosya e la
 codiçia, e sienpre estan por ellas los omes en
 trybulaçiones e en lazeria. E vy que avia entre la
 flaqueza e la escasedat gran dyferençia, e vy que
 mas lyjero era de meterse ome a las grandes
 aventuras e al gran peligro, e a luengas vias e a
 gran aventura para buscar el algo deste mundo, que
 parar su mano a pedyr. E vy que el que se tiene por
 pagado e por abondado con lo que oviere, que estas

[ 185 ]
 dos son toda la largueza e oy a los
 sabios dezir que non es obra ninguna tan buena commo
 el temor de Dios e rretenerse de malfazer, nin
 ningun lynaje tal commo buenas costunbres, nin
 ninguna rriqueza tal commo tenerse por abondado de
 lo que toviere. E dize que la cosa con que onbre con
 mayor derecho deve sofryr es aquella que por ninguna
 manera non puede mudar.
 
 E dizen que la obra mejor e mas santa es piadat, e
 rrayz del amor es fiança, e el mas provechoso
 entendimiento es saber lo que fue, e pensar en lo
 que ha de ser, e dexarse ome de grado de las cosas
 que entiende que non puede aver, asy que torno my
 fazienda a tenerme por pagado e por abastado de lo
 que avya. E mudeme de la casa del rreligioso al
 canpo; e ove ay una paloma por amyga, e por su amor
 me fue e dixo este cuervo. E fizome saber el gran
 amor que te tenia e commo se queria venir para ty, e
 ove gran sabor de me venir con el a verte; que non
 quise byvir solo, porque non es alegria ninguna
 deste mundo que se conpare con la conpañia de los
 buenos amigos, nin es ninguna tristeza deste mundo
 que se conpare a perderlos. E prove e supe que
 ninguno non deve querer deste siglo nin buscar mas
 de quanto cun-

[ 186 ]
 ple con que
 pierda pobredat, e que non sea maltrecho; e si a un
 ome diesen todo este mundo e quanto en el ay, non le
 faria pro synon lo poco, tanto que non oviese
 menester lo ajeno; que todo lo al en su lugar entra,
 e non ha ende mas que los otros fueras el plazer que
 ha en dar. E vineme con el cuervo para ty e quierote
 ser buen amigo e conpañero, e rruegote que en tal
 lugar me tengas."
 
 E pues que ovo el mur acabado de fablar, rrespondio
 el galapago muy blandamente e dixo: "Ya oy lo que
 dexiste e as dicho muy bien, pero veote estar muy
 triste rremenbrandote de algunas cosas que tienes en
 el coraçon, o creo que lo fazes porque eres connusco
 e en ajeno lugar, e rruegote que non seas de tal
 acuerdo, e te dexes desto; e sabe que el bien dezir
 non se acaba salvo con las buenas obras; que el
 enfermo que sabe que es la medeçina con que ha de
 sanar e non se melezina con ella, non le tiene pro
 su saber e tu non ayas pesar porque tyenes poco
 aver, que el onbre noble e de noble coraçon
 honrranle los buenos syn el aver, asy commo el leon,
 que es temido maguer domado sea; que el rryco que
 non es de noble coraçon non le tiene pro su aver,
 asy commo el can que es menospreçiado de los omes,
 maguer que traya collar con sonajas.
 

[ 187 ]
 
 Pues non tengas por gran cosa en tu coraçon de ser en
 ajena tierra, que el ome entendido non es estraño en
 ajeno lugar, seyendo bueno e de gran coraçon, asy
 commo el leon que nunca se mueve de su fuerça con la
 qual byve doquiera que vaya; e amonesta tu alma a
 bien, por que sea dina e mereçiente de bien. E sepas
 que quando tu esto fezieres, venirte ha el bien a
 buscar asy commo busca el agua el mas baxo lugar de
 la tierra. E solamente la bondat es dada al agudo e
 al enviso, nin ayas pesar por dezir que fuyste señor
 de gran algo e agora non as nada, que el aver e todo
 el algo deste siglo ha de feneçer; que el aver mucho
 ayna se va e se viene asy commo la pella que se alça
 mucho ayna e deçiende mas ayna.
 
 E dizen los sabios que unas cosas son que non fazen
 fermedunbre nin duran: la una es la sonbra de los
 nuves; e la otra es amistad con los malos; e la otra
 es fama myntyrosa; e la otra es gran algo, que non
 deve el ome bueno alegrarse con gran aver nin des-

[ 188 ]
 esperarse con el poco; e
 el aver con que ome se deve alegrar es aver buen
 entendimiento, e non devedes olvidar el otro syglo e
 faga mucho por le aver; que la muerte a desora viene
 e non ha entre ella e el ome plazo sabido. E tu
 puedes bien escusar my castigo, e sabes bien que es
 tu pro; enpero tengo por bien de te dezir lo que
 buen amygo deve dezir e de te ayudar a las buenas
 obras; e eres nuestro buen amygo e nos e todo lo
 nuestro es a tu mandar. E quando el cuervo oyo esto
 que dixo el galapago, e commo rrespondio al mur
 sabrosamente e buenamente, plugole mucho e alegrose 
 por ende, e dixo: "Alegradome as, que as fecho muy
 gran bien, e sienpre lo feziste e tu te deves
 alegrar por lo que te conte, que los omes deste
 mundo que mas deven aver sabrosa vida e gran alegria 
 e buena fama son aquellos que nunca se quitan de sus
 buenos amigos; que el ome de buena parte, sy
 estropieça, non se levanta salvo con ayuda de los
 buenos, e es asy commo el elefante que quando cae
 non se puede levantar syn ayuda de otros elefantes.
 E el onbre entendido sienpre es conoçido su buen
 fazer,

[ 189 ]
 maguer que mucho sea o maguer
 que se meta a gran peligro, e non le es tenido por
 aleve; e sepas que el que ama mas lo que ha de durar
 que lo que ha de feneçer, que ha conprado lo mas por
 lo menos, e alegrase con ello, e non es contado por
 rrico quien de su aver non se faze parte; e non es
 contada la perdida por perdida sy ganançia trae."
 
 E en fablando asy el cuervo, asomo el gamo contra
 ellos e espantaronse del; e salto el galapago en el
 agua, e metiose el mur en la cueva, e bolo el cuervo
 e pusose sobre un arvol. E llego el gamo al agua e
 bevio della, e desy alço la cabeça e conoçio que era
 su amygo el gamo, e bolo luego por el ayre por ver
 sy veria alguna cosa que veniese en rrastro del
 gamo, e non vio cosa. E llamo al galapago e al mur
 que salyesen e dixoles: "Non ay cosa que vos faga
 pesar e non temades." E salieron entonçe e
 ayuntaronse. E dixo el galapago al gamo, quando le
 vio catar en el agua e non se allegava a ella: "Beve
 sy as sed e non temas que non ay de que." E entonçe
 llego el gamo a el e saluolo, e dixole el
 galapago: "¿Donde vienes?" Dixo el gamo: "Estava
 paçiendo en un canpo, e syguieronme mucho los
 arqueros de un lugar a

[ 190 ]
 otro e agora
 çerca de aquy vy un ome viejo, e ove miedo que fuese
 venador, e vine fuyendo e mucho espantado." Dixo el
 galapago: "Non temas, que non vimos nunca en estas
 partes caçador. Pues see aqui connusco e darte hemos
 nuestro amor, e avras aqui buena morada que es lugar
 muy viçioso." E el gamo plugole dello e estovieron
 ally algunos dias.
 
 E avia un arvol donde se ayuntavan a sus consejos e
 donde avian sus plazeres en uno a la sonbra del
 arvol. E un dia ayuntaronse el cuervo e el mur e el
 galapago so el arvol commo solian, e el gamo que era
 ydo a paçer e non venia a la ora que solia.
 Maravillavanse mucho dello e estovieron asi una ora
 esperando, e deque vieron que non venia, ovieron muy
 gran temor e cuydado porque se tardava e ovieron
 miedo que le oviese acaeçido alguna ocasyon. E
 estonçe dixeron el mur e el galapago al cuervo:
 "Buela por el ayre e veras sy vieres al gamo." E el
 cuervo andudo bolando e myrando a una parte e a otra
 e vio al gamo estar preso en unos lazos, e deçendio
 a el e dixole: "Amigo, ¿quien te echo en estos lazos
 e en esta tribulaçion seyendo tu tan sabidor e tan
 delibre?" Dixo el gamo: "¿Que pro tiene el ome ser
 delibre con las aventuras encobiertas que non son
 vistas?"
 

[ 191 ]
 
 E estando ellos asy departiendo, llegaron el mur e el
 galapago e dixo el gamo: "Non fezistes bien en venir
 amos aquy, que sy el venador veniere e oviere el mur
 acabado de rroer los lazos, escaparia yo por pies, e
 el mur meterse ya en alguna cueva e el cuervo
 bolaria por el ayre e tu, galapago, que eres cosa
 pesada e non te ayudaras de cosa. E avriamos poca
 ganançia en ello que fyncariamos amanzellados por
 ty." Dixo el galapago: "Non es contado por ome
 entendido nin bueno el que se parte de sus amygos a
 la ora de la trybulaçión; e quando el amigo non le
 puede ayudar con su fuerça que le ayude e le
 consuele con su palabra e consejo, que los buenos
 amigos a los tales tienpos e cuytas quieren tener
 sus buenos amigos a par de sy, que quando los buenos
 amigos se parten de en uno pierden su alegria e la
 lunbre de sus ojos." E antes que acabase el galapago
 su rrazon, asomo el venador; e ya el mur avia
 acabado de rroer los lazos, e el gamo fuyo luego, e
 el mur metiose en una cueva, e el cuervo bolo e poso
 sobre un arvol. E quando el venador llego e vio los
 lazos rroydos, maravillose mucho e començo a myrar
 enderredor e non vio salvo al galapago, e tomolo.
 

[ 192 ]
 
 E el gamo e el mur e el cuervo ayuntaronse en uno, e
 commo vieron que el venador levava al galapago,
 ovieron ende muy gran dolor. E dixo el mur: "Sienpre
 vy que al ome que le acaeçe alguna trybulaçion que
 luego le viene otra, e bien dixo verdat el que dixo
 que el que una vez estropieça que nunca fara salvo
 estropeçar, aunque vaya por camino llano; e la my
 ventura que me partyo de mi conpañia e de mis fijos
 e de mi aver e de my tierra, aun non se tenía por
 pagada fasta que departiese la conpañia, que era
 entre mi e el galapago en que yo me tenia por
 abondado cuyo amor non era por galardon nin por mis
 mereçimientos; mas por derecha nobleza de coraçon e
 por fyna lealtad e por buen entendimiento cuyo amor
 era mayor que non avia el padre con el fijo, e el
 tal amor non le puede departyr salvo la muerte. E
 este

[ 193 ]
 cuerpo que es sienpre sometido a
 las trybulaçiones que sienpre esta en movimientos e
 en angostura, asy que ningun plazer non le dura nin
 le fynca con el, e este dolor me faze menbrar de
 todos mis dolores e angustias pasadas, asy commo la
 llaga que sobresana e despues ay mayor dolor en ella
 que quando era fresca." Dixo el cuervo e el gamo al
 mur: "El tu dolor e el nuestro uno es, e maguer que
 sea verdat quanto as dicho, non tiene pro al
 galapago. E dexemos desto e busquemos alguna arte
 con que salgamos deste dolor e deste peligro en que
 estamos; que dizen que el ome valiente non se prueva
 salvo en la lyt e omes fieles en dar e en tomar, nin
 los buenos amigos salvo en la pobredat e en los
 grandes peligros." E dixo el mur: "Pues tengo por
 bien que vayas tu, gamo, fasta que seas en medio de
 la carrera por donde el venador va, e que te eches
 delante asi commo que estas ferido; e vaya el cuervo
 e asientese sobre ty commo que quieres comer en las
 feridas; e yo seguyros he e fio por Dios que quando
 el venador vos viere, que porna las rredes e el
 galapago en tierra e tomara el arco para feryr al
 gamo. E quando le vierdes que es çerca de

[ 194 ]
 vos otros, levantese el gamo e
 alexese un poco del e tornese a echar commo de
 prymero, e fazed en esta guisa fasta que el venador
 se alexe byen donde posiere el galapago e a las
 rredes. E yo llegare adonde estara el galapago e
 trabajare por le lybrar dende, e yrnos hemos fuyendo
 en tal manera que estorçamos deste peligro. E fio
 por Dios que ello se acabara en esta manera e
 seremos todos salvos e alegres deste dolor en que
 estamos."
 
 E el gamo e el cuervo fezieron segun que mando el
 mur, e el venador siguio al gamo pensando que era
 ferido e por lo matar, e dexo las rredes e el
 galapago. E llego luego el mur e desbolvio e tajo
 las rredes e libro al galapago de aquella
 trybulaçion, e fueronse amos a dos muy ayna. E
 despues vio el venador que non podia feryr al gamo
 nin le tomar, porque se le alexava luego, e era ya
 muy alongado de donde avia dexado sus rredes,
 tornose

[ 195 ]
 muy triste. E quando llego a
 las rredes e las vio todas rroydas e desbaratadas e
 non vio al galapago, ovo ende gran pesar e
 maravillose mucho que cosa podia ser aquello, e
 penso en su coraçon de commo el gamo se le mostrara
 ferido e commo el cuervo queria comer del, e
 maravillose de tal cosa commo aquella e dixo: "Esta
 tierra creo que es de demonios e de enemigos de
 Dios." E s nose e santiguose muchas vezes e non
 bolvio cabeça atras por miedo grande que avia, e
 fuese luego fuyendo. E despues ayuntaronse el mur e
 el cuervo e el gamo e el galapago, e fueronse todos
 muy alegres e pagados a su lugar donde solian aver
 sus plazeres.
 
 Dixo el rrey al filosofo: -La arteria de las mas
 flacas bestias e aves llego atanto en ayudarse unos
 a otros, seyendo leales amigos. E estorçieron unos
 por otros de grandes trybulaçiones, quan-

[ 196 ]
 to mas sy los buenos
 amigos se ayudasen unos a otros, llegarian a muy
 grandes fechos e podrian estorçer de muy grandes
 trybulaçiones.


[ 197 ]
 
 CAPITULO VI. DE LOS CUERVOS E DE LOS BUOS. ES ENXENPLO
 DEL ENEMIGO QUE MUESTRA UMILDAT E GRAN AMOR A SU ENEMIGO
 E SE SOMETE FASTA QUE SE APODERA DEL E DESPUES LE MATA
 Dixo el rrey al philosopho: -Ya oy este enxenplo que
 es de los puros amigos e commo se ayudan unos a
 otros quando se aman bien e verdaderamente. Pues
 dame agora enxenplo del ome que se engaña en el
 enemigo que le muestra humildat.- Dixo el filosofo:
 -Señor, el ome que es engañado en su enemigo maguer
 que le muestre gran homildat e gran amor e gran
 lealtad sy se asegura en el, conteçele lo que
 conteçio al rrey de los buos por obra de un cuervo
 artero.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 

[ 198 ]
 
 Dixo el filosofo: -Dizen, señor, que en un monte avia
 un arvol muy grande donde de noche se ayuntavan a
 albergar muchos cuervos, e tenian su rrey. E çerca
 dende avia una cueva muy grande donde albergava el
 rrey de los buos con muchos dellos. E por la gran
 enemistad antygua que es entre los cuervos e los
 buos salio una noche el rrey de los buos con su
 conpaña e fue a dar sobre los cuervos en el arvol
 donde estavan asosegados syn miedo alguno. E
 ferieron e mataron tantos dellos e fueronse en su
 salvo. E desque amaneçio, ayuntose el rrey de los
 cuervos con aquellos que le avian quedado e dixoles:
 -Ya vistes el estrago que han fecho en nos otros los
 buos e quantos han muertos e feridos de nos otros. E
 aun lo peor es que se han atrevido a nos otros e
 saben nuestro lugar, por lo qual es menester que nos
 acordemos e entremos en nuestra fazienda.
 
 E entre todos los cuervos avia çinco que eran de muy
 buen seso e eran consejeros del rrey, e el rrey non
 fazia cosa syn sus consejos; e eran de muy buenos
 entendimientos, e en las oras que les acaeçia
 algunas trybulaçiones socorriase el rrey a ellos

[ 199 ]
 e a sus consejos. E dixo el rrey al
 prymero: -¿Que tienes por bien en este fecho?- Dixo
 el cuervo: -Este es el consejo que fezieron los que
 fueron ante de nos, que al enemygo fuerte con quien
 ome non puede, non ay otro consejo synon fuyr del.-
 Dixo el rrey al segundo: -¿Tu tienes por bien
 desto?- Dixo: -Lo que este conseja non lo tengo por
 byen, que hermaríamos nuestro lugar, e someternos
 yamos a nuestros enemigos por la prymera mala
 andança; mas guisemonos e guardemonos dellos e
 pongamos tales guardas e tales atalayas que non nos
 tomen otra vez asy de sobrevienta; e sy venieren que
 estemos aperçebidos en tal manera que peleemos con
 ellos e mataremos algunos dellos.- Dixo el rrey al
 terçero: -Tu, ¿que tienes por bien?- Dixo: -Yo non
 tengo por bien cosa que estos ayan dicho, pero tengo
 que es bien de poner escuchas e atalayas e en este
 tienpo enbiarles acometer parias por que nos den paz
 o tregua. E estemos en nuestro lugar salvos e syn
 miedo, ca uno de los buenos consejos que es para los
 rreyes es aquel que conseja que sy su enemygo es mas
 fuerte e se teme de

[ 200 ]
 rreçebyr gran daño
 en su tierra, que le acometa tregua o paz en
 qualquyer manera que pueda.
 
 Dixo el rrey al quarto: -Tu, ¿que tienes por bien
 desta paz que este dize?
 
 Dixo -Tengo por byen que dexemos nuestros lugares e
 suframos señeredat e estrañedat e lazrada vida, que
 es mejor que abyltar nuestro lynaje e someternos a
 nuestros enemigos, que somos mas nobles que ellos. E
 aun se yo bien que aunque les cometiesemos todo esto
 que non nos lo rresçebyrian salvo a gran desonrra e
 mengua nuestra que dize un sabio, 'date a tu
 enemigo, e avras del algo de lo que quisieres; pero
 non te des tanto a el que non te tenga en nada.' E
 esto semeja a la viga quę esta delante el sol que,
 sy la levantares un poco, creçe su sonbra, e sy la
 levantares mas de su derecho, menguara su sonbra.
 
 Dixo el rrey al quynto: -E tu, ¿que dizes e tienes
 por bien? ¿La paz o la lyd, o fuyr o al?
 
 Dixo: -Digovos que non deve ome lidiar con su enemygo
 synon entiende que es tan valiente en fuerça e en
 osadia commo

[ 201 ]
 el que se atreve a su
 enemigo, teniendole por flaco, engañase; e el que se
 engaña apodera a otro de sy. E yo temo mucho a los
 buos, maguer que ellos non quieran lidiar con nos e
 temialos sienpre, aun ante que nos salteasen que el
 ome entendido non se asegura en su enemigo maguer
 que poco poder aya, que aun que solo sea non se
 asegura nin se asosiega en su corte; que los mas
 delibres onbres son aquellos que non quieren fazer
 sus cosas con lyt, demientra que otra carrera
 fallan; que las cosas que se fazen con lyt son a
 gran peligro del cuerpo e de los averes. Asy que
 lidiar con los buos non lo tengo a seso, que el que
 lidia con el elefante e non es semejante a el en
 fuerça, trae la muerte consigo.
 
 Dixo el rrey: -Pues, ¿que tienes por bien?- Dixo:
 -Que te consejes, que el rrey que se conseja con el
 grande consejo vençe con los entendidos e leales mas
 que otro rrey con sus grandes mesnadas e con su gran
 poder. E el rrey enviso creçe su gran poder en
 consejandose con sus consejeros, asy commo creçen
 los rryos con la gran lluvia. E los entendidos
 rreyes deven myrar sus cosas muy bien e con grandes
 consejos en espeçial en fecho de

[ 202 ]
 guerra.
 E tu, señor, por la bondat de Dios e por la nobleza
 que te Dios dio, eres el rrey de mejor consejo e el
 que mejor mantiene sus pueblos; e demandastenos
 consejo e es rrazon de te le dar el mejor que
 nosotros entendamos. E yo rresponderte he en poridat
 lo mejor que se me entienda; que asy commo non tengo
 por bien la lyd, otrosy non tengo por bien de
 someternos a nuestros henemigos; que el onbre
 entendido por mejor tiene la muerte, moriendo
 honrrado e guardando su derecho, que la vida vil
 beviendo sometido.
 
 -E tengo por bien que non lo pongamos en trespaso,
 que el trespaso es rrayz de la pereza. E quiero,
 señor, que lo que vos dixere que sea en poridat; que
 dizen que los rreyes non vençen synon seyendo
 envisos de las cosas que perteneçen a envisidat es
 tener la poridat. E la poridat non es descobierta
 synon por çinco personas: por el señor; o por los
 que le consejan; o por los mandaderos; o por los que
 la oyen; o por los que veen lo que se

[ 203 ]
 fara
 por ende; el que encubre su poridat podria con ella
 vençer e estorçer de gran daño e rrecabdar lo que
 oviere menester. E el ome a quien acaeçe alguna 
 trybulaçion non se puede escusar de se consejar con
 el leal ome; que el ome cuytado, maguer sea de buen
 seso e de buen consejo e de buen acuerdo, creçe su
 entendimiento en consejandose, asy commo creçe el
 fuego en la luz con la grosura e con el azeyte. E el
 ome que se quiere consejar de acordar con el ome que
 le diere el buen consejo, e deve con los malos
 consejeros pasar con mansedunbre e con falago e de
 usar con gran cordura en las cosas dudosas fasta que
 vea en que se endereçan; e quando el rrey tiene sus
 poridades e se consejo con sus pryvados es tenido en
 las almas de sus pueblos e non deve de saber ninguno
 lo que el tiene en su coraçon; e el buen consejero
 non sea maltraydo, e el que feziere malfecho non le

[ 204 ]
 estuerça la pena. E señor, las
 poridades han lugares sabidos, e ay poridades que
 pueden saber muchos e otras que non han de saber mas
 de dos; e yo non tengo por bien que en esta poridat
 non sean mas del rrey e su pryvado.
 
 E estonçe se aparto el rrey con el a consejo, e el
 rrey le pregunto el comienço por que acaeçiera la
 enemistad entre los cuervos e los buos. Dixo el
 cuervo: -Señor, sabet que esta enemistad acaeçio
 entre los cuervos e los buos solamente por una
 palabra que dixo un cuervo.- Dixo el rrey: -¿Commo
 fue eso?

 Dixo el cuervo: -Dizen que todas las aves que
 quisieron aver rrey a quien diesen todo su poder, e
 acordaron de fazer rrey a un buo; e estando en esto,
 asomo un cuervo e dixo una de las aves: "Esperat
 fasta que llegue este cuervo e demandaremos
 consejo."

[ 205 ]
 E llego el cuervo a ellos e
 demandaronle consejo, e dixeronle commo acordavan de
 fazer rrey al buo. E dixo el cuervo: "Sy todas las
 aves fuesen perdidas e muertas, non devriades estar
 en tan gran quexa commo es en fazer rreynar al buo
 que es la mas lixosa ave e la mas fea e de peor
 donayre e de menos seso e la mas sañuda e de menos
 piadat; e aun es flaca e çiega de dia e de muy mala
 mantenençia. E yo non tengo por bien de le dar tal
 poder synon a otro, e por su rreynar podria el
 acabar su entençion con nos commo fizo la liebre con
 los elefantes que fizo mandadero de la luna." E
 dixeron las aves: "¿Commo fue eso?"

 Dixo el cuervo: "Dizen que en una tierra avia muchos
 elefantes e fizo unos años de gran sequedat por
 mengua de los tenporales, que non llovia commo
 solia; e apoco el agua de guisa que se secaron las
 fuentes e ovieron los elefantes gran sed, e esto

[ 206 ]
 querellaronlo a su rrey. E enbio sus
 adalides e sus mandaderos a buscar agua por todas
 partes. E tornose a el uno de sus mensajeros e
 dixole: 'Falle en tal lugar una fuente que es
 llamada la Fuente de la Luna en que ay mucha agua.'
 E luego fuese el rrey de los elefantes con toda su
 conpaña para aquella fuente a bever della. E en
 aquella tierra avia muchas liebres, e estragananlas
 los elefantes con sus partes dentro en sus cuevas de
 guisa que morieron las mas dellas. E ayuntaronse las
 que fyncaron con su rrey e dixeronle: 'Bien sabes lo
 que nos es acaeçido con estos elefantes que son
 venidos a esta tierra, e faz alguna arte con que se
 vayan de sobre nos, que sy aqui mucho duran, non
 quedara ninguna de nosotras a vida.' Dixo el rrey:
 'Vengan ante my las de buen acuerdo de vosotras.' E
 venieron luego entre las quales vino una de buen
 consejo que ya el rrey por su consejo avia fecho
 algunas cosas. E dixo luego aquella liebre: 'Sy lo
 por bien tovieres, enbiame a los elefantes e enbia
 comigo un fiel que vea lo que yo fare o dyre, por
 que te lo diga en çierto.' Dixo el rrey de las
 liebres: 'Tu eres nuestro fiel, e yo pagado so de tu
 consejo, e creerte he de lo que me dixeres. Pues
 vete a los elefan-

[ 207 ]
 tes e
 diles de mi parte lo que quisieres, e faz tu seso
 con mansedunbre e blandura, que el mandadero
 ablandeçe el coraçon de aquel a quien es enbiado sy
 mansamente fabla por sañudo que sea.' Fuese la
 liebre una noche que fazia luna clara fasta que
 llego a los elefantes. E non se quiso llegar a ellos
 por miedo que la non pisasen; e parose en somo de un
 monte, e llamo al rrey de los elefantes por su
 nonbre e dixole: 'La luna me enbia a ty, e el
 mandadero non deve ser rrebtado maguer que
 broznamente fable conpliendo mandado de su señor.'
 
 Dixo el rrey de los elefantes: '¿Que mandaderia me
 traes?' Dixo: 'Dize la luna que quien conosçe quanta
 mejoria tiene el fuerte sobre los flacos, esto deven
 entender los fuertes, e enbiate a dezir commo as ydo
 a la fuente que es llamada por su nonbre e as bevido
 della, tu e tus conpañas, e asla enturbiada. E
 enbiate a dezir que non buelvas ay mas, que sy ay
 tornares, que te çegara de los ojos e matarte a, e
 si dudares en esto que te enbia dezir, que te vayas
 para la fuente que ay la fallaras sañosa contra ty.'
 

[ 208 ]
 
 E maravillose mucho el rrey de los elefantes de la
 mandaderia de la liebre, e fuese con ella para la
 fuente, e en catando, vio la luz de la luna en el
 agua tremiendo asy commo se movia el agua. E dixo la
 liebre: 'Toma del agua con tu mano.' E en tomando
 della, moviose el agua, e entendio el rrey de los
 elefantes que pues la luna tremia que se avia
 ensañado con el, e dixo la liebre: 'Por çierto eso
 es.' E estonçe omillose el rrey de los elefantes a
 la luna e arrepentiose de quanto feziera e prometio
 de jamas lo fazer e fuese dende el e todas sus
 conpañas."
 
 Dixo el cuervo: "De quanto vos he dicho de la
 fazienda del buho, asy es que es por natura falso e
 engañoso, e sy al buo fezieres rrey aconteçervos ha
 lo que acaeçio a la garça con la liebre que fezieron
 su alcalde al gato rreligioso ayunador." Dixeron las
 aves: "¿Commo fue eso?"


[ 209 ]
 
 Dyxo el cuervo: "Avia una syneta por vezina en una
 cueva çerca del arbol do tenia myo nido. E viamonos
 muchas vezes, e fuymos vezinos gran tienpo. E desy
 perdila, e non sope donde se fuera, e cuyde que era
 muerta. E vino a morar una liebre al lugar de la
 syneta [e despues torno la syneta] a su lugar e
 fallo ay la liebre, e dixole: 'Este lugar mio es,
 pues dexamelo.' Dixo la liebre: 'Yo so tenedora del
 lugar e tu le demandas; prueva el derecho que as a
 el contra mi, e entonçe dexartelo he.' Dixo la
 syneta: 'El lugar es mio, e desto he pruevas.' Dixo
 la liebre: 'Para esto alcalde avemos menester.' Dixo
 la syneta: 'Çerca esta el alcalde de nos.' Dixo la
 liebre: '¿Do es?' Dixo: 'Aqui çerca de nos rribera
 del rrio ay un gato rreligioso. E vayamos a el, que
 es ome bueno e de buena vida, que en todo el dia
 esta en oraçion, e non faze mal a ninguna bestia nin
 come salvo yervas.' Dixo: 'Plazeme.'
 

[ 210 ]
 
 E fueronse la liebre e la syneta para alla, e yo
 seguylos para ver a que tornaria su fazienda. E
 quando el gato vio asomar a la liebre e a la gyneta,
 parose en pie a orar, e maravillose la liebre
 de lo que vio. E llegaronse a el con gran homildat e
 contaronle su pleyto. Dixoles el gato: 'Yo soy muy
 viejo e non oyo bien, e allegadvos a mi de guisa que
 vos oya.' E llegaronse a el e contaronle su pleyto.
 E dixo el gato: 'Entendido he lo que me dexistes e
 consejovos e mandovos que non demandedes nin
 defendades salvo verdat, que el que verdat demanda
 es bienandante en

[ 211 ]
 su fazienda, aun que
 el juyzio sea contra el, que el ome deste mundo non
 lieva otra cosa salvo las buenas obras que avra
 fechas. E otrosy devese ome de trabajar de buscar lo
 que fyncara con el e se le tornara en pro, e deve
 esquivar todo lo al, que el ome entendido atal tiene
 el aver commo la paja que cae en el ojo; e por tales
 tiene las mugeres commo las byvoras, e por tales
 tiene los omes en los querer bien e non mal commo
 asy mismo.' E non çeso de los castigar e pedricar
 llegandose a ellos con buenas palabras, fasta que
 salto en ellos e los mato. E otro tal es el buho que
 ay en el todas las malas maneras que en ave puede
 aver. E non consyntades que mande nin rreyne sobre
 vos."
 
 E tanto pedrico el cuervo a las aves que despusieron
 al buyo de la eleçion que avia de ser rrey. E
 entonçe dixo el buho al cuervo: "¡Commo te has
 omiziado comigo tan mal de guisa que nunca avra
 entre mi e ty amor nin paz nin sosiego! Que el
 açadon

[ 212 ]
 corta el arbol enpero creçe, e
 el espada corta la carne e el hueso e sana e suelda;
 mas la llaga de la lengua nunca ha de sanar, que el
 agua mata al fuego del todo e non puede matar el
 fuego a la enemistad que sienpre arde en el coraçon
 maguer el rrostro se sonrrie. E mas mal feziste de
 lo que cuydas, que henemistad has cabsada entre
 todos los buhos e los cuervos para sienpre." E fuese
 luego dende muy sañudo e omiziado, e non paso mucho
 que luego non se arrepentio el cuervo porque tanto
 fablara en el fecho del buho quando no le toviera
 pro su arrepentymiento e dixo: "Locura fize en lo
 que he fablado, que non era yo el ave que tenia que
 entender mas que las otras en lo que tocava al rrey
 de las aves. E por ventura bien creo que avria ende
 otras aves que sabrian del buho sus malas
 propiedades e dexaronle dezir con cordura e con
 miedo de lo que me yo non temy nin pare mientes; que
 el ome entendido, maguer que se fie por su fuerça e
 por su valentya, non deve ganar enemigos; e que
 seria en esto atal commo el ome en su fuerça e en su
 saber e entiende, que non ay su par e solamente la
 bondat es dicha de los que bien fazen e non de los
 que bien dizen, que el ome maguer que diga bien non
 le es loa synon

[ 213 ]
 faze buenas obras
 commo dize. E sy yo fuy loco o neçio en atreverme a
 fablar en tan gran cosa syn consejarme alguno, que
 bien se yo que quien se conseja con los omes
 entendidos e leales su fecho vendra a bien. ¡Ay!
 ¿Commo podiere yo sy quisiera escusarme deste dolor
 e desta trystura e deste miedo e peligro en que
 agora esto!" E mal que traxese asy el cuervo una
 gran pieça e fuese.
 
 -E, señor, esta es la razon por que ovo la enemistad
 entre nos e los buos, e fue por açidente mas ya
 tanto dura que se torna en natura.
 
 Dixo el rrey: -Ya oy esto todo que me has dicho, mas
 piensa en lo que agora estamos que nos es menester
 de aver buen acuerdo.
 

[ 214 ]
 
 Dixo el cuervo: -Ya vos he dicho commo aborresco la
 lyd; pero fio por Dios que guisare e asmare commo
 ayamos algun rreposo deste peligro en que estamos,
 que a las vezes el artero rrecabda syn lyd mas que
 el valiente lidiando, asi commo fezieron al
 rreligioso que le levaron su gamo.- Dixo el rrey:
 -¿Commo fue eso?

 Dixo el cuervo: -Dizen que un rreligioso conpro un
 gamo para fazer sacrifiçio con el, e levandolo en
 pos de sy con una cuerda, vieronlo unos engañadores,
 e consejaronse commo lo engañasen. E parose el uno
 delante del e dixole: "¡O tu rreligioso! ¿Que can es
 este que traes contigo?" E atraveso el otro e dixo:

[ 215 ]
 "Bien creo que este aun que trae
 habito de rreligioso, que non es asy por que trae
 can detras de sy." E atraveso el otro de dixole:
 "¿Do quieres yr con este can?" E quando el
 rreligioso oyo aquello que todos le dezian, non dudo
 salvo que era can e dixo en su coraçon: 'Por
 aventura aquel que me le vendio me ha engañado.' E
 estonçes solto el gamo, e tomaronle los engañadores,
 e comieronselo.
 
 -E yo non te dy este enxenplo salvo porque he
 esperança que alcançaremos lo que deseamos con arte
 o con engaño. E tengo por bien, señor, que te fagas
 sañudo contra my con tu mesnada toda, e que me
 mandes picar e feryr e mesar fasta que me bañe todo
 en sangre, e que me mandes echar al pie del arvol
 donde nos venieron feryr, la cabeça e la cola toda
 mesada, e que te vayas tu e tus mesnadas dende a tal
 lugar, e que esteys ay quedos fasta que yo torne a
 vos, que fio por Dios que sabre ende cosas que sean
 tu honrra e nuestra pro.- E el rrey de los cuervos
 fizolo asy commo el cuervo le dixo e fuese adonde el
 cuervo le mando. E luego esa noche vino el rrey de
 los buos con toda su conpaña a feryr en el arbol
 pensando fallar los cuervos. E desque non los
 fallaron, yvanse. E desque el cuervo que estava
 echado al pie sentio que non le

[ 216 ]
 avian
 visto, començo de gemir e dar bozes por que le
 viesen por non perder su trabajo e peligro en que
 era puesto. E a las bozes e gemidos que dava
 sentieronle algunos de los buos e fezieronlo saber
 al rrey, e fueron a el por le preguntar por los
 cuervos. E levaronle ante el rrey e preguntaronle
 que quien e donde era o donde eran los cuervos. Dixo
 el cuervo: -Yo soy fulano, fijo de fulano, e los
 cuervos son ydos de aquy fuyendo, e myrad qual me
 pararon.- Dixo el rrey: -Commo tu eras uno de los
 mas pryvados del rrey de los cuervos e del su
 consejo, ¿qual fue el pecado o la ocasyon porque te
 fezieron eso?- Dixo el cuervo: -Mio malfecho me lo
 fizo.- Dixo el rrey: -¿Que fue eso? Dixo el cuervo:
 -Señor, ya sabedes commo la otra noche pasada
 venistesvos e vuestras conpañas sobre nosotros e nos
 fezistes gran

[ 217 ]
 daño. El rrey de los
 cuervos llamo a consejo e yo le di por consejo que
 non le consejava lydiar con los buos, porque eran
 mas fuertes e mas rrezios que nosotros salvo que nos
 sometiesemos a vosotros, e dixeles asy: "Al enemigo
 fuerte e valiente non ay cosa en este mundo con que
 le contrarie ome su fuerça commo sometersele. E es
 asy commo de la paja que non estuerçe del fuerte
 viento salvo con su blandez." E porque syguie toda
 su voluntad e non quisieron estar por my consejo e
 dixeron que querian lydiar con vosotros e
 sospecharon contra my e dixeron que yo los avia
 engañados. E menospreçiaron my lealtad, e pararonme
 tal commo tu vees.
 
 E despues que oyo el rrey de los buos al cuervo lo
 que dixo, demando a un su pryvado: -¿Que te semeja
 que fagamos deste cuervo?- Dixo: -Non tengo por bien
 que te rrazones con el, que este, porque fue de buen
 acuerdo se fizo atormentar, e my consejo es que
 luego muera, porque moriendo este, folgaremos e

[ 218 ]
 seremos seguros de su trayçion e de
 su falsedat; e en perder tal ome commo este los
 cuervos avran muy gran perdida, que dizen que el que
 tiene su enemigo en su poder, e non le mata, non
 espere que su fecho avra buena çima.- E dixo el rrey
 a otro su pryvado: -A ty ¿que te semeja deste
 cuervo?- Dixo: -My consejo es de le non matar, que
 el ome desonrrado, maguer que enemigo sea, rrazon es
 de aver ome piadat del, e que le dexe a vida; que el
 ome que ha miedo e demanda acorro, mereçe ser
 segurado e acorrydo; que las aventuras a las vezes
 traen al ome a tal estado que demande acorro a su
 enemigo e metersele en poder, asy commo la muguer
 del viejo que fuyo e se fue para el, maguer
 que lo queria mal.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?

 Dixo: -Dizen que era un mercadero rrico, e era muy
 viejo, e avia una muger muy fermosa que el mucho
 amava. Asy que una noche entro un ladron en casa del
 mercadero, e el estando dormiendo. E su muger estava
 despierta, e ella ovo gran miedo del ladron, e ella
 salto con el marido en la cama, e abraçose con el
 tan rreziamente que le desperto. E el dixo entre su
 coraçon: "¿Como me dio Dios esta buena andança?" E
 entonçe vio al ladron, e sopo por que le veniera, e
 dixo al ladron: "Toma quanto podieres levar, e vete
 en buena ora, e porque me has fecho que my muger me
 abraçe."
 
 E desy pregunto el rrey al terçero pryvado que era su
 acuerdo çerca de aquel cuervo. Dixo -Tengo por bien
 que le dexes byvir, o que le fagas algo, que el nos
 sera gran ayudador contra los cuervos; que una de
 las cosas con que se ome apodera de sus enemigos es
 aver ome algunos dellos por vasallos, por que sean
 contra los

[ 219 ]
 que fyncan; e rreçebir ome
 algunos de sus enemigos es majamiento de los que
 fyncan, e naçe por ello discordia entre sy, e asy
 commo la discordia que naçio entre el diablo e el
 ladron, maguer amigos e aparçeros eran, e por
 aquella discordia estorçio el rreligioso.- Dixo el
 rrey: -¿Commo fue eso?

 Dixo el pryvado: -Dizen que un rreligioso oviera de
 un rrico ome una vaca con leche que le diera; e en
 levandola a su posada, syguiole un ladron por ge la
 furtar, e fizo conpañia en un camino con el diablo
 que andava en forma de ome. Dixo el ladron al
 diablo: "¿Quien eres?" Dixo el diablo: "Vo en pos
 deste rreligioso por le afogar quando dormiere."
 Dixo el ladron: "Yo seguile por le furtar aquella
 vaca que lieva." E fueronse amos en uno, fasta que
 llegaron a casa del rreligioso. E el rreligoso entro
 en su casa, e metio la vaca dentro, e çeno e echose
 a dormir. E el ladron temiose que sy esperase, que
 el diablo que yria a afogar al rrelygioso, e que
 despertaria, e que non podria furtar la vaca; asy
 que avria perdido su afan, e que non levaria cosa.
 Dixole al diablo: "Sufrete un poco fasta que yo
 furte la vaca, e despues de yo salido ve e afogale."
 
 E el diablo ovo miedo que sy el ladron fuese a furtar
 la vaca, que despertaria el rreligioso, e que non
 podria acabar cosa de lo que queria. Dixo entonçes
 al ladron: "Espera un poco fasta que yo afogue al
 rrelygioso, e entonçes podras mejor acabar lo que
 quieres." E non quiso el ladron, e sobre qual faria
 su fecho prymero ovieron gran discordia de guisa que
 dio bozes el ladron al rreligioso e dixole:
 "Despierta, que esta este diablo aqui por afo-

[ 220 ]
 garte." Estonçes el diablo
 dixole: "Para mientes que este ladron esta aqui por
 furtarte tu vaca." E a las bozes desperto el
 rreligioso e santiguose e dio bozes, e fueronse el
 ladron e el diablo, e asy estorçio syn daño por
 discordia dellos.
 
 E despues que acabo el terçero su rrazon, dixo el
 prymero que diera por consejo que matasen al cuervo:
 -Que nos ha engañados e enartados este traydor con
 su palabra blanda e sabrosa, e vosotros queredes
 menospreçiar el buen consejo. Parad mientes commo
 fazen los agudos, e non vos engañedes en las
 palabras de nuestro enemigo por destorvarnos nuestro
 fecho; que los omes de flaca natura enblandeçen sus
 coraçones con lo que oyen dezir a sus enemigos de
 lisonjas e de humildat. E engañanse entonçe en esto
 que les viene mal, e creen mas lo que oyen que lo
 que veen, e seran asy commo el carpentero que se
 desmentiera de lo que viera e sopiera e enblandeçio
 su coraçon por lo que oyera e fuera por ello muy
 engañado.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?


[ 221 ]
 
 Dixo el buho: -Dizen que un carpentero tenia una
 muger que mucho queria, e ella enamorose de un
 mançebo fasta tanto que conplio su amor con ella; e
 atanto llego la cosa que se ovo de saber, e los
 parientes del carpentero dixerongelo muchas vezes, e
 el dixo que el ternia tal manera commo el lo
 sopiese. E dixo a su muger commo el queria yr a
 labrar a casa de un rrico ome fuera de la villa. "E
 tengo de estar alla algunos dias e tu fazme pan que
 lieve."
 
 E a la muger plugole mucho dello e despues que ovo
 tomado sus ferramientas e lo que ovo menester,
 dixole: "Muger, guarda tu casa fasta que yo venga."
 E fuese e tornose por un corral que

[ 222 ]
 tenia
 e metiose en su casa que non lo vio ninguno e
 metiose debaxo de su cama adonde el e su muger
 dormian.
 
 E ella luego enbio a dezir a su enamorado commo su
 marido era ya ydo fuera de la villa a fazer su lavor
 e que veniese esa noche. E luego el vino esa noche,
 e çenaron muy bien e fueronse a dormir. E el marido
 dormiose, que non vio commo avia çenado nyn commo se
 echaron en la cama; e el commo estava asy dormiendo
 saco el pie de so el lecho e su muger viole e fue
 muy espantada, e queriendo usar de sus artes dixo a
 su enamorado: "Dime a bozes: '¿Qual quieres mas, a
 mi, o a tu marido?' E yo callare e tu dimelo muchas
 vezes fasta que te lo diga." E el enamorado
 preguntogelo muchas vezes e ella rrespondio e dixo:
 "Amigo, ¿por que me preguntas tal cosa?" Dixo el:
 "Por el gran amor que entre my e ty ay que me lo
 digas."
 
 E en esto desperto el carpentero e sopo en çierto
 commo aquel dormia con su muger en su lecho, e ella
 rrespondio e dixo: "Nos todas las mugeres non amamos
 a los enamorados synon por conplyr nuestras
 voluntades, nin catamos a sus lynajes, nin a ninguna
 de sus cosas. E despues que nuestros sabores son con-

[ 223 ]
 plidos, avemoslos por
 tales commo a otros omes; mas el marido en lugar es
 de padre, o de madre, o de fijo o de hermano, e aun
 mejor. ¡E co[n]fonda Dios la muger que non ama mas
 la vida de su marido que la suya misma!
 
 E quando oyo el carpentero esto dezir a su muger,
 ovole piedat, e creyo que le amava mucho su muger; e
 non se partio de aquel lugar fasta que fue
 amanesçido e se fue el enamorado. E quando vio ydo
 al enamorado de su muger, subio en el lecho, e fallo
 que estava su muger dormiendo; e non la osava
 despertar, e estavala faziendo ayre e desperto ella
 e dixole: "Guardete Dios que veleste esta noche
 mucho e oviste gran afan, e synon que te queria
 guardar de pesar, matara aquel traydor de tu
 enamorado e quitarame de ty por lo que feziste."
 

[ 224 ]
 
 -E vos guardadvos de lo que el cuervo dize, e sabet
 que muchos omes ay engañosos e non pueden nuzir a
 sus enemigos de lueñe e punan de los engañar de
 açerca. E tanto vos digo yo de mi que nunca tamaño
 miedo ove de los cuervos commo agora despues que vy
 este cuervo entre nos e vos oy del dezir lo que
 dezides.
 
 E con todo esto el rrey de los buos non tornava
 cabeça nin los otros sus pryvados en lo que el buo
 dezia. E mandole el rrey levar a su posada e fazerle
 honrra e pensarle bien; e desy mandole dar todo lo
 que avia menester fasta que guareçiese de sus
 llagas. Dixo el buho que consejara su muerte: -Sy a
 este cuervo non mataren, teneldo por muy gran
 enemigo mortal, e guardatvos del; que el por artero
 e sabidor es contado el cuervo naturalmente, e demas
 que es nuestro enemigo capital, por que non tengo
 por bien que deva morar con nos synon fuere por
 fazer su pro e nuestro daño.
 
 E en todo esto non tornava cabeça el rrey por quanto
 aquel dezia; mas fazia mayor algo al cuervo e
 honrravalo mas. E estonçes començo el cuervo a meter
 hemençia de fazer e dezir cosas que pluguiesen a los
 buhos por que le amasen e fiasen mas del. Dixo un
 dia el cuervo a los buhos, estando ende el buo que
 con-

[ 225 ]
 sejava su muerte: -Diga
 alguno de vos de mi parte al rrey que los cuervos se
 han omiziado comigo, e que yo non folgare fasta que
 aya vençimiento e derecho dellos. E yo non lo podria
 fazer solo seyendo yo un cuervo solo; e dizen
 algunos que el que de buena voluntad se quema en el
 fuego, faze a Dios sacrifiçio, e nunca rrogara a
 Dios por ninguna cosa que la non aya. E sy lo el
 rrey por bien toviere, mandeme quemar; e rrogare a
 Dios que me torne buho, por rrazon que me vengue de
 mis enemygos, por que farte mi voluntad e cunpla my
 saña quando fuere tornado buho.
 
 Dixo el buho que consejava su muerte: -Non me semejas
 en el bien que muestras e en el mal que encubres,
 synon a la maçana que esta fermosa de fuera, e
 quando la parten, fallanla podrida. E bien me pienso
 que sy te nos quemasemos, que te tornarias a tu
 sustançia e a tu natura, asy commo a la rrata que le
 fueron mostrados muchos buenos maridos e non los
 quiso, e despues tornose a su natura.- Dixo el
 cuervo: -¿Commo fue eso?


[ 226 ]
 
 Dixo el buho: -Dizen que un rreligioso, cuya boz Dios
 oya, estando asentado rribera de un rrio, paso por
 ay un mylano; e traya en las uñas un mur, e
 soltosele de las uñas, e cayo al rrelygioso en las
 faldas. E ovo piadat del, e falagolo e enbolviolo en
 una foja, e queriendolo levar a su hermita. E
 temiose que le seria fuerte cosa de criar, e rrogo a
 Dios que le mudase en niña. E Dios oyole e tornole
 en niña muy fermosa; e levola el rreligioso a su
 posada, e criavala bien, e non le dezia cosa de su
 fazienda. E ella bien pensava que era fija del
 rreligioso. E desque ovo doze años conplidos, dixole
 el rreligioso: "Tu eres de hedat conplida, e non
 estas bien syn marydo que te mantenga e te govierne
 e me desenbargue de ty." Dixo ella: "Plazeme, mas
 quiero yo tal marido que non aya par en valentia nin
 en fuerça nin en no-

[ 227 ]
 bleza
 nin en poder." Dixo el rreligioso: "Non conosco que
 sea otro tal commo tu dizes salvo el sol."
 
 E el echose en rrogaria a Dios por que el sol
 quisiese casar con aquella donzella, e el sol dixo
 al rreligioso: "A mi plazeria de açetar tu rruego
 por el bien que Dios te quiere salvo por que te
 amostrare otro que me sobrepuja en fuerça e en
 valentia." Dixo el rreligioso: "¿Qual es ese?" Dixo
 el sol: "Es el angel que mueve las nuves, el qual
 con su fuerça abre mi luz e tuelle mi claridat que
 la non dexa rresplandeçer por la tierra." E luego el
 rreligioso fizo rrogaria al angel por que casase con
 su fija, el qual le rrespondio que el lo feziere
 salvo porque el le mostraria otro que era mas fuerte
 que el. Dixo el rreligioso que ge lo amostrase. E el
 le dixo que era el viento que era mas fuerte, que el
 traya a las nuves de una parte a otra por todas las
 partes del mundo que non se podia anparar del.
 

[ 228 ]
 
 E el fizo oraçion a Dios commo solia por que el
 viento casase con su fija. E luego el viento
 apareçiole e dixole: "Verdat es commo me dizes, que
 Dios me dio gran fuerça e poder sobre las cryaturas,
 mas mostrarte he quien es mas fuerte que yo." Dixo
 el rreligioso: "¿Quien es este?" Dixo: "El monte que
 es açerca de ty." E el llamo al monte commo llamara
 a los otros para que casasen con su fija, e dixo el
 monte: "En verdat tal so commo tu dizes, mas
 mostrarte e quien es mas fuerte que yo, que me rroye
 con su fuerça e non me puedo del anparar." "¿Quien
 es?" dixo el rreligioso. Dixo el monte: "Es el mur."
 
 E fuese el rreligioso al mur, e rrogole commo a los
 otros, e dixo el mur: "Tal so commo tu dizes mas
 ¿commo podra ser de me casar yo con muger seyendo yo
 mur e morando en cubilla e en forado?" E dixo el
 rreligioso a la moça: "¿Quieres ser muger del mur,
 pues que ya sabes que todas las otras cosas nos han
 dicho que es el mas fuerte? E bien sabes que non
 dexamos cosa que sopimos que era fuerte e valiente a
 quien non

[ 229 ]
 fuymos, e todos nos
 mostraron a este mur. ¿E quieres que rruegue a Dios
 que te torne mur, e casaras con el e moraras con el
 en su cueva? E yo que soy çerca de aquy rrequeryrte
 he e non te dexare del todo." E ella dixo: "Padre,
 fazeldo asy, que contenta soy de tornarme mur por
 casar con el." E luego el rreligioso rrogo a Dios
 que la bolviese en mur; e Dios oyole, e bolviose en
 mur, e fue pagada porque tornava a su rrayz e a su
 natura. E tu, engañador e mentyroso, tal seras en te
 tornar a tu rrayz.
 
 E por todo esto non tornava cabeça el rrey de los
 buos nin los otros sus consejeros a este enxenplo. E
 el cuervo andava sienpre manso e blando, e dixole el
 rrey de los buos: -Amigo, non es menester que te
 quemes en fuego por te vengar, que nos te daremos
 vengança de los cuervos a tu plazer.- E al cuervo
 plogo mucho aquello que oyo e honrravanle todos
 fasta que engordo e le creçieron sus plumas, e myro
 e aprendio toda su fazienda con los buos; e sopo
 dellos lo que querian fazer. E un dia saliose a
 furto, e fuese adonde estavan los cuervos, e aparto
 al rrey e dixole: -Señor, digote buenas nuevas, que
 rrecabde lo que queriamos para matar los buos e
 tomar dellos vengança. E para mientes en lo que yo
 vos

[ 230 ]
 dyre, que sy fuer[e]des agudos e
 envisos e sabidores en nuestro fecho, muertos son
 los buos.- Dixo el rrey de los cuervos: -Nos faremos
 quanto tu mandares.- Dixo el cuervo: -Los buos son
 en tal lugar, e ayuntanse de dia en una cueva del
 monte, e yo se ay çerca mucha leña; e nos levemos
 quanta podieremos en los picos e pongamosla en la
 boca de la cueva do ellos yazen de dia. E ay çerca
 ay cavañas de ganados, e yo arrebatare dende fuego e
 ponerlo he de baxo de la leña; e aventaremos todos
 con nuestras alas fasta que lo ençendamos el fuego;
 e se aprenda la leña e con el fuego e con el fumo
 moryran todos quantos buos ay estan. E estonçes
 seremos vengados dellos.- E fue fecho asy commo el
 cuervo dixo, en tal manera que fueron muertos todos
 los buos; e fornaronse todos los cuervos salvos e
 seguros a su lugar.
 
 E entonçe dixo el rrey de los cuervos a este cuervo
 que esta lavor endereço: -¿Commo sofriste en ser en
 conpañia de los buos?, que los omes buenos non
 sufren en ser en conpañía de los malos.- Dixo el
 cuervo: -Asy es mas el ome entendido, quando le
 acaeçe alguna gran cuyta por que se tema de moryr,
 non le cae en pesar de sofryr gran premia por
 estorçer de aquello

[ 231 ]
 en que esta.-Dixo
 el rrey: -Dime que entendimiento avian los buos que
 tal era.- Dixo el cuervo: -Entre todos ellos non
 falle ome que fuese de rrecabdo nin que oviese
 entero entendimiento salvo aquel que consejava my
 muerte; e todos los otros eran de muy flaco e mal
 acuerdo e de muy poca ynvisidat, nin myravan cosa en
 my fazienda commo quier que los consejava, e dezia
 fartas cosas aquel que consejava my muerte; e nunca
 le querian creer nin ser obediente nin entendieron
 su mal maguer que farto ge lo dezia aquel.
 
 Dixo el rrey de los cuervos: -Non morieron los buos
 salvo por su gran neçedat e por su flaco seso.- Dixo
 el cuervo: -Verdat dizes, señor, e pocos son
 aquellos que vençen que non se engryan, e pocos son
 aquellos que ha[n] gran sabor de las mugeres que
 afrontados non sean, e los que mucho comen que non
 contryben, e pocos son los grandes señores que han
 malos pryvados que a gran peligro de muerte non
 vengan; que dizen que el descreydo e rrenegado nunca
 han buena fama, nin el falso de aver buen amigo, nin
 el vil consejador de aver nobleza, nin el escaso e
 avaro de ser honrrado, nin el codiçioso de aver
 muchos parien-

[ 232 ]
 tes, nin el
 rrey de flaco seso que aya pryvados neçios que dure
 mucho en su rreyno.- Dixo el rrey: -Gran lazeria
 sofryste en fazer vida con los buos.- Dixo el
 cuervo: -El que sufre algun lazerio, esperando
 alguna pro, sufrelo asy commo sufrio la culebra de
 levar las rranas a cuestas.- Dixo el rrey: -¿Commo
 fue eso?

 Dixo el cuervo: -Dizen que una culebra enfermo en tal
 manera que non podia caçar, e fuese commo mejor pudo
 a una fuente

[ 233 ]
 adonde avia muchas
 rranas. E ella estando asy muy triste, dixole una
 rrana: "¿Por que estas triste?" Dixo la culebra:
 "¿Por que non sere tryste?, que la my vida non era
 de al salvo destas rranas, e dellas era mi vito, e
 agora soy atrybulada de tal trybulaçion que me son
 defendidas asy que aunque las tomase non las osaria
 comer." E estonçe fue la rrana e fizolo saber a su
 rrey, e el rrey vinole a preguntar aquello a la
 culebra. E ella dixole aquello que dixera a la
 rrana, e dixerale el rrey: "Dime por qual rrazon te
 acaeçio esto que dizes." Dixo la culebra: "Yo non
 oso comer ninguna de vosotras synon me la dan en
 lymosna." Dixo: "Eso, ¿porque es?"
 
 Dixo este: "Otro dia andando en rrastro de una rana
 por la tomar, e quexela tanto que se ovo de meter en
 casa de un rreligioso que avia un fijo pequeño. E
 cuydando yo que mordia a la rrana, mordi al niño en
 el dedo de guisa que ovo ende a moryr. E yo salime
 ende fuyendo, e el rreligioso salio en pos de my,
 maldeziendome porque matara a su fijo a tuerto, e
 que sienpre fuese sopeada e fuese cavalgadura del
 rrey de las rranas, por quanto las has estragadas e
 non comas dellas salvo las que te diere el rrey en
 lymosna.
 

[ 234 ]
 
 E yo desque vi esto, vineme para ty que me cavalgues
 e a conoçer lo que te devo conosçer." E tomole al
 rrey de las rranas gran codiçia de cavalgar sobre la
 culebra, que penso que era muy gran honrra e gran
 nobleza. E cavalgo sobre ella algunos dias. E dixole
 la culebra: "Tu sabes bien que yo e tu somos
 cavalgadura el uno del otro e non puedo comer cosa
 salvo lo que tu me dieres en lymosna de las rranas.
 Pues ponme algun vito de que byva." Dixo el rrey:
 "Sy me vala Dios, siendo tu mi cavalgadura, rrazon
 es que te ponga algun vito de que te mantengas." E
 mandole dar cada dia dos rranas, e con esto byvyo un
 tienpo fasta que arrezio e pudo caçar dellas quantas
 pudo.
 
 -E yo sofry lo que sofry trabajandome desta pro tan
 grande por la qual rrecebymos vengança de nuestros
 enemigos.- Dixo el rrey: -Veo agora que la manera
 del engaño destruye al enemigo mas quel ascua del
 fuego; que el fuego con toda su calentura e ardor,
 sy llega al arbol e lo quema, non quema mas del de
 quanto esta sobre tierra. E dizen que quatro cosas
 son que non se deven tener en poco que lo poco
 dellas lieva al ome a lo mu-

[ 235 ]
 cho,
 e son estas: el fuego, e la enfermedat, e el algo 
 con usura, e el enemigo. E lo que yo fyz fue por
 consejo tuyo e con la tu buena aventura, que dizen
 que quando dos omes demandan una cosa e el uno
 dellos la recabda, es el de mas noble coraçon; e sy
 amos rrecabdan el que mas ayna lo rrecabda es de mas
 noble coraçon; que dizen que el que quiere contender
 con el rrey enviso e agudo, e non yerra por mucho
 que le Dios de nin descoraçona por ningun miedo,
 aunque vea a ojo la muerte, quanto mas si es tal
 commo tu, señor, que eres sabidor de las cosas; e
 sabes do deve ser pagado, e do rrabynoso, e do
 vagaroso, e catas lo presente e lo por venir, e las
 çimas de los fechos.- Dixo el rrey al cuervo: -Mas
 con tu buen seso e con tu hemençia e lazeria
 alcançamos todo esto, e nos por tal te conoçemos e
 te tovimos sienpre, e as fablado commo ome graçioso
 e leal e acabaste muy gran fecho con mansedunbre, e
 con buena arteria enbuelta con engaño, e tanto que
 nos vengo e nos libro Dios de nuestros ene-

[ 236 ]
 migos; e acabaste tal
 fecho que pocos entiendo que lo podieran acabar; que
 los esforçados e valientes, quando llegan a la lyd,
 entran con diez e con veynte, e sy fazen ende gran
 fecho, son contados por buenos; e el ome blando o
 agudo, tal commo tu mato con su arte e con su buen
 engaño a un rrey de gran pro con su grande mesnada.
 E esto atal faz mayor daño que non los enemigos
 aunque sean muy esforçados e valientes quando non
 saben traer su fazienda con seso. E mucho soy
 maravillado de ty, commo podiste sofryr tanto
 trabajo e tan gran miedo en morar tan gran tienpo
 con ellos e les oyas dezir tantas feas cosas e non
 te movias a dezir alguna palabra.
 
 Dixo el cuervo: -Señor, sienpre me menbre de tu buen
 enseñamiento e acorryme a ello en aconpañar al
 pariente e al estraño con mansedunbre, syguiendo su
 sabor e consyntiendo su talante.- E dixo el rrey:
 -Sepas por çierto que mientra alla es-

[ 237 ]
 todiste nunca nos supo bien el comer
 nin el bever nin el dormyr, e agora que tu eres
 conusco e estamos seguros de nuestros enemigos,
 folgaran nuestras almas.
 
 E dixo el cuervo al rrey: -Rruego a Dios, que mato
 tus enemigos, que te apodere en tu rreyno, e esto a
 pro de tu pueblo por que ayan parte en la alegrya 
 que tu ovieres en tu rreyno.- Dixo el rrey: -¿De que
 vida era el rrey de los buos?- Era muy rrebynoso e
 muy flaco e de mal acuerdo, e toda su conpaña era
 tal salvo el que consejava my muerte.- Dixo el rrey:
 -¿Que viste en este porque entendiste que era de
 buen acuerdo e de buen seso?
 
 Dixo: -Estas dos cosas: la una que consejava
 lealmente a su señor, e la otra porque consejava my
 muerte, e que non ençelava cosa a su señor maguer
 que le pesase, nin fablava con sobervia nin con
 locura, mas con seso e mansamente, asy que a las
 vezes le dezian sus tachas e non se movia; mas
 davales enxenplos e rretrayeles de lo que le estava
 mal a los otros, e sy via al rrey alguna cosa que le
 estava mal, non le rreprendia ante los otros por non
 ensañarle. E esta fue una de las cosas que muchas
 vezes

[ 238 ]
 dezia al rrey: "Non te deves
 descuydar del fecho deste cuervo, e deves de myrar
 bien en lo que es muy gran cosa e non puedes
 estorçer dello synon con muy gran cordura e
 avisamiento." E todo ge lo rretrayan e el con muy
 buenas palabras les castigava e les consejava
 lealmente e nunca le quisieron creer, e por eso
 ovieron tal çima commo vistes.


[ 239 ]
 
 CAPITULO VII. DEL GALAPAGO E DEL XIMYO E ES CAPITULO
 DEL QUE DEMANDA LA COSA ANTES QUE LA RRECABDE E DESPUES
 LA DESANPARA
 Dixo el rrey al philosopho: -Ya oy este tu enxenplo,
 pues dame agora enxenplo del que damanda la cosa
 antes que la rrecabde, e despues que la ha
 rrecabdado con gran trabajo e con gran lazeria.
 
 Dixo el filosofo: -Señor, mas lyjera cosa es de
 rrecabdar la cosa que non de guardarla; e el que
 esto faze acaeçerle ha lo que acaeçio al galapago
 que quiso matar al ximio e trabajo mucho por ello, e
 despues que lo tovo en su poder desanparolo.- E dixo
 el rrey: -¿Commo fue eso?
 
 Dixo el filosofo: -Señor, dizen que en una conpañia
 de ximios avia un rrey entre ellos, e el rrey
 envegeçio e enfermo e

[ 240 ]
 enflaqueçio. E
 quando le vieron asy los ximios, alçose un ximio por
 rrey entre ellos que era mançebo e valiente e dixo a
 todos los otros ximios: "Este rrey que teniamos es
 viejo e flaco e syn fuerça. Echalde del rreyno e
 obedeçedme a my, que yo vos mantendre en justiçia e
 vos defendere e guardare." E todos los ximios
 conçertaron que era buen consejo e obedeçieronle por
 rrey, e echaron al viejo del rreyno. Con esto fuese
 el viejo muy triste a la rribera del mar e fallo ay
 una fyguera que tenia figos, e de los que se cayan
 de la figuera que non podia sobyr arriba comia
 dellos, asy que un dia cayosele un figo de las manos
 rrodando, e un galapago que estava rribera del mar
 tomole. E el ximio, commo es rremidador e
 desvergonçado, ovo sabor de echarle algunos de los
 figos en el agua, e el galapago tomavalos en el agua
 e començo a comer dellos e non dudava que el ximio
 ge los echava a sabiendas.
 
 E començole de fablar e salio a el, e solazaronsę e
 fablaron en uno, e posieron su amor asy que
 estovieron amos a dos asi un tienpo que nin el
 galapago se tornava para su casa nin el ximio se yva
 dende; asy que la muger del galapago ovo de ser muy
 triste por la tardança de su marido, e fuese a una
 su vezina e

[ 241 ]
 quexosele de la tardança
 de su marido. E ella le dixo: "Non te quexes por
 ello, que tu marido sano esta en la rribera del mar
 en conpañia de un ximio, e fablan en gran amistad e
 estan solazandose en uno; e esta es la cabsa por que
 non viene, e non lo tengas en poco. E guisa commo
 mates aquel ximio, que sy el byve, muchas destas
 tardanças as de sofryr; e sy el muere, quitarsele ha
 aquel amor e tu marido morara contygo e con tus
 fijos." Estonces la muger del galapago entrysteçio,
 e de cuydado dexose caer a tanto que fue muy flaca.
 
 E un dia dixo el galapago al ximio: "Sy por bien
 tovyeres, querria yr a ver a my muger e a mis fijos,
 e mucho me he tardado en los ver." Dixo el ximio:
 "Dizen gran rrazon e plazeme, mas rruegote que sea
 la tu venida lo mas ayna que ser podiere." E fuese
 el galapago para su posada e fallo a su muger muy
 flaca e a su conpaña desbaratada, e dixole: "Muger,
 ¿por que estas asy tan flaca e tan desfecha?" E ella
 non le rrespondio. E tantas vezes ge lo pregunto que
 rrespondio su comadre por ella e dixole: "Tu muger
 es muy mal, e su melezina non se puede aver, que es
 muy cara e non ay peor cosa que aver fuerte
 enfermedat e non poder aver la melezina que le
 convenga."
 

[ 242 ]
 
 Dixo el galapago: "¿Qual es la melezina con que mi
 muger puede guareçer? E dimela, e yo por aventura
 buscarla he doquier que pueda fasta que la falle."
 Dixo su vezina: "Nos conosçemos esta enfermedat, e
 non ha otra melezina con que pueda guaresçer salvo
 con coraçon de ximio." Dixo el galapago: "Esto es
 muy cara cosa de aver. E ¿donde podre yo aver
 coraçon de ximio, salvo el de my amigo? E en fazer
 trayçion a my amygo por amor de my muger seria muy
 fuerte cosa; pero el debdo que ha ome con su muger
 non ha par; pero que se aprovecha mucho della en
 muchas guisas, e en espeçial la deve amar por los
 fijos que en ella ha e non la deve dexar moryr." E
 vençiole el seso e propuso de matar al ximio, su
 amigo, por alguna arte por sacarle el coraçon por
 que guareçiese su muger.
 
 E madrugo otro dia de mañana e fuese a su amigo el
 ximio con muy gran pesar, e començo a pensar e dezir
 en su coraçon: 'Querer ome matar a su amigo por
 cabsa de la muger non es de las obras que a Dios
 plazen.' E fuese asy pensando fasta que llego al
 ximio su amigo e saluolo. E el ximio dixole: "¿Que
 te detuvo tanto en me venir a ver?" Dixo el
 galapago: "Non al fueras verguença por tantos bienes
 commo de ty he rreçebido;

[ 243 ]
 e tan poco
 galardon te he fecho, que la tu costunbre e de los
 buenos es fazer bien a sus amigos e muestran en
 ellos su bienfazer." Dixo el ximio: "Non digas asy,
 que muchas mas cosas he yo rreçebido de ty, que soy
 muy tenido de te las galardonar, porque me
 consolastes quando llegue aqui de mio lugar echado
 con muy gran desonrra, e me consolaste con tus
 buenas palabras e alegre rrostro e franco coraçon, e
 fuysteme amygo e buen conpañero, e contigo me tollio
 Dios cuyta e pesar."
 
 Dixo el galapago: "Tres cosas son por que creçe el
 amor entre los amigos: la una es fiarse el uno del
 otro; la otra es comer en uno; la otra es conoçer
 sus parientes e su lugar; e desto non ovo entre nos
 cosa e querria que fuese." Dixo el ximio al
 galapago: "El ome deve solamente trabajarse de aver
 algo por sy mismo, e en conosçer la conpañia e
 parientes del otro non ha pro; que el que juega al
 axedrez cata muchas cosas en somo del tablero, e vee
 el mate mas que los ojos non verian, otrosy çerca
 del comer que dezis non es mucho neçesario para los
 buenos amigos que lo mas va en las buenas
 voluntades."
 

[ 244 ]
 
 Dixo el galapago: "Dizes verdat en quanto as dicho,
 que los buenos amigos non quieren otra cosa de su
 amigo salvo el amor, e el que quiere el amor de los
 omes a su pro, con derecha neçesydat por el tienpo
 andando se avra de enojar uno con otro; asy commo el
 bezerro, que cuyta mucho a la vaca en mamarla, e
 fazle mal e a le de feryr con su cuerno, de guysa
 que le sangrienta. E lo que yo dixe non le dixe
 synon por ser sabidor de tu bondat e de tu[s] buenas
 costunbres; mas quiero que vayas comigo a una ysla
 do ay muchas frutas e muchos arvoles, e tu rreçibe
 mio rruego, e cavalgaras sobre my. E yo pasarte he
 asy alla." E el ximio ovo muy gran codiçia de las
 frutas. E salto en el costado del galapago, e el
 galapago andudo con el por la mar fasta que fue bien
 dentro. E el galapago escomenço a pensar commo fazia
 muy gran trayçion e parose e dixo entre su coraçon:
 'Esta cosa que quiero fazer es muy gran
 desconosçimiento e gran trayçion, e non mereçen las
 mugeres que por ellas sea fecha trayçion, que deve
 ome muy poco fiar por ellas; que dizen que la plata
 se prueva en el fuego; e los amigos e su lealtad en
 dar e en tomar; e la fuerça de la bestia con la gran
 carga; mas las mugeres non es cosa con que se puedan

[ 245 ]
 provar.' E quando vio el ximio que el
 galapago se parava, sospecho que le queria fazer
 alguna trayçion, e dixo: 'Non soy çierto que el
 galapago sea mudado del amor e de la amistad que me
 avia, e que me queria fazer algun mal; que non es
 cosa que mas lyviana nin mas movible sea que el
 coraçon del ome; que el ome entendido non se le
 encubre lo que tienen en coraçon [a] sus fijos e sus
 pryvados en el contynente, e en la catadura, e en la
 palabra, e en levantando e asentando; que estas
 cosas mucho demuestran lo que yaze en los
 coraçones.'
 
 Dixo el ximio al galapago: "¿Commo estas asy quedo
 que non andas?" Dixo el galapago: "Estoy triste e
 pensoso porque yras a my posada, e non fallaras y el
 rreçebymiento que yo querria, porque my muger es
 doliente e enferma." Dixo el ximio: "Non deves de
 estar por eso triste, que la tristeza mucho
 enflaqueçe el cuerpo e acorta los dias, e eso non
 faze a tu muger pro salvo que deves deligentemente
 buscar buenos fisicos; e con la ayuda de Dios puede
 guareçer." Dixo el galapago: "Ya busque los mejores
 fysicos que pude, e todos me dizen que my muger non
 puede guareçer salvo con coraçon de ximio." Estonçe
 dixo el ximio entre su coraçon: '¡O commo me ha
 metido la cobdiçia en mal lugar,

[ 246 ]
 seyendo
 yo tan viejo e estando en la postrymera hedat! ¡En
 que tamaña verdat dixo el que dixo que el que se
 tiene por abondado e por pagado con qualquier cosa
 que aya byve salvo a sy para su alma commo para las
 trybulaçiones deste syglo! E el goloso e codiçioso
 byven sienpre en cuyta e en lazeria e en trysteza;
 pero agora he menester mio seso e my entendimiento
 para poder salyr desta trybulaçion en que estoy.'
 
 E dixo entonçe el ximio al galapago: "Amigo, deves
 saber que el leal amigo non deve encobryr a su buen
 amigo su buen castygo nin su pro, maguer que le
 agravie; ca non dexiste desto cosa a my, que sy lo
 yo oviera sabido, traxera comigo my coraçon e
 dieratelo para melezinar tu muger con el." Dixo el
 galapago: "¿Commo non lo traes contigo?" Dixo el
 ximio: "Asy es que avemos por ley los ximios que
 quando algunos de nos salen de la posada que dexa ay
 su coraçon; pero sy tu quieres, torname al lugar
 donde saly e yo te dare my coraçon con que sanes tu
 muger." E desto fue muy alegre el galapago, porque
 tan de grado ge lo dava, e tornose con el ximio a la
 rribera; e el ximio desque se vio fuera, salto e
 sobiose en la figuera muy alegre commo aquel

[ 247 ]
 que estorçia e escapava de la muerte.
 E el galapago estavale esperando debaxo, e quando
 vio que se tardava, llamole e dixo: "¿Por que te
 tardas que non tomas tu coraçon e non vamos?" Dixo
 el ximio: "¿Piensas que soy tal commo el asno que
 non tenia coraçon nin orejas, segun que fizo
 entender el lobo çerval al leon?" Dixo el galapago:
 "¿Commo fue eso?"

 Dixo el ximio: "Dizen que un leon morava en una
 cueva, e byvia ay con el un lobo çerval e un cuervo
 e un lobo. E el leon ensarneçio atanto que fue muy
 flaco e muy aforçado, de guisa que non podia venar.
 Dixo el çerval al leon: 'Señor, tu estado es mudado
 e non puedes ya venar. E esto, ¿por que es?' Dixo el
 leon: 'Por esta sarna que tengo, e non ay otra
 melezina con que pueda sanar salvo con coraçon e
 orejas de asno.' Dixo el çerval: 'Yo se un lugar
 donde esta un asno de un rrecuero que anda en

[ 248 ]
 un prado quando le descargan. E fio
 por Dios que le engañare e te le traere, e del
 puedes tomar sus orejas e su coraçon con que
 guarezcas.' Dixo el leon: 'Sy eso puedes fazer, gran
 plazer e cargo me echaras, que esta es my melezina
 con que yo tengo de guareçer.' E el çerval fuese
 donde estava el asno, e dixole: '¿De que tienes,
 amigo, estas mataduras?' Dixo el asno: 'El traydor
 falso de mi amo me lo faze, que me mengua la çevada
 e me creçe en la lazeria contynuamente.' Dixo el
 çerval: 'Sy tu quieres yo te mosrare un lugar
 viçioso e apartado do nunca anda ome, do ay mucha
 yerva e agua e ay unas asnas las mas fermosas que
 ome vio, e an menester asno e non le pueden aver.'
 Dixo el asno: 'Pues vamos para alla que tardaseme, e
 aunque non lo faga por otra cosa salvo por tu rruego
 e tu amor.' E fueronse amos a do estava el leon, e
 adelantose el çerval e fizogelo saber al leon commo
 le traya el asno; e desque llego el asno, el leon
 salto en el por le matar, mas non lo pudo tener con
 la flaqueza que avia e fuese el asno. E dixo el
 çerval al leon: 'Sy a sabiendas lo dexaste, ¿por que
 me feziste trabajar en te lo traer? Sy lo feziste
 con flaqueza, esto es ya mas peor.' E penso el leon
 e dixo: 'Si digo que a sa-

[ 249 ]
 biendas
 lo fize, tenerme an por neçio; e sy dixere que non
 le pude tener, tenerme an por flaco.' Dixo: 'Sy tu
 me tornases otra vez el asno, yo te lo dyria esto
 que me preguntas.' Dixo el çerval: 'Sy el asno non
 es neçio non deve de volver aca, pero tornare a el a
 ver sy le podre otra vez engañar.'
 
 E fuese al asno e dixole: '¿Por que te veniste asy
 fuyendo, que aquel que salto en ty era una de las
 asnas que te dixe que nunca tan fermosa la vieras, e
 sy quedo estovieras, ella se te metyera debaxo.' E
 quando el asno oyo dezir de las asnas, moviosele el
 sabor e vençiole el seso, e fuese con el çerval. E
 quando el leon le vio, salto en el e matole. E
 despues que le ovo muerto [dixo]: 'Quierome yr a
 bañar, e en bolviendo comere las orejas e el coraçon
 del asno, e de lo al fare sacrifiçio; que asy me lo
 mandaron los fisycos. Pues guarda tu el asno mientra
 que yo vo, e luego me verne para ty.'
 
 E demientra que el leon se fue, tomo el çerval las
 orejas e el coraçon del asno e comioselo. E quando
 vino el leon, demando luego el coraçon e las orejas
 del asno muy de rrezio al çerval.

[ 250 ]
 Dixo
 el çerval: 'Señor, el asno non tenia coraçon nin
 orejas.' Dixo el leon: '¡Nunca mayor maravilla vy
 que esta que dizes!' Dixo el çerval: 'Bien deves de
 pensar que el asno non tenia coraçon nin orejas, que
 sy lo toviera, non tornara aca la segunda vez,
 aviendole tu fecho lo que le feziste.'
 
 "E yo non te dy este enxenplo synon por que sepas que
 non soy yo atal commo el asno; mas tu engañasteme
 con tus buenas palabras, e yo fizete otro tal
 acorriendome a my juyzio; e pues que tu eres ome
 honrrado e entendido, cree las palabras e faz las
 obras e conoçete que herraste; e sey bien fyrme de
 las cosas ante que ome se meta a ellas; e sabe salyr
 de los cuydados e de los peligros con tu buen seso e
 con tu mansedunbre, asy commo el ome que estropieça
 en tierra e cae e con su fuerça misma levantase."


[ 251 ]
 
 CAPITULO OCHO. DEL RRELIGIOSO E DEL GATO. E ES EL
 CAPITULO DEL OME QUE FAZE LAS COSAS RRABIOSAMENTE E A
 QUE TORNA SU FAZIENDA
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo, pues
 dame enxenplo del ome que faze las cosas syn
 alvedrio e syn pensamiento e a que torna su fazienda
 e çima.
 
 Dixo el filosofo: -Señor, el que vagaroso non fuere
 en sus cosas sienpre se arrepentyra, e esto semeja
 al enxenplo del rreligioso e del gato.
 
 Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 

[ 252 ]
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que avia en una tierra un
 rreligioso e avia una muger que estovo gran tienpo
 que non se enpreñó. E ovose de enpreñar por lo qual
 el rreligioso fue muy alegre, e dixo a su muger:
 "¡Alegrate que fio por Dios que paryras fijo
 conplydo de sus mienbros con que nos alegremos e nos
 aprovechemos! E yo quiero yr buscar los sabios para
 que me digan el nonbre que le tengo de poner." Dixo
 la muger: "¿Que te cunple de dezir lo que non sabes?
 E callate, e sey pagado de lo que te Dios diere; que
 el onbre entendido non asma las cosas nin
 juzga las aventuras, que quien juzga las cosas ante
 que sean, acaeçele lo que acaeçio al rreligioso que
 vertio la manteca e la miel sobre su cabeça." Dixo
 el rreligioso: "¿Como fue eso?"

 Dixo la muger: "Dizen que un rreligioso avia lymosna
 de casa de un onbre rrico, de pan e manteca e de
 miel e de otras

[ 253 ]
 cosas. E comia el pan
 e lo al condesava, e ponia la miel e la manteca en
 una olla fasta que la fyncho, e tenie la olla
 colgada en su casa. E vino tienpo que encareçio la
 miel e la manteca, e el rreligioso fablo consigo
 mismo, estando asentado un dia: 'Vendere quanto esta
 en esta olla por tantos marevedis, e conprare con
 ellos diez cabras; e enpreñarse an e paryran a cabo
 de çinco meses.' Desy fizo cuenta fasta çinco años e
 fallo que montavan fasta quatroçientas cabras. 'E
 desy venderlas he, e con el preçio dellas conprare
 çien vacas, por cada quatro cabeças una vaca, e
 avere symiente e senbrare con los bueyes, e
 aprovecharme he de los bezerros e de las fenbras e
 de la leche e manteca, e de las mieses avre gran
 aver; e labrare muy nobles casas, e conprare syervos
 e syervas, e esto fecho, casarme he con una muger
 muy rrica e fermosa e de gran lugar, e enpreñarla he
 de fijo varon, e naçera conplido de sus mienbros. E
 criarlo he commo a fijo de rrey, e castigarlo he con
 esta vara synon quisiere ser bueno e obediente.'

[ 254 ]
 E el deziendo esto, alço la vara que
 tenia en la mano e ferio en la olla que estava
 colgada ençima del e quebrola, e cayole la myel e la
 manteca sobre su cabeça. E tu, onbre bueno, non
 quieras desear e asmar lo que non sabes que ha de
 ser."

 E desy pario la muger un fijo conplido de sus
 mienbros, e gozaronse con el. E acaeçio que fue la
 madre al mercado a mercar çiertas cosas para su
 casa, e dixo al marido: "Guarda la casa e este niño
 fasta que yo venga." E el dixo que le plazia, e
 fuese la muger e quedo el marido en casa. E el
 marido dende a poco fuese e dexo la casa sola, e el
 niño en su cabo salvo un gato que estava en casa que
 le guardava. E avia en aquella casa una cueva en que
 avia una culebra. E salio la culebra de la cueva e
 fuese para donde estava el niño para le matar, e el
 gato violo e salto en la culebra e matola.
 

[ 255 ]
 
 E quando el rreligioso vino para su posada, saliole
 el gato a rreçebyr, untado todo en sangre de la
 culebra que avia muerta, demostrandole el serviçio
 que le avia fecho. E quando el rreligioso le vio
 asy, perdio el seso pensando que avia muerto a su
 fijo; e fuese para el gato e tomole e diole tantos
 golpes fasta que le mato. E desque entro dentro e
 vio al niño byvo e sano e a la culebra toda
 despedaçada, entendio commo acaeçiera; e començo a
 mesarse e a carpyrse e a dezir: "¡Mandase Dios que
 este niño non fuese naçido, e yo non feziera este
 pecado e esta alevosya!" E entro su muger en esto e
 fallolo llorando e dixole: "¿Por que estas llorando
 e quien despedaço asy esta culebra e commo esta asy
 este gato muerto?" E el rreligioso fizogelo entender
 e dixo: "Este es el fruto de la cosa fecha
 rrabinosamente."


[ 256 ]
 
 AQUI COMIENÇA EL CAPITULO IX. DEL GATO E DEL MUR
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo del
 ome rrabinoso a que torna su fazienda. Pues dame
 enxenplo, del ome que llega al lugar que sus
 enemigos lo pueden matar e commo se lybra dellos.
 
 Dixo el philosopho: -Señor, qualquier ome que esta
 entre sus enemigos e le tyenen en su poder, deve
 trabajarse de aver amor de alguno dellos e tomarlo
 por amigo, por rrazon que aquel le guarde de los
 otros que todas oras non se faze el enemigo amigo,
 nin el amigo enemigo; que quando el amigo vee que su
 enemigo le faze algun pesar, tornalo enemigo, e
 quando vee que

[ 257 ]
 le puede del venir
 alguna pro, tornalo amigo e non fynca su enemistad
 mas tornasele en amor e en lealtad. E el ome sabio,
 a la ora de tribulaçion e de la cuyta, faze amistad
 con sus enemigos, e el neçio çierransele todas sus
 maneras, asy que non sabe rrazon nin manera por do
 estuerça de su neçedat. Esto semeja al enxenplo del
 mur e del gato, los quales se libraron uno con
 otro.- Dixo el rrey: -Commo fue eso? Dixo el
 fylosofo: -Dizen que avia en una tierra un arvol muy
 grande, e al pie del avia muchos vestiglos, e en sus
 rramas muchos nidos de aves. E a la rrayz deste
 arvol avia una cueva de un mur que avia nonbre
 Vendo; e çerca della avia un gato que avia nonbre
 Rrabi. E solian ally benir los venadores a menudo a
 venar los venados e a caçar las aves; asy que un
 venador armo sus lazos, e cayo ay el gato. E en esto
 salio el mur andando buscando que comiese; pero con
 todo esto rreguardavase e myrando a todas partes, e
 vio yazer al gato en los lazos, e fue muy alegre por
 ende. E paro mientes en pos de sy e vio un lyron que
 yazia en çelada para le dar salto, e cato de suso e
 vio estar un buho en una rrama del

[ 258 ]
 arvol
 oteando para le levar. E vio que sy tornase atras,
 que le tomaria el lyron, e sy fuese adelante que le
 tomaria el buho e sy fuese a la otra parte que le
 tomaria el gato. E dixo en su coraçon: 'Devome yo
 agora ayudar del seso e de las artes para estorçer
 desta cuyta en que esto; que para esto son los
 sabios e los entendidos para saber salyr de las
 trybulaçiones quando les acaesçen. E yo he pensado
 que non puedo salyr desta cuyta en que esto salvo
 synon pido tregua a este gato, pues que el gato esta
 en gran cuyta de que non le puede ninguno librar
 della salvo yo, e por aventura darme ha tregua por
 su pro, e yo asymismo escapare deste peligro en que
 esto por el.'
 
 E entonçes el mur llamo al gato e dixole: "¿Commo
 estas?" Dixo el gato: "Ya lo vees, pues ¿por que me
 lo preguntas?" Dixo el mur: "Non te mentire, porque
 la mentyra es cosa aborresçida; que por aventura
 bien querria yo que fueses en mayor cuyta de la que
 estas e que llegases a tienpo de muerte; mas a my me
 ha acaeçido tanto de mal que me pesa porque estas en
 tamaña cuyta, e non ay ninguno que me pueda librar
 desta tribulaçion e desta cuyta en que agora

[ 259 ]
 esto salvo tu, e asymismo non ay
 ninguno que te podiese mejor librar desta
 trybulaçion en que eres agoras caydo que yo. Pero sy
 tu me lybras e me aseguras destos que tengo
 enderredor de mi que me non maten, yo te sacare
 desta cuyta en que estas travado, e escaparemos asy
 amos de muerte; e plegate desto e salva my cuerpo
 por salvar el tuyo, que asy commo yo quiero tu vida
 por rrazon de la mia, e asy deves tu de querer la
 mia por rrazon de la tuya, e asy seremos libres
 amos, e sera asi como los omes que escapan del mar
 con las naves, e ellas por ellos, maguer non sean de
 una natura, e asy fio por Dios que escaparemos amos
 desta trybulaçion, ayudandonos maguer seamos
 enemigos de natura."
 
 E quando oyo el gato dezir esto al mur, entendio que
 dezia rrazon, e dixole: "Dizes verdat en quanto as
 dicho, pues piensa en que manera podamos escapar e
 fazlo que yo sienpre te agradeçere esta merçed que
 me fazes e avre sabor de te servir." Dixo el mur:
 "Dexame llegar a ty, que quando el buho e el lyron
 nos vieren juntos e que soy atreguado de ty,
 desfyuzarse an de my. E quando dellos fuere seguro,
 tajare los lazos en que estas travado." E asegurole
 el gato, e el mur llegose a el. E deque esto vieron
 el lyron e el buho, desfyu-

[ 260 ]
 zaronse
 del e fueronse dende. E estonçes el mur escomenço a
 tajar la rred, nudo a nudo de su espaçio. E quando
 el gato vio que se tardava en tajar la rred, dyxole:
 "Amigo, ¿por que te non cuytas en tajar la rred? Por
 aventura creo que lo fazes porque eres ya seguro, e
 sy asy es, non es fecho de justo; que asy commo a my
 plugo en librarte con my tregua, asy deves tu trabar
 por lybrar a my. E sy te mienbras de la enemistad
 antigua, non lo deves fazer; pues que me as ya
 provado por bueno, e non deves parar mientes a la
 antigua malquerençia, que los buenos non tienen mala
 voluntad, mas son gradeçedores del bien fecho."
 
 Dixo el mur: "Los amigos son en dos maneras: el uno
 es amigo puro e leal, e el otro es el que faze
 amistad con el otro por cuyta e con nesçesidat de
 pelygro en que se vee; que el puro amigo deve de
 amar a su amigo mas que a sy mesmo, nin a sus
 parientes, nin a su aver; e el amigo que pone su
 amistad con otro con cuyta acabase el amor entre
 ellos, e el tal amor desfazese muy ayna; mas el
 onbre entendido devese guardar, que el que atregua a
 su enemigo e fya por el e non se guarda del, tal es
 aquella su tregua commo aquel que come la vianda
 demasyada e su esto-

[ 261 ]
 mago
 non lo puede moler; pero yo he trabajado quanto he
 podido en rroer la rred e quando vy poco por fazer e
 yo tajare todos los lazos uno a uno e dexare un poco
 por tajar por ser seguro de ty, en guisa que le
 quiebras tu en tienpo, que me non puedas alcançar al
 tienpo que escapares de la rred." E estando ellos en
 esto, vieron venir al caçador; e el mur fuyo e
 metiose en su cueva e el gato myro la rred e vio que
 non quedava de tajar de la rred salvo un lazo, e
 tyro rrezio e quebrole e fuese fuyendo; e subiose el
 gato sobre un arvol, e el caçador tomo su rred e
 fuese dende.
 
 E el mur quiso salyr de su cueva e myro a todas
 partes, e vio estar al gato e non oso salyr. E el
 gato llamole e dixole: "¿Por que rrazon non te
 llegas a my, pues que me acorriste en tan gran
 cuyta? E yo he muy gran sabor de te lo galardonar el
 bien que me feziste, e te dar a comer del fruto de
 tu obra. E pues, llegate a mi e non temas, que non
 amo mas my alma que a ty." E dixo el mur: "El que
 non sabe traer su fazienda con los enemigos e con
 los amigos faze daño a sy mesmo; que la enemistad e
 amistad devela ome poner segun que viere el tienpo,
 e el entendido deve

[ 262 ]
 usar de cada una
 dellas segun deva que el ome entendido non deve
 poner su amor con el ome que era su enemigo synon
 fuere en tyenpo de cuyta e de neçesidat, e acabada 
 aquella cuyta e neçesidat e pro que ha, luego que
 aquello falleçe, falleçe su amor e tornase a su
 enemistad que de ante era, asy commo el agua que se
 escalienta con el fuego, e quitada del fuego,
 tornase luego a enfryar. E tu e yo somos enemigos
 naturales, e non veo carrera por do aya amor entre
 my e ty, que ya non veo cosa para que tu me ayas
 menester salvo para me comer, e de oy mas sere bien
 aperçebido de me guardar de ty."


[ 263 ]
 
 AQUI COMIENÇA EL CAPITULO DIEZ. DEL RREY BERAMER E DEL
 AVE QUE DIZEN CATRA
 Dixo el rrey al filosofo: - Ya oy este enxenplo, pues
 dame enxenplo del que rreçibe tuerto e commo se deve
 guardar del el que lo faze.- Dixo el filosofo: -Señor,
 esto semeja al enxenplo del rrey Beramer e de la ave que
 dyzen Catra.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?- Dixo el
 filosofo: -Dyzen que era un rrey muy poderoso, que avia
 nonbre Beramer, e avia una ave que dezian Catra. E esta
 ave queria mucho el rrey e fiava mucho della. E el rrey
 tenia un fijo pequeño, e la Catra tenia otro fijo, e
 andavase el fijo del rrey con el fijo de la Catra
 jugando. E querianse

[ 264 ]
 mucho e andavan e
 cryavanse en uno. E la Catra yva al monte e traya de los
 frutos muy estraños, e dava a comer a su pollo e al
 niño. E tanto viçioso los tenia que creçieron muy ayna e
 fezieronse muy valientes, e de cada dia el rrey amava
 mas a Catra.
 
 E acaeçio un dia, que yendo Catra a buscar aquellas
 frutas, el pollo fizo un enojo pequeño al ynfante e el
 ynfante ensañose, e tomo el pollo con malenconia e dio
 con el grandes golpes fasta que le mato. E quando Catra
 llego e vio su fijo muerto, ovo gran pesar, e fizo gran
 duelo, e dio bozes e dixo: "¡Ay, que maldito sea quien
 fia en los rreyes! Que non ay en ellos verdat nin
 lealtad, e mal le viene quien es trybulado en los
 servir; que non son para amigo nin para vasallo nin para
 allegado, nin honrran a ninguno, synon por su pro o por
 servirse dellos. E desque an acabado con el lo que an
 menester, non fyncan mas en ellos amor nin amistad, e su
 fecho non es salvo mentyr e engañar e descreer e
 desconoçer e fazer grandes pecados; e ellos cuentanlos
 por muy lijeros e por pequeños. E yo oy vengarme he
 deste que me fue falso e traydor a su amigo e a su
 conpañero con que comia e

[ 265 ]
 jugava." E desy
 salto en el rrostro al ynfante e sacole los ojos con las
 uñas, e fuese dende e asentose en un lugar muy alto.
 
 E fezieronlo saber al rrey, e ovo muy gran pesar, e ovo
 esperança que enartaria a Catra e que la tomaria e lo
 matarya. E fuese a donde estava, e llamola por su
 nonbre, e non quiso venir e dixo: "Rrey, bien sabes que
 al traydor, sy le yerra la justiçia deste mundo, non le
 yerra la del otro. E sy tu fijo fizo trayçion, yo le dy
 la pena deste mundo." Dixo el rrey: "Verdat dizes, e
 bien se yo que es asy; pues vente para my e sey segura,
 que dello non avre cuydado." Dixo Catra: "Yo non tornare
 a ty, que los omes de buen acuerdo defienden que se non
 llegue onbre al que rreçibio tuerto del, e quanto mas te
 falagare el que mala voluntad te toviere a quien feziste
 tuerto e mas blando te fuere, tanto mas lo estraña de
 ty; que non falla ome ninguna segurança del que rreçibio
 tuerto mas que se guarde bien del. E dizen que el ome
 entendido deve de tener a su padre e a su madre por
 amigos, e a sus hermanos por conpañeros, e a su muger
 por solaz, e a sus fijos por fama, e a sus fijas por
 contadoras, e cuenta asymismo por solo e señero. E yo

[ 266 ]
 lyevo muy gran pesar e otro tal fynca a
 ty, e quedate con salud."
 
 Dixo el rrey: "Sy tu començases a fazer el mal e la
 atrevençia, seria segun tu dyzes, pues my fijo lo
 començo, ¿que culpa as tu, e quien te vieda de non fyar
 de my?" Dixo Catra: "Las malas voluntades que son
 apoderadas en los coraçones, asy que lengua non dize lo
 que esta en el coraçon con verdat, mas el coraçon afyrma
 e castiga mas derechamente lo que esta en otro coraçon
 que la lengua. E yo fallo que my coraçon non testygua
 nin acuerda con tu lengua nin con tu coraçon." Dixo el
 rrey: "¿Non sabes tu que las malas voluntades son entre
 muchos omes, e el que ha seso ha mayor sabor de
 amortiguar la malquerençia que abyvarla?" Dixo Catra:
 "Bien es commo tu dizes, mas el ome de buen acuerdo non
 se deve sosegar con aquel que es omiziado, que temese de
 las artes e de los engaños; e las malas voluntades son
 de temer de qualquier que sean, e la mas temedera es la
 que los rreyes temen en las almas porque en lo vengar
 ellos esles honrra. E el ome entendido non se engaña en
 la tregua del que le tiene

[ 267 ]
 mala voluntad;
 e es tal commo el ascua que non arde nin quema fasta que
 le echan leña. E el que demanda el omezillo es tal commo
 el ascua que le ponen leña de suso e aprendese. E con
 todo eso ay algun omezillo en que ay alguna esperança de
 aver amor por alguna pro o por alguna ayuda que entiende
 que le fara; e yo soy flaco e tal que non veo cosa en
 que tu de my te podieses aprovechar nin servir. Por ende
 non veo otro consejo mejor salvo fuyr de ty, e fynca con
 Dios e con salud."
 
 Dixo el rrey: "Las cryaturas non han poder de nozir unas
 a otras, que este poder de Dios solo es; e sy tu por
 ventura tyenes de rreçebyr de my algun daño de que
 temes, non lo puedes fuyr nin esquivar. E sy yo he
 puesto en my coraçon de te matar

[ 268 ]
 o te
 prender, e porque tu non as ninguna culpa de lo que
 feziste por la muerte del tu pollo, mas solamente fue
 ventura e juyzio dyvino, e tu non deves prender mal por
 lo que la ventura fizo."
 
 Dixo Catra: "Verdat es commo tu dizes; pero non dexa por
 eso el enviso de se guardar de las cosas temederas; e yo
 se bien que me dizes por la boca lo que non tyenes en el
 coraçon. E quieres vengar lo que yo fize a tu fijo, e my
 alma aborreçe la muerte, que dizen que estas son de las
 mayores trybulaçiones que ay en este syglo - pobredat, e
 pesar, e ser çerca ome de su enemigo e derramarsele sus
 amigos e enfermedat, e vejez. E sepa el coraçon del
 cuytado que dolor ha el que syntio lo que yo siento en
 my coraçon por la muerta de mi fijo, e por el gran dolor
 que yo siento en my coraçon, conosco lo que tu tyenes en
 el tuyo e non me viene bien la tu conpañia; que nunca se
 te menbrara lo que yo te fize, nin yo de lo que tu fijo
 me fizo, que se nos non muden nuestros coraçones."
 

[ 269 ]
 
 Dixo el rrey: "Non es ome de buena parte el que non puede
 olvidar lo que tyene en coraçon, de guisa que le non
 faga pesar." Dixo Catra: "El que tiene la llaga en el
 coraçon o en la planta del pie non puede escusar de non
 se fazer mal en ella, maguer que pune de non andar sobre
 ella. E el ome entendido non deve de dexar de guardarse,
 e de pensar las cosas, e de non se fyuzar, nin se
 engañar por ninguno; que el que se fyuza en su valentia
 e se mete andar la carrera temerosa matarse quiere. E
 quien non asma su comer e su bever e su forniçio, e
 quiere fazer su voluntad, tal commo este ayudador es en
 su muerte. E quien faze mayor bocado que non cabe en la
 boca, con derecho se deve afogar; e quien dexa de se
 guardar e se engaña en la palabra de su enemigo, mayor
 enemigo es de sy mesmo que su enemigo es del. E non deve
 ome parar mientes en las aventuras, que non sabe sy le
 vernan çiertas, mas devese de entremeter e parar mientes
 de ser enviso e fuerte en su fazienda. E el ome
 entendido non se deve meter a los peligros, fallando
 otra carrera para andar syn miedo; e yo tengo muchas
 carreras por donde ande, e non yre

[ 270 ]
 a parte
 del mundo que non falle mi vito; que çinco cosas son
 quien las trae consigo. Lievanle doquier e solazanle,
 seyendo en ajeno lugar, e fazenle ganar vito e amygos:
 la una es rrefrenarse de mal fazer; e esquivarse de
 aconpañarse con omes de malos tratos e mañas; e ser de
 honestas e buenas costunbres; e ser agudo en sus fechos;
 e non buscar a ninguno lo que non querria para sy. E
 quando el ome entendido se teme de pereçer, de grado
 desvian para la muger e los fijos e el aver e la tierra;
 que todo esto esta en fyuza de lo cobrar, e sy pierde el
 cuerpo, non ha fyuza de le poder cobrar. E non ay peor
 algo que lo que non se despiende, e la peor muger es la
 desconvenible, e el peor fijo es el desobediente, e el
 peor amigo el desconoçido, e el peor rrey

[ 271 ]
 es
 el que se temen los suyos syn culpa, e la peor tierra la
 temerosa, que ome non puede andar seguro. E yo se que mi
 alma non ha segurança nin podria estar segura çerca de
 ty." E despediose del rrey e bolo e fuese.


[ 272 ]
 
 AQUI SE ACABA EL CAPITULO X. DEL RREY BERAMAR E DEL
 AVE QUE DIZEN CATRA E COMIENÇA EL CAPITULO XI DEL RREY
 ÇEDERANO E DEL SU AGUAZIL BELED E DE SU MUGER ELBED
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo, pues
 dime agora de quales cosas deve el ome mas usar para
 guardar a sy e a su rreyno e a su poder, ¿sy es
 mesura o nobleza de coraçon o esfuerço o franqueza?-
 Dixo el filosofo: -Señor, sepas que la cosa que el
 rrey deve mas usar e con que mas se guarda el rreyno
 e se sostiene su poder e honrra consigo mismo es
 mesura; que con la mesura guarda la sapiençia e la
 honrra; e la manera de la onrra es consejarse con
 los sabios entendidos. E

[ 273 ]
 la mas sana
 cosa e la mejor para todo ome es la mesura, quanto
 mas para los rreyes, por que a ellos cunple mas
 consejarse con los sabios e con los entendidos por
 rrazon que les den el buen consejo; que el rrey,
 maguer que sea bien esforçado, synon oviere mesura e
 sus pryvados fueren malos e sus consejeros, maguer
 que la ventura le guardase bien sus cosas e le meta
 en alegria e plazer, e en vençimiento e en gozo, non
 puede ser que a rrepentençia non venga e a peligro;
 que la ventura es rrayz de las cosas e es apoderada
 en ellas. E el ome que por mas pagado se tiene de su
 consejo es el sabio que se conseja con los sabios. E
 quando el rrey fuere sabio e su consejero leal,
 vençera a sus enemigos e avra buen entendimiento e
 buena ventura e acabara sienpre en bien e en buena
 andança, e vençera e aunque quiera fazer alguna cosa
 contra rrazon o supitamente con el buen consejo que
 tomara estorçera de lo fazer, asy commo escapo el
 rrey Çederano con su alguazil Beled en el pleyto de
 su muger Ebet.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 

[ 274 ]
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que era un rrey de Yndia e
 era rrey muy rrico e de buen entendimiento. E tenia
 un pryvado que dezian Beled e una muger que tenia
 que dezian Ebed. E yaziendo en su lecho una noche
 dormiendo, vio una vysion en sueños. E la vision era
 que via dos truchas bermejas que venian contra el,
 enfiestas las colas, e dos anades que bolavan en pos
 de sy e que se le parava delante una culebra que les
 estava a los pies, e venia su cuerpo bañado en
 sangre, e que ge lo avian bañado con agua; e que
 estava en pie ençima de un monte blanco e que tenia
 ençima de su cabeça una cosa que semejava fuego, e
 una ave blanca que le picava en la cabeça.
 
 E en soñando esto, desperto muy espantado, e para que
 le declarasen esto fizo llamar a una gente que el
 avia destruyda e estragada e echada de sus tierras.
 E dezianles Baramides, que tenia que aquella visyon
 que era por pestylençia del mal que les feziera, e

[ 275 ]
 ellos venieron delante del seyendo
 muy triste e espantado e con gran pensamiento de lo
 que viera en sueños. E mandoles que le declarasen
 aquella vysyon, e quando ellos la oyeron dixeron:
 "Señor, esto es muy fuerte cosa e muy temedera; e sy
 lo por bien tovieres, mandanos salyr de aquy, e
 desputarnos hemos unos con otros sobre ello, e
 leeremos nuestros libros e tornaremos a ty con lo
 que fallaremos, e sobre ello te dyremos el mejor
 consejo que ser podiere." E el rrey tovolo por bien
 e mandolos salyr.
 
 E ellos ayuntaronse e dixeron entre sy: "Este rrey
 nos ha estroydo e echado de nuestras tierras e fecho
 matar de nosotros mas de doze mill. E pues que el
 nos ha descobierto su poridat e el miedo en que
 esta, e pues fallamos rrazon e avemos tienpo para
 rreçebir vengança del, acordemos de fablar
 broznamente e rreprendamos su sueño, e digamosle asy
 que aquello que vio era su muerte e perdimiento de
 su rreyno. E que de aquello non podia escapar synon
 matase a Elbed, la su amada muger, madre

[ 276 ]
 del su amado fijo, e el fijo de su
 hermano, e Beled su honrrado pryvado e Ali su
 escryvano; e que quebrante su buena espada e que
 matase su elefante blanco en que cavalgava, e el su
 buen cavallo, e a Cayran su filosofo, e que los
 degollase en una tyna, e que se bañase con la sangre
 dellos siete vegadas, e que ally que estarian ellos
 enderredor deziendo çiertas oraçiones, e Dios que le
 perdonaria todos sus pecados."
 
 E acordaron todos en esto, e fueronse para el rrey e
 apartaronse con el e dixeronle que para salyr salvo
 de aquel, e que non moriese nin perdiese su rreyno,
 que matase a todos los que avian dicho, e sy aquello
 non fazia, que non podia escapar de muerte e de
 perdimiento de su rreyno.
 
 E quando el rrey oyo esto dixo: "¡Asy mejor me es la
 muerte que la vida, que sy yo a estos mato que amo
 tanto commo a mi mesmo quanto mas que tengo de
 moryr! E esta vida breve es." Dixe-

[ 277 ]
 ronle los Baramides: "Sy te tu non
 ensañares, fazerte hemos saber e entender que lo que
 dizes non es bien fecho, mas es yerro en amar mas tu
 a otre que a ty mismo. E sabes tu que beviendo en tu
 rreyno e seyendo en tu poder cobraras a tus amigos,
 e ellos non podran cobrar a ty. Pues creenos en lo
 que te dezimos, que beviendo tu avras otros en su
 lugar e podra ser que mejores que ellos, e sy los tu
 dexares a vida, dexaras perder a ty e nunca avras de
 ty cobro."
 
 E quando el rrey vio lo que los Barmides dezian e le
 quexavan tanto, cuydo que le dezian verdat, e ovo
 muy gran pesar. E levantose de entre ellos e
 apartose en la casa a donde se deportava en sus
 tristezas, e echose de cara en tierra e lloro, e
 començose de quexar e a dar bueltos commo faze el
 pez quando sale del agua. E començo de dezir en su
 coraçon: '¿Qual destas dos cosas me seria mas
 fuerte? ¿O sofryr la muerte o matar a mis amigos? ¿E
 quanto es lo que puedo yo aver de bien en mi rreyno,
 que yo non puedo bevir para sienpre? E ¿commo avre
 ale-

[ 278 ]
 gria o plazer quando
 non viere a Helbet, e al my amado fijo, e al fijo de
 mi hermano e a my buen pryvado Beled? ¿E commo
 governare yo mi rreyno syn el mi buen cavallo
 corredor e el elefante blanco, e non avre verguença
 de me llamar rrey, perdiendo yo estos? ¿E commo
 bevire despues dellos?' E estovo asy aquexado fasta
 que lo sopieron todos los de la tierra que el rrey
 estava maltrecho.
 
 E quando esto vio Beled, dixo: 'Yo non se que cosa es
 esta que querria el rrey. Fue en ningun fecho chyco
 nin grande, que yo non fuese en su acuerdo e en su
 consejo, e sienpre fuy yo su secretario en todas las
 sus cosas, e el nunca tovo cosa en poridat que la yo
 non sopiese; e sienpre se consejava comigo porque el
 sabia que yo le era leal e que me dolia de su mal. E
 agora veo que de pocos dias aca que se aparto con
 los Mermidones, e temome que le consejaran su daño e
 nuestro e de todo el pueblo.' E dyxo estonçe a
 Helbed: "Vete agora para el rrey, e preguntale de su
 fazienda, e de lo que dello sopieres venmelo luego a
 dezir;

[ 279 ]
 que yo non osaria entrar a el
 nin le fablar; que creo que por aventura los
 Bermidones le an puesto en quanto mal tiene el rrey.
 E el rrey tiene tal costunbre que quando se ensaña
 non ha sufrençia en ninguna cosa nin se da a vagar."
 
 Dixo Helbet: "Yo non so agora bien con el rrey." Dyxo
 Beled: "Non cates a lo que oviste con el nin en su
 saña, estando en la cuyta e trabajo en que estamos;
 que non puede ninguno entrar a el salvo tu, que yo
 le oy dezir muchas vezes que quando el avia gran
 cuydado e gran pesar e oteava a Elbed que luego lo
 perdia. Pues vete, señora, para el rrey, e espaçia
 su coraçon, e conortalo e consuelalo e dile de lo
 que sopieres, que el faze pro e faz esta merçed a ty
 e a nos e a todo el rreyno."
 
 E levantose Hebet, e entro al rrey e asentose a par
 del, e entonçe alço el rrey la cabeça e myrola e
 dixole: "Señor, ¿que as oydo dezir a los Mermidones
 que te pusieron en tanto dolor e cuydado a ty e a
 todos los de tu rreyno?" Dixo el rrey: "¿Que cuydado
 tienen los de mi rreyno del dolor e del cuydado en
 que estoy?" Dixo ella: "¿Commo, señor, podemos estar
 alegres, yo nin los de tu rreyno, estando tu, señor,
 tryste e con gran dolor? Que el rrey

[ 280 ]
 tal
 es con los omes de su rreyno commo la cabeça con el
 cuerpo: que quando ella esta bien todo el cuerpo
 esta bien."
 
 Dixo el rrey: "Buena dueña, non me acreçientes en mi
 dolor, nin me preguntes por my fazienda." Dixo ella:
 "Señor, ¿por que non me dizes lo que as? ¿Que
 sospecha as de my? Que non pense yo que llegarias a
 tal estado que me negases cosa de tu fazienda; e sy
 alguna cosa e peligro o mal te acaeçio, los que
 mejores e de mayor acuerdo e de mayor arte son,
 quando les acaeçe alguna trybulaçion, estos se
 conforman mas e lo departen a sus leales vasallos e
 espeçiales amigos [e] a los mas entendidos que
 tyene, que el que es caydo en gran pecado puedele
 melezinar e endereçar con mesura e con saber de
 guisa que le torna en bien; e tu, señor, non deves
 aver dolor ni fazer aver aquellos que te bien
 quieren e a los de tu rreyno e fazer alegres
 aquellos que te mal quieren e an de ty vengança."
 Dixo el rrey: "Buena dueña, as me fecho pesar e non
 te viene bien de saber cosa de mi fazienda." E dixo
 ella: "Señor, antes es bien que yo lo sepa que sy me
 lo fezieres saber, partyras comigo el pesar e el
 cuydado." Estonçe el rrey dixo: "Pues este es el
 pesar que yo tengo: mandaronme los Mermidones que
 mate a ty e a tu fijo e quantas cosas onrra-

[ 281 ]
 das e preçiadas yo he;
 tanbien de mis parientes, commo de mis vasallos e de
 mis tesoros e de mis bestias, e esto por que Dios
 perdone mis pecados."
 
 E quando ella oyo aquello, non mostro ningun miedo,
 mas sonrriosele e dixole: "Señor, pues la mi anima
 sea en tu rredençion, non ayas dello dolor que
 nuestras almas ofreçidas te son e de grado las
 daremos por te librar de trysteza e que fynques en
 tu rreyno. E tu, señor, as otras mugeres muchas syn
 mi; pero, señor, rruegote por una cosa e pidotela
 por merçed, e fazemela pedir el gran amor que te he
 por la gran onrra que sienpre me feziste e el amor
 que me mostraste, que tu nunca mas fies en los
 Mermidones, nin te consejes con ellos, nin te quexes
 de fazer ninguna cosa fasta que seas bien çierto del
 fecho; que los Mermidones non han ley nin temor a
 Dios. E esto te digo, por que sy matares alguno e
 despues te arrepentieres dello, nyn te valdra nada
 tu arrepentymiento, nin le podras tornar byvo. E
 acuerdate, señor, que los Bermidones nunca te bien
 quisieron, e as fecho dellos matar mas de doze mill,
 e atales non les deves tu, señor, dezir

[ 282 ]
 tu
 vysyon nin creer lo que ellos dizen; que por la mala
 voluntad que te an quieren matar tus amigos e tus
 pryvados con los quales tu eres onrrado e mantienes
 tu rreyno; e quando tu estos ovieres muertos,
 apoderarse an ellos de ty, e avran tu rreyno, asy
 commo antes le avian. E pareçeme, señor, que la
 semejante cosa deves dezir a Caynon el sabio, e
 demandale consejo, que es muy sabio destas cosas, e
 bien creo que el non te dara salvo bueno e leal
 consejo. E sy el te mandare que fagas lo que los
 Mermidones dizen, fazlo; mas bien me creo que los
 Mermidones son mentyrosos e que te querrian aver
 desfecho de tu rreyno."
 
 E el rrey tomo su consejo e cavalgo e fuese para
 Caynon el sabio. E luego que llego a su casa,
 descavalgo de su cavallo e enclynosele fasta tierra.
 E dixole Caynon: "Señor, ¿quien te traxo a mi casa e
 commo eres tan demudado e tan tryste, nin te veo
 traer la corona nin la diadema que solias?" Dixo el
 rrey toda su fazienda e lo que le dixeron los
 Bermidones çerca del sueño.
 
 Dixo Caynon: "Señor, non ayas cuydado nin miedo
 desto, nin morras nin perderas tu rreyno por
 ello, e yo departyrte he

[ 283 ]
 tu visyon.
 Las dos truchas bermejas que se enfestavan en las
 colas e venian fazia ty es un mandadero del rrey de
 Niacor que verna a ty con un arca en que avra
 piedras preçiosas que valdran preçio de mill doblas
 de oro. E las dos anades que bolavan delante e se
 asentavan delante seran dos cavallos que te enbiara
 el rrey de Balaquea, que non avra semejantes. E la
 culebra que estava a tus pies es una espada muy
 fyna, que non avra preçio, que te enbia el rrey. E
 la sangre en que te veyas enbuelto son unos paños
 muy rricos que son llamados alfolla, que luziran en
 tyniebla que te enbiara el rrey Çederano. E lo que
 veyas que te lavavas con el agua es un rrey rromano
 que te enbiara unos paños que solian vestyr los
 rreyes, tales que non avran preçio. E lo que veyas
 que estavas sobre un monte blanco es un elefante
 blanco que te enbiara un rrey de Yndia que sera muy
 noble e fermoso. E lo que veyas que tenias en la
 cabeça que semejava fuego es una corona de oro que
 te enbiara un rrey de Armenia. E lo que viste que te
 picava en la cabeça non te lo quiero agora departyr;
 mas non ayas dello miedo, que non te verna por ello
 mal, e non es al salvo

[ 284 ]
 que te
 ensañaras con algunos de tus amigos, e despues
 tornaran en tu graçia e en tu amor. E estos
 mandaderos todos que te yo digo te vernan de aqui a
 siete dias."
 
 E fue asy, e quando el rrey oyo aquello, fizo preçes
 e graçias a Dios e loo mucho a su sabio e mal
 traxose por que descobriera su poridat a los
 Bermidones e dixo: 'Synon que me ovo Dios merçed e
 me acorrio con consejo de Helbed, fuera perdido en
 este mundo e en el otro; e por esto se deve ome
 consejar con los leales, que Elbed me consejo bien,
 e yo creyla, e por ende so agora gozoso e fyrmo Dios
 mi rreyno con bien consejo de mis leales amigos, e
 manifiestamente como es Caynero sabio.'
 
 E fizo llamar aquellos todos que le consejavan los
 Mermidones que matase, e dixoles: "Tengo por bien de
 rrepartyr entre vos otros estos presentes, pues que
 vos ofreçistes a la muerte por my amor." Dixo Elbed:
 "Señor, non nos deveys loar por nos dexar

[ 285 ]
 moryr por ty, que nos non somos nada
 syn ty; e los presentes non perteneçen salvo para
 rrey." Dixo el rrey: "Yo quiero que tu comas del
 fruto de tu paçiençia, por querer moryr tu e los
 otros de grado por my. E yo he jurado que estos
 presentes non entren en my rrepuesto fasta que cada
 uno de vos tome su parte." E dixo Elbed: "Pues
 comiença tu, señor, e toma lo que por bien tovieres,
 e faz de lo que fyncare lo que por bien tovieres."
 
 E tomo el rrey el elefante blanco, e dio a su fijo el
 un cavallo, e a Veled la espada, e dio a su
 escryvano el otro cavallo, e dio a Caynero los paños
 de oro. E la corona e los paños que non perteneçian
 salvo a las mugeres, mando a Elbed que estava
 delante que tomase la corona o los paños muy rricos.
 E ella cato a Beled que le mostrase qual era mejor,
 e el mostrole los paños e fizole señal que los
 tomase; e bolvio el rrey la cabeça e vio las señas
 que fizo Elbed, e quando ella vio que avia visto las
 señas que fizo Beled, dixo lo que le mostrava e tomo
 la corona para sy e dexo los paños. E esto fizo por
 que non cuydase el rrey que

[ 286 ]
 las señas
 que le feziera Beled fuesen por mal e por que non
 tomase ay sospecha, e por esto estovo Beled quarenta
 años que quando entrava delante el rrey abaxava el
 un ojo e guiñava del e dezia que era vizco de aquel
 dia en adelante.
 
 E desy alvergo el rrey una noche con Elbed, e solia
 albergar con ella una noche e otra con Jorfat. E la
 noche que vino a alvergar con Elbet, fizole un
 manjar de arroz, que los rreyes de Yndia solian
 comer mucho arroz. E entro a el con una escudilla de
 oro en la mano e con la corona de oro en su cabeça,
 e estovo en pie con su escudilla en la mano ante el
 rrey; e començo el rrey a comer de su arroz. E
 Jorafa, quando sopo que estava el rrey con Elbet,
 endereçose e vestiose los paños, e entro a la camara
 donde estava el rrey con Elbed. E luzian aquellos
 paños asy commo el rrayo del sol quando naçe. E
 quando el rrey la vio, pagose della e codiçiola e
 dixo: "Elbet, neçia fuyste en tomar la corona e
 dexar los paños, que nunca ome tales vio; e de mejor
 seso fue Jorfat que tu, e de mejor acuerdo, e mas
 semeja muger de rrey que tu."
 

[ 287 ]
 
 E quando esto oyo Elbet commo la tenia por de tan mal
 seso e de commo alabava a Jorafad, ensañose e dio
 con la escudilla al rrey en la cabeça e derramole el
 arroz sobre el rrostro. E esto synificava la vision
 que el Caynero le dixo. E llamo el rrey a su pryvado
 Beled e dixole: "¿Ves que ha fecho esta muger e
 commo me ha escarnido e menospreçiado? Lyevala e
 descabeçala, e non me digas sobre ello cosa nin
 entres a mi fasta que la ayas muerta."
 
 E tomo Belet a Elbet por la mano e levola consigo, e
 dixo en su coraçon: 'Non la devo matar fasta que se
 amanse la saña del rrey, porque ella es muger muy
 noble e entendida e de buen conpas, e tal que sy
 ella muere el rrey non se podra sostener su rreyno
 syn ella. E Dios ha librado por ella a muchos de
 muerte, e aun soy seguro que el rrey se arrepentyra 
 de lo que agora manda fazer; e quiero esperar ver lo
 que el rrey mandara sobre ello, e sy viere que le
 pesa de lo que ha mandado fazer, dargela he e sy
 viere que toda-

[ 288 ]
 via
 persevera en ello, conplyre su mandado. E en la
 librar de muerte avre fecho tres bienes: lo uno, que
 me alabara el rrey ante todos los omes; e lo otro
 lybrarla de muerte; lo otro porque podre rreprender
 al rrey, porque se quexo en lo mandar fazer asy
 arrebatadamente.'
 
 E pusola en su posada e encomendola a su muger e
 rrogola que la guardase e la confortase lo mas que
 podiese fasta que sopiese la voluntad del rrey. E
 unto su espada con sangre e entro a donde estava el
 rrey muy triste e pesante, e dixo el rrey:
 "Conpliste lo que te mande?" Dixo Belet: "Sy." E
 dende a poco el rrey amanso la saña e menbrose de
 Elbed, commo era mesurada e de buen entendimiento e
 fermosa, e ovo gran pesar. Pero començose de
 conortar e de esforçar, aviendo verguença de Beled
 de le preguntar que feziera de Elbet. Dixo Beled:
 "Señor, non ayas pesar por la muerte de Elbet nin te
 quexes; que el pesar e la cuyta non tyenen pro, mas
 desgasta e astraga el cuerpo. E das alegrança a tus
 enemygos, e es

[ 289 ]
 que vees de ty el gran
 pesar e cuyta, e sy quieres, dezirte una rrazon que
 semeja a tu fazienda." Dixo el rrey: "Di, Beled."

 Dixo Beled: "Dizen que dos palomas, maslo e fenbra,
 traxeron de los canpos e de las eras granos de trigo
 fasta que fyncheron su nido. E dixo el maslo a la
 muger: 'Nos fallaremos en los canpos asaz que agora
 comamos para nuestra vida, e non comamos de lo que
 tenemos en nuestro nido; e quando veniere el
 ynvierno, que non fallaremos cosa en los canpos,
 comeremos desto que avemos apañado.' E tovolo la
 muger por bien e otorgogelo e dixo: 'Dizes bien, e
 fagamoslo asy.' E quando posieron el trigo en el
 nido era rrelieno. E el maslo fuese dende un tienpo
 que non torno fasta que era çerca del ynvierno; e
 por la sequedat del sol e por el viento secose el
 trigo e menguo. E quando el maslo vio que el trigo
 estava menguado, dixo a la muger: '¿Non sabes que
 nos aprometymos quando nos partymos que non
 comiesemos del trigo

[ 290 ]
 deste nido fasta
 que falleçese lo de los canpos e las eras?' E dixo
 ella: 'Sy.' 'Pues veo agora que as comido dello, e
 non lo puedes negar que bien menguado esta.' E ella
 dixo: 'E juro que non avia comido dello cosa salvo
 que avia menguado con la dyversidat aes del tienpo
 que es caliente e seco.' E el maslo non lo quiso
 creer, mas començola a picar e a feryr con su pico e
 con sus alas fasta que la mato.
 
 E despues que vino el ynvierno e las humidades, el
 trigo torno a rrelentar en tal manera que creçio, e
 fynchose el nido commo de prymero. E quando el maslo
 lo vio, arrepentiose e vio que avia fecho mal en
 matar a su muger por tal rrazon, e echose a par
 della nin comio nin bevio fasta que morio. E el ome
 sabio non deve ser apresurado en su justiçia, quanto
 mas al ome que sabe que se arrepentyra. E tu, señor,
 non busques lo que non fallaras, e olvida esto en
 que estas, e sey pagado de lo que te acaeçio, e non
 seras atal commo el ximio de las lentejas." Dixo el
 rrey: "¿Commo fue eso?


[ 291 ]
 
 Dixo Beled: "Dizen que un ome traya lentejas en
 çurron e entro en una espesura de arvoles; e puso el
 çurron en tierra e dormiose. E deçendio un ximio de
 un arbol e tomo de las lentejas su mano llena, e
 subio en el arbol para comerlas. E cayole una
 dellas, e deçendio del arbol para buscarla, e
 travose a un arbol para deçendir, e abrio la mano
 para travarse a una rrama, e cayeronsele todas e non
 ovo la prymera nin las otras. E tu, señor, has
 muchas mugeres e deves olvidar esta e non busques lo
 que non fallaras." E quando el rrey oyo esto, tovo
 que era muert Elbed, e dixo a Beled: "¿Commo, por
 una yra que me viste, feziste lo que te mande luego
 e travaste en una palabra?" Dyxo Beled: "Dios es
 cuyas palabras non se canbian."
 
 Dixo el rrey: "Gran trabajo he por la muerte de
 Elbed." Dixo Beled: "Dos son los que deven aver
 pesar e dolor: el que faze

[ 292 ]
 pecado, e
 el que nunca buena obra fizo; que estos amos an poca
 alegria en este mundo, e desque mueren van a la pena
 perdurable." Dixo el rrey: "Sy Elbed viese, nunca de
 cosa avria dolor." Dixo Beled: "Dos son los que non
 deven aver dolor: el que puna en buenas obras, e el
 que nunca peca." Dixo el rrey: "Non vere a Elbed mas
 de quanto la vy." Dixo Beled: "Dos son los que non
 veen: el çiego de los ojos, e el que non ha seso;
 que asy commo el çiego non vee cosa, asy el neçio
 non vee su pro nin su daño." Dixo el rrey: "Sy yo
 viese a Elbed averia muy gran plazer." Dixo Beled:
 "Dos son los que veen: el que ha ojos e el que ha
 seso." Dixo el rrey: "Nunca me farte de ver a
 Elbed." Dixo Beled: "Tres son los que nunca se
 fartan: el que no ha otro cuydado salvo allegar 
 aver; e el que come lo que non falla; e el que
 demanda lo que non puede fallar."
 
 Dixo el rrey: "Devemonos alongar de ty, Beled." Dixo
 Beled: "De dos se deve ome alongar: del que niega el
 juyzio, e la pena e el galardon del otro syglo; e el
 que non tuelle sus ojos de lo que non es suyo, nin
 sus orejas de escuchar, nin su verguença

[ 293 ]
 de las mugeres agenas, nin su coraçon
 del pecado, nin de la cobdiçia que se antoja; e
 estos atales yran a la pena durable." Dixo el rrey:
 "Fecho so vago syn Elbed."
 
 Dixo Beled: "Tres son las cosas vagas: el rrio en que
 non ay agua; e la tierra en que non ay rrey; e la
 muger que non ha marido." Dixo el rrey: "Mucho
 rrespondes en çierto, Beled." Dixo Beled: "Tres son
 los que rresponden en çierto: el rrey que cunple su
 mandamiento en su rreyno; e el ome que sabe la ley e
 faze las sus obras; e el ome maestro que faze bien
 la obra en conparaçion del que la non sabe." Dixo el
 rrey: "¡Muy gran pesar rreçibo en ser çerca de ty,
 Beled!" Dixo Beled: "Tres son los que deven aver
 pesar: el que ha buen cavallo gordo e ha malas
 mañas; e el que ha mucho caldo e poca carne; e el
 que se casa con muger de gran lugar e fermosa e non
 puede pasar a ella."
 
 Dixo el rrey: "Perdiose Elbed en balde." Dixo Beled:
 "Tres son las cosas que se pierden a tuerto e syn
 derecho: el onbre que viste buenos paños e va
 descalço e de pie; e el que se casa con la

[ 294 ]
 muger niña e se va; e la buena tierra
 que dexan eryal e por senbrar." Dixo el rrey:
 "¡Mereçes ser penado de muy mala pena, Beled!" Dixo
 Beled: "Quatro deven de ser penados: el malfechor
 que le justiçian e fizo por que; e el que se asienta
 a la mesa e non fue conbidado; e el que demanda lo
 que non puede aver." Dixo el rrey: "Devieraste
 sofryr fasta que se me amansara mi saña." Dixo
 Beled: "Tres son los que se deven de sofryr: el que
 sube al monte muy alto; e el que pesca o caça; e el
 que cuyda fazer gran fecho." Dixo el rrey: "¡Mandase
 Dios que beviese Elbed!" Dixo Beled: "Dos son los
 que cobdiçian lo que non pueden aver: el adulteryno 
 que non teme a Dios, que cuando muere, quiere aver
 la dinidat de los santos; e el omeziero que quiere
 aver el merito de los justos."
 
 Dixo el rrey: "Mucho me menospreçias, Belet." Dixo
 Belet: "Tres son los que menospreçian sus señores:
 el que faze escarnio e dize cosas syn rrazon; e el
 syervo que es mas rrico que el

[ 295 ]
 señor;
 e el que estulta a su señor e le maltrae." Dixo el
 rrey: "Mucho me escarneçes, Belet."
 
 Dixo Belet: "Tres son los que deven ser escarneçidos:
 el que se alaba que es esforçado; e el que lidia e
 non ha en el señal de ferida; e el que se enfynge
 que sabe la ley e que es de rreligyon e que es
 corporiento e pescoçudo, que el que rreligion
 mantyene enmagreçe e adelgaza; e la muger vyrgen que
 chufa de la casada; e el que dize de lo que es ya
 fecho. ¡Mandase Dios que non fuese!" Dixo el rrey:
 "Non eres ome de seso." Dixo Belet: "Solamente deve
 de ser tenido por syn seso el çapatero que se posa
 en alto, que quando se le cae alguna cosa de su
 ofiçio en tierra, destorvase de labrar en buscarla."
 
 Dixo el rrey: "Non feziste derecho en matar a Elbet."
 Dixo Beled: "Tres son los que non fazen derecho:
 aquel que es creydo e non dize verdat; e el que come
 ayna e labra de espaçio; e el que non amansa su saña
 antes que faga justiçia." Dixo el rrey: "Sy fezieras
 segun ley, non mataras a Elbed." Dixo Belet: "Qua-

[ 296 ]
 tro son los que fazen
 segun ley: el que ha sabor de comer e tienelo e
 quierelo antes para su señor; e el onbre que se
 tyene por pagado con una muger; e el rrey que
 demanda consejo a los sabios e entendidos; e el ome
 que fuerça su saña." Dixo el rrey: "¡Mucho me temo
 de ty, Belet!" Dixo Beled: "Quatro son los que se
 temen de lo que non deven: el avezilla que esta en
 el arvol e alça el un pie comsedJiendo que le caera
 el çielo de suso; e el gusano que esta entre los
 terrones e non se farta de tierra por miedo que le
 falleçera su vito; e el morçiegalo que buela de
 noche e se asconde de dia, e buela de noche por
 miedo que le no tomen e le pongan en javola."
 
 Dixo el rrey: "Non se deve ome bolver contigo,
 Belet." Dixo Beled: "Quatro cosas son que se non
 buelven unas con otras: el dia con la noche; e el
 santo con el de mala vida; e la luz con las
 tynieblas; e el bien con el mal." Dixo el rrey:
 "Mucho as afyrmada mala voluntad en mi anima contra
 ty porque mataste a Elbet." Dixo Belet: "Quatro son
 aquellos en que mala voluntad

[ 297 ]
 es
 fyrme: el lobo con el cordero; e el gato con el mur;
 e el açor con la paloma; e con los cuervos los
 buos." Dixo el rrey: "Sy alguno me mostrase a Elbet,
 fazerle ya rrico para sienpre." Dixo Beled: "Los que
 aman e codiçian lo que tu dizes, e an sabor de lo
 ayuntar, e le tienen por mejor que a sy mesmo son
 çinco: el ome que non ha otro pensamiento synon
 ganar e rrobar; e el ladron que forada las casas e
 tiene los caminos, e le an de cortar las manos e
 matar; e el mercader que se mete sobre la mar por
 buscar las cosas tenporales; e el que cria los
 arvoles e ha codiçia que crezcan por aver algo 
 dellos; e el alcalde a quien traen presentes."
 
 [Dixo el rrey:] "¡Confondido me as la vida por lo que
 feziste en Helbed." Dixo Beled: "Los que son tales
 commo tu dizes son seys: el sabio que non es
 conoçido por sabyo, de guisa que non aprenda del; e
 el rrey que non faze bien a ninguno e niega el
 serviçio que le fazen; e el syervo que ha el señor
 muy brozno e syn piadat; e la muger que ama su fijo
 que es falso e malo e ge lo encubre; e el que se
 asegura en el ome traydor e falso e atre-

[ 298 ]
 vido e faze grandes
 pecados e se fya en el; e el que se enoja ayna de
 los mandamientos de Dios que non teme a Dios." Dixo
 el rrey: "¡Nunca dormyre synon con dolor!"
 
 Dixo Belet: "Los que non duermen son syete: el que ha
 gran aver e non tiene lugar en que lo guarde; e el
 que han de justiçiar otro dia; e el que acusa los
 omes a tuerto; e el ome que ha gran enfermedat e non
 puede aver su melezina; e el ome que le faze tuerto
 su muger; e el que ama a los niños a mala parte; e
 el que pecho lo que despreçio de demandarlo."
 
 Dixo el rrey: "En gran debda me as metido de mi
 fazienda. Creo que lo fazes por me provar." Dixo
 Beled: "En ocho cosas se pruevan los omes solamente:
 el atrevido en lidiar; e el sabio en obrar; e el
 syervo en fazer vida con su señor; e el rrey en su
 yra que fara e que seso terna en ello; e el
 mercadero en fazer conpañia con otro; e los amigos
 en sofryr e en fazer por ellos; e

[ 299 ]
 el
 que entiende las presunçiones que arte fara o commo
 estorçera de las artes malas; e el rreligioso en
 temor a Dios e despreçiar las cosas mundanas; e el
 franco en dar e en partyr."
 
 E luego que Beled sopo que el rrey avia gran pesar
 por Elbet e penso e dixo [entre sy]: 'Yo le he
 maltraydo e dado enxenplos por le conortar, e
 todavia veo que ha gran pesar por ella, e devo de
 traergela, pues tanto la ama e tan gran codiçia ha
 della; e demas he le dicho muchas cosas e lo he
 estultado de mi palabra. Onde creo que en el mundo
 que el semeja de rrey ser nin de los que fueron nin
 seran, pues que la saña non le fizo que me matase,
 seyendo yo tan rraez e de tan pequeña guisa; mas
 syenpre fue cuerdo, e manso, e asosegado, e sesuso,
 e mesurado; e non dixo nin mando mas de lo que
 devia, que es manso e demandador de bien, e aunque
 le acaeçe alguna trybulaçion, es contento con ella,
 pues que Dios ge la quiere dar.'
 
 Estonçe dixo Belet al rrey: "Señor, por tu mesura e
 por tu bondat e por tus honestas constunbres eres
 señor de lealtad, e en

[ 300 ]
 sofryr lo que
 oyste a mi dezir por ser yo tan rrehez; onde do
 graçias a Dios prymeramente, e despues a ty, porque
 non me mandaste matar. E yo me pongo, señor, en tus
 manos, que lo que yo fize e dixe non fue por al
 salvo por tu lealtad, e amando e queriendo tu pro; e
 sy en esto fiz desobediençia, tienes rrazon de me
 mandar justiçiar o de partyr de ty."
 
 E quando esto oyo el rrey entendio que Elbed non era
 muerta e ovo gran alegria e dixo: "Maguer que fizo
 muy gran cosa e fue mal rrazonado, bien se que lo
 non fizo por henemistad nin por me buscar daño, e
 fizolo con buen zelo; e non deviera yo tornar cabeça
 por ello, mas devieralo yo sofryr; e lo que me fizo
 que te non matase non lo cabso salvo que cuydava que
 la avies muerta porque te lo yo avia mandado e tenia
 yo toda la culpa; pero asme fecho gran serviçio e yo
 te lo agradeçere bien e tu quesisteme provar e
 temiste de muerte sy lo descubrieses. E non mandara
 Dios que yo asy lo feziera, que me has fecho gran
 serviçio e soy tenudo de te lo galardonar. Pues vete
 e traemela."
 
 E Beled salio dende muy alegre e mando vestyr a Elbet
 muy rrycos paños e afytarla bien, e traxola al rrey.
 E quando el rrey la vio, fue muy alegre e dixole:
 "Faz lo que quisieres, que nunca contra voluntad
 fare cosa."
 
 Dixo Elbet: "Señor, sienpre ayas salud e dures en tu
 rreyno. ¿E que fuera de mi synon por las tus buenas
 costunbres e por la tu buena mesura en arrepentyrte 
 del mal que avias fecho? Que bien mereçiera ser
 desmenbrado por el mal que avia acometido, e con la
 gran piadat me as perdonado de todo ello e synon que

[ 301 ]
 se fio Belet en tus buenas costunbres
 e en tu gran piadat, conpliera tu mandamiento."
 
 E estonçe dixo el rrey a Beled: "Tu me as fecho tanto
 serviçio por que te yo tengo sienpre de alabar,
 porque me diste la vida en non matar a Elbet, e
 nunca soy tanto pagado de ty commo oy dia. E sey
 apoderado en mio rreyno e faz del lo que quisieres."
 
 Dyxo Beled: "Señor, non he menester de lo tuyo cosa
 salvo que tu merçed quiera ser vagaroso quando se
 ensañare e que pienses la cosa antes que la mandes
 esecutar."
 
 Dixo el rrey: "Rreçibo tu consejo: pues toma aquellos
 paños de Jorfa e dalos a Elbet, que yo quiero que
 ella sea poderosa sobre todas las mugeres de mi
 rreyno e quanto ella mandare de mi rreyno que sea
 fecho, e que tu tengas el sello de my rreyno."
 
 E luego mando matar a los Mermidones por la maldat
 que le mandavan fazer por que perdiese a su rreyno e
 a sy mismo. E syenpre loo mucho a Beled por lo que
 feziera e por el gran seso que toviera.
 
 Dixo el filosofo: -Piensan los entendidos e los
 enseñados quanta pro tiene la mesura, que aunque ome
 sufra algun pesar, sofriendose en los comienços de
 las cosas loa ome su çima, e es cosa de loar a todos
 los omes quanto mas a los rreyes prymeramente.


[ 302 ]
 
 CAPITULO XII. DEL ARQUERO E DE LA LEONA E DEL ARXARA
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo. Dame
 enxenplo del que se dexa fazer mal por lo que ha pasado
 e sentido, e por el castigo que rreçibio en sy por non
 fazer mal a ninguno.
 
 Dixo el filosofo al rrey: -Señor, non se entremete de
 fazer daño a las gentes synon los omes neçios e los
 torpes, porque non piensan en las çimas de las cosas e
 acaeçeles por ende atanto de mal que se non puede dezir;
 e sy alguno dellos estuerçe por muerte que le acaesca,
 ante que le venga el mal, va a la pena del otro mundo; e
 el neçio non se castiga synon con el daño que rresçibe
 en sy, e con esto se rrefrena de mal fazer a ninguno, e
 esto semeja al enxenplo de la leona e del anxara.- Dixo
 el rrey: -¿Commo fue eso?
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que una leona bevia en un soto
 rribera del mar e criava dos leonçillos, e en saliendo
 un dia a buscar que comiesen, dexo sus fijos en el soto;
 e paso por ay un vallestero e violos, e armo su vallesta
 e matolos e desollolos; e echo

[ 303 ]
 sus pieles
 acuestas e fuese para su posada. E quando la leona torno
 e vio sus fijos desollados, pesole de muerte e ovo
 tamaño dolor que se echo en tierra e començo a dar
 grandes bozes. E tenia çerca de sy un su vezino que le
 dezian anxahar, e oyole dar bozes e alaridos e salio a
 ella e dixole: "¿Por que lloras o que te acaeçio?"
 
 Dixo la leona: "Paso por aquy un arquero e vio mios fijos
 e matolos, e dexomelos desollados e muertos e levo los
 cueros consigo."
 
 Dixo el anxahar: "Non te quexes nin ayas tamaño dolor, e
 faz derecho de ty mesma, que quanto el arquero fizo en
 tus fijos fecho as tu otro tal a los otros que an pesar
 dello sus madres e sus amigos bien asy commo tu as de
 los tuyos, que dizen en el proverbio: 'qual fezieres tal
 avras', e cada uno ha de aver de su fruto quier de pena
 quier de galardon." Dixo la leona: "Departeme eso que as
 dicho." Dixo el anxahar: "Tu, ¿de que te mantyenes o de
 que byves?" Dixo la leona: "Con la carne de las bestias
 salvajes." Dixo el anxahar: "Semejante que esas bestias
 que tu matavas e comias ¿avian alguna dellas padres o
 madres?" "Sy", dixo ella. "Pues, ¿por que non oyas dar
 tamañas bozes e tamaños grytos a aquellos padres e
 aquellas madres commo fago a ty? E sepas que non te
 acaeçio esto salvo porque pensaste mal en las çimas de
 las cosas e fuyste negligente e desacordada."
 
 E quando la leona oyo lo que le dezia el anxahar, sopo
 que le dezia verdat e aquello que le avia acaeçido non
 era salvo en pena de lo que ella feziera. E dexo el
 venar e quitose de comer carne, e comio fruta e fizo
 vida de rreligioso. E quando esto vio el anxahar e fallo
 que la leona avia fecho gran astragamiento en la fruta
 del monte, fuese para ella e dixole: "Creo que los
 arvoles otro año levaran fruta por tu cabsa, porque
 seyendo comedera de carne comes fruta, e sy asy ha de
 pasar, ¡guay de las frutas, e de los arvoles e de las
 bestias salvajes que las comen que pryado pereçeran!"
 
 E quando la leona oyo lo que dezia el anxahar dexose de
 comer fruta e metiose a comer yervas e a fazer vida de
 rreligioso. E yo, señor, -dixo el filosofo- non te dy
 este enxenplo salvo por que sepas que el neçio non se
 dexa de fazer mal fasta que le acaeçe algun daño, e asy
 siente que tamaño daño fizo a otro asy commo la leona
 que nunca se dexo de fazer nin de matar a las bestias
 salvajes fasta que le dio Dios mal quebranto en sus
 fijos, e con aquello fizo despues vida de rreligiosa.


[ 304 ]
 
 AQUI COMIENCA EL CAPITULO XIII. DEL RRELIGIOSO E DE SU
 HUESPED
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo. Pues
 dame enxenplo del que dexa de fazer lo que le esta
 bien e faze al, e non lo sabe nin lo puede aprender,
 e desy torna a lo que suele fazer e non lo puede
 cobrar e fynca turbado.
 
 Dixo el filosofo: -Señor, dizen que en una tierra
 avia un rreligioso e demandole un ome posada e
 diogela; e mandole traer datyles e manteca, que son
 cosas estrañas para en aquella tierr e comieron amos
 en uno, e en comiendo, dixo el huesped al
 rreligioso: "Se que tan duçes e tan sabrosos son
 estos datyles. ¡Mandase Dios que en la tierra donde
 yo soy naçiese tal fruto comoquier que ay otras
 buenas frutas que cunplen asaz con que se pueden
 escusar los datiles!"
 
 Dixo el rreligioso: "Non es buena andança del que ha
 menester lo que non puede aver e procura por ello, e
 tu bienandante eres, pues te tienes por pagado
 dello." E este rreligioso fablava ebrayco, e pagose
 el huesped de aquel lenguaje e estudo en esto
 algunos dias por lo aprender. Dixo el rreligioso:
 "Con gran derecho deves

[ 305 ]
 tu caer en lo
 que cayo el cuervo porque quieres aprender ebrayco."
 Dixo el huesped: "¿Como fue eso?

 Dixo el rreligioso: "Dizen que un cuervo vio andar
 una perdiz e pagose mucho de su andamiento e ovo
 esperança de lo aprender, e non pudo. E quando se
 fue que non pudo aprender, quiso tornar a su andar
 que era de prymero e non pudo que se le avia
 olvidado. E asy con gran derecho te podra acaeçer
 otro tal por querer aprender lo que non es para ty;
 que dizen que loco es el que se entremete de fazer
 lo que non le esta bien e mudarse de la medida a
 otra que non le esta bien; que a las vezes acaeçe
 mucho mal a los omes en mudarse de la medida alta a
 la baxa, e asy se derraman sus cosas e sus estados."


[ 306 ]
 
 AQUI COMIENÇA EL CAPITULO XIIII. DEL LEON E DEL
 ANXAHAR E DEL RRELIGIOSO
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo. Pues dame
 enxenplo de los rreyes commo fazen a sus pryvados tornar
 a su dinidat, aviendole castigado e maltratado o
 despreçiado por algun pecado que aya fecho, o por algun 
 tuerto que le aya fecho de castigar.
 
 Dixo al rrey el filosofo: -Sy el rrey non tornase
 aquellos que desecho e mereçieron alguna pena por algun 
 pecado que fezieron, o por algun tuerto de que fueron
 acusados o mezclados, gran daño

[ 307 ]
 vernia por
 ende a sus cosas e a sus ofiçios; mas deve el rrey
 pensar en la fazienda de aquel a que acaeçe lo semejante
 e sy fuere tal que deva ser tornado a su medida por su
 serviçio, o por ayuda que entienda aver del, o por
 consejo, o por fialdat, deve de aver mayor rrazon de
 tornarlo a aquel estado e perdonarle e dexarle a vida;
 que el rrey non puede cosa fazer syn sus vasallos e syn
 sus pryvados, e ellos non pueden fazer cosa syn ser en
 el amor del rrey; e los pryvados an de ser honestos e
 leales e de buenas mañas e de buen consejo; que los
 fechos de los rreyes son muchos e han menester muchos
 omes e la carrera por que se endereçan las obras, e los
 fechos de los rreyes es conoçer a los omes de buen
 acuerdo e de buen seso; e despues de conoçidos ponerlos
 en los ofiçios que deven, e asy sera seguro de non
 rreçebir daño e deve galardonar al que bien le feziere e
 castigar al que mal lo feziere; que sy onrrare al malo e
 menospreçiare al bueno, su fecho yra de mal en peor. E
 esto sera a la fazienda del leon e del lobo çerval.-
 Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 
 Dixo el filosofo: -Señor, dizen que en tierra de Yndia
 avia un lobo çerval que fazia vida de rreligioso e de
 casto. E en ve-

[ 308 ]
 niendo con los
 çervales e con las gulpejas non fazia lo que los otros
 nin matava, nin vertia sangre nin comia carne, asy que
 le dezian los otros vestiglos que ellos non se pagavan
 de aquella su vida nin le tenia pro. "Que, seyendo
 çerval commo nos somos, non te puedes canbiar de lo que
 eres nin podras estar de non verter sangre nin comer
 carne." Dixo el çerval: "En faziendo yo vida de
 rreligioso convusco non fago pecado, pues non peco en my
 mismo; que los pecados por los coraçones son que non por
 los lugares nin por las conpañias; que sy asy fuese el
 que mora en el lugar santo faria buenas obras, e el que
 mora en mal lugar feziese malas obras; trabajarse yan
 los omes de se allegar a los monesterios e non pecarian,
 e los que moran en los viles lugares pecarian. E yo non
 fago vida con vos salvo con el cuerpo, mas mis obras e
 mi coraçon non han que ver convusco."
 
 Asy que el lobo çerval persevero en su estado, e fue
 conoçido por rreligioso, asy que fezieron entender al
 leon que era rrey de las bestias en esta tierra. E ovo
 sabor de lo ver por lo que oyera dezir del. E enbio por
 el, e el por le ser obediente llego ante el, e el rrey
 fablo con el e pagose de su presençia. E mandavale
 llamar algunos dias, e un dia dixole: "Mio rreyno es muy

[ 309 ]
 grande e los fechos del son muchos, e he
 menester omes entendidos para governaçion de mi rreyno.
 E hanme dicho de ty e de tus condiçiones, e quierote
 poner sobre mios ofiçiales e descargar algunos fechos de
 mi."
 
 Dixo el çerval: "Los rreyes deven provar los vasallos
 antes que los pongan en aquellas cosas e ofiçios que los
 quieren poner, e non deve a ninguno a su pesar ponerle
 en ofiçio; que non es para el que el ome forçado non
 puede bien fazer la obra en que le ponen. E yo, señor,
 aborresco ofiçio de rrey, que non es para my nin se
 traer fazienda con rrey; e tu eres rrey e as de mio
 lynaje e de otros asaz vasallos que son sabidores e
 valientes e fazedores e arteros, e tales que sy tu
 quisieres que ellos te syrvan, escusaras a my."
 
 Dixo el leon: "Esfuerçate e dexa eso, que non te quiero
 escusar salvo que me syrvas." Dixo el çerval: "Non puede
 fazer vida con los rreyes salvo dos, e yo non soy tal
 commo ninguno dellos: que ha de ser lisonjero o falso, e
 que aya por su falsedat lo que oviere menester, o que
 estuerça bien con su lysonjeria, o aquel querra ser
 menospreçiado, de guisa que le non ayan enbidia
 ningunos. Mas quien quiere servir al rrey sana e
 verdaderamente e syn falago, pocas vezes aconteçe que se
 ençime bien su fazienda; que se le ayuntara la enemistad
 de los enemigos del rrey e la henemistad

[ 310 ]
 de
 sus amigos. Asy que el que fuere amigo del querra valer
 mas que non el, e acusarlo ha por ende; e el que fuere
 enemigo del rrey tenerle a mala voluntad por la lealtad
 [qu]e fara a su señor. E ayuntandosele estas dos cosas
 esta a peligro de muerte."
 
 Dixo el leon: "Non ayas cuydado aunque te acusen mis
 vasallos, que yo non los creere salvo que te fare bien e
 honrra, e mas que tu non piensas; e yo te anparare
 dellos maguer que te mezclen e te sean contrarios."
 
 Dixo el lobo çerval: "Señor, sy me tu quisieres honrrar,
 dexame en estos canpos fazer vida, por que non me aya
 enbidia ninguno, que yo non he cuydado salvo de fazer
 vida de las yervas e del agua; que se yo bien que el que
 syrve al rrey rreçibe en una ora mayor daño e miedo que
 non rreçibe otro en toda su vida. E se que el que byve
 salvo e seguro, por poco que tenga, esta mejor que el
 que byve mucho honrrado e en lazeria." Dixo el leon: "Oy
 quanto as dicho, pero non temas cosa de quanto as dicho,
 e non te puedes escusar nin te dexare salvo que esteys
 en my corte e en my serviçio." Dixo el çerval: "Señor,
 pues asy lo quieres, rrazon

[ 311 ]
 es de te
 obedeçer, que peligrosa cosa era non conplyr tu
 mandamiento. Pues fazme pleyto, que sy algunos de tus
 vasallos alguna cosa o alguna mezcla de mi te dixeren,
 que antes que te muevas a fazer de mi justiçia o otro
 daño, pienses antes bien en tu fazienda e seas bien
 fyrme e çierto de lo que de my te dixeren; e despues faz
 de my lo que por bien tovieres e con rrazon. E yo quanto
 desto fuere seguro, servirte he syn miedo e lealmente."
 
 E el rrey otorgogelo e fizolo rrepostero suyo mayor e
 pusole en mayor pryvança que a ninguno de sus vasallos
 por el bien que en el via, asy que desque los otros
 vasallos vieron que el rrey queria tanto al çerval e
 pryvava tanto con el, ovieron muy gran enbidia del e
 consejaronse de lo mezclar con el leon, de guisa que le
 matase. E un dia fueronse a furto e tomaron una pieça de
 carne que le mandara guardar el leon, por que le sopiera
 bien, e enbiaron a furto a la posada del lobo çerval, e
 escondieronle la pieça de carne syn lo el saber, e
 venieronse para el rrey. E quando

[ 312 ]
 fue ora
 de comer el leon demando la carne muy de rrezio, porque
 avia sabor de la comer, e porque el lobo çerval non ge
 la traya ayna, escomençose de ensañar, e estonçes los
 bolvedores començaronse de myrar unos a otros, e dixo el
 uno dellos: "Yo commo vasallo que soy del rrey non es
 rrazon salvo que le faga saber su daño, maguer que le
 pese, que asy commo fago saber su daño le faria saber su
 pro: a mi dixeron que el lobo çerval tenia escondida la
 carne."
 
 E dixo otro: "Non creades que el feziese tal cosa." Dixo
 otro: "Pesquisese la verdat que saber conoçer los omes
 fuerte cosa es." Dixo otro: "Las poridades non se saben
 tan de rraez; pero sy bien se pesquiriere creo que se
 fallara que el escondio la carne, e esto nos çertyficara
 todas las otras maldades que del nos dixeron que nos non
 podiamos creer."
 
 Dixo otro: "Sy la carne el escondio, tenerlo hemos por
 falso e deve ser justiçiado." E dixo otro: "Non deve ser
 engañado ningun ome en fiarse en el, seyendo el tan
 engañoso e artero, pero que el engaño non faze estorçer
 al que usa del nin se le encubre." Dixo otro: "Non deve
 estorçer el que engaña al rrey, e quando

[ 313 ]
 el
 ome engaña a su semejante non se puede encobryr nin
 escapar syn pena, quanto mas quien engaña al rrey."
 
 Dixo otro: "Sy esto el fizo, a gran cosa se atrevio e al 
 cuyda fazer." Dixo otro: "Non se encubrio a my su
 falsedat luego que le vi, e muchas vezes lo dixe, e
 provarlo he con fulano; que yo dixe que este engañador
 que se faze rreligioso non anda synon con falsedat e con
 pecado." Dixo otro: "Gran cosa es tener falsedad
 encobierta e mostrar lealtad e castidat." Dixo otro: "Sy
 este dubito rreligioso que nos muestra tan buenas obras,
 fizo este e lo fallamos por verdat, non es tan solamente
 falsedat, mas con la falsedat desconoçerse el bien e la
 merçed del señor, e atreverse a tan gran fecho." Dixo
 otro: "Vos otros sodes verdaderos e conoçidos, e non es
 rrazon de desmentyrvos; mas por saber sy es verdat o
 mentyra, mande el rrey yr a su posada e catenla." Dixo
 otro: "Sy su posada non es catada, catenla ayna que el
 atalayas e escuchas tiene en cada lugar." Dixo otro: "Yo
 se que sy su posada fuese catada e su falsedat fuese
 descobierta algun arte o algun engaño fara al rrey por
 fazerle dudar e rreçibyra su escusaçion."
 
 E non çesaron de dezir tantas palabras fasta que fezieron
 creer al leon. E el mando llamar al lobo çerval; e vino
 ante el e dixo:

[ 314 ]
 "¿Que feziste la carne que
 te yo mande guardar?" Dixo el çerval: "Dilo a fulano el
 cozinero."
 
 E este cozinero era uno de aquellos que le acusavan, e
 rrespondio luego el e dixo: "El non me dio a mi nada." E
 el rrey enbio a catar su posada, e fallaron ende la
 carne, e traxerongela e dixo luego:
 
 "Señor, pues en este se ha descobierta esta falsedat, non
 pase syn pena, que rrazon e justiçia es que el malo aya
 la pena que mereçe, por el mal que faze e el bueno
 galardon por el bien que faze."
 
 Estonçe el leon mando prender al lobo çerval. E dixo
 luego uno de los que ende estavan: "Maravillome del rrey
 de commo es sesuso e conoçedor de las cosas commo se le
 encobria su fazienda deste e commo atendia su arteria e
 su falsedat."
 
 Dixo otro: "Mayor maravilla seria que, pesquerido el
 fecho e sabida la verdat, que non fara ende justiçia."
 Dixo otro: "Pues que esto as provado en el, sy perdonare
 este malfecho, non fyara ome dende adelante del." E con
 esto ensañose el leon, e enbio uno dellos al lobo çerval
 que le dixese que commo se salvaria de aquel yerro

[ 315 ]
 que avia fecho. E el mandadero estovo con
 el çerval e vino al leon e dixo otras palabras que non
 las que le dixera el çerval en tal manera que el leon se
 ensaño muy mal e mando matar al çerval.
 
 E fezieron saber esto a la madre del leon, e ella
 entendio que era mezclado a tuerto, e que le mandava
 matar rrabinosamente e mandole detener fasta que ella
 fuese a estar con su fijo e fezieronlo asy, e ella fuese
 luego a su fijo e dixole: "¿Por que pecado mandaste
 matar al lobo çerval?" E el leon le conto todo el fecho,
 e ella dixo: "Fijo, en mandar este fecho que el ome
 entendido non estuerçe de se arrepentyr synon se da
 vagar e dexarse de fazer sus cosas rrabynosamente; que
 la arrepentençia sienpre es fruto de la quexa, e a
 ninguno non es mas menester sufryrse que al rrey quanto
 mas quando quiere justyçiar algun su vasallo sabio e
 leal; que asy commo la muger non es salvo [synon] por el
 marido, nin los fijos synon por los padres, nin los
 diçipulos synon por los maestros, nin los cavalleros
 synon por los prynçipes, nin el rreligioso synon por la
 ley, nin el pueblo synon por el rrey, nin el rrey synon
 por el temor de Dios; e mas quando ome faze cosa de que
 non es bien çierto es muy gran peligro; que el mejor
 acuerdo de los rreyes

[ 316 ]
 es conoçer sus
 vasallos e poner a cada uno en su dinidat e parar
 mientes commo los pryvados sienpre andan en dezir mal
 unos de otros e en descobryr e afear sus tachas, e
 encobryr el bien de los buenos, por lo qual, fijo, non
 deves mandar matar al lobo çerval, pues fuyste pagado
 del e te fiaste en el, e nunca te herro fasta el dia de
 oy, nin viste del fueras lealtad; e bien oyas dezir a
 toda tu corte del, e agora mandarle matar por un quarto
 de carne que vale asaz poco que te lo ternian las gentes
 a golosya. Mas, fijo señor, sabe su fazienda en çierto e
 piensa en ty mismo commo puede esto ser, que el non come
 carne nin se llega a ella gran tienpo ha; por eso deves
 entender que el non mandaria esconder la carne; pues
 piensa en esto, que sepas que los neçios an enbidia a
 los sabios, e los locos a los sesudos, e los alyviados a
 los sosegados, e entremetense quanto pueden en los traer
 a mal lugar. E el lobo çerval es syn culpa, de lo que le
 aposieron por que devemos ser çiertos de su fecho, e
 parad mientes commo los falsos le acusaron a tuerto e
 escondieron ellos la carne falsamente. E tu non tornes
 cabeça por lo que ellos dizen e le aponen; que la
 pryvança

[ 317 ]
 del lobo çerval gran serviçio te
 era, e gran trabajo e cuyta sofrya por te servir e por
 que ovieses plazer e tal serviente commo el bueno es."
 
 E en saliendo la madre del leon de le castigar, llego uno
 que sabia commo el lobo çerval era salvo e acusado a
 tuerto. E luego vio el leon e fue çierto que el lobo
 çerval era salvo e syn pecado de quanto le acusaron. E
 entonçe dixo la madre del leon: "Ya eres bien çierto
 desto, e lo vees manifiestamente; pues non perdones a
 los que esta falsedat oposyeron, que sy lo non fezieres
 esto, te traera a mayor daño que tu non cuydas, mas faz
 justiçia dellos. E non te confies por dezir: 'Podre
 sobre ellos.' Que las flacas yervas, maguer que
 fortaleza non ayan en sy, fazen dellas una soga con que
 atan un elefante. E torna al lobo çerval en su dinidat,
 asy commo solia ser en tus consejos e en tus poridades.
 E non digas en tu coraçon: 'Yo fize mal porque non so
 seguro de su mala voluntad e non devo fiar del.' Que non
 se deve ome temer de malquerençia de todas cosas a que a
 fecho mal, nin deve desesperarse de

[ 318 ]
 aver
 algun serviçio de aquel a quien ha fecho algun mal; mas
 ay omes que conoçen las cosas e myran a su verdat."
 
 "E algunos son con quien ome deve aver amor despues que
 con ellos ovo enemistad, e otros con quien deve aver
 desamor despues que con ellos ovo enemistad. E estos son
 los que non deven ser en amor con ome en ninguna manera:
 el que desconoçe el bienfecho; e el cruel descreydo que
 non cree en el otro syglo; e el avaro e el luxurioso; e
 el que se ensaña e nunca es ome seguro de su amor; e el
 que es conoçido por engañoso e por falso e por codiçioso
 natural; e el nigligente que fynca por el todo bien de
 fazer; e el que faze mas de su fecho en las cosas. Mas
 deve ome aver amor con el que es conoçido por graçioso,
 e leal, e conoçedor del bienfecho e del que ama las
 buenas obras e se teme del pecado, e del que ama al
 pueblo e ha del piadat, e que non tiene mala voluntad a
 las gentes, e ha verguença de fazer cosas feas, e se
 mienbra de sus amigos. E tu, fijo, as provado al lobo
 çerval, e sabes que ay en el muchas buenas costunbres, e
 non deves dudar del e devesle tornar en su dinidat."
 

[ 319 ]
 
 E otorgogelo el leon e fizo llamar al lobo çerval e dixo
 que le perdonase de quanto mal le avia fecho e que le
 tornava en la misma dinidat que el tenia de antes e
 dixole: "Yo fiare de ty como de antes e te porne en
 mayor estado; que poner ome amor con el amigo leal que
 profaza de su amigo de alguna cosa que le pesa a pro del
 es muy gran pesar." Dixo el çerval: "Señor, ya tu sabes
 commo fue el comienço de my fazienda e el estado que yo
 començe a servyrte. E con esto soy llegado en este punto
 e non soy seguro de los que te syrven, que non me ayan
 enbidia otra vez, e me buelvan contigo de guisa que los
 creas tu e seas rrabioso en mi fazienda e me mandes
 matar. E non quiero que tengas que yo fuy en yerro de lo
 que me acusaron; e maguer que tu me tornes a my estado
 despues que me quesiste matar, non fallando en mi por
 que e fezisteme merçed de me perdonar despues que viste
 que non avia culpa; e pienso que tienes en tu coraçon
 que tengo mala voluntad por lo que me as fecho, e esto
 te faga que me mates con las palabras que de los que de
 mi ovieron enbidia te dyran, que ellos trabajaron porque
 lo que de my dixeron que lo creas tu por verdat, e
 aquello sera cabsa de me echar en mal

[ 320 ]
 lugar,
 señor. Mas sy tu coraçon tornase contra my commo era de
 ante, tal seria yo commo era de ante."
 
 Dixo el leon: "Non cures de todo esto, que en mejor
 estado te tengo que nunca te tuve; que el ome justo
 perdona mill males que le fagan, e yo te he fecho mal e
 se por çierto que tus enemigos te an fecho tuerto; e
 deves olvidar todo esto por el bien que le fize ante e
 deves olvidar lo uno con lo otro."
 
 E el lobo çerval fue tornado en su estado e dende en
 adelante pryvo mas con el leon e fue mucho querydo de
 todo el pueblo. E aquellos que le bolvieron fueron
 echados e desterrados de la tierra.


[ 321 ]
 
 AQUI SE ACABA EL CAPITULO XIIIIo. ES ENXENPLO DE COMMO
 TORNAN LOS RREYES EN SU ESTADO A AQUELLOS A QUIEN
 CONTEÇE ALGUNA DISCORDIA, E COMIENÇA EL CAPITULO QUINZE
 DEL ORENZE E DEL XIMIO E DEL CASTIGO E DE LA CULEBRA E
 DEL RRELIGIOSO
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo; pues dame
 enxenplo del que es mereçiente de rreçebyr bienfecho, e
 dame enxenplo de aquel que gradeçe el bienfecho e lo
 galardona e del que niega e desconoçe el bienfecho.-
 Dixo el filosofo: -Señor, sepas que las naturas de las
 criaturas son en muchas guisas, e non es ninguna cosa de
 quantas Dios crio en este mundo, de las que andan en
 quatro pies e en dos e que buelen con alas mas

[ 322 ]
 santa nin mejor que el ome. E de los omes
 ay buenos e malos, e acaeçe algunas vezes que ay en los
 vestiglos e en las aves algunos que son mas leales e
 conoçientes que los otros del bienfecho e mas vanderas e
 gradeçederas e galardonaderas. E esto semeja a lo que
 dixo el filosofo viejo que dixo asy: 'Conviene a los
 rreyes e entendidos e a los otros que non fagan bien a
 ninguno synon despues que le ovien provado de que
 condiçion es, e commo leal e de que amor e
 gradeçimiento; e que non faga bien señaladamente a su
 propynco, sy non fuere para ello e lo merezca, nin se
 dexe de fazer bien e ayuda al estraño, sabiendolo
 gradeçer e mereçiendolo e conoçiendo quanto es el bien
 que le fazen, e que sea verdadero e sabio e tal que ame
 las buenas obras e los buenos fechos.
 
 E quando fuere conoçido por de tales mañas, sera
 mereçedor para ser pryvado del rrey; que el fisico sabio
 non se atreve para melezinar al enfermo synon despues
 que fabla con el e cata su pulso e su oryna, e conoçe su
 conplysyon e condiçion, e la cabsa de su enfermedat; e
 quando esto todo sopiere, se atreva a le melezinar. E
 otrosy el ome entendido non deve poner su amor

[ 323 ]
 con ninguno, synon despues que le
 provare; que el que se atreve en fyarse en alguno, non
 le aviendo provado, metese en grande peligro e llega a
 fuerte lugar; e con todo esto a las vezes acaeçe que
 faze ome bien a la cosa flaca cuyo gradeçimiento non ha
 provado, nin conoçe sus costunbres, e sabelo gradeçer e
 galardonar muy bien, asy commo dixo el filosofo en su
 fazaña, que non deve ome menospreçiar ninguna cosa
 pequeña nin grande, quier de alymaña, quier de ome, que
 yaga en mal lugar o le vea en trybulaçion, podiendole
 lybrar dende, e faziendolo con piadat esperando el
 galardon de Dios; e non deve de desfyuzarse de aver
 graçias de aquel a quien feziere bien o merçed; e aun
 non deve de ser seguro, que non avra menester quando
 nunca cuydare al pequeño e menospreçiado a quien oviere
 fecho algun bien e que ge lo podra galardonar; e por
 esto todo ome deve todavia fazer bien a la mejor parte;
 e esto semeja a la fazaña que dixeron los filosofos.-
 Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que unos omes fueron al canpo e
 cavaron ay un foyo para tomar los vestiglos, e cayeron
 en aquel

[ 324 ]
 foyo un ximio e un tasugo e una
 culebra e un ome; e estovieron todos dentro de guisa que
 non se fezieron mal unos a otros. E paso por ay un ome
 rreligioso e violos estar en aquella cuyta que non
 podian salyr, e dixo: "Yo non puedo fazer mejor obra que
 sacar e lybrar este ome desta trybulaçión en que esta,
 que todas estas alymanias por enemygo lo an."
 
 E tomo una soga e colgola en el foyo por que se travase
 el ome a ella e que le sacase. E el ximio, commo es
 lyviano, travose a ella e salio del foyo; e torno a
 colgar la soga otra vez, e travose ende la culebra e
 salio; e tornola a echar otra vez, e travose el tasugo e
 salio; e echola otra vez e salio el onbre. E
 derramaronse las alymanias, e cada una fuese a su lugar.
 
 E fyncaron ende el ome e el rreligioso; e preguntole el
 rreligioso por su tierra e por su posada. E dixole que
 morava en la çibdat de Jayo e que era orenze, e que el
 ximio que estava çerca de aquella çibdat en un monte del
 termino e que el tasugo otrosy que bevia çerca del en
 una xara, e la culebra que criava en el muro de la
 cibdat. E el ome gradeçio al rreligyoso el bien que le
 feziera e dixole: "Tu me has fecho gran byen, que me
 libraste

[ 325 ]
 de muerte; e si a esta çibdat
 venieres, demanda por my casa, que yo soy orenze que
 labro oro e plata e soy conosçido de toda la gente, e
 por aventura darte he galardon del bien que me feziste."
 
 E partieronse de en uno, e dende a poco tienpo vino el
 rreligioso a esa çibdat por algunas cosas que ovo
 menester. E veniendo çerca de la çibdat, viole el ximio
 e conoçiole, e deçendio de un arvol en que estava e
 vinose para el, e homillosele e besole la mano, e
 mostrole grandes graçias, e travole de las manos, e
 fizole señal que se posase. E el rreligioso posose ende,
 e travose luego el ximio a el con mucha buena fruta, e
 el rreligioso comyo della e albergo ally aquella noche a
 solaz del ximyo. E el ximio fuese dende para el tasugo e
 contole todo quanto le acaeçiera e dixole: "Myra en que
 guysa galardonaremos a este rreligioso el bien que nos
 fizo." E dixo: "Yo se un lugar en esta çibdat por donde
 entremos al alcaçar, sy me tu anparares de los omes, e
 avre yo de ally quanto tesoro el rrey tiene." Dixo el
 tasugo: "Mucho me plaze. E fueronse amos. Entro el ximio
 por un lugar que sabia, e aguardo el tasugo por un
 portyllo que entrara el ximio e atendiolo ende fasta que
 salio, e traxo muchos guarnimentos de plata e de oro e
 de piedras preçiosas, e venieronse con ello para el
 rreligioso e dierongelo e non le dixeron ende commo lo
 ovieran.
 

[ 326 ]
 
 E dixo el rreligioso en su coraçon: 'Estos tantos
 guarnimentos e joyas non lo he yo menester. E yo tengo
 el orenze en esta çibdat a quien fize ese mesmo bien que
 fize a estos vestiglos, e mejor derecho ha el de
 galardonar que ellos en quanto es onbre, e yrme he para
 el, que me lo venda. E non quiero del otro galardon
 salvo este.'
 
 E fuese para la çibdat con sus joyas debaxo de sy e fuese
 para la casa del orenze su amigo; e el orenze le
 pregunto de su estado e a que era venido a aquella
 çibdat, e el rreligioso le conto toda su fazienda. E
 saco aquellos guarnimientos e aquellas piedras
 preçiosas, e rrogole que ge las vendiese, e el tomolas.
 E en esto andava ya el rruydo por la çibdat en commo el
 tesoro del rrey erfurtado. E quando el orenze vio
 aquellos guarnimentos e piedras preçiosas, conoçio que
 aquello era el tesoro del rrey, e dixo al rreligioso:
 "Fuelga e ave plazer fasta que yo torne, e fare eso que
 me dizes."
 
 E el salio e penso en su fazienda e dixo: 'Ya me ha Dios
 dado con que avre la merçed del rrey, e sere onrrado del
 e de los mejores de su corte; e sabra por esto que soy
 fiel e fiara mas de my

[ 327 ]
 que solia. Pues
 yrme he para el rrey, e fazerle he saber lo que tengo.'
 E fizolo asy e dixole: "Señor, mantengate Dios en tu
 honrra e buena sea la tu venida, e aquellos guarnimentos
 e tesoro por que sospechades sobre muchos e tenedes
 presos a muchos, yo los tengo e el que los traxo yo le
 tengo en my posada. E señor manda enbiar quien ponga
 rrecabdo en esto." E mando el rrey enbiar con el orenze
 el alguazil con mucha gente, e fueronse con el orenze a
 su posada, e fallaron al rreligioso en los guarnimentos,
 e levaronle ante el rrey. E el mandolo justiçiar e
 traerlo por toda la vylla atormentando, e mando que lo
 posiesen en cruz, e fezieronlo commo el rrey mando. E
 traxeronlo por la villa, e estonçes començo el
 rreligioso a llorar e dezir: "Sy yo creyese a los
 filosofos de quanto dizen del poco galardonamiento que
 ay en muchos omes e de la desconoçençia, non llegara a
 esta trybulaçion."
 
 E al rruydo que trayan los omes, quando levavan
 atormentando al rreligioso, salio la culebra e vio que
 levavan al rreligioso atormentando e a poner en cruz, e
 conoçiolo que era aquel que le avia librado de muerte e
 pesole de coraçon e dixo: "Oy me ha menester este
 rrelygioso, commo yo le ove menester el dia que me saco
 del foyo que me escuso la muerte; e guisare quanto
 podiere de le galardonar el bien que me fizo." E fuese
 luego

[ 328 ]
 muy ayna para casa del rrey e mordio
 a una su fija en el dedo muy mal, pero non la quiso
 matar, que en su mano era. E quando el rrey lo sopo,
 fyzo ayuntar a todos los fysicos e escantadores
 para que curasen de su fyja. E ellos cataronla e
 dieronle de bever muchas melezinas, pero non le tenian
 pro, e escomenço la moça a quexarse muy mucho fasta que
 se amorteçio. E todos los fisicos e encantadores non
 podian poner rremedio a ello. E la moça fablo e dixo que
 quando se traspara, que le dixeran en sueños que el rrey
 mando atormentar e poner en cruz a un rreligioso a gran
 tuerto; e que el rreligioso la mal dixera; e que non
 podia sanar de aquel mal fasta que el rreligioso fuese
 quitado de aquella pena e traydo a ella e le diese la
 bendiçion e perdonase a su padre el rrey del mal e
 tuerto que le mandara fazer. E el rrey fizo luego traer
 ante sy al rreligioso, e rrogole que bendixese a su fija
 por amor de Dios e que le perdonase del mal que le avia
 mandado fazer. E el rreligioso le perdono e bendixo la
 moça, e fue luego sana. E el rrey le rrogo mucho que le
 dixese la fazienda e commo avia avido el tesoro suyo e
 commo avia venido aquella çibdat.
 

[ 329 ]
 
 E el le conto todo quanto le acaeçiera con los vestyglos
 e con el orenze, e el galardon que ovyera de cada uno
 dellos. E el rrey mando luego saber la verdad del
 orenze, e el le conto toda la verdat de todo commo
 acaeçiera. E quando el rrey lo sopo mando dar aquellos
 guarnimentos al rreligioso e mucho de su aver, e rrogole
 que le perdonase; e dende en adelante mando el rrey que
 non entrase en su pryvança nin en su consejo salvo omes
 conoçidos por leales por palabra e por obras. E mando
 desterrar al orenze que non entrase en su señorio. E por
 estas semejantes cosas deven parar mientes los omes con
 quien fablan e tratan e en quien an de fiarse e fazer
 plazer.


[ 330 ]
 
 CAPITULO XVI. DEL FIJO DEL RREY E DEL FYDALGO E DE SUS
 CONPAÑEROS
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya entendido he todos tus
 enxenplos e oy dezir que non es cosa que mas ayna
 faga al ome ser bienandante e rrico e abondado e
 venir a buen estado que el buen seso. E sy asy es,
 ¿por que veemos al neçio aver tanta de onrra e de
 bien e quanto codiçia, e mucho mas que non puede
 aver el cuerdo que es de buen entendimiento? Que veo
 que el que mas sabe traer su fazienda con seso, mas
 trybulaçiones ha en este mundo que los negligentes
 que non se alvedrian e son antojadizos e de poco
 seso.
 

[ 331 ]
 
 Dixo el filosofo: -Señor, asy commo el ome que non
 vee salvo con los ojos, nin oye salvo con las
 orejas, asy el saber non se acaba salvo con el
 sufrymiento e con seso e con çertidunbre; enpero
 enpeçe a todo esto la ventura que es prometida a
 cada uno e el juyzio divino que la cosa abyva al ome
 o le mata, asy que algunos son a quien Dios da buena
 ventura en su rriqueza, e rrecabda lo que quiere syn
 ningun alvedrio e syn obra; e algunos son que se les
 acaba su buena andança, e los guarda Dios de ser
 envisos e los endereça e los enseña e les faze
 merçed de guisa que conoçen la obra e la saben bien
 traer; e esles esto mueble de la ventura que Dios
 les prometio e le dio por juyzio; enpero non aya
 ninguno esperança, que ninguna buena manera nin
 ninguna bondat que ome aya en sy dure syn seso e
 sufrymiento e acuerdo con que mantenga su fazienda;
 pero que non es ninguno que por seso nin por arte se
 pueda desujar de lo que Dios prometio e juzgo ante.
 E esto semeja al exenplo del rrey que escryvio sobre
 la puerta de la çibdat suya que el buen
 entendimiento e la lavor e la hemençia e la arte en
 este mundo, todo es en poder de la ventura.- Dixo el
 rrey: -¿Commo fue eso? ¿E por que escryvio el rrey
 sobre la puerta de su çibdat eso?
 

[ 332 ]
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que esta fue la rrazon por
 que lo fizo escryvir, señor: asy acaeçio que quatro
 mançebos se ayuntaron por un camino, e el uno era
 fijo de rrey e era heredero del rreyno. E echolo su
 hermano del rreyno despues de la muerte de su padre,
 e fuese ascondidamente por guareçer con cuyta e con
 miedo de muerte o de presyon. E el segundo era fijo
 de mercador; e el terçero era fijodalgo; e el quarto
 era fijo de labrador. E asy se ayuntaron todos en el
 camino, seyendo lazrados e fanbrientos, e avian ya
 gastado quanto trayan e non tenian al fueras los
 paños, e andodieron ansy por el camino fablando unos
 con otros. E en fablando de fabla en fabla, ovo de
 caer contienda entre ellos sobre las cosas deste
 mundo commo andan, e en que guisa podria aver ome
 algun algo.
 
 E dixo el fijo del rrey: "El señor del mundo es la
 aventura, que Dios ha prometido al ome; e quanto le
 es prometido le a de venir e syn duda, onde ser ome
 bien sofrydo a la ventura e atenderla es muy buen
 seso." Dixo el fijo del mercadero: "Por ser ome
 entremetiente e agudo e acuçioso en las cosas deve
 ante aver rriqueza e algo por otra cosa."
 

[ 333 ]
 
 Dixo el fidalgo: -Por ser fermoso e aguisado e aver
 buenas mañas e apostura a quien Dios la quiere dar,
 rrazon es que aya por ende bien, e non es cosa que
 mayor ayuda le faga para su vida que esto." Dixo el
 fijo del labrador: "Non se ninguno que pueda aver
 que coma para un dia synon lazrare." E en
 contendiendo asy sobre esto, llegaron a la çibdad
 adonde yvan e asentaronse todos a la puerta, non
 aviendo cosa que despendiesen salvo los vestidos. E
 començaronse de arrufar unos con otros de lo que se
 alabaran por que feziese verdat cada uno lo que
 dixera. E dixeron al fijo del labrador: "Ve
 mesquino, e gana que comamos oy con tu lazeria."
 
 E fuese e entro en la çibdat e pregunto a unos omes
 que estavan fablando e dixoles: "Yo soy ome estraño
 en esta çibdat e non he cosa que comer yo e tres
 conpañeros que tengo, e rruegovos que me digays que
 obra podre fazer con mis manos de mañana fasta la
 noche, que comiesemos ellos e yo." E dixeronle: "La
 leña es muy cara en esta çibdat, e el monte es una
 legua de aqui, e por este camino van alla los
 leñadores. E vete e acuestas puedas

[ 334 ]
 traer
 un faz de que te daran un marevedy con que puedas
 conprar vianda que comas tu e tus conpañeros." E el
 fuese al monte e fizo un gran faz de leña e traxolo
 acuestas fasta la çibdat, e vendiolo por un marevedy
 e del conpro vianda para comer el e sus conpañeros
 ese dia.
 
 E otro dia dixeron: "Echemos suertes, e al que cayere
 la suerte, fagamosle averiguar su dicho." E cayo la
 suerte al fydalgo que era fermoso e apuesto, e
 dixeronle: "Levantate, e faznos algo con tu
 fermosura e bondat, e averigua lo que dexiste." E el
 fidalgo fuese a la puerta de la çibdat e dixo en su
 coraçon: 'Yo non se fazer cosa, nin se que faga por
 que de a mis conpañeros que coman, e ser me ya gran
 verguença de me tornar a ellos asy vazio.' E
 queriase yr de aquella çibdat e dexarlos
 desesperadamente; e estando en aquel pensamiento,
 arrymose a un arvol que estava a par de la carrera,
 e pasava por ay mucha gente. E paso por ay una dueña
 fijadalgo cavalgando e sus dueñas con ella. E myro
 al fijodalgo commo estava asy arrymado al arbol muy
 pensoso, e vio commo era estranjero e bienfecho e
 apuesto e fermoso; e ovo gran cuyta del por le ver
 asy tan tryste.
 

[ 335 ]
 
 E luego que llego a su posada, dixo a una muger de
 aquellas que venian con ella: "Vete al escudero que
 viste fuera de la villa arrymado a un arvol. Llamale
 e dile que le rruego yo que venga aca." E la muger
 fuese a el e fallole que estava dormiendo con el
 gran cuydado que tenia, e despertole e dixole:
 "Señor, mi señora fulana me enbia a ty, e te rruega
 que vayas fasta alla a su posada a la ver." E dixo
 el fidalgo: "Maravillome de tu señora en me enbiar a
 llamar, que non sabe quien soy yo nin me conoçe."
 
 Dixo la dueña: "Non cures. Vete alla, que ella te vio
 oy estar asy al pie deste arvol muy tryste, e creo
 que te quiere preguntar algo de tu fazienda que es
 muger muy buena e piadosa e dadyvosa." E levantose
 el escudero e fuese con la dueña fasta la posada de
 la senora. E la dueña le llamo aparte e rrogole
 mucho que le dixese algo de su fazienda e su nonbre
 e su lynaje. E el dixogelo, e ella ovo de conoçer
 los de su lynaje. E el escudero dixole en que guisa
 eran venidos el e sus conpañeros a aquella çibdat e
 commo eran estraños e non conoçian a ninguno. E la
 dueña mando dar posada a el e a sus conpañeros e
 quanto avian menester; e despues dio çien marevedys
 al fidalgo, e con aquello estovieron asy algunos 
 dias a su plazer.
 

[ 336 ]
 
 E dixeron al fijo del mercader: "Vete e avyrigua lo
 que dexiste, e ayudate de tu agudeza e de tu
 sabiduria, e gana algo que comamos mientra que
 estamos en esta çibdat." E dixo el: "Fazerlo he,
 Dios queriendo." E fuese el mançebo e demando por el
 lugar donde mercadeavan los de la çibdat. E
 mostrarongelo que era puerto de mar; e fuese aquel
 lugar. E vio venir una nave, e juntaronse los
 mercaderes por conprar la mercaderia que en ella
 venia. E el llegose ay con ellos, e ellos estovieron
 con el señor de la nave e davanle çierto preçio por
 toda la mercaderia de la nave, e non se ygualaron
 con el e dixeron los mercaderes: "Vayamos e non
 curemos oy de conprar cosa desta mercaderia e mañana
 tornaremos a ella e quiça nos la daran por lo que
 davamos, e oy non fable ninguno en cosa dello." E
 fezieronlo asy e fueronse; e quando el fijo del
 mercadero los vio ydos, fuese al dueño de la nave, e
 estovo con el e conprole todo quanto estava en la
 nave por el preçio que los mercaderes davan, e el
 diogelo pensando que los mercaderes non tornarian
 mas a el. E quando los mercaderes de la çibdat lo
 sopieron que aquel mançebo avia conprado toda la
 mercaderia de la nave, tovieronse por neçios e
 rrogaronle que la traspasase en ellos e que le
 darian mill marevedys

[ 337 ]
 de ganaçia, e el
 fizolo asy e fuese con ellos para sus conpañeros. E
 con ellos mejoraron su estado e su fazienda.
 
 E dende a pocos de dias dixeron al fijo del rrey:
 "¿Fasta quando atenderas tu ventura e quando ganaras
 con ella de que byvamos?" Dixoles el: "Por buena fe
 non se que faga, nin puedo cosa ganar, nin espero al 
 fueras a la ventura, e non dudo que quando Dios me
 juzgo me dio en parte lo que me ha de venir syn
 falla." E salio dende fasta que llego a la puerta de
 la çibdat. E acaesçio que en aquella çibdat morio
 esa mañana el rrey de aquel rreyno, e non dexo salvo
 un fijo que rreyno en pos del. E pasaron el cuerpo
 del rrey que levavan a enterrar por donde el estava,
 todos faziendo muy gran duelo, asy los menudos commo
 los grandes. E el asentose en un poyo e non fizo
 senblante ninguno commo era de antes, e
 preguntaronle algunos: "Tu, ¿commo estoviste quedo e
 non feziste rreverençia al cuerpo del rrey quando
 por aquy paso?" E aquello le dixeron quando tornava
 la gente del enterramiento del rrey que aun todavia
 estava posado en el poyo. E el mançebo non curava de
 cosa que le dezian, e un duque que ende venia tomo
 gran malenconia

[ 338 ]
 dello e el por eso non
 fizo mudança ninguna. E el duque tomole del braço e
 echole del poyo abaxo denostandole, pensando que lo
 fazia por le fazer escarnio.
 
 E el mançebo tornose a sobyr en el poyo otra vez, e
 el duque ovo del tanta malenconia que le mando
 prender e echarlo en la carçel. E otro dia alçaron 
 al fijo del rrey por rrey e coronaronle, e estando
 en el palaçio, asentados todos los rricos omes con
 el rrey, dixo el duque: "Ayer quando levavamos el
 cuerpo del rrey a enterrar, un mançebo estranjero vi
 asentado en un poyo e non fizo senblante ninguno nin
 rreverençia al cuerpo del rrey, e de despecho que
 ove del, pensando que es algun escarnidor, fizele
 echar preso."
 
 E el rrey nuevo oyo aquello e mando traer aquel
 mançebo ante sy, e traxeronle. E el rrey le pregunto
 de donde era e de que gentes, e el rrespondio: "Yo
 soy fulano, fijo de tal rrey, e yo era

[ 339 ]
 heredero
 del rreyno; e alçoseme con la tierra un my hermano e
 echome del rreyno. E yo por miedo de ser preso o
 muerto vineme fuyendo para tu padre que me anparase
 e diese ayuda para cobrar my rreyno. E quando vi que
 era muerto e vy levar su cuerpo a enterrar,
 desespere e saly de my seso, que se me fizo su
 muerte muy fuerte cosa, e pense commo me falleçia lo
 que cuydava, e vençiome el cuydado e la tristeza; e
 estoveme quedo en my lugar maravillandome de las
 cosas que guisava la fortuna." E quando esto ovo
 dicho, conoçiole el rrey e quantos eran en la corte,
 e muchos mercaderes de aquella çibdat que se
 açertaron ende; e fezieron dello testymonio al rrey,
 e el rrey prometiole su ayuda en quanto podiese,
 porque aquella esperança que tenia de su padre para
 cobrar su rreyno, que el ge la faria de grado; e
 luego mandole dar posada e bestyas e paños nobles e
 muchas viandas, e todas las cosas que ovo menester,
 segun que a rrey perteneçian.
 
 E era costunbre en aquel rreyno que quando fazian
 rrey de nuevo que le trayan en un elefante
 cavalgando por la villa, e todos los de su corte con
 el muy bien vestidos, e fazian aquella fiesta syete
 dias arreo. E mando el rrey guisar otro elefante por
 la manera que el suyo en que traxesen aquel ynfante
 que fuera

[ 340 ]
 echado de su rreyno, e que
 le traxesen por la forma que a el trayan, por que
 dixo a los de la çibdat que: "Aquel ynfante devia
 ser rrey en su tierra, asy commo yo en la mia." Pues
 rrogo que le quisiesen asy traer commo a el fazian.
 
 E los de la çibdat fezieronlo ansy, e despues de
 pasadas las fiestas, este rrey caso al ynfante con
 una su fyja, e enbio por sus conpañeros e fizoles
 grandes merçedes; e despues mando el rrey dar gran
 gente al ynfante e muy gran tesoro, e levo su muger
 consigo e fue a tomar su rreyno. E quando su hermano
 sopo que venia su hermano con tamaño poder e
 esfuerço, fuele a rreçebyr e desmanparole el rreyno.
 E el hermano perdonole e diole tierra en que
 byviese. E todos los del rreyno le rreçibieron por
 rrey e señor e a su muger por rreyna.
 
 E este rrey fizo escryvir sobre la puerta de la
 çibdat: 'El lazerio de un ome, que faga por sus
 manos en un dia, fazele ganar que

[ 341 ]
 coma
 el e tres conpañeros por un dia; e el buen
 ensañamiento, e su lynaje, e su fermosura fazele
 ganar amor de los omes e fazele perder señeridat,
 maguer sea en estraño lugar fuera de su tierra; e
 fazele ganar en un dia çien marevedys; e la
 ynvisydat, e la hemençia, e la agudeza, e
 entremetymiento faze ganar al ome en un dia mill
 marevedys; e encomendarse a Dios, e meter su
 fazienda en sus manos, e atender su juyzio, faze al
 rrey que perdio su rreyno, fazelo cobrar e tornarlo
 en mejor estado que nunca fuese; que todas las cosas
 deste mundo en el juyzio de Dios son, e por la
 ventura asy; que ninguna cosa que Dios criase non ha
 poder de mudarse un paso, nin puede fazer cosa syn
 la voluntad de Dios; e por lo que del le es
 prometido e juzgado; e todas las cosas en su poderio
 son, e el las mantyene, asy que ome non sabe como
 las el hordena e las fyrma.'
 
 E desy llamo a sus compañeros que estavan ay con el,
 e dixoles: "Dios nos fizo ayuntar en uno el dia que
 nos juntamos en

[ 342 ]
 el camino, e nos puso
 en los coraçones de tomar cada uno de nos su
 opinion; e despues nos dio carrera por do cada uno
 de nos averiguase su dicho, que yo tenia que era muy
 fuerte cosa de ganar algo; que non podia nin sabia
 fazer cosa que era forçado de mi hermano e fuydo con
 miedo de muerte, asy que non sope que fazer, salvo
 acomendarme a Dios e a su merçed, e dexar mis fechos
 en su mano, e tenerme por pagado de su juyzio. E el
 me echo en aquesta çibdat, e non a sabiendas de my.
 Desy fizome yr al su rrey, e mostrome a rreynar con
 el, e menbro a dezir por que el ovo merçed de mi, a
 travo en lo quel dixe non pensando en ello nin
 sabiendo en que afynarie mi fazienda; e fue cosa que
 me metio Dios en coraçon, e me lo fyzo dezir, asy
 que gane amor con aquel rrey con que nunca fablara.
 E guisome por la aventura de Dios que ove de ser
 rrey en my tierra, e vençi mis enemigos de lo que
 era forçado syn poder e syn fuerça que yo oviese,
 mas fue por el juyzio de Dios que se ovo de conplyr
 onde sea el loado por estas cosas que son todas en
 su poder; que ninguno por arte nin por fuerça non
 puede contrastar lo que ha de ser por su mandado nin
 criar lo que no ha de ser."
 

[ 343 ]
 
 Desy mando el rrey ayuntar todos sus rrycos omes e
 sus cavalleros e sus alcaldes e sus perlados e sus
 rreligiosos por les fazer un sermon. E fizogelo muy
 breve e conplido, e bien departydo; e pedricoles e
 aguzoles a fazer buenas obras e metioles de
 desoberveçer a Dios. E entonçe levantose un rrico
 ome que fazie vida de rreligioso de aquellos que el
 rrey mandara ally venir e dixo: "Señor, fablaste con
 bueno e sano entendimiento e con seso e con acuerdo,
 e sabemos que quanto dizes es verdat, ca Dios quiso
 que ganasemosnos contygo lo que mereçes con el seso
 e con el acuerdo que te Dios dio, e porque tu,
 esperando su merçed e fyando por el, fuyste paçiente
 e non te quiso falleçer; ca quando Dios quyere dar
 mejoria al ome en buen entendimiento e en ser
 paçiente, por natura ha de ser piadoso e mesurado en
 sus pueblos. Ponele Dios rrey en la tierra e dale a
 governar los pueblos e el mejor andante ome deste
 mundo e del otro es aquel a quien Dios quiere dar
 seso e acuerdo e saber, e tal eres tu. E a nos fecho
 Dios merçed en que te nos dio por rrey en vez del
 que avia-

[ 344 ]
 mos; por onde
 rrogamos a Dios que te faga ser piadoso sobre tus
 pueblos e bien aventurado e a su serviçio."

 Desy levantose otro que era rreligioso e loo a Dios e
 gradeçiole e dixo: "Yo avia, ante que entrase en
 rreligion, dos marevedys. E metiome Dios en coraçon
 de amar el otro syglo e fazer buenas obras. E dixe
 en mio coraçon: 'Non es ninguna cosa que de mejor
 mereçimiento sea, segun Dios, que conprar una alma e
 franquearla por su amor. E fuyme al mercado e falle
 un paxarero que tenia dos palomas e querialas
 vender. E açomegelas e davale por ellas un marevedy,
 e non me las quyso dar menos de dos marevedys. E yo
 porque non tenia mas de aquellos dos maravedys,
 fizoseme fuerte cosa de conprarlas por quanto avia,
 conpre la una por un marevedy. E tovose la otra e
 prysome piadat della, e dixe en my coraçon: 'Quyça
 son parejas, fenbra e macho; e sy las partiere la
 una de la otra moryran de pesar que averan e de de-

[ 345 ]
 seo, o por aventura, sy la
 dexare en mano del paxarero, conprarla ha otro e
 franquearla ha.' E conprelas. Desy dixe: '¿Commo
 fare dellas? Ca sy les diere de mano por el poblado
 çerca de los onbres, he miedo que non podran bolar,
 porque son enflaqueçidas e magras de la pena que an
 rreçebida en el atar; e non so seguro que las non
 caçe alguno otra vez, e non les terna pro el bien
 que les quiero fazer.' E levolas a un lugar do avia
 buen pasto lueñe de las casas e dioles de mano; e
 fueronse bolando, e yo catandolas fasta que se alongaron de my. E posaronse en tierra e yo yva en
 pos dellas con miedo que las non prisyese alguno. E
 quando era çerca dellas bolavan, e syguiendolas yo
 en esta guisa, bolaron tanto que se posaron en un
 rramo de un arvol; e seguilas fasta que fuy açerca
 dellas, e asentaronse en tierra, e començaron a
 picar e a feryr a rrayz del arbol."
 
 "E yo començe a cavar en aquel lugar do ellas
 pycavan, e falle ay una jarra llena de marevedys; e
 quando la ove descobierta e ove fallado lo que en
 ella yazia, entendy que lo non fezieran synon

[ 346 ]
 por me galardonar lo que les yo
 fiziera. E yo entre e rrogue a Dios que las feziese
 fablar, de guisa que me podiese rrazonar con ellas.
 E El fizolo, e yo dixeles: 'Pues que asy sabedes lo
 que es so la tierra, ¿commo caystes en la rred del
 paxarero?' E ellas dixeronme: 'Onbre bueno, ¿non
 sabes tu que la ventura vençe todas las cosas, e que
 ninguno non puede pasar el juyzio de Dios? E quanto
 viste que acaeçio de nos e de ty fasta que llegaste
 a la rrayz deste arvol, non fue synon por la ventura
 que fue prometida a nos e a ty; onde la mas bien
 aventurada criatura es aquella a quien Dios prometio
 bien en su juyzio, e la mas mal aventurada es
 aquella a quien prometyo el contrario."


[ 347 ]
 
 AQUI SE ACABA EL CAPITULO XVI. E COMIENÇA EL DIEZ E
 SIETE DE LAS GARÇAS E DEL ÇARAPICO
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo: dame
 agora enxenplo de los dos aparçeros que se fian uno
 por otro, quando el uno es engañoso al otro e le
 tiene mala voluntad e puna en aver memoria en
 aquella cosa en que son aparçeros, e la quiere aver
 toda syn el otro.
 
 Dixo el filosofo: -Una de las rrazones por que el ome
 bien estuerçe es enviso ser; e una de las cosas por
 que el ome es enviso es ser sospechoso del conpañero
 fasta que sea bien çierto que tiene en el. E el que
 sospecha e cuyda bien de su conpañero o del su
 aparçero, non le aviendo provado, non es seguro que
 la

[ 348 ]
 fiança e la gran creençia lo eche
 en mal lugar. E esto semeja al enxenplo de la garça
 e del çarapico.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 
 Dixo el filosofo: -Dizen, señor, que en una clyma de
 las clymares de tierra de Aliemen, que era rribera
 del mar, avia un pielago de cayan muchos rrios. E
 açerca de ay avia un cañaveral, e fizieranse muchos
 peçes en aquel pielago, e era alongado e apartado de
 la carrera e de las gentes. E las aves que solian
 venir a las rriberas e a los pielagos e a la marysma
 non venian ally, nin se ay allegavan nin pescavan
 los peçes que se ally cryavan muchos; ca tenian que
 les cunplia lo del mar para ellos e para sus fijos;
 porque acaeçio que una ave a que dezian garça que
 ovo sabiduria de aquel lugar e vio que era lugar muy
 apartado e viçioso e yermo e alongado de carrera, e
 con todo eso ovo gran sabor de morar ay e de mudar
 ay su nido. E dixo en su coraçon: 'Quando traxere
 mio nido e my muger, escusaremos con lo que ya de
 non fazer enbargo a las otras en el pescado del mar,
 e avremos este lugar por heredamiento para nos e
 para los que de nos venieren; e ninguno non avra ay
 derecho nin mando, ca nos con derecho lo ternemos e
 por posesyon.'
 

[ 349 ]
 
 E penso en su coraçon de su mudar con su muger e con
 su nido para ally; e despues que se fue tornado al
 mar, dixo a su muger lo que viera e tenia en el
 coraçon de fazer. E la muger avia ya puestos sus
 huevos en la rrybera del mar en su nido, e era ya a
 la sazon que los devia sacar. E avian una ave por
 amygo que le dezian çarapico, e era tamaño el amor
 que avian en uno que syn el non avian plazer nin
 solaz, e fazianle parte de quanto les Dios dava. E
 despues que el maslo ovo dicho su entendimiento e su
 voluntad a la fenbra, pesole a ella mucho de se
 quitar del çarapico; e cobdiçio que oviese parte en
 aquel viçio, e guiso commo ge lo fizo saber aquello
 que ella e su marido cuydavan fazer, por que el se
 guisase como fuese con ellos a aquel lugar. E dixo
 al maslo: "Ya tienpo es que devo sacar mis pollos; e
 dixeronme que yo faziendo una casa, que yo
 faziendola, a la sazon que an de salyr, que seryamos
 que nos non conteçyrie ocasyon; e yo quiero yr a
 buscar lo que me dixeron por levarlo comigo al lugar 
 do quisieres que nos mudemos." Dixo el maslo: "¿E
 que es?" Dixo la fenbra: "Un pez de los peçes de tal
 ysla que le non

[ 350 ]
 conoçe ninguno salvo
 yo. Pues echare sobre los huevos en mio lugar de
 mientra que yo vo alla."
 
 Dixo el maslo: "El ome entendido non deve fyuzarse en
 quanto los fysicos dizen; ca a las vezes dizen
 algunas cosas muy estrañas, que ninguno non las
 puede aver, synon a gran peligro de sy; ca en
 algunas cosas dizen que ha menester unto de leon e
 de otros vestyglos; e non deve el ome enviso meterse
 a peligro de s por buscar leon o vestyglo peligroso,
 por toda quanta pro ha en sus untos. E a ty non te
 ha que fazer de yr a aquella ysla, mas levemos
 nuestro nido asy commo esta al lugar do lo queremos
 mudar; ca ay cria mucho pescado e gran cañaveral, e
 es encobierto lugar e apartado de carreras. E sepas
 que quien cree a los fysycos en buscar las melezinas
 e se mete a peligro, non es seguro que le contezca
 lo que conteçio al ximio buscando el rrabo de la
 serpiente." Dixo la muger: "¿Commo fue eso?"

 Dixo el maslo: "Dizen que en una ysla avia un ximio e
 estava muy viçioso de fruta. E acaeçio que
 ensarneçio, de guisa

[ 351 ]
 que se cuydo
 perder, porque non podia travar su vito, e era mucho
 enflaqueçido. E paso por ay otro ximio e dixo: '¿Por
 que te veo en tal estado que eres tornado tan magro
 e flaco?' Dixo el ximio: 'Non se que es synon la
 ventura que me fue prometyda a que ninguno non puede
 fuyr nin esquyvar el juyzio de Dios.' Dixo el otro
 ximio: 'Yo conosco otro ximio que le conteçio eso
 mismo que a ty conteçe, e non guareçio con otro
 melezinamiento fasta que le aduxeron el çelebro de
 la serpiente negra.' Dixo el ximio sarnoso: 'Yo non
 puedo buscar mio vito destos arvoles, que son aqui
 açerca de my, synon quando me dan el alymosna los
 vestyglos e las bestias fieras con que pase; synon
 por esto, muerto seria de flaqueza e de magrez,
 pues, ¿commo buscare el çelebro de la serpiente
 negra?'
 
 Dixo el otro ximio: 'Yo vy un ome en tal lugar que es
 encantador e esta en una ysla çerca de una cueva de
 una serpiente negra que yo conosco, e creo que la ha
 muerta. E yo yre alla a la

[ 352 ]
 boca de la
 cueva e entrare alla, e sy fallare la serpiente
 muerta, tomare su çelebro e aduzirtelo he'. Dixo el
 ximio sarnoso: 'Sy podiere ser, fazlo, ca me faras
 en ello gran merçed, e averas por ello buen galardon
 de Dios.' E fuese el ximio e llego a la cueva que
 era muy ancha, e vio el rrastro de los encantadores,
 e non dudo que la serpiente muerta era; e despues
 que entro fallo la serpiente byva, e salto en el e
 matole.
 
 E yo non te dy este enxenplo synon por que sepas que
 el ome entendido non se deve fyuzar en tales cosas,
 maguer cuytado sea, por meterse aventura de moryr e
 a gran pelygro en buscar las melezinas en los
 lugares do se teme, que non fallara la melezina que
 ha menester para su enfermedat syn gran peligro."
 Dixo la muger: "Entendido he lo que me dexiste, mas
 non puede ser que non vaya aquella ysla, ca non as
 que temer en yr yo aquel lugar, e es pro de nuestros
 pollos e guarda de nuestra ocasyon." Dixo el maslo:
 "Pues este es tu acuerdo, non fagas a ninguno saber
 lo que tenemos en coraçon de fazer; ca los sabios
 dizen que comienço de todo bien es aver
 entendimiento bueno e çelar la poridat." Dixo la
 muger: "E yo asy lo fare." E desy fuese fasta que

[ 353 ]
 llego al çarapico, que era lueñe
 dellos buena pieça, e fizole saber lo que tenian en
 coraçon de mudarse a aquel pielago e cañaveral e a
 aquellos peçes e a aquel apartamiento, e lugar tan
 seguro e tan salvo. E dixole: "Sy podieres guysar
 que sea ay connusco con consentymiento de mi marydo,
 fazlo."
 
 E el çarapico ovo gran sabor de aquel lugar e quiso
 ser çerca de la garça por gran amor que avia entre
 ellos, e dixo a la garça: "¿Por que demandare yo
 lyçençia de tu marido en esto? Ca el no ha mayor
 derecho en aquel lugar que yo; ca aquel pielago
 suelto es a el e a todos, e atamaña parte avemosnos
 ay commo el. Mas vete tu al pielago, e sy es tan
 viçioso e tan a pro commo tu dizes, yre yo alla, e
 fare mio nido; e sy tu maslo quiere contender
 comigo, fazerle he yo entender que non ha el aquel
 lugar por herençia de sus anteçesores, nin ha mayor
 derecho que yo." Dixo la muger: "Yo se que asy es
 commo tu dizes; enpero yo quiero tu vezindat e tu
 solaz; e sy tu fueres alla contra la voluntad de mio
 maslo e a su pesar, temome que naçera entre vos
 enemistad e malquerençia, e tornarse a el puro amor
 e la alegria e la bien-

[ 354 ]
 querençia
 que yo he contigo en trystyçia, e en vez de amor
 avremos discordia e aborrençia."
 
 Dixo el çarapico: "Verdat dizes, mas consejarme as
 commo guisemos que plega a el e que mande que aya yo
 un nido en aquel lugar." Dixo la muger: "Yo te dyre
 commo fagas. Vete para my maslo e dyle commo que non
 sabes que se el quiere mudar en aquel lugar: 'Yo
 pase por un pielago en tal lugar do ay muchos peçes,
 e es muy apartado de los omes e de las aves, e
 quierome mudar alla, e ¿quieres yr alla comigo? Ca
 es lugar que con lo que ay ende ay escusaremos de
 non fazer enbargo a las aves en los peçes del mar.'
 E el dezirte a que ante lo sopo el que tu e que se
 quiere mudar alla. E quando el te dixere esto, dyle
 tu: 'Pues que asy es, mayor derecho as tu de lo aver
 que yo; enpero quiero que me consientas contygo ser
 ay tu vezino por que aya ay vito çerca de ty; ca fio
 por Dios que non avras daño de my, ante avras solaz
 e plazer comygo.' E fyzolo asy el çarapico e fuese
 al maslo. E fuese la muger a un pielago e pesco ay
 peçes e aduxolo al maslo e dixole: "Este es un pez
 de los peçes que nos dixeron para melezinar los
 pollos."
 

[ 355 ]
 
 E en llegando al maslo, fallo al çarapico ay, que le
 oviera ya otorgado lo que le rrogara. E la fenbra
 dio a entender que le pesava por toller sospecha a
 su marydo desta rrazon e dyxole: "Nos no avemos
 sabor de aquel lugar synon porque es apartado de las
 aves, e sy tu acojes ay al çarapico, temome que
 vernan ay otras aves, e avran ay parte con nos; e
 sabes que lo mas por que nos dexamos nuestro lugar e
 nos mudamos ende es por fuyr de su conpañia." Dixo
 el maslo: "Yo he entendido lo que tu dizes, mas yo
 fio en el çarapico que avremos en su lugar plazer e
 buena vezindat e solaz e consolaçion e ayuda contra
 los otros; ca nos non somos seguros de las aves del
 mar que nos non contrallen este lugar o que lo nos
 non enbarguen, e non es mal ave la que tyene ayudas
 e amigos de quien se fie. Ca non devemos de ser
 engañados en la fuerça e en la valentya, que avemos
 mas que las otras aves; e por aventura los flacos,
 quando se ayudan, pueden con los fuertes e con los
 valientes, asy commo podieron los gatos contra el
 lobo quando se ayuntaron e se ayudaron en uno." Dixo
 la muger: "¿Como fue eso?"


[ 356 ]
 
 Dixo el maslo: "Dizen que en un lugar que era rrybera
 del mar avia muchos lobos. E avia entre ellos uno
 que era mas valiente e mas loçano e mas gloton que
 los otros, e que menos se tenia por pagado de su
 estado. E salio un dia a venar por ganarse a sus
 conpañeros, e fuese para un monte do avia muchas
 bestyas salvajes e non avia salyda nin entrada synon
 por un lugar. E yazianse ay ençerrados comiendo de
 aquellas yervas e frutas e criando sus fijos, e
 avian rrey de sy se. Quando el lobo vio que non avia
 ay otra anchura e que estavan asy apretados, asmo
 que serie ally muy viçioso e abondado, e moro ay un
 tienpo. E en aquel monte avia muchos gatos que
 byvien comiendo de las carnes de aquellas bestias
 que avien otrosy rrey de sy se, e menguoles la
 vianda que la non avian tan abondo commo ante
 solian. E esto acaeçiera por la venida del lobo.
 
 E quando ellos vieron atan gran daño commo el lobo
 les fazie por su vito, ayuntaronse e consejaronse en
 que guisa aforrasen de aquel lobo. E en estos gatos
 avia tres que avian myjoria sobre

[ 357 ]
 todos
 los otros en fecho e en palabra, e dixo el rrey a
 uno destos: '¿Que faremos a este lobo que nos ha
 fecho e nos faze tamaño daño en nuestro vito?' Dixo
 aquel: 'Non veo al por bien synon sofryr e ser
 pagados de lo que la ventura faze; ca non podemos
 lydiar con el.' Dixo el rrey al segundo: 'E tu, ¿que
 consejo das?' Dize: 'Ternia por bien de nos mudar
 deste monte a otro lugar, ca quiça fallaremos otro
 lugar mejor e mas viçioso; ca sy nos non tovieremos
 por pagados con el rrelieve deste lobo, faremos
 mucho estrecha vida e morremos de fanbre.' Dixo el
 rrey: '¿E que es?' Dize: 'Yo non tengo por consejo
 de nos dexar nuestros lugares, nin tenernos por
 pagados deste estado en que byvymos, mientra que
 ayamos esperança en Dios que nos ayude en otra
 manera de guisa que seamos burlados nin otrosy
 sofryr esto en que estamos, nin fuyr; mas tengo por
 seso e por consejo, sy me tu quisieres creer e los
 que contigo son, una cosa con que vençeremos nuestro
 enemigo con la ayuda de Dios e tornaremos en mejor
 estado que nunca fuymos.' Dixo el rrey: '¿E que es
 ese consejo?' Dixo: 'Tengo por bien que paremos
 mientes al lobo, quando levare alguna bestia para
 comer de las que vena cada dia, e que lo siga-

[ 358 ]
 mos, e yo contigo, e una
 pieça de los gatos que son conoçidos por fuertes, e
 por valientes, e esforçados, e sofrydores e
 atrevidos, e que vayamos asy commo que ymos buscar
 el rrelieve suyo, ca el muy seguro es en nos e sera
 ay engañado. E quando fueremos açerca del, saltarle
 he en los ojos, e quebrantargelos he con mis uñas. E
 con todo esto saldra cada uno de los otros gatos e
 saltara en el, e piense del lugar do travare, e non
 nos quitemos del fasta que le matemos ally; ca
 maguer que algunos de nos se pierdan, el rrey e los
 otros que fyncaren cobro averan de nos, solo que
 fuelguen deste lobo.' E fizieronlo asy como lo aquel
 consejo e aquel con el rrey e con los otros acabaron
 su asmamiento de guisa que le mataron e aforraron
 del.
 
 E yo non te di este enxenplo synon por que sepas que
 por la vezindat del çarapico non avemos synon solaz
 e bienandança."
 
 E asy plugo dello a la muger porque plazie a su
 marydo de la morada del çarapico con ellos, e asy
 mudaronse las garças e el çarapico a aquel lugar, e
 fezieron ay sus nidos. E

[ 359 ]
 apartose el
 çarapico con su nido del nido de las garças, e
 ovieron gran sabor de aquel apartamiento en que eran
 e de aquel lugar tan viçioso, e mostraronse gran
 amor e gran plazer; enpero el amor que era entre la
 muger e el çarapico era mas verdadero e mas fyrme
 que entre el çarapico e el maslo, e fyavan los unos
 por los otros por el amor antiguo.
 
 Desy acaeçio que se seco un rryo de los que davan en
 el pielago, e menguo el pescado. E penso el çarapico
 en su fazienda e dixo en su coraçon: 'Maguer que es
 gran debdo de amar onbre a las mugeres [e] amigos e
 de guardarlas, mayor derecho es de guardar syenpre
 onbre a sy mesmo; ca dize que quien a sy mismo non
 es leal, non lo sera a otro; e que non se alyndria e
 non esta presto ante que le acaezca el peligro de la
 muerte, mucho e con derecho lo deve çercar las
 ocasyones tantas que se non pueda dellas apartar. E
 estas dos garças que an comigo aparçeria en este
 pielago fazenme daño en el pescado que ay ha e
 quiçave

[ 360 ]
 con cuyta averme he de
 tornar de cabo a la mar. E yo soy muy pagado deste
 lugar, e fazerseme a fuerte cosa de le dexar tanto
 es de convenible; onde non ay al synon matarlas, e
 folgare syn ellas, e fyncarme a el pielago syn
 aparçero e syn contendedores; mas començare prymero
 en el maslo, e guisare commo le mate su muger; ca
 ella es de muy flaco seso e fia mucho de my; e
 despues que el fuere muerto, mas de lyjero matare a
 ella tanto fia de my.'
 
 E desy tornose el çarapico para la muger muy tryste e
 muy cuydoso. E dixole la muger: "¿Que as comigo que
 estas tryste e cuydoso?" Dixo el çarapyco: "So
 tryste por las trybulaçiones que acaeçen en este
 mundo. ¿Por aventura vyste tu alguno que estorçiese
 de las ocasiones deste mundo e de las malandanças
 por sy o por sus amigos? ¿O viste alguno que en este
 mundo durase con alegria e con viçio syenpre por que
 oviese de durar años?" Dixo la muger: "Gran cosa es
 esta por que tu estas tryste". Dixo el çarapico:
 "Asy es commo tu dizes, e non es por al synon por
 ty; mas sy me creyeres, e fezieres lo que te yo
 dyre, por aventura desviaremos el mal que yo cuydo e
 temo que ha de acaeçer". Dixo la muger: "Pues, ¿que
 es eso?"
 

[ 361 ]
 
 Dixo el çarapico: "Maguer que nos seamos de grandes
 lynajes, tanto amor ha Dios metydo entre nos, e
 tanto solaz, que es mas que sy fuesemos parientes
 carnales. E en el parentesco acaeçe a las vezes muy
 gran enemistad e tamaña malquerençia que es de mayor
 daño que la espada nin la ponçoña mortal. E dize que
 quien amigo non ha non ha enemigo, e quien pariente
 non ha non le a ninguno enbidia. E quierote fazer yo
 un poco de pesar por tu pro, e por mejorar tu
 estado, commo quiera que lo ternas por fuerte cosa e
 por muy desaguisada; maguer pienso en lo que me lo
 faze fazer, e en el tienpo que las aventuras andan
 por este mundo mas que el alvedrio; onde quien bien
 çierto es de la aventura desanparase al mandamiento
 de Dyos. E tu fuelga e eschuchame e guiate por my e
 non me preguntes dello departymiento de lo que te yo
 mandare fasta que sea acabado."
 
 Dixo la muger: "Tamaño miedo e tamaño espanto me as
 metydo que me semeja que nos ha de acabar la fyn. E
 pagada seria yo de perder mi alma por amor de ty, ca
 dizen que quien

[ 362 ]
 su alma non desanpara
 por amor de su amigo, que le ayuda a las cuytas e le
 ama lealmente, este tal es engañoso e falso." Dixo
 el çarapico: Pues consejote que guises commo mates a
 tu maslo, e folgaras del; ca en moryr el es tu gran
 pro e non me quieras mas preguntar e fazlo
 consejotelo, ca sepas que sy non fuese por la gran
 segurança e pro, que tu ay as non me atreveria yo a
 tan gran cosa e bien te faria yo saber la rrazon por
 que te consejo esto sy tu ya ovieses acabado lo que
 te mando yo fazer; ca yo te buscare despues un
 marido de mios amigos los garços, e escogere yo el
 que yo por mejor tengo e que mas faze por my, e que
 de mejor miente byvyria connusco en el pielago. E te
 guardara e te onrrara por amor de mi e por ty, que
 eres muy amada e muy buena; e sepas que sy non fazes
 lo que te yo digo e non me creyeres, acaeçerte ha lo
 que acaeçio al mur que non quiso [creer] al gato que
 le consejava lealmente." Dixo la muger: "¿Commo fue
 eso?"


[ 363 ]
 
 Dixo el çarapico: "Dizen que un rreligioso avia una
 su choça en el canpo, e eran los mures muy pagados
 de aquella su choça e de comer sus comeres. E gano
 el rreligioso un gato para folgar de los mures, e
 atole en la choça por los matar. E entre aquellos
 mures avia un mur muy grande e muy fuerte e
 atrevido, e quando vio que el rreligioso atava el
 gato en la choça, entendio que le faria mal morar
 con el gato. E llamole e dixole: 'Esto se yo bien,
 que el rreligioso non te tyene ay synon por matar a
 my e a mis conpañeros. E yo amo tu solaz e tu
 conpañia, e quierote aver amor por ser seguro de tus
 artes. E morare aquy a plazer de ty, e prometote de
 te non encobryr mio bien en consejo nin en pro que
 te pueda fazer.'
 
 Dixo el gato: 'Bien entendi lo que dexiste e fagote
 tal pleyto que te non busque mal pues tu as sabor de
 mi amor; enpero non te quiero prometer lo que te non
 podria conplyr, ca sabes

[ 364 ]
 que el
 rreligioso me ha dado en fialdat su choça e me tiene
 e me govierna por matar a ty e a tus conpañeros; e
 yo non sere traydor nin yre contra lo que el cree de
 mi. Onde as menester que busques por onde salgas a
 los canpos o a las otras casas que son açerca de
 aqui, sy quisieres que sea yo tu amygo e que non te
 guardes, yo seyendo presente o fuera del lugar; ca
 sy esto asy non fazes, non te guardare pleyto nin
 omenaje que aya puesto contygo, ca non podrie ser
 que yo non syrva lealmente a my senor en aquello que
 me puso por guarda.' Dixo el mur: 'Yo te començe a
 rrogar e pedir merçed, e tu deves rreçebyr my
 rruego, e non quieras que yo vaya syn tu amor.' Dixo
 el gato: 'Dicho es e guisado de rreçebir yo tus
 rruegos e faz lo que quisieres, mas ¿en qual manera
 podre yo amar a vos todos los mures, desamando mio
 señor e queriendole mal? E sy yo non le fuere leal
 en matar a vos todos sy podiere, temome que matara
 el a my o me fara algun escarnio. O dete aperçydo de
 my, e te aconsejo que te mudes desta casa, salvo e
 seguro, por do quisieres, e dote plazo de quatro
 dias

[ 365 ]
 que busques lugar en que te
 acojas. E yo yrte he a ver e a rrequeryr, e mostrar
 mi amor mas que tu non podiste.' Dixo el mur:
 'Fuerte cosa es dexar onbre su lugar; mas serme yo
 en my forado, e guardarme he de ty quanto podiere.'
 Quando fue otro dia salio el mur del forado a buscar
 su vianda, e viole el gato, e non se le mostro por
 enemigo, e quiso guardar los quatro dias que posiera
 con el. E fue el mur engañado en esto, saliendo
 muchas vezes e echandosele el gato ençelada, de
 guisa que andando el mur por casa, salto en el gato
 e matole.
 
 E yo non te di este enxenplo, synon por que sepas que
 el onbre entendido non deve rrefertar la palabra del
 pedricador; ca dizen que tal es el dicho del
 consejero leal, en quanto el pedimiento del, commo
 la melezina amarga que tuelle del cuerpo la gran
 enfermedat. E guarda non seas engañado en el amor
 que te muestra el maslo; e sy le tu matares,
 byvremos en folgura e avras mejor marido e con mayor
 plazer."
 

[ 366 ]
 
 Quando oyo la muger lo que dezia el çarapyco, ovo muy
 gran deseo del marido que le prometie, e dixo:
 "Entendidote he, e non te sospeche en cosa, e lo que
 tengo en coraçon de amor me muestra el amor que me
 tu as; e yo se bien que tu non me consejaras tan
 desabrida cosa e tan esquyva synon con amor que me
 as. E sy fuere esto que me tu consejares cosa atal
 en que toviese mayor pro de ty solo syn my, devialo
 yo luego por ty facer e seguir tu voluntad, e quanto
 mas seyendo cosa en que averia yo pro; mas ¿en que
 guisa podria yo matar al maslo, ca non podre con
 el?"
 
 Dixo el çarapico: "Yo te mostrare una arte tal que,
 sy la fezieres, rrecabdaras lo que quisieres, ca yo
 se en tal lugar un pielago do ay muchos peçes, e
 andan ay muchos pescados. E quando pescares algun 
 gran pez, toma una estaca e espetale por ella fasta
 la boca. E tu vete a aquel lugar, e toma uno de
 aquellos peçes que vieres que pueda el maslo tragar,
 e quando le tragare, travesarsele a la estaca en la
 garganta e morra." E fizo la muger quanto le consejo
 el çarapico de guisa que mato su maslo en esta
 manera. E fueron la muger e el çarapico asy unos
 dias, e mos-

[ 367 ]
 trandol gran
 amor e gran onrra. Desy pidio la garça al çarapico
 el marido que le prometiera. E fuese a un arvol que
 era ay çerca de aquel pielago e fallo ay un lobo
 çerval que buscava que comiese, e llamole e dixole:
 "Anda aca comigo e ponte en esta cueva e darte he
 que comas." E tomo el çarapico e traxo por ay la
 garça. E el lobo commo estava escondido, salto en
 ella e matola e comiola.


[ 369 ]
 
 AQUESTE ES EL ENXIENPLO DE LOS DOSS APARÇEROS QUE FIA
 EL UNO DEL OTRO, ETC. SIGUESE EL ENXIENPLO DE LA GOLPEXA
 E DE LA PALOMA E DEL ALCARAVAN, E ES CAPITULO DEL QUE DA
 CONSEJO A OTRO E NON LO TIENE PARA SY
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxienplo de los
 doss aparçeros que se fian el uno del otro; mas datme
 enxienplo del que da a otro consejo e non lo tiene para
 sy.

 

[ 11 ]
 Este libro es llamado de Calila e Dina el qual departe
 por enxenplos de omnes e aves e animalias
 Dizen que en tienpo de los rreyes de los gentiles,
 rreynando el rrey Syrechuel, que fue fijo de Cades, fue
 un omne a que dezian Berzebuey, que era fisico e
 prinçipe de los fisicos del rregno, e avia con el rrey
 grant dignidad e honrra, e cathedra conosçida; e
 commoquier que era fisico conosçido, era sabio e
 filosofo, e dio al rrey de Yndia una petiçion, la qual
 dezia que fallava en escrip-

[ 12 ]
 turas
 de los filosofos que en tierra de Yndia avia unos montes
 en que avia tantas de yervas de muchas maneras, e que sy
 conosçidas fuesen e sacadas e confaçionadas, que se
 sacaria dellas melezinas con que rresuçitasen los
 muertos. E fizo al rrey que le diese liçençia para yr
 buscarlas, e que le ayudase para despensa, e que le
 diese sus cartas para todos los rreyes de Yndia que le
 aydudasen, por que el pudiese rrecabdar aquello por que
 yva.
 
 E el rrey otor[go]gelo e aguçiolo, e enbio con el sus
 presentes para los rreyes donde yva, segunt que era
 costunbre de los rreyes quando unos enbiavan a otros sus
 mandaderos con sus cartas por lo que avian menester. E
 fuese Berzebuey por su mandado, e andudo tanto fasta que
 llego a tierra de Yndia. Desy dio las cartas e los
 presentes que traya a cada uno de aquellos rreyes, e
 demandoles lyçençia para yr buscar aquello por que era
 venido. E ellos dieronle todos liçençia e ayuda. E duro
 en coger estas yervas e plantas grand tienpo, mas de un
 año, e bolviendolas con las melezinas que dezian sus
 libros, e faziendo esto con grand diligençia. Desy
 provolas en los finados, e non rresuçitaron ningunos; e
 entonçes dubdo en sus escripturas, e cayo en grand
 escandalo, e tovo

[ 13 ]
 por cosa vergonçosa de
 torrnar a su señor el rrey con tan mal rrecabdo.
 
 E quexose desto a los filosofos de los rreyes de Yndia. E
 ellos dixeronle que eso mesmo fallaron ellos en sus
 escripturas que el avia fallado, e propiamente [que] el
 entendimiento de los libros de la su filosofia e el
 saber que Dios puso en ellos son los cuerpos, e que la
 melezina que en ellos dezia son los buenos castigos e el
 saber, e los muertos que rresuçitavan con aquellas
 yervas son los omnes nesçios que non saben quando son
 melezinados en el saber, e les fazen entender las cosas
 esplanandolas [e], aprenden de aquellas cosas que son
 tomadas de los sabios, e luego, en leyendo aprenden el
 saber e alunbran sus entendimientos.
 
 E quando esto sopo Berzebuey busco aquellas escripturas,
 e fallolas en lenguaje de Yndia, e trasladolas en
 lenguaje de Persia, e conçertolas. Desy tornose al rrey
 su señor. E este rrey era muy acuçioso en allegar el
 saber, e en amar los filosofos mas que a otri, e
 trabajavase en aprender el saber, e amavalo mas que a
 muchos deleytes en que los rreyes se entremeten. E
 quando fue Berzebuey en su tierra, mando a todo el
 pueblo que tomasen aquellos escrip-

[ 14 ]
 tos, e que los leyesen, e rrogasen a
 Dios que les diese graçia con que los entendiesen, e
 dioles aquellos que eran mas privados en la casa del
 rrey. E el uno de aquestos escriptos es aqueste lybro de
 CALILA E DINA.
 
 Desy puso en este libro lo que traslado de los libros de
 Yndia, unas questiones que fizo un rrey de Yndia que
 avia nonbre Diçelem, e al su alguazil dizian Burduben, e
 era filosofo a quien el mas amava. E mandole que
 rrespondiese a ellas capitulo por capitulo, e rrespuesta
 verdadera e apuesta, e que le diese enxenplos e
 semejanças, e por tal que viese la çertedunbre de su
 rrespuesta; e que lo ayuntase en un libro entero, por
 que lo el tomase por castigo para sy, e que lo dexase
 despues de su vida a los que del desçendiesen. E era el
 primero capitulo del leon e del buey, que es despues de
 la estoria de Berzebuey el menge.


[ 15 ]
 
 Myo padre fue de Merçeçilia, e mi madre fue de las
 fijasdalgo de Azemosuna e de los legistas. E una de
 las cosas en que Dios me fizo merçed es que fue yo
 el mejor de sus fijos. E ellos

[ 16 ]
 criaronme
 lo mejor que pudieron, goverrnandome de las mejores
 viandas que pudieron, fasta que ove nueve años
 conplidos; e desy pusieronme con los maestros, e yo
 non çeçe de continuar en aprender la gramatica e de
 meter la mi cara a sotileza e a buen entendimiento,
 a tanto que vençi a mis conpañeros e a mis yguales,
 e vali mas que ellos, e ley libros, e conosçi e sope
 sus entendimientos, E afirmose en el mi coraçon e lo
 que ley de las escripturas de los filosofos. E
 decore las palabras de los sabios, e las questiones
 que fazian unos a otros, e las disputaçiones que
 fazian entre sy.
 
 E mantove esto con mi entendimiento, e conçertelo con
 la opiñon que yo tenia, e sope que eran acordados en
 los cursos del año e de los meses e de los dias, e
 en las naturas de los cuerpos, e en las cosas de las
 enfermedades e en las maneras de sus melezinamientos
 e de su salud. E pusieronlo por escripto. E plugome
 de los saber, e començe a leer sus libros fasta que
 los entendi, e vi las maneras de los cuerpos, las
 cosas de las maletias, e las maneras del
 melezinamiento, e sope en ello atanto que me meti a
 melezinar enfermos. E despues que lo començe, di a
 mi alma a escoger en estas quatro cosas que los
 omnes demandan en este siglo, e se trabajan de las
 aver, e las cobdiçian. E dire: "¿Qual destas quatro
 cosas devo demandar, segunt la quantidad del mi
 saber, e qual es la que me fara alcançar lo que he
 menester, e sy

[ 17 ]
 lo pudiere aver:
 deleytes, o fama, o rriqueza, o gualardon del otro
 siglo?"
 
 E vi que [fue] demandado [e] ayuntado todas quatro
 cosas. E falle que era cosa loada çerca de los
 entendidos, e non denostada de los sabios e de las
 leyes e de las setas; e falle que el mas santo de
 los fisicos es aquel que non quiere aver por su
 fisica salvo el gualardon del otro siglo. E comedi 
 en mi coraçon, e falle que todas las cosas [en] que
 los omnes se trabajan son falleçederas; e yo non vi
 a ninguno de mis anteçesores que su allegar lo
 fiziese durable en este mundo, nin que lo librase de
 la muerte e de lo que aviene despues della. E fallo
 en los libros de la fisica qu'el mas piadoso fisico
 es aquel que primeramente comiença a melezinar su
 alma e sus enfermedades; e el que es en mejor estado
 es aquel que con su fisica trabaja en emendar su
 estado para el otro siglo, e que non toma el arte de
 la fisica por mercaduria e por ganar la rriqueza
 deste mundo.
 
 E el que quiere por su fisica aver el gualardon en el
 otro siglo, non le menguava rriqueza en este mundo.
 E es en aquesto atal commo el labrador que syenbra
 las legunbres en la tierra por aver mieses, e ha de
 aquesto quanto quiere. Con todo aquesto non le

[ 18 ]
 mengua y de aver algunas yervas de que
 se ayude e se aproveche. E tove por bien de
 perseverar en esto por aver gualardon en el otro
 siglo e meresçimiento de Dios. E non quise por esto
 aver el apostura deste mundo; que seria tal commo el
 mercador cobdiçioso que vendio sus piedras
 presçiosas por vedrio que non valia nada, e pudiera
 aver del presçio dellas grand rriqueza para en toda
 su vida.
 
 E començe a melezinar los enfermos, e so esperança
 del gualardon del otro siglo; asy que non dexe
 enfermo que yo oviese esperança de lo guaresçer e de
 lo sanar de su enfermedad con mi melezinamiento, que
 non metiese mi poder en lo guaresçer. E al que yo
 por mi mesmo pude sanar, fizelo, e non lo meti en
 mano de otri; e al que non pude esto fazer, dexele
 su melezinamiento, e dexele las melezinas que avia
 menester, e non quise aver gualardon nin
 merescimiento de aquellos a quien esto fize. E non
 avia enbidia de mis yguales, nin de los que avian
 mas aver que yo, nin del bien que Dios les avia
 dado. Mas el mio mayor cuydado, e a lo que yo mas me
 inclinava, e de lo que mas me tra-

[ 19 ]
 bajava, que pugnase mas qu'el en
 saber e en me trabajar en aver gualardon de Dios.
 
 E estude en esto un tienpo fasta que vençi el saber
 deste mundo, e contendi comigo por el algo que veya
 aver a los otros, e yo non quise al salvo contender
 con mi alma e defenderla de non se apartar de las
 cosas, que nunca ovo ninguno que por ellos non
 apocase su algo, e que non acresçiese su lazerio. E
 rremenbraronme las penas que avia de sofrir despues
 que deste mundo partiese por le fazer olvidar
 aquellas cosas de que avia sabor, E dixele: "¡Ay
 alma! Que non as venguença de fazer contraridat con
 los perezosos, nesçios en amar este mundo
 fallesçedero; ca aquel que alguna cosa ha del non es
 suyo nin finca con el, e non lo aman salvo los
 engañados nigligentes. Conviertete desta nesçedat e
 desta locura, e metete con toda tu fuerça a fazer
 algun bien para el otro siglo, e guardate de lo
 llevar en traspaso, e non te asegures en el.
 
 E mienbrate en commo en este cuerpo ha muchas
 ocasiones, e commo es lleno de malas cosas lixosas,
 e son, por todas, quatro umores que sostienen la
 vida mezquina que ha de fallesçer, asy

[ 20 ]
 commo
 el ydolo descoyuntado, que quando sus mienbros son
 conpuestos, o puestos cada uno en su lugar,
 ayuntanlos con engrudo que los faze tener unos con
 otros, e quando es quebrantado el plego, caensele
 las juntaduras e desfazese todo. ¡Ay alma! Non te
 engañes en la conpañia de tus amigos e de tus
 bienquerientes, e non ayas desto grand cobdiçia;
 pues que a la fin la tu conpañia se ha de partir; e
 esto es atal commo la cuchara de palo, que es
 sienpre usada en la calentura, e en cabo quiebrase
 sirviendo, e ençimase su fazienda a ser quemada en
 fuego.
 
 ¡Ay alma! Non tomes plazer en ser ayuntada con tus
 querientes e con tus amados en ayuntar averes,
 ayuntandolos por aver amor e graçia de ellos, que
 serias en esto atal commo el safumerio que quema asy
 e han los omnes folgura con su olor. ¡Ay alma! Non
 te fies en las rriquezas e en las dignidades en que
 se alegran los mundanos; ca estos non saben en quan
 pequeñas cosas estan fasta que las pierden. E
 acaesçen asy commo a los cabellos, que quando los
 omne tiene en la cabeça, peynalos e untalos con las
 mejores unturas que puede, e despues que son fuera
 de la cabeça, halos omne asco de ver.
 

[ 21 ]
 
 ¡Ay alma! Persevera en melezinar los enfermos, e non
 te tire dello el afan de la fisica, por que los
 omnes non lo saben. Mas asma de un omne que librase
 a otro de algunt mal o lo escapase de alguna cuyta,
 fasta que lo torrnase en folgura en que era, sy este
 atal deve aver gualardon segund Dios; pues ¿quanto
 deve aver de gualardon el fisico que por gualardon
 de Dios melezina muchos e los saca de grant peligro
 con la ayuda de Dios? ¡Ay alma! Non se te aluengue 
 el otro siglo, por que ayas a enclinar a este; ca
 serias en tomar lo poco e dar por el lo mucho, asy
 commo el mercador que avia una casa llena de oro e
 de plata, e dixo en sy: "Sy la vendiere a peso,
 alongarseme a, e vendiola a ojo por mal preçio."
 
 E aviendo esta contienda con mi alma, non fallo
 carrera ninguna para me vençer, e confesose e
 conosçio el menospreçio de aquellas cosas a que se
 acostava. E persevero en bien por ganar el otro
 siglo; e non me estorvo esto de aver buena parte de
 este mundo, e de la privança de los rreyes, ante que
 fuese a Yndia; e despues que torrne, ove mas de lo
 que queria. E estude en la

[ 22 ]
 fisica, e
 falle qu'el fisico non puede melezinar a ninguno con
 melezina que le segure de enfermedat toda su vida; e
 non sope commo el guaresçer toviese pro, non seyendo
 el omne seguro de non torrnar a la enfermedat, e de
 acresçentar en otra cosa mas fuerte.
 
 E por ende falle que las obras del otro siglo son las
 cosas que libran a los omnes de sus enfermedades. E
 falle que la enfermedad del anima es la mayor
 enfermedad. E por eso despreçie la fisica e
 trabageme de la ley, e ove ende sabor; e dubde en la
 fisica e non falle en sus escrituras mejoria de
 ninguna ley. E falle las leyes mucho alongadas, e
 las setas muchas, e aquellos que las tenian avianlas
 heredado de sus padres; e otros que las tenian
 avidas por fuerça; e otros que querian aver por
 ellas este mundo, e que se trabajavan a ganar con
 ellas en sus vidas; e otros entendidos de sinples
 voluntades que no dubdan que tienen la verdat, e non
 tienen buena rrazon a quien les fiziese question
 sobre ello.
 
 E tove por bien de otorgar a los sabios de cada una
 ley sus començamientos, e ver que dirian, por rrazon
 de saber la verdat de la mentira, e escoger e
 anparar la una de la otra; e conosçida

[ 23 ]
 la
 verdat, obligarme a ella verdaderamente, e non creer
 lo que non cunpliese, e nin seguir lo que non
 entendiese. E fize esto, e pregunte, e pense, e non
 falle ninguno dellos que me diese mas que alabar a
 sy e a su ley, e denostar al agena. E vi
 manifiestamente que se enclinavan a sus saberes, e
 que por su saber trabajavan, e non por el derecho. E
 nin falle en ninguna dellas rrazon que fuese
 verdadera nin derecha, nin tal que la creyese ante
 entendido, e non la contradixiese con rrazon. E
 despues que esto vi, non falle carrera por donde
 syguiese a ninguno dellos; e sope que sy yo creyese
 lo que non sopiese, que seria atal commo el ladron
 engañado que fabla en un enxenplo:

 E fue asy que andava una noche un ladron sobre una
 casa de un omne rrico, e fazia luna, e andavan
 algunos conpañeros con el. E en aquesta casa avia
 una finiestra por donde entrava la luz de la luna al
 omne bueno. E desperto el dueño de las casas, e
 syntiolos, e penso que tal ora non andarian por sus
 tejados salvo ladrones. E desperto a su muger e
 dixole: "Fabla quedo,

[ 24 ]
 que yo he sentido
 ladrones que andan ençima de nuestro tejado; e dime
 quando los syntieres çerca de aqui: '¡Ay marydo!
 ¿Non me diras de que llegaste tantas rriquezas commo
 avemos?' E quando yo non te quisiere rresponder,
 sygueme preguntando fasta que te lo diga." E oyo
 ella el ladron, e començo a preguntar al marido lo
 que le avia mandado. E el ladron començo a escuchar
 lo que dezian, e el marido fizo senblante que ge lo
 non queria dezir; e ella syguiole tantas vezes fasta
 que le dixo: "Yo te lo dire pues que tanto lo
 quieres saber: sepas que yo non ayunte todas estas
 rriquezas salvo de ladronia." E dixo la muger:
 "¿Commo puede eso ser?, ca las gentes te tenian por
 omne bueno".
 
 E dixo el: "Esto fue por una sabiduria que yo falle
 al furtar, e es cosa muy encubierta e sotil, de
 guisa que ninguno non sospechava de mi tal cosa". E
 dixo la muger: "¿Commo fue eso?"

[ 25 ]
 Rrespondio
 el e dixo: "Yo andava la noche que fazia luna, e mis
 conpañeros comigo, fasta que sobia en somo de la
 casa do queria entrar, e llegava a alguna finiestra
 por donde entrava la luna, e dezia syete vezes,
 'ssaulan, saulan'. Desy abraçavame con la luna, e
 entrava por la finiestra, e desçendia por ella a la
 casa; e yva de aquella casa a todas las otras casas.
 E despues que tomava lo que fallava, torrnavame al
 logar onde desçendia e abraçavame con la luna e
 subia a la finiestra e en este estado gane todo esto
 que tu vees."
 
 E quando esto oyeron los ladrones, plogoles mucho
 dello e dixeron: "Mas avemos ganado que pensavamos,"
 e estovieron ay una ora. E despues que los oyeron
 callar, cuydando que dormian los señores de la casa,
 e dixo un ladron de los mas ligeros que lo dexasen a
 el. E desy dixo syete vezes, 'saulan, saulan'. E
 abraçose con la luna, e dexose caer por la
 finiestra, e cayo en casa del buen omne. E de la
 cayda quebrantose todo. E quando lo oyo el omne
 bueno, levantose de su cama e diole muchos palos. E
 los otros sus conpañeros, en que lo vieron asy,
 fuyeron. El el omne bueno

[ 26 ]
 llamo sus
 vezinos, e guardaron el ladron fasta que fue de dia,
 e entregaronlo a la justiçia.
 
 E yo, despues que me guarde de non creer las cosas de
 que non era seguro de non caer en peligro de muerte,
 dexeme de ne todas las cosas dubdosas, e metime en
 fazer pesquisas de las leyes, en buscar las mas
 derechas, e non falle, en ninguno de aquellos con
 quien yo fable esto buena rrespuesta qu'el yo non
 deviese creer, e dixe en mi coraçon: 'Tengo por
 seso, pues asy es, de me obligar a la ley de mios
 padres'. Pero fue buscando sy averia a esto alguna 
 escusaçion e non la falle. E membrome el dicho de un
 omne que comia feo, e era tragon, e dixeronle que
 comia mal e feo, e el dixo: "Asy comian mis padres e
 mis abuelos". E non falle ninguna escusaçion por que
 non deviese fincar en la ley del padre, e quiseme
 dexar de todo, e meterme a fazer pesquisas de las
 leyes, e estudiar en ellas. E estorvome la fin que
 es çerca e la muerte que acaesçe tan ayna commo
 çerrar el ojo e abrirlo. Onde por aventura mientra
 me trabajase de pesquerir las leyes, detenerme ya de
 fazer algunt bien, e morria ante que viese lo que
 queria:


[ 27 ]
 
 E por aventura, en dubdando, acaesçerme ya lo que
 dizen que acaesçio a un omne que amava una muger
 casada.
 
 E ella avia un caño de su casa fasta la calle, e el
 caño era del pozo çerca; e fizo una puerta al caño,
 por que sy su marido viniese asoras, que pusiese ay 
 su amigo e lo çerrase dentro. E acaesçio asy que un
 dia estando el dentro con ella, dixieronle que su
 marido estava a la puerta. E dixo la muger al amigo:
 "Vete ayna por el caño que esta çerca del pozo". E
 el detovose de yr a aquel logar, e acaesçio que el
 pozo era derrundiado, e el tornose a ella e dixole:
 "Ya llegue fasta el caño, e falle el pozo caydo". E
 dixo la muger: "Non te dixe yo del pozo salvo por te
 guiar al caño. Aguija e vete". E dixo el: "Non
 devieras tu dezir çerca del pozo, pues yo avia de yr
 al caño". Dixo ella: "Ve e dexa la locura de yr e de
 venir". Dixo el: "¿Commo yre, aviendome tu
 conturbado?" E non çeso de dezir fasta que entro el
 marido, e prendiolos, e firiolos muy mal, e llevolos
 a la justiçia.
 
 Asy yo temime de yr aca e alla, e despues ser preso
 por mi

[ 28 ]
 culpa, e ove por bien de non me
 temer de aquello de que me temia, e toveme por
 pagado de toda obra que solamente las almas 
 testiguan que es buena, en que se acuerdan las almas 
 de las leyes. E detove mi mano de ferir, e de
 abiltar, e de rrobar, e de furtar e falsar. E guarde
 el mi cuerpo de las mugeres, e my lengua de mentir e
 de toda rrazon que daño fuese a alguno. E detoveme
 de fazer mal a los omnes, nin de burlar e escarneçer
 de ninguno. e de quantas malas costunbres pude; e
 trabajeme con mi rrazon de non querer mal a ninguno,
 e de non desmentir la verdad nin el dia del juyzio,
 e el gualardon e la pena.
 
 E con esto asosegue e asegure mi coraçon, e vi que
 non ay ningund amigo tal commo fazer buena vida, e
 vi que era ligera de ganar, quando Dios quiere
 ayudar; e vi que es grand bien a quien la faze, e
 que es mejor cosa que el thesoro que el padre e la
 madre le dexan, e que non mengua por la despender,
 ante

[ 29 ]
 se faze mas fermosa e mas nueva. E
 falle que el omne que despreçia la bondad e la fin
 della, que le non destorva della salvo el flaco
 entendimiento.

 E es tal en perder e despender lo suyo commo un
 mercador que dizen que avia piedras presçiosas, e
 alquilo un omne que ge las foradase e adobase, e
 llevolo para su casa. E entrando por casa vido un
 salterio e atoleolo, e dixole el señor de la posada
 sy lo sabia tañer. E el dixo que sy. E dixole el
 mercador: "Toma e tañelo". E tomo el omne el
 salterio, e començo a lo tañer muy bien fasta la
 noche. E dexo el mercador la casa de las piedras
 abierta, e començo de folgar e de rreyr oyendo aquel
 tañer. E desque fue noche dixo el omne: "Pagame mi
 jornal". Dixo el mercador: "Non feziste cosa por que
 merezcas jorrnal". Dixo el omne: "Yo fize lo que tu
 me mandaste fazer". E por rrazon ovole a dar los
 çient maravedis, e quedaron sus piedras por adobar.
 
 E quanto mas pense en las cosas deste mundo e en sus
 sabores, tanto mas lo despresçie; e tove por bien de
 me anparar con

[ 30 ]
 la rreligion, e
 despresçiar este mundo. E vi que la rreligion
 enderesça carrera para el otro siglo, asy commo
 enderesçan los buenos padres a sus fijos para bevir.
 E vi que en la rreligion pensar es bien; porque el
 que en ella pensare omillase, e tienese por pagado
 con lo que ha, e enriqueçe, e plazele con lo que
 Dios faze, e pierde cuydado, e despojase deste
 mundo, e estuerçe del daño, que desecha sus sabores,
 e fazese manso, e es librado de sus dolores, e
 menospreçia la enbidia, e muestrasele el amor e la
 caridat, e es su alma fuera de toda cosa
 falleçedera, e acaba su entendimiento, e vee la paz,
 e es seguro de ser non tentado. E quanto mas pense
 en la rreligion, tanto mas me pague della; tanto que
 cuyde ser dellos. Desy temime que non podria sofrir
 la su vida, e que me tornaria a la costunbre en que
 fuera criado, e non fue seguro que sy me dexase del
 mundo e tomase rreligion que lo non pudiese conplir,
 e dexaria algunas cosas que tenia començadas de que
 avria provecho.


[ 31 ]
 
 E seria en esto atal commo un can que dizen que yva
 por un rrio, e llevava una pieça de carrne en la
 boca, e vido la sonbra que fazia. E por abarcar la
 sonbra abrio la boca, e cayosele la que levava, e
 llevogela el agua, e non fallo cosa ninguna.
 
 Onde ove muy grant pavor de la rreligion. Temime de
 la non poder sofrir, e non ose fincar en el estado
 en que estava. Desy pense en asmar qual era mas
 fuerte cosa: en me temer de non poder sofrir la
 rreligion e la vida que le pertenesçe por el desabor
 e por el angostura que en ella ha, e en lo que
 contesçe al seglar de tribulaçiones; e vi que non es
 ningunt sabor nin deleyte en este mundo que se non
 torne en desabor, e que non sea con dolor; onde el
 mundo tal es commo el agua salada, que quanto mas el
 omne beve della, tanto mas sed mete; e es tal commo
 el hueso, en que el can falla que se le quebrantan
 las enzias e rebienta la sangre, e quanto mas rroe
 tanto mas sangre le sale; e es tal commo el milano
 que busca la carne, e despues que la tiene,
 ayuntanse las aves a el fasta que ge la fazen echar
 des-

[ 32 ]
 pues que la falla con
 trabajo. E es tal commo los sueños del que duerme,
 que le fazen alegria en soñando, e quando despierta
 pierde el sabor porque non falla nada. E es tal
 commo el rrelanpago que alunbra un poco e vase
 luego, e queda el que lo atiende en tiniebla.
 
 E quando yo pense en estas cosas, e torne en mi
 escoger la rreligion e me enclinar a ella, desy
 contradixeme, e dixe: 'Esto non vale cosa, fuyr del
 siglo a la rreligion e de la rreligion al siglo'. E
 sy non pensare en la estrechura de la rreligion,
 sere cada dia movedizo. E seria en esto tal commo un
 alcallde de Marne, que oyo a un abogado que llego
 ant'el, e librole lo que pidio luego; e despues oyo
 al otro e libro contra el primero. E pense en la
 lazeria e en la angostura de la rreligion e dixe
 asy: '¡O, que pequeña es esta lazeria para aver por
 ella la folgura perdurable!' E pense en los deleytes
 deste mundo, de que ha sabor el anima, e dixe: '¡O,
 commo esto es agora mas fuerte, de que lleva al
 anima a la pena perdurable!' E dixe: 'Non deve omne
 tener por

[ 33 ]
 duçe una poca de dulçor que
 trae grant amargura. E sy algunt omne me mostrare
 que beviria çiento años, e que non pasase ningunt
 dia que me non traspusiese e despues rreçuçitase, e
 fuese asy penado cada dia, enpero con tal postura
 que, conplidos los çiento años, que fuese librado de
 toda pena, e que torrnase alegria e folgura
 perdurable, lo devia fazer. Pues ¿commo non puedo
 sofrir unos pocos de dias que biva en rreligion, e
 sufra un poco de desabor?'
 
 Ca non es este mundo lleno salvo de tribulaçiones e
 de pena, e non se enbuelve el omme con todo esto
 salvo en mal, desque es conçebido en el vientre de
 su madre fasta que cunple sus dias; ca nos fallamos
 en la escritura de la fisica, ca la esperma de que
 es engendrado el fijo, que es conplido de sus
 mienbros, quando cae en la madre de la muger, e se
 buelve con la esperma della e con su sangre, e
 espesase, e mezclase, e desy el ayre massa aquel
 esperma e aquella sangre fasta que lo torrna tal
 commo el suero; desy torrnalo tal commo la quajada
 espesa, e desi desparte e de-

[ 34 ]
 visa
 sus mienbros a sus tienpos; e sy es macho, tiene la
 cara con el espinazo de su madre, e cunplese la su
 forma e la su criazon en quarenta dias; e sy es
 muger, tiene la cara con el vientre de su madre, e
 cunplese la su criazon a sesenta dias; e tiene las
 manos sobre las mexillas, e la barva sobre los
 ynojos, e esta encogido en su mantillo, asy commo sy
 fuese enbuelt[a] en una bolsa, e rrespira por un
 sospiron con muy grant pena, e non ha en el mienbro
 que non semeje atado, e esta ligado de su onbligo
 fasta el onglibo de su madre, e con el chupa e beve
 de la vianda que toma su madre. E en esta guisa esta
 en la tiniebla e angostura fasta el dia que nasçe.
 
 E quando viene la sazon del parto, apodera Dios a la
 criatura en la madriz de su madre; e esfuerçase a
 mover, e enderesça su cabeça e con la salida. E
 syente en la salida lo que siente el que tiene
 deviesos quando ge los abren; e despues que cae en
 tierra, e le tañe el ayre e la mano, syente dolor,
 lo que siente el que es deshollado de su cuero. Desy
 bive en muchas maneras de pena, asy commo sy a
 fanbre e non le dan a comer, e sy a sed e non

[ 35 ]
 le dan a bever, o sy ha dolor e non lo
 acorren; e non se puede anparar de lo que syente
 quando lo alçan, o lo enbuelven, o lo desenbuelven,
 o lo untan, o lo salvan, e quando ha sed e le dan a
 comer, e ha fanbre e le dan a bever, o quando quiere
 yazer de costado e lo echan de vientre, e otras
 muchas maneras de penas que ha mientra mama. E
 despues que es librado de la pena del mamar, metenlo
 a la pena del aprender ende de su maestro, e syenpre
 ha ende muchas maneras de penas.
 
 E quando llega a edad de casar, casa, e entra en el
 cuydado de la muger, e de los fijos, e de llegar
 aver, e en la maliçia, e en la cobdiçia, e en los
 peligros de ganar algo para mantener su casa; e en
 todo esto lidian con el quatro enemigos, es a saber:
 la colora, e la sangre, e la flema, e la malenconia,
 que son tosigo mortal e bivoras mordederas; e el
 miedo de los omnes, e de las bestias fieras, e la
 calentura, e el frio, e el viento, e la lluvia, e
 otras muchas maneras de penas, e la vegez a los que
 a ella llegan. De mas, de todos aquestos peligros
 non oviese, e fuese seguro de estorçer dellos, e le
 asegurasen dellos, en guisa que

[ 36 ]
 dello
 non oviese miedo, sy non de la ora en que viene la
 muerte, e se parte del mundo, e se mienbra de lo que
 ha en ella, e en ap[a]rtarse de sus amigos, e de sus
 parientes e de su muger, e de sus fijos, e de todas
 aquellas cosas de que era escaso en este mundo, e de
 commo es la grant pavor despues de la muerte, devia
 ser contado por desacordado, e por omne que ama
 dolor, el que alguna arte non fiziese con que lo non
 estorçiese e se non dexase de las sabores deste
 mundo por ello. E quanto ha andado en este mundo
 torna viejo e a escosa e desabrida vida. E Dios por
 su merçed nos dexe acabar en su serviçio.


[ 41 ]
 
 Dixo el rrey a su filosofo: -Esto oydo lo he; dame
 agora enxenplo de los dos que se aman, e los
 desparte el mesturero, falso, mentiroso, que deve
 ser aborreçido commo la viganbre, e los faze querer
 mal, e los trae a aquello que querrian ser muertos
 ante, e an de perder sus cuerpos e sus almas. -Dixo
 el filosofo: Señor, quando acaesçe a dos omnes que
 se aman, qu'el falso, mesturero anda entre ellos,
 van atras, e departese e corronpese el amigança que
 es entre ellos; e esto semeja lo que

[ 42 ]
 acaesçio
 al leon e al buey. -Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 -Dixo el filosofo:

 -Señor, dizen que en tierra de Gurguen avia un rrico
 mercador, e avia tres fijos, e despues que fueron de
 hedad, metieronse a gastar el aver de su padre, e
 mal baratallo, e non se entremetian de ganar, e el
 padre, con dolor del amor que les avia, castigolos e
 dixoles: "Fijos, sabed qu'el seglar demanda tres
 cosas que non pueden alcançar synon con otras
 quatro; e las tres que demanda son estas: abondada
 vida, e alguna dignidad entre los omnes, e anteponer
 buenas obras para el otro siglo. E las quatro que ha
 de menester para alcançar estas tres son estas:
 ganar aver de buena parte, e mantenello bien e
 fazerle fazer fruto, e despendello en las cosas que
 emiendan la vida, e bevir a plazer de los parientes
 e de los amigos, e que torne con alguna pro para el
 otro mundo. E quien menospreçia alguna des-

[ 43 ]
 tas non alcança lo que
 desea; ca sy non ganare, non avra aver en que biva;
 e sy oviere aver e non le fiziere fazer fruto, ayna
 se deve acabar por poco que despienda, asy commo el
 conlirio de que non toman synon un poco dello, e con
 todo eso acabase. E sy le fiziere fazer fruto, e non
 lo diere en los lugares que deve, sera contado por
 pobre que non ha aver; e esto non lo quitara que lo
 non pierda: asy commo la tina de agua en que caen
 las aguas, que sy non fallan salida finchese, e ase
 de verter por muchas partes, e con todo esto
 podreçese e vase el agua que esta en ella a
 perdiçion."
 
 Desy los fijos del mercador castigaronse e fizieron
 mandamiento de su padre. E fuese el mayor dellos con
 su mercaduria a una tierra; e traya consigo una
 carreta con dos bueyes; e al uno dezian Sençeba e al
 otro Bendeba. E cayo Cençeba en un silo que avia en
 aquel lugar, e sacaronlo; e fue tan mal trecho de la
 cayda, que llego a muerte, e el mercador dexolo con
 uno de sus omnes, e mandole que lo pensase bien, e
 sy guaresçiese que ge lo llevase. E el otro enojose
 de lo guardar, e dexolo; e fuese para do yva su amo,
 e dixole que el buey era muerto.
 

[ 44 ]
 
 E desi salio Sençeba de aquel lugar, e andudo tanto
 que llego a un plado verde e viçioso, que por su
 ventura le avia de contesçer de llegar ay.

 E dizen que en el prado que el primeramente andava,
 que un omne cogia yervas, e vino un lobo por detras
 a el por le morder; e el, quando lo sintio, començo
 a fuyr. E vido que en un rrio que estava ay, que
 avia una puente quebrada e dixo: -Sy aqui esto,
 rreçelo del lobo; e sy paso el rrio lieva mucha
 agua, e non se nadar.- E acordo de se echar al agua,
 e fizolo asy. E el yendo por el rrio, que se queria
 afogar, vieronlo unos omnes de un aldea que estava
 çerca e acorrieronlo e sacaronlo, e levaronlo al
 lugar. E arrimose a una pared; e despues que fue
 sano del peli-

[ 45 ]
 gro del agua,
 cayo la pared sobr'el e matolo, e non pudo fallesçer
 a la ventura, bien asy commo Sençeba.
 
 E a poco de tiempo engordo Sençeba, e enbraveçio. E
 çerca de aquel plado avia un leon, que era rrey de
 todas las alimanias; e en aquel tienpo estavan con
 el leon muchas dellas; e este leon era muy loçano, e
 quando oya la boz de commo el buey bramava, en que
 non tal cosa avia oydo, espantavase mucho, mas non
 queria que ge lo sopiesen sus vasallos. E entre los
 otros vasallos qu'el ally tenia, avia dos lobos
 çervales, e al uno dizian Dina, e al otro Calila, e
 eran muy ardides e agudos, e era Dina de mas noble
 coraçon, e de mayor fazienda, e el que menos se
 tenia por pagado del estado en que era; e el leon
 non los avia conosçido nin eran de la privança fasta
 alli.
 
 Dixo Dina a Calila: -Ya vees commo esta el leon en su
 lugar rrecachado, que non se mueve nin se solaza
 commo solia fa-

[ 46 ]
 zer.- Dixo
 Calila: -E tu, hermano, ¿que as que preguntas lo que
 non as menester, nin te tiene pro en lo preguntar?
 Nos estamos en buen estado, e estamos a la puerta de
 nuestro rrey, e tomamos lo que queremos, e non nos
 falleçe nada de lo que avemos menester, e non somos
 de los que fablan con el rrey sus fechos. E dexate
 desto, e sabe que el que se entremete de dezir e de
 fazer lo que non es para el, que le acaesçe lo que
 acaesçio a un ximio artero, que se entremetio de lo
 que non era suyo, nin le pertenesçia.- Dixo Dina:
 -¿Commo fue esto?

 Dixo Calila: -Dizen que un ximio vido unos
 carpinteros aserrar una viga, e estava el uno
 ençima. E commo yvan aserrando metian una cuña e
 sacavan otra por aserrar mejor. E el ximio vidolos,
 e en tanto que ellos fueron comer, subio el ximio
 ençima del viga e asentose ençima e saco la cuña. E
 commo le colgavan los conpañones en la serradura de
 la viga, al sacar de la cuña

[ 47 ]
 apreto la
 viga, e tomole dentro los conpañones, e
 machucogelos, e cayo amortesçido. Desy vino el
 carpintero a el, e lo que le fizo fue peor que lo
 que le acaesçio.
 
 E dixo Dina: -Entendido te he lo que me dexiste, e oy
 el enxenplo que me dexiste; mas todos los que a los
 rreyes se llegan, non lo fazen tan solamente por
 fenchir sus vientres, que los vientres en cada lugar
 se pueden fenchir; mas trabaja el omne en mejorar su
 fazienda, por que aya lugar de fazer plazer a sus
 amigos, e el contrario a sus enemigos. E los omnes
 viles son aquellos que se tienen por abondados con
 poca cosa, e alegranse con ella asy commo el can que
 falla el hueso seco, e se alegra con el. E los omnes
 de grant coraçon non se tienen por pagados de lo
 poco; ante trabajan que sus coraçones lleguen a lo
 que quieren, asy commo el leon que prende la liebre,
 e quando vee el cabron dexala, e va en pos del. ¿E
 non vees que el can non quiere mover su cola fasta
 que le echan el pan? E el elefante joven desque
 conosçe su fuerça, e le lievan la vianda, es tanto
 sañoso e non la quiere nin la come fasta que lo
 falagan e lo alin-

[ 48 ]
 pian? Onde
 quiere bive en grand medida e a honrra de sy e de
 sus amigos, maguer poco biva, de luenga vida es; e
 el que bive en angostura faziendo poco algo a sy e a
 sus amigos, aunque mucho biva, de poca vida es; que
 dizen en algunos enxenplos que al que es mal andante
 dura toda su vida en pobredat, e que non ha cuydado
 synon de su vientre, e aquel es contado con las
 bestias nesçias.
 
 Dixo Calila: -Entendido he lo que me dexiste; mas
 torrna en tu entendimiento, e sabe que cada un omne
 a su medida e a su prez; e quando se quiere tener
 con ella, devese tener por pagado con ella, e nos
 non avemos por que nos quexar deste estado en que
 estamos, ca cunplenos.- Dixo Dina: -Las dignidades e
 las medidas de los omnes son comunas, e son
 contrarias; asy commo el omne de grant coraçon puja
 de la vil medida a noble, e el omne de vil coraçon
 abaxa del alta medida a la vil; e pujar a la nobleza
 es muy noble cosa e grave; ca abaxarse della es vil
 cosa e rrafez, e es asy commo la piedra pesada, que
 es muy grave de alcançar e de la tener, e es muy
 rrafez de la de-

[ 49 ]
 rribar e
 dexar caer. -E dixo: -Por esto nos avemos de
 trabajar mucho por aver de las mayores dignidades
 con nuestros grandes coraçones, e non estar en este
 estado, podiendolo guisar.
 
 Dixo Calila: -Pues, ¿en que acuerdas?- Diz: -Quierome
 mostrar al leon en tal rrazon; ca el es de flaco
 consejo e de flaco coraçon, e es escandalizado en su
 fazienda con sus vasallos, e por aventura en
 llegandome a el en este punto, avre del alguna 
 dignidat o alguna honrra, e avre del lo que he
 menester.- Dixo Calila: -¿Onde sabes que el leon
 esta asy commo tu dizes?- E dixo Digna: -Cuydol', e
 tengo que es asy; que el omne agudo, de buen
 entendimiento, a las vezes sabe el estado de sus
 amigos e su poridat, por lo que le semeja e por lo
 que vee de su estado e de su fazienda, e poniendose
 en ello sabelo çierto.- Dixo Calila: -¿Commo esperas
 tu de aver dignidat del leon, non aviendo tu nunca
 avido conpañia nin privança de ningunt rrey, nin
 sabiendolo servir, nin sabiendo lo que le plaze de
 sy, nin de los otros?- Dixo Digna: -El omne valiente
 so la grant carga, maguer que le apesgue, levantase,
 e la grant carga non alça al omne valiente, nin al
 pesado; nin en el omne vil non ha obra

[ 50 ]
 nin
 cuydado; e el omne omildoso e blando non ha quien lo
 rreprenda. E ante prueve omne las cosas que se ponga
 a ellas; e yo quiero provar esta para mejorar la mi
 fazienda e la tuya.
 
 Dixo Calila: -El rrey non honrrara al atrevido por su
 atrevençia, mas honrra al verdadero e al çercano
 del; ca dizen los sabios que el que es de la
 conpañia del rrey e de la muger, que non lo allegan 
 a sy por mayor bondat mas porque esta mas çercano
 que otro bien, asy commo la vid que se non trava al
 mayoi arbol, mas al que mas açerca le esta.- Dixo
 Calila: -¿Que te semeja? Sy el leon non te llegare a
 sy, nin pudieres fablar quando quisieres con el,
 ¿que sera de ty?- Dixo Digna: -Asi es commo tu
 dizes: mas sepas que los que son con el rrey non
 fueron con el sienpre, mas con su femençia
 alcançaron las dignidades del rrey; e son con el e
 lleganse a el despues que son llueñe del. E yo
 trabajarme he de fazer otro tal, e guisare commo
 llegue a ello; ca dizen que non es ninguno que
 llegue a la puerta del rrey e dure y mucho,
 consentido a ser mal traydo e enpuxado, e sufra
 mucho pesar, e encubra su fazienda, e trayga su
 fazienda mansamente, que non llegue a lo que quiere.
 

[ 51 ]
 
 Dixo Calila: -Pongamos que as llegado al leon, ¿commo
 trayras tu fazienda con el, o con los que as
 esperança de aver dignidat?- Dixo Digna: -Sy me yo
 oviese llegado al leon, e conosçiese sus costunbres,
 guisaria commo syguiese su voluntad, e que non fuese
 con el; asy que quando quisiese fazer alguna cosa
 derechamente, afeytargela ya fasta que la fiziese e
 que acresçiese su plazer en ella e la cunpliese; e
 quando quisiese fazer alguna cosa que yo entendiese
 que le podria traer daño fazerlo ya entender el mal
 que oviese, lo mas manso que yo pudiese. E yo he
 esperança qu'el sera mejor servido que de otros
 algunos; ca el omne faldrido e sabio e manso, sy
 quisiere desfazer la verdat e averiguar la mentira,
 a las vezes fazerlo ya; asy commo el buen pintor que
 pinta las ymagenes en la pared que semejan a omne
 que sale della, e pintan otras que semejan eso
 mesmo, e non es asy.
 
 Dixo Calila: -Pues esto tienes asy a coraçon,
 quierote fazer temer serviçio del rrey por el grant
 peligro que y ha; que dizen los sabios que tres
 cosas son a que se non atreve synon omne loco, nin
 estuerçe dellas synon el sabio: la una es servir
 rrey;

[ 52 ]
 la otra es meter las mugeres en
 su poridat; la terçera bever vidiganbre a prueva. E
 los sabios fazian semejança del rrey e de su
 privança al monte muy agro en que ha las sabrosas
 frutas, e es manera de las bestias fieras; onde
 suben a el es muy fuerte cosa, e estar syn el bien
 que en el ha es mas amargo e mas fuerte.
 
 Dixo Digna: - Entendido he lo que dexiste. Dizes
 verdad en quanto dizes; mas sepas que quien non se
 entremete a los grandes peligros non ha las cosas
 que cobdiçia; e quien non anda las luengas carreras
 non ha las granadas cosas e quien dexa las cosas
 onde avria por aventura lo que quiere, e con que
 allegaria a lo que le fuese menester, con miedo e
 con pavor, non avra granada cosa, nin pujara a
 nobleza. E dizen que tres cosas son que non puede
 fazer ninguno synon con ayuda de noble coraçon e a
 gran peligro: la una es ofiçio del rrey; la otra
 mercaduria sobre mar; e la otra lidiar con enemigo.
 E dizen los sabios otrosy que el omne de noble
 coraçon non deve ser justo synon en dos lugares, que
 l' non pertenesçe ser en otros; o ser con los rreyes
 muy honrrado, o ser con los rreligiosos muy
 apartado; asy commo el

[ 53 ]
 elefante que
 solamente su beldad e su fermosura es en dos
 lugares: o en el canpo seyendo salvage, o seyendo
 cavalgadura de los rreyes.- Dixo Calila: -Hermano,
 Dios te lo ençime en bien esto que tu quieres fazer.
 
 Desi fuese ende Dina, e saluo al leon. Dixo el leon a
 los que estavan çerca del: -¿Quien es este?- E ellos
 dixieron: - Este es fulan, fijo de fulan.- Dixoles
 el leon: -Yo conosçi a su padre.- E llegolo a sy, e
 demandol', e dixol': -¿Donde eres?- Dixo Dina:
 -Nunca me quite de tu puerta, a esperança que
 acaesçeria alguna cosa en que te ayudases de mi por
 tuyo consejo; ca las vezes acaesçen algunas cosas a
 los rreyes en que han menester por ventura a los
 flacos e a los menospreçiados; e el tal omne non es
 menospreçiado, por aver en el alguna pro; ca el
 fuste que yase en tierra, ayudase omne del a las
 vezes para rrascar su oreja, e alçalo de tierra e
 rrascala con el o para al, quanto mas el animal que
 es sabidor de las cosas.
 

[ 54 ]
 
 Quando el leon oyo lo que dezia Digna, pagose del, e
 plogole, e ovo esperança que averia en el buen
 consejo e buen castigo. E dixo a los que estavan con
 el: -El omne sabio, e de noble coraçon, e bueno, e
 agudo, maguer sea de menor guisa e de baxa dignidat,
 la nobleza de su coraçon non quiere fueras paresçer
 e mostrarse; asy commo la çentella del fuego que
 omne asconde, e ella non quiere synon açenderse.
 
 Pues que entendio Dina que el leon se pagara del, e
 le pluguiera lo qu'el dezia, dixo: -Los pueblos de
 los rreyes e los de su corte tenudos son de le fazer
 entender los nobles de coraçones su saber, e de le
 dar leal consejo, e amarlo; ca el non los porna en
 las dignidades que deven e que meresçen synon por
 esto, asy commo la symiente soterrada, que ninguno
 non sabe su bondat fasta que sale e paresçe sobre la
 tierra; e el rrey deve pujar a cada uno a su
 dignidat segunt su consejo, e segunt el provecho e
 la nobleza del coraçon, e la lealtad que en el
 oviere; ca dizen que dos cosas non deve ninguno
 poner ninguna dellas fuera de su lugar, nin tollerla
 de su lugar, e son los omnes e los ordenamientos; ca
 es contado por nesçio quien pone en su ca-

[ 55 ]
 beça el ornamiento de sus
 pies, e quien dagastona las girgonças en el plomo;
 ca esto non es menospreçiamiento a estas cosas
 sobredichas, mas es nesçedat del que lo faze. E
 otrosy non ponga al bienfechor en la medida del
 malfechor. E dizen otrosy: "non fagas conpañia con
 omne que non sepa qual es su diestra e su syniestra;
 ca non sosaca lo que los entendidos saben synon sus
 mayores, nin lo que pueden los cavalleros synon ser
 rreyes, nin lo que ha en la ley e en su
 entendimiento synon los theologos e los divinos. E
 dizen otrosy de unas cosas que son muy alongadas,
 commo la memoria que ha el un lidiador del otro, e
 lo poco de lo poco, e lo mucho de lo mucho, e el
 sabio del sabio. E los muchos vasallos, sy provados
 non fueren, traen daño al fecho; ca non se cunple la
 cosa con muchos vasallos, mas con los buenos dellos,
 maguer sean pocos, asy commo el omne que lieva la
 grant carga, e se enbarga della e non falla por ella
 presçio. E las girgonças non afruentan al que las
 lleva, e puedelas vender por grant aver; en el fecho
 que ha omne menester

[ 56 ]
 engaño, non cunple
 la yra, maguer sea mucha. E el rrey non deve
 menospresçiar la nobleza del coraçon que fallare en
 alguno que sea de menor guisa; que la pequeña cosa
 por ventura engrandesçe mucho, asy commo el nervio
 que es tomado de la cosa muerta, e fazen del cuerda
 de la ballesta e doblase con el, e a la menester el
 rrey para tirar e para jugar.
 
 E Digna en todo esto queria aver honrra del leon, e
 todos sabian que non ge la faria por qu' el oviese
 conosçido, mas porque era de noble coraçon e de buen
 consejo. Onde dixo el leon: -El rrey non apriva a
 los omnes por la privança de sus padres, nin los
 despreçia por non conosçer a sus padres, mas cata
 que saben, e en que los ha menester; desy faze lo
 que tiene por bien en ponerlos en la medida que
 deve. E a las vezes acaesçe al rrey alguna 
 enfermedat que le faze grant mal, e non ge la tuelle
 synon la melezina que le aduzen de lueñe. E el mur
 mora con el omne en su casa, e porque le faze mal,
 echalo fuera. E el açor que es muy bravo, crialo e
 quierelo aun tanto que ha sabor de lo levar en la
 mano.
 

[ 57 ]
 
 E pues que ovo acabado Dina, pagose mas el leon del,
 e plogole mas con el, e rrespondiole syenpre mejor,
 e dixo a los que seyan con el: -Non deve el rrey
 porfiar en fazer perder su derecho al que ha derecho
 en bien, e es bueno e de noble coraçon; mas devele
 rrefazer lo que le non fizo, e aquel a quien lo
 fiziere devel' fazer graçias e conosçerlo, ca los
 omnes son en dos guisas: el uno es de mala natura, e
 es asy commo la culebra que, sy alguno la pisa e non
 le muerde, non deve torrnar a ella de cabo; e el
 otro es de buena natura e de blandas costunbres, e
 es tal commo el sandalo frio, que sy mucho es
 fregado, tornase caliente e quema.
 
 E pues que se ovo solazado Digna con el leon, dixo:
 -Veo, señor, que ha tienpo que estas en un lugar,
 que te non mudas. Esto, ¿por que es?- E el leon non
 queria que sopiese Dina que lo que fazia [era] con
 cobardez, e dixo: -Non es por miedo.- E estando amos
 asy, bramo Cençeba muy fuerte, e tamaño fue

[ 58 ]
 el miedo que ovo que le fizo: -Esta
 boz me tovo aqui en este lugar, e non se que es;
 enpero veo que la persona que la faze deve ser tan
 grande commo la boz, e su fuerça tan grande commo la
 persona. ¡E sy esto asy es, non moremos en este
 lugar!
 
 Dixo Digna al leon: -Escandalizastete de otra cosa
 fuera desta, ca synon te fizo al pavor synon esto,
 non deves dexar tu posada; ca la flaqueza es ocasion
 de la beudez, e la desverguença es ocasion de la
 pelea, e la mezcla es ocasion del amor, e la grant
 boz es ocasion del flaco coraçon. E esto se departe
 en un proverbio que dize: 'Non se deve omne temer de
 todas bozes.'- Dixo el leon: -¿Commo fue eso?


[ 59 ]
 
 Dixo Digna: -Dizen que una gulpeja fanbrienta paso
 por un arbol, e estava un atanbor colgado del arbol,
 e moviose el viento, e firieronlo los rramos, e
 sonava muy fuerte. E la gulpeja oyo aquella boz, e
 fuese contra ella fasta que llego alla, e en que vio
 que era finchado, cuydose que era de mucha carrne,
 que avia de mucha gordez, e fendiolo e vio que era
 hueco, e dixo: "Non se; por ventura las mas flacas
 cosas han mayores personas e mas altas bozes."


[ 62 ]
 
 ... conbidado, e que non tornaria synon beudo, e
 grant noche. E vino el amigo e asentose a la puerta
 atendiendo mandado. E en esto vino el carpintero su
 marido della, de aquel lugar do fuera, e vio el
 amigo de su muger a la puerta, e avialo ante
 sospechado. E ensañose contra su muger, e entro a
 ella, e firiola muy mal, e atola a un pilar del
 palaçio.
 

[ 63 ]
 
 Pues qu'el fue adormido, e dormieron todos, torrno a
 ella la muger del alhageme, e dixole: "Mucho he
 estado a la puerta. "¿Que me mandas?" Dixo la muger
 del carpintero: "Tu vees commo esto, e sy tu
 quisieres, fazerme as bien, e desatarme has, e
 atarte yo en mi lugar un poco, e yrme he para el, e
 tornarme he luego para ty."
 
 E fizolo asy la muger del alhageme, e desatola, e
 atose a sy mesma en su lugar. E desperto el çapatero
 ante que torrnase

[ 64 ]
 su muger, e llamola,
 e non le rrespondio por miedo que non conosçiese su
 boz. Desy llamola muchas vezes, e non le rrespondio.
 E ensañose e levantose con un cuchillo en la mano, e
 cortole las narizes, e dixole: "Toma tus narizes e
 presentalas a tu amigo."
 
 E pues que fue tornada la muger del çapatero, e vio a
 su conpañera de aquella guisa, desatola, e atose en
 su lugar. E tomo la muger del alhageme sus narizes,
 e fuese, veyendo esto el rreligioso.
 

[ 65 ]
 
 E penso la muger del çapatero de aquello en que era
 cayda, e de que era sospechada, e alço su boz, e
 dixo: "Ay! Dios! Señor, ya vees mi flaqueza, e mi
 poco poder, e quanto mal me ha fecho mi marido a
 tuerto, seyendo yo syn culpa. A ti rruego, e pido
 por merçed, que sy yo so syn culpa, e salva de lo
 que me opone mi marido, que tu torrnes mis narizes
 sanas asy commo ante eran, e demuestra y tu
 miraglo." Desy llamo a su marido e dixo: Levantate,
 traydor falso, e veras el miraglo de Dios en
 torrnarme mis narizes sanas asy commo ante eran." E
 el marido dubdo, e dixole: "¿Que es esto que dizes,
 fechizera mala?" E levantose e ençendio lunbre, e
 fuela a ver. E quando le vio sus narizes sanas,
 pidiole perdon, e rrepentiose, e escusosele de su
 pecado.
 
 E pues que llego la muger del alhageme a su casa,
 penso en arte por do saliese de aquello [en] que era
 cayda. E quando era çerca del dia, pensando e
 diziendo en su coraçon: '¿Commo escusare a mi marido
 e a mis parientes de mis narizes cortas?' E en esto
 desperto su marido, e dixo a la muger: "Dame mi
 ferramienta toda, ca me quiero yr de mañana a un
 noble omne." E ella non le dio synon la navaja. E el
 dixole: "Dame mi ferra-

[ 66 ]
 mienta."
 E diole de cabo la navaja. E el ensañose, e echola
 en pos de ella a lobregas. E dexose ella caer en
 tierra, e dio grandes bozes, e dixo: "¡Ay mi nariz!
 ¡Mi nariz!" Vinieron sus parientes, e prisieron al
 marido, e levaronlo al alcallde, e mando el alcallde 
 justiçiar.
 
 E en levandolo a justiçiar, encontrolos el
 rreligioso, e llegose al alcallde, e dixo:
 "Sofridvos un poco, por amor de Dios, e dezirvos he
 todo lo que contesçio. Sabed qu' el ladron non furto
 a mi los paños, nin la gulpeja non la mataron los
 cabrones, nin el alcahueta non la mato la
 vedeganbre, nin la muger del alhajeme non le tajo su
 marido las narizes, mas nos mismos

[ 67 ]
 le
 fezimos." Rrogole el alcallde que ge lo departiese
 todo commo era, e dixole toda la estoria fasta en
 cabo.
 
 Dixo Digna: -Entendido he lo que dexiste, e semeja a
 mi fazienda, e por buena fe non me mata a mi synon
 yo mesmo; enpero ¿que fare agora?- Dixo Calila:
 -Dime tu, ¿que es el tu consejo?- A esto dixo Digna:
 -Digote de my, yo non quiero demandar mayor honrra
 de la que avia, nin mayor lugar del que tenia; mas
 quiero buscar arte para torrnar en mi dignidat, ca
 tres cosas son en que deve omne parar mientes: en el
 daño e en el pro; en el tienpo que es pasado, por
 tal que se guarde de aver daño e pugnar de obrar el
 pro; e catar otrosy las cosas en el tienpo en que
 esta, por se atener a las que le plazen, e fuyr de
 las que se despaga. Otrosy [en] el tienpo que es por
 venir deve parar mientes, por esperar la pro, e fuyr
 el daño e el mal. E yo,

[ 68 ]
 parando mientes
 en mi fazienda, non falle cosa que mejor me sea que
 guisar commo pierda la vida Sençeba; e que sy yo lo
 pudiere guisar, que cobre mi estado en que era con
 el rrey. E quiça sera esto bien para el leon, ca
 este tan sobejano amor qu' el ha con Sençeba es cosa
 que le esta mal, e que le travan en ella mucho, e a
 le de ser despreçiado.
 
 Dixo Calila: -Yo non veo que por Sençeba venga al
 leon pro nin daño.- Dixo Digna: -Acaesçe al rrey,
 por rrazon de la mala andançia, perder los leales
 vasallos e los buenos defensores; e acaesçe por
 rrazon de la guerra, contienda, e discordia entre
 los omnes; e acaesçe, por rrazon del viçio, amar las
 mugeres, e las fablas, e bever, e caçar, e tales
 cosas; e acaesçel', por rrazon de la crueldad,
 denostar e ferir syn mesura; e acaesçel' por rrazon
 del tienpo, sequedat, e mortandat, e pestilençia, e
 perderse los frutos; e acaesçel', por rrazon de la
 grandez, usar braveza en lugar de mansedunbre, e
 mansedunbre en lugar de braveza! e el leon es muy
 ayuntado a Senseba, atanto que lo faze su egual.-
 Dixo Calila: -¿Commo puedes tu matar a Senseba, e es
 mas valiente que tu, e mas fuerte, e [ha] mas mando,
 e ha

[ 69 ]
 mas vasallos e mas amigos?- Dixo
 Digna: -Non cates a eso, ca todas las cosas non se
 fazen por fuerça, e algunt flaco llego con su
 faldrimiento, e con sus artes, e con su
 enseñamiento, a lo que non pueden fazer muchos
 fuertes e muchos valientes. ¿Non te dixieron de
 commo mato un cuervo a una culebra con su arte e con
 su enseñamiento e con su suavidat?- Dixo Calila: -¿E
 commo fue eso?

 Dixo Digna: -Dizen que un cuervo avia su nido en un
 arbol en el monte, e avia çerca del una cueva de una
 culebra; e cada

[ 70 ]
 que sacava los pollos
 comiagelos la culebra. E despues que ge lo ovo fecho
 muchas de vezes, ovo muy grant cuyta, e querellose a
 un su amigo de los lobos çervales, e dixo: "Quiero
 yr a la culebra, e picarle he los ojos, e por
 ventura quebrantargelos he; e sy tu me lo
 consejares, avre esperança de folgar." Dixole su
 amigo: "¡Ay, que mala arte es esa que tu cuydas
 fazer! Trabajate de al, por que ayas lo que quieres,
 e que te non faga ella mal, e guardate que non seas
 tal commo la garça que quiso matar al cangrejo, e
 mato a si se." Dixo el cuervo: "¿Commo fue eso?"

 Dixo el lobo çerval: "Dizen que era una garça, e avia
 fecho su nido en una rribera muy viçiosa do avia
 muchas truchas. E

[ 71 ]
 envegeçio, e non
 podia pescar, e ovo fanbre, e trabajose de engañar a
 aquellas truchas e aquel pescado, e demostro muy
 grant tristeza e cuydado. E viola un cangrejo de
 alueñe. Vinose para ella, e dixole: '¿Que as que
 estas triste e cuydosa?' Dixo ella: 'Mas mal que
 bien yo solia bevir de las truchas; e acaesçio oy
 que vi dos pescadores venir a este nuestro lugar, e
 dixo el uno al otro: '¿Por que non echamos alguna 
 vez la rred aquestas truchas que son en aqueste
 lugar?' Dixo el otro: 'Mas vayamos a un lugar, que
 yo se, do ay muchas truchas, e començemos y; e desy
 vengamos aca e abarrerlas emos. E yo se que sy ellos
 oviesen ya acabado de pescar aquellas a que fueron,
 que ya torrnados serian; e non fincaria aqui ninguna
 que las non pesquen, e en esto es mi muerte e mi
 desfalleçimiento.'
 
 E fuese el cangrejo a todas las truchas e pescados, e
 fizogelo saber. E vinieronse todas para ella, e
 dixieronle: 'Venimos nos para ty que nos consejes;
 ca el omne entendido non dexa de consejar con su
 enemigo, seyendo de buen consejo en las cosas que se
 puede del ayudar. E en bevirnos as tu pro, e bien
 puedes conseja[r]nos.'
 

[ 72 ]
 
 Dixoles: 'Nos non lo podemos contrastar, mas yo se un
 lugar de un pielago muy grande, do ha mucha agua e
 mucho bien. E sy vos quisierdes, vayamosnos alla, ca
 en esto vos yaze pro e salud.' Dixieron ellas: 'E
 ¿quien nos fara este bien synon tu?' Dixo ella:
 'Fazerlo he a honrra de vos.' Començo a levar dellas
 dos a dos cada dia, e levavalas a una rribera, e
 comialas. E vinose a ella el cangrejo, e dixole: 'Yo
 miedo he en este lugar, e sy tu me levares farias
 bien.' Llevolo fasta que llego al lugar do las
 comia, e vido el cangrejo las espinas de las truchas
 ayuntadas. Entendio que ella las comia, e que otro
 tal queria fazer a el, e dixo en su coraçon: 'Quando
 el omne se falla con su enemigo en los lugares do
 sabe que lo matara, deve lidiar con el por honrra o
 por guarda de sy, querer vençer o non; e non se le
 omille nin se le meta en poder.' E travo con sus
 tenazas al cuello de la garça, e apretola tanto que
 la mato.
 

[ 73 ]
 
 Desy torrnose el cangrejo a las truchas, e dixoles
 las nuevas de la garça e de las truchas que levava
 cada dia e las comia, e que la avia muerta; e
 moraronse en su lugar.
 
 'E yo non te di este enxenplo synon por que sepas que
 algunas artes son que matan al que las faze; mas
 vete bolando por el ayre, e busca algunas sartas, e
 pues que las vieres, rrebatalas a ojo de los omnes.
 Desy buela con ellas, e non traspongas de la vista,
 ca te seguiran. E quando llegares a la cueva de la
 culebra, echagelas de suso, e los omnes tomarlas
 han, e mataran a la culebra.' E fizo el cuervo lo
 que le consejo el lobo çerval, e tomo las sartas, e
 echolas a la puerta de la culebra que dormia, viendo
 los omnes. E pues que ovieron tomado las sartas e
 vieron la culebra, mataronla, e folgo el cuervo
 della.
 

[ 74 ]
 
 -E non te di este enxenplo synon por que sepas que
 las artes fazen por ventura algunas cosas que la
 fuerça non puede fazer.
 
 Dixo Calila: -Sy Sençeba, commo es fuerte e valiente,
 non fuese de buen seso seria asy; mas aun demas de
 la valentia nies que te dixe que ha en sy, es muy
 bueno e sabio, e de buen consejo.- Dixo Digna:
 -Verdaderamente tal es Sençeba commo tu dizes;
 enpero es engañado en mi e fia por mi, e por esto lo
 puedo yo engañar e aterrar sin falla, asy commo fizo
 la liebre al leon.- Dixo Calila: -E ¿commo fue eso?


[ 75 ]
 
 Dixo Digna: -Dizen que un leon estava en una tierra
 viçiosa, do avia muchas bestias salvages, e agua, e
 pasto. E las bestias que estavan en esa tierra
 estavan muy viçiosas fueras por el miedo que avian
 del leon. E ayuntaronse todas las bestias, e tomaron
 consejo. E vinieronse para el leon, e dixeronle asy:
 "Tu non puedes comer de nos lo que tu quieres, a
 menos de lazrar; e nos vimos un consejo que es bueno
 para ty e folgança para nos de la lazeria en que
 estamos, sy tu nos quieres segurar de tu miedo."
 Dixo el leon: "¿Que es ese consejo?" Dixeron las
 bestias: "Faremos contigo pleito, que te demos cada
 dia una bestia de nos que comas syn lazeria e syn
 trabajo, e que nos asegures que non te ayamos miedo
 de noche nin de dia." E plogo al leon desto e
 asegurolas e fizoles pleito.
 

[ 76 ]
 
 E acaesçio un dia a una liebre que la levasen al
 leon. E queriendola levar, dixo a las otras: "Sy me
 quisieredes escuchar, dezirvos he cosa que vos non
 seria daño e vos sera pro. Cuydarvos ya sacar desta
 premia deste leon e estorçeria yo de muerte." E
 dixeronle: "¿Que es lo que quieres que fagamos?"
 Dixo la liebre: "Mandad a quien me levare para el
 que me lleve muy paso e que me non lleve apriesa, e
 que tarde tanto fasta que pase la ora del comer del
 leon." E fizieronlo asy. E quando fueron çerca del
 leon fue la liebre señera muy paso, e el leon sollon
 e muy sañudo; e levantose e començo de andar e de
 catar a diestro e a siniestro, fasta que vido la
 liebre venir. E dixole: "¿Donde venis, o do son las
 bestias, e por que me myntieron el pleito que avian
 comigo puesto?"
 
 E dixo la liebre: "Non mande Dios, señor, yo so
 mandadero de las bestias para vos, e trayavos una
 liebre que vos enbiavan que yantasedes. E yo que
 venia çerca, fallome un leon e tomomela, e dixo:
 'Mayor derecho he yo de comer esta liebre que el
 otro a quien la levades.' E dixele yo: 'Mal fazedes,
 que este conducho es del leon, que es rrey de las
 bestias que ge lo enbian

[ 77 ]
 para yantar:
 pues consejovos que non me lo tomedes nin fagades
 ensañar al leon; synon avredes ende mal.' E el non
 lo dexo de tomar por eso, e denostovos quanto pudo,
 e dixo que queria lidiar convusco, maguer sodes
 rrey. E quando yo vi esto, vine para vos quanto pude
 por vos lo querellar." E el leon quando lo oyo
 asañose, e dixo a la liebre: "Ve comigo e muestrame
 ese leon que dizes."
 
 E la liebre fuese a un pozo en que avia muy clara
 agua, e era muy fondo que podria bien cobrir al
 leon. E dixole: "Este es el lugar que vos dixe, mas
 tomadme so vuestro sobaco, e mostrarvoslo he." E
 fizolo asy. E el cato al fondo del pozo, e vio su
 sonbra e la de la liebre en el agua. E puso la
 liebre en tierra e salto en el pozo por lidiar con
 el leon, non dubdando qu'el era el leon, e afogose
 en el pozo.
 
 E torrnose la liebre e estorçieron las bestias del
 miedo en que eran, e fincaron seguras por sienpre.
 

[ 78 ]
 
 Dixo Calila: -Sy tu pudieres matar a Sençeba syn daño
 del leon, fazlo, ca la su privança nos ha fecho mal
 a nos e a los otros vasallos. E sy lo non pudieres
 matar synon quebrantando la fe del leon, non lo
 fagas, ca seria trayçion de nos e de ty, e
 deslealtad e maldad.
 
 Desy dexose Digna de entrar al leon unos dias; e
 despues vinose para el, estando en su cabo, e entro
 triste e marrido. Dixo el leon: -¿Que te tovo desque
 te non vi? ¿Acaesçiote al si bien non?
 
 Dixo Digna: -Dios vos de vida, señor, acaesçio cosa
 que non querriades vos nin nos.- Dixo el leon: -E
 ¿que fue?- Dixo Dina: -Rrazon es que se ha de dezir
 aparte.- Dixo -To-

[ 79 ]
 do dicho
 que se rreçela del, el que lo oye, e atrevese a el
 el dezidor, es grant locura synon es seguro de su
 seso de aquel a quien lo dize; ca sy fuere sesudo
 sofrirlo ha e honrrarlo ha por ello, ca la pro suya
 es, e el dezidor non ha y pro ninguna, e a las vezes
 viene dello daño. E vos, rrey, señor, sodes de grand
 seso, e de buen consejo; e yo vos dire cosa que vos
 pesara. E fio por vuestro saber en vos yo consejar,
 e vos amar, maguer me dize mi alma que non me
 crreredes. Mas quando yo me rremienbre que las
 nuestras almas de todas las bestias son colgadas de
 la vuestra, non puede ser que non faga lo que devo,
 maguer non me lo preguntedes, e maguer me yo tema
 que non me lo creades, ca dizen qu' el que non
 desengaña al rrey de su daño, e el que encubre a los
 fisicos su enfermedat, e a los amigos su fazienda, a
 sy mismo engaña.
 
 Dixo el leon: -¿Que es eso?- Dixo Digna: -Dixome el
 fiel verdadero que Senseba se aparto con los
 cabdillos de tus vasallos, e que les dixo: "Yo he
 estado en conpañia del leon, e prove su consejo e su
 valentia, e vi que era flaco, e ya ovimos entre

[ 80 ]
 el e yo palabras." E pues que esto me
 dixieron, entendi que era traydor e falso; ca lo
 honrraste tu, e lo privaste, e lo feziste tu egual.
 E sy a ti tollere de tu lugar, a el daran el
 rreynado; onde non deves dexar esto, ca dizen que
 quando el rrey sabe que algunos de sus pueblos se
 quieren fazer ser eguales en consejo, e en dignidat,
 e aver conpaña, matelos, o sy non, ellos mataran a
 el.
 
 -E yo tengo por bien que guises de escarmentar este
 ante que se apodere, e non lo detardes, ca non
 podrias acorrer nin podries vedar lo que es ende ya
 fecho. E dizen que los omnes son de tres guisas: el
 uno es camiso, e el otro es delibre, e el otro es
 perezoso. E el delibre es aquel que, sy le acaesçe
 alguna tribulaçion, non desmaya nin pierde el
 coraçon, mas entremetese en arte e seso e buen
 engeño con que espere de sallir e de estorçer de
 aquello en que es caydo; e el enviso es mejor, e de
 mejor consejo, que se aperçibe de las cosas ante que
 le acaescan, e escoge dellas lo que deve con buen
 consejo, e quebranta la maliçia ante que le venga, e
 taja el miedo ante que le acaesca; e el perezoso es
 aquel que es tardinero en su fazienda, que sienpre
 esta en seguranças myntrosas fasta que le acaesçe la
 tribulaçion e peresçe. E el

[ 81 ]
 enxenplo
 desto es tal commo de las tres truchas. La una avia
 nonbre Anvisa, e la otra Delibre, e la otra
 Perezosa, e bevian en un pielago muy apartado que
 ninguno non lo sabia.

 -E acaesçio que pasaron por ende un dia dos
 pescadores, e aplazaron de torrnar a ellas e echar
 alli sus rredes, e ellas vieronlos. El Camisa,
 quando los vio, sospecholos, e ovoles grant miedo, e
 trabajose de usar de su envisydat, e sallose luego
 del lugar por do entrava el agua al pielago. E la
 Delibre estudose en su lugar fasta que se ellos
 torrnaron. E quando vio que eran tornados, e que
 avian çercado la entrada del pielago, entendio lo
 que querian fazer. E dixo en su coraçon: "Non fiz lo
 que devia. Esta es la çima del que non faz lo que
 deve. ¿Commo me delibrare agora estando desta guisa?
 E muchas vezes estuerçe por

[ 82 ]
 arte el que
 esta en peligro de muerte; enpero el entendido non
 se desespere en ninguna guisa, nin dexe de fazer su
 seso e trabajarse en estorçer." E fizose muerta, e
 començo de nadar sobre el agua, e ellos tomaronla en
 cuenta de muerta, e pusieronla en tierra non muy
 lueñe del agua, e ella salto, e metiose y, e
 estorçio dellos. E la Perezosa non quedo de yr
 adelante e atras fasta que la pes[c]aron. E yo,
 señor, dote por consejo de ser anviso.
 
 Dixo el leon: -Entendido he lo que dexiste, mas non
 cuydo que Senseba me buscase mal, conosçiendome por
 leal, e faziendole yo bien, e honrrandolo.- Dixo
 Digna: -Non ge lo fara fazer synon el grant bien que
 le tu feziste, e por que non dexaste bien que le non
 fizieses, nin grant dignidat que le non pujases, asy
 que le non finco cosa a que ya puje; nin que espere
 aver, synon tu lugar; ca el omne vil, desconosçido,
 syenpre es leal e provechoso, fasta que lo alçen a
 la medida que non meresçe; e quando esto ha fecho,
 busca mas alto lugar con engaño e con falsedat; ca
 el falso, vil, non sirve al rrey, nin le es leal
 siervo [synon] por miedo que ha del o porque lo ha
 menester. E pues que es ya enrriqueçido o seguro,
 torrna a su rrayz o a su sus-

[ 83 ]
 tançia;
 asy commo la cola del can, que mientra esta atado
 tiene la derecha, e quando lo desatan torrnase commo
 era, corva e tuerta. E sepas, señor, que el que non
 crre a sus leales vasallos, e fiziere mas de lo que
 ellos tienen por bien, non llegara a çima de su
 consejo, e sera tal commo el enfermo que dexa lo que
 le dize el fisico, e toma lo que ha sabor.
 
 -E el privado del rrey deve consejarle lo mas
 lealmente que pudiere lo que le estara bien, e lo
 que fara pro, e devele rredrar su mal; ca el mejor
 de los amigos es el que mas lealmente conseja a su
 amigo, e el mejor de los fechos es aquel que ha
 mejor çima, e la mejor de las mugeres es la que es
 abenida con su marido e la mejor fama es aquella que
 se dize por boca de los buenos, e el mas noble rrey
 es aquel que non es rrabinoso nin açedado, e el
 mejor de los rricos es el que non es siervo de la
 cobdiçia, e el mejor conpañero es aquel que non
 contradize, e la mejor de las costunbres es aquella
 que mas ayuda a temer a Dios. E dizen que sy algunt 
 omne fiziese a una [cama] de las bivoras, por mayor
 folgura lo avria que non temerse del enemigo que
 amanesçe e anocheçe con el. E el mas perezoso rrey
 es aquel que se da a vagares quando le viene la
 cuyta, e despreçiala, e aponela a sus parientes e a
 sus amigos, e dize que le viene por ellos.
 

[ 84 ]
 
 Dixo el leon: -Broznamente me has fablado, e esto
 deve ser sofrido al leal consejero. E sy Senseba
 fuese mi enemigo commo tu dizes, non me podria mal
 fazer. ¿E commo lo podria fazer? Ca el comme yerva e
 yo commo carne, e el es mio comer, e yo non so suyo.
 E non me semeja que daño nin pesar me venga del, nin
 fallo carrera a fazerle trayçion despues que le he
 atreguado e honrrado, e he del dicho muy grant bien
 a los mayorales de mi corte: e sy esto yo mudare,
 sera grant verguença e grand torpedat de mi, e faria
 grant trayçion.- Dixo Dina: -Non seas engañado en
 dezir mi comer es; ca Senseba, sy te non pudiere
 fazer trayçion e mal por sy, guisara de te lo fazer
 por otri. E dizen: "Sy posare contigo algunt huesped
 una ora del dia, e tu non conosçieres sus
 costunbres, non te segures del." E guardate non te
 avenga por el lo que avino al piojo por ospedar a la
 pulga.- Dixo el leon: -¿Commo fue eso?


[ 85 ]
 
 Dixo Digna:
 
 -Dizen que un piojo estava muy viçioso en un lecho de
 un rrico omne, e avia de su sangre cada dia quanta
 queria, e andava sobre el muy suavemente, que lo non
 sentia el. Desy fue asy que le demando una pulga una
 noche ospedazgo, e el ospedola, e dixole: "Albergad 
 comigo esta noche en sabrosa sangre e mollido
 lecho." E la pulga fizo lo asy, e alvergose con el.
 E en echandose el omne en su lecho, mordiolo la
 pulga muy mal, e el levantose del lecho, e mando
 sacodir su savana, e catar sy avia alguna cosa; e
 salto la pulga, e estorçio a una parte, e fallaron
 al piojo mal andante, e tomaronlo e mataronlo.
 
 -E yo non te di este enxenplo synon por que sepas e
 entiendas que el mal omne syenpre esta aparejado
 para fazer mal, asy commo el alacran que syenpre
 esta aparejado para ferir. E sy te non temes de
 Çençeba, temete de sus vasallos que ha fecho atre-

[ 86 ]
 vidos contra ty, e te ha
 omiziado contra ellos. Enpero, bien qu' el non
 lidiara contigo, mas fazerlo ha por otros.
 
 E al leon cayole esta palabra en el coraçon, e dixo a
 Digna: -¿Pues que tienes por bien que faga?- Dixo
 Digna: -El que ha el diente podrido, que le faze
 doler, nunca fuelga fasta que lo saca: e la vianda
 mala que faze fastidio, non fuelga el omne della
 fasta que la eche; e el enemigo cuyo daño es temido,
 non ha otra melezina synon en lo matar.- Dixo el
 leon: -Mucho me has fecho aboreçer la privança de
 Sençeba, e yo enbiarle he dezir lo que tengo en el
 coraçon, e mandarle he que se vaya do quisiere; ca
 non lo quiero matar, por guisa del mundo, despues
 que le di segurança e jure que le non faria mal.- E
 a Digna pesole desto e sopo que sy el leon fablase
 con Sençeba, e oyese su rrespuesta e su escusança,
 que lo non culparia e que lo creeria, e que
 entenderia que Digna le mentiera, e que se non
 podria encobrir este fecho.
 
 Dixo Digna: -En enbiar tu al buey mandado a dezirle
 en que peco, non lo tengo, señor, por consejo; ca sy
 el entendiere que esto tienes a coraçon, temome que
 lidiara contigo, o que te

[ 87 ]
 contrastara,
 o guisara commo estuerça de ty. E sy lidiare
 contigo, lidiara muy aperçebido, e sy se partiere,
 partirse a a su mejoria, e tu fincaras escarrnido. E
 el aperçebido de los rreyes non deve dezir la
 justiçia que deve fazer del omne culpado, e cada
 culpa ha su justiçia; a la culpa de poridat fazer
 justiçia de poridat, e a la culpa que es fecha
 conçegueramente deve fazer la justiçia
 conçejeramente.- Dixo el leon: -El rrey, quando
 justiçia a alguno, o lo desonrra por cosas que
 sospecha del, de que non es bien çierto, desy falla
 que non es asy commo le dixieron, a sy mesmo la faz.
 E yo non so bien çierto del pecado de Sençeba, nin
 se ende synon lo que tu me dexiste.- Dixo Digna:
 -Pues que asy tienes por bien, non entre Sençeba sy
 non seyendo tu aperçebido, nin busque sazon en que
 te engañe. E yo tengo que sy tu lo ovieses visto,
 entenderias e sabrias que grant cosa cuyda cometer;
 e algunas de las señales desto son estas: que veras
 tenblar sus mienbros, e catando a diestro e a
 siniestro, e enderesçando sus cuerrnos asy commo que
 cuyda pujar.- Dixo el leon: -Yo tomare tu consejo, e
 sy yo viere en el lo que tu dizes non dubdare en
 ello.
 

[ 88 ]
 
 E pues que ovo Digna acabado de dezir al leon lo que
 le dixo, e le metio en el coraçon lo que quiso,
 penso de yrse para Sençeba, por enrrizarlo contra el
 leon. E quiso que fuese la yda por mandado del leon,
 e que lo sopiese por tal que ge lo fiziese saber,
 por que le non pusiese culpa, despues que sopiese de
 su yda. E fuese Digna a estar con Sençeba, e dixole:
 -Grand verdat escrivio el que dixo: "Tales son los
 rreyes en tener lealtad a sus vasallos commo la mala
 muger, que desque se parte omne della e le viene
 otro, olvida el primero; e nunca quien sirviese al
 rrey que su estado le durase." -E dixo Sençeba: -Yo
 te oyo dezir tales palabras, que tengo que algunas 
 cosas malas entendiste del leon.- Dixo Digna: -Asy
 es, enpero non es por mi; e tu sabes que verdat te
 devo dezir, e que fe e que amor ha entre nos, e que
 promision te fiz quando me enbio el leon a ty. E yo
 non puedo estar que te non guarde, e que lealmente
 non te conseje e que te non descubra lo que sope de
 las cosas, por que temo que morras.- Dixo Sençeba:
 -E ¿que es eso?
 

[ 89 ]
 
 Dixo Digna: -Denunçiome el mandadero fiel e verdadero
 qu'el leon dixo a algunos de su conpaña: "Mucho so
 pagado de la grandez de Sençeba e cobdiçio lo mucho
 comer e partir con vos otros". E pues que esto me
 dixieron, entendi que era que es desconosçido e
 traydor, e vineme para ty por te lo fazer saber, e
 conplir el derecho que devo, e que guises tu
 fazienda por tu vagar.- E pues que ovo Sençeba esto
 oydo, e se nenbro del omenaje que l' fiziera, penso
 en su fazienda del leon, e cuydo que le avia dicho
 verdat, e que le consejara lealmente, e entristeçio,
 e dixo a Digna: -Non me deve el leon fazer trayçion,
 non le aviendo yo nunca errado a el nin a ninguno de
 sus vasallos,

[ 90 ]
 mas bien cuydo que alguno 
 me ha mezclado con el a tuerto, e le an mentido en
 my fazienda; ca se aconpañan con el muchos de que yo
 prove cosas que el cree mas que lo que le dixeron
 otros. Ca la conpaña de los malos faze al omne
 dubdar en los buenos; e el, escogiendo por buenos a
 los malos, faze ser sospechados a los leales
 consejeros.

 -E fazelo su mal rrecabdo, e errar, segunt erro el
 anade que vio en el agua la luz de una estrella, e
 cuydo que era trucha, e entremetiose de la pescar, e
 quando vio que non era nada, dexola; e otro dia vio
 un peçe en el agua, e cuydo que era commo de ante
 viera, e dexose de la buscar.
 
 -E sy al leon dixeron de mi alguna mentira, e el lo
 tovo por verdat, e creo lo que le dixeron de mi, es
 con guisa; e synon

[ 91 ]
 le acaesçio por ende
 mal, e me quiere matar syn culpa, desto me
 maravillo. E maravillome mas en yo querer aver su
 graçia e ser a su plazer, e el non lo querer. E
 maravillome otrosy de querer desobedeçer, e
 estorvarme sienpre de lo non contrallar, e ensañase
 e ayrarse contra mi. E quando la mezcla es por
 algunt achaque, o por alguna rrazon, a el omne
 esperança de perdon. E yo esto pensa[n]do, e non se
 que culpa fuese de mi al leon, nin pequeña nin
 grande. E por buena fe non sabe el omne que vida
 faga con otro de quien se aya de guardar en todas
 cosas, asy que non fallesca en alguna cosa. Mas el
 ome de buen seso e leal piensa e cata quamaño es el
 yerro, quererse a a sabiendas querer non, e sy le
 estara mal o sy le fara daño perdonandolo, e non le
 conprehender luego por el pecado, que falla carrera
 de lo perdonar e de lo presçiar. Onde sy yo yago en
 alguna culpa al leon a sabiendas, non se por ventura
 sy es porque fue contra el en algunas cosas de su
 consejo por guarda del, e por le ser leal, e non me
 siento en esto vençido, ca non lo fazia yo esto sy
 non por su pro e a buena estançia del, e non ge lo
 dezia yo consejeramente de-

[ 92 ]
 lante
 sus cavalleros, nin delante sus privados, mas
 apartavame con el asy commo quien lo mete en culpa e
 lo sosiega e lo amansa.
 
 -E puede ser que esto le peso, e dixo: "¿Quien fizo a
 este atrevido que diga de sy en lo que yo digo de
 non, e en dezir de non en lo que yo digo de sy?" E
 sy asy es, commo yo cuedo, grant tuerto me faze, e
 grand desmesura, ca yo nunca le dixe cosa que non se
 le tornase en pro e en salvamiento, e sy al que
 quiere de sus amigos e de sus leales consejeros.
 

[ 93 ]
 
 -E el buen cavallo por ventura tanto lo cavalgan e lo
 afruentan, porque es fuerte, fasta que se quebranta
 e rrebienta. E el omne de noble coraçon, por ventura
 tanto pasan contra el los malos con su enbidia,
 fasta que lo matan, e su bondat es causa por que
 perezca; ca los malos son mas que los buenos en cada
 lugar. E pues que lo quieren mal, e se fazen contra
 el, con guisa es que lo maten; e sy por esto non es,
 puede ser por la ventura de que se ninguno non puede
 anparar. Ca ella tuelle al leon su fuerça fasta que
 lo toman e lo meten en el arca, e ella faze al omne
 flaco cavalgar sobre el elefante, e apodera al
 encantador sobre las bivoras, asy que les saca los
 dientes e juega con ellas; e ella trae al omne
 entendido fasta la muerte, e ella faze el sabio mal
 andante, e alegra al cobdiçioso, e festina al
 tardinero, e faze al muy escaso rrico e abondado, e
 enpobreçe al flaco, e esfuerça al cobarde e
 encobarda al esforçado, e faze otras tales cosas que

[ 94 ]
 corren con las aventuras todavia por
 su sazon en que fue aventurada.
 
 Dixo Digna: -Lo que te el leon tiene en coraçon de
 fazer ias non es por ninguna cosa de quantas
 dexiste; mas es por su trayçion e por su falsedat;
 ca es falso e engañoso, e es dulçe al comienço e en
 la fin amargo e tosigo mortal.- Dixole Sençeba:
 -Bien dizes verdad, e por buena fe yo ove gostado la
 dulçor, e ove sabor della, e veo que soy llegado a
 la amargor en que yaze la muerte, e por la
 tribulaçion que avia en parte de aver. Ca ¿quien me
 metio en conpañia con el leon, el comedor de carne,
 e yo comedor de yerva, sy non entremetiendome yo con
 cobdiçia e con gula? Ca estas me echaron en esta
 tribulaçion. E so en esto commo la abeja que se
 asienta en la flor del nenufar, e pagase della, e
 olvida la ora en que se deve bolar, e çierra sobre
 ella la flor, e muere: ca se abre cuando nasçe el
 sol, e se çierra quando se pone. E el que non se
 paga en este mundo con lo que le abonda, e tiene
 todavia ojo a las cosas sobejanas, e non se

[ 95 ]
 teme que çima fara, es tal commo la
 mosca que non se tiene por pagada de los arboles e
 de las flores fasta que va buscar el agua que corre
 del oreja del elefante, e el fierela e matala.
 
 -E quien ofreçe su lealtad e su femençia a quien ge
 lo non gradesçe, es tal commo el que sienbra su
 simiente en los gamonales o en los tremedales, e
 commo el que da consejo al que se tiene por de
 acabado consejo, o commo el que predica al sordo,
 que ge non oyra.
 
 -Dixo Digna: -Dexate desto e guisa commo estuerças.-
 Dixole Sençeba: -¿Que cosa fare sy el leon me
 quisiere matar? Ca yo bien conosco al leon e a sus
 costunbres, e entiendo muy bien que non se camiaria
 contra mi synon por malos consejeros que me buscaron
 mal con el. E se que sy me quisiere matar que lo
 puede fazer, maguer el fuese fuerte e ellos flacos,
 asy commo fizieron el leon e el cuervo e el lobo
 çerval al camello, quando lo engañaron e se
 ayuntaron contra el.- Dixo Digna: -¿Commo fue eso?


[ 96 ]
 
 Dixo Sençeba:
 
 -Dizen que un leon estava en un valle çerca del
 camino, e avia tres vasallos, el lobo, e el abnue, e
 el cuervo. E pasaron por y unos mercadores, e
 dexaron y un camello, e el camello entro al valle
 fasta que llego al leon. Dixo el leon: "¿Quien te
 metio aqui?" Dixo el camello su fazienda. Dixo el
 leon: "Pues, ¿que quieres?" Dixo el camello: "Lo que
 tu mandares." Dixo el leon:

[ 97 ]
 "Sy me
 quisieres servir e bevir comigo mucho me plaze, e
 dote segurança por mi e por mi conpaña, que bivas
 muy viçioso e muy seguro."
 
 E bivio el camello con el un tienpo, fasta que
 acaesçio que fue el leon un dia a caça, que comiese,
 e fallose con un elifante, e ovo con el grand lid, e
 llagolo el elifante con sus colmillos muy mal.
 
 E torrnose el leon, su sangre corriendo e rrastrando,
 fasta que llego a su lugar, e cayo commo muerto

[ 98 ]
 mover para caçar para el e para sus
 vasallos. E ellos ovieron fanbre, e entendiolos el
 leon e dixoles: "Muchos sodes lazrados, e menester
 avedes de comer". Dixeron ellos: "Non avemos cuydado
 de nos, veyendote desta guisa estar, e querriamosnos
 buscar alguna cosa que te toviese pro, aunque nos
 oviesemos un poco de lazeryo".
 
 Dixoles el leon: "Non he dubda en vuestra lealtad, e
 en vuestro amor, e en vuestro buen consejo, e buen
 gualardon ayades ende. Derramadvos aqui enderredor,
 e por ventura fallaredes alguna cosa, e venirmelo
 edes dezir, e quiça avre algo para mi e para vos".
 
 E salieron ende e apartaronse y çerca, e
 aconsejaronse entre sy, e dixeron: "¿Que pro avemos
 deste camello que come yerva, e que non es de
 nuestro talle, nin de nuestra natura, nin de nuestro
 seso, por que non afeytamos al rrey que lo coma, e
 pongamosgelo en rrahez?" Dixo el lobo: "Non ay guisa
 por que se esto diga, por la seguridat e pleito [e]
 omenaje que le fizo el leon".
 

[ 99 ]
 
 Dixo el cuervo: "Sed vos aqui, e dexadme con el
 leon". E fuese e entro al leon. Quando lo vio el
 leon dixole: "¿Que as? ¿Sentistes algo?" Dixo el
 cuervo: "Non falla sinon quien busca, nin vee synon
 quien ha ojos, nin piensa sinon quien ha
 pensamiento; e nos perdido avemos con esto la fanbre
 que aviamos e la cuyta en que eramos; mas avemos
 pensado una cosa que si tu atorgares connusco,
 avremos algunt vito, tu he nos." Dixo el leon: "E
 ¿que es?" Dixo: "Comamos este camello que anda entre
 nos diliçioso sin pro, que nin es de nuestra natura,
 nin de nuestro talle".
 
 El leon dixo: "¡Co[n]fondate Dios commo eres de mal
 seso, e que poca piadad as, e que alongado eres de
 lealtad! E tu non te deves parar ante mi con tal
 dicho. ¿Non sabes tu que yo he atreguado al camello,
 e que le he afiado, e que non ha ninguno que faga
 algun limosna de alguna cosa, maguer muy grande sea,

[ 100 ]
 de que mayor gualardon aya que dexar
 a vida algunt alma medrosa, e rreposar la sangre que
 era de verter? E yo atregue al camello, e non fare
 trayçion nin aleve". Dixo el cuervo: "Verdat es,
 señor, mas con un alma se rredime una casa, e con
 una casa se rredime un linaje, e con un linaje se
 rredime una çibdat, e con una çibdat se rredime un
 rrey. E veemos que estas en grant cuyta que eres
 rrey, e yo te dare carrera commo salgas del pleito e
 omenaje que feziste al camello [sin] rrebto alguno;
 que yo fare al camello que te rruegue que lo comas
 por sy, e tu saldras por muy leal, e avras lo que
 quisieres, tu e nos".
 
 E el leon callo, e el cuervo torrno para sus
 conpañeros, e dixeronle: "Que feziste?" E el dixoles
 lo que al leon dixiera, e que rrespueesta le diera,
 e preguntoles commo e en qual guisa lo faria, que el
 leon non entraria en la trayçion, nin la mandaria
 fazer. Dixeronle: "Por tu arteria cuydamos bevir".
 Dixo: "Tengo por bien que nos ayuntemos, nos e el
 camello, e fablemos de su estado del leon, e de
 commo esta lazrado e cuydado, por mostrar que

[ 101 ]
 nos dolemos del, e que avemos
 cobdiçia de le fazer alguna pro, por tal que non nos
 tenga por mal e por desconosçimiento, e lleguemosnos
 a el, e gradescamosle su bien fazer, e aunque lo
 avemos por muy bueno, e commo bevimos en su sonbra,
 e de commo ha de menester que ge lo gradescamos, e
 que le seamos leales; e que sy le pudiesemos traer
 alguna pro que non fincaria por nos, nin ge lo
 callariamos, e que si ge lo non pudieremos fazer,
 que le ofrezcamos nuestras almas, e que nos le
 mostremos delante, e digan cada uno de nos: 'comma a
 mi el rrey, e non muera de fanbre'. E cada que lo
 dixiere alguno de nos, rrecudale el otro alguna 
 rrazon, tal que sea escusaçion por que estuerça, e
 en esto faremos nuestro derecho".
 
 E fizieronlo asy, e el camello otorgo con ellos. E
 vinieronse para el leon, e ayuntaronse ant' el; e
 començo el cuervo a fablar e dixo: "Señor, tu eres
 lazrado e enflaqueçido, e as menester algunt cobro
 por que te mantengamos. E nos devemoste mantener con
 nos mismos e ofreçemoste por el bien e por la merçed
 que nos feziste; ca por ti bevimosnos, e por ti
 esperamos

[ 102 ]
 que bivan los que fincaren
 de nos, e los que vinieren de nos. E sy tu murieres,
 a ninguno de nos non le ha pro despues de ty en
 bevir. E yo ofrezcote mi cuerpo, e comeme e non
 mueras de fanbre". Rrecudieron el lobo e el abnue e
 dixeron: "Calla, non te ha pro, ante desanparan a
 muerte, e non aver el rrey en ty fartura". Dixo el
 lobo: "Mas coma a mi, e fartarse a, e abondarle a mi
 carrne". Dixeron el cuervo e el abnue: "Calla,
 astroso. ¿Non oyste dezir que el que se quiere
 matar, que coma carne de lobo, e le tomara postema a
 la garganta, e morra luego?" Dixo el abnue: "Mas
 coma a mi, e sera mejor que a ty". E dixeron el lobo
 e el cuervo: "E ¿commo conbra a ty? Ca tu sabes que
 hueles muy mal, e has el vientre lixoso". E en esto
 cuydo el camello mezquino que quando el dixiese
 commo dixieron los otros, que lo escusaria por que
 estorçiese commo ellos, e que seria pagado el leon
 commo se pago de llos otros, e dixo: "En mi as
 fartura quanto quieras, ca mi carrne es muy buena e
 alva e sana, e el mi

[ 103 ]
 vientre es muy
 lynpio, e non ha en mi tacha ninguna". E ellos todos
 dixeron: "Verdad dexiste, e feziste lealtad contra
 el leon, e Dios te de buen gualardon por ello, ca
 fecho as lo que devias". E saltaron en el todos, e
 mataronlo e comieronlo.
 
 -E yo non te di este enxenplo synon por que, si el
 leon e sus conpañeros acordaron en mi muerte, maguer
 contra su voluntad e contra su voluntad del sea, que
 lo podran fazer, e acabar lo que quisieren en mi. E
 dizen que el que mejor rrey es, semeja al bueytre
 que tiene enderredor de sy las bestias bivas, e non
 cura dellas, e busca las muertas porque se paga
 dellas mas que de otra cosa; ca los bueytres sienpre
 se ayuntan a las bestias muertas. E puesto qu'el
 leon non me pensase mal, usando con el los malos
 consejeros, avrialos de escuchar e fazer por ellos.
 Tu

[ 104 ]
 vees que el agua es mas blanda que
 la piedra; e sy mucho atura correr por ella, a poco
 tienpo faze en ella rrastro.
 
 Dixo Digna: -¿Que es lo que quieres fazer?- Dixo
 Sençeba: -Non me semeja que he de fazer, synon
 conbidar al leon a lit; ca nin el rreligioso por sus
 oraçiones, nin el limosnero por sus limosnas, nin el
 que teme a Dios por su sinpleza, non ha tanto
 gualardon commo aquel que se anpara syquiera una ora
 del dia manteniendo la verdat, e su enemigo mentira.
 Ca [aquel] que manyfiestamente tiene la verdat, sy
 lo matan vase a parayso, e si el mata, vençe e sale
 por bueno.- Dixo Digna: -Non se deve ninguno meter a
 peligro, podiendo estorçer; ca sy muere pierde su
 alma, e peca, e sy vençe es ventura; mas el omne de
 buen entendimiento pone la lid en fin de todas sus
 artes. E dizen: 'Non despreçies al enemigo flaco e
 desonrrado, e mas sy fuere artero', quanto mas el
 leon, que es tan atrevido e tan fuerte commo tu
 sabes. Ca que menospreçia fazienda de su enemigo e
 lo tiene en nada, acaesçele lo que acaesçio al
 mayordomo de la mar con la ave que dezian tittuya.-
 Dixo Sençeba: -¿Commo fue eso?


[ 105 ]
 
 Dixo Digna:
 
 -Dizen que una ave de las aves de la mar, que le
 dezian tittuya, estava, el e su fenbra, en una
 rribera de la mar; e quando vino el tienpo del poner
 de sus huevos, fizolo saber la fenbra al maslo, e
 dixole: "Busca un lugar apartado en que pongamos
 nuestros huevos". Dixole el maslo: "Ponlos aqui en
 este nuestro lugar, ca el agua e la yerva son çerca
 de nos, e esnos mejor que otro". Dixole ella:
 "Piensa bien en esto que dizes, ca a peligro estamos
 en este lugar. Ca sy se la mar tendiere en este
 lugar, levarnos ha nuestros pollos". Dixo el maslo:
 "Non cuydo que se tienda la mar sobre nos, ca se que
 se teme el mayordomo de la mar que ge lo
 vedariamos". Dixole la fenbra: "¡Commo eres loco en
 esto!

[ 106 ]
 Non as verguença, nin conosçes
 el bien en amenazar aquel con quien non puedes; ca
 dizen que non es ninguna cosa que mayor daño faga a
 ninguno nin a sy mismo que el omne. Oye lo que te
 digo e fazlo". E el non se quiso otorgar en aquello
 a que lo ella conbidava. Quando ella vido que la non
 quiso creer, dixo: "El que non quiere creer a su
 amigo quando lo desengaña, acaesçerle ha lo que
 acaesçio al galapago". Dixo el maslo: "¿Commo fue
 eso?"

 Dixo ella:
 
 "Dizen que en una fuente avia dos anades e un
 galapago, e eran amigos por la vezindat que era
 entre ellos. Desy vino el

[ 107 ]
 tienpo que
 les menguo el agua e secose la fuente. Quando esto
 vieron las anades, acordaron de mudarse de aquella
 fuente a otra do avia mucha agua, e a do serian
 viçiosas. E vinieron para el galapago, e
 despidieronse del, e dixieronle: 'Queremosnos yr
 deste lugar, porque nos falleçio el agua'. Dixo el
 galapago: 'A vos non falleçio el agua, que podedes
 yr donde quisieredes, mas a mi mezquino falleçio,
 que non puedo yr conbusco, nin puedo guareçer syn
 agua. Ende vos rruego que catedes algunt consejo
 commo me podades levar conbusco'. Dixeron ellas:
 'Nos non lo podemos fazer, synon nos fizieses tal
 convenençia que quando te levaremos e te viere
 alguno e fablare, que non le rrespondas'. Dixo el:
 'Asy lo fare; pues ¿en qual guisa podria ser que me
 levasedes?' Dixieron ellas: 'Morderas tu en medio de
 un fuste, e travaremosnos de los cabos del, e
 levarte hemos'. Asy plogo desto al galapago, e
 levaronlo, bolando por el ayre; e vieronlo los omnes
 e maravillaronse, e dixieron: 'Ved que maravilla, un
 galapago entre dos anades que lo lievan en el ayre!'
 Quando el galapago esto oyo, dixo: '¡Que vos pese!'
 En en abriendo la boca para fablar cayo en tierra, e
 murio".
 
 Dixo el tituy a la fenbra: "Entendido he lo que
 dexiste; mas non temas de la mar, nin le ayas
 pavor". E ella puso sus huevos

[ 108 ]
 e saco
 sus pollos. Quando lo vio el mayordomo de la mar,
 quiso saber quanto se podria guardar del el tituy, o
 que arte faria, e diole lugar fasta que se fincho la
 mar e levo los pollos e su nido.
 
 Quando vino la fenbra a rrequerirlos, e non los
 fallo, dixo al marido: "Bien sabia yo al comienço
 deste nuestro fecho que esto acaesçeria, e que se
 nos tornaria en nada a mi e a ty, que non sabiamos
 quanto valiamos; cata quanto daño nos vino por
 esto". Dixo el maslo: "Tu veras lo que yo fare e en
 que ençimare mi fazienda". E fuese para sus amigos,
 e querellose desto e dixoles: "Vos sodes mis
 hermanos e mis amygos para demandar el tuerto que yo
 rresçebi; pues ayudadme e guysad commo aya derecho,
 ca bien podria acaesçer a vos lo que a mi acaesçio".
 Dixeron

[ 109 ]
 ellos: "Sy asy es commo tu
 dizes, derecho es que rresçibamos tu rruego; mas
 ¿que es esto que podriamos fazer de daño a la mar e
 a su mayordomo?" Dixo: "Ayuntemosnos, e vayamosnos a
 las otras aves, e digamosgelo". E tovieronlo por
 bien, e fueronse a las otras aves e dixeronles lo
 que acaesçiera, e aperçibieronlas, por que les
 acaesçeria otro tal commo a el acaesçiera.
 
 Dixeronles: "Asy es commo vos dezides, mas ¿que mal
 podemosnos fazer a la mar e al su mayordomo?"
 Dixeronles: "El rrey de todas nos, las aves, es el
 falcon oriol; llamemoslo fasta que se nos muestre".
 E fizieronlo asy, e mostroseles e dixoles: "¿Que
 cosa vos ayunto, o por que me llamastes?" Dixeronle
 ellas lo que les acaesçiera por la mar e por su
 mayordomo. Dixeronle: "Tu eres nuestro señor e
 nuestro rrey, e el poder que tu has, creemos que es
 mas fuerte que el mayordomo de la mar; pues vete
 para el e rruegale que nos emiende el tuerto que nos
 fizo; e si lo fyziere, [bien]; e sy non, aparejarnos
 hemos a lidiar con

[ 110 ]
 el". Quando lo sopo
 el mayordomo de la mar, entendio su flaqueza apos la
 fortaleza del falcon oriol, e torrno los pollos del
 tituy.
 
 -E yo non te di este enxenplo, synon porque non tengo
 que es consejo que lidies con el leon, nin que
 contiendas con el por ti mismo.- Dixo Sençeba:
 -Digote que yo non mostrare al leon enemistad, nin
 me camiare de commo estava con el, nin en çelado nin
 en paladinas, fasta que vea de lo que me yo temo.- E
 esto peso a Digna, ca sopo que si el leon non viese
 las señales en Sençeba que el dixiera, que lo
 sospecharia. E dixo a Sençeba: -Vete, ca
 manifiestamente veras quando entrares al leon la
 fortedunbre de lo que te yo dixe del.- Dixo Digna:
 -Sy tu vieres al leon, quando a el entrares e lo
 vieres agachado contra ty, moviendo los pechos e
 catandote muy firme, e firiendo con la cola en
 tierra, e abriendo la boca e bostezando, e
 rrelamiendose, e aguzando las orejas, sepas que te
 quiere matar, e aperçibete, e non te engañe.- Dixo
 Sençeba: -Sy yo viere con el leon lo que tu dizes
 non avre y dubda.- E pues que Digna acabo de enlizar
 al leon contra Sençeba e Sençeba contra el leon,
 fuese para su hermano Calila.
 

[ 111 ]
 
 E dixo Calila:
 
 -¿En que as puesto tu obra en que trabajavas?- Dixo:
 -Ya çerca es de se ençimar segunt que yo queria. Non
 dubdes nin cuydes que dure la amistad entre los
 amigos sy el sabio, artero e terçero se entremetiere
 en el departir.- E fueronse amos fasta que llegaron
 al leon. E vieron a Sençeba que avia entrado al
 leon, e violo de la guisa que le dixo Digna acachado 
 contra el, e las orejas agudas, e la boca abierta, e
 firiendo con la cola en tierra, e non dubdo Sençeba
 que queria saltar en el, e fue çierto de morir. E
 dixo en su coraçon: 'Non es el que sirve al rrey, en
 quanto se teme que lo matara rraviosamente, e que se
 le mudara el coraçon por las mezclas de los malos,
 sy non commo quien mora con la culebra en su cueva,
 o con el leon en su lugar, o commo quien nada en el
 agua do son los cocodrillos, que non sabe quando se
 ensañara alguno dellos e lo matara'. E penso en
 esto, e aparejose

[ 112 ]
 a lidiar con el
 leon. E catolo el leon e vio lo que le dixiera Digna
 e non dubdo que se viniera sinon por lidiar con el.
 E salto el leon a el, e lidiaron muy fuertemente
 atanto que corrian amos sangre. E mato el leon a
 Sençeba, e parose aparte muy triste e con grant
 pesar pensando.
 
 Quando esto vio Calila, dixo a Digna: -¡Ay, falso,
 vil! ¡Tu arte quan mala es, e que vil çima fizo! Ca
 as metido al leon en afruenta e en verguença, e has
 muerto a Sençeba e as derramado los coraçones de los
 cavalleros. Desy veo con tu grand locura en que te alabaste que lo farias con terreria. E ¿non sabes
 qu'el peor consejo es aquel que faze al omne lidiar,
 podiendolo escusar, nin sabes que el omne por
 ventura apoderarse a de su enemigo do lo pudiere
 matar, e dexalo por miedo de non ser en ello mal

[ 113 ]
 andante, o entrar a peligro, aviendo
 esperança que se vengara del de otra guisa? E quando
 el privado del rrey le conseja a lydiar en las cosas
 de que se puede vengar en paz, mayor enemistad le ha
 e mayor daño le faze que su enemigo; ca asy commo
 alcança a la lengua flaqueza de non dezir
 çiertamente el pensamiento del coraçon, otrosy
 alcança al esfuerço la cobardez por el mal consejo.
 Ca quando el omne se echa a la una destas dos cosas,
 non le ha la otra que fazer a la ora de la lid, nin
 el consejo ninguna mejoria del esfuerço; ca en
 muchas cosas cunple el consejo syn la fuerça, e non
 cunple la fuerça syn el consejo. E quien quiere
 fazer engaño, e non sabe la manera de lo que
 acaesçera por loar su çima, sera su fecho tal commo
 el tuyo. E yo sabia bien tu malvestad e tu loçania,
 e nunca fue rrazon que esto non atendiese de ty, e
 vi que tu golosia e tu cobdiçia alguna trayçion
 traeria a ti e a mi.
 
 -Ca el omne bueno e entendido piensa en las cosas
 ante que las faga e se meta a ellas, e las que ha
 esperança que se acabaran segunt el quiere, atrevese
 a ellas, e las que sabe que se le agraviaran
 dexalas. E yo non te dexe de fazer entender tu yerro
 e tus aleves al comienço desta cosa synon por que
 era cosa que

[ 114 ]
 non podia mostrar, nin
 queria fazer testigos sobre ty, e sope que lo que yo
 te dezia non te defenderia nin te torrnaria de la
 cosa que tu querias mas. E pues que agora he visto
 manifiestamente tu mal consejo e mala çima de tu
 fazienda, e quierote departir en que estas e qual
 eres, e por esto se engaño el leon en ty, e non ha
 pro el dezir synon con el fazer, nin la castidat
 synon con el temor de Dios, nin en ser omne
 verdadero synon con lealtad, nin en ser artero synon
 sale ende sano e salvo e seguro. E tu as fecho tal
 cosa que la non melezinara synon el entendido,
 enderesçado, sabio, asy commo el enfermo en que se
 corronpe la colora e la sangre e la flema, que ge lo
 non puede toller synon el buen fisico.
 
 -E sepas qu'el saber tuelle al omne agudo e acabado 
 su beudez, e anda en la beudez del loco asy commo el
 dia que es claro a todas las cosas que veen e çiega
 al murçielago. E el omne de buen seso non cata a la
 dignidat que ha ganada nin a la nobleza a que es
 pujado, asy commo el monte que se non mueve maguer
 el viento se enfuerçe. E el omne de liviano seso
 muevese por la mas ligera dignidat que aya, asy
 commo las pajas que se mueven con

[ 115 ]
 el
 mas flaco viento. E rremienbrome agora por tu
 fazienda a una cosa que oy dezir; que quando el rrey
 es derechero e sus privados fueren malos, apoca su
 bien fazer en los omnes, e non se atreve ninguno a
 el nin se llega a el; asy commo el agua clara en que
 yazen los cocodrillos, en que ninguno non osa entrar
 maguer nadar sepa e lo ha de menester. E el engaño
 de los rreyes solamente es en su consejo, e tal es
 el rrey con los buenos vasallos asy commo el mar con
 sus ondas. E una de las locuras e de las sandezes
 deste mundo es querer aver amigos syn lealtad, e
 aver el otro mundo con adulterio, e aver el amor de
 las mugeres con broznedat, e querer pro de sy a daño
 de otry, e querer ser sabio e estar folgando e non
 estudiando. Mas ¿que pro ha esto, que te yo digo tan
 broznamente? Ca yo se que tan poca pro fara asy
 commo lo que dixo el omne a la ave: 'Non te
 entremetas de endereçar lo que se non enderesça, nin
 de abivar lo que se non abiva, nin de castigar nin
 de enseñar al que se non castiga'.- Dixo Digna:
 -¿Commo fue eso?


[ 116 ]
 
 Dixo Calila:
 
 -Dizen que una conpaña de ximios estavan en un monte,
 e vieron en una noche una luziernega, e cuydaron que
 era fuego; e ayuntaron mucha leña. Desy començaron a
 sollar con sus bocas, e a ventar con sus manos,
 estando çerca de un arbol en que estava una ave. E
 aquella ave dixoles: "Non lazredes, ca lo que vos
 vistes non es tal commo cuydades". E non la
 quisieron creer nin torrnaron cabeça a lo que les
 dixo. E pues que ge lo ovo dicho muchas vezes,
 desçendio a ellos por los castigar. E paso por y un
 omne, e dixo al ave: "Non te entremetas de
 enderesçar nin de abivar lo que se non abiva, nin de
 castigar nin de enseñar al que se non castiga; ca la
 piedra que se non puede tajar, non la prue-

[ 117 ]
 van con las espadas, e el
 fuste que se non puede dolar, non se entremete
 ninguno de lo encorvar; ca quien esto faz que yo
 dixe rrepientese". E los ximios non torrnaron cabeça
 en lo que les [la] ave dixo. E ella llego a ellos
 por los castigar, e tomola uno dellos, e dio con
 ella en tierra e matola.
 
 -E tu tal eres e mas, que te ha vençido el engaño e
 la loçania e son muy malos dos conpañeros, e es
 derecho que te acaesca por esto que feziste lo que
 acaesçio al falso que era conpañero del torpe.- Dixo
 Digna: -E ¿commo fue eso?


[ 118 ]
 
 Dixo Calila:
 
 -Dizen que un omne artero ovo conpañia con un nesçio.
 E yendo amos por un camino fallaron una bolsa en que
 avia mill maravedis, e tomaronla e tovieron por bien
 de tornarse a la çibdat. E quando fueron çerca de la
 çibdat dixo el torpe al falso: "Toma la meytad de
 los maravedis, e dame la otra meytad". Dixo el
 falso, pensando en los levar todos: "Non fagas asy,
 ca los amigos que meten sus faziendas uno en mano de
 otro faze mas durar el puro amor; mas tome cada uno
 de nos otros quanto despienda e soterremos los que y
 fincaren en algunt lugar apartado, e quando
 ovieremos menester algunos dellos, tomarlos hemos".
 E acordose con el el torpe, e soterraranlos so un
 arbol muy grande, desy fueronse. E vino el falso
 para el lugar, e tomo los maravedis.
 

[ 119 ]
 
 E quando fue a dias dixo el falso al torpe: "Vayamos
 al nuestro condesijo, e tomaremos los maravedis, ca
 yo he menester que despienda". E fueronse al lugar
 do los pusieran, e cavaron e non los fallaron, e
 començose el falso a mesar e a ferir a sus pechos, e
 dezir: "Non se fie omne en ninguno".
 
 Desy dixo al torpe: "Tu torrnaste aca e los tomaste".
 E començo el torpe a jurar ...


[ 121 ]
 
 "E yo non te di este enxenplo, synon por que sepas
 que el que non cata primero la cosa que la faz,
 echalo la suerte por ventura en lugar onde nunca
 estorçera, e tu sabras que fazer." Dixo el falso a
 su padre: "Bien entiendo lo que dizes, mas non ayas
 miedo, ca mas cosa ligera es e mas presta que tu non
 cuydas." E non quedo de lo falagar fasta que ge lo
 otorgo e se guio por su consejo e yogo en el arbol.
 E quando fue otro dia de mañana, llego el alcallde 
 al arbol, el e los que eran con el, e preguntole por
 los maravedis. E rrespondiole el padre del falso de
 dentro del arbol e dixo: "El torpe tomo los
 maravedis." E maravillose ende el alcallde e quantos
 con el eran, e andudo enderredor del arbol e non vio
 nada en que dubdase. E mando ayuntar leña e poner
 çerca del arbol enderredor, e ençendiose fuego. E
 quando llego el fumo al viejo e le dio la calor e la
 flama, sufriose una ora, desi dio bozes e demando
 acorro, e sacaronlo çerca de muerto. E mando el
 alcallde justiçiar a el e a su fijo; e tomo el torpe
 los maravedis, e torrnose el falso con su padre a
 cuestas. El padre perdio e los maravedis.
 

[ 122 ]
 
 -E yo non te di este enxenplo synon por qu'el engaño
 e la falsedat, quien la faze cae en el mal e pierde
 su derecho. E tu, Digna, as ayuntado todas estas
 malas mañas que yo dixe, e esto que tu vees es fruto
 que tu vendimiaste de tu mal fecho. E con todo esto
 non creo que tu creças del leon; ca tu eres de dos
 fazes e de dos lenguas, e la cosa esta syenpre en
 paz mientra y non entra dañoso, e la amistad dura
 entre los amigos mientra que non entra entr' ellos
 tal commo tu; ca non es cosa que mas semeja que tu a
 la culebra que le corre de la lengua tosigo. E
 quamaño miedo avia yo del tosigo de tu lengua, el
 qual me faze aborreçer tu conpaña; ca los entendidos
 dizen: "Esquiva es la conpañia de los falsos maguer
 sean tus parientes." E quien tal es, non es synon
 commo la culebra que cria el omne e la falaga, desy
 non ha della synon moderlo e fazerle mal.
 
 -E dizen los filosofos: "Acuestate al omne entendido
 e honrrado, e guiate por su consejo e guardate que
 te non quites del, e non quieras aver amistad del
 que non ha amor, maguer sea de buen consejo e de
 honestas maneras; e guardate quanto pudieres

[ 123 ]
 de sus costunbres, e aprovechate de
 lo que sopiere, e non dexes de aver amor de los
 largos, maguer que non te den nada; mas alegrarte as
 en su largueza, e tenlo pro con tu seso, e fuye
 quanto pudieres del vil loco. E yo ¿do fuyre de ty,
 o do me apartare? E deviate esquivar. E ¿commo avras
 tu esperança en tu lealtad, aviendo tu fecho esto a
 tu rrey que te onrrara quanto yo vi? E eres en esto
 tal commo el mercador que dixo que [en] la tierra do
 comian los mures çiento quintales de fierro non es
 esquiva cosa que los açores rroben los ynfantes.-
 Dixo Digna: -E ¿commo fue esto?


[ 124 ]
 
 Dixo Calila:
 
 -Dizen que en una tierra avia un mercador pobre, e
 quisose yr en su camino; e avia çiento quintales de
 fierro, e dexolos en encomienda a un omne que el
 conosçia, e fuese para lo que avia menester, e pues
 que fue venido demandogelo. E aquel omne avialo
 vendido. e despendido el presçio dello, e dixole:
 "Yo lo tenia al rrencon de mi casa, e comieronlo los
 mures." Dixo el mercador: "Ya oy dezir muchas vezes
 que non es ninguna cosa que mas rroya el fierro que
 ellos, e non daria nada por esto, pues tu estorçiste
 bien dellos." E el otro pagose desto que le oyo
 dezir, e dixole: "Comme e beve oy comigo." E
 prometiole que torrnaria a el, e saliose ende; e
 guiso commo le tomo un su fijo pequeño que avia e
 levolo para su casa e escondiolo.
 

[ 125 ]
 
 Desy torrnose para el, e el otro preguntole: "¿Viste
 mio fijo?" Dixole: "Vi quando fue çerca de alli un
 açor que arrebato un niño, quiça tu fijo era." E el
 otro dio grandes bozes e quexose e dixo: "¿Vistes
 nunca tal, un açor arrebatar un niño?" Dixo el
 mercador: "En la tierra do los mures comen çiento
 quintales de fierro, non es maravilla que sus açores
 arrebaten los ynfantes." E entonçes dixo el omne
 bueno: "Yo comi tu fierro e tosico comi e meti en mi
 vientre." Dixo el mercador: "Pues yo tome tu fijo."
 E dixole el omne: "Pues dame mi fijo e yo darte he
 lo que me diste en encomienda. E fue fecho asy.
 

[ 126 ]
 
 -E yo non te di este enxenplo synon por que sepas que
 feziste a tu señor traydor al qual tu provaras por
 muy bueno, e non ay dubda que otro tal non fagas a
 otri; ca el amor non ha en ti do more, nin lugar do
 este; ca non es cosa que peor enpleada sea que el
 amor en quien non ha lealtad, e el bien en quien non
 lo agradesçe, e el saber en quien non lo entiende, e
 la poridat en quien non la çela. E yo desfuziado so
 que tu natura se mude nin tus costunbres se canbien.
 E se qu'el arbol amargo, maguer lo unten con miel,
 non se muda de su sustancia. E yo temiame de tu
 conpaña; ca fazer conpaña con los buenos nasçe ende
 bien e buena andançia, e en fazer conpania con los
 malos faze al omne venir a rrepentençia; e tal es el
 mal commo el viento, que si pasa por fedor lleva
 ende fedor, e sy pasa por buen olor lleva ende
 otrosy. E yo se quanto te agravia lo que te digo, ca
 los omnes nesçios sienpre se agravian de los
 entendidos, e los viles de los onestos, e los
 desmesurados de los mesurados, e los tortiçieros de
 los derecheros.- E en este lugar se acabo la rrazon
 de Calila e Digna.
 
 E acabo el leon de matar al buey, e pues que lo ovo
 muerto, rrepintiose e penso de su fazienda e lo que
 fiziera. E despues

[ 127 ]
 que se amanso la
 saña que avia, dixo: -¡O quanto me a manzillado
 Sençeba en sy mismo! Ca era de buen consejo e agudo,
 e non se por ve[n]tura sy fue acusado a tuerto.- E
 estovo muy triste e muy rrepentido e quexose mucho
 por lo que fiziera. E violo Digna, e levantose de
 çerca de Calila e llegose a el e dixole: -Señor,
 Dios te metio en poder a ty e a los tuyos tu
 enemigo. Pues, ¿por que estas triste?- Dixo el leon:
 -Prisyome piadat por que mate a Sençeba, porque era
 entendido e onesto e de buen amor e leal, e he duelo
 del.- Dixo Digna: -Non digas asy, señor, nin ayas
 piadat del, que temieres ca el rrey anviso a las
 vezes aboreçe a algunt omne e aluengalo de sy. Desy
 fuerçalo su talante e aprivalo e metel' sus cosas en
 mano porque sabe que es bueno e aguçioso, asy commo
 el que fuerça su talente a tomar la melezina
 desaborida con esperança que fara pro; e a las vezes
 ama a algund omne, e aprivalo de sy, matalo, e
 derraygalo por miedo que le non faga danpno, asy
 commo aquel que le muer-

[ 128 ]
 de
 la culebra en el dedo e lo taja por miedo que se non
 espanda el tosico en su cuerpo e muera.- E quando
 esto oyo el leon, creolo, e aprivolo, e pusolo en
 mayor dignidat.
 
 Dyxo el rrey al filosofo: -Ya oy lo que fizo Digna,
 por ser tan pequeño e el mas vil de todas las
 bestias salvajes, al leon e al buy, e de commo
 enrrizo a cada uno dellos contra el otro fasta que
 desato su amor e su conpañia. E en esto he oydo atan
 maravillosas e tantas fazañas que es asaz
 conplimiento para se guardar omne, e de se aperçebir
 de los mezcladores, e de los terreros e de los
 falsos en las sus falsedades e sus engaños que
 fazen. E los omnes entendidos deven perseguir las
 mentiras e falsedades, e perseguir los mezcladores e
 escodriñar tales cosas de sy non fazer, por ningunt
 dicho que les ellos digan, nada synon con
 asosegamiento e con rrecabdo, e desechar a todos
 aquellos que conosçiere por tales.


[ 129 ]
 
 [Dixo el rrey al filosofo:] -Pues dime agora qual fue
 su escusaçión de Digna e que çima ovo por este
 fecho.
 
 Dixo el filosofo: -Fallamos en los libros de las
 estorias qu'el leon, pues que ovo muerto al buey, a
 pocos de dias pasados rrepentiose porque lo matara
 rraviosamente, e menbrose como era enviso e leal
 contra el, e velava mucho con sus conpañas por tal
 de olvidar el cuydado que avia.
 
 E un leon pardo que era de su mesnada, e de sus
 privados, e de los mas honrrados de su corte, e con
 el que mas se apar-

[ 130 ]
 tava,
 salio una noche por demandar un tizon de la casa de
 Calila, e era maestro del leon e su fiel. E quando
 llego a la puerta, oyolo rrebtando e mal trayendo a
 Digna por su trayçion e por su mezcla, e
 demostrandol' su mal consejo por lo que avia fecho a
 Sençeba syn pecado qu'el fiziese, e faziendol'
 entender que non estorçeria del leon, e que non
 podia ser que su mezcla e su mentira non fuese
 descubierta, e que non avria quien ge lo escusase
 nin quien lo anparase, e que lo justiçiaria e lo
 mataria.
 
 E dizial' Digna: -Ya acaesçio lo que se non puede
 emendar, pues non acuytes a mi e a ty, e quiça commo
 esta cosa non le caya al leon en coraçon, ca a mi
 pesa mucho de lo que fize, mas la cobdiçia e la
 enbidia me forçaron en ello.- Quando esto oyo el
 leon pardo que ellos amos dezian, torrnose e entro a
 la madre del leon en su casa [e] contol' todo quanto
 oyera, despues quel fizo pleito e convenençia que
 non lo dixiese a ninguno. E fuese la madre del leon,
 quando amanesçio, e entro a su fijo, e violo estar
 triste e cuydoso, e entendio que non era synon por
 la muer-

[ 131 ]
 te de Sençeba. E
 dixole: -El cuydar e el pensar e la tristeza non
 fazen cobrar nada, mas desgastan el cuerpo, e
 derraman el seso e la fuerça e enflaqueçe[n]lo.
 Pues, dime lo que has, e sy fuere por cosa que
 devamos aver tristeza, yo nin ninguno de tus
 vasallos non estaremos syn cuydado, e sy non es
 sinon porque mataste a Sençeba, manifiesta cosa es
 que lo feziste a tuerto e syn pecado que te el
 fiziese, nin culpa nin falsedat en que yaziese
 contra ty.
 
 -E dizen los sabios: "Quando quisieres saber el
 coraçon de tu amigo, de amar o desamar, que cates al
 tuyo, e asy lo judga." Pues cata tu, rrey, por tu
 seso e por tu voluntad veras lo que feziste al buey,
 sy fue por enemistad o por achaque alguno que le
 tenias en el coraçon, sy meresçia el esto; e tu
 voluntad te mostrara la verdat. Pues sy tu lo
 feziste por derecho, por meresçimiento qu'el fizo,
 non deves ser triste nin pesante por ello, ca
 derecho es justiçiar a todo aquel que quiere ser
 atrevido contra ty por escarmentar los otros. E tu,
 rrey, sabes las cosas e entiendeslas por tu seso e
 por tu sapiençia, e asy lo vees commo el omne vee su
 figura en el espejo claro. Pues dime: ¿Qual coraçon
 le tenias antes que lo matases?
 
 Dixo el leon: -Madre, mucho he pensado en fazienda de
 Sençeba, e con cobdiçia de lo fallar en algunt 
 pecado por esforçar la sospecha que le avia, e non
 lo fallo; ca yo sienpre tove a Sen-

[ 132 ]
 çeba sano coraçon e fiava por el, e
 pagavame de su consejo. E aprendia del, e feuziavame
 por el, e non desconosçi ninguna cosa de quantas le
 tenia en el coraçon ante que lo matase nin despues.
 E soy mucho rrepentido por lo que fiz, e soy muy
 pesante e he grand dolor, e non dubdo que salvo era
 de lo que le apusieron, e syn sospecha; mas fizomelo
 fazer el falso traydor de Digna con su mestura,
 diziendo lo que Sençeba non faria nin osaria. Mas
 dime sy oyste alguna cosa, o te fablo alguno deste
 fecho.
 
 Dixo la madre: -Dixieronme que era sospechado que lo
 que fizo Digna en te enrrizar contra Senseba non fue
 synon por enbidia que le avia en su dignidad e en su
 privança.- Dixole el leon: -¿Quien te lo dixo,
 madre?- Dixo ella: -El que me lo dixo rrogome que
 fuese poridad, e yo asy ge lo promety, e el que es
 rrogado por poridat deve ser fiel, e quien descubre
 la poridad falsa su fieldat, e quien esto fiziere
 avera mal paso en el otro siglo, e ninguno non le
 ver[n]a descobrir mas poridat.- Dixo el leon: -Por
 Dios, asi es, e verdat dizes, mas esto non

[ 133 ]
 deve ser poridat, ca non se deve
 çelar nin dubdar ninguna cosa de la verdat; mas el
 que la sabe devela descobrir, e testiguela e avera
 perfecto gualardon por ello. Nin deve desfazer la
 verdat quien la sabe, quanto mas en la sangre del
 que murio a tuerto; ca quien encubre la culpa del
 malfechor es su aparçero en el pecado; e el rrey non
 deve justiçiar por sospecha nin en dubda fasta que
 claramente vea la cosa, ca la sangre de grand prez
 es. E yo, maguera que a çiegas andude en Sençeba,
 non quiero fazer otro tal en Digna syn prueva e syn
 çertedunbre; e aquel que te lo fizo saber echado lo
 a sobre tu alma.
 
 Dixo la madre del leon: -Verdat dizes, mas yo tenia
 que conpliria asaz lo que te yo contaria e me
 creerias.- Dixo el leon: -Non digo yo que non es
 commo tu dizes, mas quiero que me digas que es, e
 folgara mas mio coraçon.- Dixo ella: -Sy por tal me
 tienes justiçia aqueste falso commo meresçe tal
 commo el.- Dixo el leon: -Devesme dezir quien te lo
 dixo, ca non es esto ningunt daño.- Dixo la madre:
 -¿Sabes que es el daño que

[ 134 ]
 yo ende
 avre? Que [me] menospreçiara aquel que me lo
 encomiendo, e se fio por mi, e yo quel' fallire en
 ello. E quando yo fiziere esto, ¿que fiara ninguno
 por mi?- Quando esto oyo el leon, entendio que non
 le diria el nonbre de quien ge lo dixiera. Dixol':
 -Vete.- E ella fuese.
 
 E pues que amanesçio, enbio el leon por los mejores
 de su mesnada, e fueron y presentes, e enbio por su
 madre, e vino y. Desy mando llamar a Digna, e
 dixierongelo. Desy abaxo el leon la cabeça con
 verguença de la muerte de Senseba. Quando esto vio
 Digna, fue çierto de morir, e dixo a uno de los que
 estavan çerca del: -¿Por que esta el leon triste e
 cuydando? ¿Acaesçio alguna cosa que le fizo
 tristeçer por que vos ovo de ayuntar?
 

[ 135 ]
 
 Dixo la madre del leon: -Esto que tu vees estar al
 leon triste e cuydoso non es sinon porque te ha
 dexado sano e salvo fasta oy, faziendole tu engaño e
 enrridandole con tu mestura e con tu falsedad para
 matar a Senseba.
 
 Dixo Digna: -Tengo que es verdad lo que dizes; que el
 que se trabaja en buscar bien, mas ayna le viene el
 mal que a otri; e non pertenesçe al rrey nin a sus
 mesnadas synon los malos. Ca dizen que quien faze
 vida con los malos, e non faz sus obras, non
 estuerçe de su maldat por se aguardar; ca non
 gualardona bien por el bien synon Dios solo. E por
 ende se apartan los rreligiosos en los montes e se
 dexan de bevir con los omnes e de fablar con ellos,
 e aman mas de fazer las obras de Dios que las de los
 omnes; mas la lealtança e el amor que yo avia al
 rrey me lo fizieron descobrir la falsedat del que le
 queria fazer tray-

[ 136 ]
 çion e
 queria saltar en el, e fizele entender aquello que
 sospechava e las señales que viera, e el violas
 manifiestamente, e non acayo nada de qu'el non fue
 bien çierto; e sy el pesquiriere esta cosa, e
 preguntare por ella, e pensare en ella, sabra la
 verdat quel' fize entender; ca el fuego que yace en
 la piedra e en el fierro non se saca sinon con
 artes; e esto non es cosa çelada, ca el cuerpo del
 omne, despues que es pesquirido e buscado, paresçe
 mas qual es, asy commo toda cosa fedrosa, quien lo
 da, quier lodo quier al, que quanto mas movida es,
 tanto mas fiede. E yo, sy culpado fuese, fuyria por
 la tierra, e averia anchura, e non aturaria a la
 puerta del rrey; mas fiandome que era salvo, non me
 quite ende nin me parti ende. E non le rruego al
 synon, maguer que este en dubda de mi fazienda, que
 la mande pesquerir e catar; e aquel a quien este
 poder diere que sea fiel, e non aya ninguno en que
 le travar, nin faga engaño a ninguno, e que le
 muestre yo mi escusaçion, e lo que oyere dezir a los
 otros, e catelo, e non quiera fazer por los dichos
 de los que me acusaron e me ovieron enbidia; ca lo
 qu'el rrey sopo, de commo le fizieron dubdar en lo
 qu'el vio de la enemistad de Senseba, que meresçio

[ 137 ]
 por ende morir, le deve tener de se
 non atrever asy a matarme; ca ya ove yo del rrey tal
 dignidat que me avian enbidia por ella, e tal
 privança. E sy el non me catare esta merçed e fuere
 mal consejado en mi fazienda, non he otro acorro nin
 otro rrefugio synon Dios, que sabe las poridades de
 los omnes e lo que tienen en coraçones e en sus
 voluntades; e dizen qu'el que faze por dubda, que
 non es çierto, es tal commo la muger que se dio a su
 siervo dubdando, e la aforço.- Dixo el leon e las
 mesnadas: -¿Commo fue eso?

 Dixo Digna:
 
 -Dizen que en una çibdat que dizian Quertir, que es
 en tierra de Yabret, avia un rrico mercador e avia
 su muger muy

[ 138 ]
 fermosa, e avia un vezino
 pintor, e era diudo della. E dixol' un dia: "Sy
 podrias fazer alguna cosa por que te yo conosçiese
 quando vinieses a mi de noche, e saldria a ty syn
 que me llamases tu, por tal que nos non sospechasen
 nin te oyesen." Dixol' su amigo: "Yo te fare una
 seña tan blanca commo la luz de la luna, e fare en
 ella unas pinturas, e quando las tu vieres saldras a
 mi, e esta sera señal entre mi e ty." E plogola a
 ella desto qu'el dixo. E oyolo un su siervo della, e
 aprisolo e encubriolo en su coraçon.
 
 E venia a ella su amigo con aquella señal, e veyalo
 ella, e salia a el, e duro asy un tienpo.
 

[ 139 ]
 
 E despues fuese su amigo para el rrey, a pintarle
 unas casas que avia de menester. E fuese luego el
 siervo della a una mançeba que tenia el pintor, en
 cuyo poder estava la savana, e era su conosçiente, e
 demandol' aquella savana, e ella diogela. E el fuese
 para su señora de noche, e luego que ella vio la
 savana de suso del, cuydo que era su amigo, e salio
 luego a el, e yugose con ella. E torrnose el siervo
 e dio la savana a la mançeba del pintor.
 
 E vino el amigo esa noche del palaçio del rrey para
 su posada, e cubriose [con] la savana; desy vinose
 para ella, e dixole ella: "¿Que as esta noche, que
 torrnaste luego una vez en pos otra, aviendo fecho a
 tu guisa?" E el entendio que era engañado, e
 torrnose para su posada, e priso su mançeba, e
 firiola muy mal,

[ 140 ]
 fasta que le dixo la
 verdat commo le conteçio; e tomo la savana e quemola
 en el fuego.
 
 -E yo non te do este enxenplo, synon por qu'el rrey
 non se acuyte en my pleito quel' fue mostrado en
 dubda, e porrna sobre sy grant cargo de pecado. E
 non digo esto que vos oydes con miedo de la muerte;
 ca maguer aborrida cosa sea, ninguno non la puede
 fuyr, nin ha otro rrefugio; e todas las cosas del
 mundo han de finar. E sy yo çiento almas toviese, e
 sopiese que el rrey tenia por bien que se perdiesen,
 yo le seria franco dellas.- Dixo el uno dellos:
 -[Non dizes] esta escusaçion al rrey por lo honrrar,
 mas a ty es de menester de buscar con que salgas
 desto en que eres caydo.- Dixo Digna: -¡Mal sea de
 ty! Es aleve a ningunt omne de se escusar, quanto
 mas por escapar de muerte, e [a] quien es ninguno
 mas çerca del el omne que a sy mismo. Pues sy a si
 mesmo non buscare escusaçion, ¿para quien la
 buscara? E los sabios dizen, que quien a sy non
 guarda, a otry non fara pro. E paresçe bien en ty la
 enbidia, e la maliçia, e la enemistad, e la neçedat
 que non podiste rretener, e bien entienden los que
 te oyen que non quieres a ninguno bien; e que eres
 ene-

[ 141 ]
 migo de tu alma e de
 todos; e tal commo tu, non es bien que este con las
 bestias mudas, quanto mas con el rrey, o ser a su
 puerta.
 
 E pues que le ovo rrespondido Digna asy, saliose el
 otro muy triste e muy avergonçado de lo que le
 dixiera Digna. Dixo la madre del leon: -¡Grant
 maravilla es de commo fablas, e das enxenplos a
 lengua suelta, e rrespondes a los que te fablan,
 aviendo fecho trayçion e maldat e engaño!- Dixo
 Digna: -¿Por que catas con un ojo e oyes con una
 oreja e non piensas en la cosa commo es, nin la
 sabes de çierto, mas fazes a tu sabor non sabiendo
 la verdat? Mas paresçeme que la mi mal andançia ha
 mudado a ty por rrazon de mi todas las cosas, e aun
 todos los otros, que ninguno non fabla nin rrazona
 synon a su sabor. E estos que son en la corte del
 rrey tanto se fian en su poridat e en su
 mansedunbre, e son seguros de su bondad, que se non
 temen de fablar a sus sabores a tuerto o a derecho,
 ca el non ge lo contradira. E este es el lugar del
 sermon sy fuese creydo, e de los enxenplos sy
 oviesen pro.
 
 Dixo la madre del leon: -Catad este falso, quanta
 grant cosa ha fecho, e quiere çegar los omnes por
 desmentirlos e por se sal-

[ 142 ]
 var
 dellos.- Dixo Digna: -Los omnes que son tales son
 çinco: el uno es el que descubre a la muger la
 poridat; e el otro es el que viste los paños de las
 mugeres; e el terçero es la muger que viste los
 vestidos de los varones; e el quarto es el huesped
 que se enfinio e cuyda que es señor de la casa; e el
 quinto es el que denunçia a los omnes lo que le non
 preguntan nin le demandan.- Dixo la madre del leon:
 -¿Non conosçes tu, malfechor, por que temas, nin
 cates quan layda obra feziste, por que sepas que non
 estorçeras syn que sea tomada de ty vengança?
 
 Dixo Digna: -El que malfecho faze non quiere a
 ninguno bien, nin lo anparara del mal, maguer que lo
 pueda fazer.- Dixo la madre del leon: -¡Falso
 traydor, en atreverte tu a dezir tal fecho ant' el
 rrey! ¡Es maravilla commo te dexa bivo!- Dixo Digna:
 -El traydor es aquel que asegura a su enemigo, e
 despues lo mata.- Dixo la madre del leon: -¿As
 esperança de estorçer de tu grant pecado con tales
 palabras mintrosas?- Dixo Digna: -El que dize lo que
 non fue, meresçe lo que tu dizes, e yo dixe verdat e
 mostrarelo por prueva, e dixelo al rrey e conpli el
 omenaje que le devia.- Dixo la madre del leon: -E
 ¿que fue lo que tu dexiste, e que fue la verdat que
 tu le mos-

[ 143 ]
 traste?- Dixo
 Digna: -Bien sabe el rrey que sy yo myntroso fuese,
 non le diria a el tal dicho nin me atreveria a dezir
 lo que non era, nin a sacar mentira; e yo he
 esperança qu'el vera que yo so verdadero e salvo e
 de sano coraçon.
 
 Quando vio la madre del leon que el leon non fablava
 nada en el pleito de Digna, callose ella, e dixo:
 -Por ventura mienten contra el, e es salvo de lo que
 le aponen; e el que se escusa delante de los
 cavalleros e non rrefiertan ninguna cosa de lo que
 dize, semeja que es verdadero en lo que dize; e
 callar a las rrazones del contendor semeja conosçer
 la verdat que dize. E dizen los sabios que quien
 calla otorga.- Desy levantose por sallir ende
 sañosa. E mando estonçes el leon que prendiesen a
 Digna e que le pusiesen fierros.
 

[ 144 ]
 
 Desy levaronlo a la carçel; e mando catar su pleito,
 e fazer sobre el pesquisa, e que gel' mostrasen; e
 yogo Digna en la carçel, e mandolo guardar a un
 cavallero.
 
 Desy dixo la madre del leon a su fijo: -Non se puede
 encobrir mestura de Digna e su mal fecho en todas
 las cosas, mayormente en fecho de Sençeba el leal
 syn culpa. E ya me fue a mi dicho deste falso
 mintroso lo que dizen del todos por una boca; ca non
 es cosa que se calle a ninguno; desy fazemelo mas
 verdat sus mentiras e sus escusanças e sus salvas
 que son contra fechas sin verdat; e sy tu lo oyes,
 anpararsete ha con rrazones falsas, e lo que a mi
 dixo el fiel verdadero es la verdat. Pues sy quieres
 folgar del, non contiendas con el, e matalo.
 

[ 145 ]
 
 Dixo el leon: -Callate, que yo catare su pleito e lo
 pesquisare, ca es muy sotil, e muy artero e sabio e
 entendido; e yo quiero ser bien çierto de su pleito
 e non quiero pasar a el rraviosamente, nin quiero mi
 daño en seguir voluntad de otro de que non se su
 verdat nin su mentira. E mucho ayna puede ser que
 esto sea por enbidia que le an, e temome de lo matar
 por dicho dellos, ca avria ende grant pecado e daño.
 Pues dime: ¿Quien es aquel que te lo dixo? Ca los
 omnes se an enbidia unos a otros, e se mezclan, e
 quieren pujar el uno mas qu'el otro en las
 dignidades.- Dixo la madre del leon: -El fiel
 verdadero que me conto la estoria es tu amigo el
 leon pardo, tu leal e puro vasallo que sabe tu
 poridad.- Dixo el leon: -Asaz ay, e tu veras lo que
 yo fare e lo que del mandare fazer, pues vete.
 
 E pues que se fue la madre del leon para su casa, e
 paso la media noche, dixieron a Calila commo Digna
 era preso, e pesole mucho por la grant amistad que
 avia con el e por la conpañia e por el mal que le
 acaesçiera, e fuese para la carçel encubiertamente.
 E quando entro e lo vio preso, lloro, e dixo: -Ya
 llegado ha tu fazienda a tal lugar que non he cura
 ya de te fablar broznamente, nin dexarte de dezir
 que te pese, e en secreto fablando dixete. Mienbrate
 lo que te yo dezia, e te castigava, e

[ 146 ]
 te
 consejava, e non torrnavas y cabeça a quanto te
 dezia, nin feziste por ello por el grant desden que
 en ty avia; ca te tenias por muy acabado en tu
 consejo e por artero. E dizen los sabios: "Conviene
 al omne que es buen cavallero que non se meta por su
 esfuerço en lugar que non pueda salir nin estorçer."
 E dizen que la falsedat ante muere de su plazo, e
 non por que fenesca la vida, mas por esto en que
 estas, que la muerte es mas folgança que ello. ¡Ay
 de tu mesura, e de tu seso, e de tu saber, commo te
 han privado dellos, e eres llegado a la muerte!-
 Dixo Digna: -Nunca çesaste de dezir verdat e
 mandarla fazer, mas yo non escuchava nin creya tu
 consejo, por la grant enbidia e la cobdiçia que avia
 en aver dignidat, e por la tribulaçion e la lazeria
 en que era, e synon por eso en lo que me tu
 castigavas asaz conplimiento [avia], que sy lo
 fiziera, levara la çima dello; e quien es tentado de
 golosya non escucha de sus amigos que l'han piadat e
 lo aman, asy commo tu.
 
 -E dizen los sabios que el que non cree a sus amigos,
 e a sus leales consejeros, e a sus bien querientes,
 torrna su fazienda a rrepentençia, e ya vees en qual
 mal so oy; mas ¿que podras fazer con la golosia e la
 cobdiçia que vençe el seso del mesurado e el saber
 del sabio, asy commo el enfermo que entiende que su
 daño es en su gula, que ha de comer, e sabe que le
 acresçera en su dolor, e non lo dexa de comer, e
 acresçe su enfermedad, e por

[ 147 ]
 ventura
 muere ende? E yo non me duelo oy de mi, mas duelome
 de ty, ca he miedo que seras tu conpreso por rrazon
 de mi, e por el amor e por el parentesco e la
 amistad que aviamos en uno, e seras atormentado e
 lazrado, e non podras estar que les non descubras mi
 fazienda, e mataran a mi porque te creeran, e tu non
 estorçeras despues de mi.
 
 Dixo Calila: -Ya pensado he en tu fazienda, e bien
 dizes verdad en lo que dizes, e yo te conseje
 lealmente; e el omne con cuyta, quando le acaesçe la
 tribulaçion, acusase de lo que fizo, con esperança
 de bevir e de ser aliviado de la pena. E yo quierome
 yr ante que entre alguno de la mesnada e me vea
 estar contigo, e mandote e aconsejote que te
 confieses de tu, pecado e conoscas tu malfecho; ca
 morir deves syn falla, e mejor es de ser justiçiado
 en este mundo que yr a la pena durable en el otro.-
 Dixo Digna: -Bien me as aconsejado, e dizes verdat;
 enpero vere a que tornara la mi çima de mi fazienda
 e que mandaran de mi fazer.- Torrnose Calila a su
 posada muy triste e muy cuydoso, con miedo de ser
 preso por el pecado de Digna, e prisol' menazon e
 murio esa noche.
 

[ 148 ]
 
 E yazia en la carçel un lobo preso, e estava çerca de
 Digna, e oyo todo lo que se dezian, e aprisolo. Desy
 la madre del leon entro a su fijo otro dia de mañana
 e dixole: -¿Mienbrate lo que me dexiste anoche e
 prometiste en pleito deste falso traydor, e de commo
 dexiste a tus mesnadas?- [Dixo el leon:] -Que deve
 el omne fazer las cosas con temor de Dios, e non se
 le deve meter en vagar, e yo non se mayor bien que
 librarlo e folgar del.
 
 dizen rremasera.


[ 149 ]
 
 E tornaronse para el rrey e dixerongelo, e el busco
 un fisico que le diese a bever aquella melezina, e
 vino ay aquel omne que

[ 150 ]
 se alabava de
 fisico e sabio de melezinas e de confasiones, e
 mando traer las arcas en que estavan las melezinas
 del fisico muerto, e troxierongelas e pusieronlas
 delante, e abriolas e tomo dende una dellas que
 fallo en un saqueto en que avia ponçoña mortal, e
 conpuso del e de las otras una melezina, e dixo:
 "Esta es rremasera." Quando el rrey vido que lo
 fiziera tan ayna, cuydo que era sabio e agudo, e
 mandol' dar algo e buenos paños. E el dio a bever la
 melezina a la dueña, e luego, commo la bevio, fueron
 los sus estentinos despedaçados, e murio.
 

[ 151 ]
 
 E quando el rrey la vido muerta, mando que le diesen
 a bever al fisico de aquella melezina, e beviola e
 luego fue muerto.
 
 Dixo Digna: -Divos este enxenplo por que non diga
 ninguno de vos lo que non sabe por fazer plazer a
 otros nin por otra cosa, e todo omne avera gualardon
 por lo que fiziere. E yo so salvo de lo que me
 apusieron, e heme entre vuestras manos, pues temed a
 Dios quanto pudieredes.- Fablo el cozinero mayor,
 fiandose en su dignidad e dixo: -Oyd, sabios e
 rricos omes, e parad mientes en lo que vos dire, ca
 los sabios non dexaron ninguna señal de los buenos e
 de los malos que la non departiesen, e las señales
 de la falsedat son manifiestas en este mal andante,
 e demas que ha mucho mala fama.- E dixo el alcallde 
 al cozinero: -Ya lo oymos eso, e pocos son los que
 las non conoçen. Pues dinos las señales que vees en
 este lazrado.- Dixo el cozinero: -Fulan dixo en los
 libros de los sabios, que el que ha el ojo siniestro
 pequeño e guiña del mucho, e tiene la nariz
 enclinada faza la diestra parte, e tiene las çejas
 alongadas, e entre las çejas tres pelos, e quando
 anda abaxa la cabeça e cata syenpre en pos de sy, e
 le salta todo el cuerpo, e el que estas señales ha
 en

[ 152 ]
 sy es mesturero e falso e traydor;
 e todas estas señales son en este lazrado
 aperçebidas.
 
 Dixo Digna: -Por unas cosas judga el omne otras, e el
 juyzio de Dios derecho es e syn tuerto. E vos sodes
 sabios e mesurados en rrazonar, e ya oystes lo que
 este dixo, pues oyd a mi, ca el cuyda que non es
 ninguno mas sabio que el, e cree que non ha otro mas
 saber que el suyo; pues sy todos los bienes e los
 males que el omne faze non son synon por las señales
 que son en el omne, manifiesta cosa es que non avra
 el rreligioso su buen guarlardon por el serviçio que
 faze a Dios, nin el que mal faze non avera pena por
 sus malas obras, e que non son los omnes
 bienandantes sinon por las señales que son vistas en
 ellos. E el que mal faze non se puede dello dexar
 nin puede estar que lo non faga, e que non es
 ninguno virtuoso, maguer pune en bien fazer, que le
 tenga pro, [nin] ningunt malfechor, maguer que
 peque, quel' faga daño. E non mande Dios que asy
 sea, e sy a los omnes fuese dado, porrnian en sus
 cuerpos las mayores señales que ellos pudiesen. E yo
 so salvo de lo que me apusieron, e de mi non salio
 al synon verdat; e bien veen los que aqui son pre-

[ 153 ]
 sentes quan nesçio e quan
 torpe eres de las cosas; ca tu non sabes mejor las
 cosas, nin eres mas enviso que los que aqui son
 presentes, mas fablaste e erraste, e eres tal commo
 el omne que dixo a su muger: "Cubre tu lo non deve
 paresçer de ti, e dexa las cosas agenas, e emienda
 las tuyas que conosçes mejor."- Dixo el cozinero:
 -¿Commo fue eso?

 Dixo Digna:
 
 -Dizen que en una çibdat que dezian Maruca
 corrieronla los enemigos e cativaron e mataron mucha
 gente della. E cayeron en suerte a un omne de los
 que la conquistaron un omne labrador que tenia dos
 mugeres. E faziales mal, e non las farta va de
 comer, e trayalas desnudas. E enbiolas un dia a
 coger leña asy desnudas, e fallo la una dellas un
 trapo viejo e cubrio con el su verguença. E dixo la
 otra al marido: "Catad commo cubre esta su natura; e
 non lo faze sinon por que ayas sabor della

[ 154 ]
 e yoguieses con ella." Dixo el
 marido: "¡Astrosa! Non paras mientes en ti que estas
 descubierta, e rriebtas a la otra que cubrio su
 verguença con lo que pudo aver."
 
 Dixo Digna: -E tu deves parar mientes en cobrir a ty
 e callar. Ca es grant maravilla de tu fazienda
 porque te llegas al comer de nuestro señor, aviendo
 en ty tales tachas malas, e seyendo tan lixoso. E
 non vi yo solo las tus tachas, mas quantos aqui son
 de la mesnada del rrey lo saben. E yo encobrilo
 fasta oy, e non lo dexe de mostrar synon por que
 dezia en mi coraçon: "A mi non nuze la honrra qu'el
 rrey faze a otri, nin me faze pro afrontarlo, mas
 devolo encobrir." Mas pues que me ha paresçido de ti
 enemistad, e dexiste abusion, e fablaste en falso e
 a tuerto e sin sabiduria, quiero yo dezir las tachas
 que ha en ty por que non deves llegar al comer del
 señor, e deven los omes fuyr de ty.- Dixo el
 cozinero: -¿A mi lo dizes lo que yo oyo?
 

[ 155 ]
 
 Dixo Digna: -A ti lo digo, ca ayuntanse en ty todas
 malas tachas; ca eres potroso, e as el mal del figo,
 e eres tiñoso, e as albarraz en las pierrnas; onde
 non deves llegar a la puerta del rrey.- Quando el
 cozinero mayor oyo lo qu'el dezia, afogose con sus
 lagrimas, e començo de llorar por que se atrevia
 Digna a el, e le fablava tan villanamente. Quando
 esto vio Digna dixol': -Por grand derecho lloras,
 que sabes que sy el rrey esto sabe alongarte ha de
 sy, e nunca te pararas ant' el.
 
 Quando esto oyo el fiel del leon, que trasladava lo
 que dezia Digna e lo que dezian del, e este avia
 nonbre Xaar, escrivio todo aquello, e levolo al
 leon. Quando aquello vio el leon, mando desponer al
 cozinero mayor de su ofiçio, e que non paresçiese
 ant'el. nin entrase en su casa. E escrivio el
 alcallde e el fiel otrosy lo que dixo Digna. E mando
 a Digna torrnar a la carçel, e fueronse ese dia. E
 avia y una bestia que l' dezian Jauzava, e era amigo
 de Calila, e fuese para Digna, e fizole saber la
 muerte de Ca lila. E lloro Digna muy mucho, e dixo:
 -¿Que quiero yo oy bevir mas, seyendo muerto mio
 hermano e mio puro amigo? E commo dixo verdat el que
 dixo: "Quando al omne viene la tribulaçión, de todas
 partes le viene el mal, e cubrelo e çercalo la cuyta
 e el mal, commo a mi acaesçio en yo perder a Calila,
 caese era mi bien e todo mi conorte, e sabia toda mi
 poridat de

[ 156 ]
 bien e de mal. E sy Dios
 esto fizo, loado sea el, que me dexo a vos en su
 lugar, que me queredes bien, e me querredes, e
 seredes en apiadarme segunt que era Calila; pues, sy
 ovieres por bien de llegar a la casa de Calila, e
 traerme quanto y fallares, suyo e mio.
 
 E el fizolo asy. E diole Digna la parte de Calila, e
 dixole: -Mas la meresçes tu que otry.- E rrogol' e
 pidiol' en amor que fuese ant' el leon e que dixiese
 bien del, e que l' fizie[se] saber lo que diria la
 madre del leon del. E prometiogelo, e rresçibio lo
 que le diera, e fuese Jausaba de mañana al leon, e
 fallo al leon pardo e al alcallde que vinieran con
 los escriptos, e ge los pusieron delante. E el que
 los catava mando a su escrivano que los trasladase,
 e darlos al leon pardo; e dixo a el e al alcallde:
 -Yd vos asy commo ayer, e fazed llamar a Digna, e
 ponedlo ante la mesnada, e venidme dezir lo que se
 faze, e commo se salva.- E pues que sallieron ende,
 vino la madre del leon, e leyole el aquellos
 escriptos. Dixo ella: -Non me lo tengas a mal, fijo,
 sy te yo estultare de mi palabra, ca veo que non
 sabes que te tiene pro nin daño, por el engaño deste
 falso. Pues libralo e folgaras; ca

[ 157 ]
 sy
 lo a vida dexas, confondera tu mesnada.- E torrnose
 ende muy sañuda contra el.
 
 Desy fuese Jauzaba e llego a Digna a la carçel, e
 fizol' saber quanto dixiera la madre del leon quando
 l' leyeran los escriptos. E en seyendo asy fablando,
 vino el mandadero del alcallde e del fiel, e
 levaronlo a la casa del juyzio e pararonlo ante la
 mesnada e el pueblo, e ayuntaronse estando Digna
 ant' ellos. Dixo el mayor de la mesnada: -Ya sope yo
 tu pleito, e es entendida la verdad, e non avemos
 mas que pesquerir de ty; ca tu con trayçion e con
 falsedad e con tu mestura feziste al rrey, nuestro
 señor, que matase a Sençeba, su amigo, e era leal e
 verdadero, syn culpa que fiziese. E sy non fuese por
 la su grant merçed e por la su grant piadat, que nos
 mando que sopiesemos mas de tu fazienda, ya el
 juyzio manifiesto fuera dado de nos contra ty.- Dixo
 Digna: -Non fablas commo quien ha piadad nin merçed,
 nin commo quien cata el pleito del que rresçibio
 tuerto, nin commo quien sigue la verdat nin el
 derecho; mas usas de voluntad, e quieresme matar.
 Non eres çierto de lo que me opusieron, nin son
 pasados los tres dias que devedes pesquerir por mi.
 E non eres de culpar, ca el malo non ama los buenos,
 nin a los que fazen las obras de Dios.
 

[ 158 ]
 
 Dixo el alcallde: -Deve el señor gualardonar al omne
 por su bondat e honrrarlo e conosçerlo; ca todo bien
 que l' faze, mereçelo, e deve justiçiar al malfechor
 por su malfecho e penarlo por ello, por tal que los
 buenos [ayan] mayor cobdiçia de fazer bien que los
 malos fuyan del mal fazer. E por buena fe, mas te
 vale ser justiçiado en este mundo que ser justiçiado
 en el otro. Pues otorga tu pecado, e confiesa el mal
 que feziste, ca faras mejor çima por ende. Sy Dios a
 esto te guiare, libraras tu alma de la persecuçion
 del otro siglo, e fablaran sienpre de ty de commo te
 rrazonavas bivamente por estorçer, e de commo ante
 fazias escusaçiones con que te anparases, desy por
 confesar de tu pecado e ganar la salud del otro
 siglo; ca morir por lo que Dios manda mas vale que
 bevir en lo que defiende.
 
 Dixo Digna [al] alcallde: -Bueno e derecho, verdad
 dizes, e fablaste commo sabio; e por buena fe una de
 las bien andançias del omne sy es non vender el otro
 siglo por aqueste que ha de finar, e de conplir un
 poco despues con luenga pena; mas fallase en los
 libros de la ley que non deve el omne ayudar a su
 muerte,

[ 159 ]
 e que es grant pecado al que
 lo faze, a mas que yo so salvo de lo que me
 apusieron. Pues, ¿commo me mandare matar, e ser en
 ayuda contra mi, seyendo acusado a tuerto, e non
 deziendo mentira, nin la sacando por la boca, nin
 seyendo conosçido por tal? Tengo por muy fuerte de
 conosçer lo que non fiz, e otorgar que fiz mal, e
 ser en ayuda contra mi, e aparçero del que me quiere
 matar. E tu sabes quamaña pena ha el que esto faze,
 en el otro siglo, e yo so salvo en mi fama, e mi
 escusaçion es çierta e manifiesta. Pues sy matarme
 quisieres acusado a tuerto, Dios me aya merçed. E
 por ventura sy esto me fizieren, non avere otro mal
 en este mundo nin en el otro. E yo digo lo que ayer
 dixe, e temed a Dios, e menbradvos del juyzio del
 otro siglo e de la pena. E non vos metades a cosa de
 que vos arrepintades do vos non terrna pro la
 rrepentençia; ca los alcalldes non judgan por lo que
 cuydan, nin el cuydar non tiene pro en la verdat; e
 yo mas se de mi que vos. Mas guardadvos que vos non
 acaesca lo que acaesçio al que dixo lo que non sabia
 nin viera.- Dixo el mayor de la mesnada e el
 alcallde: -E ¿commo fue eso?


[ 160 ]
 
 Dixo Digna:
 
 -Dizen que avia en [una] villa un rrico omne que l'
 dezian Morzubem, e era noble e de grand fecho, e
 avia una muger muy fermosa e buena e leal. Este
 rrico omne avia un sirviente açorero, e amava a su
 señora, e aviale demandado su amor muchas vezes, e
 ella non torrnava cabeça por el, e amenazolo muy
 mal. E quando fue desfuziado della, penso de
 buscarle mal con el marido. E salio un dia a caçar,
 e priso dos pollos de papagayos. E apartolos el uno
 del otro, e enseño al uno dezir: "Yo vi al portero
 yazer con mi señora en el lecho." E enseño al otro
 dezir: "Pues yo non quiero dezir nada." E
 aprendieron esto los pollos en lenguaje de Balaf,
 que non sabian los de aquella tierra. E tomolos e
 diolos a su señor, e cantavan ant' el, e plaziale
 con ellos, e non sabian que dezian.
 

[ 161 ]
 
 E un dia vinieronle huespedes de tierra de Balaf. E
 despues que ovieron comido, mando traer las aves
 ant' ellos por les fazer plazer, e cantaron. Quando
 ellos oyeron lo que los pollos cantavan, cataronse
 unos a otros e abaxaron las cabeças de verguença que
 ovieron. Dixol' el uno dellos: "¿Sabes que dize el
 uno destos papagayos? Non te ensañes contra nos sy
 te lo dixieremos, ca fablan en lenguaje de Balaf."
 Dixo el: "Non me ensañare, ca ante me plazera."
 "Sabed que dize: 'El portero yaze con mi señora en
 el lecho de mi señor.' E el otro dize: 'Pues yo non
 quiero dezir nada.' E nos avemos por ley de non
 comer en casa de omne que su muger sea mala". Quando
 esto ovieron dicho, dixo el siervo que estava y
 çerca: "Verdad es, e yo so ende testigo, que lo vi
 muchas vezes, e non lo ose dezir." E el señor de
 casa, quando esto vido, mando matar a su muger.
 

[ 162 ]
 
 E ella enbiol' rrogar que pesquisase bien lo que le
 dixeran, e dixo: "Demanden e pregunten a los
 papagayos sy saben mas deste lenguaje de Balaf, e
 fallaran que esto ha fecho tu açorero, ca el me
 pidio mio amor, e yo non quise." E ellos fizieronlo
 asy, e vieron que non sabian mas fablar, e
 entendieron qu'el açorero los enseñara. E quando
 esto vieron que la muger era syn culpa, e el açorero
 era mintroso, e mandaronlo llamar. E el entro muy
 atrevido, e traya en la manor un açor. E dixole la
 muger: "Di tu. ¿Me viste fazer esto que dizes?" Dixo
 el: "Sy." Quando esto ovo dicho, saltole el açor al
 rrostro e sacole los ojos con las

[ 163 ]
 uñas.
 Dixo la muger: "Vees, traydor, la justiçia de Dios,
 que ayna te avino, e te conpreendio, porque
 testimoniaste falso contra mi de lo que non sabias
 nin acaesçio."
 
 Dixo Digna: -Divos este enxenplo por que vos
 guardedes de fazer commo fizo aquel açorero; ca el
 que tal faze, justiçialo Dios en este mundo e en el
 otro.- E el alcallde fizo escrevir todo lo que
 dixiera Digna, e todo lo otro que y paso, e
 enbiaronlo a la carçel. E fueronse los mayores de la
 mesnada a la casa del rrey, e leyeron ant' el todo
 lo que se rrazono. E tovieron a Digna en la carçel
 siete dias; e cada dia le demandavan e non le
 rresçebian ninguna escusaçion de su pecado, e nunca
 lo pudieron vençer nin fazer que manifestase. Desy
 la madre del leon, quando le mostraron el escripto,
 entro al leon e dixole: -Sy dexas a Digna bivo
 faziendo tal trayçion, atreverse an a ty tus
 mesnadas, e ninguno non se

[ 164 ]
 temera de
 tu justiçia, por grant pecado que faga.- E fizo ella
 venir al leon pardo, e testimonio de Digna lo que le
 oyo dezir, e lo que le rrespondio Calila. E pues que
 ge lo ovo dicho muchas vezes al leon, entendio el
 que Digna lo avia metido a ello, e que l' fiziera
 andar a çiegas, e mando que lo matasen con fanbre e
 con sed, e murio mala muerte en la carçel.
 
 Desi dixo el sabio: -Paren mientes los entendidos en
 esto e en otro tal, e sepan qu' el que quiere pro de
 sy a daño de otri, a tuerto, por engaño o por
 falsedat, non estorçera de mala andança, e fara mala
 çima, e rresçebira gualardon de lo que fiziere, en
 este mundo e en el otro.
 
 Aqui se acaba el capitulo de la pesquisa de Digna.


[ 165 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy el enxenplo de los
 amigos, commo los departe el mesturero, falso,
 mezclador, e a que torrno su fazienda: pues dime de
 los puros amigos, commo comiença su amistad entr'
 ellos, e commo se ayudan e se aprovechan unos de
 otros.- Dixo el sabio: -El omne entendido non eguala
 con el buen amigo ningund tehesoro nin ninguna
 ganançia; ca los

[ 166 ]
 amigos son ayudadores
 a la ora que acaesçe al omne algund mal. E uno de
 los enxenplos que me semejan a esto sy es el
 enxenplo de la paloma collarada, e del mur, e del
 galapago, e del gamo e del cuervo.- Dixo el rrey: -E
 ¿commo fue eso?
 
 Dixo el filosofo: "Dizen que en tierra de Duzat,
 çerca de una çibdat que dezian Muzne, avia un lugar
 de caça, do caçavan los paxareros; e avia y un arbol
 grande, de muchas rramas e muy espesas, e avia y un
 nido de un cuervo que dezian Geba. E estando el
 cuervo un dia en aquel arbol, vio venir un omne muy
 feo e de mala catadura e muy despojado, e traya al
 cuello una rred, e en la mano lazos e varas, e
 asomava faza el arbol. E el cuervo ovo pavor, e
 dixo: "Alguna cosa aduxo a este paxarero a este
 lugar, e yo non se sy es por mi muerte o por muerte
 de otri; mas estare quedo en mi lugar, e vere que
 fara." E armo el caçador su rred, e esparzio y
 trigo, e echose en çelada y çerca.
 
 E a poca de ora pasaron por y unas palomas que avian
 por cabdillo e por señora una paloma que dezian la
 Collarada. E vio la Collarada el trigo, e non vio la
 rred, e poso ella e todas las palomas, e travaronse
 en la rred.
 

[ 167 ]
 
 E vino el paxarero muy gozoso por las tomar; e
 començaron las palomas a debatirse cada una a su
 parte, e punavan por estorçer. Dixoles la Collarada:
 "Non vos desanparedes en vos querer librar, nin aya
 ninguna de vos mas cuydado de sy que de su amiga;
 mas ayuntemosnos todas en uno, e quiça arrancaremos 
 la rred, e librarnos emos las unas a las otras." E
 fizieronlo asy. Ayuntaronse e arrancaron la rred, e
 levaronla en alto por el ayre. E vio el caçador lo
 que fizieron, e siguiolas por las aver, e non se
 desfuzio dellas, e cuydo que luego a poca de ora les
 apesgara la rred e cayeran. Dixo el cuervo entre sy:
 "Seguirlas he fasta que vea en que torrna su
 fazienda e del caçador." E la Collarada paro mientes
 [e] vio al çacador que las seguia. Dixo ella a las
 otras que: "Nos viene a buscar, e sy fueremos por lo
 escanpado non perdera rrostro de nos nin dexara de
 nos seguir;

[ 168 ]
 e sy fueremos por el lugar
 de los muchos arboles e por lo poblado, perdera
 rrastro de nos e desperara de nos, e torrnarse a. E
 sy se fuere, aqui çerca ay una cueva de un mur que
 es mi amigo; e sy alla vamos tajara esta rred, e
 librarnos ya della. E fizieron las palomas lo que
 les ella mando.
 
 E perdiolas el paxarero de vista, e desfuziose
 dellas, e torrnose. E syguiolas el cuervo commo ante
 fazia por ver si farian alguna arte para sallir de
 aquello en que eran caydas, e la aprendiese, e se
 ayudase della sy el cayese en otro tal. E llegaron
 las palomas a la cueva del mur, e mandoles la
 Collarada que se posasen. E fallaron que el mur
 tenia çiento cuevas para los miedos. E llamolo la
 Collarada por su nonbre, e dezianle Zira, e el
 rrespondio, e dixole: ¿Que quieres?" Dixole la
 Collarada: "Tu amiga so." Salio luego a ella, e
 quando vido la rred dixole: "Hermana, ¿quien te echo
 en esta tribulaçion?" Dixole la Collarada: "¿Non
 sabes que non ay cosa en este mundo que en ventura
 non aya aquello que le contesçe? E asy la ventura me
 echo en esta tribulaçion, ca ella me mostro los
 granos e me encubrio la rred, de guisa que me trave
 en ella, yo e mis conpañeras. E non es mara-

[ 169 ]
 villa en me non anparar yo
 de la ventura, ca non se anpara della quien es mas
 fuerte que yo e de mayor guisa; ca a las vezes se
 escuresçe el sol e luna, e pierden su color, e sacan
 los peçes de fondon de la mar do ningunos non nadan,
 e fazen desçender las aves que buelan por el ayre,
 sy lo han en parte. Onde la cosa que faze cobrar al
 perezoso lo que le es menester, esa mesma la faze
 perder al anviso; e asy las aventuras me metieron en
 esto que tu vees."
 
 Desy començo el mur de rroer los lazos en que yazia
 la Collarada. E ella dixol': "Amigo, comiença en las
 otras palomas, e taja sus lazos; desi tajaras los
 mios." E dixogelo muchas vezes, e el non tornava
 cabeça por lo que l' dezia, nin le rrespondia. E
 tanto ge lo dixo fasta que le rrespondio el mur e le
 dixo: "Semeja que non as duelo nin piadad de ty nin
 debdo con tu alma." Dixol' la Collarada: "Non me
 culpes de lo que te digo, ca yo so cabdillo destas
 palomas, e asegurelas que estorçerian desta cuyta
 por mi; e es grant derecho que lo faga, asy commo
 ellas fizieron su derecho en obedesçer a mi
 lealmente, ca con su ayuda e obedesçimiento nos
 libro Dios del paxarero. E yo temome,

[ 170 ]
 sy
 començares a rroer mis lazos, que cansaras e te
 enojaras de los que fincaren; e se que si ante
 rroyeres los lazos dellas, e fuere yo la postrimera,
 maguera que canses e te enojes, non querras estar
 que me non libres desto en que so." Dixo el mur:
 "Por esto otrosy te deven amar tus amigos, e aver
 mayor cobdiçia de ty." E començo a rroer e cortar la
 rred fasta que la acabo. Torrnose la Collarada e las
 otras palomas a su lugar salvas e seguras.
 
 Quando el cuervo vido lo qu'el mur fiziera, e commo
 librara a las palomas, ovo cobdiçia de aver su amor,
 que dixo en su coraçon: "Non so yo seguro de non
 acaesçer a mi lo que acontesçio a las palomas, e non
 puedo escusar el amor del mur." E llamolo por su
 nonbre, e dixo el mur: "¿Que quieres, o quien eres?"
 Dixo el cuervo: "Yo so el cuervo, e sepas que me
 acaesçio desta guisa e desta. E quando vi la lealtad
 que oviste a la Collarada e a sus conpañeras, e de
 lo que fueron libradas por ty, ove grant cobdiçia de
 tu amistad e de tu conpañia, e vinetela a demandar."
 Dixo el mur: "Non ha entre mi e ty carera para

[ 171 ]
 amor; e el omne entendido non deve
 trabajarse sinon de lo que a fiuzia que fara, e
 dexarse de buscar lo que non podra aver, ca sera por
 nesçio contado, asy commo el omne que quiso fazer
 correr las naves por la tierra, e las carretas por
 el agua, e non es en guisa. E ¿commo sera entre nos
 carrera de amor, yo seyendo tu vianda, e tu seyendo
 mi ocasion?"
 
 Dixo el cuervo: "Piensa con tu entendimiento que en
 comerte yo, maguer que tu seas mi vianda, non me
 abastaras nada, e que en biviendo tu, e aviendo yo
 tu amor, avere solaz e consolaçion e segurança
 mientra que biva. E pues que yo vine pedirte tuyo
 amor e graçia, non me deves enbiar vago, ca me ha
 paresçido de ty grant bondat e buenas costunbres; e
 maguer que tu non quesiste mostrar esto de ty, el
 omne bueno non se encubre su bondad, maguer la
 encubra e esconda quanto pueda, asy commo el musgo,
 que maguer es çerrado e sellado, por eso non dexa su
 olor de rreçender; pues tu non mudes contra mi tus
 costunbres nin me viedes tu amor."
 

[ 172 ]
 
 Dixo el mur: "La mayor enemistad, sy es de la natura,
 que es en dos maneras: la una es egual asy commo la
 enemistad del elefante con el leon, ca a las vezes
 mata el leon al elefante, e a las vezes mata el
 elefante al leon; e la otra es del daño de la una
 contra la otra, asy commo la enemistad que es entre
 mi e ty. E esta nuestra enemistad non es por daño de
 mi contra ty, mas por la mala andançia que nos fue
 prometida en parte que oviesemos de nos enemistar de
 la natura; e la paz e la tregua del que ha algo 
 menester, las mas vezes enemistad se torrna; e non
 deve el omne fiar por tal tregua, nin ser engañado
 por ella; ca el agua, maguer sea bien escalentada
 con el fuego, non dexa por eso de amatar el fuego sy
 de suso se le echan. E solamente tal es el que faze
 amistad con su enemigo commo el que lleva la culebra
 en su seno, que non sabe quando se le ensañara e lo
 matara. E

[ 173 ]
 non se consuela el omne
 entendido con la amistad del que lo ha menester, mas
 antes se aparta del e lo esquiva."
 
 Dixo el cuervo: "Entendido he lo que dexiste, e tu
 deves fazer segund la bondat de tus costunbres, e
 conosçeras que verdad te digo, e non me encarezcas
 la cosa nin la aluengues entre mi e ty en dezir que
 non ay carrera para aver yo e tu nuestro amor de so
 uno; ca el amor que es entre los buenos departese
 muy tarde e ayuntase ayna; e es en esto tal commo el
 vaso de oro que se quiebra muy tarde e se emienda
 muy ayna, maguer que se quiebre o se abolle; e el
 amor que es entre los malos departese mucho ayna e
 ayuntase muy tarde, asy commo el vaso de tierra que
 se quiebra por qualquier guisa mucho ayna, desy
 nunca se emienda. E el omne de buena parte ama al
 omne de buena parte de una vez que se vean, e por
 conosçençia de un dia e non mas; e el omne vil non
 pone su amor con ninguno synon por cobdiçia o por
 miedo; e tu eres noble e de buena parte, e yo he
 menester tu amor, e aqui estare a tu puerta, que non
 comere nin bevere fasta que me otorgues tu amor."
 
 Dixo el mur: "Ya rresçibo el tu amor, que yo nunca
 enbie al que algo ovo menester de mi syn ello, e non
 te començe a dezir

[ 174 ]
 esto que oyste
 synon por me escusar, e sy me quisieres fazer
 trayçion non diras: 'Falle el mur de flaco consejo e
 rrafez de engañar.' Desy salio de su cueva e parose
 a su puerta. Dixo el cuervo: "¿Que te tiene a la
 puerta de la cueva que te vieda de salir a mi e
 solazarte comigo? ¿Has sospecha o miedo de mi aun?"
 Dixo el mur: "Los omnes deste siglo danse entre sy
 unos a otros dos cosas: la una es el amor e la otra
 es el algo. E los que se dan el amor son los que
 pura e lealmente se aman; e los que se dan el algo 
 son los que se ayudan e se aprovechan unos de otros.
 E el que non faze bien synon por aver bien, e por
 ganar alguna alegria deste siglo e algund pro, es
 tal en esto commo el paxarero que echa los granos a
 las aves, non por les fazer ayuda, sinon por que
 quiere ganar. Onde dar omne su amor mejor es que dar
 su algo. E fio en tu amor, e dote otra tal de mi; e
 non me tiene de salir a ty mala sospecha que aya en
 ty, mas yo creo que tu as conpañeros que son de tu
 natura, e non son contra mi commo tu, e he miedo que
 [me] vea alguno dellos e me mate." Dixo el cuervo:
 "Esta es la señal del amigo, ser amigo del amigo e
 enemigo del enemigo; e non me es a mi amigo nin
 conpañero

[ 175 ]
 quien a ty non amare e non
 oviere sabor de ty. Muy rrafez me partiria yo de su
 amor del que tal fuere, e el que sienbra lasyervas
 odoriferas, sy con ellas nasçe alguna cosa que las
 dañe e las afogue, arrancala."
 
 Desy salio el mur al cuervo, e abraçaronse e
 saludaronse el uno al otro e solazaronse e
 seguraronse e fablaron e contaronse nuevas, fasta
 que paso una ora del dia. E despues que pasaron
 algunos dias dixo el cuervo al mur: "Esta tu cueva
 es çerca de la carrera por do pasan los omnes, e
 temome que te fara mal. E yo se un lugar apartado e
 muy viçioso do ha peçes e agua, e ay un galapago mi
 amigo. Sy quisieres, vamos a el, e beviremos con el
 salvos e seguros." Dixo el mur: "Plazeme, e yo te he
 de dezir muchas estorias e fazañas que te departiria
 sy fuesemos ya llegados do tu quieres." E priso el
 cuervo al mur por la cola, e bolo con el fasta que
 llego çerca de la fuente en que yazia el galapago.
 Quando vido el galapago un cuervo e un mur con el,
 espantose e non sopo que su amigo era, e metiose en
 el agua.
 

[ 176 ]
 
 E puso el cuervo el mur en tierra, e posose en un
 arbol e llamo al galapago por su nonbre, e dezianle
 Asza; e el conosçio su boz, e salio a el, e
 preguntole donde venia; e dixole el lo que le
 acaesçiera desque siguiera a las palomas, e lo que
 le acaesçiera despues del fecho del mur. E
 maravillose el galapago del seso del mur e de su
 lealtad, e llegose a el e saludolo e dixole: "¿Que
 te aduxo a esta tierra?" Dixo el mur: "Ove cobdiçia
 de tu conpañia e de bevir contigo." Desy dixo el
 cuervo al mur: "Las estorias e las fazañas que me
 dexiste que me dirias, dimelas agora e cuentamelas,
 e non te rreçeles del galapago, que asy es commo si
 fuese nuestro hermano."


[ 177 ]
 
 Dixo el mur en començando a contar la primera
 estoria: "Do yo nasçi fue en casa de un rreligioso
 que non avia muger nin fijos. E trayanle cada dia un
 canastillo de comeres, e comia dello una vez, e
 dexava lo que fincava, e colgavalo de una soga en un
 canastillo. E yo açechavalo fasta que salia; desy
 veniame para el canastillo, e non dexava y cosa de
 que non comiese e que non echase a los otros mures.
 E puno el rreligioso muchas vezes de lo colgar en
 lugar que lo yo non pudiese alcançar, e non podia.
 Desy poso con el un huesped una noche, e çenaron
 amos, e estando fablando, dixo el rreligioso al
 huesped: '¿De que tierra eres e ado quieres yr
 agora?' E este su huesped avia andado a muchas
 partes, e avia visto maravillas, e començol' a
 contar; e el rreligioso en este comedio sonando sus
 palmas a las vezes por me fazer fuyr del canastillo.
 E ensañose el huesped por ende, e dixo-

[ 178 ]
 le: 'Escarrnio fazedes de mi, que me
 demandades que vos cuente nuevas, e vos faziendo
 esto.'
 
 E escusosele el rreligioso e dixole: 'Grand sabor he
 de oyr tus nuevas, mas fagolo por espantar unos
 mures que ha en esta casa, que me fazen grand enojo,
 e nunca dexan cosa en el canastillo que me lo non
 coman e me lo rroyan.' Dixo el huesped: '¿Un mur es
 o muchos?' Dixo el rreligioso: 'Los mures de casa
 muchos son, mas ay uno que me ha fecho grand daño e
 non le puedo fazer ningund arte.' Dixo el huesped:
 'Por alguna cosa faze este mur lo que faze, e
 mienbrome agora a lo que dixo un ome: "Por alguna 
 cosa canbio esta muger el sinsamo descortezado por
 el por descortezar."' Dixo el rreligioso: '¿Commo
 fue eso?'
 

[ 179 ]
 
 çaneçia con ellos quando quier que me venia emientes.
 Asy qu' el huesped cavo la cueva fasta que llego a
 ellos e sacolos, e dixo: 'Este mur non podria saltar
 do saltava synon porque yazian aqui estos maravedis,
 ca el aver es criado para acresçer en la fuerça e en
 el seso; e tu veras que de oy en adelante non

[ 180 ]
 podra saltar commo solia nin avera
 fuerça nin memoria mas que los otros mures.' E yo oy
 lo que dezia el huesped, e sope que dezia verdat, e
 desespere de mi mismo, e sentime muy quebrantado e
 muy menguado en my fuerça. E quando los maravedis
 fueron sacados de la cueva, mudeme a otra cueva, e
 quando amanesçio llegaronse los mures que me solian
 servir, e dixeronme: 'Fanbre avemos, e avemos
 perdido lo que nos solias dar; e tu eres nuestra
 esperança, pues para mientes en nuestra fazienda.'
 
 E fueme al lugar donde solia saltar al canastillo, e
 trabajeme de saltar muchas vezes, e non lo pude
 fazer. E vi manifiestamente que mi estado era ya
 mudado, e despreçiaronme los mures, e oyles dezir
 unos a otros: 'Aterrado es este por sienpre, pues
 quitemosnos del e non esperemos del nada; ca non
 cuydamos que pueda fazer lo que solia, mas que avera
 menester quien lo govierne.' E dexaronme, e
 desecharonme, e fueronse a mis enemigos, e
 començaron a dezir mal de mi e de me abiltar a los
 que

[ 181 ]
 me avian enbidia, e alongaronse de
 mi, e non torrnaron por mi cabeça. E dixe en mi
 coraçon: 'Veo que la conpaña e los amigos e los
 vasallos non son synon con el aver, e non paresçe la
 nobleza del coraçon nin el seso nin la fuerça synon
 con el aver; ca yo veo qu' el que non ha aver, sy se
 entremete de alguna cosa, torrna a la pobredat
 atras, asy commo el agua que finca en los rrios de
 la lluvia del verano, que nin va al mar nin al rrio
 que non a ayuda. E vi qu' el que non ha amigos non
 ha parientes, e el que non ha fijos non es memoria
 del, e el que non ha aver non ha seso, nin ha este
 siglo nin el otro, ca el omne, quando le acaesçe
 alguna pobredat e mengua, desechanlo sus amigos e
 partense del sus parientes e sus bienquerientes, e
 despreçianlo; e con cuyta ha de buscar vida,
 trabajandose para averla para sy e para su conpaña,
 e de buscar su vito a peligro de su cuerpo e de su
 alma, pues qu' el ha de perder este siglo e el otro
 [e] non es ninguna cosa mas fuerte que la pobredat;
 que el arbol que nasçe en el aguaçal, que es comido
 de todas partes, [e] mejor estado esta que el pobre
 que ha menester lo ageno; e la pobredat es

[ 182 ]
 comienço e rrayz de toda tribulaçion,
 e faze al omne ser muy menudo e muy escaso; e fazele
 perder el seso e el buen enseñamiento, e han en el
 los omnes sospecha, e tuelle la verguença, e es suma
 de todas tribulaçiones. E aquel a que acaesçe
 pobredat non puede estar que non pierda la
 verguença; e quien ha perdida la verguença e pierde
 la nobleza de coraçon; e quien pierde la nobleza es
 fecho muy vil; e quien es fecho vil rresçibe tuerto;
 e quien rresçibe tuerto e daño ha grand pesar; e
 quien ha pesar enloqueçe e pierde la memoria e el
 entendimiento; e al que esto acaesçe, todo quanto
 dize es contra sy, e non ha pro de sy.
 
 E veo qu' el omne, quando enpobreçe, sospechalo el
 que fiava por el, e cuyda mal del commo cuydava
 bien, e sy otro alguno ha culpa aponela a el. E non
 ha cosa que bien este al rrico que mal non este al
 pobre; ca sy fuere esforçado diran que es loco; e sy
 fuere franco diran que es gastador; e sy fuere
 mesurado diran que es de flaco coraçon; e sy fuere
 sosegado diran que es torpe, e sy fuere fablador
 diran que es parrlero, pues la muerte

[ 183 ]
 es
 mejor al omne que la pobreza que faze al omne pedir
 con cuyta, quanto mas a los viles escasos; ca el
 omne de grand guisa, sy le fiziesen meter la mano en
 la boca de la serpiente e sacar dende el tosigo e
 tragarlo, por mas ligera cosa lo ternia que pedir al
 escaso; e dizen qu'el que padesçe grant enfermedat
 en su cuerpo, tal que nunca la perdiese, o que
 perdiese sus amigos e sus bienquerientes, o que
 fuese en agena tierra do non supiese casa nin
 alverge, nin oviese esperança de se torrnar, mejor
 le seria todo esto que pedir a los viles; que la
 vida les es muerte, e la muerte les es folgura. E a
 las vezes non quiere el omne pedir seyendole mucho
 menester; e fazel' esto furtar e rrobar, que es peor
 que pedir; ca dizen que mas vale callar que dezir
 mentira, e mejor es la to[r]pedad de la lazeria que
 la ynfamia, e mejor es la pobredat que pedir averes
 agenos.
 
 E yo vi qu'el huesped, quando saco los maravedis de
 mi cueva, que los partio con el rreligioso. E vi que
 puso su parte dellos en una bosa a su
 cabeçera, e ove cobdiçia de aver algunos dellos por
 que cobrase mi fuerça, e por que se torrnasen a mi
 mis amigos. E fueme, seyendo el adormido, fasta que
 llegue açerca del; e desperto a mi rroydo. E tenia
 çerca de

[ 184 ]
 sy una vara, e firiome con
 ella en la cabeça muy mal; e rrastreme fasta que
 entre en la cueva, e despues que se me fue amansando
 el dolor que avia, contendieron comigo la golosia e
 la cobdiçia, e vençieronme de mi seso. E llegueme
 con otra tal cobdiçia commo la primera, fasta que
 fue çerca; e en veyendome diome otro tal golpe de
 cabo en la cabeça que me cubrio de sangre. E fueme a
 tunbos, e rrastreme fasta que fue en la cueva, e
 cayme amorteçido syn seso e syn rrecabdo.
 
 E ove tamaño miedo que me fizo aborresçer el aver,
 asy que quando oya nonbrar aver, avia grant pavor e
 grand espanto. Desy pense e falle que las
 tribulaçiones deste mundo non las han los omnes
 synon por golosia e por cobdiçia, e sienpre estan
 por ellas en tribulaçion e en lazeria. E vi que avia
 entre la escaseça e la franqueza grand diversidad, e
 vi que mas ligera cosa es meterse omne a las grandes
 aventuras que al grand peligro, e a grand ocasion, e
 a luengas carreras, en buscar el algo deste mundo,
 que parar su mano a pedir. E vi que non ha mejor
 cosa en este mundo que tenerse omne por abastado con
 lo que ha. E oy a los sabios dezir que non es
 ninguna obra tan buena commo asmar, nin

[ 185 ]
 ningund
 temor de Dios tal commo rretenerse de malfazer, nin
 nungund linaje commo buenas costunbres, nin ninguna
 rriqueza commo tenerse por abastado con lo que Dios
 le da. E dizen que la cosa que omne con mayor
 derecho deve sofrir es aquella que por ninguna guisa
 non puede mudar.
 
 E dizen que la obra mas santa es piedad, e rrays del
 amor es la fiança, e el mas provechoso entendimiento
 es saber lo que fue, e lo que ha de ser, e dexarse
 omne de grado de las cosas que non avera por ninguna
 guisa, asy que torrne mi fazienda a tener[me] por
 pagado e por abastado de lo que avia. E mudeme de la
 casa del rreligioso al canpo; e avia una paloma por
 amiga, e por el amor suyo me fue echado este cuervo.
 E fizome saber de commo estava de venida para aqui,
 e ove sabor de te venir ver con el; e non quise
 venir solo, ca non es nigunt alegria en este mundo
 que enpareje con la conpañia de los amigos, nin es
 ninguna tristeza deste mundo que enpareje con
 perderlos. E proye e sope que ninguno non deve
 querer deste siglo nin buscar mas de quanto le
 cunpla con que perda pobredat, e que non sea mal
 traydo; e sy a un omne diesen todo este siglo con
 quanto en el

[ 186 ]
 ha, non le faria pro
 sinon lo poco, tanto que non oviese menester lo
 ageno; que todo lo al en sus lugares se queda, e non
 ha dello synon la vista del ojo, asy commo otro omne
 qualquier. E vine con el cuervo con este acuerdo, e
 yo serte he amigo e conpañero, e tu otrosy quiero
 que en tal lugar me tengas."
 
 E pues que ovo acabado el mur lo que rreszia,
 rrespondio el galapago muy blandamente e a sabor, e
 dixole: "Ya oy lo que dexiste muy bien, enpero veote
 estar asy commo triste, e rremienbraste de cosas que
 tienes en el coraçon; e porque aqui eres connusco en
 ageno lugar non seas de tal acuerdo, e dexate ende;
 e sepas que el buen dezir non se acaba sinon con las
 buenas obras; ca el enfermo que sabe su melezina
 qual es, synon se melezina con ella, non se
 aprovecha de otra ninguna nin siente folgura nin
 aliviamiento; onde ha menester que uses de tu
 entendimiento e de tu saber. E non ayas pesar por
 que ayas poco aver; ca el omne de noble coraçon a
 las vezes honrranlo los omnes syn aver, asy commo el
 leon, que es temido maguer domado sea; e el rrico
 que non es de noble coraçon, non le tiene pro su

[ 187 ]
 aver, asy commo el can que es
 menospreçiado de los omnes, maguer que traya collar
 e sonajas.
 
 E pues non tengas por grand cosa en tu coraçon ser en
 agena tierra, ca el omne entendido non es estraño en
 ningund logar, seyendo bivo de grand coraçon, asy
 commo el leon que non va a ningund logar que su
 fuerça non lleve consigo con la qual bive doquier
 que vaya; e amonesta a su alma a bien, por que sea
 digna e meresçiente de bien. E sepas que quando esto
 fizieres, venirte ha el bien buscar de todas partes,
 asy commo busca el agua el lugar mas baxo de la
 tierra. E el omne bueno enviso nunca puede mal caer
 en ningunt logar que sea, e non cae mal synon el
 omne malo perezoso, commo la muger mala que non se
 paga con el viejo por marido. E non ayas pesar por
 dezir: 'Era señor de grand algo e non he nada'; ca
 el aver e todo el algo deste siglo todo ha de
 fenesçer. E el aver ayna viene e ayna se va, asy
 commo la pella que se alça muy ayna, e desçiende mas
 ayna.
 
 E dizen los sabios que algunas cosas son que non han
 firmedat nin turan; la una es sonbra de las
 nuves; e otra es amistad de los malos; e otra es la
 fama mintrosa; e la otra es grand aver, e non deve
 el omne entendido alegrarse por grand

[ 188 ]
 aver,
 nin aver pesar por lo poco; mas el su aver con que
 se deve alegrar es su entendimiento, e non deve
 descuydarse del otro siglo e de fazer por que aya
 bien de Dios; ca la muerte non viene synon a so ora
 e syn sospecha, que non ha plazo sabido. E tu puedes
 bien escusar mio castigo, e sabes bien que es tu
 pro; enpero tengo por bien de te dezir lo que te
 devo, e de te ayudar a las buenas obras; e tu eres
 buen amigo e hermano, e todo quanto tenemos, tan
 bien commo para nos [es a tu mandar]."
 
 Quando el cuervo oyo esto que dezia el galapago, e
 commo rrespondio al mur tan bien e tan sabrosamente,
 plogole e alegrose por ende, e dixole: "Alegrate,
 que fecho me as grand bien, e syenpre lo feziste
 asy. E otrosy te deves alegrar con amor de tal mur
 tan sesudo e tan franco e tan bueno; ca los omnes
 que mas sabrosa vida e mas alegria han son los que
 nunca se quitan de sus buenos amigos; ca el omne de
 buena parte, sy tronpieça, non se levanta synon con
 los omnes de buena parte, asy commo [el] elefante
 que sy cae en el lodo non lo sacan synon los
 elefantes. E el omne entendido syenpre es conosçido
 su buen fazer, e ma-

[ 189 ]
 guer
 que mucho sea o maguer que se meta a grand peligro,
 e non le es tenido esto por aleve; mas sepa que ame
 mas lo que ha de durar que lo que ha de fenesçer, e
 que ha conprado lo mas por lo menos, e se alegra con
 ellos, e non es contado por rrico quien de su aver
 non faze parte; onde non es contada por perdida la
 que ganançia trae, nin es contada por ganançia la
 que perdida trae. E dixole muchas cosas e muchas
 buenas rrazones e fazañas, por afirmar su amor con
 el mur.
 
 E estando asy fablando el cuervo, asomo contra ellos
 un gamo andando, e espantaronse del; e salto el
 galapago en el agua, e metiose el mur en la cueva, e
 bolo el cuervo e poso en el arbol. E llego el gamo
 al agua e bevio della. Desy alço la cabeça muy
 espantado, e bolo el cuervo por el ayre por catar sy
 veria a alguno que buscase al gamo, e non lo vido. E
 llamo al galapago e al mur que saliesen, e dixoles:
 "Non ay cosa que pesarnos faga, e non temades." E
 salieron e ayuntaronse. Dixo el galapago al gamo,
 quando lo vido catar al agua e non se allegava a
 ella: "Beve, sy as sed, e non temas, que non ay por
 que." E llegose el gamo a el e saluaronse, e dixole:
 "¿Donde vienes?" Dixo

[ 190 ]
 el gamo: "Estava
 en este canpo, e siguieronme los ballesteros de un
 lugar en otro, e vy oy un viejo, e ove miedo
 cuydando que fuese venador, e vine fuyendo mucho
 espantado." E dixo el galapago: "Non temas, que non
 vimos nunca en este parte venador. Pues sey conusco
 e darte hemos nuestro amor, e aqui es el pasto çerca
 de nos." E el gamo ovo sabor de su conpañia, e
 estovo con ellos.
 
 E avia un parral do se acogian e se ayuntavan, e se
 solazavan e denuçiavan sus cosas. Desy ayuntaronse
 un dia el cuervo e el galapago e el mur so el
 parral, e tardose el gamo. E ellos atendieronlo una
 ora, e non vino. E ovieron grand cuydado de su
 tardança, e ovieron temor que le acaesçiera alguna 
 cosa. E dixieron el galapago e el mur al cuervo:
 "Buela e cata aqui aderredor de nos." E el cuervo
 bolo a todas partes, e vio al gamo yazer en unos
 lazos, e desçendio luego, e llegose a el, e dixole:
 "Amigo, ¿quien te echo en estas sogas e en esta
 tribulaçion, seyendo tu tan sabidor e tan ligero?" E
 dixo: "¿Que pro ha omne en ser ligero con las
 aventuras encubiertas que non son vistas?"
 

[ 191 ]
 
 E en departiendo, asomaron el galapago e el mur. Dixo
 el gamo: "Non fezistes bien en venir amos aca, que
 el venador, si allegare e oviere el mur acabado de
 tajar los lazos, escaparia yo e fuyria el mur a
 muchas cuevas que estan por aqui, e el cuervo
 bolaria, e tu, que eres cosa pesada, e non te
 ayudarias de nada, e nos avriamos duelo de ty." Dixo
 el galapago: "Non es contado por entendido nin por
 bivo quien a la ora que se parten del sus amigos non
 se puede ayudar de consolaçion. E una de las cosas
 que ayudan al omne a consolarse de sus cuydados e
 asosegar su coraçon a la ora que le acaesçen las
 tribulaçiones, sy es verse con su amigo, e apurar
 cada uno dellos al otro su voluntad, e acorrerse en
 las cuytas. E quando el amigo se parte del otro
 pierde su alegria, e pierde la lunbre de sus ojos."
 E ante que acabase el galapago de dezir su rrazon,
 asomo el venador; e en esto avia el mur tajado la
 rred al gamo, e estorçio el gamo de los lazos, e
 bolo el cuervo, e metiose el mur en la cueva. E
 desque llego el venador e los vido cortados los
 lazos, maravillose e non vido synon el galapago, e
 tomolo, e atolo e levolo.
 

[ 192 ]
 
 E ayuntaronse el cuervo e el mur e el gamo, e vieron
 levar al galapago, e ovieron por ende grand pesar. E
 dixo el mur: "Desque avemos pasado una tribulaçion,
 luego caemos en otra; e commo dixo verdad el que
 dixo que mientra esta el omne aventurado vienenle
 las cosas a su guisa; e desque comiença a caer,
 todavia va de mal a peor. E la mi ventura que
 departio entre mi e entre mi conpañia e mis fijos e
 mi aver e mi lugar, non se terrnia por pagada fasta
 que partiese entre mi e entre la conpaña del
 galapago en que yo bevia, cuyo amor non era por
 gualardon nin por meresçimiento; mas por su nobleza
 de coraçon e lealtad e buen entendimiento. E peor me
 es agora la perdida del galapago que quantas
 perdidas me vinieron, ca lo tenia en lugar de

[ 193 ]
 padre; que era muy sesudo e muy leal
 e muy verdadero, e nunca lo cuyde perder fasta la
 muerte. E agora veo que este cuerpo lazrado en este
 mundo non puede durar en bien ninguno, asy commo non
 dura al açendente de las estrellas su asençion, nin
 al desçendente su desçençion, mas sienpre se mudan
 el açendente en desçendente, e el desçendente en
 açendente, e el oriente en ocasu, e el que es en
 ocasu en oriente. E este dolor me faze menbrar todos
 mis dolores, asi commo la llaga que sobresana e le
 acaesçe ferida que se le ayuntan dos dolores, un
 dolor de la ferida e otro de la llaga que se
 rrefresca."
 
 Dixieron el cuervo e el gamo al mur: "Nuestro dolor e
 el tuyo uno es, e maguer que mucho se diga, non le
 tiene pro al galapago. Dexa esto e busca algund arte
 con que salgamos desto en que somos; ca dizen que
 los esforçados non se pruevan synon quando lidian,
 nin los fieles sinon en dar e en tomar, nin los
 fijos e la familia synon quando la pobredat, nin los
 amigos synon quando las cuytas." Dixo el mur al
 gamo: "Veo por bien que vayas e estes en el camino
 por do ha de pasar el venador, e que te eches asy
 commo que estas llagado e muerto; e verrna el cuervo
 e posara sobre ty, e fara commo que come de ty; e yo
 yre siguiendo

[ 194 ]
 al caçador tanto que sea
 çerca del, ca fio por Dios que si te el viere, que
 dexara la ballesta e la rred e el galapago, e yra a
 ty por te tomar. E quando fuere çerca de ty,
 començaras a fuyr poco a poco, de guisa que non se
 desfuzie de ty; e velo atendiendo. E yo punare de
 cortar la rred, e fio por Dios que ante que el
 torrne avre yo cortado las cuerdas al galapago, e
 yrme he con el, e que torrnare mas a nuestro lugar."
 
 E fizo el gamo asy commo dixo el mur, e siguiolo el
 venador grant pieça, e el mur tajava en tanto los
 lazos del galapago.
 
 E desque el venador non pudo aver al gamo, desfuziose
 del e tornose, aviendo ya el mur las cuerdas tajadas
 e el galapago

[ 195 ]
 ydo. Quando esto vio el
 venador, e vido sus cuerdas tajadas, e penso en el
 fecho del gamo que se le mostrara, e del cuervo que
 se poso sobre el, e commo que comia del, e commo le
 tajaran en antes sus cuerdas en que yazia el gamo,
 espavoresçiose e dixo: "Esta tierra es de fechizeros
 o de dimonios." E echo todo lo que traya e tornose
 espantado, que non bolvio cabeça a ninguna cosa. E
 ayuntaronse el cuervo e el gamo e el galapago e el
 mur en su parral, salvos e seguros.
 
 Dixo el rrey al filosofo: -El arte de las mas flacas
 bestias llego a tanto en se ayudar unos a otros, en
 ser leales e paçientes. E commo estorçieron los unos
 por los otros de grand tribu-

[ 196 ]
 laçion,
 quanto mas lo deven fazer los omnes en ayudarse los
 unos a los otros, e estorçeran de las ocasiones e
 tribulaçiones que en el mundo son e acaesçen.


[ 197 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya entendi este enxenplo.
 Dame agora enxenplo del omne que se engaña en el
 enemigo que le muestra lealtad e amor.- Dixo el
 filosofo al rrey: -El omne que es engañado por su
 enemigo, maguer que le muestre grand omildat e grand
 amor e grand lealtad, si se segura en el,
 contesçerle a lo que contesçio a los buhos e a los
 cuervos.- Dixo el rrey: -E ¿commo fue eso?
 

[ 198 ]
 
 E dixo el filosofo: -Dizen que en un monte avia un
 arbol muy alto e muy grueso, e era muy espeso, lo
 mas que pudiese, de rramas e de fojas. E avia en el
 nidos de mill cuervos, e avian un rrey de si mismos.
 E avian en aquel monte muchos nidos de buhos, e
 avian otrosy un rrey de sy. E salio el rrey de los
 buhos una noche por la enemistad que entre los
 cuervos e los buhos [avia,] e corriolos atanto que
 mato dellos, e llago muchos dellos. E despues que
 amanesçio, ayuntaronse los cuervos, e dixoles el
 rrey: -Ya vedes que avemos pasado e sofrido de los
 buhos, e quantos amanesçieron de nos muertos, e
 otros alas quebrantadas, e otros mesados. E lo peor
 que nos acaesçio dellos es que son atrevidos ya a
 nos, e saben nuestro logar; onde es menester que vos
 acordedes e que paredes bien mientes en vuestra
 fazienda.
 
 E avia en estos cuervos çinco dellos a que todos los
 otros cuervos conosçian mejoria en conçejo, e por
 quien se guiavan, e con quien se acorrian en sus
 cuytas, e con quien el rrey se consejava, e por cuyo
 consejo fazian lo que avian de fazer. Dixo

[ 199 ]
 el rrey al primero de los çinco:
 -¿Que tienes por bien en esto?- Dixo el cuervo: -El
 consejo que a mi paresçe, muchas vezes se adelantaron a el los sesudos que fueron ante que
 nos, que es que al enemigo con que omne non puede,
 non ay otro consejo synon fuyr del.- Desi dixo el
 rrey al segundo: -¿Que vees tu?- Dixo: -Lo que este
 conseja non lo tengo yo por seso, que hermemos
 nuestros lugares, e que nos sometamos a nuestros
 enemigos por la primera mal andançia; mas
 acordemosnos e aparejemosnos contra nuestros
 enemigos, e pongamos nuestras atalayas ois e
 nuestras guardas entre nos e ellos, e guardemosnos
 de soberviar otra vez; e si vinieren contra nos,
 lidiemos, asy que mataremos dellos algunos.
 
 Desi dixo el rrey al terçero: -E tu ¿que es tu
 consejo?- Dixo: -Non tengo por seso lo que estos
 amos dixieron, mas tengo por bien de aguçiar 
 nuestras atalayas e nuestras escuchas entre nos e
 nuestros enemigos, e veamos si rresçebiran de nos
 paz o parias, que les demos alguna cosa, e sera
 bien, e asi perderemos miedo dellos. E seremos
 seguros en nuestros lugares, e uno de los buenos
 consejos que es para los rreyes es que sy su ene-

[ 200 ]
 migo es mas fuerte, e se
 temiere de rresçebir daño e perder sus pueblos, que
 faga dellos averes [e] escudos para los pueblos e
 para las tierras.
 
 E despues que acabo el terçero su rrazon, dixo el
 rrey al quarto: -E tu ¿que tienes por bien desta paz
 que este dize?- Dixo: -Mas tengo por bien de dexar
 nuestros logares e sofrir estremedat e vida lazrada,
 ca nos es mejor que non abiltar nuestro linaje e
 someternos al enemigo de quien somos mas nobles. E
 aun se yo bien que maguer que ge lo demostrasemos,
 non nos lo rresçebirian, sy non con grandes
 posturas. E dizen: 'Date a tu enemigo algund poco, e
 averas del lo que quisieres; e non te le des todo,
 ca se atrevera contra ty e sometersele an tus
 mesnadas.' E esto es asy commo la viga que esta
 parada en el sol, e sy la yrguieren un poco,
 acresçera su sonbra, e sy mas de su derecho la
 enclinares, menguara su sonbra. E nuestro enemigo
 non se terrna por contento de nos con menor
 enclinamiento; onde el consejo es esquivar esto e
 sofrir.
 
 Dixo el rrey al quinto: -E tu, ¿que tienes por bien,
 la paz o la lid, o foyr o al?- Dixo: -Digovos que
 non es en guisa de lidiar con aquel que non se
 semeja en fuerça e en valentia, ca

[ 201 ]
 el
 que se atreve contra su enemigo teniendolo por flaco
 engañoso e quien se engaña apodera a otri en sy. E
 yo temo mucho los buhos, e ante que ellos viniesen a
 nos, toda via los temia; ca el omne entendido non se
 segura en su enemigo, maguer que poco poder aya, e
 maguer que sea solo non se segure en su arte; e los
 mas delibres omnes son aquellos que non quieren
 fazer su fazienda por lid, mientra que otra carrera
 fallan; ca la despensa que se faze en la lid es de
 las almas, e en las otras cosas es la despensa de
 los averes. Onde lidiar con los buhos non querades
 fazerlo, que quien lidia con el elifante e non ha
 fuerça, el trae la muerte a sy mesmo.
 
 Dixo el rrey: -Pues, ¿que tienes por bien?- Digo que
 te consejes, que el rrey que se aconseja vençe, que
 en consejandose con los entendidos e con los leales
 de su casa, mas que otro rrey con sus mesnadas e con
 su grand poder. E el rrey enviso acresçe su consejo
 en consejandose con su conpaña, asy commo acresçe el
 agua de la mar con los rrios que caen en ella. E los
 rreyes non deven çesar de fazer su fazienda e
 fazienda de sus ene-

[ 202 ]
 migos,
 e parar e mostrarlos las cosas a su coraçon, e pasar
 e atreverse a las cosas o foyrlas segund su coraçon
 mostrare, [e] consejarse con sus vasallos leales, o
 con aquellos en que fian. E tu, señor, por la bondad
 e la nobleza que te Dios dio, eres el rrey que de
 mejor consejo sea, e el que mejor mantiene sus
 pueblos; e tu demandastenos consejo en cosa atal que
 non podemos estar que te non rrespondamos. E yo
 rresponderte he alguna cosa dello en poridat, e lo
 que me non aborreçe dire consejeramente; que asy
 commo non tengo por bien la lid, otrosy non tengo
 por bien someternos e dañarse e [ser] soseydos del
 siglo; ca el entendido por mejor tiene la muerte,
 muriendo honrrado e guardando su derecho, que la
 vida e biviendo sometido e soseydo.
 
 -E tengo por bien que non lo pongas en traspaso: es
 rrayz de la pereza. E lo que quiero que sea poridat,
 tengolo en poridat; ca dizen que los rreyes non
 vençen synon seyendo envisos, e ser enviso en çelar
 las poridades. E la poridat non es descubierta synon
 por çinco personas; por el señor; o por los que le
 consejan; o por los mandaderos; o por los que la
 oyen; o por los que veen que se fara por ende; e
 quien encubre su poridat e [podra]

[ 203 ]
 por
 la çelar una de dos cosas, o vençer lo que quiere, o
 estorçer del daño della synon rrecabdare lo que le
 es menester. E el omne a quien acaesçe alguna 
 tribulaçion non se puede esquivar de se aconsejar
 con el leal omne; que el omne entendido, maguer que
 sea de buen seso e de buen consejo e de buen
 acuerdo, acresçe su entendimiento e su consejo
 consejandose, asy commo acresçe el fuego en la luz e
 con la grosura e con el olio. E el omne que se
 quiere consejar deve concordar con aquel que se
 conseja en el buen acuerdo, e develo contrastar por
 el malo, con mansedunbre e con falago, e deve usar
 su acuerdo en las cosas dubdosas fasta que se le
 endereçen las cosas.
 
 -E deve el omne a aquel que le demanda consejo, que
 ge lo de, el mejor que pudiere e sopiere, e que lo
 desengañe de su fazienda, e sy viere que la trae
 mala, que ge la desvie; e sy viere que yerra en
 alguna cosa, que lo desvie e que le muestre su
 yerro, e que non le conseje fasta que lo cate bien e
 que lo asme bien. E quando non fuere tal el
 consejador, es enemigo de aquel que le demanda
 consejo e de si mismo. E sy aquel consejero tal non
 fuere contra el que se aconseja con el, es tal commo
 el omne que conjura al diablo por meterlo en alguno,
 e sy bien non le sabe conjurar, entra el diablo en
 el mismo. E quando el rrey toviere bien sus
 poridades, e se consejare con sus privados leales, e
 fuere temido de sus pueblos, e muy caro en non saber
 ninguno su coraçon, e que gualardone bien al que le
 fiziere serviçio, e que

[ 204 ]
 escarmiente al
 que fiziere mal, e que sea mesurado en su despensa,
 con estas cosas le puede durar la merçed que Dios le
 fizo.
 
 -E las poridades, señor rrey, son e ay de dos grados:
 ay poridat que la deven saber muchos; e ay poridat
 que la non deven saber synon dos omnes. E tengo por
 bien que non sepan esta poridat tan alta synon
 quatro orejas e dos lenguas.
 
 E el rrey apartose con el e demandole consejo, e
 preguntole primeramente por que fue la enemistad
 entre los cuervos e los buhos. Dixo el cuervo:
 -Señor, sabed que la enemistad entre los cuervos e
 los buhos fue por una palabra que dixo un cuervo.-
 Dixo el rrey: -E ¿commo fue eso?

 Dixo el cuervo:
 
 -Dizen que todas las aves quisieron aver rrey a que
 dixiesen su poder, e acordaron de fazer rrey a uno
 de los buhos; e estando en esto, asomo un cuervo de
 alueñe e dixo una dellas: "Esperemos fasta que venga
 este cuervo, e demandarle hemos con-

[ 205 ]
 sejo." E llego el cuervo a ellas, e
 demandaronle consejo, e dixieronle de commo
 acordavan de fazer al buho rrey. Dixo el cuervo: "Sy
 todas las aves fuesen muertas e perdidas e
 aterradas, e muriesen los pavones e las gruas e las
 anades e las palomas, e todas las otras aves, non
 estariades en tan grand cuyta en fazer rreynar al
 buho que es la mas layda ave e la mas fea e de peor
 donayre e de menos seso e la mas sañuda e de menos
 piedat e de mayor saña; e ha grand enfermedat
 durable que non vee nada de dia, e lo peor della que
 es de mala mantenençia. E non tengo por bien que el
 sea rrey synon lo fizieredes de una guisa que lo
 fagades rrey e que non fagades nada por su mandado
 nin por su consejo, asy commo fizo la liebre que se alabo que la luna era su rrey." Dixieron las aves:
 "E ¿commo fue eso?"

 Dixo el cuervo:
 
 "Dizen que en una tierra de elefantes aportaron años
 de seca, e menguo el agua en aquella tierra, e
 secaronse las fuentes; e ovieron los elefantes muy
 grant sed, e querellaronlo a su

[ 206 ]
 rrey.
 E enbio el rrey de los elefantes sus mandaderos e
 sus atajadores a rrecabdar agua. E torrnose para el
 un su mandadero e dixole que en un lugar señalado
 fallara una fuente que es llamada la Fuente de la
 Luna, e avia y mucha agua. E fuese el rrey de los
 elefantes con toda su conpaña aquella fuente para
 bever della. E avia en aquella tierra muchas
 liebres, e estragaronlas los elefantes con sus pies
 dentro en sus cuevas, e murieron las mas dellas. E
 ayuntaronse las que fincaron con su rrey, e
 dixieronle: 'Bien sabedes lo que nos avino del rrey
 de los elefantes, pues dadnos consejo e rremedio
 ante que torne a esta tierra otra vegada e nos mate
 a todas.' Dixo el rrey: 'Diga cada una de nos su
 consejo e su seso.'
 
 E vino una liebre dellas, que avia nonbre Feyrus, e
 conosçiala el rrey por de buen acuerdo e de buen
 consejo, e dixo: 'Sy lo por bien tovieredes, señor,
 enbiadme a los elefantes, e enbiad comigo un fiel, e
 vea lo que fare e que dire, e dezirlo ha a vos.'
 Dixo el rrey: 'Tu eres mio fiel, e yo pagado so de
 tu consejo, e creerte he de lo que me dixieres. Pues
 vete para los elefantes e diles de mi parte lo que
 quisieres, e faz tu seso. E sey blando

[ 207 ]
 e
 manso, qu'el buen mandadero ablanda el coraçon sy
 mansamente fabla.' E fuese la liebre una noche en
 que fazia lunar fasta que llego ado eran los
 elefantes. E non quiso llegar a ellos por que la non
 pisasen con los pies; e subiose ençima de un monte
 muy alto, e llamo al rrey de los elifantes por su
 nonbre, e dixole: 'La luna me enbio para vos, e el
 mandadero non deve ser culpado maguer que departa
 palabras bravas.'
 
 Dixo el rrey de los elefantes: '¿Que es la mandaderia
 que me traes?' Dixo: 'Dizevos la luna que quien
 conosçe quanta mejoria [ha] en su fuerça sobre los
 flacos, e se engañan por esto los fuertes, su fuerça
 es cobardez e mala andançia contra sy, porque
 sabedes quanta mejoria ha la fuerça que avedes sobre
 las otras bestias, fuestes atrevidos contra mi, e
 bevistes a la fuente que le dizen el mi nonbre, e
 tomastes mi agua e bevistesla, vos e vuestras
 conpañas. Yo vos defiendo que non vengades y mas, e
 sy non, yo vos çegare e vos matare. E sy avedes
 dubda desto que vos enbio dezir, yd a la fuente, e
 ay me fallaredes que yo sere conbusco luego.'
 

[ 208 ]
 
 E maravillose el rrey de los elifantes de lo que le
 dezia la liebre.
 
 E fuese con ella para la fuente, e vido la luz de la
 luna en el agua. Dixo la liebre: 'Tomad del agua con
 vuestra manga e lavad vuestro rrostro, e adorad la
 luna, e pedidle merçed que vos perdone.' E quando
 tomo del agua con su manga, moviose el agua, e
 semejole que tremia la luna, e dixo el elifante a la
 liebre: '¿Que ha la luna? ¿Sy se ensaño contra mi
 porque meti la manga en el agua?' Dixo la liebre:
 'Asy es commo vos dezides.' E rrepentiose el
 elefante de lo que fiziera, e enclinose a ella, e
 echose en preses, e fizole pleito e omenaje que
 nunca torrnaria mas en aquel lugar, el nin los otros
 elefantes."
 

[ 209 ]
 
 Dixo el cuervo: "E de mas de quanto vos he dicho del
 buho, es por natura falso e engañoso e terrero, e el
 peor rrey sy es el engañoso; e quien apodera al
 engañoso acaesçerle a lo que acaesçio a la gineta e
 a la liebre que fizieron su alcallde al gato
 rreligioso ayunador." Dixieron las aves: "E ¿commo
 fue eso?


[ 210 ]
 
 Dixo el cuervo: "Yo avia una gineta por vezina en una
 cueva çerca de un arbol do avia mi vida. E veyamonos
 muchas vezes, e fuemos vezinos grand tienpo. Desy
 perdila, e non sope donde se fuera, e cuyde que era
 muerta. E vino una liebre a la cueva de la gineta,
 non sabiendo que se fiziera, e moro ay la liebre un
 tienpo. E despues tornose la gineta a su logar e
 fallo y la liebre, e dixo: 'Este logar mio es, pues
 mudate ende.' Dixo la liebre: 'Yo so tenedor del
 logar; prueva lo que dizes, e demandame por
 derecho.' Dixo la gineta: 'El logar es mio, e desto
 he pruevas.' Dixo la liebre: 'Menester avemos
 alcallde.' Dixo la gineta: 'Çerca esta el alcallde 
 de nos.' Dixo la liebre: '¿Do es?' Dixo la gineta;
 'Aqui çerca deste rrio ay un gato rreligioso.
 Vayamosnos para el, que es omne que faze oraçion, e
 non faze mal a ninguna bestia, nin come al fueras
 yerva.'
 
 E fuese la liebre con la gineta, e seguilos yo por
 ver que les judgaria. Quando el gato vido la liebre
 e la gineta asomar de alueñe, parose en pie a orar,
 e maravillose la liebre de lo que vido

[ 211 ]
 de
 su bondad e de su omildad. E llegaronse çerca del, e
 non mucho, de guisa que les [non] pudiese fazer mal.
 Dixoles el gato: 'Yo so muy viejo e non oyo bien.'
 Llegadvos a mi e oyre lo que dezides, que non oyo
 nin veo bien.' Llegaronse a el e dixeron otra vez su
 rrazon. Dixo el gato: 'Entendido he lo que dexistes,
 e quierovos consejar lealmente ante; e mandovos que
 non demandes synon verdat, ca el que demanda verdat
 barata bien e va adelante, maguer que sea el juyzio
 contra el. E el omne bueno non ha deste mundo
 ninguna cosa nin ningund poder nin ningund amigo,
 synon las buenas obras, e non mas. E el omne
 entendido deve demandar la cosa que ha de turar, e
 que le torrne en pro del otro mundo, e que despreçie
 todo lo al, ca el omne de buen seso por tal ha el
 aver commo el caedizo que cae en el ojo. E las
 mugeres commo las bivoras: lo que quieren para sy
 quieren para los otros omnes.' E non çeso de les
 pedricar e de se llegar a ellos e asolazarse con
 ellos, fasta que salto en ellos anbos e los mato. E
 los buhos han en sy todas tachas malas, e lo mas que
 rreyna en ellos sy es trayçion e falsedad; pues non
 querades fazerlo rreynar."
 
 Las aves dexaronse de aquel consejo que avian
 acordado, e oyeron e rresçibieron lo que les dixo el
 cuervo, e non fizieron rrey al buho que era elegido
 para lo ser. Dixo el buho al cuervo: "¡Commo te has
 omiziado comigo muy mal e non se por que rra-

[ 212 ]
 zon! E sepas qu'el açadon 
 corta el arbol, e nasçe, e el espada taja la carne e
 quebranta el hueso, e sobresana e sueldase; e la
 llaga de la lengua nunca sana, e todo mal se puede
 amatar, ca el agua amata el fuego, e al tosigo
 valele el atriaca, e al dolorido valele el conorte,
 e al enamorado valele el departimiento, e la
 enemistad sienpre arde en el coraçon. E tal
 enemistad es puesta entre vos los cuervos e nos que
 nunca avera fin mientra el mundo durare."
 
 E fuese el buho muy sañudo. Desy rrepintiose el
 cuervo por lo que le dixiera ademas, e dixo: "Loco
 fuy en dezir lo que dixe, e non era yo el ave que
 mas devia trabajarse en pleito del rrey de las aves.
 E por aventura otras aves vieron lo que yo vi, e
 sopieron lo que yo sope, e dexaronse de lo mostrar
 con miedo de lo que yo non temi, e parando mientes
 en lo que yo non pare; ca el omne entendido, maguer
 que se fie por su fuerça e por su valentia e por su
 seso, non deve ganar enemistad afeuziandose en su
 seso e en su fuerça, asy commo el omne, maguer tenga
 la triaca e las melezinas, non deve bever la
 vedeganbre a fuzia dellas, ca la bondad es dicha de
 los que bien fazen, e non

[ 213 ]
 de los que
 bien dizen; ca el que faze el fecho, sy le menguare
 el dicho, mostrarse a su bondad a la prueva, e el
 que dize, maguer que bien diga, non ge lo alaban 
 synon lo cunple con el fecho. E yo fuy loco en
 atreverme a fablar en tan alta cosa non me
 consejando con ninguno, e yo se que el que demanda
 consejo a los sesudos e a los omnes que sabe que lo
 desengañaran, fallase ende bien, e non puede errar,
 e loa su çima de su fazienda. ¡Ay! ¿Commo pudiera yo
 escusar esto que oy gane, e esta tristeza en que so
 entrado?"
 
 E aquesta, señor, es la rrazon por que se levanto la
 enemistad entre nos e los buhos.
 
 Dixo el rrey: -Ya entendi esto, mas piensa en lo que
 nos es menester agora del acuerdo en que somos.-
 Dixo el cuervo: -Ya sabes mi acuerdo en la lid, qual
 es e commo la aborrezco; mas cuydo que por arte
 podremos aver folgura desta lazeria en

[ 214 ]
 que
 somos, ca mucho ayna puede omne aver por arte lo que
 non puede aver por fuerça, asy commo fizieron los
 tres omnes que engañaron al rreligioso quando le
 llevaron el çiervo que traya.-
 
 Dixo el rrey: -E ¿commo fue eso?

 Dixo el cuervo:
 
 -Dizen que un rreligioso conpro un çiervo para fazer
 sacrefiçio, e llevolo consigo por una cuerda, e
 vieronlo tres omnes engañosos, e consejaronse entre
 sy commo lo engañarian. E fueronse al camino por do
 el avia de yr, e parose el uno delante, e dixole:
 "¿Que can es este que traes contigo? ¿Quiereslo
 vender?"

[ 215 ]
 E el omne bueno non
 rrespondio, e fuese su camino e encontro con el
 otro. [Dixo:] "¿Queredes yr a caçar con este can? Ca
 los rreligiosos non traen canes." E despues
 encontrose con el otro. E dixole: "¿Quieres vender
 este can?" e: "Nunca tan fermoso can vy." E pues que
 esto le ovieron dicho, non dubdo synon que era can,
 e dixo en su coraçon: 'Por aventura aquel que me lo
 vendio me encanto e me engaño.' E soltolo, e
 tomaronlo ellos, e degollaronlo, e partieronlo entre
 sy.
 
 -E yo dite este enxenplo porque he esperança que
 avremos lo que querremos por arte e por engaño. E
 tengo, señor, por bien que fagas saña entre mi e ty
 ante toda tu mesnada, e que me mandes picar e ferir
 atanto que me bañen todo en sangre, e que me mesen
 todo, e que me echen a pie de un arbol, e que vayas,
 tu e tu mesnada, a tal logar, fasta que yo me venga
 para ty, e te faga saber todo lo que oviere fecho.-
 E el rrey fizolo asy fazer, e fuese con sus cuervos
 al logar que les dixo el cuervo. Desy vinieron luego
 esa noche los buhos. E non fallaron a los cuervos, e
 non sintieron al cuervo a pie del arbol. E temiose
 que se yrian ante

[ 216 ]
 que lo viesen, e que
 se averia atormentado en balde, e començo a dar
 bozes e gemir, atanto que lo oyeron los buhos.
 
 E despues que lo vieron fizieronlo saber al rrey, e
 fuese el rrey con alguna conpaña de los buhos, por
 le preguntar por los cuervos. Quando fue çerca mando
 a un buho que le preguntase quien era e donde eran
 los cuervos. Dixo el cuervo: -Yo so fulan, fijo de
 fulan, e vedes que me han fecho los cuervos.
 
 E dixo el rrey de los buhos: -Tu eras privado del
 rrey de los cuervos, e de su consejo, pues ¿que fue
 el pecado que feziste por que meresçiste esto que te
 an fecho?- Dixo el cuervo:

[ 217 ]
 -Mi mal
 seso me lo fizo.- Dixo el rrey: -E ¿que fue?- Dixo
 el cuervo: -Despues que nos vençistes asy commo
 sabedes, demandonos consejo nuestro rrey, e dixonos:
 "¿Que vedes por consejo?" E yo era privado del rrey,
 e dixe: "Yo veo que non podremos lidiar con los
 buhos, ca son mas valientes que nos e mas
 esforçados. Dovos por consejo que punades por salir
 desta premia, e que les dedes parias sy vos las
 rresçiben, sy non, fuyd por las tierras." E dixieron
 los cuervos que mejor es de lidiar conbusco, e que
 era peor para vos. E yo consejeles que se vos
 sometiesen, e dixeles asy: "Al enemigo fuerte e
 valiente non es cosa deste mundo con que se
 contraste su fuerça mejor que sometersele. E ¿non
 vedes que la paja non estuerçe del fuerte viento
 sinon con su blandez, e por se torrnar con el
 doquier que se el torrna?" E desobedeçieron mi
 consejo, e alabaronse que querian lidiar, e
 sospecharonme e dixieron: "Tu eres contra nos, e nos
 as engañado." E menospreçiaron mi lealtad, e
 fizieronme esto que veys.
 
 E despues que oyo el rrey al cuervo esto dezir, dixo
 a un su privado: -¿Que te paresçe que fagamos a este
 cuervo?- Dixo: -Non tengo por bien que rrazones con
 el, ca este, porque es de muy grand acuerdo, se fizo
 atormentar asy, e en lo matar avremos espaçio e
 folgura, e seremos seguros de su falsedat; e avran

[ 218 ]
 grant perdida los cuervos en el, ca
 dizen que el que tiene su enemigo en su poder e non
 se espaçia del, non loara la çima de su fecho.- Dixo
 ...


[ 219 ]
 
 començase primero; e estudieron asy en esta discordia
 atanto que llamo el ladron al rreligioso e le dixo:
 "Espierta, ca el diablo te quiere afogar." E llamolo
 el diablo e dixole: "Este ladron te quiere furtar la
 vaca." E despertose el rreligioso, e ellos fuyeron.
 

[ 220 ]
 
 E desque acabo el terçero consejero su rrazon, dixo
 el primero que diera consejo que matasen al cuervo:
 -Engañados nos ha este cuervo e enartados con su
 palabra, e vos queres menospreçiar el buen consejo.
 Parad mientes asy commo fazen los agudos, e non vos
 engañen las palabras de vuestro enemigo, nin vos
 destorve vuestro fecho; ca los omnes de cansada
 natura ablandanse sus coraçones con lo que oyen
 dezir a sus enemigos de lisonja o de omildat. E
 engañanse en esto atanto que los llevan a mal, e
 creen mas lo que oyen que lo que saben, asy commo el
 carpintero que se desmintio de lo que viera e
 sopiera, e creo la lysonja que oyo, e fue engañado.-
 Dixo el rrey: -E ¿commo fue eso?


[ 221 ]
 
 Dixo el buho:
 
 -Dizen que un carpintero avia una muger que amava
 mucho, e enamorose della un omne, e fuele fecho
 saber al marido, e el quisolo provar. Dixo a su
 muger: "Yo quiero yr a tal aldea alexos de aqui,
 a labrar con un rrico omne, e estare alla
 algunos dias, e guisame conducho que lleve." E
 ella plugole e aderesçogelo. E quando anocheçio,
 dixole: "Çierra bien tu puerta e guarda bien tu
 casa fasta que yo venga. E sallio ante ella; e
 ella parando

[ 222 ]
 mientes fasta que lo
 vio yr bien lexos. Desy torrno el por otra
 parte, e entro en casa, e metiose so el lecho en
 que yazian el e ella.
 
 E luego ella enbio por su amigo e dixole: "El
 carpintero es ydo a tal lugar, e tardara alla 
 muchos dias." E vino el amigo, e diole ella a
 comer e a bever, desy yogose con ella. E aviase
 estonçes adormido el marido so el lecho, e non
 sopo quando entro el amigo; e en esto rrecordose
 el carpintero del sueño, e vidolo la muger, e
 temiose, e dixo a su amigo en poridat:
 "Preguntame a bozes, e dime: '¿A qual quieres
 mas, a mi, o a tu marido?' E yo non te querre
 rresponder, e tu dirasmelo muchas vezes fasta
 que te lo diga." E el amigo fizo asy, e ella
 dixole: "Amigo, ¿quien te metio en demandar tal
 demanda? Ca quiça dire cosa con que te pesara."
 E el dixole: "Por el amor que ha entre mi e ty,
 que me lo digas," e todo esto oyendo el
 carpintero, e callava por oyr lo que dezian. E
 dixo ella: "Nos todas las mugeres non amamos a
 los amigos synon por conplir nuestras
 voluntades, nin catamos a sus linages, nin a
 ningunas de sus costunbres, nin por otra cosa
 ninguna. E desque conplimos nuestra

[ 223 ]
 voluntad,
 non los presçiamos mas que a otros omnes; mas al
 marido tenemoslo en lugar de padre, e de fijos e
 de hermanos, e mejor aun. ¡E mala ventura aya la
 muger que non ama mas la vida de su marido que
 su vida misma!"
 
 E desque esto oyo dezir el marido a su muger, ovo
 della piadat, e creolo, que amava de todo en
 todo; e non se quito de aquel lugar fasta que
 amanesçio e se fue el amigo. E sallio el de so
 el lecho, e fallo a su muger adormida; e
 asentose çerca della, e començola de amonestar.
 E rremoviose ella por despertar, e el dixole:
 "Por Dios, amiga, dormid, ca mucho velaste esta
 noche, e mucho lazraste. E por buena fe synon
 que me temi de te fazer pesar, yo matara aquel
 omne por lo que te fizo."
 

[ 224 ]
 
 -E vos guardadvos de creer lo que el cuervo dize,
 e sabed que muchos enemigos ay que non pueden
 nozir a sus enemigos de alueñe, e açercanse a
 ellos e venganse dellos. E digovos yo de mi que
 nunca tamaño miedo ove de los cuervos commo
 desque vi este cuervo, e vos oy dezir del lo que
 dezides.
 
 E con todo esto non torrnava cabeça el rrey de
 los buhos, nin los otros sus privados por lo
 qu'el dezia. E mandolo el rrey levar a su posada
 e honrrarlo fasta que guaresçiese de sus llagas.
 Dixo el privado que consejava su muerte: -Pues
 non lo queredes matar, tenedlo en cuenta de
 enemigo temido, e guardatvos del; ca es sesudo e
 artero e engañoso, e creo que el non quiere
 morar connusco sinon por buscar su pro e nuestro
 daño.
 
 E el rrey en esto non torrno cabeça por lo que
 este dezia; mando fazer al cuervo mayor honrra e
 mayor bien que ante. E començo el cuervo a
 fablar cada dia con los buhos, e dezirles cosas
 con que lo amavan e fiavan mas por el. Desy dixo
 un dia a una conpaña de los buhos, estando y el
 que consejava su muerte: -Diga alguno de vos de
 mi parte al rrey que los cuervos se an

[ 225 ]
 omiziado comigo de mala manera, e
 yo non folgare fasta que alcançe mi derecho
 dellos. E yo pense en esto, e veo que lo non
 podre fazer, nin podre con ellos, seyendo yo un
 cuervo solo; mas dizen algunos que el que de
 buena voluntad se quema en el fuego, faze a Dios
 grand sacrefiçio, e nunca rrogara a Dios por
 cosa que lo non oya. E sy lo el rrey por bien
 toviere, mandeme quemar; desy rrogare a Dios que
 me mude en buho, por tal que me vengue de mis
 enemigos, e fare mi voluntad e conplire my saña
 quando me mudare en forma de buho.?
 
 Dixo el buho que consejava su muerte: -Non me
 semejas en el bien que muestras e en el mal que
 encubres, synon al vino de buen olor e de buen
 color, e yaze en el el tosigo mortal, e quando
 lo beve el omne, matalo. E tu dizes que sy te
 quemases, que se canbiaria tu natura. Non puede
 ser; ca tu torrnarias a tu sustançia e a tu
 rrayz, asy commo fizo la rrata; quando le
 dixieron que se casase con quien quisiese, con
 el sol o con las nuves o con el viento o con el
 monte, dexolo todo e casose con un rraton.- Dixo
 el cuervo: -¿Commo fue eso?


[ 226 ]
 
 Dixo el buho:
 
 -Dizen que un buen omne rreligioso, cuya boz oya
 Dios, estava un dia rribera de un rrio, e paso
 por y un milano; e levava una rrata, e cayosele
 delante de aquel rreligioso. E ovo piadat della,
 e tomola e enbolviola en una foja, e quiso la
 levar para su casa. E temiose que l' seria
 fuerte de criar, e rrogo a Dios que la torrnase
 niña. E fizola Dios niña fermosa e muy apuesta;
 e levola para su casa, e criola muy bien, e non
 le dixo nada de su fazienda commo fuera. E ella
 non dubdava que era su fija. E desque llego a
 doze años, dixol' el rreligioso: "Fijuela, tu
 eres ya de hedat, e non puedes estar syn marido
 que te mantenga e te govierrne, e que me
 desenbargue de ty, por que me torrne a orar
 commo ante fazia syn ningund enbargo. Pues
 escoge agora qual

[ 227 ]
 marido
 quisieres, e casarte he con el." Dixo ella:
 "Quiero un tal marido que por ventura [non] aya
 [par] en valentia e en esfuerço e en poder."
 Dixole el rreligioso: "Non se en el mundo otro
 tal commo el sol, que es muy noble e muy
 poderoso, alto mas que todas las cosas del
 mundo; e quierole rrogar e pedirle por merçed
 que se case contigo."
 
 E fizolo asy, a bañose e fizo su oraçion. Desy
 oro e dixo: "Tu, sol, que fueste criado por
 provecho e por merçed de todas las gentes,
 rruegote que te cases con mi fija, que me rrogo
 que la casase con el mas fuerte e con el mas
 noble del mundo." Dixole el sol: "Ya oy lo que
 dexiste, omne bueno, e yo so tenudo de te non
 enbiar syn rrespuesta de tu rruego, por la
 honrra e por el amor que as con Dios, e por la
 mejoria que as entre los omnes, mas enseñarte he
 el angel que es mas fuerte que yo." Dixole el
 rreligioso: "E ¿qual es?" Dixol': "Es el angel
 que trae las nuves, el qual con su fuerça cubre
 mi fuerça e non me la dexa estender por la
 tierra." Torrnose el rreligioso al lugar do son
 las nuves de la mar, e llamo a las nuves, bien
 asy commo llamo al sol, e dixoles bien asy commo
 dixo al sol. E dixieron las nuves: "Ya
 entendimos lo que dexiste, e tenemos que es asy,
 que nos dio Dios fuerça mas que a otras cosas
 muchas; mas guiarte hemos a otra cosa que es mas
 fuerte que nos." Dixo el rreligioso: "¿Quien
 es?" Dixeronle: "Es el viento que nos lieva a do
 quiere, e nos non podemos defender del."
 

[ 228 ]
 
 E fuese para el viento, e llamolo asy commo a los
 otros, e dixole la mesma rrazon. Dixole el
 viento: "Asy es commo tu dizes, mas guiarte he a
 otro que es mas fuerte que yo, e que pune en ser
 su egual, e non lo pude ser.". Dixole el
 rreligioso: "E ¿quien es?" Dixole: "Es el monte
 que esta çerca de ty." E fuese el rreligioso
 para el monte, e dixole commo dixo a los otros.
 Dixole el monte: "Atal so yo commo tu dizes, mas
 guiarte he a otro que es mas fuerte que yo, que
 con su grand fuerça non puedo aver derecho con
 el, e non me puedo defender del, que me faze
 quanto daño puede." Dixole el rreligioso: "E
 ¿quien es ese?" Dixole: "Es un mur, ca este me
 faze quanto daño quiere, que me forada de todas
 partes."
 
 E fuese el rreligioso al mur, e llamolo asy commo
 a los otros, e dixole el mur: "Atal so yo commo
 tu dizes en poder e en fuerça. ¿Mas commo se
 podria guisar que yo casase con muger, seyendo
 mur, e morando yo en covezuela e en forado?"
 Dixo el rreligiosa a la moça: ¿Quieres ser muger
 del mur?, que ya sabes commo fable con todas las
 otras cosas, e non falle mas fuerte

[ 229 ]
 qu'el,
 e todas me guiaron a el. ¿Quieres que rruegue a
 Dios que te torrne en rrata, e que te case con
 el, e moras con el en su cueva? E yo rrequerirte
 he e visitarte he, e non te dexare del todo."
 Dixol' ella: "Padre, yo non dubdo en vuestro
 consejo. Pues vos lo tenedes por bien fazerlo
 he." E rrogo a Dios que la torrnase en rrata; e
 fue asy, e casose con el mur, e entrose con el
 en su cueva, e torrnose a su rrayz e a su
 natura. E tu, traydor falso mintroso, atal
 seras, ca torrnaras a tu rrayz e a tu natura.
 
 E por todo esto non cato el rrey nin los otros a
 este enxenplo. E dixol' el rrey de los buhos al
 cuervo: -Amigo leal, non as menester que te
 quemes en fuego, ca nos te daremos vengança de
 los cuervos, e mas que vengança.- E el cuervo
 fue sienpre entre ellos muy blando e muy manso,
 e cresçio la honrra entre ellos al cuervo fasta
 que sano e engordo e le cresçio las alas e
 guaresçio; e sopo sus poridades e su ardimiento
 de los buhos, e todo lo que quiso saber de su
 fecho dellos. Desy saliose a furto, e fuese para
 los cuervos, e dixo al rrey de los cuervos:
 -Digote buenas nuevas, que he acabado todo lo
 que quise para matar a los buhos. Mas finca lo
 que tu e tus conpañas devedes fazer, e sy
 fueredes bien

[ 230 ]
 agudos e sabidores
 en vuestro fecho, muertos son los buhos.- Dixo
 el rrey de los cuervos: -Nos faremos quanto tu
 mandares.- Dixo el cuervo: -Los buhos son en tal
 lugar, e ayuntanse de dia en una cueva del
 monte, e çerca de aquel lugar ay mucha leña
 seca; lleve cada un cuervo quanto pudiere llevar
 della a la boca de la cueva do ellos son de dia.
 E ay çerca ay grey de ganado, e yo avere fuego e
 echarlo he ay en la leña; e vos otros todos non
 çesedes de aventar con vuestras alas e de soplar
 el fuego, fasta que se ençienda bien, e quantos
 y estudieren quemarse an, e los que dentro
 estudieren afogarse an con el fumo.- E
 fizieronlo asy, e mataron a todos los que y
 estavan; desy torrnaronse los cuervos a sus
 lugares salvos e seguros.
 
 Dixo el rrey de los cuervos al cuervo: -¿Commo
 podiste sofrir de aver vida con los buhos?, ca
 los buenos non sufren ser en conpaña de los
 malos.- Dixo el cuervo: -Asy es commo tu, señor,
 lo dizes, mas el omne cuerdo, quando se vee en
 cuyta que se teme de perder el cuerpo e los
 parientes, non ha cosa que non deve sofrir por
 sallir de aquella cuyta e estorçer a sy e a sus
 parientes e amigos de muerte.- Dixole el rrey:
 -Dime de sus en-

[ 231 ]
 tendimientos
 de los buhos.- Dixo el cuervo: -Non falle
 ninguno dellos sesudo sinon uno que consejava mi
 muerte; e eran de muy flaco consejo e de mal
 acuerdo; que nunca pensaron en ninguna cosa de
 mi fazienda, aviendoles el de buen seso
 consejado, e desobedesçieronle, e non
 entendieron su mal, nin creyeron al entendido. E
 dizen que conviene al rrey de guardarse del omne
 en que ha alguna sospecha, de lo non meter en su
 poridad, nin le deve mostrar sus cartas, nin lo
 deve dexar llegar al agua con que se lava, nin a
 su lecho, nin a sus paños, nin a su bestia, nin
 a sus armas, nin a lo que ha de comer nin de
 bever, nin a ninguna de sus cosas.
 
 Dixo el rrey: -Non murieron los buhos synon por
 su desden e flaqueza de consejo.- Dixo el
 cuervo: -Verdat es que pocos son los que vençen
 que non se engreyan, e pocos son los que han
 sabor de las mugeres que aforçados non sean, e
 pocos son los que mucho comen e non costriben, e
 pocos son los que han malos privados que en
 peligro de muerte non cayan. E dizen: "Non aya
 esperança el engreydo e el desvergonçado de aver
 buena fama, nin el falso de aver amigo, nin el
 mal enseñado de aver

[ 232 ]
 nobleza, nin
 el escaso avaro en ser honrrado, nin el
 cobdiçioso de non aver pecados, nin el rrey que
 ha privado nesçio en durar su rregno."- Dixo el
 rrey: -Grand lazerio as sofrido en fazer vida
 con los buhos.- Dixo el cuervo: -El que sufre
 alguna lazeria, esperando algund pro, devela
 endurar asy commo fizo la culebra que sufrio la
 rrana cavalgar sobr' ella.- Dixo el rrey: -E
 ¿commo fue eso?

 Dixo el cuervo:
 
 -Dizen que una culebra envegeçio e enflaqueçio, e
 non podia caçar, e vinose para una fuente do
 avia muchas rranas de que

[ 233 ]
 ella
 solia caçar, e se mantenia dellas. E echose
 çerca de la fuente, a semejança de triste e de
 pesante. Dixole una rrana: "¿Que as que estas
 triste?" Dixo ella: "E ¿commo non sere triste?,
 que la mi vida non era de al synon de las
 rranas, e agora vinome grand ocasion, de guisa
 que non puedo comer nin tomar synon las que me
 dan en limosna." E fuese la rrana e fizolo saber
 al rrey de las rranas, e el vinole preguntar
 aquesto, e llegose a ella e preguntole: "¿Commo
 te acaesçio esto que dizes?"
 
 Dixole: "Fuy en rrastro de una rrana por la
 tomar, e ella metiose en casa de un rreligioso,
 e yo entre en pos ella, e la casa estava escura.
 E estava en la casa un niño. E cuydando que
 mordia a la rrana, mordy al niño en la mano, e
 murio. E saly dende fuyendo, e salio el
 rreligioso en pos de mi, e maldixome, e dixome:
 'Asy commo mataste este niño sin culpa ninguna,
 con tu trayçion, maldigote que seas triste e
 confondida, e que seas cavalgadura del rrey de
 las rranas, e que non ayas poder de tomar
 ninguna rrana, synon las que te diere su rrey
 por limosna.'
 

[ 234 ]
 
 E yo por ende vine a ty que cavalgues en mi, e de
 non lo rresçebir so plazentera dello." E ovo el
 rrey de las rranas grant cobdiçia de cavalgar en
 la culebra, e tovo que era grant honrra e grant
 nobleza. E cavalgola unos dias. Desy dixole la
 culebra: "Ya vees que so mal aventurada, que non
 puedo tomar de las rranas synon la que tu me
 dieres. Pues mandame poner alguna rraçion de que
 biva." Dixo el rrey: "Sy me vala Dios, seyendo
 tu mi cavalgadura, non puede ser que te non
 ponga yo algunt vito de que te govierrnes e te
 mantengas." E mandole dar cada dia dos rranas, e
 paso con esto e non le nuzio someterse a su
 enemigo por bevir.
 
 -E yo otrosy sofry lo que sofry por la grant pro
 que nos veno dello, que ovimos verguença de
 nuestros enemigos.- E dixo el rrey: -Agora veo
 que la fortaleza del engaño derrayga al enemigo
 mas que la fortaleza del fuego; que el fuego non
 puede mas quemar con toda su fuerça e con toda
 su calentura, quando da en el arbol, synon
 quanto esta mas sobre tierra; e el agua con

[ 235 ]
 su humidat e con su friura
 derrayga quanto esta so tierra. E dizen que
 quatro cosas [non] deve omne desdeñar; por lo
 poco dellas se puede pujar a lo mucho; e son el
 fuego, e la enfermedad, e el enemigo, e el
 debdo. E yo lo que fize fue por tu buen seso e
 por tu buena ventura, e dizen que quando dos
 omnes demandan una cosa e la acaba el uno
 dellos, tienen que aquel es de mayor seso; e sy
 amos son eguales en el seso, tienen por mejor
 aquel que la rrecabda primero, e de mejor
 ventura, e dizen que el que quiere contender con
 el rrey enviso e agudo e sabio, que non se
 engree por bien que Dios le de, nin se desmaya
 su coraçon por grant miedo su muerte lo trae
 para el, quanto mas sy es tal commo tu, sabidor
 de las cosas; e sabes do deves ser bravo, e do
 deves ser manso, e do deves ser ayrado, e do
 deves ser pagado, e do deves ser apresuroso, e
 do deves ser vagaroso, e que cates lo que es
 presente e lo que es por venir, e las çimas de
 tus fechos.- Dixo el rrey al cuervo: -Mas con tu
 buen seso e con tu consejo fue fecho, e siempre
 por tal te conosçimos, e por tal te rrazonamos.
 E dexiste commo dize omne graçioso e leal, e
 acabaste grant fecho con mansedunbre, e con
 yngenio e con

[ 236 ]
 buen pensamiento,
 tanto que nos libro Dios de nuestros enemigos; e
 feziste tal fecho que pocos son los que podrian
 fazer; e los esforçados e los valientes, quando
 llegan a la lid, entran con diez o con veynte, e
 fazen su bueno fecho, e con tanto salen por
 buenos; e el omne blando agudo, tal commo tu,
 mata con su sabiduria al rrey de grant prez e de
 grant mesnada. E este atal faz mayor danpno a
 los enemigos que los mucho esforçados e
 valientes; ca el consejo que de ty nasçio,
 seyendo uno dellos, fizo mayor danpno en matar
 nuestros enemigos que eran tantos e tan
 danpnosos, que la nuestra fuerça de todos. E de
 lo que mas me maravillo de ty, commo moraste con
 ellos e sofriste tanto pesar quanto veyas e
 oyas, e non te moviste a ninguna palabra.
 
 E dixo el cuervo: -Señor, sienpre me atove al tu
 buen enseñamiento en aconpañar al pariente e al
 estraño con mansedunbre, e siguiendo su sabor e
 consentiendo el su talente.- Dixo el rrey: -A ty
 he por obrero, e a los otros privados por
 dezidores, e fizonos Dios por ti grant bien e
 grant merçed. E bien sepas que fasta que tu
 tornaste non nos sopo bien commer nin bever nin
 dormir; ca dizen que el enfermo non ha sabor de
 dormir fasta que guaresçe, nin el que anda
 camino, a que el rrey faz fuzia de dar algo o de
 lo poner en algunt ofiçio, fasta que ge lo
 cunple, nin el omne que se teme de su enemigo e
 que esta a suerte de aver la fazienda con el,
 fasta que lo mata. E dizen que el que pierde

[ 237 ]
 la fiebre fuelga su coraçon, e
 quien se descargo de la pesada carga fuelga su
 onbro, e quien es seguro de su enemigo fuelga su
 coraçon.
 
 Dixo el cuervo: -Rruego a Dios, el que mato a tus
 enemigos, que te apodere en tu rregno, e esto
 que sea a provecho de tu pueblo, e ellos que
 ayan parte en la alegria que tu ovieres en tu
 rreyno.- Dixo el rrey: -¿De que vida era el rrey
 de los buhos?- Dixo el: -Era muy desdeñoso e
 engreydo e perezoso, e presçiavase mucho, e era
 de mal acuerdo, e sus privados eran tales commo
 el, synon aquel que consejava mi muerte-. Dixo
 el rrey: -E ¿que viste dese por que entendiste
 que era de buen seso?
 
 Dixo: -Por dos cosas: la una por que consejava mi
 muerte, e la otra por que consejava lealmente a
 su señor, e le non çelava nada maguer que le
 pesava, nin fablava a guisa de loco nin de
 sobervio, mas fablava mansamente e cuerdamente,
 asy que a las vezes le demostrava sus tachas
 mansamente, de guisa que le non ensañava, e
 davale enxenplos de otros, asy que conosçiese el
 rrey lo que le estava mal, e non fallava carrera
 para ensañarsele. E esta fue una de las cosas
 que le oy consejar al rrey:

[ 238 ]
 "Non
 te deves descuydar del fecho deste cuervo, que
 muy grant fecho es, e tal que lo non acaban
 synon muy pocos, nin se contrasta synon con muy
 grant sabiduria, e es mucho aliviado, asy commo
 el ximio que non asosiega una ora en yr e en
 venir. E es tal commo el viento en mudarse, e es
 tal commo el amor del omne [me]droso, e en el
 mal gualardon e en el mal salto que el omne
 atiende de su yra; e es asy commo la mordedura
 de la culebra, e en se yr mas ayna es asi commo
 el destello de la lluvia."


[ 239 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo.
 Dame agora enxemplo del que alcança la cosa con
 grant trabajo e grant lazeria, e desque la ha,
 desanparala e dexala perder.- Dixo el filosofo:
 -Mas ligera cosa es rrecabdar la cosa que
 guardarla; e quien esto faze acontesçerle ha lo
 que acaesçio al galapago que quiso matar al
 ximio, e desque lo tovo en su poder
 desanparolo.- Dixo el rrey: -E ¿commo fue eso?
 

[ 240 ]
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que una conpaña de
 ximios avia un rrey que dezian que avia nonbre
 Tadis, e envegeçio e enflaquesçio. E alçose en
 el rreyno otro ximio que era mançebo, e dixo a
 los ximios: "Este es ya muy viejo, e non ay en
 el pro ninguna, e non puede mantener el rregno,
 nin es para ello. Echadlo del rreyno e fazed a
 mi rreynar, ca yo manterne bien a vos e a
 vuestros pueblos." E los ximios acordaronse con
 el en esto, e echaron al viejo, e fizieron
 rreynar al mançebo. E fuese el viejo a la
 rribera de la mar, e llego a una figuera que y
 estava, e començo a coger de los figos, e
 cayansele de las manos uno en pos de otro, asy
 que un dia acaesçio que se le cayo un figo de la
 mano, e tomolo un galapago que ende estava, e
 comioselo. E el ximio, commo es desvergonçado,
 ovo sabor de echarle los figos en el agua, e
 començo el galapago de comerlos, e non dubdava
 que el ximio ge los echava a sabiendas.
 
 E salio a el, e abraçaronse uno con otro, e
 estovieron amos desta guisa un tienpo que el
 galapago non torno a su conpaña, nin otrosy el
 ximio se partia del; desy la muger del galapago
 fue muy triste por la tardança de su marido, e
 quexose a una su

[ 241 ]
 comadre. E dixole
 la comadre: "Non te acuytes, que me dixeron que
 tu marido esta en la rribera de la mar, e que ha
 por amigo un ximio, e estan anbos comiendo e
 solazandose; e por esto tardo tanto que non
 veno, e non te pese dello, e olvidalo tu asy
 commo el te olvida a ty. Pero si pudieres guisar
 commo mates al ximio, fazlo, ca sy el ximio
 muere, luego se verna tu marido para ty e
 fincara contigo." E la muger del galapago estava
 triste, e llorava, e non comia, e dexose mal
 caer, atanto que enflaquesçio de mala manera.
 
 Desy dixo el galapago al ximio: "Yo me quiero yr
 a mi casa e a mi conpaña, que he mucho tardado,
 e he morado aqui mucho." E fuese para su posada,
 e fallo a su muger en mal estado, e dixole:
 "Hermana, ¿commo te va, e por que eres tan
 desfecha?" E ella non le rrecudio. E desy
 preguntole de cabo, e rrespondiole su comadre
 por ella: "Tu muger esta muy mal, e la melezina
 que le podria prestar non la puede aver, e su
 enfermedad es muy grave, e non ha cosa mas
 fuerte que la enfermedat e non aver melezina."
 

[ 242 ]
 
 E dixo el galapago: "Pues dime tu, ¿que melezina
 es?, e por aventura fallarla he." E dixo la
 comadre: "Nos conosçemos esta enfermedat, e non
 ha otra melezina synon coraçon de ximio." E dixo
 el galapago: "Esta es muy cara cosa de aver. E,
 ¿donde podria yo aver coraçon de ximio, synon
 fuese el coraçon de mi amigo? E en fazer
 trayçion a mi amigo por amor de my muger non he
 ninguna escusaçion; ca el debdo qu'el omne ha
 con la muger es muy grande, e aprovechase el
 omne della en muchas guisas, e yo devola mas
 amar e non dexarla perder."
 
 Desy madrugo, e fuese alla con grant pesar, e
 començo de pensar e dezir en su coraçon: 'Querer
 matar los amigos por amor de una muger non es de
 las obras que a Dios plaze.' E fuese con este
 ardid fasta que llego al ximio, e saludolo. E
 dixo el ximio: "¿Que te tovo de me non ver toda
 esta sazon?" Dixo el galapago: "Non se me tovo
 de te venir ver, con quanto deseo he de ty,
 synon por verguença de ty; que tan poco te
 gualardone el bien que me feziste, ca maguer que
 yo se que tu non quieres gualardon del bien que
 me feziste, tengome por adebdado de te

[ 243 ]
 lo gualardonar; ca la tu
 costunbre es de los buenos que fazen bien a sus
 amigos, e que muestran en ello su bien fazer."
 Dixo el ximio: "Non digas asy, que tu as fecho
 amas estas cosas a mi, que tu començaste a fazer
 por que so adebdado de te lo gualardonar; lo uno
 por que tu veniste primeramente a demandarme
 amor, lo otro por que yo era estraño en esta
 tierra, e aseguraste e feziste grant gasajado
 comigo, por que perdy cuyta e cuydado."
 
 Dixo el galapago: "Tress cosas son por que
 acaesçe el amor entre los amigos: la una es
 fiarse unos de otros; la otra es commer en uno;
 la otra es conosçer sus parientes e su lugar; e
 desto non ovo entre nos nada, e querria que
 fuese." Dixo el ximio al galapago: "El omne deve
 solamente trabajarse de aver algo por sy mesmo,
 que en conosçer la conpaña del otro non le ha
 pro; ca el que juega en somo del mastel cata e
 vee muchas cosas mas que los ojos non verian en
 los parientes. Otrosy del commer que dizes, las
 bestias se ayuntan a commer en los establos e a
 bever, e non han amor en uno. Otrosy yr ver las
 posadas, los ladrones se entran en las posadas,
 e non han amor por ende."
 

[ 244 ]
 
 Dixo el galapago: "Por buena fe dizes verdad, que
 el amigo non quiere al de su amigo synon su
 salud e su amor; ca el que quiere amor de los
 omnes por su pro, con derecha nesçesidat se avra
 de enojar dellos; asy commo el bezerro, que sy
 acuyta la vaca mamandola, fazele ella mal e a lo
 de ferir con su cuerno, e sangrientalo. E lo que
 yo dixe non lo dixe synon por ser sabidor de tu
 bondad e de tus buenas costunbres; e mas quiero
 que me vayas ver en mi posada, que es en una
 ysla donde ay muchos frutales e muchos buenos
 arboles, e saben muy bien, e rresçibe mi
 rruego." E el ximio, en que oyo dezir de la
 fruta, ovo sabor della, e prisole grant
 cobdiçia, e dixo: "¿Commo podre yo pasar esta
 mar tan grande?" E dixo el galapago: "Cavalga
 sobre mi espinazo e levarte he alla." E salto el
 en somo del galapago, e nado el galapago con el
 fasta que fue bien dentro. E començo de pensar
 en su coraçon la trayçion e la desconoçençia que
 queria fazer, e dixo: 'Muy fea cosa es esta, e
 non meresçen las mugeres que por ellas sea fecha
 trayçion, ca deve omne fiar muy poco por ellas;
 e dizen que el oro non se prueva synon en el
 fuego; e la fieldad del omne en dar e en tomar;
 e la fuerça de la

[ 245 ]
 bestia con la
 carga; e las mugeres non ay cosa por que se
 conoscan.' E quando vio el ximio que el galapago
 se detenia, sospecho, e dixo: 'Non so seguro que
 el galapago non se ha mudado del amor e de la
 amistad que me avia, e quiereme mal fazer; ca
 non es ninguna cosa que mas liviana nin mas
 mudable sea que el coraçon del omne. E dizen que
 el omne entendido non se le encubre lo que tiene
 en su coraçon [a] su conpaña e sus fijos e sus
 amigos, en toda cosa e en toda catadura e cada
 palabra, e al levantar e al asentar, e en cada
 estado; ca todas estas cosas testiguan lo que
 yaze en los coraçones.'
 
 E començo a dezir al galapago: "Amigo, ¿que as
 que estas triste, e que te tiene de andar?" Dixo
 el galapago: "Esto triste por que yras a mi
 posada, e non la fallaras asy commo yo querria,
 ca mi muger esta doliente." Dixo el ximio: "Non
 estes triste, mas busca fisicos para ella; ca
 guaresçera e sanara." Dixo el galapago: "Dizenme
 los fisicos que non ha otra melezina por que se
 pueda melezinar synon coraçon de ximio." E peso
 mucho al ximio desto, e penso en sy diziendo:
 'Commo me ha metido

[ 246 ]
 la cobdiçia en
 mal lugar, seyendo yo tan viejo. ¡O!, que tamaña
 verdad dixo el que dixo: "El que se tiene por
 pagado e por abondado con lo que le viene,
 [bive] salvo e seguro, [e] el goloso cobdiçioso
 siempre bive en cuyta e en tristeza e en
 lazerio!" Mas agora me es a mi menester mi seso,
 e buscar carrera commo salga deste lazo en que
 cay.'
 
 E dixo al galapago: "Amigo, deves saber que el
 leal amigo non deve encubrir a su amigo su buen
 castigo nin su pro, maguer que le faga danpno; e
 sy yo esto oviera sabido, traxiera comigo mi
 coraçon, ca lo dexe alla do estava, e dieratelo
 por que melezinaras tu muger con el." E dixo el
 galapago: "E ¿non lo traes contigo, e commo lo
 dexaste alla?" Dixo el ximio: "Avemos por ley
 todos los ximios, que quando alguno sale de su
 posada, que dexe y su coraçon; enpero sy tu
 quisieres, traertelo he yo del lugar do es, sy
 me tornares alla." E fue alegre el galapago,
 porque tan de grado le dava su coraçon, e
 tornose con el a la rri-

[ 247 ]
 bera;
 e salto el ximio en tierra, e subiose luego en
 el arbol, e esperolo el galapago; e quando vido
 que se tardava, llamolo e dixole: "Toma tu
 coraçon e vente para mi, ca mucho nos
 detardamos." Dixo el ximio: "Veo que cuydas que
 so tal commo el asno que dezia el lobo çerval
 que non tenia coraçon nin orejas." E dixo el
 galapago: "E ¿commo fue eso?"

 E dixo el ximio: "Dizen que un leon criava en un
 lugar, e estava en el un lobo que comia su
 rrelieve. E ensarneçio el leon tanto que fue muy
 flaco e muy atribulado, e non podia venar. E
 dixo el lobo çerval: 'Señor, tu estado es ya
 mudado e non puedes ya venar. Esto ¿por que es?'
 Dixo el leon: 'Por esta sarrna que vees, e non
 ha otra melezina sy non orejas e coraçon de
 asno.' Dixo el lobo çerval: 'Yo se un lugar
 donde ay un asno de un curador que trae sobre el
 los lienços a un plado aqui çerca de

[ 248 ]
 nos, e desque lo descarga dexalo
 en el plado. E fio por Dios que te lo traere, e
 tomaras sus orejas e su coraçon.' Dixo el leon:
 'Fazlo, sy pudieres, ca mi melezina e mi salud
 es eso.' E fuese el lobo çerval, e llego al
 asno, e dixole: '¿De que estas tan magro, e de
 que tienes estas mataduras en las cuestas?' Dixo
 el asno: 'Este curador falso me lo faze, que se
 sirve de mi continuamente, e me mengua la
 çevada.' Dixo el lobo çerval: 'Yo te enseñare un
 lugar muy viçioso e muy apartado do nunca andovo
 omne, e ay unas asnas las mas fermosas que nunca
 omne vido, e han menester maslos.' Dixo el asno:
 'Pues vayamos alla, que sy por al yo non lo
 fiziese synon por la cobdiçia del tu amor, esto
 me faria alla yr contigo.' E fueronse amos al
 leon; e salto el leon en el asno detras por lo
 tener; e saliosele el asno de entre las manos e
 fuese e tornose a su lugar. Dixo el lobo çerval
 al leon: 'Si a sabiendas dexaste el asno, ¿por
 que me feziste trabajar en lo buscar? E sy la
 flaqueza te lo fizo dexar, que lo non pudiste
 tener, esto es aun peor.' E sopo el leon que sy
 dixese que a sabiendas lo dexara, que seria
 tenido por nesçio; e sy dixese que lo non
 pudiera tener, que lo ternian por flaco e por
 cansado. Dixo al

[ 249 ]
 lobo: 'Sy me tu
 tornares aca al asno, dezirte he esto que me
 preguntas.' Dixo el lobo: 'Tengo que el asno
 esta escarmentado, e non querra venir otra vez,
 enpero yre a el de cabo, sy lo pudiere engañar
 para lo traer aca.'
 
 E fuese para el asno. E el asno quando lo vido e
 dixole: '¿Que fue la trayçion que me quesiste
 fazer?' Dixo el lobo çerval: 'Quisete bien
 fazer, e non fueste para ello. E lo que salto en
 ty non era synon una de las asnas que te dixe. E
 commo [non] vido asno non sopo en que manera
 jugar contigo; e sy tu quedo estovieras un poco,
 diuso se te metiera.' Quando el asno oyo dezir
 de las asnas, moviosele su sabor, e fuese con el
 lobo çerval al leon. E salto el leon en el e
 prisolo e matolo. Desy dixo el leon al lobo
 çerval: 'Yo quierome bañar, desy comere las
 orejas e el coraçon, e de lo al fare sacrefiçio;
 que asy me dixeron los fisicos. Pues guarda tu
 el asno, desy venirme he para ty.'
 
 E despues que se fue el leon, tomo el lobo çerval
 las orejas e el coraçon del asno e comiolo, a
 fuzia que quando el leon esto viese, que non
 comeria nada de lo que fincava, porque lo ternia

[ 250 ]
 por aguero. E desque fue tornado
 el leon dixole: '¿Do es el coraçon e las orejas
 del asno?' Dixo el: '¿Non entendiste tu? [!Nin]
 coraçon nin orejas!' Dixo el: '¡Nunca mayor
 maravilla vy que esta que tu dizes!' Dixo el
 lobo çerval: 'Señor, non te maravilles, mas
 piensa que sy el coraçon e las orejas oviera,
 non tornara a ty la segunda vez, aviendole fecho
 lo que le feziste.'
 
 "E yo dixe este enxenplo por que sepas que non so
 yo tal; mas engañasteme con tu trayçion por me
 matar, e estorçi por mi seso de la locura en que
 era caydo.' Dixo el galapago: 'Verdad dizes, ca
 el sesudo es de poca palabra e de grant fecho, e
 conosçe las obras antes que se meta a ellas, e
 estuerçe de las cuytas por su seso e por su
 arte, asy commo el omne que cae en tierra con su
 fuerça, e con ella mesma se levanta.'
 
 Este es el enxemplo del omne que busca la cosa, e
 desque la ha rrecabdado, dale de mano e dexala
 perder.


[ 251 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo, e
 entendilo; pues dame agora enxemplo del omne que
 faze las cosas sin alvedrio e syn pensamiento.-
 Dixo el philosopho: -El que non faze sus cosas
 de vagar siempre se arrepiente, e esto semeja al
 enxemplo del rreligioso e del can e del
 culebro.- Dixo el rrey: -E ¿commo fue eso?
 

[ 252 ]
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que en tierra de Jorgen
 avia un rreligioso e avia su muger, e estovo
 ella que se non enpreño un tienpo, desy
 enpreñose. E fue su marido muy gozoso, e dixole:
 "¡Alegrate, ca fio por Dios que pariras fijo
 varon, conplido de sus mienbros con que nos alegremos e de que nos aprovechemos! E quierole
 buscar ama que lo crie, e buen nonbre que le
 ponga." E dixo la muger: "¿Quien te pone en
 fablar en lo que non sabes, sy sera o non?
 Calla, e sey pagado con lo que Dios te diere;
 que el omne entendido non asma las cosas non
 çiertas, nin judga las aventuras, ca el querer e
 el asmar en solo Dios es, e sepas que quien
 quieres' contrastar las aventuras e judgar las
 cosas antes que sean, acaesçerle ha lo que
 acaesçio al rreligioso que vertio la miel e la
 manteca sobre su cabeça." Dixo el marido:
 "¿Commo fue eso?"

 Dixo la muger:
 
 "Dizen que un rreligioso avia cada dia limosna de
 casa de un mercadoro, pan e miel e manteca e
 otras cosas de comer.

[ 253 ]
 E comia el
 pan e los otros comeres, e guardava la miel e la
 manteca en una jarra, e colgola a la cabeçera de
 su cama, tanto que se fincho la jarra. E
 acaesçio que encaresçio la miel e la manteca, e
 estando una vegada asentado en su cama, començo
 a fablar entre sy, e dixo asy: 'Vendere lo que
 esta en esta jarra por tantos maravedis, e
 conprare por ellos diez cabras; e enpreñarse an,
 e pariran a cabo de çinco meses.' E fizo cuenta
 desta guisa, e fallo que fasta çinco años
 montavan bien quatroçientas cabras. Desy dixo:
 'Venderlas he, e conprare por lo que valieren
 çient vacas, por cada quatro cabras una vaca, e
 avre simiente e senbrare con los bueyes, e
 aprovecharme he de los bezerros e de las fenbras
 e de la leche, e antes de los çinco años pasados
 avre dellas e de la leche e de la criança algo 
 grande; e labrare muy nobles casas, e conprare
 esclavos e esclavas, e esto fecho, casarme he
 con una muger muy fermosa e de grant linaje e
 noble, e enpreñarse a de un fijo varon conplido
 de sus miembros; e ponerle he muy buen nonbre, e
 enseñarle he buenas costunbres. E castigarlo he
 de los castigos de los rreyes e de los sabios, e
 sy el castigo e el enseñamiento non rresçibiere,
 ferirlo he con esta

[ 254 ]
 vara que tengo
 en la mano muy mal.' E alço la mano e la vara en
 diziendo esto, e dio con ella en la jarra que
 tenia a la cabeçera de la cama e quebrose, e
 derramose la miel e la manteca sobre su cabeça.
 E tu, omne bueno, non quieras fablar nin asmar
 lo que non sabes que sera."

 Desy pario la muger un fijo, e fueron muy gozosos
 con el. E acaesçio un dia que se fue la madre a
 rrecabdar lo que avia menester, e dixo al
 marido: "Guarda tu fijo fasta que yo torne", e
 fuese ella. E estovo el y un poco, e antojosele
 de yr a alguna cosa que ovo menester que non
 podia escusar, e fuese dende, e non dexo quien
 guardase el niño, synon un can que avia criado
 en su casa. E el can guardolo quanto pudo, ca
 era bien nodrido. E avia en la casa una cueva de
 un culebro muy grande negro. E salio e veno para
 matar al niño, e el can, quando lo vido, salto
 en el e matolo, e ensangrientose todo del.
 

[ 255 ]
 
 E tornose el rreligioso de su mandado. E en
 llegando a la puerta, saliolo a rresçebir el can
 con grant gozo, mostrandole lo que fiziera. E
 el, quando vido el can todo ensangrentado, non
 dubdo que avia muerto al niño; e non se sufrio
 fasta que lo viese, e dio tal golpe al can fasta
 que lo mato e lo aquedo, e non lo deviera fazer.
 E despues entro, e fallo al niño bivo e sano e
 al culebro muerto e despedaçado, e entendio que
 lo avia muerto el can; començose a mesar e a
 llorar e a carpyrse e a dezir: "¡Mandase Dios
 que este niño non fuese nasçido, e yo non oviese
 fecho este pecado e esta trayçion!" E estando en
 esto entro su muger, e fallolo llorando. E
 dixole: ¿Por que lloras, e que es este culebro
 que veo despedaçado, e este can muerto?" E el
 fizogelo saber todo commo acaesçiera, e dixole
 la muger: "Este es el fruto del apresuramiento,
 e del que non comide la cosa antes que la faga,
 e que sea bien çierto della, rrepentirse quando
 non le tiene pro."


[ 256 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo
 del omne rrabinoso, que es su çima. Pues dame
 agora enxenplo de los dos enemigos, commo se
 ayudan el uno del otro a la ora de la cuyta, e
 commo se guardan.- Dixo el philosopho: -Conviene
 al omne, quando cayere en manos de sus enemigos,
 que pugne de aver amor con alguno dellos, e
 tomarlo por amigo, para vençer con el los otros
 enemigos; ca non puede ser que el amigo sea
 todavia amigo, nin el enemigo enemigo. El amigo,
 quando le fazen pesar,

[ 257 ]
 tornase
 enemigo, e el enemigo, quando vee que le yaze
 pro en su amigo, non finca en su enemistad, e
 tornase amigo leal. E el omne sabio, a la ora de
 la cuyta, faze amistad con sus enemigos, e al
 nesçio çierransele todas las carreras, asy que
 non sabe rrazon nin manera por do estuerça,
 fasta que peresçe en nesçedat. E este es el
 enxemplo del mur e del gato, los quales se
 libraron uno a otro.- Dixo el rrey: -¿Commo fue
 eso?
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que en una tierra avia
 un arbol que llamavan vayrod, e avia al pie del
 muchos vestiblos, e en sus rramas muchos nidos
 de aves. E avia a rrayz deste arbol una cueva de
 un mur; e ally çerca del arbol avia un gato. E
 solian ally venir a menudo los venadores e venar
 aquellos venados e caçar las aves de çerca de
 aquel arbol; asy que un caçador armo sus lazos,
 e cayo y el gato. E en esto el mur salio de su
 cueva, e andovo buscando que comiese; e en
 rreguardandose con todo esto, e catando a todas
 partes muy aperçebido, vido al gato estar en los
 lazos, e fue muy alegre. Desy paro mientes en
 pos de sy e vido un liron que le yazia en
 çelada, e cato a suso e vido un buho en un rramo
 del arbol que lo estava aguardando por lo matar.
 E temiose que sy se tornase, que saltaria en el
 el liron, e sy se fuese

[ 258 ]
 a diestro
 o a syniestro que lo levaria el buho, e que sy
 se fuese adelante ge lo prenderia el gato. E
 dixo en su coraçon: 'Devome ayudar del seso e de
 las artes de guisa que estuerça deste peligro;
 ca los coraçones de los sabios mares son
 profundos, e con ellos saben que ha entre
 desanpararse omne a muerte e entre trabajarse de
 escapar; e quando son en el viçio non se
 aseguran de los durar la vida, nin se desanparan
 en la tribulaçion e en la cuyta. E yo he
 pensado, e non fallo otra arte por que estuerça
 deste mal, synon pedir tregua al gato e ganar su
 amor, ca el esta en grant cuyta, que lo non
 puede otro librar synon yo, e por ventura darme
 [a] el gato tregua por su pro, e yo otrosy
 escapare por el deste mal a que so llegado.'
 
 Desy llamo al gato, e dixole: "¿Commo estas?"
 Dixo el gato: "Ya vees tu commo esto; pues
 ¿[por] que preguntas?" Dixo el mur: "Non
 mientas, ca el mentir es cosa aborresçida; e por
 ventura bien querria yo que fueses en mayor
 estrechura, e que llegase el tienpo de la tu
 muerte; mas es acaesçido tanto de mal que me non
 plaze por que estas asy, e non es ninguno que
 mejor me

[ 259 ]
 pueda librar desto en que
 esto e deste tan grant peligro en que esto salvo
 tu; e tu otrosy, non ay ninguno que mejor te
 pueda librar desto en que estas que yo. Ca yo
 esto en rreguardo del liron e del buho que me
 estan aguardando, e yo esto flaco que me les non
 podre anparar. E sy tu me segurares de ty mesmo,
 e me fueres fiador de me librar de los otros que
 me tienen çercado, librarte he yo desto en que
 estas, e estorçeras desta prision. E plegate
 desto, e ayudame a librar a mi e a ty; ca asy
 commo yo quiero tu vida por rrazon de la mia,
 otrosy tu deves amar mi vida por rrazon de la
 tuya, asi commo escapan los omnes de la mar por
 las naves, e las naves escapan por los omnes, e
 asy fio yo por Dios que escaparemos desta
 tribulaçion, amos ayudandonos."
 
 E despues que esto oyo dezir el gato al mur, sopo
 que dezia verdad, e dixole: "Verdad dizes, e yo
 te guardare esta merçed por sienpre, e avre
 sabor de te lo gualardonar." E dixo el mur:
 "Dexame llegar a ty, ca el buho e el liron,
 quando nos vieren atreguados, tornarse an. E
 quando yo fuere seguro dellos, tajare estos
 lazos en que yazes." E fizolo asy el gato, e
 asegurolo, e el mur llegose a el. E quando el
 buho e el liron vieron esto, tornaronse de

[ 260 ]
 aquel lugar. E començo el mur a
 tajar la rred, nudo a nudo. E en veyendo el gato
 que non era acuçioso en lo tajar, dubdo del e
 dixole: "Amigo, ¿por que non te apresuras en
 tajar la rred? Por ventura que acabaste ya lo
 tuyo e eres seguro, por esto lo fazes, e sy asy
 es, non es fecho de omne justo. E asy commo me
 yo apresure en te librar, tu otrosy deves te
 femençiar en librar a mi. E sy te nienbras de la
 enemistad antigua, non lo deves fazer; ca me has
 ya provado por bueno, que otro o mejor deve ser
 loado, e non deves ser firme en la antigua
 malquerençia; ca los buenos non tienen mala
 voluntad, mas son gradesçedores del bien fecho;
 e la merçed, segunt ellos creen, amatan los
 muchos pecados."
 
 Dixo el mur: "Los amigos son en dos maneras: el
 uno es amigo puro, e el otro es el que faze
 amistad de otro en ora de cuyta e de nesçesidad;
 onde el puro amigo deve amar al amigo mas que a
 sy mesmo, e a sus parientes, e a su aver; ca es
 leal por naturaleza. E el otro, que se toma por
 ora de cuyta, a las vezes dura su amor, e a las
 vezes desfazese. E por ende conviene al omne
 cuerdo que se guarde; ca el que pone amor con su
 enemigo, e fia por el, e non se guarda del, sera
 tal commo el omne

[ 261 ]
 que comme mas de
 lo que deve, e non lo sufre su estomago nin lo
 puede moler, e lazra con ello. E yo he
 conpartido mi obra, e fincame un poco por fazer;
 ca toda obra ha sazon e tienpo, e el que faze la
 obra sin sazon e syn tienpo, non se aprovecha de
 su fruto. E yo tajarte he esta rred un nudo en
 pos otro, e dexare un nudo para que tu cortes,
 de guisa que me non puedes alcançar quando
 salieres de la rred." E quando amanesçio, veno y
 el caçador a aquel lugar; e el gato, quando lo
 vido, començose a esforçar a cortar lo que
 quedava de la rred, e cortolo e subio en el
 arbol, e entro el mur en su forado, e el caçador
 fuese su carrera.
 
 Desy quiso el mur salir del forado, e vido al
 gato e non se llego a el. E llamolo el gato, e
 dixole: "¿Por que non te llegas a mi, el mi
 amigo, que tan grant merçed me feziste? Ca yo he
 grant sabor de fazer gualardonar el bien que me
 as fecho, e darte he yo a commer el fruto de tu
 obra. Pues, llegate a mi, e non temas, ca non
 amo mas a mi que a ty." E jurole que le non
 buscaria mal. Dixo el mur: "El que non sabe
 traer su fecho con sus enemigos e con los amigos
 faze mal a sy e matase; e la enemistad e la
 amistad han lugar, do deve el entendido usar
 dellas segunt deve,

[ 262 ]
 e el omne
 entendido non deve poner su amor con el omne que
 era su enemigo, synon fuere en ora de cuyta; ca
 los fijos de las bestias siguen a sus madres
 mientre han de mamar dellas, e quando las pueden
 escusar, fuyen dellas, e el enemigo, quando se
 torna amigo por esperança de algunt pro, despues
 que lo acaba, tornase a su enemistad, asy commo
 faze el agua quando la escalienta el fuego, que
 sy se parte del fuego tornase a su friura. E tu
 eres mi enemigo natural, e tu a mi otro tal.
 Pues ¿commo se enderesçara amor entre nos? E yo
 non se para que me ayas tu menester, synon para
 comerme." Desy començo el mur a se rreguardar
 del gato, e a ser muy aperçebido.


[ 263 ]
 
 Dixo el rrey al philosopho: -Ya oy este enxenplo,
 pues dame enxemplo del que rresçibio tuerto e commo
 el que ge lo fizo se deve guardar del.- Dixo el
 filosofo: -Este es el enxemplo del rrey e del ave
 que dezian Catra.- Dixo el rrey: -¿E ¿commo fue
 eso?- Dixo el filosofo: -Dizen que un rrey muy
 poderoso, que avia nonbre Varamunt, tenia una ave
 que dezian Catra. E esta ave fablava e era muy
 entendida, e avia un fijo pollo. E el mando guardar
 a Catra e a su fijo en casa de su muger, la que era
 señora de sus mugeres, e mando a ella que los
 mandase guardar. Desy acaesçio que pario la muger
 del rrey un fijo, e

[ 264 ]
 criaronse el niño
 con el pollo, e comian en uno, e jugavan en uno. E
 Catra yva cada dia al monte e traya dos frutos que
 non sabia ninguno que era, e dava el uno a commer a
 su fijo e el otro al infante. E cresçieron por esto
 mas ayna e esforçaronse mucho, de guisa que lo
 entendio el rrey, e amo mas por ende a Catra.
 
 E acaesçio un dia, que mientra Catra fue a buscar
 aquellos dos frutos, entro su fijo a una casa do
 tenia el fijo del rrey sus palominos. E quando vio
 entrar ende al fijo de Catra, pesole, e ensañose e
 tomolo, e dio con el en tierra e matolo. E veno
 Catra, e fallo su fijo muerto, e dio bozes, e fizo
 grant duelo e dixo: "¡O, que mal barata el omne en
 bevir con los rreyes! Que non ha en ellos verdad ni
 lealtad, e mal astrugo es el que ha amor con ellos;
 ca nin son para amigo nin para vasallo nin para
 acostado, nin onrran a ninguno, synon por algunt pro
 o por alguna esperança. E desque han acabado con el
 lo que han menester, non finca amor entre ellos nin
 amistad, mas solamente non es su fecho synon mentir
 e fallyr e engañar e descreer e desconoçer a los que
 los sirven; e cuentanlos por pequeños. E quierome
 vengar deste falso traydor que mato a su conpañero e
 a su amigo, con quien comia

[ 265 ]
 e bevia e
 jugava." Desy salto a los ojos del niño e
 quebrogelos con sus uñas, e bolo e poso en un lugar
 muy alto.
 
 E fizieronlo saber al rrey, e ovo muy grant pesar, e
 ovo esperança que enartaria a Catra, de guisa que la
 enartando, la mataria. E cavalgo el rrey e fuese
 para ella, e llamola a salva fe, e dixole que
 veniese. E ella non quiso venir e dixo: "Rrey, bien
 sabes que al traydor, si le yerra la justiçia deste
 siglo, non le yerra la del otro. E tu fijo fizo
 trayçion, e yo le di la pena en este siglo." Dixo el
 rrey: "Verdad dizes, e bien se yo que es asy commo
 tu dizes; pues vente tu para nos e sey segura, ca
 non avemos desto cura." Dixo Catra: "Non me llegare
 a ty, ca los omnes de buen entendimiento defiende[n]
 que se non llegue omne al omne que rresçibio tuerto.
 E dixeron: 'Quanto mas te falagare el que mala
 voluntad te tiene e al que feziste mal, e quanto mas
 fablando te fuere, tanto mas lo estraña tu, e lo
 aparta de ti; ca non ha tal seguridat del enemigo
 commo alongarse del, e guardarse del.' E dizen que
 el omne entendido deve contar a su padre e a su
 madre por amigos, e sus hermanos por conpañeros, e
 su muger por solaz, e sus fijos por nonbradia, e sus
 fijas por contendoras, e cuente a sy mesmo por
 solo señero. E yo lievo

[ 266 ]
 oy de ty muy
 grant cargo de ty de pesar, que ninguno non la lieva
 comigo, e finca con salud."
 
 Dixo el rrey: "Sy tu començaras a fazer el mal e el
 atrevençia, seria segunt tu dizes, mas pues que lo
 nos començamos, ¿que culpa as tu, e que te veda que
 non fies de nos?" Dixo Catra: "Las malas voluntades
 han muy apoderados lugares en los coraçones, asy que
 la lengua non dize lo que es en el coraçon con
 verdat, e el coraçon afirma e testigua mas
 derechamente lo que esta en el otro coraçon que la
 lengua. E mi coraçon non testigua lo que vee tu
 lengua." Dixo el rrey: "¿Non sabes tu que las malas
 voluntades son entre muchos omnes, e el que ha seso
 ha mayor sabor de amortiguar la mal querençia que
 abivarla?" Dixo Catra: "Bien es asy commo tu dizes,
 pero el omne de buen acuerdo non se deve asegurar en
 aquel con quien esta omiziado, e el omne de buen
 consejo temese de las artes e de los engaños. E sabe
 que muchos omnes ay que deguellan los ganados que
 crian e comen sus carnes, e por quantos dellos
 deguellan non çesan los que fincan de seguir sus
 señores e de bevir con ellos. Otrosy

[ 267 ]
 las
 bestias salvages ha omne dellas muchas, e quando
 deguella algunas dellas non se parten por ende las
 que fincan del omne."
 
 Dixo otrosy Catra: "Las malas voluntades temidas
 deven ser, e mayormente las que son en los coraçones
 de los rreyes; ca los rreyes creen que vengar su
 omezillo es honrra e grant prez. E el omne entendido
 non se engaña en la tregua del omne que tiene mala
 voluntad; ca tal es la mala voluntad quando non la
 mueven commo las ascuas del fuego quando non le
 echan leña. E el que demanda su omezillo asy es
 commo el fuego que demanda la leña, e quando ge la
 echan de suso ençiendese luego. E con todo esto
 algunt omiziero ay que ha esperança de aver amor con
 su omiziado por algunt pro o por algunt ayuda que
 entiende que le fara; e yo so tan flaco que tu non
 puedes de mi aver ayuda nin pro, para que pierdas la
 mala voluntad que me tienes en tu coraçon. Onde non
 veo mejor consejo que fuyr de ty, e finca con
 salud."
 
 Dixo el rrey: "Sabe que las criaturas non han poder
 de se nuzir unas a otras, ca este poder es de Dios
 solo; e sy ventura as de rresçebir de nos algunt mal
 de que temas, non lo podras fuyr nin esquivar. E sy
 yo he puesto en mi coraçon de te matar e de te
 prender, desy el juyzio de Dios a contra de lo que
 quiero, e non lo podre; es asy commo ninguno non
 puede criar ninguna

[ 268 ]
 cosa del mundo
 synon por mandamiento de Dios, asy non la puede
 peresçer nin matar. E lo que tu feziste a mi fijo,
 non oviste y culpa ninguna, ca fue por mandado de
 Dios; ca lo que fizo mi fijo al tuyo, otro tal, ca
 fue por el juyzio divino, e tu non deves
 rreprehender lo que la ventura fizo."
 
 Dixo Catra: "Asy es commo tu dizes, que todas las
 cosas por mandado de Dios se fazen; enpero el enviso
 devese guardar de las cosas temederas; ca ayuntan
 con la creencia aperçebimiento, e yo se bien que me
 dizes con la boca lo que non tienes en el coraçon. E
 tu quieres vengar lo que fize a tu fijo, e mi alma 
 aborresçe la muerte, e dizen que las malas venturas
 e las tenpestades son pobreza e pesar, e çertedunbre
 de enemigos, e partimiento de amigos, e enfermedad e
 vegez, e cabeça de todos estos males es la muerte. E
 non ha ninguno que sepa mejor el coraçon del cuytado
 que el que sintio lo que el siente. E por lo que yo
 tengo en el coraçon conosco lo que tu tienes en el
 tuyo. E non me es bien la tu conpaña; ca nunca vez
 te nenbraras de lo que fize a tu fijo, nin yo de lo
 que tu fijo fizo al mio, que non se nos muden los
 coraçones."
 

[ 269 ]
 
 Dixo el rrey: "Non es omne de buena parte el que non
 puede olvidar lo que tiene en el coraçon, de guisa
 que le non faga pesar." Dixo Catra: "El omne que
 tiene en la planta del pie la llaga non puede
 escusar de se non fazer mal, maguer que pune de non
 andar sobre ella. E non conviene al omne cuerdo de
 dexar la guarda de su cuerpo e ser engreydo, que el
 que se engrie en su fuerça, e quiere andar los
 caminos peligrosos, anda buscando su muerte. E el
 que comme o beve mas de lo que deve, e yaze con
 mugeres syn mesura, quierese matar. E quien mayor
 bocado faze en su boca de lo que puede tragar,
 derecho es que se afogue con el; e quien se dexa de
 guardar, e se engaña por palabra de su enemigo,
 mayor enemigo es de sy mesmo que non su enemigo. E
 non deve omne parar mientes en las aventuras, que
 non sabe sy le vernan, mas devese entremeter de ser
 enviso e fuerte en su fazienda. E el omne entendido
 non se deve meter a los miedos, fallando otra
 carrera para [yr] sin miedo; e yo he muchas carreras
 do vaya, asy que non yre a parte del mundo que non
 falle

[ 270 ]
 mio vito; ca çinco cosas son que
 deve el omne fazer e aver, do quier que vaya. E sy
 las faze conortanle quando es en tierra estraña, e
 fazenle ganar vito e amigos: la primera es
 rresestirse de mal fazer; la segunda es
 enseñamiento; la terçera es esquivar las culpas; la
 quarta es franqueza de coraçon; la quinta es
 sotileza e acuçiamiento en su obra. E el omne
 entendido, quando se teme de peresçer, de grado
 desanpara la muger e los fijos e el aver e la
 tierra; ca todo lo puede cobrar, e el anima nunca. E
 el peor aver es el que non despiende dello, e la
 peor de las mugeres es la que non se aviene bien con
 su marido, e el peor fijo es el desobediente, e el
 peor amigo es el que desanpara a su amigo a la ora
 de la cuyta, e el peor de los rreyes es el que

[ 271 ]
 teme al que non ha culpa, e la peor
 tierra es la temerosa do non se asegura el omne. E
 yo se que mi alma non ha segurança nin sofrimiento
 en ser çerca de ty." Desy despidiose del rrey e bolo
 e fuese.


[ 272 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxenplo. Dime
 agora de quales cosas deve el rrey mas usar para
 guardar a sy e a su rregno e a su poder, ¿sy es
 mesura o nobleza de coraçon, o esfuerço, o
 franqueza?- Dixo el filosofo: -Sepas que la cosa con
 que deve el rrey guardar su rreyno e sostener su
 poder e honrrar a sy mesmo sy es mesura; ca la
 mesura guarda la sapiençia e la honrra; e la materia
 de la onrra es aconsejarse con los sabios e con los
 entendidos, e fazer su obra de vagar. E la mas santa
 obra e la mejor para cada uno es la mesura, quanto
 mas para

[ 273 ]
 los rreyes, que propiamente
 se deven consejar con los sabios e con los fieles,
 por tal que les departan el buen consejo e ge lo
 muestren, e que los ayuden con la nobleza de
 coraçon; ca el omne, maguer sea esforçado e
 escorrecho, e non oviere mesura e fueren sus
 consegeros menguados de seso, maguer que la ventura
 le guise bien sus cosas e lo metan en alegria e en
 plazer, e en vençimiento e en gozo, non puede ser
 que a arrepentimiento e a peligro non torrne; ca la
 ventura es rrayz de las cosas e es apoderada en
 ellas. E el omne que mas se deve alegrar en su
 consejo es el sabio que aconseja todavia con los
 sabios. E quando el rrey [fuere] sabio e fuerte, e
 su consegero sabio e leal e desengañador, a ese da
 Dios lo que quisiere de seso e de ganançia, e bevira
 sienpre en bien e en buena andançia, e non le podra
 nozir su enemigo, nin aver poder sobre el. E sy el
 que quisiere fazer alguna cosa que non deve, que sea
 a danpno de sy e a provecho de su enemigo, estorçera
 della por consejo de sus privados, asy commo
 estorçio el rrey Çedran por su privado Belet e su
 muger Albed.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 

[ 274 ]
 
 E dixo el filosofo: -Dizen que un rrey de los rreyes
 de India era muy granado e de grant prez e vençedor,
 e de muy grant mantenimiento, e sostenedor de su
 rreyno. E avia un privado que dezian Belet, e era
 muy sesudo, e punava todavia en fazer serviçio a
 Dios e al rrey. E aquel rrey yaziendo en su lecho
 durmiendo, vido en sueños una vission siete vegadas,
 una en pos de otra, e desperto muy espantado. E la
 vission era esta: dos truchas bermejas que venian
 contra el, enfiestas en las colas, e dos anades
 bolando en pos dellas, e que se le paravan delante,
 e una culebra que le saltava a los pies. E veya
 otrosy que su cuerpo estava todo bañado en sangre, e
 que le avian lavado el cuerpo con agua; e vio que
 estava en pie ençima de un monte blanco. E veya que
 tenia en la cabeça una cosa que le semejava fuego. E
 veya una ave blanca que le picava en la cabeça con
 su pico.
 
 Quando fue despierto fizo llamar una gente de una
 seta que el avia estroydo e perseguido, tanto que
 los avia estragado e echado de sus tierras, e muerto
 muchos dellos, e dezianles Albarha-

[ 275 ]
 miun. E traxierongelos despues que
 los fizo buscar con grant escodruño. E quando ellos
 venieron, fallaron al rrey con grant cuyta e muy
 espantado de la vision que viera. E demandoles que
 le declarasen aquella vision. E ellos dixeron:
 "Señor, esta vission es muy fuerte, e es mucho de
 temer; e sy lo por bien tovieres, señor, mandarnos
 has salir de aqui, e disputarnos hemos unos con
 otros, e leeremos nuestros libros e el entendimiento
 que fallaremos, e despues de algunos dias tornaremos
 a ty, por fazer su departimiento e que acaesçera
 ende, e pugnaremos commo escapes de su mal." E el
 rrey fue pagado desto que le dixeron, e mandoles yr.
 
 E ellos fueronse, e ayuntaronse en uno, e dixeron
 unos a otros: "Este rrey ha matado de nos mas de
 doze mill personas. E ha destruydo nuestra ley, e ha
 muerto nuestros saçerdotes; e agora descubrionos su
 poridad, e avemos fallado carrera commo nos podamos
 vengar del. E seamos todos de un consejo, que le
 metamos miedo, e que le soltemos el sueño a nuestra
 guisa; e el miedo le fara fazer quanto nos
 quisieremos e dixeremos. E digamosle asy: 'Esto que
 tu viste, señor, es tu muerte e perdimiento

[ 276 ]
 de tu rregno, ca tornara en tus
 enemigos. E esto non lo puedes desviar en guisa del
 mundo, synon matares a Helbed, tu mas honrrada
 muger, madre del tu mas amado fijo Genbrir, e a
 Genbrii su fijo, e el fijo de tu hermana que tu
 mucho amas, e a Belet, tu privado alguazil, e a tu
 escrivano que sabe tus poridades; e que quebrantes
 la tu mejor espada del tu mayor presçio, e que mates
 el tu elefante blanco que cavalgas, e a los otros
 doss elefantes presçiados, e el tu buen cavallo
 corredor, e a Cayneron el philosopho, desy que fagas
 poner la sangre destos en una tyna, e que te bañes 
 en ella siete vezes, e que estemosnos enderredor de
 ty, e que te escantemos fasta que te mundifiquemos
 de los pecados que feziste, por que meresçes de Dios
 perder el rreyno e tu honrra.' E sy nos el creyere e
 lo fiziere, non le fincara despues fuerça nin
 honrra, e sy lo quisieremos matar podemoslo fazer."
 
 E fizieronlo asy, e entraron a el e dixeronle:
 "Señor, sienpre ayas buenos agueros e acabada
 honrra. Sy por bien tovieres de te apartar conusco,
 dezirte hemos lo que nos demandaste." E mando el
 rrey salir dende quantos con el estavan. E dixeronle
 todo lo que avian comedido de fazer: de matar a
 todos sus amigos e a sus bien querientes. E dixoles:
 "Mas valdria la muerte que la vida, sy yo matare a
 estos que amo tanto commo a mi mesmo; e yo mortal so
 syn falla, ca esta vida breve es, e non sere rrey
 por siempre. E morir o perder mis amigos una cosa
 es."

[ 277 ]
 Dixeronle [los de] Albarhamiud:
 "Señor, sy te tu non ensañares, fazerte hemos saber
 que lo que tu dizes non es derecho, mas es yero en
 amar tu a otrie mas que a ty mesmo. Sabes tu que en
 seyendo tu rreyno en tu poder cobraras tus amigos, e
 ellos non podran cobrar a ty. Pues oye lo que te
 dezimos, e creenos, e faz lo que te mandamos, e
 mueran tus bien querientes por que tu estuerças, ca
 otros podras aver despues en canbio dellos, e sy tu
 los dexas, e dexas a ty perder, nunca avra canbio de
 ty."
 
 E quando el rrey vido que los de Albahamiud lo
 acuytavan tanto, cuydo que le dezian verdad, e ovo
 muy grant pesar. E levantose delante dellos e fuese
 para la casa que tenia apartada, para sus tristezas
 e para pensar en los acaesçimientos del mundo, e
 echose de cara en tierra, e rrebolviase commo peçe
 quando lo sacan del agua. E començo de dezir en su
 coraçon: '¿Qual destas cosas me sera mas fuerte,
 desanpararme a muerte o matar a mis amigos? ¿Quanto
 es lo que yo puedo aver en mi rregno?, ca yo non
 puedo bevir siempre. E ¿commo avre yo alegria e
 plazer quando yo non viere a Helbet mi muger, e a
 Genbrir mi fijo, e al fijo de mi hermana? E ¿commo
 podre fincar en mi rreg-

[ 278 ]
 no
 sy mi privado Belet muere, e el sabio Cayneron, e el
 cavallo corredor, e los elefantes? ¿E non avre
 verguença de me llamar rrey perdiendo yo aquestos? E
 ¿commo bevire despues de ellos?" E estovo sienpre
 cuytado fasta que fue sabido por toda la tierra, e
 lo entendieron sus rricos omnes e toda su conpaña.
 
 Quando vio esto Belet, fuese para la muger del rrey,
 e dixo: "Yo non se que ha el rrey. E yo nunca le vy
 fazer cosa pequeña nin grande, despues que lo
 conosco, que non metiese a mi en consejo, e que non
 fablase comigo todas sus poridades, porque sabia que
 le era leal, e que me dolia de su mal, e nunca
 portero nin mandadero avia entre nos, donde quier
 que el fuese o estoviese, e aun con sus mugeres
 estando. E agora de pocos dias aca a se apartado con
 los de Albahamiud, e temome que le aconsejaron su
 danpno e el nuestro e de todo el pueblo. Pues
 lievate e vete para el rrey, e preguntale de su
 fazienda, e desy dime lo que sopieres; ca non puedo
 entrar a el nin estar con el; e por ventura los
 Albarhamiun le mandaron fazer algunt pecado e algunt

[ 279 ]
 fecho laydo. E el rrey ha por
 costunbre que quando se ensaña non se sufre en
 ninguna guisa, nin se da vagar, onde por ventura
 aquellos le faran verter algunas sangres."
 
 Dixo Helbed: "Ove unas palabras con el rrey, e por
 eso non le quiero començar a fablar." Dixo Belet:
 "Non deves agora parar mientes a los rrieptos que
 ovistes con el, ca non es agora tienpo, estandonos
 tan çerca de lo que tememos; ca non puede ninguno
 entrar al rrey synon tu, que yo le oy muchas vezes
 dezir: 'Quando so en cuyta e en cuydado e veo a
 Helbed, todo lo pierdo, e tornaseme en alegria.'
 Pues lievate, buena dueña, e vete para el rrey, e
 espaçia su coraçon, e conortalo e aconsejalo, e dile
 lo que entendieres, que le fara pro, e faznos merçed
 a todo el pueblo."
 
 E ella levantose e fuese, e entro al rrey e asentose
 a su cabeça, e alçogela de tierra, e dixole: "¿Que
 as, señor loado, o que oyste dezir a los Albahamiud 
 por que tienes cuydado e dolor? E yo non lo se, ca
 sy lo sopiese estaria triste contigo. E tanto veo de
 la tu tristeza e pesar e cuydado que me pesa de
 coraçon. E non puedo ser triste por lo que non se,
 ca el rrey es tal con

[ 280 ]
 el pueblo commo
 la cabeça con el cuerpo: quando la cabeça esta bien
 el cuerpo esta bien. E nos non podemos ser alegres,
 seyendo nuestro rrey triste e con pesar."
 
 Dixo el rrey: "Buena dueña, non me acresçientes en mi
 dolor, nin me preguntes en mi fazienda." Dixo Elbet:
 "Señor, ¿por que me lo non dizes? ¿Has sospecha en
 mi? E non cuydaria yo que llegaria a estado que me
 sospechases en tu fecho; ca quando el omne alguna 
 cosa de cuyta le viene, devese aconsejar con sus
 amigos e con los sesudos omnes, por que lo
 desengañen de su fazienda. E tu, señor, non deves
 aver dolor, nin fazerlo aver a tus amigos e a los de
 tu rregno, e fazer aver alegria a tus enemigos e a
 los que han en ty vengança." Dixo el rrey: "Buena
 dueña, asme fecho pesar, e non es a ty nin a mi bien
 en te dezir desto nada." E dixo Elbed: "Mas es bien
 para mi e para ty. E sy me lo dixeres, partiras
 comigo el pesar e el cuydado." Dixo el rrey: "Pues
 que lo quieres saber, este es el pesar e el cuydado
 que tengo: mandaronme los Albarhamiud que mate a ty
 e a tu fijo e a mi sobrino e a mi privado Belet, e a
 quantas cosas honrradas e pres-

[ 281 ]
 çiadas yo he; tan bien de mis
 bestias commo de las otras cosas. E dixeron que con
 esto estorçere e sere salvo de mis pecados."
 
 E quando Helbed esto oyo, non le mostro ningunt
 miedo, mas sonrriosele en la cara e dixole: "Señor,
 por esto non deves estar triste, ca nuestras almas 
 ofresçidas te son, e de grado las dexaremos por
 librar a ty de tristeza e por que finques en tu
 rregno. E tu has otras mugeres syn mi, diez e seys
 mill, con Jorfate la buena dueña, que avras en vez
 de mi; mas una cosa te quiero rrogar e pedirtela en
 merçed, e fazmela pedir el amor que te he, que
 desque esto ovieres fecho, non fies nin creas por
 [los de] Albahamiud, nin te aconseges, nin creas por
 ellos en cosa del mundo, e que non mates a ninguno
 arrebatadamente, por que despues non te arrepientas;
 ca non podras rresuçitar al que matares. E dizen que
 el omne quando fallare algunt vedrio en tierra, e
 dubdare que non es vedrio, que lo non deve echar
 fasta que lo muestre a los que lo conosçen e
 conosçen las piedras presçiosas. E nienbrate, señor,
 que [los de] Albahamiud nunca bien te quisieron, e
 tu has muerto dellos doze mill, e non les devias
 dezir tu vission nin otra cosa, nin creer lo que
 dizen; ca por la mala voluntad que te han quieren
 matar tus amigos e tus

[ 282 ]
 privados e tus
 bienquerientes, por tal de se vengar de ty. E
 quierente fazer perder todas las cosas que mantienen
 tu rreyno, e con que tu estas apoderado; e quando
 ovieses muerto estos, apoderarse an de ty, e avran
 tu rreyno, asy commo lo ante avian. Mas aqui esta
 Caymeron: muestrale tu fazienda e demandale consejo,
 que es sabio destas cosas, e es otrosy dellos, e nos
 non le sospechamos que te de leal consejo. E
 preguntale por lo que viste en sueños; e sy el te
 mandare lo que los otros te mandaron, fazlo; e sy te
 mandare al, veras que aquellos mentirosos son tus
 enemigos, que quieren desfazerte del tu rreyno."
 
 E quando el rrey oyo esto que le aconsejava la
 rreyna, tovo que le aconsejava bien, e cavalgo en su
 cavallo, e fuese para Caymeron que era çerca del. E
 quando llego a su puerta, descavalgo e entro a el, e
 humillosele. E dixo el Caymeron al rrey: "Que te
 acontesçio, rrey, que beniste aca? E ¿por que eres
 triste demudado, e non te veo traer la corona en la
 cabeça nin la diadema que sueles?" E el rrey dixole
 la vission que viera e lo que le mandaron los
 Albahamiud.
 
 Dixole Caymeron: "Non temas, señor, nin te mates nin
 ayas miedo desto, ca non morras nin perderas
 el rreyno, e yo te

[ 283 ]
 soltare el sueño.
 Sepas, señor, que las dos truchas bermejas que se
 enfestavan en las colas e venian fazia ty es un
 mandadero que verna a ty con una arqueta en que avra
 piedras presçiosas, presçio de mill libras de oro.
 Las dos andades que viste, que bolavan delante ty
 seran dos cavalleros que te enbiara el rrey de
 Balaf, que non avra semejantes dellos. E la culebra
 que se llegava a tus pies es una espada que te
 presentaran de Alhinde, que non le sabra omne poner
 presçio. E la sangre en que te veyas bañado es que
 te enbiara el rrey de Cadaron unos paños muy rricos
 que son llamados alholla, que rreluzen en tiniebla.
 E lo que veyas, unos paños de lino muy alvos de
 vestiduras de los rreyes, que non les sabra omne
 poner presçio. E lo que vias que estavas sobre un
 monte blanco es un elefante blanco que te enbiara el
 rrey Candor, que correra mas que cavallo. E lo que
 tenias en la cabeça que semejava fuego es una corona
 de oro que te enbiara un rrey. E la ave que viste
 que te picava en la cabeça, esto non te lo soltare
 yo agora; mas non temas dello, que non te verna

[ 284 ]
 dello mal ninguno, e non es al synon
 que te ensañaras contra alguno de tus amigos, desy
 torrnara en tu graçia e en tu amor. E estos
 mandaderos que te digo vernan de aqui a siete dias."
 
 Quando esto oyo el rrey, fizo presçes e graçias a
 Dios, e loo a Cayneron el sabio, e ovo grande
 alegria; e mal traxose por que descubrio su poridat
 a los de Albarhamiun. E quando pasaron los siete
 dias, asy commo dixo Cayneron el sabio, venieron los
 mandaderos con los presentes, fasta que se cunplio
 todo de la guisa que dixo Cayneron. E el rrey fue
 muy ledo e ovo grant plazer, e dixo: "Synon que me
 ovo Dios merçed e me acorrio con consejo de Helbed,
 fuera perdido en este siglo e en el otro; e por esto
 conviene al omne cuerdo que se aconseje todavia con
 sus amigos que sabe que lo desengañaran, ca Helbed
 me consejo muy bien, e yo creyla, e falleme ende
 bien, e afirmo Dios mi rregno con el buen consejo de
 los buenos amigos leales, e vy manifiestamente commo
 es Cayneron sabio."
 
 Desy fizo el rrey llamar ante sy a todos aquellos que
 le aconsejaron los Albarhamiun que matase, e
 dixoles: "Tengo por bien de partir entre vos otros
 estos presentes, pues que vos ofreçistes a la muerte
 por amor de mi." Dixo Beled: "Señor, non nos

[ 285 ]
 deves loar por nos dexar morir antes
 que tu, ca nos non somos synon para ty; e los
 presentes non pertenesçen a nos mas solamente a los
 rreyes." Dixo el rrey: "Yo quiero que comas del
 fruto de la tu paçiençia, tu e los otros, en querer
 morir de grado por escapar yo. E yo he jurado que
 estas joyas non entren en mi rrepuesto fasta que
 cada uno de vos tome su parte." Dixole Belet: "Pues
 que asy es, señor, comiença tu, e toma lo que a ty
 pertenesçe, e de lo que fincare faz lo [que] a ty te
 pluguiere."
 
 E tomo el rrey el elefante blanco, e dio a Genbir su
 fijo un cavallo, [e] al escrivano el otro cavallo,
 dio a Belet la espada, e enbio a Cayneron los paños
 de lino. E la corona e los paños dorados que non
 pertenesçian synon para las mugeres, mando a Belet
 que llamase a Helbed e Orfate, que eran las mas
 honrradas de sus mugeres, e asentolas cabe sy, e
 mando a Belet que pusiese los paños e la corona ante
 Helbet, e que tomase qual quisiese. E ella pagose
 mucho de lo uno e de lo otro, e non sopo qual tomar,
 e cato a Belet que le mostrase qual era mejor, e el
 fizole del ojo que tomase los paños. E tornando el
 rrey la

[ 286 ]
 cabeça, vido commo le fiziera
 del ojo; e ella quando vido que el rrey avia visto
 las señas que le fizo Belet, dexo los paños e tomo
 la corona, por que non oviese sospecha della. E duro
 despues Belet quarenta años que cada vegada que
 entrava al rrey cerrava el un ojo, e dezia que era
 vizco, por que non barruntase el rrey que avia con
 Helbed ninguna cosa.
 
 Desy albergo el rrey una noche en casa de Albed, ca
 asy era su costunbre del rrey que una noche estava
 con Helbed e otra con Orfate. E la noche que veno a
 albergar con Helbed, guisole un manjar de arroz, ca
 los rreyes de India suelen comer mucho arroz. E
 entro a el, su escudilla de oro en la mano con el
 arroz, e la corona de oro en la cabeça, e estovo en
 pie ant' el rrey, la escudilla en la mano; e començo
 el a comer dello. E Orfate, quando sopo que el rrey
 estava con Helbet, ovo ende çelos, e vestiose
 aquellos vestidos, e aderesçose lo mejor que pudo, e
 entro en la camara donde estave el rrey con Helbed.
 E luzia la camara de los paños que ella traya, que
 rrelunbravan commo el sol quando nasçe. E el rrey,
 quando la vido, pagose mucho della, e cobdiçiola e
 dixo a Helbet: "Nesçia fueste en tomar la corona e
 dexar los paños, que nunca omne tales los vido; e
 bien paresçe que Orfate es de mejor seso que tu e de
 mejor acuerdo, e mas semeja muger de rrey."
 

[ 287 ]
 
 Quando Helbet vido que el rrey alabava a Orfate e
 denostava a ella, pesole de coraçon e ensañose, e
 dio al rrey con la escudilla de arroz que tenia en
 la mano, por ençima de la cabeça, e corriole el
 arroz por el rrostro e por la barva e por el cuerpo.
 E esto fue averiguamiento de lo que non quiso soltar
 Caymeron, e con ello se cunplio la vission. E el
 rrey mando llamar a Belet su alguazil e dixole:
 "¿Ves lo que me fizo esta muger, e commo me desonrro
 e me afronto e menospreçio? Levadmela e
 descabeçadmela, e non me demandedes mas consejo de
 su fazienda, nin entredes a mi fasta que la ayades
 muerto."
 
 E salio dende Belet, e llevo a Helbed, e dixo en su
 coraçon: 'Non me conviene matar esta dueña fasta que
 se amanse la saña del rrey, ca es muger muy sesuda e
 bien aventurada, tal que non ha su semejante entre
 las rreynas, e el rrey non se podra sofrir della. E
 Dios ha librado por ella a muchos de muerte, e
 avemos aun esperança en ella de aqui adelante sy
 visquiere. E non so seguro de rrebtarme al rrey e de
 culparme, sy apresuradamente la matare, pues
 quierola dexar biva fasta ver que terna el rrey por
 bien de fazer, e sy se arrepentiere por lo que ha
 fecho, e le pesare, e se quexare, tornargela he, e
 sy viere que de todo

[ 288 ]
 en todo es
 acordado en la matar, cunplire yo su mandado. E sy
 la yo librare de muerte fare en ello tres cosas
 buenas: la una, que la librare de la muerte; e la
 otra, que me presçiara el rrey mas por ello sobre
 todos los omnes del mundo; la terçera, que sabra el
 rrey que non deve el rrey fazer las cosas
 apresuradamente.'
 
 E levola para su posada, e encomendola a dos omnes
 fieles del rrey que guardavan sus mugeres, que la
 guardasen. E mando a su muger que la guardase e la
 honrrase e conortase fasta que el sopiese la
 voluntad del rrey. Desy veno Belet con su espada
 sangrienta, e entro al rrey muy triste. E el rrey
 dixole: "Conpliste lo que te mande?" E dixo: "Señor,
 conply." E a poca de ora amansole la saña al rrey e
 nenbrose de Helbed, commo era mesurada e sesuda e
 entendida e muy apuesta, e fue en grant cuyta. E
 començo de conortarse e de esforçarse, e avia
 verguença de preguntar a Belet que fiziera del
 pleito de Helbed. E dixole Beled: "Non ayas pesar,
 señor, nin tristeza por la muerte de Helbed, nin te acuytes; ca el pesar nin la cuyta non te tiene pro,
 e desgastan el cuerpo e desatanlo. Pues encomiendate
 a Dios, e non fagas de guisa que ayan pesar los que
 te bien quieren, e que ayan alegria tus enemigos, ca
 sy lo oyeren non lo ternan por seso nin por acuerdo;
 onde ha menester que seas paçifico e non tomes
 pesar,

[ 289 ]
 e sy quires, darte he un
 enxemplo que semeja a tu fazienda." Dixo el rrey:
 "Dy, Belet."

 E dixo Belet:
 
 "Dizen que dos palomas, maslo e fenbra, traxieron de
 los canpos e de las eras trigo e çevada a su nido
 fasta que lo fincheron. Dixo el maslo a la fe[nbra]:
 'Agora mientra fallaremos en el canpo que commer,
 non comamos desto nada; e quando veniere el invierno
 e non fallaremos ninguna cosa en los canpos,
 tornarnos hemos a lo que tenemos e commerlo hemos.'
 E a la fenbra plugole dello, e fizieron uno a otro
 tal pleito entre sy. E quando cogieron el trigo e la
 çevada estava liento, e finchose con ello el nido.
 Desy fuese el marido de aquel lugar a otro, e tardo
 alla todo el invierno fasta el verano, porque
 fallava bien de commer alla; e despues tornaronse
 cada uno de su parte al nido en el tienpo del
 verano, seyendo el trigo e la çevada seco e
 menguado.

[ 290 ]
 E desque lo vido el macho
 que estava menguado, cuydo que lo avia comido su
 muger, e dixole: '¿Non nos partimos amos con postura
 que non comiesemos de lo que avia en el nido fasta
 que nos fallesçiesen los canpos? E veo que te lo has
 comido.' Dixo la fenbra: 'Non comy dello nada, nin
 me llegue a ello, mas quando lo ay pusimos estava
 liento, e agora por la diversidat del tienpo esta
 seco.' E el non la quiso creer, e començola de picar
 e de ferir fasta que la mato.
 
 E despues que veno el tienpo del invierno e las
 aguas, e rrelentesçio el trigo e la çevada, e
 finchose el nido asy commo estava de antes. E quando
 el marido lo vido lleno, arrepentiose por lo que
 fiziera en matar a su muger, e echose çerca della, e
 non comio nin bevio fasta que murio. E quien es
 sabio non se deve apresurar a fazer la justiçia o la
 pena, mayormente en la cosa que se puede arrepentir.
 E tu, señor, non busques la cosa que non podras
 fallar, pues olvida esto en que estas, e sey pagado
 con lo que te finco, e non seas tal commo el ximio
 con las lantejas." E dixo el rrey "¿Commo fue eso?"


[ 291 ]
 
 [Dixo Belet:] "Dizen que un omne traya un saco de
 lantejas e entro con el en una espesura de arboles;
 e puso el saco en tierra e echose a dormir porque
 era cansado. E estando durmiendo, desçendio un ximio
 de un arbol, e tomo un puño lleno dellas, desy
 subiose en el arbol a comerlas. E cayosele una
 lanteja de la mano, e desçendio por buscarla, e
 travandose a las rramas del arbol para desçender,
 derramaronsele todas las otras que tenia, e non ovo
 la primera e perdio todas las otras que tenia. E tu,
 señor, ¿non has diez e seys mill mugeres? E dexas de
 te solazar con ellas, e buscas la que nunca
 fallaras." E quando esto oyo el rrey, non dubdo que
 Helbed era muerta, e dixo a Belet: "¿Por una yra que
 ove feziste lo que te mando luego, e travaste en una
 palabra?" Dixo Belet: "Uno es el que dize la palabra
 e se cunple." Dixo el rrey: "E ¿quien es ese?" Dixo
 Belet: "Dios, cuyas palabras non se canbian."
 
 Dixo el rrey: "Grant pesar he por la muerte de
 Helbet." Dixo Belet: "Dos son los que deven aver
 pesar grande: el que faze pe-

[ 292 ]
 cado,
 e el que nunca buena obra faze; ca estos anbos han
 poca alegria en este siglo, desy van a pesar
 durable." Dixo el rrey: "Sy a Helbed viese, nunca
 avria pesar jamas." Dixo Belet: "Dos son los que non
 deven aver pesar: el que puna en buenas obras, e el
 que nunca peco." Dixo el rrey: "Nunca vere a Helbel
 mas de lo que la he visto." Dixo Belet: "Dos son los
 que non veen: el çiego e el que non ha seso; ca asy
 commo el çiego non vee nada, otrosy el nesçio non
 vee su pro nin su danpno." Dixo el rrey: "Sy viese a
 Helbed muy grant gozo e grant plazer avria." Dixo
 Belet: "Dos son los que veen: el que ha los ojos
 claros e el sabio." Dixo el rrey: "Nunca me farte de
 ver a Helbed." Dixo Belet: "Dos son los que nunca se
 fartan: el que otro cuydado non ha synon apañar
 aver; e el que quiere commer lo que non falla, e
 demanda lo que non puede ser."
 
 Dixo el rrey: "Devemosnos alongar de ty, Belet." Dixo
 Belet: "De dos se deve el omne alongar: del que
 niega el juyzio, e la pelea e el gualardon del otro
 siglo; e del que non tuelle los ojos de lo que non
 es suyo, nin sus orejas de escuchar, nin su ver-

[ 293 ]
 guença de las mugeres
 agenas, nin su coraçon del pecado, e de la cobdiçia
 que se le antoja; ca estos atales yran a la pena
 perdurable." Dixo el rrey: "Fecho so vago syn
 Helbet."
 
 Dixo Belet: "Tress son las cosas vagas: el rrio que
 non ha agua; e la tierra que non ha rrey; e la muger
 que non ha marido." Dixo el rrey: "Muy çierto
 rrespondes, Belet." Dixo Belet: "Tres son los que
 rresponden çierto: el que cunple su mandamiento en
 su rregno e en su poderio; e el omne que sabe la ley
 e faze sus obras; e el maestro bueno que faze bien
 la obra, e en conparaçion del que non la sabe." Dixo
 el rrey: "Muy grant pesar rresçibo en tu ser çerca
 de mi." Dixo Belet: "Tres son los que deven aver
 pesar: aquel que ha gordo cavallo e fermoso e ha
 malas maneras; e el que ha mucho caldo e poca
 carrne, por que pierde el sabor del comer; e el que
 se casa con la muger de grant linage, e non la puede
 honrrar, onde le ha ella de dezir lo que le pesa."
 
 Dixo el rrey: "Perdiose Helbet de balde e sin
 rrazon." Dixo Belet: "Tres son los que fazen syn
 rrazon: el omne que viste

[ 294 ]
 los buenos
 paños e anda descalço e de pie; e el que casa con la
 muger niña e fermosa e se va para otra tierra e non
 se veen; e el que tiene buena tierra e la dexa
 herrazo por senbrar." Dixo el rrey: "Meresçes ser
 penado, Belet." Dixo Belet: "Quatro deven ser
 penados: el malfechor e el que justiçia al que non
 faze por que; e el que se asienta a la mesa que non
 es conbidado; e el que demanda lo que non puede
 aver, e aunque le dizen que non lo puede aver non se
 dexa de lo demandar e aun mas de rrezio." E dixo el
 rrey: "Devieraste sofrir fasta que amansara mi yra."
 Dixo Belet: "Tress son los que se deven sofrir: el
 que sube al monte; e el que pesca o caça; e el que
 cuyda grant fecho." Dixo el rrey: "¡Quien pudiese
 ver a Helbet!" Dixo Belet: "Dos son los que
 cobdiçian lo que non pueden aver: el luxurioso que
 non teme a Dios, e quiere quando muriere aver la
 divinidat de los santos; e el homiziero que quiere
 aver la fama de los justos."
 
 Dixo el rrey: "Mucho me menospreçias, Belet." Dixo
 Belet: "Tres menospreçian a sus señores: el que le
 faze escarnio o dize cosa a sin rrazon; e el vasallo
 que es mas rrico que su señor; e

[ 295 ]
 el
 siervo que denuesta a su señor e lo maltrae." Dixo
 el rrey: "Mucho so escarnido de ty, Belet." Dixo
 Belet: "Quatro son los que deven ser escarnidos: el
 que se alaba que es esforçado; e que lidio e non ha
 en el señal de lançada nin de ferida; e el que
 enfinge que sabe la ley e que es de rreligion; e es
 corporiento e gordo e pescoçudo, ca el que rreligion
 mantiene enmagresçe e adelgaza; e la muger virgen
 que escarnesçe a la maridada; e el que dize de lo
 que es ya fecho e pasado. ¡Quisiese Dios que non
 fuese!" Dixo el rrey: "Non eres omne de seso,
 Belet." Dixo Belet: "Solamente deve ser tenido por
 syn seso el çapatero que see en alto, e quando se le
 cae en tierra alguna cosa de su menester, estorvase
 de su labor buscandola."
 
 Dixo el rrey: "Non feziste derecho en matar a Helbet,
 Belet." Dixo Belet: "Tress son los que non fazen
 derecho: el que cree al que non dize verdat; e el
 que comme ayna e labra tarde; e el que non amansa su
 yra antes que faga justiçia." Dixo el rrey: "Sy
 fizieras segunt ley, non mataras a Helbet." Dixo
 Belet: "Quatro son los que fazen segunt ley: el
 siervo que ha sabor del man-

[ 296 ]
 jar
 e quierelo antes para su señor; e el omne que se
 tiene por contento con una muger; e el rrey que
 demanda consejo a los filosofos; e el omne que
 fuerça su saña." Dixo el rrey: "¡Mucho me temo de
 ty, Belet!" Dixo Belet: "Quatro son los que se temen
 de lo que non deven: el avezilla que yaze en el
 arbol e alça el un pie con miedo que le caera el
 çielo de suso e que lo terna con el; e la grua que
 se para en un pie con miedo que se sumira la tierra
 con ella; e el gusano que esta todavia en la tierra,
 e non se farta della e esta siempre fanbriento, con
 miedo que le fallesçera la tierra e que quedara syn
 vito; e el morçielago que buela de noche e escondese
 de dia porque cuyda que non ha ave tan fermosa, e ha
 miedo que lo tomaran los omnes e lo criaran en sus
 casas."
 
 Dixo el rrey: "Non se deve omne bolver contigo,
 Belet." Dixo Belet: "Quatro son los que non se
 buelven unos con otros: el santo con el de mala
 vida; e la luz con la tiniebla; e el dia con la
 noche; e el bien con el mal." Dixo el rrey: "Mucho
 has afirmado mala voluntad en mi alma contra ty,
 porque mataste a Hel-

[ 297 ]
 bet."
 Dixo Belet: "Quatro son los que tienen mala voluntad
 afirmada: el lobo e el cordero; e el gato e el mur;
 e el açor e la paloma; e los cuervos e los buhos."
 Dixo el rrey: "Sy alguno me mostrare a Helbed,
 fazerlo ya rrico." Dixo Belet: "Çinco son los que
 cobdiçian la rriqueza e la presçian mas que a sy
 mesmos: el lidiador que non ha otro pensamiento nin
 otro alvedrio synon ganar e rrobar; e el ladron que
 forada las casas e tiene los caminos, e le han de
 cortar la mano o de matarlo; e el mercador que se
 mete sobre mar por buscar las cosas tenporales; e el
 que cria los arboles e cobdiçia todavia que crescan,
 por tal de aver ende algo; e el alcallde que
 rresçibe presente por que judgue tuerto."
 
 Dixo el rrey: "¡Confondido me has la vida por lo que
 feziste en Helbet!" Dixo Belet: "Los que son tales
 commo tu son seys: el que non es conosçido por sabio
 e es sabio, de guisa que aprendan del; e el rrey que
 non faze bien a ninguno, e el que niega el bien e el
 serviçio que le fazen; e el siervo que ha el señor
 muy brozno e syn piedat; e la muger que ama al fijo
 malo e falso e

[ 298 ]
 atrevido a fazer los
 grandes pecados, e se fia en el; e el que se enoja
 ayna de los mandamientos de Dios, e non teme a Dios
 nin a los divinos." Dixo el rrey: "¡Non sabre que es
 sueño, con dolor de Helbed!" Dixo Belet: "Siete son
 los que non duermen: el que ha grant aver e non ha
 rrepostero; e el que han de matar cras de mañana; e
 el que acusa al omne a tuerto; e el que ha grant
 enfermedat e non puede aver su melezina; e el omne
 que tiene tuerto a su muger; e el omne que ama a los
 niños a mala parte; e el omne que pecho lo que
 despreçio deviendolo."
 
 Dixo el rrey: "Danpnaste la sapiençia de Helbet".
 Dixo Belet: "Quatro son los que danpnan sus fechos:
 el omne que faze los buenos fechos e danpnalos con
 los malos; e el rrey que honrra al vasallo desleal e
 malo; e el padre e la madre que presçian mas al mal
 fijo que al bueno; e el que dize su poridat al
 mesturero que sabe que non ge la terna". Dixo el
 rrey: "Cunplete esto, Belet, ca en dubda me has
 dexado de mi fazienda". Dixo Belet: "En ocho cosas
 se aprovechan los omnes solamente: el atrevido en
 lidiar; e el sabidor en obrar; e el siervo en fazer
 vida con su señor; e el rrey en su yra que fara e
 que seso avra; e el mercador en fazer conpania con
 su conpañero; e los amigos en

[ 299 ]
 sofrir
 afan; e el que entiende las persecuçiones que arte
 fara e commo estorçera; e el rreligioso en temer a
 Dios e despreçiar las cosas mundanales; e el franco
 en dar e en partyr".
 
 Desy en este lugar callo el rrey, e bien entendio
 Belet que el rrey tenia grant pesar por Helbed. E
 dixo entre sy: 'Ya lo he muy bien entendido e le he
 dado enxemplos por lo conortar de Helbed'. E dixo:
 'Veo que ha grant deseo della, por que devo
 traergela, pues tanto la ama e tan grant cobdiçia ha
 de verla; de mas que le he dicho muchas cosas e le
 he estultado de mi palabra. Onde non ha en el mundo
 rrey que le semeje de quantos fueron e seran, pues
 que la saña non le fizo que me matase, seyendo yo
 tan rrafez e de tan pequeña guisa; mas siempre fue
 cuerdo, e sosegado, e manso, e sesudo, e mesurado; e
 non dixo mas que devia nin lo mando, ca es manso e
 amador de salud e de bien a todos. E sy le acaesçe
 alguna mala andançia de parte de las estrellas non
 pierde coraçon nin se teme, e tienese por pagado de
 lo que Dios le quiere dar en parte.'
 
 E dixole: "Señor, tu, por bondad de linage de ty
 mesmo e por onestas costunbres, eres señor de la
 lealtad en sofrirme lo que

[ 300 ]
 me oyste
 dezir, por ser yo de tan menor guisa; onde do
 graçias a Dios primeramente, desy a ty, señor, que
 me non mandaste matar. E heme aqui donde esto entre
 tus manos. E lo que yo fiz, non lo fiz por al, synon
 por lealtad, e amando e queriendo tu pro; e sy fize
 en esto desobediençia, rrazon has de me justiçiar o
 de me perdonar. E sabe, señor, que Helbed es biva, e
 dexela de matar por miedo que te non arrepentieses 
 de su muerte, e me fizieses danpno por ello."
 
 E quando esto oyo el rrey, ovo muy grant plazer, e
 mandola luego traer ante sy, e demandole perdon, e
 fizo merçed a Belet porque non la mato.


[ 306 ]
 
 Dixo el rrey: -Ya entendido he agora esto. Dame [agora]
 enxemplo de commo se mejora la fazienda del rrey.- Dixo
 el philosopho: -Señor, el rrey non puede fazer ninguna
 cosa que bien le este, sin aver consejo con sus privados
 e con sus leales vasallos. E ellos non le pueden dar
 buen consejo synon guardando el amor, e seyendo leales e
 castos e de buen consejo; ca las obras de los rreyes son
 muchas, e han menester muchos

[ 307 ]
 omnes. E la
 carrera por que se enderesçan la carrera e los fechos
 del rrey son conosçer el a aquellos de quien se quiere
 ayudar, e de que acuerdo es cada uno dellos, e que ayuda
 avra del. E despues que esto sopiere de çierto, meta en
 cada un fecho e en cada un ofiçio aquel que entendiere
 que lo fara mejor, e asy sera seguro de non rresçebir
 pesar en aquel fecho. Desy deve gualardonar al que bien
 fiziere de sus privados por el bien que fizo, e castigar
 e rregistir al que mal fiziere; que sy menospreçiare al
 bueno e gualardonare al malo, confonderse a toda su
 fazienda, e confonderse a su fecho. E esto semeja a la
 fazienda del leon e del lobo çerval.- E dixo el rrey:
 -¿Commo fue eso?
 
 E dixo el filosofo: -Dizen que en tierra de India avia un
 lobo çerval, e fazia vida de rreligioso e de casto. E en
 biviendo con los otros lobos çervales e con las gulpejas
 non fazia lo que ellos fazian, nin rrobava asy commo
 ellos rrobavan, nin vertia sangre, nin comia carrne. E
 los otros vestiblos contendieron con el, e dixeronle:
 "Non nos pagamos de tu vida que mantienes, nin tu
 vegninidat non te tiene pro; ca seyendo uno de nos, non
 te podras canbiar de lo que eres, en non comer carrne
 nin verter sangre."

[ 308 ]
 Dixo el lobo çerval:
 "En fazer yo conbusco vida, non fago pecado sy yo non
 pecare en mi mesmo; ca los pecados de los coraçones son,
 e non por los lugares nin por las conpañas; ca sy asi
 fuese que el que mora en el lugar santo fiziese buenas
 obras, o el que mora en el mal lugar fiziese malas
 obras, seguirse yan que los que se llegasen a los
 monesterios non pecarian, e los que se llegasen o
 morasen en los viles lugares pecarian. E yo non faga
 vida conbusco synon con el cuerpo, mas mis obras e mi
 coraçon non son conbusco."
 
 Asy que el lobo çerval persevero en aquel estado, e fue
 conosçido por rreligioso, tanto que fue fecho saber a un
 leon que era rrey de los vestiblos de aquella partida. E
 ovo sabor del por la castidad e lealtad que oyera del. E
 enbio por el, e venose para el, e fablo con el. E dende
 a dias mandolo llamar, e dixole: "Mi rreyno es grande e
 mis fechos muchos, e he menester vasallos. E fizieronme
 entender de ty lo que yo quiero, e provelo e vy que era
 verdat, e por eso he mayor sabor de ty, e quierote poner
 sobre mis ofiçios, e quierote honrrar".
 

[ 309 ]
 
 Dixo el lobo çerval: "Los rreyes deven provar los
 vasallos para en aquellos cosas en que los quieren
 meter; e non deven meter a ninguno a su pesar en lo que
 non es para el; ca el omne forçado non puede bien fazer
 la obra. E yo aborresco ofiçio de rrey, que non lo he
 usado nin provado, nin se traer mi fazienda con rrey; e
 tu eres rrey, e has menester de mi linaje, e tieneslos e
 de otros muchos que son sabidores e valientes e
 femençiosos e arteros, e tales que sy tu quisieres,
 avras escusado mi."
 
 E dixo el leon: "Dexa esto estar, ca te non quiero
 escusar de ofiçio." Dixo el lobo çerval: "Non pueden
 fazer vida con rrey synon dos, e yo non so tal commo
 ninguno dellos: o que sea falso e falagador, que aya por
 su falsedat lo que le faze menester, e que estuerça bien
 con su falagar, o muy menospreçiado nigligente, tal que
 non le aya ninguno enbidia. Mas quien quiere servir a
 rrey sanamente e verdaderamente syn falago, pocas vezes

[ 310 ]
 acontesçe que se le ponga en bien su
 fazienda; ca avra desamor de los amigos e de los
 enemigos del rrey. Ca el que fuere amigo querra mas
 valer que el, e acusarlo ha e mesclarlo ha; e por ende
 el que fuere enemigo del rrey desamarlo ha por la
 lealtad que vera fazer a su señor e por el buen
 serviçio. E ayuntandosele estas dos [cosas] esta a
 peligro de muerte."
 
 Dixo el leon: "Non creas que por acusarte los mis
 vasallos te faga yo al salvo toda honrra e bien, mas que
 tu non querras; e yo te anparare dello[s] por mescla que
 sea."
 
 Dixo el lobo çerval: "Sy me tu quisieres honrrar, dexame
 en estos canpos seguro, que me non aya enbidia ninguno,
 syn cuydado, e pagado de fazer vida de las yervas e del
 agua; ca el que sirve al rrey rresçibe en una ora de
 danpno e de miedo mas que non rresçebira otro en toda su
 vida. E se que el que bive poco e seguro, e vale mas que
 el que bive mucho e con miedo e en lazeria." Dixo el
 leon: "Ya oy lo que dizes. Non temas cosa ninguna de
 todo esto, ca non puedo estar de me non ayudar de ty."
 Dixo el lobo çerval: "Pues asy es, derecho es de te
 obedesçer, e peligro en te desobedesçer. Pues fazme
 pleito, que sy alguno de tus vasallos me mesclara, que
 de los que valan mas que yo,

[ 311 ]
 por la
 dignidat que ovieren, [o] menos que yo, que pienses en
 mi fazienda, e que te non acuytes de lo que te dixeren
 de mi fasta que bien lo sepas antes, e que lo pesquises
 bien; desy faz de mi lo que por bien tovieres. Quando yo
 fuere seguro de ty de tanto, ayudarte has de mi mejor, e
 yo pugnare de fazer aquellas cosas sobre que me pusieres
 con mayor femençia, por tal que non aya ninguno carrera
 para pasar contra mi."
 
 Dixo el leon: "Otorgotelo." E pusolo en su rrepuesto, e
 aprivadolo mas que a todos sus vasallos, e acordavase
 con el, e pagavase mas todavia del, e aprivadolo mas.
 
 E onrravalo tanto que peso mucho aquellos que servian al
 leon, e consejaronse en poridat entre sy de lo mesclar
 con el leon e dezir mal del, por que lo el leon matase.
 E fueronse a furto e tomaron un dia la carrne del leon,
 que lo sopiera bien, e la mandara guardar en muy buen
 lugar, e furtaronla. Desy enbiaronla a su posada del
 lobo çerval, e escondieranla ay, e non lo sopo el, e
 venieronse para ante el leon. E despues que vieron que
 el leon demandava aquella carrne tan de rrezio e aun
 ensañavase, cataronse unos a otros, e dixo uno dellos:
 "Commo vasallo leal non

[ 312 ]
 puede ser que le
 non fagamos saber al rrey su danpno o su pro, maguer que
 le pese: a mi fue dicho que el lobo çerval llevo aquella
 carrne a su casa."
 
 Dixo otro: "Non semeja que fiziese tal cosa, enpero
 pesquerir la verdat, ca saber e conosçer los omnes
 fuerte cosa es." Dixo otro: "Las poridades non se saben
 de rrafez; mas sy vierdes o fallardes la carrne en su
 casa, esto vos dara a entender las otras tachas que
 dizen del." Dixo otro: "Sy fallardes la carrne en su
 posada tenedlo por falso, e sea justiçiado." Dixo otro:
 "Non deve ninguno ser engañado en fiarse en el engaño,
 ca sabe que el engaño non faz estorçer al que usa del,
 nin ge lo encubre." Dixo otro: "E ¿commo estorçera quien
 al rrey engaña? O ¿en que guisa se le encubrira? E sy
 engañare omne a su conpañero non se encubre."
 
 Dixo otro: "Sy el esto fizo, a grant cosa se atrevio."
 Dixo otro: "Non se me ençelo a mi su falsedat luego que
 lo vy, e muchas vezes lo dixe, e provarlo he con fulano;
 que este engañador que se fazia rreligioso, e non bivia
 synon en falsedat e en pecado". Dixo otro: "Grant cosa
 es tener la falsedat encu-

[ 313 ]
 bierta
 e mostrar la gafedat encubierta." Dixo otro: "Sy este
 divino rreligioso tal obra fizo, por grant maravilla lo
 tengo." Dixo otro: "Sy esto fallamos por verdad, non es
 tan solamente falsedat, mas con la falsedat desconoçer
 el bien e la merçed del señor, e atreverse a tan grant
 fecho." Dixo otro: "Vos soys verdaderos conosçedores de
 derechos; non vos puedo desmentir; mas por ver sy es
 verdat o mentira, mande el rrey yr a su posada, e
 catenla." Dixo otro: "Yo se que el lobo çerval, sy su
 posada fuere catada e su falsedad descubierta, alguna 
 arte o algunt engaño fara por fazer dubdar al leon, e
 rresçebira su escusaçion."
 
 E non çesaron de dezir tales palabras fasta que lo
 fizieron creer al leon. E mando llamar al lobo çerval; e
 veno ant' el e

[ 314 ]
 dixole: "¿Que feziste [de]
 la carrne que te yo mande guardar?" E dixo el: "Dila a
 fulano cozinero."
 
 E este cozinero era uno de los que lo acusavan, e dixo:
 "A mi non dio nada." E mando el rrey catar su posada, e
 fallaron ay la carrne, e troxierongela. E allegose al
 leon un lobo çerval que non fablara en esto, e mostrava
 en sy que non era synon muy derechero, e tal que non
 fablaria synon en las cosas que sopiese de çierto, e
 dixo: "Señor, pues sea descubierta esta falsedat en este
 engañador, non estuerça asy, nin seades entorpados en
 el; ca sy justiçiado non fuere, non descubrira ninguno
 al rrey la falsedat de otro, nin se escarmentara el
 malfechor de mal fazer, nin avra cobdiçia el bueno de
 bien fazer."
 
 E mando el leon sacar al lobo çerval dende, e mandolo
 prender e guardar. E dixo uno de los que estavan con el
 leon: "Mucho me maravillo del leon, de commo es muy
 sesudo e conosçedor de las cosas, commo se encubrio su
 fazienda deste, e commo non entendio su perreria e su
 falsedat." Dixo otro: "Pues mayor maravilla sera que
 pesquisara esta cosa, e non lo justiçiara." Dixo otro:
 "Pues que esto ha provado con el, sy le per-

[ 315 ]
 dona este mal fecho, non sera omne
 seguro de su trayçion." E en esto ensañose el leon, e
 enbio uno dellos por mandadero al lobo çerval, que le
 preguntase commo se salvaria o commo se escusaria. E
 tornose el mandadero, e mudo el mandado, por que se ovo
 de ensañar el leon e mando matar al lobo çerval.
 
 E fizieronlo saber a la madre del leon, e sopo que era
 mesclado a tuerto, e que lo mandara matar
 apresuradamente. E enbio mandar a aquel a quien el leon
 lo mandara matar, que lo rretoviese fasta que ella se
 viese con el leon; e fizolo asy. E ella fuese a ver con
 su fijo, e dixole: "¿Por qual pecado mandaste matar al
 lobo çerval?" E el dixole el fecho todo. E ella dixole:
 "Fijo, apresurastete, e el omne entendido non se
 estuerçe de se arrepentir, synon dandose a vagar e dexar
 de fazer sus cosas rrabinosamente; e el fruto de la
 priesa es arrepentimiento, e a ninguno non es de
 menester ser mas maduro en sus fechos que el rrey,
 quanto mas en los salvos e en los leales vasallos; ca
 asy commo la muger non es synon por el marido, nin los
 fijos synon por los padres, nin el disçiplo synon por el
 maestro, nin los vasallos synon por el duque, nin el
 rreligioso synon

[ 316 ]
 por la ley, nin los
 rreyes non son synon por el temor de Dios, nin el temor
 de Dios synon en ser el omne paçifico e çierto de la
 cosa; e el mejor acuerdo de los rreyes sy es en conosçer
 sus vasallos e poner a cada uno en su lugar e en su
 talle, e sospechar a unos por otros; ca ellos sienpre
 punan en se aterrar unos a otros e en mostrar e
 descobrir el mal de los malfechores e encubrir el bien
 de los buenos. E non deves tu, fijo, pues fueste pagado
 del lobo çerval e te fiaste por el, e non te erro fasta
 el dia de oy, nin viste del synon fieldat e lealtad; e
 diziendo tu del en medio de tu corte grant bien, e
 fazerle esto por un quarto de carrne que non vale nada.
 E, fijo, deves saber su fazienda del lobo çerval, e
 pensar en ty mesmo, e dezir: '¿Commo puede esto ser?' Ca
 el non comme carrne nin se llega a ella, tienpo ha
 pasado; e asy entenderas que non le darias tu la carrne,
 e negartela ya; pues piensa en esto, e sepas que los
 neçios han enbidia a los sabios sofridos, e los
 aliviados a los sosegados, e entremetense quanto pueden
 a los traer a mal lugar. E el lobo çerval es sabio e
 leal e verdadero, por que deves ser çierto de su fecho,
 e parar mientes commo los falsos lo acusan a tuerto, e
 levaron la carrne a su casa. E por ende non torrnes
 cabeça

[ 317 ]
 por lo que ellos dizen e por lo que
 le aponen; ca la privança del lobo çerval en grant pro
 se te torrnara, e era pagado de quanto mal rresçebia por
 rresçebir tu grant plazer, e sofria por tu pro lazerio e
 afan, e tal serviente commo el bueno es."
 
 E en fablando la madre del leon con el, e en
 castigandolo, llego uno que sabia de commo el lobo
 çerval era sabio, e que era acusado a tuerto, e dixolo
 asy al leon. E en esto entendio el leon, e fue bien
 çierto que el lobo çerval era salvo de quanto le
 opusieran. E estonçe dixo la madre del leon: "Ya eres
 bien çierto desto e lo vees manifiestamente; pues non
 perdones aquellos que lo acusaron, ca eso te traeria
 otro mayor danpno, mas justiçialos. E non te enfiuzes en
 dezir: 'Poder he sobre ellos.' Ca las yervas flacas,
 maguer fortaleza non han, fazen dellas sogas con que
 atan e cuelgan el elefante. E tu, torna el lobo çerval
 en su estado e en su dignidad, que se avia de ser en
 todas tus poridades. E en tu coraçon non digas: 'Yo lo
 he fecho mal, e non puedo ser seguro de su mala
 voluntad, sy lo yo tornare en su ofiçio.' Ca non se deve
 omne temer de malquerençia de todos aquellos a quien mal
 faze de una guisa, nin deve ser desesperado

[ 318 ]
 de
 su ayuda nin de su seso; mas el que conosçe las cosas
 pone a cada una en su lugar.
 
 E algunos omnes ay con quien omne non deve aver amor
 despues que ha con ellos enemistad, e otros que non deve
 omne aver con ellos enemistad despues que ha con ellos
 amor. E los omnes con que non deve omne ser en amor en
 ninguna manera son estos: el que desconoçe el bien
 fecho; e el que es atrevido a fazer trayçion; e el que
 desdeña el bien; e el cruel e el descreydo que descree
 el otro siglo; e el avariento e el luxurioso; e el
 sañudo mucho que nunca puede omne aver su graçia, e el
 conosçido por engañoso e por falso e por cobdiçioso; e
 el negligente que finca por el de fazer toda cosa; e el
 que pasa mas de lo que conviene a el en toda cosa. Antes
 deve omne aver amor del que es conosçido por verdadero e
 graçioso, e leal, e que ama mas las buenas obras, e que
 se teme de pecado, e que ama al pueblo e que les apiada,
 e non tiene a ninguno mala voluntad, e que gradesçe el
 bien quel' faze, e que se miembra sienpre de sus amigos,
 e es siempre vergonçoso e de buena parte. E tu has
 provado al lobo çerval, e conosçeslo por que lo deves
 tornar a tu amor."
 

[ 319 ]
 
 Estonçes fizo el leon llamar al lobo çerval, e oyolo, e
 rresçibiole sus escusas, e dixole: "Yo te torrno a tu
 dignidat e a tu ofiçio que tenias de mi, e fiare por ty
 asy commo ante fiava, e ponerte he en mejor estado; ca
 en poner amor con omne leal que profaça a su amigo de
 alguna cosa que es a pro del es muy grant cosa." Dixo el
 lobo çerval: "Señor bien aventurado, tu sabes commo fue
 el comienço de mi fazienda e el estado en que yo te
 començe a servir. E so ya llegado a esto, e non me
 seguro de los que te sirven, que me acusen e me ayan
 enbidia, por que ayan de mesclarme contigo otra vez, e
 avras tu de crer lo que te dixeren de mi, e justiçiarme
 has. Onde non quiero que tengas que yo fio por ninguno
 de quantos en tu serviçio son; ca maguer me tornes en mi
 estado despues que me quesiste matar, seyendo leal e
 verdadero e non fallando por que, desy fezisteme merçed
 en me perdonar porque non avia culpa, temome que
 cuydaras en tu coraçon que te tengo voluntad mala por lo
 que me feziste, e esto te fara que me mates. E demas que
 los enemigos diran: 'Non dexemos asy este pleito. Pues
 que non podemos matar a este, fagamos arte por qu' el
 rrey non tenga que quanto del

[ 320 ]
 deximos que
 fue mentira.' E asy me echaran en mal lugar. Mas, señor,
 sy tu coraçon tornase a lo que era antes contra mi, tal
 te seria yo commo era antes."
 
 E dixo el leon: "Provado te he, e tengote en el mejor
 estado que sea de los santos e de los justos; ca el omne
 justo perdona muchos pecados por una merçed; que te yo
 he fecho mal, e se de çierto que tus enemigos te han
 fecho tuerto; e tu devesme perdonar este pecado por el
 bien que te fize ante, asy que seamos amigos de aqui
 adelante uno de otro, de mas firme amor e de mas leal
 consejo que nunca fuemos."
 
 Desy mando tornar al lobo a su estado e en su dignidat
 que ante avia, e al ofiçio en que era puesto. E cobro su
 lugar, e cobro del leon quanto quiso. E abaxo el leon a
 aquellos que lo acusaran, e echolos de su tierra, e
 alongolos. Este es el enxemplo de lo que acontesçe a los
 rreyes e a sus privados, e de commo los torrnan en sus
 lugares desque los castigan.


[ 321 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxemplo; pues dame
 agora enxemplo del que gradesçe el bien fecho e lo
 gualardona, e del que lo niega e lo desconosçe.- Dixo el
 filosofo: -Señor, sepas que las naturalezas de las
 criaturas son de muchas maneras, e non es ninguna cosa
 de quantas Dios crio en el mundo, de las que andan en
 quatro pies e en dos pies o que buelan con alas, mas san-

[ 322 ]
 ta nin mas mejor que el omne.
 E en los omnes ha buenos e malos, e acaesçe a las vezes
 que en los vestiblos e en las bestias e en las aves ay
 alguna que es mas leal e mas conosçedera del bien fecho
 que el omne de bien fecho, e que mejor lo gualardona. E
 esto paresçe a lo que dixo el filosofo antiguo:
 'Conviene a los rreyes entendidos e a los otros omnes
 que fagan su bien a quien lo meresçe e a quien lo
 gradesçe, e que non faga[n] bien a ninguno fasta que lo
 prueve de que lealtad es, e de que amor e de que
 gradesçimiento; e que non fagan bien señaladamente al
 propinco, synon fuere para ello o lo meresçiere, nin
 dexe de fazer bien e ayuda al estraño, sy lo sopiere
 gradesçer quanto es el bien e la merçed que le fazen, e
 que sea verdadero e sabio e que ame las buenas obras e
 los buenos dichos.'
 
 -E quando fuere conosçido por de buenas maneras, e fuere
 çierto del que tal es, meresçe el bien fecho, e meresçe
 ser privado; ca el fisico entendido non se atreve a
 melezinar al enfermo, synon despues que lo cata e tañe
 su pulso, e conosçe su conplision e la rrazon de su
 enfermedat; e quando esto sopiere bien, estonçes se
 mueve a melezinarlo. Otrosy el omne entendido non deve

[ 323 ]
 poner su amor con ninguno, synon despues
 que lo provare; ca el que se atreve a fiarse en alguno,
 non lo aviendo provado, metese en grant peligro e
 llegado [es] a fuerte lugar; e con todo esto a las vezes
 acaesçe que faze el omne bien a la cosa flaca cuyo
 gradesçimiento nin conosçimiento non ha provado, nin
 conosçe sus costunbres, nin sabelo gradesçer e
 gualardonar muy bien, asy commo dixo el filosofo de su
 fazaña que viera: 'Non deve ninguno menospreçiar ninguna
 cosa pequeña nin grande, quier de omne, quier de
 animalia, que yaga en mal lugar o en tribulaçion,
 pudiendolo librar ende, e faziendolo con merçed e con
 piedat que le aya; tenga esperança del gualardon de
 Dios, e non de esperar de aver graçias de aquel a quien
 bien fiziere; nin deve ser seguro del tienpo, que le
 faga aver menester aquel pequeño menospreçiado a quien
 bien oviere fecho que ge lo gualardonara; mas deve
 provar todas las cosas e fazerlas bien, segunt provare
 en ellas.' E esto paresçe a la fazaña que dixeron los
 filosofos.- Dixo el rrey: -E, ¿commo fue eso?
 

[ 324 ]
 
 Dixo el philosopho: -Dizen que unos omnes cavaron en el
 monte una lobera para los vestiblos, e cayeron en ella
 un ximio e un texon e una culebra e un omne; e non se
 fizieron unos a otros ningunt mal. E acaesçio que paso
 por ay un rreligioso e vidolos yazer ally, e dixo: 'Yo
 non podre mejor obra fazer que librar a este omne de
 aquesta tribulaçion de aquestas bestias, ca todas le
 quieren mal.' Desy tomo una soga e colgola en la foya a
 que se travase el omne para lo sacar. E travose a ella
 el ximio, commo es ligero, e salio de la foya; desy
 colgola segunda vez, e travose a ella la culebra, e
 sacola. Desy colgola otra vez, e travose a ella el texon
 e sacolo; desy finco el omne en la foya; e diole el
 rreligioso la soga, e travose della e salio. E
 derramaronse las animalias, e fuese cada una a su lugar.
 
 E finco el omne; e el rreligioso preguntole por su tierra
 e posada. E el dixole que morava en la çibdat de Jajon e
 que era orebz. Otrosy el ximio bivia çerca de aquella
 çibdat, en el monte del termino, e el texon bevia a si
 mesmo en una jaryn, e la culebra criava en el muro de la
 çibdat. E gradesçio el orebz al rreligioso el bien que
 le fiziera e dixole: "Tu me has fecho grant bien, e me

[ 325 ]
 libraste de muerte; e sy a la çibdat
 vinieres, demanda por mi, ca adebdado te so por este
 bien que me feziste." E fuese.
 
 Desy a pocos dias ovo de venir el rreligioso a aquella
 çibdat por cosas que avia menester. E en llegando çerca
 de la çibdat, vidolo el ximio e conosçiolo, e desçendio
 de un arbol en que estava e venose para el luego, e
 besole la mano, e humillosele, e mostrole grandes
 graçias, e fizole señas que se posase. E fuese el ximio
 e tornose con fruta para el, e comio el rreligioso
 della, e albergo ay esa noche a solaz del ximio. E fuese
 el ximio luego al texon, e dixole: "¿En que guisa
 gualardonaremos a este rreligioso el bien que nos fizo?"
 Desy dixo el ximio: "Yo se un lugar en esta çibdat por
 do entraremos al alcaçar; e sy tu me siguieres e
 anparares de los omnes, fio por Dios que le daremos buen
 gualardon." E dixo el texon: "Fecho sea." E fueronse
 anbos, e entro el ximio por un lugar que sabia, e estovo
 el texon al portillo atendiendo fasta que se torno el
 ximio con guarnimentos de oro e de piedras presçiosas, e
 venieronse para el, e dierongelo, e non le dixeron donde
 los ovieran nin commo.
 

[ 326 ]
 
 E dixo el rreligioso en su coraçon. 'Estos son muchos
 guarnimentos e muchas piedras, e yo non he que fazer con
 ellos sy non venderlos. E tengo el orebz en esta çibdat,
 e tengole fecho el bien que fize a estos vestiblos, e el
 ha mayor derecho de me lo gualardonar mas que estos, e
 yo yrme [he] para el, que me las venda. E non quiero
 otro gualardon del synon este, e non lo quiero enbargar
 en otra cosa; a aun yo ge lo gualardonare este trabajo
 que en ello oviere.'
 
 E venose para casa del orebz; e el, quando lo vido
 rresçibiolo muy bien, e demandole por su fazienda, e por
 que veniera a aquella çibdad, e el contogelo. Desy saco
 los guarnimentos e mostrogelos, e rrogole que ge los
 vendiese. E conosçiolos el orebz. E andava ya el rroydo
 dello por la çibdat del furto dellos, e eran muchos
 omnes sospechados e otros presos. E dixo el orebz al
 rreligioso: "Fuelga aqui fasta que yo torne a ty con
 rrecabdo."
 
 E salio el orebz dende, e dixo: 'Ame Dios mostrado cosa
 por que avre la merçed del rrey, e sere honrrado del e
 de los mayores de su rregno; e sabran que so fiel por
 esto e fiaran de mi. E yo yre al rrey, e fazergelo he
 saber.' E fuese para el rrey, e fizole

[ 327 ]
 saber
 de commo el tenia en su posada al que tenia los
 guarrnimentos. E enbio el rrey a su alguazil e asaz de
 gente, e fueron a la casa del orebz, e fallaron y al
 rreligioso con los guarrnimentos, e prendieronlo, e
 llevaronlo preso al rrey. E el rrey mandolo luego
 atormentar, e despues, que lo traxiesen por la villa e
 que lo enforcasen. E fue atormentado, e traxieronlo por
 la villa, e començo el rreligioso a llorar e a dezir:
 "Sy yo creyera los dichos de los filosofos de lo que
 dixeron del poco gradesçimiento del omne, non llegara yo
 a esta tribulaçion."
 
 E al rroydo de commo lo llevavan, salio de su forado la
 culebra e vido al rreligioso asy, e conosçiolo, e dixo:
 'Oy ha menester a mi este rreligioso, asy commo yo ove
 menester a el, el dia que yo estorçi por el de muerte; e
 quiero guisar commo el estuerça quanto el pueda, e asy
 lo fare.' E fuese e entro en la casa del rrey e mordiole
 un fijo muy mal, e non lo quiso matar. E quando el rrey
 lo sopo, fizo ayuntar a todos los fisicos e los escan-

[ 328 ]
 tadores, e dieronle a bever
 sus melezinas e escantaronlo e non le tovo pro. E quanto
 mas le fazian, tanto mas le acresçentava el dolor, e
 tanto mas se amorteçia e traspusose. E mando el rrey a
 los sorteros que echasen suertes, e non dexo en toda la
 çibdat fisico nin escantador nin omne alguno de quien
 oviese esperança que le daria consejo en aquello que
 acaesçiera al niño que lo non mandara traer e mandoles
 pensar del niño, e guisar commo guaresçiese. E ellos
 començaron a pensar del e a melezinarlo e a escantarlo,
 fasta que fablo el niño e dixo que quando se
 traspusiera, que le dixeran en sueños que el rrey mando
 tormentar a un rreligioso e aforcarlo a tuerto e a grant
 synrrazon; el qual rrogo a Dios que mostrase su milagro
 por que el fuese salvo; e que el non guaresçeria fasta
 que lo tanxese el rreligioso, e rrogase a Dios que le
 diese salud, e sy non que el niño era muerto. E enbio el
 rrey apriesa por el rreligioso, e traxierongelo, e
 mandole que escantase a su fijo, e dixo el rreligioso:
 "Yo non se escantar, mas fare lo que sopiere." E puso su
 mano ençima del niño, e oro e rrogo a Dios e dixo asy:
 "Señor Dios, sy tu sabes que yo digo verdat al rrey en
 quanto digo de mi fazienda, dale salud e folgura."
 

[ 329 ]
 
 Ca el le conto al rrey estonçes toda su fazienda e su
 acaesçimiento. E luego acabada esta rrogativa, fue el
 niño sano e guarido. E mando el rrey dar aquellos
 ornamentos al rreligioso, e del su aver mucho mas, e
 mandolo soltar, e pidiole que le perdonase lo que le
 mandara fazer; e mando el rrey que dende en adelante non
 entrasen en su casa nin en su privança synon omnes
 provados e conosçidos en obras, e que aquellos toviesen
 sus ofiçios e el su serviçio. Desy mando el rrey
 atormentar al orebz, e mandolo enforcar a la puerta de
 la çibdat. E en esto que fizo el rreligioso al orebz e a
 los vestiblos, e de commo cada uno ge lo gualardono, ay
 grant maravilla e grant fazaña, por que deve omne tomar
 enxemplo para saber en quales lugares deve omne fazer
 bien, e en quales non lo deve fazer.


[ 330 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy todos tus
 enxemplos; pero oyte dezir que non ha cosa que
 mas faga al omne ser bien andante e rrico e
 abonado e en buen estado, que buen seso. E sy
 asy es, ¿por que veemos el nesçio aver tanta de
 honrra e rriqueza e quanto cobdiçia, quanto non
 puede aver el cuerdo e el entendido e sabio e de
 buena mantenençia? E veemos muchas vezes que
 viene mucha rrencura e mucha mengua e ocasiones
 e tribulaçiones en este mundo a los sabios e
 cuerdos e de buen entendimiento, e mas que a los
 negligentes e a los que non se alvedrian e a los
 de flaco seso e a los aliviados.- Dixo el
 filosofo: -Señor,

[ 331 ]
 asy commo el
 omne non vee synon con sus ojos, nin oye synon
 con sus orejas, asy el saber non se acaba synon
 con sofrimiento e con seso e con çertedunbre;
 enpero a todo esto vençe la ventura que es
 prometida a cada uno, asy que algunos son a que
 Dios da buena andançia en su rriqueza, e
 rrecabdan lo que quieren syn su alvedrio e syn
 ninguna obra; e algunos son que se les acaba su
 buena andançia, que los guia Dios a ser envisos
 e los enderesça e los enseña de guisa que
 conosçen bien las cosas e las saben bien traer;
 e esles esto movido de la ventura que Dios dio e
 prometio por juyzio; enpero non aya ninguno
 esperança en ninguna buena manera, nin en
 ninguna buena bondad que omne aya, [que] dure
 sin seso e syn sufrimiento e syn buen acuerdo
 con que mantenga su fazienda; e ninguno non
 puede por arte nin por seso desviar lo que Dios
 le judgo e prometio de antes. E esto paresçe en
 el enxemplo del rrey que fizo escrivir sobre la
 puerta de su çibdat que dezian Matrofil, que el
 buen entendimiento e la valor e la femençia e la
 arte en este mundo, todas son en poder de la
 ventura.- Dixo el rrey: -¿Commo fue eso?
 

[ 332 ]
 
 Dixo el filosofo: -Asy fue que quatro mançebos se
 ayuntaron en un camino: el uno era fijo de rrey,
 e avia de ser rrey despues que muriese su padre.
 E otro su hermano forçolo e echolo fuera del
 rregno despues de la muerte del padre, e el
 fuese escondidamente con cuyta por guarir, con
 miedo que lo prendiese su hermano e lo matase. E
 el segundo mançebo era fijodalgo; e el terçero
 era fijo de un mercador; e el quarto, fijo de
 labrador. E fallaronse todos quatro en un
 camino, e andovieron tanto fasta que les menguo
 la despensa, e fueron muy lazrados e
 fanbrientos, e non tenian cosa ninguna synon los
 paños que tenian vestidos. E andando por el
 camino, fablando unos con otros, ovo de caer
 entre ellos contienda sobre las cosas deste
 mundo commo andan, e en qual guisa puede omne
 aver rriqueza e gozo e alegria.
 
 Dixo el fijo del rrey: "Los fechos deste mundo
 todos son en el poderio de Dios, en la ventura
 que ha prometido a cada uno; e quanto le es por
 el prometido, todo le ha de venir de todo en
 todo, onde ser el omne sofrido a la ventura e a
 entenderla es muy buen seso." Dixo el fijodalgo:
 "A quien Dios quiere dar beldat e fermosura e
 apostura en todos sus miembros e buenas mane-

[ 333 ]
 ras puede aver mucho
 bien por ello, e non ha cosa que mas le ayude a
 aver algo que esto." Dixo el fijo del mercador:
 "Non cuydo yo que ha cosa en el mundo de que
 omne pueda aver grande algo, como en aver buen
 entendimiento e sabiduria e acuçia e conprar e
 vender." E dixo el fijo del labrador: "Yo non
 cuydo que omne puede aver de commer para un dia
 synon labrare e trabajare." E en contendiendo
 asy sobre esto, llegaron a la çibdat a que yvan
 e asentaron todos çerca de la çibdat de fuera,
 que non tenian cosa deste mundo sinon los
 vestidos que vestian. Desy començaronse de
 arrufar uno contra otro por lo que se alabara,
 que devia fazer cada uno dellos lo que dixera. E
 dixeron al fijo del labrador: "Mezquino, vete e
 trabaja commo dizes, e gana que comamos un dia."
 
 E fuese el fijo del labrador e entro en la çibdat
 e pregunto a unos omnes que estavan fablando e
 dixoles: "Yo so omne estraño en esta çibdat, e
 tengo otros tres conpañeros, e non tenemos
 ninguna cosa que commer. Dezidme qual obra faria
 por mis manos de la mañana fasta la noche, para
 ganar que comiesemos quatro omnes." Dixeronle:
 "La leña es muy cara en esta çibdat, e el monte
 es a una legua de aqui en tal lugar, e van alla 
 los leña-

[ 334 ]
 dores. Pues ve
 alla, e faz leña con ellos, e venderas quanta
 pudieres traer por un maravedi, e esto te
 cunplira a ty e a otros tres." E fuese el fijo
 del labrador, e fizo leña, e traxola a cuestas
 quanta le valio un maravedi, e ovo vianda quanta
 cunplio a el e a sus conpañeros aquel dia.
 
 E quando fue otro dia de mañana dixeron: "Echemos
 suertes, e al que cayere la suerte, vaya a
 averiguar su dicho." E echaron suertes e cayo la
 suerte al fijodalgo que era muy fermoso e muy
 apuesto. E dixeronle: "Lievate, e faznos algo 
 con tu fermosura e con tu beldat, e faz verdad
 lo que dexiste." E fuese el fijodalgo e llego a
 la puerta de la çibdat. Desy penso en su coraçon
 e dixo: 'Yo non se fazer nada, nin se que faga
 por que de a mis conpañeros que comman, e avre
 verguença de tornar a ellos.' E penso de se yr e
 dexarlos; e arrimose a un arbol que estava en
 medio de la çibdat, e començo de catar a los que
 pasavan por ay. E paso por ay una dueña
 fijadalgo, cavallera en su mula, e sus mugeres
 en pos della e sus criados. E vidolo ay ser, e
 desconosçiolo e entendio que era omne estraño, e
 vidolo tan fermoso e tan apuesto, e asy tan
 cuydoso, e ovo conpassion del.
 

[ 335 ]
 
 E desque llego a su posada, enbio una su muger a
 el, e la muger fue a el, e fallolo adormeçido
 del cuydado que tenia. E despertolo e dixole:
 "Mi señora, doña fulana, muger de don fulano, me
 enbia a ty, e rruegate que la vayas ver a su
 posada." E dixo el: "¿Que me quiere tu señora? O
 ¿para que me manda llamar? Ca nin sabe quien me
 so nin me conosçe." Dixole la muger: "Cuyda de
 ty una cosa, e quierete preguntar por tu
 fazienda, e por saber tu estado, e por te fazer
 lo que deve tal dueña commo ella a tal commo
 tu." E levantose el mançebo e fuese con ella a
 la posada de la dueña. E esta dueña era muy
 noble; e desque fue entrado, preguntole ella e
 rrogole que le dixese su fazienda e su nonbre. E
 el rrecontole en que manera veniera a aquella
 çibdat, el e sus conpañeros, e que eran y
 estraños, e que non conosçian a ninguno. E
 mandole aquella dueña dar posada para el e para
 sus conpañeros, e mandoles dar que despendiesen
 el e ellos, çient maravedis. E estovieron asy
 algunos dias a su plazer, fasta que fueron
 comidos los dineros.
 

[ 336 ]
 
 Desy dixeron al fijo del mercador: "Averigua lo
 que dexiste, e ayudate de tu agudez e de tu
 sabiduria, e gana que comamos." E dixo el:
 "Fazerlo he sy Dios me ayudare." E fuese el
 mançebo e demando por el lugar do mercavan los
 de aquella çibdat. E vido arribar una nave, e
 ayuntaronse unos mercadores de la çibdad por
 conprar de los señores de la nave quanto ay 
 trayan, e començaron los preçios dello, e yva el
 en pos dellos. Desy asentaronse aparte, ę
 consejaronse, e dixeron unos a otros:
 "Vayamosnos oy e non conpremos cosa alguna, e
 ellos vernan a fazernos mercado de quantas
 mercadorias ayan, e averlas hemos rrafez de buen
 mercado." E desque fueron ydos, fuese el fijo
 del mercador para la nave, e ygualose con los
 dueños de las mercadorias, e prometioles quanto
 los otros les davan por ellas, e ge las non
 quisieran dar. E quando los mercadores lo
 sopieron, venieronse luego para la nao e
 fallaron que la avia conprado aquel mançebo; e
 dieronle mill maravedis de ganançia, e
 torrnaronse con ellos para sus conpañeros. E
 mejoraron su estado, e tovieron que commer, e
 moraron ally.
 

[ 337 ]
 
 E despues dende a dias venieron al fijo del rrey
 e dixeronle: "Fasta quando atenderas tu la
 ventura, e quando ganaras por ella que comamos?"
 E dixoles el: "Por buena fe yo non se que faga,
 nin puedo nada ganar, nin espero al salvo la
 ventura que me ha de venir de lo que Dios me
 judgo e me dio en parte e non dubdo que me verna
 de todo en todo." E salio de ally e andovo fasta
 que llego a la puerta de la çibdat. E acaesçio
 que murio ese dia el rrey desa çibdat, e non
 dexo synon un fijo que avia de heredar el rreyno
 despues del, ca todos sus parientes eran muertos
 e finados fueras aquel, e aquel fijo avia de
 heredar. En pasando por ally, llevando el cuerpo
 a enterrar, estava aquel mançebo asentado en los
 poyos de la puerta de la çibdat, e non se movia
 por aquel duelo nin mostro pesar. Desy
 conosçieronlo, e preguntole un duque e dixole:
 "¿Quien eres, o porque te asentaste aqui e non
 te moviste por el duelo del rrey quando

[ 338 ]
 paso por aqui?" E el mançebo non
 le rrespondio, e ensañose el duque, e denostolo
 e echolo fuera de la çibdat.
 
 E desque fue pasado el llanto, tornose el mançebo
 e asentose en su lugar, e torrnaronse los otros
 despues que ovieron enterrado al rrey, e el
 estava asentado en su lugar. E vido lo aquel
 duque, e venose para el e dixole: "¿Non te
 defendy que non estovieses en aquel lugar?" E
 fizolo prender, e mandolo levar a la prision. E
 quando fue otro dia, alçaron por rrey al fijo
 del rrey que fino; e començo cada uno de los
 rricos omnes e de los fijosdalgo a bendezir al
 rrey, e a dezir cada uno la mejor rrazon que
 sabia. E fablo ay aquel duque, e dixole: "Señor,
 quierote dezir lo que me acontesçio ayer, quando
 llevavamos el cuerpo del rrey: vy a un mançebo
 asentado en un poyo, çerca de la puerta de la
 çibdat, e el paresçiome omne estraño en su gesto
 e en sus vestidos, e fablele e non me
 rrespondio, e echelo dende. E despues que
 tornamos, fallelo en aquel lugar, e preguntele
 por que lo fiziera, e non me rrespondio, e tove
 que era estulta, e fizelo prender e poner en la
 prision."
 
 Quando esto oyo el rrey, enbio por el mançebo, e
 mandolo sacar de la prision, e que ge lo
 troxiesen, e troxierongelo. E el rey preguntole
 quien era e de que tierra, e dixole: "Yo so fu-

[ 339 ]
 lano, fijo del rrey de
 Marmia, e yo era heredero del rreyno; e desque
 el fue finado, echome mi hermano del rreyno. E
 con miedo de muerte tove de fuyr e venirme para
 vuestro padre, en esperança que me ayudaria e me
 anpararia. E quando vine e lo vide ayer llevar a
 enterrar, pesome tanto de guisa que desespere e
 perdy el seso e el entendimiento. E asenteme
 ally çerca de la puerta de la çibdat cuydoso e
 maravillandome de las cosas que guisa la
 ventura." Quando esto ovo dicho, conosçiolo el
 rrey e los otros nobles omnes que el mesmo era,
 e dixeronlo todos al rrey. E el rrey rresçibiolo
 bien, e prometiole grande algo, e que el
 guisaria en quanto pudiese commo aquella
 esperança que avia e de proveer ia su poder para
 cobrar su rreyno, que el la faria; e mandole dar
 posadas e bestias e aver.
 
 E era la costunbre de aquella tierra que quando
 alçavan rrey de nuevo, trayanlo por la çibdat
 cavalgando en un elefante, donde a siete dias; e
 cavalgavan con el sus cavalleros e sus rricos
 omnes, lo mejor guisados que ellos podiesen, e
 con muchos maneras de juglares, e fazian grant
 fiesta, e era llamado por nonbre del rrey.

[ 340 ]
 E despues que aquel rrey nuevo
 ovo pasado los siete dias, e quisieronlo traer
 en el elefante commo acostunbravan fazer a los
 otros rreyes, mando el [rrey] guisar un elefante
 para aquel infante que era echado de su rreyno,
 e que lo troxiesen en el, asy commo a el; e dixo
 a los suyos: "Este infante es rrey en su tierra,
 asy commo yo en esta, e fizieronlo asy commo a
 mi." E andovieron con el por aquella çibdat en
 aquella fiesta. E desque el rrey fue tornado a
 su alcaçar, mando fazer grant ospedadgo al
 infante, e que le diesen quanto avia menester
 fasta que el catase por su fazienda. E el
 infante busco a sus conpañeros e traxolos a su
 posada, e fizoles mucha honrra. E el rrey pagose
 todavia del infante, e casolo con su fija, e
 desque fue casado, honrrolo e diole algo, a el e
 a sus conpañeros, a cada uno en su estado. E a
 poco de tienpo el rrey mandole dar a su yerno
 muchos cavalleros e grant aver, para que lo
 levasen, a el e a su muger, a su rregno; e
 escogio el rrey para esto los mejores de su
 rreyno e los mas esforçados e mejores e mas
 sabidores en lidiar. E tornose el infante para
 su tierra. E quando lo sopo el hermano, que
 venia con tanta honrra e con tan grant poderio,
 saliolo a rresçebir, e pidiole merçed e tregua,
 e desanparole su rregno. E pusieron entre amos
 sus pleitos, e prometieron su fe en uno, e
 prometiole el hermano çiertas parias; e rregno
 el infante en paz en aquella tierra.
 

[ 341 ]
 
 E mando escrevir a la puerta de la çibdat estas
 palabras: 'Lazerio de un omne, que fara por sus
 manos en un dia, puede ganar a el e a tres
 conpañeros de comer e de bever; e conplimiento
 en el omne de beldat e de buen enseñamiento e
 grant linaje fazele ganar amor de los omnes, e
 fazele perder soledat, maguer sea estraño e
 fuera de su tierra; e fazele ganar en un dia
 çient maravedis; e el seso, e la apostura, e la
 sabiduria, e el entendimiento en mercadoria
 fazele ganar en un dia veynte maravedis; e en
 encomendarse omne a Dios, e meter su fazienda en
 su mano, e atender su juyzio, faze al rrey que
 perdio su rreyno cobrarlo, e tornar en mejor
 estado que era; e todas las cosas son por el
 juyzio de Dios, e por ventura asy; ca non ha
 cosa de quantas Dios crio que se pueda mudar un
 paso, nin cuydar fazer alguna cosa synon por el
 mandado de Dios, e por lo que ha prometido e
 judgado; e todas las cosas son en su poder, e El
 las mantiene, e El se torna; que ninguno non
 sabe commo las ordena, nin commo las confirma.'
 
 Desy mando llamar a sus conpañeros e aquellos con
 quien andovo el camino, e dixoles: "Desque
 fuemos llegados en un

[ 342 ]
 camino e
 fezimos conpañia, e sienpre fuemos en encomienda
 de Dios, e quanto cada uno de nos dixo e fizo
 por averiguar su fecho, fizose por Dios e porque
 le era prometido; ca sy non fuese por la
 aventura de Dios, e por su juyzio, non dixerades
 lo que dexistes, nin acordara Dios a ninguno de
 vos a fazer lo que dixera, nin averiguar lo que
 se alabara a sus conpañeros; e yo tenia por muy
 grant cosa de ganar algo; ca non podia nin
 sabia, ca era forçado de mi hermano, e era fuydo
 con miedo de muerte, asy que non sope al que
 fazer, synon de me anparar al poderio de Dios, e
 tenerme por pagado de su juyzio, e que el me
 acarreo de yr a aquella çibdat, non a sabiendas
 de mi. Desi fizome yr al su rrey, e mostrome
 rrazonar con el, e nenbrome a le dezir por que
 me ovo merçed, e creo lo que le dixe, non
 pensando en ello nin sabiendo en que fenesçeria
 mi fazienda; mas fue cosa que me puso Dios en
 coraçon, e me El fizo dezir, de guisa que gane
 amor de aquel rrey con quien nunca avia fablado.
 E guisose por la ventura de Dios que ove de ser
 rrey en mi tierra, e vençi a mis enemigos, syn
 poder que yo oviese, e sin fuerça, mas fue por
 el juyzio de Dios que se ovo de conplir. Pues
 loado sea Dios en cuya

[ 343 ]
 mano son
 todas las cosas; ca ninguno non puede por su
 fuerça nin por su arte contrastar lo que ha de
 ser por su mandado."
 
 Desy mando el rrey llegar los grandes omnes de su
 rregno, e sus cabdillos e alcalldes e
 rreligiosos por fazerles sermon. E fizo su
 sermon breve, e bien departido con grant
 sabiduria; e predicoles e acuçioles a fazer
 buenas obras, con que se llegasen a Dios, e le
 non fuesen desobedientes. E levantose un omne
 bueno rreligioso de los que el rrey mandara y
 venir, e dixole: "Señor, has fablado con buen
 entendimiento e con seso e con acuerdo, e
 sabemos que quanto dizes todo es verdat, ca Dios
 quiso, e guiso que rregnases en nos, e tu lo
 meresçias con seso e con el acuerdo que Dios te
 dio, e por tu esperar su merçed e fiar en El; ca
 quando Dios quiere dar mejoria al omne en buen
 entendimiento e sofrimiento e buen seso, e le da
 por naturaleza de ser piadoso e mesurado a sus
 pueblos, derecho es de rreynar. E el mejor
 andante omne deste mundo e del otro es aquel a
 quien Dios quiere fazer merçed en le dar seso e
 acuerdo e saber. E hanos Dios fecho merçed en
 que te nos dio por rrey, en vez de que mu-

[ 344 ]
 rio; por ende rrogamos
 a Dios que te faga piadoso sobre tus pueblos, e
 bien aventurado a su serviçio."

 Desy levantose otro rreligioso e loo a Dios e
 agradesçiolo. Desy dixo: "Yo avia, ante que
 entrase en la orden de rreligion dos maravedis.
 E metiome Dios en coraçon de amar el otro siglo,
 e fazer las buenas obras. E dixe en mi coraçon:
 'Non es ninguna cosa que de mejor meresçimiento
 sea segunt Dios, que conprar un alma e
 franquearla por el amor de Dios.' E fuy al
 mercado e falle un paxarero que tenia dos
 palomas e querialas vender. E açomelas e davale
 por ellas un maravedi, e non me las quiso dar,
 synon por dos maravedis. E yo non tenia mas, e
 fizoseme muy grave de conprarlas por quanto
 tenia, e conpre la una por un maravedi. E ove
 piedat dellas, e dixe: 'Por aventura son
 parejas, maslo e fenbra; e sy las partiere una
 de otra morran mas, con

[ 345 ]
 pesar que
 avran la una de la otra, e sy las dexare al
 paxarero, conprarlas ha otro para commer e
 matarlas ha.' E conprelas e tomelas por dos
 maravedis. E dixe: '¿Commo fare dellas? Ca sy
 las diere de mano por lo poblado çerca de los
 omnes, he miedo que non podran bolar, porque son
 flacas e magras de la premia que han rresçebido
 e del atar; e non so seguro que las non caçe
 alguno otra vez, e non les terna pro el bien que
 les yo quiero fazer.' Desy levelas a un canpo a
 un lugar do avia buen pasto, e lueñe de los
 omnes, e dexelas yr; e començaron a bolar,
 catandolas yo. E quando las palomas se alongaron 
 de mi, posaron en tierra, e fueme para ellas, e
 con miedo que las non tomase alguno. E quando
 fuy çerca dellas bolaron e posaron en un rramo
 de un arbol; e seguilas fasta que fue çerca
 dellas, e asentaronse en tierra, e començaron de
 picar e de ferir a la rrayz de aquel arbol. E
 llegue al arbol por ver que fazian, e cave con
 una vara en aquel lugar do ellas picavan, e
 falle y una jarra llena de maravedis; e
 descobrila e vy lo que y avia, e entendy que non
 lo avian [fecho] synon por me gualardonar lo que
 les fiziera. E

[ 346 ]
 rrogue a Dios que
 les fiziese fablar, de guisa que fablase con
 ellas. E fablaron, e dixeles: 'Vos aves, que asy
 sabedes lo que es so tierra, ¿commo caystes en
 la rred del paxarero?' E ellas dixeronme: 'Omne
 bueno, ¿non sabes que la aventura del juyzio de
 Dios vençe toda cosa, e que ninguno non le puede
 contrastar? E quando viste que acaesçio de nos e
 de ty fasta que llegaste a la rrayz deste arbol,
 [non] fue synon por la aventura que nos fue
 prometida; pues [la mas] bien aventurada
 criatura es aquella a quien Dios promete en su
 juyzio bien, e la mas mala venturada es aquella
 a quien Dios promete lo contrario.'


[ 347 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya oy este enxemplo:
 dame agora enxemplo de los dos aparçeros que se
 fian uno de otro, quando el uno es engañoso al
 otro e le tiene mala voluntad, e puna en aver
 mejoria en aquella cosa en que son aparçeros, e
 la quiere aver toda en su cabo, syn el otro
 aparçero.
 
 Dixo el filosofo: -Una de las cosas por que omne
 bien estuerce e es salvo es en ser enviso; e una
 de las cosas por que es el omne enviso es ser
 sospechoso del conpañero fasta que sea bien
 çierto que le tiene buena voluntad. E quien
 cuyda bien de

[ 348 ]
 su aparçero, non lo
 aviendo bien provado, non es bien seguro; ca la
 fiança e la grant creençia lo echo en grant
 pesar. E la semejança desto es el enxemplo de
 las garças e del çarapico.- Dixo el rrey:
 -¿Commo fue eso?
 
 Dixo el filosofo: -Dizen que çerca de la rribera
 de la mar avia un pielago donde entravan muchos
 rrios, e era apartado de los pescadores, e non
 llegava y omne del mundo. E nasçio y un
 cañaveral, e fizieronse y muchos peçes. E las
 aves que solian venir a las rriberas e a los
 pielagos e a las marismas non venian nin se
 allegavan a el, nin pescavan y pescado tienpo
 avia; ca tenian sus nidos e sus fijos en la mar,
 e tenianse por abastados de lo que fallavan en
 el mar; asy que una ave que dezian garça ovo
 sabiduria del e vido que era lugar muy apartado
 de la carrera de los pescadores e muy yermo, e
 ovo grant sabor de morar y, e de mudar ay su
 nido. E dixo en su coraçon: 'Quando yo traxiere
 mi nido e mi fenbra a este lugar, escusaremos,
 con lo que aqui ha, de fazer enbargo a las otras
 aves en el pescado de la mar, e avremos este
 lugar por heredamiento para nos e para

[ 349 ]
 los que de nos venieren; e
 ninguno otro non avra a ello derecho, ca nos lo
 avremos mas con derecho.'
 
 E puso en su coraçon de mudar su fenbra e su nido
 para ally; e quando fue tornado a la mar, dixo a
 su fenbra lo que viera e lo que tenia en coraçon
 de fazer. E la fenbra avia puesto sus nidos
 en la rribera, en que tenia sus huevos, e
 era ya la sazon en que los devia sacar. E avia
 ella un çarapico mucho su amigo, que ella mucho
 amava, e syn el non veya plazer, e a quien fazia
 parte en todas sus cosas. E despues que su
 marido ovo dicho su acuerdo a la muger, pesole
 mucho por se apartar del çarapico; e quiso que
 oviese parte en aquel viçio, e guiso commo le
 fiziese saber aquello que el marido e ella
 querian fazer, por que el guisase commo se fuese
 con ellos para aquel lugar. E dixo al marido:
 "Ya es tienpo que yo devo sacar mis pollos; e
 dixeronme una cosa que, faziendogela al tienpo
 que han de salir, seremos seguros que les non
 acaesçera ocassion; e yo quiero yr buscar
 aquella melezina que me dixeron por llevarla
 comigo al lugar que nos mudaremos." E dixo el
 marido: "E ¿que es?" Dixo la fenbra: "Un peçe de
 los peçes de fulana ysla que ninguno non lo

[ 350 ]
 conosçe synon yo. Pues echate
 sobre los huevos en mi lugar mientra yo vo a
 aquel lugar."
 
 Dixo el marido: "Non deve el omne entendido
 enfiuzarse en quanto los fisicos dizen; ca a las
 vezes dizen graves cosas e muy caras, que
 ninguno non puede aver, synon a grant peligro de
 sy; ca en algunas vezes dizen que han menester
 unto de leon e de otros vestiblos; e non deve el
 omne entendido meterse a peligro por buscar leon
 e vestiblo en ningunt lugar para todo quanto
 provecho ha en todos sus untos. E tu non te faz
 fuerça de te yr a esa ysla. Levemos nuestro nido
 asy commo esta al lugar donde lo queremos levar;
 ca ay muchos peçes e grant cañaveral, e es
 encubierto lugar, e muy apartado de las
 carreras. E sepas que quien cree a los fisicos
 en buscar las melezinas e se mete a peligro, non
 es seguro que le contesca lo que acontesçio al
 ximio [buscando] el çelebro de la serpiente." E
 dixo la fenbra: "E ¿commo fue eso?"


[ 351 ]
 
 Dixo el marido: "Dizen que en una ysla avia un
 ximio, e estava muy viçioso de fruta. E acaesçio
 que ensarrneçio, de guisa que se cuydo perder, e
 non podia buscar su vito, tanto era
 enflaquesçido. E paso por ay otro ximio e
 dixole: '¿Por que te veo en tal estado? ¿Que te
 ha torrnado tan magro e tan flaco?' Dixo el
 ximio: 'Non se por que es, synon la ventura que
 me fue prometida, ca ninguno non puede fuyr nin
 escusar el juyzio de Dios.' Dixo el otro ximio:
 'Yo conosçi un ximio a que contesçio esto que a
 ty acontesçio, e non fallo melezina que lo
 guaresçiese fasta que le troxieron çelebro de
 una serpente negra, e fizo dello unguento. E sy
 tu pudieres aver çelebro de serpenta negra, esta
 es tu melezina.' Dixo el ximio: 'E ¿commo podre
 yo aver çelebro de serpenta negra? Ca yo non
 puedo aver mi vito destos arboles que son aqui
 çerca, synon quando me dan limosna los vestiblos
 e las bestias fieras con que me desvito; e synon
 por esto, muerto seria de la flaqueza e de la
 magrez.'
 
 Dixo el otro ximio: 'Yo vy un omne encantador en
 fulan lugar en esta ysla, çerca de la cueva de
 una serpenta negra; e yo conosco e creo que la
 ha muerta. E yo yre a la cueva, e entrare en
 ella, e

[ 352 ]
 sy fallare la serpente
 muerta, tomare su çelebro e aduzirtelo he.' Dixo
 el ximio sarnoso: 'Sy pudiere ser fazlo saber,
 ca me faras en ello grant merçed, e avras por
 ello buen gualardon de Dios.' E fuese el ximio e
 llego a la cueva, e era muy ancha, e vido el
 rrastro de los encantadores, e non dubdo que la
 serpiente era muerta; e desque fue adelante
 fallo la serpenta biva, e salto a el e tragolo.
 
 "E yo non te dy este enxemplo synon por que sepas
 qu' el omne entendido, maguer grant nesçesidat
 aya, non le conviene que meta su alma a peligro,
 buscando la melezina en los lugares donde se
 teme la enfermedat que nunca avra melezina."
 Dixo la fenbra: "Entendido he lo que dexiste,
 mas non puede ser que yo non vaya a aquella
 ysla, ca non has que temer en yr yo a aquel
 lugar, ca es pro de nuestros pollos e guarda de
 toda ocassion." Dixo el marido: "Pues que este
 es tu acuerdo, non lo fagas saber a ninguno lo
 que tenemos en coraçon de fazer; ca dizen los
 sabios: 'Comienço de todo bien es el buen
 entendimiento, e la señal del buen entendimiento
 es çelar la poridat.' Desy fuese la fenbra al
 çarapico, que era en la mar buena pieça, e
 fizole saber lo que

[ 353 ]
 tenia en
 coraçon ella e su marido de mudarse en aquel
 pielago de aquellos peçes e aquel cañaveral e
 aquel apartimiento, en aquel lugar tan apartado
 e tan seguro. E dixole:"Sy pudieres guisar que
 seas y con nos otros, con consentimiento de mi
 marido e con su plazer, fazlo."
 
 E el çarapico ovo grant sabor de aquel lugar e
 quiso ser çerca de la garça fenbra por el amor
 que avia entre ellos, e dixole: "¿Por que
 demandare yo liçençia de tu marido para esto? Ca
 el non ha mayor derecho en aquel lugar que yo;
 que es pielago comunal a el e a todos, e tamaña
 parte avemosnos ally commo el, o mas. E vete tu
 al pielago, e sy es tan viçioso e tal commo tu
 dizes, yrme he yo alla, e fare yo mi nido ally;
 e sy tu marido contendiere comigo, fazerle he yo
 entender que aquel lugar non lo ha por herençia
 de su patrimonio, nin ha mayor derecho a el, el
 que yo." Dixo la fenbra: "Yo se que es asy commo
 tu dizes; enpero quiero tu vezindat e tu solas;
 e sy tu fueres alla contra voluntad de mi marido
 e a su pesar, temo que nasçera entre nos

[ 354 ]
 enemistad e malquerençia, e
 turbarse ha la pura amistad e el puro amor que
 te cuydo aver, e la alegria torrnarse a en
 tristeza, en vez de amor avremos aborrençia e
 desamor."
 
 Dixo el çarapico: "Verdat dizes, en quanto a mi
 paresçe, mas ¿commo guisaremos que le plega a
 el, e que el mande que aya yo un nido en aquel
 pielago?" Dixo la fenbra: "Yo te dire commo
 fagas. Vete para mi marido, e dile, asy commo
 que non sabes que el se quiere mudar en aquel
 lugar: 'Yo pase por un pielago en tal lugar
 donde ay muchos peçes e muy apartado de los
 omnes e de las aves, e quiero alla mudar mi
 nido. ¿Quiereste yr alla comigo? Ca es tal lugar
 que con lo que ay esta escusaremos de fazer
 enbargo a las otras aves en los otros peçes de
 la mar.' E dezirte ha el que ante fue el alla 
 que tu, e que el se quiere mudar alla. E quando
 el te dixere aquesto, dile tu: 'Pues que asy es,
 mayor derecho as tu en lo aver que yo; enpero,
 sy tu quisieres, morare yo contigo e sere tu
 vezino, e avre un nido çerca de ty; ca fio por
 Dios que non avras de mi danpno, mas avras solaz
 e esfuerço en mi.' E fizolo asy el çarapico e
 fuese contra el marido. E fuese la fenbra e
 pesco un peçe e levolo al marido e dixole:

[ 355 ]
 "Este es el peçe de los peçes que
 nos dixeron para melezinar nuestros pollos."
 
 E en llegando al marido, fallo y al çarapico, que
 le avia ya otorgado lo que le rrogara. E fizo
 muestra la fembra que le pesara, por toller de
 sy la mala sospecha de su marido. Dixo la
 fenbra: "Nos non ovimos sabor de aquel lugar,
 synon porque es apartado de las aves, e sy tu
 fazes ay parte al çarapico, temo que vernan ay 
 muchas aves otras, e avran ay parte conusco; e
 sabes que lo mas por que dexamos aquel lugar
 nuestro e nos mudamos ende non es asy synon por
 fuyr de su conpañia." E dixo el marido: "Bien
 entiendo lo que dizes, mas fio por el çarapico
 que avremos en su vezindat esfuerço e solaz e
 ayuda contra otros; ca nos non somos seguros de
 las aves de la mar que non nos contrallen este
 lugar e nos lo enbarguen, e non es mal aver el
 omne ayuda e amigos de quien fie. Ca non devemos
 ser engañados en la fuerça e valentia que avemos
 mas que las otras aves; ca por aventura los
 flacos, quando se ayudan, pueden con el fuerte e
 con el valiente, asy commo pudieron los gatos
 con el lobo." E dixo la fembra: "E ¿commo fue
 eso?"


[ 356 ]
 
 Dixo el marido:
 
 "Dizen que en una rribera de la mar avia un lugar
 donde avia muchos lobos. E avia entre ellos uno
 que era mas fuerte e mas loçano e mas gloton, e
 que menos se tenia por pagado de su estado. E
 salio un dia a venar por aver mejoria de los
 otros, e llego a un monte donde avia muchos
 vestiblos e muchas bestias salvages, e non avian
 salida nin carrera para otro lugar. E yazian y
 ençerrados comiendo de aquellas yervas e de
 aquellas frutas e faziendo sus fijos. E quando
 vido el lobo que non avia otra salida, fue
 çierto que seria muy viçioso e abondado, e moro
 y un tienpo. E avia en aquel monte muchos gatos,
 e eran fechos a commer las carrnes de aquellas
 bestias, e avian un rrey de sy.
 
 E ellos quando vian que tamaño danpno rresçebian
 por la vezindat del lobo, ayuntaronse e
 aconsejaronse en que manera folgarian de aquel
 lobo. E avia en aquellos gatos tres que avian
 mejoria de todos los otros, e con quien se
 aconsejavan todos los

[ 357 ]
 otros. E
 dixo el rrey al primero dellos: '¿Que paresçe
 que devemos fazer a este lobo que nos ha fecho
 tan grant danpno en nuestro vito?' E dixo el
 gato: 'Non veo al por bien synon sofrir e ser
 pagados de lo que la ventura faze; ca non
 podriamos lidiar.' Dixo el rrey al segundo:
 '¿Que consejo nos das tu?' Dixo el gato: 'Tengo
 por bien que nos mudasemos deste monte e
 buscasemos otro, e quiça fallarlo yamos tan
 viçioso; ca sy nos toviesemos por pagados con el
 rrelieve de la caça del lobo, faremos muy
 estrecha vida e peresçeremos de fanbre.' Dixo el
 rrey al terçero: 'E tu, ¿que tienes por
 consejo?' Dixo: 'Otra cosa.' Dixo el rrey: 'E
 ¿que es?' Dixo: 'Non tengo por consejo dexar
 nuestros lugares, nin tenernos por pagados deste
 estado en que byvimos, mientra que ovieremos
 esperança de ser mas abonados, nin otrosy
 [sofrir] lo en que bevimos, nin fuyr; mas tengo
 por seso e por consejo, sy me tu quisieres
 creer, e los que contigo son, una cosa, porque
 fio en Dios que vençeremos nuestro enemigo e
 torrnaremos al mejor estado que nunca fuemos.' E
 dixo el rrey: '¿Que consejo es?'
 
 Dixo el: 'Tengo por consejo que paremos mientes
 al lobo, quando caçare alguna bestia e la
 llevare por commerla, que lo siga-

[ 358 ]
 mos, tu e yo contigo, e pieça de
 los gatos que son conosçidos por fuertes e
 valientes e esforçados, sofridores, atrevidos,
 asy commo que ymos buscar el rrelieve de lo que
 el comme, ca es muy seguro de nos [e sera]
 engañado de nos. E quando fueremos çerca del,
 saltare yo en sus ojos, e quebrantargelos he con
 mis uñas. Desy saltaran cada uno de los otros
 gatos, e pensaran del logar do travaren, e non
 nos quitemos del fasta que lo dexemos muerto; ca
 maguer que alguno de nos se pierda, el rrey e
 los otros que quedaren cobra avran de nos, sol'
 que fuelguen deste lobo.' E fizieronlo asy. E en
 venando el lobro una bestia por commerla, e
 llegandola a una rribera, salto en el aquel que
 diera el consejo al rrey, e quebrantole los ojos
 con las uñas e çegolo. Desy salto en el el rrey
 e tovole la cola con los dientes, e llegaronse
 cada uno de los otros e echaron mano del, e non
 lo dexaron nin se partieron del fasta que lo
 dexaron muerto."
 
 "E yo non te dy este enxemplo synon por que sepas
 que en la vezindat del çarapico avremos solaz e
 pro e esfuerço." E plogo a la fenbra, commo
 plazia a su marido, la morada del çarapico

[ 359 ]
 con ellos. E mudaronse las garças
 e el çarapico a aquel lugar, e fizieron asy sus
 nidos. E apartose el çarapico con su marido del
 nido de las garças, e ovieron grant sabor de
 aquel apartamiento en que eran, e mostravanse
 unos a otros muy grande amor e grant solaz e
 grant honrra; enpero el amor que era de la
 fenbra al çarapico era mas verdadero e mas firme
 que non entre el çarapico e el marido, e fiavan
 unos por otros por el amor antiguo.
 
 Desy acaesçio que se seco un rrio de los que
 cayan en aquel pielago, e apocose el pescado. E
 dixo en su coraçon [el çarapico:] 'Maguer que es
 grant debdo de guardar omne los amigos e de
 amarlos, mayor derecho ha de guardar a sy mesmo;
 ca dizen que quien a si mesmo non es leal, menos
 lo sera a otro; e quien non para mientes en sy,
 e non esta presto antes que las ocasiones le
 vengan, çercarle pueden por ventura tantos de
 perdimientos que non se podra dellos anparar. E
 estas dos garças que han comigo aparçeria en
 este pielago fazenme dapno en los

[ 360 ]
 peçes,
 tanto que quiça con cuyta avreme de tornar con
 de cabo a la mar. E yo so pagado deste lugar, e
 serame fuerte cosa de me partyr del pues es
 convenible; onde non veo mas fuera matarlas, e
 folgare syn ellas, e fincare en este pielago syn
 aparçero e syn contendor; mas començare primero
 en el marido, e guisarlo he con su fenbra; ca
 ella es de flaco seso e fiase mucho en mi e
 creese por mi; e desque el muerto fuere, ligera
 cosa es de matar a ella, tanto fia por mi.'
 
 Desy venose el çarapico a la fenbra muy cuydoso e
 muy triste, e dixo la fenbra: "¿Que has por que
 estas triste, mio amigo?" Dixo el çarapico:
 "Esto triste por las tribulaçiones que corren en
 este mundo. ¿Viste nunca ninguno que estorçiese
 de los pensamientos del mundo e de las mal
 andançias deste siglo, en sy o en sus amigos? ¿E
 viste a alguno que este a miedo que durase en
 alegria e en viçio por que oviese de durar
 años?" Dixo la fenbra: "Grant cosa es esa por
 que tu estas triste." Dixo el çarapico: "Asy es
 commo tu dizes, e non es por al synon por ty mas
 sy tu me creyeres, e fizieres lo que te yo
 dixere, por ven-

[ 361 ]
 tura
 desviaremos el mal que cuydo e temo que te ha de
 acontesçer." Dixo la fenbra: "E ¿que es?"
 
 Dixo el çarapico: "Maguer que nos seamos de
 sendos linages, es tanto de amor que puso Dios
 entre nos, e tanto solaz, que es mas que sy
 fuesemos parientes caronales. E en el parentesco
 acaesçe a las vezes tamaña enemistad e tamaña
 mal querençia que es mayor danpno que el espada
 tajante e el tosico mortal. E dizen: 'Quien non
 ha hermano non ha amigo, e quien non ha
 parientes non le ha ninguno enbidia.' E yo
 quierote fazer un poco de pesar por tu provecho,
 por mejorar tu estado, commoquiera que lo tengas
 por fuerte cosa e por muy desaguisada; mas
 pienso en lo que me lo faze dezir. E pienso en
 las venturas que vienen a las criaturas en este
 mundo fazen mas que esto; onde quien es çertero
 de la ventura desanparase a los mandamientos de
 Dios. E fuelga e escuchame e guiate por mi, e
 non me demandes la rrazon de lo que te yo
 mandare fazer, fasta que sea acabado."
 
 Dixo la fenbra: "Tanto miedo me has puesto e tan
 grant espanto que cuydo que me sumira la tierra.
 E so plazentera de

[ 362 ]
 perder mi alma 
 por ty, ca dizen que quien su alma non desanpara
 por su amigo, para que le ayude a las cuytas,
 este tal segunt Dios es engañoso e falso." Dixo
 el çarapico: "Aconsejote que guises en commo y
 mates a tu marido, e folgaras del; ca en matarlo
 sea tu grant pro, e libraras a ty e a mi de una
 tentaçion que he pavor que nos averna, segunt
 que yo he barruntado en el, que nos tiene
 encubierta. Onde non [me] quieras preguntar
 nada, salvo fazer lo que te aconsejo. Sepas que
 sy non fuese por la grant pro que y ha, non me
 atreveria yo a tan grant cosa. E bien te faria
 yo saber la rrazon por que te de yo este
 consejo, sy tu ovieses acabado lo que te yo
 mando fazer. E yo te buscare despues un marido
 de mis amigos los garços, e escogerte he el que
 yo por mejor pudiere, e el que mas faze por mi,
 e el que de mejor voluntad bivira conusco en
 este pielago. E te guardara e te onrrara por mi
 amor. E tu que eres muy sesuda e muy buena; e
 sepas que sy tu non fazes lo que te digo e non
 me creyeres, acaesçerte ha lo que acaesçio al
 mur que non quiso creer al gato que le consejava
 lealmente." Dixo la garça: "E ¿commo fue eso?"


[ 363 ]
 
 Dixo el çarapico:
 
 "Dizen que en una tierra avia un rreligioso en
 una choça, e eran los omnes muy pagados de
 aquella choça e de le dar de sus comeres. E
 avian y muchos mures que le venian a commer su
 vito. E ovo el rreligioso un gato, e atolo en la
 choça por matarlos e por amortarlos dende. E
 entre aquellos mures avia un mur que era muy
 grande e muy fuerte, e mas atrevido que todos, e
 quando vido al rreligioso atar el gato en la
 choça, sopo que faria y el mal de morar con el
 gato. E llamolo e dixole: 'Yo se bien que el
 rreligioso non te tiene synon por matar a mi e a
 mis conpañeros. E yo amo tu conpañia e tu solaz,
 e quiero aver tu amor por ser seguro de ty e de
 tu arteria. E morare aqui con plazer de ty, e
 prometote que te non encubra mi buen consejo nin
 el pro que te pueda fazer.'
 
 Dixo el gato: 'Bien entiendo lo que dizes, e
 porque tu oviste sabor de mi amistad, yo te fago
 tal pleito que te yo non busque

[ 364 ]
 mal;
 enpero non te quiero prometer lo que te non
 podre tener, ca el rreligioso me fizo fiel de su
 choça, e me conpro por desmanar el danpno que le
 fazias, tu e tus conpañeros; e yo nunca le sere
 traydor contra lo que cree de mi. Onde es
 menester que busques por donde salgas a los
 canpos o a otra morada de las que son aqui
 enderredor, sy tu quisieres que sea yo tu amigo,
 ca serlo he en otro lugar; e sy asy non lo
 fizieres, non avras de mi omenage nin segurança,
 ca yo non podre estar que lealmente non sirva a
 mi señor en lo que me puso por guarda.' Dixo el
 mur: 'Yo te cometi rrogar e pedir por merçed, e
 tu deves rresçebir mi rruego, e non quieras que
 vaya sin tu amor.' Dixo el gato: 'Derecho es que
 yo rresçiba tu rruego, e fazer lo que tu
 quisieres, mas ¿en qual guisa lo fare? Ca vos
 todos los mures vos ayuntades contra mi señor, e
 el esta muy sañudo contra todos vos otros. E sy
 yo non le fuere leal en vos matar, temo que me
 matara. Onde te aperçibo, e te aconsejo que te
 mudes desta casa, salvo e seguro, para donde
 quisieres, e dote plazo de tres dias a que

[ 365 ]
 busques buen lugar en que te acojas e donde mores. E yo yrte [e a] ver e
 rrequerir, e mostrarte he mi amor mas que tu me
 pediste.' Dixo el mur: 'Fuerte cosa es dexar el
 omne su lugar; mas estarme he yo en mi forado, e
 guardarme he de ty quanto pudiere.' E quando fue
 otro dia, salio el mur del forado para buscar su
 vianda, e vidolo el gato, e non se le movio, por
 non le falsar el plazo que le diera. E fue en
 esto el mur engañado, e salio muchas vezes. E
 quando el terçero dia fue pasado, estando el
 gato en çelada, salio el mur a andar por la
 casa, e salto el gato en el e matolo.
 
 E yo non te dy este enxemplo, synon por que sepas
 que el omne entendido non deve rrefertar la
 palabra de su amigo leal, nin tener por dura la
 palabra del castigador; ca dizen que tal es la
 palabra del leal amigo, en quanto la ha por dura
 el consejado, commo la melezina amarga que
 tuelle al cuerpo la mala enfermedat. E tu
 guardate, e non seas engañada en el amor que te
 muestra tu marido; ca sy lo matares, veras luego
 la folgura manifiestamente e avrias mejor marido
 con que mejor plazer ovieses."
 

[ 366 ]
 
 E quando oyo la fenbra esto que le dixo el
 çarapico, ovo muy grant pavor, enpero prisole
 gana del marido nuevo que le prometiera, e dixo:
 "Entendido he lo que tu dexiste, e non te
 sospecho en nada, e lo que yo tengo en coraçon
 de amor contra ty me muestra el amor que tu me
 has; ca yo se bien que tu non me aconsejarias 
 tan desabridamente e tan esquiva synon con amor
 e con lealtad que me has. E sy fuese esto que me
 consejas cosa tal de que ovieses mayor pro de ty
 solo syn mi, devialo fazer por tu amor e
 seguirme por tu voluntad, quanto mas seyendo
 cosa en que yo he parte. Mas ¿con que guisa
 podre yo matar a mi marido e con que podre con
 el?"
 
 Dixo el çarapico: "Yo te mostrare una arte tal
 que, sy la fizieres, rrecabdaras lo que
 quisieres." E dixo la fenbra: "¿Qual es?"
 [Dixo]: "Yo se en fulan lugar un pielago do ay
 muchos peçes, e andan ay muchos pescadores. E
 quando pescan algunt grande, toman una estaca e
 espetanlo en ella desde la cabeça fasta la cola.
 E tu vete a aquel lugar, e toma uno de aquellos
 peçes que asi vieres e traelo al marido, e
 dagelo a tragar, e quando lo tragare,
 atravesarsele ha el estaca en la garganta e
 morra." E fizo la fenbra quanto le aconsejo el
 çarapico, e bolo e fuese

[ 367 ]
 ally 
 donde los pescadores andavan, e tomo un peçe de
 aquellos espetados, e aduxogelo e pusolo çerca
 del maslo su marido. E el tragolo, e rronpiole
 el palo la garganta, e murio. E fincaron el
 çarapico e la fenbra en uno algunos dias, e el
 mostravale grande amor e faziale grande honrra.
 Desy demando ella al çarapico el marido que le
 prometiera. E el bolo e fuese a un arbol que era
 y çerca e fallo un lobo çerval que buscava que
 comiese, e llamolo e dixole: "Cuytado, ¿que as,
 e que es lo que quieres?" Dixo el lobo: "Busco
 de commer". Dixo el çarapico: "Yo he una amiga
 de las garças, la mas gorda que ser puede; e
 quierola engañar, de guisa que te la trayga a la
 cueva, ca es de fulan lugar. Pues vete a aquella
 cueva, e estate y en çelada; e quando llegare la
 garça alla, salta en ella e matala". E fizo asy
 el lobo çerval, e fuese para la cueva, e metiose
 en çelada. E tornose el çarapico a

[ 368 ]
 la
 fenbra, e dixole: "Ya fue a un garço que es
 mucho mi amigo en fulan lugar, e dixele de ty
 quant fermosa eres, e quand enseñada, e
 quand conplida, e del amor que as comigo, e del
 lugar en que somos, e de commo has menester
 marido; e rrogome que te llevase a el, que te
 queria ver. E vayamos para el". E ella acordose
 con el, e bolaron amos e llegaron a aquel lugar.
 E dixo el çarapico a la fenbra: "En aquella
 cueva yaze, e sy agora non es ay, luego verna".
 E ella, con deseo del marido, fuese luego para
 aquel lugar. E el lobo, que yazia en çelada,
 salto en ella detras de una peña do estava, e
 levola en la boca e matola. E este es el
 enxemplo del que se fia por el aparçero falso
 que se non deve fiar, commo peresçe.


[ 369 ]
 
 Dixo el rrey al filosofo: -Ya entendy este enxenplo.
 Dame agora consejo del omne que da consejo a otro e
 non lo da a sy mesmo.- Dixo el filosofo: -Este
 enxemplo es tal commo el de la paloma e el de la
 gulpeja e del alcaravan.- Dixo el rrey: -E ¿commo
 fue eso?- Dixo el philosofo: -Dizen que una paloma
 sacava palominos de un su nido que avia en una palma
 muy alta, e la paloma para mudar su nido ally avia
 grant trabajo, tanto era de alta. E quando ponia sus
 huevos, sacavalos; e desque los tenia sacados,
 veniase una gulpeja a ella, que la solia rrequerir a
 la

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 sazon que salian e que andavan ya
 sus palominos, e paravase a la rrayz de la palma, e
 dava bozes amenazandola que subiria a ella sy le non
 echava los palominos. E ella echavagelos con grant
 miedo que avia por amor de bevir; ca le dezia que sy
 non ge los echase, que sobiria e que comeria a ellos
 e a ella.
 
 E estando ella asy un dia e sus palominos eguados,
 asomo un alcaravan, e poso en la palma, e vido la
 paloma estar muy triste e muy cuytada, e dixole:
 "¿Por que estas demudada?" Dixo ella: "Hame deparado
 mi ventura una gulpeja, e sol' que sabe que mis
 palominos son criados, vieneme amenazar e a dar
 bozes a la rrayz desta palma, e yo con miedo
 echogelos." E dixo el alcaravan: "Quando veniere a
 fazer lo que dizes, dile tu: "Non te echare mis
 fijos, synon que subas por ellos e que los comas, e
 sy non yo non te echare ninguno." E desque le ovo
 aconsejado el alcaravan esta arte, bolo e asento
 rribera de un rrio. E la gulpeja veno a la paloma
 commo solia fazer, e parose a rrayz de la palma, e
 dio bozes e gritos, e amenazava commo solia fazer. E
 la paloma rrespondiole e dixole lo que el alcaravan 
 le enseñara. E dixole la gulpeja: "¿Quien fue el que
 te dixo esto?" Dixo la paloma: "El alcaravan me lo
 dixo que esta a la rribera del rrio".
 
 E la rraposa fue a buscarlo, e fallolo parado en
 pies, e dixole: "Dios te salve, amigo. ¿Que fazes
 aqui? ¿Sabes por que te vine a buscar? Porque me
 dixeron que sabes muchos bienes para se guardar omne
 de los açidentes de los ayres del çielo, e vine a ty
 por decoger algunt bien de ty". E dixo el alcaravan:
 "E ¿que quieres saber de mi?" Dixo la gulpeja:
 "Quando has frio a los pies, ¿que es lo que fazes?"
 Dixo el alcaravan: "Alço el un pie, e metolo asy a
 carona de mi vientre; e quando aquel es caliente,
 alço el otro e quito aquel, e sufrome desta guisa."
 E dixole: "Quando el viento te da del diestro, ¿que
 fazes e donde pones la cabeça?" Dixo el alcaravan:
 "Pongola al siniestro." "¿E quando te da del
 siniestro?" Dixo: "Pongola al diestro."
 
 Dixo la gulpeja: "Quando te da el viento de todas
 partes. ¿donde la pones?" Dixo el alcaravan:
 "Pongola so mi ala". Dixo ella: "E ¿commo la puedes
 poner so tu ala? Ca non me paresçe que se podra
 fazer." Dixo el: "Por Dios, muy bien." Dixo la
 gulpeja: "Pues, demuestrame commo fazes, ca en
 verdat grant mejoria avedes las aves sobre nos; ca
 sabedes en una ora lo que nos non sabemos en un año,
 e aun metedes vuestras cabeças so vuestras alas por
 viento e por frio. Pues muestrame commo fazes". E
 metio el alcaravan su cabeça so su ala, e dio salto
 en el la

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 gulpeja, e matolo. E dixole:
 "Enemigo de Dios, mostraste carrera commo te
 matasen, e diste consejo a la paloma para que
 estorçiese de la cuyta en que estava."
 
 En este callo el rrey. E dixo el filosofo: -Señor,
 ayas poder sobre las mares, e dete Dios mucho bien
 con alegria, e goze tu pueblo contigo, e ayas buena
 ventura; ca en ty es acabado el saber, e el seso, e
 el sufrimiento, e la mesura, e el tu perfecto
 entendimiento. Ca en tu consejo non ha falla, nin en
 tu dicho yerro nin tacha, e as ayuntado en ty
 esfuerço e mansedunbre; asy que en la lid non eres
 fallado covarde, nin en las priesas non eres
 aquexado. E yo te he departido e glosado e esplanado
 las cosas, e te he dado rrespuesta de quanto me
 preguntaste. E por ty loe mi consejo e mi saber en
 conplir lo que devia, e el derecho que devo con
 buena memoria de ty, trabajando mio entendimiento en
 el consejo e en el castigo leal e en el sermon que
 te dixe.
 
 Aqui se acaba el libro de Calina e Digna, e fue
 sacado de aravigo en latyn, e rromançado por mandado
 del infante don Alfonso, fijo del muy noble rrey don
 Ferrnando en la era de mill e dozientos e noventa e
 nueve años.
 
 Libro es acabado. Dios sea sienpre loado.